posindustrialEl final de una época y el inicio de otra. ¿Está usted preparado?
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental. El cambio climático y los desastres de la contaminación 06/10/2008El fascinante mundo del hidrato de metano![]() http://axxon.com.ar/not/131/c-1310100InfoTriangulo.htm http://es.wikipedia.org/wiki/Hip%C3%B3tesis_del_fusil_de_clatratos http://homepage.mac.com/uriarte/metano.html La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida. El triángulo de las Bermudas y el cambio climático, hermanados por la geología marina. 02/10/2008Esto es muy fuerte![]() Si os parecen siniestras las entradas de este blog... Hemos sido superados por goleada por este comentario: (...) la emisión de CO2 a la atmósfera produce efecto invernadero que desemboca en calentamiento global, pero lo más terrible y lo que la mayoría de la gente ignora es la realimentación que ello conlleva: 1. Disminuye la capa de hielo, la cual actúa como reflector de la radiación solar hacia el espacio, con lo que la tierra absorbe cada vez más calor solar. 2. Se libera metano, el cual produce mucho más efecto invernadero que el CO2. 3. Sube el nivel del mar y ocupa una extensión mayor, lo cual unido al calentamiento del mar provoca mayor evaporación y una mayor saturación de humedad en la atmósfera. El vapor de agua es el principal gas de efecto invernadero, con lo cual un aumento de vapor provoca mayor efecto invernadero. 4. El derretimiento del hielo y la subida del nivel del mar constituye un cambio de peso sobre la superficie de la tierra. Se libera peso de los continentes y los polos para acumularse en las cuencas marinas, lo cual supone un desequilibrio en la frágil corteza terrestre que tiende a volver a encontrar el equilibrio incrementando los terremotos y el vulcanismo. En las islas volcánicas, la subida del nivel del mar provoca mayor presión sobre las bolsas magmáticas subterraneas, incrementándose las erupciones. El vulcanismo libera a la atmósfera inmensas cantidades de CO2, incluso mucho más que la quema de combustibles fósiles, con lo cual se aumenta el efecto invernadero. (...) Como vemos, la realimentación es muchísimo peor que la causa inicial (emisión de CO2), y una vez encendida la mecha muy poco podemos hacer. Tendrán que pasar cientos de millones de años para que los vegetales capturen el CO2 y se fosilice bajo tierra en forma de carbón, petróleo y gas.(...) http://www.crisisenergetica.org/article.php?story=20080923224516630#comments Hablando en plata: el futuro lejano es de los insectos y unas pocas sabandijas más, según estos tipos. Claro está que la extinción de la humanidad y demás mamíferos puede llevar milenios, a lo peor. 02/10/2008 22:41 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar. 10/07/2008Fases hipotéticas de LLE.![]() 0-Prólogo: Hay problemas medioambientales, de agotamiento de recursos y creciente tensión internacional; pero afectan poco a la vida diaria en el primer mundo y hay cierta ilusión de que no existen o se solucionarán allí donde son peores.[Estamos seguramente aquí] 1-Fase “light”. Similar a las crisis del pasado (¿1929?), pero que en lugar de empeorar y luego mejorar, es un tobogán hacia situaciones más problemáticas. En esta fase se producen ya los primeros efectos catastróficos a gran escala del cambio climático, el cénit del petróleo y el derrumbe de las relaciones internacionales. La normalidad de la vida cotidiana se adapta a los nuevos cambios, si bien cada vez hay más estrecheces. 2-Fase “hardcore”. Todos los desastres se suceden sin dar un respiro, y al combinarse, destruyen toda situación de normalidad. Posible comparación con la vida diaria en la guerra o en un mundo “madmaxero” sin héroes guaperas. 3-Clímax: Uno o varios acontecimientos provocan grandes destrucciones. (¿Guerra mundial?). Puede suceder de improviso o quizás no se produzca, al haber una decadencia continua de las sociedades modernas. 4-Resaca: Los restos de las sociedades anteriores se reorganizan con lo que han podido salvar de las fases anteriores, se ha terminado una época y empieza otra, pero la cosa no está muy clara todavía. 5.-Renacimiento (no confundir con la época histórica). La gente se organiza de algún modo nuevo con lo que puede y hay una cierta estabilidad.10/07/2008 18:24 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar. 07/07/2008Historia de un ecocidio que ya ha sucedido![]() Si hace 50 años alguien hubiese presentado el guión de una novela de ciencia ficción con el argumento de la desecación de un mar interior (en el que hay una isla donde una superpotencia experimenta con armas biológicas) se le habría encorrido por panfletario.
Recordando al mar de Aral (hoy “balsetas”).
http://www.clubdelamar.org/aral.htm
http://www.rel-uita.org/agricultura/ambiente/agua/mar_de_aral.htm
Un intento loable pero insuficiente de arreglar el desastre
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_6538000/6538941.stm
http://es.wikipedia.org/wiki/Dique_Kokaral
Como parche o chapuza de urgencia tiene su mérito, pero es una solución provisional. Se habla de otros planes similares en otras partes del semi-extinto mar interior. La solución más “fácil” sería aumentar el caudal de los ríos que desembocan en el Aral; esto se conseguiría sacando menos caudal por los canales (cambiar a cultivos que gasten menos agua) en las zonas de regadío, pero los países afectados no quieren saber nada de eso porque sería afectar mucho a la economía...Irónicamente, la única forma de que los ríos aporten más agua al marchito lago sería la ruina del monocultivo de algodón; cosa que no va a suceder, al menos en la primera parte de LLE mundial.
Por si fuera poco,la extinta URSS dejó otro recuerdo en la zona.
