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Evaristo era
una gran persona, para
todos, sobre
todo para la
familia Carras
co,y Bolea. El
era el centro
pasabamos buenos ratos con él, con todas las historías que contaba, sus chistes, sus dichos, El fué el fundador de este huerto, donde pasabamos buenos ratos. Donde trabajó, y trabajó sin descanso, para que pudieramos ir a disfrutar. Además de eso, el recogia la cosecha y pasaba por todas las casas, llebandonos de esos frutos tan estupendos que el habia sembrado con todo su cariño, sin esperar nada. Así era él un hombre entrañable, que jamás jamás olvidaremos (Esto era su jovi ) Te marchaste demasiado pronto, nos dejaste desprotegidos núnca te olvidaremos, y siempre estarás en nuestro corazón.Recibe alli donde estes, un fuerte abrazo de todos nosotros. Porque te quisimos y seguiremos queriendote hasta el final de nuestros días.
Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.
Sonarán las campanas
desde los campanarios,
y los campos desiertos
volverán a granar
unas espigas altas
dispuestas para el pan.
Para un pan que en los siglos
nunca fue repartido
entre todos aquellos
que hicieron lo posible
por empujar la historia
hacia la libertad.
Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.
También será posible
que esa hermosa mañana
ni tú, ni yo, ni el otro
la lleguemos a ver;
pero habrá que forzarla
para que pueda ser.
La familia de Carlos IV es un retrato colectivo pintado en 1800 porFrancisco de Goya. Se conserva en el Museo del Prado de Madrid.
Goya comenzó a trabajar en los bocetos —de los que el Prado conserva cinco— en la primavera de 1800. La versión definitiva la pintó entre julio de 1800 y junio de 1801, enviando la cuenta en diciembre de 1801. Perteneció a las colecciones privadas del Palacio Real de Madrid, donde aparece en el inventario de 1814. Pasó a formar parte del recién fundado Museo del Prado en 1824, por orden del rey Fernando VII, quien aparece retratado en el cuadro.
En la misa de hoy, me he quedado
sorprendida porque celebraban la confirmación de muchos jóvenes.
La Iglesia estaba a rebosar de gente que les acompañaba, habia
otro paisage de lo que es abitual,
la Iglesia resplandecia,y todos estabamos orgullosos de estar allí
viendo a esos jóvenes con ganas de unirse a ella renobando las promesas
que en su día hicieron sus padrinos. prometiendo seguirlas .
Es una bendición que en estos tiempos sigamos teniendo estos jóvenes
tan llenos de gracia divina.dispuestos ha seguir. Esto es un triunfo, que
Dios les ayude con todas sus bendiciones


