posindustrial

El final de una época y el inicio de otra. ¿Está usted preparado?

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18/06/2006

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19/06/2006

Nuestra vida actual es insostenible

No es posible que el nivel de vida de todo el mundo en La Tierra aumente hasta el actual nivel per capita de los países ricos de consumo de energía, minerales, madera, agua, comida, fósforo, etc… Estos niveles de consumo son la causa directa de muchos de los alarmantes problemas globales de ahora amenazan nuestra supervivencia, especialmente el agotamiento de los recursos, la pobreza del tercer mundo, conflictos armados, la destrucción del medio ambiente, y la menguante calidad de vida.

 

Muchas líneas de discusión conducen a esta conclusión general sobre la magnitud del exceso.

 

Consideremos por ejemplo,

 

--- Si los 9 mil millones de personas que pronto viviremos en La Tierra consumiéramos los recursos al ritmo actual per capita de los países ricos, la producción de recursos anual a nivel mundial tendría que ser ocho veces mayor de la que es ahora. Todos los recursos estimados potencialmente recuperables de combustibles fósiles ( asumiendo dos billones de toneladas de carbón ) se agotarían en unos 18 años.

 

--- “Análisis de footprint” indica que la cantidad de tierra productiva que se necesita para proveer a una persona de Australia de comida, agua, energía y terreno para vivir es de entre 7 y 8 hectáreas ( ha ). El mismo análisis para Estados Unidos se sitúa en 12Ha. Si 8 mil millones de personas tuvieran que vivir como los australianos, se necesitarían aproximadamente 70 mil millones de Ha de tierra productiva. Sin embargo, la cantidad total disponible en todos el planeta es solo de 8 mil millones de Ha.

 

--- Científicos atmosféricos han estimado que si la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera tiene que mantenerse por debajo del doble de los niveles de la era pre-industrial, los niveles de emisiones anuales deben mantenerse en torno a los 9 mil millones de toneladas. ( Enting, 1994 ). Para una población de 9 mil millones esto significa que el límite per capita es de 1 tonelada por año. Actualmente el nivel australiano de emisión per capita solo por quemar combustible es de 16 toneladas (no mucho peor que otros países desarrollados).

El objetivo de poner estos supuestos es hacer manifiestamente obvio que nosotros no estamos un poco por encima de los niveles de sostenibilidad en demanda de recursos e impacto ecológico – estamos mucho más allá de los niveles de sostenibilidad. La forma de vida del mundo rico, sus sistemas y su “calidad de vida” es enormemente insostenible, y nunca podrá ser extendido a toda la población mundial. Tenemos que enfrentarnos a una dramática reducción en nuestros actuales niveles per capita de producción y consumismo.

 

Ahora añádele el absurdo compromiso del crecimiento económico.

 

Vayamos ahora al gran problema. La mayor preocupación no son los presentes niveles de uso de recursos e impacto ecológico. Esta es que los niveles aumentarán para continuar con la obsesión de continuamente incrementar nuestra producción y consumo. El objetivo supremo en todos los países es aumentar las ganancias, “calidad de vida” y el PIB tanto como sea posible, constantemente y sin ninguna noción de un límite.

 

Pocos economistas o políticos estarán satisfechos con un 3% de crecimiento económico. Si asumimos a) un 4% de crecimiento económico anual, b) una población de 9 mil millones, c) toda la población mundial llega hasta la “calidad de vida” que nosotros en el mundo rico tendremos en el 2070 contando con un 4% de crecimiento hasta entonces, el volumen total de la economía mundial debería ser 120 veces mayor del que tenemos ahora. Incluso si asumimos solo un crecimiento del 3% en los países ricos y los del tercer mundo solo subiendo hasta la “calidad de vida” actual de los países ricos, se multiplica por 14.

 

Así que incluso pensando que los niveles actuales de producción y consumismo son enormemente insostenibles, la determinación de tener un incremento continuo en los beneficios de recursos y económicos multiplicará esto varias veces en las próximas décadas. Ahora es imposible hacer que la gente o los gobiernos simplemente piensen sobre esta crítica a los “límites del crecimiento” de nuestra situación. Es también una sociedad enormemente injusta

 

Nosotros en los países ricos no podemos acercarnos a nuestros niveles de “calidad de vida” en ningún lugar si no estuviéramos tomando mucho más de lo que nos corresponde de los recursos del planeta. Nuestro consumo per capita de recursos tales como el petróleo es de unas 17 veces el de la mitad más pobre de la población del planeta. El 20% de la población más rica del planeta está consumiendo alrededor del 75% de los recursos producidos. Mucha gente obtiene tan poco que la malnutrición afecta a 1.200 millones de personas y más de este número tienen agua peligrosamente sucia para beber.

 

Esta grosera injusticia se debe primariamente debido al hecho de que la economía global funciona con los “principios del mercado”. En el mercado, la necesidad es totalmente irrelevante e ignorada; los bienes van principalmente a aquellos que son ricos, porque ellos pueden ofertar el pagar más por ellos. En consecuencia, nosotros en los países ricos obtenemos prácticamente todo el mercado del escaso petróleo y madera, mientras miles de millones de personas que lo necesitan desesperadamente obtienen nada. Incluso más importante, el sistema de mercado explica porque el desarrollo del tercer mundo es tan inapropiado para las necesidades del tercer mundo. Lo que se desarrolla no es lo que se necesita; es siempre lo que dará más beneficio a la gente con capital para invertir. Entonces hay desarrollos en plantaciones para exportación y en factorías de cosméticos, pero no en granjas y compañías en las que la gente pobre pueda producir para si mismos las cosas que ellos necesitan.

 

Estas son las razones por las que muchos ahora reconocen el desarrollo convencional como una forma de pillaje. El tercer mundo ha sido desarrollado hasta un estado en el que sus tierras y su trabajo benefician al rico, no a la gente del tercer mundo. La “calidad de vida” del mundo rico no podría haber llegado tan alto si la economía global fuera justa.

Chernóbil

Chernóbil

 

 

 

Chernóbil (Чорнобиль, en ucraniano) es una ciudad de Ucrania, situada a unos 100 km al norte de Kiev, con unos 44.000 habitantes (antes del accidente de la central). Un importante nudo de industria y comercio, especialmente en el siglo XIX. El nombre Chernóbil significa Jenjibre en ucraniano. La ciudad es asociada con el accidente ocurrido en la central nuclear de Chernóbil (que tiene el mismo nombre que la ciudad a pesar de estar a una considerable distancia de la misma y de haber ciudades como Prypiat más cercana a la propia central), el 26 de abril de 1986.

 

A la 1:23 de la noche, el reactor número 4 de la central nuclear se escapó al control, como consecuencia de una prueba mal llevada a cabo y de los defectos en la construcción de la central. Ésta se sobrecalentó hasta estallar, expandiendo la radiactividad en un radio de más de 30 kilómetros.

 

La cifra oficial de muertos se cifra en 30 personas (no hay que olvidar que el gobierno del aquel entonces consideró el accidente secreto de estado durante varios días, impidiendo la prevención de posibles accidentes futuros y minimizando las consecuencias reales del fallo), pero por supuesto se sabe que es de más de miles, otras fueron evacuadas. Se produjo una nube radiactiva que viajó en sentido noroeste por Europa. Cientos de miles de personas se vieron afectadas de una u otra forma a lo largo de los años.

 

¿EL PRÓXIMO CHERNOBIL?

 

Tabú: “No puede suceder aquí”.

 

Realidad: Si bien es cierto que el desastre soviético tuvo mucho que ver con negligencias y fallos de diseño, las posibilidad de otro accidente grave no es nula. Cuantas más centrales se construyan, más boletos en la lotería. Conforme el precio del petróleo siga subiendo, las voces a favor de la nuclearización total de la generación eléctrica van a aumentar. Igualmente, las centrales existentes en muchos países tienen 40 ó más años, por lo cual el efecto del tiempo se va dejando notar. Una manutención inadecuada puede ser un riesgo.

 

Otro factor para un Chenobyl futuro es el terrorismo, ya sea externo o interno. De origen externo: unos islamistas secuestran un avión y lo estrellan contra una central. No me digan que un secuestro aéreo es imposible, visto lo visto...Se dice que el edificio principal de una nuclear, con su doble blindaje (cúpula exterior y recubrimiento del núcleo del reactor) puede soportar un impacto así. ¿Se ha probado en una situación real?

 

Por otra parte, el ataque podría ser contra una zona desprotegida de la central, como la zona de almacenamiento de combustible usado, o los transformadores. Eso dejaría fuera de combate a la central y podría provocar un fallo en el reactor o la dispersión de radiación al exterior.

 

Terrorismo interno: un empleado (infiltrado o simplemente loco) provoca un fallo a posta en la central. Esto parece de película, pero ¿acaso no ha pasado en empresas menos peligrosas que un empleado la tome sabotee el trabajo? La presión laboral puede hacer “milagros” en personas propensas al desequilibrio.

 

Por último, está el peligro de la guerra; no ya nuclear, sino convencional. Hasta ahora, la mayoría de centrales están en Occidente, donde el peligro de guerra es mínimo (no será perpetua esa “paz”). Pero en el Tercer mundo se están empezando a construir muchas centrales. Y son zonas de riesgos potenciales. El ejemplo paradigmático es Irán. Tiene mucho interés por lo nuclear (civil y/o militar); EE.UU. puede preparar ataques aéreos, si una central nuclear iraní recibiese un impacto directo de una bomba de 1 TM, ¿qué sucedería?
19/06/2006 23:47 Enlace permanente. Tema: Nuke-nuclear No hay comentarios. Comentar.

De profecías e incertidumbres

Vivimos en tiempos de crisis, pero pocos se atreven a decirlo en voz alta, por miedo a que les llamen “apocalípticos”.
Durante un tiempo, eso que en tiempos se llamaba el socialismo (luego izquierda, progresismo,
radicalismo, etc...) tuvo una visión milenarista del mundo, basada en certezas y leyes
históricas inamovibles. La lucha de clases, la inevitable acumulación de capital merced a las
plusvalías, la fatalidad de la revolución final y el posterior advenimiento del socialismo y la
sociedad sin clases...eran hechos ciertos que si no habían sucedido, iban a verse tarde o temprano.
El determinismo era dueño y señor de la economía, la historia, la ideología.
Sin embargo, pasaba el tiempo y las profecías no se cumplían o se cumplían sólo en parte.
Y en esto, se nos hunde la Unión Soviética, depositaria de las "esencias" de la "izquierda"
(al fin y al cabo, incluso los más críticos con el sovietismo tenían a la URSS como punto de referencia
negativo para sus andanzas).
Recogidos los restos del muro en diversas vitrinas necrofílicas, hubo una reacción hacia lo
apocalíptico y plañidero: el capitalismo había vencido, todo estaba perdido, el deterioro ecológico
iba a continuar imparable, los robots iban a reemplazarnos en no muchas décadas...
Los años 90 tenían el acompañamiento musical de los fúnebres "grunges", mientras en lo político
cundía el pánico ante un futuro que ya no era "rojo", sobre todo en el mundo occidental.
Ahora bien, al final de la década resurgen las tendencias anticapitalistas con el llamado
movimiento antiglobal (luego conocido como "altermundialismo").
Hoy por hoy, hay una reacción casi instintiva en muchas personas en observar la realidad buscando
tendencias de lo que puede suceder. Hay quien se niega a ver más allá de lo que tiene en el presente
alegando que no necesita augures ni profetas de saldo. Nos dirán que que este no es tiempo de dogmas,
 de certezas ni verdades absolutas: estas personas dicen fiarse del azar, de la incertidumbre...
También aducen como crítica al análisis del presente y a la especulación futura el hecho de que la realidad
es hoy muy compleja y no se puede reducir a una serie de principios y predicciones.
Estos escépticos han cometido el error contrario al de los visionarios del pasado: han renunciado (por
necedad o por interés en que todo siga igual) a la capacidad de la mente humana de anticipar lo que va a
suceder, no por ciencia infusa ni por revelaciones misteriosas, sino por el razonamiento.
Si bien es cierto que no hay un guión escrito en los acontecimientos históricos (contra la creencia
generalizada entre el sector más estúpido de los conspiracionistas), afirmar que todo es caos ininteligible
y encima regodearse en ello, es una falacia. Falsedad eso sí, bien cómoda para los filósofos del régimen,
que así se evitan ir al fondo de los asuntos que pueden ser molestos para sus patrocinadores.
El azar, la incertidumbre, lo inesperado, como se quiera llamar, es un factor que hace imposible una
visión determinista a ultranza de la realidad humana. Pero no podemos dejar de lado que en medio del
aparente caos existen indicios, tendencias que nos dan pistas acerca de por dónde van los tiros.
Que tales tendencias lleguen a uno u otro resultado, será cuestión de azar o de intervención consciente
para desviar el curso de los acontecimientos en tal o cual sentido.
No hay reduccionismo en una visión realista del mundo, porque las tendencias e influencias marcadas por
el contexto sociohistórico, las contingencias biológicas y otros factores más o menos conocidos condicionan,
pero no determinan la actividad humana.
19/06/2006 23:31 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

¿¿¿De qué va esto???

Este es nuestro primer mensaje en serio en este blog. Y como es el primero, vamos a dejar las cartas sobre la mesa. No pretendemos vender motos ni prometer paraísos terrenales, tampoco queremos ganar votos ni dinero ni influencias.

Somos personas convencidas de que esta sociedad, este sistema en el que vivimos, tiene fecha de caducidad. Pero tranquilos, no pretendemos hacer proselitismo, no formamos parte de sectas, no somos mormones, adventistas, testigos de Jehová ni anarcoprimitivistas. Tampoco nos adscribimos a partidos políticos, sindicatos ni movidas políticas organizadas. Si bien es cierto que tenemos una visión crítica de la realidad actual y que vemos lo que la mayoría no quiere ver (de momento); se nos puede considerar de izquierdas, por decir algo, en todo caso. Este es un blog laico, por lo cual no vamos a meter profecías religiosas, aunque tampoco vamos a hacer propaganda del ateísmo doctrinario (que a su modo también es una religión). Todo lo que se ponga aquí tendrá una base razonable y sujeta a análisis/crítica.

El tema de este blog es la transición del industrialismo (lo que otros llaman capitalismo o civilización occidental) a algo que está borroso aún y que provisionalmente llamamos "era posindustrial".

Todo elmundo que conocemos es el que comenzó con la revolución industrial hace casi 3 siglos. Ese mundo, por razones bien argumentadas e indicios racionales, esta empezando a desmoronarse. Tranquis, no será el fin del mundo sino el fin de este mundo; tampoco va a ocurrir de golpe, sino que va a ir sin prisa pero sin pausa durante unas décadas. ¿Qué vendrá después de esto? La idea de un retorno a la edad media, tan querido por los reaccionarios y tan temido por los progresistas, es sólo una hipótesis pueril. El mundo industrial dejará lo mejor de sí (restos de conocimiento y tecnología) y lo peor (residuos y extinción de especies) al mundo posindustrial. Será un mundo diferente a este pero también al preindustrial.

Explicarlo va a ser la misión de esta web. Pero no podemos quedarnos en el pesimismo llorón, también vamos a dar consejos y a pensar cómo se pueden ir capeando estos grandes cambios mundiales que serán seguramente traumáticos para todas las personas...pero mucho más para quienes no estén enterados y preparados.

Vivimos en una época en cierto modo semejante a los últimos tiempos de Roma o cualquier otra civilización en decadencia: tiempos en que la barbarie convive con el refinamiento excesivo. Son tiempos de oscuridad creciente hasta que viene "el recambio" de una nueva sociedad; tiempos de dolor pero también de esperanza.

Vamos a centrarnos en los factores que están minando ahora mismo el mundo industrial, en concreto: tensión internacional (guerra-terrorismo), deterioro ecológico (Cambio climático), y sobre todo el agotamiento de materias primas (en especial el petróleo). Luego ya iremos tratando la preparacón posible para lo que pueda venir.

19/06/2006 23:25 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

20/06/2006

Cuatro formas de acabar con el mundo?

Hace unas semanas el canal Cuatro emitió un ¿documental? Antes del programa de ¿misterio? (mejor dicho de miedo serie B) de Iker Jiménez.

 www.cuatro.com/programas/actualidad/acabarconelmundo/

Lo esperábamos con interés porque ya estábamos interesados en el asunto del “fin de ESTE mundo”. Mucha BBC y mucho científico (¿figurante?) sentando cátedra, pero el resultado nos pareció realmente mediocre, por no decir cutre. Veamos, según este “terrible” programa, el caos puede llegar por:

 

1- Un “cacho” de una montaña en la isla de La Palma (sí, en las Islas Afortunadas) se cae al mar y genera un enorme maremoto. Como era de esperar, las ima´genes de devastación se suceden en Nueva York, que para los anglosajones representa el “Mundo entero”. Al resto de países bañados por el Atlántico que les den. No se sabe si los brasileños están bailando samba submarina en Río o si en Senegal hacen surf a la fuerza. Etnocentrismo occidental (anglo por más señas). Por lo demás, la posibilidad de un maremoto o tsunami de esa magnitud es posible, pero vamos a ver, ¿representa eso el fin del mundo? Me parece que en Madrid o México D.F. no les afectaría...

2- Un meteorito enorme impacta en Berlín. Se ve que a los guionistas no les gusta el chucrut o algo así, porque mira q      ue es grande el mundo para que siempre caigan los pedruscos en EE.UU. o Europa occidental. Por mera extensión, un meteroro caería primero en el mar, y si no, probablemente caería antes en Rusia y China, que para eso está sobrados de kilómetros cuadrados. Etnocentrismo catastrófico. Lo único divertido del reportaje es que a los cerebros que deben salvar a la humanidad no se les ocurre otra cosa que disparar misiles nucleares al pedrusco, logrando que se convierta en una “pedregada” letal. ¡Menudo remedio”

3- Una acongojante epidemia diezma Londres. Esto tiene visos de verosimilitud si pensamos en una reedición de la pandemia de gripe de 1918, pero por desgracia, el tratamiento dramático del asunto era más bien patético (imagen: la tonta de la madre se deja el coche abierto con el bebé dentro y las llaves puestas...para que algún pirado se “pire” con el auto...en fin).

4- Un agujero negro que sale durante un experimento en un acelerador de partículas. Hipótesis totalmente absurda si se piensa que el acelerador acelera partículas subatómicas de masa ínfima y un agujero negro es lo que aparece cuando se colapsa una estrella (ergo tiene una masa enorme).

Lo más penoso de todo esto es que no se nombran para nada posibilidades menos espectaculares pero más probables, empezando por la amenaza de la energía nuclear “pacífica”, el agotamiento de materias primas o el declive psicológico-social.

Este tipo de pseudo-documentales, igual que el cine de catástrofes, es nefasto para cualquiera que pretenda percibir los peligros REALES y ACTUALES a que se enfrenta la especie humana; pues distrae de lo que realmente amenaza a corto plazo a la humanidad y trivializa la noción de colapso mundial.

En suma, no os habeis perdido nada si no lo visteis.

posdata: Aquí explican lo del agujerito negro mejor que Posindustrial.

http://malaciencia.blogspot.com/2006/05/cuatro-maneras-de-acabar-con-el-mundo.html

20/06/2006 20:12 Enlace permanente. Tema: Varios Hay 16 comentarios.

Consejos para hoy y mañana

Hacer lo que sigue no va a salvar al mundo actual ni va a aminorar los efectos de la transición, pero serán útiles para cambiar poco a poco de mentalidad. Además, hasta son prácticos y todo.

HOGARES SOSTENIBLES Y ECONOMÍA DOMÉSTICA

Los hogares son pequeños sistemas integrados a ecosistemas más amplios. La gestión del ecosistema-hogar requiere las mismas capacidades y actitudes que necesitamos para gestión sostenible de otros ecosistemas. SISTEMA: Totalidad conformada por diferentes elementos que se influyen recíprocamente en el decurso del tiempo y tienen un propósito común. El cuerpo humano, una persona, un hogar o un municipio son sistemas y pueden ser gestionados como tales.

 

La educación para la sostenibilidad debe ser una educación global que reconozca la totalidad de aspectos que debemos tener presentes cuando tratamos con estos sistemas complejos que son las personas: su psicología, sus emociones, la salud, la actividad física, la seguridad económica, las capacidades y habilidades, etc. Tener cuidado del hogar o de uno mismo significa conseguir un funcionamiento harmónico y sinérgico de las diferentes partes y conseguir un equilibrio productivo entre ellas.

 

La percepción de la persona como globalidad comporta unas actuaciones que buscan ser tan globales como sea posible. La forma de gestionar el dinero y los recursos es la culminación de un proceso que empieza con la forma de ver las cosas. Podemos representar gráficamente este proceso de la siguiente manera:

 

 VISIÓN DEL MUNDO

PENSAMIENTOS Y EMOCIONES DECISIONES ROLES >>>>>> ACTIVIDADES

 

COMPATIBILIDAD

 

 

 

Economía y ecología comparten la misma raíz griega: oikos, que quiere decir casa. El significado original de economía es la administración correcta del hogar. La tierra es nuestra casa grande. Lo mejor es gestionar todo el proceso. Muchas veces un pequeño cambio en la manera de ver las cosas aporta cambios importantes y perdurables en las actitudes. Podemos afectar a todo este proceso teniendo en cuenta algunos ámbitos donde se dirige la formación:

 

- Ética. Según Bill Mollison, la ética de una sociedad sostenible se basa en:

 

• Cuidad la Tierra: pensar en las consecuencias de nuestras acciones a largo plazo y pensar y actuar en beneficio de la sostenibilidad.

 

• Cuidar la gente: satisfacer las necesidades básicas (alimentación, abrigo, educación, trabajo satisfactorio, contacto humano...) y las de pertenencia, autoestima y autorrealización.

 

• Repartir los excedentes (dinero, tiempo, materiales, etc.) entre estas dos funciones.

 

El consumismo lleva una ética asociada. La publicidad transmite el individualismo, la competición, la comparación con los otros, el bien individual por encima del colectivo. De la filosofía del consumo se puede pasar a la filosofía de la frugalidad y la autoayuda y al bien colectivo.

 

• La perspectiva de la realidad. Diferentes maneras de ver la realidad tienen diferentes consecuencias. Educar es facilitar creencias más enriquecedoras y dejar de lado las que nos limitan o nos impiden avanzar en el camino deseado. El diálogo puede ser una buena herramienta porque supone un enriquecimiento de la propia perspectiva con puntos de vista alíenos. Una perspectiva del mundo más ecológica, que reconozca la interdependencia del hombre y los sistemas naturales se hace indispensable para el cambio de comportamientos.

 

• Los valores. Podemos definirlos como aquello que valoramos, aquello que es importante. La sostenibilidad necesita los valores de cooperación, interdependencia, conciencia planetaria, trabajo cooperativo con la Naturaleza... Los valores determinan los objetivos. Si estos se orientan hacia la calidad y no la cantidad es más fácil crear un sistema económico sostenible. De valorar el crecimiento indefinido podemos pasar a valorar la suficiencia. Los objetivos de personas, instituciones o empresas deben tener presente el largo plazo. Los valores como ahora tener más es mejor o el dinero es la única cosa importante tienen consecuencias. Los valores se enseñan aplicándolos: ¿por qué no hacemos del aprendizaje una tarea cooperativa?

 

• Los conocimientos. ¿Qué conocimientos son necesarios para avanzar hacia la sostenibilidad?. A veces nos hacen falta conocimientos legales, técnicos o psicológicos. Entre los conocimientos se incluyen ejemplos, procedimientos y experiencias aprovechables. Disponer de diferentes recursos educativos como imágenes, chistes, gráficos, dibujos, etc nos ayuda.

 

• El hábitat. El aumento del grado de autonomía personal y local, o la creación de hábitat y rutinas saludables y ecológicas requieren un hábitat determinado.

 

• Las actitudes. Las actitudes son tan importantes como los conocimientos. Ser capaces de disfrutar de las pequeñas cosas, o bien una actitud de agradecimiento por todo lo que tenemos es la mejor prevención del consumo compulsivo. El aprovechamiento integral de los recursos y el incremento de la capacidad de autogestión, requieren una determinadas actitudes. Tratar con personas es convivir con emociones, las cuales influyen notablemente en las actitudes. La educación es un proceso que tiene que incrementar el impulso de las personas hacia el cambio y a la vez trabajar las resistencias que estos impulsos encuentran en su camino. Estas resistencias pueden darse a cualquier nivel, desde la manera de pensar hasta la falta de recursos necesarios para concretar el impulso.

 

  IMPULSO

 

RESISTENCIAS

 

Los impulsos necesitan concretarse, pero las resistencias aportan informaciones y experiencias válidas. Las dificultades que encontramos para llegar a las personas nos permiten aprender a adaptar y mejorar nuestras acciones educativas. La dinámica entre los impulsos y las resistencias es como un baile, una comunicación que no se puede romper. La mejor campaña de educación ambiental no sirve de nada si las personas no están dispuestas a escucharnos. Una de las mejores maneras de avanzar hacia sociedades sostenibles es la de facilitar a las personas soluciones ecológicas a sus problemas. Una de las mejores ayudas es la enseñanza de la mejor manera de gestionar su hogar, haciendo que se haga un uso óptimo de sus recursos.

 

  LIDERAJE Y ADMINISTRACIÓN

 

La capacidad de saber lo que queremos y hacia donde tenemos que dirigir nuestras energías, pensamientos y acciones es el LIDERAZGO PERSONAL. Podríamos definir el liderazgo personal como la capacidad de dirigir la vida (propia o de otros) y hacerla más llena, enriquecedora y mejor. Liderazgo significa habilidad y destreza para movernos con acierto en la vida, para saberla conducir hacia unos objetivos propios y positivos para uno mismo y para los otros. Una de las mejores tareas que puede hacer un facilitador ecológico es ayudar a las personas a incrementar su capacidad de guiar sus propias vidas. Los obstáculos que encuentra el liderazgo vienen de factores externos (manipulación informativa, modelos aceptados socialmente...) o internos (impulsos, resistencias propias...). La sociedad de consumo no podría influenciarnos tanto si aprendiéramos a dirigir nuestra vida. Si una persona no dirige su vida, otros ya la dirigirán.

 

El liderazgo consiste en hacer las cosas correctas. La administración consiste en hacer las cosas bien. El liderazgo da sentido a la administración (el uso de nuestros recursos), y establece los criterios con los que guiamos nuestras decisiones económicas. A menudo estos criterios son inconscientes, no llegamos a planteárnoslos nunca. Los fallos en la administración de los recursos pueden tener consecuencias negativas, pero los fallos en la capacidad de liderazgo son mucho más

 

graves. De la misma manera que en la agricultura, en la vida hace falta regar aquello

 

que queremos que crezca. El liderazgo determina qué queremos hacer crecer. La

 

administración determina los recursos necesarios, es el medio al servicio de nuestras

 

finalidades. Cuando cogemos un coche, lo primero que tenemos que saber es donde

 

vamos. El coche nos permite llegar a cualquier sitio, pero el lugar lo hemos de

 

escoger nosotros. ¿Qué pasaría con un coche que no se sabe dónde va? La posesión

 

del mejor coche del mundo no nos libera de la necesidad de saber donde vamos.

 

Cada uno es el administrador de sus recursos. No tenemos que esperar a tener

 

mucho dinero para empezar a administrarlos bien. No sacamos nada de tener más

 

recursos si no sabemos hacer un buen uso de lo que tenemos. La cultura del mal

 

uso, de usar y tirar, se evidencia en actitudes individuales que son perjudiciales para

 

las personas y para la Naturaleza. Podemos crear una metáfora agrícola: si el

 

liderazgo determina qué queremos plantar en nuestra vida (¿qué queremos hacer

 

crecer?), la administración determina la cantidad de agua necesaria para regarlo.

 

Administrar quiere decir dosificar correctamente y utilizar los recursos que tenemos

 

para llegar a nuestros objetivos. Administrar puede ser definido como el uso correcto

 

de los medios e instrumentos. El consumo o el dinero son herramientas para vivir

 

mejor, no deberían ser finalidades por ellas mismas. Las circunstancias, el contexto donde estamos, determina aquello que es más adecuado. Un mismo elemento puede ser muy bueno en algunas ocasiones pero poco adecuado si cambian las circunstancias personales. Tenemos que ver la administración como un procesodinámico.

CARTA DESDE EL FUTURO

Un mensaje de ciencia ficción con mucha más ciencia que ficción
 
                21/11/2101 9:35 GMT
 
¡Os saludo, gentes del año 2006! Están viviendo en el año en que nací; tengo 95 años, y les escribo desde el año 2101. Estoy haciendo uso de los últimos remanentes de la física avanzada que los científicos desarrollaron durante la era de Uds., para enviarles este mensaje electrónico, que envío al pasado para que les llegue a sus redes informáticas. Espero que lo reciban, y que les proporcione motivos para detenerse y reflexionar sobre su mundo y las medidas a adoptar teniéndolo en cuenta.
De mí mismo sólo contaré lo que es necesario contar: soy un sobreviviente. He tenido una suerte extraordinaria en multitud de ocasiones y de muchas maneras, y considero que es una especie de milagro que pueda estar hoy aquí componiendo este mensaje. He pasado gran parte de mi vida intentando labrarme una carrera como historiador, pero las circunstancias de la vida me han obligado a aprender y practicar los oficios de agricultor, forrajeador, guerrillero, ingeniero – y ahora: físico. Mi vida ha sido larga y azarosa ... pero no he hecho todos estos esfuerzos para transmitiros esto. Son todos los acontecimientos que he presenciado durante este siglo lo que me siento obligado a contarles de esta forma tan extraordinaria.
Están Uds. viviendo el final de una era. Quizá no lo entiendan. Espero que cuando hayan terminado de leer esta misiva lo entiendan.
Quiero contarles lo que es importante que conozcan, aunque es posible que les parezca que alguna de esta información es difícil de digerir. Les ruego que tengan paciencia conmigo. Soy un hombre viejo, y no me queda tiempo para detalles amables. Si lo que les cuento les resulta increíble, considérenlo como ciencia ficción. Pero por favor: Presten atención. El artilugio comunicativo que estoy usando es bastante inestable y no hay mucha seguridad de cuánto de lo que les cuente consiga alcanzarles. Por favor: pasen esta información a los demás. Probablemente sea el único mensaje de este tipo que reciban jamás.
Como no sé cuánta información voy a poder transmitirles empezaré con los temas más importantes, los que sean de mayor utilidad para que puedan entender hacia dónde se dirige el mundo de Uds.. La energía ha sido el principio organizador central -¿o debería decir desorganizador? - de los siglos diecinueve y veinte. La gente descubrió nuevas fuentes de energía – carbón, y más tarde petróleo – en el siglo diecinueve, y luego inventó todo género de nuevas tecnologías para usar esta energía recién descubierta. El transporte, la manufactura, la agricultura, la iluminación, la calefacción – todos sufrieron una revolución, y los resultados alcanzaron hasta lo más profundo de las vidas de todos en el mundo civilizado. Todo el mundo se volvió profundamente dependiente de nuevos artilugios; de los alimentos traídos de lejos y fertilizados con productos químicos; de medicamentos  elaborados mediante síntesis químicas y a partir de procesos industriales dependientes de combustibles fósiles; de la misma idea del crecimiento perpetuo (después de todo, siempre sería posible producir más energía para el transporte y las manufacturas, ¿no?).
Sí, la crisis de la energía. Bueno, todo comenzó más o menos en el momento en que nací. La gente entonces pensaba que iba a ser breve, que se trataba tan sólo de un problema técnico o político, que pronto todo volvería a la normalidad. No se paraban a pensar que "normal", en un sentido histórico amplio, suponía vivir de la energía solar entrante y del crecimiento vegetativo de la biosfera. Perversamente, pensaban que "normal" significaba poder utilizar la energía fósil como si no existiera el mañana. Y supongo que casi dejó de existir ese mañana. Fue la clásica profecía que se cumple a sí misma – casi.
 
Primeramente mucha gente pensó que los cortes podrían ser resueltos con "tecnología". Lo cual, retrospectivamente, resulta bastante absurdo. Después de todo, todos sus modernos artefactos habían sido inventados para emplear una abundancia temporal de energía. No producían energía. Si, claro, estaban los reactores nucleares (¡Dios mío, estos chismes resultaron ser una pesadilla!), pero costaban tanta energía de construir y de desmantelar que la energía que producían durante su vida útil apenas la recuperaban, en términos energéticos. Lo mismo sucedía con los paneles fotovoltáicos; parece que nadie se paró nunca a calcular cuánta energía se necesitaba realmente para fabricarlos, empezando por las microplaquetas de silicona que se producen de forma secundaria por la industria informática, e incluyendo la construcción de las propias fábricas. Resultó que la fabricación de los paneles consumía casi tanta energía como la que producían los propios paneles durante su vida útil. Sin embargo, se construyeron unos cuantos – ¡ojalá se hubieran construido más! - y muchos de ellos aún funcionan (son los que ahora mismo están alimentando el artilugio que me permite enviarles esta señal desde el futuro). La energía solar era una buena idea; el principal motivo de su retroceso simplemente fue que era incapaz de satisfacer la voracidad energética de los hábitos de la gente. Al agotarse los combustibles fósiles, ninguna tecnología podría haber mantenido los estilos de vida a los que la gente se había acostumbrado. Sin embargo, tardaron bastante en darse cuenta. Su patética fe en la tecnología resultó tener un carácter religioso, como si sus artilugios fueran objetos votivos que los conectaran con un dios invisible pero omnipotente, capaz de darle la vuelta a las leyes de la termodinámica.
Naturalmente algunos de los primeros efectos de la disminución de la energía tomaron la apariencia de recesiones económicas, seguidas de depresiones sin fin. Los economistas habían estado operando sobre la base de su propia religión – una fe absoluta e inconmovible en el Dios-Mercado; en la ley de la oferta y la demanda. Pensaron que si el petróleo empezaba a acabarse, el precio subiría, ofreciendo incentivos a la investigación de energías alternativas. Pero los economistas nunca se tomaron la molestia de reflexionar a fondo. Si lo hubieran hecho, se habrían dado cuenta de que la reconversión total de la infraestructura energética de una sociedad necesitaría décadas, mientras que pudiera ser que la señal que el precio emitía por la disminución de la energía tardara tan sólo unas semanas o meses antes de que se necesitara el hipotético reemplazo. Más aún, deberían haberse dado cuenta de que para los recursos energéticos de base no existen reemplazos.
Los economistas sólo sabían pensar en términos de dinero: las necesidades básicas como el agua y la energía sólo aparecían en sus cálculos en términos de su coste en dinero, lo que hacía que funcionalmente fueran intercambiables por cualquier otra cosa a la que se pudiera poner un precio: naranjas, aviones, diamantes, cartas de póker, cualquier cosa. No obstante, si se analiza a fondo, se ve que los recursos básicos en absoluto eran intercambiables con otros: una vez se acababa el agua, no podías beber cartas de póker, por muy valiosa que fuera tu colección. Tampoco podías comer con las monedas si nadie tenía alimentos que vender. Y así, a partir de un determinado momento, la gente empezó a perder la fe en su dinero. Y a medida que lo iban haciendo, se dio cuenta de que la fe había sido el primer factor que hacía que el dinero tuviera algún valor. Las monedas fueron colapsando, primero en un país, luego en otro. Había inflación, deflación, trueques y pillaje a escalas inimaginables, a medida que iban acabándose las cosas.
 
En la era en que nací, los comentaristas solían equiparar la economía global con un casino. Unas pocas personas obteniendo trillones de dólares, euros y yenes a través del comercio de monedas, compañías y operaciones a futuro. Ninguna de estas personas hacía realmente nada útil; simplemente realizaba sus apuestas y, en numerosas ocasiones, obtenía ganancias colosales. Si seguías la cadena económica, podías ver que todo el dinero salía de los bolsillos de la gente común ... pero esa es otra historia. De todos modos: toda esa actividad económica dependía de la energía, del transporte y las comunicaciones a escala global, y de la fe en las monedas. A principios del siglo veintiuno el casino quebró. Gradualmente empezó a funcionar una nueva metáfora. Del casino global pasamos al rastro municipal.
Disponiendo de año en año de menos energía, y con monedas inestables lastrando las transacciones,  la fabricación y el transporte redujeron su escala. Daba igual lo poco que Nike pagara a sus obreros en Indonesia: una vez que el transporte marítimo alcanzó niveles prohibitivos, los beneficios de la globalización de sus operaciones se desvanecieron. Sólo que Nike no podía simplemente empezar a reconstruir sus fábricas en los Estados Unidos, porque llevaban cerradas décadas. Lo mismo sucedió con todos los demás fabricantes de productos textiles, electrónicos, etc. Toda la infraestructura de fabricación local había sido destruida en aras de la globalización, para producir bienes más baratos y beneficios empresariales mayores. Y ahora reconstruir aquella infraestructura requeriría una ingente inversión financiera y energética – justo cuando el dinero y la energía empezaban a escasear.
Las tiendas estaban vacías. La gente no tenía empleo. ¿Cómo iban a sobrevivir? La única forma de hacerlo era reciclando sin cesar todas las cosas usadas que habían sido fabricadas antes de la crisis de la energía. Al principio, después de los shocks iniciales, que vinieron en forma de oleadas, la gente vendía sus cosas en subastas por internet – cuanto había electricidad. Luego, cuando resultó evidente que la falta de un transporte eficiente hacía problemático el aprovisionamiento de bienes, la gente empezó a comerciar con cosas, arreglándolas, usándolas en la medida de lo posible para salir adelante. La cruel ironía era que la mayoría de sus cosas consistían en coches y artefactos electrónicos, para los que ya nadie tenía uso. ¡Eran inútiles! Cualquiera que tuviera herramientas manuales y supiera usarlas podía considerarse rico. Y así sigue siendo.
 
La civilización industrial ciertamente había producido muchísimas cosas inútiles durante su breve existencia. Durante los últimos cincuenta o sesenta años, la gente ha empezado a desenterrar cualquier montaña artificial que encontrara, en busca de algo que resultara tener alguna utilidad. ¡Qué montones de basura más horribles! Con todos los respetos, siempre me ha costado entender por qué – e incluso cómo – Uds. podían tomar billones de toneladas de valiosísimos y antiquísimos recursos básicos y convertirlos en montañas de basura maloliente, sin que apenas mediara un período de empleo útil entre ambos! ¿No podrían al menos haber fabricado objetos duraderos y bien diseñados? Debo decir que la calidad de las herramientas, muebles, casas, etc. que hemos heredado de Uds. - y que nos vemos obligados a utilizar, dado que pocos de nosotros podemos permitirnos el lujo de reemplazarlos – es desmoralizadoramente pequeña.
Vds aún viven en un mundo de abundancia.
Cuando yo nací ese mundo, si es que alguna vez existió, ya había desaparecido hacía tiempo. En los tiempos en que ya tuve edad suficiente para enterarme de mucho de lo que pasaba por todo el mundo, la sociedad parecía empezar a reventar por sus costuras. Empezó con los apagones eléctricos – al principio era de unas pocas horas. Luego llegó la escasez del gas natural. No sólo fue que pasábamos frío la mayor parte del invierno, es que lo de los apagones empeoró dramáticamente porque gran parte de la electricidad se producía a partir de gas natural. Y luego vino la escasez de petróleo y gasolina. Llegado ese momento – supongo que sería un adolescente por entonces – la economía estaba hecha jirones y en lo político reinaba el caos.
Cuando estaba saliendo de la adolescencia empezó a desarrollarse una determinada actitud, fácil de identificar, entre la gente joven. Era un sentimiento de gran rabia hacia cualquiera que tuviera más de una determinada edad – puede que los treinta o cuarenta años(más o menos la gente que había nacido antes de 1990, que lo habían tenido todo en la vida). Los adultos habían consumido tantos recursos – y ahora no quedaba nada para sus propios hijos. Naturalmente, cuando esos adultos habían sido jóvenes se habían limitado a hacer lo que hacía todo el mundo. Les parecía normal talar bosques centenarios para obtener pulpa con la que fabricar guías telefónicas, o consumir hasta el último litro de gasolina para sus derrochadores todoterrenos, o enchufar el aire acondicionado a poco que tuvieran un poco de calor. Para los niños de mi generación todo esto no ocupa más que una nebulosa en su memoria. Lo que nosotros hemos conocido es otra cosa. Nosotros hemos vivido en la oscuridad, con carestía de alimentos y de agua, con saqueos en las calles, con gente pidiendo limosna en las esquinas, con unos fenómenos meteorológicos imprevisibles, con contaminación y basura que ya no podían ser recogidos y ocultados a la vista. Para nosotros, los adultos eran el enemigo.
 
En algunos lugares, las guerras entre generaciones siguieron en forma de resentimientos encubiertos. En otros hubo ataques aleatorios a gente mayor. En otros, existieron purgas sistemáticas. Me avergüenza reconocer que, aunque no ataqué físicamente a gente mayor, sí participé cuando se les insultaba y avergonzaba públicamente. Esa pobre gente – alguna aún bastante joven, visto desde mi edad actual – estaban tan confundidos y traicionados como nosotros mismos. Ahora sí puedo ponerme en su lugar. Intenten hacer lo mismo: intenten recordar la última vez en que fueron a una tienda a comprar algo y la tienda no lo tenía. (Este pequeño ejercicio mental constituye realmente un desafío para mí, pues hace décadas que no piso realmente una "tienda" que tenga mucho de nada, pero estoy intentando expresarlo en términos que Uds. puedan entender.) ¿Se sintieron frustrados? ¿Se enfadaron pensando: "He recorrido un camino tan largo para esta cosa, y ahora tengo que cruzar la ciudad para ir a otra tienda para conseguirla."? Bueno, multipliquen esta frustración y esta rabia por cien, o por mil. La gente pasaba a diario por estos trances, para cualquier objeto que necesitaran consumir, cualquier servicio, cualquier necesidad burocrática a la que se hubieran acostumbrado. Más aún, esos adultos habían perdido la mayoría de sus pertenencias al reventar la economía. Y ahora pandillas de jovencitos les robaban lo poco que les quedaba, insultándoles al hacerlo. Debió de ser una experiencia devastadora para ellos. Insoportable.
Ahora que yo mismo soy un anciano, me siento más tolerante hacia la gente. Todos estamos intentando sobrevivir, haciendolo lo mejor que podemos.
 
Supongo que sentirán Uds. curiosidad acerca de lo que ha pasado durante este último siglo – política, guerras, revoluciones, etc. Bueno, les cuento lo que sé, pero hay muchas cosas que desconozco. Durante los últimos sesenta años no hemos tenido nada parecido a una red global de comunicaciones, tal como existía antes. Hay amplias partes del mundo de las que no sé prácticamente nada. Pero les contaré lo que sé.
Como podrán imaginar, cuando la escasez de recursos energéticos golpeó a los Estados Unidos y la economía empezó a caer en picado (es curioso que aún use esa expresión: sólo los más viejos entre nosotros, como yo mismo, han visto nunca caer en picado un avión o tan sólo volar), la gente empezó a enfadarse y a buscar un culpable a quien echar las culpas. Naturalmente, el gobierno no quiso ser el culpable, de modo que los bastardos que estaban en el poder (lo siento, sigo sin tener ninguna simpatía hacia ellos) hicieron lo que los líderes políticos siempre han hecho: crearon a un enemigo exterior. Enviaron barcos de guerra, bombarderos, misiles y tanques al otro lado del océano con propósitos de lo más siniestros. A la gente le decían que lo hacían para proteger su "Estilo de Vida Americano". Bueno, no existía nada sobre la tierra que pudiera conseguirlo. ¡Era el "Estilo de Vida Americano" lo que constituía el problema!
Los generales consiguieron matar unos pocos millones de personas. De hecho pueden haber sido decenas o cientos de millones; los informativos nunca fueron muy claros al respecto, ya que estaban censurados por los militares. Había protestas contra la guerra en las calles, y persecuciones de gente que protestaba contra la guerra – a algunos de ellos los detuvieron y los metieron en campos de concentración. El gobierno se volvió totalmente fascista en sus métodos hacia el final. Existían levantamientos locales, que eran sofocados brutalmente. Pero no sirvió de nada. Las guerras tan solo agotaron los escasos recursos que quedaban, y después de cinco años terribles, el gobierno central simplemente se fue a pique. Se le acabó la gasolina, por así decirlo.
Hablando de acontecimientos políticos, vale la pena mencionar que en los primeros años de recortes, las filosofías políticas existentes tenían pocas cosas que ofrecer que realmente fueran útiles. La derecha se dedicaba totalmente a proteger a los ricos de ser avergonzados en público, y a desviar todo el sufrimiento hacia la gente pobre y los chivos expiatorios extranjeros: árabes, coreanos del norte, etc. Mientras, la izquierda estaba tan acostumbrada a combatir las pequeñas mezquindades empresariales, que no era capaz de darse cuenta del hecho de que los problemas a los que se enfrentaba ahora la sociedad no podían ser resueltos mediante la redistribución económica. Personalmente, y como historiador, tiendo a tener más simpatía por la izquierda, porque pienso que la acumulación de riqueza que se estaba produciendo era simplemente obscena. Sospecho que gran parte de sufrimiento podría haberse evitado si toda esa riqueza se hubiera repartido desde el principio, se podría pensar que una vez se les  parara los pies a todas las grandes corporaciones y los plutócratas billonarios aligeraran lastre, todo iba a ir bien. Pues bueno, no había manera de que todo fuera a ir bien, era imposible.
 
De modo que aquí tenían estas dos facciones políticas combatiéndose a muerte como mafiosos, culpándose mutuamente, mientras todos a su alrededor se morían de hambre o se volvían locos. Lo que la gente realmente necesitaba era un poco de información básica y consejos de sentido común, alguien que le dijera la verdad, que su estilo de vida se estaba acabando – y que le ofreciera unas pocas estrategias de supervivencia colectiva inteligentes.
Mucho de lo que ha sucedido durante el siglo pasado es lo que cabía esperar de acuerdo con las previsiones de los científicos de Uds.: hemos visto cambios climáticos dramáticos, extinción de especies, y terribles epidemias, tal como los ecologistas del final del siglo anterior habían advertido. No pienso que esto sea motivo de satisfacción para los descendientes de esos ecologistas. Conseguir decir  "ya os lo dije" es un consuelo bastante lamentable en esta situación. Los tigres y las ballenas han desaparecido, y probablemente decenas de miles de otras especies; pero nuestra falta de comunicaciones globales fiables hace que sea difícil que alguien sepa qué especies y dónde. Para mí, las aves canoras son un recuerdo grato pero lejano. Supongo que mis colegas en China y en Africa tendrán largas listas. El cambio climático ha sido un problema real para el cultivo de alimentos, e incluso simplemente para sobrevivir. Nunca sabes de un año para otro qué bandadas de insectos conocidos o desconocidos van a aparecer. Es mucho peor que un desastre; es una amenaza a la vida. Y éste es sólo uno de los factores que han llevado a la dramática reducción de la población humana en este último siglo.
Mucha gente lo llama La Gran Extinción (The Die Off). Otros lo llaman "La Gran Poda", "La Purificación", o "La Gran Limpieza". Algunos términos son más amables que otros, pero en realidad no hay formas amables de describir los actuales acontecimientos – las guerras, epidemias y hambrunas.
Los alimentos y el agua han constituído importantes factores en todo esto. El agua fresca y limpia lleva décadas siendo escasa. Una de las formas de hacer que la gente joven se enfade conmigo es contarles historias de cómo en los viejos tiempos la gente usaba millones de millones de litros de agua para sus céspedes. Cuando les describo cómo funcionaban los retretes, simplemente no lo pueden soportar. Algunos piensan que me lo invento. En estos días el agua es un asunto serio. Si la desperdicias, puede que muera alguna persona.
 
Hace ya décadas que la gente empezó – por pura necesidad – a aprender a cultivar su propia comida. No todo el mundo tuvo éxito, y hubo mucha hambre. Una de las cosas más frustrantes era la falta de buenas semillas. Muy poca gente entendía algo de ahorrar las semillas de una campaña para otra, de modo que los stocks de semillas existentes se agotaron rápidamente. También existía el gran problema de las modernas variedades híbridas: pocas de las hortalizas de invernadero plantadas producirían buenas semillas para el año siguiente. Las plantas de diseño genético era incluso peores, causando todo tipo de problemas ecológicos cuyas consecuencias aún seguimos padeciendo, en especial la muerte de abejas y otros insectos beneficiosos. Las semillas de alimentos bien polinizados son como oro en paño para nosotros.
¿Podéis cambiar el futuro? No lo sé. Hay todo tipo de contradicciones lógicas inherentes a esa pregunta. Yo mismo apenas acierto a comprender los principios de la física que me están permitiendo transmitirles esta señal. Es posible que a partir de la lectura de esta carta puedan hacer algo que habría cambiado mi mundo. Es posible que puedan salvar un bosque o una especie, o conserven algúna vieja reliquia en forma de semilla, o que contribuyan a prepararse Uds. y el resto de la población para los recortes de energía que les esperan. Mi vida podría haber cambiado a resultas de ello. Entonces, supongo que esta carta cambiaría, adoptarían medidas diferentes. Habríamos establecido algún tipo de bucle cósmico entre el pasado y el futuro. Es una cuestión muy interesante, digna de reflexión
Supongo, hablando en términos lógicos, que si Uds. fueran a cambiar la red de causalidades que ha llevado a mi existencia actual, es posible que algunos acontecimientos pudieran impedir mi presencia aquí. En tal caso, esta carta ¡constituiría la nota de suicidio más extraña de toda la historia! Pero ese es un riesgo que estoy dispuesto a correr. ¡Hagan lo que puedan! Y mientras están en ello ¡por favor, trátense con respeto y amabilidad! ¡No dejen de tener en cuenta a nadie, ni a nada!

Los primeros pasos de la megacrisis (primera parte)

La euforia neoliberal de los años 1990 y los delirios militaristas que le siguieron son hoy desdibujados recuerdos, sus impactos mediáticos se han agotado. Así como en ese remoto pasado abundaban los expertos que profetizaban el milenio burgués ahora muchos de ellos anuncian la próxima llegada de una megacrisis mundial mucho más potente que la de los años 1970. En una nota publicada en agosto del 2005 Stephen Roach, economista jefe de Morgan Stanley, alertaba sobre la inminencia de la “primera crisis energética de la era de la globalización” y los numerosos puntos débiles de la economía norteamericana ante dicho fenómeno (1). Sin embargo un mes mas tarde y en el mismo newsletter Roach colocaba en el primer nivel de peligrosidad al déficit del balance de cuenta corriente de Estados Unidos (2). Por su parte “The Economist” apuntaba también en agosto hacia otro detonador: la burbuja inmobiliaria mundial con centro en Estados Unidos, cuyo desinfle sería inevitable a no muy largo plazo (3), aunque durante ese año la revista también puso el acento en el déficit de cuenta corriente, la deuda publica, el déficit fiscal y otros males de la superpotencia.    
    

 

Una rápida recorrida por las principales fuentes de información económica internacional nos llevaría a engrosar la lista de amenazas: la fragilidad del dólar, el circulo vicioso comercial-financiero establecido entre Estados Unidos y China (el primero acumulando deudas y déficits y el segundo dólares y bonos del Tesoro norteamericano) o la desaceleración de la Unión Europea (donde el motor alemán aparece con crecientes dificultades económicas, sociales y políticas). Y mirando más allá de la economía asoman las consecuencias del fracaso de la ocupación de Irak que podría desatar una reacción en cadena; por ejemplo enlazando la caída del dólar con la reconversión de grandes reservas dolarizadas hacia otras monedas, el encarecimiento recesivo del crédito en Estados Unidos y la contracción de su consumo interno impactando sobre la demanda global.

 


Varios meses antes de concluir el 2005 el FMI repronosticaba a la baja las tasas de crecimiento de varios países centrales (Alemania, Italia, Inglaterra, Japón, etc.), los burócratas del Fondo diversifican las culpas: Katrina, los déficits norteamericanos, la suba del precio del petróleo... (4), dejando entrever que el 2006 no sería mejor.

 


La incertidumbre aumenta cuando son recordados los errores de previsión que antecedieron a la última megacrisis desatada a partir del shock petrolero de 1973-1974. Los pocos economistas de renombre convencidos de que se avecinaba una crisis mundial de gran envergadura apostaban en su mayoría a las turbulencias monetarias agravadas desde 1971 cuando el presidente Nixon decidió no entregar más oro a cambio de dólares, sepultando así el sistema monetario construido luego de la Segunda Guerra Mundial.

De todos modos esas previsiones eran marginales, la mayoría aplastante de economistas, políticos y comunicadores endiosaban los mecanismos keynesianos capaces según ellos de controlar cualquier perturbación seria. Cuando la crisis estalló casi todos anticiparon el comienzo de una era de mayor regulación estatal del mercado en Occidente acompañada por el fortalecimiento internacional del bloque soviético, pero ocurrió lo contrario; el keynesianismo clásico entró en declinación, emergió triunfante el neoliberalismo y las desregulaciones de todo tipo, la URSS desapareció... en síntesis, se produjo una enorme bifurcación que no entraba en la visión conservadora de los expertos. Una sorpresa similar sucedió en la época de la primera guerra mundial una de cuyas principales víctimas fue el capitalismo liberal considerado entonces eterno por los formadores de opinión de Occidente. Ahora que estamos ingresando en una era de alta inestabilidad predominan nuevamente los errores de percepción; el grueso de los medios de comunicación (administradores del “sentido común”) dan por sentado que las transformaciones estructurales del capitalismo de las tres últimas décadas son irreversibles mientras que una minoría crecientemente influyente apunta hacia un cierto retorno del pasado keynesiano; es casi seguro que ambos se equivocan.

 


Expansión del parasitismo

 

Como la economía mundial gira en torno de Estados Unidos (su consumo interno sobredetermina la evolución de la demanda mundial) resulta útil observar las grandes transformaciones (y desequilibrios) que allí se están produciendo.

 


En primer lugar aparece una sorprendente combinación de elitización social, consumismo y declinación del la cultura productiva. Desde la Segunda Guerra Mundial se había afianzado la desconcentración deingresos; a lo largo de los años 1960 y 1970 el 1% de mas rico de la población acaparaba aproximadamente el 8 % del Ingreso Nacional, pero en torno de 1980 cambió la tendencia y se desarrolló un proceso de rápida concentración actualmente en curso, en el 2000 ese 1 % ya absorbía el 16 % del Ingreso Nacional (ver el gráfico “Estados Unidos: concentración de ingresos”). Contrariamente a lo que enseña cierta ortodoxia económica la concentración por arriba no engrosó la corriente del ahorro y la inversión sino la del consumo que en términos reales creció al 4 % anual entre 1985 y 2003 mientras que el Producto Bruto Interno lo hacíaal 2,2 % (5). La tasa de ahorro personal se fue contrayendo hasta llegar ahora a niveles negativos (ver el gráfico “Caída del ahorro personal en Estados Unidos") sin ser compensada por el ahorro empresario y estatal que también declinaron, en consecuencia el ahorro nacional neto (empresario, público y personal) que representaba en promedio el 7,5 % del Ingreso Nacional en el período 1960-2000 cayó al 1,5% durante 2001-2005, como resultado de ello las inversiones fueron crecientemente financiadas por capitales externos.   
      

 

Paralelamente se expandió el comportamiento especulativo en detrimento de la cultura productiva, entre 1952 y 1979 (época keynesiana) los ingresos financieros representaron en promedio un 10 % del ingreso de las familias pero entre 1980 y la actualidad (hegemonía neoliberal) dicho porcentaje casi se duplicó, recordemos que cuando ocurrió la crisis de 1929 entre un 3 % y 4 % de la población estadounidense estaba involucrada en negocios bursátiles, esa cifra rondaba el 50 % hacia el año 2000.  

 

Frente a ello se reducía la masa de obreros industriales, no se trató de un fenómeno exclusivamente norteamericano sin embargo en ninguno de los países desarrollados el mismo se manifestó de manera tan aguda. Por otra parte la flexibilización laboral alentada a partir de la presidencia de Reagan (1981-1989) deterioró a largo plazo la "cultura empresaria" de importantes segmentos de trabajadores frenando el dinamismo de los procesos innovativos industriales. La competitividad ganada en el corto plazo por las empresas (desaceleración de las presiones salariales) fue perdida en el mediano y largo plazo al hacerse más caros y menos creativos los sistemas de innovación, los productos norteamericanos comenzaron a ser cada ves menos competitivos frente a los de países desarrollados como Alemania o Japón que podían ofrecer mayor calidad y en ciertos casos también mejores precios, pero también frente a bienes tecnológicamente menos sofisticados fabricados por naciones emergentes como China con bajos costos, principalmente salarios.

 


Desequilibrios externos

 

Llegamos así a una segunda tendencia visible: la expansión incesante de los desequilibrios externos. El balance comercial se fue degradando, todavía en los años 60 era positivo pero al comenzar los 70 aparecieron algunas cifras negativas al comienzo modestas pero en 1977 se produjo el primer gran déficit de 27 mil millones de dólares, que trepó a 57 mil millones en 1983 y a 109 mil millones en 1984, persistió por lo general en esos niveles durante el resto de la década y en la mayor parte de la siguiente y en 1998 saltó a 165 mil millones comenzando una vertiginosa carrera ascendente: 378 mil millones en el 2000, 494 mil millones en el 2003, 617 mil millones en el 2004 (6), arrastrando en su caída al balance de cuenta corriente (7) cuyo déficit llegó a representar el 5,7% del Producto Bruto Interno norteamericano en 2004.

