posindustrialEl final de una época y el inicio de otra. ¿Está usted preparado?
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Nuke-nuclear. Peligros potenciales del uso pacífico o no de la fisión nuclear 05/01/2009Simulador morbosoGoogle tuneado para simular explosiones nucleares en tus ubicaciones favoritas... http://www.carloslabs.com/node/16 Aconsejo probarlo con "Zaragoza airport" o instalaciones estratégicas de vuestra zona (por sentido común).
Como casi siempre que alguien imagina la suma de todos los miedos, se han olvidado de señalar la pluma de radiactividad residual que dejaría la explosión de cara al viento dominante (y que provocaría la gran mayoría de muertos). 02/12/2008Imaginando lo imposible: simulacro de ataque nuclear en EEUU20/10/2008¿Simulacro nuclear en España? http://www.discapnet.es/Discapnet/Castellano/Actualidad/Nueva_Hemeroteca/detalle?id=192876
Pues ya tendrían que haberlo hecho o prepararlo. ¿Alguien sabe algo?
14/10/2008Una de esas noticias casi inadvertidas en su día![]() Esto ya es pasarse. ¿Chapuza o ruleta rusa? http://www.diariolasamericas.com/news.php?nid=62434 (más bien ruleta USA, para no herir susceptibilidades eslavas) 06/06/2008En la bucólica y verde Eslovenia... http://es.news.search.yahoo.com/search/news?fr=news_sb_hd&source=yahoo&c=yahoo_news&p=Eslovenia&ei=windows-1252
http://news.google.es/news?sourceid=navclient&hl=es&ie=UTF-8&rls=GGLG,GGLG:2006-14,GGLG:es&q=Eslovenia+central+nuclear&um=1&sa=X&oi=news_group&resnum=1&ct=title
Desconocíamos que ese pequeño país tuviese una central nuclear, pero alguna vez había que enterarse. Como buen estado del Este, debe tener unas medidas de seguridad apabullantes, uh uh. Nótese la activación de la alarma a nivel europeo, algo bastante raro.
19/02/2008Dedicado a Taren, Tupo95 y demás fans de Jericho http://www.freewebtown.com/8samurai/secciones/espactu/jericho/jerichospain.htm
Hale, ya os podeis registrar en la web de vuestra serie favortia. 13/12/2007El arsenal nuclear III Alerta: crisis nucleares En la historia reciente, la Humanidad ha estado en más de una ocasión, a punto de asistir a su propia devastación en forma de guerra nuclear abierta entre los Estados Unidos y la desaparecida Unión Soviética. Casi todo el mundo recuerda –y hasta alguna película se encargó de refrescárnoslo hace unos años- la famosa crisis de los misiles, cuando en 1962, y en respuesta a un despliegue de armas atómicas norteamericanas en Turquía que apuntaban a territorio soviético, la URSS desplegó una batería equivalente en territorio cubano. Tras una tensa semana de negociaciones, el peligro pasaba al suscribirse diversos acuerdos que, en resumidas cuentas se constituían en la retirada de los misiles rusos, otro tanto con los norteamericanos, la promesa de no atacar Cuba y la instauración de una línea directa –el teléfono rojo- entre Washington y Moscú. Pero con posterioridad a este episodio tan conocido, se han producido, al menos, otras cuatro situaciones de altísimo riesgo en las que el planeta se ha visto amenazado por una guerra total en ciernes. En las primeras horas de la mañana del 9 de noviembre de 1979, los ordenadores de la Defensa norteamericana ubicados en Monte Cheyene, el comando alternativo Nacional Militar situado en Fort Ritchie (Maryland) y el Comando Nacional Militar del Pentágono dieron el aviso de un ataque atómico masivo de origen soviético. Esto desencadenó la automática puesta en marcha de todo el sistema de represalia nuclear. Se activó la defensa civil, los aviones despegaron de sus bases. Pero los sistemas de radares y la información ofrecida por los satélites no detectaban ningún misil, mientras que los ordenadores registraban no menos de 300. Esta diferencia hizo plantearse a los responsables que podría tratarse de un fallo informático, dado que ya incluso estaba registrando impactos sobre territorio estadounidense que la realidad desmentía. Las represalias se detuvieron. Posteriormente se comprobaba que alguien había introducido una cinta de entrenamiento o que se había olvidado reemplazarla. En esa época, el Departamento de Defensa se estaba planteando computerizar al cien por cien el sistema de alerta nuclear, porque durante unas maniobras en las que se había informado a los militares que se traba de un ataque real, casi la mitad de los misiles de alcance intercontinental no se habían desplegado por los problemas de conciencia y/o psicologicos de los militares encargados de activarlos (la película “Juegos de guerra” se basa lejanamente en eso). Menos de un año después, el 3 de octubre de 1980, los sistemas de detección informática norteamericanos volvieron a “registrar” un ataque con 200 misiles por parte de la Unión Soviética. Por la anterior experiencia se consultaron inmediatamente los datos de los satélites y los radares, comprobando que tal hecho era inexistente. Además, como los datos en los distintos ordenadores no coincidían, no se desplegó ningún sistema de represalia en esta ocasión. La posterior investigación desvelaba la existencia de un chip defectuoso en una de las computadoras centrales. El 26 de septiembre de 1983, menos de un mes después del derribo del Jumbo civil surcoreano en territorio soviético (hecho que a día de hoy todavía resulta confuso) y, por tanto, en una situación de alta tensión internacional, los satélites soviéticos detectaban el lanzamiento de numerosos misiles intercontinentales norteamericanos. El sistema ruso, no informático, enfoca su seguimiento a la línea del horizonte y detecta las trazas térmicas de alta temperatura que sólo pueden producir los misiles. Pero ese día se produjo una extraña conjunción entre la red de satélites con la Tierra y el Sol que se elevó sobre el horizonte en un ángulo coincidente con el área de cobertura de todos los satélites. Esto llevó a que se “detectaran” cinco misiles. Nada llegó a suceder porque el responsable del aparato de represalia, el teniente coronel Stanislav Petrov no puso en marcha las alertas. Según explicó posteriormente, sospechó de un fallo en el sistema porque “nadie empieza una guerra nuclear con cinco misiles”.
El último incidente del que se tiene constancia tuvo lugar el 25 de enero de 1995. Noruega lanzó un cohete suborbital para el estudio de las auroras boreales. Lamentablemente sus dimensiones eran bastante similares a las de un misil de alcance intercontinental. Los satélites rusos detectaron inmediatamente su lanzamiento. Sus ordenadores lo identificaron con un arma nuclear y todo el sistema de prealerta se activó automáticamente. Según se confirmaba que no se producían más lanzamientos, las alertas se suspendieron, pero no así la prealerta, que continuó activa 48 horas más. Esto produjo una cierta tensión entre los gobiernos de Rusia y Noruega, que siempre sostuvo que había notificado con antelación a los rusos este lanzamiento ---------- Fin ---------- 09/12/2007El arsenal nuclear (II) Quién es quién: los señores de la Bomba ESTADOS UNIDOS Es el principal poseedor de armas de destrucción masiva en el mundo y, hasta la fecha, es también la única nación que ha utilizado armamento nuclear en un conflicto bélico. Lo hizo a finales de la Segunda Guerra Mundial contra las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki –dos objetivos civiles-, los días 6 y 8 de agosto de 1945. Se tiene constancia de que también se planteó el uso de este tipo de armamento en dos ocasiones más, contra Corea en 1950, y contra Vietnam en la década de los 70. Se tiene conocimiento de que, en la actualidad, tiene a su disposición 534 misiles balísticos intercontinentales de los modelos Minuteman III y Peacekeeper. Su ejército también reconoce contar con 432 misiles balísticos de lanzamiento submarino de los tipos Trident C4 y D5 cargados en 17 submarinos de la clase Ohio. También dispone de más de 200 bombarderos nucleares de largo alcance, incluidos 16 del tipo B2, los famosos “aviones invisibles”. Tras las reducciones acordadas en sucesivos tratados, las cabezas nucleares desplegadas y operativas en la actualidad, según las diversas fuentes oscilan entre 5.000 y 10.000, aunque su industria ha llegado a producir hasta 70.000. FEDERACIÓN RUSA Conserva una fuerza nuclear muy potente, heredada de la antigua URSS, aunque se desconoce el estado en que se encuentra, debido a las dificultades económicas por las que atraviesa el país. Posee 450 misiles balísticos intercontinentales de los modelos SS-18, SS-19, SS-24, SS-25 y SS-27. Se sabe de la existencia de, al menos dos centenares de misiles balísticos de lanzamiento submarino de los tipos SS-N-18, SS-N-20 y SS-N-23, montados en 17 submarinos de las clases Delta III, Delta IV y Typhoon. También posee un número indeterminado de bombarderos nucleares supersónicos tipo TU-160. Atendiendo a los distintos informes, su fuerza nuclear desplegada y operativa consta de entre 2.000 y 3.500 cabezas nucleares, aunque llegaron a fabricarse 55.000 de estos devastadores ingenios. El actual gobierno está efectuando un considerable esfuerzo por mantener esta fuerza atómica como elemento principal de disuasión y defensa, ya que la precariedad económica no permite potenciar el desarrollo de un ejército convencional tan potente como el que poseía la antigua URSS. FRANCIA El país vecino desmanteló sus instalaciones nucleares terrestres, que estaban desplegadas al norte de Marsella, en la meseta de Albión, y ha concentrado su fuerza atómica en sus submarinos de la denominada Fuerza Estratégica Oceánica. Cuenta con 64 misiles balísticos de lanzamiento submarino de los tipos M4B y M45, desplegados en sus submarinos de las clases L’Inflexible y Triomphant. En breve incorporará otros 16 misiles del tipo M51 en uno de los submarinos Trionphant y está previsto que otros dos sumergibles nuevos incorporen otros 32 misiles de este tipo. También se conoce la existencia de un número indeterminado de misiles con cabeza nuclear aire-superficie de alcance intermedio montados en sus aviones Mirage-2000N y Rafale. Su arsenal total se estima entre 500 y 1.000 cabezas operativas y desplegadas, de las que 384 viajan a bordo de sus submarinos. REINO UNIDO Declara poseer 64 misiles balísticos de lanzamiento submarino del tipo Trident D-5 en cuatro sumergibles de la clase Vanguard. También se estima un número indeterminado de misiles de cabeza nuclear de corto alcance utilizables desde sus aviones Tornado GR 4. Su fuerza completa se estima en 250 cabezas nucleares operativas, aunque se fabricaron más de 1.200. CHINA Aunque el secretismo rodea todo lo relacionado con la fuerza nuclear china, diversos informes hablan de la existencia de, al menos, 24 misiles balísticos intercontinentales del tipo DF-5 y de una extraordinaria potencia. A esto habría que añadir otros 24 misiles balísticos de lanzamiento submarino que equipan sus sumergibles de la clase Xia y un número elevado de cabezas de uso táctico para misiles de corto alcance utilizables desde diversos tipos de aeronaves. También se conocen los trabajos avanzados sobre un nuevo tipo de misil, los tipos DF-31 y DF-41. Los expertos internacionales estiman el arsenal total chino en unas 400 cabezas operativas. ISRAEL Es el único país que posee este tipo de armamento y no lo ha declarado abiertamente a la comunidad internacional y, además, no permite ninguna clase de inspección en sus instalaciones. No es una de las 188 naciones firmantes del Tratado de No proliferación de Armas Nucleares. A finales de la década de los 90, los servicio de inteligencia norteamericanos realizaban una estimación sobre su capacidad de entre 75 y 130 cabezas nucleares, especialmente para su aviación y los misiles desplegados en tierra tipo Jericó-1 y Jericó-2. Algunas fuentes elevan esta cifra a 400 cabezas operativas. Además, tras la adquisición de submarinos clase Dolphin a Alemania, también se estima que poseería, al menos, otros 12 misiles de crucero de alcance intermdio con cabeza nuclear del tipo Popeye Turbo dentro de sus sumergibles desplegados en el Mediterráneo y el Mar Rojo. INDIA Carece de misiles con cabeza nuclear de largo alcance, aunque se sospecha que dentro de su programa espacial propio, se está investigando para conseguirlo –el proyecto “Surya”-. Los expertos realizan un cálculo en torno a las 200 cabezas operativas en sus misiles Prithvi y Agni. Dispone de aviones franceses y rusos (Mirage-200, Mig-27 y Mig-29) a los que podría incorporar con facilidad diversos dispositivos nucleares. PAKISTÁN Es la única nación islámica que cuenta con este tipo de armamento. Su programa nuclear está envuelto en un secreto casi tan riguroso como el israelí, aunque sí se sabe que sus armas se producen a base de uranio enriquecido y no de plutonio, ya que no tiene centrales que puedan generarlo, aunque ahora trata de purificar tritio –otro compuesto que permitiría la generación de energía atómica-. Se estima que dispone de unas 50 cabezas operativas montadas en misiles de alcance intermedio Ghauri-III y algunos en sus aviones A-5 Fantan. COREA DEL NORTE El 24 de abril de 2003 el Gobierno de este país se declaró en posesión de armamento atómico. La declaración fue realizada durante un encuentro bilateral con Estados Unidos en territorio chino. Sin embargo no está probada tal afirmación. Sí se conoce que Corea del Norte tiene diversas minas de uranio en su territorio y que desde hace muchos años tiene un programa de energía nuclear que había sido destinado a fines civiles. Cuenta con misiles de alcance medio de los tipos No Dong y Taepo Dong I, aunque dado que también lleva tiempo con un pequeño programa espacial propio, podría estar en condiciones de fabricar misiles de alcance intercontinental. BIELORRUSIA, KAZAJSTÁN Y UCRANIA Una importante parte del arsenal atómico soviético había quedado en su territorio tras la desintegración de la URSS. Finalmente, y tras la presión internacional, especialmente por parte de la Federación Rusa, Francia y Estados Unidos, todas las cabezas nucleares que habían quedado en territorio de estas repúblicas fueron devueltas a la Federación Rusa bajo supervisión de Naciones Unidas. SUDÁFRICA Se convirtió en el primer país que, tras haber construido armas nucleares, posteriormente renunciaba a su posesión. Se tiene constancia de que fueron fabricados no menos de 10 cabezas atómicas. Las primeras pruebas datan de 1977, en pleno apartheid. Ese pequeño arsenal fue públicamente destruido y las instalaciones en las que se construyeron, desmanteladas y hoy bajo control de la Agencia Internacional de la Energía Atómica. IRÁN Esta república islámica, hoy en el ojo del huracán por esta razón, dispone de uranio altamente enriquecido que podría eventualmente ser utilizado con fines militares. También está desarrollando diversas plantas nucleares, aunque su Gobierno ha mantenido siempre que la finalidad es exclusivamente civil. OTRAS NACIONES Países como Argentina, Argelia, Australia, Brasil, Cuba, Egipto, Iraq, Libia (que abandonó públicamente su programa nuclear en 2003), Rumanía, Sudán, Siria o Taiwán disponen de la tecnología suficiente como para haber puesto en marcha un programa de construcción de este tipo de armamento, pero por diversas razonas han decidido no llevarlo a cabo. Otras naciones con un grado de desarrollo tecnológico aún más avanzado, como Alemania, Canadá, Holanda, Japón o Suecia, podrían disponer de armas termonucleares y misiles de largo alcance si tomaran la decisión de hacerlo, y no les llevaría demasiado tiempo, pero todas ellas son firmantes del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, lo que les veta la investigación y desarrollo de estas actividades con fines militares. ESPAÑA Se sabe que el dictador Franco encargó un estudio sobre la posibilidad de fabricación de este tipo de armamento por parte de nuestro país a comienzos de la década de los 70. Sus asesores argumentaron las inconveniencias y dificultades del proyecto. A ello se sumó la presión de la administración norteamericana, entonces presidida por James Carter, que llevó al abandono definitivo de la idea. 07/12/2007El arsenal nuclear: pasado y presente del peligro atómico militar Tras los numerosos tratados internacionales sobre la cuestión atómica que se han firmado a lo largo de las últimas décadas, se calcula que los arsenales se han reducido hasta las “solamente” 20.000 cabezas nucleares operativas y armadas en el mundo, pero en 1985 se llegaron a contabilizar hasta 65.000. El primero que se firmó fue el Tratado de Prohibición Parcial de Pruebas (1963), por el que quedaban prohibidas las pruebas en la atmósfera, los océanos y el espacio exterior –aunque Francia e India, no firmantes, lo incumplieron en varias ocasiones. El más importante y que atañe a un número mayor de naciones es el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (1968 y prorrogado