posindustrial

El final de una época y el inicio de otra. ¿Está usted preparado?

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03/07/2006

CATASTROFISMO Y RACISMO

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¿Por qué será que los desastres siempre golpean en el cine a ciudades como Nueva York y no a sitios de la vieja Europa, Asía o África?

Aparte del mirarse al ombligo del pseudoimperio, como toda potencia histórica (hic sunt leones, los bárbaros...); hay un profundo racismo en el subconsciente yanki. Detrás del canto a lo multiculti, lo p correcto, el mestizaje y el melting pot, hay un egoísmo patente.

Sólo importan los muertos propios, los desastres ajenos no (seguiremos con la murga del 11S todos los años).

Imaginemos que el Armagedón (alabado sea el Señor) sale de la pantalla y ocurre de verdad. Los científicos descubren que va a caer un meteorito de sólo 1 km de diámetro que no va a acabar con la vida en la Tierra, pero sí va a arrasar un país de tamaño medio.

El punto cero se calcula y se sitúa sobre Calcuta, Bangla Desh o Uganda. ¿Se gastaría EE.UU. o sus lameculos-cortesanos-aliados su valioso dinero en naves espaciales o lasers para acabar con la amenaza? A lo mejor no sería tan horrible quq muriesen 100 ó 300 millones de personas. Unos cuantos pobres menos aliviarían la “superpoblación” y la deuda externa. Tras el desastre quedarían muchos kilómetros cuadrados para edificar y reconstruir. Los restos de los países afectados podrían pedir préstamos para el “desarrollo” y la reconstrucción generaría grandes beneficios económicos.
03/07/2006 21:52 Enlace permanente. Tema: Varios No hay comentarios. Comentar.

El punto cero a la hora cero.

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LOS EFECTOS DE UNA EXPLOSIÓN NUCLEAR

Para comprender el significado de un arsenal nuclear que guarda 45 000 bombas, es necesario conocer la capacidad destructora de cada una de ellas. Este capítulo explica cuáles son los efectos principales causados por la explosión de una bomba nuclear detonada sobre una ciudad moderna.

El poder destructivo de una bomba, sea de tipo nuclear o químico, está relacionado directamente con la energía que se libera durante la explosión. La energía que se libera en la explosión de 1000 kilogramos de TNT (trinitrotolueno) es inmensa comparada con las energías encontradas en nuestras necesidades diarias. Por ejemplo, la detonación de una tonelada de TNT, libera 4 000 veces más energía que la necesaria para alzar un coche de 1 000 kilogramos de peso a una altura de 100 metros. Las explosiones de bombas nucleares liberan energías que son entre 1000 y 1000.000 de veces mayores aún que las detonaciones químicas, como sería la del TNT. El poder explosivo de una bomba nuclear, llamado rendimiento, se expresa mediante la comparación con el poder destructivo del TNT, y así se habla de bombas de un kilotón (un kt) si la energía liberada es la misma que se produce al detonar 1 000 toneladas de TNT. La bomba lanzada sobre Hiroshima tuvo un rendimiento cercano a los 13 kt. Si el rendimiento es de 1 000 kt, se trata de una bomba de un megatón (un Mt). Energías del orden de megatones son imposibles de imaginar dentro de las situaciones de nuestra vida diaria. El arsenal nuclear de los Estados Unidos y la URSS juntos hoy en día suma unos 12 000 megatones.

Los efectos de una explosión nuclear dependen de muchos factores, entre ellos el rendimiento del artefacto, la altura sobre la superficie a la que es detonado, las condiciones climáticas, etc. El análisis que se presenta a continuación es el resultado de consideraciones físicas sencillas y de las observaciones y estudios realizados en Hiroshima y Nagasaki, las únicas dos oportunidades en que se han empleado bombas nucleares contra una población. A continuación se describen las consecuencias locales de una explosión nuclear superficial. Si la detonación es subterránea, submarina, o en la alta atmósfera, los resultados serán diferentes. Los efectos se encuentran agrupados en inmediatos (calor, presión, radiación y pulso electromagnético) y tardíos (lluvia radiactiva e incendios extendidos).

EFECTOS INMEDIATOS

Calor

Una millonésima de segundo después de una explosión nuclear la temperatura dentro de la bomba alcanza unos 10 000 000 °C. El material que compone la bomba y el aire que la rodea brillan intensamente formando lo que se conoce como la bola de fuego. El brillo de la bola, unos segundos después de la detonación de una bomba de un megatón, es mayor que el del Sol al mediodía a distancias de hasta 80 km del punto cero. La bola se expande y en 10 segundos alcanza diámetros de un par de kilómetros para detonaciones de un Mt, y luego comienza a contraerse. El aire alrededor de la bola se calienta, la hace ascender a velocidades de unos 100 metros por segundo y forma el conocido hongo, cuyo tallo lo forma una corriente de aire caliente ascendente. A medida que la bola de fuego se enfría, la condensación de vapor de agua causa el color blanco, como una nube, en su extremo superior. Después de cuatro minutos, la nube de una explosión de 1 Mt ha llegado a su máxima altura, 20 km, y su diámetro alcanza unos 16 km.

El calor liberado en la explosión llega a los lugares cercanos después de algunos segundos en la forma de un pulso térmico. La energía transportada por este pulso se mide en calorías por centímetro cuadrado por segundo. Como ejemplo, mencionamos que el Sol brillando normalmente entrega 2 calorías por centímetro cuadrado cada minuto. El daño que el pulso térmico puede causar depende de varios factores: la energía que transporta, el tipo de material con que se encuentra, y el tiempo durante el cual actúa.

En los seres humanos expuestos al pulso, el daño además depende de la pigmentación de la piel, siendo mayor para pieles morenas que blancas debido a la mayor absorción térmica que presentan las sustancias oscuras. Una quemadura de segundo grado —aquella en que se pierde parte de la piel— cicatriza normalmente en dos semanas, siempre que menos de 25% del cuerpo haya sido quemado; en caso contrario, se requiere de hospitalización. Este tipo de quemaduras se producen al recibir entre cinco y seis calorías por centímetro cuadrado en 10 segundos, lo que ocurrirá a distancias cercanas a los 13 km de una detonación de un megatón. Quemaduras más graves se producen al recibir mayor energía, lo que ocurre a distancias menores. La observación directa de la bola de fuego causa ceguera permanente en individuos que se encuentren a menos de 25 km, y quemadura de la retina a quien mire la explosión en un día despejado hasta los 60 km de distancia.

Cualquier material opaco actúa como blindaje contra el pulso térmico, de modo que las personas que se encuentren protegidas detrás de un árbol, una pared, o incluso sus propias vestimentas, no sufren los efectos directos de la energía calórica. Sin embargo, es posible que sufran daño serio de modo indirecto a causa de los incendios que el pulso puede desencadenar a su paso. La ropa se enciende con 20-25 calorías por centímetro cuadrado recibidas en pocos segundos, situación que se encuentra hasta a ocho km del punto de detonación. Entre los materiales que más fácil prenden se encuentran el papel y las hojas secas, 10 calorías por centímetro cuadrado en 10 segundos, y los materiales de relleno en muebles y colchones. Estos incendios pueden verse empeorados debido a los fuertes vientos que acompañarán la onda de choque, tal como se describe en la próxima sección. Sobra recordar que en caso de una explosión nuclear sobre una ciudad los sistemas de urgencia, ambulancias, bomberos, etc., estarán imposibilitados de circular en calles totalmente bloqueadas por los restos de edificios y construcciones. La probabilidad de sufrir una infección debido a las quemaduras recibidas se verá aumentada a causa del daño que el sistema inmunológico recibe por la radiación.  

Presión

La energía liberada por la explosión nuclear calienta la zona de la bomba —de aproximadamente un metro de diámetro inicial— a altas temperaturas. Esto produce una región de altísima presión que ejerce gran fuerza sobre las capas de aire vecinas, las que comienzan a expandirse a gran velocidad. La velocidad es mayor que la del sonido en aire, así que se forma una onda de choque esférica compuesta por aire muy denso que se desplaza alejándose del punto de explosión. Al pasar esta onda por cualquier obstáculo, edificio, árbol, o cuerpo humano, éstos sentirán un aumento repentino de la presión atmosférica. Una vez que el frente de la onda ha pasado, y debido a la diferencia de presiones, se generan vientos huracanados de gran velocidad. Son estos dos factores, la onda de choque y el viento que la sigue, la causa del daño ocasionado a personas y construcciones. La energía transportada por estos mecanismos llega a ser 50% de la energía liberada por la bomba.

