arbada

15/03/2010

CONTRA LA ANOREXIA

Contra la anorexia

 

JOSÉ FRAJ LÁZARO | Sant Joan Despí | 14/03/2010 | Actualizada a las 12:57 | Participación

 

Soy un profesional de la salud. Llevo 25 años trabajando en el campo de la sanidad pública en programas de promoción y prevención. Entre ellos, los que tratan de luchar contra los trastornos de la conducta alimentaria. Año tras año, aumentan los casos de anorexia y bulimia entre los jóvenes. Me indignan sobre todo los modelos sociales que aparecen en los medios de comunicación, personificados en actrices, modelos de pasarela, y reflejados en diferentes soportes publicitarios y en medios de comunicación. Tampoco ayuda el Ministerio de Sanidad, que debería ser valiente y actuar sobre las imágenes que nos llegan, de igual modo que prohibió fumar en establecimientos públicos. Pero hay grandes intereses económicos detrás, como los había cuando se intentó poner coto y medidas al consumo de alcohol.

 

Hay muchas jovencitas, y no tan jovencitas, que sueñan cada día con ser princesas, y a mí me gustaría y me ayudaría mucho en mi trabajo, al igual que a muchas familias que están pasando un calvario sufriendo día a día la enfermedad en su hogar, que todos los personajes públicos tengan un índice de masa corporal dentro de los parámetros de la normalidad.

 

15/03/2010 16:48 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

04/03/2010

CONTRAPORTADA DEL PERIÓDICO  de aragón

EDURNE: "A la anorexia no hay que darle nada de tiempo"
Vivió y "sufrió" en unos años de escasa información esta enfermedad a través de su hija hasta que dio con la tecla médica.
03/03/2010 ALFONSO HERNÁNDEZ 
No emite una sola señal de alarma en su rostro, y, sin embargo, detrás de sus ojos y sus palabras de mar en calma se oye cómo rompen las olas de la urgencia de su mensaje y se percibe la mano extendida de una madre que ha sufrido la anorexia en su familia y que entrega su experiencia con altruismo y los medios de Arbada, la asociación que preside. No hay rotondas en el carácter de Edurne Larrarte, sino una línea recta de actuación: "Lo principal cuando percibes la enfermedad en alguno de tus hijos o de las personas de tu entorno es no esperar. A la anorexia no hay que darle tiempo, hay que cortarla. Acudir lo ante posible a informarte donde sea. Hay muchas familias que no lo quieren ver, pero se ve".
Ella fue testigo del génesis y del desarrollo completo del trastorno de la conducta alimentaria y de la personalidad de una de sus hijas en un tiempo en el que primaba la desinformación sobre esta alteración de la salud. "Tardamos en reaccionar porque ni mi marido ni yo sabíamos qué le ocurría o creíamos que se trataba de la adolescencia. Veíamos su cambio de conducta, de amistades, cómo se encerraba en su mundo, en su habitación... Había sido una estudiante y una deportista ejemplar. No comunicaba nada pese a que insistíamos en hablarle y se mostraba irritable. Para ella lo prioritario era su cuerpo estando además muy delgada. Sientes culpabilidad", relata Edurne con asombro aún presente.
Tenía su carrera, su coche, su cuenta corriente, "pero no comía. Yo le pregunté por qué actuaba así si lo tenía todo, incluida la belleza. Me contestó que le faltaba lo más importante, las ganas de vivir". Todo comenzó tras una ruptura sentimental. Edurne y su marido hicieron equipo, cerraron filas alrededor de su hija y salieron en busca de soluciones médicas lejos de una Zaragoza aún tierna para estos tratamientos. En Barcelona invirtieron mucho tiempo y demasiado dinero. No hallaron las respuestas que esperaban y regresaron esta vez para quedarse mejor arropados y asesorados por los doctores José Mariano Velilla y Pedro Manuel Ruiz. Edurne Larrarte explica que no hay que detenerse a entender --"aún no lo he hecho yo", comenta--, sino que se debe intervenir en consonancia con los conocimientos de los especialistas.
Dieciocho años duró aquella pesadilla familiar ya resuelta desde hace tiempo "con mucho sufrimiento". Ese proceso sensibilizó a Edurne y acentuó su solidaridad. "Ha sido un camino muy duro, pero ahora me ilusiona prevenir y ayudar a las familias", los grandes retos de Arbada. La asociación forma una simbiosis perfecta con Mariano Velilla, Jefe de Sección de Psiquiatría Infanto-juvenil del Hospital Clínico Universitario, y con el Hospital Royo Villanova, donde derivan a los adultos. Hombro con hombro, unos comunican, asesoran a la familia y al enfermo e intentan "concienciar a la sociedad", y los otros ponen en marcha la maquinaria médica. "Hace ya unos 12 años, ante el incremento de pacientes con trastornos de la conducta alimentarios, unos padres sensibles al problema crearon Arbada, que ha hecho un labor impagable. Son el puente para predisponerlos al tratamiento médico, ya que muchos pacientes son reacios a dar este paso", dice Velilla. Charlas en colegios, pueblos , a profesionales... "Si podemos evitar media hora de sufrimiento, nos sentimos muy satisfechos", añade Edurne sin prisa pero sin pausa, en calma tensa.

04/03/2010 09:30 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

01/03/2010

EL FÁRMACO DE LA FELICIDAD

28.02.2010 - EL comercio digital
JOSÉ ANTONIO FLÓREZ LOZANO
CATEDRÁTICO DE CIENCIAS DE LA CONDUCTA DE LA FACULTAD DE MEDICINA DE LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO
No es fácil tener un concepto claro de la felicidad. Probablemente sea la palabra más importante para el hombre, de tal suerte que buscarla es, sin duda, la tarea fundamental durante nuestra existencia. Filósofos, médicos y psicólogos se han preocupado de este tema desde la antigüedad. Sin embargo, todos estamos de acuerdo que constituye la base de la salud. Pero es conveniente subrayar desde el principio que salud no es equivalente a felicidad; en todo caso, es uno de sus componentes esenciales, pero no el único. Hay gente sana que no es feliz y, paradójicamente, personas que se están muriendo y que son felices. Cómo conquistar, mantener y recuperar la felicidad es, de hecho, para la mayoría de las personas, el motivo secreto de todo lo que hacemos. El ser humano busca la felicidad, todos la deseamos, se vende de todo por conseguirla y se adquiere de todo para conservarla; pero se trata de un escurridizo anhelo que, en vez de ser permanente, muchas veces, una vez que la alcanzamos (?), se esfuma velozmente. La felicidad o la infelicidad tiñen todos los actos humanos.