indefinidamente en 1995). Está suscrito por 188 países, entre los que no está Israel. En su contenido está el eje de la discusión sobre el programa nuclear iraní. En él se establece que los países que no estuvieran en posesión del arma atómica en ese momento, renunciarían voluntariamente a conseguirla, pero con el derecho a desarrollar un programa nuclear con fines civiles. Por su parte, los poseedores de arsenales atómicos se comprometían a no colaborar con ningún Estado para la consecución de este arma y a facilitar ayuda y tecnología para el desarrollo de la investigación nuclear pacífica. El Tratado de Prohibición Completa de Pruebas, suscrito en 1996, no ha entrado en vigor porque no ha sido ratificado por Estados Unidos, China o Rusia, mientras que Pakistán e India ni siquiera lo han firmado. Quizá el que haya arrojado los resultados más esperanzadores fue el Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (1989), que sí supuso la eliminación de toda una categoría de esta clase de armas. Afectó principalmente a las que estaban instaladas en suelo europeo por parte de EEUU y la entonces Unión Soviética. Otros constituyeron un rotundo fracaso, como los de Limitación de Armas Estratégicas (SALT) y los de Reducción de Armas Estratégicas (START I y START II), finalmente boicoteados por la administración Reagan para dar paso al famoso “paraguas nuclear”, conocido como “Guerra de las Galaxias”. Pero el actual Gobierno estadounidense tampoco está dispuesto a dar garantías propias sobre la cuestión nuclear. En un documento secreto que se hizo público a finales de 2002, titulado “Nuclear Posture Review” (Revisión de la Postura Nuclear), establece la “necesidad” de Estados Unidos de disponer de armas nucleares susceptibles de ser utilizadas contra China, Rusia, Iraq, Corea del Norte, Irán, Libia y Siria. En 2004, el Congreso norteamericano aprobó un presupuesto de 6.500 millones de dólares destinado a programas nucleares militares. Esa cifra duplica la que se concedió para idéntica finalidad en 1995. De ellos, 15 millones de dólares tienen como misión financiar la investigación de un nuevo tipo de arma atómica de penetración en el subsuelo, denominado Robust Nuclear Earth Penetrator, que servirá para poder explosionar cargas de hasta cinco kilotones en objetivos subterráneos de otros países –la inteligencia estadounidense tiene señalados 1.400 de esos objetivos estratégicos en todo el mundo-. Todo ello, dentro del programa de desarrollo de las llamadas mininukes, mini bombas nucleares. Según Physicians for Social Responsability, organización internacional integrada por físicos e investigadores, una bomba de un kilotón que haga explosión a 15 metros de profundidad, destruiría todo en un kilómetro a la redonda y mataría directamente a todos los seres vivos de esa zona, y los supervivientes, si los hubiera, quedarían fatalmente irradiados. La investigación sobre este tipo de armas entra en directa colisión con la letra y el espíritu del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares. Pero no sólo desde Washington se hace de este modo. También, el último documento sobre Estrategia Nacional establece una “Doctrina de Derecho Preferente” que permite el uso preventivo de armas atómicas, al estilo de lo anunciado recientemente por Jacques Chirac. Otro factor importante a tener en cuenta lo constituye el arsenal nuclear israelí. Esta nación, que no ha suscrito el Tratado de No Proliferación, jamás ha recibido una inspección exterior internacional, ni tan siquiera por parte de la Agencia Internacional para la Energía Atómica. Aunque nunca se ha reconocido públicamente, desde los años 60 desarrolló su propio programa nuclear militar, con la inestimable colaboración estadounidense y también francesa. Los servicios secretos norteamericanos establecen en unas 200 las cabezas atómicas que engrosan el arsenal israelí, aunque según otras fuentes, podrían llegar a las 400. Además, proporcionando un nuevo elemento de desestabilización en una zona ya sobrada de tensión, el candidato a primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha instado a realizar un raid aéreo -similar al que la aviación israelí llevó a cabo contra una central nuclear iraquí en 1982- contra las instalaciones nucleares iraníes, de modo absolutamente contrario al Derecho Internacional. Mohamed ElBaradei, director de la Agencia Internacional para la Energía Atómica, y galardonado con el último premio nobel de la Paz, declaraba recientemente que el programa nuclear iraní está enfocado a fines pacíficos y civiles, tal y como declaran constantemente los portavoces de la administración de Teherán. La agencia que dirige ElBaradei plasmaba por escrito en 2004, que la decisión del Gobierno iraní de suspender temporalmente “las actividades relacionadas con el enriquecimiento y el reprocesamiento” del uranio era una “medida voluntaria para generar confianza, no una obligación legal”. En todo caso es posible que el avance de las investigaciones persas pueda dotarles de la capacidad tecnológica para fabricar armas nucleares, como también están en condiciones técnicas de hacerlo otros países como Canadá, Australia, Alemania u Holanda, sólo por citar unos pocos que, efectivamente tendrían esa posibilidad si así lo decidieran, aunque, de ese modo, quedarían fuera del Tratado de No Proliferación. Pero para la tensión generada en torno al caso iraní podría haber otras explicaciones. A criterio del especialista mexicano en asuntos internacionales Alfredo Jalife-Rahme, “el problema de Irán es que tiene mucho gas y eso lo convierte en un botín apetecible”. Según este analista, Teherán tiene la intención de “crear una bolsa petrolera para competir con el NYMEX de Nueva York y el IPE de Londres (los dos grandes mercados del crudo mundial). Una bolsa en Irán podría quitarle la tercera parte del mercado a la de Nueva York y al IPE de Londres. Una bolsa iraní podrí atraer transacciones de Rusia, India, China y Japón”. También queda claro en el documento sobre Estrategia Nacional norteamericano que el uso “preventivo” de sus armas nucleares podría tener a Irán como destinatario, entre otras naciones. Para Augusto Zamora, profesor de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad Autónoma de Madrid, “sería aventurero e irresponsable soslayar las legítimas preocupaciones de seguridad que asisten a Irán y Corea del Norte, dos países amenazados y que hacen frontera con otros dos grandes Estados nucleares, Rusia y China, con los que tienen relaciones privilegiadas y estratégicas. Irán es la esperanza energética de China y, con Corea del Norte una limes ante el militarismo rampante de Estados Unidos, ante el que ni Naciones Unidas ni la Unión europea pueden dar garantías fiables”. El profesor Zamora ve en este desarrollo de la capacidad atómica iraní un intento de poder oponer la suficiente disuasión a un eventual ataque norteamericano: “Estados Unidos tiene difícil atacar Corea del Norte, que suma a su poder nuclear la protección de China. Irán, en cambio, está menos seguro y no puede negársele su derecho inalienable a la defensa y conservación. Que la Casa Blanca respete a Irán depende, no de la UE ni de la ONU, sino de la propia capacidad de defensa iraní. Iraq fue agredido por no poseer armas. Cuanto más débil sea militarmente Irán, mayor será la tentación de atacarle. Irán y Estados Unidos lo saben. Lo sabemos todos”.
El arma nuclear, después de los tiempos de la Guerra Fría, vuelve a ser motivo de grave preocupación en todo el mundo. Pese a los esfuerzos por erradicar esta fuerza de destrucción masiva –con los arsenales actuales podría aniquilarse al planeta, varias veces-, ningún tratado internacional ha conseguido que los países que poseen este tipo de armas renuncien a ellas. De hecho, está demostrado que quienes aspiren a jugar un papel destacado en la escena internacional, deben poseerlas. Así, no es casual que las únicas cinco naciones que tienen “plaza en propiedad” y derecho de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, son, precisamente, las cinco principales potencias nucleares del Globo: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido. De ellas, dos (EEUU y Francia) han manifestado que se reservan su derecho a utilizarlas en determinadas circunstancias. La amenaza nuclear vuelve a ser real, pero no sólo por parte de Irán. (continuará) 16/11/2007Acto de desagravio felino![]() No tenemos nada contra los gatitos. http://www.tarjetas.com/gatos/tarjeta-gatos-888-91.html Van aquí unas fotos para desagravio.. http://www.tarjetas.com/gatos/tarjeta-gatos-884-91.html Qué adorables, no todo es hablar del apocalisis...Que no se diga. 14/11/2007Sólo para survivalistas nucleares con estómagos de acero![]() Pepinazos nucleares realistas
Quizás este enlace le interese a Taren. Por pura casualidad hemos encontrado referencias a una olvidada película inglesa de los años 80 que deja EL DIA DESPUES en una chirigota gaditana en comparación. Avisamos que las afotos pueden herir la sensibilidad, y eso que los efectos especiales parecen más cutres que los de JERICHO, no es de risa: http://www.bbc.co.uk/southyorkshire/content/image_galleries/threads_gallery.shtml?5
Más que por el morbo, la película es terrorífica porque tuvo una buena asesoría científica y especula no ya con el día después, sino con años después de una hipotética guerra nuclear. Parece que la echaron hace bastantes años V.O. con sutítulosen TVE (o a lo mejor nos confundimos con otra parecida ojeada 5 minutos al volver de una borrachera adolescente) durante los últimos años 80 o primeros 90).
18/08/2007Vehículo inmune al HEMP![]() ¿En Jericho no lo saben o no lo quieren usar? (Ese fallo del guión es una muestra de que no debe tomarse muy en serio esa serie, tampoco despreciarla eh) 100% inmune al pulso electromagnético en alta atmósfera (HEMP). Aquí están los planos de este vehículo tan resistente: http://es.wikipedia.org/wiki/Imagen:MountainBikePartsEnglishAndSpanish.jpg No lleva sistemas electrónicos que puedan fundirse... Tampoco hay problemas con la gasolina... Pero la (in)cultura del coche se resiste a morir incluso en las ficciones más apocalípticas (que se lo digan también a Mad Max). 03/08/2007A vueltas con Jericho (sigue)![]() Sus detractores podrán tener su cuota de razón: el arranque es patoso, se hace cuesta arriba que unos terroristas puedan volar 40 ciudades en EE.UU. con ombas transportadas en "fragonetas", los actores serán ortopédicos... Pero no deja de llamarnos la aténción que pongan tanta inquina contra una serie, que, comparada con otras yankis, y no digamos con la lamentable producción española, sale bien parada dentro de la mediocridad. ¿No será que les asusta el leit motiv que aparece a lo largo del drama posapocalíptico? La idea de que nuestras comodidades puedan desaparecer algún día, o mejor dicho, progresivamente conforme la gran emergencia se vaya confirmando. Por cierto, que es posible que los guionistas se hayan inspirado en la obra de H.J. Kunstler para los escenarios desoladores (a pesar del buen rollo apto para todos los públicos). Parece que conforme avanzan los capítulos, la cosa va a peor, aunque se muestre por medio de elipsis o tramas/personajes secundarios. Por de pronto, en los episodios de tele 5 de la semana en curso, han aparecido ya las enfermedades oportunistas (la gripe del viejo), el colapso de la sanidad (el hospital de la ciudad evacuada), el mercado negro y/o latrocinio por mafias organizadas y la acción de mercenarios/paramilitares en "bucólicas" poblaciones residenciales. Si eso les parece a algunos un "apocalipsis light"...No aparecerán escenas demasiado fuertes para el público medio, pero el ambiente de sordidez progresiva y "cutrez" del mundo post-desastre causa un cierto malestar, que quizás explique la falta de éxito de la serie en EE.UU., más que su mediocridad artística (series ha habido más penosas que han tenido más audiencia). Esperen a que llegue el invierno (por las referencias del contexto "hallowen", están en noviembre...Sin electricidad y sin materias primas, salvo maíz durillo. Como ya la hemos visto por perabólica, callamos la boca para no chafar el argumento a quienes puedan leernos.
29/07/2007La base real del HEMP![]() (retomando un tema ya tratado) [En respuesta a preguntas vía correo privado acerca de la veracidad de cierto momento en cierta serie de “ciencia ficción”] Pulso electromagnético (EMP)Durante los años de la guerra fría, las dos superpotencias realizaron pruebas con misiles. En una de estas pruebas, allá por los años 60, EE.UU. hizo detonar una bomba nuclear a gran altura sobre el Pacífico, en teoría lejos de cualquier zona habitada. Por desgracia, las alteraciones electromagnéticas en la alta atmósfera llegaron de rebote hasta Hawai, donde hubo un extraño apagón. Fue una versión muy “light” de lo que luego se bautizó como HEMP (High Electromagnetic Pulse). Las superpotencias nucleares tomaron nota del fenómeno y lo estudiaron, para luego ponerlo en el repertorio de jugadas en el terrorífico tablero de una guerra nuclear. (...) el pulso electromagnético no causa ni la destrucción física de viviendas ni daño directo a los seres vivos. En cambio, puede ser devastador para los sistemas telefónicos, de comunicaciones, de cómputo, y en general para cualquier circuito que contenga componentes electrónicos. Los efectos del pulso llegan a miles de kilómetros de distancia de la explosión. cuando sucede a gran altura. Al detonar una bomba nuclear se produce una gran cantidad de rayos gamma emitidos en todas direcciones. Estos rayos se encuentran con las moléculas del aire, les arrancan algunos de sus electrones que son así acelerados, y se produce un pulso de campo electromagnético que se desplaza por el espacio a la velocidad de la luz. Ya que la intensidad inicial de radiación es muy grande, las diferencias de potencial producidas por este fenómeno son inmensas, llegando a alcanzar miles de voltios por metro. Diferencias de potencial de esta magnitud inducen corrientes del orden de miles de amperes en los materiales conductores encontrados por el pulso. Estos pueden ser las líneas de alumbrado, las antenas, los aparatos de radio y TV, las estaciones de transmisión y las computadoras. Como estos equipos por lo general no están protegidos contra corrientes tan altas, seguramente quedarán inservibles una vez pasado el pulso. Otros sistemas que podrían resultar dañados por el pulso electromagnético son los de control militar, que quedarían así incapacitados para responder al ataque. Se estima que una sola bomba de un megatón detonada a gran altura (unos 500 km) sobre el centro de los Estados Unidos o la URSS, podría destruir gran parte del sistema de telecomunicaciones, la red de distribución de energía eléctrica, y dañar seriamente el equipo de radares, aviones y misiles militares. Una posible protección contra los efectos del pulso consistiría en encerrar todos los circuitos en "jaulas" metálicas con excelentes conexiones a tierra. Sin embargo, esto no se puede hacer con todas las líneas de teléfono ni las de energía eléctrica debido al altísimo costo de la operación. Las medidas de seguridad contra los efectos del pulso electromagnético, que son hoy en día parte fundamental de cualquier estrategia basada en la capacidad de respuesta ante un ataque nuclear, se limitan al blindaje del sistema de comunicación militar. Y eso no se consigue forrando la batería del coche o el transformador eléctrico con papel aluminio o placas de acero, sino con una metódica y cara instalación, diseñada y fabricada por expertos. El (H)EMP no es un mero apagón, sino la virtual destrucción de infraestructuras eléctricas a lo largo de un país entero. Las repercusiones son más que evidentes: ruina económica, caos logístico, dificultad en la reconstrucción posterior... Posdata para los frikis de turno: En el primer capítulo de “Jerico” no hay HEMP, pero tiene una explicación lógica; porque se supone que las explosiones son a baja altura o a ras de suelo, teniendo efectos electromagnéticos (EMP) en la zona aledaña a la explosón (superpuestos a los efectos téricos y mecánicos de la detonación). En el capítulo de la “respuesta federal”, se ven los misiles dirigiéndose hacia ¿Irán?¿China? –donde sea, y luego se va la luz. Como los efectos especiales son patéticos (quizás por no gastarse o por echarle intriga), hemos de deducir que se ha interceptado un misil a la altura adecuada de la alta atmósfera, o que la potencia enemiga de EE.UU. ha contraatacado, dejando al tío Sam de vuelta al salvaje oeste. Lo que resulta increíble es que los iranies dispongan de semejante tecnología para lograr ese efecto, es increíle salvo que uno se crea la propaganda neocon. Los chinos o los rusos serían capaces, en teoría.
