Se muestran los artículos pertenecientes al tema Dedicatorias.
PARA ESOS ABUELOS TAN ENTRAÑABLES

A las personas mayores
hay que darles más cariño,
mimarlos y comprenderlos,
porque ellos se vuelven niños
y esperan de vosotros recibir
como os dieron cuando erais muy niños,
cuando erais pequeños.
¡Quién no ha tenido abuelos
siempre cuidando de ellos!,
dándoles los caprichines
¡encantados! con sus nietos,
tapando sus travesuras,
no contar lo mal que han hecho,
... que no se enteren sus padres
de que el niño ha roto esto...
Y cuando pasan los años
y ellos se hacen más viejos y tú
un joven arrogante,
ya te sobran los abuelos...
Pues... ¡acuérdate, muchacho!
De lo que ellos te quisieron,
que habrían dado su vida
para que tú fueras bueno
y... te diré una cosa...
tiene que ver con vejez.
Ahora tú eres muy joven
y quizá no lo vas a entender...
Cuando pasen muchos años
otros te podrán hacer lo
que haces tú ahora
y lo vas a comprender:
¡Ve a su lado y abrazalos!, y diles
cuánto los quieres, verás cómo se iluminan
sus caras cuando les beses...
Declamado en el Centro por una de nuestras socias el día 30 de mayo de 2012
con ocasión del recital de relatos de fin de Curso


Un pasado viernes, cercano por cierto, estuve en el Centro Salvador Allende, para escuchar la lectura de ciertos trabajos que habían realizado alumnos del, creo que así se llama, Taller de Escritura.
Por mi parte, apenas me pude enterar de mucho, primero por mi ligera sordera y después, por el murmullo que se organiza cuando hay una cantidad de gente que intercambia comentarios. Aplausos, muchos aplausos. Sonrisas, muchas sonrisas, a los que alzaban su voz, promenorizando su aventura con las letras en relatos que a la mayoría llenaba de entusiasmo.
Como digo, no me enteré perfectamente y con concreción de cada uno de ellos, pero sí saque en consecuencia que todos, absolutamente o, por no ser tan tajante, casi todos, ahondaban en el pasado de sus vidas o en las de otros, pero siempre rascando en su interior, para contarnos vicisitudes que, aunque sí tenían la sinceridad, el amor o apego a aquellas circunstancias lejanas, noté que ninguna se aventuraba a la crítica, a descubrir ante todos lo que ellos saben, que la sociedad es injusta y hay que decirlo en cuanto se tenga ocasión. También comprendo que yo veo un horizonte diferente, ni mejor ni peor, otro modo de ver o hacer.
Nos invitaron por dos veces a que si alguien quería leer algo, aunque no hubiera asistido al Taller, lo hiciera. No nos atrevimos ninguno, Yo entre ellos. Asi que reconozco la gallardía, el empuje, la sinceridad y el entusiasmo con que se entregaron los que sí quisieron que se supiera que escribían y que sabían hacerlo de esa manera, mejor alguno que otro, pero no se trataba de convalidar un premio; se estaba pasando un tiempo en el que la sociabilización que ello supone, ya es el premio que únicamente se transmite en aplausos, con los que los autores ya se consideraban suficientemente recompensados.
Y... hasta el próximo encuentro, en el que iremos desgranando la historia particular de cada uno, de una manera que se concreta en el paso de la luz y la sombra diaria, como reconstruyendo nuestra posible historia, que nos atrevemos a escribir.
Os pido perdón si no he sido ecuánime. Estoy encantado de haber ido y haberos conocido, aunque sea a medias.
Avelino Bueno Bueno

NUESTRO RECUERDO A ANTONIO PITARQUE
-Hola, diario, ya estás en mis manos por segunda vez para dar testimonio de lo que sucede en clase...
Con esta frase empezabas el cuatro de marzo tu última relación con este diario. Echaremos en falta tu compañía y tus relatos.
Hombre de gran corazón, amable y buen compañero en los Talleres de Dibujo y Animación a la Escritura.
Al mundo nos trajeron sin nuestro consentimiento, y los ojos abrímos con sorpresa infinita.
Partiremos después de vivir un tiempo, sin saber la razón de nuestra entrada y salida.
NUNCA TE OLVIDAREMOS
Podemos morirnos mañana.
Pueden secarse nuestras almas,
pero nunca te olvidaremos.
Pueden robar nuestra memoria.
Pueden robarnos tu historia,
pero nunca te olvidaremos.
Cómo olvidar tu sonrisa.
Cómo olvidar tu mirada.
Cómo olvidar que rezábamos
para que no te marcharas.

*A la izquierda, Dña. Pilar Muñoz
Éste es un pequeño homenaje para una persona que en las clases fue especial, Pilar Muñoz García.
Tu profesora y compañeras.
Carmen Gómez Ostalé
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/