LOS VECINOS DE ÉPILA AFECTADOS POR LAS FILTRACIONES RETOMAN LAS MOVILIZACIONES
El problema no es nuevo y tampoco lo son los afectados. Sin embargo, el tiempo pasa y la situación no solo no se arregla sino que empeora. Los propietarios de las viviendas-cueva que habitan los cabezos de Épila están hartos de escuchar promesas y que nunca lleguen soluciones. Por eso y ante las lluvias registradas la pasada primavera que provocaron nuevas filtraciones, más hundimientos y algunos socavones, los vecinos han decidido retomar las movilizaciones.
José Manuel Remiro y Javier Domínguez enviaron una carta en nombre de los afectados al Ayuntamiento para solicitar una reunión con el alcalde y los técnicos. "La situación es muy grave. Los daños materiales son importantes, pero si seguimos así puede ocurrir alguna tragedia", apuntó Remiro. "Además, aquí se está creando una zona marginal", añadió refiriéndose al Cabezo Castillo, aunque esta no es la única zona en esta situación.
"Los socavones empezaron a raíz de las lluvias y estuvieron más de un mes sin arreglarlos", comenta Eduardo Torrijos, que vive en el número 141 de la calle del Castillo. Tanto él como José Manuel están acostumbrados a sacar agua de sus inmuebles.
"En mi casa hay dilataciones y los muros donde apoya están llenos de barro por la humedad. Desde hace tiempo, corre peligro la vida de quienes estamos aquí -añade Eduardo-. Hoy tienes algo y mañana puedes no tener nada".
Aproximadamente, 8 de cada 10 viviendas ubicadas en esta zona tienen los mismos problemas. Y en los cinco cabezos de estas características que hay en el pueblo viven cientos de personas.
En los últimos años, el Consistorio ha comprado algunas de las viviendas en peor estado del cabezo Castillo (el más próximo al centro del municipio) para derribarlas y evitar su hundimiento. Sin embargo, los vecinos creen que esa no es la solución, sino que habría que destinar mucho más dinero para acometer obras que son imprescindibles, como la renovación de la red de tuberías.
El pasado septiembre se hizo una enorme grieta y se rebajó el firme de la zona ubicada junto al número 68 de este cabezo (en la imagen de arriba). Una de las vecinas que vive allí aseguró que desde el año 80 paga un alquiler al Ayuntamiento. "Pago los impuestos como todos y hasta por tener el coche delante de la puerta, que encima no puedo sacar de aquí porque está vallada la calle", añade.
Dos subvenciones previstas
Los vecinos afectados esperan reunirse con los munícipes y técnicos para conocer cuáles son las actuaciones previstas. Aseguran que si no obtienen una respuesta satisfactoria, volverán a acudir al Justicia de Aragón.
Por su parte, el alcalde, el socialista Martín Llanas, indicó que se está recabando información antes de reunir a los afectados. "No queremos llevar solo humo a la reunión, sino cosas aprobadas", dijo el también vicepresidente de la Diputación Provincial.
De momento, Llanas aseguró que se cuenta con una subvención de la comarca de 186.000 euros y se esperan otros 300.000 del Plan de Infraestructuras Local que cada año aprueba la DPZ y que se tratará en el próximo pleno de la institución.
Además, está pendiente de adjudicar parte de la renovación de la red de abastecimiento. Según el alcalde, las ayudas serán utilizadas para comprar las cuevas en peor estado. "Se trata de evitar el peligro de muerte", comentó Llanas, que también señaló los problemas de marginación social que se dan en la zona en la que la intervención es muy urgente. "Buscaremos partidas tanto a nivel autonómico como estatal para arreglar esta situación", añadió el primer edil.
El pasado año, el Ayuntamiento se vio obligado a indemnizar con más de 7.600 euros a una familia por los daños ocasionados en su vivienda por las filtraciones que sufren desde hace más de una década. La sentencia confirmó que las filtraciones procedieron de aguas residuales de la red de vertido municipal. Todavía quedan varios propietarios pendientes de una resolución.
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