
Tristemente, y una una vez más, la Memoria y nuestra historia han sido ignoradas, en este caso por el nuevo gobierno de Aragón. El Programa "AMARGA MEMORIA" del anterior ejecutivo aragonés significó un claro ejemplo a nviel nacional de cómo, con poco, se puede poner en práctica un proyecto de recuperación de la Historia y de la Memoria de nuestro pasado reciente. Fueron muchísimos los proyectos de investigación, de recuperación histórica y patrimonial y de publicaciones que se pusieron en práctica gracias al apoyo institucional a ese programa, y muchos más los proyectos que se tuvieron que quedar aparcados por falta de ayuda, pero que supusieron una reflexión general y una gran preocupación por todo lo que fuera Historia y Memoria. En ningún momento ese programa tuvo un interés político por "remover", como muchos dicen, el pasado, ( es más, se quedó muy corto políticamente en numerosas actuaciones) y sin ese apoyo no habrían salido a la luz investigaciones, exposiciones o publicaciones que de otra manera nadie hubiera ayudado por no significar un interés económico que fuera rentable. Su rentabilidad es la humana y la social, la de apoyar a seguir conociendo la hsitoria, el pasado, a recuperar documentos, fotografías, testimonios, y haber ayudado a la investigación. Hubo proyectos desarrollados de todo tipo, aunque muchos sólo quieran ver heridas que se abren y la sombra del pasado. El programa de Amarga Memoria en Aragón, todo hay que decirlo, quedó ya herido de muerte en los últimos meses del anterior ejecutivo socialista y poco a poco se veía morir por inanición, hasta que la muerte le llegó definitivamente con la puntilla final del nuevo gobierno.Hay que agradecerle las numerosas aportaciones que dejó para la Historia y la Memoria, su gran contribución al conocimiento del pasado y el apoyo a numerosos investigadores e historiadores que buscaban apoyo económico a su labor. Supuso, entre otras cosas, restaurar derechos humanos lesionados muchos años atrás, recuperar una buena parte de dignidad para los que fueron olvidados, recuperar su memoria, dignificarles a ellos y a sus familias, cerrar muchas heridas para que cicatrizaran definitivamente, leer nuevos párrafos de la historia para ir pasando página a página, sin saltarnos ninguna. Los libros se leen desde el principio hasta el final, y una herida no termina de cerrrarse si no ha sido desinfectada y sacado de su interior lo que provoca la infección. Nadie ha abierto heridas nuevas ni ha buscado culpables de las viejas, sólo se ha pretendido poner en práctica una dosis de higiene histórica. No se han buscado culpables, que los hubo y en los dos frentes de nuestra trágica guerra civil, se dió un gran paso para recuperar, recordar, dignificar y honrar a muchos que el pasado maltrató ignorándolos. Y hablo no solamente de víctimas, hablo de "cualquiera" que en la historia no ocupa el lugar que le corresponde.No es nada nuevo en este gobierno de Aragón, pues cuando estaba en la oposición, y ante una Proposición no de Ley 127/06 relativa al impulso de medidas parfa la recuparación de la memoria histórica del programa de amarga Memoria, y presetnada en las Crotes por Chunta Aragonesista. el PP dejó bien clara su posición, calificándola de sectaria, fundamentalista y que sólo pretendía la confrotación social. Nada más equivocado y sino que se lo pregrunten a los familiares de todos aquellos que gracias a este programa han podido recuperar la memoria, el recuerdo y la dignidad de sus familiares. Es fundamentalismo recuperar la hsitoria, los cadáveres y homenajear a los cientos de tirados en cunetas y barrancos?. Darles un trato, no ya similiar, sino humano como se les dió a otros caídos en la guerra civil? A la consejara actual, Dolores Serrat, le viene muy bien los tiempos de crisis y recortes para justificar lo injustificable, calificándolo de superfluo, cuando ni antes ni ahora han tenido la voluntad política de acometer un deber moral, de reparaicón moral, por salud democrática. Fue un programa que abarcó muchos campos, desde publicaciones a las que en muchas ocasiones casi se secuestró y se dieron poca difusión, a jornadas culturales, proyectos de cooperación con otros paises, colabroación con centros educativos, elaboración del mapa de fosas, investigación sobre temas también relacionados con el bando nacional ( no sólo republicano), exposiciones y exhumaciones. No hay voluntad política, ni en Aragón ni a nivel nacional, de desarrollar políticas sobre la memoria histórica, ni intención de colaborar con administraciones ni con particualres para ello. Así no recuparan el tan cacareado espíritu de la Transición, lo que pretenden es que con el olvido, el desinterés y abandono hacer una ley de punto final por detrás.
Autor: Martín Sánchez
Fecha: 28/12/2011 22:46.
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