Rusia es un país interesante que ha hecho impresionantes aportaciones a la Cultura Universal. Me confieso admirador de la novelística europea del XIX y, dentro de ella, de Dostoievski (extraordinaria la obra "Crimen y Castigo") o Tolstoi (muy recomendable la lectura de "Anna Karerina"). Ejercieron una notable influencia en la Literatura Universal.
Rusia, para un aragonés, impresiona por lo colosal.
Pero no quiero que gane sólo por eso. Quiero que gane por Guus Hiddink, el entrenador de su selección, quien -por cierto- es holandés.
Jugador de mediana calidad es uno de los mejores entrenadores del mundo (lo hemos podido disfrutar en el Estado Español cuando entrenó a varios equipos, entre ellos el Valencia).
Además de excelente entrenador (artífice de "milagros" como hacer del PSV Eindhoven Campeón de Europa en 1988, frente a equipos de mayor presupuesto y potencial, llevar a Corea del Sur a semifinales del Mundial de 2002 o clasificar a Australia –por segunda vez en su historia- para el Mundial de 2006, en el que cayó por un riguroso penalty al finalizar el partido frente a una potente y muy superior selección italiana), es un ejemplo humano.
De su paso por el Valencia recuerdo que el 9 de febrero de 1992, enfrentándose el equipo local con el Albacete en un partido de liga, el técnico holandés ordenó que un empleado del club retirase una bandera nazi de las gradas bajo la amenaza de no iniciar el encuentro. Dando un ejemplo al Mundo. En esa misma temporada consiguió que el club suspendiera la emisión por los videomarcadores de Mestalla en los momentos previos al partido de imágenes bélicas de "Rambo" y de la "guerra de Vietnam", imágenes de napalm, de lucha, de guerra. Es de aquellos que considera que no se puede permanecer pasivo ante quienes exaltan la barbarie, el fascismo y la guerra.
Frente a él, Luis Aragonés, un mediocre entrenador y un tipo con un comportamiento como persona deplorable.
Por ejemplo, en un entrenamiento en octubre de 2004 y encarándose con Reyes le dijo textualmente: "Dígale a ese negro que usted es mejor que él, dígaselo. ¡Me cago en tu puta madre, negro de mierda!". Refiriéndose a Thierry Henry, entonces jugador del Arsenal como Reyes.
Lejos de arrepentirse, un mes después, en un partido amistoso con Inglaterra este tipo tuvo un enfrentamiento con tintes racistas con el jugador inglés Ashley Cole. Partido jugado en el Santiago Bernabeu (estadio que rememora a un fascista) que es recordado por los ensordecedores gritos racistas de los aficionados españoles, continuación de los que días antes habían proferido en Alcalá de Henares en un partido de la selección sub-21.
¡Qué quieren que les diga!. Esta noche deseo el triunfo del fútbol ruso y el éxito profesional de Guus Hiddink. Y como aficionado, la propuesta futbolística de Hiddink.
![]()
Autor: Antonio
Fecha: 27/06/2008 13:28.
![]()
Autor: Carlos Mata
Fecha: 29/07/2008 14:17.