posindustrialEl final de una época y el inicio de otra. ¿Está usted preparado?
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Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2008. 02/10/2008Respiro engañoso![]() (…)Ahora el crudo cae, pero lo único que sabemos es cuánto caen las apuestas en los mercados, nadie nos mostró cómo se abaratan los costes de producción de un litro de combustible, probablemente porque no estén disminuyendo: el número de plataformas en medio del mar es cada vez mayor para una producción total que no es creciente; cada vez hay más países con su producción de hidrocarburos en declive; los que ya declinan, lo hacen cada vez más rápido, alguna vez a ritmos que ni los más pesimistas preveían hace apenas dos o tres años, como Méjico; las tensiones en las zonas con ductos de transporte internacional de crudo y gas se agravan; los cortes de suministro en América del Sur y Centro son cada vez más corrientes, sumándose al descontento general que ya reinaba, retroalimentándose de él; las migraciones del Sur hacia el Norte siguen haciendo estragos, de una manera «casi insoportable», en palabras de Zapatero (a mí me sobra el casi, se ve que a él no); los camioneros vuelven a amenazar con cortes de carreteras para finales de año y las líneas aéreas quiebran sin previo aviso.(...) http://ninuclearniotras.blogspot.com/2008/09/la-razones-de-la-bajada-del-precio-del.html Esto es muy fuerte![]() Si os parecen siniestras las entradas de este blog... Hemos sido superados por goleada por este comentario: (...) la emisión de CO2 a la atmósfera produce efecto invernadero que desemboca en calentamiento global, pero lo más terrible y lo que la mayoría de la gente ignora es la realimentación que ello conlleva: 1. Disminuye la capa de hielo, la cual actúa como reflector de la radiación solar hacia el espacio, con lo que la tierra absorbe cada vez más calor solar. 2. Se libera metano, el cual produce mucho más efecto invernadero que el CO2. 3. Sube el nivel del mar y ocupa una extensión mayor, lo cual unido al calentamiento del mar provoca mayor evaporación y una mayor saturación de humedad en la atmósfera. El vapor de agua es el principal gas de efecto invernadero, con lo cual un aumento de vapor provoca mayor efecto invernadero. 4. El derretimiento del hielo y la subida del nivel del mar constituye un cambio de peso sobre la superficie de la tierra. Se libera peso de los continentes y los polos para acumularse en las cuencas marinas, lo cual supone un desequilibrio en la frágil corteza terrestre que tiende a volver a encontrar el equilibrio incrementando los terremotos y el vulcanismo. En las islas volcánicas, la subida del nivel del mar provoca mayor presión sobre las bolsas magmáticas subterraneas, incrementándose las erupciones. El vulcanismo libera a la atmósfera inmensas cantidades de CO2, incluso mucho más que la quema de combustibles fósiles, con lo cual se aumenta el efecto invernadero. (...) Como vemos, la realimentación es muchísimo peor que la causa inicial (emisión de CO2), y una vez encendida la mecha muy poco podemos hacer. Tendrán que pasar cientos de millones de años para que los vegetales capturen el CO2 y se fosilice bajo tierra en forma de carbón, petróleo y gas.(...) http://www.crisisenergetica.org/article.php?story=20080923224516630#comments Hablando en plata: el futuro lejano es de los insectos y unas pocas sabandijas más, según estos tipos. Claro está que la extinción de la humanidad y demás mamíferos puede llevar milenios, a lo peor. 02/10/2008 22:41 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar. 06/10/2008C.E. mola más ahora![]() Nos gusta el cambio de imagen. http://www.crisisenergetica.org/ Enhorabuena En algún lugar del tercer mundo… (…) Nuestro campamento esa noche era un viejo motel que había sobrevivido mejor que otros edificios del pequeño pueblo, aunque supongo que eso depende de cuál sea la definición de supervivencia de cada uno. Tras un mes en el lugar, la mía significaba un techo y un alto porcentaje de ventanas intactas. En su anterior visita, uno de los equipos de reconstrucción de Naciones Unidas había instalado un generador en el aparcamiento trasero, así que al menos había agua corriente de un pozo cercano y algo de luz. Cuando nos instalamos, el jefe de nuestro grupo, Jean-Paul Cloutier, sugirió que encendiéramos un fuego. Pude sentir la vacilación en los demás miembros del grupo cuando nos encontrábamos en el aparcamiento del motel. Las tres noches previas, según avanzábamos en el terreno en disputa, encender un fuego era una buena idea, pues dormíamos en el suelo en las tiendas que nos habían donado los belgas y podíamos oír el reconfortante gruñido de los convoyes de la ONU desplazándose por una autopista cercana. Un fuego era casi un lujo. Pero ¿esta noche? ¿Estando tan cerca de los lugares de inspección? Jean-Paul aplaudió con sus largas manos, como un maestro de escuela abrumado que intenta impresionar a sus alumnos. Nos habló en inglés. Era la lingua franca de