27/07/2007A vueltas con Jericho (sigue)![]() Lo peor y lo mejor de los últimos capítulos (lo siento por los barceloneses que no los pudieron ver por el apagón, valga la ironía del destino). LO PEOR: -Un efecto extraño de las guerras nucleares posmodernas es que no exterminan a los caballos situados en establos de madera porosa, pero sí hacen desaparecer misteriosamente las bicicletas (que obviamente, son resistentes al HEMP). -Los habitantes de ese pueblo made in USA creen que el alcohol protege de la radiación. ¡Están todo el día en el bar! -Tanto follón por los pesticidas contra la "cuquera" del maíz se lo podrían haber ahorrado si hubiesen tomado clases de agricultura ecológica "el día antes". LO MEJOR -La pandilla de borrachos que forman el pueblo se juntan en el bar (qué raro) a esperar la respuesta del gobierno. De repente, se oye un estruendo, salen a la calle acongojaditos y ven que tal respuesta consiste en lanzamientos de misiles hacia algún enemigo que no se nombra directamente. Como colofón, una explosión nuclear a gran altura les deja sin electricidad (HEMP). -Impagable, dos semanas después del HEMP de la noche de los misiles, los chavales juegan al beísbol con teléfonos móviles averiados y/o descargados. Sin electricidad y antenas son lo que son, artefactos inútiles. -El tiro al blanco con un CD de Vanilla Ice como diana (survivalismo estilo afroamericano?) 23/07/20077 reactores menos se dejan notar en el moderno Japón...18/07/2007A vueltas con "Jericho"![]() A juzgar por la proliferación de mensajitos que hemos recibido en nuestros emails privados, esa serie que en principio era una americanada de m... y un ejemplo más de comecocos paranoico de Mr. Bush va empezando a tener su club de fans entre gente friki y no tan friki. Quizás el personal (una minoría) empiece a pensar que nuestro "catastrofismo" no es tan absurdo y que se avecinan "hondonadas de ostias", aunque desde luego, no tienen por qué ser reediciones del ya añejo pánico nuclear, ni mucho menos. Hay personas preguntando si sabemos el final (¿?) y si las explosiones fueron de bombas H, A, o de neutrones...Ejem, nos han tomado por Edward Teller o algo así. Otros piden consejos ante ataques nucleares (nos remitimos a la sección correspondiente del blog sobre la nuclear civil/militar), y hay quien sale por la tangente de si los iraníes o a saber qué conspiaciones tremebundas. Prudentemente, nos limitamos a repetir lo que sabemos: que solo es una serie bastante fantasiosa en el tema técnico, pero bastante realista en el enfoque sociológico de las consecuencias de un desastre de gran magnitud, aunque no mundial. Esto es una espada de dole filo. Por un lado, webs como esta, "ni nuclear ni otras", "crisis energética", etc, pueden empezar a salir de su gueto de frikismo, en cuanto estos temas de supervivencia a desastres a gran escala empiecen a ser comentados sin tabúes (todavía es pronto para saberlo). Por otro lado, pueden generarse "supersticiones survivalistas" de un mal rollo que pa qué... Por ejemplo, que 4 días después del apocalipsis nuclear (aun a esala limitada) el personal esté de merienda cena en lugar de echando la papilla por la enfermedad radiactiva, es un poco de cachondeo. Eso entre otros detalles chuscos de la serie en el aspecto técnico. Como ya hemos dicho, Jericho no es lo que se dice un manual de supervivencia a la 3ª G.M. (por lo demás, la serie da a entender que no ha sido guerra mundial, porque en la tele los chinos están tán pimpantes dando las noticias). En el lado positivo, nos olemos que conforme los episodios vayan pasando (nos dice un pajarito que los ha visto ya por la parábólica) el tema nuclear-patatero-cutre va pasando a segundo plano, con lo cual mejora ENHO el asunto. Dado que los efectos de un desastre nuclear aun a pequeña escala, concuerdan en parte con los problemas que pueden surgir probablemente durante una crisis energética y/o medioambiental de "la gran emergencia": falta de alimentos frescos, caos social, disputas asurdas por el poder, y por supuesto escasez de combustibles. De esto habrá bastante. Otra cosa positiva es que no hay superhéroes arreglándolo todo, sino pringadillos que hacen apaños como pueden-lo cual para ser una americanada, mola mazo. A nosotros, la verdad, nos habría gustado más que hubiesen hecho una telecomedia de humor negro acerca de nuestro amigo el "superviviente urbano" que va en bici a traajar durante el año I de la "gran emergencia", pero qué le vamos a hacer, los guionistas de allá no se atreven todavía. Todo llegará.
17/07/2007(In) Seguridad nuclear: Japón, Irán...![]() http://es.noticias.yahoo.com/ep/20070716/twl-japn-registrada-una-fuga-de-agua-rad-f40fede.html http://www.univision.com/contentroot/wirefeeds/50noticias/7160292.html Como todo el mundo debería saber, las centrales nucleares modernas están preparadas para cualquier contingencia natural o humana: terremotos, aviones que se estrellan contra sus cúpulas indestructibles, incendios, etc. Y más en Japón, paradigma de tecnología perfeccionada hasta el límite. (Imaginen si sucede lo mismo en Irán, donde por cierto hay muchos terremotos también). Por supuesto, las fugas son "inocuas", o cuanto menos peccata inuta compaadas con los restos de las prueas nucleares de hace unas décadas o el uso de uanio empobrecido en las guerras actuales... 10/07/2007Jericho aterrizó en España![]() http://www.heraldo.es/heraldo.html?noticia=203466Para quien no recuede de qué iba en su versión original...http://es.wikipedia.org/wiki/Jericho http://www.seriesadictos.com/2007/07/05/jericho-llega-a-telecinco/ En su día ya comentamos que no era para tanto desde el punto de vista survivalista, apocaliptico o como se le quiera llamar. Más que nada , no presenta una coyuntura sociopolítica verosímil como para que suceda lo que sucede al principio de la serie... 26/06/2007¿Radiactividad en Huelva? Cuanto menos, polución rampante.![]() Por si no fuera poca la contaminación de los alrededores de la capital onubense, se dice que hay radiactividad, y no es un bulo, no.
13/11/2006El convoy radiactivo francoalemán Como todos los años...
http://www.euronews.net/create_html.php?page=detail_info&article=390459&lng=5 Los contenedores Castor están muy blindados, pero no lo suficiente como para impedir que una permanencia de más de unas horas a su lado sea perniciosa (los policías se tienen que relevar constantemente cuando lo custodian estrechamente. Nos barruntamos que ese blindaje tampoco haría mucho contra un misil portátil –pero vamos, en la dulce Europa siempre reinará la paz y los terroristas islámicos son suicidas con un bajo C.I., como todo el mundo debería saber... 09/10/2006El club nuclear tiene un nuevo socio...![]() ...aunque los miembros más antiguos no lo quieren ver ni en pintura.
http://es.news.yahoo.com/09102006/44-89/corea-norte-dice-realizo-prueba-nuclear-subterranea.html http://sp.rian.ru/onlinenews/20061009/54634164.html http://www.laopinion.com/primerapagina/?rkey=00061008214241114056 25/09/2006CÓMO ACTUAR EN EL MEDIO RURAL ANTE UNA EXPLOSIÓN NUCLEAR![]() TRAS LAS PRIMERAS 48 HORAS. Durante las pocas horas que podamos salir al exterior tras las primeras 48, se deberá prestar atención a los animales, ver si disponen de agua limpia y grano, poniéndoles fuera de su alcance lo que no esté limpio. Si no se dispone del suficiente grano sin contaminar se les puede añadir nitrógeno para paliar sus efectos. Al salir al exterior se deben usar siempre las mismas prendas dejándolas en el exterior al entrar en el refugio en un lugar cercano a la puerta y a cubierto; se han de llevar guantes (mejor si son de goma), gorra y mascarilla (especialmente si se ha de trabajar la tierra o remover polvo). Si se dispone, han de usarse también gafas y tapones en los oídos. Aun así, al entrar en el refugio se han de lavar con especial intensidad las manos (bajo las uñas y entre los dedos), orejas y cara. Para los campos la mejor manera de reducir los efectos de la lluvia radiactiva es eliminar los cultivos diez días después de la explosión y plantar otros de rápido crecimiento, ya sea para pasto o como cultivo. De parecida manera para las ovejas es recomendable esquilarlas y tirar la lana, se depilarán y lavarán los animales que sea posible para eliminar las partículas radiactivas. Si los animales (y personas) han sido irradiados, a los pocos días o semanas presentarán diarreas, irritabilidad, pérdida de apetito y apatía, pudiendo quedar estériles para más o menos tiempo según su grado de exposición. Si es así los órganos internos estarán contaminados y algunos elementos radiactivos (como el estroncio) se habrán introducido en los huesos, donde permanecerán durante toda la vida mermando las defensas del organismo y haciéndole presa fácil para las enfermedades. Por eso, si se han de consumir animales habrán de evitarse tanto los huesos como sus órganos. La única solución para eliminar la radiactividad es el tiempo y los cuidados, además de no seguir expuesto a productos radioactivos. La lluvia no es una limpieza eficaz para los campos, ya que recoge toda las partículas de la atmósfera y las deposita en la tierra y sobre las hojas y frutas. Sin embargo, si se dispone de agua en abundancia es recomendable regar los techos y paredes de las construcciones para lavarlas del polvo radiactivo. Estos consejos están supeditados a los que vayan siendo sancionados por la práctica y por las necesidades del entorno (comarca o país) que irán dictando lo que se ha de cultivar o hacer con los alimentos contaminados. En cualquier, caso estos consejos serán siempre útiles en caso de urgencia y si los estamentos convencionales pierden capacidad. (Fin) 24/09/2006CÓMO ACTUAR EN EL MEDIO RURAL ANTE UNA EXPLOSIÓN NUCLEAR![]() LOS ALIMENTOS Si durante el encierro en el refugio se hace imprescindible consumir leche se tomará la de los animales que se hallen a cubierto y que consuman comida y agua sin contaminar, evitando de nuevo hacerlo hasta pasadas 48 h. Otro tanto para los huevos, aunque estos contienen menos radiación que la leche. Si se recogen patatas u otros alimentos que hayan permanecido semiprotegidos en el exterior (zanahorias, raices...) se hará necesario lavarlos con agua limpia, pelarlos y cocerlos o hervirlos para poder consumirlos. Los vegetales son los alimentos que más habrá que evitar recolectar por acumular más cantidad de radiación, si se hace imprescindible se eligirán los que tienen una parte carnosa, eliminando las hojas y lavando o hirviendo el resto. Las semilllas de los alimentos podrán consumirse eliminando las vainas que las protegen. El orden para consumir alimentos de los que no se tenga certeza de su estado será: huevos, raices (patatas, zanahorias...), semillas protegidas (habas, nueces...) y verduras, siendo necesario lavarlos bien antes de consumir. Los tratamientos que se le hacen a la leche (pasteurizado...) no eliminan su radioactividad, y tampoco lo hacen en el resto de alimentos los insecticidas o herbicidas. Si se tienen dudas sobre la seguridad de los alimentos lo mejor es guardarlos hasta que puedan ser comprobados por instrumentos especializados; para almacenarlos pueden convertirse en sus derivados (queso, embutidos...).22/09/2006CÓMO ACTUAR EN EL MEDIO RURAL ANTE UNA EXPLOSIÓN NUCLEAR![]() TRAS LAS EXPLOSIÓN... En el refugio habrá de estar bien surtido de comida y agua para tres semanas, ya que si se trata de una guerra global todos los alimentos y agua que se obtengan desde ese momento estarán contaminados en mayor o menor medida. Por eso, los alimentos almacenados de antemano serán muy valiosos, más cuanto mejor se hallen protegidos del exterior, ya sea en silos o almacenes que pueden protegerse de la radiación cubriendo sus paredes con tierra o con cualquier otro material a mano (tubos, estiercol, productos que no puedan guardarse...). Los animales también han de conservarse a cubierto, protegidos por mantas a ser posible, evitando consumir sus productos (leche) en las primeras 48 h., si fuera imprescindible sacarlos se les protegerá cubriéndolos con mantas o prendas y manteniéndolos a cubierto siempre que se pueda (bajo un árbol). Con los vehículos y herramientas se tendrá iguales precauciones, teniendo en cuenta que lo principal será asegurarse la comida más que el transporte. El agua que se consuma ha de ser de la almacenada antes de la explosión, evitando que se mezcle o consuma la de lluvia. Si no se dispusiera de agua limpia se hervirá.21/09/2006CÓMO ACTUAR EN EL MEDIO RURAL ANTE UNA EXPLOSIÓN NUCLEAR![]() Los efectos sobre el medio rural, tanto de una explosión nuclear cercana como de lluvia radioactiva, no son conocidos por completo, no sólo por no ser ni habituales ni fáciles de experimentar, sino también por la gran cantidad de variables bajo las que se halla influido, tanto de caracter medioambiental como humano y circunstancial. La primera diferencia importante es la que existiría entre los efectos de una explosión nuclear o accidente nuclear lejano que influye de manera leve sobre el medio rural y una explosión cercana o de guerra atómica con efectos globales severos. En ambos casos el mayor peligro lo constituye la lluvia radioactiva y la precipitación de materiales contaminados sobre la superficie de campos, edificios, ríos, personas y animales. Estos materiales son producto directo de la explosión nuclear en cantidad proporcional a su próximidad a la tierra en el momento de la detonación. Todos los materiales engullidos por la bola de fuego a millones de grados son fundidos y convertidos en partículas microscópicas que, junto con otros restos mayores suben con la explosión miles de metros hasta las capas altas de la atmósfera. Estos restos se han convertido en radioactivos debido a que han sido sometidos al bombardeo de todas las radiaciones de la explosión. Los restos mayores caen pronto de nuevo a la tierra en las cercanías del punto 0, los más pequeños irán precipitando poco a poco, en un área en forma de cuña de longitud proporcional al viento, la orografía del terreno y las condiciones ambientales (lluvia, presión atmosférica...). Tras la explosión todas estas partículas van cayendo sobre todos los objetos, contaminándolos. Por eso se ha de evitar permanecer en el exterior, refugiándose en un lugar a cubierto durante 48 horas. Después sólo se podrá salir al exterior unas horas al día durante las semanas siguientes. Aunque no podamos percibirlo, todo se hallará cubierto de polvo radioactivo que contamina a su vez los objetos sobre los que se deposita, por eso hay que deshacerse de la ropa que se encontrara expuesta y lavarse bien (especialmente las manos, uñas, oidos y pelo), siendo preferible depilar las zonas expuesta al exterior. Si se hace preciso salir se deberá cubrir todo el cuerpo (guantes, gorro, gafas...) dejando las prendas fuera del refugio. Por el mismo motivo se debe evitar que entre en el cuerpo a través de cortes, heridas o mediante la ingestión de alimentos. Una vez dentro del organismo las consecuencias son siempre negativas. Otro efecto directo de una explosión nuclear es la radiación que emite la explosión de manera instantánea y deja de emitirse cuando ésta termina. Todo lo que no se halle muy protegido con grandes espesores de material será irradiado. En personas y animales no son apreciables la contaminación salvo con instrumentos especializados, de modo que pueden estar contaminados sin señal aparente para, con el tiempo, enfermar y morir si la dosis es alta. Los animales y cultivos son los más expuestos a ambos efectos porque normalmente no se hallan a cubierto. A través de ellos el hombre se contamina, ya sea por comerlos directamente o por sus derivados que, como la leche, pueden no afectar seriamente al animal pero sí a las personas que la ingieren (especialmente niños). Contra la radiación directa no hay protección si no se está sobre aviso, pero si la hay contra la lluvia radiactiva. Como ya se ha dicho la intensidad de las partículas que caen desciende con el tiempo, de modo que en 48 horas llega a ser hasta 100 veces menos radiactiva que en la primera hora. Por eso la mejor defensa es encerrarse en un lugar a cubierto, preferiblemente bajo tierra, protegido del viento y de zonas de acumulación de agua de lluvia. Las paredes gruesas protegen de la radiación, siendo mejores las más densas (hormigón armado) que las más porosas (madera). 19/09/2006PROTECCIÓN URBANA FRENTE A UN ATAQUE NUCLEAR![]() Después del ataque. Muévete con cuidado. Puede que pienses que no ha ocurrido nada, pero puedes estar aturdido y no haberte dado cuenta de lo que pasaba a tu alrededor. Mira primero antes de actuar, intentando mantener la calma, y hazte una composición de lugar lo más precisa posible. Si te encuentras en un edificio, recuerda que éste puede estar dañado, debilitado o incendiado en algún otro lugar. Actúa con lentitud y prudencia, pensando antes de hacer. Permanece cubierto por la manta a menos que por alguna razón no te sea posible. Cuidado con los cristales y fragmentos; lo último que necesitas es una herida o una quemadura. Comprueba que tienes los materiales que preparaste siguiendo las instrucciones a tomar antes del ataque. Comprueba lo que todavía funciona, en particular el teléfono, el agua potable y la red eléctrica. Si alguno de estos servicios está interrumpido, ten en cuenta que es posible que tarde mucho tiempo en restablecerse; ahorra tus reservas sustitutorias (pilas, agua potable...). Si el teléfono funciona, no te pongas a llamar como un loco a todo el mundo: probablemente no conseguirás hablar con nadie y además estarás contribuyendo a saturar unas líneas muy necesarias para los equipos de emergencia. Si tu área ha sido atacada, no esperes que los servicios de ambulancias y policía acudan con normalidad. Lávate usando el agua con mucha mesura, pero no dejes de lavarte; la higiene es vital en estas condiciones. La policía y el ejército pueden ser tus amigos... o tus enemigos. Procede con precaución al acercarte a ellos. 