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Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2017.

11/08/2017

OCTOGÉSIMO ANIVERSARIO DEL FIN DEL CONSEJO DE ARAGÓN

Hoy hace ochenta años se disolvía el Consejo de Aragón, gobierno legítimo de Aragón, reconocido por el Gobierno de la República. El 25 de diciembre de 1936 la Gaceta de la República publicaba la legalización del Consejo de Aragón y se designó el 19 de enero de 1937 a Ascaso delegado y representante legítimo en Aragón del Gobierno de la República. Largo Caballero delegó en él poderes de todo tipo, incluidos los que correspondían a gobernadores civiles y diputaciones provinciales. Su sede pasó a Caspe. Incluso publicaba un Boletín.

 

Pronto, desde mediados de 1937, el Partido Comunista inicia una estrategia para derribar el Consejo de Aragón, el Gobierno legítimo de Aragón. Forzó la supresión de los consejos comarcales y del Departamento de Orden Público.

 

El 1 de agosto de 1937 el PCE pidió al Gobierno de la República que disolviese el Consejo de Aragón. Para su ejecución, se desplazó a Aragón la 11 División, mandada por el General comunista Líster.

 

El 11 de agosto de 1937 era publicado en la Gaceta de la República el decreto de disolución del Consejo de Aragón, cesando de sus cargos al delegado del gobierno Joaquín Ascaso y a los restantes miembros del Consejo.

 

La dirección de la liquidación del Consejo de Aragón la realizó del 11 al 25 de agosto el ministro de Defensa, Indalecio Prieto.

 

La 11 División se situó en Caspe (entonces, capital de Aragón), la División 27 –comunista- se retiró del frente para tomar el norte de Aragón junto con la 43 –socialcomunista-. El sur fue tomado por la 30 División, republicano-catalana. Todas ellas actuaron al unísono y aislaron las poblaciones, produciendo el caos y el colapso de las subsistencias.

 

La 11 División atacó el Consejo cuando algunos consejeros estaban en sus despachos, los detuvieron y torturaron en prisiones o en la finca Chacón de Caspe. El Presidente Ascaso, que se encontraba en Valencia (capital de España en ese momento), fue detenido. Se llevó a cabo una actitud de desmantelamiento de la labor del Consejo que en palabras del propio Lister tenía como finalidad que

 

“se liquidase sin contemplaciones ni trámites burocráticos ni legalistas a todo el que creyese conveniente”.

 

De agosto a septiembre de 1937 tuvo lugar una fase de detenciones en masa de dirigentes locales y comarcales de colectividades, asaltos armados, quema de documentación sindical o colectiva, encarcelamientos y persecuciones. Fue un elemento desestabilizador del frente de Aragón y una actuación muy violenta. Hubo 600 detenidos, encarcelados sin proceso ni causa.

 

La producción agrícola se desplomó. Y así acabó el Consejo de Aragón y el Frente de Aragón, que había permanecido estable hasta entonces, cayó.

 

La guerra continuó, y tras la batalla de Teruel, grave error militar (diciembre de 1937-febrero de 1938), se iniciaría la ofensiva de Aragón que quedaría conquistado por los fascistas en abril de 1938, salvo la bolsa de Bielsa, que cayó el 15 de junio de 1938.

11/08/2017 10:43 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

13/08/2017

¿PAÏSOS CATALANS?

El 18 de mayo de 1869 se reunieron en Tortosa los representantes republicanos federales de Aragón, Cataluña, Valencia y Baleares firmando un Pacto Federal que sentaba las bases para que esos territorios se agrupasen libre y voluntariamente en una Federación Ibérica. La idea que informaba tal reunión era la fraternidad en pie de igualdad entre los países que conformaron en su día la Corona de Aragón y que formaban parte del Estado Español. Esa idea estuvo latente en el subsconciente colectivo y, frente a ella, la Constitución española de 1978 incluye un artículo, el 145.1 en el que afirma que “en ningún caso se admitirá la federación de Comunidades Autónomas”.

 

En 1876 un valenciano de Catarroja, Bienvenido Oliver, habló de “països catalans” como referencia estrictamente cultural: los lugares donde se habla catalán.

 

Casi un siglo después, en 1960, un valenciano de Sueca, Juan de la Cruz Fuster, añadió a la referencia cultural y lingüística la territorial y política. Prescindía de las zonas valencianas de habla castellana y unía lengua y realidad política, algo propio de algunas tendencias europeas del siglo XIX ya muy superadas en ese momento (y absolutamente obsoletas en la actualidad) obviando que en Europa ningún Estado, salvo Islandia, es monolingüe.

 

Veinte años después, empiezan a publicarse mapas de los “països catalans”, bastante poco rigurosos y que ni se refieren a una unidad lingüística, ni mucho menos política. Incluye:

 

-      zonas de habla catalana: Catalunya, comarcas aragonesas, País Valencià catalanohablante, Ses Illes Balears y la ciudad italiana de Alguer;

-       zonas que no hablan catalán: Andorra, la parte del País Valencià castellanohablante, el Departamento francés de los Pirineos Orientales y una comarca murciana.

 

Tales mapas y referencias las ha hecho suya buena parte del nacionalismo catalán, que en la actualidad reclama el derecho a decidir, pero que, paradójicamente, no tiene ningún problema en decidir por los demás e incluirlos en dichos mapas. Excepto en parte de Catalunya, dicho mapa no es aceptado en ninguno de los territorios incluidos en él.

 

Ciñéndonos a Aragón. En Aragón se habla catalán. Es más, como pasa con el castellano, se habla un excelente catalán, alejado de vicios y defectos.

