
Dice un castizo refrán español que “Dios los cría y ellos se juntan”. Que real se hace este aforismo cuando hablamos de proyectos megalómanos y cuasi mafiosos como Eurovegas o ese otro, Barcelona World, auspiciado por el gobierno de Artur Mas y con un aliado, Enrique Bañuelos, especializado en craks inmobiliarios e ir dejando pufos y trampas allá por donde pasa, que al calor del primero parece que podría instalarse en Barcelona.


El día uno de septiembre entrará en vigor en este país una nueva norma que ahondará aún más si cabe las diferencias entre aquellos que tiene papeles y los que carecen de ellos. El uno de septiembre alrededor de 150.000 personas, en su mayoría inmigrantes, se quedaran si ese preciado pedazo de plástico que les permite ir al médico como usted o yo cada vez que se ponen enfermos o necesitan unas medicinas.
Con esta inhumana decisión el gobierno del PP condena al apartheid sanitario, a miles de familias de este país, miles de personas de todas las edades, procedencia y raza que de la noche a la mañana tendrán vetado un derecho básico reconocido no solo en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de Naciones Unidas o en el Preámbulo de la Constitución de la Organización Mundial de la Salud sino en el Código Deontológico por el que se rigen los miles de profesionales sanitarios que hasta este momento y de forma altamente profesional han cuidada de su salud y de sus vidas.
Los trabajadores de la Sanidad se han destacado siempre por su compromiso social con los enfermos, de la misma manera que han sido abanderados de la luchas contra los recortes, la reforma laboral y la perdida de derechos y libertades. Sus huelgas en demanda de mejoras laborales y de una racionalización de los servicios o contra la privatización de la Sanidad, han hecho tambalear en los últimos años a los sucesivos gobiernos contra los que han dirigido sus críticas.
Esta última medida, cruel, inhumana, declaradamente xenófoba y demostradamente inviable, se suma a otras muchas tomadas al calor de la crisis que padecemos. Todas ellas tienen un objetivo claro y preciso: privatizar la Sanidad, ceder a empresas privadas, evidentemente de amigos, aquellos servicios que sean rentables por los que deberemos de pagar y gestionar desde lo público solo aquellos otros que ninguna empresa entienda que pueda hacer negocio de ellos.
Una vez más ese personal sanitario, encabezado por médicos y enfermeras, pero acompañado por celadores, auxiliares y personal laboral se ponen a la cabeza de las protestas contra una norma que consideran injusta e insolidaria. Y ante una decisión de una gravedad incomparable que choca con ese juramento que todos hicieron en su día para defender ante todo y ante todos la salud de los enfermos; han comenzado por miles a declararse objetores de conciencia.
Advierten que seguirán atendiendo a los enfermos más allá de si tienen o no ese pedazo de plástico, que como una invisible barrera les va a impedir a partir del próximo día 1 de septiembre acudir a consultorios, hospitales e incluso a la farmacia.
Más de mil médicos se han declarado ya objetores de conciencia o insumisos, dispuestos a afrontar las posibles consecuencias judiciales por atender a los “sin papeles”. Saben que esta iniciativa podría ser considerada de "desobediencia civil o insumisión", según ha confirmado el Consejo General de Enfermería. Cuentan con el apoyo de los colegios de médicos de todo el país y con el de millones de españoles que como ellos nos declaramos insumisos y sin papeles.
Este maltrecho país nada a la deriva en medio de una crisis salvaje que arrasa con puestos de trabajo, derechos y libertades, que hace aflorar la xenofobia, el racismo y el ansia por volver a tiempos pretéritos de vergonzoso recuerdo. Nos rebelamos ante las injustas medidas que sufrimos, protestamos en la calle contra ellas y luchamos como podemos para llegar a final de mes con los mil y un recortes en nuestros sueldos y pensiones o en las condiciones laborales, preguntándonos hasta cuando y hasta donde van estrangularnos Rajoy, el BCE o la troika.
Ya no aguantamos más, ésta última medida es la gota que colma el mar. El personal sanitario y con ellos la mayoría de la sociedad de este país, los sindicatos, partidos políticos de izquierdas, los movimientos sociales, todos a una, no están, no estamos dispuestos a abjurar de ese juramento hipocrático por el que están obligados a atender a cualquier enfermo más allá de su raza, sexo, religión o procedencia. La salud es lo primero en una sociedad que se considere democrática, humana y ética. Es primordial la atención de cualquier enfermo, la denegación de auxilio como consecuencia de estar o no en el Registro de la Seguridad Social es innegociable.
