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El campo se afligía viéndose vacio, empezaba a desertizarse. Tiempo atrás, el capital, asesorado por sus socios, lo había trabajado con paciencia. Cuando estvo convencido y lo vio útil, él y sus socios lo sembraron de tarjetas de crédito, depósitos multi-renta, inversiones a plazos, fondos, hipotecas, créditos, préstamos y otras semillas de dudoso crecimiento.
Diciéndole que estaban haciendo lo mejor para él, lo abonaron con productos tóxicos. Hacía tiempo que el campo no se sentía tan próspero y joven. Los tallos crecían con un verde lustroso, se sentían fuertes y lozanos. toda la superficie era prosperidad. Pensaba que se mantendría siempre así.
Un día, el capital metió la guadaña y cortó toda aquella ilusión de frescura y lozanía. Más tarde, pasaron los asesores y terminaron con lo poco que había quedado. Volvían a recoger los beneficios.
El campo, con sus innumerables terrones, quedó a merced de que el capital lo volviera a sembrar con efimeras promesas de riqueza y prosperidad. Una vez más, lo habían engañado. Por largo tiempo sería un erial.
Fácilmente olvidaba que una vez más lo usaba en su propio beneficio, sin acordarse de que él lo había trabajado para que creciera.
Para el capital, era sustituible -pensó-. Se marcharían a otro lugar.
Emilio Cazcarra

ESPAÑA
Estoy enfadado y mucho,
lo afirmo de corazón;
de que España sólo sea
un país, una nación.
Pero, ¿qué está pasando,
qué ocurre con su nombre,
que se llama de todo
menos como corresponde?
Si España es España,
llamémosle pues, España,
no usemos sinónimos
u otras frases extrañas.
Polígrafos, oradores
o a quien corresponda,
¿por qué se obstinan tanto
en llamarla de otra forma?
Si al pan le llamamos pan,
y al vino, vino, también
enaltezcamos España
sin mirar aquél o a quién.
Dígamos alto ¡España!
Sin cuestión ni condición,
que España es el blasón
de este país, o nación.
España, estirpe, raza,
obviemos las reticiencias,
y quien no opine así,
es que no tiene conciencia.
Carlos Alentorn

Los países árabes, y Libia en particular, están últimamente en los medios de comunicación, y por nada bueno. Este país está gobernado desde varias décadas, por un dictador llamado Gadafi; un personaje extravagante y represor hacía su pueblo.
Sobre este mandatario, y otros de esa zona del mundo, se podría escribir mucho. Y también sobre el trato tan exquisito que se le ha dado por parte de los gobiernos europeos, sabiendo que ejerce la tiranía sobre su propio pueblo.
Pero claro, es uno de los paises que tienen muchos recursos petrolíferos y de gas, tan necesarios para el funcionamiento de nuestros países, que somos tan dependientes de estos productos energéticos.
Ahora, después de tantos años de miseria y represión para buena parte de la población, se han sublevado y han salido a las calles a pedir ¡libertad y democracía!, cosa muy justa, después de tantos años de dictadura, y nosotros ya conocemos estos regímenes.
Este personaje ha estado apoyado en buena parte por los países europeos, y vendiéndole armamento a cambio de sus productos energéticos.
Con la sublevación del pueblo, está empleando ese poderío de las armas, para aplastar a los rebeldes, y dejar un reguero de sangre y muerte. Y seguir viviendo él con sus correligionarios, y el resto de la población, represión y miseria.
En estas últimas horas, al parecer la ONU, después de muchos días de tiras y aflojas, se ponen de acuerdo para frenar la masacre de ese tirano llamado Gadafi.
Ya veremos, con tanta demora que ha habido, cómo queda esto, y cuántas personas inocentes mueren en esta situación.
Emilio Diloy

Sobre este tema hay mucha controversia y discusiones, sobre la utilidad en la ciudad, o su inconveniencia, al haber quitado algunos carriles para coches, en las calles, y espacios para aparcar.