El aumento instantáneo de la presión durante el paso de la onda de choque se mide respecto de la presión atmosférica normal, a la diferencia entre ambas se la llama sobrepresión, y su unidad de medida es el psi (iniciales de libras por pulgada cuadrada, en inglés). Sobrepresiones entre medio y un psi tienen como efecto la ruptura de los vidrios de las ventanas, cinco psi causan la destrucción de construcciones de madera, entre ocho y 10 psi destruyen viviendas de ladrillo, y sobrepresiones de 45 psi causan la muerte de 50% de las personas debido a la compresión del cuerpo causada por la altísima presión. Los silos donde actualmente se guardan los misiles nucleares son construidos para soportar sobrepresiones de más de 2 000 psi. Los vientos que siguen al paso de la onda de choque llegan a alcanzar 50 kilómetros por hora tras sobrepresiones de un psi y 500 km/h tras 10 psi.

El daño en las construcciones se debe al efecto directo de la sobrepresión y del viento. En caso de una explosión de un megatón a 1 500 m de altura, todo lo que se encuentre en la superficie a una distancia menor que 2.5 km del punto cero sentirá sobrepresiones mayores que 20 psi seguidas por vientos de al menos 700 km/hora. En estas condiciones, incluso los edificios de concreto reforzado resultan destruidos. Sobrepresiones cercanas a un psi se darán en puntos que se encuentran a unos 15 km del punto cero, y en esta zona el daño a viviendas y comercio será moderado.

En los seres humanos el efecto directo más serio de la sobrepresión es el daño a la estructura pulmonar, que comienza a las 12 psi. A 100 psi de sobrepresión prácticamente no hay sobrevivencia humana.

Sin embargo, la mayoría de víctimas y heridos se deben a los efectos indirectos, sobre todo al impacto de objetos que han sido lanzados por el viento. Una ventana destruida por una sobrepresión de cuatro psi se transforma en miles de proyectiles llevados por vientos de casi 200 kilómetros por hora.

La protección de la población frente a los efectos de la onda de presión se puede lograr adentro de edificios que eviten el impacto de los objetos que vuelan en el exterior. Hay que recordar que basta un psi de sobrepresión para que trozos de vidrio y otros materiales se desplacen peligrosamente por el aire libre. En caso de existir un aviso lo bastante anticipado de la explosión, se ha recomendado a la población ingresar a un edificio, abrir las ventanas y puertas interiores para evitar que se rompan, quitar todo objeto suelto que pueda transformarse en proyectil, y cubrirse (idealmente con colchones) como protección.

Es preferible acostarse sobre el piso que permanecer de pie y, de ser posible, alejarse de las paredes ya que la onda de presión al ser reflejada por éstas pueden alcanzar fuerzas de hasta ocho veces el valor original. En Hiroshima un edificio público a sólo 160 metros del punto cero protegió efectivamente a sus ocupantes que sobrevivieron en 50% a pesar de una sobrepresión estimada de 30 psi en el lugar.  

Consejos para el presente y el futuro

20060703213510-preparacion.jpgFABRICACIÓN CASERA DE PRODUCTOS DE LIMPIEZA ECOLÓGICOS

 

Nuestra autonomía personal se puede aplicar a la fabricación de productos de limpieza. Hacernos nosotros mismos los productos es la mejor manera de tenerlos a precio de fábrica. Los productos químicos son la primera causa de intoxicaciones en el hogar en España, ensucian el entorno y el agua con fosfatos que después vuelven a nosotros causan osteoporosis y enfermedades degenerativas. Los blanqueadores de detergentes son agresivos y provocan alergias. Los tensoactivos que favorecen la penetración del agua en los tejidos, las lejías, etc. cuestan de de degradar. Sólo con 4 componentes básicos como el vinagre, el bicarbonato, el limón y el bórax (tetraborato de sodio) podemos cubrir una gran cantidad de opciones de limpieza:

 

VINAGRE

 

Es descalcificador, desinfectante y desincrustante. Dejamos vinagre blanco toda la noche al WC. Se puede añadir alguna gota de esencia de lavanda o pino. Para limpiar los cristales, baldosas y el suelo llenamos un pulverizador manual con vinagre y agua en partes iguales. Lo limpiamos con un trapo sueva o papel de diario.

 

BÓRAX

 

Es desinfectante, limpiador, fungicida e insecticida. Constituye una alternativa a la lejía, los detergentes en polvo (Vim, etc.), los desinfectantes y los productos quita manchas. Se puede utilizar aplicado sobre un trapo húmedo o disuelto en agua (diluimos ½ taza de bórax en 4’5 l. de agua). Para lavar ropa a mano, se mezcla bórax con jabón neutro. Para humedades y hongos, lo escampamos en estas zonas húmedas. Es un excelente anti-hormigas si lo mezclamos con azúcar. Se utiliza mucho como protector de la madera: mojamos la madera con una solución de bórax que la protege de hongos y gorgojos. Es tóxico, no se puede ingerir ni dejar al alcance de niños y animales domésticos.

 

BICARBONATO

 

• Para limpiar picas, baldosas, mármoles de cocina y baño, ponemos bicarbonato sobre un trapo húmedo.

 

• Alfombras y estirillas (estores): se le pone encima y se retira con aspirador al cabo de una o dos horas.

 

• Limpiafregaderas: se mezcla con vinagre.

 

• Limpiador para hornos: en frío se hace una pasta con agua y se rocía.

 

• Limpiador para las manchas de sudor de la ropa: la mojamos con agua y un poco de bicarbonato.

 

• Pasta dentrífica (ocasionalmente): hacemos una pasta espesa con bicarbonato y agua.

 

• Limpiafregaderas: hervimos agua y la mezclamos con 1 taza de bicarbonato y 1 de vinagre.

 

• Limpiametales: llenamos una paella con 4 o 5 dedos de agua, añadimos 1 cucharada de sal y otra de bicarbonato. Hervimos el agua, ponemos los metales (cubiertos, etc.), lo hervimos 5 minutos, lo retiramos y lo aclaramos.

 

• Neveras: bicarbonato disuelto en agua. Después lo aclaramos con agua limpia.

 

• Latón y cobre: hacemos una pasta a partes iguales de zumo de limón y sal, o bien vinagre y sal o vinagre y bicarbonato.

 

• El zumo de limón, el bórax, el vinagre y los aceites esenciales son descalcificadores naturales.

 

LIMÓN

 

• El limón es el mejor desodorante. Su acidez hace imposible la vida de los microbios que hacen mala olor.

 

• Para la piel: una mezcla de aceite y limón.

 

• Limpieza y desintoxicación del hígado: se mezcla aceite y limón en un vaso (se puede añadir un poco de agua y miel). Se bebe por la mañana, en ayunas.

 

• El limón es un buen abrillantador de metales como el bronce y cobre.

 

• Abrillantador de muebles: zumo de limón y el doble de volumen de aceite.

 

• La piel del limón la guardamos en la nevera, y cuando tenemos que lavar la ponemos dentro de una bolsa de ropa y la ponemos en la lavadora. Actúa como lejía. Evita la compra de detergentes especializados: jabón para lavar platos, para la cerámica, cristal, madera, esmalte, plástico, etc. No compres desodorantes para el WC. Muchos llevan paradiclorobenzeno, que es una sustancia muy contaminante y sin ningún efecto limpiador, sólo hace que el agua se vuelva azul.

 

LAVAVAJILLAS: diluimos jabón Lagarto en agua caliente (va bien contra la grasa y no contamina el agua con fosfatos). El poso del café va bien para sacar la grasa de las sartenes /y es también un buen adobe para las plantas).

 

COSMÉTICA: el yogurt, el pepino y la arcilla pueden ser buenas cremas hidratantes. Una buena alimentación y una vida emocional sana también son cosméticos naturales. La yema  del huevo mezclado con aceite es un buen champú y el aceite con el limón a partes iguales son una buena crema hidratante y curativa de la piel.

 

MUEBLES: para evitar el gorgojo pintamos con gasóleo, lo dejamos 5 minutos y lo barnizamos. Brillantez: hacemos una solución a partes iguales de parafina y vinagre. Mojamos un trapo. Cuando se seca, lavamos el mueble. El resto lo guardamos en un pote sellado. Si dejamos cera de abeja en aguarrás hasta que se disuelva y lo aplicamos en los muebles, la madera se protege.

 

ALUMINIO: evitamos siempre que sea posible tener el aluminio en el hogar porque genera contaminación y tiene efectos nocivos para la salud. Si tenemos y queremos limpiarlo, cogemos 2 partes de amoniaco, 2 partes de agua y 1 parte de alcohol de quemar.