 


En el pasado los ingresos de las inversiones en el exterior contrarrestaban en parte los desequilibrios comerciales que Estados Unidos pagaba entregando dólares, es decir con un costo directo ínfimo, pero con el correr del tiempo esos papeles se fueron transformando en activos norteamericanos en manos extranjeras que produjeron beneficios que en una porción significativa salían al exterior. Hacia 1950 los activos en el exterior de los estadounidenses equivalían acerca del 11 % de su Producto Bruto Interno y a comienzos del 2005 llegaban al 36%, indicador de la expansión global de esa economía, pero paralelamente crecieron los activos de extranjeros en los Estados Unidos. Si también los comparamos con el Producto Bruto Interno norteamericano veremos que representaban el 6 % en 1950, el 22 % en 1985 y el 78 % en 2005 (8): dos dólares en activos norteamericanos poseídos por extranjeros contra un dólar de activos en el exterior en manos norteamericanas. Sin embargo el balance entre ingresos y egresos de fondos de esas inversiones sigue siendo todavía favorable a los Estados Unidos (9)... pero cada vez menos. En 1960 ese saldo representaba el 70 % de las entradas de fondos por inversiones en el exterior, pero en 1980 había bajado al 40 %, en 1992 al 22 % y en 2004 oscilaba entre el 9 % y el 10 % (ver el gráfico: “ Estados Unidos: Declinación del saldo de negocios con el exterior”).       

 


Este panorama se ve agravado a causa de la creciente dependencia energética, desde comienzos de los 1970 viene cayendo la extracción interna de petróleo, en consecuencia la economía es cada ves más sensible a los vaivenes de una producción mundial que estaría llegando a su cenit lo que acelera la suba de los precios (10).        

 

Deudas y déficit fiscal

 

A las dos tendencias negativas descriptas se suma una tercera, si nos remitimos a las últimas cuatro décadas los superávit fiscales constituyen una rareza, desde los años 70 los déficits fueron creciendo hasta llegar a niveles muy altos a comienzos de los 90 y luego Clinton se despidió con algunos superávits significativos, pero desde la llegada de Bush hijo el déficit regresó alcanzando cifras sin precedentes: 160 mil millones de dólares en 2002, 380 mil millones en 2003, 412 mil millones en 2004. La combinación de recortes tributarios a las empresas e incrementos de gastos militares no fueron compensados conmayores ingresos aportados por la reactivación, en consecuencia la deuda pública que había frenado su empuje hacia finales de la era Clinton avanzó incontenible y ahora llega a ocho billones de dólares (ver el gráfico“Deuda pública de los Estados Unidos”), integrando una deuda total (pública, personal y empresaria) superior a los 37 billones de dólares, equivalentes a más de tres veces el Producto Bruto Interno de Estados Unidos y superior al Producto Bruto Mundial. Luego del enfriamiento económico de 2001 la Casa Blanca consiguió con estos desequilibrios, la reducción de la tasa de interés y una política de crédito fácil impulsar el consumo y hacer subir el ritmo de crecimiento... perotambién logró expandir el déficit comercial, las deudas y una burbuja especulativamucho más grande que la desinflada a comienzos de la década actual.                         

 


Esto ha hecho a Estados Unidos mucho mas dependiente del ahorro internacional, los ingresos de capitales externos oscilan entre 2000 y 3000 millones de dólares diarios, sin ellos el Estadono cerraría sus cuentas, las empresas no conseguirían sostener sus inversiones y los consumidores no podrían seguir gastando al ritmo actual. Resultado: las deudas privada y pública de los norteamericanos con el exterior rondaban en 2004 los 4,5 billones de dólares (en 1995 llegaban a 1,5 billones) y los bancos centrales extranjeros que en 2003 compraron el 14 % de los bonos a largo plazo del Tesoroadquirieron el 28 % en 2004 (11). 

 


Complicidades

Los estadounidenses consumen, importan y acumulan deudas como nunca antes lo habían hecho alentados por un gobierno que imprime cerca de 1 billón y medio de dólares por año (12); el resto del mundo, en especial los países asiáticos, colocan esos billetes en sus reservas, los cambian por bonos del Tesoro norteamericano contribuyendo a paliar el déficit fiscal de la superpotencia (financiando de ese modo sus aventuras militares) o invierten en Estados Unidos una parte de sus dólares. A simple vista nos encontraríamos frente a un mega parásito que se alimenta del ahorro y la producción del planeta, sin embargo eso es una verdad a medias; chinos,japoneses, alemanes o ingleses no están haciendo beneficencia a cambio de nada, en realidad lo que hacen es sostener al primer mercado del mundo cuyo desinfle los golpearía duramente. Es el lugar donde chinos y japoneses venden una parte sustancial de sus exportaciones, y donde los europeos colocan grandes masas de capitales. Además la financierización de la economía no es un fenómeno exclusivamente norteamericano, se trata de un proceso global. Dos ejemplos: la deuda pública de Japón equivale al 140 % de su Producto Bruto Interno y el área más caliente de la especulación financiera: los negocios con “derivados” (que ascenderían según cálculos recientes aunos 180 billones de dólares: cerca de cinco veces el Producto Bruto Mundial)(13) si bien tienen su centro motor en Estados Unidos, conforman una trama donde se mezclan de manera indiferenciada especuladores europeos, japoneses, chinos, latinoamericanos, estadounidenses o rusos.

 


El desajuste financiero global.

 

Esto nos lleva hacia el primer posible detonador de una futura megacrisis: el desajuste financiero global.

 


El déficit del balance de cuenta corriente de Estados Unidos equivale al 70 % del conjunto de déficits en cuenta corriente del mundo... y la tendencia es creciente, el flujo de fondos externos que sostiene a la superpotencia no puede mantener de manera indefinida su ritmo actual, incluso antes de declinar podría sufrir algunas fluctuaciones que harían crujir a un sistema sumamente frágil. Es de buen tono en los medios académicos y tecnocráticos hacer referencia a la necesidad de un ajuste fuerte en Estados Unidos apoyado en una marcha forzada hacia el equilibrio fiscal que seguramente enfriaría el consumo y por consiguiente las importaciones, reduciendo en consecuencia el déficit del balance de la cuenta corriente. En realidad se trata de una aspiración de difícil cumplimiento, porque si ello llegara a ocurrir arrastraría hacia la recesión a la economía mundial, chinos y japoneses se enfrentarían a la contracción de su principal mercado y ellos también entrarían en crisis. Los europeos (en especial los países líderes de la región) no tendrían donde colocarparte de sus exportaciones pero sobre todo una porción sustancial de sus excedentes financieros, ahora han entrado en una período de crecimiento bajo pero en ese momento caerían en la recesión. En síntesis; si el desajuste sigue, tarde o temprano causará un sacudón financiero grave, pero si es corregido la economía mundial sufrirá una depresión gigantesca.

 


La declinación del dólar

 

Estrechamente vinculado al fenómeno anterior pero con vida propia descubrimos un segundo detonador: el dolar, su futuro incierto.Viene declinando respecto del euro, del yen y del oro más allá de algunas recuperaciones efímeras. Japón acumula reservas (en su mayor parte dolarizadas) por más de 850 mil millones de dólares, las reservas chinas rondan los 700 mil millones de dólares, les siguen otros países asiáticos. Recientemente Corea del Sur anunció su voluntad de diversificar sus reservas, Japón hizo los mismo, India ya lo viene haciendo y China duda en comenzar el proceso. Todos saben que si venden masivamente dólaresel precio del billete caerá en picada lo que causaría una contracción catastrófica del valor de sus reservas mucho antes de que puedan reconvertirlas, en consecuencia intentan una complicada operación consistente en deslizarse muy suavemente hacia otras divisas y activos buscando no provocar el derrumbedel dólar. Pero la debacle podría comenzar impulsada por otros factores, por ejemplo un avance significativo de la desdolarización del mercado petrolero; si una parte importante de importadores y exportadores deja de aceptar dólares privilegiando al euro se produciría una fuerte declinación del dólar con su secuela recesiva en Estados Unidos. Irán anunció recientemente la próxima instalación en Teherán de una bolsa de comercio petrolero funcionando en euros y compitiendo con las de Nueva York y Londres que operan en dólares, además la creciente convergencia entre China, Rusia e Iran podría derivar en la constitución de un bloque industrial-energético euroasiático que apuntaría hacia la desdolarización de los intercambios comerciales.
20/06/2006 19:40 Enlace permanente. Tema: Tensión internacional No hay comentarios. Comentar.

¿Vuelve la utopía?

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Un ingeniero pretende formar una especie de comuna porque cree que estamos ante el fin del mundo (Mejor dicho, el fin de UN mundo). Las pretensiones de comunismo retro de Mr. Evans se han quedado para la prensa “gratuita” en que “quiere volver a las cavernas” y en que “es admirador de Unabomber”. Los periodistas y sus cuatro neuronas pensantes, como siempre, con su democrático totalitarismo que estigmatiza a cualquiera que no piense las chorradas difundidas por el PP, el PSOE y los correspondientes perros falderos mediáticos. Convierten a un socialista utópico en terrorista reaccionario con cuatro etiquetas descalificadoras.

La idea de una comunidad donde no se use dinero y todos aprendan de todos nos resulta muy interesante, aunque como somos perros viejos enseguida se nos ocurren objeciones:

-         Una comunidad aislada del exterior puede degenerar rápidamente en sectarismo.

-         Un sistema de convivencia “perfecto” no sería perfecto. Queremos decir que, para que un grupo de  personas perdure en el tiempo, no debe estar cuadriculado. La idea de utopía precisamente va por ahí, y así les ha ido a los utópicos a lo largo de la Historia...

-         La gente que se apunte al proyecto está un tiempo breve y luego se supone que vienen otras. Esto, aunque es positivo para difundir experiencias e ideas, es nefasto para la continuidad de cualquier proyecto.

De todos modos, la constitución de una comuna a la antigua usanza puede ser una alternativa nada despreciable de entre las varias que puede haber ante un futuro incierto.

En fin, le deseamos suerte a este señor, que ha retomado la antorcha que dejaron allá en el siglo XIX los Owen, Fourier y Saint-Simon. A ver si vamos a tener que aprender idiomas en serio un día de estos...

El experimento utópico en Internet

http://www.dylan.org.uk/utopia/utopia.html

20/06/2006 19:37 Enlace permanente. Tema: Varios No hay comentarios. Comentar.

Influencia antropogénica sobre el clima

Se llama influencia antropogénica a aquellos efectos producidos por las actividades humanas. Existe un cierto debate en torno a la posibilidad actual de que el hombre esté influyendo más o menos en el clima de la Tierra y también lo hay sobre las influencias que pudo causar en el pasado. Incluso en épocas preindustriales a través, sobre todo, de la deforestación y la reconversión de tierras para sus actividades agrarias y ganaderas. De lo que casi hay consenso absoluto es de que, actualmente, se está influyendo de alguna manera. Resulta difícil pensar que todas nuestras emisiones de gases, aun siendo éstas de efectos contradictorios en muchos casos, y toda la destrucción de los medios naturales llevada a cabo de forma cada vez más acelerada no deba afectar de alguna forma al clima. La pregunta que se plantea en realidad no es si afecta sino cuánto y cómo. Porque la variación natural del clima no ha dejado de actuar porque esté la humanidad medrando en el mundo. El problema es hasta qué punto la contribución del hombre ha podido y puede cambiar el curso natural del clima y la forma en que lo hace actualmente y lo ha hecho en el pasado.
 
En primer lugar se explicará la más vieja de las formas que ha tenido el hombre de cambiar su entorno. Convertir bosques en campos. Luego se presenta la que surge con la revolución industrial y, finalmente, el más aterrador de los mecanismos, el de la guerra nuclear.
 
Factores:
 
1 Deforestación
2 Emisiones humanas
2.1 Evolución en las emisiones de C02
3 Detonaciones nucleares atmosféricas
3.1 La teoría del invierno nuclear
3.2 El enfriamiento de las décadas de 1960 y de 1970
 
 
 
 
Deforestación
 
 
 
Emisiones humanas
 
 
 
 
Según algunos científicos las emisiones humanas se remontan desde las eras preindustriales con la quema de bosques (CO2) y el incremento de la ganadería (CH4). Las emisiones preindustriales son fuente de debate científico y no está clara su contribución real al cambio climático de esas épocas. Lo que sí parece claro es que fuera cual fuera su influencia esta sería infinitamente menor que el efecto de las emisiones actuales. Estas se dividen en dos grupos. Gases invernadero y aerosoles. Ambos actúan de formas contradictorias. Los gases invernadero contribuyen al calentamiento global por efecto invernadero mientras que los aerosoles al oscurecimiento global al incrementar el albedo de la Tierra. Las partículas que componen la polución atmosférica son también aerosoles otros se ubican en capas más altas contribuyendo a la destrucción de la capa de ozono y los que se sitúan a altitudes estratosféricas contribuyen principalmente al albedo.
 
 
Evolución en las emisiones de C02
 
El principal gas de invernadero emitido por el hombre es con diferencia el dióxido de carbono y sus gráficos de emisión nos pueden indicar muy bien el comportamiento del hombre en el consumo de la energía fósil y de su desarrollo industrial.
 
La revolución industrial supone el punto de partida en las emisiones de gases de invernado de forma masiva. Aunque esta no se generalizará a todos los continentes hasta bien entrado el siglo XX. Los dos gráficos adjuntos permiten hacerse una idea bastante buena de la evolución que ha seguido el hombre desde el descubrimiento de los combustibles fósiles. La industrialización de la Europa del siglo XIX está íntimamente ligada con el descubrimiento y explotación del carbón. Tal y como puede verse en la gráfica de emisiones por regiones es en la europa occidental donde empiezan las emisiones. Y estas proceden en casi un 100% de la quema de carbón.
 
Los EEUU se unen al club industrial a finales del XIX pero irán siempre a la zaga de Europa en consumo hasta principios del siglo XX momento en el cual ocurrirán dos hechos que cambiarán las tornas. Si bien el petróleo se descubre en 1849 su utilización generalizada empieza con el siglo XX que es cuando se descubren en gran número los primeros campos petrolíferos de importancia. Los EEUU encuentran importantes yacimientos en Tejas, California y Oklahoma, Canadá también encuentra sus reservas. Por el contrario Europa para utilizar el crudo debe importarlo desde los propios EEUU o desde los recientes yacimientos de Persia y Oriente Medio. Mientras Norteamérica es exportadora de crudo Europa es importadora. Esta posición de debilidad se ve acrecentada al estallar la Primera Guerra Mundial. En las gráficas de emisiones se puede observar como los EEUU alcanzan rápidamente a Europa durante las primeras dos décadas del siglo veinte. Europa por su parte sufre un bajón en el consumo al finalizar la guerra debido al hundimiento de las potencias perdedoras, Alemania y el Imperio Austrohúngaro. Pero Alemania sobre todo pronto levanta cabeza y la recuperación industrial de la Europa de entreguerras hace que pronto el consumo vuelva a seguir en ascenso. Y esto es así hasta el crack del 29 momento en el cual las se hunden las economías de los países industrializados. Los efectos se dejan sentir en gran medida en EEUU donde el consumo se desploma y a pesar de que en Europa ocurre otro tanto la caída es menor lo que permite que el viejo continente alcance al nuevo. Durante esos años turbulentos el bloque del este, con el descubrimiento y explotación de sus propios pozos, empieza un lento ascenso que no se ve truncado por el crack, entra pues en la partida un tercer jugador cuyo miembro principal será la URSS. Su economía planificada le permitirá ser relativamente inmune a los vaivenes bursátiles y proseguir su crecimiento a expensas de sus abundantes recursos minerales y fósiles.
 
En las gráficas se aprecia que tanto Europa occidental como los EEUU remontan al poco tiempo el bajón producido por la crísis. Pero ahora los EEUU tienen tan solo una ligera ventaja en consumo y emisiones sobre la vieja Europa. Esto es así hasta la Segunda Guerra Mundial. En ese momento si bien el carbón sigue siendo la principal fuente de energía el petróleo ya ha cobrado suma importancia estratégica e industrial. La guerra hace resentir el consumo en Europa y en la URSS mientras que en EEUU alejados de las penurias de la guerra este se dispara y la economía se propulsa de nuevo para pasar a ser indiscutiblemente la nación líder en emisiones de CO2. Posición que nunca perderá. Con la derrota de la Alemania Nazi, Europa entra en crisis y sufre un bajón que es rápidamente remontado gracias a la ayuda estadounidense en gran parte (Véase: Plan Marshall). Esto hace que, indirectamente, el consumo en EEUU también se resienta sobretodo por el paso de una economía de guerra a otra de paz.
 
La segunda mitad del siglo XX supone la generalización mundial de la economía del petróleo. El consumo de carbón experimenta un crecimiento normal mientras que se dispara el consumo de petróleo. El responsable de la mayor parte de crecimiento económico durante esas décadas es la libre disponibilidad abundante de petróleo. Entre los nuevos países consumidores destacan China y la India quienes a pesar de su bajo consumo per cápita debido a que tienen un gran peso demográfico hacen que su consumo en términos absolutos sea comparable sino superior al de cualquier país occidental. Este rápido crecimiento se ve fuertemente truncado por la crisis del petróleo de 1973. La sufren especialmente Europa y EEUU, EEUU porque desde hace pocos años ha pasado a ser importador neto pues sus reservas han pasado ya el pico de producción (Teoría del pico de Hubbert). Puede apreciarse perfectamente el bajón de consumo en las gráficas. Esto permite a la URSS, apenas afectada por disponer de sus propias reservas, rebasar a Europa y alcanzar en consumo a los EEUU. La crisis es tomada muy en serio por los países europeos quienes tomarán medidas políticas, fuertes impuestos en los hidrocarburos, mayor eficiencia energética, etc. Evitarán así incrementar más su dependencia del oro negro. Como se puede apreciar desde la crisis el consumo, y por consiguiente, las emisiones en Europa se estancan mientras que en EEUU pasada la crisis y dominado el tablero de Oriente Medio vuelven a incrementar sus emisiones de la forma habitual. El año 1992 ocurre la Guerra del Golfo suceso que afecta nuevamente al consumo aunque no de forma tan grave como la crisis anterior. El descenso se aprecia tanto en EEUU como en Europa pero es más marcado en la curba de emisiones de Oriente Medio, los primeros afectados por la escasez. Estas fechas coinciden con otro suceso, el desmoronamiento de la Unión Soviética que se puede apreciar como una caida completa de sus emisiones que ha continuado hasta la actualidad. Los últimos años han sido los del gran crecimiento Chino e Indio especialmente la primera quien ya nos ha rebasado en emisiones. Estos países aun dependen mucho del carbón pero cada vez consumen más petróleo. Las previsiones actuales son que entorno al 2010 se alcanzará el pico de producción de crudo y dado que la demanda de consumo seguirá creciendo ocurrirá por fuerza una crisis de escasez real.
 
 
 
 
 
 
Detonaciones nucleares atmosféricas
 
 
 
Anomalías térmicas durante el siglo XX. Sobre las variaciones anuales se ha ajustado una media móvil de 5 años. Se observa como durante los 60 y 70 se produce no solo un frenazo en el calentamiento sino que de hecho las temperaturas empiezan a descender.
En las décadas de los 60 y 70 se puede ver como coincide la bajada de las temperaturas con el momento de máximo apogeo nuclear. En las décadas siguientes la mayoría de pruebas son subterráneas y por lo tanto no tienen contribución alguna al efecto que se trata.
 
La teoría del invierno nuclear
 
 
Durante la segunda mitad del siglo XX creció la idea de que un intercambio nuclear completo entre ambas potencias (EEUU y la URSS) podría causar no solo la devastación de ambas naciones sino también un cambio climático global hacia una edad más fría, el invierno nuclear. Ello vendría producido por la abundante cantidad de cenizas emitidas por las ciudades calcinadas que detendrían los rayos solares como un manto oscuro. Si bien no se produjo el tan temido holocausto nuclear sí parece ser que hubo ciertos efectos ocultos producidos por el hombre y sus ingenios nucleares.
 
 
El enfriamiento de las décadas de 1960 y de 1970
 
Se sabe que las décadas de los 60 y los 70 fueron excepcionalmente frías y la discusión sobre cual fue la causa está aun en discusión. Si bien se acepta que no habría una sola causa sino que quizá sean varias. Por aquellos años dos científicos rusos, Kondratyiev y Nikolsky plantearon la hipótesis de que las pruebas nucleares atmosféricas estaban afectando de algún modo al clima en la Tierra. Se observó que la bola de fuego de una bomba nuclear era capaz de calentar el aire lo suficiente como para hacer que nitrógeno y oxígeno reaccionasen y formaran óxidos de nitrógeno en la alta atmósfera, más concretamente en la estratosfera. Si bien las primeras bombas atómicas de apenas 20 kton no eran capaces de alcanzar dichas cotas los nuevos artefactos termonucleares surgidos en los años 50 sí podían hacerlo. Se calcula que por cada megatón de energía desarrollada la bola de fuego asciende entre 35 y 40 km y se producen unas 3.000 ton de óxidos de nitrógeno (NOx). Si se tiene en cuenta que la troposfera llega hasta los 10 km de altitud queda claro que cualquier bomba de hidrógeno es capaz de contaminar la estratosfera. La bola de fuego generaba NOx, éste era depositado en las capas altas. Su vida media es de unos cuatro años. Los dos años anteriores a 1963, año en que entró en vigor el tratado de prohibición de pruebas atmosféricas, espaciales y submarinas, se detonó el equivalaente a 340MT lo que suponía un total de millón y medio de ton de NOx suspendidas entre 20 y 50 km de altura. A esa cantidad había que sumar la de las pruebas anteriores que aun perduraba en la atmósfera lo que, en total, suponía que en 1963 había en la estratosfera el equivalente a 980 MT detonados. No parece coincidencia pues que las anomalías negativas de 1963, 1964 y 1965 fueran de las más acusadas de la segunda mitad del siglo. No obstante, ese mismo año, en Bali, tuvo lugar la erupción del monte Agung, pero parece ser que dichos efectos solo podrían explicar la mitad del enfriamiento producido durante esos años. La otra mitad vendría causada por las pruebas nucleares. Básicamente se podría resumir en que durante esas décadas el oscurecimiento global causado por las emisiones de aerosoles y gases reflectantes dominó sobre el calentamiento global causado por las emisiones de gases de invernadero.

 
También hay estudios que han explicado dicho enfriamiento por las variaciones del viento solar si bien tampoco se ha podido probar que sea ésa la causa y, ni siquiera, la contribución principal del enfriamiento de esos años.

Desmentido

Como la aparición de esta web ha coincidido más o menos en el tiempo con la publicidad de cierto conglomerado industrial (de corte buen rollete-ecologistas-cuidadín con el futuro), vamos a dejar bien claro que NO NOS PATROCINA ACCIONA. Ni falta que hace.
20/06/2006 19:20 Enlace permanente. Tema: Varios No hay comentarios. Comentar.

Nota

"Varios" es un cajón de sastre donde pondremos lo inclasificable que no encaje en los demás temas.

Así, habrá algún comentario serio o jocoso sobre lo que se nos ocurra, referencias a peligros ya existentes que pueden agravarse con la inestabilidad creciente de la sociedad, o simplemente asuntos prácticos.
20/06/2006 19:13 Enlace permanente. Tema: Varios No hay comentarios. Comentar.

post festum pestum...

¿Se escribe así? Se nos olvida el poco latín estudiado en BUP...

"Después de la fiesta, la peste". O sea, después de los fastos (Exposiciones varias, por ejemplo), llega "lo chungo", no tiene por qué ser la peste.

¿Alguien ha pensado qué sucederá después de la famosa Expo 2008? Con el empleo, por ejemplo, con una buena cantidad de tierra fértil de ribera convertida en monumental recuerdo (los recuerdos monumentales no son comestibles para las generaciones futuras o presentes), con los buenos deseos ecológicos, etc...

Bueno, con un poco de suerte, el final de la era industrial puede esperar unos años más después de 2008, para que no nos fastidie la fiesta a los zaragozanos.

20/06/2006 00:32 Enlace permanente. Tema: Varios No hay comentarios. Comentar.

Aquí no puede suceder

Para quienes viven en el primer mundo, la vida cómoda es asunto que se da por hecho. Sin embargo, las facilidades del mundo moderno descansan sobre cimientos muy frágiles. Basta un corte de luz eléctrica o un reventón en una tubería principal (como el de hoy mismo en Zaragoza) para que la normalidad se vea afectada, aunque por unas horas.

Ahora imagine que la situación "anormal" se prolonga un par de días, o peor, una semana. Imagine que no tiene agua para lavarse (ah, esas duchas a diario...) ni electricidad para ver el Mundial por la tele. La normalidad conocida se va esfumando.

Si a esto le sumamos una situación de caos social (como lo que sucedió en Francia este otoño pasado) y/o una catástrofe presuntamente natural (como el huracán Katrina en Nueva Orleans), la normalidad no es que desaparezca, es que pasamos directamente a una versión cutre de Mad Max.

 Mad Max, me parece injusto que se denoste porque sí a esta trilogía de filmes por "apocalípticos". Precisamente, dentro del cine comercial de entretenimiento, ha sido la visión más acertada del posible fin de esta "civilización". Curiosamente, en ninguna de las películas aparecen explosiones nucleares en el escenario de las andanzas motorizadas de Max y sus enemigos; tampoco aparecen escenas dantescas de destrucción; la única violencia es la de los nuevos bárbaros que se machacan por comida o por gasolina.

Si Mad Max es apocalíptica, es un apocalipsis muy discreto. Quizás algo así es lo que nos espera en no mucho tiempo. Pero a diferencia de Mel Gibson, somos gente de la calle sin habilidades sobrehumanas ni la suerte loca del protagonista guaperas. Así que habrá que empezar a prepararnos en serio para lo que pueda suceder. Eso sí, no hace falta agarrar el trabuco del abuelo y subirse por un Quad por los Monegros. Poco a poco iremos viendo qué se puede hacer dentro de lo posible.

20/06/2006 00:26 Enlace permanente. Tema: Preparación y protección No hay comentarios. Comentar.

¿Es posible evitar la guerra EE.UU.-Irán?

Soy muy escéptico tanto en lo económico, como en lo tecnológico, como en lo político (y eso que milito en historias políticas).

¿Sirvió de algo el NO A LA GUERRA de Iraq, salvo para que los progresistas saliesen con pancartas a la calle?

 La economía se ha apoderado de todos los demás ámbitos de la vida, la tecnología sirve a quien sirve (y si hay tecnología alternativa, no encaja en el negocio); y los márgenes de la política cada vez son más estrechos (digan la palabra "terrorismo" y con eso se acota el debate si lo hay).

Podría soltar un rollo sobre la sociedad actual y su inevitable deriva hacia la guerra mientras se llena la boca con la paz, pero voy a contaros la historia de un tren que iba por una vía muerta hacia la boca de un túnel. Sólo que el túnel no estaba hecho y a los pocos metros de empezar estaba la roca caliza. Era un túnel sin salida. El tren puede ser el AVE por ejemplo.

El maquinista y su ayudante son dos locos de remate que creen que la vía sigue y que el túnel no es ciego. Están encerrados en la máquina y no dejan entrar a nadie. Su plan “infalible” es seguir adelante, si hay que llevarse por delante a otros locos con bombas atómicas, no importa.

Ante su puerta hay dos guardias armados que creen fielmente en las órdenes de los maquinistas, no saben la realidad ni les interesa saberla: cumplen órdenes. Nadie puede pasar y si alguno lo intenta en plan violento, lo echan de una patada afuera con el tren en marcha.

El tren no para, a ratos acelera y a ratos frena, pero no puede parar porque los maquinistas quieren llegar cuanto antes a su destino que creen está al otro lado del túnel.

El revisor comprende que los maquinistas son peligrosos, e intuye que la vía termina abruptamente, pero no dice nada por miedo a que cunda el pánico y también por temor a perder su empleo por delator (los maquinistas son los niños mimados de la dirección de la empresa ferroviaria).

Mientras tenga poder en los vagones, se siente útil.

La mayoría de los pasajeros está distraída hablando de tonterías, leyendo revistas del corazón o viendo películas, o escuchando música.

Otros están enfadados, pero no por el terrible destino que les espera (no lo saben o no lo creen), sino por el mal servicio de la cafetería, la falta de jabón en el WC...Son los de Primera Clase.

Los de Segunda Clase y Tercera están envidiosos de la Primera: algunos quieren pasarse a Primera y en eso pasan el rato...Los que no duermen.

Unos pocos se han percatado del peligro en todos los vagones, y se reúnen  para discutir cómo solucionar el desastre que se avecina. Se envían mensajes por SMS o publican blogs que no leerá casi nadie (ejem, ¿como este blog?)

Algunos hablan de convencer al maquinista para que pare el tren o aminore la marcha. Sus intentos han terminado en golpes por los matones de seguridad.

Otros piensan en planes para tomar la locomotora por la fuerza, pero están tan locos como el maquinista y su ayudante. Además, necesitarían el apoyo de muchos pasajeros, cosa que no va a suceder porque la gente no tiene ganas de oír excentricidades.

Un tercer grupito pretende provocar la parada automática del tren; saben bastante de tecnología ferroviaria y creen posible desconectar los motores a tiempo y parar. Lástima que estén enzarzados en disputas interminable sobre el mejor método para detener el convoy.

De todos modos, el tren lleva mucha velocidad y la inercia haría que no se detuviese antes de llegar al túnel ciego.

La guerra contra Irán lleva ya una inercia que es casi imposible de parar. No sabemos cuándo empezará, pero el escenario está ya preparado: las comedias diplomáticas, los ultimátums, las típicas bravatas de los futuros vapuleados (si bien es cierto que los iraníes son menos fanfarrones que Sadam, puesto que su potencial militar es mayor que el iraquí). El ejército de EE.UU. tiene probablemente a punto bombas nucleares de baja potencia para reventar búnkers, con los efectos de radiactividad que supondría una explosión a nivel del suelo o subsuelo poco profundo. Añádase la posibilidad de bombardeo (convencional o atómico) contra los reactores nucleares iraníes. Glups.

20/06/2006 00:13 Enlace permanente. Tema: Tensión internacional No hay comentarios. Comentar.

¿Qué es una crisis energética?

La crisis energética es una situación donde la nación sufre de disrupción en los suministros energéticos (en este caso, petróleo) acompañada por un incremento rápido de los precios que amenaza a la economía y la seguridad. La amenaza económica esta representada por el efecto que tendría la situación petrolera en la economía, básicamente recesión, inflación, desempleo y posible pérdida de activos.
Al revisar las crisis energéticas de 1973 y 1979, encontramos elementos comunes en las dos. Ambas,
1. Comenzaron con disturbios políticos en uno de los países productores de petróleo.
2. Estuvieron asociadas con un nivel de inventarios bajos.
3. Estuvieron asociadas con una concentración alta en un pequeño número de suplidores.
4. Estuvieron asociadas con una producción petrolera de los Estados Unidos declinante.
5. Estuvieron asociadas con una alta dependencia del petróleo importado.
6. Estuvieron asociadas con un bajo nivel de gasto de la industria petrolera.
7. Condujeron a la especulación.
8. Provocaron efectos recesivos
Las anteriores crisis de los 70, movidas por la coyuntura geopolítica, terminaron. Sin embargo, la crisis en ciernes de este siglo XXI no sólo no va a terminar, sino que va a empeorar conforme pase el tiempo.
La escasez creciente de yacimientos de petróleo fácilmente explotables y la demanda rampante de combustible harán que todo vaya a peor. Esto llevará a pedir la construcción de cientos de centrales nucleares...que no van a poder sustituir los combustibles líquidos para el transporte. También se habla y se hablará de energías renovables, que ni de lejos pueden mantener en funcionamiento los “imprescindibles” aparatos de aire acondicionado que proliferan por las casas particulares en todo Occidente. Todo esto es una pérdida de tiempo mientras el mundo actual empieza a desmoronarse, sin prisas pero sin pausa.
¿Estamos en crisis energética de nuevo?
Sí, la historia se repite...hasta cierto punto.
Lo que hoy está sucediendo es sólo el principio: la gasolina un poco más cara de lo habitual, las líneas aéreas raspando gastos para mantener “vuelos baratos”, los precios de las mercancías subiendo (por el encarecimiento del transporte).
Pero a diferencia de las crisis artificiales de los años 70, esta vez los factores que hacen subir los precios del petróleo a largo plazo no son políticos, sino naturales: dificultad creciente de encontrar buenos yacimientos o petróleos de baja calidad, como el que Hugo Chávez pretende colar como “la reserva más grande del mundo” (como siempre tan fanfarrón el venezolano).
A los cándidos defensores de las energías alternativas que nos aseguraban que no hay de qué preocuparse y que el mundo y especialmente los EE.UU. pueden mantener el consumo en los niveles actuales y que la falacia tremendamente errónea de la economía del hidrógeno resolverá nuestros problemas de petróleo y de gas de una forma u otra, les recomiendo que se vayan a vivir hoy al norte y comprueben los calientes que pueden mantenerse con los generadores eólicos, los paneles solares, la biomasa y con el mito del hidrógeno. ¿Dónde está empleada esa infraestructura para utilizar, al menos, las lastimosas soluciones solares eólicas y de biomasa? La Madre Naturaleza debe estar partiéndose de risa con la arrogante posición de Dick Cheney de que “el modelo de vida americano (American Way of Life) no es negociable”. El señor Cheney, como el Rey Canuto, se cree capaz de detener las olas del mar ¡en nombre de la única superpotencia mundial!

21/06/2006

Consejos para hoy y mañana

PRINCIPIOS ECONÓMICOS

 

Los siguientes principios económicos son aplicables a cualquier recurso: tiempo, dinero, objetos, etc.

 

1. Las águilas no matan los gorriones

 

• Las águilas no matan los gorriones porque gastan más energía en cazarlos que la que obtienen al comerlos. Las águilas tienen una visión económica de las cosas: miran lo que dan y lo que reciben a cambio y sacan sus conclusiones.

 

• ¿Qué damos y sacamos de cada cosa? ¿Nos compensa?

 

2. La riqueza más grande no es la que tenemos, sino la capacidad de generarla.

 

• Podemos tener mucho, pero si nos lo cogen, ya no nos queda nada. Si nos lo cogen pero nuestra capacidad de generar riqueza queda intacta, podemos volver a generar recursos. Este principio es aplicable a muchos campos. Si nos comemos el capital, bajan los intereses, si talamos el bosque, su capacidad de generar disminuirá???. Por tanto:

 

• No hacer aquello que ponga en peligro nuestra capacidad de generar riqueza.

 

• Tengamos presente la necesidad de ampliar nuestra capacidad de generar riqueza.

 

3. Es más importante tener cuando necesitamos que gastar cuando queremos.

 

• Gestionar cualquier recurso significa tener presente el largo plazo, sobre todo en los recursos limitados. Usar recursos alegremente en el presente puede comportar tener problemas en el futuro. El mal uso va en contra de valorar y apreciar aquello que tenemos, nos impide disponer de más recursos en el futuro y hace que las generaciones futuras tengan dificultades para poder llevar un estilo de vida aceptable.

 

4. No gastamos más de lo que tenemos

 

• “Por más que recibimos, no tenemos nunca bastante hasta que uno mismo queda harto” (Leo Buscaglia). Ajustar nuestro estilo de vida a nuestras capacidades teniendo en cuenta el largo plazo. Podemos hacer servir el siguiente principio: si no tenemos dinero para una cosa, es que no la necesitamos. Esta regla puede tener excepciones, pero no por esto deja de ser válida en líneas generales.

 

5. La abundancia y la escasez siempre son relativas

 

• Aquello que en las sociedades occidentales puede ser muy poco valorado puede llegar a ser un lujo en otros contextos. Siempre podemos creer que tenemos relativamente poco, independiente de la cantidad que sea. Hay personas que ganan mucho y gastan más de lo que tienen, otros ganan poco y ahorran.

 

Aprovechar aquello que tenemos, tanto material (bienes, muebles, dinero,...) como inmaterial (relaciones, habilidades, información) es el mejor paso para hacer un mejor uso de aquello que nos llega.

 

6. La abundancia mata al hambre

 

• Ni la abundancia ni la calidad de la comida garantizan una alimentación correcta.

 

LA ABUNDANCIA DE UN RECURSO NO GARANTIZA QUE HAGAMOS UN BUEN

 

USO. A veces, la abundancia de un recurso nos impide hacer un uso correcto.

 

7. Los ahorros estropean los manteles

 

• A veces los efectos de una acción pueden ser compensados por otros factores del sistema donde estamos de forma que los resultados son contrarios a los objetivos que se persiguen.

 

8. La simplicidad y la sencillez nos hacen llegar antes a la plenitud

 

• La simplicidad significa dejar de lado todo aquello que no es significativo e importante. Significa no complicarse la vida innecesariamente. A más complicación, más despilfarro de energías vitales. Un recurso donde podemos aplicar esta regla de simplicidad es la propia vida. Nos complicamos la vida cuando gastamos en cosas innecesarias y nos obligamos a trabajar y dejamos de dedicar recursos a cosas importantes y esenciales. Nos complicamos la vida cuando asumimos gastos fijos o pedimos préstamos o créditos. Como decía Thoreau: “El hombre más rico es aquel que menos necesita”.

 

9. Es importante salir de las urgencias económicas

 

• Las urgencias en este campo nos hacen perder la tranquilidad. Trabajar sobre las cosas importantes nos puede hacer salir de las urgentes.

 

10. Un problema de dinero no es un problema de dinero

 

• Siempre hay otros problemas asociados: falta de autonomía, de formación, existencia de estructuras sociales y políticas empobrecedoras, etc. El dinero sin más no cura nunca la pobreza.

 

11. Toda fuerza que nos dejan puede crear debilidad

 

• En el ámbito físico: no vamos nunca a pie, subimos siempre las escaleras mecánicas, cogemos el coche, no hacemos deporte... y somo débiles físicamente.

 

• A nivel intelectual: nuestra fuerza intelectual puede venir de títulos, acreditaciones o símbolos, sin que nos cuidemos que sea cierta.

 

• A nivel emocional: la inmadurez emocional nos lleva a coger fuerza de cosas externas a nosotros como la fuerza física, la experiencia, el intelecto... Nos podemos atribuir cualidades que no tenemos.

 

12. Sólo perdura aquello que es útil

 

• Se nos hace difícil administrar mal durante mucho tiempo, nuestra salud, dinero o pensamientos (Atención).

 

• La administración del dinero siempre será el resultado de nuestra visión del mundo y la manera de pensar. Algunas preguntas que pueden ayudar en el trabajo de educadores son:

 

• ¿Qué criterios utilizas para gestionar tu dinero?

 

• ¿Te sirven? ¿Cómo puedes mejorar estos criterios de cara al futuro?

 

• ¿Qué significa para ti el dinero? ¿Qué papel le das en tu vida?

 

• ¿Qué cantidad es suficiente para ti? Tal como dice Joe Domínguez, si sabes lo que es suficiente, sabes lo que te sobra y lo que te confunde.
21/06/2006 21:25 Enlace permanente. Tema: Preparación y protección No hay comentarios. Comentar.

Accidentes “menores”

1979. EL ACCIDENTE NUCLEAR DE THREE MILE ISLAND

En Pennsylvania, EE.UU., un escape radiactivo a través de los circuitos de refrigeración del reactor en la central nuclear de Three Mile Island produce el mas grave de los accidentes nucleares conocidos en el país obligando a evacuar el área.

El grave accidente en la central nuclear de Three Mile Island en Pennsylvania aunque finalmente no provoca víctimas directas causa alarma y conmoción. Una imprevista sucesion de fallas en los sistemas de operación y de procedimientos por parte de los operadores ponen en estado crítico el sistema de enfriamiento del reactor produciendo una grave fuga de materiales radiactivos a los circuitos secundarios que oblilgan a la evacuación de la planta y de sus alrededores.

El suceso sensibiliza a la opinión pública a comienzos de una década en donde los riesgos de la utilización de este tipo de energía comenzará a sufrir serios cuestionamientos, por lo cual la difusión de los alcances del suceso son motivo de un cuidadoso tratamiento informativo. En Rusia 7 años más tarde otro accidente afectara a un reactor nuclear aunque con consecuencias gravísimas, en ambos casos los sucesos se desencadenan durante altas horas de la noche.

Este accidente fue el primero en minar gravemente el mito de la energía nuclear como "segura" entre la población occidental. Seguramente en la URSS más de uno se burló por entonces de la decadente tecnología capitalista. Eso fue antes de Chernóbil...

JAPON: TOKAIMURA - (1999)

En el país de la alta tecnología y el culto al trabajo bien hecho "no podían pasar cosas así". Pero pasaron.El 30 de setiembre de 1999 en la instalación nuclear de Tokaimura, ubicada a solo 140 kilómetros de Tokio y dedicada a reprocesar combustible nuclear para las centrales atómicas japonesas, un grave error de operación provoca una reacción nuclear incontrolada que amenaza durante varias horas extenderse al resto de la planta y desatar un nuevo proceso de fisión, aun mayor y de impredecibles consecuencias.

El accidente se produjo debido al manipuleo de uranio en contacto con acido nítrico en proporciones inadecuadas y expuso a niveles de radiación 15.000 veces superiores a los admisibles a cerca de 30 operarios y propagó sus efectos al entorno de la planta cuyos habitantes fueron evacuados en un radio de 200 metros. La emergencia obligó a tomar prevenciones adicionales respecto a otros 300.000 que habitan en un radio de 10 kilómetros. El siniestro fue conjurado por una brigada especializada horas mas tarde, en una riesgosa operación, logrando detener la reacción nuclear.

Un balance provisional arroja además otras comprobaciones preocupantes: no solo las instalaciones de Tokaimura no estaban preparadas para contener eventuales fugas de radiación sino que la operación de materiales críticos como el uranio se realizaba manualmente en baldes, en forma primitiva y expuesta al factor de equivocación humano y ajena a los supuestos sistemas de control automatizados en base a los cuales se suponen aceptables los altos riesgos que acarrea la utilización de la tecnología nuclear.
La gravedad del suceso movilizó a las mas altas autoridades del gobierno japonés y entre sus repercusiones se descuenta la suspensión probablemente definitiva de las actividades de la planta, actualmente en manos de la empresa operadora privada JCO. La evaluación sobre la gravedad del accidente, en base a una escala internacional ascendente de 1 a 7 promete una nueva recalificación de 5. Los medios de difusión han procurado, una vez mas, tranquilizar al público minimizando los riesgos de accidentes similares en las numerosas centrales e instalaciones atómicas que existen en el mundo.

La planta ya había sufrido accidentes en 1995 y 1997, en este ultimo caso ocurrieron dos graves accidentes en menos de 24 horas, los que provocaron fugas radiactivas y afectaron a mas de una veintena de operarios. Luego de los accidentes de 1997 la planta habia sido cerrada por tiempo prolongado y sometida a un riguroso examen de seguridad para ser habilitada nuevamente tan solo pocas semanas antes de este nuevo accidente.

CON EDISON  (N.Y., EE.UU.) 2000

El 15 de febrero de 2000 se produce una grave falla en las tuberias del reactor Indian Point 2 de la central nuclear - Con Edison - ubicada en Buchanan a 50 kilómetros de Nueva York; como resultado del mismo un escape de vapor radiactivo superó las instalaciones de contención y llegó a la atmósfera. La emergencia obligó a neutralizar el funcionamiento del reactor y el escape por procedimientos manuales. El accidente, el primero desde la inauguración de la planta en 1974, no habría provocado víctimas entre el personal pero produjo la consiguiente alarma en la población a pesar de no haberse detectado variación en los valores normales de radioctividad ambiental

21/06/2006 21:15 Enlace permanente. Tema: Nuke-nuclear No hay comentarios. Comentar.

Pensamientos para tiempos crepusculares

(adaptado con mayor o menor fortuna de las artes marciales)

 *

El conflicto en este mundo es uno de sus componentes, y no va a desaparecer nunca. No se puede eliminar como pretende el pacifismo ingenuo. Ahora bien, lejos de regodearnos en la sangre y la destrucción, sí es posible encauzar el conflicto por caminos mejores que el enfrentamiento violento.

 *

En caso de llegar a un enfrentamiento hay que comportarse de la manera más noble posible...siempre que el adversario comparta esa visión heroica de la vida. En una pelea callejera contra un yonki armado con una navaja, no cabe mucho juego limpio, sino acabar con la amenaza de la manera menos trágica posible para ambos contendientes.

 *

La gente profana en las artes marciales se imagina que un maestro está pensando todo el día en golpes y defensas, y que es osado para demostrar su valor. Nada más fantasioso. El experto en la lucha si es sabio evita darse a entender. Sólo los necios pasean por zonas peligrosas o van provocando para pelearse por ahí. Hace tiempo leí una entrevista a un karateka en el periódico. Cuando le preguntaban la mejor forma de escapar de la violencia nocturna, él respondió algo así: “Yo no tengo problemas por la noche, porque me acuesto pronto”. Y aunque suene ridículo, es cierto: gran parte de los actos de violencia suceden interviniendo alguno de estos factores: alcohol, tumultos y/o nocturnidad.

En un enfrentamiento callejero, la mayoría de los “expertos” en artes marciales no tienen muchas más oportunidades de salir enteros que un tipo de 50 años que no hace ejercicio. Esto es así porque se confían demasiado en una serie de movimientos espectaculares en un tatami, mientras que en el mundo real el adversario no espera con la boca abierta al siguiente movimiento. Hay que actuar siempre con el factor sorpresa.

No hay nada deshonroso en salir corriendo ante una amenaza seria, siempre que tengas oportunidades razonables de escapar. Por ejemplo, ante varios atacantes sería de tontos esperar a que viniesen de uno en uno a sacudirte, como en las películas. Ante la amenaza de una paliza inminente, sólo cabe golpear al cabecilla y salir pitando mientras se pueda.

La mayoría de las personas agresivas con las que me he encontrado no deseaban realmente atacar físicamente en un principio. Hay pocos delincuentes que lleguen a emplear por método la agresión física. Los psicópatas abundan en el cine, no en la vida real. Casi siempre, el agresor es ocasional: un borracho, alguien malhumorado o muy presionado por situaciones externas.

Por tanto, es posible por medio del autocontrol influir al agresor verbal o gestual antes de que se pase a mayores en la mayoría de ocasiones. Con una persona sola se puede intentar el diálogo sereno antes de pasar a peores. Cuando hay un grupo hay que dirigirse al que parezca líder (de facto o no) y convencerlo para que se calme e influya en los otros...sin miedo, pero siempre alerta.

Cuando alguien mueve mucho el cuerpo y las manos acercándose a uno puede indicar agresión inminente...aunque el comportamiento humano no siempre es previsible.

En cierta ocasión un viajero solitario iba por el Amazonasen una embarcación, cuando desde otra barca le abordaron unos epígonos de los piratas del Caribe. Armados con machetes y escopetas, le exigieron todo lo que llevaba encima y le instaron a saltar de la barca para llevársela ellos. Nuestro antihéroe no perdió la calma, y viéndoles tan zarrapastrosos, les contestó que él era pobre como ellos, y que sin la barca no podría seguir el viaje. Estuvo un buen rato hablando con el que parecía el jefe de los bandidos, que le preguntó de dónde venía y adónde iba. La conversación derivó de la tensión hacia la trivialidad, y pasado un buen rato los delincuentes abandonaron la barca del viajero, llevándose el dinero en metálico, baratijas y algo de ropa. Pero pudo continuar el viaje.

Ante los delincuentes habituales, no hay que ser ni muy sumiso ni muy agresivo. Lo primero lleva a la humillación total, y lo segundo a recibir una paliza o algo peor. Hay que aparentar indiferencia y templanza, como hizo el viajero del Amazonas.

La no violencia absoluta está bien (para el que le guste) para quienes se enfrentan a agresores bien disciplinados, como policías o soldados. Se supone que el golpear a una persona desarmada que se deja genera un conflicto moral entre las órdenes recibidas y la conciencia moral. Eso es la teoría.

Resulta algo ingenuo pensar que la mayoría de los agresores organizados tenga un resto de conciencia capaz de oponerse al “deber” cuando vemos casos como el de los nazis, por ejemplo. Ante una víctima deshumanizada (el judío para los nazis) o de otro contexto cultural al que no se reconoce como par (occidentales/islámicos) es más que dudoso que funcione la no violencia absoluta.

Más dudoso todavía es que funcione ante agresores desorganizados en un contexto de descomposición social en el que el nihilismo lo ocupe todo. En todo caso, cada cual es libre de morir como quiera si eso le hace feliz.

 

Muchos de los pacifistas absolutos a quienes he planteado mis dudas sobre sus métodos y filosofía se han mostrado extremadamente agresivos (verbalmente) con uno. Hacían un gran esfuerzo por contenerse, mientras que uno simplemente intentaba dialogar sin más. Me consideraban violento por el mero hecho de hacer observaciones que les disgustaban. Yo no me sentía violento, eran ellos los agresivos. Nada más agresivo que un “antiviolento” cuya militancia ideológica es especialmente combativa. Valga la paradoja.

Practicar la no-violencia es muy difícil; es algo reservado a gente realmente ‘santa’, que esté dispuesta a morir por motivos muy elevados (invariablemente religiosos o similares). Son personas que ya han muerto antes de morir, mentalmente, y por tanto no tienen realmente ,miedo a la extinción del cuerpo.

La “ahimsa” consiste en no imponer nada a los demás, ni las ideas, ni acusarlos de nada. Esto requiere un esfuerzo casi sobrehumano para soportar errores y afrentas ajenas sin tratar de combatirlos y una tremenda disciplina para evitar los defectos propios, lograr la virtud total y trasmutar la agresividad en una fuerza superior que transforme el ego.

Creo que Buda; Jesús y unos pocos más lo lograron...según sus adeptos

El 99,9% de las personas no estamos a ese nivel ni lo estaremos.

 Lo único que podemos hacer es evitar la violencia mientras podamos, y luego portarnos de la manera más correcta posible.

 

Todos queremos vivir en condiciones mentales normales, y todos intentamos evitar la muerte mientras podemos. Pero la vida por la vida no es un valor absoluto. Existe la muerte digna como alternativa a una vida indigna; ahora bien, una vida indigna no se lava con un final “digno”.

Si pones en orden y sosiego la mente cada mañana y cada noche, y consigues vivir como si tu cuerpo ya estuviese muerto, entonces conseguirás la libertad: no temerás la muerte. No la buscarás como hacen los insensatos, pero tampoco la temerás.

La persona que no ha aceptado previamente y con determinación la inevitable muerte está provocando con seguridad que vaya a morir de mala manera.

 

Cuando nos encontramos en calamidades o situaciones difíciles, no basta con decir simplemente que no perdamos la calma. En los malos momentos, lo que hay que hacer es lanzarse hacia delante con valor y alegría. Sólo estamos saltando una barrera, y es como el dicho famoso: “Cuanto más agua, más alto el barco”.

Alégrate moderadamente en los buenos momentos, y entristécete con moderación en los malos.

Cuando uno se siente muy feliz, corre gran peligro de caer en la arrogancia. El que se deja llevar por la euforia en los buenos momentos, en los malos se desalienta y no reacciona.

Vale más superar alguna desdicha de joven para aguantar mejor la madurez, porque si uno no experimenta alguna adversidad, su carácter no se templará. Al que siempre le han ido bien las cosas le sucede que se vuelve engreído y arrogante; cuando la fortuna se olvida de él, se lleva más golpe que quien es templado en su carácter. El que cuando es desdichado se desalienta no sirve para nada.


 

Cuando hay una emergencia, la gente se aturde y no hay nadie que encienda una luz.

 

En los malos tiempos, con amenazas o desastres, con pocas palabras será suficiente. EN los tiempos felices, también con pocas palabras será suficiente. Hay que pensar bien las cosas y hablar luego.

Una buena manera de ver las cosas es contemplar el mundo como si fuese un sueño. Si tienes algo así como una pesadilla, despiertas y te das cuenta de que sólo ha sido un mal sueño.

Dicen que el mundo en que vivimos no se diferencia en nada de eso.

 

No te bases en la fuerza de otro, ni confiés siempre en tu propia fuerza

La meditación en la inevitable muerte hay que efectuarla todos los días.

Cada día, cuando el cuerpo y la mente están en paz, uno debe meditar en que su cuerpo es destrozado por flechas, balas, lanzas y espadas, arrastrado por riadas, arrojado en medio de un gran fuego, alcanzado por el rayo, pereciendo en un  terremoto,cayendo por un precipicio de 1.000 pies, muriendo de enfermedad.

(Hagakure)
21/06/2006 21:05 Enlace permanente. Tema: Varios No hay comentarios. Comentar.

El grifo se va cerrando

Dependemos en tal medida del petróleo, indica Daniel Yergin, que en raras ocasiones nos hemos detenido a comprender su penetrante significado, el petróleo es la "savia vital" de la cotidianeidad actual: hace posible el sitio y la forma en que vivimos, la forma en que vamos y venimos de casa al trabajo, la forma en que viajamos; los patrones urbanos adoptados en el siglo XX, "el siglo del petróleo", responden al uso del hidrocarburo. Este recurso es uno de los componentes esenciales de los fertilizantes de la agricultura moderna y posibilita el transporte de alimentos a las zonas metropolitanas; también proporciona los plásticos y productos químicos que constituyen el esqueleto de la civilización contemporánea, civilización que se "postraría" si los pozos de petróleo se secaran repentinamente[1].

Pero el desecamiento no será repentino. Es imposible indicar el año en que el petróleo convencional dejará de ser asequible, pero hay certeza de que será en el siglo XXI, probablemente antes del año 2070[2]. Sin embargo, lo relevante no será cuando sea bombeada la última gota de petróleo, sino los efectos económicos que se presentarán cuando la producción comience a descender, más allá de ese punto, los precios aumentarán por la refinación de petróleo no convencional, por la explotación de reservas más profundas o localizadas en lugares de difícil acceso o con condiciones climáticas desfavorables y/o por la disminución de la oferta, a menos que la demanda disminuya considerablemente[3]. ¿Cuándo alcanzará la producción de petróleo su punto máximo? ¿Es posible una disminución considerable de la demanda? ¿Se postrará la civilización contemporánea aunque no ocurra un desecamiento repentino? Los estudios realizados por Colin Campbell; Richard Duncan; Richard Duncan y Walter Youngquist; y Colin Campbell y Jean H. Laherrère, señalan que la producción de petróleo convencional a nivel mundial alcanzará su punto máximo entre 2010 y 2020, quizá antes[4]. Con relación a la demanda, la Agencia Internacional de Energía (AIE) prevé lo siguiente (proyecciones hasta el 2030): el uso de energía crecerá inexorablemente, se estima el 1.7% anual; los combustibles fósiles abastecerán más del 90%; alrededor del 1.6% anual aumentará la demanda mundial de petróleo[5]. C. Campbell y Laherrère indican que para 2020 la demanda del hidrocarburo se incrementará en 60% y advierten que lo que nuestra sociedad enfrentará pronto, quizá antes de 2010, es el fin del petróleo abundante y barato del que dependen todas las naciones industriales[6]. La AIE señala la necesidad de desarrollar tecnología que sustituya al petróleo, ya que para el 2020 pronostica la disminución de la

producción del petróleo convencional[7].

Ni el aumento del costo del petróleo ni su agotamiento, aspectos que determinarán el futuro de la civilización en un futuro próximo, son discutidos en el Programa 21 y en el Plan de instrumentación acordado en la Cumbre de Johannesburgo, ni en la teorización sobre el desarrollo sostenible y su crítica[8]. Los organismos internacionales y los gobiernos nacionales no han incluido "el fin del petróleo barato" en sus agendas, sin embargo, se promueven políticas que hacen más dependientes a las economías locales del hidrocarburo.

La diversidad de los hábitats originales proveyó al ser humano de suficientes alimentos cuando éste era una parte pequeña de los ecosistemas, pero ahora su agricultura está concentrada en pocas plantas y ha reemplazado a la naturaleza con una gran cantidad de alimentos sintéticos, más aún, parte de la energía utilizada para aumentar la producción ha ocasionado la pérdida de la biodiversidad original y la disminución de la capacidad de carga de la Tierra. Regenerar la variedad nutricional original requiere un gasto energético, a través del transporte de productos desde otras regiones o de la rediversificación local. Si los recursos fósiles fuesen cortados, advirtió H. T. Odum al pueblo estadounidense, sería necesario reclutar campesinos de la India y de otros países subdesarrollados para trabajar la tierra y sobrevivir.


[1] D. Yergin, La historia del petróleo, Javier Vergara, Buenos Aires, (1991) 1992, véase el Prólogo.

[2] The Association for the Study of Peak Oil (ASPO), Newsletter, No. 24, 2002; C. Campbell, "Petroleum and people", en Population and environment, Vol. 24, No. 2: 193-207, 2002, véase la Figura 1 y la Figura 3; Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), World energy assessment. Energy and the challenge of sustainability, PNUD/UNDESA/CME, Nueva York, 2000, véase la Introducción y la Tabla 1 de la Presentación Panorámica (Overview); C. Campbell y J. H. Laherrère, "The end of cheap oil", en Scientific American, Vol. 278, No. 3: 60-65, 1998, véase la sección "Diminishing returns"; C. Campbell, The coming oil crisis, Multi-Science Publishing/Petroconsultants, Londres, 1997, véase el cap. 15: Synthesis; A. Barreda y O. Lagunas, "Los energéticos como límite al desarrollo capitalista", en Producción estratégica y hegemonía mundial, editado por A. Ceceña y A. Barreda, pp. 177-224, Siglo XXI, Ciudad de México, 1995, véase la sección "Tendencias mediatas e inmediatas"; T. Miller, Ecología y medio ambiente, Iberoamericana, Ciudad de México (1992) 1994, véase la sección "Petróleo y gas natural", dentro del cap. 18: Recursos energéticos no renovables.

[3] C. Campbell y J. H. Laherrère, op. cit., 1998, véase la presentación del artículo.

