posindustrial

El final de una época y el inicio de otra. ¿Está usted preparado?

Se muestran los artículos pertenecientes al tema Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental.

El cambio climático y los desastres de la contaminación

03/01/2009

22/12/2008

03/11/2008

27/10/2008

La zona muerta…no es la película

20081028120512-cucu.jpghttp://www.20minutos.es/noticia/415930/0/mar/zonas/muertas/

Por cierto, saludos a los rumanos (si los hay) leyendo esto, nos parece recordar que en la desembocadura del Danubio había una cosa de estas hace años, pero en cuanto el país empezó a irse al garete la salud del mar Negro mejoró espectacularmente.

23/10/2008

06/10/2008

El fascinante mundo del hidrato de metano

20081007085805-cucu.jpg

http://axxon.com.ar/not/131/c-1310100InfoTriangulo.htm

http://es.wikipedia.org/wiki/Hip%C3%B3tesis_del_fusil_de_clatratos

http://homepage.mac.com/uriarte/metano.html

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida.

El triángulo de las Bermudas y el cambio climático, hermanados por la geología marina.

02/10/2008

Esto es muy fuerte

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Si os parecen siniestras las entradas de este blog...

Hemos sido superados por goleada por este comentario:

(...) la emisión de CO2 a la atmósfera produce efecto invernadero que desemboca en calentamiento global, pero lo más terrible y lo que la mayoría de la gente ignora es la realimentación que ello conlleva:

1. Disminuye la capa de hielo, la cual actúa como reflector de la radiación solar hacia el espacio, con lo que la tierra absorbe cada vez más calor solar.

2. Se libera metano, el cual produce mucho más efecto invernadero que el CO2.

3. Sube el nivel del mar y ocupa una extensión mayor, lo cual unido al calentamiento del mar provoca mayor evaporación y una mayor saturación de humedad en la atmósfera. El vapor de agua es el principal gas de efecto invernadero, con lo cual un aumento de vapor provoca mayor efecto invernadero.

4. El derretimiento del hielo y la subida del nivel del mar constituye un cambio de peso sobre la superficie de la tierra. Se libera peso de los continentes y los polos para acumularse en las cuencas marinas, lo cual supone un desequilibrio en la frágil corteza terrestre que tiende a volver a encontrar el equilibrio incrementando los terremotos y el vulcanismo. En las islas volcánicas, la subida del nivel del mar provoca mayor presión sobre las bolsas magmáticas subterraneas, incrementándose las erupciones. El vulcanismo libera a la atmósfera inmensas cantidades de CO2, incluso mucho más que la quema de combustibles fósiles, con lo cual se aumenta el efecto invernadero.

(...)

Como vemos, la realimentación es muchísimo peor que la causa inicial (emisión de CO2), y una vez encendida la mecha muy poco podemos hacer. Tendrán que pasar cientos de millones de años para que los vegetales capturen el CO2 y se fosilice bajo tierra en forma de carbón, petróleo y gas.(...)

http://www.crisisenergetica.org/article.php?story=20080923224516630#comments

Hablando en plata: el futuro lejano es de los insectos y unas pocas sabandijas más, según estos tipos. Claro está que la extinción de la humanidad y demás mamíferos puede llevar milenios, a lo peor.

02/10/2008 22:41 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

10/07/2008

Fases hipotéticas de LLE.

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0-Prólogo: Hay problemas medioambientales, de agotamiento de recursos y creciente tensión internacional; pero afectan poco a la vida diaria en el primer mundo y hay cierta ilusión de que no existen o se solucionarán allí donde son peores.[Estamos seguramente aquí]

1-Fase “light”. Similar a las crisis del pasado (¿1929?), pero que en lugar de empeorar y luego mejorar, es un tobogán hacia situaciones más problemáticas. En esta fase se producen ya los primeros efectos catastróficos a gran escala del cambio climático, el cénit del petróleo y el derrumbe de las relaciones internacionales. La normalidad de la vida cotidiana se adapta a los nuevos cambios, si bien cada vez hay más estrecheces.

2-Fase “hardcore”. Todos los desastres se suceden sin dar un respiro, y al combinarse, destruyen toda situación de normalidad. Posible comparación con la vida diaria en la guerra o en un mundo “madmaxero” sin héroes guaperas.

3-Clímax: Uno o varios acontecimientos provocan grandes destrucciones. (¿Guerra mundial?). Puede suceder de improviso o quizás no se produzca, al haber una decadencia continua de las sociedades modernas.

4-Resaca: Los restos de las sociedades anteriores se reorganizan con lo que han podido salvar de las fases anteriores, se ha terminado una época y empieza otra, pero la cosa no está muy clara todavía.

5.-Renacimiento (no confundir con la época histórica). La gente se organiza de algún modo nuevo con lo que puede y hay una cierta estabilidad.
10/07/2008 18:24 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

07/07/2008

Historia de un ecocidio que ya ha sucedido

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Si hace 50 años alguien hubiese presentado el guión de una novela de ciencia ficción con el argumento de la desecación de un mar interior (en el que hay una isla donde una superpotencia experimenta con armas biológicas) se le habría encorrido por panfletario.

Recordando al mar de Aral (hoy “balsetas”).

http://www.clubdelamar.org/aral.htm

http://www.rel-uita.org/agricultura/ambiente/agua/mar_de_aral.htm

Un intento loable pero insuficiente de arreglar el desastre

http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_6538000/6538941.stm

http://es.wikipedia.org/wiki/Dique_Kokaral

Como parche o chapuza de urgencia tiene su mérito, pero es una solución provisional. Se habla de otros planes similares en otras partes del semi-extinto mar interior.

La solución más “fácil” sería aumentar el caudal de los ríos que desembocan en el Aral; esto se conseguiría sacando menos caudal por los canales (cambiar a cultivos que gasten menos agua) en las zonas de regadío, pero los países afectados no quieren saber nada de eso porque sería afectar mucho a la economía...Irónicamente, la única forma de que los ríos aporten más agua al marchito lago sería la ruina del monocultivo de algodón; cosa que no va a suceder, al menos en la primera parte de LLE mundial.

Por si fuera poco,la extinta URSS dejó otro recuerdo en la zona.

http://matiascallone.blogspot.com/2008/06/la-isla-secreta-del-mar-aral.html

El lugar ideal para el comienzo de una película de terror sobre epidemias...

07/07/2008 08:38 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

08/06/2008

La conferencia de Coderch

20080608215938-co2.jpgC.V:
 

Marcel Coderch es ingeniero de telecomunicaciones y doctor por el Instituto Tecnológico de Massachussetts (MIT). Es miembro del Consell Assessor per al Desenvolupament Sostenible de la Generalitat de Catalunya, secretario de la Asociación para el Estudio de los Recursos Energéticos (AEREN) y miembro del capítulo catalán del Club de Roma. Es también Vicepresidente de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT).

 
Zaragoza, miércoles 4 de junio. 20 h.
 
jornadas de economía solidaria
La sala de conferencias del jesuítico Centro Pignatelli está casi llena, habrá unas 100 personas y algunas de ellas (cielos) incluso parecen no estar afiliadas a ninguna moda estética izquierdista reconocible. El corresponsal del Gep se sienta junto a tipos con pinta de contables jubilados, alguna señora en estado y jóvenes/no tan jóvenes con pinta (moderadamente) alternativa. Hay bastante público femenino, lo cual es de agradecer; conociendo el conformismo más acusado de las señoras (esto sonará a machista, pero en cualquier actividad no-conformista hay siempre mayoría aplastante de “machotes”, por lo general).
Las líneas generales del argumento de la conferencia ya nos las conocíamos, pero no por ello la conferencia fue aburrida, al contrario.
Aquí otra conferencia similar del mismo tipo en Canarias.
 
http://www.canariasantelacrisisenergetica.org/2008/02/18/por-que-el-capitalismo-necesita-crecer-y-por-que-pronto-no-podra-seguir-haciendolo-por-marcel-coderch/
 
Nada de Yirdismo ni mad maxismo de lata de atún, dentro de los petrocalópticos o peakers Coderch ,como cabeza visible de AEREN es más dado al buen rollismo. ¡Pero un buen rollo relativo! No es tan catastrofista como un Pedro Prieto pero si lo comparamos con el discurso oficial lo que dice haría temblar a la mayoría de la población (que precisamente no estaba allí para escucharle, sino fantaseando con los moais y las pirámides de la EXPLO).
Hay que decir que en esto Coderch no engaña: reformista pues vale, reformista. Es muy estilo Club de Roma, con todo lo que ello implica (crítica del sistema económico suicida que vivimos, pero intento de salvarlo desde una reforma a fondo del propio capitalismo). Asumido este punto de partida (como el de otros una u otra ideología), el diagnóstico es certero e hiriente: el colapso ya está aquí, y sólo con parches lo estamos retrasando por poco tiempo.
La conferencia se podría resumir en estas partes:
  1. El dogma de fe del capitalismo desarrollista y sus falacias de fondo.
  2. El choque con los límites del crecimiento. Hacia el colapso (aquí entran los ya conocidos factores de LLE o la “AVALANCHA DE M...”.
  3. Soluciones, no ya para seguir con el desarrollo, sino para decrecer ordenadamente.
  4. Preguntas del público. Aquí ya jopamos de la sala, porque era un poco lo de siempre, que si reformista, que si no había otra tecnología que nos salvase (¡yepa! ciertos alternativos todavía creen en los reyes magos o así lo hacen creer).
 
Lo que más nos gustó:
 
- Pasó bastante desapercibido porque fue breve en nombrarlo, pero junto a los ya conocidos límites tales como el cambio climático y el cénit de combustibles fósiles, Coderch citó la inminente escasez de uranio para fisionar en las centrales. Una dura realidad que los campeones del renacimiento nuclear ignoran o escamotean tras las cortinas de humo de la energía “inagotable” que en su mundo de fantasía atómica se han montado. El uranio tiene mucha más potencia que el combustible fósil, pero también es un recurso mineral del subsuelo NO RENOVABLE.
-         Nos apuntamos a una posible ley antipublicidad por el bien de la Humanidad.
-         No limitarse al ya consabido cénit de Hubbert, sino también relacionarlo con los demás topes de producción de alimentos, las burbujas inmobiliarias, etc.
-         Combinar la noción de agotamiento del sistema con el fenómeno burbujista (lo uno no excluye a lo otro, por mucho que lo ignoren tanto peakers integristas como burbu-lerdos).
-         No ensañarse demasiado con los desastres más que probables que nos esperan en LLE, sino centrarse en cómo afrontarlos (visión positiva, estemos o no de acuerdo con sus opciones).
-         La información de que la Iglesia Católica prohibió la usura (préstamo con interés excesivo) hasta 1800... y pico. Una clase de moral cristiana! (pecados al gusto del burgués).
-         La necesidad de desdolarizar la economía, mediante una moneda neutra realmente internacional.
-         Reivindicar a Malthus sin complejos, sabiendo discernir el diagnóstico acertado del pensador británico (que sólo falló en los plazos, al existir en sus tiempos tierras poco habitadas en las colonias europeas) acerca de la población y los recursos; y separándolo de su ideología reaccionaria (la cual por cierto, se ha convertido en una caricatura en manos de antimalthusianos progres y maltusianos derechistas hasta convertirlo en un coco al que disparar).
-         Oportuno recordatorio al libro “Los límites del crecimiento”, reconociendo que no se ha hecho nada desde entonces y que los síntomas preocupantes no han cesado, sino que vamos hacia una versión diferida en el tiempo de los peores escenarios descritos.
-         La advertencia sobre el “fascismo” no fue retórica para complacer al público progre, ni mucho menos. Estamos en un peligro real de totalitarismo so pretexto del progresivo empeoramiento de los factores de LLE, incluso (o sobre todo) en la bucólica Europa. Muy buena también la somera descripción del fondo económico-estratégico-económico del nazismo (vale ya de moralismos de buenos buenísimos y malos malísimos), un montaje de las potencias que llegaron tarde al reparto de la tarta mundial y pretendieron arrebatarlo a los anglosajones fracasando al final por no tener petróleo.
-         Muy inteligente la referencia a la EXPLO. Sin secundar la consigna antiexpo (¿Qué sentido tiene decir EXPO NO cuando sabemos que se va a hacer con el poder del dinero?) pero sin hacer la pelota a las autoridades de la “barcelonizada” Zaragoza. Una referencia irónica a las pirámides y la comparación pertinente con el (pufo) catalán del Forum de las Culturas bastaron para referirse a esa “operación inmobiliaria” que vamos a “disfrutar” este verano.
 
Lo que menos:
 
-         Uso de topicazos como “en la edad media TODOS pensaban que la tierra era plana”, de corte progre...al tiempo que en un momento dado alaba a un señor del siglo XVII que estaba todo el día en la cama (Descartes seguro que tenía criados y siervos para ayudarle a pensar en su almohada de plumas). Eso desluce un poco la argumentación llevándola un poco hacia lo panfletario.
-         Como empresario y “hombre de estado”, adolece de una visión idealizada del gobierno frente a los malvados poderes fácticos. Toda solución pasa por presionar al gobierno, hacer intervenir al estado, etc. En cambio, el estado moderno parece inocente de todas las desgracias. Un ejemplo: cuando citaba el crecimiento exponencial de la población en la era industrial, obviaba el “oportuno” hecho de la necesidad de grandes masas de soldados para los ejércitos a partir de las guerras napoleónicas. Sin dejarse embaucar por el engañoso reclamo de la “inminente” disolución del estado (que tanto daño ha hecho a las izquierdas y que hoy influye incluso en ciertos “libertarios de derechas”), afirmar el papel angelical del estado en los tiempos que corren es muy peligroso. Esperar a que desde las burocracias lleven la batuta y que la solución sea siempre racional y justa es como pedirle peras al olmo. Sin despreciar toda acción de presión o influencia en los poderes públicos, es mas necesario llevar la mayor parte de los esfuerzos en la preparación individual y a ser posible, colectiva, de “reductos” ante la avalancha de m...
-         La idea de impedir a la banca privada seguir usurpando el poder de hacer dinero (vía creación de deuda&usura) es buena, pero como en la fábula, ¿qué ratón le pone el cascabel al gato financiero? ¿Hugo Chávez? Coderch podría haber ido a la sede de Ibercaja, que la tenía al lado, y dejarle un mensaje a los gestores para que se fuesen preparando.
-         La idea de una moneda mundial neutra post-dólar adolece de imprecisión. ¿Cómo se realizaría la transición, si es que EEUU y la UE la permiten? Igualmente echamos en falta la alusión a mecanismos “de seguridad” tales como la vinculación con el oro (moneda mundial de facto) y las monedas locales que complementarían el paso a un mundo post-globalizado.
-         La compraventa a escala individual de puntos positivos y negativos según se contamine o se consuma es buena en principio, pero no deja de ser un parche, puesto que sólo se retrasaría en el tiempo la decadencia o el colapso. Por lo demás, el escaqueo sería muy fácil (pagas a los pobres para que te vendan sus no-consumos y ya está).

Como conclusión, la conferencia fue más o menos lo que esperábamos del líder petrocalíptico moderado por excelencia, con algunas sorpresas gratas y otras no tanto. El público parecía muy interesado, pero nos chocó bastante que comentasen que era muy negativo, cuando simplemente estaba reflejando no ya el futuro, sino el presente mismo. Y eso con un discurso bastante moderado e incluso humorístico en ocasiones.
08/06/2008 22:01 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

02/06/2008

II Ciclo de Conferencias del CAAE Aragón

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http://joaquinroncal.org/programacion/programacionhoydetalle.asp?idE=2539&idR=14663

Toda esta semana. Para más información, descargar el pdf de la página enlazada.

02/06/2008 14:32 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

26/05/2008

Las patatas de Rapa Nui

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Si algo de bueno tiene el cine histórico, es la oportunidad de ver situaciones actuales o futuras trazadas avant la lettre en hechos del pasado. Si quitamos a Rapa Nui el oropel del exotismo (y erotismo) de taparrabos y ritos cruentos, nos encontramos con la crónica novelesca de una civilización que se autodestruyó alegremente, y en su autodestrucción nos recuerda en cierto modo la necedad del occidente capitalista de nuestros días.

Se ha hablado mucho de la locura por construir estatuas gigantes de los nativos de aquella isla perdida. Los moais eran fetiches que simbolizaban la categoría de los jefes de tribus, así que el que más grande la tenía (la cabeza de piedra) más status. Hoy en día tenemos muchos fetiches, pero el tecnológico, hipostasiado en el automóvil, es el más triunfal.

En una escena del filme ya en la parte final, los nativos de casta inferior se encuentran sofocados intentando arrastrar la estatua más grande nunca tallada. Por el enorme peso del bloque de piedra los troncos que sirven de rodillos de arrastre se queman y se astillan. Entonces, un líder les ordena “engrasar” los maderos con lo que tienen a mano, esto es...una especie de patatas que comían. A todo esto, por la construcción alocada de estatuas y por sobrepoblación se supone que había escasez de comida en la isla.

El espectador medio pensará ¿qué tipo de idiotas podrían tirar así la comida? Pues unos fetichistas que han perdido de vista la base material de toda cultura humana. Así les va: al final de la película aparece la barbarie en todo su esplendor, con destrucciones, masacres y canibalismo. Y lo peor de todo es que esto no es especulación peliculera sino un pálido reflejo de lo que históricamente sucedió.

La “civilización” actual ha empezado a usar la comida para engrasar el fetiche por antonomasia, el coche. Los biocombustibles, aunque se fabriquen con plantas no comestibles o con cereales de segunda fila, roban espacio físico y energía a los cultivos alimenticios. No es casualidad que los precios de los alimentos suban tanto; no es solamente la especulación y el petróleo, es que los “moais” actuales necesitan engrase. Si vuelves a ver esa película de taparrabos y mamporros en DVD y tienes en mente la actual locura de los combustibles “ecológicos”, no podrás ver sin cierto escalofrío la escena de la patata...Ahora no es una isla, es todo el planeta el que ha caído en la locura megalómana: En 2007 el precio global de los alimentos registró un aumento del 40%, y como su efecto más inmediato se está incrementando el número de personas que pasan hambre en el mundo, como ya advirtió en su día el responsable de la ayuda alimentaria de la agencia de Naciones Unidas a los países pobres. Entre los factores causales de las subidas se encuentran el aumento del petróleo y la subida del maíz por la producción de biocombustibles. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), los productos más consumidos del mundo, como pan, carne, azúcar, maíz y arroz se tornan cada vez más caros debido al desarrollo de energías alternativas basadas en cereales, ricino y caña de azúcar.

23/05/2008

Esto va por el anuncio buen rollista de Repsol contra el club Casandra...

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http://www.elpais.com/vineta/?d_date=20080523&autor=Ram%F3n&anchor=elpporopivin&xref=20080523elpepuvin_2&type=Tes&k=Ramon

23/05/2008 10:51 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

22/05/2008

Combustible

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http://www.elpais.com/articulo/semana/plantas/desierto/elpepueconeg/20080511elpneglse_5/Tes/

Y la montaña parió un ratón...

16/05/2008

Conferencias sobre el agua

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Pueden ser interesantes...

http://aepa.aragon.es/

No sé si admitirán madmaxeros, survivalistas y demás freaks.

18/02/2008

La revancha de Malthus

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El debate en torno a la población es complejo y cargado de tintes de gran emotividad. Cabe, comprensiblemente, ignorar los límites y declarar la libertad de circulación total como fórmula mundial de autogestión de la población. Finalmente ese sistema regularía igualmente el ajuste poblacional, aunque supondría el fin del Estado, y bien al contrario, el futuro parece depararnos un refuerzo de su estructura de control. Precisamente la otra opción sería forjar espacios locales que intenten sostenerse de forma más autónoma, y que regularían autónomamente sus flujos de población (habría normas de entrada y salida de población), para mantener los recursos de la zona de forma más sostenible, en su caso contra cualquier otro poder establecido. Si, por ejemplo, un pueblo dispone de tantas hectáreas de suelo y de una cantidad determinada de agua disponible, sería lógico limitar la población local a lo que ese espacio vital pueda alimentar, incluyendo la población de tiro animal necesaria para alimentarla. Permitir la incorporación de más población en ese territorio únicamente agravaría los problemas para todos. Esta otra opción genera necesariamente exclusión, y esa exclusión adquiere tintes sombríos en épocas de escasez. La “justicia” tendrá carácter local, y las reglas serán las impuestas para mantener esa localidad de la forma más estable posible. Quizás nos tengamos que desprender de las “soluciones globales” en la medida en que nos estamos desprendiendo de la globalización. Lo más justo pasaría, al parecer, por un “descenso” participativo hacia lo local, y en ese escenario es lógico y humano que quien opte por esa opción de renuncia pueda poner el límite que le permita mantener la población estable, y una Humanidad con más posibilidades de no esquilmar aún más los recursos renovables no infinitos. Ahí las fronteras tienen sentido, pero resultan estremecedoras para mantener la injusta distribución actual de los recursos. El retorno a la “humanidad” implicará la escala cercana: una escala que será sostenible o no será, y parte imprescindible de esa “sostenibilidad” será recordar que todos los territorios tienen una capacidad de carga limitada y que el ajuste es inevitable para aquellas sociedades – como la nuestra – que la han traspasado desde hace ya varias generaciones.

Fin.

18/02/2008 16:18 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

14/02/2008

La revancha de Malthus

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En la “bonanza” actual (ya empañada por las nubes de tormenta del horizonte) el gobierno progre actual ha optado por la regularización de hecho, y la tolerancia, en un proceso reciente de euforia económica que permitió acelerar aún más la transformación de los sistemas productivos más ricos. Sabemos que los momentos de declive normalmente serán recibidos con mensajes más o menos turbios, que impedirán conocer la verdadera dimensión histórica del fenómeno. Se girará hacia la extrema derecha (es más, actualmente los “democristianos” españoles están más cerca del lepenismo que del liberalismo: ver propuesta de contrato para inmigrantes del PP). Es de prever que se usará el chivo expiatorio de la población del exterior para argüir que su presencia impide alcanzar verdaderos objetivos de paz social. El racismo y la exclusión por razones diversas es la consecuencia de ese caldo de cultivo.

 

La desesperación tiene rostro infame, y permite desplegar, como se dice, lo peor y lo mejor del humano.

 

En este escenario cabe el pragmatismo, como cabe el plan individual. ¿Cabe el control de la marea social de incomprensión que arrastra la escasez? ¿Sería el autocomplaciente hombre moderno capaz de entender el declive sin increpar al otro, que entró en declive antes que él?

 

Restringir fronteras para las personas pero no para los materiales y energía es una regla de exclusión que ha posibilitado el desarrollo de las zonas desarrolladas, a expensas de otras. En todo caso, debe quedar reflejado que cualquier mecanismo de exclusión que no contemple a su vez la disminución del volumen de recursos exógenos que se importan supone un acto de incremento de la rapiña que, por otro lado, es la que nos mantiene con vida. Vive la sociedad “moderna” atrapada en su riqueza, y precisa necesariamente hoy de la pobreza y exclusión de los otros. Cualquier propuesta solidaria debe pasar, en primer lugar, por un descenso drástico del consumo en las zonas ricas. Reiteramos que ese proceso, en un mundo competitivo y lleno en absoluto es sencillo. De entrada, la reducción sistemática de insumos energéticos o alimentarios del exterior provocaría, en el modo actual de crecimiento, el paro crónico y la pobreza material de un porcentaje alto de la población local, que rápidamente puede pasar a ser manipulada por extremistas.

 

La construcción de“botes salvavidas” quizás sea la decisión más inteligente. No se trata de “salvarnos todos” en un indeterminado proceso de declive, sino de crear espacios para el futuro, necesariamente locales, “humanos”, con lo mejor de esta época y el resguardo mayor que se pueda para el futuro: con las técnicas de acumulación de agua, la preservación del suelo fértil y sus semillas, los instrumentos básicos de sanidad y la siempre necesaria defensa, añadiendo los conocimientos y el espíritu de seres preparados mentalmente para tiempos convulsos. Esos espacios de transición hacia lo local se llenarán de proyecto y realismo al tiempo. Esos espacios, igualmente, no entienden de grandes acciones institucionales y se sitúan al margen claramente de los aparatos del poder, porque éste está destinado a perpetuar la complejidad imposible de gran uso energético que no se puede mantener: el poder, o se adapta a la nueva realidad y sacrifica su escala – algo difícil en un instrumento de ese tipo – o está destinado a agudizar su papel de opresión reguladora y distribuidora de la escasez. No se trata de subvertir el orden existente, sino de construir una realidad paralela que se desincruste en la medida de lo posible de aquella, pero también resistente, que quiere recrear mundos del futuro en imprescindibles ensayos de hoy.

 

En ese espacio, puede entrar quien decida entrar, y se intentará excluir al incómodo intruso, sea cual fuere su origen (será una xenofobia pero sin discriminación: el españolísimo forastero tampoco entraría). Será una reacción humana, tanto más correcta cuanto más humanos – locales - sean los espacios para el futuro, como siempre ha existido. La exclusión no es aquí territorio del poderoso, sino del superviviente – poderoso en instrumentos útiles de futuro pospetróleo y posCO2– que necesita autoprotegerse y proteger su saga. No se trata de escenarios ideales, sino de posibles marcos territoriales de protección común, y empoderamiento de lo endógeno.

10/02/2008

La revancha de Malthus

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 La higiene moderna también es fruto de la energía accesible directa y permanentemente. También lo es el suministro alimentario continuo, así como el de los mismos flujos energéticos para el funcionamiento de los sistemas básicos de salud, de saneamiento de aguas, etc. Si empieza a fallar el sistema, es factible la proliferación de hambrunas, epidemias, etc.
Y cuando existe escasez, existe también falta de racionalidad en el aprovisionamiento de víveres, apresuramiento en la toma de decisiones, acciones de sabotaje, histeria colectiva ante el incremento del malestar, y se desdibujan la prevención y previsión de medios que se considera importante para momentos de incertidumbre o crisis. En este caso, las sociedades posmodernas y especialmente su manera de afrontar esos momentos decisorios – sufrirán más en cuanto menos estén habituadas a gestionar momentos de cambio brusco en la disposición de recursos, y confíen más en la abundancia permanente. Paradójicamente, y siguiendo la máxima bíblica, los últimos en consumo, serán los primeros y más preparados para poder afrontar esas situaciones.
La confianza en la tecnología es la fórmula para intentar evitar la cuestión del límite
Poblacional y despachar a los malditos neomalthusianos. Se piensa que existirán o existen tecnologías que permite ampliar la disposición alimentaria. Sin embargo, lo que precisamente hacen éstas, en una valoración global, es “incrementar el apetito por los recursos, en vez de la capacidad de carga del Planeta”, que eslógicamente finito. La mayor disposición de tecnología nos ha hecho, colectivamente, más ambiciosos en la apetencia de nuevos recursos, y generalmente éstos no han servido para mantener la sostenibilidad, en el tiempo de la disponibilidad de recursos. Es un instrumento, pero no un modo de garantizar el mantenimiento de la población. La disposición de tecnología
– que tienen las sociedades que disponen de recursos energéticos para que aquélla tenga
sentido – pone a disposición del hombre multitud de recursos esenciales, pero lo que ha
favorecido es la magnífica multiplicación de nuestra especie en el Globo, y que cada uno de los miembros de esa especie disponga de mayor energía exosomática disponible, esto es, que acelera el agotamiento de los recursos no renovables y permite agostar los renovables, precisamente si se dispone de los medios tecnológicos para ello - hasta la extenuación: talas masivas de árboles con grandes maquinarias, declive de acuíferos con extraordinarias máquinas de succión, destrucción de bancos de pesca con una sofisticada flota pesquera y sistemas de seguimiento de alta tecnología, etc. La tecnología no es el demonio como claman los primitivistas, pero gestionada por los poderes de turno y dirigida por la religión del crecimiento continuo y del capitalismo produce un efecto multiplicador de la aceleración hacia el precicipio (su uso pacífico, no digamos ya la tecnología bélica).
Los argumentos que obvian los límites de disponibilidad de recursos como límites para la población, obedecen más al ámbito de los preceptos basados en la fe irracional que en el cómputo dinámico de un ecosistema global con la capacidad de carga superada. Como se ha dicho en tantas ocasiones, obviar la discusión no impide que los hechos se sucedan: obviar que existen límites no impide que éstos sean cada vez más cercanos para cada vez más población en el Planeta.
Básicamente, cada territorio podrá afrontar la población que los recursos de su zona puedan ofrecer. Evidentemente, este proceso será complejo, no lineal y lleno de variables, y episodios que algunos entenderán como vanas esperanzas de no verse afectados por ese declive natural. La relocalización que se reivindica desde algunos movimientos está lejos de ser romántica e idílica para los espacios pobres en recursos. Aquellas zonas que no dispongan de
pluviometría suficiente, y que además hayan olvidado cómo almacenar y aprovechar el agua, y que dependan de un complejo sistema tecnológico de desalación – cuyas piezas necesitan ser reparadas e importadas – tienen varias de las cartas marcadas del ajuste poblacional sobre la mesa, a lo largo del Siglo XXI.
Este duro retorno a la realidad local llevará a “pensar localmente” como siempre se hizo, antes de que el mundo se recreara en mercancías de orígenes lejanos. Será lógica la comarcalización del hábitat, y la disposición de la población en aquellas zonas, con mayor diversidad de recursos.
 