nuestro pequeño grupo. —Seguro que no hay de qué preocuparse, ¿no es así? Si no el amigo Charlie nos estaría diciendo que nos apiñáramos en algún sótano, ¿o me equivoco, Charlie? Charlie Banner sonrió, con los brazos cruzados. Llevaba un uniforme de camuflaje de los marines estadounidenses y una boina azul claro, además de una pistola enfundada en el costado. El distintivo de UNFORUS resaltaba en su musculoso brazo derecho. —Seguid adelante, muchachos —dijo—. Estoy seguro de que todo irá bien. Jean-Paul asintió. — Seguid, pues. Hay que conseguir algo de madera, ¿vale? Era unos quince centímetros más alto que yo y mucho más grande. Cubría su cabeza una pelusa negra a modo de barba de varios días y llevaba gafas de montura negra. Como todos los demás, vestía vaqueros azules y botas, así como un fino anorak que en su día probablemente fue amarillo y que ahora presentaba un blanco desteñido. En la solapa de cada anorak había un aparato cuadrado de control de radiaciones llamado DTL, siglas de dosímetro termoluminiscente, que medía nuestra exposición a las radiaciones. Aunque nos encontrábamos a miles de kilómetros de distancia de cualquier supuesta lluvia radiactiva, se suponía que el aparato tenía que hacer que nos sintiéramos mejor. Sólo trabajaba al cincuenta por ciento de su efectividad y no cabía duda de que medía con exactitud lo que había en el aire, pero desde luego fracasaba en conseguir que nos sintiéramos mejor. Técnicamente éramos civiles y permanecíamos con ropa de civil tanto como fuera posible. Si bien en teoría manifestábamos el mismo desdén que la ONU hacia los hombres armados, yo sabía que todos los de nuestro grupo estábamos contentos de tener a Charlie con nosotros, aunque fuera estadounidense. Busqué en el bolsillo de mi abrigo y saqué una pequeña linterna. Me moví para estar cerca de Miriam van der Pol, una médica de Ámsterdam de larga cabellera rubia recogida en una coleta, radiante sonrisa y una forma alegre de tomarse esta aburrida tarea, lo cual hacía que resultara agradable estar con ella; era como relajarse en un arroyo después de un día entero de caminata. No es que estuviera confundido acerca de Miriam y el poco interés que mostraba por mí. Yo era la persona más joven y menos experimentada del grupo y no me hacía ilusiones de que me encontrara atractivo.
Aun así, me gustaba estar con ella. (continuará)
06/10/2008 17:56 Enlace permanente. Tema: Diario de un superviviente urbano y otras historias Hay 5 comentarios. El fascinante mundo del hidrato de metano![]() http://axxon.com.ar/not/131/c-1310100InfoTriangulo.htm http://es.wikipedia.org/wiki/Hip%C3%B3tesis_del_fusil_de_clatratos http://homepage.mac.com/uriarte/metano.html La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida. El triángulo de las Bermudas y el cambio climático, hermanados por la geología marina. 08/10/2008El mundo de fantasía de los progres USA![]() (extracto) (...) Preparándose para el futuro fallecimiento de la civilización usted tratará de aumentar el poder del gobierno tanto y tan rápido como sea posible. ¿Por qué? Para mantener el control sobre aquellos recursos básicos, cada vez mas preciosos, e igualmente importante, para controlar a la gente -sobre todo la propia- por la fuerza, si fuera necesario. Visto de esta manera, la agresiva búsqueda de poder del gobierno durante los últimos cinco años tiene perfecto sentido. Irónicamente, el presidente Bush tuvo razón cuando, según se informa, se refirió a la actual Constitución de Estados Unidos, totalmente destripada, como un “maldito pedazo de papel.”. Eso es todo lo que es, de aquí en adelante.
Así que ¿en qué mundo de fantasía están viviendo los críticos de Bush? En el mundo imaginario en que la civilización puede continuar tal como ha sido en el pasado. Que podemos continuar mejorando el estándar de vida de todos en el mundo con sólo volver a un estilo de vida más igualitario y compartido, tal como el que disfrutamos entre la Segunda Guerra Mundial y mediados de los años setenta. Esta es una fantasía. La Tierra tiene límites finitos. Estamos empezando a comprender por fin este hecho con respecto al petróleo. Pero el agotamiento del petróleo es simplemente la primera de una serie de crisis que sucederán, a raiz de los límites finitos de nuestro planeta. El problema fundamental -y no es que yo sea maltusiano, que no lo soy- es que simplemente hay demasiadas personas en el mundo para que la Tierra las pueda sostener. Esta es la razón por la que los peces están desapareciendo de los océanos, por la que el suministro de petróleo es incapaz de mantenerse al ritmo de la demanda, por la que el globo está deforestándose, por la que especies de plantas y animales se están extinguiendo, por la que están por empezar las guerras por el agua. Quizás si la gente fuera más sabia y más deseosa de compartir, e implícitamente, menos codiciosa, podríamos sostener los más de seis mil millones de personas en la Tierra, pero, desgraciadamente, tal idealismo no describe a los seres humanos reales
(...)
