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22/11/2009
Hoy, domingo
Poco a poco, cuando llegaban los últimos de la maratón, cuando los padres recogían a los más pequeños de los centros deportivos, cuando se organizaba la vuelta a casa a comer después del vermut, la mañana tocaba a su fin. La tarde, después de la comida familiar, del encuentro con hijos o con nietos es distinta. Se piensa más en el mañana que en el hoy, en el trabajo que en la fiesta, en el desplazamiento que en el reposo. Otro domingo llegará. Feliz semana.
01/01/2009
Año 2009
Es jueves, pero no cualquier jueves. El año 2009 empieza; comenzó anoche a las 12. La Plaza del Pilar estaba concurrida. Era una especie de plaza de las culturas: ecuatorianos, bolivianos, argentinos,..., rumanos, polacos, y algunos otros de países del Este, marroquíes, paquistaníes, chinos, y sobre todo, destacando por su color y por su altura, un gran número de subsaharianos; entre todos ellos, seis o siete zaragozanos. Algunos iban vestidos para la ocasión, con sombreros, matasuegras y llevaban botellas y uvas.
Poco a poco, a su ritmo, el de todos los días, sonaron las 12 campanadas; los que llevaban uvas se las comieron, y los que llevaban cava se lo bebieron. Al final del último toque se iluminó un cartel con “Feliz 2009”, y se oyó algún ligero murmullo, pero muy ligero, casi con temor, con timidez. Al fondo de la plaza se levantaron en la noche algunos fuegos artificiales, poquitos-la cosa no está para muchos gastos-
Éramos muchos en total, pero había sensación de soledad, de individualidad, de aislamiento; cada pequeño grupo, de cuatro o cinco, aparentaba sentirse solo. Pocos saludos, pocas felicitaciones, pocas sonrisas, poca alegría, poco de todo. Muchos, pero solos. Faltaba conciencia de grupo, de grito común, de espacio compartido, de alguna liturgia especial de la noche, aunque solo hubiera sido la sensación de alegría por haber echado fuera al 2008, con su triste imagen final de crisis y desilusión.
Enseguida la dispersión, cada uno a buscar la esquina de su calle, para ir hacia otro lugar, o a su casa; otros, se quedaban esperando alguna actuación.
Es jueves; hay silencio, vacío en la calle, niebla. Empieza el día, el año. Ya es 2009.
Que nos sea leve y nos despierte o acreciente, la esperanza, la ilusión, la capacidad de lucha..., para afrontar lo que nos venga y más.
Feliz 2009 a todos.
23/12/2008
Niebla
En la ciudad hay movimiento, es día laborable. Pequeños focos emparejados, avanzando al unísono, van tomando las calles. Se dirigen al trabajo, ¿adónde van a ir sino a estas horas?
Allá, a lo lejos, en la gran avenida, como si estuvieran en la “pole position”, se ven varios grupos de pares de luces. Otros, detrás, van ocupando también sus posiciones. Parece que esperan algo. De repente comienzan a avanzar, eso sí, en una marcha lenta, casi como si fueran en una procesión; hay enseguida otro semáforo en rojo.
Los sonidos de la radio, pese a que todavía no ha empezado el sorteo, están calentando el ambiente; es la lotería de navidad.
Las gentes, en el interior de esas luciérnagas móviles, irán escuchando esos mensajes e, incluso, alguno irá preparando el tipo de “butifarra” que va a hacer a su jefe, cuando alguien le diga que le ha tocado.
El día lucha por instalarse; la niebla se resiste y no sólo aguanta sino que parece que le gana; hay sensación de oscuridad, de noche, de no ver claro: es como una duda de la que se quiere salir y no se puede. Humberto Eco, si la memoria no me falla, decía “Hace tiempo que estaba indeciso, pero ahora no estoy tan seguro”
13/12/2008
Luna llena
Abro la ventana y, aunque la mañana está serena, el contacto con el exterior supone un brusco contraste; la diferencia de temperatura del interior al exterior puede ser del orden de 18 grados. El frescor despierta y estimula.
Las calles, parece que las acaban de poner, están vacías; no hay coches, ni vecinos paseando a perros, ni siquiera noctámbulos. Algún autobús municipal, pero con escasez o ausencia de viajeros.
Al fondo, por el otro lado, en el Este, a la derecha de los Monegros, allá por donde debe estar el Mediterráneo, se empieza a notar en el horizonte el tono rosáceo, característico del alba; el despertar del día, la llegada de la luz, la aparición del sol en el horizonte.
La luna, poco a poco, se va escondiendo detrás de unas nubes muy ligeras, suaves, como si fueran tejidos de tul, como queriéndose proteger de la inminente salida del sol.
El día y la noche, pero en ese punto en que ni es día ni noche, en el que se encuentran o se separan. Las contradicciones permanentes de la naturaleza y de los hombres. Alguien decía algo así: Estamos movidos por deseos contradictorios: el bienestar y la superación. Aspiramos a huir de la angustia y enfrentarnos a ella. La frustración de haberse realizado o el vacío de la plenitud.
Vuelvo a mirar al horizonte y ya no veo la luna; todo el horizonte se tiñe de rosa, el día se adueña del espacio; la primera batalla está ganada, parece decir. La noche se retira cauta, sabiendo que la próxima victoria está cerca; ahora, en esta época, muy cerca.
13/10/2008
Fiestas
Ayer, al ver algunas imágenes de la lluvia cayendo sobre las personas que estaban esperando en la ofrenda de flores a la Virgen del Pilar, pensé que algo muy especial supone para ellos dicha ofrenda. Sentí cierta envidia por esa manifestación.
Hoy, al ver a distintas agrupaciones, casas regionales, personas, etc., desfilar en la ofrenda de frutos, he pensado también en lo positivo que supone poder manifestarse todos en una misma dirección.
10/10/2008
Renacimiento
Hace falta una especie de renacimiento, donde prime un poco más el sentido común, la naturalidad, en la que se cultiven y desarrollen otros valores que los que nos están vendiendo unos y otros.
28/09/2008
Paseo

Fin de semana. El día está muy agradable para pasear. Utilizamos la telecabina; vemos el recinto Expo vacío y con movimientos de desalojo y obras. Las vistas panorámicas, en especial las carreteras que rodean la estación y el puente del Tercer Mileno, dan la sensación de una nueva ciudad. En el exterior un rastrillo trata de vender artículos sobrantes. La expectación no es grande. Recorremos la ribera del Ebro por la margen izquierda. El paseo es muy cómodo y se ve la ciudad desde otros ángulos. Excesivo parece el derroche de ranillas de bronce y de chapa. Hay otras necesidades. El Pilar, desde aquella orilla tiene otra perspectiva; no parece el de siempre.
26/09/2008
Agua
Acababa de pasar por una Oficina Pública, donde en lugar de adaptar las cisternas para menor consumo, lo que invocaba era a la responsabilidad de los usuarios para su mejor uso. ¿ Se referírían a no pulsar el botón de descargas, si sólo había uno?
No parecen unos mensajes ni unas actuaciones muy acertadas.