Los procesos de tribalización, violencia por los recursos, depauperación, reproducción de epidemias olvidadas, etc. son contemporáneos al del hombre industrial. Pertenecen al lado oscuro – pero imprescindible - de nuestra civilización brillante y veloz, aunque normalmente el lector moderno, con acceso a la reflexión ociosa, se siente ajeno a él: donde residen las aguas putrefactas, la falta de pavimento en las calles, la escasez de cosechas, las ventiscas y las bandas organizadas, la vida se desenvuelve con acceso muy limitado a lo que permite subsistir. Existen cientos de millones de personas en el Mundo que ya hoy viven en esas circunstancias, o les rodea la incertidumbre, y su vida depende de la crecida de un río, o un vendaval que disponga de sus precarios hogares. ¿Por qué nos habría de extrañar que los escenarios que hoy ya son visibles se apoderen de los aparentemente infalibles entornos hiperiluminados y de alta entropía?
La superpoblación es un fenómeno local y global, y pocos espacios de la Tierra son ajenos a él.
Mientras se colapsen territorios, como hemos dicho, la movilidad existente desplazará ingentes cantidades de humanos de un lado a otro, como hoy ya ocurre con los desplazados por los conflictos militares, tan unidos a la escasez en todos los momentos de la Historia.
La postura occidental está siendo de forma creciente la de la fortificación y cierre de fronteras, al tiempo que receptora de la población “excedente” de otras zonas con menos recursos
disponibles, aunque útiles para los trabajos menos valorados. Al tiempo, se rechaza al contingente humano extranjero sobre todo africano y no digamos si es de color más bien oscuro, por diversos motivos: color, en un ejercicio de pseudoespeciación ‘racionalizado’ como racismo;
10/02/2008 18:12 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

07/02/2008

La revancha de Malthus

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Los indicios crecientes advierten de grandes dilemas para la presente generación en el
Planeta. Sin duda alguna, para los hijos de los que trabajan hoy en la Tierra, pero también para los primeros. Nadie conoce el futuro, pero éste es algo previsible conociendo las principales
variables. La gama del pastel de análisis del hiperinformado hombre actual carece de alguno de los colores primarios, y el cuadro que pinta parece adolecer de formas reales: la distorsión de la percepción de la realidad, fruto de la aceleración del tiempo y la confusión de los espacios que ofrece la hipermovilidad, no permite el sosiego para calibrar el funcionamiento del ecosistema humano y sus límites evidentes. Incorporar todas las variables exige un esfuerzo y tiene unas consecuencias que hacen aflorar demasiadas y abrumadoras evidencias (quizás más de las que tolera nuestro extraviado ser tecnológico) de que vivimos sobrepasando los límites y que los ajustes vitales formarán parte de nuestra experiencia durante alguna parte de la presente etapa histórica.
Vivimos momentos de gran tensión por los recursos, y de crecientes evidencias de que su disponibilidad será menor en relativamente poco tiempo. La gran velocidad del incremento de los consumos de minerales, recursos energéticos, tierra y agua, obstaculiza el que podamos presenciar con la altura de miras necesaria cómo hemos llegado a los límites y sobrepasados  éstos ampliamente. Una de las formas que tiene la economía de los países con moneda estable para afrontar los episodios de creciente escasez es la inflación, hiperinflación y devaluación de su moneda, de la misma manera que en otros con menor renta lo es la interrupción pura y dura del suministro. Pero las fronteras de la escasez se están diluyendo, y nadie está excluido de sufrir directa o indirectamente los efectos de este cambio de era.
El Siglo XXI será un Siglo de ingentes movimientos de población, en la medida en que colapsen los diferentes territorios con menos recursos energéticos, y la posibilidad de sus organizaciones socioeconómicas para albergar la población que tienen. Hay una creciente lista de países que tienen situación de escasez crónica.
Es probable un refuerzo de los mecanismos de exclusión de nueva población en territorios, especialmente en los que poseen más recursos. La pseudoespeciación será aprovechada por los poderes institucionales y fácticos para mantenerse, aprovechando la psicología de las masas. La corrección política dará paso a una xenofobia oficial; el cierre de fronteras llevará a la militarización. Pero los flujos migratorios no serán excusivamente del Sur o del Este, sino que pueden venir de cualquier parte...O producirse de aquí a otra parte. Hasta ahora, los movimientos migratorios venían dados por el flujo Sur – Norte, en el que el Norte tenía “capacidad” creada para incluir porcentajes determinados de inmigrantes para ocupar las franjas de trabajo menos valorados. Todo ello se hace sobre la base del crecimiento económico, a su vez, basado en la mayor disposición de energía disponible. Sin embargo, se ha advertido que el cenit absoluto de energía disponible para la Humanidad puede tener lugar, en términos históricos, alrededor de 2015-2020, para seguir un posterior declive histórico en la disponibilidad de combustibles fósiles, o pronósticos mucho más sombríos para el conjunto de la civilización industrial, cuya dependencia del sistema eléctrico de disposición permanente de flujos le hace muy vulnerable en cuanto se prodiguen
posibles apagones – ya existentes de forma amplia en el Mundo – por fallos de la red, escasez de suministro, factores socioeconómicos, etc. Por otro lado la disponibilidad per capita de petróleo por persona ha ido descendiendo desde los años 80 del Siglo XX. Ya hoy la energía disponible se distribuye de forma muy desigual, por lo que el comienzo de ese declive histórico excluirá directamente, de forma progresiva, a zonas cada vez más grandes de las posibilidades de acceder a “cada vez más” recursos energéticos (“el barco se empieza a hundir por debajo”).
La consecuencia de ese cambio histórico implicará la quiebra de los modelos económicos basados en el crecimiento, y en el intento de “mejora” continua, precisamente el modelo que ha atraído a poblaciones de zonas menos favorecidas en ese reparto. La continua “destrucción de la demanda” hará cada vez más inviable mantener fuerzas de trabajo crecientes, y comenzará el proceso de “destrucción de la oferta de trabajo”, lo que reforzará las restricciones en el acceso al trabajo por parte de “no nacionales”. El desempleo local reforzará la “legitimación” en la adopción de decisiones públicas en ese sentido excluyente. Tiempos nuevos, tiempos salvajes...

 Las guerras por los recursos (agua, energia, minerales) se incrementarán, y la dimensión yfrecuencia de las mismas dependerá de la disponibilidad de aquéllos recursos, la capacidad de adaptación de las nuevas circunstancias de declive, etc. Es probable que, en respuesta a la escasez, las opciones totalitarias sean más habituales en mayores lugares del mundo, así como los estados de excepción, etc. Hay que tener en cuenta que las interrupciones de suministro energético harán que los demás recursos (por ejemplo, el agua) sean aún menos accesibles, lo que agudizará la competencia por ellos. Esto se sumará al cambio climático no en forma de catástrofe peliculera, sino de una “simple” y pertinaz sequía, por ejemplo una versión prorrogada de la preocupante falta de lluvias del año pasado y principios de 2008.

(Continuará)

07/02/2008 23:06 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

Los Monegros no son las Vegas (para una minoría)

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http://losmonegrosnosevenden.blogspot.com/

 

Todavía estamos a tiempo de parar el engendro o cuanto menos de frenar sus extremos más delirantes (dentro del delirio generalizado que supone Gran Scala). Hay que pinchar esta nueva burbuja especulativa (al menos intentarlo) antes de que LLE pille a la DGA y a todo Aragón entrampados para financiar a los señores que juegan a Monopoly en los Monegros jugando con el agua y con el territorio.

Saludamos a Tu95

07/02/2008 22:47 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

04/02/2008

La revancha de Malthus

20080204170349-co2.jpg2

 

Las demás especies que nos acompañan en la biosfera tienen una limitada capacidad de análisis ante fenómenos adversos (así como limitados medios de defensa ante la “sexta gran extinción” que la multiplicación humana les está causando). Probablemente nosotros, en el ámbito de la acción, colectivamente también tengamos ese “déficit”, actuando como especie social que somos. Pero, al menos, tenemos la capacidad de racionalizar las consecuencias de nuestros actos en una escala de abstracción y consciencia que nos diferencia de otros. Los otros seres, como comunidad, tienen aprehendidos mecanismos de supervivencia colectivos – donde el individuo es sacrificado en beneficio del mantenimiento de la población -, y han desarrollado respuestas programadas ante fenómenos más o menos previsibles: cambios de temperatura, ataques de otras especies, etc. Nosotros también, pero hemos hecho (en el entorno de alto consumo energético) de la defensa de la vida humana – individuo a individuo – un santo y seña ideológico de nuestra civilización moderna, y preferimos evitar pensar que nuestro concepto de individuo contemporáneo está forjado en la era de la gran disponibilidad de recursos, exclusiva de un espacio y tiempo muy concreto de nuestra presencia sobre la faz de la Tierra, e irrepetible tanto por el declive de los recursos ya existentes como de la energía para procesarlos.

 

El debate principal de estos nuevos tiempos será, ya no energético o político, sino poblacional, y la forma en que la especie afronte la competencia creciente por los recursos en declive.

 

Esquivar el debate no será posible, aunque difícilmente veremos explicitar los términos de la cuestión en la forma dicha, y hacerlo así traerá peores consecuencias que las que se quieren evitar: básicamente, ahondaremos previsiblemente en la inercia de nuestro actual modus vivendi, que acelera el agotamiento y empeora las condiciones en que la población de cualquier zona habitada del Mundo afrontará este periodo de ajuste.

 

Al margen de consideraciones abstrusas, que simplemente desechen abordar siquiera la cuestión poblacional, surgen la cuestión de si realmente “nuestra generación” afrontará problemas como los que amenazadamente describen algunos apocalípticos que advierten, para incomodidad colectiva del hombre contemporáneo, que rehúsa hablar de los límites y del ajuste y declive natural que corresponde a una situación de sobrepasamiento de nuestra capacidad de carga. La pregunta surge por parte del hombre actual, separado de la consideración esencial de su continuidad como especie como elemento básico para nuestra presencia en la Tierra: el hombre moderno quiere saber si él se salvará, no si se salvarán las próximas generaciones, y prefiere evitar la básica cuestión. Precisamente esa cuestión – la enorme apatía en el empeño humano por defender su especie más allá de las poblaciones concretas – se encuentra en el origen del debate: la escala de la población humana actual parece paralizar los procesos “globalizadores solidarios”, a favor de la competencia y guerra por los recursos. Nada extraño, se dirá, que las poblaciones combatan entre sí por los recursos, como siempre ha ocurrido, se añadirá, y quedaría zanjado el debate. Pero, al tiempo que resulta “humano” pensar en clave de la presencia de nuestra generación – o las próximas durante el siglo XXI – como realmente las últimas que merecen gozar de los bienes de la Tierra, o que lo “humano” es concebir la permanente lucha entre poblaciones o facciones de la especie como vía de resolución de los conflictos, también resulta quizás más genuinamente humano aventurar propuestas, de la dimensión que se considere, para poder afrontar el debate de la escasez y su relación con la población, de manera abierta, y procurando trascender – probablemente recuperando esquemas mentales del hombre premoderno, anónimo y prefaústico - de nuestra singular presencia en estas décadas iniciales del Siglo XXI, para poner algunas bases que permitan hablar, al menos, de “disminuir la velocidad del impacto con los límites”, activando los “frenos de emergencia” y, sobre todo, ofrecer la información para la preparación moral y material de los seres de la era hiperindustrial, para sobrellevar mejor escenarios inevitables de cambio, declive y ajuste vital. Bien es cierto que estas reflexiones, a su vez, pueden nacer del idealismo que preña nuestras concepciones vitales: surgió el idealismo colectivo moderno occidental, precisamente, de la posibilidad de abstraerse de los límites, y todo ello gracias, por un lado, a la disponibilidad de energía suficiente para que sectores crecientes de la población pudieran dedicar tiempo a algo más que la supervivencia; y, por otro lado, es deudor ese idealismo del imaginario dominio de los designios y pretendida “planificación” del conjunto de la sociedad que tiene el hombre tecnológico, fruto de la euforia energética de los hidrocarburos.

(continuará)

02/02/2008

La revancha de Malthus

20080202004643-co2.jpgLos ecólogos, atentos a la dinámica de los ecosistemas, consideran las interacciones entre especies, las cadenas tróficas y, en general, las condiciones en que cada población de seres vivos se desenvuelve y tiene limitada su existencia. El mantenimiento de las características de un ecosistema en equilibrio requiere de unas variables más o menos estables, a su vez, para mantener una relación más o menos estable de las especies, basado por lo demás en relaciones de competencia y cooperación, vida y muerte. En el caso de que en un territorio se den circunstancias que provoquen la disminución de recursos – por ejemplo, disminución de la disponibilidad de agua por una situación de sequía más o menos habitual -, existe una adaptación y regulación de la “capacidad de carga” de población en el territorio, en forma de mortandad o migraciones por parte de los seres vivos dependientes de un estado determinado de recursos hídricos. Las poblaciones se regulan continuamente entre sí, y se adaptan sin solución de continuidad a la variabilidad propia de todo entorno vivo, de acuerdo con las estaciones, los periodos climáticos, la interacción con otros ecosistemas, etc.

 

Los humanos somos una especie más en el ecosistema – mundo que la globalización antropomórfica ha creado, siendo nuestras relaciones económicas y sociales una extensión de esa dinámica descrita. También existe en cada uno de sus espacios una capacidad de carga límite y, además, existen movimientos de población en forma de nacimientos y mortandades, que regulan la presencia humana en los ámbitos adaptados para la vida del homo sapiens.

 

Como los demás seres, aunque en una proporción fabulosamente superior, precisamos (los seres de las sociedades ricas) de ciertos requerimientos (materiales) – alimentos, agua, aire, etc. – para mantenernos vivos y, en su ausencia, pereceríamos, amen del ciclo vital natural. La cantidad de población que habita un territorio, en última instancia, estará determinada por la ccesibilidad o disponibilidad de esos recursos elementales. Evidentemente, competimos por ellos, en una escala hoy mundial.

 

También, como los otros seres vivos, cada uno en su ecosistema, necesitamos de energía para “movilizar” los nutrientes que nos permiten mantener la vida. La definición de un ecosistema – o sociedad, añadimos - viene dada aquí por la usada por los ecólogos en sus estudios, que hablan de “una porción de la naturaleza o de la ecosfera, limitada conceptualmente por un borde, frontera o interfase a través del cual pasan continuamente y en ambas direcciones energía y sustancias químicas”. Nuestra frontera, como especie, es la de la Tierra misma Una de las tareas del “hombre moderno” ha sido la de esquivar, por diferentes motivos, los debates de la capacidad de carga de ese ecosistema - mundo, usando argumentos que van desde lo económico, o lo tecnológico a lo moral (la moral propia del hombre moderno). Y, en parte, ha podido hacerlo durante las seis últimas generaciones que han presenciado el nacimiento y culmen de la revolución industrial y tecnológica. Sabemos que Malthus, en su Ensayo sobre la población, planteó la cruda cuestión de que la población no puede crecer indefinidamente en un entorno finito, algo obvio: “la capacidad de crecimiento de la población es infinitamente mayor que la capacidad de la tierra para producir alimentos para el hombre”.

 

Malthus no se equivocó en su análisis, sino que no previó la tecnología moderna ni el enorme insumo energético que la población del mundo iba a recibir en la era de los combustibles fósiles, cuyos albores vivió. Precisamente, la multiplicación de la energía primaria por habitante ha sido de tal magnitud en el periodo histórico 1850 – 2006, que ha permitido la transformación por parte de una especie – la humana – de un territorio – entero –para la movilización de sus materiales – nutrientes – en aras de incrementar la capacidad de carga del territorio donde vive9. Sin ese influjo, no hubiera sido posible el incremento de la capacidad de carga de la Tierra, como de hecho no lo fue en los cientos de miles de años anteriores de existencia del hombre, durante los cuales su presencia en el territorio se veía limitada por su propia (a los efectos de la visión del hombre moderno) capacidad física –energía endosomática humana – y ésta, a su vez, condicionada por la cantidad de alimentos y recursos limitados que podía obtener de su ecosistema local. Así, sabemos de la existencia de una cierta estabilidad poblacional en la historia del homo sapiens en la Tierra, hasta el descubrimiento del fuego y, posteriormente, tras el último fin del periodo de glaciación, con el advenimiento de la hoy esencial agricultura. Esos episodios supusieron hitos en la conquista del hombre de nuevos espacios antes no habitables, la ingesta de animales antes no digeribles, y la defensa ante otros mamíferos y condiciones de vida que condicionaban su expansión.

(continuará)

02/02/2008 00:46 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

18/01/2008

Se ha dicho...Y se va olvidando

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Mira que no hubo avisos
 
 
"En la actualidad los seres humanos están desarrollando un experimento
geofísico a gran escala, de un tipo que no podía haberse producido en el
pasado, ni podrá repetirse en el futuro. Estamos evaporando e incorporando al
aire el petróleo, el carbón y el gas natural que se acumularon en la Tierra en los
500 millones de años anteriores. Esto puede tener un profundo efecto sobre el clima."


Roger Revelle y Hans Suess, 1957 (cuando el cambio climático no estaba de moda)


 Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el
Cambio Climático (IPCC) –en su Cuarto Informe de
Evaluación, febrero de 2007--, la temperatura global se
6,4 hasta incrementará entre 1,8 y grados centígrados el año
2100, con la mejor estimación en torno a 3 ºC, ¡lo que es
enorme! (La diferencia entre el promedio de temperaturas en el último milenio,
y la edad del hielo que finalizó hace unos 12.000 años, es sólo de 3ºC.)
En España, la temperatura en verano subirá entre y 7ºC.)
Y, en ese mismo periodo, el nivel del mar podría subir más de
medio metro... suponiendo (lo que resulta cada vez más
improbable) que no se desestabilicen las grandes masas de
hielo de Groenlandia y la Antártida. En tal caso estaríamos
hablando de subidas de 6 metros, de 15 metros... El Ártico
está perdiendo casi el 8% de su hielo por decenio.
Seis de los siete últimos años (hasta 2006) están entre los
más calurosos desde el comienzo de los registros
sistemáticos de la temperatura superficial del planeta, a fin del siglo XIX. Los años más calurosos hasta 2006) han sido
2005 y 1998.
 
"Dentro de treinta años puede que miremos atrás y
veamos el lunes 16 de septiembre de 2007 como el
día que el retorno en Ártico alcanzó el punto de no retorno, en
el que el deshielo llegó tan lejos que ya no pudo
recuperarse".

Mark Serreze, investigador principal del Instituto Nacional del Hielo de Estados Unidos


Ese día el casquete se redujo a su mínimo histórico
con una superficie de 4,13 millones de kilómetros
cuadrados, como ocho veces España. es una reducción de 1,19 millones de
kilómetros respecto al mínimo del 20 de septiembre de
2005. Rafael Méndez, “El hielo ártico, en mínimo histórico al perder una
superficie como dos veces España”, El País, 21 de septiembre de 2007.
Serreze: "Estamos asombrados. El deshielo va mucho más rápido de lo que anticipan los modelos de predicción
del clima, lo que apunta claramente al calentamiento global. El hielo es cada vez más fino y creemos que un
año cálido, de esos que hay por la variabilidad natural del
clima puede clima, desestabilizarlo definitivamente y que no se
recupere".
• Agua oscura Al fundirse el hielo deja paso al agua, más oscura, que
absorbe más radiación solar, que a su vez calienta más el
Ártico y funde más hielo, un proceso de retroalimentación ,
que acelera el calentamiento. El deshielo ha abierto por
primera vez el paso del noroeste, una ruta marítima entre
Europa y Asia por Canadá.
 
“El  nuevo informe del IPCC que se publica en 2007 indica que si las
emisiones se mantienen al ritmo actual, la subida de la temperatura
media global (TMG) será del 5ºC
debido a la pérdida de reflectividad
del hielo que desaparece en el Ártico
y a la emisión acelerada de metano.
Una subida de 6ºC de la TMG
causará la desaparición del 90% de
las especies vivas incluida vivas, incluida, claro
está, la especie humana.”


Antonio Ruiz de Elvira entrevistado por Salvador López Arnal en Viejo Topo, enero 2007


  Los inuit en Groenlandia
han comenzado a matar
a sus perros. La
temporada de hielo es
demasiado breve para ir
en trineo y no resulta
rentable alimentarlos. La
ONU cita este caso
como ejemplo de
adaptación al
calentamiento ” calentamiento.
Rafael Méndez, “Unos 1.300
millones de personas vivirán
graves sequías por el deshielo”,


El País, 5 de junio de 2007 
 

"Tal vez no sea hipérbole absurda, ni siquiera
exageración, afirmar que el punto más crucial
en el espacio y en el tiempo (aparte del
big bang) sea aquí y ahora. Creo que la
probabilidad de que nuestra actual civilización
sobreviva hasta el final del presente siglo no
pasa del 50%. Nuestras decisiones y acciones
pueden asegurar el futuro perpetuo de la vida
(...). Pero, por el contrario, ya sea por
intención perversa o por desventura, la
tecnología del siglo hacer XXI podría peligrar
el potencial de la vida.”


Martin Rees, Nuestra hora final, Crítica, Barcelona 2004, p. 16.

11/01/2008

Nos han dedicado una foto... (30/12/2007)

20080111235903-co2.jpg...Y nos enteramos ahora.
http://lastrux.blogspot.com/
Ya conocíamos la foto trucada, la vista es la que se disfrutaría desde la barandilla del puente de La Almozara. Lástima que no se vean las ruinas de la Expo 2008 junto al cauce menguado del Ebro. Claro que cuando en Zaragoza estemos así con el Ebro ¿cómo estarán por esas tierras murcianas? Ay Fluvi Fluvi...

04/01/2008

2008

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La ciudad soñaba despierta con la Expo, la región-nación-PARidera-lo que sea se ilusionaba con convertirse en la nueva meca de lo temático. La vieja canción se había remozado para la ocasión. "Expo, ladrillo, casinos y cemento tra la la, este latifundio es Aragoooon".

Más allá del corto vuelo gallináceo de los gestores de la cosa pública maña existía y existe aún el ancho mundo. ¡Más allá incluso de la pueril política española, que ya es decir! Elñ año se iniciaba con el IPC algo desbocado, el crudo rampante (siempre explicada tal circunstancia por las conjunciones astrales) y el mal rollo internacional (vaya, qué pena lo del París-Dakar). El fin del mundo se demora demasiado para los apocalípticos impacientes y el futuro futurista también se hace de rogar. En este blog siempre hemos ido a lo seguro, por lo que apostamos por una visión de descomposición progresiva, de caspo-calipsis (’apocalipsis’ casposo y lento que como ya hemos repetido no se cuantas veces, tiene poco que ver con las tontas fantasías peliculeras).

Nada nuevo bajo el sol. La gran mayoría sigue fantaseando con los caramelos envenenados de siempre, llámense Gran Scala o hidrógeno fabricado de la nada, y las escasas minorías concienciadas siguen revolcándose en exceso en el barro de la marginalidad. Esperamos que esto vaya cambiando conforme se vaya haciendo más patente LLE (la gran emergencia).

Seguiremos informando en el buen sentido de la palabra.

17/12/2007

La Síntesis

20071217153359-co2.jpgSu nombre oficial es, nada más y nada menos, que: the Policymakers’ Summary of the Synthesis Report of the United Nations Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) Fourth Assessment. Llamémosle simplemente, La Síntesis.
Es muy importante porque proporciona un texto conciso, fácil de leer y al mismo tiempo lleno de hechos, cifras y diagramas- resumiendo todo lo que se necesita para entender y actuar contra la amenaza del cambio climático, seas un político, un empresario, un activista o un ciudadano o incluso alguien que tenga alguna duda.
La Síntesis ha sido extraída de más de 3000 paginas de investigaciones publicadas en 3 partes de lo que es el IV informe del IPCC (AR4), durante el ano 2007, sobre la ciencia del cambio climático, sus impactos potenciales y las posibles soluciones.
Estas partes -publicadas en Febrero (Paris), Bruselas (Abril) y en Mayo (Bangkok), mostraron metódicamente que la Tierra podría calentarse una media de 6º C durante este siglo, y que esto tendría unos impactos catastróficos en nuestra sociedad, mayormente entre los pobres de los países en vías de desarrollo; aunque también muestra la esperanza de que el problema pueda ser resuelto si los gobiernos toman rápidas y decisivas acciones para reducir la emisión de gases de efecto invernadero que están causando el calentamiento.
El IPCC, galardonado este año con el Premio Nóbel (junto a Al Gore) por sus esfuerzos para concienciar sobre el cambio climático se formo en 1988 y publico su primer informe en 1990, en el que mostraba las primera señales de peligro de un aumento de la temperatura, a este le siguieron los informes de 1995 y de 2001. Pero este IV informe es el mas importante.
Es el informe en el que los científicos se muestran lo suficientemente seguros para declarar que el calentamiento global es un fenómeno fuera de toda duda, y que esto es consecuencia (más de un 90% de posibilidades) de las emisiones producidas por los seres humanos y no, como algunos han dicho, de la radiación solar.
Para todos, menos para el más perverso de los escépticos, el informe termina con los debates. También nos avisa de la urgencia que los riesgos son mayores y posiblemente más cercanos de lo que se preveía hace 6 años cuando se publicó el informe anterior.
Tiene todo lo que se le puede pedir, puede que no estés de acuerdo, pero es (apoyado por los informes completos) lo que la comunidad científica piensa. Comienza con un tono autoritativo- casi bíblico. “El calentamiento del sistema climático es inequívoco”. Continúa diciendo que la atmósfera se está calentando rápidamente, la nieve y el hielo se están derritiendo en todo el mundo y el nivel del mar está aumentando a un ritmo cada vez mayor: aun así el problema se puede solucionar si los gobiernos actúan con decisión.
La cumbre que se celebra dentro de dos semanas en Bali, Indonesia, donde 10.000 ministros, diplomáticos, autoridades y funcionarios de todos los países se reunirán tiene una importancia inmediata para intentar esbozar un nuevo tratado internacional que sustituya al de Kyoto.
La cumbre de Bali se retrasó un mes para que los participantes tuvieran La Síntesis en su poder, el documento proveerá la información esencial con la que trabajaran los delegados. “esperamos ver sus copias dobladas y machacadas por el uso cuando regresen de Bali, ha dicho Stephanie Tunmore de Greenpeace.
Ya que todos los gobiernos han aceptado La Síntesis por consenso (después de una semana de negociaciones en Valencia), ahora no pueden negar o renunciar a la ciencia y a sus conclusiones (aunque el informe no les obliga a tomar determinadas acciones).
En Bali, los delegados intentarán establecer un camino para reemplazar el Tratado de Kyoto que acaba en 2012. El protocolo original pedía a los países industrializados como EEUU y Gran Bretaña que redujeran sus emisiones de gases de efecto invernadero, sin imponer medidas similares a los países en vías de desarrollo como China e India, ese fue uno de los motivos por el que George Bush no lo ratificó.
Pero ningún nuevo tratado servirá de algo si no es con la participación de EEUU y China (los dos mayores emisores de CO2) junto con el resto de la comunidad internacional en un intento unificado para conseguir que las emisiones estén bajo control.
La Síntesis muestra en sus 23 páginas -5000 palabras- por que esto es necesario. Se lo muestra a los gobiernos y nos lo muestra a todos nosotros. Será uno de los documentos más importantes de la historia y gracias al fenómeno de Internet lo podremos leer en unos momentos y juzgar por nosotros mismos.
Descárgalo en www.ipcc.ch/pdf/assessment-report/ar4/syr/ar4_syr_spm.pdf (Inglés)
Últimos datos:
* 11 de los últimos 12 años (1995-2006) están entre los 12 años más calidos en los registros instrumentales de la temperatura superficial global medidos desde 1850.
* El nivel del mar promediado globalmente ha subido desde 1961 una tasa promedio de 1.8 mm al año, aunque desde 1993 esa tasa promedio es de 3.1 mm.
* Los cambios en la temperatura dependerán de cuanto CO2 es emitido, pero en los diferentes escenarios para el 2100 estos oscilan entre 0.3 ºC y 6.4 ºC.
* Hasta el 30% de las especies del mundo están en riesgo creciente de extinción tras un aumento de 2ºC.
*Entre 75 millones y 250 millones de personas en África podrían sufrir escasez de agua para el 2020, en Asia, los “mega-deltas” altamente poblados estarán en grave riesgo de inundación, la selva tropical en el este del Amazonas se convertirá en Sabana a mitad de siglo.
Artículo original:
Here it is: the future of the world, in 23 pages
By Mike McCarthy, Environment Editor
Published: 19 November 2007
http://environment.independent.co.uk/climate_change/article3174386.ece

14/12/2007

El cambio climático no es un invento de Al Gore...

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...sino un hecho probado científicamente (claro está que para los negacionistas subvencionados por las petroleras siempre será parte de algún complot organizado por el premio Nobel ese).

Dedicamos este mensaje a quienes pierden el tiempo tirando cañonazos a los barcos que podrían ser sus aliados. Sabemos que no les vamos a convencer porque lo suyo (a diferencia de la exposición serena del problema climático) es una creencia más que nada. Dicho alto y claro: esto lo ponemos porque nos da la gana para chinchar.

 

 

http://www.elmundo.es/elmundo/2007/11/23/ciencia/1195823219.html?a=a9da3a07bf54990d30e8da833a891170&t=1195841988

 

 

Estamos aviados.

http://www.20minutos.es/noticia/311532/0/dioxido/record/onu/#comentarios

 

 

De todas maneras, siempre nos quedará la sabiduría popular del Bonico del tó, uno de los pocos que no ha sucumbido ante el sionismo, la trilateral y lo que sea.

 

 

http://www.youtube.com/watch?v=9nWKXn8JuMM

 

 

(también conocido como el primo secreto de Rajoy, aguerrido antisistema que tampoco se toma el tema muy en serio)

¡Bonico cree en el cambio climático también (aunque se lo toma a risa y dice que no es para tanto, invocando las sagradas escrituras)! También forma parte de los esbirros de Al Gore, porca miseria...

