posindustrialEl final de una época y el inicio de otra. ¿Está usted preparado?
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Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2006. 17/12/2006Ecobuses y biodiesel: verdades a medias.![]() El Ayuntamiento promociona sus nuevos autobuses movidos por ecodiesel, http://www.heraldo.es/heraldo.html?noticia=185314 dentro de la reciente ola de conversos a la ecología "main stream" en el mundo económico y político. Pero una cosa es echar aceite vegetal en autobuses y otra muy distinta vender la moto de "ecologizar" a todo el parque automovilístico español (y mundial). http://www.nodo50.org/ecologistas.valladolid/article.php3?id_article=396 21/12/2006HO HO HO![]() A pesar de todo...
FELIZ NAVIDAD
Y que el Papa Noel y los Reyes Magos nos traigan energías renovables, agua fresca, arbolitos replantables y fraternidad. Casi nada... Un bonito regalo de navidad![]() En medio de la haitual orgía de consumo en estas fechas, recomendamos un libro recientemente traducido (ejem, la traducción algo floja por cierto) de Richard Heinberg: Se acabó la fiesta. No es otra cosa que THE PARTY’S OVER, ensayo sobre el peak oil que ya reseñamos en su día. http://zaragozaciudad.net/posindustrial/2006/080201-richard-heinberg-the-party-s-over.php Lo edita Barrabés, editorial de alpinismo, quizás por eso de que el cénit del petróleo tiene forma ´gráfica de cima (y despeñadero después). No creo que sea un best seller en el estadop español, pero su lectura es imprescindible para cualquiera con un mínimo de sentido crítico. 22/12/2006GUERRA EN LAS FRONTERAS, PAZ EN LAS AUTOPISTAS(sigue)![]() La formación de la industria monopolística del petróleo siguió pues los pasos de una geoestrategia costosa, de reparto de zonas, de negociaciones complejas, de luchas intestinas. Cuando fue necesario, los agentes estatales recurrieron a la manipulación de gobiernos, y a la violencia manifiesta, para cambiar la situación a su favor. Los acuerdos de Achnacarry,firmados por las grandes compañías en 1928 inauguran también el período de relativa estabilidad entre los estados del bloque occidental por lo que se refiere a intereses petroleros, mientras que, una vez acabada la segunda guerra mundial, se inicia el lento declive de la influencia británica en Oriente Medio, a favor de Estados Unidos. La cartelización del petróleo por parte de las grandes compañías se acompaña de un progresivo reparto de las zonas petroleras de Oriente Medio, a regañadientes de los británicos, que veían como las firmas americanas iban penetrando en lo que antes había sido casi su dominio exclusivo. El segundo comentario que habría que hacer a la afirmación de O’Connor sobre el "levantamiento de pueblos y naciones" tiene que ver mucho con la situación actual, pero sobre todo con la guerra larvadaque el control por el petróleo -producción, mercado, precios- ha originado en el siglo XX. Durante mucho tiempo los intereses angloamericanos y europeos sobre el petróleo, la manipulación de gobiernos y, finalmente, las llamadas "guerras por delegación" , donde las compañías, auspiciadas por los estados, llegaban a financiar los bandos armados que servían a sus fines. De ahí la implicación de la industria petrolera en diversos genocidios y guerras civiles. A partir de 1991, una vez demolido el imperio soviético, se entra en una nueva fase de intervención directa de las naciones para asegurar la estabilidad del monopolio petrolero. Esta fase va aproximadamente hasta 1998, y después comienza otra escalada hasta los años 2002 y 2003, con las invasiones de Afganistán e Irak, respectivamente. En los pasos previos a estas dos fases, el capital petrolero, dada la caida de precios, vio amenazadas sus tasas de beneficio, por lo que presionó a los estados hacia la intervención militar. Esta estrategia estaría en consonancia además con los intereses de la industria armamentística que, como es sabido, desde hace décadas constituye uno de los principales grupos de presión en la política norteamericana. Las fusiones empresariales de las grandes compañías petroleras refuerzan la integración vertical del sector y aaseguran el control monopolístico del mercado y de los precios. Finalmente, el dominio monopolístico de la industria petrolera por el capital anglo-americano conduce a éste a fomentar la guerra, como en 1973,pero en este caso se trata de impedir que Irak pueda explotar sus recursos petro!eros, invadiendo el mercado con su petróleo y produciendo posibles bajas en el precio del crudo. En definitiva, aplastar el aparato de producción iraquí ayudará a mantener altos los precios del petróleo, lo que a su vez ayudará a mantener la fortaleza del dólar. No hablamos pues de una guerra por el petróleo sino de una guerra del petróleo, donde la cuestión del control por un recurso físico pasa a segundo plano y se trata más bien de proteger los nuevos mecanismos internacionales de acumulación de capital (especulación financiera, mercados de futuros y de divisas, industria del armamento...) -continuará- GUERRA EN LAS FRONTERAS, PAZ EN LAS AUTOPISTAS![]()
La economía mundial dependiente en gran medida del tráfico del petróleo ha -------------------------------------------------
FELIZ NAVIDAD![]() No voy a ser uno más de los que comienzan su felicitación navideña imitando al rey. Yo voy a ser más original y voy a hacer una reflexión poco típica sobre la navidad.
