arbada

Pre-Ocupaciones

     Una de las características de los padres es que estamos preocupados constantemente por los hijos. Es algo innato en nosotros , lo que es positivo, pero puede llegar a un exceso que sea perjudicial. Amores que matan se suele decir. Cuando aparecen los trastornos alimentarios, o sospechamos que existen, la cosa se complica y los padres entramos en situación de riesgo personal, aumenta nuestra preocupación. Por mi parte siempre he pensado que cuando un hijo, una hija, enferma, enfermamos tambien los padres, de tantas vueltas que le damos a la cabeza. La enfermedad, que nos suele durar más que a ellos, deja una cierta resaca en el coco alimentada por el temor de que vuelvan los males. Cualquier signo extraño que nos recuerde antiguas conductas despierta en nosotros todo tipo de alertas y con ellas las preocupaciones.

Todas estas ideas que nos pre-ocupan, muchas veces sin motivo, se han quedado grabadas como a fuego en alguna parte de nuestro cerebro y resulta muy dificil no leerlas internamente. No nos queda más remedio que aprender a convivir con ellas.

¿ Que hacer ?. A nosotros nos ayudó confiar en el equipo médico y pensar que había curación. Es un primer paso. Hay que pelear por ello. Nos sentimos mejor.

22/01/2009 09:44 Enlace permanente.

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