El paraíso huele mal

No sé si lo he dicho alguna vez, pero soy una apasionada del mundo árabe. Es algo que no puedo evitar; siento una fascinación absoluta hacia esos países. El año pasado estuve de vacaciones con Yaco en Siria, un país precioso y sorprendente. Visitamos muchos lugares mágicos como Damasco, Aleppo, Malula, Palmyra, Crac de los Caballeros, Hamma...
Hamma está a orillas del río Orontes. La ciudad está abarrotada de árboles, jardines y norias que mueven el agua del río, provocando un perpetuo sonido. Cuenta la leyenda que, al llegar el profeta Mahoma a las puertas de la ciudad, no quiso entrar en ella, pues no quería ver el Paraíso antes de morir.
Escuchando esto, tengo que decir que, sin duda, la ciudad es preciosa, pero nadie te cuenta que esas norias huelen un poco mal. No es que le quiera quitar la razón al profeta Mahoma, por supuestísimo que no, pero bajo mi modesta opinión Hamma no responde del todo a mis expectativas del paraíso...
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Autor: raki
Fecha: 05/03/2007 12:34.