 

LEJÍA CASERA: cogemos cenizas procedentes de la madera y la dejamos macerar en agua 24 horas, lo colamos y tenemos lejía. Lo utilizamos para blanquear ropa , sacar manchas, ponerlo en lavadoras, etc.

 

JABÓN CASERO: esta receta facilitada por nuestra amiga Isabel Moya no requiere calentar el jabón. Necesitamos 3 litros de agua, 3 de aceite de freír usado y ½ Kg de sosa cáustica. En un cubo de plástico, mezclamos poco a poco la sosa con el agua, removiéndolo un poco. Dejamos enfríar bien la mezcla (tarda una hora). Después vamos añadiendo aceite. Con una batidora eléctrica vieja se va removiendo una buen rato, hasta que queda bien mezclado y sin grúmulos. Lo dejamos reposar una semana, hasta que vemos que el jabón es sólido. Lo cortamos a trozos. Con un rallador viejo podemos rallarlo y ponerlo a la lavadora automática. También sirve para lavar a mano y para la higiene personal. No utilizarlo para la ropa de color.

 

CRISTALES: se tienen que limpiar los cristales simplemente mojando un papel de diario con agua y frotándolos. Después se pasa un trapo blanco.

ACEITES ESENCIALES: para protegernos de los insectos, diluimos unas gotas de

aceites esenciales de lavanda o limón y lo ponemos sobre la piel. Como ambientadores, los colocamos en aparatos especiales o dejamos que se desbraven.

 

PINTURAS:

 

• Cal apagada o pintura al temple.

 

• Pinturas fabricadas con materiales ecológicos.

El milenarismo nuclear

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Para muchos estudiosos, la historia de la transformación industrial de la energía

significa ante todo la historia-de una degradación. Se piensa a menudo en las enormes

obras acometidas, en los gigantescos desplazamientos conseguidos, en la movilización

general de recursos y masas humanas que diariamente pone en marcha la economía

industrial, pero no se tiene en cuenta la medida global en cuanto al empleo de energías

que intervienen en el proceso. Dejando a un lado las consecuencias directas relativas al

deterioro de los entornos naturales, si esto es posible, el empleo y la transformación de

la energía en la economía industlia1 supone una desproporción creciente en la relación

de medios a fines. Desde el punto de vista de una ciencia ecológica estricta, la quema de

materiales combustibles en apenas dos siglos, acumulados en la corteza terrestre en el

espacio de millones de años, significa una disparatada inversión de la ciencia económica

en la que las bases materiales se volatilizan a favor de ideales vacíos como

"crecimiento", "rentabilidad" o "libertad de mercado". Toda la teoría económica

contemporánea se ha erigido sobre la falsedad y la tergiversación ya que ,cualquier

economía que lo sea sabe que no puede maximizarse a espaldas de los procesos fisicos

de los que depende, es decir, no puede esquivar la materialidad y la continua necesidad

de la regeneración de estos procesos. Las disfunciones de la naturaleza son el efecto de

las disfunciones de esta teoría insensata, la materialidad de la naturaleza resurge de

manera caótica desvelando la pobre metafisica de los sistemas económicos.

En la economía política de la energía esta cuestión se hace patente. Basta ver

como la conversión de energía se ha convertido en el tótem y tabú de una sociedad que

ha despilfarrado cantidades masivas de combustible con la única conclusión visible de

la ruina de la biosfera. Las cantidades de carbón y de otros combustibles fósiles

empleados para hacer surgir el moderno mundo industrial ha constituido un paso

desproporcionado e irracional, en la medida en que las energías puestas a trabajar solo

han resultado ser una parte muy menor sobre el total de las inversiones. Los

termodinamólogos, aunque no tienen la última palabra, tienen mucho que decir al

respecto. En consecuencia ¿qué decir en relación a la energía nuclear? Con la energía

nuclear la degradación energética por mano humana se amplía y se confirma.

La energía nuclear, desde esta perspectiva, tiene que atender dos cuestiones

cruciales. La primera, la más evidente, hace referencia al despilfarro energético: como

convertidor de energía y generador de electricidad, la fuga térmica en forma de calor

hace del reactor nuclear un pésimo transformador energético (dos terceras partes del

calor no se aprovechan en la generación de electricidad, lo que arroja un balance incluso

por debajo de las centrales térmicas convencionales). Es evidente que el calor expulsado

hacia el exterior por la planta nuclear tendrá repercusiones sobre el entorno. Esto no lo dicen quienes defienden lo nuclear como “forma de detener el calentamiento del planeta”. La segunda

cuestión termodinámica ofrece una paradoja. Como han señalado otros estudiosos, los

convertidores de energía nuclear son las primeras máquinas que encierran una

tecnología tan poderosa que, por vez primera, los esfuerzos -de una dimensión inédita han

de ser dirigidos a frenar o contener ese poder devastador que se genera en el interior

de un reactor. Esto constituye un contrasentido. El coste económico, técnico y logística

que supone la construcción y mantenimiento de una planta nuclear, sumados a los

gastos de reprocesamiento, transporte, conservación de los residuos, etc. ¿no es en sí

mismo un absurdo económico? Sin embargo los "argumentos económicos" no tienen

tanto peso como algunos les quieren conceder, sobre todo cuando se trata del

mantenimiento de una tecnología que puede legitimar el poder de las instituciones que,

en el momento actual, han de sostener las nuevas formas de dominación social.

Los dirigentes de esta sociedad nunca serán conmovidos por los argumentos que

pretenden restablecer las verdades de una supuesta rentabilidad. En primer lugar, hay

que recordar que la rentabilidad es ya un argumento ideológico, forma parte de los

oscuros conceptos que rodean a la religión económica. Separada de consideraciones

políticas e históricas, separada de su dialéctica con el medio natural, los llamados

intereses económicos que afectan a las sociedades de hoy son sobre todo

autorreferenciales, es imposible escapar a su círculo vicioso: desde ese punto de vista

siempre habrá un cónclave de brillantes economistas que pueda defender la rentabilidad

de tal o cual forma de energía ya que los caminos de la valoración del capital son

insospechados. No hay más que inventarse “valores añadidos” y escamotear las externalidades o costes “invisibles”. Además, instituciones tan poco rentables en términos liberales como el ejército o la educación obligatoria (entendida como adoctrinamiento más que como enseñanza) realmente permiten la perpetuación del sistema económico, luego son rentables en sentido amplio. Lo nuclear a su manera es rentable, en este sentido.

 En segundo lugar, la energía nuclear y su tecnología vienen a confirmar,

como ya hemos dicho, la escalada al poder de las élites de científicos, ingenieros y

tecnólogos que han consolidado su posición al lado de las clases gobernantes. El complejo tecnocientífico e industrial ha ocupado el vacío que ha dejado en parte la intelectualidad y el clero al servicio del poder (el papel de estos poderes fácticos no ha desaparecido, pero ha ido siendo más secundario en la sociedad secularizada y progresista).

En ese sentido, la rentabilidad debe ser analizada también como creación de un nuevo tipo de

riqueza que sirve a los intereses del Estado y el gran capital. La comunidad científica

desvía hoy una gran cantidad de fondos para sus programas de investigación, que gran

parte de dichos fondos acabe en los programas militares es lo mismo. Las estructuras de

poder que se forman en torno al Estado, el Ejército y la Ciencia, son las garantes de las

elecciones industriales que conducen la sociedad. Dichas elecciones están ligadas al

mantenimiento de la dependencia de la sociedad de masas de todos los aparatos de

asistencia que se les brinda desde el Estado y los servicios, sean estos públicos o

privados. Por tanto, la tecnología nuclear, tanto como los abonos químicos, el transporte

automóvil o el gran negocio farmacéutico, son vitales para mantener el control sobre

masas enteras de población. En ese sentido, son enormemente rentables. Muchos

ecólogos e izquierdistas se empeñan en querer desmontar la rentabilidad identificándose

ingenuamente con los argumentos de los representantes del sistema, en este terreno

están forzados a fracasar, ya que el éxito de esta sociedad consiste en mantener activa

una gran degradación de recursos materiales y energéticos, como única forma de

aumentar su poder de gestión sobre una cantidad creciente de crédito social y financiero.