14/09/2006PROTECCIÓN URBANA FRENTE A UN ATAQUE NUCLEAR![]() Protección contra los efectos radiológicos. Existen dos amenazas directas: el blast radiactivo y la lluvia radiactiva (fallout). Buscarás protegerte delprimero, que se produce junto con la explosión y termina con ella, con paredes, especialmente las de hormigón armado, y similares. Probablemente no puedas evitarlo en su totalidad, pero puedes reducirlo. Recuerda que se trata de radiación gamma y X: es penetrante y hacen falta varios metros de plomo para detenerlo en su totalidad. Con la segunda puedes hacer algo más. La lluvia radiactiva no es necesariamente lluvia, sino que puede ser la deposición de polvo y humos. Básicamente cae desde arriba, como la lluvia, y se absorbe al respirar sobre todo. Te protegerás de ella cubriéndote con mantas y plásticos, y utilizando gafas, tapones para los oídos, guantes y mascarillas. Si crees que has estado en contacto con ella, depila la zona y lávala en profundidad, rascando bien. Intenta evitar el contacto con la parte de mantas, plásticos, gafas, tapones, guantes o mascarillas que ha estado expuesta, o la contaminación de la parte no expuesta por la expuesta. La lluvia radiactiva tiende a acumularse en los lugares donde típicamente se acumula el agua. Evítalos como si fuera la peste. No bebas agua acumulada de manera natural a menos que sea una cuestión de vida o muerte. 11/09/2006PROTECCIÓN URBANA FRENTE A UN ATAQUE NUCLEAR![]() Protección contra los efectos mecánicos y térmicos. En España, pese a ser un país de la OTAN integrado en su estructura militar, con buques y aeronaves Volviendo a la “hora cero”... El efecto más evidente de una detonación nuclear es, naturalmente, sus efectos mecánicos y térmicos: la explosión propiamente dicha. No hay mucho que hacer si uno se encuentra en el área de aniquilación o en el área roja. Pero muchos millones de personas viven –vivimos- fuera de esas áreas. Si tienes datos o indicios de que está en marcha un ataque nuclear, toma inmediatamente las siguientes precauciones. Ten en cuenta que dispones de escasos minutos o quizás sólo segundos. - Si te encuentras en el interior de un edificio: Permanece en el interior. Las paredes, especialmente los rincones, pueden constituir una protección eficaz en las áreas periféricas a la detonación. Si hay sótano, baja a él y ponte en un rincón junto a la entrada pero no directamente frente a ella. Consigue rápidamente una manta y un cubo de agua, échate la manta por encima y ponte en posición defensiva (cabeza entre las rodillas, brazos cubriendo la nuca) tras cerrar las puertas. Siempre de espaldas a las ventanas y lo más lejos posible de ventanales, conducciones o almacenamientos de gas inflamable (gas ciudad, bombonas de butano), conducciones eléctricas, electrodomésticos y muebles pesados. No te empieces a mover inmediatamente después de la primera explosión, puede haber más (cabezas MIRV, ataque múltiple...). Si la manta se incendia por el blast térmico, apártala y utiliza el cubo de agua para apagarte tu (o rueda sobre ti mismo). - Si te encuentras en el interior de un vehículo: Si es una aeronave o un buque, sigue escrupulosamente las instrucciones de la tripulación, mantén la calma y contribuye a que los demás la mantengan. Si es un vehículo terrestre, páralo (o exige que lo paren) y sal corriendo a buscar la protección de un edificio (ver punto anterior) o a campo abierto (ver punto posterior). En la medida de lo posible, no se debe permanecer en el interior de un vehículo por los materiales inflamables que transporta (combustible, aceites, etc...) y la posibilidad de quedar sin control como consecuencia de la detonación. Si, y sólo si, se trata de un ferrocarril eléctrico y éste está detenido es razonable utilizarlo de protección como si se tratase de un edificio. Mejor aún si está en un túnel o bajo un puente recogido - da cierta protección adicional si no está enfilado hacia la zona de deflagración (protege en parte de la onda expansiva y térmica). - Si te encuentras en campo abierto: Intenta localizar una zanja, arcén, depresión, etc., y tírate dentro. Huye inmediatamente si observas que sus paredes son blandas o se desmoronan; podrías quedar enterrado. En cualquier caso arrójate al suelo, boca abajo, lo más pegado posible y con los brazos protegiendo la nuca y la cabeza. En todo caso, aléjate de los edificios (los cristales de las ventanas podrían herirte o matarte), de cualquier elemento que contenga materiales inflamables (vehículos, depósitos, canalizaciones...) y de las líneas eléctricas.08/09/2006PROTECCIÓN URBANA FRENTE A UN ATAQUE NUCLEAR![]() Indicadores de inicio del ataque. En un mundo ideal, cabría esperar información amplia y suficiente a través de los medios de comunicación de masas. Ni qué decir tiene que los intereses políticos y económicos de estos medios pueden hacer que el preaviso sea muy breve. Como no podremos confiar en ellos, se ofrecen algunos posibles indicadores de inicio de un ataque nuclear. Películas famosas en su día como “El dia después” han difundido la idea de que al principio de una guerra nuclear la famosa explosión en forma de seta sería visible desde todas partes. Queda muy bien como expresión estética,(la foto que acompaña a este texto) pero en la guerra nuclear, como en toda guerra, la realidad es fea, sucia y prosaica. Hay que tener en cuenta que el hongo puede llegar a una altura de 10-20 km, pero la curvatura de la Tierra sumada a las cadenas montañosas le va restando visibilidad con la distancia. Nada más erróneo que esperar a ver el famoso hongo brillante saliendo por el horizonte. Salvo que se esté en un área relativamente cercana al área devastada, el hongo no es tan visible como se cree; puede pasar desapercibida, sobre todo si hay mucha nubosidad y estamos a muchos km del punto cero.No digamos si estalla a ras de tierra con poca potencia o es subterránea: los detritos pueden confundirse con niebla o nubes bajas. Una explosión subterránea produce una nube en forma de cabellera que es rápidamente dispersada por el viento, difícilmente visible en zonas rurales a distancia de los objetivos machacados. El ruido ensordecedor y la vibración es una buena señal; las explosiones de megatón para arriba se dejan sentir a 50-100 km del punto cero. Detonaciones fuertes, profundas y remotas, mucho más fuertes y prolongas que un trueno. Destellos violentos en el horizonte. Fuertes fogonazos en el horizonte sin cumulonimbos a la vista (se verían mejor de noche) indicarían explosiones aéreas a gran distancia, o en el suelo a pocos centenares de km. Cortes de luz masivos y repentinos en zonas extensas. Ojo, no confundan un simple apagón eléctrico por sobrecarga o avería del tendido con un ataque nuclear. En el “apagón nuclear” hay estos elementos diferenciadores:
- Suspensión repentina y extensa de servicios de telecomunicaciones. Específicamente, imposibilidad Por último... Todo esto no sucederá si el ataque se perpetra por métodos terroristas o por lanzamiento de armas tácticas de corto alcance. La explosión será mucho menor, pero al no haber indicios previos, pillaría a la población desprevenida y sin acceso a los refugios, si existiesen. Esto debería hacer pensar a las entidades públicas o privadas que confían en exclusiva en costosos búnkers nucleares, por cierto. 07/09/2006PROTECCIÓN URBANA FRENTE A UN ATAQUE NUCLEAR![]() Zonas cero: Los objetivos más probables Podemos suponer que un ataque se dirigiría contra objetivos bien seleccionados, en el siguiente orden de importancia (para un Estado no nuclear como España): 1. Aeropuertos y puertos utilizables por las fuerzas aéreas y la marina de la OTAN dotados de armas instalaciones de apoyo y despliegue. Instalaciones de mantenimiento y fabricación de repuestos. 3. Estaciones de radar, especialmente los radares de descubierta de largo alcance. 4. Polígonos e instalaciones de carácter aeroespacial. Acuartelamientos militares de relevancia y depósitos de municiones. 5.Nudos de comunicaciones. 6.Centrales de producción de energía eléctrica. 7.Áreas industriales. 8.Ciudades relevantes (en último lugar dentro de una confrontación explícita) En caso de un conflicto total, este orden podría variar. 04/09/2006PROTECCIÓN URBANA FRENTE A UN ATAQUE NUCLEAR Copyleft TC 1999. Autorizada la reproducción Medidas a tomar antes del ataque. Debes intentar tener a mano los siguientes elementos, empaquetados en bolsas de plástico hermético y -Ropa para mudarse. Ropa de temporada y ropa de invierno, aunque sea verano. -Zapatillas de deporte y botas altas. -Mascarillas (para protegerse del polvo radiactivo), tapones para los oídos, gafas y guantes. -Pastillas antinucleares. Contienen yodo y otros productos para saturar tu cuerpo y evitar que absorbas sus contrapartes radiactivas. Pídelas en tu farmacia (seguramente no te las darán ni borrachos, están muy controladas por el estado). -Productos de higiene personal. -Esparadrapo y cinta aislante. 03/09/2006Qué hacer si hay una emergencia en una planta nuclear![]() 1. Mantenga la calma. No todos los incidentes resultan en un escape de radiación. El incidente puede confinarse a la planta y no significa un peligro al público. 2. Mantenga la sintonía de sus estaciones locales de radio o televisión. Las autoridades locales proporcionarán información e instrucciones.
dependerán de la naturaleza de la emergencia, con qué rapidez se está desarrollando y cuánta radiación podría escaparse, si ese fuera el caso. 3. Evacue si se le ha advertido que lo haga.
puertas y ventanas de la casa.
respiraderos del automóvil cerrados; use el aire recirculante.
de radio con rutas de evacuación y otras instrucciones. 4. Si no se le ha dicho que se evacue, permanezca dentro de la casa.
acondicionado, ventiladores, calefacción y otras tomas de aire.
área bajo tierra, si es posible.
todo momento una radio de pilas.
cúbrase con un pañuelo la nariz y la boca; mejor aún si usa una mascarilla quirúrgica o industrial. 5. Proteja a los animales y deles alimentos almacenados y agua segura, si las autoridades locales le han advertido que haga esto. 6. No use el teléfono a menos que sea absolutamente necesario. Todos los circuitos deben estar libres para llamadas de emergencia.30/08/2006Turismo en el ciberespacio: búnkers nucleares![]() A petición de un lector, proponemos un breve paseo por el mundo de los búnkers nucleares. (no tomar muy en serio, pero tampoco a risa ,vista la "mejora" de la situación internacional)
Se vende búnker “barato”
http://news.bbc.co.uk/1/hi/england/2164659.stm En inglés http://vaultx.no-ip.com:8080/modules.php?name=Downloads&d_op=viewdownload&cid=1 Cómo NO hacerse un refugio atómico (con unas puertas y poco más, huy qué pardillos...) http://www.kedume.net/blog/index.php?itemid=65 In English http://www.geocities.com/hotsprings/falls/1984/ En Español y en plan profesional http://www.arquitectura-tecnica.com/ARTCERCH71-3.htm 24/08/2006Centrales nucleares más cercanas a Zaragoza![]() Esta ojeada al mapa atómico español no se hace por morbo o paranoia, simplemente para constatar la existencia de riesgos remotos, pero no imposibles, para quien habite en esta ciudad, desde el punto de vista radiológico
Si trazamos una circunferencia de unos 300 km de radio alrededor de la Expo-ciudad, nos encontraremos dentro del mismo con unas cuantas centrales nucleares: - Al sudeste, en la provincia de Valencia está la de Cofrentes. - Al suroeste, por la parte de Guadalajara sigue en funcionamiento Trillo. - [José Cabrera-Zorita la cerraron hace unos meses] - Al Este, en Tarragona, tenemos Ascó y Vandellós. - Finalmente, al Noroeste, en la provincia de Burgos, se encuentra operativa Santa María de Garona.
En caso de “improbable” escape radiactivo y viento favorable desde la central afectada, la contaminación llegaría a estos lares en unas cuantas horas. El viento del norte supuestamente sería el más benigno, puesto que los Pirineos son una barrera más o menos aislante (en caso de escape de centrales francesas, por lo demás más lejanas que las españolas aludidas). El viento del este o del sureste nos traería lindos radionucleidos de las centrales catalanas y de la valenciana, respectivamente. No es tan raro que sople el bochorno en verano. Más escaso en días al año es el aire del suroeste, por lo que Trillo parece menos malo visto desde esta perspectiva meteorológica. El viento que predomina en el valle del Ebro es el cierzo, que sopla del oeste-noroeste, sobre todo en los meses fríos. Lo cual quiere decir que la situación más desfavorable sería un escape de Garoña en invierno y soplando cierzo. Pero no nos quejemos de semejante engendro puesto en tierras burgalesas, que en Logroño les iría el regalo envenenado antes. La central de Santa María de Garoña (a pesar de su beatífico nombre) es el mayor peligro nuclear que podría afectar a tierras aragonesas. Además del peligro de contaminación atmosférica, existe también la desagradable circunstancia de que se encuentra junto al río Ebro, AGUAS ARRIBA de Zaragoza y Logroño. Idea genial la de construir ingenios electronucleares en el curso alto de ríos que atraviesan extensas zonas... En caso de “improbable” escape de radiación por vía acuática (por el sistema de refrigeración), sería cuestión de pocos días encontrarse sin suministro fiable de agua potable en Logroño, Tudela y Zaragoza, aparte de poblaciones menores de todo el valle del Ebro hasta su desembocadura. La central de Garoña es de las más antiguas que hay en el Estado, y ya tiene sus achaques. No decimos que vaya a suceder mañana una desgracia, simplemente constatamos que el riesgo existe.22/08/2006En caso de escape radiactivo: lo básico![]() En caso de escape radiactivo: lo básico
las chimeneas.
interfiere con el uso específico por emergencia.
19/08/2006Ataque nuclear o radiológico II![]() Qué hacer antes de un ataque nuclear o radiológico 1. Conozca las señales de advertencia y todas las fuentes de advertencia utilizadas en su comunidad. Asegúrese de que sepa cuáles son las señales, qué significan, cómo se utilizarán y qué debe hacer usted si las oye. 2. Reúna y mantenga un equipo de suministros para desastres con alimentos, agua, medicamentos, combustible y artículos personales adecuados para 2 semanas – mientras más sea, mejor. 3. Entérese qué edificios públicos en su comunidad han sido designados como refugios de precipitación. Puede haber sido hace muchos años, pero comience allí y averigüe qué edificios están todavía en uso y puedan ser designados como refugios de nuevo.
4. Si usted reside en un edificio de apartamentos o de muchos pisos, hable con el administrador sobre el lugar más seguro en el edificio para refugiarse y de proporcionar asistencia a los ocupantes hasta que sea seguro salir. 5. Si está considerando construir un refugio de precipitación radioactiva en su hogar, tenga en mente lo siguiente.
6. Conozca los planes de evacuación de su comunidad. Tales planes pueden incluir rutas de evacuación, lugares de reubicación, cómo se notificará al público y las opciones de transporte para las personas que no tienen un automóvil propio y aquéllos con necesidades especiales. Véase el capítulo titulado “Evacuación” para obtener más información. 7. Adquiera otros folletos de preparación para emergencias que usted pueda necesitar. Véase el capítulo titulado “Para obtener más información” al final de esta guía. Qué hacer durante un ataque nuclear o radiológico 1. No mire hacia el destello o la bola de fuego, ya que puede cegarlo. 2. Si escucha una advertencia de ataque:
3. Protéjase de la precipitación radioactiva. Si está lo suficientemente cerca para ver el destello brillante de una explosión nuclear, la precipitación llegará a usted en unos 20 minutos. Busque refugio, aunque esté a muchas millas del punto cero, ya que la precipitación radioactiva puede ser llevada por el viento cientos de millas de distancia. Recuerde los tres factores de protección: protección, distancia y tiempo. 4. Mantenga un radio de batería consigo y escuche la información oficial. Siga las instrucciones dadas. Las instrucciones locales siempre deben tener precedencia: los funcionarios en el lugar saben mejor cuál es la situación local. Qué hace después de un ataque nuclear o radiológico En un refugio público o en su hogar: 1. No abandone el refugio hasta que los funcionarios digan que es seguro hacerlo. Siga sus instrucciones al salir. 2. En un refugio de precipitación radioactiva, quédese en el refugio hasta que las autoridades locales le digan que se permite o se aconseja salir. La duración de su estadía puede variar de un día o de dos a cuatro semanas.