 

Estamos en la sociedad de la felicidad (?), al menos eso es lo que se nos ofrece: playas, viajes, rebajas, coches, concursos, ’glamour’, fiestas, drogas, tarjetas de crédito, etcétera. Muchas personas consideran que una mayor cantidad de dinero aliviaría sus dificultades financieras y le permitiría comprar más felicidad. Numerosos ciudadanos creen firmemente que el dinero aumenta la felicidad. Si esto fuera así, en la sociedad del bienestar estaríamos rebosantes de felicidad y, sin embargo, nos encontramos con altas tasas de depresión y suicidio. Cuando el estado de ánimo del individuo es sombrío, la vida en general es muy deprimente; si el humor mejora, las relaciones, la autoimagen y las esperanzas en el futuro son mucho más positivas. Un incremento en los bienes materiales, en los lauros académicos, en el prestigio social, sin duda, aporta un inicial surgimiento de placer, pero demasiado rápidamente se desvanece la euforia. Necesitamos un nivel aún más alto para experimentar otra oleada de placer. Surge, por lo tanto, una nueva indiferencia y un nuevo nivel de logro por alcanzar.

 

Al encaramarse en la escalera del éxito (riqueza, cargos, poder, reconocimientos, posición social, logros, etcétera), la gente mira hacia arriba, nunca hacia abajo. Dedican todas sus actividades a sus crecientes aspiraciones y ya no les interesa de dónde vinieron. Además, procurar la satisfacción y/o felicidad mediante la conquista material exige una expansión continua, un esfuerzo titánico de superación que nunca tiene fin y que pone en peligro la salud de la persona. La escalera del éxito no tiene fin; la gente se compara con los que están al mismo nivel o más alto; siempre hay alguien con el que compararse y ahí, naturalmente, surge fácilmente la frustración y otras respuestas emocionales negativas para la salud, muy especialmente la envidia. Como observó Bertrand Rusell (1930), «Napoleón envidiaba a César, César envidiaba a Alejandro y, posiblemente, Alejandro envidiaba a Hércules que jamás existió».

 

Esta ’fiebre de la felicidad’ del ser humano contemporáneo, que busca metas de satisfacción y autoestima a través de un desmedido afán de poder, mercantilismo y consumismo, implica graves riesgos para la salud, incluso para su supervivencia. ¿Cómo se puede ser feliz a esta velocidad de vértigo? ¿Se puede ser feliz con la crisis económica actual? ¿Cómo se puede ser feliz en una sociedad ausente de comunicación y sin capacidad de expresar los sentimientos? ¿Cómo se puede ser feliz sin capacidad de escuchar? ¿Cómo se puede ser feliz con la vida sedentaria que llevamos? ¿Cómo se puede ser feliz en una sociedad altamente competitiva? ¿Cómo se puede ser feliz en una sociedad con altas dosis de violencia y agresividad? ¿Es posible ser feliz, conociendo las noticias que la televisión nos bombardea continuamente, un día sí y el otro también? Muchos interrogantes que explican la aparición de numerosas enfermedades (bulimia, anorexia, hipertensión, depresión, ansiedad, accidentes cardiovasculares, enfermedades alérgicas, etcétera) propias de esta sociedad de la opulencia y el consumo (¿sociedad feliz?).

 

Estoy convencido de que si somos capaces de hacer un alto en el camino y recordar las privaciones padecidas en el pasado, si nos comparamos con aquellos que no tienen nada, seremos capaces de disfrutar y valorar nuestra realidad actual. El terremoto de Haití puede ser un espejo en el que simplemente, si nos miramos, podremos descubrir la auténtica felicidad. Nuestro concepto de la felicidad se desploma cuando contemplamos a un niño haitiano que no tiene nada, en medio de la ciudad destruida por el seísmo, y que, paradójicamente, está rebosante de felicidad. Posiblemente, la familia (la solidez de la estructura familiar), el afecto, el amor y la comunicación constituyan en esos pueblos los ingredientes esenciales de la felicidad y, sin embargo, nosotros, a pesar de nuestro especial desarrollo biotecnológico, no hemos sido aún capaces de inventar (¿fabricar?) la felicidad. Ciertamente, el deseo humano por excelencia para conseguir la felicidad -como decía Lacan- es precisamente el de ser reconocido por el otro y de ser deseado al ser reconocido. Pero en nuestro contexto socio-cultural, ¿es posible este reconocimiento y esta valoración personal y sincera?

 

Los jóvenes son especialmente vulnerables a este fracaso en la búsqueda de la felicidad; de ahí el refugio masivo en el alcohol, las drogas y la violencia. Jóvenes orientados a un consumo anestesiante, irrefrenado y despilfarrador; jóvenes que no encuentran empleo y que prolongan su vieja adolescencia en el hotel de cinco estrellas, que no es más que su propia casa. En fin, busquemos el fármaco de la felicidad; es gratuito y no tiene efectos secundarios. Es la felicidad auténtica, que, como decía Aristóteles, se corresponde siempre con una actividad armónica con la virtud. Una conducta relacionada con el trabajo, la compañía, el esfuerzo, el sacrificio, el respeto, la contemplación, la amistad, la afectividad y el amor. Especialmente, con el amor.

 

01/03/2010 11:49 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

17/02/2010

MUJERES REALES

La belleza cabe en la talla 48

 

Modelos con curvas salen a las pasarelas y las portadas - ¿El fin del imperio de la delgadez?

 

Extracto del REPORTAJE: Vida & artes. EUGENIA DE LA TORRIENTE 16/02/2010

 

Ignorados durante largo tiempo por la industria de la moda, los cuerpos con sustancia se abren paso en desfiles, revistas y publicidades. Pertenecen a mujeres guapas y saludables que transmiten a clientes y lectores una reconfortante sensación de realidad con sus curvas de talla 44, 46 y hasta 48. Y, aunque se trata de iniciativas aisladas, son ampliamente publicitadas ya que sirven para que el sector se lave la cara en su sospechosa promoción de un canon de belleza de imposible delgadez. El número de enero de la revista estadounidense de culto V Magazine estaba dedicado a las tallas. Rubicundas mujeres aparecían fotografiadas con provocativos bañadores y ajustados vaqueros o, incluso, en toda su lozana desnudez.