¿Alguien recuerda lo que se celebra? ¿Lo que realmente se celebra?
Se celebra la venida de Jesús, nuestro salvador. Pero, ¿de que nos salva? Esta es una pregunta interesante, pero me interesa más otra ¿Que es lo que nos salva? Según el cristianismo, Jesús vino al mundo para salvar nuestras almas, y por eso todos los años celebramos la fecha de su nacimiento. Aunque tras más de dos mil años siempre hay que poner "supuesta fecha" de nacimiento. En realidad da igual, la cuestión es que tuvo que nacer algún día, ¿no?
Jesús vino a salvar nuestras almas.
¿Quien va a salvar nuestro cuerpo? ¿Quien va a salvar nuestro medio ambiente? ¿Quien va a salvar el planeta? ¿Quien va a salvar a la raza humana de la extinción?
Todavía no ha venido nadie. ¿O sí? Bueno, están los colegas de Green Peace, la "paz verde", que están trabajando en ello. También están los de WWF/ADENA, esos que el logotipo es un oso panda. Y la ONU también tiene gente currando en ello. A estos hay que unir un rosario de asociaciones ecologistas ( Los verdes, los verdes ecologistas, ecologistas en acción , ecologistas de la región xxx, amigos de los campos de xxx, salvemos la región xxx ... ).
Pero a mi me parece que aún no ha llegado "El salvador", porque cada año las cosas van a peor. Al igual que a partir de la llegada de Jesús, su muerte y resurrección, y la entrega de las llaves del cielo a San Pedro ( ¿que ocurrió en esos años en que Jesús ya estaba en los cielos pero San Pedro seguía vivo y predicando? ¿El cielo estaba cerrado? ¿No había portero? ¿El mismo Jesús te recibía a la entrada? ) la gente comenzó a salvar su alma ( lo más importante que puedes hacer en esta vida ) y el cielo comenzó a ganar la batalla al infierno. Si el salvador del planeta hubiera llegado ya, se notaría un gran cambio y la batalla se inclinaría por el lado de la supervivencia del ser humano como especie ¿no?
Yo creo que debería ser alguien del estilo del "Capitán Planeta y los planetarios". ¿Os acordáis de esa serie de dibujos? Terminaba diciendo "El poder es vuestro". Claro, que nosotros no tenemos los anillos de poder, con los cuatro elementos más el "anillo corazón", lastima, sino, se iban a enterar todos los "contamimalos" del planeta.
Estando así las cosas, mejor seguimos esperando al salvador, ¿no? Porque total, que podemos hacer nosotros. Si la peña de GreenPeace, y WWF, e incluso la ONU, no consiguen frenar este problema ¿ donde vamos a ir nosotros con nuestro granito de arena? Tendremos que dejar que las multinacionales controlen el mundo, que el margen de gobierno real de los estados democráticos sea cada vez menor, que la delgada línea marrón ( esa que separa a los que viven en la mierda de los que viven por encima de ella ) esté cada vez más cerca de nuestros culos, o de nuestras narices...