3. Aunque puede ser difícil, haga un esfuerzo por mantener las condiciones sanitarias de su espacio de refugio. 4. Puede haber escasos alimentos y agua. Úselos prudentemente, pero no imponga raciones severas, especialmente para los niños, los enfermos y las personas mayores de edad. 5. Coopere con los administradores del refugio. Vivir con mucha gente en un espacio confinado puede ser difícil y desagradable. Al regresar a su hogar 1. Continúe escuchando las noticias por radio sobre lo que debe hacer, adónde ir y los lugares que debe evitar. 2. Si su casa estaba dentro del margen de la onda de choque de la bomba, o usted reside en un edificio de apartamentos o de muchos pisos que experimentó una explosión, verifique primero si hay alguna señal de derrumbe o daño, tal como:
3. Limpie inmediatamente las medicinas, medicamentos, líquidos inflamables y otros materiales potencialmente peligrosos que se hayan derramado. 4. Escuche en su radio de batería las instrucciones y la información sobre los servicios de la comunidad. 5. Escuche por radio y televisión la información sobre asistencia que pueda proporcionársele. Los gobiernos ayudarán a satisfacer las necesidades de emergencia y le ayudarán a recuperarse de los daños y las pérdidas (eso si el caos no es demasiado grave). 6. El peligro puede agravarse con líneas de agua rotas y cables eléctricos caídos. 7. Si cerró el gas, el agua y la electricidad en las tomas e interruptores principales antes de ir al refugio:
Verifique que las líneas del alcantarillado estén intactas antes de usar las instalaciones sanitarias. 8. Manténgase alejado de las áreas dañadas.10/08/2006Nuvea pifia en Vandellós II![]() http://www.zonaverde.info/noticia.php?n=2622 Como la ideología nucleocrática es no refutable (como buena doctrina, a pesar de sus ropajes cientificistas), los pronucleares afirmarán una vez más que "esto demuestra la seguridad de las centrales y bla bla bla". Probablemente, habrá nuevas comprobaciones de la "seguridad", visto el historial. Planes de Emergencia Nuclear ¿Cuál es el objetivo del Plan de Emergencia Nuclear Municipal?
¿Cómo se clasifican los Sucesos Nucleares?
¿Cuál es la estructura organizativa del Plan?
¿Quiénes son los responsables de los servicios de Rescate y Ayuda y cuál es su misión?
¿Cómo se estructura el Grupo Sanitario?
¿Cuáles son las Zonas de actuación en los Planes de Emergencia y las medidas de protección previstas?
07/08/2006Como todo el mundo sabe, las centrales nucleares nunca paran...![]() ...salvo que tengan algún problema y las detengan de repente, como ha sucedido hace unos días en Suecia.
http://news.bbc.co.uk/2/hi/europe/5241780.stm http://www.dw-world.de/dw/article/0,2144,2122338,00.html A destacar de esta anácdota que no ha sido una sino varias centrales que representan el 40% del parque electronuclear del país escandinavo. 05/08/2006¿España sin centrales nucleares?![]()
Si lo que se pretende es llenar el planeta de centrales nucleares de generación XX hay que tener en cuenta ,entre otras muchas variables,el contexto político en que nos encontramos.Imaginaros que los atentamos terroristas empiezan a hacerse contra las plantas nucleares.No creo que una barrera de control pueda parar a un terrorista sin miedo a morir que la encare con un camión lleno de explosivos y se dirija hacia la cúpula de la central. Hace unos pocos años este comentario podria parecer exagerado pero visto lo visto está en lo posible y ya veremos como está el patio dentro de unos pocos años más. Este factor también cuenta y para mi es incluso igual determinante que los factores de viabilidad técnica o financiera. También hay que tener en cuenta que es una tecnología que puede ser de doble uso.Entonces ¿quien podrá tener derecho a llenar su pais de tecnología nuclear? ¿Argelia,Libia,Sudan o solo los amiguetes?. Creo que es mejor intentar pasar el cenit ’lo mejor que se pueda’ que recurrir a lo nuclear, puesto que una cosa es que sobreviva la mitad de la población y otra es que solo queden las cucarachas en este planeta. 02/08/2006¿España sin centrales nucleares? ¿FALTAN O SOBRAN CENTRALES? En el Estado español hay un enorme exceso de potencia eléctrica instalada. Según datos de Red Eléctrica Española (REE) de 1997 (tomados del "Informe de Explotación del Sistema Eléctrico" de ese mismo año), en España hay una potencia eléctrica instalada total de 43.549 Megavatios (MW). Sin embargo, durante el momento de máxima demanda de electricidad (es decir, cuando tuvo lugar el máximo consumo), que fue el 16 de diciembre de 18 a 19 horas, se tuvo que poner en marcha una potencia total de 27.369 MW (este es el récord histórico en España). Como se puede ver, hay una amplia diferencia entre ambas cifras, exactamente 16.180 MW (el 37,15% de la potencia total instalada), cifra que supera con mucho los 7.579 MW nucleares existentes. Además hay que sumar otro dato: más de la mitad de la potencia eléctrica total instalada en España permanece sin funcionar más de 7.000 horas al año (un año tiene 8.760 horas). Esto implica, evidentemente, que España no sólo no necesitaría importar electricidad de ningún país, sino que en realidad es potencialmente exportadora (lo que explica la interconexión con Marruecos, ver más abajo), y que además España puede y debe proceder al cierre de determinadas centrales de las que se puede prescindir sin ningún problema. En esta situación de enorme exceso de potencia eléctrica instalada, lo más racional no es dedicarse a construir nuevas instalaciones de energía sucia (como aún se está planteando) para producir aún más electricidad y posteriormente exportarla, sino proceder de forma inmediata a poner en marcha un plan de cierre progresivo pero urgente de todas las centrales nucleares, empezando de forma inmediata por las de Zorita y Garoña, e instaurar una moratoria en la construcción de centrales de combustibles fósiles. Dejando aparte el enorme potencial del ahorro y la eficiencia energética, apenas aprovechado, parece bastante claro que en España se han construido demasiadas centrales, incluso considerando un margen de seguridad de potencia superior al razonable. 31/07/2006¿España sin centrales nucleares? ¿EXISTE RELACIÓN ENTRE ENERGÍA NUCLEAR Y CALIDAD DE VIDA? Es falso que para que un país disfrute de un alto nivel de vida tenga que tener centrales nucleares, como sugiere reiteradamente la industria nuclear. Los hechos demuestran lo contrario: en el mundo hay muchos países con un alto nivel de vida que han rechazado voluntariamente la idea de utilizar la energía nuclear como recurso energético. Y también hay países sumamente pobres que han decidido embarcarse en ruinosos programas de energía nuclear. Países sin energía nuclear y un alto nivel de vida Austria Dinamarca Italia Luxemburgo Noruega Nueva Zelanda Australia etc... Países con centrales nucleares y bajo nivel de vida India Paquistán Corea del Norte Ucrania China Brasil México etc... Italia abandonó la energía nuclear en 1987, tras un referéndum por el cual se decidió el cierre de sus 4 centrales nucleares. Austria decidió en 1987, tras otra consulta popular, no poner en marcha su única central nuclear y reconvertirla a gas. Dinamarca, el país con mayor nivel de vida de toda la Unión Europea, tiene prohibido por ley utilizar la energía nuclear como recurso energético. Suecia, que decidió en referéndum cerrar sus 12 centrales nucleares en el año 2.010, ya ha establecido un plan basado en la eficiencia energética y las energías renovables para reconvertir su sistema energético. En Estados Unidos, país pionero de la energía nuclear, hace más de 20 años que no ha habido encargos de centrales nucleares. En Alemania, Reino Unido, Bélgica, Suiza, Finlandia, Canadá..., hace muchos años que hay una moratoria en la construcción de centrales nucleares. En Francia, el último estudio comparativo sobre los costes de generación llevado a cabo por el Ministerio de Industria para 1997, demostró claramente que la energía nuclear no es el recurso más barato para la nueva generación eléctrica. España podría prescindir perfectamente de todas sus centrales nucleares en un plazo de tiempo muy breve. Lo único que hace falta es voluntad política para hacerlo. No es un problema técnico: sólo es cuestión de aplicar un planificación racional y aprovechar el enorme potencial existente en el ahorro y la eficiencia energética y las energías limpias (solar, eólica...) 28/07/2006¿España sin nucleares?![]() Es una pregunta que se hacen tanto los que están a favor del átomo como los que no quieren un Chernobil en su ciudad. Unos se la hacen con temor, otros con esperanza. Unos desean que se mantengan las nucleares, otros que se cierren cuanto antes. La cuestión en sí, no es tanto esa como el hecho crucial de conocer exactamente si España (y podría extrapolarse a otros países de su entorno) necesita las centrales nucleares que tiene ahora mismo para cubrir su demanda de energía presente y futura. Porque si los combustibles fósiles van a escasear en breve, la única opción eficaz y probada es la energía nuclear, pese a sus enormes inconvenientes. Aunque desde luego su contribución sería muy pequeña (8.000 MW instalados) en caso de problemas energéticos futuros. Por eso está el debate sobre la mesa: ¿construimos más centrales o dejamos que se jubilen las que tenemos? La energía nuclear en todo caso es lo que habrá más "seguro" para echarle mano cuando empiece la crisis de verdad (aunque será insuficiente). Dicen que la capacidad de potencia eléctrica total instalada en España ronda los 65.000 MW y los picos máximos de este verano han sido de unos 37.000 MW. Así pues, tenemos una diferencia de 28.000 MW de potencia instalada que en teoría "sobra". Si restamos unos 8.000 MW nucleares instalados, resulta que "sobran" aún 20.000 MW. Si además se piensa incrementar potencia instalada la década que viene hasta cerca de 80.000 MW, la pregunta es obvia: ¿para qué tenemos las centrales nucleares si en teoría nos "sobra" potencia instalada "por un tubo"? ¿Será debido a la intermitencia del servicio, por el inseguro suministro de combustible...? ¿Por qué? 25/07/2006A la central de Garoña no le sienta bien el calor![]() La central nuclear de Garoña debió ser parada y desenganchada de la red eléctrica en la madrugada de ayer al sobrecalentarse por deficiencias en su sistema de refrigeración. La explicación de la empresa explotadora, Nuclenor, fue que el bajo caudal del río Ebro y la alta temperatura del agua hicieron que no fuera posible refrigerar debidamente la central. Según fuentes de dicha empresa, esta parada no programada, lejos de alarmar a la ciudadanía, debiera servir para tranquilizarla, al comprobarse que los sistemas de alerta, previsión y seguridad funcionan debidamente. Sin embargo, lo ocurrido bien pudiera llevar también a pensar que la central nuclear de Garoña tiene un problema estructural e irresoluble, como es la dependencia de la toma directa de grandes cantidades de agua de un río para su funcionamiento ordinario. El problema, por tanto, no es el bajo caudal del Ebro ni las altas temperaturas de estas semanas, sino la existencia de una instalación obsoleta en un lugar inadecuado y fuera de la normativa actual. En cualquier caso, a la hora de abordar la situación de la central nuclear de Garoña no es posible ya limitarse al análisis concreto de ésta o aquella incidencia, sino que debe hacerse un planteamiento global de su estado y funcionamiento. Es entonces cuando se comprueba que se trata de una central vieja. Esto supone, por un lado, que su tecnología está ya caduca, como puede observarse en el problema que ha producido esta parada. Pero, por otro lado, no hay que olvidar que a Garoña se le detectaron hace ya años problemas de corrosión interna, que están dando lugar a grietas, algunas de ellas situadas en lugares inaccesibles. Y éste es un mal que va a seguir empeorando inexorablemente, como se reconoce desde el propio Consejo de Seguridad Nuclear. La existencia de un problema global requiere también de una solución global y ésta, en este momento, no puede ser otra que el cierre de la central nuclear, como reiteradamente han exigido ciudadanos e instituciones. La empresa explotadora hace tiempo que amortizó el capital invertido, y proponer, como ha hecho recientemente, ampliar la vida útil de la central hasta el año 2019 es un acto de codicia y de desprecio a la seguridad de cientos de miles de personas. En este punto hay que recordarle al Gobierno del PSOE su compromiso programático de «sustitución gradual de la energía nuclear por energías más seguras, más limpias y menos costosas». Pues bien, el cierre de Garoña no puede esperar más. La central nuclear de Santa María de Garoña consta de un reactor de agua ligera en ebullición (BWR), de 1.381 MW de potencia térmica y 460 MW de potencia eléctrica. El suministrador del Sistema Nuclear de Suministro de Vapor es General Electric Co. Se halla situada en el Valle de Tobalina (Burgos) a orillas del río Ebro. Pertenece a la primera generación de centrales nucleares. Construida entre 1966 y 1970, entró en explotación comercial en mayo de 1971. El reactor BWR es de ciclo sencillo y circulación forzada produciendo vapor, que alimenta directamente la turbina. El refrigerante, agua ligera, entra por la parte inferior de la vasija ascendiendo y pasando a vapor. El combustible es dióxido de uranio ligeramente enriquecido. El sistema de control consta de barras que contienen carburo de boro, accionadas hidráulicamente. Éstas penetran en el núcleo por su parte inferior. La central consta de la contención primaria (pozo seco y cámara de relajación de presión), y contención secundaria (edificio del reactor). La refrigeración externa es abierta al río Ebro, AGUAS ARRIBA de Logroño, Tudela y Zaragoza. 19/07/2006James Lovelock y el Espejismo Nuclear: La Piedra Filosofal de la Energía Notas [1] http://argument.independent.co.uk/commentators/story.jsp?story=524230 [2] http://www.elpais.es/articuloCompleto.html?d_date=&xref=20040620elpepiopi_7&type=Tes&anchor=elpepiopi [3] http://www.ecolo.org/lovelock/loveprefaceen.htm [4] Los entrecomillados son citas textuales, bien del artículo de El País, bien del prefacio al libro de Bruno Comby. [5] David Goodstein, Out of Gas: The End of the Age of Oil, W.W. Norton & Co., 2004.16/07/2006James Lovelock y el Espejismo Nuclear:![]() ¿Es la Energía Nuclear la Solución? Estas afirmaciones forzosamente descansan sobre varias premisas:
Analicemos estas premisas con cierto detalle: 1) y 2) ¿Cuántas centrales nucleares habría que construir? ¿En cuánto tiempo? ¿Qué porcentaje de energía cubrirían? En la actualidad hay en el mundo unas 450 centrales nucleares que producen el 12% de toda la electricidad que se consume en el mundo, lo cual equivale al 5% de toda la energía consumida. Por tanto, sin considerar incrementos de demanda, para producir toda la energía eléctrica que el mundo consume hoy habría que construir unas 3.600 centrales adicionales que posiblemente pudieran cubrir cerca del 40% de toda la energía que consumimos. Teniendo en cuenta que se tarda unos 10 años en construir una central nuclear, que se tardaron más de 15 años en construir las 450 centrales actuales, y aún suponiendo que a pesar de que desde los años 70 prácticamente no se han construido nuevas centrales, todavía disponemos de la misma capacidad de construcción que en la década álgida de los 60, tardaríamos 120 años en construir las 3.600 nuevas centrales. Incluso suponiendo que duplicáramos la máxima capacidad que tuvimos, no podríamos terminar la construcción antes de 60 años. Y esto solventaría sólo el 40% de la energía que consumimos hoy. ¿Cómo se generaría el 60% restante sin contribuir al efecto invernadero? ¿Podemos sustituir el petróleo que usamos para transporte por energía eléctrica de origen nuclear? Del total de energía consumida, el 40% se destina a transporte. Aún suponiendo que fuéramos capaces en los próximos años de sustituir todos los motores de combustión por motores y acumuladores eléctricos (o de hidrógeno), y que pudiéramos reconvertir toda la infraestructura de aprovisionamiento de combustible a electricidad o hidrógeno (algo ya de por sí faraónico), necesitaríamos construir otras 3.600 centrales adicionales para producir la electricidad necesaria para alimentar a nuestros nuevos vehículos. Incluso suponiendo que el mundo dejara de crecer, para mantener los consumos energéticos actuales de electricidad y transporte a base de energía eléctrica de origen nuclear habría que construir pues unas 7.200 centrales nucleares, lo cual supone una inversión de unos 20 billones de dólares (2 veces el PIB de los EE.UU.). Si queremos hacerlo en 20 años, habría que multiplicar por 12 la capacidad de construcción que se tuvo en la década de los 60, al tiempo que sustituir todos los motores de combustión por motores eléctricos o de hidrógeno y acondicionar toda la infraestructura de suministro del nuevo combustible. No parece un proyecto muy realista, y aún así en la transición generaríamos una cantidad de CO2 equivalente a la que producimos ahora en 10 años. Cualquiera que quiera plantear seriamente la alternativa nuclear deberá responder a estos interrogantes. Lovelock no lo hace. 3) Aún en el supuesto de que lográramos construir todas estas centrales nucleares, ¿de dónde saldría el uranio para alimentarlas? Según David Goodstein [5], en el mejor de los casos, las reservas conocidas de uranio se estiman en unos 25 años de consumo actual. Es posible que sean mayores, pero si multiplicáramos por 15 el número de centrales nucleares y quisiéramos asegurarnos combustible para por lo menos los 50-70 años de vida útil de una central, tendríamos que conseguir multiplicar por 30 las reservas actuales, o por bastante más si tenemos en cuenta los efectos tipo curva de Hubbert. Algo que tampoco parece fácil, por mucho que se hable de reciclar las viejas cabezas nucleares sin que haya datos de lo que esto supondría. Hay quienes proponen pasar a reactores de plutonio lo cual aseguraría combustible prácticamente ilimitado, ya que en los reactores actuales se genera este elemento como residuo. Pero el plutonio es extremadamente tóxico, requiere sodio líquido para la refrigeración de estos reactores y los fast-breeder sólo existen en régimen experimental e incrementan notablemente todos los problemas de seguridad. Ni siquiera puede considerarse una tecnología actual que pueda desplegarse en los próximos años. Los defensores de la energía nuclear deben aclarar, pues, si lo que proponen es utilizar reactores convencionales de uranio, o reactores de plutonio. En el primer caso, deben decir de dónde esperan obtener el combustible, a qué coste energético, con qué tipo de energía piensan extraerlo, y con qué generación de CO2 (las minas de uranio son hoy por hoy intensivas en combustibles fósiles). [camiones de grandísimo tonelaje] En el segundo caso, deberían ser capaces de señalar algún reactor comercial de plutonio que funcione con suficientes garantías de seguridad y deberían explicar en qué plazos sería posible construir todos los reactores que suplirían a los combustibles fósiles. Mientras no lo hagan, como Lovelock, no puede hablarse en propiedad de alternativa nuclear. 