Cualquier paso hacia atrás en las formas del valoración del capital -sea mediante el

ahorro, la búsqueda de eficacia global, la simplificación, la relocalización, etc.,- le

obligaría a ceder cuotas de gestión sobre los recursos materiales. Las últimas fases de la

acumulación primitiva de riquezas nos conducen hoy, pasando por el saqueo del mundo

campesino, la destrucción del autogobiemo local y los bienes naturales, hasta

tecnologías sofisticadas, opacas, altamente peligrosas, que refuerzan y consolidan la

noción"control y gestión total”, cuando la sociedad de masas es ya lo único que cuenta. Si

la sociedad actual buscara ser rentable en el sentido en que muchos bienpensantes

presentan el problema, esto exigiría la disolución inmediata de esta sociedad. Es por eso

que, por el momento, la tecnología nuclear puede seguir considerándose como una

forma de energía rentable. .

Hemos señalado, aunque sea veladamente, que el desarrollo de la energía

nuclear confirma y extiende el poder del Ejército, el Estado y la Ciencia. Como la

situación de privilegio del primer elemento es algo ya repetido hasta la saciedad por los

movimientos pacifistas y antinucleares, nos parece tarea mucho más urgente y necesaria

señalar como intervienen los otros dos elementos en este juego de fuerzas. Dejemos a la izquierda estándar la aburrida labor de criticar la cara antipática del sistema (los “milicos”) mientras eluden o incluso alaban acríticamente los tótems progresistas de turno, llámense estatalismo y cientificismo.
03/07/2006 21:31 Enlace permanente. Tema: Nuke-nuclear No hay comentarios. Comentar.

El informe del Pentágono sobre el cambio climático

20060703212544-co2.jpgEn octubre de 2003, el Pentágono publicó un informe sobre el abrupto cambio climático . Sus autores fueron Peter Schwartz, un consultor de la CIA y antiguo director de planificación del grupo royal Dutch/Shell y Dough Randall de Global Business Network, basada en California . Su trabajo fue asesorar sobre el posible comportamiento de un cambio climático abrupto en los próximos 20 años. Se esperaba de ellos que desarrollasen un escenario de las posibles consecuencias si el cambio climático abrupto sucediese en 2004. Finalmente, hicieron recomendaciones al presidente, basándose en su estudio: An Abrupt Climate Change Scenario and Its Implications for United States National Security (El escenario de un cambio climático abrupto; sus implicaciones para la seguridad nacional de los EE.UU.)

Se imprimieron unas cuantas copias y se hicieron circular por el Pentágono, que censuró severamente el informe y ahora está rebajando su importancia . Permaneció efectivamente enterrado y olvidado, hasta que unas copias se filtraron a los medios, primero a la revista Fortune  y después a The Observer . El Pentágono ha señalado adecuadamente que esto es un informe especulativo; no esperan un cambio climático abrupto para 2004. Lo que hacen Schwartz y Randall es un escenario de riesgos, como los que le Pentágono y la CIA hacen a cada momento: qué sucedería si los rusos lanzasen un ataque nuclear este año; que sucedería si California sufriese el gran terremoto, etc. Pero la importancia real del informe reside en las declaraciones de probabilidades y en las recomendaciones de los autores al presidente y al Consejo de Seguridad Nacional.

Aunque el informe no ofrece análisis estadísticos de probabilidad, según se ha publicado (cualquier estadística de ese tipo se hubiese declarado secreta), los autores establecen que “la verosimilitud de un rápido cambio climático es mayor de lo que puede aceptar la mayor parte de la comunidad científica y política” . Dicen que en vez de preguntarse si esto podría suceder, deberíamos preguntarnos cuándo sucederá. Y concluyen: “es bastante creíble que la evidencia de un cambio climático inminente y abrupto pueda hacerse clara y visible en esta década” .

De un cambio de este tipo, declara el informe, se desprenderán unas consecuencias ecológicas completamente espantosas. Europa y Norteamérica entrarían en una mini era glaciar, con patrones climáticos parecidos a los de hoy en Siberia. Violentas tormentas causarán estragos por todo el planeta. Las áreas costeras, como Holanda, Nueva York y la costa oeste de Norteamérica se harían inhabitables, mientras que la mayoría de las naciones en islas podrían quedar completamente sumergidas. Las tierras bajas, como Bangla Desh, podrían quedar permanentemente anegadas. Mientras, las inundaciones serían la regla en todas las costas, unas gigantescas sequías podrían destruir los graneros del mundo. El polvo podría retornar al medio oeste americano. El hambre y las sequías podrían provocar una disminución sustancial de la capacidad del planeta para mantener a la población actual. El acceso al agua se convertiría en una batalla generalizada; cientos de millones podrían morir, como resultado del hambre y las guerras por los recursos. Mas de 400 millones de personas en las regiones subtropicales quedarían en grave riesgo. Habría migraciones masivas de refugiados por causas climáticas, particularmente al sur de Europa y a Norteamérica. La proliferación de armas nucleares, junto con las guerras de recursos podría muy bien conducir a guerras nucleares.Y nada de lo anterior tiene en cuenta los efectos del cenit de la producción mundial de petróleo y la caída por le precipicio del gas natural en los EE.UU. Nada agradable.

Al final de su informe, Schwartz y Randall avisan de que el cambio climático “debería elevarse por encima del debate científico al nivel de preocupación por la seguridad nacional de los EE.UU.” .Y aunque “los combustibles alternativos, los controles de emisiones de gases de efecto invernadero y los esfuerzos de conservación sean tareas que merezcan la pena”, tenemos que apresurarnos a “prepararnos para los inevitables efectos de un cambio climático abrupto, que probablemente llegará, independientemente de la actividad humana” .

Como se ha señalado, el Pentágono está quitando hierro a este informe y ha optado por no enviar las recomendaciones de estos autores a la Casa Blanca.

Sea urgente o no para la Humanidad, este informe es muy embarazoso para el presidente Bush y sus colegas de las corporaciones, que siguen tan contentos negando la realidad del cambio climático global y la validez de las abrumadores pruebas al respecto. Una falange de desinformadores patrocinados por las corporaciones, se ganan el sueldo ridiculizando el informe y investidos por un manto de autoridad científica, mientras venden sus almas intelectuales. Y los medios de comunicación han hecho su parte del trabajo, al ocultar el asunto.

CUESTIONARIO: EL CÉNIT DEL PETRÓLEO Y USTED. 1ª parte.

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DEFINICIONES PREVIAS DE ANDAR POR CASA

 

 

Cénit del petróleo:

Se entiende por ello el momento en que se haya consumido la mitad del total acumulado bajo tierra; hacia 2007-2010 probablemente. Es el peak oil de los anglosajones. Hay otros cénit a los que se refieren en las webs que tratan el tema, pero no son el “gordo” al que nos referimos aquí, si no lo especificamos expresamente.

Crisis energéticas:

 

-         Parcial, en algunas zonas (por ejemplo, en países pobres sucede ahora mismo).

-         Temporal, por circunstancias (huracanes en EE.UU.)

-         Mundial o indefinida, la Crisis por antonomasia: alza continuada de precios, escasez creciente de combustibles fósiles...

Colapso:

-         Declive acelerado del sistema industrial basado en producción en serie de mercancías en masa y estandarizadas.

-         Hundimiento del sistema financiero basado en la abstracción monetaria y el lucro (in)cesante.

-         Cese de la acumulación del capital.

-         Descomposición sociopolítica generalizada.

Fases del colapso:

(No están separadas de forma tajante, pero se pueden barruntar tres)

1.      Previa: normalidad relativa (actualidad). Alzas continuas de precios que “no afectan la excelente situación económica”. Sin embargo, una crisis parcial y temporal puede dar algún susto.

2.      Declive lento del sistema:

a.      Crisis económica indefinida (precios elevados cada vez más, escasez de combustibles, crisis financiera patenta en todas partes).

b.      Pseudonormalidad, siempre que conserves tu empleo y no vivas en zonas de guerra.

3.      Declive acelerado:

a.      Hundimiento de las infraestructuras industriales, de transporte, públicas y privadas.

Tipo “Mad Max”, por presentar una imagen peliculera.
03/07/2006 21:23 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

04/07/2006

INTRODUCCION A LA PERMACULTURA

20060704221516-preparacion.jpgClima

 

Los efectos de lo anterior sobre el clima mundial son cada vez más evidentes, tanto en la composición de la atmósfera como en su incapacidad para regular sus cambios. Ahora es fácil que se llegue a situaciones extremas en cualquier mes del año. En mi pueblo natal estamos muy aislados y protegidos por el océano y el bosque, sin embargo tuvimos en sucesión durante el mismo mes la ventisca, la sequía y humedad más fuertes de la historia se hayan registrado en 200 años. Así lo que realmente está pasando en el clima mundial, no es que esté tendiendo hacia el efecto de invernadero, o hacia la edad del hielo; sino que está empezando ahora a fluctuar de manera tan salvaje que es totalmente imprevisible, de tal manera que el equilibrio se romperá; y cuando se rompa sucederá al improviso y habrá cambios inesperados. Hasta entonces experimentaremos una inmensa variabilidad climática, que es lo que esta sucediendo.

