Se muestran los artículos pertenecientes al tema Pequeños relatos.

25/04/2010

Cantalobos

La mañana estaba excelente para andar; el lugar elegido, oportuno: el Soto de Cantalobos. La naturaleza, en su máximo esplendor, las flores luchaban por ganar su espacio; los colores, en toda su variedad cromática, estaban frescos, lozanos, como recién nacidos, todavía sin contaminación alguna. Los pájaros se disputaban los mejores trinos; parece que nos acompañaban en nuestro recorrido por el interior del soto. Muchos árboles en su última fase de existencia, poco a poco preparándose para diluirse en el medio ambiente. El Ebro, en su discurrir hacia el mediterráneo, había perdido ya el ímpetu de los últimos días de marzo y se iban notando ya pequeñas islas. El Gallego, en el final de sus más de doscientos kilómetros desde territorios pirenaicos, le iba aportando un poquito más de caudal con un tono más verdoso, un poco más limpio; ese rio que nace allá en el borde de las Galias, de donde dicen toma su nombre.

Las gentes disfrutando de una mañana de primavera, tan cerca y tan lejos del mundanal ruido de la ciudad.

25/04/2010 23:18 Enlace permanente. Tema: Pequeños relatos No hay comentarios. Comentar.

20/03/2010

Primavera

Hoy, según dicen los expertos, comienza la primavera. Tres meses va a durar. Los días alargan, se puede empezar a ir a cuerpo. La gente anda más suelta por la calle, ya no va tan encogida. Algunos árboles, los primeros, esos de tonos violetas ya están muy floridos; hay otros que están empezando los brotes, al principio con cierta timidez, como si estuvieran observando que hay afuera y les diese cierto miedo; algunos, todavía, están quietos en la mata, esperando que pasen los últimos síntomas del invierno. Tiempo tendrán de salir y disfrutar del ambiente. Hay temporada por delante. No por más madrugar amanece más temprano. Bienvenida sea la primavera, el despertar, la versión anual de la vida vegetal.

20/03/2010 23:40 Enlace permanente. Tema: Pequeños relatos No hay comentarios. Comentar.

08/09/2009

Primer día de escuela

Hoy es el día de la Natividad de María; es martes y comienza el curso escolar en primaria. He ido a pasear al parque y sólo había algunos mayores jugando a la petanca, algún grupo deportivo entrenando y alguna pareja con cochecito de bebe. El parque ha cambiado de visitantes. Ni rastro de abuelos con niños; estaban ya en el Colegio. Precisamente, al pasar por uno de ellos, he visto a los niños que se incorporaban por primera vez al mundo de la escuela, junto a sus papás y mamás, en el patio, esperando la orden de entrada al aula para dar  comienzo a su vida estudiantil.

De todas maneras, hoy, cuando los niños empiezan Primaria, suelen llevar más de dos años de guardería, así que, supongo, nada tiene que ver a cuando se despegaban por vez primera de sus padres. No obstante, la novedad del aula, del maestro, la búsqueda de algún conocido, la falta todavía de normas y referencias para el niño, son un motivo de que el día de hoy sea un tanto especial.

Que tengáis suerte en la vida, pero eso sí, no dejéis de  buscarla, de trabajar; cultivar la cultura del esfuerzo, de la humildad, del sacrificio y de la solidaridad (entre otros). Tampoco os olvidéis de aprender los contenidos de las materias. 

"Cuanto más alto coloque el hombre su meta, tanto más crecerá"

 

 
08/09/2009 12:11 Enlace permanente. Tema: Pequeños relatos No hay comentarios. Comentar.