Además, si las cosas están tan mal como siempre nos dicen estos científicos agoreros, más nos vale dedicarnos a nuestras almas ( que para esas ya tenemos un salvador, o incluso varios, y podemos elegir el que más nos mole ) que a nuestros cuerpos.
Pues en estas navidades, yo os anuncio la llegada del salvador de nuestra especie, de nuestro planeta, de nuestros ecosistemas. El salvador ya ha nacido, y está viviendo entre nosotros. Está trabajando con todas sus fuerzas y poderes especiales de salvador para ayudarnos a salvar todo lo que ya he dicho antes y que no voy a repetir para no ser pesado.
Y tú ¿Que vas a hacer? ¿Vas a aceptar al salvador y unirte a su trabajo aportando tus granos de arena en la dirección apropiada? ¿Vas a quedarte sentado esperando a que llegue a tu puerta ( o a tu email ) y te diga "hola, soy el salvador que viene a evitar que la raza humana se extinga. Deja todas tus cosas y sígueme".
¿ Le seguirías ?
Sea como sea, FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO 2007
Raúl Moreno García Presidente de la asociación "Comunidad sin petróleo" Navidades menos devastadoras del mundo22/12/2006 21:18 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar. 26/12/2006Agroecología on line![]() Cursillo accesible por internet, auque vemos un poco difícil plantar patatas en el PC (quizás en el Mac se pueda, :-D). http://www.formacionvidasana.org/curso_online_agricultura_ecologica.html 28/12/2006Perspectivas para 2007 La posición internacional de EEUU en 2007 continuará deteriorándose. La próxima escalada militar masiva en Iraq, la transferencia a gran escala de armamento hacia Israel para la amenaza de atacar a Irán, Siria, Hezbolá o Hamás (o a todos a la vez) no disminuirá la resistencia armada en Iraq. Un ataque Israelí a Irán (apoyado por EEUU) extendería la guerra a todos los estados del Golfo Pérsico, incluyendo Arabia Saudí. El 15 de diciembre de 2006 Bush entregó la “medalla presidencial de la libertad” al extremista israelí Natan Sharansky -que aboga por el genocida “traslado” de todos los palestinos del Gran Israel- simbolizando el encuentro de las mentes del imperialismo militar de Estados Unidos con el brutal colonialismo expansionista israelí. La total ignorancia de nuevas iniciativas diplomáticas (como las recomendaciones del Grupo de Estudio para Iraq de Baker), es el resultado de una combinación de fuerzas del poderoso lobby proisraelí y el de Bush-Cheney y Rice en la Casa Blanca. Washington, a causa de su enorme presencia militar en Oriente Próximo, seguirá su política de las dos vías en Latinoamérica. La Casa Blanca apoyará a sus clientes en el poder (como Uribe, Calderón y García); el Estado, el Tesoro y los departamentos de comercio llegarán a acuerdos comerciales con los regímenes neoliberales más ’autónomos’ como el de Lula, Bachelet, Vázquez y Kirchner, para distanciarlos de Cuba y Venezuela y estrechar sus relaciones con EEUU. Con respecto a Bolivia, Washington continuará presionando a Evo para que aplique más concesiones a la coalición cívico-oligarca de extrema derecha con base en Santa Cruz, permitiendo a las elites locales enarbolar la bandera de los intereses imperialistas estadounidenses. En Venezuela la política de las dos vías intentará agrandar las diferencias políticas entre el movimiento chavista, con el fin de bloquear nuevas iniciativas de Chávez hacia una mayor socialización y para promover una nueva configuración política de opositores moderados y chavistas liberales. El punto más flojo en la estrategia de Washington hacia Latinoamérica es el resurgimiento de movimientos sociopolíticos como los que estallaron a finales de los 90 y principios del nuevo siglo: el MST en Brasil, los trabajadores, campesinos e indígenas en Bolivia y en Ecuador, el levantamiento popular en Oaxaca y las protestas en las elecciones en México, están en proceso de reagrupamiento y todos ellos sin haber sufrido una sola derrota. Los principales movimientos populares mantienen sus estructuras organizativas y han recuperado su independencia política. Pronto volverán a ser capaces de provocar nuevos levantamientos y confrontaciones políticas con las oligarquías en el poder o con las tropas de choque en las calles. El año nuevo no promete más de lo mismo; comenzará con una considerable escalada militar en Oriente Próximo pero es muy probable que acabe con una debacle de mayores proporciones, asegurando una mayor crisis política y aumentando la inestabilidad económica en Oriente Próximo, Latinoamérica y EEUU Sin prisa pero sin pausa...![]() ...la tensión aumenta en torno al macguffin iraní. http://es.news.yahoo.com/27122006/159/iran-vota-ley-acelerar-programa-nuclear.html