 

"La idea surgió en Barcelona hace más de un año", explica el editor de la revista, Stephen Gan, por teléfono desde su redacción de Nueva York. "Me contaron que Cibeles exigía un índice de masa corporal mínimo para desfilar. Me pareció sorprendente: en el mundo de la moda todo el mundo lucha por estar más y más delgado. Luego, en septiembre, conocí a Crystal Renn. Me habló de cómo estuvo a punto de morir en su esfuerzo por estar delgada y tener éxito como modelo. Me impresionó esta chica cuyo sueño era ser aceptada por la industria. Es ridículo cuán obsesionados estamos con el peso. Puse a mi equipo a trabajar para sacar el número después de Navidad. En esa fecha, la mayoría de la población se hace el propósito de mejorar su cuerpo. Era el momento de mandar nuestro mensaje: la belleza no es cuestión de medidas".

 

"No existe una talla más o menos normal o más o menos real", matiza la socióloga Carmen Bañuelos. "Cada persona tiene la suya, que puede estar o no en boga. Ahora se busca la normalidad haciendo visibles a mujeres que antes no tenían cabida en la moda. Tiene que haber imágenes mediáticas transgresoras que rompan los moldes impuestos".

 

El hecho de que la talla 0 -imposible equivalente estadounidense a una 32- sea el ideal de belleza en una sociedad que, por otra parte, está cada vez más gorda, es una paradoja difícil de obviar. Además de las medidas acometidas por la pasarela madrileña, el Ministerio de Sanidad inició en 2007 un proyecto para unificar las tallas de los fabricantes españoles. De aquel polémico estudio surgieron los discutidos diábolos, campanas y cilindros para etiquetar a la morfología femenina, pero también un dato pasmoso: aunque el 86,1% de las españolas tiene una relación entre estatura y peso saludable, más del 40% tiene problemas para encontrar ropa de su talla. Durante la inminente Semana de la Moda de Londres, Sarah Brown -esposa del primer ministro- organizará un debate con el título de Size me up (que podría traducirse como "Auméntame la talla") para fomentar la contratación de chicas más voluptuosas.

 

La apertura del canon de belleza imperante y la inclusión en él de cuerpos no estrictamente filiformes no equivale, en todo caso, a una apología de la obesidad, sino de la diversidad. "Michelle Obama es un ejemplo perfecto de este nuevo modelo estético", dice Monica de Bellis, de Marina Rinaldi. "No se trata de defender el hecho de engordar por engordar. Ella hace deporte, come saludablemente y está contenta con su cuerpo y su vida. Se gusta". De Bellis observa un cambio en la actitud de sus clientas. Cada vez son más y más exigentes. "Las tallas son mucho más pequeñas que hace 10 años. Incluso, si la sociedad no fuera más voluminosa, necesitaría una talla mayor. Por otra parte, es cierto que la moda debe ser aspiracional, pero hay que plantearse que ese sueño no puede ser una niña de 14 años anoréxica. Si el deseo se aleja de la realidad hasta convertirlo en un imposible se daña al consumidor. Y las consumidoras de la talla 48 ya no se esconden".

 

En España, pasada la controversia inicial, la exigencia de que las modelos de la Cibeles Madrid Fashion Week cumplieran con un índice de masa corporal mínimo se lleva con normalidad. Esther García, responsable de casting de la pasarela desde hace 21 años, vuelve a esta labor tras un paréntesis de dos años con la edición que empieza este jueves. "Imágenes como aquella publicidad de Dove gustan mucho. La gente se siente muy identificada", reflexiona. "Una parte de la sociedad demanda una mayor naturalidad y se revela contra la presión constante para adelgazar". Sólo el tiempo dirá si el cambio es real. Duradero ya es mucho pedir, porque lo único seguro en la moda es que nada dura demasiado.

17/02/2010 11:58 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

18/01/2010

Mujeres reales y con curvas están de moda

Written by Redacción Stilo on 13 Enero 2010 – 12:22

Las mujeres con curvas fueron características de los años 40 y 50 del siglo pasado, pero después de ellas, figuras sumamente esbeltas se apoderaron de las pasarelas y el modelaje.

Entonces, jóvenes alrededor del mundo vieron en la delgadez un ejemplo a seguir que llevó a muchas de ellas a sufrir trastornos alimenticios como la anorexia y la bulimia.

La famosa “talla cero” ha sido el infierno de miles de mujeres alrededor del mundo, pero de un tiempo a la fecha se han dado algunas acciones para combatir los estereotipos.

Además, la ayuda de programas de retoque digital como Photoshop ha sido señalada como creadores de imágenes irreales de mujeres que aparecen en la publicidad alrededor del mundo.

Entre las acciones más recientes está la de la revista femenina más popular de Alemania, Brigitte, que tomó la decisión de mostrar en sus páginas “mujeres de verdad”, con el propósito de combatir el parámetro de belleza de la delgadez.

Mujeres prominentes aparecerán en el próximo número de la publicación dedicada a la moda y estilo de vida más vendida en Alemania con una circulación superior a los 700.000 ejemplares.

                                 

Belleza verdadera

A Dove hay que reconocerle el merito de ser una pionera en ese cambio de rumbo del mundo de la moda. La firma de productos de belleza lanzó en el 2004 su primera campaña publicitaria protagonizada por “mujeres reales” en ropa interior.

En 2007, el Consejo de Diseñadores de Moda de Estados Unidos emitió lineamientos voluntarios para frenar el uso de modelos extremadamente delgadas.

Algo similar ocurrió en Madrid, pues para la Pasarela Cibeles se estableció un índice de masa corporal mínimo luego de la dramática muerte de la modelo Ana Carolina Reston, quien pesaba sólo 40 kilos.

Y es que en el modelaje varias jóvenes han sido víctimas de los desórdenes alimenticios. Un caso que incluso quedó consignado en un libro fue el de Crystal Renn, quien vivió un “infierno” para superar la anorexia.

 La polémica

En Francia, los legisladores quieren combatir las imágenes distorsionadas de cuerpos femeninos en los medios de comunicación masiva y para ello proponen una ley en la que se advierta sobre el uso de Photoshop en anuncios.

