Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2010.
Hace unos días, la Televisión Autonómica Aragonesa realizó un debate en relación con la Ley de Lenguas.
En él se enfrentaba la Ciencia con la Barbarie, la Razón con la Incultura.
Por una parte, dos reconocidos filólogos de la Universidad de Zaragoza:
Javier Giralt, uno de los máximos exponentes de los estudios de la lengua catalana en Aragón, con varias publicaciones escritas o dirigidas por él sobre la materia.
Francho Nagore, quizá el máximo especialista en lengua aragonesa, autor de múltiples artículos en revistas, colaboraciones, libros, gramáticas de aragonés y, por qué no decirlo, "alma mater" de la defensa, promoción y dignificación de la lengua aragonesa desde hace casi cuarenta años.
El director del Periódico de Aragón, una periodista de Radio Zaragoza y un miembro del Gobierno de Aragón.
No fue invitado CHA, el partido que más ha luchado por las lenguas, el único que tiene denominación trilingüe en sus estatutos, el único que ha utilizado ambas lenguas en las Cortes de Aragón. Es oposición. Es la tele del gobierno.
Frente a ellos, la barbarie que niega lo evidente encarnada en una Diputada del Par y un diputado del PP.
Al margen de otras consideraciones, es doloroso oír al Par y al PP diciendo barbaridades y sinsentidos para negar la evidencia científica.
Triste espectáculo. Lamentable actitud.
¡qué país!

En febrero de 2008, la Junta Municipal del Casco Histórico del Ayuntamiento de Zaragoza, órgano municipal territorial cauce de la participación ciudadana, aprobaba rechazar la ubicación de las dependencias de Justicia en los edificios catalogados de Fuenclara y la antigua Imprenta Blasco, reclamando al Ayuntamiento la realización de los equipamientos culturales previstos en ellos.
Recibidas las competencias en materia de Justicia por el Gobierno de Aragón, las Cortes de Aragón, en el Pleno de 4 de diciembre de 2008, aprobabaninstar al Gobierno de Aragón a: “proceder al progresivo reagrupamiento de las sedes de los órganos jurisdiccionales unipersonales de la ciudad de Zaragoza, mediante el traslado, como solución inmediata, a los espacios del recinto Expo 2008”. Posteriormente, el Pleno de las Cortes de Aragón se reafirmaba en su solicitud al Gobierno de Aragón y el 9 de octubre de 2009 aprobaba por unanimidad una moción en el mismo sentido instándole a “la unificación de todos los órdenes jurisdiccionales con el establecimiento de la Ciudad de la Justicia en Zaragoza, manteniendo como sede de los tribunales el Palacio de los Luna en el Coso, número 1 de Zaragoza”.
No obstante, tras un café el Vicepresidente del Gobierno, José Angel Biel y el Alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, éstos hacen unas declaraciones en el sentido de que la Ciudad cederá la Imprenta Blasco y el Palacio de Fuenclara al Gobierno de Aragón para ampliar las dependencias judiciales del Coso, obviando la petición de la Junta Municipal concernida que encauza la participación ciudadana, y la decisión unánime de las Cortes de Aragón, renunciando a una parte importante del patrimonio municipal, perdiendo dos espacios para equipamiento cultural de primer orden situados estratégicamente en el Casco Histórico, no valorando las dificultades arquitectónicas que supone intervenir en dos edificios catalogados para un uso de oficinas, renunciando a trasladar un equipamiento adecuado para ocupar parte del espacio de lo que fuera la Expo, zona con grandes dificultades de uso una vez pasada la Exposición Internacional, y dejando a la Ciudad, y a buena parte de Aragón, sin unas instalaciones para la Admón. de Justicia dignas como están llevando a cabo las principales ciudades del Estado como Barcelona, Valencia o Sevilla.
Con ese comentario ante los medios de comunicación, el Alcalde de la Ciudad crea un debate ficticio en una materia que no es de su competencia, obvia el PICH, documento producto de la participación de las distintas Administraciones, agentes sociales, vecinales y empresariales que debe ser el documento estratégico de actuación en eses Distrito, renuncia a dos proyectos culturales (Fuenclara y la Imprenta Blasco), cediendo –además- ambos edificios a otra Administración sin un uso realmente claro, en el marco de un desinterés por el patrimonio histórico artístico y su recuperación (los otros edificios recuperados en la etapa anterior: Azucarera del Rabal y la Harinera de San José siguen cerrados a fecha de hoy y no se conoce realmente cuál será su uso posterior, más allá del traslado de algún servicio municipal a la Azucarera; la Casa Solans es un edificio cerrado y del que no se conoce actividad, solicitada información al Alcalde al respecto, éste no ha contestado). Sólo se puede entender la creación de este debate ficticio en el marco de los sucesivos enfrentamientos Belloch- Gobierno de Aragón que en nada benefician al conjunto de la ciudadanía.
El debate real es qué uso se van a dar a los edificios que la Admón. de Justicia va a liberar en el Casco Histórico, puesto que la decisión de su traslado es fruto de un acuerdo unánime de las Cortes de Aragón instando al Gobierno de Aragón –competente en la materia- en ese sentido.
6. Con ello se reforzaría la centralidad del Casco Histórico, contribuyendo a dar vida al Distrito durante todo el día.
Como resultado de la propuesta:
1. Se contribuiría a la solución de problemas de espacio de la Universidad para nuevas titulaciones y centros de investigación, dotando a la Universidad de Zaragoza de equipamientos centrales.
8. Se recuperaría la tradición universitaria del Casco Histórico, dotando -además de contenido al “distrito Erasmus”, yendo más allá de lo estrictamente relacionado con la vivienda.