http://matiascallone.blogspot.com/2008/06/la-isla-secreta-del-mar-aral.html
El lugar ideal para el comienzo de una película de terror sobre epidemias... 07/07/2008 08:38 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar. 08/06/2008La conferencia de Coderch C.V:Marcel Coderch es ingeniero de telecomunicaciones y doctor por el Instituto Tecnológico de Massachussetts (MIT). Es miembro del Consell Assessor per al Desenvolupament Sostenible de la Generalitat de Catalunya, secretario de la Asociación para el Estudio de los Recursos Energéticos (AEREN) y miembro del capítulo catalán del Club de Roma. Es también Vicepresidente de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT). Zaragoza, miércoles 4 de junio. 20 h. jornadas de economía solidaria La sala de conferencias del jesuítico Centro Pignatelli está casi llena, habrá unas 100 personas y algunas de ellas (cielos) incluso parecen no estar afiliadas a ninguna moda estética izquierdista reconocible. El corresponsal del Gep se sienta junto a tipos con pinta de contables jubilados, alguna señora en estado y jóvenes/no tan jóvenes con pinta (moderadamente) alternativa. Hay bastante público femenino, lo cual es de agradecer; conociendo el conformismo más acusado de las señoras (esto sonará a machista, pero en cualquier actividad no-conformista hay siempre mayoría aplastante de “machotes”, por lo general). Las líneas generales del argumento de la conferencia ya nos las conocíamos, pero no por ello la conferencia fue aburrida, al contrario. Aquí otra conferencia similar del mismo tipo en Canarias. http://www.canariasantelacrisisenergetica.org/2008/02/18/por-que-el-capitalismo-necesita-crecer-y-por-que-pronto-no-podra-seguir-haciendolo-por-marcel-coderch/ Nada de Yirdismo ni mad maxismo de lata de atún, dentro de los petrocalópticos o peakers Coderch ,como cabeza visible de AEREN es más dado al buen rollismo. ¡Pero un buen rollo relativo! No es tan catastrofista como un Pedro Prieto pero si lo comparamos con el discurso oficial lo que dice haría temblar a la mayoría de la población (que precisamente no estaba allí para escucharle, sino fantaseando con los moais y las pirámides de la EXPLO). Hay que decir que en esto Coderch no engaña: reformista pues vale, reformista. Es muy estilo Club de Roma, con todo lo que ello implica (crítica del sistema económico suicida que vivimos, pero intento de salvarlo desde una reforma a fondo del propio capitalismo). Asumido este punto de partida (como el de otros una u otra ideología), el diagnóstico es certero e hiriente: el colapso ya está aquí, y sólo con parches lo estamos retrasando por poco tiempo. La conferencia se podría resumir en estas partes:
Lo que más nos gustó: - Pasó bastante desapercibido porque fue breve en nombrarlo, pero junto a los ya conocidos límites tales como el cambio climático y el cénit de combustibles fósiles, Coderch citó la inminente escasez de uranio para fisionar en las centrales. Una dura realidad que los campeones del renacimiento nuclear ignoran o escamotean tras las cortinas de humo de la energía “inagotable” que en su mundo de fantasía atómica se han montado. El uranio tiene mucha más potencia que el combustible fósil, pero también es un recurso mineral del subsuelo NO RENOVABLE. - Nos apuntamos a una posible ley antipublicidad por el bien de la Humanidad. - No limitarse al ya consabido cénit de Hubbert, sino también relacionarlo con los demás topes de producción de alimentos, las burbujas inmobiliarias, etc. - Combinar la noción de agotamiento del sistema con el fenómeno burbujista (lo uno no excluye a lo otro, por mucho que lo ignoren tanto peakers integristas como burbu-lerdos). - No ensañarse demasiado con los desastres más que probables que nos esperan en LLE, sino centrarse en cómo afrontarlos (visión positiva, estemos o no de acuerdo con sus opciones). - La información de que la Iglesia Católica prohibió la usura (préstamo con interés excesivo) hasta 1800... y pico. Una clase de moral cristiana! (pecados al gusto del burgués). - La necesidad de desdolarizar la economía, mediante una moneda neutra realmente internacional. - Reivindicar a Malthus sin complejos, sabiendo discernir el diagnóstico acertado del pensador británico (que sólo falló en los plazos, al existir en sus tiempos tierras poco habitadas en las colonias europeas) acerca de la población y los recursos; y separándolo de su ideología reaccionaria (la cual por cierto, se ha convertido en una caricatura en manos de antimalthusianos progres y maltusianos derechistas hasta convertirlo en un coco al que disparar). - Oportuno recordatorio al libro “Los límites del crecimiento”, reconociendo que no se ha hecho nada desde entonces y que los síntomas preocupantes no han cesado, sino que vamos hacia una versión diferida en el tiempo de los peores escenarios descritos. - La advertencia sobre el “fascismo” no fue retórica para complacer al público progre, ni mucho menos. Estamos en un peligro real de totalitarismo so pretexto del progresivo empeoramiento de los factores de LLE, incluso (o sobre todo) en la bucólica Europa. Muy buena también la somera descripción del fondo económico-estratégico-económico del nazismo (vale ya de moralismos de buenos buenísimos y malos malísimos), un montaje de las potencias que llegaron tarde al reparto de la tarta mundial y pretendieron arrebatarlo a los anglosajones fracasando al final por no tener petróleo. - Muy inteligente la referencia a la EXPLO. Sin secundar la consigna antiexpo (¿Qué sentido tiene decir EXPO NO cuando sabemos que se va a hacer con el poder del dinero?) pero sin hacer la pelota a las autoridades de la “barcelonizada” Zaragoza. Una referencia irónica a las pirámides y la comparación pertinente con el (pufo) catalán del Forum de las Culturas bastaron para referirse a esa “operación inmobiliaria” que vamos a “disfrutar” este verano. Lo que menos: - Uso de topicazos como “en la edad media TODOS pensaban que la tierra era plana”, de corte progre...al tiempo que en un momento dado alaba a un señor del siglo XVII que estaba todo el día en la cama (Descartes seguro que tenía criados y siervos para ayudarle a pensar en su almohada de plumas). Eso desluce un poco la argumentación llevándola un poco hacia lo panfletario. - Como empresario y “hombre de estado”, adolece de una visión idealizada del gobierno frente a los malvados poderes fácticos. Toda solución pasa por presionar al gobierno, hacer intervenir al estado, etc. En cambio, el estado moderno parece inocente de todas las desgracias. Un ejemplo: cuando citaba el crecimiento exponencial de la población en la era industrial, obviaba el “oportuno” hecho de la necesidad de grandes masas de soldados para los ejércitos a partir de las guerras napoleónicas. Sin dejarse embaucar por el engañoso reclamo de la “inminente” disolución del estado (que tanto daño ha hecho a las izquierdas y que hoy influye incluso en ciertos “libertarios de derechas”), afirmar el papel angelical del estado en los tiempos que corren es muy peligroso. Esperar a que desde las burocracias lleven la batuta y que la solución sea siempre racional y justa es como pedirle peras al olmo. Sin despreciar