4) El desarrollo de cualquier fuente energética consume a su vez energía. Dejando a un lado casos muy especiales, como el de las pilas eléctricas convencionales, una fuente de energía que consuma más energía en su desarrollo que la que luego genera es inservible. Lo que de verdad importa es pues la Energía Neta que proporciona una fuente energética. El petróleo, por ejemplo, ha sido una fuente muy eficiente en este sentido porque hasta hace poco se gastaba sólo un barril de petróleo para extraer otros 40 barriles más. En el caso de una central nuclear, hay que considerar toda la energía consumida en su construcción, en el minado y procesado de uranio, en su desmantelamiento y en la gestión de todos sus residuos. Aún cuando no hay estudios serios sobre esta cuestión, es muy probable que la Energía Neta producida no sea demasiado importante, sobre todo si se contabilizan los costes de gestión de unos residuos que mantienen su peligrosidad durante miles de años. Por mucho que a los efectos de las compañías eléctricas estos costes se “externalicen” cargándolos al sector público, a nivel social hay que tenerlos en cuenta a la hora de valorar la rentabilidad total de una central nuclear. Los defensores de la alternativa nuclear deben calcular el saldo neto de energía que produce una central para que socialmente podamos decidir si este saldo compensa los riesgos de seguridad y de residuos que la sociedad asume. 5) A menos que estén de acuerdo con Lovelock en utilizar los residuos nucleares como elemento de disuasión para mantener determinadas zonas de la Tierra libres de presencia humana, los defensores de la alternativa nuclear deberán proponer también la forma y el lugar dónde ubicar la gran cantidad de residuos que se generarían caso de que prosperara su propuesta. Asimismo, deberán contabilizar los costes necesarios para asegurar un nivel de seguridad socialmente aceptable, tanto durante el período operativo como en el desmantelamiento y almacenamiento de residuos, e incluir estos costes en los correspondientes análisis de coste-beneficio de sus propuestas.10/07/2006James Lovelock y el Espejismo Nuclear![]() De Gaia a WestinghousePor Marcel Coderch, 20 de Junio, 2004
A sus 85 años de edad, JamesLovelock, padre de la hipótesis Gaia – una especie de ecologismo místico y antihumanista según el cual la Tierra funcionaría como un ser vivo del que los humanos no somos sino una parte mínima, casi un parásito – ha roto una lanza a favor de la energía nuclear en un reciente artículo en The Independent [1], publicado también en El País [2] el pasado 20 de Junio, donde ruega a sus “amigos del movimiento [ecologista] que abandonen su equivocada objeción a la energía nuclear”. En este artículo repite algunas de las ideas que ya expuso en el prefacio del libro Environmentalists for Nuclear Energy,[3] escrito por Bruno Comby, físico nuclear francés y presidente del Movimiento Optimista y de la Asociación de Ecologistas por la Energía Nuclear , quien, además de defender la inocuidad de la energía nuclear, ha escrito también libros sobre Cómo Tener Éxito en los Exámenes Trabajando la Mitad, sobre el Elogio de la Siesta, sobre la alimentación a base de Deliciosos Insectos, sobre Como Librarse del Tabaco, sobre La Gestión del Stress, sobre El Optimismo como Motor del Éxito, y sobre otros muchos temas igual de variopintos. Los Argumentos de Lovelock La energía nuclear, sin embargo, habría sido víctima del “temor irracional alimentado por la ficción a lo Hollywood, los grupos de presión ecologistas y los medios de comunicación,” por mucho que “desde su inicio en 1952, la energía nuclear ha[ya] demostrado ser la más segura de todas las fuentes de energía,” y por tanto no deberíamos dejarnos asustar “por los diminutos riesgos estadísticos de cáncer provocados por las radiaciones,” ya que después de todo “casi la tercera parte de todos nosotros morirá de cáncer, principalmente porque respiramos un aire cargado con un cancerígeno que todo lo invade: el oxígeno.” Es decir, puesto que tarde o temprano muchos moriremos porque no tenemos más remedio que respirar “un cancerígeno que todo lo invade,” cualquier riesgo añadido es irrelevante. El error fundamental de algunos ecologistas consiste, según Lovelock, en preocuparse más “por las amenazas a las personas que por las amenazas a la Tierra,”[sic] y en no “distinguir entre las cosas que son directamente dañinas a las personas de las que lo son indirectamente por dañar a nuestro habitat terrestre.”[4] La energía nuclear, por ejemplo, “aunque es potencialmente dañina para las personas, representa un peligro nimio para el planeta. Los ecosistemas naturales pueden soportar niveles de radiación continuos que serían intolerables en una ciudad.” Ello explicaría, por ejemplo, que “la zona que rodea la central de Chernobyl, y que fue evacuada por su peligroso nivel de radiación, tenga ahora una vida salvaje mucho más rica que la de áreas cercanas” – no queda claro si por el propio efecto de la radiación o simplemente por la despoblación humana. Dada esta experiencia, Lovelock llega incluso a sugerir que el problema de los residuos nucleares (que él llama “cenizas” nucleares) podría resolverse fácilmente convirtiéndolos en “guardianes incorruptibles de los más bellos lugares de la Tierra.” “¿Quién se atrevería a desforestar un bosque que fuera depósito de residuos nucleares?”, se pregunta. Lovelock manipula el hecho científico de que muchos animales y plantas [no todos!] aguantan mejor que las personas la radiación, pero omite el “pequeño detalle” del continuo daño al ADN (que origina mutaciones desfavorables casi siempre) y del incremento de tumores y demás enfermedades en los animales. Lovelock parece olvidar que la radiación debilita a largo plazo a las plantas (véanse las coníferas cerca de Chernóbil) frente a plagas y al propio deterioro interno. Es evidente que Lovelock no cae en el error que adjudica a los ecologistas, ya que para él no hay ningún problema en ir haciendo inhabitables durante milenios “los más bellos lugares de la Tierra” y todo lo que les rodea: la supervivencia de Gaia, aunque radioactiva, está por encima de las amenazas a las personas. Y es que, además, la radioactividad es algo consustancial a la Tierra ya que, según él, el planeta se “formó a partir de los desechos de una bomba nuclear del tamaño de una estrella,” y por ello todavía “vivimos inmersos en la radiación de esta enorme explosión nuclear.” Por otra parte, la vida “empezó hace unos cuatro mil millones de años bajo condiciones de radioactividad mucho más intensas que las que ahora preocupan a ciertos ecologistas,” y con una atmósfera sin “oxígeno ni ozono que filtrara la radiación ultravioleta.” No hay que olvidar pues “que estas poderosas energías inundaban el útero de la vida.” Es decir, después de todo la radiación nuclear no debe ser tan mala, por mucho que resulte maligna para el hombre, y, en última instancia, bastaría con volver a esperar otros cuatro mil millones de años para que Gaia volviera a generar de nuevo la vida, esta vez quizás una vida más resistente a la radiación. Hay, sin embargo, otra esperanza más, ya que “existe la posibilidad de que podamos salvarnos gracias a un acontecimiento inesperado, algo así como una serie de erupciones volcánicas suficientemente graves como para bloquear la luz solar y enfriar la Tierra.” Lo que Lovelock no aclara es cómo nos salvaríamos sin luz solar durante un período de tiempo suficientemente largo como para que se enfriara la Tierra, sin poder crecer alimentos vegetales y respirando una atmósfera llena de residuos volcánicos como la que se supone llevó a la extinción de los dinosaurios. De nuevo no parece que tenga a la humanidad in mente: basta con que se salve Gaia. No merece la pena discutir tamaños sinsentidos ni enzarzarse en debates místicos sobre si lo primordial es mantener Gaia o la vida humana; o sobre qué más da estar sometidos a “diminutos riesgos estadísticos” [sic] adicionales si vivimos de respirar oxígeno, que si hemos de creer a Lovelock es un cancerígeno que provocará la muerte a una tercera parte de todos nosotros; o sobre si la solución al problema de los residuos consiste en esparcirlos para que así el hombre no pueda acceder a buena parte del planeta; o si la radioactividad jugó o no un papel primordial en el desarrollo de la vida. Vayamos, sin embargo, al meollo de la cuestión: ¿Puede ser la energía nuclear la solución al efecto invernadero y/o a la cima de producción de combustibles fòsiles?09/07/2006El milenarismo nuclear Una vez desaparecida la Unión Soviética, y pasados ya unos años después deChernobil, las informaciones sobre la destrucción medioambiental y sanitaria de Rusia empezaron a emerger a la luz. Seleccionaremos aquí una única muestra de la literatura de la época: "Cuando los historiadores hagan por fin una autopsia de la Unión Soviética y el comunismo soviético, es posible que lleguen a la conclusión de muerte por ecocidio.”[Extraído del artículo "Ecocidio en la antigua URSS" de Murria Fesbach y Alfred Friendly, Jr., publicado en Política Exterior n° 31, año 1993, órgano de la propaganda liberal y socialdemócrata.] El artículo que seguía a este comentario daba cuenta de manera sumaria de muchos de los atentados ecológicos y sanitarios producidos en la Unión Soviética. Esta sociedad exhausta, heredera del estalinismo, se convirtió finalmente en el primer experimento viviente de una catastrófica gestión del medio fisico y los recursos energéticos. La degradación ambiental de la URSS se produjo a la sombra de un Estado autocrático y su burocracia manipuladora. Como en el terreno de la dominación social, la URSS se reveló ineficaz para dirigir la dominación de la naturaleza. A diferencia de los estados capitalistas, los aparatos de poder soviético no supieron dinamizar su capacidad de gestión: incapaces de cooptar a la oposición, la reprimían sin remilgos; ineptos a la hora de reconocer y parchear los problemas del sistema “comunista”, no construyeron el equivalente a unos “bomberos del sistema”; ignoraban que el tráfico relativamente fluido de información controlada pero no censurada totalmente constituye el único mecanismo que puede agilizar la competencia de las funciones y aislar los efectos de posibles desequilibrios. En el mundo moderno sólo un régimen que pueda integrar la crítica en sus instituciones puede aspirar a imponer globalmente su criterio geopolítico, o mejor dicho, su forma particular de ecocidio. Por eso es posible pensar que el ecocidio occidental carecerá de espectadores y de aquellos que puedan esbozar una autopsia. El uso de uranio empobrecido en las campañas neocoloniales de Irak y Afganistán o el futuro Chernóbil a la iraní que se pueda producir en la 4º guerra del golfo, perpetrado por el anglosionismo, son o serán silenciados entre el flujo de propaganda y pseudo-oposición de falsimedia. Concluiremos este capítulo apuntando brevemente algunas posibilidades que sugieren, en el horizonte próximo, el renacimiento de los programas nucleares. En primer lugar, y como hemos adelantado ya, los pronuclearistas llevan años agazapados, a la espera de que los vientos institucionales y estatales cambien de rumbo y se pongan a su favor. En el momento actual se barajan múltiples factores, y el llamado debate sobre la crisis energética, propicia que los promotores del nuclear puedan acariciar nuevas esperanzas. Nada como el miedo al coco para que los niños (así nos ven a la plebe las elites tecnocráticas) se traguen la sopa nuclear, en este caso. No negamos la realidad preocupante del problema energético, ni mucho menos; pero la ingenuidad de asociaciones tipo ASPO o AEREN cuando con fervor ciudadano promueven el conocimiento del “petrocalipsis” en pos de una cierta ruptura con el sistema no debería crear falsas ilusiones: llegado el momento de la verdad, quienes intentarán llevarse el gato al agua (la supuesta transición energética postpetróleo barato) serán los nuclearistas. De momento, mientras que el botón del pánico petrolero sigue sin ser apretado por al complejo militar-mediático-industrial, se espera que las viejas carencias técnicas puedan ser superadas. En cualquier caso, el optimismo científico en tomo a estas cuestiones carga sus tintas, ya que tras treinta años de degradación ambiental bien avanzada (¡la crisis climática!), incluso su vieja y siniestra quincalla nuclear puede resultar un alivio novedoso a la "falta de alternativas", ante el desastre que se avecina. Si no es el argumento del cenit petrolero, pues se usa el del cambio climático, con el tonto útil (¿o a sueldo?) del comeflores Lovelock gritando que el mundo se acaba si no cortamos el uso de combustibles fósiles cambiándolos por arte de magia por...tachán, la energía nuclear. Con o sin mamporreros verdes, los investigadores nucleares resurgen de la sombra, se convierten en los nuevos promotores de la opción equilibrada, razonan serenos, parecen saber lo que necesitamos: "Sólo la energía nuclear podrá satisfacer las necesidades de energía a largo plazo de la humanidad sin perjudicar al medio ambiente. Para que la producción de energía nuclear se pueda mantener a gran escala, las existencias de combustible deberán durar mucho tiempo. Se conseguirá si el ciclo de producción de la energía nuclear posee las características que brindan los reactores RAML y la pirometarlugia. Parece el momento de tomar un nuevo rumbo hacia una manera más sensata de generar energía”. [Extraído del artículo ""Residuos nucleares" por William H. Hannum, Gerald E. Marsh y George S. Stanfor, en Investigación y Ciencia febrero 2006) En el artículo los autores defienden la propuesta del reactor avanzado de metal líquido RAML junto con los procedimientos experimentales de retratamiento del residuo mediante la pírometalurgia, como verdadera alternativa nuclear. Si ningún gobierno occidental les subvenciona, podrían vender la moto a Corea del Norte o Irán, estados conocidos por su pacifismo y su poco interés en tener transuránidos frescos a pie de central...] Vuelve la canción nuclearista con el estribillo del “breeder” y su cuerno de la abundancia de combustible fisionable, aunque la versión se ha hecho según los ritmos más actuales. En los últimos años se han elevado voces científicas e instituciones a favor de reactivar la industria nuclear, en parte como solución a la crisis de la energía, en parte como solución a la llamada crisis ambiental. En el territorio español, el gobierno socialista (¿?) parece sondear tímidamente la opinión pública, mientras que desde órganos oficiales como el Ciemat (Centro de investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas), el Foro de la fudustria Nuclear Española, Enresa (Empresa Nacional de Residuos Radiactivos) o el comité de Energía del Círculo de Empresarios, hay una ansiedad por despejar dudas y tratar el tema nuclear como asunto de primer orden. La crispada oposición del PP es claramente nuclearista. Para los gestores de Enresa, la cuestión de cómo encontrar un lugar donde depositar y unificar todos los residuos nucleares que dentro de pocos años desbordarán las piscinas de las plantas, es ya una cuestión urgente. Esta cuestión eminentemente práctica no parece asustar a sus directivos, seguros de que los municipios concursarán finalmente por llevarse la enjundiosa subvención. En cualquier caso, esta cuestión del "almacén nuclear" sacudirá sin duda muy pronto la actualidad nuclear y antinuclear. Las voces ecologistas se empeñan en dar por enterrado el proyecto nuclear ibérico, o casi. Sin embargo, cada vez son más numerosos signos que delatan un posible retorno, aunque sea en un horizonte lejano. Empeñados en ver en la tecnología nuclear una forma cara de producir energía, los ecologistas no advierten que ese sería uno de los atractivos que pueden contar a los ojos de los que hacen cálculos y esperan multiplicar el fruto de sus inversiones. No se acaba de entender esta esperanza de los ecologistas de que las tecnologías sofisticadas y amenazantes fenezcan bajo el peso de su enorme precio monetario. Ver a este respecto el artículo "Una energía cara y en declive" de Francisco Castejón, en Ecologista n° 41, 2005. Los ecologistas parecen más creyentes en los cuentos del