04/07/2008
Las vallas, en frío, de la avenida de Caesar Augusto.

Estas son algunas de las vallas que fueron pintadas frente al hotel Corona de Aragón. Falta al menos la del extremo izquierdo que fue la realizada por Paco Rallo. Las que ves aquí y de izquierda a derecha son las de José Luís Cano, Natalio Bayo, Juan José Vera, Pedro Giralt y Julia Dorado. Tras la fachada del Fleta estaba José Luís Lasala. La imagen es apenas un recuerdo triste de lo que pudo ser y mantenerse y apenas fue un juego efímero de los políticos que entonces jugaron –como ahora- con la ilusión y la colaboración de los artistas. ¿Imaginas que existieran esas obras, cosa totalmente posible si el soporte hubiera sido definitivo? Habría que repartir responsabilidades e incluir a los que sirven o sirvieron en bandeja a los políticos asuntos que antes y ahora han sido un engaño. No olvido mi papel en los dos intentos de pintar en el Pilar y de los que guardo una mala espina. Algún día, después de que dejemos de helarnos en la calle, trataré el tema que tantas envidias como zancadillas despertó, en ambas ocasiones. A algunos aún se les podría caer la cara de vergüenza. La verdad fue y es la verdad. Los curas, más concretamente el Cabildo actuó pésimamente y en una ocasión de apoyaron en la decisión de Antonio Beltrán y en la otra y más reciente en las muchas protestas recibidas. Ya vendrán los detalles.
03/07/2008
¿Sin memoria o manipuladora?
Paco Rallo Gómez, en plena forma, un 13 de abril.

Miembro activo y destacado del grupo Forma, Paco Rallo fue de todos ellos –es mi impresión- el que mejor supo nadar y guardar la ropa. Cuando los Forma terminan su “viaje a los infiernos” –que yo recuerde- Rallo es el que menos se refugio en temas ecológicos, naturaleza, color. Nunca estuve en el estudio que tuvieron cerca de la plaza del Carbón. Ellos iban a su marcha, con sus rollos y su quinta marcha puesta y aparecían cuando era necesario. Los “Forma” sí que fueron un grupo. Los Azuda, no. Los primeros tenían un credo o un anti-credo que lo “rezaron” hasta el borde mismo de la destrucción total. Sigo pensando que su trabajo aún no ha sido explicado ni analizado a fondo. Aquí está, casi, casi, terminando su excelente trabajo sobre su valla, situada en la avda. Cesar Augusto.
.............................. Paco Rallo

Paco Rallo era, para mí, el otro extremo de una cuerda que comenzaba en Joaquín Jimeno y que terminaba en él. El 13 de abril de 1886, fecha de esta foto, habían pasado diez años de los finales del Forma (1972-1976) aunque como en casi todo, las fechas apenas acotan con exactitud.
A Paco lo conocía desde hace tiempo y por otros motivos. La relación entre nuestras familias. Luego, alguna madrugada, cuando le dio por tener aquel perro afgano ¿Kabul? iba su estudio cerca del Mercado Central, nos sentábamos por el suelo y terminábamos sacando a pasear –para que meara el bicho- al dichoso animal que era como una porcelana de Lladró, grande, con movimiento y soltando pelo. A Paco le gustaba mucho. Lo encontraba elegante, estético. Para mí era mu soso.
Aquel día del 86, Paco no pasó frío. Agachado, mezclando los acrílicos. Iba como una cebolla. Mira sus brazos, con camisa, jersey, bata, gorro y barba, ¡ah! y alzas en los zapatos. Era la época.
Paco es hijo del escultor Paco Rallo Lahoz, fallecido en 2006. El trabajo con su padre marcó sus primeros años.
30/06/2008
El arte, no helado, de Natalio Bayo
Este es Natalio Bayo. A él también le tocó una valla en la avda. Cesar Augusto, frente al actual Melía Zaragoza. A la derecha estaba Julia Dorado y a la izquierda, la valla de José Luís Cano. Las condiciones del trabajo -rapidez, tamaño- condicionaron a todos. En cada una era reconocible su autor, pero más libre, más inmediato y eso suponía un valor añadido… Es lo que sucedió con Bayo: eran sus personajes, era su temario, pero la técnica recordaban más al Bayo grafista que al Bayo ¿destroier? del Renacimiento y aledaños, que trataba con una pincelada más controlada cualquiera de sus personajes. Aquí había que “gritar”. Es una lástima que esta valla de Natalio Bayo despareciera, como todas las demás. Era fuerte, divertida y detrás de ella había sapiencia. .........................................Natalio Bayo