El “choque de civilizaciones” es quizás la más novedosa distracción, completamente artificial e ideada para eso. La antipatía Musulmán-Cristiana que hoy existe es una distracción religiosa y cultural. Hace décadas, cuando éramos prósperos, se nos enseñó a celebrar la diversidad cultural en nuestro planeta. Hoy, esa misma diversidad se alude como la explicación para el “choque de civilizaciones.” De acuerdo, las culturas diferentes son, claro, diferentes. Pero eso no significa que eso se transforme en un conflicto, y durante décadas no hubo ningún conflicto . Claramente, están atizándose las llamas de un conflicto cultural. ¿Por quién? Los gobiernos del mundo y los medios de comunicación. Por ejemplo, simplemente observe cómo los medios de comunicación y los gobiernos europeos conspiraron recientemente para provocar a los musulmanes con esas tontas caricaturas. El conflicto cultural no sólo distrae a las masas, sino que les proporciona una justificación creíble a los gobiernos para aumentar su poder, por ejemplo, para regular el tocado que se usa en las escuelas y para restringir la inmigración. Por supuesto, “el terrorismo” es el auxiliar perfecto a este choque de civilizaciones y sirve para intensificar la ansiedad en la población. ¿Cuántos actos de terrorismo son realmente cometidos en la actualidad por los gobiernos? Es imposible decirlo, pero son definitivamente más que cero, muchos más. Entonces ¿para qué un gobierno perpetra actos de terrorismo?. Para crear una distracción, para aumentar su poder, o para ambas cosas. (...)
(...)
En un futuro en que el dinero no tiene ningún valor, la única manera de que un gobierno pueda controlar a la gente es proporcionándoles alimentos, agua, y resguardo. De hecho, en un mundo futuro en que la competencia por los recursos esté a la orden del día, probablemente la gente ansiará tener un trabajo gubernamental -como burócrata, obrero, o soldado- simplemente porque significará tres comidas seguras al día y un techo sobre su cabeza. (...)
El fin de la Civilización Dave Eriqat
http://groups.google.com/group/vida-post-petroleo Traducido del artículo “The end of civilization” Originalmente publicado en http://www.thepeoplesvoice.org/cgi-bin/blogs/voices.php/2008/07/02/the_end_of_civilization
Traducido por Patricio Chacón Moscatelli Conferencia petrocalíptica Lugar: Centro "Lain Entralgo" Pº de la Mina s/n 50001, Zaragoza(Próximo a la Plaza San Miguel. Autobuses nº 22, 30 y 40)
Viernes 3 de octubre Crisis global del petrocapitalismo Ramón Fernández Durán (Ingeniero de caminos y urbanista. Pro. colaborador de la Univ. Carlos III de Madrid, Fac. de Geografía de la Universidad de Barcelona, etc. Autor entre otros libros de: La Crisis Social de la Ciudad (coautor). Alfoz, Madrid,1987; La Explosión del Desorden. La Metrópoli como Espacio de la Crisis Global. Editorial Fundamentos, Madrid, 1993; El crepúsculo de la era trágica del petróleo. Pico del oro negro y colapso financiero (y ecológico mundial). Ecologistas en Acción de Madrid y Editorial Virus, Barcelona, 2008)
09/10/2008En algún lugar del tercer mundo…(sigue)![]() (...) Jean-Paul había encendido la llama con un mechero y Miriamy yo dejamos la madera en una pila, mientras Peter Brown, nuestro residente inglés y presunto cocinero, comenzaba a desembalar pequeñas ollas y sartenes de aluminio. Los otros dos miembros del grupo —Karen Tilley y Sanjay Prithan— fueron al vestíbulo del motel y sacaron a rastras un sofá pequeño y cuatro sillas de plástico duro. Por un momento pensé en instalarme en el sofá con Miriam, pero Jean-Paul se sentó allí sin vacilar e indicó a Charlie que se acomodara junto a él. Jean-Paul tenía un mapa plegado entre sus gruesas manos, además de una pequeña linterna, y se zambulló en una conversación sobre el mapa con el marine. Me senté en una de las sillas cerca de Karen, que era estadounidense, como Charlie. La chica se inclinó hacia delante hasta hacerme cosquillas en la cara con su pelo rojo y dijo en voz baja: —La cacería continúa. Zona A, Zona A, todos alaban las maravillas de la Zona A. ¿Qué les hace creer que la encontraremos? Estiré las piernas hacia el fuego. —Alguien tiene que hacerlo —respondí—. ¿Por qué no nosotros? —Porque Jean-Paul y ese maldito marine se mueven demasiado lentos, por eso. Mira, falta una semana y, si no encontramos nada, un grupo de criminales de guerra saldrán libres de La Haya por falta de pruebas. Una gente que creó alegremente una zona de fusilamientos cerca de aquí en la que masacraron a hombres, mujeres y niños desarmados. ¿Quieres que ocurra eso? Metí las manos en los bolsillos del abrigo. Su aliento era agrio. —Ahora lo único que quiero es una comida caliente y una cama donde dormir. —Suena demasiado básico. —Lo básico está bien —dije—. Las comidas calientes están bien. Y también las camas. Su voz se animó. —Es verdad. ¿Ya has elegido