Personas que son paisaje

Este Post habla de un Bedu que pasea por el Desierto del Wadi Rum todos los días, vive y respira arena, sol y, con suerte, algo de lluvia en temporada.
Tiene una sonrisa grande, ojos nostálgicos, manos descomunales. Es alto y flaco, como muchos de los suyos. Conduce y canta para entretener a los turistas en tiemporada. Habla el dialecto local, cuatro palabras de inglés y muy poco de árabe clásico porque en sus tiempos no se iba a la escuela. Aún hoy, muchos de los suyos no van porque pastorean desde niños, la vida nómada que permite comer carne o beber leche de camella según vaya la temporada.
Él veía los vehículos rodados desde niño ansiando tener el mayor 4x4 que pudiera fabricarse para andar kilómetros de desierto en suspiros. El camello es solo un bien necesario, pero un todo-terreno!!!
Se pasa la vida esperando las temporadas y, aunque sonrie, sus ojos hablan de la espera, del pasado y de los años que le quedan esperando. Pero cuando levanta el capó para limpiarle la arena al motor y vigilar la refrigeración del viejo Toyota... un brillo en los ojos se le sale de la cara.