economicismo capitalista que los propios nucleócratas; no se dan cuenta de que incluso en un futuro cercano de crisis económica, social y energética, la mano amiga de papá estado puede subvencionar los proyectos más delirantes. A la hora de recibir estas ayudas, poco importa la retórica de la rentabilidad y la mano invisible del mercado.Si la tecnología nuclear atraviesa un período glacial del que quizá no salga nunca, no será a causa de sus desmedidas pretensiones económicas, sino porque no logre movilizar a su favor a los distintos agentes de la propaganda estatal, mediática y científica. Baste citar el ejemplo de una entidad como Ensa, creada en España en 1973, con el objetivo de diseñar tecnologías nucleares de sello nacional. Que sepamos España no ha inventado nada ni ha fabricado nada para consumo propio en todos estos años en el campo nuclear. Su fracaso ha sido parcial: Ensa no se ha arruinado precisamente durante estos años, aunque ha desarrollado otros proyectos tecnológicos no nucleares y se ha enriquecido con ello, no ha desechado seguir diseñando tecnología para el nuclear. Ha colaborado en la construcción de plantas y reactores en el extranjero, en Europa del Este, pero también en Francia. De hecho, Ensa colabora hoy con Francia en un reactor que está en construcción en Finlandia. Tal vez la reapertura de un mercado de tecnología nuclear, que vendría dada por la luz verde a los programas nucleares, no cumpla totalmente la expectativas de muchas empresas, pero no hay que desestimar el interés industrial y financiero que existe detrás de este posible renacimiento. La propaganda nuclear, además, encuentra su apoyo más grosero, pero por ello tal vez más eficaz en las actuales circunstancias, en algunos agentes mediáticos que no dudan en asociar energía nuclear con producción limpia, en un mundo donde las oligarquías aspiran a mantener posiciones ventajosas en la gestión del caos ecológico y social.07/07/2006El milenarismo nuclear La URSS, desde finales de los años sesenta del pasado siglo, se había esforzadoen desarrollar un reactor "agua ligera" y moderado con grafito, que se conoce como del tipo "canal" (luego se llamaría RBMK). Pronto abandonaron este diseño, por considerarlo caro y se centraron en el desarrollo de un reactor de agua a presión, que se conocería como reactor WWER. Ambos modelos se basaban en las tecnologías norteamericanas. Durante los años setenta se desarrollaron diferentes modelos WWER. Sin embargo, y como se sabe, los soviéticos no llegaron a abandonar el proyecto del RBMK, pues veían en él ventajas en cuanto a la refrigeración. El primer reactor RBMK empezó a funcionar en 1973, con una potencia de unos 1000 Mwe. Se ha dicho que los reactores de este tipo podían dar muchos problemas de seguridad: la complejidad de la red refrigerante es uno de los factores que inquietaba a algunos técnicos. Sea como fuera el reactor RBMK -1000 se convirtió en el reactor estrella del proyecto nuclear soviético. Ni que decir tiene que la unidad 4 de Chernbil que explotó en la madrugada del 26 de abril de 1986, era de la clase RBMK-1000, el inicio de la construcción de la central databa de 1970, y no fue hasta 1983 que se puso en marcha, con la precipitación que caracterizaba en tantas ocasiones a la industria soviética. El accidente, imputado a múltiples negligencias técnicas y de gestión, sirvió como acicate para acelerar el hundimiento del imperio burocrático ruso. Desde los inicios de la revolución bolchevique, los líderes soviéticos habían soñado, entre otras cosas, con hacer de Rusia una verdadera potencia energética: "Antes de Chernbil, no hubo adeptos más devotos y ansiosos de producir electricidad a partir del átomo que los constructores de la potencia nuclear soviética. Es cierto que la lista de lo que habían logrado era admirada y envidiada a veces por los funcionarios nucleares occidentales como evidencia de que la energía nuclear era una forma posible y segura. La dedicación de los encargados nucleares soviéticos había sido, ciertamente admirable. Los científicos e ingenieros soviéticos habían superado la terrible devastación y los aprietos económicos que el país había sufrido durante la segunda guerra mundial y, en 1949, habían producido plutonio en un reactor suficiente para hacer una bomba atómica. En 1954 construyeron el primer pequeño reactor nuclear en el mundo para proveer electricidad a una comunidad, y en la actualidad, a diferencia de Norteamérica, donde no se ordenó la construcción de ninguna planta nuclear durante una década, 1a Unión Soviética tiene el programa de construcción nuclear mayor del mundo[Esta cita está extraída del artículo "Los especialistas rojos" contenido en el libro Chernobil. ¿El fin del sueño nuclear? (Nigel Hawkes y otros.) Planeta 1987.] Los autores de este comentario abundan en la idea de que el creciente potencial industrial de tecnología nuclear en la Unión Soviética fue estimulado por el deseo de remplazar a los combustibles fósiles en la generación de electricidad hacia finales de los años setenta. Para los planificadores soviéticos el desarrollo del nuclear era un factor clave para el desarrollo económico. El reactor RHMK había sido casi obra exclusiva de la ingeniería soviética, de lo que se sentían orgullosos. La triste historia del RBMK-1000que funcionaba en la unidad 4 de Chernobil ha sido contada docenas de veces. El 25 de abril se había dispuesto programar la reducción de potencia del reactor con el fin de realizar una prueba de seguridad. Después de una serie de torpes maniobras y de negligencias en los protocolos de actuación, el reactor llegaría a provocar dos explosiones bastante seguidas en las primeras horas de la madrugada del día 26. Lo que siguió no se llegó a saber con cierta exactitud sino bastante tiempo después. Los medios oficiales soviéticos silenciaron el hecho tanto como pudieron, durante diez días se combatió el tremendo incendio que se había declarado en la unidad. Fueron los equipos técnicos suecos los que primero detectaron que se había producido una enorme fuga de radiactividad en la atmósfera, y de inmediato alertaron a las autoridades internacionales. El 27 de abril un parco mensaje había servido para iniciar la evacuación de la ciudad de Pripyat: "Camaradas, en relación con el accidente de la central nuclear de Chernbil, se anuncia la evacuación de la ciudad. Llevaos vuestra documentación, la ropa esencial y comida para tres días... La evacuación empezará a las 14.00 horas.,,[ 22Recogido del libro El legado de Chernobil de Zhores Medvedev (Pomares-Corregidor 1991), pago 175.] Este escueto aviso caricaturiza hasta lo grotesco las verdaderas consecuencias de lo que sería la mayor catástrofe industrial de todos los tiempos. La batalla de Chernobil, como la llamarían, ha sido objeto de reconstrucciones detalladas y minuciosas. La contaminación expulsada desde Chernobil llegaría afectar a tres cuartas partes del territorio europeo. Aparte de miles fallecidos en los primeros años, a principios del siglo XXI se estimaba que aproximadamente siete millones de personas habían sido afectadas por la radiación y suman sus consecuencias. Como en los tiempos en que se reveló al mundo el desastre nuclear de los Urales sucedido en 1957, la opinión occidental interesada tuvo que adoptar una cuidadosa estrategia de distracción de la crítica. Si en un primer momento condenar Chernobil de manera unívoca implicaba el riesgo de llamar la atención sobre la amenaza nuclear al otro lado del telón de acero, siempre quedaba el recurso de achacar el siniestro a la opacidad de la "tecnología marxista", fruto de un régimen totalitario donde el secretismo había convertido la misma actividad científica en un instrumento en manos de una élite irresponsable. El mismo Medvedev, en su libro ya citado, deja ver que la elección de un modelo anticuado y poco seguro como es el reactor RBMK-1000, vino impuesta por criterios poco fiables y que, tal vez, en una economía libre, equilibrada por la concurrencia, los mecanismos de mercado podrían haber ayudado a afinar los criterios de selección: "Si más tarde se dio prioridad al RBMK no fue por su eficiencia económica, su seguridad o por el apoyo institucional, sino porque, a finales de los años cincuenta y principios de los sesenta, a la industria soviética le resultaba mucho más fácil construir su diseño, bastante menos sofisticado. El diktat de los productores sobre los consumidores, señalado por la glasnot como la debilidad principal de la economía soviética, resultó ser importante a la hora de dar una nueva expansión a un modelo.”Es cierto, por otro lado, que la URSS y sus países "adjuntos" constituyen el espacio fisico que ha podido sufrir una mayor agresión ecológica en algunas pocas décadas de su historia industrial reciente. Es cierto que este hecho vino estimulado por el bloqueo y la represión del menor atisbo de crítica. Allí, por razones obvias, no pudieron actuar los mecanismos de autodefensa ambiental que intervienen desde los años cincuenta en Norteamérica y, algo después, en Europa. ¿Constituye esto un argumento de peso para la auto indulgencia occidental? Seguramente no debemos tomar a broma las políticas medio ambientales que han adoptado los Estados occidentales merced a la presión de algunos sectores de la ciudadanía. Pero un análisis un poco más aguzado muestra que este conservacionismo consensuado sólo puede servir para aplazar el desastre, no para evitarlo. Ni siquiera es seguro que el tiempo ganado -que es bien poco- sirva para abrir paso a una conciencia que pueda imponer condiciones nuevas en un terreno de lucha que se va volatilizando ante la abulia de sindicatos y ecologistas “mayoritarios” cada vez más cooptados por la maquinaria estatal e industrial. El medioambientalismo defensivo e institucional ha pasado a formar parte, en el mejor de los casos, de una estrategia de adaptación de las poblaciones al caos ecológico cada vez más presente; igual que el sindicalismo “cursillista” o el feminismo victimista , el ecologismo subvencionado o paraestatal es otro de los tontos útiles del sistema para autoprotegerse, tanto de las peores pifias de sí mismo, como de la crítica seria. Esta es la lección terrible de nuestra sociedad abierta occidental. 05/07/2006El milenarismo nuclear![]() La idea que se muestra en este ensayo es rotunda: o bien los antinucleares reconocen que el proyecto nuclear encierra ante todo el poder del Estado y su proyecto y lo declaran sin remilgos, pasando a engrosar las filas de los adversarios del Estado, o en caso contrario el antinuclearismo se queda, paradójicamente, en una petición de refuerzo y legitimación del Estado y, por tanto, del mismo proyecto nuclear. No podemos sino coincidir plenamente con esta idea. La lucha antinuclear tendría que situarse pues en el terreno de conflicto histórico con el Estado y sus agentes, para recuperar justamente su legitimidad de lucha social emancipadora. O la crítica antinuclear se hace una crítica de la existencia del Estado (no necesariamente reducida al folclorismo anarquista en boga) o no es nada. Por otro lado, el proyecto nuclear revela su naturaleza antihistórica y totalizadora cuando secuestra el futuro y compromete a la sociedad a una eterna gestión de sus instalaciones y desechos per secula seculorum. Tal y como declaraba un investigador en el libro de Jungk ya citado: "Todo lo que la Humanidad había creado hasta ahora se pasaba, se descomponía o se desmoronaba en un período de tiempo más o menos largo. En nuestro asalto a la materia hemos llegado a producir ahora algo que, si bien no es inmortal, tampoco es mortal en comparación con la duración media de nuestra vida. Un legado peligroso que sobrevivirá a todas las demás creaciones del hombre, un pedazo de "casi eternidad", un pedazo de infierno.,,18 Como ya se ha mencionado en otras ocasiones, el tiempo nuclear no es de este mundo, aunque sea en este mundo donde tengamos que padecer la actuación y la degradación de sus ciclos. Citaremos a continuación un antiguo y bien conocido artículo del investigador ya citado, Alvin M. Weinberg, donde precisamente establecía la relación de compromiso entre el sistema nuclear y la sociedad contemporánea: "Nosotros el pueblo nuclear hemos hecho un pacto fáustico con la sociedad. Por un lado, ofrecemos -con el quemador catalítico nuclear (el regenerador)- una fuente de energía inagotable. Incluso a corto plazo, cuando usamos reactores ordinario, ofrcemos energía que es más barata que la energía fósil. Por lo demás, esta fuente de energía, cuando se manipula de forma adecuada, es apenas contaminante. Los quemadores de combustible fósil tienen que emitir óxido de carbono y nitrógeno y probablemente emitirán siempre dióxido de sulfuro, por el contrario no hay razón intrínseca por la cual los sistemas nucleares deban emitir elementos contaminantes -excepto calor y restos de radiactividad. [sic] "Pero el precio que se pide a la sociedad por esta mágica fuente de energía es a la vez la vigilancia y la longevidad de nuestras instituciones sociales, a lo que no estamos muy acostumbrados”.[ Social institutions and nuclear energy" Science Julio 1972, Vol. 177.]Weinberg argumentaba, si se puede decir así, que al igual que existe una especie de "clero militar" permanente que nos guarda de la amenaza nuclear y asegura nuestra supervivencia, debería establecerse un tipo de institución sólida y constante que asegure la gestión del aparato nuclear civil. Para Weinberg esto exige la permanencia de las instituciones humanas. Rápidamente pasaba a establecer una comparación con la fundación de la agricultura y las técnicas agrícolas que, de alguna manera, establecía ya un tipo de compromiso permanente con la sociedad y la estabilidad de sus estructuras colectivas. En una nota aparte añadía: "El profesor Friedrich Schmidt-Bleek de la Universidad de Tennesse me señalaba que los diques de Holanda requieren un compromisoinstitucional a perpetuidad" En fin, en este artículo, el pronuclearista Weinberg se expresaba con una cierta desvergüenza -vemos que, por ejemplo, no considera la radiactividad como contaminante-, esta desvergüenza quizá hoy le estaría vedada. Sin embargo, el poso de su argumentación sigue presente en las mentes y proyectos de los que apuestan por el programa nuclear. Por otro lado apunta a consideraciones sociales que nos parecen centrales. Compartimos la reflexión de los autores de Les servitudes de la puissance:"Con el nuclear, el sistema energético capitalista se enfrenta a un desafio de una relación con el tiempo fundamentalmente nuevo. Desafio tanto más terrible por cuanto el tiempo del nuclear, tal y como es pensado por sus promotores, se conforma al ideal del técnico: está desprovisto de pasión, exento de confrontaciones y de violencia, de eso que constituye la trama histórica de las sociedades existentes. Es neutro, totalmente disociado del tiempo histórico real. Y no obstante ¿qué es lo que puede garantizar el funcionamiento ininterrumpido de un vasto parque de instalaciones tan sofisticado en periodos de crisis acentuada, sino su militarización?" Aquí comprobamos como el proyecto nuclear se cierra entorno al proyecto de la dominación social. El sistema nuclear constituye uno de los centros de la trama técnica de una sociedad totalitaria. En nuestra historia más reciente, la catástrofe nuclear de Chernobil, sucedida hace ya dos décadas en la extinta Unión Soviética, ha significado la revelación de la cínica autodefensa de un Estado ante los excesos de su poder técnico. Es evidente que el Estado nuclear, enfrentado brutalmente ante la elección, tomarán partido siempre por lasalvaguarda de sus estructuras burocráticas y tecnológicas en detrimento de la integridad física y la libertad de las poblaciones. Si este hecho no es del todo evidente en períodos de aparente normalidad, aparece manifiesto cuando hay una disfunción grave en algún punto de la red. El holocausto de Chernobil fue el acto final de una serie de ensayos importantes que habían menudeado desde los años cincuenta, y que entonces cobraron una nueva dimensión histórica. Para muchos tecnólogos Cherobil, y su revelación pública, significó la derrota en la carrera vertiginosa de la nuclearización. La intensa propaganda, la m anipu1ación y la ocultación, la represión estatal, habían sido hasta ese momento los medios de los que se sirvieron para imponer su proyecto. En Estados Unidos, con el incidente de Harrisburg en 1979, la lucha parecía ya perdida. El período de glaciación, como lo llaman los cronistas, en el que entró el desarrollo de la energía nuclear mediados los años setenta encontraría su puntilla en Chernbil. Desde hace dos décadas, y de manera discreta, los promotores del nuclear han esperado con paciencia su momento para salir a escena. 