Ya se anuncia una batalla legal orquestada por el Ministerio de Sanidad contra los insumisos. Contra ella, contra el ministerio, contra esos políticos desalmados y sin conciencia, con el personal médico que se declare objetor y desde la calle, los movimientos sociales, las asociaciones de emigrantes, la sociedad estará en la lucha y en las protestas.
TODOS SOMOS “SIN PAPELES”, TODOS SOMOS DESCLASADOS, TODOS SOMOS OBJETORES E INSUMISOS.

La minera norteamericana “Yanacocha-Newmont” promueve abrir en las lagunas de Conga, grandes explotaciones a cielo abierto para la extracción de cobre y oro El procedimiento de decantación es el convencional, en base al cianuro y el mercurio, con un ingente uso de agua para ejecutar el proceso.
La zona alberga grandes lagos naturales de alta montaña, situados a más de 4.000 metros, que abastecen para uso agrícola, ganadero, piscícola y humano a cuatro provincias de la norteña región de Cajamarca (Celendín, Hualgayoc, Cajamarca y San Marcos,)
Una minería con mala fama
La extracción minera en cabeceras de cuenca provoca gravísimos daños a los ecosistemas donde opera y a los que están relacionados más remotamente con estos. En la región de Cajamarca arruinaría toda la vida en el lugar, provocaría la desaparición definitiva de las lagunas y todos los ecosistemas que estas sostienen.
Justamente la cabecera de cuenca, en la parte alta de la cordillera donde se ubica Conga, garantiza la captación de agua y el suministro a las zonas inferiores durante todo el año. Por ello, cualquier proceso de transformación de la cabecera (parte alta), tendrá efectos en los valles (parte baja),
Todo este sistema hidrológico amenazado abastece, con el río Cajamarquino, diversos pueblos ubicados en las provincias de Celendín, Hualgayoc, Cajamarca y San Marcos, que usan esas aguas para consumo humano y actividades económicas como agricultura y ganadería. Es decir su efecto sería devastador para todo el valle.
La minera norteamericana “Yanacocha-Newmont” planea la transformación de los cuatro lagos. Dos de ellos lo usaría como fuentes de agua para procesar el mineral y los otros dos los usaría como basureros de sus relaves mineros. Destruir estos lagos romperá todo el delicado equilibrio que a la naturaleza le ha tomado millones de años formar, envenenando el suelo y el aire con las enormes cantidades de cianuro y mercurio toxico y exterminando toda forma de vida en los ríos y laderas. En estas provincias ya se deja sentir el letal efecto de esta minería hace tiempo. La ciudad de Hualgayoc carece de abastecimiento de agua, El río del mismo nombre que la circunda baja contaminado tras 20 años que cerró la mina. Su característico color naranja y el olor fétido obligan a abastecer la localidad permanentemente con camiones cisterna.
La lucha por el agua y la defensa del entorno en Perú
La devastación provocada por una minería voraz y abusiva está presente en todo el Perú. En Lima existe un gigantesco vertido de 638.000 toneladas a punto de colapsar la ciudad si el cerro tóxico, allá abandonado por la minería en tamboraque, se cae sobre el rio Rimac. La lista de conflictos mineros en el resto de la nación es interminable. Esto ha generado un gigantesco movimiento ambientalista-campesino del que Conga es su mascarón de proa.
La palabra del presidente Humala
Ollanta Humala llegó a la presidencia de Perú hace ahora un año. Apoyado por toda la izquierda peruana y por el potente movimiento ambientalista campesino, se comprometió a cancelar el proyecto Conga si llegaba al poder. Recibió el respaldo del presidente regional de Cajamarca, Gregorio Santos y del líder de Tierra y Libertad, el padre Arana.
En tan solo unos meses dilapidó todo el crédito político recibido, atendiendo exclusivamente a las fuertes presiones de la minera. La movilización en Cajamarca no se hizo esperar. Durante el mes de noviembre de 2011 Frentes de Defensa, Rondas Campesinas (auténticas garantes del orden en la Cajamarca rural), Partidos y Organizaciones Sociales llamaron a la realización de un paro cívico contra el proyecto minero. El seguimiento fue masivo hasta que el gobierno de Humala decretó el Estado de Emergencia (y la consiguiente suspensión de los derechos ciudadanos) a fin de reventarlo. La militarización de la región provocó una gran cantidad de heridos cuando fuerzas combinadas de militares y policías desalojaron a tiro limpio las lagunas tomadas por los campesinos.