habitación? Recorrí con la vista el motel. —Una con puerta y sin ventanas rotas. La chica me dio un suave codazo. —Hazme saber qué habitación eliges. Tal vez necesite compartir una si nos quedamos sin cuartos buenos. Miré el fuego y a Peter, que revolvía algo en las cacerolas junto a Sanjay. La luz del fuego se reflejaba en las gafas de este último, dándole un aura mística. Peter era un tipo fornido con pelo castaño corto, que daba la impresión de haber ejercitado sus músculos sacando por los aires a clientes borrachos de pubs londinenses. —Eres de California, ¿verdad? —le pregunté a Karen. —Sí —repuso ella. —¿Todas son como tú en California? Ella se rió y volvió a darme un codazo. —Algún día vendrás a verme y te lo mostraré. —De acuerdo —convine—. Algún día. Pero estaba completamente seguro de que no me quedaría sin aliento por ello. Miriam regresó de donde habíamos aparcado los vehículos con una hermosa sonrisa y Karen levantó la voz. —¡Peter! ¿Cuánto falta? Estoy cansada de tanto trajín. —Ya estamos, cariño, ya estamos —dijo—. Además, éste ha sido un viaje maravilloso, un viaje maravilloso, sí. ¿Hablas de mucho trajín? Piensa en Ruanda. Eso sí que era trajín. Selva densa, caminos llenos de barro y cientos de cuerpos en los bordes, descuartizados con machetes y lanzas... Al menos este lugar es relativamente limpio, y tenemos buenas carreteras. No como en Ruanda. —Miriam estaba desembalando algunos platos metálicos—. O Fiyi. Tampoco es como Fiyi. Un paraíso del Pacífico, lleno de humo y tumbas a ras de tierra y arrecifes sembrados de botes despedazados, con los cuerpos flotando en las lagunas. Demasiado caluroso de día, demasiado sofocante de noche. Jean-Paul dijo algo que no pude entender bien sobre el Congo, que para él era lo peor. Mientras discutían de estas cosas me mantuve en silencio dejando que el fuego calentara la suela de mis botas. Era mi primera misión para la ONU, así que no disponía de historias importantes que contar. Lo poco que tenía era mi experiencia en la universidad de Toronto y un trabajo como periodista en un diario, y parecía algo demasiado tonto como para mencionarlo. De modo que no lo hice.
(...)(continuará) 09/10/2008 16:25 Enlace permanente. Tema: Diario de un superviviente urbano y otras historias Hay 2 comentarios. Vuelve el trueque http://www.heraldo.es/index.php/mod.noticias/mem.detalle/idnoticia.26397/relcategoria.310
Echando una ojeada al Caúcaso Si uno juega ajedrez geopolítico, es mejor conocer las reglas, o se pierde mucho por las maniobras del contrincante.
10/10/2008Cae un mito: el estándar OTAN ¿Cómo era la leyenda guerrera? Ah, sí, el obsoleto e inútil ejército ruso no puede hacer nada contra el estándar OTAN. Lo habían “demostrado” las dos guerras del golfo y la exitosa campaña contra los serbios en 1999.http://sp.rian.ru/onlinenews/20080930/117293864.html Por supuesto, esto es propaganda porque viene de fuentes no controladas por la prensa anglosionista. Y algo hay de chovinismo ruso, pero basado en la realidad del ridículo georgiano, que se creía inmune por tener asesores y tecnología “occidental”. En realidad, EE.UU. y Europa no se han enfrentado desde hace décadas a un ejército medianamente peligroso (excepción parcial: la guerra de las Malvinas), y se autoengañan mirándose el ombligo de su hegemonía tecnológica En algún lugar del tercer mundo…(sigu) Nuestra cena fue una especie de estofado hecho con víveres donados por los estadounidenses —qué gentil de su parte, dijimos todos— y que resultaba aceptable a fuerza de sazonarlo en abundancia. Peter parecía encantado de haberlo calentado correctamente y yo le permití disfrutar de esa victoria. Nos acurrucamos en círculo frente al fuego y hablamos de la misión, de la Zona A y de lo que nos encontraríamos por la mañana. Mientras hablábamos, discutíamos y planteábamos cuestiones, el marine, Charlie Banner, se mantuvo en silencio, comiendo su rancho, mientras la luz del fuego otorgaba a su piel oscura un aspecto suave y terso. Era tan grande como Jean- Paul pero mientras este último era muy activo y gesticulaba mucho cuando hablaba, como si nunca bajara de un escenario y actuara permanentemente para nosotros, Charlie era exactamente lo contrario, con sus movimientos lentos y metódicos, intentando mantenerse en segundo plano. Yo siempre observaba sus ojos. Parecían haber sido testigos de muchas experiencias, de las que nunca había hablado con nosotros. Terminada la cena me fui con el equipo lavavajillas; comenzamos a traer cubos de agua caliente de una de las habitaciones del motel y a llenar unos baldes de plástico con asas de metal. Peter, aparentemente exhausto por sus esfuerzos culinarios, se sentó sobre el parachoques de uno de los todoterrenos a fumar un cigarro. En uno de mis viajes para traer agua se me unió Sanjay. —¿Estás bien, Sam? —Samuel —dije automáticamente. —¿Perdón? —preguntó