En mi opinión, esta medida tomada por el Ayuntamiento de Zaragoza, el potenciar los carriles bici, y que se tienda a usar más la bicicleta, en detrimento del autobus, es acertada. En este aspecto, los países de nuestro entorno y más desarrollados, lo resolvieron hace muchos años: emplear más la bici, y menos el automóvil.
Con esta medida se potencia el ejercicio, que cada día se hace menos, con lo favorable que es para la salud, y al mismo tiempo menos coches en la ciudad, con lo que representa en ahorro económico y en contaminación del aire que respiramos.
También está el tema de las aceras más amplias en las calles que se remodelan, con lo que supone para los peatones, de no tener que apartarse para que pasen los que vienen de frente. Yo recuerdo años atrás, en algunas calles había que bajarse a la calzada para que pasase el contrario.
Desde mi punto de vista, estas medidas son correctas.
Emilio Diloy
Taller de animación a la escritura

Han pasado tan sólo unas horas cuando escribo estas líneas sobre las VI Jornadas de Juntas Directivas de Mayores de los Centros de Convivencia.
Han sido dos jornadas enriquecedoras y de profundos contenidos. Hablar de todos ellos es tarea que requiere más tiempo y espacio. Centraré, pues, este comentario, casi a vuelapluma, sobre la primera frase que pronunció el conferenciante, D. Jorge Gracia, citando a un pensador egipcio con 4.000 años de antigüedad, y que parecía flotar posteriormente en el ambiente, aunque con distintos enunciados.
La cita fue: "La vejez es la peor de las desgracias que le puede suceder a un hombre". La continua transformación sicofísica del hombre determina la aparición de las grandes etapas de la vida: infancia, adolescencia, juventud, madurez y vejez. Cada uno de estos tiempos se va llenando, como los anaqueles de una estantería, de un sinfín de vivencias. Es evidente que estos cambios pertenecen a la esencia misma de la vida humana. Quedarse en una de estas etapas sin alcanzar la cima es una limitación. No alcanzar el máximo podría calificarse de un castigo. Es como el alpinista que no logra coronar la cumbre.
Morir con el alma llena de aspiraciones, amortajar a una persona joven envolviéndola en sus propias ilusiones, enterrarlo sin haber recorrido todas y cada una de sus etapas es mucho peor que dejar un puente a medio construir o escuchar una frase a medio terminar. Es un timo de la naturaleza.
La muerte, ahora, a mi edad ya se la empieza a ver de otro modo. Es más respetable que temida. Y recapacitando se concluye que es un fenómeno lógico. ¿Qué ocurriría si los seres vivos -las plantas y animales también lo son- no murieran? Pues, que no se podría vivir, y habría que inventarla.
Los pesimistas se empachan en no ver más que las espinas de la vejez. Mirémosla con optimismo, saboreando los gratos recuerdos. No todos llegan a la cima desde la que contemplar tan vastos paisajes.
Isaac Bureta

Hoy nada me arredra ni me espanta, mi adrenalina vibra, posee fuerzas más que suficientes, para dar, vender, y batirme con el mas pintado.
Es tal el coraje que me corroe, que creo firmemente que sería capaz de derribar a la más firme y segura muralla, o al coloso más fuerte del universo.