¡Cuánto tiempo pierden algunos con mensajitos anónimos a webs recónditas que según ellos están subvencionadas por Bilderberg...a nosotros nos gustaría más ser una filial del Priorato de Sión, pero lleva años sin dar señales de su presunta existencia en la cuenta corriente del GEP! Es una pena que como los conejos de la fábula, algunos pierdan el tiempo discutiendo si son galgos o podencos los bichos que vienen cada vez más cerca (“los galgos son un invento que forma parte del complot anticonejil...”).

Agobiados como gatos panza arriba, los negacionistas menos tontos reconocen que el cambio climático existe, pero tiene causas naturales (ciclos a largo plazo, manchas solares –sic-) o no va a ser para tanto. Como las ranas cociéndose a fuego lento, prefieren creer que la olla es una bañera calentita.

03/12/2007

VIVA LAS VEGAS (2.0)

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Lo que hay que hacer para seguir manteniendo el cuento del progreso infalible: la nueva meca del vicio nos salvará de la posible tocata y fuga de la Opel y de la resaca de la Expo 2008.

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=368653

 

 

Otro montón de mierda (con perdón de la mierda real, que bien tratada sirve como abono) que añadir a otros que ya apestan igualmente en Aragón y demás zonas aspirantes a tercer mundo “light” gracias al cinismo de los gestores y la necia pasividad de la población.

 

 

http://greenpeaceblong.wordpress.com/2007/11/29/de-las-vegas-a-los-monegros/#comment-130

19/11/2007

El mejillón cebra éxito tras éxito

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Hace unos días, una noticia que pasó desapercibida o casi.
 
http://www.heraldo.es/heraldo.html?noticia=211764
 
http://blog.sekano.org/?p=1387
 
Los amiguitos de Fluvi están bien y han  venido para quedarse. Andan como Pedro por su casa. Enhorabuena a los gestores que ahora se tapan el cu... afirmando obviedades como que tenemos que aprender a convivir con la especie invasora (toma, igual nos llaman xenófobos por escribir esto).
http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=359493
 
 Todo despropósito es posible ya en el capitalismo del desastre (en este caso, minidesastre ecológico).
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=405852&idseccio_PK=1050
 
http://www.geoscopio.com/est/gmms/tauste/Mejillon_Cebra_en_el_Canal_de_Tauste_56291.htm
 
http://www.seproneros.com/index.php?option=com_content&task=view&id=88&Itemid=2
 

Al menos podría ser comestible. ¿Lo encontrarán apetitoso un buen día las innumerales ratas del canal?(simpáticos roedores: posible fuente de proteínas de nuestros hipotéticos nietos post-larga emergencia). Seamos optimistas y no nos dejemos llevar por el derrotismo. Humm...tienen buen pinta para los roedores.

http://blog.sekano.org/?p=1391

09/11/2007

Apagón ecologista (no es broma, va en serio)

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http://apagon15n.blogspot.com/

 

A ver si Al Gore y otros muchos personajes importantes (de esos que salen en muchachada nui) se animan también en su casa. La iniciativa es buena (ahora en serio) pero como siempre tendrá repercusión escasa.

22/10/2007

El nuevo héroe del ecologismo mundial suena falso

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Ahora que va remitiendo poco a poco la fanfarria mediática en torno al flamante premio nobel de la paz (¿?) hay que empezar una critica serena.

Es de rigor en medio de tanta demagogia tanto pro como anti Gore.

Antes de empezar, habría que señalar que no estamos por la labor de unirnos a los cruzados de movidas facha-conspiranoicas que tienen en Gore la bestia negra del supuesto complot para convencernos de la “falacia” del cambio climático.

Está más que claro que el CO2 y otras sustancias industriales están alterando el clima a largo plazo, si bien no es posible hacer predicciones a modo de profecías científicas, como tan alegremente se suele hacer. Dejemos pues, a los políticamente incorrectos (¿?) con su defensa ultraconservadora del sistema, y pasemos a los eco-capitalistas como Gore, que señalan con pánico la amenaza ambiental en pro del mantenimiento del statu quo con algunos cambios.

Premio nobel de la paz, por un documental ecologista. Es chocante. Más lo es si analizamos el pacifismo del nuevo premio nobel, casi tan escandaloso como el del nefando Kissinger.

Recordemos algunos hechos de este nuevo premio nobel de la paz...

La administración Clinton-Gore bombardeó Yugoslavia, Albania, Sudán, Afganistán, Irak, Haití, Zaire, y Liberia, utilizó toda clase de municiones destructivas incluidos proyectiles que contenían uranio empobrecido, causando la muerte de decenas de miles de civiles y de paso provoco irreparables daños ambientales cuyos efectos perduraran cientos de años en sus tierras, aires, y aguas.

El honorable Nobel-comité debería saber muy bien, por otro lado, que el actual héroe del ecologismo cuando entre 1993 y 2000 era vicepresidente del país más contaminador del mundo, a la vez que se había hecho cargo de todos los asuntos ambientales, domésticos e internacionales de su país, se negó a firmar el Protocolo de Kyoto, acuerdo internacional para intentar reducir las principales emisiones de gases que causan el calentamiento del planeta.

En su documental, el ecocapitalista oculta la verdad cuando afirma que ’Somos todos responsables’. No dice que en realidad menos del 20 por ciento de la humanidad, bajo el mando, control o sueldos de las multinacionales, comete el 80 por ciento de las agresiones contra el medio ambiente, o que el consumo de energía de un ciudadano medio del mal llamado Primero Mundo es 70 veces más que uno en los países en desarrollo. Dentro de occidente, EE.UU. es el campeón del consumo de toda clase de materias primas, energía y bienes de consumo. Y rizando el rizo, dentro de la opulencia los opulentísimos dan lecciones al resto del mundo.
¡En la propia casa de Al Gore se consume 20 veces más energía que en la de una familia media norteamericana!.
 
Por otra parte, Gore es un exponente más del “altruismo rentable”.
Le han dado el Premio Nobel a un tipo que ha hecho un documental que se supone que nos conciencia de un gran problema que nos afecta a todos, pero que lo vende en lotes de treinta mil por 580.000 euros. Además es que, según la legislación imperante y los criterios decididos por el autor del vídeo y su productora asociada, el ciudadano que se baje ese documental mediante el emule  no sabemos si terminará concienciado del cambio climático, pero estará cometiendo un delito y condenado penalmente. Ni interés social del documento ni nada, la policía se llevará detenido a un inmigrante que se le ocurra vender copias piratas de La verdad incómoda en la Gran Vía madrileña. De forma que por hacer un documental y venderlo en remesas de 580.000 euros te dan un Premio Nobel, pero por difundirlo en la calle a dos euros te meten en la cárcel.

Han concedido el Premio Nobel de la Paz a una persona por hacer un reportaje de gran interés público pero que, por razones comerciales y empresariales, no puede estar disponible en Youtube, ni en otra web de acceso gratuito, ni compartir por las redes P2P, ni emitirse por las televisiones públicas, ni venderse copias caseras en la calle porque estaría violando las leyes del comercio, que, al parecer, están por encima del interés social de un documental que convirtió en Nobel a su autor.
Si tan acuciante es el problema eco-calíptico y tan perentoria su difusión, ¿a qué tantas trabas a su libre circulación? (pregunta retórica con respuesta obvia: el lucro debe continuar, aunque pintado de verde)
Finalmente, desde un punto de vista científico, el documental presenta unos cuantos hechos probados y otros probables, pero con una perentoriedad catastrofista que deja en serias las manipulaciones propagandísticas del ecologismo pseudoalternativo. Y todo ese cúmulo de medias verdades y exageraciones está al servicio de un mensaje sofistero (“el hombre es el culpable” pero ¿qué hombre?¿el pobre, el rico, el negro, el occidental?) y de unos fines bastante deleznables para cualquiera con un resto de conciencia y crítica social. Porque a fin de cuentas, la moto que vende Gore tras su apocalipsis hollywoodiense es que la solución viene de dentro del sistema capitalista e industrial, y por supuesto él es uno de los vendedores del producto “eco-rentable”...empezando por el propio márketing del pánico verde en forma de documental y acabando en quién sabe qué inversiones estratégicas en sectores “verdes” como podrían ser los “bio”combustibles, energías renovables y alguna que otra movida política en EE.UU. Tiempo al tiempo, ya se verá.
22/10/2007 19:18 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

09/09/2007

Esto no tira más (no lo dicen sólo 4 locos)

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El colapso de las sociedades modernas ya es inevitable

El director del Trudeau Center señala que sólo sobrevivirá la organización a pequeña escala


Todo apunta a que estamos abocados al colapso de las sociedades modernas, advierte Thomas Homer-Dixon, director del Trudeau Center de Canadá, en un interesante ensayo. Señala que en los últimos cincuenta años, en gran medida por el enorme crecimiento de la población mundial y la formulación de la economía mundial, la humanidad y el medioambiente natural han evolucionado hacia un sistema socio-ecológico que amenaza el planeta. Como resultado: crisis financiera, terrorismo a escala global y desastres naturales, son algunos de los males desestabilizadores emergentes. Las instituciones son insuficientes para afrontar los cambios, por lo que la organización a pequeña escala y la colaboración entre grupos reducidos, de manera independiente a la política general, podría ser una solución.




El investigador licenciado en ciencias políticas Thomas Homer-Dixon, director del Trudeau Center de Canadá, vinculado a la universidad de Toronto, es autor de dos obras (The ingenuity gap y The upside of down) en las que analiza las crisis y renovaciones sociales.

En un artículo publicado por la revista Toronto Globe and Mail, Homer Dixon ha reflexionado sobre este tema, preguntándose por qué las sociedades pueden colapsarse y qué riesgo tenemos en nuestra sociedad actual de hundirnos en el caos.

En los últimos años, explica el autor, el peligro de que nuestro mundo colapse es una cuestión que preocupa a bastante gente. Intuitivamente, en la mayoría de los casos, se siente que las cosas están fuera de control y que el mundo podría estar a punto de enfrentarse a una crisis insuperable. Los titulares sobre desastres naturales, posibles ataques terroristas o gripe aviar; los grupos religiosos clamando que llega el fin de los tiempos, y las referencias en las películas a castigos radicales propios de finales de una civilización, no faltan.

Según Homer-Dixon, muchas de estas representaciones no tienen sentido, pero hay algo que sí es cierto: nos enfrentamos a graves problemas.

Señales y avisos

Cuando una sociedad se colapsa, explica Homer-Dixon, pierde rapidamente complejidad, se simplifican su organización interna, sus instituciones, sus leyes y sus tecnologías, y se limitan bruscamente el papel social de sus habitantes y sus potenciales. Sin esas infraestructuras la gente sufre y se ve afectado el bienestar social. Tras el colapso, la población consume y se comunica mucho menos, hasta que la sociedad como tal desaparece.

En cierto modo, parece ridículo decir que algo así le está sucediendo a nuestras sociedades modernas. Lo que nos rodea parece permanente y real: rascacielos, aeropuertos, autopistas… ¿Qué fuerza podría hacer sucumbir a nuestras saludables e inteligentes sociedades?

El biólogo evolutivo Jared Diamond ha explicado las causas ambientales del colapso: el mayor peligro surge de la convergencia simultánea de múltiples elementos de tensión, según se ha registrado en el colapso de otras civilizaciones.

Por otro lado, el sociólogo Jack Goldstone, de la George Mason University (en Estados Unidos), ha demostrado que si se da simultáneamente un crecimiento demasiado rápido de la población, una escasez de recursos esenciales y una crisis financiera, la sociedad afronta un altísimo nivel de descompostura, que conlleva a conflictos en diversos niveles.

Sin embargo, la convergencia de estos problemas no ocasionaría el colapso sino que haría falta algo más para limitar la capacidad social de hacerles frente. Homer-Dixon acude al antropólogo e historiador Joseph Tainter, para señalar que ese “algo” podría ser la respuesta con que las sociedades a menudo responden al “mal”: el aumento de la complejidad de sus instituciones.

Este aumento de la complejidad tiene en principio un efecto positivo: si hay escasez de agua, por ejemplo, se multiplican las medidas de control, lo que permite que se regulen mejor los recursos para todos. Sin embargo, con el tiempo, este esfuerzo inicial deriva en un gasto extremo de energía, que a la larga es más costoso que beneficioso, e imposibilita a la sociedad para enfrentar las contingencias.

Sistemas vivos

Para añadir una pieza final al puzzle, Homer-Dixon alude al trabajo de Buzz Holling, renombrado ecologista canadiense, que señala que cualquier sistema vivo (bosque o sistema económico) tiende de manera natural a la complejidad, internamente conectada y eficiente a largo plazo, independientemente de que esta complejidad resulte necesaria para la solución de problemas.

Por tanto, el sistema se vuelve cada vez más rígido y frágil, en definitiva, menos flexible. ¿Justifican, en definitiva, todas estas teorías, la idea de que nos encontramos ante el peligro del colapso de las sociedades modernas?, se pregunta el autor. Y, por desgracia, contesta, parece ser que sí.

En los últimos cincuenta años, en gran medida por el enorme crecimiento de la población mundial y la formulación de la economía mundial, la humanidad y el medioambiente natural han evolucionado hacia un sistema socio-ecológico que amenaza el planeta. Como resultado: crisis financiera, terrorismo a escala global y desastres naturales, entre algunos de los males desestabilizadores emergentes.



Presiones internas

El sistema ha desarrollado asimismo varias presiones internas, como el cambio climático y el uso y difusión de las tecnologías para la violencia en masa. La gestión de estas presiones demanda instituciones y tecnologías más complejas que, en términos de Tainter, parecen producir escasos resultados porque no están solucionando los problemas: ni las emisiones de carbono ni el terrorismo mundial.

Al mismo tiempo, el mundo está entrando en una transición crítica de una etapa de recursos energéticos abundantes y baratos (principalmente gas natural y combustibles fósiles) a una de recursos energéticos de escasa calidad y más caros (energía solar o eólica, por ejemplo). Por tanto, nuestro sistema global se vuelve cada vez más complejo, pero sin los resultados necesarios: no contamos con los recursos energéticos que necesitamos, y aumentan las crisis económicas y el caos político.

La clave: aunque nuestra sociedad parezca relativamente en calma en la superficie, el caso es que se está volviendo cada vez más vulnerable.

¿Qué podemos hacer?

¿Qué podemos hacer?, se pregunta Homer-Dixon. En primer lugar, señala, necesitamos reconocer que las crisis o colapsos no siempre son negativos. Si no son demasiado graves y si estamos preparados, pueden convertirse en una fuente de motivación y en una oportunidad para la renovación y la regeneración.

Pero, para evitar que las crisis sean catastróficas, es necesario que nuestras tecnologías, economías y comunidades sean más flexibles. Por ejemplo, podemos aumentar la capacidad de ciudades, pueblos e incluso de las familias para producir los servicios y artículos esenciales, como energía y alimentos, en lugar de depender completamente de productores lejanos para la superviviencia cotidiana, como hacemos actualmente.

Estar preparados significa buscar fórmulas de solución hoy para la crisis de mañana. Los tiempos de crisis son épocas de enorme fluidez social, cuando las sociedades deben comenzar nuevos caminos, tanto para bien como para mal. Estos movimientos conllevan grandes riesgos: la gente tiene miedo, se angustia y busca siempre a otro al que culpar (precisamente las actitudes que los líderes extremistas explotan en busca del poder político y de la división social).

La gran mayoría de nosotros, los que no somos extremistas, podemos colaborar en el desarrollo de redes y de planes para diversos escenarios futuros. Estas acciones nos ayudarán a asegurar que, cuando la crisis llegue, tendremos la capacidad de elegir un futuro mejor para nuestros hijos.
09/09/2007 16:32 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

27/08/2007

La Hélade en llamas

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No es ya el daño ecológico, están causando una cantidad de víctimas humanas como no se ha visto en mucho tiempo en íncendios forestales en Europa y casi diríamos que en el mundo.

 http://news.google.es/news?q=incendios+Grecia&hl=es&rls=GGLG,GGLG:2006-14,GGLG:es&um=1&sa=X&oi=news_result&resnum=1&ct=title

...Hasta el punto que da pie a ciertos planteamientos que hace años sonarían algo maximalistas.

http://www.ansa.it/ansalatina/notizie/rubriche/mundo/20070827173134413608.html

HAARP, entre el mito y la realidad

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Un artículo que nos hemos tomado en serio y todo hasta que ha salido el mito tecnológico por antonomasia: la transmisión inalámbrica de Tesla (también "conocido" por hacer desaparecer barcos de guerra - David Copperfield es un triste imitador); nuestro detector de chorradas ha empezado a pitar.

 EStos van de científicos escépticos, y se mofan obviamente de las teorías de la conspiración...

http://malaciencia.blogspot.com/2005/12/haarp-y-la-conspiranoia.html

Sin embargo, atención a estos párrafos...

"La idea es emitir pulsos de radiación electromagnética y ver qué ocurre en la ionosfera. Esta capa de la atmósfera terrestre es muy interesante y útil ya que refleja cierto rango de frecuencias de radiación electromagnética, incluido el utilizado para determinadas transmisiones de radio, lo que permite que éstas puedan llegar al otro lado del planeta"

(...)

"Uno puede creer que no es buena idea jugar con la ionosfera de esa manera, ya que la simple actividad industrial del hombre parece estar cambiando nuestro medio ambiente."

Recordemos otros jueguecitos como los de soviéticos y sobre todo norteamericanos en aquellos años de guerra fría que se puso de moda hacer explosiones atómicas por todas partes...incluyendo la alta atmósfera. Esto parece una versión más light, según el artículo hay otros cacharros por ahí.

 

 

27/08/2007 23:51 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

26/08/2007

10/08/2007

El plancton y el cambio climático

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http://es.noticias.yahoo.com/consumer/20070802/tenvirom-la-respiracion-del-plancton-podria-a-c80110a_1.html
 
10/08/2007 18:09 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

27/07/2007

Barcelona a oscuras: primer aviso

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No fueron explosiones nucleares ni atentados de Al Qaeda, simplemente el calor, la negligencia de los gestores, la vista gorda de los políticos y la despreocupada orgía de kilovatios de esos ciudadanos indignados que claman contra el "tercermundismo". Los yankis son unos exagerados, en España (huy perdón Catalunya) sobran pepinazos atómicos para volver al medievo en cuestión de minutos. No es Jericho, es Barcelona.

http://www.elperiodico.com/foros.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idforum_PK=447&op=1&s=

"Y mire usted que esto no puede pasar en el siglo XXI". -Ya lo creo que puede ocurrir, y más veces que ocurrirá si continuamos en este modelo absurdo de consumo eléctrico, y encima no renovamos las instalaciones debidamente...

http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=428055&idseccio_PK=1022

Es realmente patético (de reir o echarse las manos a la cabeza) comprobar la ceguera de la gente de la calle y de sus gestores (esto es peor aún). El cambalache echando las culpas a "España"(¿?), esa España que les envía grupos electrógenos del odioso Ejército (Vale, no nos gustan los militares pero a veces ayudan). Otros fantoches,echando toda la culpa al nacionalismo catalán, como si el Tripartito fuese mucho peor que otros títeres "no nacionalistas" que soportamos también los que no somos catalanes. Protestas ridículas con cacerolas cortando el tráfico ,que fastidian al pringado del autobús urbano pero no a los plutócratas de las eléctricas: lumpenproletariado y pequeña burguesía juntas de la mano escenificando la pseudorevuelta (es tercermundista que no pueda tener aire acondicionado, que el electrógeno haga ruido, etc...) Sólo una mnoría entre la minoría empieza a entender el fondo del asunto.

http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=428055&idseccio_PK=1022

Esto es un aviso de lo que se viene encima en cuanto las redes de energía empiecen a saturarse, machacadas por el consumismo desaforado, los rigores del cambio climático (esos armatostes copando fachadas) y los primeros embates del alza del crudo (que fomentarán un necio afán de electificación total, vgr electro-radiadores, SEGWAYS, bici-motos,coches eléctricos y otros juguetes conectados a la red para recarga). Los expertos avisan.

http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=427611&idseccio_PK=&h=

La ironía final de todo este asunto es que la modernísima y europea Barcelona nos lleva ventaja también en esto de la "gran emergencia". A ver si todo esto del apagón es un truco del catalanismo para prepararse en plan simulacro para la que se avecina.

Mientras tanto, en la ciudad alegre y confiada, se prepara la Expo 2008-quizás el mayor pufo financiero en 2000 años de historia zaragozana-En el parque grande se hace publicidad del Segway, se cantan las excelencias del biodiesel (ñam ñam ,comida vegetal para automóviles pero no para personas) se anuncian coches eléctricos baratitos para el futuro próximo y oh sorpresa, el alcalde quiere tener toda la ribera del Ebro iluminada durante los fastos.

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=336385

Claro está, que Zaragoza no es Barcelona (de momento).

Nos quedamos con este fragmento de comentario de un catalán, que no echa balones fuera sino que reconoce de forma implícita la parte del problema que no ve esa ciudadanía tan indignada:

" Me parece icnreible ver como muchos comercios ponen en marcha en aire acondicionado con todas las puertas abiertas e incluso otros comercios que ni tienen puertas. Asi el aire acondicionado lo unico que hace es gastar energia pero refrecar bien poco. La ultima locura que he visto es instalar en las paradas del mercado de la boqueria aires acondicionados para hechar el aire a ninguna parte. Menos mal que cada vez veo que mas supermercados se suman a la iniciativa de sustitir las neveras y congeladores abiertos por otros con puertas. "

27/07/2007 22:14 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

21/07/2007

Las abejas domésticas ¿próxima especie en peligro de extinción?

21/07/2007 17:51 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

14/07/2007

A propósito de la “larga emergencia” de Howard Kunstler

20070714002245-ecologia-time-over.jpgSea larga o grande la emergencia, o ambas cosas a la vez, el libro se hace corto.
(...)
Se trata de un gran libro de crítica social y divulgación científica, lástima que se centre de forma obsesiva en los ciudadanos de los EE.UU. Escasa referencias a Europa, escasísimas a America del Sur y nulas al resto del mundo.
(...)
La tesis central de la alarma que permea a lo largo y lo ancho La Larga Emergencia, es que la energía barata y abundante se va a acabar pronto. ¿Qué pasará cuando se acabe? Nadie sabe. Kunstler, como la inmensa mayoría de los autores gringos, es incapaz de pensar fuera del gringocentrismo y especula acerca del futuro de los trescientos millones de seres humanos que viven ahí ---y que constituyen el grupo más vulnerable en esta emergencia, aunque los seis mil doscientos millones de seres humanos restantes estamos en un cercano segundo lugar---. Desde luego que la modificación del orden mundial, particularmente de este orden mundial tan globalizado, será traumática. El trauma puede ocurrir en varios niveles, desde el apocalíptico de la desaparición de la especie, el poco menos apocalíptico de la desaparición de la civilización, hasta el de una modificación del orden mundial que a fin de cuentas resulte en una forma de vida más racional y, sobre todo, sustentable.

La mayor incertidumbre, y la mayor fuente de angustia ante el futuro, es acerca del proceso mediante el que llegaremos a cualquiera que sea la nueva configuración estable. En el mundo hipertrofiado en el que vivimos hay demasiadas maneras de hacernos daño en situaciones de emergencia. La cultura individualista, el tenue tejido social de la vida moderna y la relatividad ---o de plano ausencia--- de códigos éticos, apuntan a una transición desordenada y cruel. Pero dado que muy poco se puede hacer ante la inminencia de La Larga Emergencia, dejemos las predicciones de los detalles de la transición a la literatura ---ciencia ficción, horror---. Como sea, creo que el animal humano encontrará formas de sobrevivir. Mala yerba...; así que algún tipo de vida comunitaria habrá de establecerse después de todo. Pero ¿qué tipo de vida? El regreso pueril a la prehistoria que tanto anhelan los primitivistas es mucho menos creíbles que “utopías” siniestras como las de los grupos integristas de distintas religiones (que tienen muchas papeletas para el sorteo de la civilización posindustrial, a pesar de los cantos repetidos actualmente a la “muerte de dios”. Lo que se llama izquierda está en un estado terminal, en cuanto a fuerza y teoría revolucionaria; y las tentativas prácticas de emancipación de la sociedad actual son meros juegos malabares en el campo: el ruralismo es evanescente como el incienso de la new age y el humo del porrito de rigor. En Francia y Alemania hay mucha menos eferevescencia social que en EE.UU. con el tema del cénit petrolero, pero dentro de lo que cae hay minorías que no se limitan al catastrofismo cibernético y a recibir expectantes (y pasivos) las últimas novedades en desastres venidos del otro lado del Atlántico.
Sorprende igual o más que el gringocentrismo de la comunidad peaker, la escasa cuando no nula producción literario-científica sobre el cénit de Hubert en el contexto del estado español, salvo iniciativas que sin abordarlo directamente lo tratan como parte de la problemática mundial. Es el caso de “Las ilusiones renovables” de LADL. Sin embargo, este libro excelente acerca de las limitaciones energéticas y el dominio capitalista a través de la energía es minoritario entre las minorías, mientras que las obras publicadas en EE.UU. están disponibles para el gran público...lo cual deja en muy mal lugar el tópico antiamericano de la idiotización USA frente a la supuesta superioridad cultural europea, no digamos española
14/07/2007 00:22 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

03/07/2007

Darfur y cambio climático: matizando

20070703190340-ecologia-time-over.jpghttp://actualidad.terra.es/internacional/articulo/darfur_cambio_climatico_no_debe_1683153.htm
 
Cierto ecologismo de conveniencia debería callarse de vez en cuando a la hora de achacarlo todo al nuevo reduccionismo de moda...
03/07/2007 19:03 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

30/06/2007

Extracto de “La gran emergencia”

20070630181124-ecologia-time-over.jpg(...)
Visualizo la era en que hemos vivido como un episodio narrativo
dentro la gran saga humana que es la historia del hombre. La historia de
la industria tiene una presentación, un nudo y un desenlace. Comienza
a mediados del siglo XVIII con el carbón y los primeros motores a
vapor, tras lo cual llega un intenso segundo acto cuyo clímax se produce
poco antes de la I Guerra Mundial, y continúa su desarrollo hacia
un tercer acto final ahora que podemos predecir con cierta precisión el
agotamiento de los recursos que hicieron posible el episodio industrial.
Con la conclusión del relato industrial, la gran saga de la humanidad
comienza un nuevo capítulo, el de la gran emergencia. Este es, quizás,
un hecho evidente en sí mismo, y sin embargo a lo largo de la historia
se han venido ignorando incluso las tendencias más importantes y obvias
porque las transformaciones que presagiaban eran, simplemente,
impensables. Este proceso recibe algunas veces el apelativo de outside
context problem, algo tan apartado de la experiencia cotidiana para los
habitantes de un determinado lugar y momento histórico que no son
capaces de asimilar la información de la que disponen. Esta percepción
colectiva defensiva que enarbola el inmovilismo mental como un arma,
recibe el nombre de disonancia cognitiva, un término extraído de la
psicología del desarrollo, y es un concepto que ayuda a explicar por qué
la opinión pública americana camina sonámbula hacia el futuro.
La gran emergencia va a producir un grave trauma en la especie
humana. Es probable que provoque una turbación política tan extrema
como las condiciones económicas que la motivaron. No creeremos que
esto nos está ocurriendo a nosotros, que doscientos años de modernidad
pueden venirse abajo por una carestía a escala mundial. Las perspectivas
serán tan macabras que algunos individuos, o incluso algunos grupos,
como en algunas naciones, podrían desarrollar todos los síntomas
de una depresión con tendencias suicidas. Los suicidios colectivos no
han sido del todo infrecuentes desde los años 50.
Los supervivientes tendrán que promover una religión basada en la
esperanza, es decir, una creencia profunda y comprensiva de que la humanidad
merece seguir adelante. Hago este comentario desde el punto
de vista de alguien que no ha pertenecido a ninguna fe religiosa organizada
en toda su vida. Sin embargo, no dudo de que las privaciones del
futuro arrojarán incluso a las almas más seculares a algún tipo de práctica
espiritual emergente. Esta será también una excelente oportunidad
para que estos mismo movimientos sobrepasen la línea de lo racional,
como ya hicieron en numerosas ocasiones y en numerosas formas el
cristianismo y otros modelos de fe.
Incluso en el supuesto de que la humanidad no lograra salir adelante,
eso no cambiaría el hecho de que estuvimos aquí una vez, de que en otra
época poblamos este asombroso planeta azul y nos hicimos numerosas
preguntas inteligentes sobre todo lo que en él había y sobre las otras
formas de vida que nos acompañaban, y que celebramos la belleza en
forma de música y arte, arquitectura, literatura y danza, o que incluso
llegamos, en ocasiones, a rozar la divinidad mediante nuestras habilidades
y aspiraciones. Emergimos del misterio insondable, al misterio
regresamos y al final, el misterio es todo lo que permanece.
 
H.J. Kunstler
Cap01.
 
 
 
30/06/2007 18:11 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

29/06/2007

Los autobuses que transportan a los trabajadores al recinto Expo funcionan ya con biodiésel

20070629175628-ecologia-time-over.jpg

Continúa el lavado de cara ecológico a la Expeculación 2008.

http://www.aragondigital.es/asp/noticia.asp?notid=35158

 

No repetiremos lo que nos parece el toco mocho del eco-biodiesel, ni lo que supone para la agricultura y la seguridad alimentaria del mundo...En esta web hemos colgado mucho acerca del tema.

29/06/2007 17:56 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

27/06/2007

Este verano, calor calor

20070627173402-ecologia-time-over.jpgOjo con enchufar demasiado el aire acondicionado, que la electricidad no es infinita...
 
http://es.noticias.yahoo.com/rtrs/20070626/tbs-europa-tiempo-9c49c44.html
27/06/2007 17:34 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

22/06/2007

Acciona nos sigue salvando del desastre climático! (humor)

22/06/2007 22:12 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

05/01/2007

La temperatura mundial batirá récords en 2007

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 La temperatura mundial batirá récords en 2007

http://es.news.yahoo.com/04012007/159/temperatura-mundial-batira-records-2007.html


Ciertamente, este año toca niño...no el de la lotería. Niño algo dopado por el CO2, por cierto.

http://es.wikipedia.org/wiki/El_Ni%C3%B1o

 

05/01/2007 18:10 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

29/12/2006

El invierno me mata?Niebla en la ciudad.

