posindustrial

El final de una época y el inicio de otra. ¿Está usted preparado?

Cementerio de automóviles

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Cada año en España se dan de baja 1.300.000 vehículos, casi todos vehículos particulares. Un automóvil de 1 T genera 800 kg de chatarra de promedio. En total, hay más de tres cuartos de millón de toneladas de metales retorcidos y oxidados procedentes del desguace de coches. A ellos se suman 800.000 T de piezas desechadas o usadas y 300.000 T de neumáticos (no contamos varios miles de T “evaporadas” de goma al frenar en las carreteras, que pasan a la atmósfera contribuyendo a la contaminación general).

Los aceites de coches son peligrosos, pues un solo litro puede polucionar muchs metros cúbicos de agua subterránea. El ácido de las baterías puede producir lesiones graves si no se manipula adecuadamente, y no se puede dejar en cualquier parte por esa misma capacidad corrosiva.

No todos los conductores dejan sus autos viejos en una chatarrería; algunos abandonan sus juguetes viejos en plena calle o en un camino cualquiera. Estos coches abandonados se convierten en focos de contaminación química y biológica (hay que ver la de bichos que encuentran acomodo en una carrocería abandonada). A veces algunos los incendian para divertirse; pero en todo caso acaban como basura rodante, hasta que la grúa municipal se los lleva misericordiosamente.

En toda la UE se generan cada año 8 ó 9 millones de toneladas de restos de automóviles.

En todo el Estado español hay más de 3.500 cementerios de coches, en condiciones un tanto lamentables. No son raros los incendios accidentales y provocados en estos recintos apocalípticos que parecen el escenario de una imitación de serie Z de “Mad Max”.

Recientemente se ha pretendido convertir estos monumentos al auto caído en modernas instalaciones en las que se desguaza “científicamente” y se reaprovecha lo aprovechable de los despojos rodantes, pero aún es pronto para calificar la iniciativa como un éxito.

Hay que recordar que reciclar totalmente un coche no es fácil; supone un gasto económico y energético. Sólo algunas piezas son reutilizables (faros, radiadores...); otras se reciclan con cierto gasto de energía (aceites, plásticos). Separar la chatarra aprovechable para fundiciones requiere un complejo proceso de separación, primero de elementos no metálicos, y luego de metales ferrosos y no ferrosos.
19/07/2006 22:15 Enlace permanente.

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