Pese a los esfuerzos y a las miles de voces alrededor del mundo que se declaran contra el estereotipo de la delgadez, el mostrar a una mujer “real” en los medios aún genera polémica.

Al menos así quedó demostrado con Lizzie Miller, una modelo que pesa 80 kilogramos y apareció semidesnuda en una publicación de Estados Unidos.

La joven de 20 años recibió elogios por mostrarse al natural, aunque no todos opinaron lo mismo, pues hay quienes aseguran que la gente quiere ver perfección.

Muy distinta es la opinión de la diseñadora Elena Miró. Especializada en tallas grandes, la modista ha conseguido una fuerte presencia en el mundo de la moda y desde hace ya varios años se le ha distinguido con la apertura de la Semana de la Moda de Milán. Como también, la de la agencia internacional de modelos “Francina! que ha iniciado la búsqueda de modelos de tallas superiores a la 38 para atender la demanda de modelaje para diseñadores, fabricantes de cosméticos, etc.

V Magazine

Si importante fue en su momento la decisión de Dove y la más actual de Brigitte en el viejo continente, no menos lo es la de “V Magazine”, la revista estadounidense de culto entre los sectores más avanzados de la moda y tendencias de estilo.

En su número de primavera, bautizada como “Size”, destaca la presencia de modelos con curvas combinadas con otras de extrema delgadez. Dos visiones sobre la mujer actual que, como en la vida real, conviven sin necesidad de ese enfrentamiento visceral que los grandes de la moda han establecido. Además, la revista nos muestra claramente que la belleza es algo subjetivo y que el modelo de mujer al que ahora nos tenían acostumbradas las pasarelas no se corresponden con las preferencias reales de hombres y mujeres.

De hecho, como recuerda Dove, el 80% de las mujeres españolas creen que los medios de comunicación y publicidad presentan un estándar irreal de belleza que la mayoría de las mujeres no podrá alcanzar jamás y en el que tampoco se sienten identificadas.

08/01/2010

Los anuncios de productos adelgazantes, operaciones de cirugía y tratamientos de estética estarán prohibidos de 6.00 a 22.00 horas

La Ley Audiovisual prohibirá los anuncios de culto al cuerpo en horario infantil

(El Pais, ROSARIO G. GÓMEZ - Madrid - 07/01/2010 )

El Grupo Socialista ha presentado una enmienda a la Ley General de la Comunicación Audiovisual para que se prohíba emitir anuncios que promuevan el culto al cuerpo en horario infantil. Su objetivo principal es combatir aquella publicidad que pueda provocar trastornos como la anorexia o la bulimia entre los menores de edad. De esta forma, los anuncios de productos adelgazantes o de intervenciones de cirugía estética estarán prohibidos en la televisión entre las seis de la mañana y las diez de la noche.

Desde que entró en el Congreso, en octubre pasado, el texto ha recibido más de 600 enmiendas. Los socialistas consideran que es una ley "compleja", que afecta a múltiples sectores (televisiones, operadores de telecomunicaciones, anunciantes, productores de cine).

Derechos del menor

Culto al cuerpo. La enmienda del Grupo Socialista al artículo 7, dedicado a los derechos de público infantil, recoge que "en horario de protección al menor, los prestadores del servicio de comunicación audiovisual no podrán insertar comunicaciones comerciales que promuevan el culto al cuerpo y el rechazo a la autoimagen, tales como productos adelgazantes, intervenciones quirúrgicas o tratamientos de estética, que apelen al rechazo social por la condición física, o al éxito debido a factores de peso o estética".

08/01/2010 17:12 Enlace permanente. Hay 3 comentarios.

26/06/2009

Publicado en el periódico

Os adjunto un artículo que ma ha parecido interesante. Se admiten comentarios

EL MALDITO PESO
Magda Carlas
“La Vanguardia” 11.6.2009

Es triste. A la crisis, los problemas cotidianos, la incertidumbre laboral y el desasosiego generalizado hay que añadir el problema del peso. Al menos para un número importante de mujeres. Así lo demuestra un estudio llevado a cabo por Panrico sobre 3.000 mujeres de entre 25 y 45 años, de las que según dicho estudio sólo un 16 % esta satisfecho con su cuerpo. El resto quiere perder, en mayor o menos cantidad, peso. Es triste, porque es obvio que una parte significativa de las encuestadas tiene seguramente el peso correcto, es decir , un peso entre 19-25 de IMC (índice de masa corporal), o lo que es lo mismo, un peso que en teoría no conlleva ningún riesgo para la salud. Sin contar con que muchas de ellas probablemente ignoran que la buena figura no depende sólo del peso sino de factores tan diversos cómo el esqueleto, la distribución grasa o la forma muscular, entre otros.

A lo anterior hay que sumar que, en general, incluso cuando realmente sobra peso, se prioriza la estética a la salud. Vaya, que lo importante es adelgazar para entrar en una talla 38 más que para evitar problemas como la enfermedad cardiovascular, la diabetes o la hipertensión. Por supuesto que es importante tener un buen cuerpo, pero no debería tener tanto peso, valga la redundancia, en nuestras vidas. En fin, sería bueno convencerse de una vez de que no hay dieta alguna que proporcione un cuerpo perfecto, aun teniendo un peso correcto, y que nuestra prioridad debe ser la salud, no la perfección corporal. No nos compliquemos la vida. Si tenemos un peso sano, sigamos una dieta equilibrada, o al menos no demasiado desequilibrada, hagamos algo de ejercicio y punto. Somos como somos. No hay que gustar a todo el mundo ni parecerse a las chicas plastificadas de las revistas. No es obligatorio. Lo que si es realmente sano es gustarse

26/06/2009 11:44 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

02/06/2009

“La familia como motor de cambio ante un Trastorno del Comportamiento Alimentario

Las preguntas han sido contestadas por el Doctor  Pedro Manuel Ruiz Lázaro.Especialista en psiquiatría de la Unidad de Psiquiatría Infantil y Juvenil del Hospital Clinico Universitario Lozano Blesa.

En cuanto al origen de la enfermedad, no hemos nombrado a las familias en has que hay hijos adoptivos, ¿En estos casos, hay más factores de riesgo?

