Balada para romper diques

A los ojos, que rojos,
hilvanaban cuentas
y fulgían fogatas inextinguibles
en la noche parada.
 A los ojos, que iracundos,
envolvían deseos
y aniñaban instantes inolvidables
en la tarde siniestra.
A los ojos, que cerrados,
cincelaban poemas
e incrustaban milagros piadosos
en la mañana inconstante.

 

                       María Otal
                       12-02-08

22/02/2008 17:42 Enlace permanente.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.




| Blog ciudadano realizado con Blogia 2.0 | Suscríbete: RSS | Administrar