Del Humala cuartelero al Humala trilero
Pese a que la formación del presidente está inevitablemente teñida por su curriculum militar y exibe un talante cuartelero, a Humala le fascinan las jugadas de poker. En 2010 había encargado la realización de un Estudio de Impacto Ambiental sobre el proyecto a un equipo técnico con sólidos vínculos con las mineras trasnacionales.
Este EIA fue aprobado por el ingeniero Felipe Ramirez del Pino, responsable de la Dirección General de Minas y ex alto funcionario de la Minera Yanacocha. ¿ Mario Conde presidente del Banco de España…..? . Las audiencias públicas no fueron realizadas en los distritos de mayor impacto del proyecto. En la única audiencia realizada participaron trabajadores de Yanacocha y gente traída por la minera sin verificar su procedencia.
Rápidamente el informe es contestado desde técnicos alternativos que señalan la parcialidad de su contenido. Robert Moran, experto norteamericano, deja bien clara la inviabilidad del proyecto Conga…..
La Gran Marcha Nacional del Agua
El contrainforme de Robert Moran es rotundo, pero más rotunda todavía es la respuesta de los movimientos sociales a la declaración de Estado de Emergencia. El 1 de febrero de 2012 arranca una gran comitiva ciudadana de Cajamarca que marchará hasta la capital Lima. Su objetivo: La apertura del diálogo con el gobierno sobre el impopular proyecto minero. Cientos de campesinos se suman a la Marcha en la región. Muchos cientos más lo hacen en distintas regiones del país, afectadas por proyectos mineros de similar impacto. La Gran Marcha Nacional del Agua atrae gran atención a nivel nacional e internacional.
El 9 de febrero más de un millar de marchistas, mujeres y hombres, entran en la capital. Al día siguiente una multitudinaria manifestación recorrerá el centro de Lima. Más de 25.000 personas apoyan con su presencia la Marcha conformando una serpiente humana de más de 2 kilómetros de longitud. El gobierno Humala sufrirá poco después su 2° reajuste ministerial.
Humala rompe definitivamente con la izquierda
La gran movilización de febrero acobarda a Humala, quien reorienta definitivamente su gobierno hacia la cúpula militar peruana y hacia el viejo fujimorismo (con sus máximos jefes encarcelados o encausados por gravísimos crímenes y corrupción). El “ancien regime” genocida y su brazo ejecutor castrense se hacen efectivamente con el poder político. La legislación penal se endurece hasta la exasperación para disuadir la movilización popular en Cajamarca. La elevación de la pena por desórdenes y daños hasta 25 años de cárcel (más que por un delito de asesinato) dan una clara idea del deslizamiento del ejecutivo peruano hacia un régimen autoritario y represor.
Pero el hartazgo de los cajamarquinos no se contiene con reformas penales fascistoides. El segundo paro general regional se convoca a finales de mayo de 2012 con el objetivo de frenar el posible inicio de los trabajos en las lagunas amenazadas. Tras más de un mes de huelga en las provincias afectadas se produce un grave incidente en la localidad de Celendín. Durante la díaria manifestación de sus habitantes en lucha desconocidos lanzan piedras a la presidencia municipal. Interviene con contundencia la policía contra una población harta de despotismo e impunidad. Se organiza una batalla campal que es sofocada por los uniformados a tiro limpio. Tres habitantes mueren de inmediato por el tiroteo policial. Otros dos más morirán al día siguiente, uno a consecuencia de las heridas recibidas, otro tiroteado en Bambamarca. Ollanta declara de nuevo el Estado de Emergencia.
Primer aniversario y tercera crisis de gobierno
La lucha campesina y ciudadana en Cajamarca, la movilización de los maestros, las múltiples resistencias indígenas contra el despojo del territorio peruano por las mineras llevan a la tercera crisis de gobierno en tan solo un año. Ni el férreo control de los medios de masas ni la represión consiguen diluir a un movimiento curtido bajo el terror del brutal Fujimori.
Ahora Humala realiza una nueva pirueta escénica reorientando su gabinete supuestamente hacia el centro político. La operación buscará legitimarse con la entrada de ministros más moderados vinculados al ex presidente Alejandro Toledo. Su total descrédito ante la izquierda ha llevado a los 6 partidos progresistas a comenzar la formación de un gran Frente Común, hartos de mentiras y del populismo barato del ex militar.