cortésmente. —Samuel. Mi nombre completo. Samuel Roth Simpson. Cogí un cubo de agua caliente del diminuto baño del motel, observé su rostro alegre, su espeso bigote negro y luego dije: —Lo siento. No era mi intención ladrarte de ese modo. De niño no dejaban de llamarme Sammy o Sam o Sammy Simp. No es razón para que me siga poniendo de mal humor, pero siempre que sea posible prefiero que me llamen Samuel. ¿De acuerdo? Sonrió y cogió un cubo de agua. —De acuerdo. Entonces, ¿estás bien? —Hasta ahora no tengo quejas —respondí. Pero, una vez más, la noche no había hecho más que empezar. —¿Puedo hacerte una pregunta? —Adelante. Caminó conmigo hasta la puerta de la habitación vacía, avanzando con cuidado para no derramar la preciosa carga de agua caliente. —Es sobre Karen. —De acuerdo. Se volvió, ahora con aspecto avergonzado. —Noté cómo le hablabas hace un rato. ¿Hay algo entre vosotros? —Para nada —contesté—. ¿Por qué lo preguntas? —Digamos que... tengo interés, eso es todo. Y no quisiera meterme en medio si hay algo entre vosotros. Modales de caballeros, ya sabes. —Claro —dije mientras salía hacia el aparcamiento—. Pero creía que estabas casado, Sanjay. —Ah, sí —dijo sonriendo gentilmente—. Pero Nueva Delhi está muy lejos. —Ya lo creo que sí —contesté. Mientras terminaba de secar los utensilios de cocina sentí una extraña satisfacción de saber que aportaba alguna clase de servicio al grupo. Cuando me uní a ellos casi todos llevaban meses en acción y tenían recelos de mí y de las pocas habilidades que aparentemente podía ofrecerles. El peor era Peter, que, aunque se mostraba extremadamente educado y atento, siempre me producía la impresión de que nada le haría más feliz que verme metido en el próximo avión a Canadá. Anteriormente había intentado decirle algo al respecto y él había contestado: —No, no, me estás malinterpretando. No hay duda de que el Alto Comisionado cree que eres importante y por eso estás aquí. Es sólo que habría preferido tener un trabajador de campo... digamos que entrenado de un modo más tradicional. Eso es todo. Por ahora. Y si me disculpas, tengo mucho que hacer. Pero esta noche, después de recoger los platos y colocarnos de nuevo alrededor del fuego, que ya se extinguía, mientras Peter charlaba animadamente con Jean-Paul, Miriam se inclinó sobre mí —aunque lamento decir que sin que su pelo me hiciera cosquillas— y me dijo: —Creo que Peter quiere el trabajo de Jean-Paul. —Creo que Jean-Paul quiere las pelotas de Peter —solté yo. —¿Pelotas? ¿Qué pelotas? Me ruboricé levemente. —Lo siento. Pelotas es una manera de decir testículos. —Oh —exclamó ella—. Ésa es buena. Tendré que recordarlo. Acto seguido se fue a buscar algo de madera de la pila que se había levantado junto a uno de los todoterrenos. Sanjay le estaba contando algo a Karen en voz baja que le hacía reír. Charlie se encontraba en cuclillas junto al fuego, removiendo ociosamente las brasas con un palo, y yo estaba a punto de levantarme de la fría silla de plástico —comenzaba a acumularse rocío nocturno en los laterales— cuando se oyeron ruidos a lo lejos. Se produjo un silencio alrededor del fuego y todas las cabezas giraron hacia el oscuro horizonte del oeste. Unas débiles explosiones, como de petardos dentro de una lata, y ríos de luz roja y anaranjada
formando arcos que subían y bajaban en la oscuridad. (...)(cont) 10/10/2008 17:07 Enlace permanente. Tema: Diario de un superviviente urbano y otras historias No hay comentarios. Comentar. Freytas dixit Por supuesto, Freytas es un friki como esta y otras webs, nada de lo que escribe tiene que ver con la realidad (modo irónico).14/10/2008Una de esas noticias casi inadvertidas en su día![]() Esto ya es pasarse. ¿Chapuza o ruleta rusa? http://www.diariolasamericas.com/news.php?nid=62434 (más bien ruleta USA, para no herir susceptibilidades eslavas) En algún lugar del tercer mundo…(cont) Jean-Paul se aclaró la garganta. —Si no me equivoco son balas luminosas, ¿no es así, Charlie? Éste se levantó lentamente sin soltar su palo, que tenía una brasa incandescente en la punta y dejaba tras de sí una débil estela de humo. Permaneció de pie un buen rato, con la vista fija en la distancia. Su cuerpo se movió y percibí un cambio en su actitud; era la de un guerrero que intuye una batalla lejana y desearía estar allí en lugar de escoltar a un grupo de trabajadores de la ONU que a veces necesitaban que les cogieran de la mano o les sonaran la nariz. Carraspeó. —Sí, balas luminosas —dijo al fin. —Entonces, amigo, ¿quién está disparando allí? —preguntó Peter. Charlie echó el palo al fuego. —Es difícil de determinar. Tal vez sean unidades paramilitares sueltas que han abierto fuego para hostigar a otros. O quizá alguna de las unidades de paz avanzadas de la ONU se ha asustado y ha comenzado a disparar a las sombras. Intervino Sanjay: —¿Estamos a salvo aquí? Jean-Paul