Hospital

¿Qué es un hospital? ¿Cuántas vidas se desarrollan en un hospital? ¿Qué se piensa en un hospital?
Piensas en lo débil que eres cuando las cosas no funcionan bien; ves tú dolor, tú incertidumbre; ves el dolor de los demás, la fragilidad de todos y de cada uno de los que allí estamos, la cantidad de procesos de enfermedad que existen, la distinta tipología de las personas afectadas, la distinta manera de enfocar su estancia.
En Urgencias y en la Sala de Observación es un continuo de pacientes, médicos, sanitarios de toda condición. No les da tiempo a nada, tienen  que salir de la situación, hay que dejar  hueco a otro.
Tiene que ser difícil y complicado ir atendiendo, uno a uno, todos los enfermos que ingresan. La preparación previa no existe. Llegas en un momento y hay que intentar darte solución lo más rápidamente posible.
La capacidad de concentración tiene que ser muy grande para poder responder de una manera eficaz. Hay que tomar decisiones y lo más acertadas posibles.
Poco a poco vas viendo enfermos, te cuentan sus procesos. Oyes lamentos, quejas y  lloros. Ves a los familiares atenderles día y noche, cansados, a veces animados y a veces desanimados, a veces esperanzados y a veces hundidos.
Las cosas rutinarias suelen funcionar con bastante agilidad; otra cosa son los aspectos médicos referentes a especialistas y pruebas; hay  huecos y vacios.
La escasa comunicación es bastante habitual. Sabes que estás, te interesa estar porque es allí donde te pueden curar, pero nadie te dice ni el paso actual ni menos el siguiente. Todo aparece muy diluido, los turnos, las distintas enfermeras, los médicos de guardia, los especialistas. Nadie te  comenta la diferencia en los resultados de los distintos análisis realizados en estos últimos días, la evolución, los cuidados a llevar cuando te dan el alta…
Creo que a la medicina le falta cercanía, más detalles, un poco más de trato con el paciente.
Es posible que haya alguna explicación pero no la conozco. ¿Por qué el fin de semana (2 días de 7- Casi 30% del tiempo) hay ocupadas camas, con lo que eso supone, y no se realiza actividad  para los que ya están, o ésta es muy escasa, ya sea exploratoria o rehabilitadora?
¿Por qué no hay consultas por la tarde? ¿No se amortizarían antes las instalaciones, se cubrirían puestos de trabajo y haciendo una medicina algo más preventiva se evitarían muchos procesos enquistados, perjudiciales para las personas, pero también gravosos para el Estado?
¿Qué criterios se tienen para  decidir que dos personas pueden estar en la misma habitación?
Creo que  la sanidad pública tiene cosas buenas, muy buenas, pero, parece prudente y conveniente, llevar a cabo una reflexión en profundidad  sobre lo que no funciona o es mejorable.
08/09/2009 00:01 Enlace permanente. Tema: Pequeños relatos No hay comentarios. Comentar.

07/09/2009

Estancia en planta

Estoy en una planta del hospital. La habitación está orientada hacia el este. El sol sale a las 7,30 y la claridad se va filtrando a través de las lamas de las persianas. Veo el gran espectáculo del alba y como va dando luz y brillo a la masa forestal del parque grande y del pinar de Venecia.
El domingo ha transcurrido con lentitud, con pereza; es como si el tiempo se hubiese detenido. Aquí en la  planta también se nota que es festivo porque hay menos actividad. No hay visitas de médicos, solo de enfermeras.
El día, para los pacientes, se va acabando. A las 21, media hora después de haber terminado la cena, los visitantes se van yendo y las puertas de las habitaciones se van cerrando. Empieza la noche, que durará hasta las 8, interrumpida solamente por alguna visita de la sanitaria de turno: temperatura, tensión…
La estancia en el hospital te hace sentir muy frágil, muy poca cosa; estás como expectante todo el día.
Es tan grande el salto del hospital a casa, aunque sólo sea por la intimidad, que parece que la vuelta te hace estar mejor.

07/09/2009 09:28 Enlace permanente. Tema: Pequeños relatos No hay comentarios. Comentar.

06/09/2009

Servcio de urgencias. Día del protocolo.

Primera sala de espera. Entrego el historial a un sanitario, que me pregunta algún aspecto del proceso; me asigna un nivel, me pone una pulsera en el brazo y me da un montón de pegatinas y, como es un proceso febril, me hacen poner una mascarilla verde. A partir de ese momento me siento peor.
Segunda sala de espera. Al cabo de poco tiempo me hacen pasar a un box (así les llaman allí) y dos médicos, después de leer el historial, me hacen un reconocimiento: auscultar, palpar, tensión, temperatura, garganta, electro, radiografías, análisis de sangre y orina y me dejan puesto un “conector” en el brazo.
Hacia las tres de la tarde me llaman los médicos que me han visitado y me dicen que no se ve nada especial pero que los análisis dan alguna alteración producida por alguna infección,  así que hay que descubrir de donde procede.
Urgencias funciona, pero ¿por qué no funciona mejor la medicina de cabecera, la normal, la de cada día? ¿Por qué hay que esperar tanto al resultado de análisis, de las  pruebas, de las revisiones, etc.?
La instalación de urgencias está bien.Hay consultas, que les llaman boxes, donde el médico hace el reconocimiento y hay unos espacios abiertos a un lado del pasillo, donde hay sillas  normales, sillas de ruedas y camillas, donde esperan los que tienen algún problema.
Hay un momento, hacia las 5 de la tarde de aquel día, que las salas de espera se colapsan entre los enfermos y familiares.
Sala de observación. La noche en la Sala de Observación ha sido larga, bastante larga. La luz general está apagada, pero cada cierto tiempo, alguna enfermera va encendiendo la correspondiente a la cama de algún paciente, para darle algo.
El despertar general es un poco una pequeña revolución. Enfermeras con sus aparatos tomando tensión y temperatura a los ingresados y curando a aquellos que lo necesitan; empleadas haciendo camas, limpiadoras pasando sus artilugios por el suelo.
Luego llega el desayuno y la visita, donde se rompe el silencio de la sala en calma y, más tarde, se ve a algún médico en la cama de algún enfermo, hablando y comentando detalles de su proceso. Cada paciente tiene su médico, según el problema que le afecte. Estamos varios con varias situaciones.
La tarde transcurre con la lentitud característica. Cada dos o tres horas hay renovación de pacientes. La cantidad de sanitarios diferentes que pasan por la sala es increíble.
De vez en cuando se oye algún grito lastimero, de algún paciente; se hace el silencio.
06/09/2009 12:22 Enlace permanente. Tema: Pequeños relatos No hay comentarios. Comentar.

