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*En la fotografía, el Grupo 2 del Taller de Memoria (Curso 2009.10)
Ignorando impar, inigualada institución, introdújeme incidentalmente. Indagué imperiosamente información. Itéranme informes inmejorables, insuperables, impresionándome increíblemente, infundiéndome intenso, inmenso interés.
Impártense innumerables iniciativas. Inculcan ilustradas inquietudes, impagables ideas ilustrativas. Irradían instrucciones imponderables. Imposible imaginar indiferencia.
Ilusionada, impetré ingresar inmediatamente. Interrogué iniciativas idóneas. Indicáronme inteligentemente inquietud incomparable; incorporándome inmediatamente. Introducida, imposible imaginarme intrusa.
Isaac, ilustrado, intelgente, intelectual increíble, instructor irreemplazable, intenta incesante, incansablemente inculcarnos ingenio, imaginación... Imparte ideas increíblemente idóneas, indicadas, incluso intrincadas, ilustrándonos intelectualmente.
Idea ítems imaginativos, ímprobos, idóneos, ingeniosos, ilusionantes. Indícanos inicio idóneo, incluyendo imperfectos, irreflexivos inicios.
Infúndenos ilusión, impidiendo inactividad, indiferencia.
Interrogámosle incesantemente impedimientos indagados. Inmediatamente involúcrase Isaac, impartiéndonos individualmente instrucción idónea, icluso, irregularidad ilógica, irracional. Insinúanos infracciones, indicándonos impropia iniciación.
Interroga inasistencias, invocando imperativo institucional.
Carmen Gómez Ramos

Aumenta cada año más el número de personas mayores que quieren asistir al Taller de la Memoria. Y como no está al alcance de todos, por las limitaciones de tiempo y espacio -son 120 alumnos, divididos en tres turnos-, para que quien quiera entrenar desde su casa la memoria pondremos regularmente en el Blog algunas prácticas a realizar o ya realizadas para que les sirvan de estímulo.
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En este ejercicio todas las palabras comienzan por la misma letra -la A-. Pueden hacerlo por la de su nombre o apellido, contando una historia.
Isaac Bureta
Adolescentes aún acostumbrábamos ajuntarnos al atardecer amigos, amigas. Asistíamos a animadísimos auditoríos abarrotados. Aquí, apretujados, aplaudíamos al alimón al artista. Acabábamos agotadísimas. Alguno, atrevido, arriesgábase a abusar anteponiendo audacia a amistad. Afuera avergonzábamoslo.
Anita, Alicia acordaron apartar aquellas amistades, anteponiendo aburrimiento a aquellos actos alocados. Afortunadamente acertaron.
Aprovechando accidental asunto, asistimos a ameno, acogerdor ambiente. Allí apareció Antonio, amable, atento, alternador. Acompañábale Andrés, apuesto, adulador. Ambos, asiduos asistentes a ambientes afines al alcohol. Apresuráronse a atraer a Ángel, asímismo, agradable. Adondequiera acudíamos, allí andaban alrededor asediándonos. Antojábansenos acompañantes apropiados. Aparte algunas apreciaciones, acabamos admitiéndolos. Acostumbradas a anteriores amistades, alabamos actuales amigos.
Antonio, Anita, ajenos ahora a amores, alternaban alegremente. A ambos aunábanles aficiones. Aún así, Antonio albergaba anhelos amorosos. Aspiraba atraerla. Aguardábala apostado al atardecer.
A Anita atraíale asímismo Antonio. Aconsejámosle aceptar aquel amor. Accesible al amor, acabó aceptando a aquel apasionado amante. Amábanse ardientemente. Apenas anochecido, acaramelados, abrazábanse apasionadamente. Amábanse. Acostumbráronse a abrazos, a arrullos, a arrumacos...
Acudieron al Ayuntamiento. Aquí, amonestados ambos acordaron aceptarse. Al acabar, amigos asistimos al ágape.