Ante el hecho de la adopción no encontramos un factor de riesgo específico. En cuanto a la adopción es importante el tema de los vínculos. Los vínculos más importantes se crean de los 0 a los 3 años. Las personas que no han podido establecer vínculos sanos por sufrir maltratos, abusos, provenir de familias desestructuradas…pueden tener problemas. Pero esto no quiere decir que necesariamente vayan a desarrollar un TCA. En estos casos nos encontramos con problemas relacionados como la inestabilidad emocional, hiperactividad, oposicionismo…

Un dato muy interesante lo encontramos en un estudio del Doctor Vicente Rubio en el que afirma que las adopciones en niños de 0 a 3 años no presentan tantas complicaciones debido a que es más fácil establecer vínculos seguros y estables a esas edades.

También hay que resaltar que la protección en menores ha mejorado mucho ya que cada vez más, en las instituciones, se presta más atención al cuidado de los niños y las relaciones de apego con los profesionales son mucho mejores.

Por lo tanto podemos decir que no es un factor de riesgo específico y tampoco está contemplado en ningún estudio como importante.

Es cierto que otros factores como por ejemplo el parto, sí se consideran relevantes. Estudios realizados en Italia, demuestran que cuantos más problemas surjan en el embarazo y parto,  mayor es la posibilidad de contraer un TCA, pero hay que resaltar que estos son  factores de riesgo inespecíficos.

¿Existe una relación entre los Trastornos de Personalidad y los Trastornos de la Conducta Alimentaria?

Este es un tema importante ya que la personalidad se forja en la adolescencia. Todos nacemos con un temperamento, que es genético. Algunos de los factores temperamentales, por su propia naturaleza genética, se consideran factores de riesgo. Uno de los más importantes y con gran prevalecía es la obsesividad y el perfeccionismo. Por ejemplo un factor de riesgo en la Bulimia Nerviosa es la inestabilidad emocional. También sabemos que determinadas experiencias  negativas incrementan el riesgo de padecer un TCA o TP, es decir, muchos de los factores de riesgo para padecer un TCA son comunes para desarrollar un TP.

También hay que resaltar que, si no se ha vivido ninguna experiencia negativa grave en la infancia o la adolescencia hay menos posibilidades de tener un TP que si se ha padecido un TCA, ya que esto influye en las relaciones que se pueda tener con otras personas, tu rendimiento académico es diferente... y esto va forjando tu personalidad.

Las comorbilidades más frecuentes se dan en adultos. En la AN encontramos personalidades evitativas y obsesivas, mientras que en la BN destaca la inestabilidad emocional, sobretodo en la Bulimia multimpulsiva.

Dependiendo del punto de vista con el que se enfoque la enfermedad podemos decir que un TCA puede derivar en un TP pero si la contemplas como un TP la bulimia por ejemplo es un síntoma más, pero en el fondo hay que trabajar las dos cosas. Trabajar la personalidad es fundamental ya que es lo que hace que las personas sean autónomas, relativamente felices, con buena autoestima… y un funcionamiento adaptado a la sociedad. De hecho, desde la Unidad, no solo  tratamos de conseguir que los pacientes mejoren en cuestión de peso y no tengan conductas de  vómito, sino que trabajamos para que adquieran  una cierta estabilidad emocional, cierta madurez.

Con todo esto, sí podemos afirmar que están muy  relacionados. La ventaja es que cuanto antes se trata uno de ellos, menos probabilidades de desarrollar el otro.

¿Se realizan los dos tratamientos de forma simultánea?

Si claro, no solo nos centramos en los  síntomas propios de la Conducta Alimentaria, por ejemplo, ahora en la unidad, la mayor parte  de los  pacientes que tratamos son adolescentes con conductas purgativas Bulímicas y que han desarrollado un Trastorno Límite de personalidad  pero que no se les diagnostica debido a su edad. Por tanto, seguimos trabajando en una Unidad de TCA pero sobre temas de personalidad con conductas de riesgo, consumo de tóxicos, promiscuidad sexual,  tentativas auto líticas… y además con síntomas alimentarios.

Entonces, ¿Qué sentido tiene contar con dos Unidades Especializadas?

Tiene sentido ya que afortunadamente no todos los pacientes diagnosticados con TCA desarrollan  un Trastorno de Personalidad.

También depende de las prioridades que se establezcan. Si se presenta un caso de anorexia en el que la persona corre riesgo de muerte por bajo peso entonces la personalidad pasa a ser secundaria. Por el contrario, si nos encontramos ante un caso de Bulimia en el que la persona tiene episodios de  atracones puntuales y vomita una o dos veces por semana,  la salud física es aceptable pero detectamos conductas sexuales de riesgo, peleas frecuentes, consumo de alcohol o drogas…entonces damos prioridad a la personalidad.

Todos los años se producen derivaciones de la unidad de TCA del clínico a la Unidad de Personalidad del Hospital Provincial.  

Creo que esta división tiene sentido ya que si no estaríamos mezclando  todo.

¿Cómo conseguir mantener la motivación en los casos  de larga duración en los que el afectado no reconoce el problema?

Nosotros utilizamos terapia motivacional.

Una tarea que  les mandamos es por ejemplo que piensen en como será su futuro de aquí a 5 años, y que analicen los  pros” y los “contras”. Que vean que cosas, por el hecho de estar enfermos o no, se están perdiendo, ya que al final esos serán los agentes que motiven al cambio.

También tenemos casos que toda la vida tienen síntomas y se trabaja con ellos la aceptación y el  compromiso. Por ejemplo se le pregunta cual sería su proyecto de vida en caso de verse bien, y se trabaja sobre lo que el paciente diga, consiguiendo de este modo un compromiso con él.

Hay pacientes que se plantean estos cambios u objetivos en un momento más temprano que otros, pero es importante que las familias y los afectados sepan que el promedio de duración es de 3 a 5 años de tratamiento, por eso es importante que no nos desmotivemos ya que el proceso suele ser largo.

¿Los medios de comunicación también influyen en todo esto?.

Sí, pero los medios están para todos, el camino a seguir es enseñar a la gente que no todos somos como Victoria Beckham.

La dificultad radica en que no podemos meternos en su cabeza y modificar sus ideas, sino que esto es un proceso que puede tardar más o menos dependiendo del paciente.

