posindustrial

El final de una época y el inicio de otra. ¿Está usted preparado?

La novela de LLE: Capítulo 1

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(…)

Volviendo al plano internacional…La crisis, como fue planteada hasta ahora, está girando de lo "financiero" a lo "económico-.financiero": Tuvo un prólogo en la crisis hipotecaria de EEUU, se expandió a los mercados financieros globales (subdesarrollados y desarrollados), y ahora ya toca variables estructurales de la "economía real" por medio del proceso desatado por el cóctel alcista del petróleo + alimentos = proceso inflacionario, que ya padecen las economías centrales del sistema capitalista: EEUU, Unión Europea y China.
A este escenario, se suma la naciente crisis del crédito que (según todos los pronósticos) va a obrar con un efecto de acelerador del proceso inflacionario-recesivo paralizando aún más las primeras economías del sistema capitalista (EEUU-Europa-China) con un impacto directo en los países de la periferia.
La falta de crédito, a su vez, actúa como principal disparador de la detención de la producción y de la suba de precios lo cual genera un consecuente proceso de mengua del consumo y despidos en masa de trabajadores, en EEUU y Europa.
La recesión y la crisis crediticia a su vez convergen en la desaceleración económica que achica el consumo y la demanda de productos y paraliza cada vez más la economía.
Y caída de producción y aminoramiento de ventas en los códigos del empresariado capitalista significa sólo dos alternativas: Suben los precios y despiden al personal, para conservar el margen de rentabilidad vendiendo más caro y produciendo menos.
Se trata de una ley universal y probada del capitalismo que se desata como emergente inmediato de la recesión económica con paralización de la producción y desaparición del crédito.
En ese escenario, y como efecto de la recesión económica, los países "exportadores" e "importadores" (materias primas y manufacturas) del actual modelo capitalista globalizado reducirán sus ventas (ya está pasando con el petróleo) y en consecuencia restringirán sus compras.
Por supuesto, la gente que vaya a la calle no se va a quedar resignada a que la tiren a la basura. La problemática social va a reactivarse bastante, incluso en países en los cuales las clases bajas están más embrutecidas si cabe que las medias-altas (ejem, España). Si no hay una respuesta civilizada, la cosa se irá por el lado salvaje: vandalismo y criminalidad (no necesariamente protagonizada por inmigrantes desesperados). En todo caso, está por ver si servirá para algo más que para empezar la descomposición social generalizada que se irá extendiendo conforme avance la “novela”. Los de izquierdas acusarán a los ricos de todo (sin percatarse de que los que no eran ricos pero se lo creían han colaborado en el desastre: léase especulación inmobiliaria con pisos de los años 50 y así); los de derechas para entendernos echarán la culpa de todo a los extranjeros, logrando así un óptimo campo de cultivo para la guerra de todos contra todos. En todo caso, según bailen en las elecciones, la culpa irá de rebote a los gobiernos de turno.
Por ahora, lo que se nos viene encima es la tragicomedia made in USA: aparentar fuerza donde no la hay. Y para ello, a falta de una buena guerra de paseíllo (aunque mira que lo han intentado con Irán) el frente económico no puede ser otra cosa que la farsa de aparentar un dólar fuerte; al menos hasta que el nuevo presidente (seguramente Obama, favorito de las elites bancarias frente al petro-militarista McCain) se acostumbre al despacho Oval. Mas ay, el dólar fuerte es una ilusión difícil de conseguir a estas alturas. Cuando después de las elecciones gringas, se confirme que es imposible organizar la menor acción seria para estabilizar durablemente la divisa estadounidense (y ni siquiera evocamos la extravagante idea de hacerla que se revalorice) puesto que su economía se hundirá cada vez más profundamente en la recesión y que el mundo está ya « quemado » con un dólar del que ya nadie sabe cómo desembarazarse, entonces el sistema financiero mundial estallará en diferentes subsistemas o mafias que intentarán sobrevivir lo mejor posible hasta que se organice un nuevo equilibrio financiero mundial. Que por lo demás será inestable porque siguen aumentando los otros factores de LLE. Durante un tiempo, no obstante, la propia crisis puede empujar a inversores no yanquis a mantener el dólar “fuerte” porque no confíen en otros productos; pero esta situación forzada no es sostenible a medio-largo plazo. Emperrándose en la vía del trilero monetario que no lleva a ninguna parte, conscientemente o inconscientemente, voluntariamente o no, Mr. Helicóptero Bernanke acaba de firmar el fin del sistema financiero actual. Que haya o no acuerdo o mangoneo político para simular un plan de salvación (con vistas electorales) es lo de menos. La vuelta al dólar fuerte es un espejismo, que estará aderezado con “subidas históricas” por las bolsas por cualquier tontería, mezcladas con bajones (síntoma evidente de histeria en los especuladores, digo inversores).
En este primer acto o capítulo de LLE, los gobiernos recurrirán a la distracción y en el mejor de los casos a medidas que pudieron funcionar “bien” en el pasado, pero que no funcionarán tan bien ahora. Porque no saben (o no quieren saber) que nos encontramos ante una mezcla explosiva de unos cuantos factores. La crisis tiene por ahora una apariencia meramente económica, similar (falsamente) similar a las crisis cíclicas del pasado, de las cuales el sistema salía fortalecido a largo plazo. Unos añorarán el keynesianismo (que no será aplicable porque el estado estará magro de ingresos por falta de recaudación), otros insistirán en el culto sectario al liberalismo dogmático (cuando lo que se avecina es mayor intervención y mangoneo público en todos los ámbitos). En todo caso, los verdaderos poderes, los fácticos, se reorganizarán y durante cierto tiempo, tendrán la ilusión de control, en forma de mayor concentración de poder financiero, industrial o militar.
23/11/2008 19:03 Enlace permanente.

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Autor: ceferino interino

Profetizo a modo de Nostradamus que el dólar no pasará del año que viene. Su fortaleza de chicha y nabo se desinflará tarde o temprano. Más bien temprano. Hay demasiado circulando en el mercado y cuanto más dinero suelto, menos vale en el mundo real.

Fecha: 26/11/2008 11:44.



Autor: tupolev95

que me dices con los fajos de dolarines que tengo en el calcetin secreto :-D

Fecha: 26/11/2008 22:21.



Autor: GEP

Ojo, esto no es broma. Se puede hacer humor negro en todo caso.

Fecha: 28/11/2008 00:47.


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