Acontecimientos aciagos acabaron alejándolos, arruinando aquel apasionado amor. Aunque, adoquiera anden, acordáranse aquella aventura amorosa.
Antonio abandonó Aragón. Anita, angustiada, acabó abúlica, apartando antiguas amistades.
Así acabaron aquellos apasionantes atardeceres.
Actialmente, Anita aguarda al alma afín, apropiada.
Aracelí Borobio
Alumna del Taller de Memoria, Nivel Avanzado.

Saludos, señoras, señores:
Sépanlo, somos sobre sesenta senderistas septuagenarios. Semanalmente, sábado sí, sábado sí, salvo señaladas solemnidades sacras, salimos satisfechos, solicitando suerte. Solemos seguir secciones señaladas, senderos sencillos, superficiales. Seleccionamos sitios sinfín, sectores salvajes, soportables, saludables. Serpenteando, subimos suaves serrados, somontanos, con suelo seco, seguro. Simultaneamos sotos, sabinares, sin subestimar simas, satisfactoriamente señaladas. Semejantes sitios son singulares, sobresalientes, suscítannos seguridad.
Suelen sucedernos secuencias sorprendentes.
Simón se salta semáforos. Sergio sincroniza salidas, senderos, saltos, subidas…
Santiago, sabiondo sin serlo, se salta, según sucede, segunda sección, subiéndola sentado sobre su SEAT seiscientos, sintiéndose satisfecho. Su SEAT sobrelleva superintendencia. Sólo se siente senderista sin su SEAT.
Sancho, simpatiquísimo, su sueño sería subir siete sobresalientes sierras.
Si sentimos sed, sácianosla senderista solícito. Somos solidarios.
Sentados, saboreamos sabrosos salchichones, sobrasadas, sardinas saladas, salchichas, sandía, sangría…
Satisfechos, sobrealimentados, seguidamente seguimos.
Sobretarde, saldada salida satisfactoriamente, separámosnos.
Si sienten solaz, superando sinnúmero secuelas seniles, sírvanse seguirnos.
Siempre, suyo seguro servidor
ENVEJECER
Encender estrellas,
embellecer esperanzas,
enmarcar ensueños,
emprender empresas...
esto es envejecer.
Entrar en espejos,
escribir ejemplos,
encontrar estandartes,
evitar escollos...
esto es envejecer.
Endulzar enfados,
enjoyar estampas,
embeber espumas,
empezar estelas...
esto es envejecer.
Encauzar empeños,
engendrar encantos,
encontrar espinas,
enlazar existencias,
escalar enteros...
esto es envejecer.
Felisa Labarta
Los trabajos que se realizan en los Talleres del Centro Salvador Allende dan como resultado visibles obras que colgarán luego en una pared, o se colocarán en un rincón de la casa para que luzcan, o lucirán en la percha del cuerpo de la modista. Otros ganarán trofeos que guardarán orgullosos en su vitrina.
Aquí tiene el lector un ejemplo del Taller de la Memoria que sólo penderá en lo íntimo del corazón de la autora. Como éste, cien más. Para que cunda el ejemplo ¿Quién se atreve a imitarla? Se trata, como se lee, que todas las palabras del escrito comiencen por la misma letra. Los trabajos pueden mandarlos, para su posterior publicación, al correo electrónico ibaguena@terra.es
César criose curioseando Cidaler, campo castellano. Cargaba carbón como combustible calórico. Calentándose conversaban, contaban cuentos, compartían con cariño corrientes carencias, compañía...
Conforme crecía, correteaba contento, cuando contando corta crianza, crueles circunstancias caseras cambiáronlo considerablemente. Con consejos cariñosos, ciertos, comprendió cómo concluía cualquier cosa.
Cambió Cidaler con Ciempozuelos, cuyo convento con curas cogiéronle con cariño, con comprensión. Cubriéronle con cuidades, con compañía. Cultiváronle cultamente, cuidadosamente, con calidad, cosechando consistentes conocimientos con cultos contenidos.