lanzó una carcajada. —¿Dónde se está a salvo en este maldito lugar? Pero al menos aquí estamos bastante a salvo, ¿verdad, Charlie? Todos los mapas dicen que ésta es una zona pacificada, y si surgen problemas nuestro bon ami Charlie enciende su radio y pide ayuda. ¿De acuerdo? Charlie asintió lentamente y continuó escrutando el horizonte, donde los débiles trazos rojos y anaranjados de las balas subían y bajaban. Me crucé de piernas y miré el fuego. —Los mapas dicen que está pacificada, ¿verdad? —pregunté. —Eso es lo que dijo el hombre —exclamó Peter—, ¿o es que no lo has oído? —Sí que lo oí —respondí—. Sólo me preguntaba si las unidades paramilitares utilizan los mismos mapas que nosotros, eso es todo. Karen lanzó una breve risita a la que nadie se unió. Las balas terminaron por desvanecerse y volvió a hacerse el silencio, salvo por el rugido cercano de un reactor que pasaba sobre nosotros con las luces apagadas; supuse que eran fuerzas de la OTAN en misión de apoyo a UNFORUS. Charlie se sentó junto a Jean-Paul en el sofá y entonces pareció como si el fuego hubiese perdido su calidez, pues todo había cambiado en esos breves instantes en que vimos las balas luminosas a lo lejos. Otro pequeño recordatorio —¡como si lo necesitáramos!— de por qué estábamos allí y en qué nos estábamos metiendo. Nadie quiso seguir conversando, salvo Jean-Paul y Charlie. Después aquél apagó su linterna y dijo: —Tiempo de retirarse, amigos. Tenéis quince minutos de agua caliente y luz y luego apagaremos el generador, ¿entendido? Uno por uno nos levantamos del mobiliario que habíamos rescatado y nos dirigimos a las habitaciones del motel. Como le dije a Karen, había encontrado una con la puerta y las ventanas intactas, y la declaré mía. Nadie me dio las buenas noches, pero no me sentí mal, porque yo tampoco saludé a nadie. Consciente de la advertencia de Jean-Paul, me di una breve ducha y encendí una velita dentro de una bola de cristal que coloqué en la mesilla junto a la cama. La puerta tenía tres cerraduras y las eché todas, y coloqué una de las dos sillas que había en la habitación bajo el picaporte. El cuarto tenía dos camas, el baño y una mesilla baja con cajones. Encima de ésta había un aparato de televisión. Me pregunté qué clase de personas se habrían alojado en esta habitación a lo largo de los años, antes de los bombardeos, antes de las evacuaciones, antes de que estallaran los enfrentamientos. Al menos estaba limpia,
y al menos había paredes y techo. (to be continued) 14/10/2008 16:18 Enlace permanente. Tema: Diario de un superviviente urbano y otras historias No hay comentarios. Comentar. Crisis en Cutrelandia![]() Supongamos una pequeña villa llamada Cutrelandia, en la que vive un Señor Feudal Z, dueño del castillo y de las tierras, y donde viven 6 personajes más: 1 bufón F que vive en el castillo y es además un buen artista y pintor, el Señor B (que tiene un cofre donde guarda objetos de valor y monedas de la gente), el emprendedor A que ya conocemos y 3 Curritos C1, C2, C3. C1 trabaja como administrador para el Señor Feudal, C2 trabaja en el campo para A, y C3 es un personaje con cierta autonomía que trabaja a ratos para A, para B, para Z o incluso para C1 ó C2. El proceso es parecido al anterior: A produce patatas en la huerta, C1 cobra de Z, pero Z cobra comisiones por cualquier transmisión o posesión de bienes, es decir cobra de A, B, C1, C2, C3 y de cualquier otro que pueda aparecer en escena. Al agricultor A, le compran patatas B, C1, C2, C3 e incluso Z. Pero no F, porque en realidad es un ente celestial. Al cabo de unos años y cosechas, la situación será más complicada que en el anterior caso de sólo 3 personajes , pero en esencia es la misma situación: A tendrá una gran cantidad de Jeuros ahorrados, que se los ha confiado a B. C1, C2 y C3 deben dinero a B, pero van cancelando sus deudas y puede que alguno incluso tenga también Jeuros depositados en B. B es un hábil gestor y con tantos trueques y retrueques tiene ya más Jeuros que A. Z sigue creciendo, porque ha descubierto que le llegan más Jeuros por el simple hecho de modificar al alza las tasas que aplica a las transacciones que se realizan en su villa. Hasta aquí el sistema se sostiene porque aunque hay más deudas que Jeuros, también hay tanto ahorro como deudas. C1, C2, C3 perciben por su trabajo Jeuros, aunque vienen observando, que los Jeuros con el paso del tiempo valen menos o las cosas que les dan a cambio valen más, una de dos. Z que arregla caminos, y cuida de la seguridad y salud de sus cinco personajes, aunas veces se ve con Jeuros y otra veces no, pero sale del paso o bien subiendo las tasas, truco que ya se conoce, o bien llama al bufón F para que le dibuje en papel más Jeuros. Pero hete aquí que un día A, recorriendo su huerta, descubre un GAMUSINO y consciente del valor de su hallazgo se lo ofrece a C3 por los Jeuros