posindustrial

El final de una época y el inicio de otra. ¿Está usted preparado?

PROTECCIÓN URBANA FRENTE A UN ATAQUE NUCLEAR

20060919212831-nuke.jpg

Después del ataque.

Muévete con cuidado. Puede que pienses que no ha ocurrido nada, pero puedes estar aturdido y no haberte dado cuenta de lo que pasaba a tu alrededor. Mira primero antes de actuar, intentando mantener la calma, y hazte una composición de lugar lo más precisa posible. Si te encuentras en un edificio, recuerda que éste puede estar dañado, debilitado o incendiado en algún otro lugar. Actúa con lentitud y prudencia, pensando antes de hacer. Permanece cubierto por la manta a menos que por alguna razón no te sea posible.
  En primer lugar oriéntate y comprueba que el lugar donde te encuentras es seguro. Si estás a oscuras,
espera a que tus ojos se acostumbren a la oscuridad. Asegúrate de que los suelos, paredes y techos (los
que queden) son estables y no se desmoronan. Mira a ver si los muebles están estables también.

   Cuidado con los cristales y fragmentos; lo último que necesitas es una herida o una quemadura.
Comprueba, en primer lugar, la ubicación de cables eléctricos que puedan haber quedado al descubierto y el estado de las conducciones de gas, abriendo únicamente las puertas y ventanas que sean estrictamente necesarias (si es posible, ninguna). Si notas un olor a gas cada vez más fuerte, no estás a seguro y debes huir de ahí. Acto seguido, intenta confirmar que el edificio no esté ardiendo de una manera inteligente, sin salir a pasear por ahí bajo la posible lluvia radiactiva.

Comprueba que tienes los materiales que preparaste siguiendo las instrucciones a tomar antes del ataque.
   Asegúrate de que no hay gases en el ambiente o fluidos inflamables en el suelo antes de encender ningún tipo de luz o usar ningún tipo de equipo eléctrico o electrónico.
Si el lugar parece ser seguro, manténte en él y establece allí tu base de operaciones. De lo contrario, ve a un lugar más seguro para poder establecerla. No hagas ningún movimiento sin tener una base a la que volver.

   Comprueba lo que todavía funciona, en particular el teléfono, el agua potable y la red eléctrica. Si alguno de estos servicios está interrumpido, ten en cuenta que es posible que tarde mucho tiempo en restablecerse; ahorra tus reservas sustitutorias (pilas, agua potable...). Si el teléfono funciona, no te pongas a llamar como un loco a todo el mundo: probablemente no conseguirás hablar con nadie y además estarás contribuyendo a saturar unas líneas muy necesarias para los equipos de emergencia.
No salgas a descubierto sin una buena razón, y muy especialmente si está lloviendo.

Si tu área ha sido atacada, no esperes que los servicios de ambulancias y policía acudan con normalidad.
   Los servicios del estado y privados estarán colapsados, si es que todavía existen. Intenta organizar a la gente de tu alrededor (familiares, vecinos, compañeros de trabajo...) para actuar de manera coordinada.
   Si hay heridos, atiéndelos. No acudas a los hospitales por lesiones menores; estarán saturados y no te
harán ni caso. Si hay un médico en tu entorno, liberadlo para atender a los heridos. Si hay personas con
conocimientos de física, armas o energía nuclear, dejadles al menos algunos márgenes de tiempo para
pensar y obtener ideas útiles.
   Si tu radio aún funciona, escucha atentamente los partes de guerra y meteorológicos. Ten en cuenta que tu radio puede no funcionar durante algunas horas si entre tú y la emisora hay un área de apagón.  Evita las áreas más dañadas, de mayor contaminación y allá donde esté lloviendo. La lluvia va a ser peligrosa durante cierto tiempo (días: si la explosión fue pequeña, semanas si fue fuerte...meses si hubo bastantes).

Lávate usando el agua con mucha mesura, pero no dejes de lavarte; la higiene es vital en estas condiciones.
Si sospechas que alguien ha estado expuesto a lluvia radiactiva, que se depile al cero y se lave y cambie de ropa.
Evita las algaradas y por supuesto el saqueo. La gente no se va a pensar mucho lo de apretar el gatillo en semejantes circunstancias.
No hagas exhibición del material de supervivencia de que dispones.
No te eches a las carreteras a menos que te conste que no están colapsadas y que hay ruta abierta hacia tu destino. Cuidado con la gente con prisa: sería ridículo sobrevivir a una explosión atómica y fallecer después atropellado. Jamás vagues por ahí, si vas a algún sitio llega hasta él y si no puedes vuelve directamente a tu base de operaciones anterior. Si tu vehículo funciona, ahorra la gasolina y no recojas a nadie. Es duro, pero es necesario. Todo puede ser una trampa. Sé solidario pero no tonto. No dejes solo el vehículo hasta que no llegues a tu destino: mucha gente va a necesitar gasolina, bujías... o el vehículo entero.
Si tienes un arma de fuego, jamás la enseñes a menos que vayas a disparar. Si tienes que disparar, hazlo a blanco seguro y ahorrando munición.

La policía y el ejército pueden ser tus amigos... o tus enemigos. Procede con precaución al acercarte a ellos.
Además de que estarán muy nerviosos, habrá gente uniformada que puede que ya no esté obedeciendo
órdenes. O que sus órdenes signifiquen tu peligro y tu muerte. Pero tampoco renuncies a su potencial de ayuda o a colaborar con ellos en lo adecuado.
No confíes demasiado en los medios de comunicación social que sigan operativos. Si en la actualidad son ya tan manipuladores, tendenciosos y mentirosos, en una situación tan grave es imposible saber bajo el control de qué poderes podrían quedar.
Contribuye a mantener el orden y los valores. Lo último que necesita una sociedad tan gravemente dañada es convertirse en una selva de rambos, bandoleros y mafiosos. Intenta que niños y adolescentes reciban educación. Toma medidas tan duras como sean necesarias, pero sólo lo estrictamente necesario.
Si dispones de terreno, cultívalo. Es preferible comer comida contaminada a no comer. Hazlo con discreción; no te exhibas ante la necesidad de otras personas. Puede que no se conformen con admirar tu suerte. Ellos también luchan por su vida y la de los suyos.
El lugar ideal para permanecer es una casa rural de muros gruesos con terreno cultivable y/o caza, en una ladera y sin línea visual directa con un posible objetivo, con una fuente de agua próxima y medios eléctricos autónomos. Por el extremo contrario, el peor lugar para permanecer son las ciudades o urbanizaciones.
Además de que pueden ser atacadas, el suministro de agua potable, electricidad y alimentos no está
garantizado. Pero no salgas de la ciudad a menos que sepas que las carreteras están libres.

Buena suerte.
19/09/2006 21:29 Enlace permanente.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.




Temas



Archivos

Enlaces

Nuke-nuclear

Peakoil-Cénit del petróleo

Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental

Preparación y protección

Varios

Tensión internacional

| Blog ciudadano realizado con Blogia 2.0 | Suscríbete: XML | Administrar