Creció. Cuando creyó contar con condiciones correctas, concibió cómo conocer cosas, convivencias cotidianas. Cambió colegio con ciudad, consiguiendo centrarse como cualquier ciudadano.
César, creyente, congruente con crencias cristianas, confesaba, comulgaba con constancia. ¿Características ? Complexión consistente, corpudo; cara corriente, risueño; carácter cordial.
Conoció castellana castiza, cálida, cariñosa, conocida como Carmen. Conquistola, casándose contra consentimiento casero. Codo con codo, crearon clan con cuatro criaturas como cielos.
Con cierto compromiso comercial cambiaron campos castellanos con Cesaruagusta, cuya ciudad concluyó con crónico correcaminos.
Cumplieron cincuentenario conyugal, celebrándolo con clan crecido considerablemente.
César conservó costumbres castellanas, como cantares, comidas, cubrirse cabeza con cachucha... Celebró cerca cien cumpleaños. Como cualquier ciudadano, cada cumpleaños concluía con cierta confusión cognitiva, claramente cercana con caducidad.
Carmen Gómez
Enrique acaba de mandarme por correo electrónico este ejercicio, que muy gustoso incorporo al blog para que cunda el ejemplo.
Estoy en Épila en esta época estival. Encareciéndonos en estremo este ejercicio el enseñante, encaro este emblemático encargo emulando enseñanzas encomendadas.
Es endiablado, engorroso, empero ¿estimula el entendimiento? ¡Ea!Entonces emprendo encantado esta erudita experiencia, esta encomiable empresa. Empezaré espigando expresiones exactas, enlazándolas eficazmente. Ensamblarlas es empresa enrevesada. Entraña emplearse esmeradamente en esbozar elementos exactos, evitando emplear excesivas elipsis. En esto escriba el escollo. Esto exculpará excesos expresivos.
Esta empresa engaña. Exige empeño, esfuerzo, esmeradas elecciones expresivas, encajes eficaces, exactos, etcétera.
Empeñado en esto, encontrándomelo especialmente estimulante, echo entusiasmo en ello. Este ejercicio entretiene, enriquece... Es extraordinario, elogiable, ejemplarizante... Éste engrosará ejercicios equivalentes.
Epílogo: enorgulléceme enormemente escribir este ensayo, esta enseñanza. Empleé en esto enormes espacios enmendando escritos, emborronándolos... encontrando en ello excelente entretenimiento.
Enrique

Esta mañana, a las 11,00 hs., D. Isaac Bureta, Profesor Voluntario del Taller de Memoria, ha hecho entrega de las Matrículas de Honor obtenidas por sus alumnos en este Curso. Y no, no, no se sorprendan. No todos los alumnos calificados "cum laude" se encuentran en la foto; todavía hay algunos más.
Está claro que los alumnos de D. Isaac son muy aplicados y listos; el profesor, a la sazón... debe ser extraordinario.
Generalmente se entiende por memoria la capacidad de codificar o almacenar y recuperar en un momento concreto la información recibida. Aunque comúnmente se cree que existe un único sistema de memoria, lo cierto es que hay una serie de mecanismos de memoria definidos, cada uno de los cuales posee características especiales y funciones propias.
Existen diferentes denominaciones de la memoria según:
a) La capacidad y tiempo de retención.
b) La fuente de información.
c) Los contenidos.
Por la capacidad y el tiempo de retención se divide en:
Memoria inmediata. Retiene la información sólo durante unos cuantos segundos, al cabo de los cuales se olvida porque ya no se precisa. Así, el número de teléfono que miramos en el listín lo olvidamos apenas lo marcamos, e incluso antes si alguien nos interrumpe o distrae en ese intervalo de tiempo.
La memoria a corto plazo almacena una cantidad limitada de información durante varias horas o días, al cabo de los cuales desparece, al menos que se repita una y otra vez hasta su transmisión a la memoria a largo plazo.