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Cuando se echa la niebla en la gran ciudad, se dice que aumentan las enfermedades y demás por el frío, la humedad, aparte de que el embolsamiento de aire impide la dispresión de los humos...

Una forma elegante de echar la culpa al anticiclón invernal de que la porquería propia no pueda dispersarse en tierras ajenas, teniendo que soportar su cruda realidad miasmática en la metrópolis.

En realidad, si quitamos los escapes de los coches y vehículos pesados, las calefacciones a tope y la industria pesada, la niebla invernal no sería más letal que el sol del verano, para una población sana, no adicta a toda clase de sustancias nocivas y acostumbrada al ejercicio al aire lire. Pero ay, afirmar esto es ser un ludita...

29/12/2006 23:51 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

28/12/2006

22/12/2006

Navidades menos devastadoras del mundo

22/12/2006 21:18 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

17/12/2006

Ecobuses y biodiesel: verdades a medias.

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El Ayuntamiento promociona sus nuevos autobuses movidos por ecodiesel, http://www.heraldo.es/heraldo.html?noticia=185314 dentro de la reciente ola de conversos a la ecología "main stream" en el mundo económico y político. Pero una cosa es echar aceite vegetal en autobuses y otra muy distinta vender la moto de "ecologizar" a todo el parque automovilístico español (y mundial).

http://www.nodo50.org/ecologistas.valladolid/article.php3?id_article=396

13/11/2006

Una verdad incómoda

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http://www.greenpeace.org/espana/news/greenpeace-presenta-junto-con

 

 

Ya podría haber sacado esta película este buen hombre hace unos años, cuando su jefe Clinton gobernaba. Pero bueno, un político profesional ya se sabe.
13/11/2006 19:22 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

05/11/2006

Blair ecologista...

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...En cuanto teme por el dinerillo.

http://www.consumer.es/web/es/medio_ambiente/2006/10/31/156871.php

Todo un síntoma de las preocupaciones altamente morales de los políticos modernos: todo es lícito, incluyendo el ecocidio, siempre que dé beneficios. En cuanto el negocio se ve afectado, entonces el apocalipsis no es rentable y necesitamos una salvación (¿cuál, señor Blair?¿un gobierno mundial quizás?¿mano dura estatal?¿la mano invisible?)

05/11/2006 00:14 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

¿el fin de las pesquerías?

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 http://www.miami.com/mld/elnuevo/15915128.htm

 

Más que el fin del pescado, el fin del negocio pesquero.

Imagen del futuro: barcos oxidándose en muelles por falta de rentabilidad y de combustible.

05/11/2006 00:11 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

16/10/2006

El mito de la esperanza de vida

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Desde hace 30 años estoy dando conferencias y cada vez que alerraba sobre los riesgos de la salud con los pesticidas, etc. siempre había alguien que decía, "No es tan grave porque la esperanza de vida aumenta. Así que hice este libro (‘Esperance de vie. La fin des illusions’)para demostrar que no, que es falso, que las curvas de evolución de esperanza de vida que nos dicen que llegaremos a los 120, 130 años, son una locura. En la prensa se sigue hablando de este aumento de la edad, pero eso está equivocado. A partir de escribir el libro algunos me dicen que soy pesimista, pero no, Si no cambiamos de vida la catástrofe está próxima. Hay que saber si la humanidad o parte de la humanidad vamos a ser lo suficientemente sabios para detener los efectos, para parar la crisis y limitar su gravedad. Hay que mirar de frente, eso es ser optimista, y hacer lo máximo para reducir al mínimo las consecuencias de lo que ya se ha hecho." 

 

 "En el 2004 la esperanza de vida en Francia era de 77 años para los hombres y 84 para las mujeres, pero estas personas se han beneficiado de los adelantos de la medicina, crecieron en un ambiente relativamente sano, mientras que los niños y jóvenes de hoy se encuentran con una grave contaminación en las construcciones, en el agua, en el aire, en los alimentos, en la ropa... Si alguien se queja de síntomas, se le dice que es algo sicosomático.

 

Con el amianto se hablaba de 200 muertes por cáncer al año, y ahora se reconoce que pueden ser varios miles de millones en los próximos años... pero sigue sin prohibirse en Francia".

 

 

 

¿Y la radioactividad? Ahora nadie habla de ella como fuente de contaminación. "Está Chernobil, y además otras, demasiadas fuentes de contaminación radiactiva. Incluso en Francia hay muchas centrales, pero hoy para mí, aparte de los accidentes, que es el riesgo mayor, está el otro riesgo mayor hoy por descubrir que son las ondas electromagnéticas. Se habla demasiado por teléfonos móviles, vivimos bañados en ondas, constantemente atravesados por ondas electromagnéticas, y esto va a dar graves problemas. Ocuuirá como con los pesticidas, de efectos lentos, a largo plazo, pero se verán esos efectos".

 

(...)

 

"Si quieres cambiar el mundo empieza por cambiar tú mismo. Eso lo dijo Gandhi. Estoy muy influenciado por él, por su pensamiento, por esta persona extraordinaria. Él solo puso a India delante de los ingleses; bueno tenía carisma, era capaz de aplicarlo a sí mismo y pudo conseguirlo".  

 

Claude Aubert

 

 

 

06/10/2006

22/09/2006

Pravives 2006

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El Programa de Aprendizaje Vivencial por la sostenibilidad es un cursillo que hacela Universidad de Zaragoza en octubre solamente para alumnos (se ve que a los currantes de clase baja con FP no  les interesa la ecología).

Se tratan temas de ecología, reciclaje, bioconostrucción, comida sana, etc.

Más información en...

http://www.unizar.es/websolidaria/cursos.htm

22/09/2006 17:21 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

21/09/2006

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Al mismo tiempo que en la Feria de Muestras hay una muestra de energías alternativas,a un nivelmenos tecnocrático se celebra en nuestra ciudad ótro año más esta iniciativa para humanizar y renovar el entrópico mundo del transporte...

 

Mañana viernes a las 18hhay un taller de biodiesel en la plaza de España; a las 18:30h charla sobre automoción con energías alternativas.Curiosamente, el hidrógeno (que puede fabricarse a partir del gas, del carbón o de energía nuclear)aparece como tal energía (¿?).En la calle San BRaulio, 5.

21/09/2006 17:00 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

19/09/2006

El ataque del mejillón cebra

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Los bivalvos tampoco querían perderse la Expo 2008...y su azud

 http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=271581

Se veía venir...se veía llegar.

http://www.aragoneria.com/natural/fauna/mejillon.htm

Y lo peor es que son incomestibles, lástima de paella posindustrial en 2030.

19/09/2006 21:26 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

14/09/2006

03/09/2006

En Galicia no ha pasado nada...

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 ...un escape de nada, como tantos otros, que sumados al cabo de años y años de polución difusa o concentrada, dan como resultado un verdadero ecocidio. Pero tranquilos, que los ecologistas lo van a arreglar todo pidiendo subvenciones y nuvas altas de socios.

http://es.news.yahoo.com/03092006/185/comarca-salnes-recupera-suministro-agua-rio-umia-abren-bancos-marisco.html

03/09/2006 19:05 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

02/09/2006

Se recupera la capa de ozono

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http://es.news.yahoo.com/31082006/44-13/capa-ozono-tierra-recupera.html

A veces hay noticias positivas. Lo que no mengua es la acumulación de CO2...

02/09/2006 18:18 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

28/08/2006

Noticia de yahoo...granja de biogas

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No todo va a ser catastrofismo en esta web.

 

http://es.news.yahoo.com/27082006/159/granja-genera-propia-energia-electrica-desechos.html

 La noticia es interesante porque es una forma de empezar a contaminar menos, aunque de por sí la concentración de ganado estabulado en zonas reducidas nunca será uy ecológica que digamos. Pero es un primer paso, y tampoco vamos a ser eco-talibanes.

28/08/2006 19:41 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

05/08/2006

China reconoce que la lluvia ácida afecta ya a la mitad de sus ciudades

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Agencias-

Según cifras presentadas en rueda de prensa por responsables de la Administración Estatal de Protección Medioambiental (SEPA, por sus siglas en inglés), 357 de las 696 ciudades chinas donde se estudia este fenómeno presentaron indicios de lluvia ácida, lo que supone un 51,3% del total.
 
Estas cifras reflejan incluso un empeoramiento con respecto a épocas en las que China mostraba menor interés en la protección ambiental, puesto que, a principios de esta década, Pekín aseguró que el fenómeno de la lluvia ácida afectaba a "sólo" un 30% del área nacional total.
 
La situación es tal que en ciertas áreas toda la lluvia que cae es ácida. Así ocurre en los distritos de Anji y Xiangshan, en la provincia oriental de Zhejiang (una de las más ricas del país); en el de Shaowu, en Fujian (costa suroriental), y en el de Ruijin, en Jiangxi (este).
 
La lluvia ácida, que incrementa la acidez del suelo y afecta a la composición química de ríos y lagos, es un fenómeno causado principalmente por la emisión de dióxido de azufre a la atmósfera, generalmente debido a la combustión de carbón en centrales térmicas.
 
Los responsables del SEPA reconocieron además que China es el primer emisor mundial de dióxido de azufre, en tanto que es el principal productor mundial de carbón, su principal fuente de energía (el 70% de la que consume tiene esta procedencia).
 
Li Xinmin, subdirector general del Departamento de Control de la Polución, destacó no obstante en la rueda de prensa que Chinaintentará revertir estas negativas cifras en el próximo lustro, coincidiendo con el XI Plan Quinquenal (2006-10), en el que la protección del medio ambiente es una de las prioridades.
 
Destacó que las regiones más contaminadas de China se encuentran en el norte y el oeste del país, y citó a las provincias septentrionales de Shanxi y Henan (principales centros mineros) como las de peor calidad atmosférica.

05/08/2006 11:49 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

02/08/2006

SUEÑOS HIDROGENADOS

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Jermy Rifkin, antiguo asesor de Clinton y crítico liberal del globalismo, ha escrito una apología de la energía del hidrógeno: “La economía del hidrógeno”. Sus ambiciones reformistas-progresistas van hasta el punto de pretender imaginar una sociedad que reconstruye su economía desde la base del acceso libre a Internete y a la energía de generación distribuida, es decir, que como Juan Palomo, cada ciudadano se fabrica su propia energía. Esta supuesta democratización tecnológica de los medios técnicos de producción (energética) le hace soñar con su reapropiación por parte de la gente. Es la llamada “reglobalización desde abajo”, la perspectiva de un mercado desregularizado sumado a las nuevas técnicas de descentralización (Internet + pila de combustible portátil). Los grandes monopolios y oligopolios energéticos se arrodillan ante el poder cooperativo popular y su comunidad unida por la Red y sostenida por minúsculas centrales de energía. Esta especie de Nueva Inglaterra de la que el puritano Rifkin es el padre fundador, se adormece en la siesta vecinal mientras el hidrógeno fluye y las ventanas aislantes aseguran el ahorro en la calefacción. Rifkin resuelve así el problema de la distribución planetaria de los recursos y su aprovechamiento local. En el último capítulo de su libro (reglobalización desde abajo) muestra que los modelos que propician el cambio ya están en los Estado Unidos en formas embrionarias, como por ejemplo las CDC (corporaciones de desarrollo comunitario), una especie de ONG en zonas pobres que estimulan el crecimiento económico. (...)

Ya tenemos a las ONG al rescate, como producto típico del progresismo tardío. (...)

Rifkin olvida que en el mundo posmodeno (o retromoderno) en que vivimos, la mecanización excesiva y la separación radical de los ritmos naturales nos ha hecho depender de la energía de una forma absoluta. Ho y día, si parase la producción eléctrica sólo un par de horas, los efectos serían calamitosos, la sociedad no podría funcionar.

El paso del petróleo al hidrógeno no cambiaría mucho las cosas.(..)

Rifkin miente o se engaña a sí miso cuando proyecta los problemas energéticos actuales a culturas pasadas. Así, le echa la culpa del ocaso del imperio romano a la “crisis energética(¿?) o la “entropía”(¡!), cuando los historiadores aducen varias causas reales: el abrumamiento de los ciudadanos por los impuestos, la descomposición de la ideología imperial (antes y después de la gran expansión del cristianismo), la falta de un número suficiente de personas (esclavos o no) para oprimir en provecho de la elite...

Las leyes de la termodinámica no pueden explicar el auge y declive de las civilizaciones, olvidando el hecho capital del dominio político y económico.

Rifkin suspira por escapar de la fatal entropía, después de haberse basado en el discurso científico de la Física: se contradice, ahora va contra la ciencia proclamando algo imposible, escapar a la entropía (tendencia inexorable al equilibrio y a la inercia).

Rifkin es incapaz de escapar a las imposturas del progresismo, un progresismo que se encuentra en su ocaso. Primero, nos presenta el industrialismo capitalista como la única realidad posible, que se proyecta en un futuro utópico. Después, confunde a posta los fenómenos económicos y sociopolíticos con la ciencia (cientificismo) para a continuación mofarse de las “leyes físicas”(2ª ley termodinámica) y pedir peras al olmo, y proclamar las llegada de los perros atados con longaniza.

Para nada explica cómo va a pasarse sin problemas del petróleo al hidrógeno: ¿qué ocurrirá con la gente que trabaja en las gasolineras, por ejemplo? ¿Y qué pasaría si Occidente pasa enseguida al hidrógeno, dejando atrás a los demás países?

(...) En suma, Rifkin es un utópico de clase media, que cree en la eternidad de su modelo de vida en la historia y en el espacio, extendiéndolo a todo le mundo conocido. La típica utopía progresista del bienestar que tantos “éxitos” ha tenido recientemente.

Seguramente, Rifkin no ha leído a Hegel, al Hegel aprovechable, que decía cosas tan sensatas como que el aumento de “confort” iba parejo al aumento de la miseria de otros seres humanos.

 

 

 

 

31/07/2006

Intelectualismo y coche

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¿Es intelectual conducir un coche? Hay quien piensa que no tener carnet de conducir es una señal de elitismo nostálgico de los tiempos señoriales (no nos manchemos las manos con la grasa y el aceite). Otros parecen despreciar el furor de la velocidad y los octanos como incompatible con la función de pensar.

Lo cierto es que lo intelectual y la conducción se llevan mal: no se puede recordar a Spinoza mientras se va por la autopista, o recitar haikus en medio del tránsito urbano de la ciudad.

Pero esto no quiere decir que conducir sea de brutos. Algo se piensa, al menos intuitivamente, para embragar, cambiar de marcha y poner intermitentes.

Peor es estar todo el día ante la tele: entonces no se piensa en absoluto.

Los progresistas clásicos entonaron alabanzas sin cuento al automóvil, pero los poetas (salvo Salinas creo) no escribieron odas al coche. No es un artefacto lírico sino más bien épico a veces, y casi siempre anodino en su faceta utilitaria.

Ha habido críticos del coche, pero más que de la tecnología en sí, de su uso individualista, que no es otra cosa que la plasmación hecha metal del liberalismo político y económico. El individuo-átomo, encapsulado en su recinto de vidrio y acero, es soberano hasta cierto punto y va adonde quiere..en teoría. Como el individuo político y el consumidor perfecto, la libertad teóricas tiene sus límites: la falta de información, los poderes fácticos o los embotellamientos.

Todo buen neoluddita o anarcoprimitivo debe abominar del automóvil como bestia inmunda; sin embargo, dependemos de estas máquinas para casi todo, vista la decadencia del ferrocarril clásico. Claro que el proceso de automovilización mundial no ha sido casual, sino que ha obedecido a ciertos intereses nada azarosos. El capitalismo moderno (de masas) empezó en cierto modo con el sistema Ford de fabricación de grandes series de coches.

La cuestión no es despreciar la tecnología automóvil sino la ideología de fondo que promueve la “obligada” conversión de la persona en un individuo-átomo motorizado. Hoy por hoy no se puede ir andando ni en bicicleta a lugares lejanos; pero existen los autobuses y otros medios colectivos de transporte si no se quiere sucumbir al embrujo del automovilismo individual, del culto al coche privado. Esto en teoría, porque en la práctica los transportes públicos tiene sus miserias...como sabrá cualquier resistente al automovilismo privado.

La ideología que mueve al individuo-átomo motorizado es la autosuficiencia de su persona al volante de su máquina (aunque luego sea incapaz de repararla). Esto hace que el coche privado sea un instrumento de propaganda muy eficiente contra los intentos de desmontar el pensamiento dominante, en pro de alguna utopía colectivista o menos mecanizada (o ambas cosas a la vez). Por de pronto, la idea de renunciar al coche privado les parece a la mayoría algo absurdo, incluso hay quien dice que “el coche es una necesidad hoy en día” (sic), dando por natural la culminación de un proceso alentado por la mayoría de los Estados y por grandes empresas.

Otros más racionales argumentan que eliminar el automóvil privado (siquiera bajo formas moderadas como el alquiler de coches “prestables” en lugar de coche en propiedad) sería un desastre para la economía: gran parte de la circulación económica gira en torno al automóvil privado. ¿Cuántos empleos se perderían?

La civilización del coche nos pone al final en un dilema: Si la mantenemos indefinidamente continuará la destrucción del medio (CO2) hasta que se agoten los combustibles fósiles (la transición al hidrógeno no es más que un mito tecnológico inalcanzable, digan lo que digan). Si prescindimos de ella (¡imposible! dicen empresarios y sindicatos al alimón), sería un golpe durísimo para la economía que llevaría a un crack.

A estas alturas de la Historia, está claro que ya “hemos” elegido (han elegido las elites por nosotros). La elección ha sido la primera parte del dilema. Sabemos pues, lo que nos espera en un futuro próximo.
31/07/2006 18:17 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

28/07/2006

Freaks of tuning

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Una nueva moda importada de EE.UU. (cómo no) hace furor entre los jóvenes con coche propio: el “Tuning”. Se trata de algo parecido a los fanáticos de las motos “customizadas”, esto es, personalizadas.

Consiste en redecorar el coche según los gustos del conductor. Pero no se trata sólo de pintar el auto de colorines o ponerle un alerón, como hacen los “makineros”, esa tribu urbana de pseudomacarrillas.

El “tunero” es un verdadero friki de su coche, por el que siente una extraña mezcla de devoción y complejo de doctor Frankestein.

El tuning es al coche lo que la cirugía estética al cuerpo humano. Se colocan alerones, antenas, faldones, faros, equipos de música estruendosos, luces de colores dentro y fuera, pinturas fosforescentes, dibujos aerografiados (en algunos casos verdaderos cuadros sobre ruedas), cualquier extravagancia es posible para estos locos del coche.

Un tunero puede gastarse como poco 3.000 € en personalizar su coche; pero los más pudientes se gastan más, pasando de los 4.000. Esta moda hace furor entre las clases medias sobre todo.

¿Por qué?

Quizás porque el ciudadano-consumidor medio encuentra ya pocas posibilidades de manifestar una personalidad individual y original en la vida diaria. Por ello, demuestra la poca libertad real que le queda en personalizar su coche para distinguirse del resto de conductores anodinos.

Por otra parte, esto es lo que el señor Kaczynsky (ese loco por exceso de cordura) llamaba “actividad sustitutiva”: al no encontrar satisfacción en el trabajo o en la vida cotidiana, el hombre moderno (porque la mayoría de estos auto-frikis son tíos) da importancia a aficiones que en principio podrían parecer hasta ridículas. Es un modo de evasión de una realidad gris. También hay otros que se hacen fans de un cantante, se perforan todas las partes del cuerpo o militan en ideologías extremistas por puro aburrimiento.

Los tuneros, como los “bookcrosser”, los sadomasocas o tantos otros fanáticos de una afición, por supuesto tienen página en Internet (www.maxituning.es) y clubes varios por todo el mundo. De vez en cuando celebran reuniones masivas al estilo de los “Ángeles del Infierno”, sólo que son mucho más pacíficos y van en coche en vez de llevar motos. ¿Es el intento de crear una comunidad al estilo de las “tribus urbanas”? Es dudoso, los propios tuneros rechazan ser “tribu urbana”. Muchos de ellos no tienen otra rareza que adornar su coche como si fuese de carnaval, y en su vida diaria son gente normal de clase media-alta, oficinistas, mecánicos, fontaneros y hasta algún yuppie...No hay una estética tunera fuera del coche, no hay atuendos especiales ni músicas rituales; sólo la obsesión un tanto enfermiza a veces por transformar los coches.

Por lo demás, su escandalosa presencia no genera grandes rechazos en la sociedad como las tribus urbanas de toda la vida (moteros, hippies, rockers, heavies, punkies, skins y una larga lista de nombres extranjeros). Si acaso generan comentarios irónicos sobre el aspecto de sus carros y algunas quejas por llevar equipos de sonido con demasiados decibelios (subwoofers), lo cual ha llevado a algunos profanos en la “secta” a confundirlos con la “gente pastillera”.
28/07/2006 19:30 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

25/07/2006

La matanza continuada

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Cada año mueren en el mundo más personas en accidentes automovilísticos que en todas las guerras juntas.

Se cree que la guerra civil española causó entre 300.000 y 500.000 muertos (no hay datos concluyentes). Los accidentes de circulación en España durante el siglo pasado (XX), sumados año tras año, dan una cifra de casi un millón, aproximadamente.

Hay muchas más probabilidades de fallecer atropellado por un coche que en un atentado terrorista.

Estados Unidos ha perdido muchos más varones jóvenes en accidentes que en las numerosas guerras que ha perpetrado su gobierno.

A principios del siglo XX, casi todos los mutilados e inválidos lo eran por heridas de guerra. En la actualidad, la mayoría de lesiones incapacitantes y mutilaciones que vemos en los hospitales son por accidentes de tránsito.

De cada 100 niños muertos en la UE, el 40% (más de 400 por un total de 1000) murieron en o por un automóvil. Nota: menores de 14 años.
25/07/2006 19:38 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

19/07/2006

Cementerio de automóviles

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Cada año en España se dan de baja 1.300.000 vehículos, casi todos vehículos particulares. Un automóvil de 1 T genera 800 kg de chatarra de promedio. En total, hay más de tres cuartos de millón de toneladas de metales retorcidos y oxidados procedentes del desguace de coches. A ellos se suman 800.000 T de piezas desechadas o usadas y 300.000 T de neumáticos (no contamos varios miles de T “evaporadas” de goma al frenar en las carreteras, que pasan a la atmósfera contribuyendo a la contaminación general).

Los aceites de coches son peligrosos, pues un solo litro puede polucionar muchs metros cúbicos de agua subterránea. El ácido de las baterías puede producir lesiones graves si no se manipula adecuadamente, y no se puede dejar en cualquier parte por esa misma capacidad corrosiva.

No todos los conductores dejan sus autos viejos en una chatarrería; algunos abandonan sus juguetes viejos en plena calle o en un camino cualquiera. Estos coches abandonados se convierten en focos de contaminación química y biológica (hay que ver la de bichos que encuentran acomodo en una carrocería abandonada). A veces algunos los incendian para divertirse; pero en todo caso acaban como basura rodante, hasta que la grúa municipal se los lleva misericordiosamente.

En toda la UE se generan cada año 8 ó 9 millones de toneladas de restos de automóviles.

En todo el Estado español hay más de 3.500 cementerios de coches, en condiciones un tanto lamentables. No son raros los incendios accidentales y provocados en estos recintos apocalípticos que parecen el escenario de una imitación de serie Z de “Mad Max”.

Recientemente se ha pretendido convertir estos monumentos al auto caído en modernas instalaciones en las que se desguaza “científicamente” y se reaprovecha lo aprovechable de los despojos rodantes, pero aún es pronto para calificar la iniciativa como un éxito.

Hay que recordar que reciclar totalmente un coche no es fácil; supone un gasto económico y energético. Sólo algunas piezas son reutilizables (faros, radiadores...); otras se reciclan con cierto gasto de energía (aceites, plásticos). Separar la chatarra aprovechable para fundiciones requiere un complejo proceso de separación, primero de elementos no metálicos, y luego de metales ferrosos y no ferrosos.
19/07/2006 22:15 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

16/07/2006

Sacrificios humanos al tótem de cuatro ruedas

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Un estudio epidemiológico, publicado en la Revista “Medicina Clínica”, realizado en 13 ciudades españolas, demuestra que la contaminación mata, incluso a corto plazo. Cruzando los datos de contaminación y mortalidad de Barcelona, Bilbao, Cartagena, Castellón, Gijón, Huelva, Madrid, Oviedo, Sevilla, Valencia, Vigo, Vitoria y Zaragoza, se ha detectado que un incremento de 1 miligramo por metro cúbico de CO (monóxido de carbono) en el aire durante dos días seguidos tiene como consecuencia un aumento del 1,5% en las muertes totales. El CO es un gas producto de la combustión incompleta de combustibles en calefacciones (en invierno) y durante todo el año por escapes de los motores de explosión de automóviles.

También se comprobó que incrementos de los dióxidos de azufre (SO2) y óxido de nitrógeno (NO2) también se asocian con subidas de mortalidad. Los compuestos de azufre y nitrógeno emanan de la industria pero también en gran parte de los motores, sobre todo los diesel.

La influencia se deja notar sobre todo en las enfermedades respiratorias.

“A los niveles actuales la contaminación atmosférica sigue representando un riesgo para la salud de la población española”.

Estos estudios parecen confirmar la tesis que señala que la contaminación está recortando la vida de las personas entre seis meses y un año, como media. Sacrificio humano que mantiene las bendiciones del progreso motorizado.
16/07/2006 19:43 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

11/07/2006

El apagón de ayer

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http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=260890

 

Más calor, más aire acondicionado, más consumo de energía, más CO2...

más calor, más aire acondicionado, más consumo de energía, má CO2...

11/07/2006 21:15 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

10/07/2006

El calentamiento global

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Entrando en el fin de la Era de los hidrocarburos
La primera reacción de la mayoría de los activistas a favor del medio ambiente, ante las noticias sobre le cenit del petróleo es decir: “Bien tenemos que dejar de utilizar los fósiles, de cualquier forma” Parece lógico que un declive de la producción de hidrocarburos nos lleve a un declive en la producción en las emisiones de dióxido de carbono. Y parece que algo más adelante, las emisiones de carbón se moderarán simplemente debido a la escasez de combustible. Pero no iremos amablemente hacia ese destino.

Cuando veamos que los costes de la calefacción siguen aumentando y que la escasez de gas natural se nos viene encima en un futuro próximo ¿qué alternativas vienen a nuestra mente para la calefacción doméstica? ¿Calor solar pasivo? Desde luego, pero eso solo no nos mantendrá calientes en una fría noche de invierno. La inmensa mayoría pensará en la madera. A medida que suban los costes de la calefacción y la escasez congele nuestras viviendas, la mayoría comenzaremos a quemar leña ( o a quemar más leña, según sea el caso). Volveremos a la biomasa.

Quemar biomasa es, sin duda, la fuente más contaminante de energía. Al quemar leña, cáscaras de maíz o bosta de vaca para calentar nuestras casas, empezaremos a arrojar tremendas cantidades de carbono a la atmósfera. Y, con toda probabilidad, eso es inevitable. Hay algunas cosas que podemos hacer para evitar la cantidad de leña a quemar y limitar así nuestra contribución al calentamiento global. Un mejor aislamiento puede aumentar la eficiencia. Y hay que considerar el tipo de quemador de madera a utilizar. Las chimeneas tradicionales son las menos eficaces para calentar una casa. Las estufas de hierro de leña son mejores, pero las estufas cerradas de hierro fundido (cassetes con recuperación) son las mejores, a la hora de mantener el calor y radiarlo al hogar. Una pequeña carga de leña puede generar calor durante horas. Y cuando se recolecte la leña, hay que tener cuidado de no dejar los bosques pelados. Hay que ser selectivo en la elección de la madera. Practiquen técnicas antiguas de recolección respetuosas. (“coppicing”, el autor recomienda buscar en google para ver estas técnicas antiguas de recolección)

Quemar la biomasa aumentará probablemente le problema del calentamiento global, pero es probable que el quemado de carbón sea mucho más dañino.

A medida que la producción de petróleo y gas natural entre en declive en Norteamérica, la alternativa final será ir a por el carbón, nos guste o no. Se considera que el carbón es abundante en Norteamérica y es barato. A pesar de todo lo que se habla de la economía del hidrógeno, las inversiones reales irán a parar a la producción de carbón. De hecho, la producción de plantas de generación alimentadas por carbón ya se ha acelerado. En febrero de 2004 se habían planificado al menos 100 nuevas plantas de generación eléctrica con carbón en más de 36 Estados23. Este nuevo mercado emergente está volando por debajo de la línea del radar, porque una vez las plantas de carbón son de dominio público, pueden ser paradas por los esfuerzos legislativos de los ecologistas y de las coaliciones de vecinos.

Si se llega a poner en funcionamiento la mitad de esas plantas, se incrementarán las emisiones de gases en 3,4 millones de metros cúbicos por minuto. Todas las nuevas plantas de carbón que se están proponiendo, añadirían un décimo al uno por ciento de las emisiones anuales de dióxido de carbono24. Esto puede no parecer mucho, pero es ciertamente un paso en la dirección equivocada. Y es sólo el comienzo.