Entre tanto, la ciudadanía cajamarquina espera impaciente el fin del periodo de Estado de Emergencia para regresar a la movilización y al paro regional contra la minera Yanacocha.
JOSÉ LUIS MARTÍNEZ

No hace muchos días, asistimos a una incalificable y barbara ceremonia del horror. En un espantoso video, abundantemente difundido por televisiones y redes sociales, se podía ver si el estómago y la rabia lo permitían, como una pobre mujer afgana acusada de adulterio, era ajusticiada a tiros por un salvaje muyahidin. Mientras, un coro de voces masculinas, más de 150 hombres se decía en el video, entre risotadas, jaleaban y animaban a quien empuñaba el arma a que acabara con la vida de esta joven mujer.
Todos aquellos que tuvimos conocimiento de aquel salvaje e inhumano episodio coincidimos en que tan culpables de la ejecución eran los talibanes que impasibles asistían a esta fechoría, mientras jaleaban y aplaudían con invocaciones a Alá misericordioso, como el autor material del fusilamiento.
El miércoles, este país asistió alucinado a otra ceremonia incalificable y obscena. Su escenario no era un pueblo perdido del ancestral y salvaje Afganistán. Se desarrollaba en el Congreso de los Diputados del reino de España.
También aquí como en la medieval aldea afgana había un coro de jaleadores, aplaudidores y hooligans. No se trababa solo de hombres, diputados del partido popular para más señas. En esta soez ceremonia, para bochorno general, las mujeres, las diputadas de ese partido tuvieron un papel preponderante. Particularmente una de ellas, Andrea Fabra, diputada elegida por Castellón y de infausto apellido por ser hija de uno de los mayores urdidores de este país. El “eximio prócer” del PP y regidor con mano de hierro del partido en Castellón, Alberto Fabra.
Esta tipa, -no la llamaré señora, porque sería insultar a todas aquellas que si lo son-, gritaba a pleno pulmón “que se jodan” mientras su jefe de filas, Mariano Rajoy, desgranaba la batería de medidas que retrotraeran este país a un oscuro y paupérrimo pasado, recortando entre otros muchos, los derechos de los desempleados. Esos casi seis millones de "vagos y jetas", de esta guisa se les trata y a los que se recortará el subsidio a partir del sexto mes de la percepción para “incentivarles a buscar trabajo”.
Tanto empeño y vehemencia puso en su grito esta hooligan de la política, que no solo fue escuchado el exabrupto por los que en ese momento ocupaban el resto de los escaños, sino que fue recogido por todos los medios de prensa que asistían en tan trascendental ocasión a la Cámara Baja.
Y como sucedía en el infausto fusilamiento afgano, el resto de sus compañeros, no solo no le hacían callar abochornados por la insultante coz, sino que como los talibanes afganos aplaudían su acción y entre risotadas continuaban con esa ceremonia de insultos, chirigotas, pitidos, pataleos y berridos en que se han convertido las sesiones del Congreso.
No puede extrañarnos que tras semejante y bochornoso acto, el presidente del gobierno siguiera como si nada, dando lectura a la catarata de salvajes medidas que se imponen a los ciudadanos de este país, con la insensata intención de arreglar esa crisis que no hemos causado pero que a todos luces pagaremos de nuestros bolsillos y a poco que se esfuercen, con nuestra vida.
Estos son los talibanes que nos gobiernan, tipos deshumanizados, insolidarios, soeces y barriobajeros. Tienen un programa del que, como los talibanes afganos en lo que respecta a los derechos de las mujeres, no se van a separar ni un milímetro. Miren sus caras sonrientes como hienas, satisfechos con lo que oyen anunciar su líder, aplaudiendo entusiasmados cada una de sus propuestas, regodeandose en el triunfo de sus ideas y convecidos de que el nuevo orden ya ha llegado. Se han conjurado para acabar con los derechos y las libertades de este país.
Asistimos a un golpe de estado en toda regla y si los ciudadanos no somos capaces de unirnos, terminando con esta ordalia de leyes y decretos insufribles, no será solo “que se jodan” lo que vamos a tener que sufrir. Vamos derechos a la caverna, al oscurantismo y a la desaparición de una democracia que muchos años nos costó alumbrar.


Al Partido Popular les gustan las listas negras, esas en las que incluye a sus enemigos, a todos aquellos a los que intuye peligrosos o a los que simplemente disienten de su forma de entender la política, la democracia o la vida privada de los ciudadanos.