Con Natalio tuve y tengo una buena relación más cercana o menos según los años. Casi ninguno -casi- de los azuda iba por la calle vestido de artista. Natalio, menos. Tuvo la suerte que nuestras autoridades civiles y militares se fijarán en su obra y hubo una época en la cual todo eran bayos. Le sucedió Cano. Ahora es el tiempo de Jorge Gay. Como cualquier obra que es reconocida, ha sido acompañada por críticas, envidias y ensalzamientos.
Con Natalio he compartido muy buenos momentos, desde una especie de grupo gastronómico –los Bayo, Maribel Lorén y Antonio, los Baqué Calvo y los Bandrés- que nos reuníamos de vez en cuando en casa de una de las parejas. Se cenaba, se reía y se bebía no en exceso, pero sí lo suficiente para quitarnos 15 años de encima y actuar como no lo habíamos hecho en nuestra juventud. También y hablando de gastronomía reparadora, alguna noche Natalio y yo acabábamos en su casa después de alguna inauguración. Elena tenía unos guisos, “por si acaso”, que me resucitaban. Nunca había comido lengua de ternera. En casa de Natalio la probé y me hice adepto pero si había pasado por las manos de Elena. Gracias. Natalio para mi, es Ucello. Pero esa mirada a la Italia del XV no le impidió incluir la realidad. La “ Rufa”, su dálmata iba y venía por sus cuadros y la cara de Elena también era un modelo habitual. Luego, sus hijas. Por cierto que Elena tiene una paloma que es “mía”.
“Rufa” era la puñeta de discreción y saber estar. Estabas en la calle y cuando Natalio abría el maletero del coche para sacar cualquier cosa, la “Rufa” ya estaba dentro. Era su lugar de viajar. Mucho, muchísimo quiso Elena a la “Rufa” pero siempre supo y nunca dejó que la perra de acercara a nada ni a nadie que no debiera. Una visita que nos hicieron los Bayos a Albarracín, con “Rufa” incluida, también tuvo su gracia.
Sé que dentro de unos días, Natalio expone. Me he ofrecido para rellenar fondos, pero, no. Em la imagen, de espaldas Pedro Giralt, vecino de valla.
29/06/2008
Lasala, con mono, le tocó al lado del Fleta-

Este que ves aquí con su mono blanco, rostro sonriente -como siempre- volcando o mezclando pintura es José Luís Lasala, alias “Royo Morer”, componente del grupo Azuda-40. Nos conocimos en aquellos tiempos de actividad de grupo cuando él tenía un estrudio por San José y San Mateo de Gállego no figuraba en su horizonte. Siempre fue y sigue siendo el más minimalista el que más libertad y disfrute le da y consigue con el color y la pincelada. Que yo recuerde, nunca su cromatismo ha sido de contrastes, ni de complementarios. Nada que ver con su temperamento decidido, amigo… Lasala pintor mide mucho su libertad. Me gusta su obra. Te acompaña sin pedirte nada a cambio. Ánima a que la mires y te entretengas entre disposición del espacio y la pincelada suelta. Podría haber aspirado a mucho más, pero José Luís tiene los pies bien plantaos en el suelo y ha conjugado y aceptado su manera de ser pintor en Aragón.
......................... Lasala