 

Podemos seguir talando, y en 12 años más quizás ya no tendremos bosques. Pero hay aún otro factor. El hecho de que los bosques estén siendo destruidos porque los estamos talando sería ya bastante malo de por sí. Pero desde los años veinte y con una frecuencia creciente, hemos estado perdiendo una sucesión completa de especies en los bosques a causa de agentes patógenos. Empezó con la necrosis del castaño. Los castaños constituían el 80% de los bosques que ellos ocupaban. Así que la desaparición de una sola especie puede representar una enorme bio masa, una reserva biológica enorme y una especie de árbol importante. Richard St. Barbe Baker señaló que los árboles que están desapareciendo son aquellos con la mayor superficie foliar por unidad. Primero los castaños con quizás 60 acres de superficie foliar por árbol. Después los olmos llegando a cerca de 40. Ahora están desapareciendo las hayas y los robles, los eucaliptos en Australia y Tasmania. Hasta los árboles de hojas de agujas de Japón están siendo dañados. Los bosques de coníferas japoneses están muriendo a cantidades, al igual que los bosques de coníferas canadienses y rusos.
04/07/2006 22:15 Enlace permanente. Tema: Preparación y protección No hay comentarios. Comentar.

Navegando en la balsa de la Medusa

20060704221032-varia.jpgEl mundo, al igual que las ínfimas criaturas que lo pueblan, no es inmortal. Por otra parte, algunos científicos no dejan de alertar a los poderes y a la opinión pública: nuestro planeta está enfermo, y si continuamos por el mismo camino, nuestra vida se hará precaria, si no es que llegará definitivamente a su fin. Pero como nadie renuncia al lucro, y como este renunciamiento no está exento de grandes dificultades, pues conllevaría adoptar un género de vida que únicamente podría complacer a raros sabios, nos encontramos ante el comportamiento habitual de los avestruces: la Ciencia, deus ex machina, encontrará sin duda las soluciones salvadoras. Y todos, o casi todos, avanzan a pie firme, confiando en los métodos que les han permitido alcanzar semejantes "niveles de vida", en medio de tantas "maravillas" como aún promete, bajo la protección del Progreso, nuestra sorprendente y mirífica tecnología… Mas, como es sabido, a quien Júpiter quiere perder, primero comienza por volverlo loco. Vemos, como si de una pesadilla se tratase, sobre un camino ya trillado, hordas de contribuyentes avanzando diligentemente, de crecimiento en crecimiento, de miseria en miseria, solícitos (si bien poco convencidos en el fondo) ante la presencia impresionante de las dos grandes realidades de la vida social contemporánea: a su derecha, la causa, a su izquierda, la consecuencia, lo cual los deja particularmente perplejos. A derecha, el alboroto y los aullidos de los mercachifles, más o menos mediocres, más o menos atrevidos, alineados en fila gritando sus dudosas mercancías. A izquierda, la hediondez y fealdad de los vertederos, cuyo gigantismo y constante multiplicación se extiende impunemente, mancillando el hábitat humano, desagradables réplicas terrestres de la polución celeste destructora de ozono, ya grave de por sí. Sin embargo, impávida y resuelta, una tecnología que en su optimismo de ninguna manera atiende las voces de alarma de ciertos investigadores, conduce ineluctablemente a la humanidad hacia el crecimiento y el suicidio. “Ya inventarán algo sorprendente que nos salvará”. Paul Corentin observa todavía que "mucho se ha criticado, y con razón, el trabajo de los futurólogos. Una buena higiene del espíritu exigiría que regularmente se publicasen los proyectos que los sabios, los politólogos, los filósofos, los economistas hicieron veinte años atrás para diseñar el mundo en el que hoy en día vivimos. Semejantes simplezas, adornadas con los tintes de la arrogancia y lo perentorio, servirían al menos para recordarnos constantemente la modestia y la prudencia intelectual7 (…). Pero la modestia no implica el renunciamiento, ni el escepticismo abandonarse a la ignorancia", y se encuentran por otra parte, entre ciertos futurólogos, propuestas y razonamientos bastante sensatos. En este sentido, pensamos que sería útil estudiar cómo funciona la lógica del poder científico y las consecuencias que esto pudiera tener sobre las sociedades humanas "si los demás poderes, y sobre todo el político, no aplicaran correctivos". A veces, prosigue Paul Corentin, se intenta "atrapar el sentido de lo que ha acontecido y de lo que acontecerá (…) Todo puede darse, incluso lo peor, si esa victoria la hace suya el poder con su vertiginoso sentido de la posesión". Este es el verdadero problema, ante el que nos preguntamos si todavía hay tiempo, o incluso si es posible, tomar y aplicar las medidas pertinentes. Lo que viene a continuación ilustra perfectamente lo que queremos decir. Un libro que trate del siglo XXI, "se presentará como una enciclopedia del mundo futuro, y no le faltarán las fotografías de lo que dentro de poco será nuestro universo en asuntos tan variados como la alimentación, las ciudades, los objetos de uso cotidiano, la medicina, la información, el trabajo, los viajes, la enseñanza, la cultura"… Lo que se reirán nuestros nietos... ¡Que hermosas perspectivas esconden estas lindas palabras dichas hoy en día! ¿No es aleccionadora esta prolija enumeración, sin hablar del "cebo" que representan las fotografías que la ilustran, y cuyo color nos imaginamos? ¿No es fácil reconocer, en tan pocas palabras, las obsesiones incorregibles y nefastas de nuestros contemporáneos?
04/07/2006 22:11 Enlace permanente. Tema: Varios No hay comentarios. Comentar.

El calentamiento global es una realidad (sigue)

20060704220747-co2.jpgHemos examinado hasta ahora las pruebas, en nuestro estudio del cambio climático global que está teniendo lugar y que está inducido por la industria. Y hemos visto el consenso científico sobre el que se basa esta evidencia. Después explicamos el cambio climático abrupto, explicando por qué el calentamiento global podría producir una pequeña era glaciar en la zona del Atlántico norte, mientras el planeta, en su conjunto, sigue calentándose. Acabamos con un vistazo a las pruebas que sugieren que los transportadores globales oceánicos, cuyos cambios de rumbo podrían disparar cambios climáticos abruptos, de hecho se están frenando. Y ahora veremos la posibilidad de que el cambio de clima quede fuera de control, amenazando con extinguir a toda la raza humana, junto con la mayor parte de la vida sobre este planeta.- DSP Introducción La posibilidad de que el cambio climático quede fuera de control no es una amenaza tan lejana como quisiéramos. Es una amenaza que preocupa a las mentes más preclaras que hoy viven entre nosotros. Stephen Hawking, el físico autor de “Breve historia del tiempo” y aspirante al puesto de la Universidad de Cambridge que un día ocupó Sir Isaac Newton (la Cátedra Lucasiana de matemáticas), ha dicho: “Me temo que la atmósfera puede calentarse más y más hasta llegar a ser como la de Venus con vapor de ácido sulfúrico”1 Al renombrado físico se le han unido otras personalidades, tales como el expresidente Jimmy Carter, el presentador de TV Walter Conkrite y el astronauta y senador John Gleen, para enviar una carta al presidente Bush, en la que le instan a poner en marcha un plan para reducir las emisiones estadounidenses de gases de efecto invernadero2. El ex ministro de Medio Ambiente británico, Michael Meacher, también está preocupado por la supervivencia de la raza humana, debido al efecto invernadero. 3 La Unión de Geofísicos Americanos (American Geophysical Union –AGU- ) a publicado un documento a finales de 2003, en el que dicen que las emisiones inducidas por la industria han provocado que las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera hayan crecido más rápido que en cualquier otro momento de la historia del planeta.4 El AGU había sido muy cauto, hasta ahora, en tomar posición alguna respecto del calentamiento global. Y esa reticencia había sido utilizada por las compañías petrolíferas y otros escépticos sobre el calentamiento global para apoyar sus propias tesis de que el calentamiento global es una suerte de engaño medioambiental Entre los firmantes de la declaración de la AGU se encuentra John Christy, director del Centro de Ciencias del Sistema Terrestre de la Universidad de Alabama. El Dr. Christy había sido anteriormente muy escéptico sobre los estudios del calentamiento global y había sido citado con frecuencia para apoyar la tesis de que el conocimiento científico del calentamiento global el engañoso e incierto. En una entrevista en la Radio Nacional Pública sobre la declaración del consenso de la AGU, el Dr. Christy dijo: “Es científicamente inconcebible que después de cambiar los bosques por ciudades, de transformar millones de acres en tierras de cultivo, de poner ingentes cantidades de hollín y polvo en la atmósfera y de enviar (enormes) cantidades de gases de efecto invernadero al aire, que no haya aumentado (sic) el curso natural del cambio climático a lo largo del pasado siglo” 5 ¿Por qué tantas personalidades relevantes se preocupan por el desbocado calentamiento global? El temor es que una vez la atmósfera haya llegado a un cierto nivel crítico, se dispararán ciertos mecanismos de realimentación que llevarán la temperatura más allá del punto en que el planeta pueda ser habitable para la vida humana. Una vez se hayan disparado esos mecanismos, es bastante improbable que podamos hacer algo para intervenir. Y considerando los signos actuales que ofrece el medio ambiente, las aceleradas emisiones industriales y la larga vida de los gases de efecto invernadero en la atmósfera, algunos se temen que pueda ser demasiado tarde para evitar esta posibilidad.
04/07/2006 22:07 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

