Mi nombre
Hoy salía de casa tarde, como de costumbre y acelerada, también como de costumbre con mi muñeca B.B., cuando al pasar por delante de una librería alguien, una voz desconocida, me ha llamado por mi nombre. Es curioso, pero al oirlo no me he sentido identificada y ha sido a la segunda llamada cuando me he girado para ver quién era. Normalmante cuando una voz que no conozco me llama por la calle, suele hacerlo por mi apellido. Pero no sé por qué, porque yo nunca lo hago. Siempre me dirijo a las personas por su nombre, da igual que sean amigos, enemigos, compañeros de trabajo, de colegio o de universidad. Y es que yo creo que mi nombre dice más de mí que mi apellido, porque el apellido es fijo, el que te ha tocado, pero el nombre siempre es más moldeable, se alarga, se acorta, se suaviza, se abrevia al gusto del usuario y siempre, yo creo, recorta distancias. Lunes, 22 de Enero de 2007 11:14.