[4] C. Campbell, op. cit., 2002, véase la Figura 1 y la Figura 3; R. Duncan, "The peak of world oil production and the road to the Olduvai gorge", documento presentado en el Pardee Keynote Symposia de la Geological Society of America, Reno, Noviembre 2000; R. Duncan y W. Youngquist, "The world petroleum life-cycle", documento presentado en el Petroleum Technology Transfer Council Workshop "OPEC oil pricing and independent producers", Los Angeles, Octubre 1998, véase la Tabla 1; C. Campbell y J. H. Laherrère, op. cit., 1998, véase la sección "Predicting the inevitable".

[5] Agencia Internacional de Energía (AIE), World energy outlook 2002, AIE, París, 2002, véase el Sumario Ejecutivo (Executive Summary).

[6] C. Campbell y J. H. Laherrère, op. cit., 1998, véase la sección "On the down side".
[7] AIE, World energy outlook, 2001 insights, AIE, París, 2001, véase el Sumario Ejecutivo (Executive Summary).

[8] R. Guimarães y A. Bárcena, "El desarrollo sustentable en América Latina y el Caribe desde Río 1992 y los nuevos imperativos de institucionalidad", en La transición hacia el desarrollo sustentable. Perspectivas de América Latina y el Caribe, compilado por E. Leff et al., pp. 15-34, INE-SEMARNAT/PNUMA/UAM, Ciudad de México, 2002; R. Guimarães, op. cit., 2001; N. Middleton y P. O’Keefe, Redefining sustainable development, Pluto Press, Londres, 2001; G. Montibeller-Filho, op. cit., 2001; N. Pierri, "El proceso histórico y teórico que conduce a la propuesta del desarrollo sustentable", en ¿Sustentabilidad?..., pp. 27-79, 2001; G. Foladori y H. Tommasino, "El enfoque técnico y el enfoque social de la sustentabilidad", en ¿Sustentabilidad?..., pp. 129-137, 2001, y "Controversias sobre sustentabilidad", Universidad Federal de Paraná y Universidad de la República Oriental del Uruguay, 2000, [consulta: junio 2002]; R. Fernández, Gestión ambiental de ciudades. Teoría crítica y aportes metodológicos, PNUMA, Ciudad de México, 2000; H. R. Leis, La modernidad insustentable. Las críticas del ambientalismo a la sociedad contemporánea, Nordan/PNUMA, Montevideo, (1999) 2001; E. Zaccaï, "Développement durable: caractéristiques et interprétations", en Les Cahiers du CEDD, No. 4, 1999; A. Lipietz, ¿Qué es la ecología política? La gran transformación del siglo XXI, Editores Independientes, Buenos Aires, (1999) 2002; V. Urquidi, op. cit., (1999) 2000; E. Leff, Saber ambiental: sustentabilidad, racionalidad, complejidad, poder, Siglo XXI/UNAM/PNUMA, Ciudad de México, 1998; J. M. Naredo, "Sobre el origen, el uso y el contenido del término ’sostenible’", en Documentación Social, No. 102: 124-148, 1996.

21/06/2006 21:01 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

El deterioro ecológico

La fase de aceleración progresiva en que ha entrado

la destrucción del mundo natural a partir de la revolución

industrial no es el resultado potencialmente evitable de

una metodología parcialmente inconveniente,

defectuosa aplicación o una insuficiente previsión; sino que es

el precio fatal e ineluctable de las metas mismas que ha

fijado nuestra civilización, la consecuencia ineludible de

la posición que el hombre occidental ha decidido adquirir

ante el cosmos. Intuyendo vagamente el peligro inminente

que puede cernirse sobre sus cabezas    algunos gobiernos

pretenden ahora, con más o menos rigor, poner

tímidos límites con la intención de retrasar la hecatombe: protocolo de Kyoto, por ejemplo.

Demasiado tarde, parece. Los derrumbes se encadenan

por sí solos y nos instalamos ya en la monotonía de la

catástrofe: cada desastre hace olvidar al anterior al superarlo

en dimensiones. Ayer fue el petrolero naufragado en Galicia, hoy es la explosión de un tanque con productos químicos en tal país y mañana otro desastre local.

Incluso si  se llegara a renunciar a las

destrucciones  conscientemente programadas, no se

esquivarían las consecuencias de los actos pasados:

-         La acumulación de CO2 en la atmósfera seguiría causando alteraciones climáticas aunque se cortasen rápidamente las aportaciones de combustibles quemados mañana mismo.

-         Los residuos químicos de alta toxicidad perduran décadas en el medio tras su liberación en forma de residuos.

-         Los materiales nucleares procedentes de centrales eléctricas o armas atómicas mantienen un período de peligrosidad que oscila entre varios siglos (en el mejor de los casos) y cientos de miles de años (en el peor).

Como detener el ritmo del progreso económico es una “atrocidad” propia de retardatarios y ácratas terroristas, la derecha económica, que es la que manda más allá de los títeres de la derecha política y la socialdemocracia, intenta gestionar los desastres circunscribiendo el problema a los supuestos accidentes,

lo que liberaría al sistema de culpa, aislando el mal en

anómalos comportamientos de particulares, sea la tripulación borracha de un petrolero, unos excursionistas paelleros o un obrero mal pagado.

Semejantes desastres ya tienen cabeza de turco, son productos del azar o errores humanos (de seres humanos abajo del todo de la cadena de mando, claro)

Las elites del poder económico y sus colegas de la prensa, la política y el complejo tecnológico-científico prefieren ignorar que tales accidentes son sólo tales en cuanto a la lotería macabra de dónde y cuándo ocurrirán, pero que son parte implícita y asumida por los gestores del desastre que dirigen el mundo industrializado. Por ejemplo, la globalización supone el aumento del comercio y de la produccción, lo cual exige el transporte siempre creciente de toda clase de mercancías, incluyendo las peligrosas. A mayor número de camiones, trenes y barcos cargados de explosivos, corrosivos y gases tóxicos, más posibilidad de que salgan premiados los décimos de la lotería macabra.

Esto sucederá mientras esté en pie nuestro sistema de vida. La prevención, por lo demás, es sólo la ocasión para asumir nuevos riesgos, ya

que al tomar precauciones mayores se tiene la falsa sensación de seguridad absoluta, se baja la guardia y de nuevo se prepara el camino a otro desastre. Por ejemplo, un petrolero con doble casco, confiado en su estructura segura, puede atreverse a navegar en medio de un temporal terrible creyendo que está más a salvo que un monocasco, y además puede pedir ayuda en caso de problemas a barcos especializados...Y si se derrama el petróleo por el mar en caso de accidente existen técnicas de extracción, etc.

Entre la déstrucción programada y el «accidente»

inesperado,la llamada crisis ecológica no es, en toda caso,

sino  una manifestación exterior de la crisis

 integral-que viven el hombre y la sociedad occidental (o más bien accidental, dicho con ironía).

En este contexto de gestión del desastre, el ecologismo surgió hace unas décadas en occidente con pretensiones más o menos menos elevadas; no obstante,

desde el comienzo estuvo marcado

por la impronta de la visión reductoramente «naturalista»

de la naturaleza y con las supersticiones del científicismo. El ecologismo ha girado desde entonces en torno a los extremos del bucolismo naif, el cientificismo plasta, el panteísmo light y el coqueteo con la extrema izquierda (por aquello del sex appeal apocalíptico), sin renunciar claramente al reformismo político.

 La ley de la gravedad se encargó del resto y el

movimiento ecologista ha sido engullido en poco tiempo

 por la capacidad asimiladora del sistema social. Las multinacionales verdes con Greenpeace a la cabeza nos venden la moto de una transición pacífica al futuro verde; los partidos verdes se venden al mejor postor, siempre alardeando de progresismo verdeado, claro. Las asociaciones locales se lanzan al activismo con simulacros de estrategia ideológica detrás; y de la resaca post 68 surge la ecología profunda con su ala “moderada” (neoluditas) y “radical” (los zerzanitas) –ambos con idéntica nostalgia del edénico salvaje rousseauniano. No podría faltar el científico Lovelock, con su Gaia querida y su ardiente defensa de la energía nuclear para salvarnos del CO2.

Pero centrémonos en la corriente mayoritaria del ecologismo, la más moderada.

Gustosamente enredado en la trampa burocrática de las estructuras administrativas, gestionando espacios naturales con subvenciones públicas o privadas,

con un discurso acomodaticio y claudicante, carente de todo planteamiento global,

 vendido por necesidades de imagen al pragmatismo de lo

inmediato y respetuoso siempre con los fundamentos intocables del sistema, el ecologismo para-institucional se encierra en los

límites del reformismo intrascendente (emulando así en mucho menos tiempo la trayectoria de los viejos sindicatos obreros), . incapaz de

superar las coordenadas científicas tabú, reduce la Naturaleza

al hábitat biológico en el que el hombre desarrolla sus

procesos vitales. Pero aspirar a la mera integración

 funcional en un orden estrictamente natural es tanto como

ignorar lo que diferencia al ser. humano y al animal en

cuanto a origen, vocación y destino, actitud avalada por

la visión cientifista de la conciencia, convertida en

epifenómeno supuestamente derivado de un conjunto de

reacciones químicas: algo así como pretender reducir una

catedral gótica a un problema de mineralogía. El ecologista parainstitucional se queda tan fresco cuando se refiere a la superpoblación humana como un problema de exceso de biomasa por parte de una especie de primate, que deber corregirse por medio del estado, obviando la necesidad de incluir la responsabilidad humana particular y el autocontrol de la natalidad en semejante visión tecnocrática del problema demográfico.

La impugnación radical del sistema, la demanda de

nuevos valores, la vuelta a la tierra, la búsqueda de la

liberación del individuo, la proyección hacia nuevos

modos de vida, aspiraciones en las que, con toda su ambigüedad,

no dejaba de latir un cierto impulso ascendente hace 20-30 años,

han desembocado finalmente en un cívico reformismo

higienista-sanitario que empieza a parecerse demasiado a las iniciativas burguesas del siglo XIX acerca del “problema obrero”, cuando no aparece en fructífera comercialización

 del naturismo y la salud. Lean si no los anuncios que aparecen en las revistas ecológicas y de agricultura natural...

El hombre nuevo que algunos pretendían ver en el protoecologista

hace unas décadas parece haberse extinguido,

quizá en los botes de, pintura con que los ecologistas acomodados

pretenden teñir de verde el turismo, la moda,

la empresa, el progreso y en suma, la modernidad, o la posmodernidad.

Nada de cambiar las formas de vida.Triste destino el de un movimiento que

nació pregonando su voluntad de construir un mundo

nuevo y acaba reparando a toda prisa1as grietas del mamparo tratando

de impedir que se hunda el viejo barco del industrialismo. Entre reparación y reparación, eso sí, el mecánico de la nave progresista se zampará su bocadillo vegetariano y su tofu.

Lo peor, con todo, parece todavía por llegar.

Después de haberse convertido en un tentáculo más de la socialdemocracia bostezante, el ecologismo pasa a adoptar la mentalidad economicista de la derecha liberal. ¿O es más bien la derecha la que se verdea?

Del enlace entre la moda ecologista con la mentalidad cientifista y las

exigencias de la mercadotecnia nace un engendro neoliberal-ecologista .«Gestión eficaz de los recursos naturales para un desarrollo sostenible»: éste es el lema

mayoritariamente aceptado ahora por las multinacionales

del ecologismo, fórmula versátil y resonante que concentra

a la perfección en sus cuato conceptos básicos del dogma de la derecha liberal: gestión,

eficacia, recursos y desarrollo:

.Si actualmente se piensa que la naturaleza debe ser

 conservada, lo es sólo como parte indispensable del proceso productivo.

. Lo que para todas las culturas fue templo, la mentalidad moderna lo

convierte en almacén.

Alcanzando en su decadencia extremos de esperpento,

algunos ecologistas-probablemente los mismos que

inventaron el azote del «turismo verde» -a los que dios confunda-

-han certificado que todo puede tasarse con el criterio de la cantidad económica

,asignando precios «ecológicos”

a  parajes o comarcas: Claudicación definitiva ante el altar

de la diosa Productividad, y final del viaje ideológico de la extrema izquierda a la derecha, el llamado «desarrollo sostenib1e”  es la rendición incondicional de quienes iban a quemar los palacios de invierno de las multinacionales y

han terminado plantando flores en

los jardines del Nuevo Orden Mundial.El reciclado y las fuentes alternativas

de energía, emblemas de la actividad ecologista reflejada en los medios; son un fiel  reflejo de su verdadera dimensión.

Nada más irritante que esos

cánticos a la eficacia «alternativa» con que algunos ecologistas

tratan de competir en productividad, es decir, en majadería

y desatino, con los defensores liberal-conservadores del sistema.

Que amor y sensibilidad hacia la naturaleza equivale

a ecologismo es uno de los últimos mensajes subliminales

que el totalitarismo blando ha logrado imprimir en el

subconsciente de los ciudadanos, que lo dan ya tan por

supuesto como que verdadero equivale a científico o que

libertad es igual a democracia representativa. Independientemente de

que ciertos sectores minoritarios entre los ecologistas

hayan podido ahondar sus planteamientos y reorientar de

manera más radical y decisiva su actitud, liberar a la

naturaleza no sólo del sistema político-económico imperante

sino también de la mentalidad ecologista parece,

en este momento, la tarea urgente y necesaria de quienes

ven en ella algo distinto a un «medio ambiente» y la

perciben como algo más que como el hábitat o despensa

de unos primates evolucionados. Sea cual sea la apariencia

con que se revista, toda pretensión de defender la

naturaleza que no cuestione, con rigor incendiario si es

preciso, el progreso, la industrialización, el desarrollo, la

tecnología -en suma, las bases mismas sobre las que se

asienta la sociedad occidental contemporánea y que

ninguna fuerza política se atreve a cuestionar-, no puede

ser ya más que fariseísmo o banalidad.

En definitiva, la crisis ecológica sólo se irá resolviendo

en la medida en que los seres humanos se hagan capaces de asumir la búsqueda de autonomía personal y comunitaria frente a cualquier proyecto totalitario, sea tecnómano o ecologista, yendo más allá del economicismo y planteando alternativas también en el plano filosófico.

Los primeros pasos de la megacrisis (segunda parte)

Fracaso en Irak
La guerra de Irak aparece como el tercer detonador potencial de la crisis. Andre Gunder Frank solía insistir en que todo el poderío norteamericano se asienta en dos pilares: el dólar y el Pentágono (14), apoyándose mutuamente en un juego de hegemonía global. El primero de ellos muestra claros signos de debilidad, el segundo, luego de un despliegue mediático inusitado como súper héroe de la llamada “guerra contra el terrorismo”, ha quedado atrapado en el pantano irakí, pero también en el de Afganistán (que se va irakizando gradualmente). La expansión de los gastos militares norteamericanos no se desató luego del 11 de septiembre de 2001 sino antes (ver el gráfico: “Gastos militares de Estados Unidos”), uno de sus objetivos principales era el establecimiento del dominio de Estados Unidos sobre los recursos energéticos mundiales pieza clave de su proyecto imperial. El logro de esa meta le habría permitido resguardar baluartes vitales como el de la hegemonía financiera (y del dólar como moneda universal). Pero el desarrollo de la aventura irakí muestra a una gran potencia alcanzando las fronteras de su “sobre extensión estratégica”, concepto popularizado por el historiador norteamericano Paul Kennedy para señalar como los imperios cuando entran en decadencia se ven obligados a multiplicar sus intervenciones militares en el mundo con el fin de sostener sus conquistas pero también como el financiamiento de esas intervenciones es cada vez más problemático (las guerras se convierten en multiplicadores de deudas) al mismo tiempo que los despliegues bélicos son crecientemente ineficaces: la solución militar se convierte así en un catalizador de la crisis (15).


Una retirada (derrota) de las tropas norteamericanas de Irak afectaría directamente a su poderío económico, empujaría al dólar hacia abajo y seguramente al precio del petróleo hacia arriba, tendría efectos recesivos sobre Estados Unidos que se propagarían globalmente. En consecuencia las tropas estadounidenses no se puede retirar... aunque tampoco pueden quedarse porque sus posiciones se van deteriorando de manera irresistible.


La crisis energética

El cuarto detonador es la crisis energética en curso que podría desembocar en una estampida inflacionaria y recesiva superior a las de los años 1970. Existe una causa estructural que la provoca; el agotamiento global de las reservas agravado por el hecho de que todas las grandes potencias industriales, las tradicionales y las emergentes, son también grandes importadoras de petróleo. Hacia fines de los años 90 los pronósticos más serios señalaban que entre 2010 y 2012 llegaríamos a la cima de la extracción (el temible “Peak Oil”), pero se trataba de un evaluación errónea basada en la sobre estimación de las reservas disponiblessobre todo las del Medio Oriente, Asia Central y Rusia. De todos modos esa proximidad hubiera bastado para que al promediar la década actual la combinación (confrontación) de las estrategias energéticas de los países centrales, las grandes empresas petroleras y los especuladores consiguiera hacer subir los precios del combustible. Pero ocurre que ahora sabemos que el período previo al Peak Oil se ha acortado, los yacimientos de la Cuenca del Mar Caspio no son tan generosos como se suponía, muchos de los de Medio Oriente (sobre todo de Arabia Saudita) y Rusia están siendo sobre explotados, por consiguiente ya nada puede detener la carrera de precios.


Existe todavía un bloqueo global de información sobre el tema, cada suba de precios aparece en los medios de comunicación causada por algún factor circunstancial (Katrina, una declaración desafortunada de Bush, alguna turbulencia política en Medio Oriente, etc.) pero la realidad no puede ser maquillada de manera indefinida. Además las fuentes energéticas de reemplazo no están libremente disponibles en el corto-mediano plazo como para generar una reconversión rápida. Ello significa que los precios del petróleo seguirán subiendo sin techo a la vista, el fenómeno ya afecta de manera significativa a los costos industriales de los países centrales y en algún momento causará conjuntamente la contracción de los beneficios y del consumo... el fantasma de la “estanflación” que muchos creían encerrado en el baúl de los recuerdos de los años 1970 regresaría rejuvenecido.


La burbuja inmobiliaria

El quinto detonador es la burbuja inmobiliaria global que según The Economist constituye la burbuja especulativa más importante de la historia, superior de lejos al globo bursátil de fines de los años 1990. En ese momento la suba del valor de las acciones en el conjunto de países desarrollados durante los cinco años anteriores al desinfle representó un 80 %de la suma de sus PBI, ahora de acuerdo a los cálculos de esa publicación el incremento del valor de las propiedades residenciales de esas naciones equivale a más del 100 % de dichos PBI, haciendo comparaciones parecidas se pueda observar que cuando estalló en Estados Unidos la crisis de 1929 la sobrevalorización del mercado bursátil representó el 55 % del PBI norteamericano (16). El disparador de esta ola ha sido la política de dinero barato implementada por el gobierno de Bush como salida al estancamiento de 2001, una avalancha de créditos para la vivienda con tasas de interés muy bajas expandió el mercado de tal manera que en 2004 el valor total de las viviendas residenciales en Estados Unidos llegó a los 15 billones de dólares contra 7 billones siete años atrás. ¿A cuanto asciende la burbuja en ese país?, según estimaciones conservadoras se trataría de unos 3 billones de dólares de sobreprecios que podrían esfumarse de un día para otro (16), si llevamos este cálculo al nivel mundialoscilaríamos entre los 5 y 6 billones dólares, cerca de la mitad del Producto Bruto Interno norteamericano: imaginemos que podría llegar a ocurrir si abruptamente ese capital“desaparece”.

Para entender el fenómeno debemos retrotraernos a los años 1970 cuando se inició un proceso de financierización global que en los 1990 recorrió una sucesión de estallidos de burbujas: Japón al iniciarse la década, Asia del Este en 1997, Rusia en 1998, Estados Unidos en el 2000, cada desinfle fue sucedido por un globo de mayor magnitud que el anterior, pero la sucesión está arribando ahora a una altura que hace imposible su control.

Otras fuentes de crisis

Aunque la crisis no tiene porque comenzar necesariamente en Estados Unidos, en los otros dos espacios de alto desarrollo se han ido acumulando tensiones que podrían desencadenar turbulencias de alcance mundial. Hablar de un escenario de crisis en Europa podría parecer demasiado osado pero no es así, Alemania, su motor económico, se aproxima al crecimiento cero (menos del 1 % en 2005) marcado por el ascenso de las tensiones sociales, la desocupación, el desencanto de los habitantes de la ex RDA (que recientemente protagonizaron una importante ola de protestas) y el agotamiento de los beneficios de la expansión (colonización) hacia Europa del Este. En Francia e Inglaterra la situación no es demasiado mejor e Italia concluyó el 2005 con un crecimiento del orden del 0 % . La ilusiones acerca de la consolidación de la Unión Europea se han enfriado como lo demostraron las últimas elecciones regionales. Impactos externos como la previsible desaceleración de la economía norteamericana o la continuación del proceso de suba del precio del petróleo pueden desatar la recesión.

No menos frágil es la situación en Asia del Este en torno de Japón y China. Ambos han acumulado enormes reservas (mas de 1,5 billones de dólares) y son extremadamente sensibles tanto a los vaivenes del mercado estadounidense como a los precios del petróleo. China esta atrapada por su “éxito” como economía exportadora y en su interior crecen las desigualdades sociales y la legitimidad ideológica de su sistema de poder ha entrado en declinación, una pausa en su crecimiento podría desatar antagonismos internos de la magnitud de su peso demográfico. Japón ha podido preservar su estabilidad durante los últimos quince años pese al estancamiento económico pero ello depende mucho de variables globales ingobernables (costos energéticos, dinamismo de las economías de su región, evolución de las importaciones de Estados Unidos, etc.).           
  
Si observamos la realidad de los países subdesarrollados (emergentes o declinantes) encontraremos seguramente numerosos factores de crisis (económicos, políticos, sociales) con enorme potencial de propagación regional y global. Pensemos en el área de países islámicos, franja que se extiende desde el Océano Atlántico en el norte de África hasta el Pacífico atravesando los estados árabes, los de Asia Central llegando a Indonesia y que alberga a unos mil quinientos millones de habitantes, actualmente sacudidos por la estrategia militar expansionista de Estados Unidos. Pensemos en América Latina (no solo en su región andina) y la Europa del Este, por ejemplo en Rusia, que todavía puede dar algunas sorpresas. En síntesis, la facilidad que encuentra actualmente un especialista en prospectiva para localizar probables focos de turbulencia tal vez nos estaría indicando que por sobre esas localizaciones (parciales) se sitúa una dinámicaglobal de crisis que estaría llegando a su momento de bifurcación, de ruptura histórica

La larga gestación de la megacrisis

Ese “momento” no es el resultado de una conjunción de accidentes de la coyuntura sino la consecuencia de un largo proceso, iniciado hacia fines de los años 1960 con una crisis de sobreproducción que se expresó con turbulencias monetarias, tensiones consumistas y finalmente el shock petrolero de 1973-74 y la “estanflación” que le siguió. Allí concluyó la prosperidad generada por los parches keynesianos de la postguerra (anticipados en Estados Unidos en los años 30), que habían conseguido revertir la decadencia económica del período de entre guerras. Pero el remedio no restableció la salud del capitalismo en el largo plazo como lo suponía el mito de la regulación estatal sino que postergó sus achaques, ampliando la base de futuros desbordes parasitarios. En realidad el neoliberalismo no debe ser considerado como la negación de la experiencia keynesiana sino como su consecuencia lógica, su etapa necesaria siguiente; la articulación y el desarrollo de los pilares de la hipertrofia financiera global (fundamento del edificio neoliberal)no hubieran sido posibles sin el instrumental y voluntarismo intervencionista de los estados centrales. Entre esas acciones debemos incluir a la expansión de la deudas públicas, los gastos militares, la manipulación política de los organismos financieros internacionales (con el fin , por ejemplo, de acentuar el saqueo de la periferia), la multiplicación de intervenciones armadas (primera y segunda guerra del Golfo, Kosovo, etc.), la sofisticación de las intervenciones de los bancos centrales de los países ricos... y también la ofensiva “desestatizante” (colonialista) en la periferia saqueando sus infraestructuras educativas, sanitarias e industriales. El neoliberalismo no ha sido otra cosa que la instauración planetaria de la hegemonía financiera, es decir “imperialista” (Bujarin definió al imperialismo como la política del capital financiero, convergencia parasitaria en el más alto nivel del poder burgués en el centro del capitalismo mundial). El fenómeno comenzó hace más de un siglo, atravesó diversas etapas y transformaciones para llegar a la situación actual, ahora el hijo neoliberal suele burlarse de tanto en tanto de su padre keynesiano (que a su vez se burlaba del abuelo liberal decimonónico) pero vive, se reproduce gracias al patrimonio recibido, sobre todo sus estructuras estatales de intervención.

Un futuro turbulento


El dato mayor que marca este comienzo de siglo es la declinación de Estados Unidos acompañada por dos fenómenos que la diferencian de manera radical de otras decadencias imperiales de la historia moderna.

En primer lugar la globalización (comercial, financiera, productiva...) expresada como interdependencia extrema entre las grandes potencias económicas y más directamente de todas ellas respecto del mercado norteamericano cuyo caída arrastrará seguramente a los demás, otra interpretación posible es que lo que aparece como “crisis norteamericana” (con impactos globales) es en realidad una crisis global con múltiples focos. Esto significa que lo más razonable es esperar que el fin de la unipolaridad en torno de los Estados Unidos no sea el comienzo de otra unipolaridad de reemplazo (asiática o europea) sino mas bien de un complejo proceso de despolarización incluyendo multipolaridades flojas, liderazgos regionales efímeros, etc. Un anticipo de ello es la aparición de acuerdos e integraciones regionales que tienden a crear dinámicas y estrategias crecientemente autónomas respecto de Estados Unidos, por ejemplo la convergencia triangular entre Irán, Rusia y China con capacidad de atracción hacia un amplio espectro de países eurasiáticos. La lectura de estos procesos se ve dificultada por el peso cultural del pasado, además las burguesías que toman distancia del Imperio norteamericano encuentran en esta “independencia” una fuente de legitimidad que les ayuda a controlar mejor a sus poblaciones casi siempre agredidas por políticas económicasque acentúan la concentración de ingresos. Por ejemplo en América Latina podemos observar a gobiernos como los de Lula en Brasil o Kirchner en Argentina, que aplican durísimos ajustes neoliberales, alardear de ciertas actitudes supuestamente “antiimperialistas” (con relación a la diplomacia estadounidense). El nuevo “progresismo” latinoamericano así como ciertas emergencias autonomizantes eurasiátcasexpresan tentativas de reproducción de la explotación capitalista más allá de la vieja tutela norteamericana o buscando suavizarla o acotarla gracias a pragmáticas y cambiantes diversificaciones de alianzas y sometimientos. Mientras tanto la superpotencia trata de sobrevivir como tal en la medida de sus posibilidades, defiende metro a metro sus privilegios, intenta ofensivas salvadoras (como la invasión de Irak) y acentúa sus características más crueles.

El otro dato asociado al descenso de Estados Unidos es que el mismo coincide con la etapa de declinación del ciclo estatizante del capitalismo que iniciado hace más de un siglo, cobro fuerte impulso con la Primera Guerra Mundial, engendró los diversos fascismos, se asumió como keynesiano hasta emprender su fasedeclinante bajo la bandera neoliberal. En su última etapa ascendente (entre 1945 y 1973) llevó al “estado burgués”a su más alto nivel de desarrollo y hegemonía cultural posibilitando la integración “democrática” de las clases inferiores en los países ricos y colocándose a la vanguardia de los procesos nacionalistas periféricos (en estos últimos la liberación del control imperialista equivalía a la instauración del control estatal-nacional, antiimperialismo y estatismo fueron casi sinónimos en esa época). Más aún, las tentativas de ruptura anticapítalista a los largo del siglo XX, empezando por la Revolución Rusa, quedaron ideológicamente prisioneras del estatismo que desde Occidente impartía lecciones de eficacia administrativa y racionalidad social (en ese sometimiento cultural encontraremos uno de los factores decisivos del fracaso del “socialismo” soviético y sus diversas variantes). La racionalidad estatal con máscara socialista llevada a su último extremo, a la organización total de la sociedad, se convirtió en su contrario: irracionalidad productiva, esterilización del espíritu innovador, corruptela generalizada, arbitrariedad del Poder.    
El horizonte de despolarización turbulenta tiende a extenderse ahogando al conjunto de mitos de la civilización burguesa, el proceso está recién en sus comienzos.

A diferencia de la ola de crisis que despegó con la Primera Guerra Mundial no aparecen ahora alternativas confiables engendradas en el centro del mundo (conservadoras, reformistas o revolucionarias), en ese período la racionalidad estatal (impregnada de la lógica militar) ofrecía opciones viables tanto a los que querían salvar al capitalismo como a los que aspiraban a enterrarlo. Por el contrario despuntan otras racionalidades (y rebeldías) alimentadas por el propio proceso de modernización global, de urbanización de la periferia, de expansión explosiva de las (inter)comunicaciones. Renacimiento del pluralismo, de formas colectivistas, solidarias desde abajo cuya complejidad desborda estructuras y prejuicios autoritarios generando en los altos mandos dramáticas crisis de percepción.

Crisis, decadencias, nacimientos, renacimientos... van tapizando un siglo sorprendente.

(1) Stephen Roach, “Globalisation’s First Oil Shock”, Morgan Stanley, Aug 26 2005.
(2) Stephen Roach, “Global: The Shoestring Economy”, Morgan Stanley, Sept 09 2005
(3) “The global housing boom. In come the waves”, The Economist, Jun 16th 2005.
(4) FMI , Worl Economic Outlook, september 2005.
(5) Jack Crooks, “Dollar drops: Good news and bad”, Asia Times o­nline, Nov 25 2004.(6) U.S. Census Bureau, Foreign Trade Division.
(7) El Balance de cuenta corriente norteamericano integra al balance comercial, al balance de inversiones estadounidenses en el exterior e inversiones extranjeras en Estados Unidos y las transferencias unilaterales.                                                                                                
(8) Piketty T., Saez E., “Income Inequality in the United States, 1913-1998”, The Quartely Journal of Economics, Vol. CXVIII, num 1, 2003.
(9) Ello se debea quela rentabilidad promedio en Estados Unidos sigue siendo más baja que el promedio mundial.(10) Jorge Beinstein, “¿Hacia la crisis energética global?”, Mercado, septiembre 2005.
(11) Jack Crooks, art.cit.
(12) Joseph W. Stroupe, “ Crisis towers over de dollar”, Asia Times o­nline, Nov. 25 2004.
(13)ibid.
(14) Andre Gunder Frank o­n theinternet (http://www.rrojasdatabank.org/agfrank/agf_internet.htm ).
(15) Paul Kennedy, “Auge y caída de las grandes potencias”, Plaza James, Barcelona, 1989.
(16) The Economist, art. cit.
(17) William Engdahl, “Is a USA Economic collapse due in 2005?”, Studien von seitfragen, July 26. 2004 (http://druckversion.studien-von-zeitfragen.net/US%20Economic%20Collapse%202005.htm )
21/06/2006 20:43 Enlace permanente. Tema: Tensión internacional No hay comentarios. Comentar.

22/06/2006

War zone

20060622203149-tensiones.jpgLa vida en zona de guerra

 

Bagdad 1980 como referencia para tiempos de inestabilidad

 

 

 

Bagdad, 1980, cuando comenzó la guerra entre Irak (agresor ) e Irán (agredido), con el beneplácito y jolgorio de todo occidente...Recuerdos de una guerra.

 

(...)

 

Los primeros días, las grandes ciudades sufrieron bombardeos en sus instalaciones militares, industriales y de producción de energía, como es habitual en estos casos.

 

 

 

Dos centrales térmicas en Bagdad fueron destrozadas. El humo ennegreció los cielos durante una semana. Y nos quedamos prácticamente sin luz.

 

 

 

El servicio se recuperó un par de días después, de forma muy precaria (entre dos y seis horas al día). Los cerca de 50 grados a la sombra de aquellos días, hicieron que todas las reservas de alimentos en congeladores, se tuviesen que tirar. El agua potable, que subía a los depósitos de chapa de los tejados con bombas, comenzó a escasear y cuando venía la luz, la demanda era tan grande para hacer las cosas más imprescindibles, que a veces la sobrecarga volvía a cortar el suministro.

 

 

 

Las milicias de Sadam Husein, pasaron casa por casa, colocando limitadores de 500 vatios; los instalaban, les ponían el sello y amenazaban a los propietarios con la pena de muerte si lo rompían o cortocircuitaban.

 

 

 

Con 500 vatios se puede bombear el agua, pero hay que cambiar el motor a uno que tenga menos potencia y que tarda más en llenar los dos metros cúbicos de depósitos de que disponía. Prioridad número 1. El congelador se abandona y se usa el frigorífico, pero casi más como despensa que como mantenedor de alimentos (dejarlos cerrados y exponerse a un corte era tener que tirarlos a la vuelta, casi seguro).

 

Con 500 vatios no se puede planchar la ropa y la arruga comenzó a ser bella. Uno podía ver el telediario y enterarse de cómo iba el parte de guerra número 65, pero al mismo tiempo no podía bombear agua. Y podía encender dos o tres luces al mismo tiempo que la TV, pero si saltaba el frigorífico, saltaba todo. Así que mejor escuchar la radio.

 

 

 

Y adiós al "air cooler" especie de aire acondicionado, de fabricación local, consistente en un cajón, con tres paredes con rejilla y esparto dentro y una cuarta pared adosada a la casa, con un agujero, por el que un ventilador interior impulsaba el aire hacia el interior. El aire caliente del exterior, pasaba a través de las rejillas, humedecidas por una pequeña bomba que impulsaba el agua desde la pequeña cisterna de la parte inferior del cajón -con su boya y todo-, hasta la parte superior de las tres paredes de esparto. En bagdad eran bsatante eficaces: conseguían reducir de los 48 a 56 grados de ese verano infernal y con 30-40% de humedad a unos 32 grados en el interior, aunque a costa de subir la humedad a un 75-80%. Al menos con eso uno podía hace rcosas en el interior de la casa. Al quedarse sin aire acondicionado, la única solución era la de los vecinos de chabola de adobe de al lado: sentarse a la sombra hasta que caía el sol, sin mover un músculo que no fuese para meterse algo de te caliente en el cuerpo y evitar la deshidratación, aunque a partir de los 38 grados se suda muy poco y sin efectos beneficiosos en la temperatura corporal.

 

 

 

Al llegar el invierno, la situación seguía casi igual. Obviamente, no daba para calefacción eléctrica y la única existente eran estufas de keroseno, racionado, con latas que había que ir a adquirir a las gasolineras, donde también vendían el butano (también racionado) para cocinar y calentar el agua. Eso se podía hacer en coche, si uno era un privilegiado, como yo, siempre que el número par o impar conincidiese con el día en que tenía permitido circular y se dispusiese de cartilla. Si no, se podía optar por llevar la bombona de butano dando patadas hasta la gasolinera. Excuso decir como estaban las bombonas. El mayor temor era que se produjese una explosión en cadena, cuando el empleado subido en el contenedor segundo, te arrojaba al suelo, desde esa altura la botella llena, después de la cola y después de haber dejado la vacía en le contenedor anterior. He visto varias roturas curiosas: cuando se raja una bombona de butano, sale zumbando en un rumbo aleatorio, mientras echa el gas para el lado opuesto. Si no pilla a nadie y cuando ha terminado de recorrer sus buenos 50 metros, se puede observar una capa de escarcha en la superficie. Curioso que eso suceda incluso en un ambiente de cuarenta y tantos grados.

 

[Nota: En Iraq el invierno es como aquí un otoño templado, con lluvias y un poco de fresco. Imaginar el efecto en un país con inviernos de heladas y nieblas continuas]

 

Esa es una aproximación a la vida de 500 vatios (en casa). Y dábamos gracias a Alá, porque al menos estaba algo organizada.
22/06/2006 20:32 Enlace permanente. Tema: Tensión internacional No hay comentarios. Comentar.

EL ELEMENTO CIENTÍFICO

20060622202128-oca-20lomellina.jpg

“Los ricos preparan las guerras, los políticos las empiezan, los curas las bendicen y los científicos las engrasan con nuevas armas”.

 

Cuando señalamos los graves problemas que afectan a la sociedad actual, nunca falta el humanista (facción “ciencias puras”) que nos da como solución mágica la “educación científica” para alejar la barbarie creciente que nos rodea. Pero esta es una ilusión más del progresismo, humanismo bondadoso o como se le quiera llamar. Antes que nada, hay que analizar el estado actual del estamento científico. Esto es

primordial. (...)

¿Es la ciencia un poder autónomo?¿Son los científicos intelectuales independientes o los obreros VIPS de la megamáquina?

Y es que la ciencia, tal y como es entendida

por la mentalidad moderna, se caracteriza ante todo

por su utilidad material. Esa es la razón de que su objetivo

prioritario esté al servicio de la tecnología y, a través

de ésta, de la industria. Las motivaciones y aplicaciones

científicas son, pues, eminentemente industriales.

, como no podía ser de otra forma en la civilización

mercantilista actual, y su logro más depurado lo constituye

la máquina. No vamos a ponernos histéricos contra las máquinas como hacen los risibles neoprimitivos, puesto que antes del industrialismo había máquinas pero no dominaban la sociedad. La cuestión es el dominio del industrialismo, del culto a la mercancía abundante e “inagotable” que esclaviza tanto a los obreros de abajo como a los científicos que proveen de nuevas mejoras de producción a la megamáquina. Inundar el mundo de mercancía (y de su subproducto: la basura) es la consigna implícita en la sociedad industrialista.

 Y es ahí donde reside la Única superioridad

efectiva de la moderna civilización occidental y

lo que le confiere su carácter particularmente aberrante: ninguna otra civilización dejará tantos “restos arqueólogicos” tras de sí (somos optimistas: esperamos que haya algo humano después de esta sociedad). Ni restos tran peligrosos como residuos nucleares, armas bacteriológicas y tóxicos varios.

La ciencia es la punta de lanza visible de esta locura por producir y consumir, si bien no es la única que colabora (ahí están los medios de “comunicación” con su publicidad continua, por ejemplo). Esto puede dejar bastante en evidencia toda esa pamplina del humanismo de los científicos (salvo que se enfrenten abiertamente al sistema, lo cual es harto raro).

Por lo demás, y a mayor abundamiento

más del 60% de los recursos dedicados actualmente a la

investigación científica se destinan al ámbito militar,

aunque algunos de sus logros tengan una posterior

aplicación en el campo civil. Es cierto que ha habido algunas tímidas protestas de científicos, sobre todo en el peculiar mundo de la universidad, contra la investigación militar, pero no nos engañemos: muchos programas civiles pueden tener (a la inversa) uso militar; y el control que tiene un científico sobre su trabajo no es mucho mayor que el del tipo que lleva paquetes opacos de un sitio a otro en su camión: igual lleva un biberón que una bomba, sin saberlo.

Todas estas tlagrantes evidencias no impiden que

la ciencia y todo lo relacionado con ella esté rodeado

en el presente de un halo de respetabilidad y de asepsia,

como si tales características fuesen algo que esa

actividad garantizara ya de por sí. Ahora mismo, si quien escribe les presenta sus buenas carreras universitarias en ciencias puras (o en lo que sea) y sus proyectos y premios varios, seguro que prestarían más atención a este rollo que si digo simplemente: “trabajo en un almacén descargando camiones”. Damos por supuesto inconscientemente que quien no tiene muchos estudios o hace un trabajo manual está embrutecido en contraposición con el que lleva a cabo un “trabajo intelectual”. Pero precisamente el que no piensa en su trabajo puede hacerlo (si no es adicto a la tele) en sus escasos ratos de ocio; mientras que los “intelectuales profesionales” están absorbidos por sus “altas labores” y a menudo no se plantean en serio otras cuestiones. Sin embargo, damos por sentado que los universitarios, y los científicos, tienen autonomía mental a priori.

Pero lo cierto, sin

embargo, es que, al margen de todas sus limitaciones,

el elemento científico es algo tan instrumentalizable y

susceptible de una sórdida utilización como cualquier

otra cosa o, para ser más exactos, y dadas las propias

peculiaridades de esta época, más susceptible aÚn que

las demás. Debido a su largo tiempo de estudio, los científicos (como todos los universitarios por lo demás) han recibido un adoctrinamiento extra en las consignas del sistema. (...).

 sólo desde la estupidez puede

concebirse que, en un mundo dominado por la tecnología,

el Poder no habría de hacer uso (y uso privilegiado)

de la ciencia para asegurar su hegemonía.

Sería una empresa inacabable citar la multitud de

ejemplos que ilustran lo dicho con anterioridad respecto

a lo que, en realidad, no es sino un proceso sin solución de continuidad. Pongamos algunos ejemplos:

- Un miembro del Departamento de

Energía estadouidense, Elley Weiss declaró

recientemente que durante los últimos 70 años miles de

personas fueron expuestas a radiaciones, sin duda en

aras de la ciencia y del progreso, sin que ninguna de

ellas supiera que estaba siendo utilizada como conejillo

de indias. En el mismo sentido se pronunció el secretariode

Enegía, Hazel O’Leary, quien hizo referencia a

los innumerables experimentos nucleares realizados en

su país con seres humanos durante la época de la llamada

"guerra fría". Todo lo cual no deja de ser sino la

punta de un gigantesco iceberg.

Por lo demas, la absoluta falsedad de esa infundada

opinión que adjudica a la ciencia y a la comunidad

científica una pretendida independencia del Poder, no

sólo se pone de manifiesto en el ámbito político o en el

militar, sino en todos los demás. De hecho, las dificultades,

las presiones y el ostracismo son algo con lo que

habitualmente tropiezan dentro del mundo científico

quienes pretenden rebatir las tesis oficiales, tesis detrás

de las cuales se esconden en no pocas ocasiones sórdidos

intereses y ambiciones mezquinas.

- Kary B. Mullis, premio Nobel

de Química en 1993 y, sin duda, el más destacado de

entre los varios científicos que cuestionan seriamente

los postulados oficiales acerca del Sida. [Nota: no afirmamos que tenga razón en sus hipótesis, sino que tiene todo el derecho a defenderlas en público]

El Dr. Mullis ha

expuesto reiteradamente sus dudas sobre el hecho de

que el virus de la inmunodeficiencia humana sea el

único causante de esa enfermedad, señalando que los

investigadores desconocen cómo dicho virus destruye

el sistema inmunológico de los afectados y subrayando,

además, que resulta bastante anómala la relación

causa- efecto entre la presencia del virus y la aparición

del Sida. Pues bien, la reacción de los defensores de la

tesis oficial, que no se hizo esperar, ha sido de una

virulencia tan extrema y sospechosa como injustificada,

ya que se trata de una simple opinión, y de una opinión

autorizada, además. Tal vez sea conveniente añadir

que entre los orquestadores de esa violenta campaña

contra las tesis disidentes aparecen no pocos asalariados

de alto rango académico de la poderosa industria

farmaceútica, así como de la pestilente

Organización Mundial de la Salud.

- Otro caso próximo que ilustra la presencia de turbios

intereses económicos en el aséptico mundo científico

fue destapado en febrero de 1994 por Duilio

Poggiolini, ex-director general del Servicio

Farmaceútico italiano. Este personaje, procesado por

corrupción y estafa en relación con la célebre tangentópolis,

declara ante el tribunal que le juzgó que el premio

Nobel de Medicina concedido en 1986 a la investigadora

Rita Levi Montalcini, fue consecuencia del pago

de ocho millones y medio de dólares efectuado por la

Multinacional Fida Farmaceútica a los miembros de la

Academia sueca, al objeto de asegurarse inmensos

beneficios económicos y publicitarios que acompañan

al preciado galardón. Poggiolini declaró, además, que

existe un poderoso Holding mundial que condiciona la

concesión de los Nobel. Naturalmente, y como era de

esperar, la reacción de los estamentos académicos y

empresariales ante esas afirmaciones fue negarles toda

credibilidad, aduciendo que era un procesado por

corrupción quien las hacía. Un argumento tan manido

como inconsistente, ya que son precisamente esos

corruptos de alto nivel quienes mejor conocen las actividades de sus correligionarios.

 
 

No menos infundado y extendido es otro eslogan

que atribuye a los miembros de la comunidad científica

unas connotaciones de integridad moral que ni se

corresponden, ni tienen porqué corresponderse con la

realidad, ya que la degradación y la putrefacción son

circunstancias que afectan por igual e indistintamente a

todos los estamentos sociales. Se trata, pues, de una de

esas fantasías a las que gustan de aferrarse los modernos

occidentales para adquirir así una absurda sensación

de seguridad. No nos detendremos aquí en argumentaciones

para demostrar que nada tiene que ver el

caudal de conocimientos técnicos de un individuo con

su cualificación moral. Se trata de algo tan obvio que

pretender demostrarlo resultaría ridículo. Tampoco

convendrá insistir en que detrás de todo proyecto de

dominación, sea cual fuere su naturaleza, siempre se ha

encontrado un nutrido elenco de científicos. Eso es

pura evidencia, y algo con lo que cuentan quienes se

dedican a planificar el futuro, como gusta de hacer el

ínclito Rockefeller: "de lo que se trata es de sustituir la

autodeterminación nacional que se ha practicado

durante siglos en el pasado por la soberanía de una

élite de técnicos y de financieras mundiales". Pero como

quiera que la más flagrante realidad no es prueba para

los necios, tal vez sea oportuno acudir a un testimonio

autorizado. Y ninguno mejor que el de alguien que

haya conocido el mundo científico desde dentro.

Afortunadamente, y pese a ser ésta una época de hipocresía

y de parodia, nunca falta la excepción a la

norma, excepción que en este caso está representada

por el que fuera premio Nobel de Biología, James D.

Watson. Bajo el título "La doble hélice", este biólogo

publicó una obra en la que aparece fielmente retratada

la élite de la comunidad científica, cuya primera respuesta

fue tratar de impedir su publicación,lo que no

pudo conseguir, dedicándose entonces a boicotearlo

por todos los medios a su alcance. Y lo que se encuentra

a medida que se van desgranando las páginas del

libro en cuestión no es otra cosa que individuos sin

escrÚpulos enfangados en una pugna de vanidades, de

poder y de recompensas económicas, una camarilla de

miserables, en suma, para quienes lo Único que cuenta

son sus ambiciones y rencores personales. Algo, por lo

demás, que no debería escandalizar a nadie, pues es la

tónica predominante en las altas esferas de todos los

ámbitos. En las altas, y en las menos altas también.

Pero no es sólo la integridad moral de la élite

científica lo que Watson pone en entredicho en "La

doble hélice". También su capacidad intelectual sale

malparada. Y bien puede valer una de sus frases como

muestra: "contrariamente a la idea popular sostenida

por los medios de comunicación y por las madres de

los sabios científicos, un número considerable de éstos

son, no ya mezquinos de espíritu, sino también completamente

idiotas". Esto Último es algo que, a buen

seguro, sorprenderá a muchas personas, para quienes

capacidad mental e inteligencia son una misma cosa,

aunque en realidad ambas cualidades tengan muy poco

que ver. Lo cierto, sin embargo, es que basta con oír las

opiniones de esos "genios" de la ciencia y de la tecnología (vgr los risibles delirios místico-progresistas de Eudald Carbonell. gran explorador de la prehistoria, pero pésimo filósofo)

sobre los asuntos de mayor trascendencia para

comprobar que la mayor parte de ellos reproducen los

mismos tópicos y las mismas sandeces que puedan

escucharse en cualquier ambiente social. Así pues

aunque sólo sea en esto, habrá que estar de acuerdo con el tal Watson.
22/06/2006 20:27 Enlace permanente. Tema: Varios Hay 10 comentarios.

Consejos para hoy y mañana

20060622201634-victory-20garden-201945.jpgCOMPATIBILIDAD

 

La compatibilidad personal y familiar es una herramienta para gestionar mejor la

 

vida. Nos permite gastar de acuerdo con nosotros mismos, con nuestras verdaderas

 

necesidades y ejercer un control mayor sobre nuestra vida. La compatibilidad nos da

 

información sobre nuestros movimientos económicos, y la información es la base a

 

partir de la cual podemos tomar decisiones. Conocer nuestra realidad económica y

 

adaptarnos a ella es un signo de buena gestión económica. La compatibilidad es una

 

oportunidad para reflexionar sobre la propia vida, independientemente de nuestro

 

nivel de ingresos.

 

La compatibilidad también es la mejor fuente de autoconocimiento. A través de la

 

compatibilidad doméstica podemos conocer muchas cosas de una persona o de una

 

familia, porque es el resultado de un proceso, un reflejo de todas sus características

 

(físicas, emocionales, psicológicas, educativas...). La compatibilidad parte de

 

documentos, como facturas, recibos, etc. Estos documentos nos ayudan a registrar

 

todas las operaciones que hacemos, es una buen hábito acostumbrarnos a pedir

 

recibos o facturas.

 

Podemos definir la economía doméstica como el arte de repartir el pastel. El dinero

 

siempre tiene un origen (ingresos) y una aplicación (gastos). El pastel que hemos

 

ingresado, lo repartimos a trocitos: ropa, comida, vacaciones... Hay pasteles más

 

grandes y más pequeños. La regla de oro de la economía doméstica es que no

 

podemos salir del nivel de vida que corresponde a nuestros ingresos. Por más que

 

ingresamos, nuestro dinero siempre tendrá un límite. Querer gastar más de lo que

 

tenemos para aparentar, darnos prestigio, etc. puede comportarnos muchos

 

problemas. Si nuestro pastel se hace más pequeño por diferentes circunstancias, nos

 

tenemos que adaptar.
22/06/2006 20:17 Enlace permanente. Tema: Preparación y protección No hay comentarios. Comentar.

Economicismo, desarrollismo y sinrazones.

20060622200926-oca-20lomellina.jpg

 Pasada la cota de subsistencia física y mental individual, junto con la necesaria aportación a la sociedad y a las generaciones futuras, la insistencia en la creación de riqueza y en el desarrollo se torna ilegítima y nefasta.

En efecto, a partir de un determinado punto el

crecimiento material sólo puede promoverse a expensas

del crecimiento mental y espiritual; es ésta una afirmación

empíricamente constatable, por más que su justificaci<í

teórica pueda ser compleja.

El crecimiento sin límites no se da en el mundo natural, salvo en las células que crecen sin límite alguno, que forman los tumores...El crecimiento indefinido es análogo al cáncer. Esta comparación siempre pone de los nervios a los adalides del sistema económico. Se les señala la imposibilidad de mantener el consumo actual, la miseria de medio mundo, el deterioro ambiental...al final siempre saltan con eso de “Sí, pero este sistema crea RIQUEZA”. Se supone  pues, que ante esta tremenda revelación debemos postrarnos de rodillas y adorar al becerro de oro con lágrimas en los ojos.

 Hablando en términos generales, la riqueza no genera más que estupidez y

perversión.

Por lo demás, la riqueza no ha sido un invento del mundo insdustrial, ya había lujos asiáticos en otros tiempos. Lo novedoso es que esta riqueza se valora en sí misma, sin servir a nada más que a sí misma, y se busca mediante la producción masiva.

Y sin embargo, la austeridad es una condición

ineludible de toda felicidad terrenal que merezca tal

nombre y de todo progreso espiritual. No es ésta una actitud

penitencial sino sapiencial e intrínsecamente liberador;

la austeridad o pobreza a que aquí se alude no es miseria

y nada tiene que ver con la mortificación; sería más bien

la utilización correcta de toda la energía humana física,

vitaLy mental; el despliegue en cada momento y en cada

situación de la estrictamente necesaria, y la orientación

de la restan te hacia fines más altos que la mera acumulación.

 

El afán de riquezas a perpetuidad es la seña de identidad más clara del homo economicus de nuestros días. Parafraseando de forma apócrifa a Wilde,”los ricos sólo piensan en el dinero; los pobres también”.

El vacío interior de una vida sin autonomía real, requiere el ansia de poseerlo todo,

Arramblar con todo, verlo todo, saberlo todo, llegar a todas partes.

Negada toda idea de límite, arrinconada la idea misma de verdad, todo lo que lleve a continuar la acumulación está permitido; cualquier cortapisa o restricción contra el progreso supone una afrenta inaceptable y el temido retorno al medievo o las cavernas.

Sin negar que Occidente esté sumido, como decía

Heidegger en el olvido del ser, no menor, ni menos grave, es

 su desprecio del no-ser. Incapacitado para comprender el valor del silenc;io,de la renuncia, de la ausencia, de la carencia y del no-hacer, el ciudadano-consumidor ignora

que la dignidad humana no viene determinada por lo que se llega a poseer,sinopor aquello de que se es capaz de prescindir, por las necesidades que logra suprimir, por

las cosas superfluas y triviales que sabe apartar.

Víctima de sus prejuicios progresistas, no puede comprender que la pobreza asumida voluntariamente, la humildad o la

la templanza no son actitudes Penitenciales de masoquistas para llegar a algún imaginario cielo sino, antes que nada, simples requisitos para acceder a la condición humana; el hombre industrial enferma de pensar en la pobreza física y económica, no puede imaginar una vida renunciando a disfrutarlo todo , a tocarlo todo , a Poseerlo todo. Por eso no sabe sufrir y la muerte le da máspánico (por la pérdida de todo, aparte de la vida desnuda) que en otros tiempos y lugares. No es tanto el miedo a la desaparición física por la increencia religiosa, sino el pánico a la pérdida de lo acumulado.Si se tiene poco acumulado, el sufrimiento es menor, como muy bien aprendió el moribundo Iván en la novela de Tolstoi (“la Muerte de Iván Ilich”).

Pero pedir menos para ser más felices es en nuestros días

un desvarío, pues «más» parece la palabra clave de nuestra

cultura, el remedio de todos los males, la solución para

todos los problemas; cualquiera que sea la dificultad

planteada, todo se arregla con más medios, más técnica,

más ciencia, más información, más presupuesto, más

desarrollo: acumulación exterior con la que! el hombre economicista

 trata de ocultarse su privación interior, pero que

a modo de lastre, le hunde cada vez más en su penuria.

La sentencia evangélica que afirmá’la imposibilidad

de servir a dos amos no es una amonestación piadosa, sino mero sentido común: la cantidad se alimenta

de la cualidad, y aquélla crece sólo en la medida en que la otra merma.

Sintéticamente hablando: cuanto más tenemos, menos somos. El desarrollo mata; empobrece materialmente hasta la más mísera indigencia a una mitad de la

 humanidad, y mata espiritualmente de mentecatez’

a la mitad a la que no mata físicamente de hambre. Y al

reemplazar el concepto «nivel de consumo» por el de

«calidad de vida» es un eufemismo mixtificador que sólo engaña a quienes quieren ser engañados.

Dada la situación actual, con un perentorio problema

de superpob1ación y con millones de personas viviendo y

muriendo en la miseria, precisamente por el exceso de riqueza de otros,sería necesaria

una sociedad que hiciese de la austerídad y la

solidaridad sus principios rectores desterrando la idea de lujo. Lo que es de todos no es un lujo ni un privilegio, sino un derecho. El despilfarro debería estar proscrito.

Uno de los errores del izquierdismo, comunismo, marxismo o como se le quiera llamar fue que salvo excepciones, la utópic sociedad sin clases que iba a surgir del derribo del capitalismo iba a basarse en el mito de la abundancia (=riqueza) para todos; una reedición del paraíso islámico vulgar con ríos de leche, vino y miel como quien dice. La idea de una vida sencilla pero digna caló sobre todo en algunos anarquistas (no todos) y en una minoría de socialistas, pero en general se consideró reaccionaria por la tendencia mayoritaria de las izquierdas.

Así les fue. En cuanto la derecha aprendió la lección de las revueltas populares, comenzó a implantar el consumo como vía de acceso a la felicidad. En cuanto el capitalismo superó al sovietismo por goleada en producción de mercancías y de placeres artificiales, sólo quedaba esperar a que la URSS se rindiese por cansancio.

Es urgente proporcionar una vida digna para toda la familia humana sin necesidad

 perpetuar el pillaje y saqueo de la naturaleza. El

“desarrollo» de una parte del mundo se ha construido

sobre la aniquilación,programada del planeta y, a la vez,

sobre la explotación, .el despojamiento, el sufrimiento y la muerte de millones de ’seres humanos. Seguir manteniendo el planteamiento desaurollista como panacea de los problemas sociales es colaborar con la destrucción y la anulación física, mental y espiritual del individuo, de la colectivida y de su entorno. Y pretender disimular los excesos del desarrollismo con epítetos como «sostenibilidad» es sólo un intento más de perpetuar la tiranía de la cantidad, de manera hipócrita y sibilina, tratando de liberarse de la mala conciencia. Coincidiendo con  la ideología dominante, la tesis del desarrollo

sostenible propagada por la ONU y la socialdemocracia supone que los problemas del mundo son técnicos,y las soluciones requeridas, económicas.

Planteamiento característicamente tecnocrático, que olvida un dato

esencial: primero, que los problemas técnicos o

económicos son expresión de problemas genuinamente filosóficos

, segundo, que incluso en el dominio estricto de la economía, el problema no es tanto el subdesarrollo del tercer, mundo, cuánto el hiperdesarrollo del primero.

La cuestión que, en esta parte del mundo, es urgente

Plantearse  no es la de hacer compatible el equilibrio

Natural con el desarrolloy la riqueza, como muchos

piensan, sino con la austeridad, lo que

dicho sea de paso, es  al menos desde un punto de vista

técnico,  bastante más sencillo.

 

Sin que ello implique idealizar cualquier forma  de

primitivismo, puede afirmarse que. una civilizaciónI

verdaderamente superior reduciría al mínimo sus

necesidades materiales y su desarrollo técnico y económico para perpetuarse.