Cuándo se inicia la enfermedad en la adolescencia y se llega a la etapa adulta y la enfermedad aún esta presente ¿Cuál es el papel de la familia?

Depende del estado físico, emocional…hay pacientes adultas que tienen una aceptable calidad de vida, que han aceptado no curarse,  pero han aceptado unos mínimos. En estos casos la familia ha de respetar esta decisión, pero el respeto se termina en el momento en el que la salud de la persona esta en riesgo.

A veces las familias vemos que se van recuperando pero en un momento dado se produce un bajón. ¿Qué podemos hacer?

Recordemos el modelo circular en el que la recaída era una de las fases.

Hay que pensar que la recaída no es volver a empezar. Recaer implica que ha habido un momento en el que se estaba bien, esto quiere decir que ya hemos aprendido algo, y que si bien la recaída es dar un paso hacia atrás,  también hay que recordar que se han dado pasos hacia delante, y que de una recaída siempre se sale con más facilidad. Con el paso del tiempo todos aprendemos y cambiamos.

Las familias nos sentimos participes de los que podamos hacer por el hijo, de ahí la importancia de la intervención de los padres. ¿Cómo podemos intervenir los padres para realizar los cambios cuando la persona afectada es adulta y sin interferir en la labor de los profesionales?

Intervenir con adultos es complicado debido al tema del deber de confidencialidad ya que el no respetarlo es un delito penal. Siempre dependerá de la situación y de la gravedad física o si su vida corre peligro. En estos casos el deber de confidencialidad queda anulado, porque en este caso interviene el juez y se avisa a los familiares, policía o a quien sea necesario.

El objetivo que se persigue es que los pacientes de larga duración realicen unos pactos mínimos de calidad de vida. Desde el papel del profesional, hay que ir con mucho cuidado de no violar esos pactos. También es cierto, que se le recuerda al paciente que la familia es muy importante, y que le quieren e intentan ayudarle, pero si el paciente no quiere que contactemos con los padres, hay que respetarlo.

Si la familia no sabemos si el paciente quiere o no nuestra colaboración. ¿Dónde queda el papel de la familia como motor de cambio?

El motor de cambio siempre se da en casa, nunca en la consulta. No es el terapeuta el que lo realiza, si no la familia. Para ello se le puede mostrar afecto,  modificar algunos hábitos…Insisto, el motor de cambio no es la consulta, sino la vida cotidiana. Para ello, desde la familia, hay que controlar la emoción expresada, evitar los conflictos entorno a la comida, comentarios respecto a la imagen corporal…

Desde la familia, se hecha en falta que el profesional no nos pueda hablar del tema.

Si, y por eso yo siempre que puedo incluyo a la familia, pero lo que no se puede hacer es hablar solo con la familia sin estar el paciente presente, ya que el hecho de establecer una relación por separado puede ser contraproducente. Por eso es importante contar con la opinión del paciente y saber que todos estamos de acuerdo.

Volviendo al tema de la familia como motor de cambio,  hay terapias centradas en la palabra y la relación terapeuta - paciente, en la que la familia se considera un obstáculo. Nosotros trabajamos con la familia y desde el modelo sistémico su implicación es necesaria, pero insisto, hay que respetar todos los modelos.

En todo caso, la  familia funciona como motor de cambio en casa a través de la convivencia.

¿Se puede recurrir al chantaje para mejorar algunos aspectos?

En niños pequeños sí, pero en adultos no.

¿Y los pactos?

Los pactos si que son adecuados y son la base de la terapia sobretodo en pacientes de larga duración.

Cuando habla de negociar ¿a que se refiere? y ¿cómo podemos negociar desde la familia?

Pongamos un ejemplo. Una chica con un índice de masa corporal de 14. Sabemos que no va a aceptar el alcanzar uno de 18, pero si podemos negociar hasta 16. También sabemos que si lo consigue, su vida no correrá un riesgo tan grande como con 14. Eso si, a cambio le tenemos que dar algo como pude ser no ingresarla o permitirle que se vaya de viaje…

Hay que reconocer que en ocasiones a los terapeutas nos cuesta dar la cara por los pacientes, ya que si no cumplen lo pactado luego los padres vienen a pedirnos explicaciones. Pero es importante dar ese margen de confianza, ya que puede ser el paso que les hace falta para que se produzca el cambio.

¿Qué puede producir peores consecuencias, pecar de sobreprotección o de exceso de autonomía e independencia?

En adultos soy más partidario de la autonomía y la independencia. Hay que tratarlos como adultos a pesar de estar enfermos. Tenemos que darles la oportunidad de madurar.

No es adecuado tampoco pasar de un extremo de sobreprotección al exceso de autonomía.  Hay que explicarles que en este momento para ayudarle tenemos que funcionar  de ese modo.

Para actuar de este modo hace falta mucha seguridad, ¿Cómo podemos conseguir esa seguridad las familias?

Confiando en los terapeutas y siguiendo sus consejos.

¿Entonces la solución puede ser acudir a un terapeuta?

Sí claro, eso podría ser una solución.

¿Es aconsejable acudir al mismo que visita a nuestro hijo/a?

Depende. Algunos colegas dirían que no, yo sin embargo creo que sí. Como he sido psiquiatra de cabecera,  estoy acostumbrado a tratar con familias completas, pero insisto muchos otros opinan lo contrario.

Esto se puede hacer siempre y cuando el adulto decida que la familia se puede incorporar, ¿no es cierto?

Sí, siempre con su consentimiento y estando todos de acuerdo. Lo que no podemos hacer es modificar ciertas cosas sin el consentimiento de todos ya que esto puede acarrear dificultades en la relación terapéutica.

Es evidente que la persona afectada necesita cuidados, pero también es cierto que la familia los necesita. ¿Cómo se puede cuidar a la familia en estos casos?

Este es uno de los grandes problemas y es que la información que dan los profesionales a los pacientes y a  las familias es escasa. Aunque también es verdad que desde la Unidad donde trabajo, este aspecto lo tenemos muy en cuenta. Pero insisto, depende mucho del tipo de profesional o del modelo con que se trabaje.

Hay modelos en los que dar información a las familias se ve como una intromisión. Yo sin embargo, creo que informar a los usuarios ayuda mucho en el proceso. También son muy importantes los grupos de padres ya que en ellos se trasmiten emociones y experiencias que un profesional no ha vivido y por lo tanto, le es imposible tratar.