Estos días anda muy cabreado el profesorado de Aragón y más concretamente aquel que desde hace meses viste la camiseta verde contra los recortes. Esa que ampara, defiende y orgullosamente reúne bajo el color de la esperanza, a todos aquellos que unidos en la Marea Verde, protestan con pacíficos encierros en horas no lectivas, manifestaciones y abrazos simbólicos de coles públicos; contra los recortes en la Educación Pública.
Como sucede en el resto del país, en este "peligrosisimo colectivo" se unen profesores, padres, alumnos y buena parte de la sociedad aragonesa. Con una presencia constante en la calle, a las puertas de colegios e institutos y también en los medios de comunicación, no es raro y si muy habitual cruzarse con multitud de personas de todas las edades, que a diario, se desplazan por nuestras ciudades y pueblos vistiendo la verde camiseta para acudir al trabajo, pasear, hacer deporte o incluso para asistir, si el político de turno lo permite a las sesiones de las cortes aragonesas o de los ayuntamientos.
La Marea Verde forma ya parte del panorama diario de esta Comunidad, se hace visible de forma simpática, tranquila y amable, sin que al parecer moleste a nadie más allá de a esos políticos cerriles, cortos de miras y poco demócratas del PP. Quien participa en estas civilizadas protestas, se transforma a sus ojos en potenciales elementos peligrosos dignos de formar parte de esas listas negras y quien sabe si en un futuro próximo sufrir por ello coacciones, presiones o lo que es más terrible la pérdida de derechos e incluso del empleo.
Tras los últimos encierros, en los que participaron más de noventa colegios públicos en toda la Comunidad, ha empezado a llegar a los directores de los colegios zaragozanos una circular, firmada por el Inspector Jefe Provincial Adjunto de Zaragoza, Jesús Subías, en la que se conmina al director de cada centro a que proporcione una lista detallada, con nombres y apellidos, de todos los profesores que en su centro secundaron estos encierros y participaron en las protestas.
Y aunque la Diputación Gral. de Aragón dice desconocer dicha circular, dudando incluso de su existencia, son muchos los que han visto el papelito de marras. Un documento del que no se puede negar su existencia y que incluso manejan los medios de comunicación.
Un tropiezo más, descaradamente anti democrático y más propio de regímenes dictatoriales, en la fulgurante carrera de la Consejera de Educación Dolores Serrat, que se une a una trayectoria marcada por la continúa confrontación con padres y educadores, a los recortes salvajes que permitirán a partir de septiembre la desaparición casi total de las becas de comedor y de las ayudas para la compra de libros. Una decisión ésta especialmente grave para las miles de familias que tienen a los padres en paro, al borde de pobreza y que castiga de forma más contundente a emigrantes y familias monoparentales.
La Consejera Serrat cierra las aulas hasta septiembre entre la coacción y la restricción de las libertades individuales de los profesores y la incertidumbre entre los padres que no saben a día de hoy si el próximo inicio de curso tendrán la posibilidad de llevar a sus hijos al comedor escolar o contarán con la más que necesaria ayuda para libros.
Otra nueva lista negra que se une a las que desde el primer día hace la policía en cada una de las concentraciones y de la que no se escapan ni siquiera los periodistas. Portar algo verde te transforma así en lo más parecido a un elemento peligroso, convirtiendo a quien lleva una prenda de ese color, sea profesor, padre, alumno e incluso simple ciudadano en un futuro nombre más a añadir a una de esas listas negras que como la pólvora corren por despachos de delegaciones del gobierno, ayuntamientos y direcciones provinciales de Educación.

Sentada ante el ordenador me siento impotente ante las noticias que van llegando. Mientras abajo, en la calle, la gente sigue como si no pasara nada. Sentados en sus sofás o a las puertas de los bares beben sus cervezas, ríen y chillan indiferentes a lo que sucede. ¿Que harán cuando se den cuenta de lo que pasa?. Tomaran la calle, harán barricadas, se manifestaran con los mismos gritos que lanzan ahora entre risotadas mientras asisten a la ceremonia de 22 individuos golpeando una pelota y dándose estopa?
No moverán un dedo. Están anestesiados, viven en sus mundos de eurocopas de fútbol, tías y tíos buenas, coches, y algún que otro achuchón. Nada parece inquietarles, nada les hace mirar a su alrededor, comprender el sufrimiento de muchas familias, vecinos e incluso amigos. Ellos siguen ahí, riendo, fumando, gritando y sintiendo que por ahora, la cosa como no les roza, no tiene importancia.