Pero Occidente convierte pomposamente sus limitaciones

en virtudes,sus perversiones en valores culturales  y, no

contento con ello, pretende aplicarlas como criterio de

medición a otras culturas. No  entiende ya que una

civilización que prefiere desplazarse!a pie o a caballo en

lugar de hacerlo en una máquina siniestra a 200 por hora

no es una civilización inferior y

atrasada, sino sencillamente una civilización sin prisas.

En nuestro mundo, la realización del acto cotidiano más

simple arrastra tras de sí mecanismos de dimensión

planetaria que suponen un montaje industrial monstruoso,

la perforació, la esquilmación de  las entrañas de la tierra y el

mantenimientode ciclópeas redes  de producción,

transporte y distribucón, la implicacióh en  el proceso de

millones de personas. A este delirio exorbitado

de acumulación enloquecida de dificultades se le llama

«progreso”  y se considera «primitivo” al ser humano capaz de

resolver su  vida con unos sencillos instrumentos que se fabrica él mismo o se los hace su vecino.
22/06/2006 20:09 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

Vida después del petróleo (Mathew D. Savinar).

20060622195932-oilrig.jpgAproximación al problema desde un punto de vista muy yanki, pero muy realista
 

¿Qué es el peak del Petróleo? 

 

Todas las producciones de petróleo siguen una curva en forma de campana, tanto en un campo de producción individual como en el planeta en conjunto. En la curva de producción ascendente, los costos de producción son significativamente más bajos que en la curva descendente, allí se necesitan esfuerzos extras (gastos) para extraer el petróleo de depósitos que se están agotando.   

 

Simplemente ponga que: el petróleo es abundante y barato en la curva ascendente y es escaso y caro en la curva descendente. 

 

Durante los últimos 150 años, nos hemos estado moviendo en la parte ascendente de la curva de producción del petróleo global.  El Peak del petróleo es el término industrial para la cima o la cresta de la curva.  Esta es a menudo llamada el "Peak de Hubbert" en referencia a King Hubbert, el geólogo que descubrió que la producción del petróleo sigue una curva de campana. 

 

Una vez que nosotros pasamos la cresta, bajaremos por una empinada cuesta abajo. Mientras más descendemos, más costará para producir petróleo y su primo, el gas natural. 

 

En términos prácticos, esto significa que si el 2000 fue el año del peak del petróleo, la producción de petróleo mundial en el año 2020 será igual a aquella del año 1980.  Sin embargo, la población del mundo en el 2020 será mucho mayor (aproximadamente un 200%) y mucho más industrializada de lo que estaba en 1980. Por consiguiente, la demanda mundial de petróleo sobrepasará con creces la producción mundial por un significativo margen. 

 

Mientras más exceda la demanda a la producción de petróleo, más alto será su precio. 

 

Finalmente, la pregunta no es "¿Cuándo nos quedaremos sin petróleo? " sino, "¿Cuándo nos quedaremos sin petróleo barato?”

 

 

¿Cuándo ocurrirá el peak del petróleo? 

 

Las estimaciones más salvajemente optimistas indican que el 2020 será el año en que se alcancen las crestas mundiales de producción de petróleo.  Generalmente estas estimaciones, vienen del gobierno. 

 

Una estimación más realista está entre el año 2004 al 2010.  Desgraciadamente, no sabremos si hemos alcanzado la cresta hasta 3 o 4 años después de hacerlo realmente. Incluso en la curva ascendente, la producción de petróleo varía un tanto de año a año.  Es posible que el año 2000 fuera el año de producción máxima de petróleo, a partir del hecho que la producción ha disminuido desde allí.    

 

La industria de energía ha reconocido soterradamente la gravedad de la situación.  Por ejemplo, el presidente de Exxon Mobil Exploration Company, Jon Thompson, declaró recientemente, "Por el año 2015, necesitaremos encontrar, desarrollar y producir un nuevo volumen de petróleo y gas que sea igual a ocho barriles más de los 10 que se producen hoy."  En 1999, Mike Bowlin, Presidente y Gerente general de ARCO declaró, "Nos hemos embarcado en el principio de los últimos días de la era del petróleo."   

 

Incluso los Saudís son conscientes de la situación.  Ellos tienen un refrán que dice, "Mi padre montaba un camello.  Yo manejo un automóvil. Mi hijo vuela un jet privado..... Su hijo montará un camello."

 

Eso parece  ser bastante malo, pero si los precios de la bencina son demasiado altos, se puede viajar juntos en un auto o tomar el transporte público. ¿Cuál es el gran problema? 

 

Casi todas las actuales empresas humanas desde el transporte, a la fabricación, la electricidad, los plásticos y sobre todo para la producción de alimentos, está entrelazada indisolublemente con el petróleo y los suministros de gas natural.  

 

La producción comercial de alimentos es impulsada por el petróleo. La mayoría de los pesticidas son basados en el petróleo (aceite) y todos los fertilizantes comerciales son basados en amoníaco. El amoníaco se produce a partir del gas natural.  

 

La agricultura basada en el petróleo es la responsable principal de la explosión demográfica mundial que crece explosivamente de mil millones a mitad del siglo 19 a 6.300 millones a comienzos del siglo 21. 

 

El petróleo permitió el uso de instrumentos de cultivo como los tractores, sistemas de almacenamiento de alimentos tal como los refrigeradores y sistemas de transporte de alimentos como son los camiones.   

 

Cuando la producción de petróleo subió, también lo hizo la producción de alimentos. Cuando la producción de alimentos subió, también lo hizo la población.  Cuando la población subió, la demanda de alimentos creció, lo cual hizo crecer la demanda de petróleo.  

 

El petróleo es también el principal responsable de los adelantos en medicina que ha sido hecho en los últimos 150 años. El petróleo permitió la producción masiva de drogas farmacéuticas y el desarrollo de infraestructura hospitalaria en cuidados de la salud como los hospitales mismos, ambulancias, caminos, etc. 

 

Estamos ahora en un punto dónde la demanda para alimentos/petróleo continúa subiendo, mientras nuestra capacidad de producirlo, de forma económica, está a punto caer.  

 

Dentro de unos pocos años después de ocurrido el Peak del Petróleo, los precios de los alimentos subirá como un cohete debido al costo de los fertilizantes que se dispararán. Los costos de almacenaje (electricidad) y transporte (gasolina) de los alimentos también se.   

 

El petróleo se necesita mucho más que para alimentos, medicinas y transporte. También se requiere para casi todos los artículo de consumo, bombas para el suministro de agua, alcantarillado, acopio de la basura, mantenimiento de las calles/parques, hospitales y sistemas de salud, policía, servicios de bomberos y defensa nacional.  

 

Adicionalmente, como usted probablemente ya es consciente, las guerras son llevadas a cabo por el petróleo. 

 

Así, las consecuencias del peak del petróleo se extenderán mucho más allá de cuánto usted pagará por el gas. Simplemente queda establecido que puede esperar: guerras, inanición, derrumbe económico, incluso, posiblemente la extinción del Homo Sapiens.   

 

Esto es conocido como la "extinción" post petróleo. El término "extinción" captura perfectamente la pesadilla que está en nuestro portal de entrada

 

¿Que quiere decir con "extinción"? 

 

Exactamente como suena.  Se estima que  la población mundial se contraerá a 500 millones durante el crash del petróleo. (La población mundial actual: 6 mil millones) 

 

¿5.500 millones de muertes?  Eso es ridículo.  ¡Yo podría ver que las cosas se pueden  poner bastante feas, pero la idea que 90% de la población del mundo podría morirse es absurda!  ¿Sacó usted ese número de su trasero? 

 

Está muy lejos de eso.  Esa estimación viene de los biólogos que han estudiado lo que sucede a una especie cuando excede la capacidad de su ambiente de darle vida en uno u otro aspecto.

 

Por ejemplo, las bacterias en una cápsula de petri crecerán exponencialmente hasta que ellas agoten los recursos, en ese punto su población enfrentará el Crash. Sólo una generación antes del quiebre, las bacterias habrán usado la mitad de los recursos disponibles para ellos. Para las bacterias, no habrá ningún problema directo hasta que ellos mueran por inanición.

 

Si bien es cierto que comparar a los humanos con las bacterias en una cápsula de petri es algo incómodo, las similitudes son numerosas: 

 

El primer petróleo comercial fue extraído en 1859.  En ese momento, la población del mundo era aproximadamente mil millones. Menos de 150 años más tarde, nuestra población ha crecido a 6.300 millones. En este tiempo hemos agotado la mitad del petróleo extraíble del mundo. De la mitad que queda, una gran parte será muy cara de extraer. Si los expertos están en lo correcto,  estamos a menos de una generación del quiebre. Aún así para la mayoría de nosotros, no parece existir allí algún problema. 

 

No necesitamos parecernos solamente a la cápsula de petri para predecir lo que le pasará al planeta. Podemos observar nuestra propia historia.  

 

Tome el caso de la famosa hambruna Irlandesa de las papas. Por más de un siglo, año tras año, los británicos animaron y los irlandeses desarrollaron una dependencia casi total en un solo soporte dietético principal, las papas y la población de la isla creció de 2 millones de personas a más de 8 millones.  

 

Entonces de repente en 1845, un hongo parasitario convirtió las papas en una pegajosa, incomible y mucosa esfera. Dentro de una generación, el país fue devastado, más de la mitad la población murió o emigró y aquéllos que permanecieron se redujeron a una pobreza que disminuyó sólo un siglo después. 

 

De alguna manera, nuestra situación se parece más a las bacterias que aquella de los Irlandeses. La severidad de la hambruna de las papas fue compensada por el hecho que muchos irlandeses pudieron emigrar a la tierra de la abundancia: América. Esto permitió que aquéllos que permanecieron se hicieran de la mayoría de los pocos recursos que quedaban. 

 

Tal como las bacterias en la cápsula de petri, nosotros no tenemos otro lugar donde ir. 

 

Pero si tenemos armas de destrucción masiva para sacudirnos uno a otros.

 

¿Después de que alcancemos el peak del petróleo como progresaran las cosas? 

 

Según el Profesor  Richard Heinberg:

 

1. Subirán los precios de las gasolinas. 

 

2. Aumento en el costo de vida. 

 

3. Aumento en las muertes por inanición (esto se verá probablemente primero en países del tercer mundo). 

 

4. Guerras (preventivas) por los recursos en áreas ricas. 

 

5. Derrumbe económico y caos creciente (muertes por inanición a escala masiva afectando al globo, guerras crecientes y potencialmente canibalismo debido a la escasez de comida y toda esa carne fresca que camina alrededor). 

 

6. Reestabilización que es el resultado del número reducido de humanos y conservación de los recursos restantes (potencialmente durará otros 100 años).

 

¿Cómo se comparará ésto con los eventos del pasado como fue la Gran Depresión? 

 

Si desea usar la historia como guía, creo que el siguiente cronograma es una aproximación razonable de lo que se puede esperar en naciones desarrolladas como los Estados Unidos: 

 

1-5 años después del peak: Una gran recesión comparable a aquéllas experimentadas durante la escasez de petróleo creada artificialmente durante los años 70. 

 

5-15 años después del peak: La recesión empeora en una segunda Gran Depresión. 

 

15-25 años después del peak: La sociedad empieza a derrumbarse.  Las condiciones en los Estados Unidos comienzan a parecerse aquéllas de la ex U.R.S.S. al romperse  

 

25-50 años después del peak: El derrumbe social empeora.  Las condiciones en los Estados Unidos empiezan a parecerse aquéllas de Irak en el día de hoy: colapso de la red de energía eléctrica, escasez de aguas limpias, altísimas tasas de desempleo, estado policial/militar. 

 

50-100 años después del peak: La sociedad comienza a estabilizarse, aunque en una forma drásticamente diferente a algo que la mayoría de nosotros ha imaginado.

 

¿Es posible que ya hayamos alcanzado el peak del petróleo y estamos ahora en las primeras fases del Crash? 

 

Sí.  Como he declarado anteriormente, no sabremos que hemos alcanzado el peak hasta unos años después que lo hicimos.  La producción de petróleo global ha disminuido todos los años desde el 2000, por lo cual es bastante posible que hayamos alcanzado la cresta máxima. 

 

Existe amplia evidencia que estamos en las primeras fases del crash del petróleo. En el último año (2003), el costo de la alimentación ha subido de un 16% a un 25%. Los costos de Salud han subido un 15%. Los costos de Educación han subido un 20%. Éstos se excluyen a menudo de los índices de inflación porque son considerados "volátiles." 

 

A partir de diciembre del 2003 el desempleo "ajustado" que se ha comprimido tanto como fue posible, todavía alcanza el rango de un 6%.  Sin embargo, si usted factoriza en la calidad de empleo, entonces los números reales son más cercanos a un 12%-15%. 

 

Los cortes de energía experimentados en California durante el otoño del 2000, el corte masivo de la Costa Oriental de agosto del 2003 y varios otros cortes de corriente masiva que ocurrieron a lo largo del mundo durante el fin del verano del 2003, aún cuando no son relacionados directamente con el peak del petróleo, simplemente son señales de cosas por venir. 

 

En la  Conferencia de sobre el peak del Petróleo en Mayo del 2003, el Profesor Kenneth Deffeyes, de Princeton, autor del Peak de Hubbert,: La Inminente Escasez del Petróleo Mundial, explicó que realmente el peak del petróleo arribó el 2000 haciendo notar que la producción ha estado disminuyendo desde ese momento.  

 

Como una evidencia más amplia del peak de la producción, Deffeyes notó que desde el 2000, hubo un 30% de caída en los valores accionarios, los cortes de las tasas de interés no han ayudado, 2.5 millones de personas se han quedado desempleadas y aquellos con empleos ha sido incapaces de retirarse, los excedentes del presupuesto han desaparecido, la clase media ha desaparecido y el Centro de Comercio Mundial ha desaparecido.

 

 

¿Qué pasa con las alternativas tal como la solar, eólica, hidrógeno, etc.? 

 

Desgraciadamente, la habilidad de estas alternativas de reemplazar los combustibles fósiles está basada más en el mito que en la realidad. 

 

El combustible fósil es la base del 65% de nuestro actual suministro de energía global. Ninguna de las alternativas tradicionales puede proporcionar y ni siquiera acercarse a esta gran cantidad de energía necesaria, fíjese solamente en las cantidades que necesitaremos en el futuro si nuestra población e industrialización continúa creciendo.  

 

Brevemente examinemos las alternativas al petróleo que se proponen normalmente: 

 

(Los siguientes datos han sido ampliamente investigados por Bruce Thompson, moderador del Grupo Yahoo, Running on Empty)   

 

Gas natural:  

 

El Gas natural proporciona actualmente el 20% del suministro de energía global.  El gas en si mismo empezará a agotarse por allá por el 2020 en adelante. La demanda para el gas natural en América del Norte ya está dejando atrás el suministro, sobre todo cuando las empresas de energía toman el gas restante para generar electricidad. El gas no está preparado para los existentes aviones a reacción, navíos, vehículos y equipos para la agricultura y otros productos. La conversión consume grandes cantidades de energía así como dinero. El gas natural tampoco proporciona la gran serie de derivados químicos para los cuales dependemos del petróleo. 

 

Hidro-eléctrica: 

 

El poder hidro-eléctrico actualmente significa el 2.3% del suministro de energía global, comparado con el 40% del petróleo. Es impropio para los aviones y los 800 millones de vehículos existentes hoy en día.

 

Solar 

 

La energía solar significa actualmente el .006% del suministro de energía global. La energía varía constantemente con el tiempo o el día/noche. No se puede almacenar o transportar como el petróleo o el gas natural, es también impropio para los vehículos actuales y el uso industrial. Las voluminosas baterías son caras y se desgastan totalmente dentro de 5 a 10 años.  

 

Un tablero solar típico para calentar agua, puede, sin embargo, entregar del 50% al 85% del agua caliente de una casa. Usar algo de nuestras preciosas reservas de petróleo para fabricar equipos solares podría ser sabio. 

 

Energía eólica 

 

La energía eólica entrega actualmente el  .07% de suministro de energía global. Tal como con la energía solar, la eólica varía enormemente con el clima y no es transportable o almacenable como el petróleo y el gas.  

 

El viento no puede proporcionar los derivados del petróleo tales como fertilizantes o plásticos. 

(continuará)

Bielorrusia, la gran olvidada tras Chernobil

20060622194852-nuke.jpg(...)
Sin embargo, es lícito preguntarse si la existencia
en Belarús (ex-Bielorrusia) del régimen autoritario
de Lukashenko no hay que- relacionarlo con
la catástrofe de Chernóbil, cuyas consecuencias
sanitarias son mucho más severas en Bielorrusia
que en Ucrania o Rusia. Allí es donde los escapes
radioactivos fueron más importantes, donde se
dispararon de forma casi epidémica los cánceres
de tiroides de los niños (que ahora afectan a los
jóvenes adultos) y, tras muchas tergiversaciones,
han sido finalmente reconocidos por los expertos
internacionales como debidos, en efecto, a los yodos
radioactivos que se emitieron después de la
explosión del reactor; Estos cánceres también han
sido detectados en Ucrania y en-Rusia pero en menor
número: Rápidamente han sido visibles efectos
de morbidez distintos de los cánceres, en particular
entre ,los niños, en las-zonas más contaminadas
cuyos habitantes’ no fueron evacuados, efectos que
siguen hoy día, aunque las instancias oficiales internacionales
los nieguen y las nacionales los minimicen:
enfermedades cardíacas, malformaciones
congénitas, diabetes-;-infantil",etc.
¿Es una casualidad que en Belarús -los pocos
científicos y médicos-,que quieren dar a conocer la
realidad sanitaria sobre el terreno y ,tratan de remediarla sean víctimas de represión? Por ejemplo,
la detención y el encarcelamiento arbitrarios,
como en la época estalinista, durante más de cinco
meses del profesor Bandazhevski, decano de la facultad
de medicina de Gomel, lo que dio paso a su
destitución definitiva. Fue condenado por el tribunal
militar de Gomel a ocho años de trabajos
forzados el 18 de junio de 2001. ¿Será porque sus
estudios son molestos, ya que revelan los nefastos
efectos insospechados sobre la salud debidos a la
acumulación de cesio 137 en el cuerpo por ingestión
crónica de alimentos contaminados, en particular
entre los niños ?
 
El profesor Nesterenko, director del Instituto
de Energía Atómica de Minsk, que en el mismo
comienzo de la catástrofe quería evacuar a toda
la población en un radio de 100 km, fue destituido
con rapidez. Actualmente, dirige el Instituto
Independiente BELRAD, pero sufre intimidaciones
y amenazas que aspiran a obtener el cierre de este
instituto. ¿Será porque vigila la radioactividad del
entorno, porque que mide la carga corporal en cesio ’
137 de los niños de las ’zonas contaminadas y hace
recomendaciones a los padres en las escuelas: no
comer frutos del bosque ni champiñones ricos en
cesio radioactivo, lavar bien la carne; evitar el’ hígado,
etc.? También distribuye comprimidos que los
niños deben tomar cuatro veces, de un compuesto
(a base de pectina) que tiene un ’papel absorbente
a  favor de la excreción intestinal del cesio.
¿Qué libertad queda, después de Chernóbil, para
los habitantes de las zonas contaminadas?
Bien poca, la de emigrar en pos de empleo y mejor salud o la de permanecer expuestos a cánceres “de origen genético” según los cínicos de turno, en medio de una naturaleza y una sociedad muy tocadas ambas.
22/06/2006 19:54 Enlace permanente. Tema: Nuke-nuclear No hay comentarios. Comentar.

23/06/2006

LA LUCHA POR LA CARROÑA DE OCCIDENTE

20060623222125-varia.jpg

“Mientras cobren a fin de mes no se darán cuenta de que están muertos” (anónimo).

 
 

No se enteran. Nadie se entera. Mientras Mad Max está a la vuelta de la esquina en términos históricos (unas pocas décadas o lustros), aún siguen soñando muchos con Matrix, o con la toma del palacio de invierno, o recreando los tiempos aquellos del 36, o fabulando con tecnoutopías que se desvanecerán con los últimos estertores de los motores de gasolina.

Los que apoyan el sistema desean que se perpetúa por siempre: el fin de la Historia.

Los que en teoría lo combaten lo creen invencible y suspiran por derribarlo en pos de un futuro bucólico.

Los que pasan de política y simplemente buscan llegar a fin de mes hasta cobrar el retiro creen que esto va a seguir más o menos igual.

Todos están equivocados. Todos rechazan tomar al toro por los cuernos (el cuerno energético, el cuerno del desastre ambiental). Te etiquetarán como loco paranoide, o pesimista a ultranza. Algunos supondrán una solución tecnológica (utópica) y otros la salida política (también poco factible). Si alguien toma en serio a “Casandra”, pronto caerá en el sopor de la actualidad servida por los medios de incomunicación y las diversiones triviales, abrumado por la duda: ¿Y si fuese verdad?

Estamos en los minutos de la basura de la civilización. Y sólo unas pocas personas con visión histórica (algo perdido en esta dictadura del tiempo real) o con formación científica, o simplemente no contaminadas por la estupidez generalizada, pueden percatarse de ello.

El problema ambiental es conocido por la mayoría de la población, pero tras una cierta moda ecologista, está claro que el ecologismo ha sido el parto de los montes de una izquierda más bien agostada que no ha podido ni querido renegar de su progresismo dogmático, firmemente entroncado con su industrialismo y cientificismo decimonónico. Los pocos que han escapado de los esquemas fosilizados han terminado elaborando pseudopensamientos inoperantes y hasta desmoralizadores, como los posmodernistas (“la realidad y la verdad no existen”) o los neoprimitivos (“abajo la civilización” dijo el nuevo salvaje). El problema ambiental se aborda con medidas tranquilizadoras para la conciencia, como el reciclaje, y con apelaciones al buen hacer de los científicos y expertos en energías alternativas. Y así pasa el tiempo.

El problema energético ni siquiera tiene ese lavado de cara porque no suscita interés ni debate.

El problema energético no está en la agenda de la ultraizquierda, ni en la de la izquierda, ni en la del centroizquierda, ni en la del centro, ni en la del centroderecha, ni en la de la derecha ni tampoco en la de la extrema derecha.
No lo encontraremos en las reflexiones de los curas, de los anticlericales, de los republicanos, de los monárquicos, del PP ni del PSOE, de los nacionalistas y los “constitucionales”, de los occidentales/orientales, de los que beben Pepsi/Coca Cola, de los hetero/homo/bisexuales, de los humanistas/científicos, de nadie en general.
Tampoco está la preocupación energética en la agenda de los anarquistas, los ecologistas, los políticos, los sindicatos, los colegios profesionales, ni en la de los agentes de bolsa, ni en la de los jubilados, los taxistas, ni en la de los mediopensionistas, o sea que no está en la agenda de nadie, excepto las dos docenas de chalados que visitan webs desconocidas para los habituales consumidores de pornografía y disidencia políticamente correcta(webs tales como www.crisisenergetica.org o www.rense.com ).
 
Pero eso no debe desmoralizarnos, sino todo lo contrario, por nuestra lucidez frente a lo que se avecina tenemos la obligación ética de redoblar nuestros esfuerzos para que la información llegue a tod@s, y por lo dicho antes lo tenemos muy fácil, a cualquiera que encontremos podemos hablarle del tema: seguros de que no estamos repitiendo nada que ya sepa, el trabajo es así de facil, no hay que buscar ni escoger para encontrar a algún desinformado, lo están todos.
Nadie se percata de que la invasión de Iraq, el gobierno demofascista de Bush (títere de otros en la sombra), los atentados de terroristas árabes como el de los trenes de Madrid o el 11S y otros horrores que están por venir tienen mucho que ver con el tema energético, aunque por supuesto no se pueda reducir todo a la geopolítica de las fuentes de energía: también está el tema del poder, y del choque de culturas (que a su vez encubre ese trasto viejo pero todavía vigente de la “lucha de las clases”).
No es casual que los países con mayor producción de petróleo sean árabes, ni que el mayor consumidor del mundo sea el centro del capitalismo mundial, EE.UU. Tampoco es casual el poder político de las empresas petroleras. Con todo, la “izquierda” sigue girando en torno a explicaciones patéticamente simplistas: todo se reduce a una explicación economicista del asunto (“el poder del dinero”), al antiamericanismo rayado o a explicaciones conspirativas que lían más que aclaran el fondo de la realidad actual. Y sin embargo la mayor conspiración (el silencio en torno al tema energético) se les escapa ante sus narices.
Es patetico contemplar en algunos grupos teoricamente concienciados (que pueden refrotarte a gusto el estigma de “reformista” por vestir de forma poco llamativa o por no entrar en dogmatismos) esquemas ideológicos del siglo XIX, que no acaban de comprender que los planteamientos del capitalismo-consumista han alienado las mentes y por tanto las posibilidades revolucionarias de la clase obrera: se las han tragado los elevalunas electricos, los cristales tintados y la televisión basura. La clase media ya no cree en el mito del mérito personal para triunfar. Incluso el proletariado ha conseguido ser una versión cutre de la burguesía, con sus antivalores y sus modas baratas. Así nos va, por cierto.
Los izquierdistas siguen apegados al viejo Catón sin comprender que esos venerables textos deben de ser leidos con la perspectiva actual, en el mejor de los casos; y desechados en sus partes más apolilladas, en el peor.
El capitalismo intentó superar sus contradicciones con explotación y miseria en el tercer mundo y consumismo en el primero, en el nuestro. Sólo así pudo escapar provisionalmente de sus contradicciones.
Cuando cayó el muro de Berlin, los capitalistas se envalentonaron. Cantaron al imperio de 1000 años (fin de la historia) y se ensayó la globalización que supuso mas miseria para los míseros y mas esclavitud de oro para los consumidores.
Pero este desarrollismo-consumista a ultranza tiene unas contradicciones que no podrá superar, se le agota el almacén y no hay reposición posible. La única solución para el capitalismo es volver a los orígenes, a la rapiña. El capitalismo creció sobre la usura, la piratería, el robo de tierras y el tráfico de esclavos al principio; luego adoptó un aspecto más civilizado y ofreció bienestar y progreso para todos mientras creciese la economía. Ahora volvemos un poco a eso: invasiones de países para robarles los recursos (piratería), empleos miserables para inmigrantes (nuevos esclavos)...
Ante esta situación de “ocaso del progresismo” en el plano político y filosófico, la izquierda está descolocada.
Por lo demás, ante la falta de adecuación de la doctrina a la realidad, se desesperan y se enrocan en actitudes cada vez más sectarias y automarginales; o por el contrario (si son maleables) van hacia el ciudadanismo y la colaboración con el sistema.
Esto se complica con el hecho de que la falta de expectativas en muchas partes lleva a la popularidad de movimientos reaccionarios de derechas, tales como integrismos y sectas, las cuales predican el fin del mundo o su destrucción. Esto lleva a la progresía y radicalidad a identificar cómodamente cualquier advertencia seria con lo “reaccionario” (uno de los ogros del pensamiento progresista, como lo “burgués” o lo “metafísico”, que se puede lanzar contra cualquier molesto crítico). Pero no hay más cera que la que arde:
El sistema y nuestra forma actual de vida tiene fecha de caducidad de unos 20 a 30 años (estirando el negocio a costa de quemar los vagones del tren para la locomotora), y algunos revolucionarios aun siguen pensando en tomar el Palacio de Invierno.
Pues como no se den mucha prisa lo van a tomar a oscuras y cuando los monarcas y sus cortes hayan huído a los refugios de verano. Tendrán una victoria pírrica, si es que lo intentan, lo cual ya es mucho suponer.
La actitud de eso que todavía se hace llamar izquierda sería tan absurda como querer tomar el timón del Titanic justo cuando está naufragando (reformistas/feministas/socialistas),
o como querer volarlo en lugar de sacar los botes salvavidas (extrema izquierda, anarquismo).

Incluso quienes con gimoteos andan añorando los “buenos tiempos” paleolíticos (neoprimitivistas) están encadenados al simulacro de civilización que agoniza: en la secta de Zerzan encontramos ecos del buen salvaje rousseauniano y de un discurso inconexo que se parece sospechosamente a las divagaciones de un “tertuliano” de Crónicas Marranas atiborrado de farlopa. Este pseudodiscurso es típico de varias generaciones intoxicadas por la cháchara de la prensa sensacionalista y de programas insustanciales de televisión. Como gusanos en la carroña, están devorando el sistema que les mantiene, pero sin consciencia alguna y procurando mantener la putrefacción el máximo posible. Estos idiotas confunden el simulacro de civilización con “la cultura y la historia” de todos los tiempos, lo cual indica su grado de degeneración mental. Se declaran “anticivilización” al mismo tiempo que sus rivales del otro lado, los demofascistas, loan “la cultura occidental”. ¡Patéticos ambos extremistas en sus alucinaciones de que aún existe una civilización que destruir o salvar! Los bárbaros ya no están fuera, están en todas partes.

Sólo algunos chalados inclasificables señalan los síntomas de la enfermedad terminal (que algunos aún creen curable con inyecciones rojas, rojinegras o de otros colores ideológicos). Estos personajes, como era de esperar, se siguen considerando como locos o reaccionarios: Rene Riesel, PedroPrieto, Ted Kacynsky (el crítico social, no el terrorista, no sea que nos envíen a Guantánamo por malos) y un puñado de freaks en Internet con una escasísimo auditorio.

La verdad es que Posindustrial no comparte todos los puntos expresados por estos apocalípticos con causa, pero al igual que ellos tampoco desea prolongar la agonía de un sistema que hace tiempo perdió toda referencia ética, de dignidad humana y de justicia social (si es que alguna vez la tuvo).

Pero tampoco somos nuevos ermitaños que deseen vivir en soledad o neohippies que se van a una ecoaldea creyendo ilusoriamente sustraerse a los efectos dañinos de la fábrica del horror. Como engendros, vivimos y viviremos en la ciudad mientras nos dé para malvivir: estudiaremos oposiciones o trabajaremos en ETTs basura y nos integraremos en el sistema. Usaremos la tecnología para expresar lo que los medios oficiales no expresan, pero no nos haremos ciborgs. Puede que hasta nos casemos por la iglesia o ante el juez y veamos el fútbol en el bar o nos hagamos de una peña recreativa, aunque es dudoso que los scriptores tengamos posibilidades de llevar una vida social normal: en cuanto la gente descubra nuestra “monomanía apocalíptica” se reirán de nosotros, y cuando los “signos de los tiempos” (perdonen la expresión cristianoide, pero no hemos encontrado otra mejor) confirmen nuestras “paranoias”, nos odiarán porque teníamos razón.

La misantropía se impone en los corazones de quienes han comprobado (sean científicos, literatos o incultos) que no hay casi ninguna catástrofe provocada por la mano del ser humano que sea inesperada. Siempre hay avisos, grietas que anteceden al derrumbamiento. Pero nadie les hace caso, o si se percatan ,prefieren seguir con sus divertimentos o se instalan en el nihilismo estéril; o improvisan parches  (vgr el ecologismo:reciclar)

Viviremos al día pero sin contribuir en lo posible a incrementar el caos creciente, en el que ciertos progres y pseudorradicales se encuentran tan a gusto: nada de aplaudir a psicópatas encerrados en cuartos oscuros, ver la telebasura o perder el tiempo en revoluciones de juguete o discusiones aburridas.

 No esperaremos a largo plazo nada: no haremos planes de pensiones ni nos compraremos coche salvo que lo usemos para ganarnos la vida sobre ruedas. A largo plazo sólo nos debería importar dejar algo aprovechable de los restos de la cultura actual (todavía resistentes a la telebarbarie dominante)a nuestros descendientes, si es que los tenemos; para garantizarles al menos una probabilidad de supervivencia.

¿Tiene sentido todavía pagar hipotecas a 60 años, meterse en planes de jubilación, creer en la toma de palacios de invierno o depender cada vez más del útero artificial del conglomerado técnico-mediático-económico?

Creemos que no, y puede que por ello no seamos felices en el sentido porcino del término. Pero toda causa que lo merece requiera sacrificios (esto sin caer en la apología del martirio) y la difusión de la verdad impertinente lo merece sin duda. Será muy duro para una generación como la nuestra, que lo ha tenido todo y que conforme “progresamos”, cada vez tiene menos en las manos. Pero el panorama gris que tenemos en el futuro cercano: trabajos basura, adolescencia perpetua, inseguridad... será Jauja comparado con lo que venga a más largo plazo. Por ello, no se pierde mucho pasándolo un poco mal ahora.

No nos divierte nada lo que nos viene encima a nosotros (que aún somos relativamente jóvenes) y a la siguiente generación; pero tampoco vamos a llorar por el derrumbe de la “civilización”.

A fin de cuentas, cuando Roma cayó muchos romanos (y no digamos los pueblos oprimidos por SPQR) estaban deseosos de librarse del peso muerto del imperio, y no lo lamentaron mucho. Con el tiempo, la gente no vio ya el horror y la dominación que supuso Roma, sólo ruinas bonitas y hermosos escritos en latín.¿Cómo íbamos a llorar pues por nuestra caricatura de civilización,  si pensamos en el horror que supondrán los restos históricos de Occidente para los herederos de los supervivientes?

Roma dejó acueductos, Occidente legará oleoductos pringosos; en lugar de edificios armónicos, horrendos engendros de hormigón; en vez de legar calzadas transitables durante siglos, el recuerdo más perdurable de Occidente será la radiación emitida por los residuos nucleares y sus mutaciones en los seres vivos menos afortunados durante siglos o milenios. De Internet y de otras maravillas técnicas quedarán a lo sumo relatos que la gente considerará como leyendas.

No hay nada que lamentar pues, salvo el trauma que todo cambio histórico conlleva en las personas y las pérdidas de vidas humanas que podrían haberse evitado si el cambio hubiese sido más controlado.

Entre las ruinas surgirán flores, pero las malas hierbas no se comen, así que habrá que ir pensando en sembrar trigo...

LARGA VIDA A MAX ROCKATANSKY
23/06/2006 22:23 Enlace permanente. Tema: Varios Hay 1 comentario.

A estas alturas deben estar sacándoles brillo a las mini-nukes

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Hace un par de años...

 

EEUU retoma desarrollo de bombas nucleares

22.enero/2004 - EE.UU. – Adital/Tierramerica – Estados Unidos iniciará este año el diseño de armas atómicas de baja potencia. Contienen menos de cinco kilotones de TNT, pero, según los críticos, pueden provocar el mayor desastre humanitario y ambiental desde la segunda guerra mundial. La explosión subterránea de una de estas bombas de apenas un kilotón aniquilaría a la mayoría de habitantes hasta un kilómetro de distancia, afirma un estudio de Physicians for Social Responsibility.

La investigación, diseño y estudio económico de las mini-bombas fueron aprobados en el presupuesto de defensa 2004, tras la derogación en mayo de 2003 por parte del Senado de la enmienda Spratt-Furse, promulgada diez años atrás para restringirlos. El desarrollo de ingeniería, la producción y las pruebas siguen prohibidos.

Las llamadas "mini-bombas" nucleares tienen una potencia menor a cinco kilotones de TNT, un tercio del poder contenido en la bomba que Estados Unidos arrojó a la ciudad japonesa de Hiroshima en 1945, a finales de la segunda guerra mundial.

Según expertos, la iniciativa de la Casa Blanca no viola el Tratado de no Proliferación Nuclear, el acuerdo internacional para eliminar las armas nucleares, ya que éste no prohíbe el desarrollo de nuevos tipos de armas.

El Departamento (ministerio) de Defensa tiene interés específico en estudiar el uso de pequeñas bombas nucleares para destruir refugios subterráneos utilizados por potenciales enemigos para almacenar armas químicas y biológicas, consideradas las mayores amenazas del nuevo siglo. Estas instalaciones estarían cubiertas por docenas o cientos de metros de roca sólida, concreto u otros materiales, que les permiten soportar ataques externos con armas convencionales.

De acuerdo a un reporte presentado al Congreso legislativo, la Agencia de Inteligencia de Defensa cree que hay más de mil 400 objetivos subterráneos estratégicos en todo el mundo.

Pero con la tecnología actual las mini-bombas explotarían a pocos metros de la superficie, no afectando y ni restringiéndose al subterráneo. A una profundidad de 15 metros, una explosión de un kilotón derrumbaría viviendas ubicadas hasta un kilómetro de distancia, matando a la mayoría de sus habitantes, afirma un estudio de Physicians for Social Responsibility. Los sobrevivientes absorberían entre cientos y miles de rems (unidade de medida utilizada para cuantificar los efectos biológicos de la radiación), dosis probadamente fatales.

Por ser un tema polémico, las próximas elecciones de noviembre en las que Bush aspira a obtener un nuevo mandato, podrían poner un paréntesis al asunto. "A la administración Bush le interesa retomar las pruebas nucleares, pero no las promoverá hasta pasadas las elecciones", vaticinó David Wright, codirector del Programa de Seguridad Global de la no gubernamental Union of Concerned Scientists.
23/06/2006 22:17 Enlace permanente. Tema: Tensión internacional No hay comentarios. Comentar.

Consejos para el presente y el futuro

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CLASIFICACIÓN DE LOS GASTOS

“El arte de la pequeña economía está en saber diferenciar las cosas imprescindibles de lo que únicamente es necesario”. Lorenzo Mediano

 

• GASTOS FÍSICOS

Son los que se pagan regularmente en un periodo de tiempo determinado (año, mes, curso...). Normalmente, hay una convención o contrato que nos obliga a hacerlos: alquiler de un piso, consumo mínimo de agua y luz, seguro de un coche, préstamos de bancos, etc. La característica principal de estos gastos es que no podemos dejar de pagarlos, a no ser que anulemos el contrato o convención que nos obliga. Los gastos fijos condicionan nuestra vida, porque los hemos de pagar tanto si ganamos poco como si ganamos mucho. Tenemos que poner atención al asumir gastos fijos, porque en este caso estamos obligados a sacar dinero de donde sea. El gasto fijo pone en peligro nuestra capacidad de ahorro. Tenemos que vigilar al asumir un gasto fijo: a mayor gasto fijo menos dinero nos queda para otros tipos de gastos.

 

• GASTOS VARIABLES

 

Son aquellos que hacemos sin una periodicidad fija: compras esporádicas, un viaje para ver a un amigo... En general, son todos los gastos que no hacemos regularmente o en un plazo determinado. Los productos que compramos tienen un ciclo de duración, cada periodo de ciclo comporta diferentes costes. Los productos suelen tener un gasto fijo inicial, y después el mantenimiento, las reparaciones, etc. Comportan gastos variables.

 

• GASTOS IMPRESCINDIBLES

 

Son los más básicos, sin ellos no podemos pasar: comida, bebida, ropa... Aunque nos dan un cierto margen de maniobra: no es lo mismo comer cada día en casa que en restaurante, ni comprar ropa en un mercado o en la tienda más cara del centro de la ciudad. Tan importante es gestionar los gastos como las actividades, ya que cada actividad lleva unos gastos asociados, los gastos implícitos. El trabajo, los viajes, nuestras aficiones, etc., comportan unos gastos que no tendríamos si no hiciéramos la actividad. Al hacer una actividad, es importante plantearse los gastos implícitos que comporta. ¿En qué medida nos sale a cuenta trabajar si tenemos que pagar a un canguro, o bien tenemos que comprar las cosas más caras porque no tenemos tiempo de ir al mercado, ni cocinar, tenemos que desplazarnos, etc.? Los gastos también se pueden dividir entre los que evitan un posible gasto futuro y los que no son recuperables. ¿Podemos hacer que una parte de lo que gastamos vuelva a nosotros? Por ejemplo, nos podemos hacer clientes de nuestros clientes.

 

DISTRIBUCIÓN DE GASTOS

 

El principio de la contabilidad consiste en restar los gastos de los ingresos y calcular el saldo resultante. INGRESOS – GASTOS = SALDO. El saldo puede ser positivo o negativo, independientemente de nuestro nivel de ingresos. Aplicando la clasificación de gastos que hemos mencionado, tenemos:

 

INGRESOS – (G. FIJOS + G. VARIABLES + G. IMPRESCINDIBLES) = SALDO

 

Si tenemos saldo negativo durante mucho tiempo, tenemos que cambiar aspectos de nuestra forma de llevar nuestra economía doméstica.

 

REGLA DE LAS 3D

 

Nos permite hacer una distribución de los gastos que prioriza los más importantes y nos ayuda a no gastar más allá de nuestras posibilidades. Consiste en:

 

1. DETERMINAR la cantidad de nuestros ingresos (ver cual es nuestro pastel).

 

2. DEDUCIR los gastos fijos e imprescindibles, además del ahorro, las amortizaciones y el mantenimiento.

 

3. DISTRIBUIR el resto en función de nuestras necesidades y objetivos personales. Si no tenemos suficiente energía para cubrir todos los gastos, lo revisamos y decidimos si tenemos que prescindir de algún gasto fijo o variable, o si tenemos que cambiar la manera de realizar los imprescindibles. 

 

• AHORRO: podemos definirlo como un pago que nos hacemos a nosotros mismos. Nos permite tener más autonomía: un coche con el depósito lleno tiene más autonomía para correr que uno con el depósito vacío. Desde este punto de vista, el ahorro es la aplicación del principio de la reinversión permanente de beneficios: una parte de lo que ganamos lo volvemos a invertir en nosotros, de manera que la riqueza se vaya acumulando. Además, es la fuente de financiamiento más barata que existe, y nos permite, en caso de tener un gasto grande, hacerla como una variable (pago de una sola vez) y no como una fija (pago de una cantidad cada mes y a plazos). Tenemos que ser nosotros mismos los que determinemos la cantidad que queremos ahorrar. Todos los actos tienen consecuencias en nuestro carácter; si ahorramos sólo lo que nos queda después de haber gastado parte de los ingresos, la sensación de falta de control de la propia vida es mayor, además que normalmente ahorraremos menos. Ahorrar supone generar excedentes. Existe un grado óptimo de ahorro. Cada uno debe encontrar su punto de equilibrio personal entre no ahorrar nada y ahorrar tanto que no tengamos oportunidad de vivir satisfactoriamente. Los extremos no son buenos. Tenemos que vigilar de hacer cosas que pongan en peligro nuestra apacidad de ahorro. Es bueno ahorrar para un objetivo, no porque sí: comprar una casa, tener independencia financiera, invertir en un negocio... El hecho de ahorrar nos da estabilidad emocional y psicológica de cara al futuro. El ahorro aumenta nuestra capacidad de adaptación y supervivencia. Ahorrando, estamos diciendo a nuestro inconsciente que tenemos más dinero del que necesitamos. Pero tan importante como lo qué hacemos es cómo lo hacemos. ¿Ahorramos por miedo o porque estamos obsesionados con las urgencias?

 

El ahorro es una forma de construir el futuro, de tener presente el largo plazo. Como principio, siempre tenemos que tenerlo presente. Así mismo, la aplicación de este principio es complejo, depende del lugar y de las circunstancias. Los tipos de interés o la inflación hacen más o menos aconsejable el ahorro. El dinero es muy inestable, pierde valor de forma continuada; un simple cambio de legislación nos puede afectar mucho. Si no queremos estar expuestos a las fluctuaciones de la economía, podemos cambiarlo por bienes más tangibles. Ahorrar no es tener descuentos en compras que no necesitamos. Comprar un producto que no necesitamos es tirar el dinero, aunque esté de oferta.

 

23/06/2006 22:13 Enlace permanente. Tema: Preparación y protección No hay comentarios. Comentar.

Relatos de Chernóbil: cuando el hogar es una tierra desolada

20060623215713-nuke.jpgCHERNÓBIL, Ucrania (Reuters) - Olga Rudchenko lloró cada noche durante ocho años, en su desesperación por volver a casa. Ahora es feliz viviendo nuevamente en su aldea, Chernóbil.
La familia Rudchenko estuvo entre los 200.000 residentes que fueron evacuados después de que una explosión arrasara la central nuclear de Chernóbil el 26 de abril de 1986 en el peor accidente de ese tipo ocurrido en la historia.
Olga y su esposo, Andriy, desafiaron la prohibición del Gobierno y regresaron hace 12 años a vivir en una tierra contaminada.
"Fue hace mucho tiempo, pero es difícil de olvidar. Fue peor que una guerra. Nos dijeron tantas mentiras", dice Rudchenko, de 71 años, en el exterior de una pequeña y avejentada casa que necesita una capa de pintura.
"Nos sacaron en autobuses y dijeron que nos íbamos por tres días. Regresamos ocho años después. Lloré cada noche. Yo quería regresar a mi casa. Gracias a Dios, estamos aquí en el mejor lugar sobre la tierra", relata.
Si no se conociera la historia de Chernóbil, podría comprender el entusiasmo de Olga. Con 9.000 habitantes en sus buenos tiempos, dispone de varias oficinas, tres locales comerciales, un bar y una cantina al estilo de la ex Unión Soviética, a pesar de ser una zona donde se prohibe vivir. Ahora sólo viven unos pocos centenares de personas, de edad avanzada casi todos.
El lugar está rodeado por bosques abundantes, rebosantes de vida salvaje (obviamente radiactiva, en distintos grados). Sin embargo, para millones de personas en el mundo, Chernóbil simboliza desastre y devastación, mito y polémica.
Chernobil es un sitio tranquilo, con un aspecto nada terrorífico, a diferencia de Pripiat, la ciudad fantasma. Hay que aclarar que la central de Chernobil estaba a más distancia del pueblo homónimo que del poblado de Pripiat, que se llevó lo peor del escape.
En Chernobil la radiación residual no se huele ni se nota, se detecta con aparatos. En su mayor parte es asumible por las personas: no se enferma por vivir allí actualmente, pero eso no quiere decir que sea inocua a largo plazo. Hay unas pocas zonas (casi siempre vertederos y vehículos abandonados) que sí pueden ser letales a corto plazo. Los lugareños los conocen, y los evitan.
La radiación se ha hundido en el suelo, en el lecho de los ríos y en la madera de los árboles, perdiendo parte de su peligro...Pero un incendio forestal, un movimiento de tierras imprudente y...
El 26 de abril de 1986, varias explosiones destruyeron el reactor número cuatro de la planta, que se convirtió en un infierno radioactivo enviando una nube letal al cielo nocturno.
Dos décadas más tarde, y cinco años y medio después de que el último reactor de Chernóbil fuese cerrado, el área alrededor de la central está llena de recuerdos del desastre.
La ciudad de Pripyat, construida para los trabajadores de la planta, todavía está desierta. El día después del accidente, sus 50.000 habitantes fueron evacuados en sólo seis horas.
En los apartamentos vacíos con ventanas sin cristales, se puede encontrar ropa, muñecas, zapatos, libros y fotos familiares. Sólo algunos mayores han vuelto a sus casas, a pesar de la prohibición. Las autoridades hacen la vista gorda, y ayudan con comida y electricidad.
Decenas de extranjeros curiosos pasean por la zona donde los animales ya se han acostumbrado a 20 años de ausencia de seres humanos y donde es posible ver osos salvajes, lobos y venados por las calles. Los científicos desean más fondos para establecer ahí una reserva natural. Es algo surrealista ¿verdad? Un parque natural radiactivo, pero es cierto.
COSTO HUMANO
Los médicos ucranianos destacan el incremento dramático de casos de cáncer de tiroides entre quienes eran niños en 1986. Laboratorios móviles llevan a cabo chequeos en aldeas cercanas a las zonas de exclusión, donde el desempleo es alto y la mayoría de sus habitantes se preocupan más por el día a día que por su salud.
"No sólo hay consecuencias médicas directas sino también posibles cambios genéticos", dijo Hryhory Klymnyuk, del Instituto de Cáncer en la Academia de Ciencias de Ucrania.
El proceso completo de hacer de la zona de la planta un lugar seguro tardará aún muchos años. Las autoridades afirman que pasarán entre 30 y 100 años antes de que sea completamente descontaminada por fuera (el  interior seguirá siendo un infierno irradiado durante miles de años).
El Gobierno y los donantes occidentales han centrado su preocupación en asegurar el agrietado "sarcófago" que cubre el reactor número cuatro.
"Cuando cerraron Chernóbil en diciembre de 2000, escribí en mi diario: la planta de energía ha sido cerrada, pero Chernóbil acaba de empezar", dijo Andrei Novikov, el subdirector técnico.
Paadójicamente, tras la crisis del gas ruso del año pasado, el gobierno  ucraniano ha emprendido la construcción de nuevas centrales nucleares. Esperamos que sean mucho más seguras que la de Chernobyl.
23/06/2006 21:58 Enlace permanente. Tema: Nuke-nuclear Hay 26 comentarios.

SOLUCIONES NADA FÁCILES al problema ambiental

20060623215330-co2.jpg

Sólo la recuperación de una forma de vida inspirada en la

tradicional anterior al industrialismo

-en el sentido antropológico y metafísico del término, lo

que, innecesario aclararlo, no guarda la más mínima

relación, si no es por oposición, con el bienpensante

tradicionalismo sociopolítico de una burguesía mezquina

e hipócrita- podría, idealmente, evitar el hundimiento,

y permitiría atisbar, quizás, un recuperado sentido para la

sociedad humana. Ello implicaría la inversión radical de

los principios que rigen el despliegue de la barbarie

tecnológica: el Progreso debería dejar sitio a un cierto

Regreso. Un regreso del hombre hacia sí mismo, un

recogimiento hacia el interior frente a la fragmentación

exteriorizante que le impone el omnímodo poder de una

dinámica centrífuga, vertiginosa y ciega, que nada ni nadie

parece controlar. Retorno hacia el interior que deberia

reflejarse en la recuperación de unas condiciones exteriores:

que devolvieran su significado prístino a la vida, que

permitieran desplegar un hacer cotidiano dotado de

sentido, en un entorno de serenidad y de belleza y en un

marco de relaciones verdaderamente humanas; eso

implicaría, para empezar, volver a las condiciones

materiales anteriores a la revolución industrial.

Tal afirmación provoca sudores fríos o burlas nerviosas en los progresistas, sean empresarios, izquierdistas “alterglobalizadores” o ciudadanos-consumidores adictos a la tarjeta de crédito. No pueden ni quieren imaginar otro futuro que la continuación perpetua del sistema. Por otra parte, los pocos que todavía fantasean con la destrucción del (des) orden actual comparten no poco en común con este mundo como para alardear de lo que pregonan. Al fondo a la derecha, los desechos del tradicionalismo, empeñados en ser el ala rancia de la derecha institucional, y los neofascistas, cuyo anticapitalismo de opereta se reduce a su monomanía antijudía y a suspirar por un estado totalitario (es decir, ahondar en la jaula jurídicopolítica ya existente). Al fondo a la izquierda, los residuos del naufragio del mito marxista. Mentarles términos como “tradicional” y “preindustrial” es nombrar la soga en casa del ahorcado, porque en su apego sociológico al industrialismo significan momias resecas de un pasado anterior al maravilloso esquema de producción en masa, que desearían mantener en su utopía como culminación de un camino histórico que no está torcido. Y finalmente nos queda el anarquismo, movimiento ambiguo respecto al industrialismo, pero que en los últimos tiempos ha coqueteado a menudo con el ludismo-primitivismo; lo cual es una buena noticia (la crítica al industrialismo no murió con Ellul), y una mala (el enfoque de la crítica y las alternativas propuestas son pueriles). En todo caso, ácratas y ultraizquierdistas comparten un nihilismo y un sectarismo que les impide aceptar cualquier aportación externa a los iniciados en el radicalismo. Así, por ejemplo, se ha llegado a tachar a Edward Goldsmith (director de Ecologist) de fascista [sic-nótese el apellido judío del tipo] porque no es todo lo ateo que “debería” ser un ecologista radical.

Sinceramente, no hay una salida política por ahora; habrá que esperar a que el confort en occidente dé paso a tiempos peores para que comience a cuestionarse el estado actual de cosas...esperando que el descontento no cuaje en una sola ideología, lo cual conllevaría una salida en falso de corte totalitario.

Desandar lo andado, dar media vuelta e invertir radicalmente la

dirección seguida hasta ahora, para dejar de progresar hacia

el borde de un abismo cada vez más próximo; ese es el objetivo principal más allá de trifulcas miserables por cuotas de poder o ideologías varias.

Los problemas a que Occidente se enfrenta perseverando

en el camino seguido durante los últimos 2 siglos [quizás 6, contando el proto-colonialismo hispanolusitano del siglo XV]

no son difíciles, sino absurdos. Sus datos, distorsiones que

los siglos convirtieron en pautas, sólo suscitan, a modo de

soluciones, diversas modalidades de hundimiento, ya sea ahondando en la tecnomanía, pidiendo más estatalismo o dando una vuelta de tuerca al nihilismo social.

Aquí y ahora todo posibilismo es matemática de la destrucción.(...)

Como dice Edward Goldsmith, el único crecimiento

alternativo es la alternativa al crecimiento y ésa no es otra

que el decrecimiento. Pero un programa de decrecimiento

que a nivel individual siempre puede tener, sin duda, su

validez moral y su autopegagogía para los tiempos crepusculares, se pierde como una gota de sensatez en el océano social de locura institucionalizada.

(...) La nueva austeridad sería simplemente una nueva versión de la renuncia al mundo que en las postrimerías del Imperio Romano occidental, ejercieron los primeros eremitas cristianos. Y ahora no necesitamos precisamente eremitas solitarios, sino sacudidores de conciencias dormidas.

(...)

Como dice Goldsmith, el único crecimiento

alternativo es la alternativa al crecimiento y ésa no es otra,

que el decrecimiento. Pero un programa de decrecimiento a escala social y mundial sin componendas y sin vinculaciones preconcebidas a ideólogos y burócratas; pues si sucediese en ese sentido, a nivel social se convertiría, sin una conciencia profunda

generalizada que lo sustentase, en otra nueva utopía

algebraica, en una receta «alternativa» más que añadir a

la interminable lista de programas, institucionales o

revolucionarios, para fabricar felicidad “exprés”.

 En todo caso, que nadie manipule la formulación necesariamente abstracta

del mensaje; decrecer significa lo inverso de crecer y no

otra cosa: decrecer es tener cada vez menos coches y coches

que corran cada vez menos, es sustituir el asfalto por la

tierra, es abolir la informática, acabar con la televisión,

tener cada vez menos periódicos, dejar de fabricar la

infinidad de cosas estúpidas que no se necesitan

absolutamente para nada -es decir, casi todo-, tener menos hijos (quienes pretendan aún familias numerosas o en el tercer mundo), tener

ingresos más bajos, consumir cada vez menos. En

definitiva, tener menos para ser más.

Naturalmente, la realización de tal posibilidad a escala

social sería un milagro sin parangón en la historia conocida

de la humanidad.

Sólo un gobierno mundial (es decir, una dictadura mundial al estilo de un Stalin o un Hitler, o mejor dicho un Pol Pot en una Camboya planetaria) podría imponer “manu militari” los cambios necesarios antes de que los desastres asumibles confluyan en los desastres definitivos. El remedio parece peor que la enfermedad, ¿no? Imaginemos por ejemplo, que el déspota ilustrado pretende reducir la natalidad por decreto, sancionando con multas y cárcel a los que se reproduzcan. O que envía a urbanitas de oficina y sillón-bol a trabajar manualmente los campos...Esto sí que haría bajar la población más deprisa que la anterior medida “racional”. De todos modos, el ciudadano-consumidor ya ahabría empezado a suicidarse si antes de lo anterior le hubiesen prohibido sus queridos gadgets tecnológicos.

Ciertamente, el hombre actual, tan moderno, tan libre, tan progresista, tan dueño de sí, puede desintegrarse si le desconectan de la televisión, del

automóvil, de la prensa diaria, del teléfono móvil y de

Internet.

Nada que no pase por la hecatombe autoriza

razonablemente el menor rastro de optimismo, y los signos

de los tiempos revelan a quien sepa leerlos que estamos

viviendo ya el final de un mundo; que la agonía se prolongue

más o menos no pasa de ser un asunto tan relativo como

secundario. Esta constatación no nos divierte lo más mínimo, aunque pensamos que sea menos mala que la opción mundialista. Al fin y al cabo no compartimos el ansia de los extremistas (a derecha e izquierda) de destruir el mundo en un baño de sangre y lodo para que se cumplan sus utopías. No es que confundamos el deseo rencoroso con la realidad, es que el status quo es insostenible.

Sólo la inercia sostiene a Occidente en la

existencia. Cual monstruo creado artificialmente en el

laboratorio subterráneo de un Frankenstein enloquecido,

Occidente es un cuerpo gigantesco, pesado, brutal y sin

alma, que ni siquiera es ya dueño de sus propios movimientos.

Espiritualmente hablando, nuestra civilización

murió tras el Romanticismo. Hegel (con todas sus miserias) fue el último filósofo completo de la Historia. Los sucesivos se dedicaron a seguir su estela aprovechando lo que les interesaba de él o a intentar desmontar el edificio dialéctico. Contemporáneo del romanticismo, el movimiento ludita daba sus últimos golpes con dignidad estéril. Nada que ver el ludismo desesperado de los obreros ingleses contra los telares con estos luditas de salón de la ecología profunda o con las patéticas fantasías prehistóricas de los primitivistas.

Hacia 1850 occidente emprendía el camino hacia el desagüe de la Historia. El cientificismo, la industrialización triunfante, la mecanización e institucionalización de la vida cotidiana, el refuerzo del poder estatal por medio de la tecnología y la burocratización total, la culminación del proceso de dominio colonial emprendido tiempo atrás, la conversión de la lucha de clases en una envidia disimulada por la cornucopia burguesa, la monetarización total de las economías, etc.

Los acontecimientos posteriores, sean las dos guerras mundiales, la revolución rusa, la guerra de España en 1936, o la caída del Muro de Berlín, con toda su importancia relativa (que la tienen) fueron sólo hechos que reforzaron, retrasaron o fueron indiferentes para la tendencia a largo plazo.

Occidente sellaba su camino hacia la nada cuanto más alardeaba de labrarse el futuro con fuentes de vino y miel para todos. Al cercenar la autonomía individual y social en pro de la Empresa y el Estado, aceleraba la descomposición general de las sociedades. Al exportar sus antivalores a lejanas tierras, producía rechazo (el actual integrismo antioccidental) o envidia malsana en los no occidentales. Al complicarse más la vida económica y social dependiendo de infraestructuras cada vez más intrincadas, aumentaba su vulnerabilidad. Al basar su éxito en la producción siempre creciente de mercancías, agotaba (agota) las propias bases físicas de esa producción.

El cuerpo macilento de occidente no puede sostenerse ya sin la protección de su corsé: el complejo militar-tecnológico-mediático e industrial.

 Su desaparición física es una

 mera cuestión de trámites con la historia oficial.

La actual unificación del mundo no permite siquiera

contemplar el final de nuestra civilización como un trauma

normal-como tantos otros acaecidos con anterioridad en

la historia humana. Fuera de Rapa Nui nadie lloró por la autofagia de los constructores de cabezones de piedra. En la China del siglo V no se enteraron del final de la Roma imperial. En las sociedades aisladas o mal comunicadas del pasado, la caída de una estructura no afectaba al resto, o no le afectaba en lo esencial. La autonomía relativa de los individuos, los grupos sociales y las instituciones absorbía los escasos impactos venidos del exterior o del interior.

 

En una sociedad globalizada las

catástrofes son inevitablemente globales y, por primera,

vez, el final de una civilización podría significar el final

de la humanidad o implicar, al menos, una conmoción

planetaria de inimaginables consecuencias.

Con todo lo que tengan de lúgubre amenaza, no son

los problemas medioambienta1es o el armamentismo

nuclear -síntomas, a fin de cuentas-los que determinan

las postrimerías de Occidente. El cataclismo ecológico o

nuclear puede acaecer, por supuesto, con más probabilidad cuanto más se acelera la carrera desbocada hacia delante; pero Occidente

moriría igual si así no fuese; y moriría, sobre todo, por

falta de entidad, por carencia de ser, engullido por su

vaciedad interior, porque ya ha muerto en cierto modo. Lo que comúnmente se llama «realidad» es el cuerpo comatoso de Occidente conectado a los aparatos que mantienen artificialmente su vida. La “realidad” es un colosal entramado de ficciones, mantenido

en pie por la acción manipuladora de la publicidad y los

medios de información, y alimentado por el «ciudadano

medio», entregado a la superstición de la noticia y el culto

a la exterioridad. Transcendiendo el orden de la

individualidad, nada hay en el último siglo digno de

perdurar. Se diría que, ontológicamente hablando, somos

sencillamente superfluos. Una sociedad que hace del

 

aspecto físico, el dinero y el prestigio social, del deporte,

la gastronomía y la moda, sus divinidades domésticas, no

supera los mínimos necesarios que confieren derecho a la

existencia. Como ya hacía presagiar la caída del Imperio

romano, Occidente será la primera civilización que muera

de frivolidad. El imperio romano emprendió a su manera un camino hacia la decadencia sociopolítica con medios y osadía mucho menor que el mundo industrial: sexualismo morboso, culto a la personalidad del emperador, corrupción institucional, despilfarro, injusticia social, diversiones embrutecedoras...incluso el deterioro ecológico avant la lettre (en los primeros siglos d.C. la caza de fieras para anfiteatros puso en peligro a varias especies, vgr el león del Atlas). Pero a pesar de la caricatura que se ha hecho en el cine y la televisión de los excesos romanos, la civilización latina no llegó ni a la décima parte de la hybris actual (en parte por falta de mecanización y en parte por escrúpulos), y dejó ruinas más o menos dignas. Occidente dejará horrendos edificios y radiactividad para la posteridad cuando desaparezca.

El trance de la desaparición no será leve, pues todo indica que Occidente

perecerá como ha vivido la historia de su decadencia: sin

dignidad, sin la callada entereza de quien en soledad asume

su destino, sino entre aspavientos y clamores, guiada por

histriónicos profetas del delirio, presa de convulsiones de

posesión y tratando de arrastrar cuanto pueda en su caída.

Con todo, si no hay lugar al optimismo, tampoco lo hay para el

 pesimismo, pues la catástrofe, en definitiva, no es que

Occidente se hunda, sino que subsista. Que el mundo industrializado se desmorone es, en todo caso, la única esperanza para quienes mantienen viva alguna fe en la humanidad.

Vida después del petróleo II

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El hidrógeno 

 

El hidrógeno entrega actualmente el 0.01% de la energía global.  El hidrógeno es actualmente manufacturado de gas de metano. Toma más energía para crearlo que aquella que realmente proporciona. Es por consiguiente un "portador" de energía más que una fuente de energía. El hidrógeno líquido ocupa el equivalente a cuatro a once veces el volumen de gasolina o diesel. No sirve para los existentes vehículos y aviones y sistemas de distribución. El hidrógeno solar podría ser una opción en algunos países cálidos. 

 

Nuclear 

 

La energía Nuclear está siendo ahora abandonada globalmente. Su habilidad para suavizar el crash del petróleo es muy problemática debido a varios factores: 

 

1. la posibilidad de accidentes y terrorismo.  

 

2. el costo: un reactor cuesta aproximadamente 13 mil millones dólares. 

 

3. el número de reactores que se necesita: 1,000 

 

4. no directamente útil para el transporte o la agricultura. 

 

5. el uranio requiere la energía del petróleo para ser extraído.   

 

6. todos los reactores abandonados son radiactivos durante décadas o milenios. 

 

7. aun cuando pasemos por alto estos problemas, el poder nuclear es sólo una solución a corto plazo. El Uranio también posee una cresta de Hubbert y las reservas actuales conocidas pueden proporcionar la energía que la tierra necesita durante sólo 25 años, con un cálculo optimista.

 

Carbón 

 

El carbón entrega actualmente un 24% de los suministros de energía global. Como un reemplazo para el petróleo es impropio dado el hecho que es 50% a 200% más pesado que el petróleo por unidad de energía. Sustituyendo el petróleo por carbón requeriría la expansión de la minería del carbón, llevando a la ruina a las tierras y al aumento en las emisiones de gas de invernadero. En contraste con el petróleo y combustibles de gas, regular el nivel al cual se quema el carbón es difícil.  Es por ello que se usa en las estaciones de energía para hacer electricidad, gastando así la mitad de su volumen de energía.  

 

Las operaciones de la minería del carbón se mueven con petróleo tal como la maquinaria de la minería y transporte del carbón. La enorme polución es un problema mayor. Una sola estación operada con carbón puede producir un millón de toneladas de desechos sólidos cada año. Calentar las casas con carbón contamina el aire con humos acres que contienen gases ácidos y partículas. Una gran polución y problema medioambientales: (humos, gases de invernadero y lluvia ácida). Finalmente, los combustibles líquidos del carbón son muy ineficientes y requiere grandes cantidades de agua.

 

 

Fuentes no-Convencionales tal como Esquistos, Tear Sand, & Coalbed Methane 

 

Estas fuentes non-convencionales actualmente entregan el 6% del suministro de gas norteamericano. Cada una de estas alternativas requeriría una gran inversión en investigación e infraestructura para aprovecharlas, además de grandes cantidades de petróleo, ahora expirando, antes de que ellas pudieran estar listas para ser usadas.  

 

Por ejemplo, en Alberta, Canadá, se están produciendo aproximadamente 200 mil barriles por día desde petróleo no-convencional, pero toma aproximadamente 2 barriles de petróleo en energía para producir 3 barriles de petróleo equivalente de esos recursos. Adicionalmente, los costos medioambientales son horrendos y el proceso usa una tremenda cantidad de agua fresca y también gas natural, dos suministros limitados.  

 

El problema mayor con el petróleo non-convencional es que ellos no pueden ser explotados antes que el petróleo entre en crisis y los saque adelante y el índice de extracción es lejos demasiado lento para satisfacer la enorme demanda energética global. 

 

Usted se olvida de la biomasa y el etanol.  Podemos simplemente sembrar nuestro combustible. 

 

En un artículo: The Post Petroleum Paradigm, el ex Profesor de Geología en la Universidad de Oregón, Dr. Walter Youngquist indica las severas limitaciones de la biomasa y el etanol.  La siguiente es una cita de ese artículo: 

 

A veces se promueven los combustibles derivados de las plantas como una fuente  para reemplazar el petróleo.  

 

Los hechos y experiencia con el etanol es un ejemplo.  El etanol es un alcohol derivado de vegetales (normalmente maíz) el cual es usado hoy en día, principalmente en la forma de gasohol, una mezcla de 10% de etanol y 90% gasolina. Ya que se usa en alguna extensión, se piensa normalmente que el etanol es una solución parcialmente aceptable al problema del combustible para las máquinas.  

 

Sin embargo, el etanol es una energía negativa – es decir, toma más energía para producirlo que aquella que se obtiene de él.  

 

La producción del etanol es malgastar recursos fósiles de energía. Aproximadamente un 71% más energía es usada para producir un galón de etanol que la energía contenida en un galón del mismo.  

 

La producción del etanol sobrevive gracias a un subsidio entregado por el gobierno norteamericano con los dólares de los contribuyentes. Continuar la producción de etanol es puramente un dispositivo para comprar los votos de los granjeros norteamericanos en el medio oeste y también puede relacionarse con el hecho que la compañía que fabrica el 60% del etanol norteamericano, es también uno de los contribuyentes de dinero más grande de las campañas al Congreso - un penoso ejemplo de política que atropella la lógica.

 

¿Qué pasa con esa nueva tecnología que puede convertir cualquier cosa en petróleo?   

 

"Thermal depolymerization"  la cual puede transformar muchos tipos de desechos en petróleo podría ayudarnos a levantar nuestra eficiencia energética cuando perdamos capacidad por el agotamiento del petróleo. Si bien podría ayudarnos a morigerar el crash, no es una verdadera solución.   

 

Como todas las otras formas de energía alternativa, hemos perdido la posibilidad de implementarla antes del crash.  Actualmente, sólo una planta de despolimerización termal es operacional.  Miles de tales plantas en funcionamiento serían necesarias antes de que esta tecnología representara incluso una pequeña diferencia en nuestra actual situación. 

 

Por otra parte, cualquier cosa que resulte del proceso, debe tener menor energía útil que aquella que entró en el proceso, como es requerido por las leyes de termodinámica. Finalmente, la mayoría de los desechos de entrada (como plásticos y neumáticos) requieren en su inicio, petróleo de alta calidad para fabricarlos. 

 

El problema más grande con la despolimerización termal es que está siendo anunciada como un medio para mantener los procesos productivos de costumbre. Tal publicidad promueve el amplio consumo, proporcionándonos un sentido gravemente falso de seguridad y anima a que continuemos pensando que no necesitamos hacer de este problema una prioridad.

 

No hay nada de que preocuparse. Cuando el precio del petróleo se ponga demasiado alto, la "mano invisible" del mercado y las leyes de oferta y demanda nos obligarán a que cambiemos a las fuentes alternativas de energía, antes de que las cosas queden fuera de control.  

 

Si las tres preguntas anteriores no le han aclarado fehacientemente que actualmente no existe una fuente alternativa de energía que pueda reemplazar el petróleo y el gas, entonces quizás esta cita de Michael Ruppert le ayudará a clarificar la situación: 

 

 Para todos los engañados y optimistas defensores de la energía alternativa que nos aseguran que no hay nada de que preocuparse, les sugiero que vayan y vivan en el noreste hoy día mismo y vean cuan abrigados les mantienen sus molinos de viento, paneles solares, biomasa y mitos del hidrógeno.  

 

¿Dónde está la infraestructura a usar incluso en las lastimosas soluciones que la energía solar, eólica y la biomasa podrían proporcionar?   

 

Además, los indicadores del mercado vendrán probablemente demasiado tarde para implementar cualquiera de las alternativas que tenemos disponible. Una vez que el precio del petróleo esté lo bastante alto y que las personas comiencen a considerar las alternativas en serio, esas alternativas serán demasiado caras para implementarlas en una gran escala.  La razón: Se requiere el petróleo para desarrollar, fabricar, transportar e implementar alternativas al petróleo con instrumentos tales como paneles solares, biomasa y molinos de viento. 

 

Hay muchos ejemplos en historia dónde la escasez de un recurso despreció el desarrollo de recursos alternativos. El petróleo, sin embargo, no es cualquier recurso.  En nuestro mundo actual, es la condición previa para todos los otros recursos, incluyendo los alternativos. 

 

En términos pragmáticos, esto significa que si usted quiere que su casa sea energetizada por paneles solares o molinos de viento, sería mejor que lo hiciera pronto.  Si usted no tiene estas alternativas a punto cuando se apague la luz, usted se quedará sin energía.

 

¿Así que estas alternativas son  inútiles?   

 

No, no del todo.  Cualquiera sea la civilización que surja después del crash obtendrá probablemente una buena parte de su energía de estas tecnologías. 

 

Mientras que las alternativas tradicionales tal como solar y eólica ciertamente merecen que se invierta en ellas, no son, de ninguna manera, las varitas mágicas como se anuncia a menudo.  

 

Lo siguiente es una cita del libro del Profesor Richard Heinberg, "La Fiesta ha terminado: Petróleo, Guerras y el Destino de la Civilización Industrial", en la cual él explica por qué la noción que "Todos lo que tenemos que hacer es cambiarnos a la energía solar, eólica, etc. . . ", es ilusoria en su simplicidad: 

   

Claramente, necesitaremos encontrar suplentes para el petróleo. Pero un análisis de las actuales alternativas de energía no es tranquilizante.

 

Los análisis matemáticos serios de los recursos de energía muestran una incómoda perspectiva, pero inevitable: aun cuando se intensificaran ahora, los esfuerzos para cambiar a fuentes de energía alternativa, después del peak del petróleo, las naciones industriales tendrán menos energía disponible llevar a cabo la producción útil - incluyendo la fabricación y transporte de bienes, el crecimiento de productos alimenticios y la calefacción de hogares. 

 

Para estar seguros, deberíamos estar invirtiendo en las alternativas y deberíamos convertir nuestra infraestructura industrial para usarlas. Si existiese alguna solución para las sociedades industriales ante la próxima crisis de energía, renovables más conservación la proporcionarían. Aún así, para lograr una transición suave de no renovables a renovables, se necesitarán décadas - y no tenemos décadas antes que los índices peak en la extracción de petróleo y gas natural ocurran.  

 

Es más, incluso en el mejor de los casos, la transición requerirá el cambio masivo de inversión desde otros sectores de la economía (como el ejército) hacia la investigación de energía y conservación. Y las alternativas disponibles probablemente serán incapaces de sostener el transporte, los alimentos y la infraestructura del hogar que tenemos ahora; así la transición traerá consigo un casi completo rediseño de las sociedades industriales.

 

¿Que pasa con la "nueva energía”?.  ¿No inventó Nikola Tesla una máquina que produce energía de la nada? 

 

Existen actualmente algunas tecnologías muy excitantes en desarrollo que tienen el potencial para revolucionar nuestra sociedad.  Son llamados la "Nueva Energía." 

 

Si pudiéramos superar la resistencia masiva tanto política como académica e industrial, podríamos hacer de estas tecnologías una realidad. 

 

Algunas de estas tecnologías fueron iniciadas por Nikola Tesla y el Dr. Wilhelm Reich.  ¿Adivinaría usted que pasó con ellos?  Tesla murió sin dinero. El gobierno quemó sus libros. Reich fue enviado a prisión y también quemaron sus libros.  De hecho, él es la única persona a la cual le han quemado sus libros los rusos, alemanes y los norteamericanos. 

 

Estaré poniendo al día mi sitio con más información sobre la nueva energía en los próximos días.  Entretanto, si usted quiere más información, la revista Infinite Energy Magazine" es un buen lugar para empezar.

 

Leí recientemente un artículo que declara que las reservas de petróleo conocidas siguen creciendo.   

 

Ese artículo probablemente está citando a la agencia gubernamental norteamericana tal como United States Geological Survey o  Energy Information Agency (EIA). Mientras que los informes de producción en el pasado de USGS y EIA son bastante confiables, sus predicciones para el futuro son solo propaganda. 

 

Lo admiten ellos mismos.  Por ejemplo, después de una reciente revisión de las proyecciones ascendentes de los suministros de petróleo, el EIA declaró: 

 

Estos ajustes a las estimaciones, son basados en consideraciones no-técnicas que apoyan el crecimiento del suministro doméstico a los niveles necesarios para cubrir los niveles de demanda proyectada. 

 

En otros términos, predicen cuánto piensan ellos, que nosotros vamos a usar y entonces nos dicen, "¿Sabe?, no hay nada de que preocuparse - ¡Eso, lo tenemos!”

27/06/2006

Consejos para el presente y futuro

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REDUCCIÓN DEL CONSUMO

 

 “El gran mal del hombre no es la pobreza y la explotación, sino la pérdida de singularidad humana bajo el imperio del consumismo”. Pier Paolo Passolini

 

El estilo de vida ecológico reduce el consumo de los bienes materiales al mínimo indispensable sin reducir la calidad de vida ni la satisfacción vital. No tenemos que confundir calidad de vida con nivel de vida. Un incremento excesivo del nivel de vida puede llevar a largo plazo a una pérdida de calidad. La producción, como dice el informe Factor 4, debería ser un paso en un proceso de servicios. Lo más importante ya no sería la producción, sino la utilización. No necesitamos coches ni diarios, sino los servicios que nos dan: acceso a los productos que necesitamos en el primer caso y acceso a la información en el segundo. Una águila no mata nunca a pájaros porque el rendimiento que saca no compensa su esfuerzo. Nosotros podemos aplicar el mismo principio. Para comprar un mueble que vale 100.000 Ptas., tenemos que haber ganado 150.000 Ptas. (el resto son los impuestos sobre la renta y el IVA). ¿Nos compensaría si lo hiciéramos nosotros? Compramos un coche para ahorrar tiempo, pero no contamos todo el tiempo que tenemos que trabajar para comprarlo y mantenerlo. El cálculo de la velocidad del coche, si se tiene en cuenta este factor es de 16 Km.

 

Entre los factores que se deben tener en cuenta al comprar bienes materiales está la cantidad, el precio y la calidad. Lo primero que debemos hacer para reducir el consumo es aprender a cuestionar nuestras costumbres, salir de las rutinas o los hábitos socialmente aceptados. El principio de acción en el momento de la compra es la unión de la ecología, la economía personal y la salud. La perspectiva de llevar un estilo de vida sencillo y satisfactorio para uno mismo y para el planeta es el mejor antídoto para la compra compulsiva. Nosotros no somos consumidores, sino que hacemos de consumidores para acceder a los productos que necesitamos. Consumir no forma parte de nuestra identidad. A continuación se exponen algunas ideas que pueden ayudarnos a aplicarlo:

 

• El artículo más barato es aquel que no compramos.

 

• Piensa en todo lo que nos ha costado ganar el dinero antes de gastarlo y si lo que nos gastamos en un producto vale la pena. Podría ser que nos hiciera más ilusión gastarlo en algo que nos gustara mucho más.

 

• Antes de comprar, hacer una lista de lo que necesitas. Arriba de todo, con letras muy grandes, escribe: “A más compro, más tengo que trabajar”. Compra sólo siguiendo la lista.

 

• El ahorro es como un ingreso.

 

• La autoproducción es como un ingreso. Podemos sustituir un solo ingreso al mes por una uma de pequeños ingresos (ahorro, autoproducción, trabajo autónomo, aprovechamiento de recursos materiales e inmateriales).

 

• Ganar dinero o gastarlo no es un fin en sí mismo, sino un medio para llegar a algún sitio.

 

• Comprar un producto de oferta sin que lo necesitamos es tirar el dinero. No te dejes llevar por las ofertas, si no necesitas el producto estás tirando el dinero.

 

• Sé consciente del impacto de tu consumo sobre los sistemas naturales. Cuando compramos estamos utilizando materiales, energía para la fabricación, transporte y comercialización. Además, cada producto tiene una determinada mochila ecológica (productos movilizados para producir un bien o servicio). Según el Informe del club de Roma Factor 4, un anillo de oro o de platino necesita la inversión de 3,5 toneladas de materiales, agua y tierras. Un diario ha necesitado 10 Kg. de materiales y un coche de 1,5 toneladas ha generado 15 toneladas de residuos sólidos.

 

• Diferencia los bienes físicos de los servicios que prestan. Un coche te permite el acceso a cosas, los diarios te aportan información. ¿Puedes acceder igualmente a lo que necesitas de otra manera?

 

• Mira diferentes puntos de venta.

 

• Comprueba la relación calidad-precio sin dejarte influenciar por la publicidad. No dejes que la publicidad te haga infeliz con lo que tienes ni que te controle mediante la generación continuada de placer. Vacúnate contra la publicidad, descubre los valores escondidos detrás de sus mensajes y como manipula los sentimientos. ¿Qué quieren de ti los anuncios?

 

• Cuida los pequeños detalles: la fecha de fabricación y caducidad de los productos, sus componentes, controla su calidad, el precio y las ofertas, etc.

 

• Compra con antelación, evita las épocas en que todo es más caro, aprovecha las rebajas o las tiendas en liquidación.

 

• Sé fiel a tus objetivos.

 

• Recuerda que el IVA es un impuesto sobre el consumo. Más consumimos más IVA pagamos.

 

• Compra cosas que estén envueltas en envases reciclables, normalmente son más baratos.

 

• Reutiliza o recicla (electrodomésticos, ropa, coches,...) Hay revistas especializadas en artículos de segunda mano.

 

• Compara la energía que te cuesta el objeto con la que te aportará y suprime los artículos caros o innecesarios.

 

• La prisa cuesta dinero. Reflexiona antes de comprar. Prevé con tiempo las necesidades.

 

• Haz un buen uso de los artículos que compras (inmovilizar productos es caro, la acumulación es contraria a la simplicidad)

 

• Pide facturas de los artículos que desgravan en la declaración de la renta (farmacia, médicos, etc.)

 

• Cuida lo que tienes y haz el mantenimiento que necesita.

 

• Negocia ventajas en el momento de comprar.

 

• Atención con la propaganda de cosas nuevas. Muchas veces aportan un valor añadido innecesario, una sofisticación sin ninguna utilidad práctica.

 

• Ten presente la ley de la oferta y demanda: lo que es abundante baja de precio. Compra productos alimentarios (uva, naranjas...) locales y de temporada.

 

• Compra productos de larga duración, usados o con multiplicidad de usos.

 

• Olvídate de las tarjetas de crédito.

 

• No vayas a comprar cuando has acabado de cobrar o cuando estés nervioso, deprimido o con hambre.

 

• Distingue claramente las necesidades de los deseos volátiles.

 

• No vayas a comprar con acompañantes que te inducen a la compra de forma directa o indirecta.

 

• No hagas giras turísticas por supermercados o centros comerciales.

 

• Regala cosas baratas pero simbólicas, que tienen un significado importante para la persona, y personales (que se adecuan a la persona que lo recibe). El simbolismo se incrementa si fabricamos los regalos nosotros mismos.

 

 

 

AUTO-PRODUCCIÓN

 

El consumo presupone la división entre productor y consumidor: no se produce para uno mismo sino para los otros. Productor y consumidor se relacionan a través de lo que hemos llamado mercado. Para poder hacer transacciones económicas en el mercdo necesitamos dinero. El dinero es el que ha permitido la especialización; podemos fabricar para los otros porque conseguiremos lo que necesitamos a través de la venta de nuestra producción o de nuestro trabajo. El mercado ha ido incorporando cada vez más cosas que antes conseguíamos a través de la producción familiar. En la medida que el dinero es cada vez más escaso o no está al alcance de muchas personas, se hace necesario volver a recuperar en un cierto grado la antigua unión entre productor y consumidor que precedía a la Revolución Industrial del siglo pasado. Alvin Toffler habla de la creación de una nueva figura que él llama prosumidor, la unión del productor y consumidor. A veces, esta integración no se hace de manera directa, sino a través de alguna forma intermedia, como las cooperativas de consumidores. Algunas tecnologías nuevas como los ordenadores permiten la autoedición de textos o que el mismo consumidor indique a la máquina cómo quiere el producto.

 

Hoy tenemos algunos problemas añadidos para volver a la auto-producción que no podemos menospreciar:

 

• La falta de acceso directo a materias primas sin pasar por el mercado.

 

• La falta de habilidades personales después de años de consumo masivo.

 

• El hecho de que en el precio del mercado no se refleje la huella ecológica que causa el producto en los sistemas naturales, incluidos la producción y el transporte. Esto provoca que sea más barato comprar un producto hecho enChina que producirlo aquí.

 

La vida totalmente consumista nos hace dependientes de muchos factores que no controlamos, nos obliga a ganar dinero. Cualquier problema en el sistema global, como una huelga de transporte y el encarecimiento de materias primas o del petróleo hace que se suba el precio de un producto y así se aleje de su acceso a la población con menos recursos económicos. La vida basada en la autosuficiencia total requiere mucho tiempo libre y un gran esfuerzo personal. Entre los dos extremos, cada uno puede trabajar su grado óptimo de consumo. Sin llegar a la autosuficiencia, un determinado grado de autonomía personal siempre es conveniente. La mejor manera de alcanzar la auto-producción es fabricar aquello que nos gusta hacer, de manera que comporte también, además de un ahorro o ingreso, una satisfacción personal. Podemos disfrutar dos veces: haciendo una cosa y haciéndola servir. La relación con un objeto hecho por nosotros mismos no es la misma que con un objeto comprado.

 

Hacer cosas nosotros mismos es una manera de incrementar nuestras capacidades y la autoestima personal. Podemos poner nosotros mismos el valor añadido a los bienes materiales que nos llegan. Los materiales en bruto se transforman en productos elaborados. La producción industrial es buena en muchos productos y sectores, pero en algunos tiene efectos nocivos: la industrialización de la alimentación disminuye la calidad y obliga a introducir conservantes y aditivos poco saludables. Una sola fábrica produciendo para todo el mundo genera transporte y contaminación. La falta de producción local debe ser compensada con dinero y consumo energético. El envasado es otro efecto de la producción industrial, y la mayor parte de los residuos domésticos que llenan los sumideros son envases.

 

El precio de un producto refleja el proceso desde el producto fresco, la transformación, el envasado, el transporte y la venta (que incluye el margen comercial, publicidad y los impuestos sobre el consumo como el IVA). La autoproducción personal y local acerca el productor y consumidor y hace innecesarios algunos pasos del proceso anterior como el envasado y el transporte. La sostenibilidad pasa por encontrar nuevas formas de relación entre productores y consumidores. Las experiencias de Cooperativas de Consumidores de Productos Ecológicos o las Comunidades de Soporte a la Agricultura son un modelo para la aplicación en otros campos. En estas agrupaciones, los consumidores se organizan para dar soporte a la agricultura local y ecológica. A veces participan en la producción planificando lo que van a consumir, otros ayudan a los payeses a trabajar sus campos. Es necesario determinar los campos donde la autoproducción es más factible. El grado de satisfacción personal, las habilidades o los recursos existentes en cada lugar son factores que se tienen que valorar. Existen estructuras y contextos que favorecen más la autoproducción. La autosuficiencia alimentaría se ve más favorecida en el campo, pero las ciudades sostenibles necesitarán una integración mayor entre el campo y la ciudad. Tener un pequeño huerto biológico no sólo nos proporciona alimentos frescos y saludables, sino también es un buen entretenimiento y una fuente de aprendizaje. Como dice el granjero japonés Massanobu Fukuoka, “la finalidad última del cultivo no es hacer crecer plantas, sino el cultivo y la perfección del ser humano”.

 

27/06/2006 22:53 Enlace permanente. Tema: Preparación y protección No hay comentarios. Comentar.

Consejos para el presente y el futuro

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 MANTENIMIENTO.

Todo debe construirse continuamente. Una casa, una vez acabada, necesita reconstruirse. A medida que pasan los años, la necesidad de reconstrucción es mayor. La partida de mantenimiento cuantifica los gastos destinados a este proceso de reconstrucción. Existe un grado óptimo de bienes que podemos tener, que está en relación con nuestros ingresos. A más cosas que tenemos, más gastos de mantenimiento también tendremos. En el momento de comprar un producto, pensamos en los gastos de mantenimiento que comportará durante todo su ciclo de vida. Relacionados con el mantenimiento, están los gastos por propiedad. Tener cosas nos comporta gastos. Podemos estar agradecidos de poderlas disfrutar o bien quejarnos por tener que pagar facturas. A partir de un cierto punto, tener mayor cantidad de bienes, no nos aporta nada. Cada posesión debería de tener un papel en nuestra vida, ser un elemento gratificante.

 

En esta distribución, tenemos que buscar la eficacia de nuestro dinero: conseguir algo con menos tiempo, menos dinero y más satisfacción. La cantidad que falta para la tercera D, la Distribución, es menor, pero es más ajustada a nuestras posibilidades reales y tiene presente el largo plazo. En caso de que no podamos ahorrar ni contabilizar amortizaciones, estamos más expuestos a las urgencias de todo tipo. Por esto es importante utilizar todos los recursos a nuestro alcance para optimizar la gestión de nuestra vida, no sólo la de nuestra economía. Los mismos principios que aplicamos en el ámbito individual también se pueden aplicar a niveles más globales.

 

La ecología es la economía doméstica de la tierra.

 

PRESUPUESTOS

 

“Todos tenemos unas limitaciones, cuando no aceptamos estas limitaciones es cuando encontramos que nos falta libertad”. Ramón Plana

 

El presupuesto es una herramienta para hacer una buena gestión del dinero, un límite auto-impuesto que determina el grado óptimo del dinero destinado a una partida. Los presupuestos nos educan en la conciencia de los límites: todo lo que crece indefinidamente deja de ser bueno. El presupuesto es, en esencia, la determinación del punto óptimo de cada cosa, la elección de los límites más allá de los cuales se generan consecuencias negativas. “Es en la autolimitación donde el maestro se enseña a sí mismo”, decía Goethe.

 

No necesariamente tienen que estar escritos; los presupuestos pueden ser una idea o una imagen en la mente. O hasta pueden ser inconscientes, basados en impulsos y patrones de conducta. Sean como sean, los presupuestos construyen el futuro. El presupuesto escrito es una herramienta de nuestro alcance para controlar mejor los gastos y planificar nuestra vida. Representa hacer una previsión a corto y largo plazo que nos sirva para adecuar nuestra actuación presente a las previsiones futuras. Los presupuestos son expresiones cuantificadas de nuestras metas. Un gobierno hace la verdadera política en los presupuestos. Nosotros también. El hecho de ajustarnos nos permite adecuar nuestra vida a la decisión de vivir de una determinada manera.

 

Cuando se hace un presupuesto, tenemos que tener en cuenta los objetivos y necesidades personales y familiares. Detrás de un presupuesto familiar o personal se esconde una filosofía de vivir contrastada con las posibilidades de cada uno. El presupuesto nos permite controlar los gastos de manera que no nos alejen de la manera de vivir que conscientemente hemos elegido. Es un mecanismo de autorregulación para hacer coincidir pensamientos y actos.

 

Es necesario hacer un uso correcto de los presupuestos; no podemos ser esclavos ni caer en rigideces al aplicarlos que signifique una restricción en el placer de vivir. Los presupuestos, como todos los planes, están para ser cambiados cuando convenga.

 

Lo más importante no es hacer un plan perfecto, sino utilizar la planificación con la finalidad de acelerar el aprendizaje. Hacer un presupuesto no significa privarse de nada, somos nosotros los que hacemos los presupuestos y los podemos hacer a nuestra medida. La meta es no gastar más de lo que tenemos y vivir de acuerdo con nosotros mismos. Tenemos que prever siempre posibles gastos con los que no contamos, por si en algún momento se presenta algún gasto que nos hace mucha ilusión o creemos que es imprescindible, podamos seguir con lo que el momento nos pide, siempre que nos quede dinero para cubrir los gastos fijos y los imprescindibles.
27/06/2006 22:42 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

Los efectos de Chornobyl

20060627222147-nuke.jpgEl 20º aniversario del desastre de Chernóbil, que tuvo lugar en abril de 2006, está marcado en gran medida por la imperante necesidad de seguir estudiando las enormes consecuencias a largo plazo de esta catástrofe. Hace veinte años, el término ‘átomo pacífico’ y con ello el de ’seguridad nuclear’ desapareció entre la nube negra que surgió de las llamas del reactor nuclear número 4 de la central nuclear de Chernóbil, en la antigua Unión Soviética. La catástrofe tecnológica más importante y de mayor alcance de la historia de la humanidad ocurrió en una pequeña ciudad ucraniana sobre el río Pripyat. De repente el nombre de Chernóbil pasó a formar parte de la historia de la infamia de la humanidad.

 

Veinte años después, varios millones de personas (según diferentes estimaciones, de 5 a 8 millones) residen aún en zonas que seguirán estando altamente contaminadas por la fuga radiactiva de Chernóbil durante muchísimos años más. Sólo teniendo en cuenta que la vida media del principal elemento radiactivo liberado, aunque ni mucho menos el único, el cesio- 137 (137Cs), es de algo más de 30 años, las consecuencias radiológicas (y con ello para la salud) de este accidente nuclear continuarán dejándose sentir durante siglos.

 

Este accidente de carácter verdaderamente global provocó su mayor impacto en las tres repúblicas vecinas de la antigua Unión Soviética, los países ahora independientes de Ucrania, Bielorrusia y Rusia. Pero los impactos del desastre se extendieron mucho más lejos. Más de la mitad del cesio-137 liberado como resultado de la explosión fue transportado a la atmósfera hasta otros países europeos. Al menos catorce países de Europa (Austria, Suecia, Finlandia, Noruega, Eslovenia, Polonia, Rumania, Hungría, Suiza, República Checa, Italia, Bulgaria, República de Moldavia y Grecia), se vieron contaminados por niveles de radiación superiores a 1 Ci/Km2 (o 37 kBq/m2)2, límite por encima del cual se define un área como ‘contaminada’ y se imponen en ella restricciones de todo tipo. Cantidades de radiactividad menores, pero importantes, provocadas por la fuga de Chernóbil, fueron detectadas en todo el continente europeo, desde Escandinavia hasta el Mediterráneo (alcanzando también España, especialmente Cataluña y Baleares) y Asia.

 

Se habla de 45.260 km2 de suelo contaminado en Europa ( >1 Ci/km2)3.A pesar de la extensión geográfica y de la gravedad de la contaminación provocada por el accidente, bien documentada, la magnitud total del impacto sobre los ecosistemas, la salud humana, la economía y las estructuras sociales sigue siendo desconocida.

 

No obstante, en todos los casos se considera que estos impactos serán considerables y duraderos.

 

El rango en el que oscilan las estimaciones de exceso de mortalidad como consecuencia del accidente de Chernóbil es considerablemente amplio, dependiendo concretamente de las variables que se tengan en cuenta para su cómputo.  El estudio epidemiológico más reciente, publicado bajo los auspicios de la Academia de Ciencias Rusa, sugiere que la escala del problema podría ser muchísimo mayor de la prevista por los estudios publicados hasta la fecha. Por ejemplo, en el informe del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) de 2005, se habla de 4.000 muertes adicionales como consecuencia del accidente de Chernóbil. Las cifras publicadas más recientemente sugieren que sólo en Bielorrusia, Rusia y Ucrania el accidente causó alrededor de 200.000 muertes adicionales entre 1990 y 2004.

 

En total, los datos disponibles revelan una elevada discordancia en las estimaciones del incremento de la tasa de mortalidad causada por el accidente de Chernóbil, poniendo en evidencia las enormes incertidumbres que rodean a la información sobre la magnitud del impacto del accidente de Chernóbil. Junto con toda la documentación publicada hasta la fecha, estos datos indican que las cifras oficiales de la industria nuclear (ej. la evaluación del OIEA 2005) sobre morbilidad (incidencia de la enfermedad) y la mortalidad ocurridas como resultado directo de la contaminación radiactiva emitida por Chernóbil subestiman en gran medida la magnitud del impacto del accidente tanto a nivel local como internacional.

 

Se han observado los efectos más graves en la salud en cuatro grupos de población:

 

1.Trabajadores de limpieza tras el accidente,

 

o ‘liquidadores’, incluyendo personal civil

 

y militar reclutado para llevar a cabo las

 

tareas de limpieza y de construcción de la

 

cubierta de protección del reactor;

 

2. Evacuados de zonas peligrosamente contaminadas

 

situadas dentro de un radio de

 

30 km alrededor de la central;

 

3. Residentes de zonas menos contaminadas

 

(pero con niveles de contaminación aún peligrosos);

 

4. Niños nacidos de familias de los tres grupos

 

anteriores.

 

27/06/2006 22:34 Enlace permanente. Tema: Nuke-nuclear No hay comentarios. Comentar.

La jaula

20060627221447-co2.jpgPuse una pareja de ratas en una jaula cuadrada, de paredes de cristal, aseada, de unos cinco metros de lado por uno de alto, con comida y bebida y sistema de limpieza. Las observé durante bastante tiempo. Tenían unas costumbres alimenticias, sexuales y demás comportamientos bastante normales, incluyendo las reproductoras y de amamantamiento y cuidado de las crías. Era un mundo normal de ratas, aquél en que se movía aquella pareja. Metí cincuenta parejas de ratas en la misma jaula y les di suficiente alimento y bebida y también las limpiaba. Comencé a observar que las ratas vivían algo mas agitadas; alguna daba algún chillido, de vez en cuando y se producía algún que otro roce. Pero seguía siendo un mundo casi normal de ratas. Tomé nota.

Mis años de experiencia en los laboratorios de una empresa multinacional, me habían permitido elaborar un proyecto, que acababa de poner a punto, de decodificación del sistema de comunicación de las ratas, mezcla de chillidos, movimientos de cuerpos y de bigote, juegos con las patitas, restregados de morro y otros signos externos. Mi potente ordenador de última generación, capaz de simular explosiones nucleares y procesos meteorológicos muy complejos, con miles de coprocesadores matemáticos trabajando en paralelo, estaba ya perfectamente afinado para decodificar el lenguaje de las ratas, a través de juegos de cámaras y micrófonos sensibles, que todo lo detectaban y todo lo grababan, en este importante experimento.

El equipos de investigadores estaba ansioso por poder extraer las conclusiones de su estudio. Había costado bastantes millones de euros, pero gracias a los beneficios que la empresa esperaba obtener de este experimento y a la generosidad del gobierno del Lander, que había dado también una copiosa subvención, confiando en que la empresa se quedase en su territorio y sus beneficios también, estábamos a punto de asistir a un gran descubrimiento.

Así pues, conectamos los ordenadores e introduje en ese momento quinientas parejas de ratas en el mismo cubículo en el que habíamos hecho los experimentos que tan bien habían salido en las primeras pruebas de campo y nos dispusimos a tomar febriles notas en turnos continuos.

Lo que descubrimos, lo que fuimos descubriendo, nos dejó tan estupefactos, que solo hoy, ya retirado del mundo activo, me atrevo a contar en este ensayo, ya fuera de aquella empresa multinacional, retirado en mi casita de los Alpes. El equipo de científicos que trabajábamos en aquél experimento, terminó dispersado, solo después de hacer un juramento colectivo de no publicar en ninguna revista científica las conclusiones de aquel suceso, a pesar de que ese era el fin de todo experimentador en aquellas fechas. Solo hoy, años después de que haya fallecido el último de mis colegas presentes, me atrevo a contárselo a ustedes, en la esperanza de que esa terrible experiencia les pueda iluminar por los caminos de la razón, que nosotros abandonamos en aquellas fechas. Que Dios me perdone si a alguien molesté con mi actuación. A mi edad ya no tengo miedo a que la GESTAPO pueda aparecer en mi casita rural y llevarme por desvelar un secreto tan espantoso.

Pues bien, volviendo al experimento, al meter las quinientas parejas de ratas en aquel cubículo de un metro de lado, se notó, en principio, una tremenda agitación de todos los individuos de la colonia, sin excepción. No faltaba agua, ni faltaba comida y se limpiaba la jaula escrupulosamente en periodos tan frecuentes como era necesario. Era otra, pues, la razón de aquel creciente nerviosismo que no acertábamos a averiguar. Pedí entonces una traducción en tiempo real del ordenador super-rápido y que pasasen por los altavoces el audio traducido, con control de volumen, para ver qué pasaba por la mente de aquellos animales. Mediante la observación directa, se veía que ese barullo creciente, como diría algún presidente de gobierno de la época, llevaba algunos ejemplares a la violencia. Como los ejemplares machos eran de mayor envergadura en promedio que las hembras, aquellas salían generalmente perdiendo en los crecientes conflictos que se daban en la jaula.

El super-ordenador trabajaba a destajo. Las primeras traducciones me dejaron perplejo: un grupo de ratas hembra hablaba, con desesperación e impotencia, de "violencia de género" y decía que había que acabar con ella. No es que las ratas macho no se peleasen entre si, que también eso sucedía. Es que las hembras se habían agrupado en una parte de la jaula y exigían, algunas de ellas con muestras evidentes de mordiscos en la yugular, otras violadas salvajemente y otras magulladas, que se acabase con la violencia contra ellas. Algunas ratas macho también apoyaban esa solución y unos y otros, proponían crear en una esquina (concretamente en el sector P-5 de la jaula), una casa de acogida de ratas hembras maltratadas, con un centro de ayuda psicológica en el sector P-4. Otras sugerían que había que crear un grupo de ratas policía más numeroso, para atajar la violencia de género (nunca supe si el ordenador traducía mal la violencia de sexo, porque la violencia de género se podía ejercer contra la fuente que había en la jaula, que era de género femenino, pero eso no importaba a nadie). Una especie de policía de proximidad, más cerca de la situación real de las ratas machos y hembras. Otro grupo de ratas macho, que se definían entre si como “legisladoras”, entre las que se había introducido, por ley interna roedora entre un 25% y un 50% de ratas hembra, pedía a gritos una legislación más severa con las ratas macho y se dividía en dos sectores: el crítico, que pedía que "contra violación, castración" y el moderado, que pedía penas mayores y sin redención posible. Ambos grupos exigían que las ratas judiciales apremiaran sentencias de separación entre ratas macho y hembra, a la primera que el macho sacase los dientes a la hembra.

El ordenador no daba abasto, traduciendo y produciendo la información que el interior de la jaula generaba; a estas alturas, era casi más una jaula de grillos que de ratas. Mi equipo de investigación también daba muestras de ponerse nervioso. El grupo de trabajo encargado de verificar los comportamientos sexuales, me venía con listados kilométricos. Decían que el porcentaje de homosexualidad también parecía haberse disparado. Del 5% de casos que se presentaron en los mil experimentos que hicimos con mil parejas en mil jaulas diferentes, habíamos pasado a tener un 30% en esta jaula de las 50 parejas. La simple observación a través del cristal de la jaula, no dejaba lugar a dudas. Ratas macho sodomizaban a otras ratas macho por doquier, o a ratas hembra con total promiscuidad y sin respetar los ciclos biológicos, ya de por sí frecuentes en esta especie. Había prácticas de todo tipo. Las ratas hembra también descubrían nuevos mecanismos de relación sexual entre ellas, sin excluir a las de los sectores P-4 y P-5 antes aludidos. Algunas ratas macho y hembras, según la decodificación del ordenador, proponían desfilar alrededor de la jaula, y crear el Día del Orgullo Gay (eso dijo el ordenador en su traducción), porque, decían, era de lo más natural sodomizarse, si dos o más elementos adultos consentían en tal práctica. Un sector de ratas (pudimos detectar que casi todas eran de las que ya habían pasado por el experimento de una pareja por jaula y las llamamos "nostálgicas" a fines de la experimentación), dudaban de que fuese correcto hablar de Orgullo Gay, pero el aluvión de ratas macho comportándose como hembras y viceversa, insistía en que tenían derecho.

Otras ratas con comportamientos homosexuales (quizá debiera decir roderesexuales, del latín rodere, roedor), exigían sus derechos a formar matrimonios y a cobrar la porción de comida y bebida de su pareja al fallecimiento de ésta e incluso a adoptar crías de ratón, de las que quedasen huérfanas en aquella jaula de grillos o ratas, que ya no sabe uno con qué estaba experimentando.

El equipo de investigación a estas alturas, ya estaba convencido de que el ordenador no servía de nada y que las traducciones eran todas bastardas. Había enormes discusiones y proponían poner fin al experimento. Solo mi férrea negativa evitó tal interrupción. Pedí mas tiempo.

En el sector X-6, se ventilaba otra discusión entre ratas machos y hembras y se intentaba hacer una carta de los derechos humanos de las ratas adultas o ancianas, que cada vez eran menos, porque los bocados que se daban entre ellas, no les daban muchas oportunidades. Los ratoncillos no sabían si quedarse al cuidado de una pareja de roderesexuales o si correr al sector T -11, donde se había instalado un locutorio para que pidiesen ayuda, si eran maltratados por sus padres, en una suerte de teléfono de la esperanza. "Esto no tiene sentido", musité, para mis adentros, viendo tan sorprendentes registros del ordenador. Pero antes de que pudiese reaccionar, ya tenía a otro grupo de ratas diciendo que para evitar los accidentes de tráfico en la jaula, lo que había que hacer era retirar los protectores laterales, porque las ratas que gustaban correr como posesas sobre dos patas, por el borde de la jaula, cuando se caían, se cortaban con ellos como si fuesen cuchillas. Observé incluso que un grupo de ratas de las denominadas “legisladoras” (con el consabido 25%-50% de ratas hembra), discutían si el aumento de la criminalidad en las ratas jóvenes, se debía a que se les dispensaba el botellón a cualquier hora y que la solución estaba en sacar el dispensador de agua fuera de las estaciones dispensadores de comida, para evitar incidentes.

En éstas, la patrulla Cóndor de ratas, que se entretenía evolucionando acrobáticamente en racimos por el techo de la jaula, cayó con estrépito sobre una masa informe de ratas que habla ido a presenciar el espectáculo y mientras se retiraban los trozos de ratas aplastadas, la patrulla Águila, que solía hacer lo mismo, aseguraba a las demás que estas cosas nunca pasan.

La situación estaba a punto de desbordarme a mi y a todo el equipo, que se tiraba de los pelos y no podía sacar conclusiones válidas para ninguna revista científica. En el sector M -6 habían decidido que la mejor forma de luchar contra la droga, era poner una camioneta con kilos de metadona en la esquina del sector M.

Los casos de violencia doméstica, entendida por la que generalmente ejerce la rata macho sobre la hembra, de las parejas censadas en la jaula no cesaban de crecer. Aparte de la casa de acogida, se propuso una campaña de "concienciación" de las ratas hembra, porque no era normal que su rata macho le pegase "lo normal". Las ratas legislativas seguían, con furor casi uterino, creando leyes y decretos para atajar la violencia, la delincuencia, el terrorismo y el paro. A los ratones parados les exigían, para seguir dispensándoles comida y bebida, un "compromiso de actividad", como si en aquella jaula se pudiese estar inactivo.

Para evitar el terrorismo, se decretó que cualquiera que no condenase inmediatamente cualquiera de los homicidios de rata legislativa, por parte de rata separatista, que empezaba a haberlas y solían estar en los lugares más despejados y limpios de la jaula, quedaría ilegalizado y por tanto podría ser encarcelado. Del resto de los homicidios, se suponía que ya eran todos condenables y no se exigía que fuesen automáticamente condenados, cada vez que se produjesen, porque ¡menudo follón, si había que condenar cada unos de ellos!

Aquella jaula era un torbellino. En medio de aquel berenjenal, se habían metido de rondón, no se sabe bien por donde, otras veinte parejas de ratas, muy buenas para experimentos y para trabajar en las tareas más arduas. "Inmigrantes", las llamaban las quinientas parejas iniciales, o lo que quedaba de ellas, como si ellas llevasen toda la vida viviendo en la jaula. De nuevo, las ratas legislativas (con su 25%-50% de ratas hembra, ¡faltaría más!) se pusieron a decretar que 1@S recién llegad@s (ese neologismo de palabras con @ salió también del ordenador; cosas de la impresión, seguramente) en realidad podían trabajar, pero sin papeles y sin derechos y más barato. Oficialmente se decía que los que no tenían papeles no podían trabajar y que solo podían hacerlo los que los tenían. Las quinientas parejas de ratas, echaban la culpa de todas las desgracias a las veinte parejas últimas de ratas que habían llegado y que además se reproducían a tasas superiores a las de las ratas primeras. ¿Adonde vamos a parar, con tanto inmigrante?, decían las quinientas parejas, de las dos recién llegadas. Cuando alguna rata suelta les hacía ver que solo eran veinte, frente a quinientas parejas, la respuesta era invariable: "si, claro, ahora son veinte, pero si seguimos metiendo más inmigrantes en la jaula, terminarán siendo más que nosotros", se suponía que en alusión a las quinientas parejas de ratas primigenias. Es decir, no les importaba tanto que ellas fueran ya quinientas, ni sus propias tasas de reproducción, por cierto, muy alteradas por el experimento, como que se les habían metido veinte más y que no eran primigenias.

El equipo ya no aguantaba más aquel desastre. Las disputas sobre la conveniencia o no de la continuidad del experimento llegaron a su fin. A la vista de las circunstancias, tomé el hacha que siempre suele haber en el cuadro de emergencias contra incendios y rompí la jaula de cristal en mil pedazos. Las ratas todas, machos, hembras, gays y lesbianas, orgullosas e inmigrantes, legisladoras y judiciales, policías y ladronas, salieron espantadas por todas las direcciones del laboratorio y hasta hoy. Se disolvieron las ratas y se disolvió el grupo. Yo me retiré al campo y desde entonces no he querido volver a oír las sandeces que decodificaba aquel ordenador, que también recibió el castigo del hacha y murió de repente, vertiendo un flujo de nitrógeno líquido por el borde de sus estanterías, no como el HAL de la película "2001, una odisea en el espacio".

A veces, en la soledad del campo, cuando veo algún topillo salir del montoncito de tierra picada, me pregunto: ¿qué será de aquellas ratas que salieron disparadas en todas las direcciones?

Pedro Prieto. Madrid.

Vida después del petróleo III

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¿Qué está haciendo el gobierno para resolver este problema? 

 

Puede no ser una sorpresa para usted que nuestros líderes están haciendo más para exacerbar el problema que para resolverlo.  Bastante menos que estar desarrollando un plan razonable para hacer frente a un cercano Crash de petróleo, nuestros líderes han decidido hacer una última tentativa por las pequeñas cantidades de petróleo barato que está disponible, robándolo de las naciones que lo tienen. Con el control sobre los menguantes suministros de petróleo barato, ellos tendrán la capacidad de escoger quién vive y quién muere.  Esto incluye el decidir qué norteamericano vivirá o morirá. 

 

Algunos de ustedes, al leer esto, podrían estar diciéndose a sí mismo, "Humm, eso suena como algo de un manojo de conspiradores izquierdista (bull-shit). Estoy cansado de descontentos como este tipo que dicen sin parar cuan malo es el gobierno norteamericano." 

 

En ese caso, considere la siguiente (menos conspiracionista) perspectiva: la estructura del gobierno norteamericano refleja enormemente la estructura de una pública corporación comercial.  En lugar de un Gerente (CEO), tenemos al presidente.  En lugar de una junta directiva, tenemos el Congreso.  En lugar de un comité de vigilancia,  tenemos la Corte Suprema.  Muchos intereses como la defensa, energía, transporte, e industrias de agricultura son los accionistas y el norteamericano normal son los empleados.

 

 

Como toda analogía, ésta, del gobierno como una corporación no es perfecta.  No obstante, las similitudes son misteriosas.  Esto no debería ser una sorpresa. Tal como el Presidente Woodrow Wilson declaró, "Los negocios de Norteamérica son negocios." 

 

En el mundo corporativo, los funcionarios de la corporación están legalmente limitados sólo para tomar decisiones que signifiquen resguardar los intereses de los dueños de la compañía: los accionistas. Por ejemplo, si un CEO (gerente) juzga necesario sacrificar la mitad de sus empleados por el bien de la compañía, él está obligado legalmente a llevarlo a cabo.  

 

Considerando esto, si el presidente juzga necesario sacrificar un gran número de vidas de norteamericanos (o extranjeros) por el bien de la nación, él no puede dudar en hacerlo. 

 

Los veteranos de guerra norteamericanos conocen esto demasiado bien. Según la Administración de los Veteranos, 29% de nuestras tropas de la primera Guerra del Golfo están ahora inválidos con el Síndrome de la Guerra del Golfo.  Ésa es la proporción de bajas más alta de cualquier guerra que hemos luchado alguna vez.  Desde que la definición de "inválido" de la VA (Veterans Administration) es muy alta, el verdadero porcentaje está probablemente entre un rango de 35% al 70%.   

 

Las tropas de Reservistas y de la Guardia Nacional que ahora están en Irak no han sido  dotadas de chalecos a prueba de balas.   

 

Si nuestros líderes están tan dispuestos a sacrificar nuestras tropas, ¿Cuán dispuestos cree usted, estarán en sacrificarle a usted?  

 

Cuando nuestros líderes decidan sacrificar su vida o su bienestar por el bien de la nación, no es que tengan malas intenciones per se.  En su propia línea, piensan que están haciendo lo que es mejor   

 

Obviamente, muchos de nosotros no podemos estar de acuerdo con su razonamiento. 

 

Finalmente, tenga presente que éstas son las mismas personas que nos dan un colorido mapa codificado, un rollo de cinta adhesiva y un video de un tipo barbado, sin casa ni hogar que consigue un examen dental gratuito, como la solución al terrorismo. 

 

Ciudadanos, estamos solos.

 

¿Es posible que el gobierno esté actualmente tratando de acelerar el colapso?

 

Si, pero no necesariamente por diabólicas razones

 

Desde la perspectiva del gobierno, un derrumbe rápido puede ser mejor que uno lento.  ¿Por qué?  Una caída lenta simplemente puede exacerbar los problemas, porque la población en el punto crucial de la producción de petróleo será aún más numerosa de lo que sería en una fecha cercana. Mientras más alta sea la población, más alto será el número de muertes que resultará cuando el petróleo barato se agote. 

 

En los ojos de nuestro gobierno, un rápido Crash puede ser la alternativa más "benévola o suave." 

 

Esto explicaría ciertamente por qué el gobierno rebaja impuestos a los dueños de S.U.V. (Sport  Utility Vehicles) en un momento que ellos deberían estimular la conservación. 

 

¡Condenados choferes de S.U.V.!  Esto es solo su culpa.  ¡Estoy tan enfadado que pudría incendiar una distribuidora de Hummer! (grandes 4x4) 

 

No tan rápido Sr. virtuoso.  ¿Piensa usted que está fuera del gancho porque maneja una bicicleta y no un S.U.V.?   

 

¿Adivine qué?  Se necesitó petróleo para fabricar y transportar esa bicicleta. El plástico que envuelve su bocadillo vegetariano también viene del petróleo. Usted solo es (considerablemente) menos culpable que el chofer del S.U.V.. 

 

Hasta para incendiar la distribuidora de Hummer va a requerir petróleo (gasolina) para comenzar el fuego.  Los bomberos que vienen a apagarlo llegarán allí en un camión impulsado por petróleo. Usted terminará en una prisión que fue construida por máquinas que se impulsaron usando petróleo. Será llevado allí en un bus impulsado por petróleo. 

 

Todos hemos contribuidos al problema.  A estas alturas, apuntar con el dedo nos servirá tanto como una escuadra redonda.

 

Bueno, si no puedo culpar a los conductores de S.U.V, ¿A quien podría culpar? ¿A los Terroristas árabes? ¿A los banqueros judíos? ¿A los guerreros fascistas corporados? ¿A los izquierdistas medioambientales? ¿a Bush?  ¿Clinton?. ¡Vamos, necesito un chivo expiatorio!

 

Si está buscando una víctima propicia, pienso que no la encontrará buscando entre los sospechosos usuales.   

 

Si piensa que la izquierda política tiene la culpa y favorece una solución más conservadora, el resultado será una exacerbación de lo que nosotros hemos visto en los últimos años: más guerras y menos derechos. 

 

Si usted piensa que la derecha política es la culpable y favorece una solución más "izquierdista", el resultado probablemente será similar a aquellos vistos durante la revolución rusa y cubanas: más guerras y menos derechos. 

 

Muchas de las políticas de energía de George W. Bush probablemente están empeorando la situación. Al mismo tiempo, su administración ha invertido mucho más dinero en el desarrollo de energía renovable que alguna vez hizo Clinton. 

 

¿Dadas las circunstancias, Piensa usted que Bush pudiera ser convencido de apoyar medidas de conservación de energía? 

 

En el 2001, el Presidente Bush declaró, "No podemos mantener nuestro deseo de independencia energética, ni podemos mantener nuestro deseo de tener bastante energía disponible.  Así que tenemos que obtener ambos" 

 

Las compañías de petróleo son tan ávidas que presentarán una alternativa para seguir haciendo dinero ¿No es así? 

 

Esperar que las compañías de petróleo le salven del Crash es tan sabio como esperar que las compañías del tabaco le salven del cáncer pulmonar. 

 

Tal como está explicado más arriba, los funcionarios corporativos están limitado por ley para hacer sólo lo que es en bien de los intereses de la corporación, tan ampliamente mientras sus acciones sean legales. Su obligación legal es ganar dinero para la compañía, no salvar al mundo. 

 

Ninguna de las alternativas actualmente disponibles tiene siquiera en parte, el margen de ganancia que tiene el petróleo.  Incluso si un ejecutivo del petróleo quiere "hacer las cosas correctamente" y seguir alternativas al petróleo, legalmente no podría hacer aquello si no es en bien de los intereses de la compañía. 