toda acción de presión o influencia en los poderes públicos, es mas necesario llevar la mayor parte de los esfuerzos en la preparación individual y a ser posible, colectiva, de “reductos” ante la avalancha de m... - La idea de impedir a la banca privada seguir usurpando el poder de hacer dinero (vía creación de deuda&usura) es buena, pero como en la fábula, ¿qué ratón le pone el cascabel al gato financiero? ¿Hugo Chávez? Coderch podría haber ido a la sede de Ibercaja, que la tenía al lado, y dejarle un mensaje a los gestores para que se fuesen preparando. - La idea de una moneda mundial neutra post-dólar adolece de imprecisión. ¿Cómo se realizaría la transición, si es que EEUU y la UE la permiten? Igualmente echamos en falta la alusión a mecanismos “de seguridad” tales como la vinculación con el oro (moneda mundial de facto) y las monedas locales que complementarían el paso a un mundo post-globalizado. - La compraventa a escala individual de puntos positivos y negativos según se contamine o se consuma es buena en principio, pero no deja de ser un parche, puesto que sólo se retrasaría en el tiempo la decadencia o el colapso. Por lo demás, el escaqueo sería muy fácil (pagas a los pobres para que te vendan sus no-consumos y ya está). Como conclusión, la conferencia fue más o menos lo que esperábamos del líder petrocalíptico moderado por excelencia, con algunas sorpresas gratas y otras no tanto. El público parecía muy interesado, pero nos chocó bastante que comentasen que era muy negativo, cuando simplemente estaba reflejando no ya el futuro, sino el presente mismo. Y eso con un discurso bastante moderado e incluso humorístico en ocasiones. 08/06/2008 22:01 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar. 02/06/2008II Ciclo de Conferencias del CAAE Aragón![]() http://joaquinroncal.org/programacion/programacionhoydetalle.asp?idE=2539&idR=14663 Toda esta semana. Para más información, descargar el pdf de la página enlazada. 02/06/2008 14:32 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar. 26/05/2008Las patatas de Rapa Nui![]() Si algo de bueno tiene el cine histórico, es la oportunidad de ver situaciones actuales o futuras trazadas avant la lettre en hechos del pasado. Si quitamos a Rapa Nui el oropel del exotismo (y erotismo) de taparrabos y ritos cruentos, nos encontramos con la crónica novelesca de una civilización que se autodestruyó alegremente, y en su autodestrucción nos recuerda en cierto modo la necedad del occidente capitalista de nuestros días. Se ha hablado mucho de la locura por construir estatuas gigantes de los nativos de aquella isla perdida. Los moais eran fetiches que simbolizaban la categoría de los jefes de tribus, así que el que más grande la tenía (la cabeza de piedra) más status. Hoy en día tenemos muchos fetiches, pero el tecnológico, hipostasiado en el automóvil, es el más triunfal. En una escena del filme ya en la parte final, los nativos de casta inferior se encuentran sofocados intentando arrastrar la estatua más grande nunca tallada. Por el enorme peso del bloque de piedra los troncos que sirven de rodillos de arrastre se queman y se astillan. Entonces, un líder les ordena “engrasar” los maderos con lo que tienen a mano, esto es...una especie de patatas que comían. A todo esto, por la construcción alocada de estatuas y por sobrepoblación se supone que había escasez de comida en la isla. El espectador medio pensará ¿qué tipo de idiotas podrían tirar así la comida? Pues unos fetichistas que han perdido de vista la base material de toda cultura humana. Así les va: al final de la película aparece la barbarie en todo su esplendor, con destrucciones, masacres y canibalismo. Y lo peor de todo es que esto no es especulación peliculera sino un pálido reflejo de lo que históricamente sucedió. La “civilización” actual ha empezado a usar la comida para engrasar el fetiche por antonomasia, el coche. Los biocombustibles, aunque se fabriquen con plantas no comestibles o con cereales de segunda fila, roban espacio físico y energía a los cultivos alimenticios. No es casualidad que los precios de los alimentos suban tanto; no es solamente la especulación y el petróleo, es que los “moais” actuales necesitan engrase. Si vuelves a ver esa película de taparrabos y mamporros en DVD y tienes en mente la actual locura de los combustibles “ecológicos”, no podrás ver sin cierto escalofrío la escena de la patata...Ahora no es una isla, es todo el planeta el que ha caído en la locura megalómana: En 2007 el precio global de los alimentos registró un aumento del 40%, y como su efecto más inmediato se está incrementando el número de personas que pasan hambre en el mundo, como ya advirtió en su día el responsable de la ayuda alimentaria de la agencia de Naciones Unidas a los países pobres. Entre los factores causales de las subidas se encuentran el aumento del petróleo y la subida del maíz por la producción de biocombustibles. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), los productos más consumidos del mundo, como pan, carne, azúcar, maíz y arroz se tornan cada vez más caros debido al desarrollo de energías alternativas basadas en cereales, ricino y caña de azúcar. 23/05/2008Esto va por el anuncio buen rollista de Repsol contra el club Casandra...![]() http://www.elpais.com/vineta/?d_date=20080523&autor=Ram%F3n&anchor=elpporopivin&xref=20080523elpepuvin_2&type=Tes&k=Ramon 23/05/2008 10:51 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar. 22/05/2008Combustible![]() http://www.elpais.com/articulo/semana/plantas/desierto/elpepueconeg/20080511elpneglse_5/Tes/ Y la montaña parió un ratón... 16/05/2008Conferencias sobre el agua![]() Pueden ser interesantes... http://aepa.aragon.es/ No sé si admitirán madmaxeros, survivalistas y demás freaks. 18/02/2008La revancha de Malthus 6 El debate en torno a la población es complejo y cargado de tintes de gran emotividad. Cabe, comprensiblemente, ignorar los límites y declarar la libertad de circulación total como fórmula mundial de autogestión de la población. Finalmente ese sistema regularía igualmente el ajuste poblacional, aunque supondría el fin del Estado, y bien al contrario, el futuro parece depararnos un refuerzo de su estructura de control. Precisamente la otra opción sería forjar espacios locales que intenten sostenerse de forma más autónoma, y que regularían autónomamente sus flujos de población (habría normas de entrada y salida de población), para mantener los recursos de la zona de forma más sostenible, en su caso contra cualquier otro poder establecido. Si, por ejemplo, un pueblo dispone de tantas hectáreas de suelo y de una cantidad determinada de agua disponible, sería lógico limitar la población local a lo que ese espacio vital pueda alimentar, incluyendo la población de tiro animal necesaria para alimentarla. Permitir la incorporación de más población en ese territorio únicamente agravaría los problemas para todos. Esta otra opción genera necesariamente exclusión, y esa exclusión adquiere tintes sombríos en épocas de escasez. La “justicia” tendrá carácter local, y las reglas serán las impuestas para mantener esa localidad de la forma más estable posible. Quizás