Cómo tener una buena depresión antes o después de la sociedad industrial

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(una parodia de los libros de autoayuda que debe tomarse como ejemplo de lo que NO hay que hacer)

Los mandamientos del amargao:

  1. Pensar todo el día en los problemas que tiene uno sin parar.
  2. Creer que tales problemas son irresolubles y fatales.
  3. Rodearse de personas perfeccionistas, demasiado exigentes, plastas, etc... El trabajo y la familia dan algunos ejemplares así.
  4. Rechace a las personas agradables, optimistas y voluntariosas, y escuche sólo a las del punto 3.
  5. Recuerde una desgracia del pasado, o mejor varias a la vez, y esté pensando en ella(s) día y noche.
  6. Tome muchas drogas y alcohol para sentirse bien en los malos momentos.
  7. Si tiene vida sexual, renuncie a ella. Si no tiene, pásese a la promiscuidad brutal.
  8. Márquese objetivos imposibles de cumplir, y acto seguido intente conseguirlos como 100.000 veces seguidas.
  9. Provoque el fracaso continuo para luego tener motivos de lamento el resto del día.
  10. Piense siempre en los fracasos de su vida y no en los éxitos.
  11. Haga varias cosas a la vez en el trabajo o en los estudios, y así acabará mal de los nervios en cuatro días.
  12. Relájese: encienda el televisor y ponga cualquier canal. Vea sobre todo los telediarios con noticias macabras, programas de crímenes, películas de psicópatas, y lo más importante: magazines que enseñan los modelos humanos a seguir (Gran Hermano, programas de frikis de las tardes, basura rosa.). No olvide tampoco las tertulias crispantes de la radio.
  13. Y sobre todo, hay que ponerse muy nervioso y excitado por cualquier tontería, así luego el bajón de ánimo es más grande. Excítese mucho y luego deprímase.
  14. No salga nada de casa, el ejercicio no es bueno para deprimirse. Además, si no sale de casa, hablará con menos personas y verá menos vida en general.
  15. Abandone su fe religiosa, su ideología, sus amistades, y refúgiese en su ego individual. No piense en otra cosa: en cuanto tenga problemas serios, se vendrá abajo.
  16. Cuando esté triste, no hable con nadie ni llore ni deje traslucir su estado de ánimo. Sea un robot sin sentimientos. Pronto se romperá por dentro.
  17. Vístase de colores oscuros y véalo todo de color negro: Observe un mal humor permanente con todo el mundo.
  18. Tenga envidia de todo el mundo, así su descontento se hará eterno y podrá disfrutar de la depresión permanente (no como esos pringados que tienen depres intermitentes).
  19. Céntrese en su vida laboral o en otro monotema de su vida y descuide el resto. Mátese a trabajar y después no haga nada.
  20. Lleve un estilo de vida lo más monótono posible: el aburrimiento hace mucho.
  21. Estar desconectado del mundo natural es esencial para la buena depre: no tenga animales ni plantas cerca. Nada de excursiones ni trabajo al aire libre.
  22. Desprecie los ciclos biológicos humanos: haga ejercicio brutal en invierno y permanezca inactivo todo el verano; duerma de día y esté levantado de noche.
Para finalizar: no deje que lo bueno de la vida le amargue los malos momentos que duran siempre.
04/07/2006 22:04 Enlace permanente. Tema: Varios Hay 2 comentarios.

El punto cero a la hora cero. 2ªparte.

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Radiación

Las reacciones nucleares que ocurren durante la explosión de una bomba producen diferentes tipos de partículas energéticas y de radiaciones. Algunas son emitidas de inmediato y otras, tiempo después de la detonación. En esta sección nos referiremos a la radiación que es emitida dentro del primer minuto después de la explosión.

Los únicos productos de las reacciones nucleares que escapan fuera del material que forma la bomba son los rayos gamma y los neutrones. Los primeros son una forma energética de radiación electromagnética que se desplaza a la velocidad de la luz, y los segundos son partículas sin carga eléctrica que forman parte de los núcleos atómicos. La intensidad de estas radiaciones disminuye con la separación al punto de explosión principalmente debido a que son atenuadas por el aire.

El daño causado por una exposición a esta radiación se debe a que, al atravesar el organismo del ser vivo expuesto, los rayos gamma y los neutrones son absorbidos por el cuerpo, pudiendo resultar lesionadas algunas de sus células. Este daño celular se traduce posteriormente en trastornos físicos que, según la cantidad de radiación absorbida, pueden llegar a ocasionar la muerte.

De acuerdo con los conocimientos actuales, el daño biológico causado por cualquier tipo de radiación está directamente relacionado con la cantidad de energía depositada por la radiación en el organismo, a lo que llamaremos dosis.

La unidad que se usa para medir dosis de radiación es el rad. Todo ser vivo sobre la Tierra recibe anualmente alrededor de un décimo de rad a causa de factores ambientales naturales, como los rayos cósmicos que nos llegan desde el centro de la galaxia, o la radiactividad natural de la corteza terrestre. Dosis similares a este valor se consideran relativamente libres de riesgo debido a que la vida que hoy conocemos sobre nuestro planeta ha logrado desarrollarse y evolucionar en la presencia continua de estos niveles de radiación. En el extremo opuesto, una dosis de 400 rads se considera letal para 50% de los seres humanos expuestos a ella. Las muertes ocurren dentro de los 30 días posteriores a la exposición, y aquellos que consiguen sobrevivir lo hacen gracias a la atención médica especializada.

La dosis inmediata causada por una explosión nuclear puede llegar a los millones de rads cerca del lugar de la detonación, pero es rápidamente atenuada por el aire. En el caso de una bomba de alto rendimiento (megatones), la zona de dosis letal se sitúa adentro de la región devastada por el calor y la presión, por lo que la radiación inmediata no contribuye con nuevas víctimas. Para bombas pequeñas (pocos kilotones), la zona de dosis superior a los 400 rads coincide con la zona donde los efectos de la onda de choque y del calor son causa probable de muerte.

Pulso electromagnético

En contraste con los tres efectos inmediatos ya descritos, el pulso electromagnético no causa ni la destrucción física de viviendas ni daño directo a los seres vivos. En cambio, puede ser devastador para los sistemas telefónicos, de comunicaciones, de cómputo, y en general para cualquier circuito que contenga componentes electrónicos. Los efectos del pulso llegan a miles de kilómetros de distancia de la explosión.

Al detonar una bomba nuclear se produce una gran cantidad de rayos gamma emitidos en todas direcciones. Estos rayos se encuentran con las moléculas del aire, les arrancan algunos de sus electrones que son así acelerados, y se produce un pulso de campo electromagnético que se desplaza por el espacio a la velocidad de la luz. Ya que la intensidad inicial de radiación es muy grande, las diferencias de potencial producidas por este fenómeno son inmensas, llegando a alcanzar miles de voltios por metro. Diferencias de potencial de esta magnitud inducen corrientes del orden de miles de amperes en los materiales conductores encontrados por el pulso. Estos pueden ser las líneas de alumbrado, las antenas, los aparatos de radio y TV, las estaciones de transmisión y las computadoras. Como estos equipos por lo general no están protegidos contra corrientes tan altas, seguramente quedarán inservibles una vez pasado el pulso. Otros sistemas que podrían resultar dañados por el pulso electromagnético son los de control militar, que quedarían así incapacitados para responder al ataque.