que gana en 10 años. Como C3, no cuenta con esa cantidad de dinero se lo pide a B, pero B le exige como garantía el propio Gamusino y le cobrará unos intereses que no se consideran altos. C3 calcula que en 15 años podrá devolver los Jeuros (10 para A, 3 para B, y 2 para sobrevivir) pero tener un Gamusino bien lo merece. A, descubre otro Gamusino y en seguida se percata que es ahí dónde está el porvenir. C3 se sorprende de que A pida más Jeuros por su actual Gamusino que por el que él adquirió, en seguida infiere que entonces el suyo también vale más. La cosa se complica más cuando C3 hace reserva del segundo Gamusino y se lo traspasa a C2 por una cantidad mayor, al momento descubre que es mejor dedicarse a esto que a trabajar. Z está encantado porque al ser el Gamusino de gran valor, la tasa que se aplica por cada transmisión le retorna más Jeuros que con los negocios de patatas. El agricultor A, decide dedicarse a los Gamusinos y habla con Z para que le proporcione más terrenos, después visita a B para recuperar sus Jeuros y pide un gran préstamo para adueñarse de los terrenos donde es posible criar Gamusinos. Como los Gamusinos sólo comen tréboles azules y escasean en Cutrelandia, decide importar semillas de una villa lejana, Mulandia. Como las semillas cada vez están más caras y ve que el cultivo de tréboles azules es estratégico para la cría de Gamusinos, pide otro gran préstamo a B y adquiere parte de la sociedad que produce semillas de tréboles azules en Mulandía. B le ha exigido a A, que ponga como garantía los Gamusinos que esta criando. Los Gamusinos siguen vendiéndose a precios cada vez mayores. Z está eufórico, porque empieza a manejar cantidades impensable de Jeuros, y los emplea en roturar bosques donde crear tierras adecuadas para la crianza de Gamusinos. Une las fincas mediantes túneles, abre caminos, trasvasa aguas y aún le queda presupuesto para celebrar fiestas o crear vistosos monumentos a la Gallina Clueca. Cuando no le llega el presupuesto se permite pedir Jeuros a B, a C o al que sea. (continuará otro día) 16/10/2008En algún lugar del tercer mundo…() Mientras me secaba encendíla televisión y sentí la electricidad estática. Casi ninguno de los canales tenía señal después del ataque de la pasada primavera, pero yo seguía esperanzado, uno de mis malos hábitos, tal como solía señalar mi padre. En la parte trasera del televisor había un par de antenas diminutas, y después de trastear un rato con ellas y los canales, pude conseguir una imagen débil que titilaba por las interferencias. Me senté en el borde de la cama a ver la televisión. Era un programa informativo de la ONU, probablemente emitido desde la frontera norte. Una mujer con traje de raya diplomática leía algo que tenía en las manos. Detrás de ella aparecía el familiar escudo de la ONU. Por encima de su hombro izquierdo se mostraba una imagen referida a La Haya, pero no logré distinguirla. Subí el volumen y sólo oí las estridencias de las interferencias. Me pregunté si era debido a la mala señal o si alguno de los grupos paramilitares, mejor equipados y armados, la distorsionaba. «Paramilitares». Un término tan suave, pensé. «Escuadrones de la muerte» era más duro, más apropiado, pero raras veces se utilizaba en las amables conversaciones entre los grupos de la ONU. Los escuadrones de la muerte operaban en El Salvador y Serbia. Se suponía que aquí no. Probé todos los demás canales. Más interferencias, salvo en uno en el que apenas pude distinguir una vieja película con Michael J. Fox, Regreso al futuro, doblada al francés. La vi unos minutos y luego, tal como prometió Jean-Paul, se cortó la energía y la habitación se sumió en la oscuridad. Regreso al futuro, desde luego. A la débil luz de la vela me cercioré de que la única ventana, que daba al aparcamiento, también estuviera cerrada. Asimismo corrí las cortinas y las aseguré con unas pinzas que llevaba en la mochila, y comprobé que la puerta del baño quedara bien abierta. En una de sus escasas cartas, mi padre me había advertido de que si tenía lugar un tiroteo en la zona, debía salir rodando de la cama al suelo y arrastrarme boca abajo hasta llegar a la bañera. Si estallaba una granada había más posibilidades de sobrevivir en una bañera. Era un buen consejo, probablemente el mejor que me había dado. Me puse unos pantalones cortos y desenrollé mi saco encima de la cama más cercana. Charlie había supervisado previamente la zona en busca de bombas trampa y minas o cualquier otra sorpresa desagradable que hubieran dejado los paramilitares que hacían el trabajo sucio, pero yo seguía siendo precavido. En una de las zonas de ensayo, antes de unirme al grupo de Jean-Paul, me contaron que otro grupo de inspección de la ONU como éste había pasado la noche en un hotel abandonado en el que habían rociado las sábanas y
mantas con cristales molidos. (...)cont(...)
