estores

Bienvenido

Vivir en la ciudad

La vivienda y su entorno:

¿Qué es una ciudad? Según una conocida definición es un conjunto de calles, casas y edificios más o menos planificados, mas o menos concebidos para vivir en ellos de acuerdo con la medida humana. Pero, ¿ se puede hablar ahora realmente de medida humana? Que lejos nuestras actuales y gigantescas ciudades de aquella ciudad ideal de Platón, de no más de 8.000 habitantes. Que lejos y cuán nostálgica nos parece hoy desde la perspectiva de una urbe moderna, que fácilmente supera los dos, tres o cuatro millones de habitantes y a veces incluso más.

Tirando del hilo de la historia, observamos que los primeros grandes núcleos de población, surgieron a lo largo de las vías fluviales y junto a las costas, por ser allí donde se concentraba el comercio y el tráfico. Pero otros núcleos igualmente importantes los establecieron las familias del Medievo, que fueron creciendo bajo el amparo y tutela de los castillos y de los monasterios de la época, importantes y dinámicos centros a los que aquellas suministraban toda calase de productos alimenticios, ganándose con ello el sustento de cada día.

Las ciudades medievales se fundaron atendiendo a un planteamiento fundamentalmente militar; se les rodeó con gruesos muros, erizados de almenas y de troneras, situados en puntos estratégicos y en los cuales se apostaban los defensores. Con el paso del tiempo, la sociedad fue experimentando importantes cambios. Y cada camio entrañaba una expresión nueva en su forma de vivir   y de organizar los espacios para una convivencia en común. Las estructuras feudales fueron declinando y desapareciendo a medida que las nuevas ideas y concepciones políticas y sociales fueron expandiéndose por el mundo. Nacía la burguesía y morían las caducas organizaciones de los feudos señoriales, que dominaban a las poblaciones bajo el yugo del poder de un solo hombre.

 Las familias “burguesas”  de Burgo ciudad, se concentraron en aquellos lugares que por su especial situación eran más aptos par a el intercambio mercantil, y allí sentaron las bases para un tipo de economía nueva, una especie de pre capitalismo, que anunciaba ya la gran expansión industrial que se produciría más tarde. La ciudad, a partir de entonces iniciaba un proceso de crecimiento directamente proporcional al incremento de sus negocios e industrias.

 Pero todo eso ocurrió hace ya mucho tiempo; actualmente rigen nuevas problemáticas  como el resultado del hacinamiento desproporcionado de la población en un mismo espacio. Las ciudades verticales, surgidas del fondo de las entrañas de la especulación del suelo, han creado unos espacios habitables cada vez más restringidos, más deshumanizados, y todo ello dentro de un contexto urbano cada vez más deteriorado.

 En estas condiciones, ahora más que nunca se hace indispensable crear unos espacios interiores que puedan, en la medida de sus posibilidades, contrarrestar ese ambiente hostil que hace del vivir cotidiano una constante degradación.

El piso urbano que presentamos reúne todas las condiciones para ser considerado como una muestra ideal del buen hacer decorativo, cualidad que lo convierte en idóneo para poder escapar de la confabulación de todos los elementos urbanos contra la integridad física y mental del sufrido habitante de las grandes ciudades.

14/10/2014 12:24 Enlace permanente.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.




| Blog ciudadano realizado con Blogia 2.0 | Suscríbete: RSS | Administrar