posindustrial

El final de una época y el inicio de otra. ¿Está usted preparado?

Nociones de autodefensa personal

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Dar golpes profundos en el blanco

 

Para que nuestras aptitudes de ‘boxeo’ sirvan para algo en

una pelea auténtica, hay que seguir varias normas. La distancia

es crucial. La finalidad es golpear en el blanco con

profundidad. Por ejemplo, si el objetivo es la punta de la

mandíbula, el punto final del golpe es, en realidad, la

nuca. Es el truco de pensar que se golpea “atravesando el cuerpo”. Seguir también el principio «golpear y pegarse».

Hay que hacer que el puño se quede «pegado» al blanco

durante una fracción de segundo (sin dejado allí demasiado

tiempo, para que no nos agarren el brazo). Esto hará.

volcar sobre el objetivo toda la energía del golpe.

 

No anunciar nunca un golpe

 

Todas las técnicas de ataque enseñan que no hay que

«telegrafiar» nuestros movimientos. Cuando pelean

personas no entrenadas, suelen hacer inconscientemente

unos movimientos que preceden al ataque. El

darse cuenta de esos movimientos da una enorme ventaja, porque se puede prever el ataque que nos están  preparando y hacer los contramovimientos necesarios.

Las señales típicas de un golpe que está por llegar son:

. Un puño que se cierra de repente y que se sacude

(esta sacudida es la expresión física, la «aceleración

» psicológica para dar el golpe).

. Primero, se lleva el puño hacia atrás para darle

un mayor recorrido y con ello mayor potencia.

. Tomar una gran bocanada de aire, porque el atacante

está llenando de oxígeno su cuerpo antes

de golpear. O, por el contrario, puede tener una

respiración entrecortada, porque la adrenalina

esté alterando su respiración.

. El que va a golpear suele dar unos pasitos cortos

y rápidos sobre el propio terreno, porque

está tratando de ponerse a la distancia justa de

su objetivo.

. El que va a golpear frunce las cejas hacia abajo,

en un intento de protegerse los ojos de cualquier

contragolpe.

 

MANTENER LA MIRADA FIJA

 

Un luchador experto en defensa personal no enviará

ninguna de estas señales. Hay que acostumbrarse

a lanzar el puño recto desde la postura de en

guardia sin cambiar la expresión de la cara y sin cambios

repentinos en la respiración. Y, lo más importante,

el puño debe ir recto desde donde está hasta el objetivo,

sin ladearse. Partiendo de una guardia con la

mano abierta, únicamente hay que curvarla cerrando

el puño y dirigirla hacia adelante en línea recta. Si no

se «telegrafía» ninguna señal de antemano, aumenta

mucho el efecto sorpresa del ataque. Además, también

hay que mirar directamente al lugar donde se va a pegar.

Manteniendo fija la mirada se pega donde se había

pensado golpear.

04/09/2006 18:12 Enlace permanente.

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