Estos grupos son de gran relevancia, y aquí es donde interviene Arbada, ya que desde la salud pública no se puede dar solución a esa demanda.

Por lo tanto para el cuidado de las familias es importante dar información y realizar un acompañamiento.

La experiencia que tenemos desde la asociación es que cuanto mayor es la relación de la familia con el terapeuta y de  más información dispone, mejor es la evolución de los pacientes, y por el contrario si no existe esa relación las familias se bloquean.

Yo estoy convencido de ello. Pero insisto, desde la Unidad de Psiquiatría infanto juvenil, estamos acostumbrados a trabajar con familias.

 ¿A partir de que edad  se detectan los casos de TCA?

Actualmente tenemos casos prepuberales de niños con 9 o 10 años.

Otro problema con el que nos encontramos ahora es que estamos viendo a hijos de madres con algún tipo de TCA. En estos casos hay que tener en cuanta que los hábitos alimentarios de una paciente con TCA  no van a ser los más indicados para un niño. Normalmente en niños pequeños, suelen ser problemas relacionados con la alimentación o con vómitos psicógenos.

En mi caso tengo una persona en mi familia con Anorexia Restrictiva desde hace siete años, y se han ido produciendo cambios, pero en ocasiones ves como la situación no mejora y te bloqueas, y ves como una situación que considerabas superada se repite. ¿Cómo se pueden actuar cuando ves que la situación no mejora?

Esta situación coincide con del síndrome del cuidador. Es lo que ocurre cuando tenemos que  cuidar a una persona durante muchos años. Lo que nunca hay que hacer es ceder ni hacer cosas de las que no estamos convencidos, ya que a la larga esto genera un desgaste emocional importante.

El cuidador también ha de descansar ya que realiza un trabajo durante  siete días a la semana, cuatro semanas al mes, doce meses al año.  Con este trabajo, si no se descansa, se corre el riesgo de acabar con una patología.
También los padres han de ser conscientes de que la evolución del paciente no es responsabilidad suya.

¿Cómo actuar ante casos de personas adultas que vemos que no están actuando de manera adecuada para solucionar su problema?

Eso se da con mucha frecuencia, en ocasiones es suficiente con que se le diga que no puede hacer una cosa para que la haga Estas actitudes no tienen que ver con los TCA sino con otras circunstancias.

Es primordial  no darle una importancia emocional desmesurada  porque nos hace daño.

Es difícil, pero hay que ser capaces de no implicarse en según que cosas.

¿Cómo la controlamos?

Respetando los errores del otro. Aunque veamos  que se equivocan hay que  dejarles,  es preferible que él mismo se de cuenta de sus errores y aprenda de ellos.

Es muy importante también, no dejarse atrapar por la manipulación. Cuanto menos nos dejemos atrapar menos posibilidades hay, de que ejerzan la manipulación. Por ello es importante cuidarse, y poder mantener la distancia emocional.

¿Podría explicar la importancia de los hermanos  en familiares con TCA?

Este es un tema muy importante. Hay hermanos que lo pasan fatal, que creen que su hermano va a morir,  otros adquieren una actitud celosa, algunos entran en una competición por ver quien come menos, pero sin caer en la enfermedad, y esto nos presenta un gran problema para los profesionales.

Por lo tanto hay que tenerlos en cuenta, sobretodo el tema de los sentimientos, no responsabilizarlos en exceso…

El de los hermanos, es un tema que sabemos que hay que tener muy en cuenta pero que no hemos investigado.

¿Existe alguna teoría o corriente psicología que sea más adecuada para tratar casos de TCA?

Desde el punto de vista científico, no podemos valorar el modelo de psicoanálisis puesto que no sigue las pautas del método científico. Esto no quiere decir que no sea útil, a mucha gente le ayuda, pero a otras no.

Las corrientes que más usamos son la cognitivo conductual en todas sus vertientes: orientándonos  a lo motivacional y hacia lo familiar….  como método de trabajo con mejores resultados.

Dentro del psicoanálisis lo más parecido a esto es la  terapia interpersonal en las que se trabajan las relaciones, una vez que hemos modificado los aspectos cognitivos conductuales empleamos lo relacional.  Este método a dado muy buenos resultados en ensayos controlados.

En el día a día, recomiendo tratamientos multidisciplínales y una buena coordinación entre los profesionales, pero no nos podemos ceñir a una única corriente ya que como he dicho, mucha gente se puede beneficiar de terapias dinámicas psicoanalíticas, aunque hay que tener en cuenta que el psicoanálisis clásico, no se usa en casos de TCA.

¿Qué bibliografía nos puede recomendar para este tema de la familia como motor de cambio?

La Guía de Trastornos de la Conducta Alimentaria  que elaboramos y que podéis encontrar en Arbada, el  libro de Jannet Treasure del moldeo Maudsley, traducido por Ana Rosa, que es la que ha hecho el programa en Inglaterra y que ahora esta en Madrid o la guía para padres y  educadores de Rosa Calvo de la editorial Planeta.

¿Qué opinión le merece el nuevo programa “cuestión de peso” de Antena3?

No lo conozco, pero los “reallity shows” no me causan una buena impresión, ya que siempre sacan los casos más extremos y denigrantes posibles. A demás supongo que será una copia de un programa que emiten en Estados Unidos.

 

 

02/06/2009 08:34 Enlace permanente. Hay 3 comentarios.

26/03/2009

FELICIDAD



     La realidad es que hay situaciones de la vida en las que cuesta ser feliz. Por ejemplo cuando la cabeza nos da vueltas en torno a los problemas de nuestros hijos. A los que sufrimos sus trastornos de la conducta alimentaria nos resulta difícil concentrarnos en otros temas porque lo nuestro se vuelve obsesivo. Decimos, “ no se si hago las cosas bien cuando le trato” y por eso las repaso constantemente, o mantengo en mi cabeza aquella frase que le dije y que no debí decir, aquel tono de voz que sonó más de lo previsto o aquel toque de ironía que me perdió, esa sonrillilla que venía a decir “tu que sabrás, listo, tu que sabrás, lista”. Embrollos mentales que no podemos evitar.