GUERRA EN LAS FRONTERAS, PAZ EN LAS AUTOPISTAS![]() La Agencia Internacional de la Energía ha señalado el año 2010, como fecha en que los paísesproductoresno pertenecientesa la OPEPiniciarán su decliveproductivo..Si actualmente las necesidades de petróleo mundial rondan los 85 millones de barriles diarios (mbd), en 2015 se podrían alcanzar los 100 mbd, al decir de los expertos. Por tanto, los países principales productores de la OPEP deberían duplicar su producción para satisfacer la demanda. De ahí también la inquietud por zonas como el Mar Caspio, Rusia o Brasil. Esta coyuntura de demanda creciente frente a una oferta que no aumenta lo suficientemente rápido, es lo que hace creer a muchos observadores que la ofensiva lanzada por Estados Unidos obedece a una preocupación reconocida por sus suministros de petróleo (que hoy están asegurados gracias a las importaciones de países como México o Canadá). Las tesis que hablan sobre una posible amenaza del abastecimiento energético de Estados Unidos, lo hacen apoyándose en las propias actitudes y declaraciones de los dirigentes y funcionarios norteamericanos. El documento más mencionado es elllamdo Informe Cheney (National Energy Policy Report) emitido en el año 2001, y donde el vicepresidente hablaba explicitamente. En este informe se anuncia de manera expresa la inminencia de una crisis de energía, de una escasez de petróleo que Estados Unidos tendrá que afrontar. Después de enumerar varias medidas de urgencia como la explotación de nuevos yacimientos en suelo norteamericano, la diversificación de zonas de aprovisionamiento o el desarrollo de fuentes alternativas de energía, Cheney anuncia la necesidad de apoyar a las compañías para lograr el acceso en zonas petrolíferas.9 Es a partir de diagnósticos como el de Cheney que es posible creer en ese estado de ansiedad energética por el que pasa el mundo industrializado, y que provoca su deriva hacia operaciones militares de forma permanente. Un representante típico de esta opción es Michael T. Klare, que resume así uno de sus puntos de vista: "El crudo, aunque relativamente abundante por ahora, no es ilimitado. Es un recurso finito y, además, no renovable. En algún momento futuro el caudal disponible dejará de seguir el ritmo de crecimiento de la demanda y el mundo se enfrentará a carestías considerables. Si para entonces no se ha descubierto una fuente energética nueva y abundante, la competencia por los caudales remanentes de crudo será cada vez más dura. Ensemejantes circunstancias, los Estados importadores juzgarían cualquier interrupción prolongada de los flujos mundiales como una amenaza mortal a su seguridad... Y por tanto, como un asunto de los que legítimamente se resuelven recurriendo al empleo de la fuerza militar." Para Klare, las agresiones militares de Estados Unidos y sus aliados en Irak no suponen sino una continuación lógica de la doctrina ya enunciada por Carter. a principios de los años años, a raíz de la crisis iraní, cuando declaró que cualquier maniobra de otro país en el Golfo Pérsico que pusiera en peligro el suministro de crudo sería contestada militarmente. Finalizados los años noventa, y después de los atentados del once de setiembre, Estados Unidos, según Klare, se enfrenta a una complicada política estratégica en el Golfo Pérsico: mantener a Irak bajo estrecha vigilancia, anticiparse a las maniobras de Irán que, al controlar el paso de Ormuz, podría constituir una amenaza para el suministro de petróleo y, finalmente, proteger en Arabia Saudí la facción política que le es favorable. Este triple esquema se corresponde con el despliegue de tropas y efectivos técnicos que Estados Unidos mantiene en la zona. Su programa bélico es un agujero de petróleo, un círculo vicioso ya que la presencia de una fuerza armada de tal calibre es necesaria para mantener el control efectivo sobre el petróleo, a su vez necesario para seguir alimentando la máquina de guerra. Michael T. Klare ha vuelto a insistir no hace mucho sobre esta cuestión de la estrategia estadounidense en relación con su política de seguridad energética. Según