Estoy harto, hartísimo, de ver y oir despotricar al gobierno, de que cada día nos arengue con algo que luego se queda en agua de borrajas. Y a la oposición decir que se trata de "que me opongo".Aunque para ponerse de acuerdo sus señorías, o para adjudicarse un envidiable o excelente sueldo, - que muchos no lo cobran ni en seis meses trabajando duro - para eso hay consenso absoluto, hay total conformidad y entendimiento, sean del partido que sean los acordantes.Con la problemática que nos acosa diariamente, con la dificultad que tiene tanta gente, para sobrevivir, con el I.V.A. a punto de subir o aumentar, con la O.C.D.E. anunciando que seremos los últimos en salir de la crisis, con la cantidad de días o tiempo que hay que esperar para una operación o un diagnoóstico especial, con una justicia lenta y dificil de calificar, ¿cómo es posible que alguien se atreva, a afirmar que el himno del Pilar hay que eliminarlo porque puede dañar la sensibilidad de algun oyente?.Que cualquier símbolo o imagen, debe desaparecer de colegios, facultades y centros oficiales. Que los diputados se estan pensando en trabajar tambien en Enero y en Julio. Que los toros sufren cuando son toreados y muertos en el ruedo.¡ Pero vamos a ver ! ¿Es que no sufren los atunes u otros peces cundo son pescados? ¿Es que no sufre una perdiz o un jabalí cuando son cazados?. ¿es que no sufre una gacela cuando es atrapada por un león para comersela?. ¿Es que no sufre un pollo , una cabra, o una vaca, cuando matamos a esos animales para comernoslos?.Yo he visto matar un cerdo, un conejo, o degollar una gallina, y doy fé que han sufrido y mucho.Dicho esto afirmo, y lo digo concienzudamente. Los que verdaderamente sufren, son todos aquellos que no tienen dondo ir a comer ni a dormir, el que no tiene ni un mísero subsidio para subsistir, el que es pobre de "bemoles". Los cientos de jóvenes, que no trabajan ni pueden realizarse, los innumerables parados, y todo aquel jubilado que tiene una pésima pensión. Pero esto no tiene importancia, lo importante, son los símbolos, los toros, el himno del Pilar y otras simplezas.¿Pero, en qué país vivimos?. Me expreso así, porque da la impresión de que vivamos en algún lugar extraño o sin nombre.Desde hace no se cuánto tiempo, los politicos y

Salvo raras excepciones leemos artículos de actos acaecidos en otros Centros; sin dar opción al lector para disfrutar de los mismos.
Pongamos por ejemplo Laín Entralgo y Salvador Allende. En ambos Centros hay un grupo de teatro. Aprenderse las obras requiere un tiempo y las representaciones dentro del Centro tienen que ser forzosamente reiterativas.
En cada Centro los grupos de teatro, variedades, guitarra, sevillanas, jotas, etc. tienen actuaciones en los Centros Municipales donde están adscritos. Mi sugerencia es que actúen, además de en su Centro, rotativamente en el resto de los Centros haciendo turné, logrando así mayor efectividad a lo ensayado y aprendido; mayor popularidad, llegando a mucho más público.
Conseguiríamos que en cada Centro y en el año se viesen, en lugar de una, siete ú ocho obras de teatro, sevillanas, etc..
Ahí queda mi sugerencia, por si puede ser aprovechable.
En el Salvador Allende, en la escuela de billar, iniciamos a los venidos de otros Centros.
En la fotografía, Josefa Durán, una alumna que viene del Centro Terminillo


Las personas mayores se quejan muy a menudo de tener mala memoria. Pero, ¿qué es la memoria? Dejando de lado definiciones académicas y sus complejos procesos, entendemos por memoria la capacidad de recordar hechos pasados, y forma parte inseparable de los procesos mentales del aprendizaje y la retención. Y nos topamos con una seguida dificultad, ¿qué es el aprendizaje? Corrientemente se piensa en términos académicos: aprender la tabla de multiplicar, los rios de España..., en fín, todas las materias propias de cualquier ciclo de enseñanza. Lo son, pero no sólo éstas. También se aprenden acciones motoras: andar, nadar; el modo de comportarse o de reaccionar ante un conflicto emocional determinado; valores como la amistad.., etc.
No vamos a explicar aquí vastos textos de sicología. Baste saber que todo aprendizaje hay que retenerlo y almacenarlo para posteriormente hacer uso de él. En consecuencia, el proceso de la memoria consta de tres fases: aprender, retener y rememorar. Las dos primeras son previas y necesarias. No se puede recordar lo que no se ha aprendido y, difícil, si se almacena mal.
Hay factores que estimulan el aprendizaje, tales como el interés, la atención... Otros, como el desinterés... pueden dificultarlo.
