43ª DIVISIÓN Y LA BOLSA DE BIELSA

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La batalla de la Bolsa de Bielsa fue un enfrentamiento bélico acontecido entre abril y junio de 1938 en el Alto Aragón, Huesca, durante la Guerra Civil Española. La ofensiva rebelde de marzo de 1938 provocó el hundimiento del frente de Huesca, mientras que en los valles pirenaicos la 43ª División del Ejército Popular, a cuyo frente se hallaba el mayor de milicias Antonio Beltrán Casaña conocido como "El Esquinazau", mantenía una resistencia férrea contra la III División Navarra del general Iruretagoyena.

A finales de marzo la resistencia se tornó insostenible y Beltrán, que se había hecho cargo de la división tras la desercción y triación de Escassi, organizó la retirada de manera sostenida y ordenada lo que ralentizó el avance de los navarros que por el contrario, avanzaban de manera imparable en el sur, lo que facilitó que la 43.ª División quedara copada en la cabecera de los ríos Cinca y Cinqueta, en el Alto Aragón.

El 30 de marzo de 1938, tras la pérdida del Grado, al norte de la provincia de Huesca, y  caer la ciudad de Lérida en manos de los sublevados,  la 43ª División se vio totalmente arrinconada en el valle del Alto Cinca, sufriendo duros y continuos ataques que provocaron su retirada al valle de Bielsa, completamente aislada del resto de la España republicana y recibiendo únicamente algún suministro a través de la frontera francesa, creándose la mítica “Bolsa de Bielsa”.  

 La “bolsa” iría desde el Posets en el este, hasta el Monte Perdido en el oeste, pasando por Escalona y Laspuña al sur. Al norte, la frontera francesa, y en sus proximidades se colocó a la 102 BM. El mando estimaba la zona del Cinca como la más propicia para el ataque nacional y allí se desplegaron las mejores unidades de la división, así como las dos baterías disponibles, contando con una emisora en lo alto del puerto de Parzán que mantenía el contacto con las autoridades civiles y militares de la República. Las comunicaciones interiores se limitaban a una única carretera que comunicaba Bielsa con Escalona, y por un camino vecinal que  iba desde Salinas a Plan. A través del puerto de Bielsa se podía llegar a Francia surcando un estrecho sendero sólo útil para personas y mulos durante el verano.

            El 4 de abril cayeron las localidades de Torla y Broto, mientras que ese mismo día se sostenían fuertes combates en las cercanías de Fiscal. La fuerte resistencia en la  denominada “bolsa de Bielsa” por parte de la 43ª división llegó a alcanzar una gran resonancia internacional. 

El 18 de mayo, ocupaban posiciones en Peña Montañesa, Peña Madrid, Canal de la Forquiella y Collado del Santo, logrando resistir junto al resto de la División hasta el mes de junio, batiéndose en retirada hacia la frontera entre el 9 y el 17 de junio, cruzando la muga por el Puerto Biello de Bielsa.   El día 9 de junio las fuerzas rebeldes, muy superiores en número y armamento, precedidas por una fuerte intervención aérea de aviones alemanes  “Junkers” y de los “CR.32” italianos, también denominados “chirris”, atacaron a la 43 ª División, hasta que  llegado el día 16 el ataque rebelde fue tan intenso que El Esquinazau ordena el repliegue hacia la frontera con Francia.

La 102ª  BM  cedió  finalmente las localidades de Plan, Serveto y Sin, obligando a continuación  a replegarse a la 130ª. El repliegue y evacuación de estas dos divisiones estuvo sujeto a fuertes penurias y calamidades bajo el fuego rebelde y privados de alimentos. Al abandonar las posiciones dejaban tras ellos el fuego y la destrucción de todo aquello que pudiera ser de utilidad al enemigo, dificultándoles el avance o que les pudiera ser de alguna utilidad en la avanzada. .  Los bombardeos italianos y alemanes, los ataques artilleros sobre los núcleos poblados, caminos y carreteras de salida solían siempre preceder a una acción posterior de ocupación por parte del enemigo. El mismo Negrín,  presidente de la República, y el general Vicente Rojo, les habían ido  a visitar a mediados de mayo a los soldados para felicitarles y animarles a que siguieran en la resistencia contra los sublevados, siendo muy ensalzada  por la prensa internacional la  lucha con tan pocos medios frente al poderío de la aviación alemana e italiana. El día 16 la presión de los nacionales se hizo insoportable para la 43ª División, y el "Esquinazau" ordenó definitivamente su repliegue hacia la frontera francesa. A la medianoche los últimos soldados de la 43ª División abandonaban su pequeño territorio republicano rumbo a Francia. El camino de salida de España fue triste, penoso y cruel. Desde Parzán contemplaron cómo atrás iban dejando las últimas posiciones aragonesas sumidas en el  fuego y la destrucción. Cerca de la medianoche alcanzaría toda la columna la cima del puerto Biello, descansado sobre la nieve y escasamente protegidos contra el viento helador, en silencio y con la mirada perdida en la tierra que abandonaban. Sólo una pequeña parte de los casi 7500 soldados eligió pasarse con los sublevados, pidiendo el resto volver a España y  seguir luchando en las líneas republicanas. 

La División sería bautizada como “La Gloriosa”.

12/06/2019 19:23.

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