Según vaya disminuyendo la producción de petróleo y gas, abriremos nuestras reservas de carbón para la producción eléctrica, calefacción, usos industriales y para convertir el carbón en combustible líquido para el transporte. En el proceso aumentaremos nuestra emisión de gases, destrozaremos grandes extensiones de tierra, crearemos inmensos escoriales y contaminaremos los cauces de agua y las aguas subterráneas. Y tendremos que realizar una gran transformación en nuestras redes de transporte para convertirlas a carbón; esto es, para camiones y trenes. Se deben esperar grandes esfuerzos por parte de la industria y los políticos para derogar las leyes medioambientales que regulan la producción y el quemado del carbón. Se argumentará que esas regulaciones dañan a la economía. Apuntarán a una economía en conflicto con una base energética restringida e insistirán en que, con todas esas restricciones legales no pueden proporcionar la energía que tan desesperadamente necesitamos. Los cortes eléctricos actuarán para que las sensibilidades públicas sobre le medio ambiente se tengan que morder la lengua.

Quizá en este caso, la única salvación resida en la reciente investigación (de la que se ha informado en FTW), de que el carbón parece que llegará al cenit (de producción) hacia el 2032, si no antes25. Esto nos deja con menos de 20 años de producción acelerada antes de que el carbón se sume a la lista de las glorias energéticas. Entonces quizá nuestras emisiones de carbón empiecen realmente a declinar.

Pero los EE.UU. no son el único país que parece volver la vista hacia el carbón. China también esta poniendo sus ojos en sus grandes reservas de carbón, así como India. Si los dos países más poblados del mundo aceleran su consumo de carbón junto con los EE.UU., entonces el declive de la producción de petróleo y gas natural serán verdaderamente saludados con un pronunciado aumento de las emisiones de carbono.

El cenit del petróleo no será una bendición disfrazada en relación con el calentamiento global. Los modelos del cambio climático global desarrollados por el IPCC y demás, no han tomado en consideración la influencia del cenit del petróleo y el precipicio del gas natural en los EE.UU. Esos modelos están basados en proyecciones económicas falaces, producidas por economistas neoclásicos, una retorcida disciplina que está ciega al agotamiento de los recursos26. Si volvemos al carbón y a la biomasa para compensar el declive de la producción de petróleo y gas natural, entonces es posible que nuestras acciones empujen la temperatura promedio mundial bastante más allá del límite de los 6º C que hemos mencionado. El fin de la era del petróleo muy bien podría empujarnos a una era de calentamiento global desbocado.

El carbón no podrá soportar el tipo de economía intensiva en energía que hemos construido sobre el petróleo y el gas natural. Será un esfuerzo vacilante de una civilización que no quiere reconocer (los hechos) e intenta aferrase a modos de vida insostenibles. Al final fallará, pero en este último quemado de los recursos energéticos, podemos muy bien hacer desaparecer la vida del planeta.

07/07/2006

El calentamiento global

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Cuando los océanos espiran
Cada uno de estos mecanismos de realimentación (y otros que aquí no se mencionan) podrían tener funestas consecuencias para la vida en este planeta. Juntos, podrían reforzarse los unos a los otros y amplificar el cambio del clima.

Pero la preocupación más grave es que las crecientes temperaturas de este planeta conducirán a un venteo del metano de los océanos. Es esta la posibilidad que se teme en la cita anterior de Stephen Hawking.

El metano se almacena en las profundidades del océano en los márgenes continentales, en forma de (clathrates). Estos son gigantescos yacimientos de una masa carbonatada medio derretida, en el que el metano queda atrapado a presión en estructuras cristalinas o agua congelada (p.e. en hielo). Aunque los océanos contienen mucho más metano que la tundra, en conjunto suponen unos 2 billones de toneladas de metano en forma de (clathrates).

Es posible que se liberen completamente a la atmósfera estos gases retenidos, aunque es bastante improbable. El escenario del Dr. Hawking de una Tierra muy calentada que iguale a su planeta hermano, Venus, es poco probable. Si los mares ventean metano en la atmósfera, es posible que el proceso se parase antes de que todo el metanos secuestrado escapase. Sin embargo, sólo una porción de esta enorme reserva de carbono, si se liberase en la atmósfera, podría dejar un planeta inhabitable. Y aunque los científicos consideran que esta posibilidad es muy remota, cada vez más investigadores valoran esta posibilidad, sacuden sus cabezas y se preguntan: ¿Habremos puesto ya en marcha esta posibilidad?

Se cree que ya ha sucedido antes en la historia de la Tierra una liberación de los hidratos de metano y se sospecha que haya podido ser un factor en la mayoría de las extinciones masivas que tuvieron lugar en el pasado. La última vez fue hace 55 millones de años (bastante reciente, en términos geológicos), en un suceso conocido como el Máximo Térmico del Paleoceno Superior (Late Paleocene Thermal Maximum -LPTM-). Duró unos 150.000 años y elevó las temperaturas globales entre 5 y 7º C16. Estudios recientes de los sedimentos marinos indican que los océanos se calentaron en latitudes superiores, entre 8 y 10º C y entre 4 y5º C en latitudes tropicales. El LPTM se inició, posiblemente, por movimientos de placas continentales, como la de la colisión del subcontinente indio con Eurasia, que creó la cordillera del Himalaya. Al levantar la decreciente presión del agua en los suelos oceánicos, se hizo posible la liberación gigantesca de metano. Esta liberación calentó los océanos de tal forma que hizo posible que se liberase más metano y que otros mecanismos se disparasen. Desaparecieron las capas polares y la vida en el planeta experimentó un fenómeno de extinción masiva.
07/07/2006 22:51 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

05/07/2006

El calentamiento global

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El cambio climático desbocado. Los mecanismos de realimentación.
Muchos de los procesos del mundo natural tiene consecuencias continuadas que o bien aceleran o bien retardan los procesos primigenios. Esas consecuencias realimentan el proceso del que surgen y se denominan “bucles de realimentación”. Por ejemplo, un depredador introducido por primera vez (en un lugar) devora a la población de su presa elegida, hasta que el alimento disminuye de tal forma que el depredador no puede alimentar a su prole y su propia población se contrae: eso es una realimentación negativa. Se sobrepasa el equilibrio y los depredadores sobrealimentados dan lugar a un efecto que fuerza a la baja a su propia población.

Los bucles de realimentación también ocurren en el mundo social; por ejemplo, en un sistema impositivo regresivo, los trabajadores pobres pagan muchos impuestos, lo que les obliga a seguir siendo cada vez más pobres y a trabajar más horas, mientras que los ricos pagan pocos o ningún impuesto, lo que tiende a hacerlos cada vez más ricos. Eso es un bucle de realimentación positiva, porque el proceso original es exacerbado por sus propios efectos. Nuestro sistema climático es fundamentalmente un sistema de mecanismos de realimentación, tanto positivos como negativos. La esencia del argumento de los escépticos es que los sistemas de realimentación negativa eliminarán los cambios climáticos globales inducidos por la industria. Sugieren que el exceso de carbón en la atmósfera será absorbido por los océanos y que ello estimulará la fotosíntesis de las plantas sobre la tierra y que ambas cosas servirán para eliminar el exceso de carbono de la atmósfera y la pondrán a salvo.

En realidad, la fotosíntesis en los bosques se está acelerando, creando unos bosques más verdes y exuberantes y con una mayor capacidad de absorción de dióxido de carbono. Sin embargo, los ritmos de descomposición de la madera seca y de los suelos se están también acelerando. Y a medida que el clima se calienta, esta generación de gases de carbono por la descomposición rebasará probablemente a la aceleración de la fotosíntesis. Lo que es peor, se teme que las selvas de la Amazonia caigan hacia la mitad de siglo. Los bosques en extinción liberarían así su almacén de carbono a la atmósfera. Según los estudios llevados a cabo por el Met Office Hadley Centre para la predicción del clima, en Gran Bretaña, si no se mitigan las emisiones de carbono industrial, los bosques se convertirán en contribuyentes netos de carbono a la atmósfera hacia 2070. La estabilización de las emisiones industriales podría quizá retrasar esta muerte anunciada de los bosques durante otro siglo.

Los escépticos del cambio climático señalan a los océanos como un inmenso sumidero de carbono. De hecho, los océanos retienen el equivalente de carbono de más de 6.000 años de combustión al ritmo actual de quemado de combustibles fósiles. Sin la absorción de carbono por parte de los océanos y su vinculación con la producción de oxígeno libre por el fitoplancton de los océanos, la atmósfera de la Tierra sería, fundamentalmente, de dióxido de carbono, con un poco de nitrógeno. Las temperaturas rondarían los 600º C y la presión atmosférica sería unas 60 veces más densa que la actual.

Las aguas de los océanos absorben dióxido de carbono de la atmósfera, manteniendo la mayor parte de él disuelto, pero transformando parte en ácido carbólico o fénico. El fitoplancton de las capas superiores oceánicas fija el dióxido de carbono en sus células a través del proceso de la fotosíntesis. Ese fitoplancton forma parte de la cadena alimentaria básica oceánica. Lo ingieren los animales y otros organismos, que utilizan la mayor parte del carbono como fuente de alimentación, pero devuelven una parte del mismo a la atmósfera mediante la respiración. Parte de este carbón se fija finalmente en la columna oceánica en forma de desechos y conchas y heces animales. En los periodos de calentamiento global de hace millones de años, estos sedimentos de desechos de carbono, se convirtieron en la fuente de los depósitos de hidrocarburos que han servido para impulsar nuestra civilización a lo largo del siglo pasado y que son los que ahora, de forma irónica, están provocando el cambio climático que induce la industria.

Lamentablemente, este sumidero de carbón oceánico, podría muy bien romperse como respuesta al cambio climático. El agua de mar más caliente, ya está saturada de carbón, por lo que absorbe menos. Una absorción más potente de carbón exige que suba de las profundidades un ciclo continuo de agua más fría y pobre en carbón. Si el conductor global termohalino fallase podría tener lugar una peligrosa caída en la absorción de carbono.

Pero la mayor amenaza para el ciclo del carbono oceánico reside en la decreciente productividad del fitoplancton. En los últimos 20 años, las concentraciones de fitoplancton en los océanos septentrionales han disminuido hasta un 30%. Los científicos de la NASA y de la National Oceanic and Atmospheric Administration sospechan que las temperaturas más altas y los menores vientos han privado al fitoplancton del nitrógeno y del dióxido de carbono9. Un investigador japonés de la universidad de Hokkaido ha constatado una gran caída en la cantidad de dióxido de carbono absorbido por la parte norte del Océano Pacífico en los últimos 15 años. Yutaka Watanabe dice que la cantidad de dióxido de carbono en el océano ha caído un 10%

Otro mecanismo de realimentación que ya está empezando a funcionar en nuestra contra es el retroceso de la capa de hielo, particularmente del Ártico y de Groenlandia. El deshielo de la capa nos creará problemas de distintas maneras. La liberación de agua dulce contribuirá a distorsionar la circulación termohalina de los océanos, como se mencionó en la segunda parte de esta trilogía. El deshielo de la capa elevará a su vez el nivel de los océanos. Como se dijo en la primera parte de la trilogía, los estudios por satélite de la NASA demuestran que la capa de hielo del Ártico está retrocediendo de una forma tremenda. Un informe publicado por el Consejo Asesor Alemán sobre el Cambio Global dice que si la temperatura mundial promedio aumenta en más de 2ºC más de lo que había al comienzo de la Revolución Industrial, probablemente dispararía la fusión de la capa de hielo de Groenlandia y de la lámina de hielo de la Antártida occidental. Esto haría subir el nivel del mar hasta unos 10 metros, lo que inundaría grandes ciudades, como Nueva York, Londres, Tokio, Miami, Bombay, Calcuta, Sydney y Sanghai. El Centro Hadley para la Predicción e Investigación del Clima, ha declarado que ya existen suficientes gases de efecto invernadero para elevar la temperatura promedio de Groenlandia unos 3ºC hacia mitad de siglo.

La capa de hielo en retroceso hará disminuir la capacidad de reflexión solar del planeta, como se discutió en la primera parte de esta trilogía, lo que hará que se refleje menos energía solar y ello resulte en un mayor calentamiento de la superficie terrestre. También aumentaría el contenido de vapor de agua en la atmósfera inferior la evaporación de las aguas del hielo licuado. El vapor de agua es un gas de efecto invernadero. El resultado de ambos efectos sería un ciclo de realimentación positiva, en le que el hielo fundido provoca un clima más cálido, que a su vez conduce a que se funda todavía más hielo.

Y después está el deshielo de la tundra. Globalmente, las turberas congeladas retienen unos 550.000 millones de toneladas de carbono. La materia de las plantas muertas está congelada en el permafrost, lo que lentifica e incluso paraliza el proceso de descomposición. La lenta descomposición anaerobia que normalmente tiene lugar en esas tierras congeladas ha producido un depósito de metano que está mostrando signos de escaparse a la atmósfera, a medida que la tundra se descongela. El metano tiene una vida en la atmósfera más corta que el dióxido de carbono, pero es diez veces más efectivo a la hora de atrapar el calor en la atmósfera inferior. Sin embargo, a medida que los suelos se calientan y el permafrost se descongela, las bacterias podrían ponerse a trabajar como venganza, descomponiendo la materia orgánica a mayor velocidad, liberando dióxido de carbono a la atmósfera, en vez de metano.

04/07/2006

El calentamiento global es una realidad (sigue)

20060704220747-co2.jpgHemos examinado hasta ahora las pruebas, en nuestro estudio del cambio climático global que está teniendo lugar y que está inducido por la industria. Y hemos visto el consenso científico sobre el que se basa esta evidencia. Después explicamos el cambio climático abrupto, explicando por qué el calentamiento global podría producir una pequeña era glaciar en la zona del Atlántico norte, mientras el planeta, en su conjunto, sigue calentándose. Acabamos con un vistazo a las pruebas que sugieren que los transportadores globales oceánicos, cuyos cambios de rumbo podrían disparar cambios climáticos abruptos, de hecho se están frenando. Y ahora veremos la posibilidad de que el cambio de clima quede fuera de control, amenazando con extinguir a toda la raza humana, junto con la mayor parte de la vida sobre este planeta.- DSP Introducción La posibilidad de que el cambio climático quede fuera de control no es una amenaza tan lejana como quisiéramos. Es una amenaza que preocupa a las mentes más preclaras que hoy viven entre nosotros. Stephen Hawking, el físico autor de “Breve historia del tiempo” y aspirante al puesto de la Universidad de Cambridge que un día ocupó Sir Isaac Newton (la Cátedra Lucasiana de matemáticas), ha dicho: “Me temo que la atmósfera puede calentarse más y más hasta llegar a ser como la de Venus con vapor de ácido sulfúrico”1 Al renombrado físico se le han unido otras personalidades, tales como el expresidente Jimmy Carter, el presentador de TV Walter Conkrite y el astronauta y senador John Gleen, para enviar una carta al presidente Bush, en la que le instan a poner en marcha un plan para reducir las emisiones estadounidenses de gases de efecto invernadero2. El ex ministro de Medio Ambiente británico, Michael Meacher, también está preocupado por la supervivencia de la raza humana, debido al efecto invernadero. 3 La Unión de Geofísicos Americanos (American Geophysical Union –AGU- ) a publicado un documento a finales de 2003, en el que dicen que las emisiones inducidas por la industria han provocado que las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera hayan crecido más rápido que en cualquier otro momento de la historia del planeta.4 El AGU había sido muy cauto, hasta ahora, en tomar posición alguna respecto del calentamiento global. Y esa reticencia había sido utilizada por las compañías petrolíferas y otros escépticos sobre el calentamiento global para apoyar sus propias tesis de que el calentamiento global es una suerte de engaño medioambiental Entre los firmantes de la declaración de la AGU se encuentra John Christy, director del Centro de Ciencias del Sistema Terrestre de la Universidad de Alabama. El Dr. Christy había sido anteriormente muy escéptico sobre los estudios del calentamiento global y había sido citado con frecuencia para apoyar la tesis de que el conocimiento científico del calentamiento global el engañoso e incierto. En una entrevista en la Radio Nacional Pública sobre la declaración del consenso de la AGU, el Dr. Christy dijo: “Es científicamente inconcebible que después de cambiar los bosques por ciudades, de transformar millones de acres en tierras de cultivo, de poner ingentes cantidades de hollín y polvo en la atmósfera y de enviar (enormes) cantidades de gases de efecto invernadero al aire, que no haya aumentado (sic) el curso natural del cambio climático a lo largo del pasado siglo” 5 ¿Por qué tantas personalidades relevantes se preocupan por el desbocado calentamiento global? El temor es que una vez la atmósfera haya llegado a un cierto nivel crítico, se dispararán ciertos mecanismos de realimentación que llevarán la temperatura más allá del punto en que el planeta pueda ser habitable para la vida humana. Una vez se hayan disparado esos mecanismos, es bastante improbable que podamos hacer algo para intervenir. Y considerando los signos actuales que ofrece el medio ambiente, las aceleradas emisiones industriales y la larga vida de los gases de efecto invernadero en la atmósfera, algunos se temen que pueda ser demasiado tarde para evitar esta posibilidad.
04/07/2006 22:07 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

El calentamiento global es una realidad

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En 2001, al menos dieciséis grandes academias de ciencias de todo el mundo, publicaron una declaración que dice, entre otras cosas:

El trabajo del Panel Intergubernamental Sobre el Cambio Climático (en inglés Intergovernmental Panel on Climate Change –IPCC- ) representa el consenso de la comunidad científica internacional sobre la ciencia del cambio climático. Reconocemos al IPCC como la fuente de información más fiable sobre el cambio climático y sus causas y suscribimos su método para alcanzar el consenso. A pesar del creciente consenso de la ciencia con afinando sus predicciones sobre el cambio climático global, recientemente se han expresado dudas sobre la necesidad de mitigar los riesgos que representa el cambio climático. Consideramos que esas dudas no están justificadas.

…apoyamos las conclusiones de IPCC de que existe una probabilidad de cómo mínimo un 90% de que las temperaturas seguirán subiendo, esperando que la temperatura global promedio aumente para el 2100 entre 1,4 y 5,8 grados centígrados respecto de los niveles de 1990.

Ahora resulta evidente que las actividades humanas están contribuyendo adversamente al cambio climático global. Los negocios habituales ya no pueden seguir siendo igual. …urgimos a todo el mundo, a las personas a los hombres de negocios y a los gobiernos a tomar acciones inmediatas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. El resultado de la evidencia científica exige ahora pasos efectivos para evitar cambios dañinos para el clima de la tierra..

En su declaración, las academias científicas se refieren a un informe en cuatro volúmenes publicado por el IPCC en 2001, titulado Cambio Climático 2001. El primer volumen trata edl caso científico, un gigantesco, multifacético y multidisciplinario edificio de investigación empírica minuciosa y de argumentos que convergen en un grupo de conclusiones comunes. Por ejemplo:

A escala mundial, es muy probable que los años 90 hayan sido la década más calurosa y 1998 el año más caluroso según los instrumentos, desde 1861

Nuevos análisis de datos autorizados del hemisferio norte, indican que el aumento de temperatura en el siglo XX va a ser el mayor de cualquiera de los siglos en los últimos mil años..

Los datos de satélite muestran que es muy probable que haya habido una disminución de alrededor de un 10% de la extensión cubierta por la nieve desde los años 60 y las observaciones terrestres muestran que es muy probable que haya habido una reducción de unas dos semanas en la duración de la capa de hielo de lagos y ríos en latitudes medias y altas de hemisferio norte, a lo largo de siglo XX.

Ha habido un retroceso generalizado de los glaciares de montaña en regines no polares, a lo largo del siglo XX.

Las extensiones de hielo de primavera y verano del hemisferio norte han disminuido entre un 10 y un 15% desde los años 50. Es posible que haya habido una disminución de alrededor de un 40% en el grosor del hielo de mar Ártico entre finales del verano y comienzos del otoño en las últimas décadas y un declive

considerablemente más lento en el grosor del hielo marino en invierno..
Uno de los descubrimientos más dramáticos del informe se refiere al hundimiento de lo que han sido las plataformas de hielo del círculo polar Ártico. Los estudios de satélites llevados a cabo por la NASA han mostrado recientemente que el hielo perpetuo del Ártico ha estado disminuyendo a un ritno promedio de un 9% por década.Las fotos anteriores de satélites demuestran lo dramático que es este retroceso. Pero sus implicaciones van mucho más allá de la transformación del paisaje norte mundial. La inexorable fusión del hielo marino podría distorsionar las corrientes oceánicas, que ayudan a regular y moderar el clima global, lo que lleva a un cambio climático abrupto. Esas corrientes son absolutamente cruciales para el funcionamiento familiar de la biosfera y de todos los ecosistemas, incluyendo a la agricultura. Pero un gran cambio de las corrientes de convección de los océanos del mundo (de los que la corriente de Golfo es la mas famosa) harían de la Tierra un mundo muy diferente al que la civilización se ha adaptado. Este será el tema del artículo siguiente.

La decreciente capa de nieve y hielo lleva a un mayor calentamiento de la superficie de la tierra. Así como los objetos negros absorben la energía electromagnética, la nieve y el hielo blancos en los polos son un reflector excelente, por lo que la luz y el calor del sol rebotan en la superficie de nuestro planeta y vuelven al espacio (un efecto conocido como albedo). Al fundir la nieve y el hielo polar, el calentamiento global, el albedo de la Tierra disminuye, lo que permite que la Tierra absorba y retenga más energía. Esto, a su vez, puede llevar a un descenso de la capa de nieve y hielo, que termina siendo una realimentación positiva que aumenta incesantemente el calentamiento global.

Volviendo al informe del IPCC, otras observaciones de importancia son el aumento del nivel promedio de los mares en el siglo XX y el del calor promedio mundial que contienen los océanos desde los años 50. La lluvia promedio ha disminuido en las latitudes media y alta de hemisferio norte, durante el siglo XX, al mismo tiempo que parece aumentar sobre las masas terrestres ecuatoriales. Las latitudes medias y altas del hemisferio norte han visto aumentar alteraciones del clima, así como un aumento de la cubierta de nubes. Ha habido una reducción de la frecuencia de las temperaturas extremadamente bajas y un menor aumento en la frecuencia de las temperaturas extremadamente elevadas. Episodios como el de El Niño o fenómenos como la Oscilación del Sur se están haciendo más frecuentes, más persistentes y más intensos. Y en algunas regiones, particularmente en África y Asia, la frecuencia e intensidad de las sequías.

El IPCC trata de cuantificar los efectos inducidos por el hombre sobre el cambio climático. Señala que la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, ha aumentado en un 31% desde 1750. El informe dice que el 75% de dióxido de carbono antropogénico (inducido por el hombre) de los últimos 50 años, es debido al quemado de los combustibles fósiles, y gran parte del restante debido al cambio de uso de la tierra y a la deforestación.

Para entender la ciencia del cambio climático, hay que aprender unos cuantos términos claves. El forzamiento radiativo es una medida de la influencia que un factor tiene para alterar el equilibrio de la energía entrante y saliente en el sistema Tierra-atmósfera . Es un índice de la importancia del factor como un mecanismo de mecanismo de cambio potencial del clima. Se expresa en vatios (una unidad de potencia, o energía por segundo), por metro cuadrado (una unidad de superficie sobre la Tierra): w/m2. Según Climate Change 2001, el forzamiento radiativo debido a los aumentos de los gases de efecto invernadero de 1750 a 2000 se estima en 2,43 w/m2 en conjunto: 1,46 w/m2 por el dióxido de carbono y 0,48 w/m2 del metano, 0,34 w/m2 de los halocarburos (gases cloro-fluor-carbonados y similares) y 0,15 w/m2 de óxidos nitrosos. La media total de forzamiento radiativo se espera que aumente aún más este siglo, incluso aunque las emisiones de gases de efecto invernadero disminuyesen, debido a la vida de los gases actualmente en la atmósfera.

El informe señala que nuevas y poderosas pruebas han dejado claro que la mayoría de los calentamientos observados en los últimos 50 años son atribuibles a las actividades humanas. Se considera que los registros de los núcleos de hielo de Islandia y la Antártida han vinculado el calentamiento global a razones industriales. Esos núcleos de hielo nos proporcionan registros climáticos con mil años de antigüedad. Junto con los modelos más modernos y fiables de variabilidad climática, los registros ampliados del clima indican que la tendencia actual del calentamiento no es habitual y es poco probable que tenga un origen natural. Los modelos mejorados de respuesta climática al forzamiento natural y antropogénico, encuentran pruebas consistentes de una firma antropogénica, en el clima de los últimos 50 años

Contrariamente a la ciencia que políticamente suele preferir la Casa Blanca y los directivos del petróleo que viven allí, la simulación de las respuestas climáticas a los forzamientos naturales solamente –las variaciones de la irradiación solar y de las erupciones volcánicas-, no explican el calentamiento de la segunda mitad del siglo XX. Los forzamientos naturales son un factor contributivo, pero la generación actual de los modelos por ordenador puede corregirlos ahora de manera efectiva (en otras palabras, los nuevos modelos tienen en cuenta las incertidumbres en las magnitudes de las respuestas modeladas a los forzamientos externos debidos a la incertidumbre en la sensibilidad climática). Los modelos van siendo lo suficientemente sofisticados como para simular las observaciones climáticas hechas en los últimos 140 años. Esos modelos demuestran que la tasa y la magnitud estimada del calentamiento debido al incremento de los gases de efecto invernadero por sí solos son suficientes para provocar el calentamiento observado .

Aparte del informe del IPCC, podemos encontrar ahora muchas pruebas de instituciones científicas de todo el mundo que apoyan el cambio climático global. Las estaciones y los patrones del tiempo están cambiando; los glaciares se están retirando; las capas del hielo continental de la Antártida comienzan a romperse; el permafrost de las latitudes superiores de Norteamérica y Siberia se derrite; el pueblo Inuit del lejano norte ven sus formas de vida tradicionales en peligro por unos inviernos que se acortan y los flujos de hielo que se rompen antes; las islas de Polinesia y de otros lugares se van quedando sumergidas por los niveles de agua en aumento; la flora de la tundra está en recesión y la flora y fauna subtropical migran hacia latitudes más templadas.

En diciembre de 2003, la Organización Mundial de la Salud anunció que le calentamiento global está matando a unas 150.000 personas al año 18. El calentamiento global está contribuyendo al incremento de la malaria y demás enfermedades con origen en los insectos, la malnutrición y las enfermedades relacionadas con la contaminación y los sucesos provocados por las condiciones climáticas extremas, tales como la mortal ola de calor de verano de 2003 en Europa. Una reciente edición de la revista Nature contenía un informe, firmado por muchos científicos prominentes, que advertían que hasta un cuarto de las especies animales del planeta quedarán amenazadas de extinción en los próximos 50 años, debido al cambio climático global.

El coste económico ya es considerable; el cambio climático global está costando a la economía mundial miles de millones de dólares anuales. Naciones Unidas estima este coste en más de 60.000 millones de dólares, sólo en 2003, un año en el que el cambio climático indujo desastres como la ola de calor asesina en Europa y las inundaciones masivas en China 20.Y un grupo de aseguradores liderados por Munich Re ha informado a las Naciones Unidas que el cambio climático global costaría al mundo más de 300.000 millones de dólares para el año 2050 .

Mientras tanto, un informe publicado por el Consejo Asesor Alemán sobre el Cambio Climático, ha declarado que las medidas para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero tienen que ser al menos cuatro veces mayores que las del Protocolo de Kioto, si se trata de evitar que las capas de hielo polares se fundan . El Consejo advierte que solo queda margen para otros 1,4 ºC de calentamiento global antes de que los cambios climáticos peligrosos se hagan probables. La temperatura global media ya ha crecido 0,6 ºC desde el comienzo de la era industrial, lo que pone el límite de peligro en un aumento global de 2 ºC, que el Consejo advierte se superarán en este siglo si no ponemos en marcha políticas muy exigentes de protección climática. Aunque el Protocolo de Kioto no es suficiente para prevenir el desastre, sería un primer paso.

Aunque el Protocolo de Kioto aparece ahora muerto sobre el agua. Los rusos han seguido la decisión estadounidense de salirse del Protocolo, porque creen que sus medidas dañarían el crecimiento económico .Entre la cultura estadounidense de la adicción a los combustibles fósiles y la captura de Congreso por el dinero corporativo, Kioto no tuvo ninguna oportunidad en el Senado de los EE.UU. Así que, por el momento, la batalla para frenar y revertir esas desastrosas tendencias climáticas, tiene que proceder desde dentro del conjunto de nuestro insensato sistema económico global.

Por tanto, los riesgos son mucho mayores que los que incluso las fuentes aquí citadas nos han indicado, como se verá cuando tratemos de las posibilidades de un cambio climático abrupto y descontrolado y cuando veamos como el cenit (de la producción) del petróleo mundial y de la estrepitosa caída del gas natural norteamericano pueden afectar al cambio climático global.

03/07/2006

El informe del Pentágono sobre el cambio climático

20060703212544-co2.jpgEn octubre de 2003, el Pentágono publicó un informe sobre el abrupto cambio climático . Sus autores fueron Peter Schwartz, un consultor de la CIA y antiguo director de planificación del grupo royal Dutch/Shell y Dough Randall de Global Business Network, basada en California . Su trabajo fue asesorar sobre el posible comportamiento de un cambio climático abrupto en los próximos 20 años. Se esperaba de ellos que desarrollasen un escenario de las posibles consecuencias si el cambio climático abrupto sucediese en 2004. Finalmente, hicieron recomendaciones al presidente, basándose en su estudio: An Abrupt Climate Change Scenario and Its Implications for United States National Security (El escenario de un cambio climático abrupto; sus implicaciones para la seguridad nacional de los EE.UU.)

