Prisionero español en el Campo de Concentración de DACHAU

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Para muchos soldados republicanos españoles la guerra civil no terminó el día de la victoria del general Franco. Fueron muchos los exiliados republicanos que contribuyen a la defensa de Francia frente a la invasión alemana de Hitler. Tras sus malas experiencias  y vivencias en campos de refugiados franceses (Argeles, Saint-Ciprien, Le Barcarés...), su lucha contra el fascismo en España se prolongó alistándose en la Resistencia clandestina francesa (F.F.I-F.T.P.F.) y fueron víctimas del III Reich, terminando deportados y  con sus huesos, y muchos con sus vidas, en los campos nazis. El régimen colaboracionsita de Vichy les entregó a los alemanes y cayeron en manos de la Gestapo. Estos soldados huídos de la dictadura de Franco terminaron en campos de concentración como Dachau, Gusen, Mauthausen...

El soldado republicano español, F. B.,  fue uno de los prisioneros del campo de DACHAU, con el número ..... En septiembre de 1939 estará en el campo de refugidados de Barcarés. En diciembre de 1939 pasará al campo de Sptfonds. En enero de 1940 le envían a trabajar a las Manufacturas de Armas de Tulle. De esta ciudad pasa a trabajar como chófer a Ussel y en uno de sus viajes es arretado por los alemanes. Había luchado en la Resistencia francesa clandestina desde el 17 de mayo de 1941 hasta el 15 de junio de 1945, siendo arrestado el 12 de mayo de 1944 por la Gestapo. Arrestado en un hotel de Figeac por la división "Das REich", que estaba ubicada en Montauban, sur de Francia,pasará al campo de prisoneros de  Royallieu al este de París y administrado por los alemanes, desde donde se distribuía a los prisioneros a otros campos dependiendo de la clasificación que se hiciera. El 2 de julio de 1944 formaría parte del triste convoy de la muerte, que provenía de Copiénne, con dos mil quinientos veintiún prisioneros deportados, llegando el 6 de julio con novecientos ochenta y cuatro cadáveres de los que habían perecido en el camino. Los cadáveres se amontonarían junto a los crematorios, antes de ser quemados

La mala vida que  les daban, las palizas y otros castigos corporales, la privación de la comida, humillaciones  y el trato recibido en el campo de concentración dejaron en su salud una  trágica huella de la que no se recuperaría jamás, llevándole a la muerte con 49 años.  El campo fue liberado el 29 de abril de 1945.

Fallecerá en Sain Dizier, dpt 52 Francia, en 1959, a los 49 años.

01/10/2018 17:29.

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