Otras veces más tranquilo o más tranquila, que lo mismo puedo ser uno que otra, me relajo y pienso que soy así, tal como me expreso y que le vamos a hacer, he de admitirlo. En mi ánimo está actuar de una manera adecuada, correcta, que no complique las cosas pero a la hora de la verdad meto la pata. Me veo como un espectador que dice lo que hay que hacer pero no sabe hacerlo, como un taurino que grita en la grada y nunca bajará al ruedo, o como aquel que dijo eso de una cosa es predicar y otra dar trigo.

En medio de esta marabunta de voluntades, deseos y realidades, aparece de vez en cuando una pregunta ¿ Tengo derecho a ser feliz? ¿Podré serlo alguna vez? La respuesta parece sencilla. Naturalmente que si pero no sabemos como. Para empezar, probablemente no nos atrevemos. Nos da, incluso, vergüenza pensar en ello al ver a nuestro hijo cómo está, nos parece que le dejamos de lado como diciéndole aquello de allá tu con tu problema. Además, nuestro ánimo, ya flojo, no nos lleva por esos derroteros, no nos sale de natural.

Quizás empecemos a pensar diferente si nos planteamos si es bueno para el enfermo que estemos en esa situación, que nuestro hijo, hija, marido o mujer, nos vean pesarosos, parcos en palabras y de sonrisa ausente. Quizás sea bueno también que en casa, y fuera de ella, tratemos de comportarnos con normalidad, hablando de lo que pasa en el mundo, comentando asuntos de nuestro trabajo o mostrando nuestras opiniones sobre tantos aspectos que podamos tener en común con la familia.

Posiblemente, por esta línea, poco a poco alcanzaremos un estado que nos permitirá enfocar con más claridad los problemas. Posiblemente descubriremos que el bien del enfermo nos anima a disfrutar de las pequeñas cosas que nos rodean para tratarle mejor a él. Siempre se ha dicho que hay que cuidar al cuidador, estará más fuerte y lo hará mejor. En esto cada uno encontrará su propia vía. En nuestro caso, cuando ingresaron en el hospital a nuestro hijo, un pequeño viaje por el campo nos ayudó. También puede ayudar una buena película, un café con los amigos, visitar una exposición…

A alguno, alguna, se le ocurrirán más cosas. Esperamos que nos las contéis

26/03/2009 10:57 Enlace permanente. Hay 3 comentarios.

28/01/2009

De Rosa, una madre

     Todos los dias le digo que le quiero, no me escucha, no lo entiende, pero sé que en algún sitio de su mente le queda y algún día lo oirá y se dará cuenta que siempre he estado allí y que siempre le querré.

Una ANOREXIA ¿QUE ES ESO? ¡Ya! Una niña que quiere estar guapa, una adolescente que quiere ser modelo, una chica que está loca. NO, NO, NO, es mucho más y mucho más grave. Juzgamos sin saber, condenamos sin sentir, ¡que pena de sociedad que no quiere escuchar y no quiere entender!.
Tenemos un hijo y aflora en nosotras un sentimiento imposible de explicar, estamos felices y nunca pensamos que pueda ocurrirles algo que les haga daño. Ser madre es lo más maravilloso que me ha ocurrido en la vida. Crece y con el sus problemas y de repente una ANOREXIA... El suelo se esfuma a nuestros pies y el mundo se nos viene encima. Entonces lo entiendes todo: No son niñas que quieren estar guapas es algo mucho más duro. Su mente no funciona bien necesitan ayuda, necesitan comprensión y sobre todo necesitan nuestro amor.

Mi HIJO tenia 14 años y era el niño más feliz de la tierra, su capacidad de demostrar cariño era infinita. Tuvo un problema en el colegio y comenzó a perder peso, se volvió irascible, taciturno y triste. El no entendia que le pasaba, estaba asustado, caía en un pozo y no podia sujetarse al borde. Dejó de salir y relacionarse. Su obsesión era su cuerpo, quería verse los huesos, la poca carne que tenía le daba asco, no soportaba verse la tripa. Estaba asustado pensando que se moría y a veces deseándolo. No llegaba a 50 kilos y medía 1,80.

Cuanto dolor y cuanta amargura, ¿qué hacer? ¿dónde acudir? Te sientes sola e inválida, parece que nadie te entiende y no es así. Te vas dando cuenta que hay muchos en tu situación, que quieren ayudarte y sus palabras son un bálsamo para tus heridas, te vas haciendo fuerte y das valor a los más pequeños detalles y es entonces cuando puedes ayudar a tu "NIÑO". Si crees que todo es oscuro y que nadie se preocupa por ti, echa un vistazo a tu alrededor, abre los ojos de tu alma y mira. Hay tantos viendo tu dolor que te estan brindando su apoyo, que sufren si tu sufres y a los que ni siquiera has prestado atención. Déjate ayudar, déjate querer y sobre todo quierete a ti mismo. Hazte grande y lucha, hazte fuerte y grita al aire tu pena verás cómo el eco te trae respuestas.

En la primera reunión de ARBADA (Asociación Aragonesa de Familiares de Enfermos de Anorexia y Bulimia) salí con el corazón partido: LA BATALLA DE LA COMIDA LA TENEIS PERDIDA, es la punta del iceberg, el problema está debajo. En la segunda la cosa no fue mejor: LA NATURALEZA LUCHA POR LA SUPERVIVENCIA y cuando ya no queda ninguna reserva, el organismo toma lo que necesita de los huesos. Dios mío, creí morirme. Pero fueron los primeros pasos para ver la gravedad del asunto y un empujón para comenzar a luchar por mi hijo.

Contar lo que te está ocurriendo, encontrar respuestas y abrirte a un grupo que está pasando el mismo calvario es un paso de gigante para ti. No te hundas, es tu vida, afróntala y nunca dudes. Somos los mejores padres para nuestros hijos y ellos nos necesitan más que al aire. Nunca te sientas culpable. Nos costó dos años encontrar el camino a seguir y ya llevamos cinco con la enfermedad. Sé que no estoy sola, pienso en lo que tengo, me apoyo en mi marido y con él caminamos por esta senda tortuosa sabiendo que al final encontraremos un valle lleno de luz y color.

ARBADA nos abrió los ojos, buscad en vuestro entorno una asociación que os pueda ayudar.

ROSA


28/01/2009 09:46 Enlace permanente. Hay 3 comentarios.

| Blog ciudadano realizado con Blogia 2.0 | Suscríbete: RSS | Administrar