Se imprimieron unas cuantas copias y se hicieron circular por el Pentágono, que censuró severamente el informe y ahora está rebajando su importancia . Permaneció efectivamente enterrado y olvidado, hasta que unas copias se filtraron a los medios, primero a la revista Fortune  y después a The Observer . El Pentágono ha señalado adecuadamente que esto es un informe especulativo; no esperan un cambio climático abrupto para 2004. Lo que hacen Schwartz y Randall es un escenario de riesgos, como los que le Pentágono y la CIA hacen a cada momento: qué sucedería si los rusos lanzasen un ataque nuclear este año; que sucedería si California sufriese el gran terremoto, etc. Pero la importancia real del informe reside en las declaraciones de probabilidades y en las recomendaciones de los autores al presidente y al Consejo de Seguridad Nacional.

Aunque el informe no ofrece análisis estadísticos de probabilidad, según se ha publicado (cualquier estadística de ese tipo se hubiese declarado secreta), los autores establecen que “la verosimilitud de un rápido cambio climático es mayor de lo que puede aceptar la mayor parte de la comunidad científica y política” . Dicen que en vez de preguntarse si esto podría suceder, deberíamos preguntarnos cuándo sucederá. Y concluyen: “es bastante creíble que la evidencia de un cambio climático inminente y abrupto pueda hacerse clara y visible en esta década” .

De un cambio de este tipo, declara el informe, se desprenderán unas consecuencias ecológicas completamente espantosas. Europa y Norteamérica entrarían en una mini era glaciar, con patrones climáticos parecidos a los de hoy en Siberia. Violentas tormentas causarán estragos por todo el planeta. Las áreas costeras, como Holanda, Nueva York y la costa oeste de Norteamérica se harían inhabitables, mientras que la mayoría de las naciones en islas podrían quedar completamente sumergidas. Las tierras bajas, como Bangla Desh, podrían quedar permanentemente anegadas. Mientras, las inundaciones serían la regla en todas las costas, unas gigantescas sequías podrían destruir los graneros del mundo. El polvo podría retornar al medio oeste americano. El hambre y las sequías podrían provocar una disminución sustancial de la capacidad del planeta para mantener a la población actual. El acceso al agua se convertiría en una batalla generalizada; cientos de millones podrían morir, como resultado del hambre y las guerras por los recursos. Mas de 400 millones de personas en las regiones subtropicales quedarían en grave riesgo. Habría migraciones masivas de refugiados por causas climáticas, particularmente al sur de Europa y a Norteamérica. La proliferación de armas nucleares, junto con las guerras de recursos podría muy bien conducir a guerras nucleares.Y nada de lo anterior tiene en cuenta los efectos del cenit de la producción mundial de petróleo y la caída por le precipicio del gas natural en los EE.UU. Nada agradable.

Al final de su informe, Schwartz y Randall avisan de que el cambio climático “debería elevarse por encima del debate científico al nivel de preocupación por la seguridad nacional de los EE.UU.” .Y aunque “los combustibles alternativos, los controles de emisiones de gases de efecto invernadero y los esfuerzos de conservación sean tareas que merezcan la pena”, tenemos que apresurarnos a “prepararnos para los inevitables efectos de un cambio climático abrupto, que probablemente llegará, independientemente de la actividad humana” .

Como se ha señalado, el Pentágono está quitando hierro a este informe y ha optado por no enviar las recomendaciones de estos autores a la Casa Blanca.

Sea urgente o no para la Humanidad, este informe es muy embarazoso para el presidente Bush y sus colegas de las corporaciones, que siguen tan contentos negando la realidad del cambio climático global y la validez de las abrumadores pruebas al respecto. Una falange de desinformadores patrocinados por las corporaciones, se ganan el sueldo ridiculizando el informe y investidos por un manto de autoridad científica, mientras venden sus almas intelectuales. Y los medios de comunicación han hecho su parte del trabajo, al ocultar el asunto.

30/06/2006

Retos ecológicos(2ª PARTE)

20060630182337-co2.jpgLos críticos de la insostenibilidad de la sociedad industrial sugieren
cambiar la dinámica de ésta supeditándola a los ciclos de la naturaleza y estableciendo estructuras políticas y económicas más representativas y equitativas con una lógica localista/regionalista, sin considerar el elemento que permite su sostenimiento y expansión y los intereses translocales, de hecho, transnacionales, que lo controlan: el petróleo. Las palabras de Víctor Urquidi exponen la visión ’tradicional’ de la sostenibilidad:
 
Lo que antes se presentaba como requisitos del desarrollo a secas, requiere hoy, además, incorporar el objetivo del desarrollo sustentable, definido [...] como un desarrollo equitativo que respete la protección de los recursos naturales y en general del medio ambiente. Puede sintetizarse como un proceso que permita alcanzar variados y complejos resultados:
 
·            La equidad social en el desarrollo mediante un crecimiento de la economía que compense y reduzca las desigualdades históricas, y las creadas por las estrategias inadecuadas e incompletas de los últimos 50 años.
·            La protección del medio ambiente y el hábitat humano mediante un uso de la riqueza natural que privilegie su conservación, y reduzca y controle los efectos contaminantes de la actividad económica, social y tecnológica que practica la especie humana.
·            La economía en el uso de los recursos escasos y en particular de los que, como los principales energéticos de origen fósil, contribuyen a la formación del efecto invernadero y, en consecuencia, al cambio climático a largo plazo; y el reemplazo de los recursos y los procesos emisores de residuos y desechos contaminantes, su reciclaje en los casos en que la tecnología existente y la futura lo permitan, todo ello para evitar en general, al máximo posible, las emisiones de residuos peligrosos o tóxicos, con apoyo en la aplicación de tecnologías "más limpias" o "menos sucias".
·            La organización de la sociedad, a niveles nacional y regional, en un contexto global de cooperación, de tal manera que se asiente la cultura de la sustentabilidad, por medio de políticas públicas de la más elevada prioridad y con la participación de la sociedad civil.

·            La puesta en práctica por los gobiernos, en sus diversas juris-dicciones, y por los sectores empresariales y las organizaciones de la sociedad civil, de mecanismos de consulta y de coordinación para dar vigencia, con visión de largo plazo, a políticas y programas que aseguren los objetivos del desarrollo sustentable.

 

Como complemento a la cita anterior destacaré las palabras de

Roberto Guimarães:

 
Enfrentamos el deterioro de procesos ambientales cruciales que no pueden ser reemplazados simplemente por otros. Elementos como el balance climático, la capa de ozono, la biodiversidad o la capacidad de carga de los ecosistemas trasciende las fronteras del mercado. Éstos no pueden ser sustituidos, a menos que se acepte como solución viable reubicar a la humanidad en otros planetas una vez que sean agotados los ciclos ambientales que mantienen la vida en la Tierra.
 

Los procesos ambientales que sustentan la vida en la Tierra han sido alterados, incluso reemplazados. La perspectiva tradicional de la sostenibilidad no considera la dependencia de la sociedad global del petróleo; se analiza este recurso como contaminante (emisor de CO2), no como el factor esencial de la civilización contemporánea: es el principal recurso energético y la materia prima fundamental en la producción industrial de alimentos. Tampoco discute la capacidad de la especie humana de crear otras formas de vida a partir de la refinación del hidrocarburo: habla (alerta) sobre el poder de autodestrucción, no de autogeneración con independencia del ambiente existente (los proyectos de ’terraformación’ de otros mundos –Marte, asteroides, algunas lunas de los planetas del sistema solar– derivan de esta capacidad recientemente adquirida).

 
Posnaturaleza
 

Con la modernidad la especie humana dejó de ser dependiente de los

procesos naturales. Los discursos que relacionan sostenibilidad y protección de la naturaleza responden a una visión romántica/naturalista, no a la situación actual y al nuevo estado del mundo –un ejemplo de esto es la difusión por grupos ambientalistas del discurso adjudicado al Jefe Seattle–. Ulrich Beck reflexiona sobre la "abolición", "modernización" o "construcción" de la naturaleza, su absorción en un proyecto técnico: la naturaleza se ha convertido en un producto maleable de la sociedad[5]. Fernando Robles habla del "fin de la naturaleza": no existe prácticamente rincón alguno de ésta que no haya sido socializado por la actividad humana. La acción de una naturaleza independiente de la sociedad se ha convertido en una quimera. La naturaleza se ha incorporado de tal manera al movimiento de la humanidad que cada vez que se ejecuta algo en la sociedad irremediablemente se efectúa incorporando a la naturaleza.

Las reservas de la biosfera, parques nacionales, santuarios de la

naturaleza, etc., son museos gigantescos: es permitido ver, no tocar. Los dirigentes de las comunidades indígenas que habitan desiertos, selvas y montañas ven con más resignación que asombro las cámaras que los fotografían: la alternativa para proteger sus lugares sagrados es aparecer en el National Geographic Channel. La Amazonia es circundada por carreteras y la Patagonia reticulada por cercas de alambre. La conservación de la biodiversidad es negocio rentable para la industria farmacéutica y la turística; la protección de determinadas zonas no lo es para la minera: hay millones de dólares en el subsuelo de la Antártida. Terremotos, huracanes, inundaciones... la naturaleza muestra su poder... sin alterar la dinámica económica que permitirá reconstruir, con mayor celeridad según los intereses en juego, las áreas afectadas. Lo que queda de la naturaleza se ha convertido en objeto de lujo o escenografía. ¿Cómo significar esto? ¿Cómo significar territorios donde lo más conveniente es evitar la presencia humana? ¿Cómo significar paisajes sólo ’experimentados’ a través de la televisión? ¿Cómo significar lo ajeno a la cotidianeidad urbana? ¿Cómo significar el nuevo poder tecnológico que permite crear vida? ¿Cómo significar el desprendimiento humano de los ciclos de la biosfera? Posnaturaleza: la reproducción de la vida y del mundo natural depende de la capacidad de reproducción del mundo técnico, la ecosfera supeditada a la tecnosfera, la naturaleza como producto del ingenio humano, del capital y la normatividad. Los dioses dejaron la mitología para residir en bancos y laboratorios.

No pretendo asumir una postura "fin de todas las cosas", refugiarme en el desencanto conservador para descalificar toda sugerencia de movilización política. Al contrario: la falta de políticas económicas, ambientales, sociales y culturales alternativas al orden hegemónico se debe al inadecuado entendimiento de la situación actual.

El ecologismo es sólo una fase en la problematización de la modernidad, no su destino. Desde los años ochenta la capacidad regenerativa de la biosfera ha sido sobrepasada por la demanda humana. La subsistencia de la civilización contemporánea depende del sistema tecnológico que le proporciona los bienes y servicios que antes obtenía de la naturaleza.

Agricultura sostenible
 

Por años se han criticado los daños ambientales y sociales y la ineficiencia energética de la revolución verde, pero no se ha analizado a profundidad el agotamiento de una de sus materias primas esenciales: el fin del petróleo fácilmente disponible obliga a buscar alternativas sostenibles a la agricultura intensiva mecanizada.

La problemática principal de la agricultura sostenible, indica Miguel Altieri, no es lograr el rendimiento máximo, sino una estabilización a largo plazo: desarrollar agroecosistemas en pequeña escala, viables económicamente, diversificados y autosuficientes. El desafío agroecológico se fundamenta en tecnologías adaptadas a ambientes locales y en la eficiencia energética; los componentes básicos del manejo de un agroecosistema sostenible incluyen:

·            Cubierta vegetal como una medida eficaz de conservación del suelo y el agua, lograda mediante el uso de prácticas sin labranza, agricultura basada en el mulchy uso de cultivos de cobertura.
·            Suministro regular de materia orgánica (abono, composta) y el fomento de la actividad biótica del suelo.
·            Mecanismos de reciclaje de nutrientes mediante el uso de rotaciones de cultivos, sistemas combinados de cultivo/ganado, agroforestería y sistemas de cultivos intercalados basados en las leguminosas.
·            Regulación de las plagas, asegurada por el aumento de la actividad de los agentes de control biológico, obtenidos mediante manipula-ciones biodiversas, y la introducción y/o conservación de los ene-migos naturales.
·            Aumento del control biológico de las plagas por medio de la diversi-ficación.
·            Aumento de la capacidad de uso múltiple del paisaje.
·            Producción sostenida de cultivos sin el uso de insumos químicos que degraden el medio ambiente.
 

La agroecología es una ciencia que, a diferencia de la agricultura

moderna, valora el conocimiento de la agricultura ’tradicional’, gran parte del saber agroecológico es fruto del rescate de las técnicas no mecanizadas empleadas por los campesinos, estrategias de cultivo transmitidas oralmente y en la práctica de una generación a otra. La agroecología es considerada por algunos autores como el nuevo modelo de desarrollo rural

 
30/06/2006 18:24 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

28/06/2006

Retos ecológicos (1ª PARTE)

20060628223504-co2.jpg

A finales de los años sesenta y comienzos de los setenta del siglo XX, se definió el problema que, para muchos, debe guiar la praxis en la actualidad: el ecocidio (la destrucción del medio ambiente). El siglo XXI, auguran, será ecologista o no será. Pero así como el desafío ambiental/ecológico es problematizado, esos mismos años surge una personalidad síntesis de la época burguesa y del totalitarismo, patrón cultural fundamentalmente antiecológico: el narcisismo masificado, la libertad del ser humano mediatizada en función de los intereses del mercado. El siglo XXI aún no nace porque todavía no define sus características: individualismo consumista o ecosocialismo, derroche o frugalidad. Se puede argumentar que la ’dictadura del mercado’, sus manifestaciones políticas, económicas, artísticas, etc., son una muestra de que el siglo XX aún no concluye, que la mediatización de la cultura es el apogeo del siglo en cuestión. Difiero: las políticas neoliberales no demuestran la fortaleza del sistema capitalista, la manera como son aplicadas y mantenidas (desmantelando las estructuras Estatales que garantizaron en mayor o menor medida el bienestar social; otorgando subsidios a ciertos sectores; fortaleciendo monopolios; obstaculizando el comercio equitativo y el pleno empleo, etc.) expone su debilidad e inconsistencia, de hecho, son la inflexible reacción de organismos financieros y partidos conservadores del primer mundo al colapso económico de la década de los años setenta. Por otra parte, desde los años sesenta una nueva sensibilidad social, crítica de los excesos del totalitarismo, está presente en el arte, la filosofía, las ciencias sociales, algunas organizaciones políticas e incluso empresariales: se habla de derechos de la mujer, de igualdad, de emancipación.

Todo cuestionamiento es señal de crisis. El siglo XX murió joven, dejando más preguntas que respuestas. El período actual es un umbral sin nombre con muchos calificativos (sociedad posmoderna, sociedad tardomoderna, capitalismo tardío, sociedad de consumo, sociedad de la información, sociedad posindustrial), definido a partir de la negación, no de la propuesta. Las muertes prematuras son las que más impactan.

En este ensayo intentaré demostrar que la indefinición que vivimos se debe a un vacío teórico. La noción que pretende erigirse como el paradigma del siglo XXI ha sido mal construida: el desarrollo sostenible no problematiza la esencia del siglo XX, el fundamento de la civilización contemporánea: el uso del petróleo y su finitud. La sociedad global no depende de la biosfera, sino de la litosfera: no es una civilización creada a partir de los procesos naturales, sino de sistemas políticos y tecnológicos elaborados gracias al fácil acceso a los hidrocarburos existentes en la corteza terrestre. La reflexión sobre la sostenibilidad debe enriquecer su enfoque biologista/ecologista (la capacidad de carga del planeta) considerando el factor energético neguentrópico (la capacidad de organización y resolución de problemas de un sistema social) y cientificotécnico (la capacidad humana de crear productos sintéticos y de regenerar o restaurar la naturaleza). Si bien la degradación ambiental es en buena medida consecuencia del uso del petróleo, el mantenimiento de los asentamientos humanos en la actualidad depende de él. Los límites del crecimiento (de la industrialización) no están en el deterioro de la Tierra, sino en la escasez del recurso que ha permitido su expansión: la humanidad sufrirá realmente los efectos del ecocidio (agotamiento de recursos, pérdida de la biodiversidad, contaminación, erosión) cuando carezca de: 1) energía para activar las máquinas que reemplazan los procesos naturales y transfieren, restauran o ’maquillan’ los daños ambientales; 2) los elementos que permiten crear productos y alimentos sintéticos; 3) el sistema político que gestiona la resolución de problemas. Para la sociedad industrial el petróleo es tan vital como el agua, es un error no problematizar su agotamiento: el siglo XXI será testigo del fin de la sociedad del hidrocarburo.

La redefinición del problema de la sostenibilidad (teorización de una sociedad pospetróleo considerando la degradación socioambiental, nuestra dependencia de la litosfera, los límites del mundo y las perversidades y fragilidad del sistema neoliberal) exige plantear modelos (sociales, políticos, económicos, ambientales, culturales, etc.) que partan de un análisis de las posibilidades energéticas/tecnológicas y de los marcos ideológicos existentes. 

El problema de la sostenibilidad debe redefinirse considerando el factor ’petróleo’, principal recurso energético y materia prima base de la producción de alimentos en las sociedades industriales. Hablar de petróleo es hablar de complejidad social, de orden (Estado), de bienestar, de subsistencia, de extracción de minerales, de alimentos, de agua. La sociedad global depende de la industria energética y la petroquímica, no de bosques prístinos y manantiales transparentes.

Crítica al discurso del ’desarrollo sostenible’
 

No hay en la actualidad gobierno, empresa, organización no gubernamental, universidad o instituto de investigación que no haya hecho suyo el concepto desarrollo sostenible. Este desiderátum global, fruto del pensamiento ambiental y progresista surgido en la década de 1960, busca armonizar las prácticas del desarrollo (crecimiento económico y bienestar social) con la conservación de los recursos naturales y la biodiversidad y la gestión de un medio ambiente sano teniendo en cuenta las necesidades de los que habitan la Tierra en el presente y de los que vivirán en el futuro. Discurso integrador: pretende superar las pugnas existentes entre los diferentes sectores y movimientos sociales, partidos políticos, gobiernos y organismos empresariales. Discurso camaleónico: adquiere el color de quien lo utiliza.

La propuesta del desarrollo sostenible es formulada oficialmente en

1987 por la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo (CMMAD) (constituida por el secretario general de las Naciones Unidas en 1983) a través del documento titulado Nuestro futuro común (conocido también como Informe Brundtland). La idea es hacer sostenible el desarrollo, crear una nueva era de crecimiento económico para solucionar los problemas del mundo, principalmente de los países subdesarrollados. Para la CMMAD, los límites a este proyecto son humanos: la tecnología y la organización social; el desafío es mejorarlas y gerenciarlas para no sobrepasar la capacidad de carga de la biosfera y efectuar una gestión eficiente. Nuestro futuro común define el problema, el Programa 21 (Agenda 21), estrategia internacional presentada en 1992 durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (Cumbre de la Tierra) celebrada en Río de Janeiro, ratificada en 1997 en la XIX Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas (Río+5) y en 2002 en la Conferencia Mundial sobre Desarrollo Sostenible celebrada en Johannesburgo, establece las medidas a seguir para instrumentar las políticas recomendadas. Los ejes del programa: globalizar y mantener el modelo económico basado en el comercio internacional; la cooperación; la transferencia de tecnología; la educación.

Ahora bien, el sentido del problema de la sostenibilidad ha cambiado con el tiempo. Si la mirada actual impulsa el crecimiento económico, la visión existente a principios de los años setenta era radicalmente diferente, de hecho sugería un freno al crecimiento. Los autores de Los límites del crecimiento buscaban definir un modelo que representara un sistema mundial que fuera sostenible sin un súbito e incontrolable colapso, capaz de satisfacer las necesidades materiales básicas de todos sus habitantes, por lo que invitaban a tomar medidas enérgicas para evitar una situación que pudiera comprometer la convivencia pacífica y la supervivencia humana durante la segunda mitad del siglo XXI; la clave del proyecto: aplicar controles deliberados al crecimiento, tanto poblacional como económico. El último capítulo de la obra expone ideas relacionadas con el estado de equilibrio global (estado estacionario o crecimiento cero), cuya definición básica consiste en que la población y el capital sean esencialmente estables, para lo cual se debe mantener un equilibrio cuidadosamente controlado de las fuerzas que tiendan a aumentarlos o disminuirlos. Esta propuesta ha sido duramente criticada por conservadores y progresistas; si bien se ha logrado controlar el crecimiento poblacional en algunos países (a pesar de la oposición de organizaciones religiosas, destacando la Iglesia Católica), frenar el crecimiento económico es considerado indeseable, ya que, se argumenta, es la base para superar la pobreza y transitar a sistemas tecnológicos no contaminantes y más eficientes en el uso de energía y recursos naturales. Sin embargo, la crítica al crecimiento económico ininterrumpido ha cobrado nueva fuerza. El modelo neoliberal es identificado como la causa de los problemas que pretende solucionar. Las reformas estructurales que impulsan el libre comercio –fundamento teórico del crecimiento económico– provocan una mayor degradación ambiental y aumentan tanto la miseria como la inequidad social. Un PIB alto no es garantía de sostenibilidad. El Programa 21 presenta una contradicción que no puede pasarse por alto: en el parágrafo 24 del capítulo 2 (Cooperación internacional para acelerar el desarrollo sostenible de los países en desarrollo y políticas internas conexas) señala la necesidad de acelerar el crecimiento económico para aumentar el consumo; mientras que en el parágrafo 3 del capítulo 4 (Evolución de las modalidades de consumo) identifica como las causas principales del deterioro ambiental mundial las modalidades industriales de producción y consumo... Ya en 1973 Angus Hone advertía sobre los riesgos del comercio internacional como política de desarrollo: 1) las políticas proteccionistas y el ritmo de crecimiento de las economías desarrolladas serán las determinantes clave del crecimiento de las exportaciones de los países subdesarrollados; 2) los precios unitarios de las exportaciones, ya sean alimentos, fibras, metales o productos manufacturados, tenderán a caer si un número considerable de países en desarrollo adoptan las políticas ’racionales’ que fomentan la exportación. No sólo factores sociales y ecológicos, sino económicos, evidencian los límites del modelo exportador.

La visión del estado estacionario parte de otra racionalidad: busca garantizar las necesidades materiales a un cierto nivel dentro de los límites ecológicos y energéticos, no maximizar el consumo; hace una crítica a las carencias y –aquí marca su diferencia con la racionalidad instrumental– a los excesos.

El problema de la sostenibilidad es definido a finales de los años

sesenta y principios de los setenta bajo una perspectiva biologista/eco-

logista (las ciencias sociales comienzan a analizarlo sistemáticamente en la década de 1990). El tema es la ecología humana: cómo las poblaciones humanas afectan la capacidad de carga (carrying capacity) de los ecosistemas, por lo que se investiga el impacto y los efectos de la expansión de la sociedad industrial. Los estudios realizados advierten sobre el riesgo de un colapso global a largo plazo debido al agotamiento de recursos y a la contaminación. La lista de asuntos a resolver es larga: sobrepoblación, desertificación, deforestación, contaminación (atmosférica, de mantos freáticos y océanos, de suelos), manejo inadecuado de recursos renovables, agotamiento de recursos no renovables, pérdida de la biodiversidad, sustancias tóxicas y radiactivas, calentamiento global, crecimiento desordenado de los asentamientos humanos... La interrelación de estos problemas con aspectos económicos (pobreza, desempleo, inequidad), sociales (alimentación, salud, vivienda, educación, marginación) y políticos (democracia, autonomía, acceso a la información) dificultan aún más la construcción de acuerdos para buscar soluciones a nivel local, regional, nacional y global. Además de la falta de voluntad política y financiamiento, se carece de un marco epistemológico que permita definir y entender esta complejidad. La perspectiva biologista/ecolo-gista llega a su expresión más alta, bajo mi perspectiva, con la herramienta (indicador) de medición del impacto humano en la Tierra propuesta por Mathis Wackernagel y William Rees: la huella ecológica –definida como la superficie de tierra y agua biológicamente productivas que requiere un individuo o una población, usando tecnología convencional, para obtener los recursos que demanda y para que se asimilen los desechos que genera; está en función de los valores humanos, las expectativas materiales, el ingreso y el nivel tecnológico o metabolismo industrial (cantidad de energía y materia utilizada para fabricar bienes y prestar servicios).


27/06/2006

La jaula

20060627221447-co2.jpgPuse una pareja de ratas en una jaula cuadrada, de paredes de cristal, aseada, de unos cinco metros de lado por uno de alto, con comida y bebida y sistema de limpieza. Las observé durante bastante tiempo. Tenían unas costumbres alimenticias, sexuales y demás comportamientos bastante normales, incluyendo las reproductoras y de amamantamiento y cuidado de las crías. Era un mundo normal de ratas, aquél en que se movía aquella pareja. Metí cincuenta parejas de ratas en la misma jaula y les di suficiente alimento y bebida y también las limpiaba. Comencé a observar que las ratas vivían algo mas agitadas; alguna daba algún chillido, de vez en cuando y se producía algún que otro roce. Pero seguía siendo un mundo casi normal de ratas. Tomé nota.

Mis años de experiencia en los laboratorios de una empresa multinacional, me habían permitido elaborar un proyecto, que acababa de poner a punto, de decodificación del sistema de comunicación de las ratas, mezcla de chillidos, movimientos de cuerpos y de bigote, juegos con las patitas, restregados de morro y otros signos externos. Mi potente ordenador de última generación, capaz de simular explosiones nucleares y procesos meteorológicos muy complejos, con miles de coprocesadores matemáticos trabajando en paralelo, estaba ya perfectamente afinado para decodificar el lenguaje de las ratas, a través de juegos de cámaras y micrófonos sensibles, que todo lo detectaban y todo lo grababan, en este importante experimento.

El equipos de investigadores estaba ansioso por poder extraer las conclusiones de su estudio. Había costado bastantes millones de euros, pero gracias a los beneficios que la empresa esperaba obtener de este experimento y a la generosidad del gobierno del Lander, que había dado también una copiosa subvención, confiando en que la empresa se quedase en su territorio y sus beneficios también, estábamos a punto de asistir a un gran descubrimiento.

Así pues, conectamos los ordenadores e introduje en ese momento quinientas parejas de ratas en el mismo cubículo en el que habíamos hecho los experimentos que tan bien habían salido en las primeras pruebas de campo y nos dispusimos a tomar febriles notas en turnos continuos.

Lo que descubrimos, lo que fuimos descubriendo, nos dejó tan estupefactos, que solo hoy, ya retirado del mundo activo, me atrevo a contar en este ensayo, ya fuera de aquella empresa multinacional, retirado en mi casita de los Alpes. El equipo de científicos que trabajábamos en aquél experimento, terminó dispersado, solo después de hacer un juramento colectivo de no publicar en ninguna revista científica las conclusiones de aquel suceso, a pesar de que ese era el fin de todo experimentador en aquellas fechas. Solo hoy, años después de que haya fallecido el último de mis colegas presentes, me atrevo a contárselo a ustedes, en la esperanza de que esa terrible experiencia les pueda iluminar por los caminos de la razón, que nosotros abandonamos en aquellas fechas. Que Dios me perdone si a alguien molesté con mi actuación. A mi edad ya no tengo miedo a que la GESTAPO pueda aparecer en mi casita rural y llevarme por desvelar un secreto tan espantoso.

Pues bien, volviendo al experimento, al meter las quinientas parejas de ratas en aquel cubículo de un metro de lado, se notó, en principio, una tremenda agitación de todos los individuos de la colonia, sin excepción. No faltaba agua, ni faltaba comida y se limpiaba la jaula escrupulosamente en periodos tan frecuentes como era necesario. Era otra, pues, la razón de aquel creciente nerviosismo que no acertábamos a averiguar. Pedí entonces una traducción en tiempo real del ordenador super-rápido y que pasasen por los altavoces el audio traducido, con control de volumen, para ver qué pasaba por la mente de aquellos animales. Mediante la observación directa, se veía que ese barullo creciente, como diría algún presidente de gobierno de la época, llevaba algunos ejemplares a la violencia. Como los ejemplares machos eran de mayor envergadura en promedio que las hembras, aquellas salían generalmente perdiendo en los crecientes conflictos que se daban en la jaula.

El super-ordenador trabajaba a destajo. Las primeras traducciones me dejaron perplejo: un grupo de ratas hembra hablaba, con desesperación e impotencia, de "violencia de género" y decía que había que acabar con ella. No es que las ratas macho no se peleasen entre si, que también eso sucedía. Es que las hembras se habían agrupado en una parte de la jaula y exigían, algunas de ellas con muestras evidentes de mordiscos en la yugular, otras violadas salvajemente y otras magulladas, que se acabase con la violencia contra ellas. Algunas ratas macho también apoyaban esa solución y unos y otros, proponían crear en una esquina (concretamente en el sector P-5 de la jaula), una casa de acogida de ratas hembras maltratadas, con un centro de ayuda psicológica en el sector P-4. Otras sugerían que había que crear un grupo de ratas policía más numeroso, para atajar la violencia de género (nunca supe si el ordenador traducía mal la violencia de sexo, porque la violencia de género se podía ejercer contra la fuente que había en la jaula, que era de género femenino, pero eso no importaba a nadie). Una especie de policía de proximidad, más cerca de la situación real de las ratas machos y hembras. Otro grupo de ratas macho, que se definían entre si como “legisladoras”, entre las que se había introducido, por ley interna roedora entre un 25% y un 50% de ratas hembra, pedía a gritos una legislación más severa con las ratas macho y se dividía en dos sectores: el crítico, que pedía que "contra violación, castración" y el moderado, que pedía penas mayores y sin redención posible. Ambos grupos exigían que las ratas judiciales apremiaran sentencias de separación entre ratas macho y hembra, a la primera que el macho sacase los dientes a la hembra.