Klare, la política de Bush se basa en un programa militar de intervención inmediata en zonas donde el suministro petrolífero puede estar amenazado: "De modo que, a finales de su segundo año de mandato, el Gobierno Bush había logrado incorporar a la doctrina militar formal muchos de sus objetivos estratégicos básicos. Como hemos visto, esos objetivos subrayan el claro refuerzo de la capacidad estadounidense para proyectar poder militar en áreas conflictivas; esto es, fortalecer precisamente esas capacidades susceptibles de utilizarse para proteger u obtener acceso a fuentes extranjeras de petróleo." Se puede pensar que los análisis de Giordano y Klare finalmente coinciden, ya que ambos describen una situación de explotación económica y de tensión entre las potencias.Pero entre ambos tipos de análisis se interpone una disyuntiva:o guerra de .recursos, como signo de vulnerabilidad y ansiedad por parte de las grandes potencias, en medio de una futura escasez de hidrocarburos, o una abundancia bien controlada, cínicamente administrada mediante la extensión de la guerra destructiva allí donde se considere necesario. La primera opción resultará del gusto de la izquierda genérica, deseosa de ver como los gigantes imperialistas se mueven con pies de barro en la escena internacional, mientras su sistema del crimen organizado acelera el caos de la economía mundial y se precipita en la ruina. La segunda opción, menos difundida entre los sectores considerados críticos, relativiza la supuesta debilidad del imperialismo económico, mientras que la cartelización de uno de sus principales elementos de sostén como es el petróleo, lleva al fortalecimiento del dominio monopolístico, un dominio que apenas conoce rivales, y donde la guerra es a la vez medio y fin de la actual dinámica de acumulación de capitales. En el primer caso se acepta que la competencia por los recursos llevará a un poco esperanzador futuro de guerra y represión, en una carrera hacia el desastre, mientras que en el segundo caso sólo se vislumbra el freno que la devastación ecológica puede poner a este movimiento vasto y complejo. Es posible aceptar que la guerra del petróleo sea hoy un mecanismo normalizador o regulador del funcionamiento de la economía mundial, y no un elemento perturbador o de crisis. La guerra -o las guerras- en Oriente Medio son el resultado dramático de nuestro empleo masivo de hidrocarburos, lo que en sí mismo constituye un hecho banal. Esta banalidad que está en el fondo de la cuestión, nos obliga también a repudiarla paz movilizaday motorizada que reina en el occidente desarrollado.El ozono "bien gracias".28/12/2006 18:16 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar. 29/12/2006El mito de la automovilidad![]() El automóvil, símbolo para muchos de la guerra imperialista, es paradojicamente uno de los instrumentos que ha traído la paz a occidente.O, mejor dicho, una forma de pacificación. A partir de la Segunda Guerra mundial las clases trabajadoreas en Europa y Estados Unidos fueron ascendiendo poco a poco los peldaños hacia un consumo normalizado de mercancías: vivienda urbana, electrodomésticos, refrescos, comida industrial, cine, televisión y, por encima de todo, el automóvil y la posibilidad del autotransporte dentro de una red de carreteras cada vez más amplia. Es difícil valorar hasta que punto la automovilidad ofrecida por el coche privado ha servido de recurso compensatorio para enormes sectores de la población. El automóvil da forma a la libertad en el mundo de hoy, ya que otorga al individuo un medio accesible de traslación de un lugar a otro en una unidad de tiempo relativamente breve. La edad contemporánea ha liberado la posibilidad del movimiento en unas dimensiones jamás conocidas. Es cierto, por otro lado, que el desarrollo de la automovilidad era esencial para fiscalizar una actividad tan básica como es el desplazamiento. Al hacer deldesplazamiento una norma, la capacidad para valorizar el transporte se multiplicaba al infinito, y con ello se daba vida a una nueva forma de economía, ampliando sus límites y su densidad. La doctrina de la automovilidad está en gran manera basada sobre la concentración productiva, la planificación urbana y la especilización laboral. Sin embargo, esto significa sólo un primer paso de la automovilidad. Es posible recordar todavía los grandes centros urbanos y fabriles donde la automovilidad