Se estima que una sola bomba de un megatón detonada a gran altura (unos 500 km) sobre el centro de los Estados Unidos o la URSS, podría destruir gran parte del sistema de telecomunicaciones, la red de distribución de energía eléctrica, y dañar seriamente el equipo de radares, aviones y misiles militares.

Una posible protección contra los efectos del pulso consistiría en encerrar todos los circuitos en "jaulas" metálicas con excelentes conexiones a tierra. Sin embargo, esto no se puede hacer con todas las líneas de teléfono ni las de energía eléctrica debido al altísimo costo de la operación. Las medidas de seguridad contra los efectos del pulso electromagnético, que son hoy en día parte fundamental de cualquier estrategia basada en la capacidad de respuesta ante un ataque nuclear, se limitan al blindaje del sistema de comunicación militar.

El milenarismo nuclear

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Desde los inicios del programa atómico militar los científicos y técnicos

envueltos en dicho programa pasaron a ser el germen de una casta de funcionarios

especializados en el secreto oficial, el ocultamiento de información y en el aislamiento

del saber. A principios de los años cincuenta, el fisico austriaco Robert Jungk recorrió

algunas de las instalaciones y laboratorios donde empezaba a desarrollarse la tecnología

bélica nuclear. De esto quedó un testimonio en su libro El futuro ha comenzado, cuando

describe la atmósfera interna de secretismo y autocensura que reina entre los científicos

del laboratorio de los Alamos:

"Ni en sus casas ni entre amigos hablan de lo que hacen en los laboratorios.

Cuando alguien menciona algo de lo que ocurre dentro de la zona de trabajos técnicos

celosamente guardada, lo hace en términos anodinos, con los que disimula el carácter

aterrador de los esfuerzos que se realizan allí para conseguir armas atómicas cada vez

más perfectas. Análogamente a lo que ocurre entre los pueblos primitivos, que nunca

llaman a sus monstruos por sus verdaderos nombres, así tampoco se habla aquí de pilas

atómicas, sino de "ollas", y las bombas atómicas son "petardos" (...) La enfermedad más

temida en los Alamos es un "resfriado", el accidente de trabajo más peligroso, para

evitar el cual se han adoptado innumerables medidas de protección; no es más que "una

pequeña quemadura". Estas dos palabras tan corrientes en la vida cotidiana disimulan

las nuevas y peligrosísimas intoxicaciones que causa la radiactividad."

Así es como estos héroes de la modernidad se refieren a su trabajo; no con la jerga críptica que esperaríamos de ellos, sino con unos términos sacados de una mala novela de espías. La frivolidad a la hora de usar eufemismos para ocultar su trabajo da tanta risa como miedo.

Jungk se entrevista con diferentes científicos, alguno de ellos, descorazonado

por la imagen esotérica que pesa sobre ellos, le asegura:

"Por lo demás, somos como todo el mundo -objetó otro de nuestros vecinos de

mesa-. Nos gustaría que las gentes de fuera de aquí comprendieran de una vez que

nosotros, los físicos y los químicos que nos ocupamos del átomo, somos unos mortales

tan normales y corrientes como todos los demás. A juzgar por la cartas que recibo de

algunos de mis amigos, se nos considera como si fuéramos una especie de brujos o, peor

todavía, una especie de robots. Cuando salga de los Alamos cuente usted por el mundo

que no llevamos capirotes de brujos, que no tenemos cerebros electrónicos dentro de

nuestros cráneos, ni contadores de Geiger en nuestros pechos. No somos monstruos.”

 

Desde luego, Jungk salió de los Alamos, pero aunque no describió a estos

hombres como brujos con capirote, ni como robots, lo que habría resultado

tremendamente trivial y engañoso, los dibujó años más tarde, en su libro El Estado

nuclear, como un nuevo gremio peculiar, una "casta sacerdotal" -así los describía

Lewis Mumford- investida de ominosos poderes y grandes responsabilidades. Así podía

afirmar:

"Respecto de los poderes de nuestro tiempo, el experto ha venido a ocupar la

plaza en otro tiempo reservada a la gracia divina, mediante la cual los señores

legitimaban lo que hacían y deshacían."

Jungk describe a los investigadores nucleares como a un nuevo "clero",autoerigido. Un clero más cerca de Mefistófeles que de Dios, aunque alguno de ellos

parezca querer defenderse de tal identificación [Hablando de Alvin M. Weinberg, uno de los más célebres iIillovadores nucleares, Jungk señala:
"Weinberg se ha comparado con Mefistófeles, el tentador diabólico. En 1973 en una controversia que tuvo lugar en Luxemburgo, dejó entender que conocía una versión de la tragedia en la que Fausto
concluía un pacto no con el diablo, sino con Dios."]
 
Interludio
 
En una facultad de Física de una universidad europea, una mano anónima escribió en una pared: “Dios ha muerto, viva el átomo”. La intención del aprendiz de Niezstche atómico debía de ser blasfema, pero si la tomamos literalmente, describe de forma paródica el culto al átomo de los nuevos clérigos. Como los sacerdotes, son celosos custodios de lo que monopolizan y les da poder. Dios y el átomo pueden ser intercambiables, al fin y al cabo, Sodoma y Gomorra fueron reeditadas en el siglo pasado con el bombadeo de dos ciudades japonesas.
 

Tal vez, sea este ocultismo el lado más pintoresco de la jerarquía científica dentro de la

nueva estructura del poder. Mientras el conocimiento científico general tiene pánico al misterio, la nucleocracia hace de él parte de su liturgia, lo cual es chocante. Al fin y al cabo, la tecnología de la bomba podía justificar

su secretismo y sus prerrogativas en la época de la guerra fría, por motivos obvios. Pero

más allá de eso, la tecnología nuclear supone una especialización del conocimiento y

una concentración de la responsabilidad de la gestión, que anula cualquier decisión

política ante los imperativos técnicos.

En cuanto a la relación entre ciencia y poder atómico, los autores del libro Les

servitudes de la puissance establecen algunos rasgos destacables que nos interesa

enumerar aquí.

En primer lugar, en la industria nuclear aparecen dos clases muy diferenciadas

de trabajadores. Por un 1ado, trabajadores sin apenas cualificación, por otro lado, los

científicos. Los autores vienen a decir que los técnicos y operarios intermedios tienden a

desaparecer. La gestión pasa a manos de los "hombres de ciencia", normalmente, los

fisicos. El trabajo alcanza un grado de abstracción máximo. Se crea una élite nuclear

directiva. "El proceso de trabajo energético se convierte el algo totalmente abstracto, tan

extraordinariamente fragmentado y frágil que su síntesis no es posible ni a la escala de

la central, ni a la del grupo productor de electricidad, ni siquiera totalmente a la del

Estado."

En segundo lugar, el fisico pasa a primer plano. El triunfo del nuclear supone el

ascenso imparable del físico como científico vedette en la esfera del Estado. "Militar o

civil, el nuclear habrá sido en todas partes el instrumento de la ascensión al seno de las

estructuras de Estado de la nueva élite científica de fisicos."

Finalmente, los límites entre la fábrica y el laboratorio se difuminan.

En la fábrica-laboratorio nuclear el entramado técnico y científico asegura

igualmente la mínima presencia de ejecutantes humanos, carne de cañón (de átomo mejor dicho) sometida por otro lado a

reglamentaciones tan severas que sus estatus de "trabajador libre" -que era una de las

premisas del capitalismo- se desdibuja notablemente. La adscripción a la fábrica nuclear

del operario parece indicar un retorno perverso y distorsionado de la vieja corporación

preindustrial de gremios compartimentados.

Pero la función desempeñada por la "casta" científica en el desenvolvimiento del

nuclear no podria ser entendida sin aludir a 1as estrategias y 1as imposiciones que el

Estado hace sufrir a las poblaciones. No nos convendría olvidar que el Estado nuclear,

antes que nuclear, es Estado. Fred Cottrell, en su libro clásico Energía y sociedad,

apuntaba una reflexión curiosa que tal vez tenga algo que ver con esta cuestión: " Los

valores aprendidos en la familia de los mayores y vecinos, a veces excluyen las

relaciones necesarias para la tecnología de alta energía. Tales normas pueden entorpecer

las operaciones eficientes de la empresa y, si se las cumpliese estrictamente, hasta

podrían tomar impracticable la nueva técnica. A la inversa, la adopción de nuevas reglas

imprescindibles para las nuevas técnicas, muchas veces destruye por completo el

sistema social existente. En esas circunstancias resulta casi imposible que exista una

estrecha relación entre la moralidad y la ley, entre lo que se enseña en la familia y en el

barrio y lo que exige el estado. Lo que se ha enseñado a querer a la gente choca con lo

que más adelante ésta descubre que tiene que hacer.”