04/07/2006El milenarismo nuclear![]() Desde los inicios del programa atómico militar los científicos y técnicos envueltos en dicho programa pasaron a ser el germen de una casta de funcionarios especializados en el secreto oficial, el ocultamiento de información y en el aislamiento del saber. A principios de los años cincuenta, el fisico austriaco Robert Jungk recorrió algunas de las instalaciones y laboratorios donde empezaba a desarrollarse la tecnología bélica nuclear. De esto quedó un testimonio en su libro El futuro ha comenzado, cuando describe la atmósfera interna de secretismo y autocensura que reina entre los científicos del laboratorio de los Alamos: "Ni en sus casas ni entre amigos hablan de lo que hacen en los laboratorios. Cuando alguien menciona algo de lo que ocurre dentro de la zona de trabajos técnicos celosamente guardada, lo hace en términos anodinos, con los que disimula el carácter aterrador de los esfuerzos que se realizan allí para conseguir armas atómicas cada vez más perfectas. Análogamente a lo que ocurre entre los pueblos primitivos, que nunca llaman a sus monstruos por sus verdaderos nombres, así tampoco se habla aquí de pilas atómicas, sino de "ollas", y las bombas atómicas son "petardos" (...) La enfermedad más temida en los Alamos es un "resfriado", el accidente de trabajo más peligroso, para evitar el cual se han adoptado innumerables medidas de protección; no es más que "una pequeña quemadura". Estas dos palabras tan corrientes en la vida cotidiana disimulan las nuevas y peligrosísimas intoxicaciones que causa la radiactividad." Así es como estos héroes de la modernidad se refieren a su trabajo; no con la jerga críptica que esperaríamos de ellos, sino con unos términos sacados de una mala novela de espías. La frivolidad a la hora de usar eufemismos para ocultar su trabajo da tanta risa como miedo. Jungk se entrevista con diferentes científicos, alguno de ellos, descorazonado por la imagen esotérica que pesa sobre ellos, le asegura: "Por lo demás, somos como todo el mundo -objetó otro de nuestros vecinos de mesa-. Nos gustaría que las gentes de fuera de aquí comprendieran de una vez que nosotros, los físicos y los químicos que nos ocupamos del átomo, somos unos mortales tan normales y corrientes como todos los demás. A juzgar por la cartas que recibo de algunos de mis amigos, se nos considera como si fuéramos una especie de brujos o, peor todavía, una especie de robots. Cuando salga de los Alamos cuente usted por el mundo que no llevamos capirotes de brujos, que no tenemos cerebros electrónicos dentro de nuestros cráneos, ni contadores de Geiger en nuestros pechos. No somos monstruos.” Desde luego, Jungk salió de los Alamos, pero aunque no describió a estos hombres como brujos con capirote, ni como robots, lo que habría resultado tremendamente trivial y engañoso, los dibujó años más tarde, en su libro El Estadonuclear, como un nuevo gremio peculiar, una "casta sacerdotal" -así los describía Lewis Mumford- investida de ominosos poderes y grandes responsabilidades. Así podía afirmar: "Respecto de los poderes de nuestro tiempo, el experto ha venido a ocupar la plaza en otro tiempo reservada a la gracia divina, mediante la cual los señores legitimaban lo que hacían y deshacían." Jungk describe a los investigadores nucleares como a un nuevo "clero",autoerigido. Un clero más cerca de Mefistófeles que de Dios, aunque alguno de ellos parezca querer defenderse de tal identificación [Hablando de Alvin M. Weinberg, uno de los más célebres iIillovadores nucleares, Jungk señala:"Weinberg se ha comparado con Mefistófeles, el tentador diabólico. En 1973 en una controversia que tuvo lugar en Luxemburgo, dejó entender que conocía una versión de la tragedia en la que Fausto concluía un pacto no con el diablo, sino con Dios."] Interludio En una facultad de Física de una universidad europea, una mano anónima escribió en una pared: “Dios ha muerto, viva el átomo”. La intención del aprendiz de Niezstche atómico debía de ser blasfema, pero si la tomamos literalmente, describe de forma paródica el culto al átomo de los nuevos clérigos. Como los sacerdotes, son celosos custodios de lo que monopolizan y les da poder. Dios y el átomo pueden ser intercambiables, al fin y al cabo, Sodoma y Gomorra fueron reeditadas en el siglo pasado con el bombadeo de dos ciudades japonesas. Tal vez, sea este ocultismo el lado más pintoresco de la jerarquía científica dentro de la nueva estructura del poder. Mientras el conocimiento científico general tiene pánico al misterio, la nucleocracia hace de él parte de su liturgia, lo cual es chocante. Al fin y al cabo, la tecnología de la bomba podía justificar su secretismo y sus prerrogativas en la época de la guerra fría, por motivos obvios. Pero más allá de eso, la tecnología nuclear supone una especialización del conocimiento y una concentración de la responsabilidad de la gestión, que anula cualquier decisión política ante los imperativos técnicos. En cuanto a la relación entre ciencia y poder atómico, los autores del libro Lesservitudes de la puissance establecen algunos rasgos destacables que nos interesa enumerar aquí. En primer lugar, en la industria nuclear aparecen dos clases muy diferenciadas de trabajadores. Por un 1ado, trabajadores sin apenas cualificación, por otro lado, los científicos. Los autores vienen a decir que los técnicos y operarios intermedios tienden a desaparecer. La gestión pasa a manos de los "hombres de ciencia", normalmente, los fisicos. El trabajo alcanza un grado de abstracción máximo. Se crea una élite nuclear directiva. "El proceso de trabajo energético se convierte el algo totalmente abstracto, tan extraordinariamente fragmentado y frágil que su síntesis no es posible ni a la escala de la central, ni a la del grupo productor de electricidad, ni siquiera totalmente a la del Estado." En segundo lugar, el fisico pasa a primer plano. El triunfo del nuclear supone el ascenso imparable del físico como científico vedette en la esfera del Estado. "Militar o civil, el nuclear habrá sido en todas partes el instrumento de la ascensión al seno de las estructuras de Estado de la nueva élite científica de fisicos." Finalmente, los límites entre la fábrica y el laboratorio se difuminan. En la fábrica-laboratorio nuclear el entramado técnico y científico asegura igualmente la mínima presencia de ejecutantes humanos, carne de cañón (de átomo mejor dicho) sometida por otro lado a reglamentaciones tan severas que sus estatus de "trabajador libre" -que era una de las premisas del capitalismo- se desdibuja notablemente. La adscripción a la fábrica nuclear del operario parece indicar un retorno perverso y distorsionado de la vieja corporación preindustrial de gremios compartimentados. Pero la función desempeñada por la "casta" científica en el desenvolvimiento del nuclear no podria ser entendida sin aludir a 1as estrategias y 1as imposiciones que el Estado hace sufrir a las poblaciones. No nos convendría olvidar que el Estado nuclear, antes que nuclear, es Estado. Fred Cottrell, en su libro clásico Energía y sociedad,apuntaba una reflexión curiosa que tal vez tenga algo que ver con esta cuestión: " Los valores aprendidos en la familia de los mayores y vecinos, a veces excluyen las relaciones necesarias para la tecnología de alta energía. Tales normas pueden entorpecer las operaciones eficientes de la empresa y, si se las cumpliese estrictamente, hasta podrían tomar impracticable la nueva técnica. A la inversa, la adopción de nuevas reglas imprescindibles para las nuevas técnicas, muchas veces destruye por completo el sistema social existente. En esas circunstancias resulta casi imposible que exista una estrecha relación entre la moralidad y la ley, entre lo que se enseña en la familia y en el barrio y lo que exige el estado. Lo que se ha enseñado a querer a la gente choca con lo que más adelante ésta descubre que tiene que hacer.” Sabido es que la industria nuclear, de una forma peculiar según cada país, fue ampliamente apoyada -o incluso generada- por el Estado. Pero tal vez, no sea esta la cuestión más determinante. Es evidente que el Estado tendrá que obrar como garante último, en cuestiones de seguridad, control y medidas excepcionales con respecto a la industria nuclear, mientras que en muchos casos financia la red de infraestructuras. En un caso de una competencia técnica tan compleja, y de un peligro tan devastador, la imposición de la energía nuclear sólo puede ser la obra del Estado, y no de la simple “libre competencia”. Por eso la energía nuclear es del todo ejemplar: demuestra de manera diáfana cual es el verdadero carácter del poder público (desde luego, implicado en todas las demás elecciones técnicas e industriales, pero aquí en una dimensión mayor). Cuando lo que Cottrell llama "sociedades de alta energía" se abren paso en la historia reciente, el Estado desnuda su rostro y se convierte en planificador y ejecutor de la destrucción concienzuda de las viejas relaciones sociales. No puede actuar de otro modo, está en su esencia, el poder público tergiversará sus intenciones, falsificará, utilizará todos los medios para suavizar las contradicciones que surgen entre la vieja moral relacional y las imposiciones técnicas del presente. Pero si estas contradicciones no consiguieran ser domeñadas, se recurriría fácilmente a la fuerza armada. La simbiosis entre poder del Estado y energía nuclear fue descrita con astucia e ironía en el opúsculo La nuclearización del mundo:"Así, por ejemplo, Pierre Tanguy, director del Instituto de Protección y Seguridad Nuclear en el Comisariado de Energía Atómica, ya citados en el transcurso del presente trabajo, quien, después de haber definido "el objetivo de la seguridad nuclear" como "el asegurarse de que en todo momento el nivel de riesgo sea lo suficientemente bajo para poder ser aceptado", demuestra irrefutablemente, aunque ahorrando con amabilidad al lector toda la senda de su razonamiento, que "sólo los poderes públicos están en condiciones de definir lo que debe ser el nivel aceptable". Por supuesto, ya que igualmente son los únicos que disponen de informaciones completas acerca de la naturaleza de aquello que debe ser aceptado; y por otra parte, también es ,cierto que quien impone una cosa es quien la define, y no quien no tiene más remedio que aceptarla. No entreteniéndonos más en la exégesis de los numerosos encantos que encubre este lacónico enunciado, hemos comprobado que la atenta escucha de los portavoces de la nuclearización permite que reconozcamos, por encima del guirigay más o menos cacofónico de las argucias técnicas, el lenguaje mismo, altivo y sin réplica, del Estado. “03/07/2006El milenarismo nuclear![]() Para muchos estudiosos, la historia de la transformación industrial de la energía significa ante todo la historia-de una degradación. Se piensa a menudo en las enormes obras acometidas, en los gigantescos desplazamientos conseguidos, en la movilización general de recursos y masas humanas que diariamente pone en marcha la economía industrial, pero no se tiene en cuenta la medida global en cuanto al empleo de energías que intervienen en el proceso. Dejando a un lado las consecuencias directas relativas al deterioro de los entornos naturales, si esto es posible, el empleo y la transformación de la energía en la economía industlia1 supone una desproporción creciente en la relación de medios a fines. Desde el punto de vista de una ciencia ecológica estricta, la quema de materiales combustibles en apenas dos siglos, acumulados en la corteza terrestre en el espacio de millones de años, significa una disparatada inversión de la ciencia económica en la que las bases materiales se volatilizan a favor de ideales vacíos como "crecimiento", "rentabilidad" o "libertad de mercado". Toda la teoría económica contemporánea se ha erigido sobre la falsedad y la tergiversación ya que ,cualquier economía que lo sea sabe que no puede maximizarse a espaldas de los procesos fisicos de los que depende, es decir, no puede esquivar la materialidad y la continua necesidad de la regeneración de estos procesos. Las disfunciones de la naturaleza son el efecto de las disfunciones de esta teoría insensata, la materialidad de la naturaleza resurge de manera caótica desvelando la pobre metafisica de los sistemas económicos. En la economía política de la energía esta cuestión se hace patente. Basta ver como la conversión de energía se ha convertido en el tótem y tabú de una sociedad que ha despilfarrado cantidades masivas de combustible con la única conclusión visible de la ruina de la biosfera. Las cantidades de carbón y de otros combustibles fósiles empleados para hacer surgir el moderno mundo industrial ha constituido un paso desproporcionado e irracional, en la medida en que las energías puestas a trabajar solo han resultado ser una parte muy menor sobre el total de las inversiones. Los termodinamólogos, aunque no tienen la última palabra, tienen mucho que decir al respecto. En consecuencia ¿qué decir en relación a la energía nuclear? Con la energía nuclear la degradación energética por mano humana se amplía y se confirma. La energía nuclear, desde esta perspectiva, tiene que atender dos cuestiones cruciales. La primera, la más evidente, hace referencia al despilfarro energético: como convertidor de energía y generador de electricidad, la fuga térmica en forma de calor hace del reactor nuclear un pésimo transformador energético (dos terceras partes del calor no se aprovechan en la generación de electricidad, lo que arroja un balance incluso por debajo de las centrales térmicas convencionales). Es evidente que el calor expulsado hacia el exterior por la planta nuclear tendrá repercusiones sobre el entorno. Esto no lo dicen quienes defienden lo nuclear como “forma de detener el calentamiento del planeta”. La segunda cuestión termodinámica ofrece una paradoja. Como han señalado otros estudiosos, los convertidores de energía nuclear son las primeras máquinas que encierran una tecnología tan poderosa que, por vez primera, los esfuerzos -de una dimensión inédita han de ser dirigidos a frenar o contener ese poder devastador que se genera en el interior de un reactor. Esto constituye un contrasentido. El coste económico, técnico y logística que supone la construcción y mantenimiento de una planta nuclear, sumados a los gastos de reprocesamiento, transporte, conservación de los residuos, etc. ¿no es en sí mismo un absurdo económico? Sin embargo los "argumentos económicos" no tienen tanto peso como algunos les quieren conceder, sobre todo cuando se trata delmantenimiento de una tecnología que puede legitimar el poder de las instituciones que, en el momento actual, han de sostener las nuevas formas de dominación social. Los dirigentes de esta sociedad nunca serán conmovidos por los argumentos que pretenden restablecer las verdades de una supuesta rentabilidad. En primer lugar, hay que recordar que la rentabilidad es ya un argumento ideológico, forma parte de los oscuros conceptos que rodean a la religión económica. Separada de consideraciones políticas e históricas, separada de su dialéctica con el medio natural, los llamados intereses económicos que afectan a las sociedades de hoy son sobre todo autorreferenciales, es imposible escapar a su círculo vicioso: desde ese punto de vista siempre habrá un cónclave de brillantes economistas que pueda defender la rentabilidad de tal o cual forma de energía ya que los caminos de la valoración del capital son insospechados. No hay más que inventarse “valores añadidos” y escamotear las externalidades o costes “invisibles”. Además, instituciones tan poco rentables en términos liberales como el ejército o la educación obligatoria (entendida como adoctrinamiento más que como enseñanza) realmente permiten la perpetuación del sistema económico, luego son rentables en sentido amplio. Lo nuclear a su manera es rentable, en este sentido. En segundo lugar, la energía nuclear y su tecnología vienen a confirmar, como ya hemos dicho, la escalada al poder de las élites de científicos, ingenieros y tecnólogos que han consolidado su posición al lado de las clases gobernantes. El complejo tecnocientífico e industrial ha ocupado el vacío que ha dejado en parte la intelectualidad y el clero al servicio del poder (el papel de estos poderes fácticos no ha desaparecido, pero ha ido siendo más secundario en la sociedad secularizada y progresista). En ese sentido, la rentabilidad debe ser analizada también como creación de un nuevo tipo de riqueza que sirve a los intereses del Estado y el gran capital. La comunidad científica desvía hoy una gran cantidad de fondos para sus programas de investigación, que gran parte de dichos fondos acabe en los programas militares es lo mismo. Las estructuras de poder que se forman en torno al Estado, el Ejército y la Ciencia, son las garantes de las elecciones industriales que conducen la sociedad. Dichas elecciones están ligadas al mantenimiento de la dependencia de la sociedad de masas de todos los aparatos de asistencia que se les brinda desde el Estado y los servicios, sean estos públicos o privados. Por tanto, la tecnología nuclear, tanto como los abonos químicos, el transporte automóvil o el gran negocio farmacéutico, son vitales para mantener el control sobre masas enteras de población. En ese sentido, son enormemente rentables. Muchos ecólogos e izquierdistas se empeñan en querer desmontar la rentabilidad identificándose ingenuamente con los argumentos de los representantes del sistema, en este terreno están forzados a fracasar, ya que el éxito de esta sociedad consiste en mantener activa una gran degradación de recursos materiales y energéticos, como única forma de aumentar su poder de gestión sobre una cantidad creciente de crédito social y financiero. Cualquier paso hacia atrás en las formas del valoración del capital -sea mediante el ahorro, la búsqueda de eficacia global, la simplificación, la relocalización, etc.,- le obligaría a ceder cuotas de gestión sobre los recursos materiales. Las últimas fases de la acumulación primitiva de riquezas nos conducen hoy, pasando por el saqueo del mundo campesino, la destrucción del autogobiemo local y los bienes naturales, hasta tecnologías sofisticadas, opacas, altamente peligrosas, que refuerzan y consolidan la noción"control y gestión total”, cuando la sociedad de masas es ya lo único que cuenta. Si la sociedad actual buscara ser rentable en el sentido en que muchos bienpensantes presentan el problema, esto exigiría la disolución inmediata de esta sociedad. Es por eso que, por el momento, la tecnología nuclear puede seguir considerándose como una forma de energía rentable. . