posindustrial

El final de una época y el inicio de otra. ¿Está usted preparado?

ALTERNATIVA COMUNITARIA

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Se puede hablar mucho sobre posibles soluciones. Nunca como ahora había sido tan necesario el activismo y nunca

 

habíamos estado tan cerca de ver cambios profundos. Puede ser incluso que alguno de estos cambios sea a mejor y

 

que los movimientos sociales tengamos un papel relevante. En la Cuba de los ochenta, los agrónomos ecologistas ya

 

llevaban años advirtiendo de los peligros de la agricultura industrial, pero formaban un grupo marginal. Fue el corte

 

en el suministro de petróleo procedente de la Unión Soviética lo que realmente propulsó sus ideas e hizo del defecto

 

virtud. Richard Heinberg, en su libro Power Down resume lo que él cree que son las opciones que podemos tomar

 

ante esta situación (opciones que son recombinables entre si):

 

1-. Guerra y Competición: el último se salva

 

2-. Autolimitación y Cooperación

 

3-. Esperando el Elixir Mágico para seguir igual

 

4-. Construyendo Botes salvavidas

 

Los títulos son suficientemente expresivos. Entre todas las propuestas que esboza el libro yo destacaría el llamado

 

“Protocolo de Uppsala”, un tratado de cooperación multilateral para que los Estados del mundo contraigan y

 

converjan el uso de la energía simultáneamente. Ojalá esté tipo de ideas esté en primera línea del debate político

 

muy pronto.

 

Pero analizar las posibilidades transformadoras del momento no es el propósito de este texto. Lo que aquí se intenta

 

es profundizar en el cuarto aspecto, la llamada “construcción de Botes salvavidas”, aunque la expresión suene un

 

poco hollywoodiense.

 

En realidad, haya más o menos crisis, es necesario construir comunidades sostenibles rurales (pero también rurbanas

 

y urbanas) que desurbanicen el planeta y hagan habitable la ciudad del futuro. Esta opción es complementaria y no

 

substitutiva de soluciones a mayor escala. Muchas veces se ve la opción comunitaria como una elección evasiva, una

 

forma de aislarse “de este mundo en decadencia”. Nada mas lejos de la realidad. No hay lugar donde huir, el planeta

 

se ha colonizado por completo, pero esto no elimina la necesidad imperiosa de relocalizar la economía y

 

descentralizar la energía, lo que en último término significa la reconstrucción de microeconomías familiares y

 

comunitarias. En el futuro asistiremos a un auge de la lucha social, pero si realmente llegan malos tiempos, nada

 

será posible si no nos podemos garantizar una base firme: comunidades productivas. Si nos situamos en esta

 

perspectiva, entonces la acción tiene fundamentalmente dos caras:

 

1-. Priorizar la adquisición de habilidades y herramientas productivas, estemos donde estemos.

 

2-. Crear comunidades y redes de comunidades

 

¿Que aprendizajes priorizamos? ¿Que formas de obtener recursos e ingresos? ¿Con qué habilidades manuales,

 

fuerza, resistencia y flexibilidad contamos? Y en nuestros grupos ¿Qué materiales y que energía usamos? ¿Qué

 

objetivos prioritarios tenemos como grupo?

 

Escoger el lugar… ideal

 

Esto no es un ejercicio retórico. Como aconseja la permacultura, vale la pena pararse a pensar detenidamente en

 

todas las variables en juego. Por ejemplo, estar cerca de una ciudad facilita encontrar recursos manufacturados, pero

 

también puede significar estar expuesto a epidemias generadas por el hacinamiento y la desnutrición. Mi conclusión

 

es que idealmente necesitamos esto, aunque luego se haga lo que se pueda:

 

- Una región donde el uso de energía per capita y el grado de industrialización sean poco elevados.

 

- Una región sin alta densidad de población ni ecosistemas esquilmados por encima de su capacidad de recarga.

 

- Una región donde el uso de armas sea poco común.

 

- Una región alejada de centrales nucleares, bases militares, minas, petroquímicas y vertederos tóxicos.

 

- Un emplazamiento con agua abundante en previsión de sequías crecientes.

 

- Un emplazamiento con suficientes tierras agrícolas como para asumir el cultivo de cereales y/o pastoreo.

 

- Un emplazamiento con buenos vecinos y redes productivas cercanas.

 

- Un emplazamiento con bosques abundantes, ni demasiado frío ni demasiado caliente.

 

- Un emplazamiento a más de veinte metros por encima del nivel del mar.

 

- Un emplazamiento con un mínimo de seguridad jurídica a corto y medio plazo, alrededor del cual en los próximos

 

diez años no se vaya a construir una urbanización, una carretera o un centro comercial.

 

Aunque es muy difícil encontrar algo así en Europa Occidental, podemos intentar acercarnos al máximo. Es cierto

 

que otros lugares pueden ser mejores y más baratos, pero también es cierto que los conocimientos y redes de apoyo

 

que hemos desarrollado en nuestros lugares de origen tienen mucho valor y pueden no ser fácilmente exportables.

 

La comunidad ideal (o inevitable)

 

El lugar determina muchas cosas, como ya hemos comprobado aquí, pero no es lo único que cuenta. Cuando el

 

dinero este muy devaluado o incluso no valga nada, el comercio, el poder y la autonomía se van a basar en los

 

bienes inmediatamente útiles. Eso significará priorizar el aprendizaje de algunas técnicas básicas para la

 

subsistencia. Estas habilidades pueden parecer interminables, pero en realidad algunas son más importantes que

 

otras. Para la mayoría de culturas de subsistencia, la vida sólo es posible si la comunidad sabe cultivar huerta y

 

secano, controlar el ciclo de las plantas desde la semilla a la conservación, manejar herramientas no-eléctricas o de

 

bajo consumo, montar sistemas de energía renovable a pequeña y mediana escala, trabajar la madera, el metal y las

 

fibras, tener nociones de facilitación y toma de decisiones, pescar y cuidar animales, manejarse con el agua

 

disponible de la manera mas eficiente, bioconstruir, criar niños, tejer relaciones cooperativas. Y en nuestra época,

 

reciclar, almacenar, reusar y reparar toda la “basura” de nuestra civilización.

 

La comunidad ideal también tendrá un Plan B, o C., o D, en función de las distintas previsiones. Tendrá Refugios-

 

Almacenes para situaciones de emergencia, pero también para preservar el conocimiento escrito y audiovisual que

 

podamos. Finalmente, hará falta mantener una actitud abierta y generosa, pues la mayor protección en tiempos

 

turbulentos vendrá de ser considerados por nuestros vecinos como “útiles a la comunidad”, es decir, transmisores de

 

recursos y conocimientos interesantes para los demás.

 

Una apuesta comunitaria

 

La supervivencia individual está ligada a la supervivencia de tu comunidad. Además, ya sabemos que donde comen

 

tres comen cuatro, y que, al menos en los aspectos logísticos, es mucho más eficiente vivir en comunidad. Pero es

 

mucho más fácil escribirlo que hacerlo.

 

Obviamente, sería mucho más fácil si tuviéramos un bola de cristal que nos dijese: “en invierno del 2014 habrá una

 

crisis de suministro de alimentos en Barcelona que endurecerá las políticas de seguridad” o bien “las guerras

 

imperialistas permiten a los ciudadanos de Europa aplazar las peores consecuencias hasta el 2034” o incluso “una

 

fuga de radioactividad en Tarragona obliga a evacuar cuatro millones de personas el 2019 y contamina los cultivos de media España”. Y sería más fácil porque entonces no habría discusión. Todos preferiríamos entonces vivir en el

 

lugar más lógico en función de las variables en juego. Pero como esto no existe… pues tampoco hacemos nada,

 

confiados en que “ya se verá”. Sin embargo, para 2012 es previsible que empiecen a notarse problemas serios. El

 

deshielo del Ártico y la contracción de la oferta de crudo previstas para estas fechas tiene que notarse. Aún no

 

sabemos exactamente como, pero tiene que notarse.

 

¿Cuál es la manera más inteligente de crearnos un seguro de vida? Tener bienes reales y productivos es siempre la

 

mejor inversión que se puede hacer. Esto es válido también tanto si hay un colapso como si no lo hay.

 

 

 

 

 

Más...

 

 

 

http://www.crisisenergetica.org/ficheros/idealistas_nosotros.pdf

 

 

 

(...)
19/02/2008 15:59 Enlace permanente.

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Autor: tupolev 95

hace tiempo que no leia nada de los peakers iberamericanos porque me resultaban cansinos que dirian muchachada nui. Ahora me doy cuenta de que todavia escrien cosas interesantes. Si no les diese tanto por hacerse los listos supercientificos y conocedores de misteriosos planes de genocidio y todo eso los leeeria mas.

Fecha: 20/02/2008 10:24.



Autor: GEP

Pues últimamente te pierdes colaboraciones interesante, y no sólo del imprescindible Pedro Prieto, sino de otra gente que parece buscar algo más que el morbo catastrofista. Lo que ocurre es que la web perdió mucho fuelle cuando se "aconsejó" no tocar ciertos temas (11-S por ejemplo) mientras se perdía el tiempo en cuestiones bizantinas o en apretar constantemente el botón del pánico con lo de Irán. Eso quita mucha credibilidad y actividad.

Fecha: 20/02/2008 16:46.



Autor: tu95

volvere a la cueva de los peakoneros si han hecho proposito de enmienda. menos yirdismo y mas pedroprietismo.

Fecha: 21/02/2008 10:50.


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