 

En la Conferencia del petróleo en París (Paris Peak Oil Conference), el economista holandés Maarten Van Mourik del Instituto Económico de los Países Bajos explicó que debido a las limitaciones financieras de todas las formas actualmente disponibles de energía alternativa, una súbita caída, es la solución más beneficiosa para las compañías petroleras. 

 

Además, según el  Dr. Colin Campbell:

 

"Las grandes compañías petroleras se están fusionando, achicándose, comprando insumos de empresas externas, no invirtiendo en nuevas refinerías porque ellos saben muy bien que la producción está declinando y que las oportunidades de exploración son cada vez menos.   

 

Las compañías tienen que parecer felices en la bolsa de valores y la fusión esconde el derrumbe del hermano más débil. El personal es purgado en la fusión y el presupuesto combinado termina siendo mucho menos que la suma de los componentes previos a la fusión. Además, un montón de los ejecutivos y banqueros ganan mucho dinero de la fusión." 

 

Esperar que las compañías petroleras, el gobierno, o cualquiera resuelvan este problema para nosotros es absolutamente suicida. Usted, yo, y cada persona "normal" necesita ser comprometida activamente para dirigirse a este problema si es que existe alguna esperanza para la humanidad.

 

Pienso que usted está subvalorando el espíritu humano. La humanidad siempre se adapta a los desafíos.  A ésto también nos adaptaremos.  

 

Absolutamente cierto, nos adaptaremos. Parte de ese proceso de adaptación incluirá la muerte de la mayoría de nosotros si no tomamos una masiva acción ahora mismo. 

 

El espíritu humano es capaz de algunas cosas milagrosas. Necesitamos un milagro ahora mismo, por lo tanto, el espíritu tiene que ponerse en acción, y pronto. 

 

Desgraciadamente no existe ninguna ley que diga que cuando la humanidad se adapta a una escasez de recursos, todos conseguimos sobrevivir.  Piense en cualquier tragedia  masiva conectada a los recursos como el petróleo, tierra, alimentos, trabajo (esclavos) los búfalos, etc..  Las sociedades afectadas normalmente sobreviven, pero en una drástica, diferente y a menudo irreconocible forma. 

 

Usted está olvidándose de la Segunda Guerra Mundial.  Durante la guerra, nosotros cambiamos rápidamente a un estilo de vida muy diferente.  No hay ninguna razón por la cual no podamos hacerlo de nuevo. 

 

Durante la segunda guerra mundial, el gobierno norteamericano instituyó racionamiento en todo, desde la carne, la gasolina, hasta el cobre.  Al mismo tiempo, sin embargo, una alta proporción de norteamericanos fue empleado en las fábricas de tanques, jeeps,  aviones, armas etc... . Estas fábricas se alimentaban de petróleo y gas natural. 

 

Sin una abundancia de petróleo y gas barato, tales trabajos nunca habrían existido en  primer lugar. 

 

Como la disponibilidad de petróleo barato disminuye, las raciones serán de uso limitado en tanto cada vez menos y menos personas tendrán trabajos.

 

Una vez más está aquí el "fin del mundo".  ¿Qué es lo nuevo? Se suponía que Y2K (year 2 x 1000) era el fin del mundo y resultó una preocupación de nada. 

 

Lo nuevos aquí, es que esto es una cosa real. No es una histeria paranoica. Es un enfrentamiento real.   

 

El consejero de energía de George W. Bush, Matthew Simmons, se refirió a este problema en la Conferencia del Peak del petróleo en París declarando: 

 

"Pienso que está básicamente en la naturaleza humana, decir que realmente nos gusta tener pensamientos agradables. El aullido de un lobo se deja de lado a menos que el lobo resulte estar ya delante de la puerta y para entonces, el aullido es generalmente demasiado tarde. Y, por definición, las crisis son básicamente problemas que han sido ignorados. Y todas las grandes crisis fueron ignoradas hasta que llegó a ser demasiado tarde para hacer algo sobre ellas... "  

 

El peak del petróleo no es "Y2K Reloaded."  En contraste con el Peak del petróleo, Y2K era "si...tal", no un "cuando...". Sabemos que el peak va a ocurrir. La única pregunta sería en qué punto entre el 2004 al 2010 ocurrirá, si es que ya no ocurrió.   

 

Y2K fue anunciado en los primeros seis meses de 1990, entre 5 a 10 años antes que ocurriera el problema.  El peak del petróleo ocurrirá dentro de 1 - 5 años y no hemos hecho ninguna preparación para solucionarlo. La preparación necesaria para tratar con el peak del petróleo requerirá un cambio completo de cada aspecto de nuestra civilización.  Esto es mucho más complejo que solucionar un problema en una  computadora. 

 

Además, el petróleo es más fundamental para nuestra existencia que cualquier cosa, inclusive mas que los computadores.  Si las predicciones de Y2K se hubieran hecho realidad, nuestra civilización habría retrocedido al año 1965. Con tiempo, nos habríamos recuperado. 

 

Cuando venga el Crash del petróleo, nuestra civilización va a retroceder a 1765.  No podremos recuperarnos, ya que allí no habrá petróleo por descubrir y económicamente disponible que pudiese ayudarnos a la recuperación. 

De la globalización a la post-historia

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Estamos, como afirma Edgar Morin, en los preliminares de una posible post-historia, y nadie puede prever si lo que nos espera es una nueva y más elevada etapa de civilización, o una profundización de la barbarie.

La historia ha culminado en la llamada globalización, que produjo las infraestructuras económicas, financieras e informáticas de un intercambio mundial. Pero no se han podido consolidar los instrumentos institucionales y jurídicos de una verdadera sociedad global, una instancia supranacional donde poder plantear y buscar las soluciones vitales para el planeta.

Porque este conflicto es ya la manifestación lacerante de una primera derrota: la del débil poder efectivo de las Naciones Unidas como espacio del derecho internacional, espacio que debería, en pleno siglo XXI, permitir superar los enfrentamientos armados y encontrar vías diplomáticas y civilizadas para dirimir los conflictos.

Toda guerra, y ésta no es una excepción, obedece a múltiples motivos.

 

 

La globalización representa no sólo una mayor interconexión de los países, regiones e individuos a escala mundial, sino también la mayor concentración de poder

La globalización representa no sólo una mayor interconexión de los países, regiones e individuos a escala mundial, sino también la mayor concentración de poder económico, tecnológico y financiero de la historia. Pensemos que no más de 350 grandes corporaciones internacionales manejan hoy en el mundo no sólo la economía y los flujos de capitales, sino también en gran parte la política, la industria cultural y los medios de comunicación.

Esta concentración de poder corporativo convierte a su vez a los Estados nacionales en órganos gerenciales, sin fines y sin política, meros transmisores y ejecutores de las decisiones de los grandes centros financieros.

La concentración económica va acompañada, a su vez, de marginalidad y exclusión social. Los analistas se refieren a este fenómeno como la "sociedad dual", en que los núcleos de riqueza aparecen rodeados por suburbios de miseria.

La aceleración, como afirma Toffler, es una de las fuerzas más importantes y menos comprendida. Implica avances tecnológicos impresionantes, pero al mismo tiempo una pérdida de control sobre los procesos y sus efectos en la sociedad y los ecosistemas.

Globalización y aceleración son dos fenómenos que se realimentan mutuamente.

Los grandes costos en infraestructura tecnológica  impulsan las megafusiones. En efecto, la fórmula para lograr competitividad está asociada a grandes economías de escala que permitan enfrentar las incertidumbres del mercado. Una de las metas de las megafusiones es bajar costos y monopolizar el mercado, en especial, para hacer frente a la ley de hierro del capitalismo: la disminución de la tasa de ganancia.

En efecto, las grandes ganancias se realizan con los productos más avanzados, y solamente al iniciarse una nueva generación de tecnología, después de lo cual los precios bajan rápidamente.

Bill Gates lo expresa claramente: En la industria de las computadoras personales, la innovación señala el camino al éxito. Es por eso que los fabricantes de PC, microchips, periféricos, programas y sistemas operativos incorporan nuevos elementos de manera continua . . . en tanto los precios bajan rápidamente . . .  Cada producto que está hoy en el mercado quedará obsoleto en pocos años . . . si no nos mantenemos al ritmo impuesto por la tecnología y el mercado, pronto perderemos toda relevancia . . .

Este proceso se reproduce actualmente cada 18 meses. La consecuencia es una guerra por el liderazgo que no puede detenerse, una lógica de la aceleración fuera de control.

Las palabras de Bill Gates expresan crudamente la incondicionalidad bajo la que las decisiones tecnoeconómicas quedan adheridas a la dinámica de los mercados.

La concentración de poder es la consecuencia de esta dinámica. Los analistas señalan la tendencia a la concentración como la regla de tres, al advertir que tres empresas gigantes controlan al menos  el 60% del mercado en una línea de producción.

A su vez, la aceleración productiva necesita ir acompañada por la aparición de una nueva industria: la producción de demanda.

El ritmo de producción y consumo excede de tal forma la capacidad de los ritmos naturales para reponer las reservas y reciclar los residuos, que el impacto sobre los ecosistemas tiende a mostrarse como irreversible.

Los límites del sistema a largo plazo (o no tan largo) son:

1-El caos socioeconómico creado por la propia “marcha triunfal” del sistema económico.

2-El deterioro ecológico, que puede acabar causando daños inasumibles por el sistema (vgr el cambio de clima por el CO2 podría arruinar las cosechas en medio mundo).

3-La creciente escasez de energía, sobre todo derivada del petróleo.

4-El desmadre de la tecnología que mantiene la máquina funcionando (escapes radiactivos, nanotecnología, ingeniería genética).

5-El exceso de competencia entre grandes potencias podría llevar a una tercera guerra mundial, que si bien no sería el típico holocausto nuclear, sí podría ir devastando “países peones” de los contendientes hasta que los mercados se hundiesen por los conflictos (China parece el enemigo implícito de EE.UU. por su desarrollo económico).

 

 

El sistema intenta por todos los medios conjurar estas amenazas, y de momento lo logra mal que bien. Pero esto no va a durar siempre.

Así, se puede empujar a unos grupos humanos contra otros para evitar que la tomen contra “los de arriba” (racismo), pero el exceso de xenofobia puede ser malo para la economía; al fin y al cabo los emigrantes son mano de obra útil. Se puede negar el cambio climático, pero sus efectos son cada vez más patentes. Se puede “controlar” la tecnología, pero su poder es demasiado grande para que perdure su control. Igualmente, se puede investigar en nuevas fuentes de energía, pero su implementación total puede llevar medio siglo (demasiado tiempo). En cuanto a las tensiones entre potencias, la buena diplomacia puede aplacar los roces...salvo que gobiernen patanes agresivos tipo Bush.

La empanada mental de los primitivistas

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Vamos a curarnos en salud, porque nuestras propuestas pueden ser confundidas (de buena o mala fe) con el llamado movimiento primitivista, en el cual ni mucho militamos. Dejemos claro qué es esa historia del primitivismo.

 

El primitivismo como «anarcoprimitivismo» es un fenómeno relativamente reciente, y no todos a los que no dirigimos bajo este nombre lo aceptarán sin plantear objeciones. En otras palabras, cuando hablemos de primitivistas nos referiremos también, sin nombrarlos, a tendencias, corrientes, grupos o individuos que manifiestan rasgos y aspectos centrales asociados, se quiera o no, al anarcoprimitivismo. Cuando habla

mos de primitivismo, pues, engloba mas en realidad a todos aquellos que partiendo de posiciones claramente anarquistas han llegado a situarse en la órbita de la crítica de la civilización occidental, moderna e industrial, y que rechazan por tanto la cultura y la forma de vida engendradas por dicha civilización, a la vez que basan su búsqueda de libertad y de autonomía en una relación más directa con la naturaleza entendida como estado salvaje. Es evidente, pues, que el primitivismo encuentra sus fuentes de inspiración en el anarconaturismo tanto como en el anarcocomunalismo, en cierto socialismo utópico o romántico como en figuras como Thoreau o Armand, en los ludditas ingleses tanto como en la contracultura americana de los años sesenta del pasado siglo, en la «ecología profunda» tanto como en las culturas indígenas, pero a la vez, en

ciertos aspectos de la búsqueda de lo «sagrado», en el milenarismo y en diversas comunidades y sectas del pasado.

Todo esto se mezcla en un batiburrillo atractivo para gente que ha dejado de creer en la religión obligatoria de Occidente (el progresismo-futurismo-tecnológico-que te cagas) para pasar a otro credo bien distinto.

La confusión sobre lo “primitivsta” se acrecienta con los prejuicios de la prensa, que tacha enseguida a cualquier crítico del mito del futuro hipergaláctico como “partidario del regreso a las cavernas”. Así, se llama primitivistas a los nuevos socialistas utópicos (como Mr. Evans) o a quienes perpetramos este blog...¡a pesar de que precisamente hablamos de era POST-industrial y no de regreso a lo PRE-industrial!

El origen del zancocho: ESTADOS UNIDOS (tenía que ser).

Al confluir las corrientes contraculturales que se habían ido posando desde los años cincuenta y sesenta del pasado siglo, con las tendencias de la ecología radical y el anarquismo, las coordenadas para la afluencia de un anarcoprimitivismo estaban dadas. La conmoción provocada por el encarcelamiento del Unabomber Ted Kaczinsky (que no se define como primitivista), las polémicas aparecidas en revistas como Anarchy, Reality Now, Fiflh Estate, Green Anarchy, entre otras, la aparición de un neoluddismo, y los escritos primitivistas de John Zerzan, son los ecos que llegaron en los años noventa del pasado siglo hasta aquí, y que ayudaron a formar la nueva conciencia. Seattle, a finales de 1999, fue el acontecimiento que reunió un poco todos esos frikis de ultra-ultraizquierda. El primitivismo expresa entonces el rechazo explícito no sólo ante las viejas formas de dominación política y económica, sino también hacia las formas de vida de la civilización tecnológica, a su alejamiento de la naturaleza y a su artificialización en todos los sentidos. Todo lo natural pasa a ser el “Bien” y todo lo artificial “el diablo”.

Para nosotros, el primitivismo ha confundido las categorías y análisis que podían darle alguna credibilidad y posibilidad de ser el puente entre el mundo industrial y el posindustrial.

Cuando los primitivistas se oponen a la civilización, ¿a qué se refieren exactamente? ¿A la civilización occidental contemporánea? ¿A la forma de vida urbana, tecnificada y dotada de una organización política estatal, jerarquizada,¡de la que dan ejemplo otras civilizaciones históricas? ¿O, más aún, al llamado «proceso de civilización»? Pero, también, un cierto primitivismo identifica «civilización» con cultura, sin acabar de caracterizar esta última.

Es evidente que los primitivistas se oponen más o menos a todas las categorías de civilización que hemos enunciado, confundiéndolas todas sin empacho. Digamos que su definición de civilización es principalmente negativa: civilización se define por lo que no es. La civilización no es lo salvaje, no es lo auténtico, no es lo ecológico, no es lo libre y no es... lo primitivo. El trato lúdico dado a la palabra «primitivo» expresa más bien el deseo de una complicidad con aquellos que sienten que la civilización tecnocientífica es la esencia de la civilización en general, opuesta a un mundo indígena que vivía adaptado a la naturaleza, sin jerarquías, en clanes igualitarios y cubriendo sus necesidades, y sus órganos, de una forma extremadamente simple.

En otras palabras, bajo el pretexto del rechazo de la «civilización» los primitivistas llegan al rechazo de lo que, universalmente, se conoce por «historia». El primitivismo podría ser, entre otras cosas, un «prehistoricismo”.

La base “científica” de estos tipos es la paleontología y la arqueología...disciplinas nada exactas, puesto que al carecer de testimonios escritos de ese pasado remoto, los estudiosos están siempre elucubrando sobre el “hombre primitivo”, sin ponerse de acuerdo o fabricándose trogloditas a medida de cada uno, o según las modas. Así, el Neandertal era un bruto caníbal ayer, hoy se contempla como un “ser espiritual”, mañana como un glotón materialista, etc. Se encuentra un diente de caballo y se dice que es un Homo Erectus. Las pinturas del Cromañón son para unos, ritos de caza, para otros culto a la diosa Madre y según otros más, representaciones de la cúpula celeste.

Y todo esto con unos pocos restos óseos fosilizados, unas piedras y unas pinturas rupestres.

Los primitivistas se montan con esto una humanidad primitiva y unas pre-humanidades a medida. El bricolaje mental consiste en inventarse un humano primitivo vegetariano, anarquista avant la letre, feliz y contento viviendo en plena armonía con el medio ambiente.

Y todo ello acudiendo a los datos “científicos” que les convienen y desechando los que no les gustan. Nótese que su desprecio por la “civilización” no incluye al cientificismo...

Filosofía barata para tiempos de crisis:

Al final del Imperio romano, toda clase de sectas cristianas y paganas se difundieron entre gentes algo tronadas. ENHO, ahora sucede lo mismo, lo que pasa es que mucha gente es agnóstica y atea, por lo que tiene que subirse a carros menos metafísicos.

En la secta primitivista, dios es la naturaleza y el diablo la civilización. ¿Pero qué es natural y qué civilizado?

Los primitivistas han sido víctimas de una utilización tosca de términos como «historia», «naturaleza», «cultura» y «civilización».

 

Si entendemos civilización como movimiento histórico muy amplio vinculado a la aparición de grandes imperios, totalitarios o conquistadores, grandes culturas comerciantes y maritimas, grandes comunidades religiosas, demarcaciones territoriales inmensas ocupadas por pueblos unidos por el poder y la lengua, etc., veremos efectivamente un mapa de la opresión política y social, veremos la discriminación, la explotación e incluso el genocidio. Veremos que, como decía Hegel, «la historia no es el lugar de la dicha».

Si, al igual que escribía Walter Benjamin «todo documento de cultura es así mismo un documento de barbarie» podemos considerar que no ha habido cultura histórica que no se haya levantado sobre algún tipo de dominación y de violencia. Así toda mitología libera y reprime, todo arte es documento de gozo y de. horror, toda adaptación abre una puerta y a la vez restringe, y el mismo pensamiento simbólico, con su peligroso poder de abstracción, abre la realidad en un sentido de renuncia a la experiencia concreta de las sensaciones y su diversidad profunda. El proceso de civilización encierra períodos de construcción y destrucción histórica del mundo, de la ascensión y caída de diferentes estructuras de Poder, de transformaciones de la geografia física, a veces en una dirección fatal. Pero también encierra la construcción intelectual, moral, filosófica y estética de la conciencia humana. Esa construcción, como se sabe, está ampliamente documentada.

¿hasta qué punto están dispuestos a rechazar sus propias coordenadas culturales? ¿qué es lo que piensan con exactitud de las construcciones, saberes, valores heredados tras miles de años de «civilización»?

Para sintetizar estas cuestiones deberíamos partir de algunas formulaciones básicas.

   En primer lugar, la definición primitivista de civilización no tiene contenido alguno,

pues a la civilización, los primitivistas oponen, con toda simpleza, una confusa noción de vida salvaje, contracultural o prehistórica.

Por otro lado, las definiciones primitivistas de «libertad» y «naturaleza» son totalmente abstractas; la libertad es simplemente pensada como anti-autoritarismo, anti

patriarcado y anti-jerarquía -rasgos supuestamente asociados a las culturas primitivas; la naturaleza es el todo fisico al que la humanidad debe adaptarse de forma animal, para no distinguirse de ella, habitando en la naturaleza como Bataille decía que habitaban los animales, como «agua en el agua».

Finalmente, toda cuestión cultural queda soslayada. El pensamiento simbólico, el mito, la ciencia empírica, la estética, la filosofia moral, etc., sencillamente no son abordados con rigor.

Desde luego, como el primitivismo en su forma extrema es inviable, incluso como teoría, sólo puede manifestarse como un cierto folklore lúdico y provocador, un anarquismo sazonado de contracultura.

En el plano práctico, la confusión continúa: algunos ‘primis’ aceptan la agricultura ecológica siempre que respete al máximo la tierra; otros sólo aceptan el cultivo al estilo de los pueblos indígenas; para los puristas, sólo es válido un futuro de nómadas que recolecten zarzamoras y fresitas por el bosque (suponiendo que los desastres nucleares y demás dejen algo de naturaleza “virgen”, je). Para estos, la alternativa de una vida posindustrial basada en ganadería, agricultura y artesanía con algo de tecnología les parece tan diabólica como la vida urbana motorizada. Todo desde el Neolítico ha sido malvado y feo. Sin embargo, la identificación entre agricultura y neolítico es una mitificación. Hubo un período de protoagricultura que se remonta al menos hacia el 40.000 antes de nuestra era, o más lejos, según los criterios escogidos (particularmente el de la conciencia). Pero en primer lugar ¿qué entienden por protoagricultura? Una cosa, en suma, bastante simple y evidente. Un cazador-recolector cuya alimentación dependía de la recogida de bayas salvajes, estaba del todo interesado en proteger éstas de otros predadores; «la protección de la recolecta pone de relieve la protección del territorio», y es por ello un primer paso hacia la agricultura. Las precauciones aportadas a las plantas que les eran beneficiosas han esbozado los gestos y los conocimientos previos a un desarrollo ulterior de la agricultura al mismo tiempo que han modificado poco a poco el capital genético de las plantas (y de los animales). Se podría mencionar el ejemplo de los aborigenes australianos que, si no practican la agricultura, no por ello dejan de dirigir una gestión de la fauna basada en las «quemas de matorral». Al quemar metodicamente la vegetación la regeneran, y así aumentan la población de animales herbívoros que pueden cazar. La frecuentación de plantas y de animales no solamente permitió a los cazadores-recolectores desarrollar lo que se podría llamar sus técnicas agrícolas sino que también les permitió adquirir un extra en sus condiciones de supervivencia.

El neolítico es generalmente entre los primitivistas el gran Mal, la raíz de la podredumbre civilizada. Ellos asocian sin escrúpulo: neolítico con domesticación, agricultura con sociedad de clases. Se vuelve a encontrar aquí en ese esquematismo lamentable todo lo que es capaz la falsa consciencia al proceder a una espacialización extrema del tiempo y de las relaciones de causalidad.

Es en ese sentido que se puede decir que el anarco-primitivismo no tiene ninguna visión históríca de la humanidad. Para él, todo se reduce a un paso abrupto del hombre primitivo al hombre civilizado, todo es perversión inmediata, decadencia súbita. Ningún matiz dialéctico, ningún reconocimiento de la cohabitación de formas históricas diversas tienen valor a sus ojos. Se trata de una historia explicada a los niños -una antropología dibujada con trazo grueso en estrecha filiación con la visión progresista dominante donde se proce­de a una oposición tosca entre dos modelos. Este radicalismo virtual (buscar la raíz del Mal y querer recomenzar todo desde cero) es un puro producto de la impotencia moderna.

Los primitivistas, con su visión nostálgica de la felicidad salvaje (para utilizar categorías clásicas, trabajo integrado en la vida y tiempo de descanso y de recreo superiores al tiempo de trabajo en las sociedades primitivas), no comprenden nada de la tragedia que habita en el ser humano. La vida salvaje, o primitiva, para los primitivistas, es aquella de la no-contradicción permanente. ¿Nunca se les ha ocurrido pensar que la felicidad no era tal vez lo que buscaba el hombre?

El primitivista es la otra cara del tecnófilo morboso, encarnado en el Transhumanista. El transhumanismo es una religión hi-tech que desea la artificialización total del ser humano para lograr la vida eterna en un cielo futurista. El primitivista quiere el retorno al estado edénico de la especie humana. Sin embargo, ni habrá cielo tecnológico ni hubo edén prehistórico.

Todo esto son pajas mentales de individuos alienados por la sociedad industrial. La civilización hiperindustrial engendra tanto el entusiasmo tecnófilo como la búsqueda del salvajismo primitivo. Las dos utopías, dramáticamente enfrentadas, se encuentran en los polos de una sociedad que quiere evitar a toda costa que el pensamiento crítico escape de la tumba de banalidades al uso.

Es evidente que el primitivismo al diseñarse una utopía ficticia y radical donde se rechaza todo lo que es eminentemente histórico, se asegura de que no tendrá que mover un dedo para hacer nada durante los próximos cincuenta años. Cuando el primi conoce el problema del peak oil, o escucha que el clima anda loco por el CO2, tiene orgasmos de satisfacción ante el inminente fin del diablo civilizado y el advenimiento del salvajismo como certeza absoluta. Nótese que por el contrario, en webs como esta hablamos de alternativas posibles en la era posindustrial, pues no somos tan ilusos como para que la fatalidad histórica nos lo dé todo hecho.

Entre tanto, ¿a qué dedica el tiempo libre el primi?

A practicar el asociacionismo, el comunalismo, cocina vegana (algunos), acción directa, el boicot, el activismo y la propaganda (los no-pacifistas, el sabotaje). ). De acuerdo. Pero justamen­te al entrar en la realidad de esas prácticas, con todos sus aspectos organizativos y mediadores, el primitivista se aleja tanto más de la ortodoxia primitivista. Preparar una comida en común o elaborar una publicación primitivista son tareas eminentemente civilizadas, incluso si esto no dice nada sobre la calidad de ambas.

Lo que lleva al primitivismo a un callejón sin salida es que la limitación de sus obje­tivos y realizaciones está unida a su confusión teórica y a su pereza para hacer inteligibles las nociones que maneja. Al tomar como dogmas fundamentales lo que no son sino cuestiones secundarias, el movimiento primitivista -si se puede llamar así- queda reducido a una extravagancia propia de la edad estudiantil. El rechazo válido que podría tener en cuanto al mundo capitalista industrial, queda reducido a una moda ultrarradical que, por anti-histórica, es justamente todo lo contrario de una verdadera crítica radical.

Cierta literatura primitivista anti-civilización ha propiciado un debate en tomo a la cuestión de la dominación como domesticación, buscando en el estado salvaje las raices cortadas de nuestra libertad. Pero una vez puesta la cuestión en ese extremo, se anuncia entonces la desaparición de todo lo que hace lo humano comprensible: el viaje hacia el estado salvaje no tiene fin, se hunde en lo albores unicelulares de la especie. Una vez condenados, por los primitivistas, los períodos prehistóricos en tanto que exce­sivamente técnicos, culturalizantes, domesticadores o civilizatorios, es decir, inarmóni­cos con la Naturaleza, ¿por qué no regresar a la noche de la vida primigenia? Este primitivismo queda reducido a un biologismo militante: la conciencia, individual o colectiva, es el enemigo. Ergo todo debería reducirse a comer, cagar y follar...nada de pensar. Pero precisamente pensar (o simulacro de pensar) es lo que hacen estos tipos.

Al final, el primitivismo nos parece conservador. Puestos a llevar las cosas al extremo, podrían preconizar lo que el pirado de “Doce Monos”, exterminar a la especie humana para dejar en paz al planeta. Pero no, hay que salvar al ser humano como buenos  predicadores.

El punto culminante de las contradicciones primitivistas se produce cuando se quie­re seguir ciegamente la Naturaleza, sin interferirla, y a la vez se plantea esta tarea desde una convicción moral, lo que es exterior a la Naturaleza. Pero el deseo de ciertos primitivistas de no interferir sobre la vida natural, salvaje, ¿dónde encontrará un límite? Unos dirán que es mejor renunciar a la caza, otros dirán que aceptan la caza, pero no la domesticación, etc.

La domesticación de otras especies es, desde luego, una técnica que separa a la huma­nidad y a las especies así domesticadas de las rutinas salvajes de supervivencia. Lo hemos visto en el caso de la agricultura. Nosotros proponemos la superación de la actual “civilización” occidental, adaptando técnicas preindustriales y parte de los conocimientos de la modernidad; no nos entusiasma nada el supuesto retorno a una animalidad pura que nunca existió. Entre las técnicas antiguas del ser humano está la doma, por supuesto. ¡Quizás anterior al “malvado” Neolítico!

«El uso de una brida en caballos, como la visible en el grabado de La Marche, implica que la gente o bien los montaba o bien los empleaba para tracción. "Ninguna de estas posibilidades me parece particularmente asombrosa en este período, hace unos 14.000 o 15.000 años", dice Paul Bahn. "La gente del Paleolítico superior poseía exactamente la misma inteligencia que nosotros. Es de suponer que hubieran caído en la cuenta de que con los caballos podían hacer algo más que simplemente tirarles una lanza cuando tenían hambre." Podemos hacer conjeturas acerca de cómo la gente de la glaciación se sirvió de los caballos arreados. La estampa de que galoparán por las praderas heladas de Europa quizá choque con las ideas preconcebidas de los arqueólogos sobre la vida durante este período, pero bien podría ser correcta.»

La domesticación de otras especies animales se remonta a las primeras edades de la humanidad. No es, pues, una secuela de la civilización, es una técnica arcaica como los instrumentos de piedra y la recolección. Si la domesticación de animales es un signo de dominación, entonces toda vida humana histórica está basada en alguna forma de dominación, lo que no podemos aceptar como presupuesto válido. Si en la vida histó­rica de los pueblos se ha impuesto, por desgracia, la tendencia de la dominación, habrá que buscar sus orígenes en una derrota real de las comunidades para aprender a autoorganizarse de una forma duradera en consonancia con su entorno, y en el desprecio de todo poder. Pero contra el prejuicio primitivista que niega la legitimidad de la domesticación de otras especies, poco se puede oponer, pues encontramos ahí otra superstición ininteligible de la conciencia moderna. El deseo de dejar intacta la naturaleza no humana procede de una desesperación muy humana que hay que superar. ¡Humana, demasiado humana!

27/06/2006 21:57 Enlace permanente. Tema: Varios Hay 11 comentarios.

28/06/2006

Consejos para el presente y el futuro

20060628224300-preparacion.jpgIDEAS PARA REDUCIR GASTOS

 

INFORMACIÓN

 

• Discrimina la información útil de la que no te aporta nada de significativo. La información necesita tu participación para convertirla en conocimiento. Lo más importante es que sepas lo que necesitas saber en cada momento.

 

• Alarga la periodicidad de compra de diarios y revistas.

 

• Utiliza las bibliotecas públicas.

 

• Las nuevas tecnologías presentan en formatos nuevos la información que ya se tenía en formatos viejos. Los cassets y discos han sido substituidos por CD’s muchos libros se pueden encontrar en Cdrom. El contenido, y no la forma, es lo importante. ¿Te sirve de mucho tener canciones en cinco formatos diferentes?

 

• El uso intensivo de la información es una manera de ahorrar dinero.

 

ALIMENTACIÓN

 

El mejor criterio para enfocar la compra de alimentos es ver la cantidad de alimento que compramos en cada producto. Es bueno escoger los alimentos en función de la salud que nos aportarán. No te dejes engañar por las etiquetas, muchas veces se nos presenta como un zumo de naranja un líquido que sólo tiene un 10 por ciento.

 

• Substituye los alimentos de origen animal por verdura, cereales y legumbres, que son más sanos y baratos. Los germinados y los brotes tiernos son baratos y aportan una gran cantidad de energía vital. El 40% del suelo agrícola mundial está destinado a la producción de pienso para animales destinados al consumo humano. El grano obtenido de estas tierras podría alimentar directamente a un volumen mucho mayor de personas, ya que para producir un kilogramo de carne se necesitan dieciséis de cereales.

 

• Haz verduras o hierbas medicinales en el balcón, cría algún animal. • Elimina o reduce los gastos alimenticios superfluos que además son un peligro para la salud: precocinados, dulces, golosinas, aperitivos, bebidas, refrescos, alimentos refinados, procesados industrialmente y que llevan aditivos o conservantes no naturales.

 

• Evitar el uso de papel de aluminio: tarda años en degradarse.

 

OCIO

 

“La tarea de formarte y educarte debería ser la primera de tus aficiones”. Antonio Medrano

 

• Reduce las salidas a los cines, restaurantes, espectáculos o salidas nocturnas, o encuentra nuevas maneras de acceder a ellos. Aprovecha los días de descuento o del espectador. Asiste a espectáculos y actividades culturales gratuitas.

 

• Integra el ocio con el trabajo, de manera que te diviertas en todo lo que haces.

 

• Aprende a disfrutar de todo.

 

• Encuentra un ocio que sea productivo y no contaminante. Disfruta contribuyendo al mantenimiento de la buena salud del planeta en tu tiempo de ocio.

 

 

 

TRANSPORTES

 

El transporte es consecuencia de la separación geográfica de funciones y actividades. A mayor lejanía entre la casa, trabajo y el acceso a los recursos básicos como la información, alimentación, etc., mayores necesidades de transporte tendrás. Los niveles altos de autosuficiencia eliminan las necesidades de transporte.

 

• Piensa en maneras de acercar la vivienda al trabajo. • Compra cerca de casa (evita los desplazamientos por compras).

 

• Infórmate sobre las tarifas reducidas de los diferentes medios de transporte.

 

• Únete a otros para utilizar el mismo coche.

 

• Muévete en bicicleta o bien utiliza las piernas para desplazamientos cortos.

 

• Utiliza la combinación tren-bicicleta en los desplazamientos. Las bicicletas plegables y de pequeño formato ya existen.

 

• Utiliza los transporte colectivos.

 

• Utiliza el coche como último recurso. Utiliza los de bajo consumo y poca potencia.

 

• Pasa las vacaciones cerca de casa o utiliza el transporte público.

 

ROPA

 

• Mejor las fibras naturales (algodón, lana...) que las sintéticas.

 

• Aprende a coser para aprovechar ropa usada.

 

• Recicla la ropa para hacer otras piezas. Ex: corta los camales de los pantalones viejos y haz bolsas. Los cuellos de camisa desgastados se pueden descoser y coserlos al revés.

 

• Antes de tirar la ropa, la damos a la familia, amigos, lugares de beneficencia. La ropa va muy bien como mulching (cobertura sobre la tierra) para las plantas.

 

• Ten cuidado de la ropa y cómprala buena para que te dure (de calidad).

 

• Compra ropa de segunda mano.

 

• Atención al comprar ropa de vestir que proviene de especies animales en peligro de extinción o que sean de lujo (pieles, etc.).

 

TELÉFONO

 

• Utiliza el correo o el correo electrónico en lugar del teléfono.

 

• Telefonea de noche o cuando la tarifa es reducida.

 

• Aprovecha cuando vas a algún sitio para llamar a la gente que vive allí (una llamada local es más barata). La telefonía en España está cambiando rápidamente con la entrada de nuevos operadores, la competencia implicará un abaratamiento de los precios. Infórmate.

 

VACACIONES

 

¿Podemos hacer vacaciones de nuestros propósitos en la vida? ¿Qué sentido das a tus vacaciones? La necesidad de romper con la rutina, desconectar y buscar pausas en la vida diaria para acercarnos más a uno mismo o apartarse de las presiones es universal. Ahora bien, entre esto y gastarse tanto dinero en las vacaciones que hasta sea necesario pedir un crédito hay una diferencia abismal. Disfrutar de las actividades no depende de lo que hacemos, sino de como lo hacemos. Actividades sencillas y baratas nos pueden aportar tanto o más placer que actividades lujosas. Según algunos estudios realizados en la Universidad de Chicago, la llave está en implicarnos plenamente en lo que hacemos. Otras posibilidades:

 

• Hacer las vacaciones fuera de la temporada alta.

 

• Planificar las vacaciones huyendo de los itinerarios caros o que tengan mucha demanda. Haz de viajero y no de turista.

 

• Escoger países donde el cambio de moneda sea favorable.

 

• Informarse bien sobre el lugar donde vamos (restaurantes económicos, etc.).

 

• Disfrutar de los pequeños detalles del viaje: anécdotas, personas, etc.

 

• Mezclarnos con la gente del país para vivir sus costumbres, su alimentación y su perspctiva de las cosas.

 

• Buscar alternativas de ocio que se ajusten a nuestras posibilidades, huyendo de la imitación de las costumbres sociales. Buscar alternativas participativas, en grupo.Haz de actor de tus vacaciones, no de espectador.

 

VIVIENDA

 

• Comparte tu vivienda o utiliza tu propia casa como negocio.

 

• Compra la casa por la que pagas alquiler.

 

• Ten en cuenta los factores que te pueden hacer ahorrar dinero cuando compras la vivienda: orientación (las ventanas de la casa orientadas al sur reciben más sol, y este hecho comporta un ahorro en calefacción), la distribución de la casa (agujeros, habitaciones, etc.), el aprovechamiento de las condiciones naturales del terreno o las del entorno (sociales, etc.), la colocación de aislantes (ventanas dobles, termostatos, etc.) y el uso de materiales de construcción bioclimáticos.Podemos contar los efectos de la contaminación electromagnética sobre la casa y las personas, los comportamientos de pinturas y de otros materiales que pueden crear problemas de salud.
28/06/2006 22:47 Enlace permanente. Tema: Preparación y protección No hay comentarios. Comentar.

El milenarismo nuclear

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Los sueños milenaristas de lo nuclear pacífico no se han cumplido ni se cumplirán.

Es cierto que la construcción de esta "Babel nuclear", como la llamó Louis

Puiseux, quedó en gran parte interrumpida ya en los años setenta del pasado siglo, pero

sobre esto diremos algo un poco más tarde.

Por el momento, nos interesa insistir en que si bien el complejo industrial

nuclear nació de la bomba y es la bomba que en buena parte lo dirige, la industria

nuclear forma una esfera específica de la organización técnica y estatal, y que sus rasgos

merecen ser examinados como independientes de su primera motivación. Y esto

reconociendo que dicha motivación conserva todavía su vigencia. De esta manera hay

que señalar al creciente empleo de energía transformada industrialmente como un

mecanismo para perfeccionar el control sobre los individuos, al igual que lo han sido el

desarrollo de las tecnologías de consumo doméstico o el espectacular despliegue del

transporte de motor de explosión.

Si no negamos la existencia de la gran conspiración nuclear militar, llevada a

cabo más o menos de forma subrepticia, nos preocupa sobre todo que la nuclearización

pueda proponerse como solución técnica dentro de las necesidades falseadas del actual

mandato económico y estatal que padecemos. No es probable que la nuclearización total se logre, debido a los condicionantes técnicos, sociopolíticos y geológicos; sin embargo, el peligro del nuclearismo sigue existiendo aun cuando fracase (o triunfe según se vea) parcialmente.

 Es necesario que no desestimemos el

programa nuclear civil en cuanto instrumento estratégico de las clases dominantes, sea

para generar rentas o abundar en la propaganda de su capacidad científica de control.

Veamos, en este sentido, como el científico antinuclear Angelo Baracca examina

el nacimiento del aparato nuclear civil en un libro aparecido recientemente en Italia:

"(...) la campaña de "Atomos por la paz", lanzada por el Presidente Eisenhower

en 1953 es promovida activamente a partir de la homónima Conferencia de Ginebra de

1955 (...) Formalmente aquella campaña consistía en una operación de democracia, de

progreso y de paz: comercializar y difundir por el mundo los reactores nucleares para un

uso "civil", esto es para la producción de energía eléctrica. Se configuraba pues como

una operación muy concreta, pero tenía a la vez una fuerte connotación ideológica, es

decir, eliminar (al menos en la forma) la oscura valencia de muerte que pesaba sobre la

energía nuclear, rehabilitarla y ennoblecerla, haciéndola salir (en determinados

aspectos) del ámbito del secreto, misterio y reserva que la había caracterizado (pero que

había garantizado evidentemente el monopolio estadounidense), y haciéndola volver a

la común tecnología "civil": y así transformarla en una tecnología "avanzada" (palabra

que en la era post-bélica asumía un significado mágico y un poder taumatúrgico),

dotada de la capacidad de hacer salir a los países pobres del subdesarrollo".1

Baracca señala el hecho bien conocido de cómo la tecnología nuclear servía y

sirve a la producción de plutonio, destinado a servir como combustible para la

fabricación de bombas. A continuación explica como se resuelve esta doble dimensión

práctica: .

"Para subrayar esta ambivalencia de la tecnología nuclear, hoy sería más

oportuno hablar, así como de tecnología "civil", de tecnología "dual" (dual use

technology).Naturalmente el paso de una a otra tecnología no es banal, sino que resulta

un hecho asumido el que todas las potencias que se han provisto de armas nucleares han

pasado a través de la construcción de reactores nucleares, y que muchos de los países (si

no todos) que han tenido programas nucleares "civiles" estaban animados en realidad

por las intenciones, o por las ilusiones, de realizar la bomba atómica: basta pensar que

muchos de estos países eran ricos en petróleo o en recursos energéticos y eran pues los

que menos necesitaban de la energía nuclear."

[A volte ritornano: Il nucleare. La proliferazione nucleare ieri, oggi e sopra tutto domani Angelo Baracca

Jaca Book 2005]

Aquí Baracca presenta un argumento que no nos parece del todo exacto. Tanto

Gran Bretaña como Francia, países que desarrollaron desde muy pronto el programa

nuclear civil, estaban en aquella época ante una verdadera encrucijada energética y,

desde luego, en tomo a los 1955 y 56 sus suministros de petróleo a buen precio no eran

algo absolutamente garantizado. Por otro lado Estados Unidos, ya desde la inmediata

posguerra, había empezado a perder su papel como exportador de petróleo y la

administración norteamericana se había preocupado de encargar informes sobre el

futuro de los recursos energéticos. En cuanto a la URSS ¿cómo olvidar que el proyecto

de la energía atómica había sido ya un viejo sueño bolchevique desde los tiempos de

Lenin?

Según Baracca, la nuclearización de un país como Francia se debería a una

estrategia de grandes bloques: Francia debía ser el retén nuclear ante la amenaza del

pacto de Varsovia.

En fin, sin rechazar en absoluto los argumentos de Baracca cuando señala:

"Al inicio de su mandato Eisenhower promovió un proyecto de la Westinghouse

con la Duquesne Lightning para construir un pequeño reactor (de energía) en

Shippinport, en Pennsylvania, aprobado luego por la AEC (Atomic Energy Comission).

Eisenhower estaba en cualquier caso más preocupado por el problema de la seguridad y

de la carrera del armamento que de la energía nuclear”,

queremos subrayar lo dicho anteriormente. A nuestro juicio el complejo nuclear

energético no es meramente un aspecto residual y enmascarador de la gran geopolítica

en tiempos de la guerra fría (y con posterioridad a esta época), la industria nuclear para

uso" civil" merece un examen propio y específico. Este examen está necesariamente

unido a la crítica de los factores que hoy hacen posible el aparato industrial de las

naciones desarrolladas, donde el empleo de energía se convierte en un instrumento

ideológico en cuanto oculta una vez más la irracionalidad económica y los métodos de

opresión. Son estos últimos, en todo caso, los que cambian de forma y son llamados a

camuflarse detrás de todos los programas nucleares, militares o civiles.

Para entender mejor los planteamientos previamente expuestos, deberíamos

revisar el significado político y social de la explotación de la energía nuclear,

resumiendo algunos de los argumentos y aportaciones adelantadas ya desde el amanecer

de la era nuclear. Según los autores de Les servitudes de la puissance, la energía

nuclear entraría en el contexto de una "penuria energética" generalizada. No era mera

coincidencia que el programa "Atomos por la paz" fuera lanzado al año siguiente de que

Estado Unidos pasara a ser importador de petróleo. Desde luego, y como ya hemos

indicado, esto no contradice forzosamente la argumentación de Baracca, pero abre paso

a una explicación del fenómeno bastante más compleja.

El electro-nuclear surgiría entonces como una verdadera energía de recambio en

la nueva fase de expansión económica, después de las crisis de los años treinta:

"La "grande" crisis de 1929 había ya presentado con fuerza el imperativo de una

"salida energética de la crisis". No hay salida de la crisis sin poner a disposición de la

producción y del consumo cantidades masivas y regularmente crecientes de energía a

buen precio, medio de compensar por el crecimiento y la automatización de la

producción el alza de costes de la mano de obra y de renovar el mercado, y sin

franquear los límites técnicos y económicos ligados a las energías fósiles. En pocas

palabras, sin reestructuración del equilibrio energético en beneficio de la electricidad. El

nuclear será concebido como una de las vías ideales de esta electrificación de la

sociedad. No hay salida de la crisis sin reconstitución de la renta y del rendimiento

energéticos, lo que el nuclear también permite, ya que instaura nuevas situaciones de

monopolio: el ciclo de combustibles es la fuente de nuevas formas de renta, al igual que,

pero sobre una escala mucho más grande, lo es el ciclo de la construcción de centrales

del beneficio industrial.[ Las servitudes...pag. 271]

La energía nuclear permite también una amplia deslocalización en el empleo de

los recursos, ya que las plantas de energía o transformación de combustibles no están

sujetos a las áreas geográficas donde se encuentran los yacimientos. Pero, además, el

sueño y la utopía nuclear se prolongan en la utopía del reactor "regenerador" (capaz de

producir más combustible del que consume). Como los autores ya citados afirman, la

"regeneración" del combustible permite el sueño de la independencia total de todo

límite físico, la independencia de la geología, del temido fantasma del cenit de extracción de uranio.
28/06/2006 22:40 Enlace permanente. Tema: Nuke-nuclear No hay comentarios. Comentar.

Retos ecológicos (1ª PARTE)

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A finales de los años sesenta y comienzos de los setenta del siglo XX, se definió el problema que, para muchos, debe guiar la praxis en la actualidad: el ecocidio (la destrucción del medio ambiente). El siglo XXI, auguran, será ecologista o no será. Pero así como el desafío ambiental/ecológico es problematizado, esos mismos años surge una personalidad síntesis de la época burguesa y del totalitarismo, patrón cultural fundamentalmente antiecológico: el narcisismo masificado, la libertad del ser humano mediatizada en función de los intereses del mercado. El siglo XXI aún no nace porque todavía no define sus características: individualismo consumista o ecosocialismo, derroche o frugalidad. Se puede argumentar que la ’dictadura del mercado’, sus manifestaciones políticas, económicas, artísticas, etc., son una muestra de que el siglo XX aún no concluye, que la mediatización de la cultura es el apogeo del siglo en cuestión. Difiero: las políticas neoliberales no demuestran la fortaleza del sistema capitalista, la manera como son aplicadas y mantenidas (desmantelando las estructuras Estatales que garantizaron en mayor o menor medida el bienestar social; otorgando subsidios a ciertos sectores; fortaleciendo monopolios; obstaculizando el comercio equitativo y el pleno empleo, etc.) expone su debilidad e inconsistencia, de hecho, son la inflexible reacción de organismos financieros y partidos conservadores del primer mundo al colapso económico de la década de los años setenta. Por otra parte, desde los años sesenta una nueva sensibilidad social, crítica de los excesos del totalitarismo, está presente en el arte, la filosofía, las ciencias sociales, algunas organizaciones políticas e incluso empresariales: se habla de derechos de la mujer, de igualdad, de emancipación.

Todo cuestionamiento es señal de crisis. El siglo XX murió joven, dejando más preguntas que respuestas. El período actual es un umbral sin nombre con muchos calificativos (sociedad posmoderna, sociedad tardomoderna, capitalismo tardío, sociedad de consumo, sociedad de la información, sociedad posindustrial), definido a partir de la negación, no de la propuesta. Las muertes prematuras son las que más impactan.

En este ensayo intentaré demostrar que la indefinición que vivimos se debe a un vacío teórico. La noción que pretende erigirse como el paradigma del siglo XXI ha sido mal construida: el desarrollo sostenible no problematiza la esencia del siglo XX, el fundamento de la civilización contemporánea: el uso del petróleo y su finitud. La sociedad global no depende de la biosfera, sino de la litosfera: no es una civilización creada a partir de los procesos naturales, sino de sistemas políticos y tecnológicos elaborados gracias al fácil acceso a los hidrocarburos existentes en la corteza terrestre. La reflexión sobre la sostenibilidad debe enriquecer su enfoque biologista/ecologista (la capacidad de carga del planeta) considerando el factor energético neguentrópico (la capacidad de organización y resolución de problemas de un sistema social) y cientificotécnico (la capacidad humana de crear productos sintéticos y de regenerar o restaurar la naturaleza). Si bien la degradación ambiental es en buena medida consecuencia del uso del petróleo, el mantenimiento de los asentamientos humanos en la actualidad depende de él. Los límites del crecimiento (de la industrialización) no están en el deterioro de la Tierra, sino en la escasez del recurso que ha permitido su expansión: la humanidad sufrirá realmente los efectos del ecocidio (agotamiento de recursos, pérdida de la biodiversidad, contaminación, erosión) cuando carezca de: 1) energía para activar las máquinas que reemplazan los procesos naturales y transfieren, restauran o ’maquillan’ los daños ambientales; 2) los elementos que permiten crear productos y alimentos sintéticos; 3) el sistema político que gestiona la resolución de problemas. Para la sociedad industrial el petróleo es tan vital como el agua, es un error no problematizar su agotamiento: el siglo XXI será testigo del fin de la sociedad del hidrocarburo.

La redefinición del problema de la sostenibilidad (teorización de una sociedad pospetróleo considerando la degradación socioambiental, nuestra dependencia de la litosfera, los límites del mundo y las perversidades y fragilidad del sistema neoliberal) exige plantear modelos (sociales, políticos, económicos, ambientales, culturales, etc.) que partan de un análisis de las posibilidades energéticas/tecnológicas y de los marcos ideológicos existentes. 

El problema de la sostenibilidad debe redefinirse considerando el factor ’petróleo’, principal recurso energético y materia prima base de la producción de alimentos en las sociedades industriales. Hablar de petróleo es hablar de complejidad social, de orden (Estado), de bienestar, de subsistencia, de extracción de minerales, de alimentos, de agua. La sociedad global depende de la industria energética y la petroquímica, no de bosques prístinos y manantiales transparentes.

Crítica al discurso del ’desarrollo sostenible’
 

No hay en la actualidad gobierno, empresa, organización no gubernamental, universidad o instituto de investigación que no haya hecho suyo el concepto desarrollo sostenible. Este desiderátum global, fruto del pensamiento ambiental y progresista surgido en la década de 1960, busca armonizar las prácticas del desarrollo (crecimiento económico y bienestar social) con la conservación de los recursos naturales y la biodiversidad y la gestión de un medio ambiente sano teniendo en cuenta las necesidades de los que habitan la Tierra en el presente y de los que vivirán en el futuro. Discurso integrador: pretende superar las pugnas existentes entre los diferentes sectores y movimientos sociales, partidos políticos, gobiernos y organismos empresariales. Discurso camaleónico: adquiere el color de quien lo utiliza.

La propuesta del desarrollo sostenible es formulada oficialmente en

1987 por la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo (CMMAD) (constituida por el secretario general de las Naciones Unidas en 1983) a través del documento titulado Nuestro futuro común (conocido también como Informe Brundtland). La idea es hacer sostenible el desarrollo, crear una nueva era de crecimiento económico para solucionar los problemas del mundo, principalmente de los países subdesarrollados. Para la CMMAD, los límites a este proyecto son humanos: la tecnología y la organización social; el desafío es mejorarlas y gerenciarlas para no sobrepasar la capacidad de carga de la biosfera y efectuar una gestión eficiente. Nuestro futuro común define el problema, el Programa 21 (Agenda 21), estrategia internacional presentada en 1992 durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (Cumbre de la Tierra) celebrada en Río de Janeiro, ratificada en 1997 en la XIX Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas (Río+5) y en 2002 en la Conferencia Mundial sobre Desarrollo Sostenible celebrada en Johannesburgo, establece las medidas a seguir para instrumentar las políticas recomendadas. Los ejes del programa: globalizar y mantener el modelo económico basado en el comercio internacional; la cooperación; la transferencia de tecnología; la educación.

Ahora bien, el sentido del problema de la sostenibilidad ha cambiado con el tiempo. Si la mirada actual impulsa el crecimiento económico, la visión existente a principios de los años setenta era radicalmente diferente, de hecho sugería un freno al crecimiento. Los autores de Los límites del crecimiento buscaban definir un modelo que representara un sistema mundial que fuera sostenible sin un súbito e incontrolable colapso, capaz de satisfacer las necesidades materiales básicas de todos sus habitantes, por lo que invitaban a tomar medidas enérgicas para evitar una situación que pudiera comprometer la convivencia pacífica y la supervivencia humana durante la segunda mitad del siglo XXI; la clave del proyecto: aplicar controles deliberados al crecimiento, tanto poblacional como económico. El último capítulo de la obra expone ideas relacionadas con el estado de equilibrio global (estado estacionario o crecimiento cero), cuya definición básica consiste en que la población y el capital sean esencialmente estables, para lo cual se debe mantener un equilibrio cuidadosamente controlado de las fuerzas que tiendan a aumentarlos o disminuirlos. Esta propuesta ha sido duramente criticada por conservadores y progresistas; si bien se ha logrado controlar el crecimiento poblacional en algunos países (a pesar de la oposición de organizaciones religiosas, destacando la Iglesia Católica), frenar el crecimiento económico es considerado indeseable, ya que, se argumenta, es la base para superar la pobreza y transitar a sistemas tecnológicos no contaminantes y más eficientes en el uso de energía y recursos naturales. Sin embargo, la crítica al crecimiento económico ininterrumpido ha cobrado nueva fuerza. El modelo neoliberal es identificado como la causa de los problemas que pretende solucionar. Las reformas estructurales que impulsan el libre comercio –fundamento teórico del crecimiento económico– provocan una mayor degradación ambiental y aumentan tanto la miseria como la inequidad social. Un PIB alto no es garantía de sostenibilidad. El Programa 21 presenta una contradicción que no puede pasarse por alto: en el parágrafo 24 del capítulo 2 (Cooperación internacional para acelerar el desarrollo sostenible de los países en desarrollo y políticas internas conexas) señala la necesidad de acelerar el crecimiento económico para aumentar el consumo; mientras que en el parágrafo 3 del capítulo 4 (Evolución de las modalidades de consumo) identifica como las causas principales del deterioro ambiental mundial las modalidades industriales de producción y consumo... Ya en 1973 Angus Hone advertía sobre los riesgos del comercio internacional como política de desarrollo: 1) las políticas proteccionistas y el ritmo de crecimiento de las economías desarrolladas serán las determinantes clave del crecimiento de las exportaciones de los países subdesarrollados; 2) los precios unitarios de las exportaciones, ya sean alimentos, fibras, metales o productos manufacturados, tenderán a caer si un número considerable de países en desarrollo adoptan las políticas ’racionales’ que fomentan la exportación. No sólo factores sociales y ecológicos, sino económicos, evidencian los límites del modelo exportador.

La visión del estado estacionario parte de otra racionalidad: busca garantizar las necesidades materiales a un cierto nivel dentro de los límites ecológicos y energéticos, no maximizar el consumo; hace una crítica a las carencias y –aquí marca su diferencia con la racionalidad instrumental– a los excesos.

El problema de la sostenibilidad es definido a finales de los años

sesenta y principios de los setenta bajo una perspectiva biologista/eco-

logista (las ciencias sociales comienzan a analizarlo sistemáticamente en la década de 1990). El tema es la ecología humana: cómo las poblaciones humanas afectan la capacidad de carga (carrying capacity) de los ecosistemas, por lo que se investiga el impacto y los efectos de la expansión de la sociedad industrial. Los estudios realizados advierten sobre el riesgo de un colapso global a largo plazo debido al agotamiento de recursos y a la contaminación. La lista de asuntos a resolver es larga: sobrepoblación, desertificación, deforestación, contaminación (atmosférica, de mantos freáticos y océanos, de suelos), manejo inadecuado de recursos renovables, agotamiento de recursos no renovables, pérdida de la biodiversidad, sustancias tóxicas y radiactivas, calentamiento global, crecimiento desordenado de los asentamientos humanos... La interrelación de estos problemas con aspectos económicos (pobreza, desempleo, inequidad), sociales (alimentación, salud, vivienda, educación, marginación) y políticos (democracia, autonomía, acceso a la información) dificultan aún más la construcción de acuerdos para buscar soluciones a nivel local, regional, nacional y global. Además de la falta de voluntad política y financiamiento, se carece de un marco epistemológico que permita definir y entender esta complejidad. La perspectiva biologista/ecolo-gista llega a su expresión más alta, bajo mi perspectiva, con la herramienta (indicador) de medición del impacto humano en la Tierra propuesta por Mathis Wackernagel y William Rees: la huella ecológica –definida como la superficie de tierra y agua biológicamente productivas que requiere un individuo o una población, usando tecnología convencional, para obtener los recursos que demanda y para que se asimilen los desechos que genera; está en función de los valores humanos, las expectativas materiales, el ingreso y el nivel tecnológico o metabolismo industrial (cantidad de energía y materia utilizada para fabricar bienes y prestar servicios).


Vida después del petróleo IV

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Tuvimos problemas de petróleo en los 70 y solucionamos bien ese problema. ¿Porqué debería ser esto diferente? 

 

En 1973 la OPEP detuvo la venta de petróleo a los Estados Unidos en protesta por el apoyo norteamericano a Israel en el Yom Kippur o Guerra de Ramadan en 1973. Esto coincidió con el máximo de producción de petróleo doméstico norteamericano. Sin un suministro de energía barata, la economía norteamericana entraría en una profunda recesión.  

 

En los 70 había otros "balanceadores" que producían petróleo como Venezuela que podía acudir a llenar el déficit del suministro. Una vez que la producción de petróleo mundial alcance el máximo (si es que  aún no lo hizo), no habrá ningún productor balanceador para rellenar el déficit. 

 

En el futuro, comparando la escasez de petróleo de los 70 con el Crash del petróleo del 2005-2050 será semejante a comparar una abolladura de tapabarros con un choque frontal. 

 

Muchas personas han estado prediciendo desde 1920 que nos quedaremos sin petróleo o algo así.  La misma vieja historia..la misma vieja.... . 

 

Permítame reiterar: no nos quedaremos sin petróleo per se, sino, vamos a quedarnos sin petróleo barato. 

 

El hecho que similares predicciones han sido lanzadas en el pasado no significa que las actuales predicciones no tienen mérito. 

 

¿Por qué no he escuchado hablar de ello en las noticias de la noche? 

 

El peak del petróleo ha sido tratado en los medios de comunicación alternativos (alternative media). Si usted presta mucha atención, también ha sido informado en los principales medios de comunicación.  Sin embargo, normalmente se confina a las páginas finales de un periódico o a una parte oscura del sitio web de una agencia informativa.  Por ejemplo, CNN.com editó recientemente un artículo sobre el Peak del Petróleo confirmando allí, que las reservas mundiales de petróleo son 80% menos de lo que previamente se pensaba, que la producción de petróleo mundial alcanzará el máximo dentro de los próximos 5 años y que una vez la producción alcance el máximo, los precios de las gasolinas alcanzarán "niveles desastrosos".   

 

Hay un par de razones por las cuales no ha escuchado más: 

 

1.  75% de los medios de comunicación (todos los periódicos, estaciones de televisión y  radios) son propiedad de 5 compañías. Cada una de estas compañías tiene fuertes inversiones en la industria de energía. Si ellos dijeran públicamente la verdad sobre el Peak del Petróleo, la inversión en la bolsa de valores se secaría, la economía se hundiría, sucedería un caos y el fichero completo de papeles se derrumbaría antes de que nuestros líderes y la élite de la sociedad tengan una oportunidad para afianzar su propio bienestar. 

 

2. Las ramificaciones del Peak del petróleo son tan serias, que es duro para cualquiera, incluso para los periodistas y políticos aceptarlo. Nadie quiere ser llamado un "apocalíptico." Tal como lo averiguó Jimmy Carter en 1980, hacer del fin de la era del petróleo un problema, es suicidio político. 

 

3. El norteamericano medio puede no estar preparado emocionalmente para encarar el Peak del petróleo. Es una condena a muerte literal de mucha de nuestra población así como una condena a muerte figurativa al American way of life de uso intenso de energía. Cuando sea enfrentado con tales noticias, la mayoría de las personas escogerá  "matar al mensajero."

 

¿Piensa usted que las personas despertarán a tiempo para evitar o por lo menos suavizar la hecatombe? 

 

Espero que si, pero no estoy apostando a ello. 

 

Según escritor George Monbiot,, "La única respuesta racional para impedir el inminente fin de la era del petróleo y la amenaza del calentamiento global es rediseñar nuestras ciudades, nuestros cultivos y nuestras vidas. Pero esto no puede pasar sin una presión política masiva y nuestro problema es que nadie ha protestado alguna vez pidiendo austeridad." 

 

 

¿Tienes algo que ver esto con las Guerras en Irak y Afganistán? 

 

George Bush, Dick Cheney, Condi Rice y Donald Rumsfeld todos ellos son ex ejecutivos de las grandes compañías de petróleo.  Ellos han sabido sobre el peak del petróleo durante décadas. 

 

En el contexto del Peak del Petróleo, las guerras en el Medio Oriente no son guerras por codicia. Más bien, son guerras de supervivencia. [¡Supervivencia de la codicia! AW]   

 

Puede esperarse que EE.UU. invada Siria, Irán y Arabia Saudita dentro de los próximos 2 a 5 años. Cuando usted ve las noticias, ya puede notar que las indirectas están dejándose caer.  "Irán tiene armas de destrucción masiva" o "Siria no está cooperando con la guerra al terrorismo" o "Arabia Saudita está apoyando el terrorismo". "La guerra al terrorismo durará décadas."  La fase se está ajustando de tal manera que el público norteamericano acepte estas futuras invasiones. 

 

(En una nota relacionada, si desea aprender más sobre la verdad con respecto a sept-11, verifique mi otro sitio www.warisaracket.net, o la asombrosa hoja informativa de Michael Ruppert en: www.fromthewilderness.com)

 

¿Qué va a pasar cuándo la recientemente industrializada China decida que no está bien la pequeña cantidad de petróleo barato que  EEUU le deja? 

 

Será la Tercera Guerra Mundial. 

 

¿Qué pasa con los otros países "Occidentales?"  ¿No necesitan también petróleo? 

 

Ningún país está seguro. Por ejemplo, varios altos funcionarios de la Administración de Bush están presionando por un plan para obligar a las naciones a  "escoger entre Paris o Washington." 

 

Del mismo modo, Canadá es obligado por el NAFTA a vender el 60% de su gas natural a EE.UU. Cuando Canadá comience a experimentar la escasez de energía, ellos pueden buscar cambiar las condiciones de esa ley. EE.UU. no parece dispuesto a permitirlo. 

 

Bueno, por lo menos no tenemos que preocuparnos de Rusia ¿No es así? 

 

En octubre, Presidente Putín llamó a EE.UU. un "estado malvado" y Rusia se reservaba el derecho para un ataque nuclear unilateral contra EE.UU.  La razón: EE.UU. no sólo está monopolizando a los proveedores de petróleo de Rusia, también está comprando las compañías petroleras rusas. 

 

¿Se olvida usted de Corea del Norte? 

 

Oh sí, ellos también. 

 

 

¿Guerra con Irak, Afganistán, Irán, Siria, Arabia Saudita, China, Francia, Rusia  y Corea?  ¿No requerirá esto una reinstitución del reclutamiento obligatorio? 

 

George Bush aprobó recientemente un masivo aumento para el presupuesto del Servicio Selectivo del año 2005.  El Servicio Selectivo está sufriendo actualmente una masiva reestructuración y se ha dicho que necesita estar listo para informar al presidente en junio del 2005.  Esto significa que usted puede esperar un reinstalación del reclutamiento militar obligatorio poco tiempo después. 

 

Un proceso que los militares llaman "Detengan las Pérdidas", también conocido como  "reclutamiento obligatorio soterrado”, "Draft Creep" está siendo llevado a cabo ya durante algún tiempo.  

 

Esencialmente, cada hombre joven ha sido destinado como soldado para las guerras futuras por el petróleo.

 

Tengo un hijo. ¿Cómo lo mantengo alejado de ser reclutado?   

 

Verifique http://www.objector.org/

 

Gracias a Dios soy una mujer. Por lo menos no tengo que preocuparme de ser reclutada. 

 

No tan rápido.  Si usted es mujer y trabaja en el campo médico, usted puede estar sujeta al Sistema de Cuidados de la Salud del Personal (Health Care Personnel Delivery System, ), bien conocido como reclutamiento médico. 

 

Según Lewis Brodsky, director suplente del Sistema de Servicio Militar Selectivo, "Vamos a elevar ese tipo de reclutamiento hasta el "nivel de prioridad" 

 

 

¿Qué tipo de armas se están desarrollando para éstas guerras por el petróleo? 

 

En los planes "Reconstruyendo las Defensas de Norteamérica (Rebuilding America’s Defenses), el  secretario de la  Defensa, Paul Wolfowitz explica que  EE.UU. desarrollará "formas avanzadas de guerra biológica que tienen como blancos designados genotipos específicos”.( weapons that target certain ethnic groups.
 

En otros términos, armas cuyos blancos son determinados grupos étnicos. 

 

No se sienta a salvo por ser blanco, Corea del Norte está desarrollando una "bomba étnica  que está dirigida sólo a los blancos. 

 

China está desarrollando armas post-nucleares verdaderamente horrendas que emplean "nano-tecnología molecular. ("molecular nano-technology.") 

 

Pienso que me estoy sintiendo enfermo. . .  

 

Conozco el sentimiento. 

 

Pero hay más, esto se pone mucho peor. Cuando tenga algún tiempo extra y realmente quiera ponerse de buen humor, lea lo que la Universidad de la Guerra del Ejército norteamericano (U.S. Army War College) escribió en 1997 con respecto al papel del ejército en el siglo XXI. 

 

 

¿Tiene algo que ver el Peak del Petróleo con la actual legislación como el Acta Patriótica I y el Acta Patriótica II? 

 

Cuando el costo de los alimentos se va al cielo, la única manera de controlar a la población será a través de la institución de un estado policial de estilo fascista. Las Actas Patrióticas I y II y la legislación relacionada son la fundación de ese estado.

 

 

A la luz de la situación energética que estamos enfrentando, ¿Porqué la administración Bush está gastando tanto dinero y recortando servicios como si no existiese el mañana? 

 

Desde su perspectiva, no existe un mañana. 

 

¿Tiene que ver el Peak del petróleo con el plan de Bush para ir a la luna y luego a Marte? 

 

Estamos regresando a la Luna [ :) otro chiste ] y luego a Marte por cuatro razones: 

 

1. Para desarrollar técnicas avanzadas de perforación petrolíferas: 

 

Según el científico de Haliburton, Steve Streich:

 

La tecnología de perforación para la investigación de Marte serán muy útiles para la industria del gas y del petróleo.  La industria del petróleo necesita de una revolucionaria técnica de perforación que permita acceder más rápidamente y a menor costo a las reservas de petróleo. Una misión a Marte presenta la primera oportunidad para desarrollar esas técnicas de perforación y mejorar nuestra habilidad de apoyar las demandas de gas y petróleo en la Tierra.  

 

2. Desarrollar y Desplegar armas en bases espaciales: 

 

Según la Unión de Científicos expertos (Union of Concerned Scientists), el primer prototipo de base espacial armada está  fijado para estar en órbita el año 2007 o 2008 - antes del fin de un segundo período de Bush.  

 

3. Para extraer  "Helio-3"  con la esperanza que pueda ser utilizado como combustible: 

 

Helium 3 es un elemento se encuentra escasamente en la Tierra, pero se encuentra en abundancia en la luna. Investigadores lo ven como fuente perfecta de combustibles: sumamente potente, no genera polución, virtualmente sin ningún derivado radiactivo.   

 

Helio 3 suena fantástico, hasta que averigüe que se necesita un reactor de fusión nuclear para él tenga algún uso.  Incluso después de 40 años de investigación y billones de dólares gastados, nadie ha podido construir tal reactor. 

 

Adicionalmente, económicamente, extraer y transportar Helio 3 de la luna a la tierra es particularmente problemático.  Aun cuando los científicos resolvieran la física de la fusión del Helio 3, "sería económicamente impracticable...  usted tendría trabajar grandes superficies de la luna" según Jim Benson, presidente de SpaceDev en Poway, California. 

 

Además, la implementación del uso del Helio 3 en la Tierra exigiría crear, todavía, muchas tecnologías.  Principalmente entre ellas son los super conductores magnéticos, control y diagnóstico de plasma, equipos mineros robóticos, facilidades para sostener la vida, vehículos de lanzamiento de cohetes, telecomunicaciones, sistemas electrónicos de fuentes de poder etc.  

 

El hecho que la administración Bush está tratando de obtener tal inviable fuente de combustible subraya cuán desesperada está llegando a ser la situación. 

 

4. Para enviar más empleos al extranjero: 

 

Simplemente quería ver si está prestando atención :).
28/06/2006 22:30 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

Vida después del petróleo IV

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Tuvimos problemas de petróleo en los 70 y solucionamos bien ese problema. ¿Porqué debería ser esto diferente? 

 

En 1973 la OPEP detuvo la venta de petróleo a los Estados Unidos en protesta por el apoyo norteamericano a Israel en el Yom Kippur o Guerra de Ramadan en 1973. Esto coincidió con el máximo de producción de petróleo doméstico norteamericano. Sin un suministro de energía barata, la economía norteamericana entraría en una profunda recesión.  

 

En los 70 había otros "balanceadores" que producían petróleo como Venezuela que podía acudir a llenar el déficit del suministro. Una vez que la producción de petróleo mundial alcance el máximo (si es que  aún no lo hizo), no habrá ningún productor balanceador para rellenar el déficit. 

 

En el futuro, comparando la escasez de petróleo de los 70 con el Crash del petróleo del 2005-2050 será semejante a comparar una abolladura de tapabarros con un choque frontal. 

 

Muchas personas han estado prediciendo desde 1920 que nos quedaremos sin petróleo o algo así.  La misma vieja historia..la misma vieja.... . 

 

Permítame reiterar: no nos quedaremos sin petróleo per se, sino, vamos a quedarnos sin petróleo barato. 

 

El hecho que similares predicciones han sido lanzadas en el pasado no significa que las actuales predicciones no tienen mérito. 

 

¿Por qué no he escuchado hablar de ello en las noticias de la noche? 

 

El peak del petróleo ha sido tratado en los medios de comunicación alternativos (alternative media). Si usted presta mucha atención, también ha sido informado en los principales medios de comunicación.  Sin embargo, normalmente se confina a las páginas finales de un periódico o a una parte oscura del sitio web de una agencia informativa.  Por ejemplo, CNN.com editó recientemente un artículo sobre el Peak del Petróleo confirmando allí, que las reservas mundiales de petróleo son 80% menos de lo que previamente se pensaba, que la producción de petróleo mundial alcanzará el máximo dentro de los próximos 5 años y que una vez la producción alcance el máximo, los precios de las gasolinas alcanzarán "niveles desastrosos".   

 

Hay un par de razones por las cuales no ha escuchado más: 

 

1.  75% de los medios de comunicación (todos los periódicos, estaciones de televisión y  radios) son propiedad de 5 compañías. Cada una de estas compañías tiene fuertes inversiones en la industria de energía. Si ellos dijeran públicamente la verdad sobre el Peak del Petróleo, la inversión en la bolsa de valores se secaría, la economía se hundiría, sucedería un caos y el fichero completo de papeles se derrumbaría antes de que nuestros líderes y la élite de la sociedad tengan una oportunidad para afianzar su propio bienestar. 

 

2. Las ramificaciones del Peak del petróleo son tan serias, que es duro para cualquiera, incluso para los periodistas y políticos aceptarlo. Nadie quiere ser llamado un "apocalíptico." Tal como lo averiguó Jimmy Carter en 1980, hacer del fin de la era del petróleo un problema, es suicidio político. 

 

3. El norteamericano medio puede no estar preparado emocionalmente para encarar el Peak del petróleo. Es una condena a muerte literal de mucha de nuestra población así como una condena a muerte figurativa al American way of life de uso intenso de energía. Cuando sea enfrentado con tales noticias, la mayoría de las personas escogerá  "matar al mensajero."

 

¿Piensa usted que las personas despertarán a tiempo para evitar o por lo menos suavizar la hecatombe? 

 

Espero que si, pero no estoy apostando a ello. 

 

Según escritor George Monbiot,, "La única respuesta racional para impedir el inminente fin de la era del petróleo y la amenaza del calentamiento global es rediseñar nuestras ciudades, nuestros cultivos y nuestras vidas. Pero esto no puede pasar sin una presión política masiva y nuestro problema es que nadie ha protestado alguna vez pidiendo austeridad." 

 

 

¿Tienes algo que ver esto con las Guerras en Irak y Afganistán? 

 

George Bush, Dick Cheney, Condi Rice y Donald Rumsfeld todos ellos son ex ejecutivos de las grandes compañías de petróleo.  Ellos han sabido sobre el peak del petróleo durante décadas. 

 

En el contexto del Peak del Petróleo, las guerras en el Medio Oriente no son guerras por codicia. Más bien, son guerras de supervivencia. [¡Supervivencia de la codicia! AW]   

 

Puede esperarse que EE.UU. invada Siria, Irán y Arabia Saudita dentro de los próximos 2 a 5 años. Cuando usted ve las noticias, ya puede notar que las indirectas están dejándose caer.  "Irán tiene armas de destrucción masiva" o "Siria no está cooperando con la guerra al terrorismo" o "Arabia Saudita está apoyando el terrorismo". "La guerra al terrorismo durará décadas."  La fase se está ajustando de tal manera que el público norteamericano acepte estas futuras invasiones. 

 

(En una nota relacionada, si desea aprender más sobre la verdad con respecto a sept-11, verifique mi otro sitio www.warisaracket.net, o la asombrosa hoja informativa de Michael Ruppert en: www.fromthewilderness.com)

 

¿Qué va a pasar cuándo la recientemente industrializada China decida que no está bien la pequeña cantidad de petróleo barato que  EEUU le deja? 

 

Será la Tercera Guerra Mundial. 

 

¿Qué pasa con los otros países "Occidentales?"  ¿No necesitan también petróleo? 

 

Ningún país está seguro. Por ejemplo, varios altos funcionarios de la Administración de Bush están presionando por un plan para obligar a las naciones a  "escoger entre Paris o Washington." 

 

Del mismo modo, Canadá es obligado por el NAFTA a vender el 60% de su gas natural a EE.UU. Cuando Canadá comience a experimentar la escasez de energía, ellos pueden buscar cambiar las condiciones de esa ley. EE.UU. no parece dispuesto a permitirlo. 

 

Bueno, por lo menos no tenemos que preocuparnos de Rusia ¿No es así? 

 

En octubre, Presidente Putín llamó a EE.UU. un "estado malvado" y Rusia se reservaba el derecho para un ataque nuclear unilateral contra EE.UU.  La razón: EE.UU. no sólo está monopolizando a los proveedores de petróleo de Rusia, también está comprando las compañías petroleras rusas. 

 

¿Se olvida usted de Corea del Norte? 

 

Oh sí, ellos también. 

 

 

¿Guerra con Irak, Afganistán, Irán, Siria, Arabia Saudita, China, Francia, Rusia  y Corea?  ¿No requerirá esto una reinstitución del reclutamiento obligatorio? 

 

George Bush aprobó recientemente un masivo aumento para el presupuesto del Servicio Selectivo del año 2005.  El Servicio Selectivo está sufriendo actualmente una masiva reestructuración y se ha dicho que necesita estar listo para informar al presidente en junio del 2005.  Esto significa que usted puede esperar un reinstalación del reclutamiento militar obligatorio poco tiempo después. 

 

Un proceso que los militares llaman "Detengan las Pérdidas", también conocido como  "reclutamiento obligatorio soterrado”, "Draft Creep" está siendo llevado a cabo ya durante algún tiempo.  

 

Esencialmente, cada hombre joven ha sido destinado como soldado para las guerras futuras por el petróleo.

 

Tengo un hijo. ¿Cómo lo mantengo alejado de ser reclutado?   

 

Verifique http://www.objector.org/

 

Gracias a Dios soy una mujer. Por lo menos no tengo que preocuparme de ser reclutada. 

 

No tan rápido.  Si usted es mujer y trabaja en el campo médico, usted puede estar sujeta al Sistema de Cuidados de la Salud del Personal (Health Care Personnel Delivery System, ), bien conocido como reclutamiento médico. 

 

Según Lewis Brodsky, director suplente del Sistema de Servicio Militar Selectivo, "Vamos a elevar ese tipo de reclutamiento hasta el "nivel de prioridad" 

 

 

¿Qué tipo de armas se están desarrollando para éstas guerras por el petróleo? 

 

En los planes "Reconstruyendo las Defensas de Norteamérica (Rebuilding America’s Defenses), el  secretario de la  Defensa, Paul Wolfowitz explica que  EE.UU. desarrollará "formas avanzadas de guerra biológica que tienen como blancos designados genotipos específicos”.( weapons that target certain ethnic groups.
 

En otros términos, armas cuyos blancos son determinados grupos étnicos. 

 

No se sienta a salvo por ser blanco, Corea del Norte está desarrollando una "bomba étnica  que está dirigida sólo a los blancos. 

 

China está desarrollando armas post-nucleares verdaderamente horrendas que emplean "nano-tecnología molecular. ("molecular nano-technology.") 

 

Pienso que me estoy sintiendo enfermo. . .  

 

Conozco el sentimiento. 

 

Pero hay más, esto se pone mucho peor. Cuando tenga algún tiempo extra y realmente quiera ponerse de buen humor, lea lo que la Universidad de la Guerra del Ejército norteamericano (U.S. Army War College) escribió en 1997 con respecto al papel del ejército en el siglo XXI. 

 

 

¿Tiene algo que ver el Peak del Petróleo con la actual legislación como el Acta Patriótica I y el Acta Patriótica II? 

 

Cuando el costo de los alimentos se va al cielo, la única manera de controlar a la población será a través de la institución de un estado policial de estilo fascista. Las Actas Patrióticas I y II y la legislación relacionada son la fundación de ese estado.

 

 

A la luz de la situación energética que estamos enfrentando, ¿Porqué la administración Bush está gastando tanto dinero y recortando servicios como si no existiese el mañana? 

 

Desde su perspectiva, no existe un mañana. 

 

¿Tiene que ver el Peak del petróleo con el plan de Bush para ir a la luna y luego a Marte? 

 

Estamos regresando a la Luna [ :) otro chiste ] y luego a Marte por cuatro razones: 

 

1. Para desarrollar técnicas avanzadas de perforación petrolíferas: 

 

Según el científico de Haliburton, Steve Streich:

 

La tecnología de perforación para la investigación de Marte serán muy útiles para la industria del gas y del petróleo.  La industria del petróleo necesita de una revolucionaria técnica de perforación que permita acceder más rápidamente y a menor costo a las reservas de petróleo. Una misión a Marte presenta la primera oportunidad para desarrollar esas técnicas de perforación y mejorar nuestra habilidad de apoyar las demandas de gas y petróleo en la Tierra.  

 

2. Desarrollar y Desplegar armas en bases espaciales: 

 

Según la Unión de Científicos expertos (Union of Concerned Scientists), el primer prototipo de base espacial armada está  fijado para estar en órbita el año 2007 o 2008 - antes del fin de un segundo período de Bush.  

 

3. Para extraer  "Helio-3"  con la esperanza que pueda ser utilizado como combustible: 

 

Helium 3 es un elemento se encuentra escasamente en la Tierra, pero se encuentra en abundancia en la luna. Investigadores lo ven como fuente perfecta de combustibles: sumamente potente, no genera polución, virtualmente sin ningún derivado radiactivo.   

 

Helio 3 suena fantástico, hasta que averigüe que se necesita un reactor de fusión nuclear para él tenga algún uso.  Incluso después de 40 años de investigación y billones de dólares gastados, nadie ha podido construir tal reactor. 

 

Adicionalmente, económicamente, extraer y transportar Helio 3 de la luna a la tierra es particularmente problemático.  Aun cuando los científicos resolvieran la física de la fusión del Helio 3, "sería económicamente impracticable...  usted tendría trabajar grandes superficies de la luna" según Jim Benson, presidente de SpaceDev en Poway, California. 

 

Además, la implementación del uso del Helio 3 en la Tierra exigiría crear, todavía, muchas tecnologías.  Principalmente entre ellas son los super conductores magnéticos, control y diagnóstico de plasma, equipos mineros robóticos, facilidades para sostener la vida, vehículos de lanzamiento de cohetes, telecomunicaciones, sistemas electrónicos de fuentes de poder etc.  

 

El hecho que la administración Bush está tratando de obtener tal inviable fuente de combustible subraya cuán desesperada está llegando a ser la situación. 

 

4. Para enviar más empleos al extranjero: 

 

Simplemente quería ver si está prestando atención :).
28/06/2006 22:28 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

El futuro no es lo que era

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La gordura, que en otros tiempos fue un símbolo de prosperidad y salud, ha degenerado en una enfermedad con dimensiones epidémicas. La OMS calcula que sólo en EE.UU., el 59% de los varones y el 49% están obesos, es decir, gordos patológicos. En el resto del mundo las proporción también es alarmante (salvo en los países asolados por hambrunas provocadas no tanto por desastres naturales como por factores sociopolíticos y económicos. El coste del tratamiento de la obesidad y sus derivados (diabetes, infartos, ciertos cánceres) puede llegar a ser excesivo y poner en jaque los presupuestos sanitarios de algunos países. Por otra parte, el miedo a engordar provoca auténticas neurosis como la anorexia, la bulimia...

Hay un aspecto en la alimentación actual que va más allá del tema de la obesidad; me refiero a la desconexión entre el consumidor de alimentos y la producción y elaboración de los mismos. El occidental medio desconoce el proceso de elaboración y cultivo de lo que come. Es más, si conociese algunos desmanes en la producción de alimentos industriales (de los que las “vacas locas” y demás alertas sanitarias son la punta del iceberg) probablemente se volvería inapetente.

Con la proliferación de platos preparados para microondas, comida rápida y cadenas de restaurantes de baja calidad, es muy probable que el 90% no sepa sobrevivir en caso de emergencia. Y no me refiero a una catástrofe cósmica, sino a emergencias tales como huelgas bestiales, problemas en el suministro y guerras. Por otra parte, el barniz de “civilización” del urbanita es muy fino: recuerdo como durante una huelga de transportes en cierto país, en las tiendas hubo auténticos estraperlistas que arrasaron con el poco género que había en las estanterías condenando a los “tontos” que todavía creían en la educación cívica a comer mendrugos y sardinas rancias. Si la situación se hubiese prolongado más de una semana, los “señores del mercado negro” habrían condenado al hambre a la mayoría de la población.

En el mundo rural (tampoco hay que idealizarlo), hay más trato humano, aunque a veces se convierta en opresivo y endogámico. Por otra parte, incluso si no se habla con su vecino, el campesino puede conseguir alimentos por su propia cuenta en un pedazo de tierra, en el corral, y si las cosas se ponen mal, todavía recuerda los viejos tiempos paleolíticos la escopeta y el lazo guardados en el granero...

Al menos, esto ha sido así en Occidente hasta que el mundo rural se autoextinguió (o más bien fue extinguido) por la mecanización totalitaria y la emigración “voluntaria” a las ciudades. Por otra parte, la televisión y los transportes modernos han colonizado el medio rural con los vicios urbanos (sin tener en contrapartida las ventajas culturales de las ciudades). Aún así, todo hay que decirlo, podemos encontrar todavía en pueblos y campos europeos a auténticos supervivientes profesionales, que ríanse de los Rambos y demás personajillos televisivos tipo “Supervivientes”..

Si “abducimos” por sorpresa a un ciudadano cualquiera de una ciudad occidental y lo dejamos en una zona aislada (no digamos el desierto, la selva o el polo) lejos de cualquier carretera o teléfono, sin más equipaje que la ropa puesta, es muy probable que no durase más de una semana: el que no hubiese fallecido de hambre o de envenenamiento por comer algo en mal estado, habría cogido alguna infección fulminante por el calor o el frío(las defensas bajas por las drogas y el estrés) o habría pillado el tétanos por tropezarse con algún objeto contaminado...o simplemente se habría despeñado en una zona accidentada por falta de sentido de la orientación.

Así de triste y así de real.

Si mañana se cortase la corriente eléctrica por alguna catástrofe desconocida o si algún Fumanchú mundial acaparase el suministro de petróleo a gran escala, las ciudades pronto caerían en el caos. Sin medios de transporte, y sin fuentes de energía, sólo podría cultivarse algún parque y jardines en zonas residenciales (eso si los urbanitas tuviesen rudimentos de horticultura y semillas a mano); la mayoría de la población moriría de inanición en las grandes urbes a varios kilómetros de un campo cultivado; en el mejor de los casos, emigrarían de mala manera a las zonas rurales, donde seguramente los escasos supervivientes de la industrialización (sí, esos “matracos” con boina) se acordarían de décadas de olvido y quizás no les recibiesen con los brazos abiertos...máxime cuando probablemente el lumpenproletariado urbano decidiese que era mejor arrebatar la comida a los que la producen que ponerse a picar todo el día.

Películas como “Mad Max” o “Rescate en Nueva York” dan una pálida idea de lo que puede suponer la decadencia del mundo urbano occidental. Mientras la gente joven de los pueblos sigue emigrando todavía (aunque menos que hace 30 años) a las ciudades bajo confusas y tramposas promesas (“en la ciudad hay buenos trabajos”=ja) y mientras los inmigrantes del lejano mundo rural de otros continentes afluyen a las urbes europeas, el campo espera su venganza pacientemente.

¿Cuándo llegará la “venganza del hombre neolítico” sobre el “ciudadano”? No se puede predecir, pero hay signos bastante interesantes, como cierto movimiento neorrural (por desgracia, todavía apegado al hippismo decorativo o a la cultura urbanita) o el interés de algunas personas urbanas por las tradiciones y los oficios rurales (aunque todavía a un nivel de nostalgia o “etnología naif”). Lo que está claro es que el actual modelo de crecimiento económico sin freno tiene por fuerza un límite claro; el del “stock” mundial todavía sin descubrir de petróleo y demás combustibles fósiles.

Durante la crisis de 1973 el Club de Roma hizo unas profecías apocalípticas sobre el final del mundo industrializado si no se imponía el neomaltusianismo y demás remedios tecnocráticos (no hablemos de revolución, que esta gente eran oligarcas). Con el declive de la OPEP (que no ha llegado a eliminar su poder a día de hoy), la disponibilidad de petróleo más o menos barato (gracias a oportunas invasiones como la de Iraq) y las promesas fáusticas de nuevas energías, parece que se ha pasado del catastrofismo al optimismo ingenuo. Incluso parece que la supuesta “izquierda” da por sentado que el capitalismo (en su actual fase turboliberal y tecnologista) es invulnerable, cuando lo que ocurre es que:

1.-No hay oponentes que puedan amenazarlo a gran escala.

2.-Esconde sus problemas de fondo bajo lo que SCR ha llamado “engañismo”(propaganda a gran escala y distracción por medio de supuestas “emergencias noticiables” como el terrorismo o trivialidades de la prensa rosa).

Cuando éramos niños (estoy hablando de treintañeros, no de viejos jubilados) el año 2000 se imaginaba en forma de colonización de planetas e incluso creación de atmósferas por medios artificiales; los coches volaban, había ciudades submarinas, y la energía de fusión (eólica-solar para los creyentes en el ecologismo estricto) nos habían librado del sucio petróleo y de las terroríficas centrales nucleares de fisión.

Pues bien, estamos en pleno siglo XXI y no hemos visto aún coches que vuelan (salvo en las películas), ni energías revolucionarias a gran escala (se habla del hidrógeno pero su desarrollo es lento y decepcionante) ni colonias espaciales (a pesar de las promesas electorales de Bush, la carrera espacial está muy tocada desde hace dos décadas largas).

Parafraseando a cierto político español (con perdón), “el futuro ya no es lo que era”. Vivimos la venganza del pasado en forma de líderes religiosos iluminados, hambrunas iguales o peores que las medievales en lejanos países (pero que un día pueden llegar hasta aquí), nuevos piratas, ejércitos privados...El corolario a todo esto probablemente sea la “venganza del Neolítico” sobre la revolución industrial. Aunque es un tema que tenemos poco perfilado, podemos asegurar que todo apunta a una profunda decadencia del mundo que conocemos. Esto puede sonar a letanía apocalíptica, pero lo realmente apocalíptico es no prestar atención a los “signos de los tiempos”(en versión laica) y hacer como los patricios romanos, encerrados en su mundo artificial de esclavos y orgías mientras los bárbaros estaban a las puertas de Roma. Los bárbaros de hoy no son los inmigrantes sino el descontrol de una ciencia dominada por el tecnologismo, los integrismos varios (encabezados por el economicismo), el derrumbe del mito de la democracia, el demofascismo rampante en todo Occidente, la desintegración moral y social...

Ante esta perspectiva, caben tres opciones principales, todas problemáticas:

1.      Quedarse quieto esperando que no suceda nada y refugiándose en actitudes escapistas (no es de extrañar tanta secta, tanto fútbol, tantos pasatiempos absurdos a nuestro alrededor). Estos se refugian en el “hedonismo” burgués o en ascetismos sin ningún contacto con la realidad en una fuga provisional e individualista. Lo peor de todo es que aún hay quienes ven contracultural o alternativo todo esto (ya sea la admiración acrítica de culturas no occidentales como los rastafaris, ya sea la práctica del vegetarianismo sectario, o la petición de la legalización de la maría como el colmo de la radicalidad).

2.      Lamentarse con la pose del conservador nostálgico, no ya del “bucólico” mundo preindustrial, sino de los grandes momentos del siglo XX y de la Modernidad (aquí caben los liberales bondadosos, los residuos de la socialdemocracia...). Pretenden encontrar una salida cuando es ya demasiado tarde para apaños parciales o reformas. Aquí entran también los llamados “ciudadanistas” y “altermundistas”, con sus propuestas de Tasas Tobin y demás ingenierías sociales para pasar el rato mientras la izquierda institucional (o su simulacro) hace el ridículo elección tras elección, o lo que es peor, se contamina de ideas derechistas (Tony Blair es el paradigma de este progre-conservadurismo).

3.      Complacerse en el caos creciente por momentos y ver en ello los síntomas de la revolución futura, el Gran Acontecimiento largo tiempo esperado. Este nihilismo “revolucionario” es el que nutre las esperanzas de la ultraizquierda (entiendo por tal el anarquismo y los restos del naufragio soviético). Sin embargo, hoy más que nunca (aunque suene reaccionario escribirlo) no hay brazos suficientes para llevar a cabo la Gran Hazaña. Entre el escaso porcentaje de personas que quieren “otro mundo” dentro de esta realidad, las actitudes de derrotismo conviven enfrentadas con el conspiracionismo estéril y a su vez con el dogmatismo de propuestas fosilizadas que pudieron tener sentido en el siglo pasado, si acaso...Todo ello con la omnipresencia de un activismo frenético pero sin mucho talento, que se ve reflejado perfectamente en los “happenings” antiglobalización (ya sean payasadas pacifistas o “machadas” violentas).

Malos tiempos para la lírica, pero también para el ensayo teórico y su puesta en práctica antes de la venganza del “homo neoliticus”.
28/06/2006 22:24 Enlace permanente. Tema: Tensión internacional No hay comentarios. Comentar.

PROLOGO a “EL AGRICULTOR AUTOSUFICIENTE”

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(excelente obra de John Seymour sobre la vida en el campo más allá del jipismo y del adosado)

 

Podemos hacer las cosas nosotros mismos o pagar a otras personas para que nos las hagan. Son dos sistemas de abastecimiento que podríamos denominar "sistema de autarquía" y "sistema de organización", respectivamente. El primero tiende a crear hombres y mujeres independientes; el segundo supone hombres y mujeres integrados en una organización. Todas las comunidades existentes se basan en una mezcla de ambos sistemas; pero la pro­porción de uno y de otro son diversas.

En el mundo moderno, durante los últimos cien años aproximadamente. se ha producido un cambio enorme y único en la historia: de la autarquía a la organización. A consecuencia de esto, las personas se vuelven cada vez menos autosuficientes y más dependientes. Pueden afirmar que tienen niveles de educación más altos que cual­quier generación pasada; pero lo cierto es que no pueden hacer nada sin ayuda de otros. Dependen completa­mente de vastas y complejas organizaciones, de máquinas fabulosas, de ingresos monetarios cada vez mayores. ¿Qué ocurre cuando sobreviene el paro, la avería mecánica, las huelgas, el desempleo? ¿Proporciona el Estado todo lo necesario? En unos casos, sí; en otros, no. Muchas personas quedan atrapadas en la red de seguridad; y ¿qué ocurre entonces? Pues que sufren, se desaniman y hasta se desesperan. ¿Por qué no pueden ayudarse a sí mismas? En general, la respuesta es evidente: no saben cómo, nunca lo han intentado, no sabrían siquiera por dónde empezar.

John Seymour puede decimos cómo ayudamos a nosotros mismos, y en este Iibro así lo hace; es uno de los grandes precursores del autoabastecimiento. El precursor no debe ser imitado,’ sino que  hay que aprender de él. ¿Debemos hacer todo lo que John Seymour ha hecho y hace? Desde luego que no. El auto abastecimiento absoluto es algo tan desequilibrado y, en última instancia, tan absurdo, como la organización absoluta. Los precurso­res nos indican lo que se puede hacer; pero a cada uno de nosotros corresponde decidir lo que se debe hacer, esto es, lo que debemos hacer para devolver un cierto equilibrio a nuestra existencia.

¿Debe uno tratar de cultivar todas las plantas alimenticias necesarias para sí y su familia? Si intentase hacer tal cosa, probablemente haría poco más. ¿Y todas las demás cosas que hacen falta? ¿Hay que ser aprendiz de todo y maestro de nada? En la mayoría de los oficios..resultaría totalmente inepto, sumamente ineficaz. Ahora bien.¿i se intentan hacer algunas con entusiasmo y en provecho propio-, ¡qué diversión,.qué alegría, qué liberación de toda sensación de dependencia absoluta. Y acaso más importante:

¡Qué formación tan genuina de la personalidad! Hay que estar al corriente de los procesos reales de creación. La innata creatividad del hombre no es algo trivial o accidental; si la olvidamos o subestimamos se vuelve fuente de .angustia que puede destruir la persona y todas sus relaciones humanas, y que, a escala colectiva, puede destruir -o, mejor dicho, destruye inevitablemente-la sociedad.

y a la inversa, no hay nada capaz de detener el florecimiento de una sociedad que consiga dar rienda suelta a la creatividad de sus miembros. No puede ordenarse y organizarse esto desde la cima del poder; no podemos encomendar al gobierno, sino a nosotros mismos, el establecimiento de tal estado de cosas. Ninguno de nosotros debería, por otra parte, seguir "esperando a Godot", porque Godot nunca llega. Es interesante el pensar en todos los "Godots" que la humanidad contemporánea aguarda: este o aquel fantástico adelanto técnico; los nuevos y colosales descubrimientos de yacimientos de petróleo y de gas; una automatización tal que nadie, o casi nadie, tenga que mover un dedo nunca más; planes gubernamentales que resuelvan todos los problemas de una vez para siempre; empresas multinacionales que efectúen grandes inversiones en las más recientes y mejores tecnologías; o, simplemente, "el próximo auge económico".

Nunca se ha visto a John Seymour "esperando a Godot". Inherente al autoabastecimiento es el afán de em­pezar ya, sin esperar a que algo ocurra.

La tecnología en que se apoya el autoabastecimiento de John Seymour es todavía muy rudimentaria; pero puede, evidentemente, perfeccionarse. Cuanto mayor sea el número de sus adeptos más rápido será su ritmo de perfeccionamiento, es decir, de creación de técnicas destinadas a lograr el abastecimiento de uno mismo, la satis­facción en el trabajo, la creatividad y, por ende, la buena vida. Este libro es un importante paso en este sentido y yo lo recomiendo al lector con sumo agrado.

 
DR. E.F. SCHUMACHER
28/06/2006 22:21 Enlace permanente. Tema: Varios Hay 6 comentarios.

30/06/2006

Agricultura biológica en Zaragoza

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Ayer un posindustrial en ciernes acudió a una conferencia en la que se presentaba la asociación AGRIECO en su versión 2006. No fue todo lo "magnífico" que esperábamos (la distribución y logística es algo penosa, por ejemplo), pero nadie es perfecto y además esto de la agroecología está empezando aún por aquí,  como quien dice. Para quien le interese:

- Por una cantidad al mes (50 euros) hay derecho a obtener toda clase de prodcutos de la huerta y del campo una vez a la semana.

-Se puede visitar la finca.

-Hay cursos de vez en cuando de agricultura.

 

AGRIECO
Ramón y Cajal, 49
Tél. 976- 100024
50172 ALFAJARÍN (Zaragoza)

Preguntar o enviar correo a nombre de Alberto. No tienen email ni web.

30/06/2006 18:52 Enlace permanente. Tema: Varios Hay 6 comentarios.

Sectas en “el fin del mundo”

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Cuando empiecen a ponerse las cosas feas de verdad, habrá quien se aproveche de los incautos.

 

El rebote del  nihilismo y del hedonismo va a ser brutal; la reacción está empezando, desde la ofensiva vaticana, hasta la pseudo-alternativa de los Códigos da Vinci.

En el contexto nihilista en el que están inmersas las sociedades modernas nada tiene de extraño el aumento de la frustración y, como consecuencia, del número de personas que vuelven sus ojos hacia lo religioso, o para ser más exactos, hacia lo prodigioso, defraudadas por no haber logrado acceder a la felicidad que el paraíso consumista parecía ofrecerles. Sería equivocado, sin embargo, calificar de espiritual la naturaleza de este impulso, puesto que no siempre lo es. Muy al contrario, el objetivo en muchos casos no suele ser otro que alcanzar por conductos no convencionales la riqueza y el éxito hasta entonces esquivos, recurriendo para ello a la vía sobrenatural. Si hay más pobreza y privaciones en el futuro, junto con desastres “naturales” más frecuentes y caos social, ya podemos imaginar lo que medrarán.

(...), lo que buscan en la actualidad buena parte de las personas que acuden a los consultorios de videntes y magos, o se adscriben a algún nuevo culto, no es otra cosa que resolver sus problemas materiales, es decir, alcanzar la dicha aquí y ahora, y casi siempre, además, a través de los medios usuales establecidos al efecto: el dinero, el éxito y el poder. Su supuesta religiosidad obedece a razones predominantemente utilitarias, y tiene muy poco de afán trascendente. Esto es especialmente habitual en los adultos, aunque entre los más jóvenes sí pueda advertirse con más frecuencia una búsqueda sincera de lo que el mundo moderno no les ofrece.

Así están y, previsiblemente, así continuarán las cosas mientras la bonanza económica perdure. Todo apunta, sin embargo, a que el deterioro de la propia situación material que ya se observa proseguirá su curso, e incluso de manera acelerada a poco que algún percance lo propicie, en cuyo caso las actuales circunstancias experimentarían un notable cambio. Pues en coyunturas de grave incertidumbre, en las que todo parece tambalearse, el sentimiento religioso, como todos los de elevada naturaleza, suele ser la apariencia bajo la que se manifiestan realidades muy distintas, como la desesperación o el miedo, lo que hace que tales situaciones sean especialmente idóneas para los manipuladores. Es probable que en un futuro de colapso económico el integrismo cristiano y las sectas de pirados hagan su agosto en la podrida Europa, hasta el punto de que los islamistas barbudos parezcan colegialas en un patio de recreo.

 

Tras esta breve. introducción, vamos al análisis de los distintos cultos y sectas que se encuadran en este fenómeno, al que muy bien podría calificarse como espiritualidad de consumo.

Lo primero que conviene matizar al hablar de los grupos sectarios es que, siendo su objetivo inmediato siempre el mismo, existen connotaciones que distancian a algunos de ellos de los demás. En efecto, aunque la obtención de dinero constituya el denominador común, no todas otorgan el mismo destino a sus ingresos. Así, mientras que en una mayoría de casos el dinero únicamente supone para sus dirigentes un medio de acceso a un alto nivel socio-económico, en algunos otros sólo es el trampolín para alcanzar metas aun más ambiciosas que se resumen en una palabra: poder.

(...)será preciso detenerse con especial atención en la sociedad norteamericana, donde han surgido muchos de ellos y donde se manifiestan con mayor intensidad que en ninguna otra parte (y no por casualidad).

Un primer bloque, el más numeroso y arraigado en aquel país, lo constituyen las iglesias de los cristianos re-nacidos, tam­bién conocidas como iglesias del vídeo y de la televisión, por ser éstos los medios a través de los cuales han alcanzado una difusión espectacular. Sus adeptos suelen ser personas de economía modesta, cuyos objetivos se cifran en alcanzar el bienestar y el éxito material por la vía del prodigio sobrenatural.

Al igual que en las corrientes protestantes clásicas, el mensaje de este tipo de sectas se corresponde con lo que ha dado en denominarse el evangelio de la riqueza, en virtud del cual el bienestar físico y el triunfo económico son dones que Dios concede a sus elegidos. Concepto que constituye, a todas luces, una flagrante falsificación del cristianismo, aunque todavía veremos otras aún mayores. En consonancia con esta mentalidad, los dirigentes del protestantismo evangélico no se recatan en llevar una vida ostentosa, que es tolerada e incluso bien vista por sus fieles, quienes, al fin y al cabo, aspiran a lo mismo. Más aún, la mayoría de ellos piensan que si sus pastores no vivieran mejor que el ciudadano medio .es que algo marchaba mal. Nada seduce más a quienes buscan el éxito material que el propio éxito. El líder ha de ser, por lo tanto, un triunfador, pues sólo quien triunfa en su vida puede indicar a los demás el camino a seguir.

Como consecuencia de todo lo dicho, las prédicas y los sermones de estos farsantes de la fe están plagadas de historias que dan cuenta de cómo individuos salidos de la nada se han enriquecido gracias a su firme creencia en Dios.[Lo que no entiendo es cómo Larry Flint y otros notorios ateos están también forrados]

 Para imitarlos y recorrer, el mismo camino, Jerry Fallwell, cabecilla de una de estas iglesias, pide a sus seguidores que entreguen el 10% de sus ingresos, afirmando que "Cristo no ocupa el corazón de un hombre hasta que no tiene su cartera". Nada más oportuno que recordar aquí ese conocido aserto según el cual "los romanoshicieron del cristianismo una buena religión, los alemanes una buena teología, y los americanos un buen negocio".

 


Como es fácil de suponer, cuanto mayores sean los poderes de un predicador, mayores serán también sus beneficios. Las curaciones milagrosas juegan, por ello, un importante papel en este lucrativo negocio, y ningún medio mas idóneo para obrar milagros fraudulentos que la televisión. Gracias a ella, los predicadores de las ondas ya no tienen que recurrir a trucos de prestidigitación, como se ven obligados a hacer los que actúan en público. Así, mientras invoca la ayuda de Jesús para resolver los problemas financieros o físicos de sus fieles, lo que es común en los espectáculos evangélicos, el pastor suele recibir "la revelación", y empieza a ver cómo se curan distintas dolencias o se resuelven determinadas dificultades económicas a lo ancho de todo el país. Dado que los programas de este tipo son vistos por millones de personas, nada tiene de raro que alguna de ellas mejore de sus dolencias o resuelva sus apuros monetarios coincidiendo más o menos con el programa de turno. Su agradecida reacción será llamar a la emisora para contar el "milagro", que el equipo comercial del predicador se encargará de divulgar oportunamente. Aunque parezca inaudito, estos fraudes son posibles; basta para ello con que haya, de un lado, un osado sin escrúpulos, y de otro, un montón de personas con el obsesivo deseo de mejorar sus condiciones materiales.

Un segundo grupo de este entramado pseudoreligioso estaría integrado por un cúmulo de sectas cuya inspiración proviene de la más variada gama doctrinal. Figuran entre ellas algunas escuelas dedicadas a la práctica de diversas técnicas de control mental, que han evolucionado hasta convertirse en movimientos casi religiosos, como es el caso de la Cienciología. Pese a su gran diversidad, lo que todas tienen en común, además de constituir un lucrativo negocio para sus dirigentes, es un enorme potencial destructivo, cuyas consecuencias inmediatas sufren los infortunados que caen eh sus redes. Ya no sólo se trata de que les estafen, como en el caso de las iglesias evangélicas, sino de algo mucho peor. Y es que no solamente son explotados hasta extremos rayanos en la esclavitud, sino aniquilados como personas y convertidos en autómatas mediante técnicas muy precisas de lavado de cerebro. Y como telón de fondo, al margen de las circunstancias subjetivas propias de cada caso, la misma causa originaria de siempre: el inmenso absurdo de un sistema de vida que no genera sino alienación, desesperación y extravío.

Los nIños de Dios, Hare Krishna, la Misión de la Luz Divina, Bhagwan Rajneesh y el Movimiento Moon son algunas de las sectas más relevantes de este grupo. Aunque no podremos detenernos en el estudio detallado de las peculiaridades de cada una, sí convendrá dedicar algunas líneas a la citada en último lugar, el Movimiento Moon, no sólo en razón de la envergadura que ha adquirido, sino fundamentalmente por la especial naturaleza de su ideología.

Fundado por el coreano Sun Myung Moon, su doctrina proclama ua especie de sincretismo en el qu se entremezclan @l cristianismo, el budismo, el hinduismo y un conglomerado de conceptos espiritistas y ocultistas, raZón por la que también se autodenomina Iglesia de la Unificación. Para llevar a cabo una aproximación a los conceptos de esta secta, nada mejor que acudir al propio manual de su doctrina, que, entre otras cosas, dice: "los cristianos creen que el Mesías debe ser pobre y humilde, pero él no vino para eso. El Mesías debe ser el más rico. Sólamente él está capacitado para tener el dominio de todas las cosas. De lo contrario, ni Dios ni el Mesías pueden ser felices".

Por si lo anterior fuera poco, la doctrina Moon considera que Jesucristo, pobre, perseguido y finalmente crucificado, fracasó en su misión, motivo por el cual preconiza un nuevo advenimiento mesiánico, asegurándose, eso sí, de que esta vez se vea coronado por el éxito. Los métodos y medios a emplear poco importan cuando se persigue tan elevada causa.

De manera que la muerte redentora de Jesucristo constituye, para la ideología Moon, el fracaso de Dios; fracaso que el fundador de la secta y sus acólitos pretenden subsanar levanfando un inmenso imperio económico que sirva, a su vez, de trampolín para alcanzar el poder, lo que evitará que Dios fracase de nuevo. Tal es su concepto de la grandeza y omnipotencia divina. Lógicamente, la pregunta obligada es: ¿quién, que no sea un demente o un desalmado, puede concebir que Dios necesite el dinero de los hombres, sus turbios manejos y el poder así conseguido para imponerse sobre el Mal?

Los miembros gregarios de esta secta invierten bastante más tiempo en incrementar la fortuna del reverendo Moon que enrezar o meditar. Sus agotadoras jornadas comerciales (entre 12 y16 horas diarias) y las tasas de ventas que se les exigen en nada envidian a las de los más agresivos vendedores profesionales. Al objeto de mejorar su eficacia, se les inculca la práctica del "engaño celestial", consistente en asegurar cuando venden o piden que el dinero será destinado a obras de caridad, lo que ayuda a ablandar el corazón de sus clientes. La obsesiva búsqueda de dinero para incrementar su poder la justifican los dirigentes de la secta afirmando que así preparan el advenimiento del nuevo mesías; la mejor forma de hacerlo, dicen, "es utilizar el dinero de Satán para construir el reino de los cielos". Sostienen, por último, que la victoria final del reverendo Moon se producirá por la lucha ideológica o, si es preciso, por la violencia, ya que los que no se sometan voluntariamente sufrirán el azote del napalm y del arma nuclear. Hay materia abundante para proseguir, pero no parece que sean necesarias más explicaciones.

Para terminar, un tercer grupo lo componen una pléyade de corrientes mentales, filosóficas y religiosas que conforman la espiritualidad de lo que ha dado en llamarse New Age (Nueva Era). Se trata de decenas de cultos y movimientos esotéricos, ocultistas y neo-gnósticos contenidos, pese a su disparidad, en un espacio ideológico común. Su mensaje, fuertemente impregnado por las doctrinas orientales Cinduismo, taoísmo, budismo), va especial­mente dirigido a aquellas personas que no encuentran satisfacción en las religiones tradicionales de Occidente, a las que responsabilizan d la situación actual.

El movimiento. Nueva Era, que nació,

 como no podía ser de otra forma, en los Estados Unidos (concretamente, en Nuevo Méjico) no supone otra cosa que una traslación de la mentalidad post-moderna al terreno espiritual. El tipo de personas que frecuentan estos círculos

raramente buscan una fórmula milagrosa para lograr el éxito socio-económico (comó ocurre en otras sectas) por la sencilla razón de que la mayor parte de ellas ya lo han conseguido. Estas corrientes, mucho más elitistas y minoritarias que las anteriores, se nutren principalmente de gentes acomodadas. A ellas acuden yuppies, profesionales del espectáculo y del mundo artístico, intelectuales vanguardistas, personas adineradas y, en general, la burguesía postmoderna, que descontenta y de vuelta ya de los placeres materiales, busca una nueva vía de satisfacción más allá de lo estríctamente sensorial.

 

La base filosófica de este neoespiritualismo es profundamente individualista. Cada cual debe aplicarse la doctrina que más le convenga. Los expertos en New Age aseguran que las propuestas espirituales se irán multiplicando en los próximos decenios, todo ello muy acorde con la dispersión característica de estos tiempos. Se trata de encontrar la felicidad individual dentro de uno mismo, pero de una manera muy concreta, presente y terrenal, aunque todo se esté desmoronando alrededor. Se trata, en suma, de una modalidad adulterada de las ya muy desvirtuadas doctrinas orien­tales, cuyo proceso de desfiguración se completa al trasladarlas a la mentalidad predominante en la actualidad. Como en breve veremos al reproducir el pensamiento y las prácticas de sus más destacadas figuras, la pseudoespiritualidad de la Nueva Era consiste, salvo contadas excepciones, en una especie de panteísmo hedonista que rinde culto a la vida biológica como un fin en sí misma, y no en razón de su trascendencia metafísica. Nótese el enorme parecido entre la New Age ocultista y la hipótesis Gaia de Lovelock, ese ecologista tronado defensor de la energía nuclear.

De todos modos parece que con la creciente crisis político económica y sobre todo tras el 11S la New Age está perdiendo mucho fuelle, mientras que las sectas cristianas se han crecido.

Luego están los neopaganos en Europa del Norte sobre todo. En principio, no tiene nada malo vestirse de vikingo y hacer rituales folclóricos para el que gusten esas cosas, pero el problema es que el asunto puede derivar en ocasiones hacia movidas ideológicas, ejem...problemáticas. La fuerte inclinación hacia las doctrinas orientales se acompaña en Europa de una fiebre esnobista por revitalizar ciertas tradiciones paganas, en las que las fuerzas de la naturaleza son objeto de adoración. Con estos cultos ha florecido igualmente el politeísmo, lo que constituye una prueba más de la dispersión y regresión características de la época moderna, patentes en este ámbito como en todos los demás. En los peores casos, hay una creciente moda por lo satánico que desborda los tradicionales grupúsculos necrománticos. O directamente se va a lo neonazi con ropajes esoteristas (o al nazi-satánico-pagano-esoterismo!). Huelga decir lo que pueden hacer estos dementes en momentos de crisis general.

No entramos en lo que es el submundo de las sociedades secretas porque no es el tema de esta web, y porque su estudio está muy mediatizado por paranoias políticas (la derecha acusa a sociedades secretas “izquierdistas” y la izquierda sólo señala a las de “derechas”, aunque todo grupo en la sombra sólo tiene una ideología: el poder sin apariencia de tal). Recomendamos un entretenido libro llamado “Las sociedades secretas en la cita del Apocalipsis” de Jean Robin; para quien aguante términos en lenguas muertas y demás.

A diferencia de tenebrosas conspiraciones, hay un grupo de poder fáctico que se exhibe a la luz del día. Tiene su sede en Roma; muchos de sus enterradores han caído antes que  este “imperio romano” a su manera. En efecto, la Iglesia católica parece un titanic en perpetuo naufragio, que nunca termina de hundirse. Es evidente que la Iglesia Católica (y en mayor medida aún casi todas las iglesias surgidas de la reforma protestante) ha vulnerado la esencia del

mensaje evangélico que sale en la biblia (haya sucedido tal cual se cuenta o no la vida de Jesús), tirándose piedras al propio tejado. Ahí está su abyecta alianza con los poderes económicos y políticos, alianza que ha hecho de la religión un instrumento de opresión, cuando su finalidad original era exactamente la contraria.

(...) Por sus chanchullos, no puede extrañar el descrédito actual de la Iglesia Católica y, por extensión, de lo que ésta representa, lo que es mucho más lamentable. Aunque no existiesen intereses anticristianos en gran parte de la sociedad actual, la propia Iglesia se haría propaganda negativa con su práctica cotidiana. Y no me refiero a los casos de pederastia, que haberlos haylos, sino a su doble rasero en cuanto toca los temas económico-sociales.

Por el momento, la connivencia a la que antes aludíamos llega a tales extremos que a veces resulta complicado saber si la jerarquía vaticana simplemente colabora con el Sistema o, más allá de eso, forma parte del mismo. De dilucidar tal cosa será de que nos ocuparemos a continuación, aportando al efecto los datos necesarios para que cada cual extraiga sus propias conclusiones.

A veces parece que el Vaticano es un poder más del sistema, en cuanto a que se ha visto metido en el gran casino global (el caso Gescartera, vgr.), pero este análisis, casi siempre hecho por la izquierda anticlerical, no está tan claro como parece. Más parece que el Vaticano juega siempre a dos cartas, con un plan A visible (arrimarse al más fuerte de la actualidad) y un plan B en la manga (el recambio por si acaso). Antes de la II Guerra Mundial, Pío XI condenó explícitamente el nazismo (Mit breneder sorge), pero tenía buenas relaciones con Mussolini (aliado de Hitler). Pío XII aparentemente hizo buenas migas con los nazis, pero probablemente fue para salvar el pellejo de los polacos (esto no es nada heroico, pero aclara bastante el fondo de la política vaticana). Durante la Guerra Fría, el Vaticano mantiene el anticomunismo, pero la excomunión de Pío XII a la izquierda no impide después que Juan XXIII se acerque a sectores progresistas...Y así hasta llegar a Juan Pablo II, campeón del anticomunismo pero que se permite alguna crítica bajo mano al capitalismo (sin mucha bulla), como desmarcándose. Si mañana llega un nuevo totalitarismo o se colapsa el sistema, es probable que saquen del baúl de los recuerdos a Tomás de Aquino y todo lo medieval...Atención a Benedicto XVI.

Reducida la práctica religiosa a una serie de convencionalismos rutinarios, en nada se diferencian por su comportamiento y mentalidad la inmensa mayoría de quienes se dicen creyentes de los que no lo son. De hecho, el creyente habitual suele ser un individuo sustentado en un dios a su  medida que le exime de hacer el bien a cambio de una fe de conveniencia y algún que otro acto devoto. Actos devotos convertidos en un show exhibicionista, como sucede con la romería del Rocío, a la que van reconocidas fulanas y fantoches de la prensa rosa para salir en las revistas. O el caso de la procesión del Pilar de Zaragoza, en la que el personal en gran parte parece ir a una fiesta de disfraces, mientras pega gritos habla con el teléfono móvil y fuma sin parar

en tan piadoso acto mariano.

Por lo demás, quien desde la izquierda vea estos síntomas como señales del próximo hundimiento de la religión debería ser más perspicaz y percatarse que en el país de los ciegos el tuerto es rey. En la situación actual, el catolicismo y la religión en general es el tuerto; ha perdido mucho poder, pero sigue teniendo fuerza, y por lo demás en cuanto venga una crisis económica fuerte va a volver a la carga. Los ciegos son el resto de movimientos sociales, sean sindicatos, partidos, etc, cuya capacidad de convocatoria e influencia real son mucho menores de lo que se piensan.

Para cerrar esta ceremonia de la confusión, la Conferencia Episcopal española habla de persecución religiosa en cuanto se toca el tema de la religión en los colegios. Realmente, más parece que la progresía y el gobierno PSOE sean los perseguidos por una Iglesia que ya tira la piedra sin esconder la mano.

 
 

 
 

Indicios comunes a todas las sociedades en decadencia

 

1.      Erotismo difuso de la sociedad (sexo exhibido más que practicado).

2.      Obsesión por el espectáculo.

3.      Gusto obsesivo por el lujo.

4.      Incremento de los impuestos incesante.

5.      Culto al Estado o a sus jefes.

6.      Desprecio por la religión y las ciencias que no sean prácticas.

7.      Obsesión por el deporte y desprecio al intelecto.

Todo esto lo vemos en Roma imperial, en Bizancio,en la Roma contra la que clama Lutero, en la China de la dinastía manchú, en el mundo actual. Curioso ¿no?
30/06/2006 18:42 Enlace permanente. Tema: Varios No hay comentarios. Comentar.

Estados Unidos en el centro de la crisis mundial

20060630183752-tensiones.jpg

Jorge Beinstein

 

Hacia el final de la década pasada la economía norteamericana solía ser presentada por los medios de comunicación como el mega motor del crecimiento global, el paradigma del capitalismo triunfante donde según los gurús neoliberales se estaba expandiendo de manera vertiginosa una Nueva Economía basada en la alta tecnología y desatando un círculo virtuoso de progreso indefinido. Se nos explicaba que las innovaciones tecnológicas generaban ingresos que incitaban a innovar más lo que a su vez expandía la riqueza, etc. Todo ello expresado en una euforia bursártil sin precedentes (nadie recordaba lo ocurrido en 1929). Clinton ocupaba la Casa Blanca y regalaba simpatía, el caso Lewinsky agregaba una nota de alegría suplementaria a la fiesta de los mercados.

Sin embargo algunos hechos disonantes perturbaban la armonía, en primer lugar el contraste entre el auge consumista y la casi desaparición del ahorro personal. Los ciudadanos del Imperio gastaban todos sus ingresos y contraían deudas porque de manera directa o a través de fondos de inversión o pensión ganaban mucho dinero especulando en la Bolsa. Las empresas, en especial las llamadas tecnológicas veían como día tras día se valorizaban sus acciones lo que les permitía (sobre)invertir y (sobre)endeudarse. Todo eso hacía subir las cotizaciones bursátiles sin mayor vinculación con la rentabilidad real de las firmas.

La burbuja se desinfló en el año 2000, Clinton le dejó su puesto a Bush y se instaló la recesión, además llegó el 11 de septiembre de 2001 marcando el despegue de una era militarista.

No han faltado observadores, en especial del campo progresista, para señalar el antagonismo entre un Bush arbitrario e imperial y un Clinton multilateral, negociador, apegado al juego de las instituciones. Sin embargo Clinton impulsó una descomunal concentración de ingresos, desató la guerra en el corazón de Europa (Yugoslavia) e intensifico el bloqueo y los bombardeos contra Irak que prepararon la invasión posterior. Todo su andamiaje económico se apoyó en la hipertrofia financiera acelerando el ascenso de las mafias que ahora gobiernan a cara descubierta. En realidad el fascismo crispado de Bush, sus delirios imperialistas y la corrupción que lo rodea heredan, exacerban tendencias dominantes durante los años 90. La mutación parasitaria del capitalismo norteamericano y sus consecuencias sociales, políticas y militares se gestó durante mucho tiempo, con la complicidad de demócratas y republicanos, hunde sus raíces en la financierización del capitalismo mundial.

Motores de la crisis

Estados Unidos salió de la recesión hacia fines del 2001 inflando una segunda burbuja financiera, cuya base no fue esta vez la especulación bursátil sino el negocio inmobiliario. Se produjo una nueva concentración de ingresos impulsada por las reducciones fiscales a los ricos, los gastos militares y otras transferencias de recursos públicos a camarillas económicas asociadas al gobierno, entre estas las multinacionales petroleras que orquestaron la invasión a Irak. Dicha reactivación amplió los viejos desequilibrios, generó nuevos y rehabilitó otros que dormían durante la era Clinton. El resultado ha sido una avalancha de problemas que desbordan la capacidad de control del sistema empujándolo la crisis.

El indicador negativo mas visible es el fracaso de la invasión a Irak que asume un doble aspecto. Por una parte constituye un duro golpe para la estrategia estadounidense de control de los recursos petroleros mundiales; la aventura iraquí y la ocupación de Afganistan fueron pensadas por el equipo Bush como implantaciones iniciales que serían luego seguidas por la invasión de Irán y la colonización de las ex repúblicas soviéticas de Asia Central, presionando sobre Rusia y China hasta someterlas completamente. El esquema se empantanó y la posible retirada (derrota) de los invasores de Irak muy probablemente desatará una escalada de movimientos antinorteamericanos desde Medio Oriente pasando por Pakistan y llegando a Filipinas e Indonesia. Los pueblos islámicos (más de 1300 millones de personas) serán la base humana de esas transformaciones.

El otro aspecto, mucho más grave aún, es que el fiasco en Irak desnuda la impotencia del sistema militar estadounidense para ganar rápidamente una guerra colonial contra un país de solo 25 millones de habitantes destruido por una sucesión de guerras (la guerra Irak-Iran, la primera guerra del Golfo, la década larga de bombardeos anglo-norteamericanos). Fracaso del aparato de inteligencia sobrecargado de sofisticación y dólares pero incapaz de procesar eficazmente información, consecuencia del embrutecimiento intelectual de recursos humanos provenientes de una sociedad decadente. Débil moral de combate de tropas regulares y mercenarios (los famosos “contratistas“) que despilfarran armamento y masacran población civil indefensa. Fanfarronería tecnológica acompañada por una logística desmesurada, paralizante, resultado de la carencia de apoyos locales significativos. Se repite así la historia de las declinaciones de imperios y civilizaciones del pasado.

Otro factor de crisis es la acumulación explosiva de desequilibrios. El déficit del comercio exterior viene creciendo desde hace más de una década pero ahora llega a niveles insostenibles (más de 500 mil millones en 2003 seguramente superados este año) debido a un tejido industrial cada día menos competitivo corroído por la dinámica financiera. El déficit fiscal superó este año los 400 mil millones de dólares afectado por el aumento de los gastos militares y las reducciones tributarias a los ricos. Cuyo resultado es una deuda pública que supera los 7,4 billones de dólares, el 67 % del PBI, unos 25 mil dólares por habitante, desde hace 12 meses su ritmo de aumento diario es del orden de los 1700 millones de dólares (2).

La segunda burbuja

Detrás de la expansión de los desequilibrios se encuentra la prosperidad efímera generada por la segunda burbuja financiera centrada en la especulación inmobiliaria. La baja de las tasas de interés hasta llegar al 1% y la multiplicación de incentivos públicos impulsaron una avalancha de prestamos hipotecarios sobre viviendas: los precios de casas y departamentos se fueron a las nubes. Durante la burbuja anterior el aumento de las acciones infló artificialmente la riqueza de las familias (hasta que se pinchó el globo) ahora el alza de los valores inmobiliarios tiene un efecto similar engendrando una ola consumista basada en deudas. Aunque buena parte de estos créditos fueron negociados a tasas ajustables y con deudores con limitada capacidad de pago, lo que hace suponer que la inevitable suba de tasas de interés en el próximo año colocará en situación de insolvencia a una masa considerable de deudores hipotecarios, desatando una cadena de impagos que golpeará al sistema financiero (3), derrumbando los valores inmobiliarios.

La crisis energética

A ello se agrega la crisis energética. A mediados de 2001 la administración Bush publicó su Plan Nacional de Energía, en ese momento Estados Unidos importaba el 53 % del petróleo que consumía y el Plan pronosticaba que para el 2020 esa cifra ascendería al 65%, pero en los primeros nueve meses del 2004 la importación llegó al 65,5 % y casi seguramente en el 2005 alcanzará el 70 % (4). La producción petrolera de Estados Unidos viene cayendo desde comienzos de los años 70 pero fue a mediados de los 1980 cuando la tendencia se aceleró; entre 1986 y 2004 la extracción cayó cerca de un 40 %. Uno de cada cuatro barriles de petróleo vendidos en el mercado internacional es ahora comprado por Estados Unidos que representa solo el 9 % de la producción mundial de petróleo, aunque consume el 25 % de la misma (5). Se trata de un consumidor voraz de los recursos petroleros globales cuya explotación se va acercando al techo a lo que seguirá pronto una trayectoria descendente (6). Ello hace subir los precios del petróleo agravando el déficit comercial norteamericano.

Como señalan los expertos: se acabó el petróleo barato. Pero la culpa no es solo de Estados Unidos sino del conjunto de países superdesarrollados. La Unión Europea (primera importadora mundial) importa el 80 % del petróleo que consume y Japón compra al exterior casi el 100 % de su consumo. Si sumamos a las tres potencias tendremos el 12% de la producción mundial pero el 50 % del consumo y el 62 % de las importaciones internacionales.

Ahora esos países serán seriamente afectados por la carrera de precios petroleros;, subirán sus costos productivos, caerán las ganancias y la inversiones de sus empresas, se desacelerarán o declinarán sus mercados internos, crecerá el desempleo. Y no podrán revertir la situación porque sus estructuras industriales tienen a mediano plazo rigideces tecnológicas insuperables. Los ahorros de energía y la utilización de fuentes alternativas avanzarán pero relativamente poco porque la magnitud de su costo (si pensamos en un reemplazo a gran escala) y el tiempo necesario para dichos cambios son incompatibles con la reproducción concreta de las áreas dominantes del capitalismo mundial hegemonizadas por el cortoplacismo financiero.

La crisis energética no obedece a un desajuste tecnológico corregible, una vez más resulta útil recordar otras decadencias de civilizaciones empujadas hacia abajo por el agotamiento (la superexplotación) de sus recursos naturales, atribuible a su incapacidad práctica, civilizacional, para producir de otra manera, es decir con otras técnicas que permitan suavizar el consumo de esos recursos y/o utilizar otros. Un sistema técnico hegemónico es el resultado productivo de relaciones sociales en un período histórico determinado, dispone de una espacio de maniobra acotado por barreras culturales, intereses económicos, políticos, etc.

¿ Quien empuja a quien ?

Aparentemente Estados Unidos empuja hacia el pantano al conjunto de áreas dominantes del mundo, aunque si profundizamos la reflexión podríamos ver ese proceso de otra manera. La deuda externa total de Norteamérica (la pública más la privada) ronda los 4 billones de dólares, sus principales acreedores son japoneses, chinos y europeos. Estos últimos aceptan dólares y compran bonos del Tesoro estadounidense ayudando así a la superpotencia a cubrir su déficit fiscal y a comprar bienes y servicios al resto del mundo (potenciando su déficit de comercio exterior).También adquieren en la Bolsa acciones de las empresas de Estados Unidos y propiedades en dicho país alentando las especulaciones bursátil e inmobiliaria. ¿ Porque lo hacen ?. Porque necesitan sostener al primer cliente del planeta, si este se hunde se hundirán las exportaciones y las colocaciones de excedentes financieros de dichos países . Japón viene amortiguando desde hace tres lustros una crisis de sobreproducción que no ha podido superar, le sobran mercancías y fondos que sin el mercado norteamericano serían inubicables, no existe en el mundo un comprador de la talla de la superpotencia. La situación de Alemania es parecida, el repliegue estadounidense golpearía al mercado global y en consecuencia a las exportaciones alemanas sin cuya dinámica ese país habría entrado en recesión hace mucho tiempo. Los chinos también alimentan al supercliente, sin sus compras de productos industriales y su absorción de excedentes financieros el modelo de mercado, tal como hoy existe en China, y la elite beneficiaria del mismo entrarían en crisis. Este razonamiento lo podríamos trasladar a otros países de Asia del este.

De todos modos de seguir así esta relación perversa donde los norteamericanos acumulan déficit y deudas mientras los otros acumulan una enorme montaña de papeles destinados a desvalorizarse y donde todos juntos depredan velozmente los recursos petroleros (pilar decisivo de la economía global); la civilización burguesa entrará pronto en una seguidilla de turbulencias y depresiones imposibles de controlar.

Por consiguiente la culpa es compartida, la mundialización del capitalismo coloca a todas las clases dominantes de las potencias en el mismo barco, que también dispone de camarotes de segunda y tercera clase para las burguesías periféricas, atrapadas por la telaraña financiera. Ninguna de ellas puede tomar distancia del desastre, la que sale del juego cae aunque si persiste caerá tarde o temprano arrastrada por la futura depresión global. Esto significa que no existe espacio histórico para potencias de reemplazo del Imperio en decadencia, tampoco lo hay para la autonomización durable de los capitalismos subdesarrollados.

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(1) artículo publicado en "Enfoques Alternativos", n° 27, Buenps Aires, Octubre 2004.

(2) U.S. National Debt Clock, (www.brillig.com/debt_clock)

(3) William Engdahl; “Estados Unidos:¿hacia una recesión en 2005?“, Enfoques Alternativos, número 26, septiembre 3004.

(4) Fernando L. D’Alesandro, “Petróleo:¿punto final?“, La Insignia, septiembre 2004 (http://www.lainsignia.org/).

(5) Agencia Internacional de Energía (www.iea.org) y U.S. Energy Information Administration (http://www.eia.doe.gov/).

(6) Ver el artículo “¿Hacia una crisis energética global?“ en "Enfoques Alternativos" n° 27, Buenos Aires, Octubre 2004.
30/06/2006 18:38 Enlace permanente. Tema: Tensión internacional No hay comentarios. Comentar.

Consejos para el presente y el futuro

20060630183113-preparacion.jpgLA CASA COMO UN ECOSISTEMA

 

La casa propia es el contexto donde vivimos. El contexto nos condiciona., por tanto debe ser tan saludable, ecológica y acogedora como sea posible. La gestión del hogar empieza en su diseño. Las casas y los pisos menos consumidores de recursos, equipados para poder hacer muchas actividades (incluido el trabajo) y autosuficientes contribuirán a la sostenibilidad. A mayor autonomía de la casa, mayor autonomía de las personas que viven. El ecosistema-casa tiene unas entradas de materias y energía (inputs) y también una salidas (outputs). Cuando un ecosistema no produce aquello que necesita, es necesario buscarlo fuera y esto cuesta trabajo, tiempo y dinero y provoca contaminación.

 

Una visión sistemática del hogar nos hace ver que cuantas más cosas entren, más tendremos que salir a buscar los recursos necesarios. Cuando no salen ni entran tantas cosas materiales y lo que entra se aprovecha al máximo, el impacto sobre el medio es menor, ganamos más independencia y tenemos menos necesidad de dinero. Al lado de la puerta de entrada de la casa colocamos una hoja donde vamos apuntando todo lo que entra y todo lo que sale y las cantidades durante una semana. Los materiales y la energía gratuita que llegan al hogar (solar, eólica, hidráulica, etc.) se pueden aprovechar, así como las capacidades de autoproducción.

 

Desde los zumos de fruta y pan hasta productos de limpieza ecológicos, las posibilidades son infinitas. Podemos diseñar los espacios de manera que sean aptos para la producción alimenticia. En la ciudad se pueden aprovechar balcones y terrazas para cultivar alimentos. Muchas variedades de frutales están adaptadas a cultivos en torreta. Utilizando más materias primas y productos frescos a granel, sin envase y locales, mayor es la auto-producción y el porcentaje de residuos degradables aumenta. Cualquier ahorro es un rendimiento (en energía, esfuerzo, trabajo, etc.). Las auditorías ecológicas del hogar ayudan a hacer una evaluación de la sostenibilidad de la casa y del estilo de vida. El propio hogar es como una comunidad donde podemos aplicar los principios de cooperación, diversidad e interdependencia. Las personas que forman el hogar son como un equipo y una de sus tareas importantes es el aprendizaje permanente de todos sus miembros. Una familia es una forma de comunidad y puede funcionar como una totalidad.

 

La elección del tipo de tecnología más apropiada para las personas y la sostenibilidad también es un factor importante. Aplicar el principio de la subsidiaridad en la tecnología supone que todo lo que pueda ser hecho con una tecnología sencilla, barata, no contaminante y poco consumidora de energía y recursos no es necesario que se haga con una tecnología más cara, contaminante, etc. Supone también utilizar la tecnología que se adecue mejor con el nivel de ingresos y necesidades de las personas.

 

HOGARES AHORRADORES DE ENERGÍA

 

“La tecnología ha sustraído a la gente la capacidad de hacerse lo que necesita, y ha eliminado el placer que obtenía de ello, se ha puesto la creatividad en manos de especialistas (...) La maquinaria y el especialista son lujos caros. Con trabajo e imaginación muchas veces se pueden sustituir”.

 

Vadan Shiva (científica y ecologista)

 

Por cada kilowatt-hora que ahorramos, evitamos la emisión de un kilogramo de CO2 a la atmósfera. El impacto de un hogar se suma al impacto de todo el resto. Algunas ideas para hacer un mejor uso son:

 

• Evita el consumo innecesario. La energía tiene un coste, no se puede hacer un mal uso de ella. Es necesario hacer un uso óptimo de la energía, debe ser destinada a propósitos útiles y productivos, sobre todo a cubrir las necesidades básicas. Según Iván Illich, un incremento de la energía consumida crea, a partir de un cierto punto, diferencias sociales. Un exceso de energía en circulación puede ser tan negativo como su falta. Podemos pensar en el ahorro energético al comprar, diseñar o remodelar el hogar. Diseñar la casa de manera que favorezca el bioclimatismo es una buena forma de ahorrar (grandes ventanas orientadas al sur arovechan la insolación, materiales naturales, aislantes, etc.).

 

• Utiliza bombillas de bajo consumo o electrodomésticos ecológicos (no contaminan tanto, duran más tiempo y se pueden reciclar).

 

• Toda energía no metabólica es contaminante (mejor la energía humana que la de la máquina). Algunos electrodomésticos se pueden sustituir por aparatos o procesos manuales.

 

• Utiliza la fuente de energía más idónea para cada caso. El gas tiene un consumo más reducido que la electricidad en las neveras, cocinas y hornos. Es mejor utilizar energías renovables.

 

• Utiliza la energía solar: aparatos con alimentación fotovoltaica (evita el uso de baterías), la cocina solar y la caja de paja para cocinar los alimentos.

 

• Apaga las luces si no las utilizas, aprovecha la luz natural.

 

• Haz un buen uso de los aparatos de aire acondicionado y calefacción. No calientes ni enfríes en exceso.

 

• Apaga la placa de las cocinas eléctricas 10 minutos antes de acabar de cocinar.

 

• Lava la ropa y vajillas en frío. Calentar el agua en estos electrodomésticos consume mucha energía.

 

• No abras a menudo la puerta de la nevera y gradúa bien la temperatura (debe estar entre 3 y 5 grados).

 

• Los secadores de pelo y ropa consumen mucha energía (como mínimo 4 o 5 veces la energía de la nevera).

 

• No abuses de la luz de la escalera ni la del ascensor.

 

• Puedes llevar una cartilla energética personalizada que te ayude a comparar tu consumo con el de otras personas de otros lugares Haz una auditoría energética del hogar.

 

• Desenchufa los electrodomésticos que no uses pero que están en posición de ralentización “Stand-by”. Consumen energía y generan campos electromagnéticos.

 

• Substituye la energía eléctrica y las pilas por la energía solar. Aumenta tu autosuficiencia energética.

 

• Cuida el mantenimiento de las máquinas (si es necesario, podemos llevar fichas de cada máquina para saber lo que hacemos, poner letreros sobre cómo se usan si todo el mundo los toca, etc.).

 

GAS Y CALEFACCIÓN

 

• Cuida el aislamiento. Sella las puertas y ventanas con tiras de gomaespuma.

 

• Coloca el regulador del calentador de agua a 60 grados. Por encima de esta temperatura se pierde energía.

 

• Apaguemos la llama piloto si no utilizamos el calentador (podremos ahorrar un 40% más de gas).

 

• Tapa las cazuelas cuando cocines.

 

• Las alfombras o materiales como el corcho aíslan y reducen el consumo.

 

• Cierra bien la puerta del horno y ábrela lo mínimo.

 

• Pon chapas de metal detrás de los radiadores que están en las paredes que dan al exterior.

 

AGUA:

 

• Piensa como puedes reducir el consumo y reutilizar más.

 

• Llena bien la lavadora y el lavavajillas antes de ponerlos en marcha.

 

• Lava los platos con el grifo apagado. Llenando la pica se ahorran 80 l. de agua cada vez.

 

• Cierra bien los grifos y arregla los que pierden.

 

• Mejor ducharse que bañarse. Pon un atomizador en la ducha y grifos.

 

• Pon un ladrillo en la cisterna del W.C. para reducir el agua que tiramos cada vez. También puedes comprar cisternas de descarga regulable.

 

• Cierra el grifo cada vez que te laves los dientes.

 

• Haz cisternas para recoger el agua de la lluvia, que podemos utilizar para regar el jardín o lavar.

 

• Tapa el desagüe cuando te duches, recoge el agua en palanganas y utilízala para el W.C.

 

• Riega lo que sea imprescindible. Puedes hacer que la humedad permanezca más tiempo regando por la mañana o noche, o poniendo una capa de basura o serrín sobre la tierra (acolchado).

 

• En los comercios se pueden encontrar unos dispositivos para aprovechar el agua de la lluvia., que se ponen en las cañerías del desagüe. Son fáciles de instalar y el agua captada se puede utilizar para muchos usos diferentes: huertos, jardines, consumo humano (con el tratamiento previo), o generación de actividades económicas a pequeñas escala que hagan aumentar el grado de autosuficiencia del sistema: piscicultura, bases de depuración biológica de aguas, etc.
30/06/2006 18:35 Enlace permanente. Tema: Preparación y protección No hay comentarios. Comentar.

El milenarismo nuclear

20060630182734-nuke.jpg

Desde finales de los años cincuenta hasta bien entrados los años sesenta se

empezarán a desarrollar tecnologías de producción nuclear por parte de las diferentes

potencias. El reactor nuclear, como nuevo convertidor de energía, pasará por diferentes

fases experimentales, y cada país se esforzará por perfeccionar sus propuestas, aunque

finalmente los avatares comerciales de cada modelo serán insospechados.

Como se sabe, fueron a finales de los años sesenta los reactores llamados de

"agua ligera" los que invadieron el mercado, imponiéndose a otros programas de

desarrollo que habían s urgido en países como Francia y Gran Bretaña. El reactor de

agua ligera, llamado así porque utiliza agua ligera como moderador de neutrones, en

lugar de recurrir al agua pesada, era el principio motor del submarino nuclear Nautilus

y desde la primera planta de generación de Shippingprt (Pensylvannia), ya mencionada.

Los reactores de agua ligera pueden utilizar agua a presión (Pressed Water Reactor) o

agua en estado de ebullición (Boiling Water Reactor) y podrían ser considerados, con

algunos matices, como los reactores de producción de energía menos complejos. Como

explica Walter Patterson:

"Al final de los años sesenta, iban alcanzando un liderazgo que pronto resultó

prácticamente insuperable. Italia y Japón habían empezado con centrales Magnox

importadas de Gran Bretaña; Suecia y Suiza habían empezado con modelos propios que

se revelaron como un fracaso. Hacia 1970, sin embargo estas cuatro naciones habían

cambiado su trayectoria definitivamente a favor de los reactores de agua ligera, ya

fueran importados o de fabricación propia. En 1970, Francia hizo lo mismo. A pesar de

su primera generación de reactores de gas-grafito, sólo semejante por su potencia a la de

Gran Bretaña, Francia liquidó el linaje de los refrigerados por gas.”

Gran Bretaña había desarrollado sus reactores nucleares Magnox (llamados así

porque el combustible se encuentra encapsulado en una aleación elaborada a partir del

magnesio) en época temprana, en la planta de Calder Hall. Estos reactores eran

refrigerados por gas (normalmente dióxido de carbono, o helio). El reactor Magnox

tenía como objetivo producir plutonio destinado a la bomba, también se convertiría,

como lo expresa Patterson, "en la piedra angular del programa nuclear británico."

Francia había desarrollado el reactor UNGG que utilizaba combustible natural.

Se trataba de un reactor complejo que permitía la recarga de combustible sin necesidad

de pararlo. La eficacia de estos reactores no era menor que la que podían ofrecer los

reactores de agua ligera americanos, s in embargo serían estas los que se impondrían

también en Francia. Como señala Louis Puiseux, el deseo de independencia energética

del estado francés había acabado en la sumisión a la oferta norteamericana. Pero no sólo

se trataba de una poco afortunada elección técnica, forzada por una situación de

mercado, era también otro motivo de frustración para el proyecto gaullista de dicha

independencia. Tal como lo señala Puiseux:

"(...) hay que subrayar que el LWR (reactor de agua ligera) al alimentarse de

uranio enriquecido, que los americanos y los rusos son aún los únicos en el mundo que

pueden producir, se presta a una perpetuación de la dependencia del Estado francés y

de los países (consumidores) hacia aquel que proporciona a la vez la máquina y el

combustible (...)[La Babel nucléaire. Energie et developpement Editions Galilée, 1977]

En fin, las compañías Westinghouse y General Electric impusieron sus reactores

de agua ligera ya a finales de los años sesenta. En España las primeras centrales

construidas se basaban en estos modelos. La central de Almonacid de Zorita, que

empezó a funcionar en 1968 era un reactor de agua ligera a presión (PWR) y la de Santa

María de Garoña, un modelo de agua en ebullición (BWR). Todas las centrales que

estaban en construcción por aquella época obedecían esta pauta, con la excepción de la

planta de Vandellós, que era de tecnología francesa (un modelo GCR, reactor

refrigerado por gas).[ Ver el libro Nuclearizar España de Pedro Costa Morata, Troya 2001, publicado originalmente en 1976.]

En el período en que se estaba desarrollando la tecnología nuclear de "agua

ligera" (entre 1953 y 1965), las preocupaciones se centraron en las reservas de

combustible fisionable. Se estimaba por entonces que las reservas de uranio empezarían

a escasear en torno al año 2000. De ahí la ansiedad surgida alrededor de los reactores

regeneradores ("breeders"). El cenit del uranio no ha llegado a estas alturas de siglo XXI, por la sencilla razón de que la nuclearización no ha sido ni mucho menos completada: no tenemos coches que se muevan con energía eléctrica ni hidrógeno producido por centrales nucleares, tampoco hay buques civiles movidos por reactores atómicos, ni siquiera el 100% de la energía eléctrica de ningún país se produce en centrales electronucleares (Francia se acerca, pero es un caso excepcional). Queda uranio para rato...siempre que no se emprenda de nuevo el proyecto de nuclearización total de la sociedad.

Volviendo al BREEDER:

Como se sabe, el reactor regenerador produce combustible

fisionable, convirtiendo el uranio-238 en plutonio-239. Para lograr esto es preciso que

un neutrón rápido entre en colisión con el uranio-238. Estos átomos a su vez se

convierten en p1utonio:-239:durante la reacción se producen, en teoría, tres nuevos

átomos de plutonio por cada dos átomos que se dividen y son quemados como

combustible. Un reactor regenerador sería pues el convertidor de energía ideal, que

produce más combustible del que consume. El filón  de esta tecnología es que permite la independencia de los yacimientos naturales...y la producción asegurada de bombas atómicas cuando y como se quiera, con los “sobrantes” de material transuránido.

Pero la realidad ha deshinchado las fantasías nucleares al respecto.

Las dificultades técnicas con este tipo de reactores aparecieron enseguida. El

diseño de estos reactores implicaba, corno denunciaron desde entonces los

antinucleares,la posibilidad de producir plutonio en grandes cantidades con vistas a la

fabricación de la bomba, como ya hemos escrito antes: esto empaña la imagen bucólica del proyecto “civil” . Por otro lado, y como se sabe, el plutonio es el elemento

radiactivo más peligroso conocido, debido a su emisión de rayo alfa, cuyo poder de

atacar y penetrar en los tejidos celulares está bien documentada. Más allá de estas

terribles circunstancias, los reactores regeneradores dependen de una gran actividad de

neutrones rápidos, lo que produce una enorme cantidad de calor. Para refrigerar estos

reactores se ha utilizado metal fundido, generalmente sodio líquido. El inconveniente

del sodio es su poder de reacción con el agua y con otros materiales. Una fuga de sodio

en estas condiciones significaría un desastre inmediato. El reactor regenerador Phénix,

de tecnología francesa, sufrió numerosas fugas de sodio líquido hasta que se decidió su

detención.

.El reactor regenerador, cuyo desarrollo está de momento estancado, sigue siendo

no obstante la utopía tecnológica de los estados e instituciones pronucleares. Su

combinación con las nuevas formas de tratamiento de residuos sigue siendo la sempiterna oferta

técnica de los que no renuncian a la empresa nuclear, en tanto no llegue la legendaria energía de fusión.

(continuará)

30/06/2006 18:28 Enlace permanente. Tema: Nuke-nuclear Hay 2 comentarios.

Retos ecológicos(2ª PARTE)

20060630182337-co2.jpgLos críticos de la insostenibilidad de la sociedad industrial sugieren
cambiar la dinámica de ésta supeditándola a los ciclos de la naturaleza y estableciendo estructuras políticas y económicas más representativas y equitativas con una lógica localista/regionalista, sin considerar el elemento que permite su sostenimiento y expansión y los intereses translocales, de hecho, transnacionales, que lo controlan: el petróleo. Las palabras de Víctor Urquidi exponen la visión ’tradicional’ de la sostenibilidad:
 
Lo que antes se presentaba como requisitos del desarrollo a secas, requiere hoy, además, incorporar el objetivo del desarrollo sustentable, definido [...] como un desarrollo equitativo que respete la protección de los recursos naturales y en general del medio ambiente. Puede sintetizarse como un proceso que permita alcanzar variados y complejos resultados:
 
·            La equidad social en el desarrollo mediante un crecimiento de la economía que compense y reduzca las desigualdades históricas, y las creadas por las estrategias inadecuadas e incompletas de los últimos 50 años.
·            La protección del medio ambiente y el hábitat humano mediante un uso de la riqueza natural que privilegie su conservación, y reduzca y controle los efectos contaminantes de la actividad económica, social y tecnológica que practica la especie humana.
·            La economía en el uso de los recursos escasos y en particular de los que, como los principales energéticos de origen fósil, contribuyen a la formación del efecto invernadero y, en consecuencia, al cambio climático a largo plazo; y el reemplazo de los recursos y los procesos emisores de residuos y desechos contaminantes, su reciclaje en los casos en que la tecnología existente y la futura lo permitan, todo ello para evitar en general, al máximo posible, las emisiones de residuos peligrosos o tóxicos, con apoyo en la aplicación de tecnologías "más limpias" o "menos sucias".
·            La organización de la sociedad, a niveles nacional y regional, en un contexto global de cooperación, de tal manera que se asiente la cultura de la sustentabilidad, por medio de políticas públicas de la más elevada prioridad y con la participación de la sociedad civil.

·            La puesta en práctica por los gobiernos, en sus diversas juris-dicciones, y por los sectores empresariales y las organizaciones de la sociedad civil, de mecanismos de consulta y de coordinación para dar vigencia, con visión de largo plazo, a políticas y programas que aseguren los objetivos del desarrollo sustentable.

 

Como complemento a la cita anterior destacaré las palabras de

Roberto Guimarães:

 
Enfrentamos el deterioro de procesos ambientales cruciales que no pueden ser reemplazados simplemente por otros. Elementos como el balance climático, la capa de ozono, la biodiversidad o la capacidad de carga de los ecosistemas trasciende las fronteras del mercado. Éstos no pueden ser sustituidos, a menos que se acepte como solución viable reubicar a la humanidad en otros planetas una vez que sean agotados los ciclos ambientales que mantienen la vida en la Tierra.
 

Los procesos ambientales que sustentan la vida en la Tierra han sido alterados, incluso reemplazados. La perspectiva tradicional de la sostenibilidad no considera la dependencia de la sociedad global del petróleo; se analiza este recurso como contaminante (emisor de CO2), no como el factor esencial de la civilización contemporánea: es el principal recurso energético y la materia prima fundamental en la producción industrial de alimentos. Tampoco discute la capacidad de la especie humana de crear otras formas de vida a partir de la refinación del hidrocarburo: habla (alerta) sobre el poder de autodestrucción, no de autogeneración con independencia del ambiente existente (los proyectos de ’terraformación’ de otros mundos –Marte, asteroides, algunas lunas de los planetas del sistema solar– derivan de esta capacidad recientemente adquirida).

 
Posnaturaleza
 

Con la modernidad la especie humana dejó de ser dependiente de los

procesos naturales. Los discursos que relacionan sostenibilidad y protección de la naturaleza responden a una visión romántica/naturalista, no a la situación actual y al nuevo estado del mundo –un ejemplo de esto es la difusión por grupos ambientalistas del discurso adjudicado al Jefe Seattle–. Ulrich Beck reflexiona sobre la "abolición", "modernización" o "construcción" de la naturaleza, su absorción en un proyecto técnico: la naturaleza se ha convertido en un producto maleable de la sociedad[5]. Fernando Robles habla del "fin de la naturaleza": no existe prácticamente rincón alguno de ésta que no haya sido socializado por la actividad humana. La acción de una naturaleza independiente de la sociedad se ha convertido en una quimera. La naturaleza se ha incorporado de tal manera al movimiento de la humanidad que cada vez que se ejecuta algo en la sociedad irremediablemente se efectúa incorporando a la naturaleza.

Las reservas de la biosfera, parques nacionales, santuarios de la

naturaleza, etc., son museos gigantescos: es permitido ver, no tocar. Los dirigentes de las comunidades indígenas que habitan desiertos, selvas y montañas ven con más resignación que asombro las cámaras que los fotografían: la alternativa para proteger sus lugares sagrados es aparecer en el National Geographic Channel. La Amazonia es circundada por carreteras y la Patagonia reticulada por cercas de alambre. La conservación de la biodiversidad es negocio rentable para la industria farmacéutica y la turística; la protección de determinadas zonas no lo es para la minera: hay millones de dólares en el subsuelo de la Antártida. Terremotos, huracanes, inundaciones... la naturaleza muestra su poder... sin alterar la dinámica económica que permitirá reconstruir, con mayor celeridad según los intereses en juego, las áreas afectadas. Lo que queda de la naturaleza se ha convertido en objeto de lujo o escenografía. ¿Cómo significar esto? ¿Cómo significar territorios donde lo más conveniente es evitar la presencia humana? ¿Cómo significar paisajes sólo ’experimentados’ a través de la televisión? ¿Cómo significar lo ajeno a la cotidianeidad urbana? ¿Cómo significar el nuevo poder tecnológico que permite crear vida? ¿Cómo significar el desprendimiento humano de los ciclos de la biosfera? Posnaturaleza: la reproducción de la vida y del mundo natural depende de la capacidad de reproducción del mundo técnico, la ecosfera supeditada a la tecnosfera, la naturaleza como producto del ingenio humano, del capital y la normatividad. Los dioses dejaron la mitología para residir en bancos y laboratorios.

No pretendo asumir una postura "fin de todas las cosas", refugiarme en el desencanto conservador para descalificar toda sugerencia de movilización política. Al contrario: la falta de políticas económicas, ambientales, sociales y culturales alternativas al orden hegemónico se debe al inadecuado entendimiento de la situación actual.

El ecologismo es sólo una fase en la problematización de la modernidad, no su destino. Desde los años ochenta la capacidad regenerativa de la biosfera ha sido sobrepasada por la demanda humana. La subsistencia de la civilización contemporánea depende del sistema tecnológico que le proporciona los bienes y servicios que antes obtenía de la naturaleza.

Agricultura sostenible
 

Por años se han criticado los daños ambientales y sociales y la ineficiencia energética de la revolución verde, pero no se ha analizado a profundidad el agotamiento de una de sus materias primas esenciales: el fin del petróleo fácilmente disponible obliga a buscar alternativas sostenibles a la agricultura intensiva mecanizada.

La problemática principal de la agricultura sostenible, indica Miguel Altieri, no es lograr el rendimiento máximo, sino una estabilización a largo plazo: desarrollar agroecosistemas en pequeña escala, viables económicamente, diversificados y autosuficientes. El desafío agroecológico se fundamenta en tecnologías adaptadas a ambientes locales y en la eficiencia energética; los componentes básicos del manejo de un agroecosistema sostenible incluyen:

·            Cubierta vegetal como una medida eficaz de conservación del suelo y el agua, lograda mediante el uso de prácticas sin labranza, agricultura basada en el mulchy uso de cultivos de cobertura.
·            Suministro regular de materia orgánica (abono, composta) y el fomento de la actividad biótica del suelo.
·            Mecanismos de reciclaje de nutrientes mediante el uso de rotaciones de cultivos, sistemas combinados de cultivo/ganado, agroforestería y sistemas de cultivos intercalados basados en las leguminosas.
·            Regulación de las plagas, asegurada por el aumento de la actividad de los agentes de control biológico, obtenidos mediante manipula-ciones biodiversas, y la introducción y/o conservación de los ene-migos naturales.
·            Aumento del control biológico de las plagas por medio de la diversi-ficación.
·            Aumento de la capacidad de uso múltiple del paisaje.
·            Producción sostenida de cultivos sin el uso de insumos químicos que degraden el medio ambiente.
 

La agroecología es una ciencia que, a diferencia de la agricultura

moderna, valora el conocimiento de la agricultura ’tradicional’, gran parte del saber agroecológico es fruto del rescate de las técnicas no mecanizadas empleadas por los campesinos, estrategias de cultivo transmitidas oralmente y en la práctica de una generación a otra. La agroecología es considerada por algunos autores como el nuevo modelo de desarrollo rural

 
30/06/2006 18:24 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

Vida después del petróleo V (fin)

20060630181842-cdp.jpg

 

Claramente, tenemos un problema real, pero ¿Está usted describiendo el peor escenario del caso, no es así? 

 

Estoy describiendo el escenario más probable.  

 

El peor escenario de este caso es la extinción, ya que las guerras que acompañarán la escasez del petróleo mundial probablemente serán las más horribles y extendidas que la  humanidad ha experimentado alguna vez. 

 

¿Si sacamos a Bush de la oficina, resolveríamos el problema? 

 

El peak del petróleo sucede con o sin Bush.  De hecho, usted debería agradecerle a la administración Bush por los años extras de petróleo barato que él está robando del Medio Oriente. Esto nos da en EE.UU. algún tiempo extra para prepararnos para el Crash que viene después del Peak del petróleo. (Nota - De ninguna manera justifico la invasión de Irak o Afganistán

 

El Presidente, su administración y la mayoría de nuestros legisladores han sido reducidos a testaferros ceremoniales por las industrias de la energía y de la defensa.  Estas industrias controlan ambos partidos. 

 

El último presidente que mencionó el peak del petróleo fue Jimmy Carter, quien en 1980 explicó que teníamos la opción de: cambiar voluntariamente nuestra forma de vida basada en el petróleo o el cambio forzado vía caos y desintegración social.  Los votantes prefirieron la aserción de Ronald Reagan que "era el tiempo de amanecer en América."  

 

Si usted piensa que Bush está equivocado en esta situación, está errando el punto.  Es nuestra falta el no mantener a todos nuestros líderes, sin tener en cuenta la afiliación de partidos, responsable de sus acciones. 

 

Ninguno de los candidatos presidenciales actuales, excepto Dennis Kucinich, ha mencionado públicamente, incluso una vez el peak del petróleo. Actualmente, el candidato triunfante de los demócratas, John Kerry, apoya el desarrollo de alternativas al petróleo, pero nunca se ha acercado a mencionar siquiera, el verdadero alcance de la crisis. 

 

En otros términos, independientemente de quien sea elegido, estamos solos. 

 

 

Escuché que hay una "crisis de agua" en desarrollo y se relaciona con la crisis del petróleo.  ¿Hay alguna verdad en esto? 

 

Según Matthew Simmons, "sin… la energía,  no tenemos agua sustentable, no tenemos alimentos sustentable ni sistema de salud sustentable… "

 

Yo tengo tarjeta de crédito y deuda de crédito estudiantil.  ¿Cómo se afectarán mis deudas por el Peak del Petróleo? 

 

Cuando las cosas se ponen malas y cuando las naciones luchan por menguados recursos, las deudas serán invocadas para proporcionar el ingrediente financiero que puede mitigar una crisis seria: la liquidez.  

 

¿Cómo será afectada por la crisis financiera mi 401(K) (Salary reduction plan para la jubilación)? 

 

Cualquier cosa que quede en la bolsa de valores el año 2015 se evaporará cuando los "baby-boomers" intenten sacar su dinero para la jubilación. 

 

Usted ni siquiera tiene una educación en ciencias.  ¿Qué le hace pensar que sabe de lo que usted está hablando? 

 

Estoy simplemente tomando lo que los verdaderos expertos están diciendo y estoy condensándolo en un formato de tamaño comprensible. Un montón de los sitios web sobre el Peak del Petróleo no son lo que yo llamaría "amigables para un novato”.  También, muchos fallan en conectar los puntos entre el Peak del petróleo y los recientes eventos mundiales.  Así que yo creé este sitio web.  

 

Apuesto que usted es algún tipo de delirante, mono-maníaco, loco del ala izquierdista.  ¿Por qué debo pensar que es más creíble que otra persona loca con un sitio web? 

 

Si piensa que estoy escribiendo esto como resultado de una perturbación mental o una agenda política, entonces ignore todo lo que está en esta página y búsquelo por usted mismo en Google. 

 

¿Qué hay sobre alguna contra-argumentación?  ¿Qué dicen las personas que discrepan con lo que usted dice? 

 

Bien en primer lugar, nosotros necesitamos conseguir algo en forma directa.  Estas conclusiones no son mías. Ellas son las conclusiones de personas que tienen un conocimiento mucho más acabado que usted o yo mismo de la ciencia del petróleo y de la geología. Todo lo que yo he hecho es tomar sus conclusiones y condensarlas en palabras simples para el hombre común. 

 

Le sugiero que se haga las siguientes preguntas cuando lea un artículo que declara que no hay nada de que preocuparse sobre esto: 

 

1. ¿El autor es político o economista?  Los Políticos saben que mencionando el fin de la era del petróleo se aseguran que ellos no serán reelegidos.  Economistas tienden a asumir que el mercado obligará a las personas a adaptarse antes de que las cosas se caigan a pedazos. Tal como está explicado previamente, la escasez del petróleo puede ser uno de los pocos casos en que el mercado será de poca ayuda para nosotros. 

 

2. ¿Esta aclamando el autor las alternativas tradicionales como solar, eólica y biomasa?  Como he explicado previamente, éstos nos ayudarán sólo a suavizar la caída. Y solamente, si comenzamos a implementarla en escala masiva antes que los precios del petróleo se salgan de las manos. 

 

3. ¿Es el autor funcionario de una agencia gubernamental como United States Geological Service?  Por supuesto que esto no significa automáticamente que su opinión es parcial.  Sin embargo, yo le sugiero que lea sus conclusiones con el mismo ojo escéptico que usted usaría para leer un artículo del I.R.S. que le dice que el sistema de impuesto funciona en forma perfecta.

 

Soy por naturaleza optimista.  Todo esto suena tan pesimista.  

 

Si  piensa que lo que está leyendo es demasiado "pesimista" pregúntese usted mismo: 

 

1. ¿Fue Winston Churchill  un "pesimista" en 1940 cuándo él le dijo a Bretaña, "no tengo nada que ofrecer, solo trabajo, sangre, sudor y lágrimas?" 

 

2.  ¿Fue Albert Einstein un "pesimista" en 1939 cuándo él le dijo a FDR (Franklin Délano Roosevelt) que la Alemania Nazi estaba en proceso de desarrollar una bomba atómica? 

 

Hay una diferencia entre un "optimista" y un necio. Un optimista es alguien que mira los fríos hechos y decide hacer lo mejor que pueda ante esa situación.  Un necio es alguien que mira los fríos hechos y decide ignorarlos porque ellos son demasiado perturbadores. 

 

Éste no es el caso de "mirar el vaso medio vacío."  Estamos mirando a un barril de petróleo mientras está medio lleno, solo que está demasiado caro para que podamos comprarlo. 

 

Tengo problemas para creer que un país tan poderoso como los Estados Unidos está al borde del derrumbe. 

 

Miremos lo que ha sucedido a EE.UU. en sólo los últimos cuatro años: 

 

El Centro de Comercio mundial (WTC) destruido, el excedente del presupuesto desapareció, cuidado de salud disfuncional, las elecciones honradas ya no existen , se han perdido 2.5 millones de puestos de trabajo, 433 compañías que estaban en la bolsa han quebrado, la seguridad social está pronta a desaparecer, la vigilancia gubernamental de los grandes negocios desapareció, una infraestructura debilitada, la clase media disminuyendo, las libertades civiles minadas, hay corrupción en el  suministro de alimentos. 

 

A nivel simbólico, el hecho que la Estatua de la Libertad está ahora cerrada (debido a los constreñimientos presupuestarios) le dice a usted todo lo que realmente necesita saber acerca de la dirección hacia la cual nos dirigimos. 

 

Amigos, hemos estado peleando  estos últimos años. Nuestros chichones y moretones son obvios.  El hecho de perder sangre (petróleo) está cerca de llegar a ser obvio también. 

 

No seremos la primera superpotencia en derrumbarse.  Esto es lo que pasa cuando cualquier civilización rebasa sus bases de recursos.  No es cosa nueva.  En el curso de la  historia, el derrumbe de civilizaciones ha sido tan inevitable como la muerte y los impuestos. Cualquier libro bueno sobre la caída del  Imperio Romano le entregará un caso de “deja vu” la próxima vez que usted mire las noticias de la tarde. 

 

Aquéllos muy afortunados, como nosotros, de vivir en los Estados Unidos somos como  niños indiferentes que fueron invitados a una gran fiesta.  Desgraciadamente, la fiesta ha terminado. 

 

¡Yo le mostré este sitio a una amiga y ella dijo, "Eso es ridículo, hay toneladas de petróleo!  No lo agotaremos por lo menos en 50 años." 

 

Su amiga está en lo correcto.  La crisis inmediata que nosotros enfrentamos no es la falta de petróleo, sino la falta de petróleo barato.  

 

Una vez que la producción de petróleo alcance el máximo (si no la alcanzó), empezará firme y permanentemente el declive. Esto forzará a una prolongada reducción secular en el Producto Interno Bruto si no se proporciona suplentes adecuados para el petróleo.  Como está explicado anteriormente, no existe actualmente un verdadero suplente para el petróleo que pueda usarse de inmediato y en capacidad suficiente para evitar una crisis mundial. 

 

 

¿Cómo podríamos enfrentar el Peak del Petróleo como sociedad? 

 

El Peak del Petróleo va a suceder.  Las personas van a morir.  No podemos detenerlo.  Pero podemos ser capaces de minimizar la cantidad de sufrimiento mientras maximizamos las posibilidades de construir inmediatamente una civilización post-petróleo, si marchamos juntos como especie y hacemos lo siguiente: 

 

1. Detener todas las guerras y las actividades económicas no esenciales. Dedicar todo nuestro tiempo y recursos a desarrollar alternativas a los combustibles fósiles. 

 

2. Cortar drásticamente nuestro consumo de energía. Podríamos hacer esto de varias maneras: 

 

A. No más niños: No podemos alimentar a nuestra población actual.  Cuando venga la caída del petróleo, la situación irá de mala-a peor-a de pesadilla.  Más niños implican una demanda creciente de alimentos que no podemos producir.  

 

B. Ningún animal doméstico: Ellos requieren comida que necesita ser usada para alimentar personas. 

 

C. No comer más carne: La crianza ganadera hace un uso extremado de energía. 

 

D. No más viajes innecesarios: Esto significa comer lo que se produce localmente, sustituir los automóviles por bicicletas, limitar nuestras compras de bienes de consumo a aquéllos que son absolutamente necesarios y ningún viaje aéreo a menos que sea absolutamente necesario. 

 

Soy el primero en admitir que estas soluciones parecen inverosímiles. Aquí, mi normal optimismo desenfrenado está montado en una buena dosis de cautela.

 

  ¿Qué debo hacer para prepararme como individuo?  

 

Bien en primer lugar, es completamente indispensable que no se permita sucumbir a un miedo basado en la conciencia. Esto puede ser difícil si tal como vemos el Peak del Petróleo va a  necesitar masivos y totales cambios en nuestro estilo de vida. Sin embargo, si nos permitimos ser sobrepasados por el miedo, sólo exacerbaremos el problema y reproduciremos el sistema que nos ha traído a esta situación. 

 

Personalmente, yo recomiendo un primer paso en educación sobre el Peak del Petróleo y sus ramificaciones.  Luego hágalo saber a tantos de sus amigos y familiares como sea posible. Busque personas dispuestas y proponga algún tipo de plan. 

 

Desgraciadamente, yo sé muy poco, en este punto, con respecto a cómo sobrevivir sin las comodidades de la civilización moderna.  Cuando aprenda más, lo anunciaré

 

 

¿Debo conseguir un arma y ocultarla en el bosque? 

 

Si el modelo de preparación "agujero-en-el-bosque-con-un-arma" le atrae, le animo a leer tanto como sea posible sobre otras civilizaciones que han sufrido hecatombes y han desaparecido. Mientras que el modelo de sobreviviente funciona en Hollywood, falla a menudo en la realidad.  Cuando nuestra sociedad se derrumbe, las áreas rurales pueden ser las primeras. En ese caso, enclaves de unos pocos sobrevivientes sentados sobre reservas de alimentos, armas y oro serán objetivos demasiado tentadores para la cultura de bandidos que nacerán después del colapso de las áreas rurales. 

 

Hablando de cultura de bandidos, usted puede estar seguro que sus parientes vendrán buscando alimento y suministros si usted los tiene acumulado. 

 

Como está declarado previamente, el fin de la era del petróleo es un juego de vida y de muerte. Pienso que es imprudente basar su plan de vida en una fantasía Hollywoodense machista.   

 

En un pensamiento propio, yo no conseguiré un arma. Mi filosofía es ¿Porqué molestarse en extender mi estadía en el Hotel Tierra durante un tiempito más largo si tengo que contribuir con más violencia a un lugar ya violento?

 

 

Chu..., esto parece un guión de Mad-Max.

 

Tales comparaciones son problemáticas cuando ellas tienden a trivializar la gravedad de nuestra situación. 

 

La historia, no Hollywood, es probable la mejor guía para lo que debemos esperar.  Nuevamente, cualquier buen libro sobre la caída del Imperio Romano le podría brindar  una aproximación razonable de lo que podrían ser los próximos 5 - 50 años. Factorice por el armamento de nuestros días y podrá ver que tenemos un verdadero lío en nuestras manos. 

 

Tengo trabajo, escuela, deudas, hijos, trámites, etc. que debo enfrentar.  ¿Cómo se supone que me prepare para el Peak del Petróleo cuándo estoy apenas con mi vida tal como es?   

 

Únase al club.  Usted no es la única persona que tiene problemas del día a día.     

 

Si el Peak del Petróleo es demasiado para preocuparse de él, siéntase libre de ignorar los hechos y meter su cabeza en la arena.  Recuerde, sin embargo, que cuando usted mete su cabeza en la arena, usted deja su trasero expuesto para que el mundo pueda darle de puntapiés. 

 

 

¿Hay algo positivo sobre el Peak del Petróleo? 

 

Es difícil decir que hay un "lado luminoso" en el Peak del Petróleo, pero aquí va: 

 

La mayoría de nosotros en países basados en el consumo como EE.UU. son verdaderamente buenas personas.  En nuestros corazones, nosotros creemos realmente en los ideales como la igualdad, hermandad, y justicia.  Nunca abusaríamos, maltrataríamos o mataríamos a alguien sólo para conseguir algo de propiedad.  Sin embargo, para mantener nuestro estilo de vida basado en el petróleo, nuestro gobierno sale y hace estas cosas para nosotros. 

 

Si el norteamericano medio supiera la cantidad de sufrimiento que entró en producir cada pedazo de plástico en su casa, en cada galón de petróleo en su estanque de bencina y en cada trozo de comida en la mesa de su cena, probablemente enfermaría de su estómago y estaría deseoso de hacer cualquier cosa para cambiar esa situación.

   

El Peak del Petróleo nos obligará a que cambiemos las cosas. El Peak del Petróleo significa que el fin del mundo tal como lo conocemos, está en nuestro portal. También significa que nosotros tenemos una oportunidad para crear un nuevo mundo en que la humanidad viva en armonía consigo misma y con la tierra. Tal estilo de vida ya no es simplemente "hacer las cosas correctamente."  Es ahora una necesidad si deseamos sobrevivir como especie. 

 

En este considerando, la cita de Robert Kennedy en 1968 es instructiva (cita de Robert Kennedy)

 

 

¿Piensa usted que ésto podría ser Dios o la forma de la naturaleza para castigarnos para haber hecho tan mal las cosas? 

 

Usted podría dar ese argumento si (a) usted cree en un Dios vengativo o que retribuye o (b) usted cree que la naturaleza es una deidad.  Personalmente, no me siento cómodo con ninguna de esas ideas. 

 

Sin embargo, pienso que el Peak Petróleo volverá a poner la teoría de la "supervivencia del más saludable" en su cabeza. Tradicionalmente, nosotros hemos definido la aptitud evolutiva-social buscando en cosas como destreza, fuerza militar, la habilidad de dominar etc... En este considerando, muchos de nosotros hemos llegado a considerar a EE.UU. como la nación más "saludable" porque tenemos la economía más grande y el ejército más letal.  

 

Nuestra fuerza económica y militar, sin embargo, tiene un talón de Aquiles mayor: es completamente dependiente de petróleo barato.  Cuando se acaba este, todo ha terminado para nosotros. 

 

Mientras nosotros nos destruimos, la pequeña y básica tecnológicamente sociedad agraria tal como los Hmong en las montañas de Laos continuarán adelante sin siquiera pestañear un ojo. 

 

Es irónico cuando se piensa sobre ello.

 

¿Qué piensa acerca del Karma?

 

No sé si creo en el "Karma" per se, pero pienso que lo va alrededor viene alrededor. 

Desgraciadamente, nosotros hemos enviado un montón de "esto" alrededor.  De hecho, enviar "esto" alrededor ha sido nuestra política exterior oficial desde los años1940. Lo hemos incluso admitido. Poco después de la Segunda Guerra Mundial, George F. Kennan, Embajador norteamericano en Moscú declaró: 

 

Tenemos el 50 por ciento de la riqueza del mundo, pero sólo 6.3 por ciento de su población.  En esta situación, nuestro trabajo real en el próximo período es inventar un modelo de relaciones que nos permitan mantener la posición de disparidad.  Para hacer esto, tenemos que dejar de lado todo el sentimentalismo. . . debemos dejar de pensar en derechos humanos, mejorar los estándar de vida y en la democratización.  

 

Vea: George Kennan, EE.UU. Política del Departamento Estatal que Planea Estudio #23 (1948), citado en John Pilger, Las Agendas Ocultas (The New Press, 1998), p 59 y en Richard Heinberg The Party’s is over (New Society Publishers, 2003) pág. 229 

 

Nosotros hemos estado siguiendo bastante bien el consejo de Sr. Kennan en los recientes años.  Por ejemplo, EE.UU. dejó caer tanto Uranio empobrecido (Depleted Uranium) en Irak durante la Guerra del Golfo de 1991 que los defectos del nacimiento en los bebés Iraquís aumentaron en un 500 por ciento en los siguientes 12 años.  En algunos casos, la radiación fue tan intensa que 67% de los norteamericanos, veteranos de Guerra del Golfo, terminaron teniendo hijos con serios defectos de nacimiento (serious birth defects in USA.).  En el 2003, dejamos caer tanto Uranio empobrecido en Bagdad que la radiación alcanza el nivel de 2,000 veces lo normal (radiation levels Irak ).  El Uranio empobrecido tiene una vida media de 4.500 millones de años. En esencia, hemos eliminado a la población Iraquí (y muchas de nuestras propias tropas) del estanco de genes humanos saludables.  Si usted no está familiarizado con los efectos de D.U. (Depleted Uranium = Uranio empobrecido),

 

Mientras la mayoría de nosotros, directamente, no ha tenido nada que ver con tales horrores, somos finalmente responsables por apoyar a nuestros líderes sin control.  No los mantenga controlados y esto es lo que usted consigue.  

 

¿Usted apunta a algunos hechos importantes, pero, ¿No piensa que su tono es algo alarmista? 

 

Nosotros estamos hablando aquí sobre el fin de la civilización industrial.  Dadas las circunstancias, pienso un poco de un tono alarmista es apropiado. 

 

¿Cómo se supone que iré con mi vida diaria y mantendré una actitud mental positiva ahora que sé que la civilización industrial está a punto de derrumbarse? 

 

Como un eterno optimista, he decidido mirar el futuro como un episodio gigante de la película "Sobreviviente."  Si eso no sirve para usted,  le sugiero que llame a un buen amigo. Cuando la realidad de nuestra situación me golpeó, mi amigo, Jack Daniels, hizo que la toda la situación  fuese más fácil de manejar. 

 

Dejando de lado las bromas, esto es algo con lo cual he luchado considerablemente.  Personalmente, la serie de libros las "Conversaciones con Dios" me ha ayudado con algo de paz mental y puso la situación en perspectiva.
30/06/2006 18:20 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

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