El ordenador no daba abasto, traduciendo y produciendo la información que el interior de la jaula generaba; a estas alturas, era casi más una jaula de grillos que de ratas. Mi equipo de investigación también daba muestras de ponerse nervioso. El grupo de trabajo encargado de verificar los comportamientos sexuales, me venía con listados kilométricos. Decían que el porcentaje de homosexualidad también parecía haberse disparado. Del 5% de casos que se presentaron en los mil experimentos que hicimos con mil parejas en mil jaulas diferentes, habíamos pasado a tener un 30% en esta jaula de las 50 parejas. La simple observación a través del cristal de la jaula, no dejaba lugar a dudas. Ratas macho sodomizaban a otras ratas macho por doquier, o a ratas hembra con total promiscuidad y sin respetar los ciclos biológicos, ya de por sí frecuentes en esta especie. Había prácticas de todo tipo. Las ratas hembra también descubrían nuevos mecanismos de relación sexual entre ellas, sin excluir a las de los sectores P-4 y P-5 antes aludidos. Algunas ratas macho y hembras, según la decodificación del ordenador, proponían desfilar alrededor de la jaula, y crear el Día del Orgullo Gay (eso dijo el ordenador en su traducción), porque, decían, era de lo más natural sodomizarse, si dos o más elementos adultos consentían en tal práctica. Un sector de ratas (pudimos detectar que casi todas eran de las que ya habían pasado por el experimento de una pareja por jaula y las llamamos "nostálgicas" a fines de la experimentación), dudaban de que fuese correcto hablar de Orgullo Gay, pero el aluvión de ratas macho comportándose como hembras y viceversa, insistía en que tenían derecho.

Otras ratas con comportamientos homosexuales (quizá debiera decir roderesexuales, del latín rodere, roedor), exigían sus derechos a formar matrimonios y a cobrar la porción de comida y bebida de su pareja al fallecimiento de ésta e incluso a adoptar crías de ratón, de las que quedasen huérfanas en aquella jaula de grillos o ratas, que ya no sabe uno con qué estaba experimentando.

El equipo de investigación a estas alturas, ya estaba convencido de que el ordenador no servía de nada y que las traducciones eran todas bastardas. Había enormes discusiones y proponían poner fin al experimento. Solo mi férrea negativa evitó tal interrupción. Pedí mas tiempo.

En el sector X-6, se ventilaba otra discusión entre ratas machos y hembras y se intentaba hacer una carta de los derechos humanos de las ratas adultas o ancianas, que cada vez eran menos, porque los bocados que se daban entre ellas, no les daban muchas oportunidades. Los ratoncillos no sabían si quedarse al cuidado de una pareja de roderesexuales o si correr al sector T -11, donde se había instalado un locutorio para que pidiesen ayuda, si eran maltratados por sus padres, en una suerte de teléfono de la esperanza. "Esto no tiene sentido", musité, para mis adentros, viendo tan sorprendentes registros del ordenador. Pero antes de que pudiese reaccionar, ya tenía a otro grupo de ratas diciendo que para evitar los accidentes de tráfico en la jaula, lo que había que hacer era retirar los protectores laterales, porque las ratas que gustaban correr como posesas sobre dos patas, por el borde de la jaula, cuando se caían, se cortaban con ellos como si fuesen cuchillas. Observé incluso que un grupo de ratas de las denominadas “legisladoras” (con el consabido 25%-50% de ratas hembra), discutían si el aumento de la criminalidad en las ratas jóvenes, se debía a que se les dispensaba el botellón a cualquier hora y que la solución estaba en sacar el dispensador de agua fuera de las estaciones dispensadores de comida, para evitar incidentes.

En éstas, la patrulla Cóndor de ratas, que se entretenía evolucionando acrobáticamente en racimos por el techo de la jaula, cayó con estrépito sobre una masa informe de ratas que habla ido a presenciar el espectáculo y mientras se retiraban los trozos de ratas aplastadas, la patrulla Águila, que solía hacer lo mismo, aseguraba a las demás que estas cosas nunca pasan.

La situación estaba a punto de desbordarme a mi y a todo el equipo, que se tiraba de los pelos y no podía sacar conclusiones válidas para ninguna revista científica. En el sector M -6 habían decidido que la mejor forma de luchar contra la droga, era poner una camioneta con kilos de metadona en la esquina del sector M.

Los casos de violencia doméstica, entendida por la que generalmente ejerce la rata macho sobre la hembra, de las parejas censadas en la jaula no cesaban de crecer. Aparte de la casa de acogida, se propuso una campaña de "concienciación" de las ratas hembra, porque no era normal que su rata macho le pegase "lo normal". Las ratas legislativas seguían, con furor casi uterino, creando leyes y decretos para atajar la violencia, la delincuencia, el terrorismo y el paro. A los ratones parados les exigían, para seguir dispensándoles comida y bebida, un "compromiso de actividad", como si en aquella jaula se pudiese estar inactivo.

Para evitar el terrorismo, se decretó que cualquiera que no condenase inmediatamente cualquiera de los homicidios de rata legislativa, por parte de rata separatista, que empezaba a haberlas y solían estar en los lugares más despejados y limpios de la jaula, quedaría ilegalizado y por tanto podría ser encarcelado. Del resto de los homicidios, se suponía que ya eran todos condenables y no se exigía que fuesen automáticamente condenados, cada vez que se produjesen, porque ¡menudo follón, si había que condenar cada unos de ellos!

Aquella jaula era un torbellino. En medio de aquel berenjenal, se habían metido de rondón, no se sabe bien por donde, otras veinte parejas de ratas, muy buenas para experimentos y para trabajar en las tareas más arduas. "Inmigrantes", las llamaban las quinientas parejas iniciales, o lo que quedaba de ellas, como si ellas llevasen toda la vida viviendo en la jaula. De nuevo, las ratas legislativas (con su 25%-50% de ratas hembra, ¡faltaría más!) se pusieron a decretar que 1@S recién llegad@s (ese neologismo de palabras con @ salió también del ordenador; cosas de la impresión, seguramente) en realidad podían trabajar, pero sin papeles y sin derechos y más barato. Oficialmente se decía que los que no tenían papeles no podían trabajar y que solo podían hacerlo los que los tenían. Las quinientas parejas de ratas, echaban la culpa de todas las desgracias a las veinte parejas últimas de ratas que habían llegado y que además se reproducían a tasas superiores a las de las ratas primeras. ¿Adonde vamos a parar, con tanto inmigrante?, decían las quinientas parejas, de las dos recién llegadas. Cuando alguna rata suelta les hacía ver que solo eran veinte, frente a quinientas parejas, la respuesta era invariable: "si, claro, ahora son veinte, pero si seguimos metiendo más inmigrantes en la jaula, terminarán siendo más que nosotros", se suponía que en alusión a las quinientas parejas de ratas primigenias. Es decir, no les importaba tanto que ellas fueran ya quinientas, ni sus propias tasas de reproducción, por cierto, muy alteradas por el experimento, como que se les habían metido veinte más y que no eran primigenias.

El equipo ya no aguantaba más aquel desastre. Las disputas sobre la conveniencia o no de la continuidad del experimento llegaron a su fin. A la vista de las circunstancias, tomé el hacha que siempre suele haber en el cuadro de emergencias contra incendios y rompí la jaula de cristal en mil pedazos. Las ratas todas, machos, hembras, gays y lesbianas, orgullosas e inmigrantes, legisladoras y judiciales, policías y ladronas, salieron espantadas por todas las direcciones del laboratorio y hasta hoy. Se disolvieron las ratas y se disolvió el grupo. Yo me retiré al campo y desde entonces no he querido volver a oír las sandeces que decodificaba aquel ordenador, que también recibió el castigo del hacha y murió de repente, vertiendo un flujo de nitrógeno líquido por el borde de sus estanterías, no como el HAL de la película "2001, una odisea en el espacio".

A veces, en la soledad del campo, cuando veo algún topillo salir del montoncito de tierra picada, me pregunto: ¿qué será de aquellas ratas que salieron disparadas en todas las direcciones?

Pedro Prieto. Madrid.

23/06/2006

SOLUCIONES NADA FÁCILES al problema ambiental

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Sólo la recuperación de una forma de vida inspirada en la

tradicional anterior al industrialismo

-en el sentido antropológico y metafísico del término, lo

que, innecesario aclararlo, no guarda la más mínima

relación, si no es por oposición, con el bienpensante

tradicionalismo sociopolítico de una burguesía mezquina

e hipócrita- podría, idealmente, evitar el hundimiento,

y permitiría atisbar, quizás, un recuperado sentido para la

sociedad humana. Ello implicaría la inversión radical de

los principios que rigen el despliegue de la barbarie

tecnológica: el Progreso debería dejar sitio a un cierto

Regreso. Un regreso del hombre hacia sí mismo, un

recogimiento hacia el interior frente a la fragmentación

exteriorizante que le impone el omnímodo poder de una

dinámica centrífuga, vertiginosa y ciega, que nada ni nadie

parece controlar. Retorno hacia el interior que deberia

reflejarse en la recuperación de unas condiciones exteriores:

que devolvieran su significado prístino a la vida, que

permitieran desplegar un hacer cotidiano dotado de

sentido, en un entorno de serenidad y de belleza y en un

marco de relaciones verdaderamente humanas; eso

implicaría, para empezar, volver a las condiciones

materiales anteriores a la revolución industrial.

Tal afirmación provoca sudores fríos o burlas nerviosas en los progresistas, sean empresarios, izquierdistas “alterglobalizadores” o ciudadanos-consumidores adictos a la tarjeta de crédito. No pueden ni quieren imaginar otro futuro que la continuación perpetua del sistema. Por otra parte, los pocos que todavía fantasean con la destrucción del (des) orden actual comparten no poco en común con este mundo como para alardear de lo que pregonan. Al fondo a la derecha, los desechos del tradicionalismo, empeñados en ser el ala rancia de la derecha institucional, y los neofascistas, cuyo anticapitalismo de opereta se reduce a su monomanía antijudía y a suspirar por un estado totalitario (es decir, ahondar en la jaula jurídicopolítica ya existente). Al fondo a la izquierda, los residuos del naufragio del mito marxista. Mentarles términos como “tradicional” y “preindustrial” es nombrar la soga en casa del ahorcado, porque en su apego sociológico al industrialismo significan momias resecas de un pasado anterior al maravilloso esquema de producción en masa, que desearían mantener en su utopía como culminación de un camino histórico que no está torcido. Y finalmente nos queda el anarquismo, movimiento ambiguo respecto al industrialismo, pero que en los últimos tiempos ha coqueteado a menudo con el ludismo-primitivismo; lo cual es una buena noticia (la crítica al industrialismo no murió con Ellul), y una mala (el enfoque de la crítica y las alternativas propuestas son pueriles). En todo caso, ácratas y ultraizquierdistas comparten un nihilismo y un sectarismo que les impide aceptar cualquier aportación externa a los iniciados en el radicalismo. Así, por ejemplo, se ha llegado a tachar a Edward Goldsmith (director de Ecologist) de fascista [sic-nótese el apellido judío del tipo] porque no es todo lo ateo que “debería” ser un ecologista radical.

Sinceramente, no hay una salida política por ahora; habrá que esperar a que el confort en occidente dé paso a tiempos peores para que comience a cuestionarse el estado actual de cosas...esperando que el descontento no cuaje en una sola ideología, lo cual conllevaría una salida en falso de corte totalitario.

Desandar lo andado, dar media vuelta e invertir radicalmente la

dirección seguida hasta ahora, para dejar de progresar hacia

el borde de un abismo cada vez más próximo; ese es el objetivo principal más allá de trifulcas miserables por cuotas de poder o ideologías varias.

Los problemas a que Occidente se enfrenta perseverando

en el camino seguido durante los últimos 2 siglos [quizás 6, contando el proto-colonialismo hispanolusitano del siglo XV]

no son difíciles, sino absurdos. Sus datos, distorsiones que

los siglos convirtieron en pautas, sólo suscitan, a modo de

soluciones, diversas modalidades de hundimiento, ya sea ahondando en la tecnomanía, pidiendo más estatalismo o dando una vuelta de tuerca al nihilismo social.

Aquí y ahora todo posibilismo es matemática de la destrucción.(...)

Como dice Edward Goldsmith, el único crecimiento

alternativo es la alternativa al crecimiento y ésa no es otra

que el decrecimiento. Pero un programa de decrecimiento

que a nivel individual siempre puede tener, sin duda, su

validez moral y su autopegagogía para los tiempos crepusculares, se pierde como una gota de sensatez en el océano social de locura institucionalizada.

(...) La nueva austeridad sería simplemente una nueva versión de la renuncia al mundo que en las postrimerías del Imperio Romano occidental, ejercieron los primeros eremitas cristianos. Y ahora no necesitamos precisamente eremitas solitarios, sino sacudidores de conciencias dormidas.

(...)

Como dice Goldsmith, el único crecimiento

alternativo es la alternativa al crecimiento y ésa no es otra,

que el decrecimiento. Pero un programa de decrecimiento a escala social y mundial sin componendas y sin vinculaciones preconcebidas a ideólogos y burócratas; pues si sucediese en ese sentido, a nivel social se convertiría, sin una conciencia profunda

generalizada que lo sustentase, en otra nueva utopía

algebraica, en una receta «alternativa» más que añadir a

la interminable lista de programas, institucionales o

revolucionarios, para fabricar felicidad “exprés”.

 En todo caso, que nadie manipule la formulación necesariamente abstracta

del mensaje; decrecer significa lo inverso de crecer y no

otra cosa: decrecer es tener cada vez menos coches y coches

que corran cada vez menos, es sustituir el asfalto por la

tierra, es abolir la informática, acabar con la televisión,

tener cada vez menos periódicos, dejar de fabricar la

infinidad de cosas estúpidas que no se necesitan

absolutamente para nada -es decir, casi todo-, tener menos hijos (quienes pretendan aún familias numerosas o en el tercer mundo), tener

ingresos más bajos, consumir cada vez menos. En

definitiva, tener menos para ser más.

Naturalmente, la realización de tal posibilidad a escala

social sería un milagro sin parangón en la historia conocida

de la humanidad.

Sólo un gobierno mundial (es decir, una dictadura mundial al estilo de un Stalin o un Hitler, o mejor dicho un Pol Pot en una Camboya planetaria) podría imponer “manu militari” los cambios necesarios antes de que los desastres asumibles confluyan en los desastres definitivos. El remedio parece peor que la enfermedad, ¿no? Imaginemos por ejemplo, que el déspota ilustrado pretende reducir la natalidad por decreto, sancionando con multas y cárcel a los que se reproduzcan. O que envía a urbanitas de oficina y sillón-bol a trabajar manualmente los campos...Esto sí que haría bajar la población más deprisa que la anterior medida “racional”. De todos modos, el ciudadano-consumidor ya ahabría empezado a suicidarse si antes de lo anterior le hubiesen prohibido sus queridos gadgets tecnológicos.

Ciertamente, el hombre actual, tan moderno, tan libre, tan progresista, tan dueño de sí, puede desintegrarse si le desconectan de la televisión, del

automóvil, de la prensa diaria, del teléfono móvil y de

Internet.

Nada que no pase por la hecatombe autoriza

razonablemente el menor rastro de optimismo, y los signos

de los tiempos revelan a quien sepa leerlos que estamos

viviendo ya el final de un mundo; que la agonía se prolongue

más o menos no pasa de ser un asunto tan relativo como

secundario. Esta constatación no nos divierte lo más mínimo, aunque pensamos que sea menos mala que la opción mundialista. Al fin y al cabo no compartimos el ansia de los extremistas (a derecha e izquierda) de destruir el mundo en un baño de sangre y lodo para que se cumplan sus utopías. No es que confundamos el deseo rencoroso con la realidad, es que el status quo es insostenible.

Sólo la inercia sostiene a Occidente en la

existencia. Cual monstruo creado artificialmente en el

laboratorio subterráneo de un Frankenstein enloquecido,

Occidente es un cuerpo gigantesco, pesado, brutal y sin

alma, que ni siquiera es ya dueño de sus propios movimientos.

Espiritualmente hablando, nuestra civilización

murió tras el Romanticismo. Hegel (con todas sus miserias) fue el último filósofo completo de la Historia. Los sucesivos se dedicaron a seguir su estela aprovechando lo que les interesaba de él o a intentar desmontar el edificio dialéctico. Contemporáneo del romanticismo, el movimiento ludita daba sus últimos golpes con dignidad estéril. Nada que ver el ludismo desesperado de los obreros ingleses contra los telares con estos luditas de salón de la ecología profunda o con las patéticas fantasías prehistóricas de los primitivistas.

Hacia 1850 occidente emprendía el camino hacia el desagüe de la Historia. El cientificismo, la industrialización triunfante, la mecanización e institucionalización de la vida cotidiana, el refuerzo del poder estatal por medio de la tecnología y la burocratización total, la culminación del proceso de dominio colonial emprendido tiempo atrás, la conversión de la lucha de clases en una envidia disimulada por la cornucopia burguesa, la monetarización total de las economías, etc.

Los acontecimientos posteriores, sean las dos guerras mundiales, la revolución rusa, la guerra de España en 1936, o la caída del Muro de Berlín, con toda su importancia relativa (que la tienen) fueron sólo hechos que reforzaron, retrasaron o fueron indiferentes para la tendencia a largo plazo.

Occidente sellaba su camino hacia la nada cuanto más alardeaba de labrarse el futuro con fuentes de vino y miel para todos. Al cercenar la autonomía individual y social en pro de la Empresa y el Estado, aceleraba la descomposición general de las sociedades. Al exportar sus antivalores a lejanas tierras, producía rechazo (el actual integrismo antioccidental) o envidia malsana en los no occidentales. Al complicarse más la vida económica y social dependiendo de infraestructuras cada vez más intrincadas, aumentaba su vulnerabilidad. Al basar su éxito en la producción siempre creciente de mercancías, agotaba (agota) las propias bases físicas de esa producción.

El cuerpo macilento de occidente no puede sostenerse ya sin la protección de su corsé: el complejo militar-tecnológico-mediático e industrial.

 Su desaparición física es una

 mera cuestión de trámites con la historia oficial.

La actual unificación del mundo no permite siquiera

contemplar el final de nuestra civilización como un trauma

normal-como tantos otros acaecidos con anterioridad en

la historia humana. Fuera de Rapa Nui nadie lloró por la autofagia de los constructores de cabezones de piedra. En la China del siglo V no se enteraron del final de la Roma imperial. En las sociedades aisladas o mal comunicadas del pasado, la caída de una estructura no afectaba al resto, o no le afectaba en lo esencial. La autonomía relativa de los individuos, los grupos sociales y las instituciones absorbía los escasos impactos venidos del exterior o del interior.

 

En una sociedad globalizada las

catástrofes son inevitablemente globales y, por primera,

vez, el final de una civilización podría significar el final

de la humanidad o implicar, al menos, una conmoción

planetaria de inimaginables consecuencias.

Con todo lo que tengan de lúgubre amenaza, no son

los problemas medioambienta1es o el armamentismo

nuclear -síntomas, a fin de cuentas-los que determinan

las postrimerías de Occidente. El cataclismo ecológico o

nuclear puede acaecer, por supuesto, con más probabilidad cuanto más se acelera la carrera desbocada hacia delante; pero Occidente

moriría igual si así no fuese; y moriría, sobre todo, por

falta de entidad, por carencia de ser, engullido por su

vaciedad interior, porque ya ha muerto en cierto modo. Lo que comúnmente se llama «realidad» es el cuerpo comatoso de Occidente conectado a los aparatos que mantienen artificialmente su vida. La “realidad” es un colosal entramado de ficciones, mantenido

en pie por la acción manipuladora de la publicidad y los

medios de información, y alimentado por el «ciudadano

medio», entregado a la superstición de la noticia y el culto

a la exterioridad. Transcendiendo el orden de la

individualidad, nada hay en el último siglo digno de

perdurar. Se diría que, ontológicamente hablando, somos

sencillamente superfluos. Una sociedad que hace del

 

aspecto físico, el dinero y el prestigio social, del deporte,

la gastronomía y la moda, sus divinidades domésticas, no

supera los mínimos necesarios que confieren derecho a la

existencia. Como ya hacía presagiar la caída del Imperio

romano, Occidente será la primera civilización que muera

de frivolidad. El imperio romano emprendió a su manera un camino hacia la decadencia sociopolítica con medios y osadía mucho menor que el mundo industrial: sexualismo morboso, culto a la personalidad del emperador, corrupción institucional, despilfarro, injusticia social, diversiones embrutecedoras...incluso el deterioro ecológico avant la lettre (en los primeros siglos d.C. la caza de fieras para anfiteatros puso en peligro a varias especies, vgr el león del Atlas). Pero a pesar de la caricatura que se ha hecho en el cine y la televisión de los excesos romanos, la civilización latina no llegó ni a la décima parte de la hybris actual (en parte por falta de mecanización y en parte por escrúpulos), y dejó ruinas más o menos dignas. Occidente dejará horrendos edificios y radiactividad para la posteridad cuando desaparezca.

El trance de la desaparición no será leve, pues todo indica que Occidente

perecerá como ha vivido la historia de su decadencia: sin

dignidad, sin la callada entereza de quien en soledad asume

su destino, sino entre aspavientos y clamores, guiada por

histriónicos profetas del delirio, presa de convulsiones de

posesión y tratando de arrastrar cuanto pueda en su caída.

Con todo, si no hay lugar al optimismo, tampoco lo hay para el

 pesimismo, pues la catástrofe, en definitiva, no es que

Occidente se hunda, sino que subsista. Que el mundo industrializado se desmorone es, en todo caso, la única esperanza para quienes mantienen viva alguna fe en la humanidad.

22/06/2006

Economicismo, desarrollismo y sinrazones.

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 Pasada la cota de subsistencia física y mental individual, junto con la necesaria aportación a la sociedad y a las generaciones futuras, la insistencia en la creación de riqueza y en el desarrollo se torna ilegítima y nefasta.

En efecto, a partir de un determinado punto el

crecimiento material sólo puede promoverse a expensas

del crecimiento mental y espiritual; es ésta una afirmación

empíricamente constatable, por más que su justificaci<í

teórica pueda ser compleja.

El crecimiento sin límites no se da en el mundo natural, salvo en las células que crecen sin límite alguno, que forman los tumores...El crecimiento indefinido es análogo al cáncer. Esta comparación siempre pone de los nervios a los adalides del sistema económico. Se les señala la imposibilidad de mantener el consumo actual, la miseria de medio mundo, el deterioro ambiental...al final siempre saltan con eso de “Sí, pero este sistema crea RIQUEZA”. Se supone  pues, que ante esta tremenda revelación debemos postrarnos de rodillas y adorar al becerro de oro con lágrimas en los ojos.

 Hablando en términos generales, la riqueza no genera más que estupidez y

perversión.

Por lo demás, la riqueza no ha sido un invento del mundo insdustrial, ya había lujos asiáticos en otros tiempos. Lo novedoso es que esta riqueza se valora en sí misma, sin servir a nada más que a sí misma, y se busca mediante la producción masiva.

Y sin embargo, la austeridad es una condición

ineludible de toda felicidad terrenal que merezca tal

nombre y de todo progreso espiritual. No es ésta una actitud

penitencial sino sapiencial e intrínsecamente liberador;

la austeridad o pobreza a que aquí se alude no es miseria

y nada tiene que ver con la mortificación; sería más bien

la utilización correcta de toda la energía humana física,

vitaLy mental; el despliegue en cada momento y en cada

situación de la estrictamente necesaria, y la orientación

de la restan te hacia fines más altos que la mera acumulación.

 

El afán de riquezas a perpetuidad es la seña de identidad más clara del homo economicus de nuestros días. Parafraseando de forma apócrifa a Wilde,”los ricos sólo piensan en el dinero; los pobres también”.

El vacío interior de una vida sin autonomía real, requiere el ansia de poseerlo todo,

Arramblar con todo, verlo todo, saberlo todo, llegar a todas partes.

Negada toda idea de límite, arrinconada la idea misma de verdad, todo lo que lleve a continuar la acumulación está permitido; cualquier cortapisa o restricción contra el progreso supone una afrenta inaceptable y el temido retorno al medievo o las cavernas.

Sin negar que Occidente esté sumido, como decía

Heidegger en el olvido del ser, no menor, ni menos grave, es

 su desprecio del no-ser. Incapacitado para comprender el valor del silenc;io,de la renuncia, de la ausencia, de la carencia y del no-hacer, el ciudadano-consumidor ignora

que la dignidad humana no viene determinada por lo que se llega a poseer,sinopor aquello de que se es capaz de prescindir, por las necesidades que logra suprimir, por

las cosas superfluas y triviales que sabe apartar.

Víctima de sus prejuicios progresistas, no puede comprender que la pobreza asumida voluntariamente, la humildad o la

la templanza no son actitudes Penitenciales de masoquistas para llegar a algún imaginario cielo sino, antes que nada, simples requisitos para acceder a la condición humana; el hombre industrial enferma de pensar en la pobreza física y económica, no puede imaginar una vida renunciando a disfrutarlo todo , a tocarlo todo , a Poseerlo todo. Por eso no sabe sufrir y la muerte le da máspánico (por la pérdida de todo, aparte de la vida desnuda) que en otros tiempos y lugares. No es tanto el miedo a la desaparición física por la increencia religiosa, sino el pánico a la pérdida de lo acumulado.Si se tiene poco acumulado, el sufrimiento es menor, como muy bien aprendió el moribundo Iván en la novela de Tolstoi (“la Muerte de Iván Ilich”).

Pero pedir menos para ser más felices es en nuestros días

un desvarío, pues «más» parece la palabra clave de nuestra

cultura, el remedio de todos los males, la solución para

todos los problemas; cualquiera que sea la dificultad

planteada, todo se arregla con más medios, más técnica,

más ciencia, más información, más presupuesto, más

desarrollo: acumulación exterior con la que! el hombre economicista

 trata de ocultarse su privación interior, pero que

a modo de lastre, le hunde cada vez más en su penuria.

La sentencia evangélica que afirmá’la imposibilidad

de servir a dos amos no es una amonestación piadosa, sino mero sentido común: la cantidad se alimenta

de la cualidad, y aquélla crece sólo en la medida en que la otra merma.

Sintéticamente hablando: cuanto más tenemos, menos somos. El desarrollo mata; empobrece materialmente hasta la más mísera indigencia a una mitad de la

 humanidad, y mata espiritualmente de mentecatez’

a la mitad a la que no mata físicamente de hambre. Y al

reemplazar el concepto «nivel de consumo» por el de

«calidad de vida» es un eufemismo mixtificador que sólo engaña a quienes quieren ser engañados.

Dada la situación actual, con un perentorio problema

de superpob1ación y con millones de personas viviendo y

muriendo en la miseria, precisamente por el exceso de riqueza de otros,sería necesaria

una sociedad que hiciese de la austerídad y la

solidaridad sus principios rectores desterrando la idea de lujo. Lo que es de todos no es un lujo ni un privilegio, sino un derecho. El despilfarro debería estar proscrito.

Uno de los errores del izquierdismo, comunismo, marxismo o como se le quiera llamar fue que salvo excepciones, la utópic sociedad sin clases que iba a surgir del derribo del capitalismo iba a basarse en el mito de la abundancia (=riqueza) para todos; una reedición del paraíso islámico vulgar con ríos de leche, vino y miel como quien dice. La idea de una vida sencilla pero digna caló sobre todo en algunos anarquistas (no todos) y en una minoría de socialistas, pero en general se consideró reaccionaria por la tendencia mayoritaria de las izquierdas.

Así les fue. En cuanto la derecha aprendió la lección de las revueltas populares, comenzó a implantar el consumo como vía de acceso a la felicidad. En cuanto el capitalismo superó al sovietismo por goleada en producción de mercancías y de placeres artificiales, sólo quedaba esperar a que la URSS se rindiese por cansancio.

Es urgente proporcionar una vida digna para toda la familia humana sin necesidad

 perpetuar el pillaje y saqueo de la naturaleza. El

“desarrollo» de una parte del mundo se ha construido

sobre la aniquilación,programada del planeta y, a la vez,

sobre la explotación, .el despojamiento, el sufrimiento y la muerte de millones de ’seres humanos. Seguir manteniendo el planteamiento desaurollista como panacea de los problemas sociales es colaborar con la destrucción y la anulación física, mental y espiritual del individuo, de la colectivida y de su entorno. Y pretender disimular los excesos del desarrollismo con epítetos como «sostenibilidad» es sólo un intento más de perpetuar la tiranía de la cantidad, de manera hipócrita y sibilina, tratando de liberarse de la mala conciencia. Coincidiendo con  la ideología dominante, la tesis del desarrollo

sostenible propagada por la ONU y la socialdemocracia supone que los problemas del mundo son técnicos,y las soluciones requeridas, económicas.

Planteamiento característicamente tecnocrático, que olvida un dato

esencial: primero, que los problemas técnicos o

económicos son expresión de problemas genuinamente filosóficos

, segundo, que incluso en el dominio estricto de la economía, el problema no es tanto el subdesarrollo del tercer, mundo, cuánto el hiperdesarrollo del primero.

La cuestión que, en esta parte del mundo, es urgente

Plantearse  no es la de hacer compatible el equilibrio

Natural con el desarrolloy la riqueza, como muchos

piensan, sino con la austeridad, lo que

dicho sea de paso, es  al menos desde un punto de vista

técnico,  bastante más sencillo.

 

Sin que ello implique idealizar cualquier forma  de

primitivismo, puede afirmarse que. una civilizaciónI

verdaderamente superior reduciría al mínimo sus

necesidades materiales y su desarrollo técnico y económico para perpetuarse.

Pero Occidente convierte pomposamente sus limitaciones

en virtudes,sus perversiones en valores culturales  y, no

contento con ello, pretende aplicarlas como criterio de

medición a otras culturas. No  entiende ya que una

civilización que prefiere desplazarse!a pie o a caballo en

lugar de hacerlo en una máquina siniestra a 200 por hora

no es una civilización inferior y

atrasada, sino sencillamente una civilización sin prisas.

