MEDIO AMBIENTE

17/08/2018

08/08/2018

EL AGUA DE GRIFO DE ZARAGOZA Y SUS CARACTERÍSTICAS ORGANOLÉPTICAS

La mayoría de la ciudadanía cometemos un error cuando decimos que no se puede beber agua del grifo. Según el SINAC (Sistema de Información de Aguas de Consumo), en España, el 99,3% de las aguas del grifo son aptas para su consumo. La campaña "En Zaragoza, mejor del grifo" se encarga de concienciar sobre este acto que además de ecológico y bueno para la salud, nos ahorra una buena cantidad de dinero al mes.

Uno de los problemas que tenemos a la hora de beber agua del grifo tiene que ver con sus características organolépticas, es decir, su olor, su sabor o su temperatura. Sin embargo, estos rasgos del agua nada tienen que ver con su composición físio-química. Los factores que influyen en el sabor del agua pueden ser varios:

  1. En primer lugar, el cloro que se añade al agua para garantizar su desinfección. En las dosis utilizadas, según informa Ingeniería sin Fronteras, en absoluto es perjudicial para la salud de las personas.
  2. Por otro lado, la dureza del agua también puede afectar a su gusto.

La dureza del agua en Zaragoza

La dureza del agua en la ciudad de Zaragoza ha ido disminuyendo con el aporte cada vez mayor de agua del pantano de Yesa. Sus valores medios semanales de entrada a la Planta Potabilizadora de Casablanca se pueden encontrar en la web del Ayuntamiento.

En Zaragoza, la dureza del agua en lo que llevamos de año se ha situado en una media de 18,9ºF. Para tener una referencia, podemos tener en cuenta los siguientes valores: agua muy dulce: menos de 7; dulce: 7-14; medianamente dulce: 14-22; medianamente dura: 22-32; dura: 32-54; y muy dura: más de 54.