nos tengamos que desprender de las “soluciones globales” en la medida en que nos estamos desprendiendo de la globalización. Lo más justo pasaría, al parecer, por un “descenso” participativo hacia lo local, y en ese escenario es lógico y humano que quien opte por esa opción de renuncia pueda poner el límite que le permita mantener la población estable, y una Humanidad con más posibilidades de no esquilmar aún más los recursos renovables no infinitos. Ahí las fronteras tienen sentido, pero resultan estremecedoras para mantener la injusta distribución actual de los recursos. El retorno a la “humanidad” implicará la escala cercana: una escala que será sostenible o no será, y parte imprescindible de esa “sostenibilidad” será recordar que todos los territorios tienen una capacidad de carga limitada y que el ajuste es inevitable para aquellas sociedades – como la nuestra – que la han traspasado desde hace ya varias generaciones. Fin. 18/02/2008 16:18 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar. 14/02/2008La revancha de Malthus 5 En la “bonanza” actual (ya empañada por las nubes de tormenta del horizonte) el gobierno progre actual ha optado por la regularización de hecho, y la tolerancia, en un proceso reciente de euforia económica que permitió acelerar aún más la transformación de los sistemas productivos más ricos. Sabemos que los momentos de declive normalmente serán recibidos con mensajes más o menos turbios, que impedirán conocer la verdadera dimensión histórica del fenómeno. Se girará hacia la extrema derecha (es más, actualmente los “democristianos” españoles están más cerca del lepenismo que del liberalismo: ver propuesta de contrato para inmigrantes del PP). Es de prever que se usará el chivo expiatorio de la población del exterior para argüir que su presencia impide alcanzar verdaderos objetivos de paz social. El racismo y la exclusión por razones diversas es la consecuencia de ese caldo de cultivo. La desesperación tiene rostro infame, y permite desplegar, como se dice, lo peor y lo mejor del humano. En este escenario cabe el pragmatismo, como cabe el plan individual. ¿Cabe el control de la marea social de incomprensión que arrastra la escasez? ¿Sería el autocomplaciente hombre moderno capaz de entender el declive sin increpar al otro, que entró en declive antes que él? Restringir fronteras para las personas pero no para los materiales y energía es una regla de exclusión que ha posibilitado el desarrollo de las zonas desarrolladas, a expensas de otras. En todo caso, debe quedar reflejado que cualquier mecanismo de exclusión que no contemple a su vez la disminución del volumen de recursos exógenos que se importan supone un acto de incremento de la rapiña que, por otro lado, es la que nos mantiene con vida. Vive la sociedad “moderna” atrapada en su riqueza, y precisa necesariamente hoy de la pobreza y exclusión de los otros. Cualquier propuesta solidaria debe pasar, en primer lugar, por un descenso drástico del consumo en las zonas ricas. Reiteramos que ese proceso, en un mundo competitivo y lleno en absoluto es sencillo. De entrada, la reducción sistemática de insumos energéticos o alimentarios del exterior provocaría, en el modo actual de crecimiento, el paro crónico y la pobreza material de un porcentaje alto de la población local, que rápidamente puede pasar a ser manipulada por extremistas. La construcción de“botes salvavidas” quizás sea la decisión más inteligente. No se trata de “salvarnos todos” en un indeterminado proceso de declive, sino de crear espacios para el futuro, necesariamente locales, “humanos”, con lo mejor de esta época y el resguardo mayor que se pueda para el futuro: con las técnicas de acumulación de agua, la preservación del suelo fértil y sus semillas, los instrumentos básicos de sanidad y la siempre necesaria defensa, añadiendo los conocimientos y el espíritu de seres preparados mentalmente para tiempos convulsos. Esos espacios de transición hacia lo local se llenarán de proyecto y realismo al tiempo. Esos espacios, igualmente, no entienden de grandes acciones institucionales y se sitúan al margen claramente de los aparatos del poder, porque éste está destinado a perpetuar la complejidad imposible de gran uso energético que no se puede mantener: el poder, o se adapta a la nueva realidad y sacrifica su escala – algo difícil en un instrumento de ese tipo – o está destinado a agudizar su papel de opresión reguladora y distribuidora de la escasez. No se trata de subvertir el orden existente, sino de construir una realidad paralela que se desincruste en la medida de lo posible de aquella, pero también resistente, que quiere recrear mundos del futuro en imprescindibles ensayos de hoy. En ese espacio, puede entrar quien decida entrar, y se intentará excluir al incómodo intruso, sea cual fuere su origen (será una xenofobia pero sin discriminación: el españolísimo forastero tampoco entraría). Será una reacción humana, tanto más correcta cuanto más humanos – locales - sean los espacios para el futuro, como siempre ha existido. La exclusión no es aquí territorio del poderoso, sino del superviviente – poderoso en instrumentos útiles de futuro pospetróleo y posCO2– que necesita autoprotegerse y proteger su saga. No se trata de escenarios ideales, sino de posibles marcos territoriales de protección común, y empoderamiento de lo endógeno. 10/02/2008La revancha de Malthus 4La higiene moderna también es fruto de la energía accesible directa y permanentemente. También lo es el suministro alimentario continuo, así como el de los mismos flujos energéticos para el funcionamiento de los sistemas básicos de salud, de saneamiento de aguas, etc. Si empieza a fallar el sistema, es factible la proliferación de hambrunas, epidemias, etc. Y cuando existe escasez, existe también falta de racionalidad en el aprovisionamiento de víveres, apresuramiento en la toma de decisiones, acciones de sabotaje, histeria colectiva ante el incremento del malestar, y se desdibujan la prevención y previsión de medios que se considera importante para momentos de incertidumbre o crisis. En este caso, las sociedades posmodernas y especialmente su manera de afrontar esos momentos decisorios – sufrirán más en cuanto menos estén habituadas a gestionar momentos de cambio brusco en la disposición de recursos, y confíen más en la abundancia permanente. Paradójicamente, y siguiendo la máxima bíblica, los últimos en consumo, serán los primeros y más preparados para poder afrontar esas situaciones. La confianza en la tecnología es la fórmula para intentar evitar la cuestión del límite Poblacional y despachar a los malditos neomalthusianos. Se piensa que existirán o existen tecnologías que permite ampliar la disposición alimentaria. Sin embargo, lo que precisamente hacen éstas, en una valoración global, es “incrementar el apetito por los recursos, en vez de la capacidad de carga del Planeta”, que eslógicamente finito. La mayor disposición de tecnología nos ha hecho, colectivamente, más ambiciosos en la apetencia de nuevos recursos, y generalmente éstos no han servido para mantener la sostenibilidad, en el tiempo de la disponibilidad de recursos. Es un