Un almuerzo con Asunción Balaguer.

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Asunción Balaguer está en Zaragoza. En el Teatro Principal representa una nueva versión de “El Pisito”. Desde la muerte de su marido, Paco Rabal, Asunción está más en escena y sigue con su dulzura, su simpatía, su naturalidad y su saber estar. Elegante, fetichista, amante de las piedras, acerté en llevar dos aragonitos en mi bolsillo. Con ella, con Trilby Norton, con Alejandro Molina, el “invitante”, con Maite, pareja de Alejandro, Compartí mesa y mantel en el restaurante “La yedra”, en la calle Mayor.La relación de Molina primero con Paco Rabal  y con Asunción, después, viene de antiguo y nace en Águilas, tierra de Rabal y lugar de vacaciones de Molina. Congeniaron hasta el punto que para el actor, Zaragoza y Molina eran palabras complementarias.
Yo sabía de la Balaguer y de Paco a través de Andrés Ruiz Castillo, subdirector de Heraldo y maestro mío. Las largas noches a la espera del papel en la redacción, dieron para mucho. Me contó cómo, siendo Asunción ya una actriz en cartel, Paco aspiraba también a un papelito, pero su trabajo, en esos comienzos era de técnico dentro de la compañía.
Durante la comida, yo le he planteado la cuestión, y aunque ella trataba de decir que Paco ya era actor, luego recordó como su oportunidad vino cuando, en un ensayo, y para preparar las luces, Fernando Rey, se ausentó de la escena y en su lugar -por ser del mismo tamaño- le dijeron a Rabal que se colocara en el lugar que había dejado Rey y así preparar las luces. Cuando regresó Fernando Rey, le comentó a Asunción, que ese “chico”  tenía buena pinta y habría que darle alguna oportunidad. Rabal no la desaprovechó. ¿Cómo conquista el corazón de Asunción? En una fiesta, alguien empuja a la Balaguer y todo el vaso de vino que ella llevaba en le mano, cae sobre su vestido. “Yo me quedé desorientada”, pero Paco inmediatamente la saca a bailar. El baile duró hasta que acabó la orquesta, para disgusto de una malhumorada carabina que acompañaba a todas partes a Asunción Balaguer y que no permitía que nadie se le acercara.
De esto y más hemos hablado durante la comida. Ella no se ha quedado muy convencida de su paso por ese programa en el que actúa una ¿vidente? inglesa. “De primeras afirma que ve a un hombre rodeado de ángeles. Yo pensé: Ese no es Paco. De angelitas puede, pero, ¿de ángeles? Estas fueron las palabras de Asunción. Y más y más y más. Cuando dijo que las piedras le gustan mucho, los aragonitos saltaron desde mis bolsillos a la mesa. Uno, para Asunción. Otro, para Trilby, productora y participante en muchas películas y con muchos actores desde Marlon Brando hasta quien usted piense. Llegó a España a los 17 años, acompañando a sus padres y les dijo que ella se quedaba aquí. Y desde aquí, pero regresando siempre, ha trabajado por todo el mundo.
Comimos cardos….Bebimos garnacha. En mi cabeza resuene la risa inconfundible de Asunción Balaguer.

25/02/2011 21:26 #.

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