Todas estas funciones relacionadas en la memoria se ven afectadas por el envejecimiento, y más si no se mantienen activas. En esto están las ciento veintiséis personas mayores que asisten a cada uno de los tres Grupos del Taller de la Memoria, donde el objetivo es poner al alcance de todos un conjunto de estrategias y ejercicios que sirvan para mantener y mejorar estas actividades mentales en perfecto estado, pues, conforme al adagio popular "más vale prevenir que curar".
Isaac Bureta


Como siempre ocurre, tras visitar la Expo unos dirán que esto, y otros, lo contrario; que si así o asá... Para los gustos están los colores. Pero no es necesario amontonar cordilleras de argumentos para convencerse de su grandiosidad. En todo: espacios, edificios, asistentes... Me cabe el timbre de haber contribuido a engrosar, aunque sólo fuera en una unidad, el récord de visitantes, 87.238, en un día. 
¿Qué fue lo que más me ha impresionado? Pues, si digo la verdad, lo primero eso, el número de asistentes. Uno, que acababa de llegar del pueblo, donde te sirven el café al momento, y donde entras en cualquier lugar con sólo llamar o abrir la puerta, sin colas ni esperas, y, sobre todo, a lo ancho de la calle principal sólo ves bajar, de vez en cuando, a un par de conocidos, por eso, digo, no me hago a la idea de haber sido la unidad 42.357 entre aquellos enjambres de personas que pululaban por todas partes. La subconsciencia existe y trabaja también de noche. Dormido, sólo veía tamañas agrupaciones.
Edificio es un nombre vulgar y común al que le estiro el significado para que además signifique originalidad, grandiosidad, belleza... Para poder explicar gráficamente la distribución, estructura y contenidos de la Expo, los compararía a un mosaico de colores, o mejor, a una vidriera catedralicia, en donde cada edificio, aún estando en función del todo, cada uno es cada uno con sus contornos propios y peculiares. Eso y más son los de la Expo. Que cada cual le ponga la música que más le guste.
A su conclusión se repartirán entorchados y galardones. El caso es que yo, y piense cada cual lo que quiera, puesto a imponer collares, medallas y galones, los impondría a todos los que han tomado parte en su gestación, planificación, desarrollo... Pero no todas serían de los mismos kilates. Habría collares de rango internacional; laureadas al mérito tal o cual, de oro, plata. Aunque pediría que en todas se escribiera en una de sus caras, con carácteres indelebles: Expozaragoza 2008.
Isaac Bureta
Las elecciones generales son ya agua pasada,pero de las que beberemos durante los próximos cuatro años. Al filo de la media noche asistimos a las últimas comparecencias de los aspirantes.En ellas hubo de todo. En todos los tonos y en todos los estilos: el recuerdo litúrgico, el sucedido caliente, palabras de futuro, el elogio fúnebre, la visión sentimental, la felicitación al ganador, palabras de despedida, el análisis del por qué, la reflexión programática ... En algo de esto estribaba lo específico y peculiar de cada una de las comparecencias. Las singularidades de cada una las constituían su entorno y su circunstancia, es decir, el escenario, la inmediatez de los datos, el resultado, la nocturnidad de las apariciones, el público partidario e incondicional ... ¡Con qué júbilo y jolgorio se recibían y celebraban las palabras de los dos principales aspirantes!
Nos quedamos con una frase del presidente Rodríguez Zapatero: Gobernaré para todos, pero pensando antes que en nadie en los que no tienen de todo.
Una frase que se agarra cosquilleante a la conciencia. Con que lo consiga a medias ya daré por buena la promesa.
Isaac Bureta
Ambos términos, democracia y política, tuvieron su origen en la antigua Grecia. En aquella sociedad cuando el poder dejó de estar en el linaje, en manos de unos pocos, y las decisiones las tomaba la asamblea del pueblo, surgió la necesidad de prepararse para aspirar al ejercicio del poder político.
