Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2012.

Chistes

Conversación entre dos funcionarios:

¿Te has enterado que se ha muerto el Jefe? Sí, pero lo que no sé es qué compañero se ha muerto con él.

¡Cómo! ¿Que se ha muerto también un compañero? Sí, hombre. ¿No has leído la esquela que puso La Dirección? No, Pues decía: ...y con él se fue un gran trabajador.

 

HUMOR SENIL

Un hombre de unos 65 años le pregunta al entrenador en el gimnasio:

¿Que máquina debo usar para impresionar a una chica de 30?

El entrenador lo mira y dice: Le recomiendo el cajero automático,

 

Un anciano de 95 años llega al médico para su chequeo de rutina.

El doctor le pregunta cómo se siente. Nunca estuve mejor le responde. Mi novia tiene 25 años. Ahora está embarazada y vamos a tener un hijo.

El doctor piensa por un momento y dice:

Permítame contarle una historia: Un cazador que nunca se perdía la temporada de caza salio un día tan apurado de su hogar que se confundió tomando el paraguas en vez del rifle. Cuando llegó al bosque se le apareció un gran oso. El cazador levantó el paraguas, apuntó al oso, disparó y el oso cayó fulminado.

Imposible, exclama el anciano. Alguien más debió haber disparado.

  A ese punto quería yo llegar —respondió el médico.

07/04/2012 01:34 Enlace permanente. Tema: Chistes Cortos No hay comentarios. Comentar.

Historieta

 

UNA BUENA LECCIÓN

Un estudiante universitario salió un día a dar un paseo con un profesor, a quien los alumnos consideraban su amigo debido a su bondad para quienes seguían sus instrucciones. 

Mientras caminaban, vieron en el camino un par de zapatos viejos y supusieron que pertenecían a un anciano que trabajaba en el campo de al lado y que estaba por terminar sus labores diarias.

El alumno dijo al profesor:
Hagámosle una broma; escondamos los zapatos y ocultémonos detrás de esos arbustos para ver su cara cuando no los encuentre.

Mi querido amigo  le dijo el profesor, nunca tenemos que divertirnos a  expensas de los pobres.

Tú eres rico y puedes darle una alegría a este hombre.  Coloca una moneda en cada zapato y luego nos ocultaremos para ver cómo reacciona cuando las encuentre.

Eso hizo y ambos se ocultaron entre los arbustos cercanos.  El hombre pobre, terminó sus tareas, y cruzó el terreno en busca de sus zapatos y su abrigo.

Al ponerse el abrigo deslizó el pie en el zapato, pero al sentir algo adentro, se agachó para ver qué era y  encontró la moneda.  Pasmado, se  preguntó qué podía haber pasado.  Miró la moneda, le dio vuelta y la volvió a mirar.

Luego miró a su alrededor, para todos lados, pero no se veía a nadie.  La guardó en el bolsillo y se puso el otro zapato; su sorpresa fue  doble al encontrar la otra moneda.

Sus sentimientos lo sobrecogieron; cayó de rodillas y levantó la vista al cielo pronunciando un ferviente agradecimiento en voz alta, hablando de su esposa enferma y sin ayuda y de sus hijos que no tenían pan y que debido a una mano desconocida no morirían de hambre.

El estudiante quedó profundamente afectado y se le llenaron los ojos de lágrimas.

Ahora dijo el profesor  ¿no estás más complacido que si le hubieras hecho una broma?

El joven respondió:
Usted me ha enseñado una lección que jamás olvidaré.  Ahora entiendo
algo que antes no entendía: es mejor dar que recibir.

18/04/2012 02:02 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.
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