Sabido es que la industria nuclear, de una forma peculiar según cada país, fue

ampliamente apoyada -o incluso generada- por el Estado. Pero tal vez, no sea esta la

cuestión más determinante. Es evidente que el Estado tendrá que obrar como garante

último, en cuestiones de seguridad, control y medidas excepcionales con respecto a la

industria nuclear, mientras que en muchos casos financia la red de infraestructuras. En

un caso de una competencia técnica tan compleja, y de un peligro tan devastador, la

imposición de la energía nuclear sólo puede ser la obra del Estado, y no de la simple “libre competencia”. Por eso la energía

nuclear es del todo ejemplar: demuestra de manera diáfana cual es el verdadero carácter

del poder público (desde luego, implicado en todas las demás elecciones técnicas e

industriales, pero aquí en una dimensión mayor).

Cuando lo que Cottrell llama "sociedades de alta energía" se abren paso en la

historia reciente, el Estado desnuda su rostro y se convierte en planificador y ejecutor de

la destrucción concienzuda de las viejas relaciones sociales. No puede actuar de otro

modo, está en su esencia, el poder público tergiversará sus intenciones, falsificará,

utilizará todos los medios para suavizar las contradicciones que surgen entre la vieja

moral relacional y las imposiciones técnicas del presente. Pero si estas contradicciones

no consiguieran ser domeñadas, se recurriría fácilmente a la fuerza armada.

La simbiosis entre poder del Estado y energía nuclear fue descrita con astucia e

ironía en el opúsculo La nuclearización del mundo:

"Así, por ejemplo, Pierre Tanguy, director del Instituto de Protección y

Seguridad Nuclear en el Comisariado de Energía Atómica, ya citados en el transcurso

del presente trabajo, quien, después de haber definido "el objetivo de la seguridad

nuclear" como "el asegurarse de que en todo momento el nivel de riesgo sea lo

suficientemente bajo para poder ser aceptado", demuestra irrefutablemente, aunque

ahorrando con amabilidad al lector toda la senda de su razonamiento, que "sólo los

poderes públicos están en condiciones de definir lo que debe ser el nivel aceptable". Por

supuesto, ya que igualmente son los únicos que disponen de informaciones completas

acerca de la naturaleza de aquello que debe ser aceptado; y por otra parte, también es ,

cierto que quien impone una cosa es quien la define, y no quien no tiene más remedio

que aceptarla. No entreteniéndonos más en la exégesis de los numerosos encantos que

encubre este lacónico enunciado, hemos comprobado que la atenta escucha de los

portavoces de la nuclearización permite que reconozcamos, por encima del guirigay más

o menos cacofónico de las argucias técnicas, el lenguaje mismo, altivo y sin réplica, del

Estado.
04/07/2006 21:59 Enlace permanente. Tema: Nuke-nuclear No hay comentarios. Comentar.

El calentamiento global es una realidad

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En 2001, al menos dieciséis grandes academias de ciencias de todo el mundo, publicaron una declaración que dice, entre otras cosas:

El trabajo del Panel Intergubernamental Sobre el Cambio Climático (en inglés Intergovernmental Panel on Climate Change –IPCC- ) representa el consenso de la comunidad científica internacional sobre la ciencia del cambio climático. Reconocemos al IPCC como la fuente de información más fiable sobre el cambio climático y sus causas y suscribimos su método para alcanzar el consenso. A pesar del creciente consenso de la ciencia con afinando sus predicciones sobre el cambio climático global, recientemente se han expresado dudas sobre la necesidad de mitigar los riesgos que representa el cambio climático. Consideramos que esas dudas no están justificadas.

…apoyamos las conclusiones de IPCC de que existe una probabilidad de cómo mínimo un 90% de que las temperaturas seguirán subiendo, esperando que la temperatura global promedio aumente para el 2100 entre 1,4 y 5,8 grados centígrados respecto de los niveles de 1990.

Ahora resulta evidente que las actividades humanas están contribuyendo adversamente al cambio climático global. Los negocios habituales ya no pueden seguir siendo igual. …urgimos a todo el mundo, a las personas a los hombres de negocios y a los gobiernos a tomar acciones inmediatas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. El resultado de la evidencia científica exige ahora pasos efectivos para evitar cambios dañinos para el clima de la tierra..

En su declaración, las academias científicas se refieren a un informe en cuatro volúmenes publicado por el IPCC en 2001, titulado Cambio Climático 2001. El primer volumen trata edl caso científico, un gigantesco, multifacético y multidisciplinario edificio de investigación empírica minuciosa y de argumentos que convergen en un grupo de conclusiones comunes. Por ejemplo:

A escala mundial, es muy probable que los años 90 hayan sido la década más calurosa y 1998 el año más caluroso según los instrumentos, desde 1861

Nuevos análisis de datos autorizados del hemisferio norte, indican que el aumento de temperatura en el siglo XX va a ser el mayor de cualquiera de los siglos en los últimos mil años..

Los datos de satélite muestran que es muy probable que haya habido una disminución de alrededor de un 10% de la extensión cubierta por la nieve desde los años 60 y las observaciones terrestres muestran que es muy probable que haya habido una reducción de unas dos semanas en la duración de la capa de hielo de lagos y ríos en latitudes medias y altas de hemisferio norte, a lo largo de siglo XX.

Ha habido un retroceso generalizado de los glaciares de montaña en regines no polares, a lo largo del siglo XX.

Las extensiones de hielo de primavera y verano del hemisferio norte han disminuido entre un 10 y un 15% desde los años 50. Es posible que haya habido una disminución de alrededor de un 40% en el grosor del hielo de mar Ártico entre finales del verano y comienzos del otoño en las últimas décadas y un declive

considerablemente más lento en el grosor del hielo marino en invierno..
Uno de los descubrimientos más dramáticos del informe se refiere al hundimiento de lo que han sido las plataformas de hielo del círculo polar Ártico. Los estudios de satélites llevados a cabo por la NASA han mostrado recientemente que el hielo perpetuo del Ártico ha estado disminuyendo a un ritno promedio de un 9% por década.Las fotos anteriores de satélites demuestran lo dramático que es este retroceso. Pero sus implicaciones van mucho más allá de la transformación del paisaje norte mundial. La inexorable fusión del hielo marino podría distorsionar las corrientes oceánicas, que ayudan a regular y moderar el clima global, lo que lleva a un cambio climático abrupto. Esas corrientes son absolutamente cruciales para el funcionamiento familiar de la biosfera y de todos los ecosistemas, incluyendo a la agricultura. Pero un gran cambio de las corrientes de convección de los océanos del mundo (de los que la corriente de Golfo es la mas famosa) harían de la Tierra un mundo muy diferente al que la civilización se ha adaptado. Este será el tema del artículo siguiente.

La decreciente capa de nieve y hielo lleva a un mayor calentamiento de la superficie de la tierra. Así como los objetos negros absorben la energía electromagnética, la nieve y el hielo blancos en los polos son un reflector excelente, por lo que la luz y el calor del sol rebotan en la superficie de nuestro planeta y vuelven al espacio (un efecto conocido como albedo). Al fundir la nieve y el hielo polar, el calentamiento global, el albedo de la Tierra disminuye, lo que permite que la Tierra absorba y retenga más energía. Esto, a su vez, puede llevar a un descenso de la capa de nieve y hielo, que termina siendo una realimentación positiva que aumenta incesantemente el calentamiento global.

Volviendo al informe del IPCC, otras observaciones de importancia son el aumento del nivel promedio de los mares en el siglo XX y el del calor promedio mundial que contienen los océanos desde los años 50. La lluvia promedio ha disminuido en las latitudes media y alta de hemisferio norte, durante el siglo XX, al mismo tiempo que parece aumentar sobre las masas terrestres ecuatoriales. Las latitudes medias y altas del hemisferio norte han visto aumentar alteraciones del clima, así como un aumento de la cubierta de nubes. Ha habido una reducción de la frecuencia de las temperaturas extremadamente bajas y un menor aumento en la frecuencia de las temperaturas extremadamente elevadas. Episodios como el de El Niño o fenómenos como la Oscilación del Sur se están haciendo más frecuentes, más persistentes y más intensos. Y en algunas regiones, particularmente en África y Asia, la frecuencia e intensidad de las sequías.

El IPCC trata de cuantificar los efectos inducidos por el hombre sobre el cambio climático. Señala que la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, ha aumentado en un 31% desde 1750. El informe dice que el 75% de dióxido de carbono antropogénico (inducido por el hombre) de los últimos 50 años, es debido al quemado de los combustibles fósiles, y