Fue a comienzo del 86, el día que se heló en la calle, junto a los demás participantes en “El arte en la calle”. Lasala estaba al lado del teatro Fleta, algo de las carátulas de su fachada se intuyen en la foto. La polémica y estéril supervivencia del exteatro sigue dando la lata sin que haya nadie que tire por la calle del medio, proyecte algo útil, conforme con lo que guarda el terreno y con lo que podría hacerse en ese solar. Ha tenido distintos “novios” y proyectos surrealistas y millonarios, como un del teatro de la ópera. ¿Por qué no hacer simplemente un centro de congresos, en pleno centro histórico de la ciudad, rodeado de hoteles…? Del Fleta, lo más moderno era la fachada que se conserva. El interior, de buena distribución, tenía materiales pobres, sosos. Pero como en su tiempo Pablo Serrano, se ha convertido en un hueso político con el que se entretienen.
Perdona, José Luís, por meter semejante morcilla en un texto que es para ti. ¡No haberte puesto ahí! Después, con José Luís la relación se ha mantenido desde sus responsabilidades diversas dentro de Ibercaja y siempre, al otro lado del teléfono me he encontrado al mismo Lasala y me gustaría, porque nos los debe, una exposición en un espacio y con abundante obra del mismo año. Y como crítico de arte que lo fue a su manera en los tiempos de “Andalán”, es un gran y acertado observador del arte. Junto a él un fotógrafo que no sé si es Ángel de Castro.
28/06/2008
Así se heló Maribel Lorén Ros.

Lo avisé. ¿Vale? Pues comienza aquí un rosario de recuerdos en el que además de imágenes habrá palabras muy personales y mías de cuando era un pequeño satélite que giraba alrededor del mundo del arte que entonces se hacía en Zaragoza. El arte en la calle” iniciativa de la DGA muy interesante, pero sin respeto de la que hoy no queda nada. ¿Año? Pues en este momento, no lo recuerdo. Lo sabré. Tiempo habrá en próximas fotos. ¿Años 80?
La que ven aquí es Maribel Lorén Ros. Del montón de fotos es la primera que he cogido. Me alegro. Con Maribel siempre tuve una buena amistad. Era una pintora- pintor que se metió primero a defender la condición femenina con su obra, collages, incluidos y después con más pintura y más color a un constructivismo en absoluto ajeno de lo que hicieron con anterioridad gentes del Grupo Zaragoza y del grupo Escuela de Zaragoza. Unos potentes trazos delimitaban sus colores, aunque estos no siempre fueran negros. Un cuadrito en la Lorén –aragonesa, simpática y emprendedora, “la roya”- lo tengo cerca de otros de Vera, de Sahún, de Santamaría. Me parece que ese es su sitio en el discurso de lo que se ha “dicho y hecho” en Aragón. Nunca perteneció a ningún grupo y siempre fue de francotiradora. Su estudio, en Camino de las Torres, antigua academia de danza, es fantástico. Llenó de cosas, pero fantástico.
Tuvo el arrojo de adquirir una obra de G.B. –o sea mía -¡mi primera venta!-, cuando nos dio a todos por apoyar la iniciativas de la asociación cultural Alborge. Y hubo una subasta en Elíseos, donde yo también llevé mi aportación.
A Maribel le tocó una valla en la zona de los Agustinos, cerca de la iglesia. Aquí la ves, sujeta –por si acaso- dándole a la brocha. De tablones andaban escasos, mira como a los pies de Maribel solo hay uno. ¡Pa habernos matao!
¿No crees que deberáimos recordar en soporte mejor que en un blog aquella experiencia?
Mañana, otro y más.
25/06/2008
Filodendro la flor se fue cerrando.

Ya lo avisé –alarmado, inseguro- que la floración del filodendro se estaba cerrando. Poco a poco, desde primeras horas de la mañana se ha ido despidiendo. ¿Hasta cuando? Al comienzo pensé que durante la noche se protegía y que luego, a lo largo de toda la jornada volvería a mostrase como ayer. Ya ves que no.