instrumento, pero no un modo de garantizar el mantenimiento de la población. La disposición de tecnología – que tienen las sociedades que disponen de recursos energéticos para que aquélla tenga sentido – pone a disposición del hombre multitud de recursos esenciales, pero lo que ha favorecido es la magnífica multiplicación de nuestra especie en el Globo, y que cada uno de los miembros de esa especie disponga de mayor energía exosomática disponible, esto es, que acelera el agotamiento de los recursos no renovables y permite agostar los renovables, precisamente si se dispone de los medios tecnológicos para ello - hasta la extenuación: talas masivas de árboles con grandes maquinarias, declive de acuíferos con extraordinarias máquinas de succión, destrucción de bancos de pesca con una sofisticada flota pesquera y sistemas de seguimiento de alta tecnología, etc. La tecnología no es el demonio como claman los primitivistas, pero gestionada por los poderes de turno y dirigida por la religión del crecimiento continuo y del capitalismo produce un efecto multiplicador de la aceleración hacia el precicipio (su uso pacífico, no digamos ya la tecnología bélica). Los argumentos que obvian los límites de disponibilidad de recursos como límites para la población, obedecen más al ámbito de los preceptos basados en la fe irracional que en el cómputo dinámico de un ecosistema global con la capacidad de carga superada. Como se ha dicho en tantas ocasiones, obviar la discusión no impide que los hechos se sucedan: obviar que existen límites no impide que éstos sean cada vez más cercanos para cada vez más población en el Planeta. Básicamente, cada territorio podrá afrontar la población que los recursos de su zona puedan ofrecer. Evidentemente, este proceso será complejo, no lineal y lleno de variables, y episodios que algunos entenderán como vanas esperanzas de no verse afectados por ese declive natural. La relocalización que se reivindica desde algunos movimientos está lejos de ser romántica e idílica para los espacios pobres en recursos. Aquellas zonas que no dispongan de pluviometría suficiente, y que además hayan olvidado cómo almacenar y aprovechar el agua, y que dependan de un complejo sistema tecnológico de desalación – cuyas piezas necesitan ser reparadas e importadas – tienen varias de las cartas marcadas del ajuste poblacional sobre la mesa, a lo largo del Siglo XXI. Este duro retorno a la realidad local llevará a “pensar localmente” como siempre se hizo, antes de que el mundo se recreara en mercancías de orígenes lejanos. Será lógica la comarcalización del hábitat, y la disposición de la población en aquellas zonas, con mayor diversidad de recursos. Los procesos de tribalización, violencia por los recursos, depauperación, reproducción de epidemias olvidadas, etc. son contemporáneos al del hombre industrial. Pertenecen al lado oscuro – pero imprescindible - de nuestra civilización brillante y veloz, aunque normalmente el lector moderno, con acceso a la reflexión ociosa, se siente ajeno a él: donde residen las aguas putrefactas, la falta de pavimento en las calles, la escasez de cosechas, las ventiscas y las bandas organizadas, la vida se desenvuelve con acceso muy limitado a lo que permite subsistir. Existen cientos de millones de personas en el Mundo que ya hoy viven en esas circunstancias, o les rodea la incertidumbre, y su vida depende de la crecida de un río, o un vendaval que disponga de sus precarios hogares. ¿Por qué nos habría de extrañar que los escenarios que hoy ya son visibles se apoderen de los aparentemente infalibles entornos hiperiluminados y de alta entropía? La superpoblación es un fenómeno local y global, y pocos espacios de la Tierra son ajenos a él. Mientras se colapsen territorios, como hemos dicho, la movilidad existente desplazará ingentes cantidades de humanos de un lado a otro, como hoy ya ocurre con los desplazados por los conflictos militares, tan unidos a la escasez en todos los momentos de la Historia. La postura occidental está siendo de forma creciente la de la fortificación y cierre de fronteras, al tiempo que receptora de la población “excedente” de otras zonas con menos recursos disponibles, aunque útiles para los trabajos menos valorados. Al tiempo, se rechaza al contingente humano extranjero sobre todo africano y no digamos si es de color más bien oscuro, por diversos motivos: color, en un ejercicio de pseudoespeciación ‘racionalizado’ como racismo; 10/02/2008 18:12 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar. 07/02/2008La revancha de Malthus 3Los indicios crecientes advierten de grandes dilemas para la presente generación en el Planeta. Sin duda alguna, para los hijos de los que trabajan hoy en la Tierra, pero también para los primeros. Nadie conoce el futuro, pero éste es algo previsible conociendo las principales variables. La gama del pastel de análisis del hiperinformado hombre actual carece de alguno de los colores primarios, y el cuadro que pinta parece adolecer de formas reales: la distorsión de la percepción de la realidad, fruto de la aceleración del tiempo y la confusión de los espacios que ofrece la hipermovilidad, no permite el sosiego para calibrar el funcionamiento del ecosistema humano y sus límites evidentes. Incorporar todas las variables exige un esfuerzo y tiene unas consecuencias que hacen aflorar demasiadas y abrumadoras evidencias (quizás más de las que tolera nuestro extraviado ser tecnológico) de que vivimos sobrepasando los límites y que los ajustes vitales formarán parte de nuestra experiencia durante alguna parte de la presente etapa histórica. Vivimos momentos de gran tensión por los recursos, y de crecientes evidencias de que su disponibilidad será menor en relativamente poco tiempo. La gran velocidad del incremento de los consumos de minerales, recursos energéticos, tierra y agua, obstaculiza el que podamos presenciar con la altura de miras necesaria cómo hemos llegado a los límites y sobrepasados éstos ampliamente. Una de las formas que tiene la economía de los países con moneda estable para afrontar los episodios de creciente escasez es la inflación, hiperinflación y devaluación de su moneda, de la misma manera que en otros con menor renta lo es la interrupción pura y dura del suministro. Pero las fronteras de la escasez se están diluyendo, y nadie está excluido de sufrir directa o indirectamente los efectos de este cambio de era. El Siglo XXI será un Siglo de ingentes movimientos de población, en la medida en que colapsen los diferentes territorios con menos recursos energéticos, y la posibilidad de sus organizaciones socioeconómicas para albergar la población que tienen. Hay una creciente lista de países que tienen situación de escasez crónica. Es probable un refuerzo de los mecanismos de exclusión de nueva población en territorios, especialmente en los que poseen más recursos. La pseudoespeciación será aprovechada por los poderes institucionales y fácticos para mantenerse, aprovechando la psicología de las masas. La corrección política dará paso a una xenofobia oficial; el cierre de fronteras llevará a la militarización. Pero los flujos migratorios no serán excusivamente