14/08/2009

Paseo matinal

Son las ocho de la mañana y me doy un paseo por los alrededores de casa; recorro los caminos. La madrugada está fresca (10 grados), aunque el viento está en calma. Me encuentro un par de caminantes que ya vuelven de su rutina matinal.
Un poco más adelante veo a un hortelano en su huerto. No sé qué medidas tendrá, pero calculo que 5.000 metros por lo menos. Tiene más de 75 años y el año pasado le pusieron una prótesis de cadera, pero está como nuevo. Cultiva el huerto él sólo. En el invernadero tiene tomates, pimientos, lechugas. Fuera hay patatas, cebollas, etc. Viñas tiene para hacer unos 300 litros de vino. Árboles frutales, aromáticas. Es uno de los hombres más polifacéticos que conozco. Ha cultivado muchos oficios. Soldador, maquinista, mantenimiento de camiones, operario de fábrica. Toca la laúd. Le da tiempo a todo. Destila esencias de las plantas aromáticas. Hace vino. Me decía que ningún nieto le ayuda ni tiene interés alguno por el tema del huerto.
Ese mismo día me decía otro polifacético que tiene una tienda, que va a tener que cerrar porque nadie le sigue.
¿Por qué tienen tan poco seguidores los oficios antiguos? ¿Cuestión de esfuerzo, de rentabilidad económica, de prestigio social?
14/08/2009 17:55 Enlace permanente. Tema: Pequeños relatos No hay comentarios. Comentar.

13/08/2009

Estrellas

La noche, ese día de finales de julio, en aquel rincón un poco oscuro, era un espectáculo grandioso, eso sí: hay que tener en el cuello entrenado, porque hay que mirar hacia arriba y muy hacia arriba.
Son estrellas, muchas estrellas, miles de estrellas. Unas brillan más; otras, menos.
Hay puntos de luz intermitente, que se mueven; son los aviones. Unos van de este a oeste; otros, de norte a sur. A los que van a aterrizar en Barajas se les oye el cambio de ritmo. Les quedan pocos minutos para tomar tierra, pero esos han pasado a última hora de la tarde. Por la noche no se oyen tanto. Los de la noche deben ser aviones de largo recorrido y van más altos.
El cielo, el firmamento, ese gran espectáculo al que me refería, ese gran misterio; unos hablan del big bang, otros de la creación, obra de Dios. Algunos, también, conciliando las dos. Los hombres normales, o al menos, eso es lo que algunos nos creemos, no llegamos al fondo de la cuestión. Ahí está y ahí se queda, pero la armonía de una noche de verano, sin luna, a muchos metros de altitud, con miles de puntos de luz, por todos los lados es algo maravilloso y te habla de que Alguien (Dios) debió iniciar el proceso.
13/08/2009 22:53 Enlace permanente. Tema: Pequeños relatos No hay comentarios. Comentar.

12/08/2009

Adaptación

Hace 27 años le dio un ictus que le paralizó  medio cuerpo. No sale prácticamente de casa. Las mañanas las pasa en la cama y las tardes en el sillón. Tiene una memoria excelente. Conserva parte de ese humor que le caracterizaba. Se cansa enseguida de leer y de ver la televisión y no escucha la radio. Hay palabras que no se le entienden bien pero está atento a la conversación. Tampoco se queja de nada. Es su vida. Su mujer, todo el día, a su servicio. Tampoco pierde la sonrisa. Aprovecha algunas situaciones favorables para hacer excursiones.
¿La vida se ha adaptado a ellos o ellos se han adaptado a la vida que les ha tocado vivir?
12/08/2009 16:57 Enlace permanente. Tema: Pequeños relatos No hay comentarios. Comentar.
| Blog ciudadano realizado con Blogia 2.0 | Suscríbete: RSS | Administrar