En nuestro mundo, la realización del acto cotidiano más

simple arrastra tras de sí mecanismos de dimensión

planetaria que suponen un montaje industrial monstruoso,

la perforació, la esquilmación de  las entrañas de la tierra y el

mantenimientode ciclópeas redes  de producción,

transporte y distribucón, la implicacióh en  el proceso de

millones de personas. A este delirio exorbitado

de acumulación enloquecida de dificultades se le llama

«progreso”  y se considera «primitivo” al ser humano capaz de

resolver su  vida con unos sencillos instrumentos que se fabrica él mismo o se los hace su vecino.
22/06/2006 20:09 Enlace permanente. Tema: Ecocidio-CO2 y contaminación ambiental No hay comentarios. Comentar.

21/06/2006

El deterioro ecológico

La fase de aceleración progresiva en que ha entrado

la destrucción del mundo natural a partir de la revolución

industrial no es el resultado potencialmente evitable de

una metodología parcialmente inconveniente,

defectuosa aplicación o una insuficiente previsión; sino que es

el precio fatal e ineluctable de las metas mismas que ha

fijado nuestra civilización, la consecuencia ineludible de

la posición que el hombre occidental ha decidido adquirir

ante el cosmos. Intuyendo vagamente el peligro inminente

que puede cernirse sobre sus cabezas    algunos gobiernos

pretenden ahora, con más o menos rigor, poner

tímidos límites con la intención de retrasar la hecatombe: protocolo de Kyoto, por ejemplo.

Demasiado tarde, parece. Los derrumbes se encadenan

por sí solos y nos instalamos ya en la monotonía de la

catástrofe: cada desastre hace olvidar al anterior al superarlo

en dimensiones. Ayer fue el petrolero naufragado en Galicia, hoy es la explosión de un tanque con productos químicos en tal país y mañana otro desastre local.

Incluso si  se llegara a renunciar a las

destrucciones  conscientemente programadas, no se

esquivarían las consecuencias de los actos pasados:

-         La acumulación de CO2 en la atmósfera seguiría causando alteraciones climáticas aunque se cortasen rápidamente las aportaciones de combustibles quemados mañana mismo.

-         Los residuos químicos de alta toxicidad perduran décadas en el medio tras su liberación en forma de residuos.

-         Los materiales nucleares procedentes de centrales eléctricas o armas atómicas mantienen un período de peligrosidad que oscila entre varios siglos (en el mejor de los casos) y cientos de miles de años (en el peor).

Como detener el ritmo del progreso económico es una “atrocidad” propia de retardatarios y ácratas terroristas, la derecha económica, que es la que manda más allá de los títeres de la derecha política y la socialdemocracia, intenta gestionar los desastres circunscribiendo el problema a los supuestos accidentes,

lo que liberaría al sistema de culpa, aislando el mal en

anómalos comportamientos de particulares, sea la tripulación borracha de un petrolero, unos excursionistas paelleros o un obrero mal pagado.

Semejantes desastres ya tienen cabeza de turco, son productos del azar o errores humanos (de seres humanos abajo del todo de la cadena de mando, claro)

Las elites del poder económico y sus colegas de la prensa, la política y el complejo tecnológico-científico prefieren ignorar que tales accidentes son sólo tales en cuanto a la lotería macabra de dónde y cuándo ocurrirán, pero que son parte implícita y asumida por los gestores del desastre que dirigen el mundo industrializado. Por ejemplo, la globalización supone el aumento del comercio y de la produccción, lo cual exige el transporte siempre creciente de toda clase de mercancías, incluyendo las peligrosas. A mayor número de camiones, trenes y barcos cargados de explosivos, corrosivos y gases tóxicos, más posibilidad de que salgan premiados los décimos de la lotería macabra.

Esto sucederá mientras esté en pie nuestro sistema de vida. La prevención, por lo demás, es sólo la ocasión para asumir nuevos riesgos, ya

que al tomar precauciones mayores se tiene la falsa sensación de seguridad absoluta, se baja la guardia y de nuevo se prepara el camino a otro desastre. Por ejemplo, un petrolero con doble casco, confiado en su estructura segura, puede atreverse a navegar en medio de un temporal terrible creyendo que está más a salvo que un monocasco, y además puede pedir ayuda en caso de problemas a barcos especializados...Y si se derrama el petróleo por el mar en caso de accidente existen técnicas de extracción, etc.

Entre la déstrucción programada y el «accidente»

inesperado,la llamada crisis ecológica no es, en toda caso,

sino  una manifestación exterior de la crisis

 integral-que viven el hombre y la sociedad occidental (o más bien accidental, dicho con ironía).

En este contexto de gestión del desastre, el ecologismo surgió hace unas décadas en occidente con pretensiones más o menos menos elevadas; no obstante,

desde el comienzo estuvo marcado

por la impronta de la visión reductoramente «naturalista»

de la naturaleza y con las supersticiones del científicismo. El ecologismo ha girado desde entonces en torno a los extremos del bucolismo naif, el cientificismo plasta, el panteísmo light y el coqueteo con la extrema izquierda (por aquello del sex appeal apocalíptico), sin renunciar claramente al reformismo político.

 La ley de la gravedad se encargó del resto y el

movimiento ecologista ha sido engullido en poco tiempo

 por la capacidad asimiladora del sistema social. Las multinacionales verdes con Greenpeace a la cabeza nos venden la moto de una transición pacífica al futuro verde; los partidos verdes se venden al mejor postor, siempre alardeando de progresismo verdeado, claro. Las asociaciones locales se lanzan al activismo con simulacros de estrategia ideológica detrás; y de la resaca post 68 surge la ecología profunda con su ala “moderada” (neoluditas) y “radical” (los zerzanitas) –ambos con idéntica nostalgia del edénico salvaje rousseauniano. No podría faltar el científico Lovelock, con su Gaia querida y su ardiente defensa de la energía nuclear para salvarnos del CO2.

Pero centrémonos en la corriente mayoritaria del ecologismo, la más moderada.

Gustosamente enredado en la trampa burocrática de las estructuras administrativas, gestionando espacios naturales con subvenciones públicas o privadas,

con un discurso acomodaticio y claudicante, carente de todo planteamiento global,

 vendido por necesidades de imagen al pragmatismo de lo

inmediato y respetuoso siempre con los fundamentos intocables del sistema, el ecologismo para-institucional se encierra en los

límites del reformismo intrascendente (emulando así en mucho menos tiempo la trayectoria de los viejos sindicatos obreros), . incapaz de

superar las coordenadas científicas tabú, reduce la Naturaleza

al hábitat biológico en el que el hombre desarrolla sus

procesos vitales. Pero aspirar a la mera integración

 funcional en un orden estrictamente natural es tanto como

ignorar lo que diferencia al ser. humano y al animal en

cuanto a origen, vocación y destino, actitud avalada por

la visión cientifista de la conciencia, convertida en

epifenómeno supuestamente derivado de un conjunto de

reacciones químicas: algo así como pretender reducir una

catedral gótica a un problema de mineralogía. El ecologista parainstitucional se queda tan fresco cuando se refiere a la superpoblación humana como un problema de exceso de biomasa por parte de una especie de primate, que deber corregirse por medio del estado, obviando la necesidad de incluir la responsabilidad humana particular y el autocontrol de la natalidad en semejante visión tecnocrática del problema demográfico.

La impugnación radical del sistema, la demanda de

nuevos valores, la vuelta a la tierra, la búsqueda de la

liberación del individuo, la proyección hacia nuevos

modos de vida, aspiraciones en las que, con toda su ambigüedad,

no dejaba de latir un cierto impulso ascendente hace 20-30 años,

han desembocado finalmente en un cívico reformismo

higienista-sanitario que empieza a parecerse demasiado a las iniciativas burguesas del siglo XIX acerca del “problema obrero”, cuando no aparece en fructífera comercialización

 del naturismo y la salud. Lean si no los anuncios que aparecen en las revistas ecológicas y de agricultura natural...

El hombre nuevo que algunos pretendían ver en el protoecologista

hace unas décadas parece haberse extinguido,

quizá en los botes de, pintura con que los ecologistas acomodados

pretenden teñir de verde el turismo, la moda,

la empresa, el progreso y en suma, la modernidad, o la posmodernidad.

Nada de cambiar las formas de vida.Triste destino el de un movimiento que

nació pregonando su voluntad de construir un mundo

nuevo y acaba reparando a toda prisa1as grietas del mamparo tratando

de impedir que se hunda el viejo barco del industrialismo. Entre reparación y reparación, eso sí, el mecánico de la nave progresista se zampará su bocadillo vegetariano y su tofu.

Lo peor, con todo, parece todavía por llegar.

Después de haberse convertido en un tentáculo más de la socialdemocracia bostezante, el ecologismo pasa a adoptar la mentalidad economicista de la derecha liberal. ¿O es más bien la derecha la que se verdea?

Del enlace entre la moda ecologista con la mentalidad cientifista y las

exigencias de la mercadotecnia nace un engendro neoliberal-ecologista .«Gestión eficaz de los recursos naturales para un desarrollo sostenible»: éste es el lema

mayoritariamente aceptado ahora por las multinacionales

del ecologismo, fórmula versátil y resonante que concentra

a la perfección en sus cuato conceptos básicos del dogma de la derecha liberal: gestión,

eficacia, recursos y desarrollo:

.Si actualmente se piensa que la naturaleza debe ser

 conservada, lo es sólo como parte indispensable del proceso productivo.

. Lo que para todas las culturas fue templo, la mentalidad moderna lo

convierte en almacén.

Alcanzando en su decadencia extremos de esperpento,

algunos ecologistas-probablemente los mismos que

inventaron el azote del «turismo verde» -a los que dios confunda-

-han certificado que todo puede tasarse con el criterio de la cantidad económica

,asignando precios «ecológicos”

a  parajes o comarcas: Claudicación definitiva ante el altar

de la diosa Productividad, y final del viaje ideológico de la extrema izquierda a la derecha, el llamado «desarrollo sostenib1e”  es la rendición incondicional de quienes iban a quemar los palacios de invierno de las multinacionales y

han terminado plantando flores en

los jardines del Nuevo Orden Mundial.El reciclado y las fuentes alternativas

de energía, emblemas de la actividad ecologista reflejada en los medios; son un fiel  reflejo de su verdadera dimensión.

Nada más irritante que esos

cánticos a la eficacia «alternativa» con que algunos ecologistas

tratan de competir en productividad, es decir, en majadería

y desatino, con los defensores liberal-conservadores del sistema.

Que amor y sensibilidad hacia la naturaleza equivale

a ecologismo es uno de los últimos mensajes subliminales

que el totalitarismo blando ha logrado imprimir en el

subconsciente de los ciudadanos, que lo dan ya tan por

supuesto como que verdadero equivale a científico o que

libertad es igual a democracia representativa. Independientemente de

que ciertos sectores minoritarios entre los ecologistas

hayan podido ahondar sus planteamientos y reorientar de

manera más radical y decisiva su actitud, liberar a la

naturaleza no sólo del sistema político-económico imperante

sino también de la mentalidad ecologista parece,

en este momento, la tarea urgente y necesaria de quienes

ven en ella algo distinto a un «medio ambiente» y la

perciben como algo más que como el hábitat o despensa

de unos primates evolucionados. Sea cual sea la apariencia

con que se revista, toda pretensión de defender la

naturaleza que no cuestione, con rigor incendiario si es

preciso, el progreso, la industrialización, el desarrollo, la

tecnología -en suma, las bases mismas sobre las que se

asienta la sociedad occidental contemporánea y que

ninguna fuerza política se atreve a cuestionar-, no puede

ser ya más que fariseísmo o banalidad.

En definitiva, la crisis ecológica sólo se irá resolviendo

en la medida en que los seres humanos se hagan capaces de asumir la búsqueda de autonomía personal y comunitaria frente a cualquier proyecto totalitario, sea tecnómano o ecologista, yendo más allá del economicismo y planteando alternativas también en el plano filosófico.

20/06/2006

Influencia antropogénica sobre el clima

Se llama influencia antropogénica a aquellos efectos producidos por las actividades humanas. Existe un cierto debate en torno a la posibilidad actual de que el hombre esté influyendo más o menos en el clima de la Tierra y también lo hay sobre las influencias que pudo causar en el pasado. Incluso en épocas preindustriales a través, sobre todo, de la deforestación y la reconversión de tierras para sus actividades agrarias y ganaderas. De lo que casi hay consenso absoluto es de que, actualmente, se está influyendo de alguna manera. Resulta difícil pensar que todas nuestras emisiones de gases, aun siendo éstas de efectos contradictorios en muchos casos, y toda la destrucción de los medios naturales llevada a cabo de forma cada vez más acelerada no deba afectar de alguna forma al clima. La pregunta que se plantea en realidad no es si afecta sino cuánto y cómo. Porque la variación natural del clima no ha dejado de actuar porque esté la humanidad medrando en el mundo. El problema es hasta qué punto la contribución del hombre ha podido y puede cambiar el curso natural del clima y la forma en que lo hace actualmente y lo ha hecho en el pasado.
 
En primer lugar se explicará la más vieja de las formas que ha tenido el hombre de cambiar su entorno. Convertir bosques en campos. Luego se presenta la que surge con la revolución industrial y, finalmente, el más aterrador de los mecanismos, el de la guerra nuclear.
 
Factores:
 
1 Deforestación
2 Emisiones humanas
2.1 Evolución en las emisiones de C02
3 Detonaciones nucleares atmosféricas
3.1 La teoría del invierno nuclear
3.2 El enfriamiento de las décadas de 1960 y de 1970
 
 
 
 
Deforestación
 
 
 
Emisiones humanas
 
 
 
 
Según algunos científicos las emisiones humanas se remontan desde las eras preindustriales con la quema de bosques (CO2) y el incremento de la ganadería (CH4). Las emisiones preindustriales son fuente de debate científico y no está clara su contribución real al cambio climático de esas épocas. Lo que sí parece claro es que fuera cual fuera su influencia esta sería infinitamente menor que el efecto de las emisiones actuales. Estas se dividen en dos grupos. Gases invernadero y aerosoles. Ambos actúan de formas contradictorias. Los gases invernadero contribuyen al calentamiento global por efecto invernadero mientras que los aerosoles al oscurecimiento global al incrementar el albedo de la Tierra. Las partículas que componen la polución atmosférica son también aerosoles otros se ubican en capas más altas contribuyendo a la destrucción de la capa de ozono y los que se sitúan a altitudes estratosféricas contribuyen principalmente al albedo.
 
 
Evolución en las emisiones de C02
 
El principal gas de invernadero emitido por el hombre es con diferencia el dióxido de carbono y sus gráficos de emisión nos pueden indicar muy bien el comportamiento del hombre en el consumo de la energía fósil y de su desarrollo industrial.
 
La revolución industrial supone el punto de partida en las emisiones de gases de invernado de forma masiva. Aunque esta no se generalizará a todos los continentes hasta bien entrado el siglo XX. Los dos gráficos adjuntos permiten hacerse una idea bastante buena de la evolución que ha seguido el hombre desde el descubrimiento de los combustibles fósiles. La industrialización de la Europa del siglo XIX está íntimamente ligada con el descubrimiento y explotación del carbón. Tal y como puede verse en la gráfica de emisiones por regiones es en la europa occidental donde empiezan las emisiones. Y estas proceden en casi un 100% de la quema de carbón.
 
Los EEUU se unen al club industrial a finales del XIX pero irán siempre a la zaga de Europa en consumo hasta principios del siglo XX momento en el cual ocurrirán dos hechos que cambiarán las tornas. Si bien el petróleo se descubre en 1849 su utilización generalizada empieza con el siglo XX que es cuando se descubren en gran número los primeros campos petrolíferos de importancia. Los EEUU encuentran importantes yacimientos en Tejas, California y Oklahoma, Canadá también encuentra sus reservas. Por el contrario Europa para utilizar el crudo debe importarlo desde los propios EEUU o desde los recientes yacimientos de Persia y Oriente Medio. Mientras Norteamérica es exportadora de crudo Europa es importadora. Esta posición de debilidad se ve acrecentada al estallar la Primera Guerra Mundial. En las gráficas de emisiones se puede observar como los EEUU alcanzan rápidamente a Europa durante las primeras dos décadas del siglo veinte. Europa por su parte sufre un bajón en el consumo al finalizar la guerra debido al hundimiento de las potencias perdedoras, Alemania y el Imperio Austrohúngaro. Pero Alemania sobre todo pronto levanta cabeza y la recuperación industrial de la Europa de entreguerras hace que pronto el consumo vuelva a seguir en ascenso. Y esto es así hasta el crack del 29 momento en el cual las se hunden las economías de los países industrializados. Los efectos se dejan sentir en gran medida en EEUU donde el consumo se desploma y a pesar de que en Europa ocurre otro tanto la caída es menor lo que permite que el viejo continente alcance al nuevo. Durante esos años turbulentos el bloque del este, con el descubrimiento y explotación de sus propios pozos, empieza un lento ascenso que no se ve truncado por el crack, entra pues en la partida un tercer jugador cuyo miembro principal será la URSS. Su economía planificada le permitirá ser relativamente inmune a los vaivenes bursátiles y proseguir su crecimiento a expensas de sus abundantes recursos minerales y fósiles.
 
En las gráficas se aprecia que tanto Europa occidental como los EEUU remontan al poco tiempo el bajón producido por la crísis. Pero ahora los EEUU tienen tan solo una ligera ventaja en consumo y emisiones sobre la vieja Europa. Esto es así hasta la Segunda Guerra Mundial. En ese momento si bien el carbón sigue siendo la principal fuente de energía el petróleo ya ha cobrado suma importancia estratégica e industrial. La guerra hace resentir el consumo en Europa y en la URSS mientras que en EEUU alejados de las penurias de la guerra este se dispara y la economía se propulsa de nuevo para pasar a ser indiscutiblemente la nación líder en emisiones de CO2. Posición que nunca perderá. Con la derrota de la Alemania Nazi, Europa entra en crisis y sufre un bajón que es rápidamente remontado gracias a la ayuda estadounidense en gran parte (Véase: Plan Marshall). Esto hace que, indirectamente, el consumo en EEUU también se resienta sobretodo por el paso de una economía de guerra a otra de paz.
 
La segunda mitad del siglo XX supone la generalización mundial de la economía del petróleo. El consumo de carbón experimenta un crecimiento normal mientras que se dispara el consumo de petróleo. El responsable de la mayor parte de crecimiento económico durante esas décadas es la libre disponibilidad abundante de petróleo. Entre los nuevos países consumidores destacan China y la India quienes a pesar de su bajo consumo per cápita debido a que tienen un gran peso demográfico hacen que su consumo en términos absolutos sea comparable sino superior al de cualquier país occidental. Este rápido crecimiento se ve fuertemente truncado por la crisis del petróleo de 1973. La sufren especialmente Europa y EEUU, EEUU porque desde hace pocos años ha pasado a ser importador neto pues sus reservas han pasado ya el pico de producción (Teoría del pico de Hubbert). Puede apreciarse perfectamente el bajón de consumo en las gráficas. Esto permite a la URSS, apenas afectada por disponer de sus propias reservas, rebasar a Europa y alcanzar en consumo a los EEUU. La crisis es tomada muy en serio por los países europeos quienes tomarán medidas políticas, fuertes impuestos en los hidrocarburos, mayor eficiencia energética, etc. Evitarán así incrementar más su dependencia del oro negro. Como se puede apreciar desde la crisis el consumo, y por consiguiente, las emisiones en Europa se estancan mientras que en EEUU pasada la crisis y dominado el tablero de Oriente Medio vuelven a incrementar sus emisiones de la forma habitual. El año 1992 ocurre la Guerra del Golfo suceso que afecta nuevamente al consumo aunque no de forma tan grave como la crisis anterior. El descenso se aprecia tanto en EEUU como en Europa pero es más marcado en la curba de emisiones de Oriente Medio, los primeros afectados por la escasez. Estas fechas coinciden con otro suceso, el desmoronamiento de la Unión Soviética que se puede apreciar como una caida completa de sus emisiones que ha continuado hasta la actualidad. Los últimos años han sido los del gran crecimiento Chino e Indio especialmente la primera quien ya nos ha rebasado en emisiones. Estos países aun dependen mucho del carbón pero cada vez consumen más petróleo. Las previsiones actuales son que entorno al 2010 se alcanzará el pico de producción de crudo y dado que la demanda de consumo seguirá creciendo ocurrirá por fuerza una crisis de escasez real.
 
 
 
 
 
 
Detonaciones nucleares atmosféricas
 
 
 
Anomalías térmicas durante el siglo XX. Sobre las variaciones anuales se ha ajustado una media móvil de 5 años. Se observa como durante los 60 y 70 se produce no solo un frenazo en el calentamiento sino que de hecho las temperaturas empiezan a descender.
En las décadas de los 60 y 70 se puede ver como coincide la bajada de las temperaturas con el momento de máximo apogeo nuclear. En las décadas siguientes la mayoría de pruebas son subterráneas y por lo tanto no tienen contribución alguna al efecto que se trata.
 
La teoría del invierno nuclear
 
 
Durante la segunda mitad del siglo XX creció la idea de que un intercambio nuclear completo entre ambas potencias (EEUU y la URSS) podría causar no solo la devastación de ambas naciones sino también un cambio climático global hacia una edad más fría, el invierno nuclear. Ello vendría producido por la abundante cantidad de cenizas emitidas por las ciudades calcinadas que detendrían los rayos solares como un manto oscuro. Si bien no se produjo el tan temido holocausto nuclear sí parece ser que hubo ciertos efectos ocultos producidos por el hombre y sus ingenios nucleares.
 
 
El enfriamiento de las décadas de 1960 y de 1970
 
Se sabe que las décadas de los 60 y los 70 fueron excepcionalmente frías y la discusión sobre cual fue la causa está aun en discusión. Si bien se acepta que no habría una sola causa sino que quizá sean varias. Por aquellos años dos científicos rusos, Kondratyiev y Nikolsky plantearon la hipótesis de que las pruebas nucleares atmosféricas estaban afectando de algún modo al clima en la Tierra. Se observó que la bola de fuego de una bomba nuclear era capaz de calentar el aire lo suficiente como para hacer que nitrógeno y oxígeno reaccionasen y formaran óxidos de nitrógeno en la alta atmósfera, más concretamente en la estratosfera. Si bien las primeras bombas atómicas de apenas 20 kton no eran capaces de alcanzar dichas cotas los nuevos artefactos termonucleares surgidos en los años 50 sí podían hacerlo. Se calcula que por cada megatón de energía desarrollada la bola de fuego asciende entre 35 y 40 km y se producen unas 3.000 ton de óxidos de nitrógeno (NOx). Si se tiene en cuenta que la troposfera llega hasta los 10 km de altitud queda claro que cualquier bomba de hidrógeno es capaz de contaminar la estratosfera. La bola de fuego generaba NOx, éste era depositado en las capas altas. Su vida media es de unos cuatro años. Los dos años anteriores a 1963, año en que entró en vigor el tratado de prohibición de pruebas atmosféricas, espaciales y submarinas, se detonó el equivalaente a 340MT lo que suponía un total de millón y medio de ton de NOx suspendidas entre 20 y 50 km de altura. A esa cantidad había que sumar la de las pruebas anteriores que aun perduraba en la atmósfera lo que, en total, suponía que en 1963 había en la estratosfera el equivalente a 980 MT detonados. No parece coincidencia pues que las anomalías negativas de 1963, 1964 y 1965 fueran de las más acusadas de la segunda mitad del siglo. No obstante, ese mismo año, en Bali, tuvo lugar la erupción del monte Agung, pero parece ser que dichos efectos solo podrían explicar la mitad del enfriamiento producido durante esos años. La otra mitad vendría causada por las pruebas nucleares. Básicamente se podría resumir en que durante esas décadas el oscurecimiento global causado por las emisiones de aerosoles y gases reflectantes dominó sobre el calentamiento global causado por las emisiones de gases de invernadero.

 
También hay estudios que han explicado dicho enfriamiento por las variaciones del viento solar si bien tampoco se ha podido probar que sea ésa la causa y, ni siquiera, la contribución principal del enfriamiento de esos años.

19/06/2006

Nuestra vida actual es insostenible

No es posible que el nivel de vida de todo el mundo en La Tierra aumente hasta el actual nivel per capita de los países ricos de consumo de energía, minerales, madera, agua, comida, fósforo, etc… Estos niveles de consumo son la causa directa de muchos de los alarmantes problemas globales de ahora amenazan nuestra supervivencia, especialmente el agotamiento de los recursos, la pobreza del tercer mundo, conflictos armados, la destrucción del medio ambiente, y la menguante calidad de vida.

 

Muchas líneas de discusión conducen a esta conclusión general sobre la magnitud del exceso.

 

Consideremos por ejemplo,

 

--- Si los 9 mil millones de personas que pronto viviremos en La Tierra consumiéramos los recursos al ritmo actual per capita de los países ricos, la producción de recursos anual a nivel mundial tendría que ser ocho veces mayor de la que es ahora. Todos los recursos estimados potencialmente recuperables de combustibles fósiles ( asumiendo dos billones de toneladas de carbón ) se agotarían en unos 18 años.

 

--- “Análisis de footprint” indica que la cantidad de tierra productiva que se necesita para proveer a una persona de Australia de comida, agua, energía y terreno para vivir es de entre 7 y 8 hectáreas ( ha ). El mismo análisis para Estados Unidos se sitúa en 12Ha. Si 8 mil millones de personas tuvieran que vivir como los australianos, se necesitarían aproximadamente 70 mil millones de Ha de tierra productiva. Sin embargo, la cantidad total disponible en todos el planeta es solo de 8 mil millones de Ha.

 

--- Científicos atmosféricos han estimado que si la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera tiene que mantenerse por debajo del doble de los niveles de la era pre-industrial, los niveles de emisiones anuales deben mantenerse en torno a los 9 mil millones de toneladas. ( Enting, 1994 ). Para una población de 9 mil millones esto significa que el límite per capita es de 1 tonelada por año. Actualmente el nivel australiano de emisión per capita solo por quemar combustible es de 16 toneladas (no mucho peor que otros países desarrollados).

El objetivo de poner estos supuestos es hacer manifiestamente obvio que nosotros no estamos un poco por encima de los niveles de sostenibilidad en demanda de recursos e impacto ecológico – estamos mucho más allá de los niveles de sostenibilidad. La forma de vida del mundo rico, sus sistemas y su “calidad de vida” es enormemente insostenible, y nunca podrá ser extendido a toda la población mundial. Tenemos que enfrentarnos a una dramática reducción en nuestros actuales niveles per capita de producción y consumismo.

 

Ahora añádele el absurdo compromiso del crecimiento económico.

 

Vayamos ahora al gran problema. La mayor preocupación no son los presentes niveles de uso de recursos e impacto ecológico. Esta es que los niveles aumentarán para continuar con la obsesión de continuamente incrementar nuestra producción y consumo. El objetivo supremo en todos los países es aumentar las ganancias, “calidad de vida” y el PIB tanto como sea posible, constantemente y sin ninguna noción de un límite.

 

Pocos economistas o políticos estarán satisfechos con un 3% de crecimiento económico. Si asumimos a) un 4% de crecimiento económico anual, b) una población de 9 mil millones, c) toda la población mundial llega hasta la “calidad de vida” que nosotros en el mundo rico tendremos en el 2070 contando con un 4% de crecimiento hasta entonces, el volumen total de la economía mundial debería ser 120 veces mayor del que tenemos ahora. Incluso si asumimos solo un crecimiento del 3% en los países ricos y los del tercer mundo solo subiendo hasta la “calidad de vida” actual de los países ricos, se multiplica por 14.

 

Así que incluso pensando que los niveles actuales de producción y consumismo son enormemente insostenibles, la determinación de tener un incremento continuo en los beneficios de recursos y económicos multiplicará esto varias veces en las próximas décadas. Ahora es imposible hacer que la gente o los gobiernos simplemente piensen sobre esta crítica a los “límites del crecimiento” de nuestra situación. Es también una sociedad enormemente injusta

 

Nosotros en los países ricos no podemos acercarnos a nuestros niveles de “calidad de vida” en ningún lugar si no estuviéramos tomando mucho más de lo que nos corresponde de los recursos del planeta. Nuestro consumo per capita de recursos tales como el petróleo es de unas 17 veces el de la mitad más pobre de la población del planeta. El 20% de la población más rica del planeta está consumiendo alrededor del 75% de los recursos producidos. Mucha gente obtiene tan poco que la malnutrición afecta a 1.200 millones de personas y más de este número tienen agua peligrosamente sucia para beber.

 

Esta grosera injusticia se debe primariamente debido al hecho de que la economía global funciona con los “principios del mercado”. En el mercado, la necesidad es totalmente irrelevante e ignorada; los bienes van principalmente a aquellos que son ricos, porque ellos pueden ofertar el pagar más por ellos. En consecuencia, nosotros en los países ricos obtenemos prácticamente todo el mercado del escaso petróleo y madera, mientras miles de millones de personas que lo necesitan desesperadamente obtienen nada. Incluso más importante, el sistema de mercado explica porque el desarrollo del tercer mundo es tan inapropiado para las necesidades del tercer mundo. Lo que se desarrolla no es lo que se necesita; es siempre lo que dará más beneficio a la gente con capital para invertir. Entonces hay desarrollos en plantaciones para exportación y en factorías de cosméticos, pero no en granjas y compañías en las que la gente pobre pueda producir para si mismos las cosas que ellos necesitan.

 

Estas son las razones por las que muchos ahora reconocen el desarrollo convencional como una forma de pillaje. El tercer mundo ha sido desarrollado hasta un estado en el que sus tierras y su trabajo benefician al rico, no a la gente del tercer mundo. La “calidad de vida” del mundo rico no podría haber llegado tan alto si la economía global fuera justa.

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