del Sur o del Este, sino que pueden venir de cualquier parte...O producirse de aquí a otra parte. Hasta ahora, los movimientos migratorios venían dados por el flujo Sur – Norte, en el que el Norte tenía “capacidad” creada para incluir porcentajes determinados de inmigrantes para ocupar las franjas de trabajo menos valorados. Todo ello se hace sobre la base del crecimiento económico, a su vez, basado en la mayor disposición de energía disponible. Sin embargo, se ha advertido que el cenit absoluto de energía disponible para la Humanidad puede tener lugar, en términos históricos, alrededor de 2015-2020, para seguir un posterior declive histórico en la disponibilidad de combustibles fósiles, o pronósticos mucho más sombríos para el conjunto de la civilización industrial, cuya dependencia del sistema eléctrico de disposición permanente de flujos le hace muy vulnerable en cuanto se prodiguen posibles apagones – ya existentes de forma amplia en el Mundo – por fallos de la red, escasez de suministro, factores socioeconómicos, etc. Por otro lado la disponibilidad per capita de petróleo por persona ha ido descendiendo desde los años 80 del Siglo XX. Ya hoy la energía disponible se distribuye de forma muy desigual, por lo que el comienzo de ese declive histórico excluirá directamente, de forma progresiva, a zonas cada vez más grandes de las posibilidades de acceder a “cada vez más” recursos energéticos (“el barco se empieza a hundir por debajo”). La consecuencia de ese cambio histórico implicará la quiebra de los modelos económicos basados en el crecimiento, y en el intento de “mejora” continua, precisamente el modelo que ha atraído a poblaciones de zonas menos favorecidas en ese reparto. La continua “destrucción de la demanda” hará cada vez más inviable mantener fuerzas de trabajo crecientes, y comenzará el proceso de “destrucción de la oferta de trabajo”, lo que reforzará las restricciones en el acceso al trabajo por parte de “no nacionales”. El desempleo local reforzará la “legitimación” en la adopción de decisiones públicas en ese sentido excluyente. Tiempos nuevos, tiempos salvajes... Las guerras por los recursos (agua, energia, minerales) se incrementarán, y la dimensión yfrecuencia de las mismas dependerá de la disponibilidad de aquéllos recursos, la capacidad de adaptación de las nuevas circunstancias de declive, etc. Es probable que, en respuesta a la escasez, las opciones totalitarias sean más habituales en mayores lugares del mundo, así como los estados de excepción, etc. Hay que tener en cuenta que las interrupciones de suministro energético harán que los demás recursos (por ejemplo, el agua) sean aún menos accesibles, lo que agudizará la competencia por ellos. Esto se sumará al cambio climático no en forma de catástrofe peliculera, sino de una “simple” y pertinaz sequía, por ejemplo una versión prorrogada de la preocupante falta de lluvias del año pasado y principios de 2008. (Continuará) 07/02/2008 23:06 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar. Los Monegros no son las Vegas (para una minoría)![]() http://losmonegrosnosevenden.blogspot.com/
Todavía estamos a tiempo de parar el engendro o cuanto menos de frenar sus extremos más delirantes (dentro del delirio generalizado que supone Gran Scala). Hay que pinchar esta nueva burbuja especulativa (al menos intentarlo) antes de que LLE pille a la DGA y a todo Aragón entrampados para financiar a los señores que juegan a Monopoly en los Monegros jugando con el agua y con el territorio. Saludamos a Tu95 07/02/2008 22:47 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar. 04/02/2008La revancha de Malthus 2 Las demás especies que nos acompañan en la biosfera tienen una limitada capacidad de análisis ante fenómenos adversos (así como limitados medios de defensa ante la “sexta gran extinción” que la multiplicación humana les está causando). Probablemente nosotros, en el ámbito de la acción, colectivamente también tengamos ese “déficit”, actuando como especie social que somos. Pero, al menos, tenemos la capacidad de racionalizar las consecuencias de nuestros actos en una escala de abstracción y consciencia que nos diferencia de otros. Los otros seres, como comunidad, tienen aprehendidos mecanismos de supervivencia colectivos – donde el individuo es sacrificado en beneficio del mantenimiento de la población -, y han desarrollado respuestas programadas ante fenómenos más o menos previsibles: cambios de temperatura, ataques de otras especies, etc. Nosotros también, pero hemos hecho (en el entorno de alto consumo energético) de la defensa de la vida humana – individuo a individuo – un santo y seña ideológico de nuestra civilización moderna, y preferimos evitar pensar que nuestro concepto de individuo contemporáneo está forjado en la era de la gran disponibilidad de recursos, exclusiva de un espacio y tiempo muy concreto de nuestra presencia sobre la faz de la Tierra, e irrepetible tanto por el declive de los recursos ya existentes como de la energía para procesarlos. El debate principal de estos nuevos tiempos será, ya no energético o político, sino poblacional, y la forma en que la especie afronte la competencia creciente por los recursos en declive. Esquivar el debate no será posible, aunque difícilmente veremos explicitar los términos de la cuestión en la forma dicha, y hacerlo así traerá peores consecuencias que las que se quieren evitar: básicamente, ahondaremos previsiblemente en la inercia de nuestro actual modus vivendi, que acelera el agotamiento y empeora las condiciones en que la población de cualquier zona habitada del Mundo afrontará este periodo de ajuste. Al margen de consideraciones abstrusas, que simplemente desechen abordar siquiera la cuestión poblacional, surgen la cuestión de si realmente “nuestra generación” afrontará problemas como los que amenazadamente describen algunos apocalípticos que advierten, para incomodidad colectiva del hombre contemporáneo, que rehúsa hablar de los límites y del ajuste y declive natural que corresponde a una situación de sobrepasamiento de nuestra capacidad de carga. La pregunta surge por parte del hombre actual, separado de la consideración esencial de su continuidad como especie como elemento básico para nuestra presencia en la Tierra: el hombre moderno quiere saber si él se salvará, no si se salvarán las próximas generaciones, y prefiere evitar la básica cuestión. Precisamente esa cuestión – la enorme apatía en el empeño humano por defender su especie más allá de las poblaciones concretas – se encuentra en el origen del debate: la escala de la población humana actual parece paralizar los procesos “globalizadores solidarios”, a favor de la competencia y guerra por los recursos. Nada extraño, se dirá, que las poblaciones combatan entre sí por los recursos, como siempre ha ocurrido, se añadirá, y quedaría zanjado el debate. Pero, al tiempo que resulta “humano” pensar en clave de la presencia de nuestra generación – o las próximas durante el siglo XXI – como realmente las últimas que merecen gozar de los bienes de la Tierra, o que lo “humano” es concebir la permanente lucha entre poblaciones o facciones de la especie como vía de