era aún en gran parte colectiva. A partir de Ford, no obstante, comienza a desarrollarse una nueva época, la de la automovilidad privada, gran salto antropológico, si se nos permite la expresión, que culminará en los años cincuenta del pasado siglo, con la extensión deÍ uso del coche a los jóvenes y adolescentes, el apogeo de la publicidad automovilística, las grandes congestiones de tráfico, los efectos contaminantes, las estadísticas de muerte por accidente, etc., El automóvil privado había conquistado su lugar en la historia. En un folleto recientemente traducido del italiano al francés con el título Automobile, pétrole,imperialisnie (originalmente L ’Imperialismo del!’ Auto) (Parangon/Vs 2005), su autor, Hosea Jaffe, después de hacer una análisis indiscutible de las conexiones entre petróleo, automóvil, destrucción ecológica y capitalismo internacional, cae en un obsoleto tercermundialismo redentorista con afirmaciones como la siguiente: "La antítesis del imperialismo del primer mundo es la liberación del tercer mundo. Imperialismo y liberación colonial son contrarios inconciliables." Al utilizarse términos como "imperialismo" o "colonialismo" se reduce la realidad presente a un esquema decimonónico y es imposible pasar a comprender como se produce hoy la dominación económica y social. Para ver un análisis crítico del concepto de "imperialismo", ver el ensayo El imperialismo, del historiador George Lichtheim. En 1958, el historiador Lewis Mumford alertaba sobre los peligros patentes de la motorización privada en Estados Unidos. En un artículo publicado aquel año comenzaba diciendo: "Cuandoel pueblo americano,a través de su Congreso,votó recientemente-1957- para un programa de autopistas de 26 billones de dólares, lo más compasivo es asumir que con este acto no tenían la más remota idea de lo que estaban haciendo. En los próximos quince años sin duda se darán cuenta; pero para entonces será demasiado tarde para corregir todo el daño que este programa, mal concebido y absurdamente desequilibrado,habrácausadoa nuestras ciudades y zonas de campo.,y Mumford añadía más abajo: "Pues el modo de vida americano de hoy día está fundado no sólo en el transporte de motor sino en la religión del coche, y los sacrificios que las personas están preparadas para hacer por esta religión superan los límites de la crítica racional. Tal vez la única cosa que podría hacer entrar en razón a los americanos sería una clara demostración del hecho de que su programa de autopistas, finalmente, barrerá el mismo espacio de libertad que el coche privado prometía concederles." A finales de los años cincuenta, Mumford observaba con inquietud el devastador crecimiento de las ciudades americanas, ampliadas irracionalmente dentro de los circuitos, de desplazamiento motorizado, atravesadas o circundadas por redes de autovías que las convertían en infiernos invivibles. El transporte motorizado automóvil se había desarrollado a costa de cualquier criterio de sensatez, imponiéndose sobre la necesidad de transporte y conviertiendo ésta en una falsa necesidad más de la era industrial. Mumfor, humanista y reformador, todavía albergaba esperanzas de que la cultura urbana pudiera combinarse aún con un hábitat campestre y apacible, donde el acto de caminar no estuviera proscrito o marginado por los otros medios de transporte. Cincuenta años después de las palabras de Mumford podemos comprobar que las ciudades, en relación con las vías de transporte, han continuado su crecimiento irracional. La concentración de servicios ha continuado su hipertrofia y las ciudades se han hecho inmensas, absorbiendo las barriadas y pueblos de la periferia, aumentando la complejidad de las redes de acceso y convirtiendo los espacios urbanos en lugares indeseables para vivir. Si muchos de los antiguos problemas no se han resuelto, otros nuevos han venido a situarse a su lado. Pero desde el punto de vista del empleo de la energía la automovilidad motorizada se convierte además en un imposible para la supervivencia. Mumford clamaba todavía, con cierta ingenuidad, por coches eléctricos de reducido tamaño. Pero la cuestión vital consiste enprguntarse si la automovilidad motorizada es algo más que una necesidad creada, con un precio imponderable. Resulta cómico que al coche se le nombre "automóvil", cuando de todos los medios de traslación de la historia humana, quizá sea el menos