 

Aragón es un país trilingüe, lo cual es un lujo, una riqueza cultural y un privilegio que la ciudadanía tiene derecho a disfrutar. Lamentablemente, la regulación de dicha realidad sigue siendo una asignatura pendiente de Aragón, que no ha sabido afrontar.

 

En todo caso, en Aragón se hablan tres lenguas: el castellano, que todos hablamos, conocemos y entendemos; el catalán que se habla, entiende y conoce en un área claramente delimitada y el aragonés, que se conserva muy parcial y fragmentariamente en unos pocos municipios y que utilizamos unos pocos neohablantes de diferentes lugares de todo Aragón, especialmente Zaragoza.

 

Todos hablamos castellano y hemos dado a la bella lengua castellana algunos de sus mejores autores y estudiosos: Baltasar Gracián o María Moliner, por ejemplo. Pero no somos castellanos. Tampoco los latinoamericanos (por ejemplo) lo son, aunque lo hablen.

 

Algunos aragoneses (en torno a 50.000), sin ningún problema ni duda de su identidad aragonesa, hablan catalán pero no son catalanes y hemos dado a la preciosa lengua catalana alguno de sus autores cimeros, como Jesús Moncada.

 

Apenas unos 10.000 hablamos aragonés, la primera lengua románica a la que se tradujeron las obras clásicas en el s. XIV y hoy en claro retroceso, y somos tan aragoneses como los que hablan solo castellano o junto a éste, hablan catalán. Ni más ni menos.

 

Obvio ¿no?.

 

Como aragonés, me siento en casa cuando estoy en Catalunya, en Valencia, en Baleares, en Rosellón e, incluso en el sur de Italia, Sicilia o Cerdeña. Pero en pie de igualdad: ni inferior ni superior: igual. No se trata de identidad lingüística ni política, sino de un pasado común y una manera de ser latina y mediterránea, enriquecida por la cuatribarrada, común a todos nosotros.

 

Y, a veces, sueño con que se recupera el espíritu de los republicanos federales de Tortosa de 1869, desde el respeto y la fraternidad de quienes durante un tiempo formamos parte de una construcción política ejemplar en su momento.

13/08/2017 11:17 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

30/08/2017

ODIO

Los atentados de Barcelona y Cambrils son fruto del odio.

Los memes, comentarios en redes islamófobos y catalanófobos son fruto del odio. Por cierto, quien escribe un chiste sobre la dictadura franquista que en los setenta u ochenta era habitual hasta en la cadena de TV pública puede acabar ante un juez, sin embargo, no me consta que nadie haya acabado en la misma situación por difundir falsedades, bulos o escribir barbaridades preñadas de odio contra el Islám o Catalunya.

Soy ateo, pero puedo entender que lo que yo busco en la Razón, la Ciencia y la Filosofía otros lo busquen en la Fe, la Religión y la Teología. Distingo entre quien tiene una creencia y quien tiene odio.

Soy nacionalista aragonés, pero puedo entender que alguien se sienta profundamente español. También distingo entre quien tiene un sentimiento nacionalista español y quien tiene odio.

No tengo odio. No odio al diferente. No puedo ni quiero tenerlo y, en ningún caso contra Catalunya, país hermano del mío, o contra el Islám.

Soy aragonés, hablo una lengua románica enriquecida con arabismos (la misma palabra “rambla” es de origen árabe, sin ir más lejos); mi ciudad, Zaragoza, fue un floreciente centro cultural árabe en la Edad Media. Zaragozano fue Ibn Bayyah (Avempace), uno de los grandes pensadores de Occidente, reinterpretando el aristotelismo dando lugar a un racionalismo islámico fundamental para entender buena parte de la filosofía medieval (Averroes, Maimónides, Santo Tomás de Aquino, San Alberto Magno….).

La sede de la soberanía nacional de mi país, Aragón, es un palacio árabe: la Aljafería, que fue centro cultural medieval de primer orden: teólogos, médicos, juristas, astrónomos, matemáticos, poetas, literatos, filósofos hicieron de ese lugar uno de los puntos fundamentales de la cultura mundial. Allí iluminaron a la Humanidad, junto al citado Avempace, Ibn Fathun al-Himar y Al-Kirmani y su saber enciclopédico, Al-Kattani, Abd Allah ibn Ahmad as-Saraqusti, Ali ibn Ahmad ibn Daud o Ibrahim ibn Idris at-Tuyibí, grandes figuras e intelectuales en un siglo dorado de la Historia de la Ciudad, centro de una Taifa que dominaba que ocupaba buena parte del cuadrante noreste de la Península. La corte islámica saraqustí atrajo intelectuales y poetas, muchas veces exiliados de otros lugares menos tolerantes del Islam como Yusuf ibn Harun ar-Ramadi, Said al-Bagdadi o Ahmad ibn Muhammad ibn Darray al-Qastalli. La tolerante corte islámica de la Taifa de Zaragoza fue también núcleo de intelectuales judíos, fundamentalmente Selomo ibn Gabirol, sin olvidar a Yequtiel ben Ishaq o Marwan Yonah ben Yanah.

Uno de los estilos artísticos más característicos de Aragón es el mudéjar, realizado por musulmanes incorporando sus saberes arquitectónicos al servicio del Aragón cristiano.

Aragón es multicultural, mucho menos que otros países europeos (tan solo en torno al 13% de la población proviene de otras culturas); mi ciudad, Zaragoza, es algo cosmopolita (reconozco que me gustaría que lo fuera mucho más) y es fácil cruzarse con gentes venidas de otros lugares a nuestra Universidad, a nuestras empresas, a conocernos.

No. No tengo odio. No odio al diferente. No puedo ni quiero tenerlo.
30/08/2017 13:28 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.
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