resolución de los conflictos, también resulta quizás más genuinamente humano aventurar propuestas, de la dimensión que se considere, para poder afrontar el debate de la escasez y su relación con la población, de manera abierta, y procurando trascender – probablemente recuperando esquemas mentales del hombre premoderno, anónimo y prefaústico - de nuestra singular presencia en estas décadas iniciales del Siglo XXI, para poner algunas bases que permitan hablar, al menos, de “disminuir la velocidad del impacto con los límites”, activando los “frenos de emergencia” y, sobre todo, ofrecer la información para la preparación moral y material de los seres de la era hiperindustrial, para sobrellevar mejor escenarios inevitables de cambio, declive y ajuste vital. Bien es cierto que estas reflexiones, a su vez, pueden nacer del idealismo que preña nuestras concepciones vitales: surgió el idealismo colectivo moderno occidental, precisamente, de la posibilidad de abstraerse de los límites, y todo ello gracias, por un lado, a la disponibilidad de energía suficiente para que sectores crecientes de la población pudieran dedicar tiempo a algo más que la supervivencia; y, por otro lado, es deudor ese idealismo del imaginario dominio de los designios y pretendida “planificación” del conjunto de la sociedad que tiene el hombre tecnológico, fruto de la euforia energética de los hidrocarburos. (continuará) 02/02/2008La revancha de Malthus Los ecólogos, atentos a la dinámica de los ecosistemas, consideran las interacciones entre especies, las cadenas tróficas y, en general, las condiciones en que cada población de seres vivos se desenvuelve y tiene limitada su existencia. El mantenimiento de las características de un ecosistema en equilibrio requiere de unas variables más o menos estables, a su vez, para mantener una relación más o menos estable de las especies, basado por lo demás en relaciones de competencia y cooperación, vida y muerte. En el caso de que en un territorio se den circunstancias que provoquen la disminución de recursos – por ejemplo, disminución de la disponibilidad de agua por una situación de sequía más o menos habitual -, existe una adaptación y regulación de la “capacidad de carga” de población en el territorio, en forma de mortandad o migraciones por parte de los seres vivos dependientes de un estado determinado de recursos hídricos. Las poblaciones se regulan continuamente entre sí, y se adaptan sin solución de continuidad a la variabilidad propia de todo entorno vivo, de acuerdo con las estaciones, los periodos climáticos, la interacción con otros ecosistemas, etc. Los humanos somos una especie más en el ecosistema – mundo que la globalización antropomórfica ha creado, siendo nuestras relaciones económicas y sociales una extensión de esa dinámica descrita. También existe en cada uno de sus espacios una capacidad de carga límite y, además, existen movimientos de población en forma de nacimientos y mortandades, que regulan la presencia humana en los ámbitos adaptados para la vida del homo sapiens. Como los demás seres, aunque en una proporción fabulosamente superior, precisamos (los seres de las sociedades ricas) de ciertos requerimientos (materiales) – alimentos, agua, aire, etc. – para mantenernos vivos y, en su ausencia, pereceríamos, amen del ciclo vital natural. La cantidad de población que habita un territorio, en última instancia, estará determinada por la ccesibilidad o disponibilidad de esos recursos elementales. Evidentemente, competimos por ellos, en una escala hoy mundial. También, como los otros seres vivos, cada uno en su ecosistema, necesitamos de energía para “movilizar” los nutrientes que nos permiten mantener la vida. La definición de un ecosistema – o sociedad, añadimos - viene dada aquí por la usada por los ecólogos en sus estudios, que hablan de “una porción de la naturaleza o de la ecosfera, limitada conceptualmente por un borde, frontera o interfase a través del cual pasan continuamente y en ambas direcciones energía y sustancias químicas”. Nuestra frontera, como especie, es la de la Tierra misma Una de las tareas del “hombre moderno” ha sido la de esquivar, por diferentes motivos, los debates de la capacidad de carga de ese ecosistema - mundo, usando argumentos que van desde lo económico, o lo tecnológico a lo moral (la moral propia del hombre moderno). Y, en parte, ha podido hacerlo durante las seis últimas generaciones que han presenciado el nacimiento y culmen de la revolución industrial y tecnológica. Sabemos que Malthus, en su Ensayo sobre la población, planteó la cruda cuestión de que la población no puede crecer indefinidamente en un entorno finito, algo obvio: “la capacidad de crecimiento de la población es infinitamente mayor que la capacidad de la tierra para producir alimentos para el hombre”. Malthus no se equivocó en su análisis, sino que no previó la tecnología moderna ni el enorme insumo energético que la población del mundo iba a recibir en la era de los combustibles fósiles, cuyos albores vivió. Precisamente, la multiplicación de la energía primaria por habitante ha sido de tal magnitud en el periodo histórico 1850 – 2006, que ha permitido la transformación por parte de una especie – la humana – de un territorio – entero –para la movilización de sus materiales – nutrientes – en aras de incrementar la capacidad de carga del territorio donde vive9. Sin ese influjo, no hubiera sido posible el incremento de la capacidad de carga de la Tierra, como de hecho no lo fue en los cientos de miles de años anteriores de existencia del hombre, durante los cuales su presencia en el territorio se veía limitada por su propia (a los efectos de la visión del hombre moderno) capacidad física –energía endosomática humana – y ésta, a su vez, condicionada por la cantidad de alimentos y recursos limitados que podía obtener de su ecosistema local. Así, sabemos de la existencia de una cierta estabilidad poblacional en la historia del homo sapiens en la Tierra, hasta el descubrimiento del fuego y, posteriormente, tras el último fin del periodo de glaciación, con el advenimiento de la hoy esencial agricultura. Esos episodios supusieron hitos en la conquista del hombre de nuevos espacios antes no habitables, la ingesta de animales antes no digeribles, y la defensa ante otros mamíferos y condiciones de vida que condicionaban su expansión. (continuará) 02/02/2008 00:46 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar. 18/01/2008Se ha dicho...Y se va olvidando![]() Mira que no hubo avisos
Mark Serreze, investigador principal del Instituto Nacional del Hielo de Estados Unidos