dotado de autonomía. En efecto, el llamado automóvil, como mero artefacto, se inserta dentro de un orden técnico y económico que necesita movilizar increibles fuerzas materiales, políticas, ingenieriles, legislativas, etc., para poder circular por una carretera. Su capacidad de movimiento autónomo es una ficción que ha necesitado transformar el mundo, hacerlo a su medida, para que resulte creible. La expansión interior del vehículo automóvil se acompaña por una violencia creciente en los límites externos de la vida social y económica (contaminación mortífera, accidentes, guerra, inflación, derroche energético, alienación, etc.,). Es decir, que a medida que se consolida el uso del automóvil en la vida diaria de las poblaciones de muchos países, crece la espiral de absurdos amenazantes de la economía política del atuomóvil, sin ver que los costes que se acumulan por dicho uso no son externos, sino que conforman el carácter suicida de la movilidad y el transporte de la sociedad contemporánea. Cuanto más cotidiano, cercano, hogareño y práctico se vuelve el automóvil más nos oculta el perímetro destructivo que difunde. La automovilidad ficticia que proporciona el automóvil oculta la peligrosidad y la dependencia que constituye nuestro mundo moderno, sometido a los imperativos despóticos de dicha autonomía. La energía empleada, de manera global, en la actividad de transporte de personas y mercancías constituye además un inmenso dislate social y económico, pero dado que además dicha energía proviene de fuentesagotables, el absurdo se revela mayor, al aceptar que el elemento dinamizador de la actividad económica, el transporte motorizado, tiene un futuro más que sombrío. Por otro lado, es un lugar común constatar que la participación muy importante en la contaminación biosférica del transporte motorizado barre cualquier duda que pudiera quedar en cuanto a la rentabilidad de dicho medio de transporte. La automovilidad no ha surgido de ninguna necesidad común, consensuada, racional, que una sociedad determinada pudiera plantearse, ha sido sólo un lujo demencial ejercido por las poblaciones de ciertas zonas de los países desarrollados, a costa del saqueo de otras poblaciones y zonas naturales, y a costa también de la propia alienación a un objeto de consumo suntuario. La automovilidad ha sido el privilegio de una sociedad embriagada de poder, una guerra relámpago que ha durado poco más de un siglo y que ha hecho más profunda la brecha de la iniquidad y del deterioro físico del entorno. Y decimos premeditadamente "ha sido", pues aunque la automovilidad pueda todavía prolongar su reinado durante algunas décadas, su existencia está herida de muerte: a pesar de los esfuerzos descomunales de la propaganda apologética, la automovilidad ha recorrido ya hasta el final su trayecto de destrucción. En tomo al automóvil se ciernen ya los demonios desatados que preparan su final (encarecimiento del combustible y caos ecológico, sobre todo). El automóvil ha sido la máquina de guerra que ha envuelo al occidente desarrollado en una paz autoindulgente e insensata; la paz del week-end, de la escpada en automóvil hacia la playa o la montaña, la paz blindada por el control armado de países remotos. La extensión del automóvil ha profundizado un sistema de vida cada vez más ajeno a los efectos de la economía de guerra que aquel necesita para su mantenimiento. Esta situación desplegará inevitablemente todas sus contradicciones a lo largo del presente siglo.Colectivo ADL El invierno me mata?Niebla en la ciudad.![]() Cuando se echa la niebla en la gran ciudad, se dice que aumentan las enfermedades y demás por el frío, la humedad, aparte de que el embolsamiento de aire impide la dispresión de los humos... Una forma elegante de echar la culpa al anticiclón invernal de que la porquería propia no pueda dispersarse en tierras ajenas, teniendo que soportar su cruda realidad miasmática en la metrópolis. En realidad, si quitamos los escapes de los coches y vehículos pesados, las calefacciones a tope y la industria pesada, la niebla invernal no sería más letal que el sol del verano, para una población sana, no adicta a toda clase de sustancias nocivas y acostumbrada al ejercicio al aire lire. Pero ay, afirmar esto es ser un ludita... 29/12/2006 23:51 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar. |
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