Los primeros maestros fueron los sofistas. En sus enseñanzas incluían un conjunto de disciplinas: retórica, política, derecho, moral, etc. Sus doctrinas político-morales se asentaban sobre la afirmación de que tanto las instituciones políticas como las normas e ideas morales son convencionales, es decir, son el resultado de un acuerdo o decisión humana. Son así en un momento dado, pero nada impide que puedan ser de otro modo si se estima conveniente. No existen, pues, verdades absolutas, aceptadas por todos. Así, el hombre se constituye en medida de todas las cosas, proclamaban los sofistas. Cada uno puede construir su propio credo.
Para fines políticos esto resultaba -y resulta hoy- práctico y útil. El camino para obtener el poder era la palabra. Pero, ante todo, la palabra debía dirigirse a "persuadir", a obtener la adhesión de los oyentes. La persuasión es una apelación a los sentimientos, a la voluntad, con razones plausibles, probables, preferibles. Su estudio es el objeto de la retórica. Y está lejos de la demostración que consiste en aportar razones necesarias e irrefutables de manera que racionalmente no se puedan negar. Esto es propio de la lógica formal.
Toda palabra tiene su significado. Cuando se establece una relación entre dos términos, atribuyendo a uno el significado del otro, se emite un juicio, que determina la estrecha relación entre ambos y que pretende ser verdadero e indiscutible.
En la Historia hay variados ejemplos de lo primero que han causado daños irreparables. En otros tiempos, ser acusado de hereje o de judío podía llevar al señalado a la hoguera, y más reciente, de masón o comunista, a la cárcel.
Hoy, basta con atribuir al oponente el o los significados de imbécil, bobo solemne, incapaz, agresor de las víctimas del terrorismo, etc. sin demostración alguna - y a sensu contrario sugerir de si mismo lo opuesto- para pretender su desalojo del poder.
También ha variado el escenario. La plaza pública, el ágora, se ha cambiado por la televisión. La iluminación, los planos, la mirada, los gestos, el color de la corbata... ¡en fin, la leche! han sustituido a la espontaneidad y al ser uno mismo, convirtiendo la confrontación de ideas y programas en un espectáculo.
Esperemos que mañana sea diferente. Ya lo comentaremos.
Isaac Bureta
Hoy me he levantado con ganas de filosofar.El motivo, lo oído últimamente sobre el significado de la misma. Si acudimos al diccionario de la Real Academia de la Lengua para conocer la definición de una palabra, nos topamos, en primer lugar, con establecer previamente qué sea la acción misma de definir. Pues, bien, leemos en el mismo que definir es decidir por autoridad legítima la naturaleza de una cosa.
¿Quién es la autoridad legítima a tal efecto? ¿La Iglesia, el Estado o la sociedad misma? Para los creyentes, lo que la Iglesia dictamine "va a misa". Para ésta es un sacramento, por el cual hombre y mujer se ligan perpetuamente con arreglo a los preceptos de la Iglesia. Para los no creyentes será el Estado quien regule las normas de esta convivencia según la ley civil, sin intervención del párroco. Para otros colectivos, serán los propios interesados quienes decidan sus alcances y aplicación.
Es, pues, difícil establecer la legitimidad de una definición, que abarque todos estos contenidos y contente a todas las instituciones o colectivos. Mas, tengo para mí, que son los propios individuos los agentes de su modo de vivir, trátese de hombre y mujer, o de dos hombres, o de dos mujeres. Por eso propongo que la definición de matrimonio sea: dos que deciden envejecer juntos.
Las consecuencias de esta convivencia serán, naturalmente, distintas. En la primera de las uniones, la procreación de hijos será un corolario obligado. En las otras dos, su ausencia no anatemiza a sus componentes. El amor, el vivo afecto o inclinación hacia una persona o cosa, así define el diccionario el amor, es de un alcance ilimitado. ¿Por qué el amor a una cosa es superior al vivo afecto sentido por personas del mismo sexo? Cesemos, pues, en imponer a los otros la moral y valoraciones propias y dejémoslos que envejezcan juntos.Isaac Bureta
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