16/10/2008 18:53 Enlace permanente. Tema: Diario de un superviviente urbano y otras historias No hay comentarios. Comentar. ¿Cuerpo antiterrorista o guardia pretoriana para![]() http://www.rebelion.org/noticia.php?id=73362
Una brigada de combate del ejército norteamericano va a ser posicionada en el territorio de los EEUU para llevar a cabo tareas de “defensa “. Va a ser a partir del día 1 de Octubre. Previsible indignación en las filas izquierdistas. Es obvio que la manida paranoia antiterrorista se trata de un pretexto: realmente, son un retén para mantener a raya a la propia población, pero la gravedad mayor del asunto no es esa. Un destacamento militar permanente fuera de zonas militares, pertrechado y funcionando sin interrupción, con permiso ilimitado para desplazarse por todo el territorio…¿no es demasiado parecido a una guardia pretoriana? Haya disturbios o no (es probable que los haya si se pone peor la cosa allá), disponer de una unidad así podría dar ciertas tentaciones a quien gobernase (que probablemente no será el candidato “de color”). http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/international/newsid_7636000/7636973.stm EE.UU. no tiene un sistema de seguridad social como Europa ni redes de cohesión social como otras partes del mundo. En una situación de descrédito total de las instituciones, el patriotismo civil puede esfumarse, dejando paso a bonapartismos remozados. No es solamente el peligro de militarización de la represión de disturbios lo que está en juego. Crisis en Cutrelandia (II)![]() (…) La situación empieza a ser nueva porque Z debe Jeuros a B, y paga sus intereses con parte de las tasas que cobra. A, debe una gran cantidad de Jeuros a B, pero piensa desquitarse con la próxima generación de Gamusinos, C1 que ha ganado muchos Jeuros los ha empleado todos en comprar Gamusinos para aprovechar su efecto multiplicador, ha vendido Gamusinos incluso a visitantes de otras villas. C2 y C3 tienen un solo Gamusino pero se lo deben a B y tendrán que dedicar 40 años de su trabajo para cancelar la deuda. La verdad es que ha llegado un poco tarde porque en tanto se lo pensaban los gamusinos no paraban de subir. B debe a su vez Jeuros a otro B de una villa lejana porque se los ha pedido prestados para atender a sus cliente. En este momento no hay ningún AHORRADOR, todos son deudas, sin embargo todos se consideran ricos pues son poseedores de valiosísimos Gamusinos que aumentan de valor día tras día.
B, tiene una gran fortuna en apuntes de deudas que tiene como garantía los Gamusinos. Hasta este momento le había pasado desapercibido que su negocio ha cambiado, antes algunos traían dinero a su banco que luego él prestaba a otros cobrando mayores intereses, pero de un tiempo para acá todo el mundo viene a pedir Jeuros para comprar Gamusinos, y él se encarga de hacer el apunte deudor en una cuenta y el ingreso en otra. Piensa que es el momento de cambiar la tendencia y asegurarse mayor beneficio, al fin y al cabo puede porque los intereses están referidos al tipo de interés al que intercambia él Jeuros con otros banqueros de otras villas. Basta pedir más dinero por mis Jeuros y entonces los que me deben Jeuros tendrán que pagarme más. Así quizá se den más prisa en devolverlos.
Algo no funciona bien, porque C2 no puede pagar su deuda y a C1 apenas le quedan Jeuros para comer. Las ventas de los Gamusinos, baja.
La cosa se pone fea cuando llega un viajero a la villa y advierte que a lo que le están llamando Gamusinos, no son tales, si no que son conejos holandeses y que es inexplicable que se lleguen a pagar tanto Jeuros por ellos. Al tiempo A, últimamente con menos actividad porque no ha vendido tantos Gamusinos como estaba previsto, lee en la etiqueta de un saco de semillas de trébol azul:
Cutrilandía: semillas de trébol azul. Mulolandía: Gamusinos mulandeses
La verdad es que en Mulolandia está pasando algo parecido, porque últimamente ha bajado la venta a Cutrilandia de Gamusinos mulandeses y que éste producto había sido sorprendentemente el auténtico motor de la economía mulandesa, y digo sorprendentemente porque antes de que en Cutrelandia apreciaran tanto los Gamusinos mulandeses estos habían sido considerados una sierpe, porque arruinaba los sembrados de los cereales y mira por donde, dónde antes se sembraba cereales ahora eran campo azules. (cont) 20/10/2008En algún lugar del tercer mundo… Saqué de la mochila una almohada de gomaespuma, uno de los pocos lujos que transportaba conmigo. La forma y el olor de la almohada me ayudaban a relajarme en la oscuridad, sobre todo tras un largo día como éste. Lo siguiente que salió de la mochila fue uno de los dos libros que había traído. Las órdenes del supervisor de los grupos de campo del Alto Comisionado de la ONU habían sido explícitas: sólo se podía llevar el saco de dormir, una mochila
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