¡Que se joda el que ha tenido la mala suerte de perder casa, trabajo o incluso la dignidad!, se dicen para sus adentros. Y mientras ríen y chillan como conejos asustados o borregos sin conciencia, recitan ese mantra que desde hace ya años les acompaña: "mientras yo siga como siempre y mientras la tormenta no me roce, que sean los otros los que se jodan
Hoy me duele un poco más si cabe el corazón, hoy estoy de luto por mis amigos sin papeles, por los parados, por los emigrantes, por los jóvenes sin futuro, por los abuelos, por los trabajadores y por mi misma. Siento que ese mundo por el que durante tantos años luche, luchamos, se desmorona. Las libertades, los derechos, el concepto de una sociedad humana, solidaria, democrática nos lo arrancan a golpe de recortes en derechos y libertades. Quieren callarnos, quieren acojonarnos, quieren convertirnos en mansos esclavos, serviles y mudos dispuestos a todo por un mendrugo de pan y un lugar donde refugiarnos. Lo quieren todo estos cuervos, estas aves del mal agüero que desde hace ya mucho tiempo sobrevuelas nuestras cabezas dispuestas a arrancarnos los ojos y con ellos nuestra conciencia.
Pero que no piensen esos malnacidos que me voy a conformar, seguiré luchando, seguiré gritando, seguiré saliendo a la calle. No voy a permitirles que destruyan mi mundo, mi sociedad y a toda la gente a la que quiero.


No hay 1º de Mayo que se precie sin una buena y multitudinaria manifestación en la que compartan espacio y calles trabajadores, sindicatos, partidos políticos y ciudadanos. Es en estos tiempos de crisis más necesario que nunca salir a la calle a reivindicar unos derechos y libertades de los que ya poco va quedando.
Mariano Rajoy y sus chicos están empeñados en llevar a término ese Nuevo Orden que acabe con este país, su estado del bienestar, el trabajo digno y los derechos que años y luchas nos costaron conseguir. Por eso nuestros esfuerzos deberían ir encaminados a que las manifestaciones en todas las ciudades del país fueran unitarias y no como ha sucedido hoy en Zaragoza, un vez más, una demostración de la desunión que hay entre los sindicatos convocantes.
Otra vez salimos a la calle desunidos, otra vez se consuma esa incapacidad de unir fuerzas, voces y pancartas que nos lleva a convocar dos manifestaciones. Dos caminos divergentes que los ciudadanos de Zaragoza hemos recorrido hoy y que curiosamente tenían un mismo fin, denunciar los recortes en derechos y libertades que estamos sufriendo.
Resultaba chocante y hasta un poco patético caminar por la Calle San Miguel hacia la plaza del mismo nombre con las gentes de CGT, CNT y otros sindicatos minoritarios, y si girabas la cabeza hacia la izquierda, divisar al final de la calle Rufas, el Coso lleno de gentes con banderas y pancartas que en sentido contrario al nuestro y con punto de partida en la misma plaza, participaban en la otra manifestación.
Visto desde fuera y sin el apasionamiento que nos embargaba a los que por ambas manifestaciones andábamos, debía de ser como una marcianada. Tantos miles de personas clamando por lo mismo y sin embargo desperdiciamos la ocasión de ir juntos.
Estamos constantemente haciendo llamamientos a la unidad. Se nos llena la boca hablando de que sino somos capaces de unirnos y presentar un frente común no podremos ganar esta batalla. De seguir por el camino que vamos, va a ser que ni siquiera seremos capaces de presentarle una ofensiva común y en toda regla a la derecha rampante y exultante que tenemos enfrente.
Hoy me he visto identificada con aquella película de los Monty Python, ya sabeis "La vida de Brian" y he sentido vergüenza al nos saber si era del Frente Popular de Judea o del Frente de Liberación judaíco. Hoy me he vuelto a preguntar porque no nos olvidamos de lo que nos separa, -más bien poco- y dando muestras de inteligencia y sentido práctico, vamos juntos en esta y en próximas manifestaciones. Mucha gente a mi lado comentaba lo mismo. Imagino que en la otra manifestación otros habrán tenido el mismo pensamiento.
Creo que ha llegado la hora de que los ciudadanos exijamos a los sindicatos que se sienten a dialogar, recompongan coyunturales alianzas, es primordial en estos momentos y la próxima vez, va a haber muchas ocasiones, demos imagen de unidad ante el verdadero enemigo saliendo todos juntos a manifestarnos.
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