La memoria a largo plazo almacena de forma permanente la información que recibe. Es la que entendemos, generalmente, por memoria. El que la información retenida se recuerde, requiere el concurso de factores para suscitar su recuerdo, como se verá posteriormente.
Isaac Bureta
Ejercicio de memoria semántica y capacidad linguística:
Escribe en los guiones las vocales que faltan,y leerás unos refranes.
1º. M _ s v _ l _ pr _ v _ n _ r q _ _ c _ r _ r.
2º. Q _ _ _ n m _ l _ nd _ m _ l _ c _ b_.
3º. _ l c _ b _ d _ c _ _ n _ ñ _ s, t _ d _ s c _ lv _ s.
4º. Ll _ _ v _ p_ r _ m _ _ br _ l y m _ y _ y p _ r _ t _ t _ d _ _ l _ ñ _.
Agilidad mental.
Realiza las siguientes sumas y restas, siguiendo todas las líneas hasta llegar al resultado final. Repite el ejercicio durante varios días.
+9 - 6 + 5 - 2 + 3 - 5 + 2 - 3 + 5 - 6
+5 - 3 + 2 - 5 + 3 - 2 + 7 - 4 + 3 - 2
+3 - 7 + 6 - 4 + 3 - 2 + 4 - 3 + 2 - 8 =
Memoriza los siguientes versos.
Yo ya apenas soy joven,
tengo cincuenta años,
tengo cincuenta libros,
tengo cien desengaños.
Yo ya apenas soy joven,
pero me estás mirando
y eso ya es suficiente
para seguir tirando.
(Gloria Fuertes)
Si suspiro, siento susurros, silencios.
Si sufro, siento sedosos sonidos.
Solitaria, sueño soles.
Sola... Soledad...
Suspiros sin sentido,
sufrimientos sinnúmero,
silencios sonoros.
Sola... Soledad...
Susurros sofocados,
sonidos silenciosos,
soles salvadores
sólo sois sombras.
Sola... Soledad...
(Mª del Carmen Serrano)
¿La pérdida de la memoria está directamente asociada a la edad? Es evidente que la edad influye, en algunos casos, en el estado de la memoria. Si fuese resultado exclusivo del envejecimiento,¿por qué no todas las personas de una misma edad no presentan las mismas deficiencias? Está comprobado que no es la única ni la principal causa de sus fallos.
Muchas personas mayores deploran, a menudo, tener poca o mala memoria. Ya no es la de antes, dicen cuando no recuerdan determinados hechos recientes o remotos. De hecho, a lo que más se teme es el perder el día de mañana la memoria.
Para conservarla es fundamental mantener la mente activa mediante su estimulación y la de los múltiples factores implicados en ella.
La memoria, como cualquier órgano que no se utiliza, se atrofia, pierde su funcionalidad. Se puede, y debe, mejorar con el entrenamiento, pues, conforme al adagio popular más vale prevenir que curar, es decir, hay que frenar la pérdida progresiva de memoria antes de que llegue su deterioro.
Previa a cada práctica, intentaremos dar una idea de lo que es la memoria, sus clases con su campo y su cometido para quien siga este Taller por Internet sepa desde el principio y en todo momento qué es lo que ha de ocuparle.
Como primer entrenamiento realizar una redacción en la que todas sus palabras comiencen por una misma letra.
Sirva este pequeño ejemplo: Pedro Pérez Pellicer, peluquero-perfumista, pone por poco precio pelucas postizas, perfumes... para poder pasearse por París, Pamplona, Palencia...
Isaac Bureta
¿Cuál es el peor oficio?
- ¿...?
- El de jardinero.
¿Qué hay entre rio y mar?
(Las aclaraciones dentro de unos días)
En las dos siguientes palabras están las cinco vocales sin que se repita ninguna.
Damos dos consonantes para facilitar su solución. En cada uno de los guiones hay que colocar las letras que componen la palabra.
1. M _ _ _ _ _ L _ _ _
2. R _ _ _ _ T _ _ _ _
La solución después de unos días pinchando en Comentar.
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