A dos metros bajo tierra
Ayer terminé de ver el último capítulo de la serie A dos metros bajo tierra. Jo, qué pena, cuánto envidio a los que todavía no la han descubierto, pero pronto lo harán... Para mí ha sido sin duda la serie de mi vida. Cinco temporadas intensas metiéndome en casa de la familia Fisher me han hecho reflexionar muchísimo sobre la temporalidad de nuestra existencia, sobre todas las palabras que se quedan sin decir, todas las cosas que se quedan por hacer... En fin, que me ha llegado de verdad. Me ha emocionado tanto que no sé qué más puedo decir.
Un brindis por Alan Ball.
Domingo, 21 de Enero de 2007 11:50.

