
Comenzó la campaña electoral de las elecciones al Parlamento Europeo.
Leo la encuesta del CIS. Un porcentaje importante de la ciudadanía afirma conocer la importancia de las decisiones que se adoptan en el Parlamento Europeo (casi 2/3 partes consideran que las decisiones de la Unión Europea y del Parlamento le afectan bastante o mucho). Sin embargo, se prevé baja participación. Paradoja.
Casi una cuarentena de listas han presentado sus candidaturas en la circunscripción estatal (en otros Estados de la Unión la circunscripción es infraestatal). En Aragón, lógicamente, podrá elegirse entre cualquiera de ellas, pero, entre las cinco que tienen opciones de tener presencia en el Parlamento Europeo por el Estado Español, sólo tres representan a partidos con implantación en todo el país y que conforman la base del sistema propio de partidos de Aragón:
La derecha nacionalista española (PP) , que presenta una lista encabezada por un franquista confeso (“la época de Franco fue una época plácida”, dijo) enfrascada en casos de presunta corrupción en todo el Estado. Derecha confesional e intolerante, insultante y agresiva. La derechona de Aznar. Herederos de la España negra y confesional.
La coalición PSOE-PSC con un exministro que no tuvo cabida en la remodelación ministerial última. El PSOE de Marcelino Iglesias, pilar de la fe en el PAR. El PSOE, colaborador necesario para el urbanismo desarrollado en La Muela, impulsor de Castanesa, Gran Scala, Motorland, Arramón. El PSOE de crucifijo y santoral, de sotanas y desfiles militares. De Gimeno y Roldán, de Pepe Marco y Becerril.
CHA, que representa la única posibilidad de que Aragón tenga presencia en Europa, que ha demostrado su capacidad para llevar al Parlamento Europeo cuestiones relacionadas directamente con Aragón y que se debaten en Europa: el modelo urbanístico del PSOE-Par, el derecho a la defensa y protección de las lenguas minoritarias de Aragón, la defensa de nuestros ríos contra el intento trasvasista del PSOE, etc…
Elige Aragón. Elige CHA.