11/01/2008Nos han dedicado una foto... (30/12/2007) ...Y nos enteramos ahora. http://lastrux.blogspot.com/ Ya conocíamos la foto trucada, la vista es la que se disfrutaría desde la barandilla del puente de La Almozara. Lástima que no se vean las ruinas de la Expo 2008 junto al cauce menguado del Ebro. Claro que cuando en Zaragoza estemos así con el Ebro ¿cómo estarán por esas tierras murcianas? Ay Fluvi Fluvi... 04/01/20082008![]() La ciudad soñaba despierta con la Expo, la región-nación-PARidera-lo que sea se ilusionaba con convertirse en la nueva meca de lo temático. La vieja canción se había remozado para la ocasión. "Expo, ladrillo, casinos y cemento tra la la, este latifundio es Aragoooon". Más allá del corto vuelo gallináceo de los gestores de la cosa pública maña existía y existe aún el ancho mundo. ¡Más allá incluso de la pueril política española, que ya es decir! Elñ año se iniciaba con el IPC algo desbocado, el crudo rampante (siempre explicada tal circunstancia por las conjunciones astrales) y el mal rollo internacional (vaya, qué pena lo del París-Dakar). El fin del mundo se demora demasiado para los apocalípticos impacientes y el futuro futurista también se hace de rogar. En este blog siempre hemos ido a lo seguro, por lo que apostamos por una visión de descomposición progresiva, de caspo-calipsis (’apocalipsis’ casposo y lento que como ya hemos repetido no se cuantas veces, tiene poco que ver con las tontas fantasías peliculeras). Nada nuevo bajo el sol. La gran mayoría sigue fantaseando con los caramelos envenenados de siempre, llámense Gran Scala o hidrógeno fabricado de la nada, y las escasas minorías concienciadas siguen revolcándose en exceso en el barro de la marginalidad. Esperamos que esto vaya cambiando conforme se vaya haciendo más patente LLE (la gran emergencia). Seguiremos informando en el buen sentido de la palabra. 17/12/2007La Síntesis Su nombre oficial es, nada más y nada menos, que: the Policymakers’ Summary of the Synthesis Report of the United Nations Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) Fourth Assessment. Llamémosle simplemente, La Síntesis.Es muy importante porque proporciona un texto conciso, fácil de leer y al mismo tiempo lleno de hechos, cifras y diagramas- resumiendo todo lo que se necesita para entender y actuar contra la amenaza del cambio climático, seas un político, un empresario, un activista o un ciudadano o incluso alguien que tenga alguna duda. La Síntesis ha sido extraída de más de 3000 paginas de investigaciones publicadas en 3 partes de lo que es el IV informe del IPCC (AR4), durante el ano 2007, sobre la ciencia del cambio climático, sus impactos potenciales y las posibles soluciones. Estas partes -publicadas en Febrero (Paris), Bruselas (Abril) y en Mayo (Bangkok), mostraron metódicamente que la Tierra podría calentarse una media de 6º C durante este siglo, y que esto tendría unos impactos catastróficos en nuestra sociedad, mayormente entre los pobres de los países en vías de desarrollo; aunque también muestra la esperanza de que el problema pueda ser resuelto si los gobiernos toman rápidas y decisivas acciones para reducir la emisión de gases de efecto invernadero que están causando el calentamiento. El IPCC, galardonado este año con el Premio Nóbel (junto a Al Gore) por sus esfuerzos para concienciar sobre el cambio climático se formo en 1988 y publico su primer informe en 1990, en el que mostraba las primera señales de peligro de un aumento de la temperatura, a este le siguieron los informes de 1995 y de 2001. Pero este IV informe es el mas importante. Es el informe en el que los científicos se muestran lo suficientemente seguros para declarar que el calentamiento global es un fenómeno fuera de toda duda, y que esto es consecuencia (más de un 90% de posibilidades) de las emisiones producidas por los seres humanos y no, como algunos han dicho, de la radiación solar. Para todos, menos para el más perverso de los escépticos, el informe termina con los debates. También nos avisa de la urgencia que los riesgos son mayores y posiblemente más cercanos de lo que se preveía hace 6 años cuando se publicó el informe anterior. Tiene todo lo que se le puede pedir, puede que no estés de acuerdo, pero es (apoyado por los informes completos) lo que la comunidad científica piensa. Comienza con un tono autoritativo- casi bíblico. “El calentamiento del sistema climático es inequívoco”. Continúa diciendo que la atmósfera se está calentando rápidamente, la nieve y el hielo se están derritiendo en todo el mundo y el nivel del mar está aumentando a un ritmo cada vez mayor: aun así el problema se puede solucionar si los gobiernos actúan con decisión. La cumbre que se celebra dentro de dos semanas en Bali, Indonesia, donde 10.000 ministros, diplomáticos, autoridades y funcionarios de todos los países se reunirán tiene una importancia inmediata para intentar esbozar un nuevo tratado internacional que sustituya al de Kyoto. La cumbre de Bali se retrasó un mes para que los participantes tuvieran La Síntesis en su poder, el documento proveerá la información esencial con la que trabajaran los delegados. “esperamos ver sus copias dobladas y machacadas por el uso cuando regresen de Bali, ha dicho Stephanie Tunmore de Greenpeace. Ya que todos los gobiernos han aceptado La Síntesis por consenso (después de una semana de negociaciones en Valencia), ahora no pueden negar o renunciar a la ciencia y a sus conclusiones (aunque el informe no les obliga a tomar determinadas acciones). En Bali, los delegados intentarán establecer un camino para reemplazar el Tratado de Kyoto que acaba en 2012. El protocolo original pedía a los países industrializados como EEUU y Gran Bretaña que redujeran sus emisiones de gases de efecto invernadero, sin imponer medidas similares a los países en vías de desarrollo como China e India, ese fue uno de los motivos por el que George Bush no lo ratificó. Pero ningún nuevo tratado servirá de algo si no es con la participación de EEUU y China (los dos mayores emisores de CO2) junto con el resto de la comunidad internacional en un intento unificado para conseguir que las emisiones estén bajo control. La Síntesis muestra en sus 23 páginas -5000 palabras- por que esto es necesario. Se lo muestra a los gobiernos y nos lo muestra a todos nosotros. Será uno de los documentos más importantes de la historia y gracias al fenómeno de Internet lo podremos leer en unos momentos y juzgar por nosotros mismos. Descárgalo en www.ipcc.ch/pdf/assessment-report/ar4/syr/ar4_syr_spm.pdf (Inglés) Últimos datos: * 11 de los últimos 12 años (1995-2006) están entre los 12 años más calidos en los registros instrumentales de la temperatura superficial global medidos desde 1850. * El nivel del mar promediado globalmente ha subido desde 1961 una tasa promedio de 1.8 mm al año, aunque desde 1993 esa tasa promedio es de 3.1 mm. * Los cambios en la temperatura dependerán de cuanto CO2 es emitido, pero en los diferentes escenarios para el 2100 estos oscilan entre 0.3 ºC y 6.4 ºC. * Hasta el 30% de las especies del mundo están en riesgo creciente de extinción tras un aumento de 2ºC. *Entre 75 millones y 250 millones de personas en África podrían sufrir escasez de agua para el 2020, en Asia, los “mega-deltas” altamente poblados estarán en grave riesgo de inundación, la selva tropical en el este del Amazonas se convertirá en Sabana a mitad de siglo. Artículo original: Here it is: the future of the world, in 23 pages By Mike McCarthy, Environment Editor Published: 19 November 2007 http://environment.independent.co.uk/climate_change/article3174386.ece 14/12/2007El cambio climático no es un invento de Al Gore...![]()
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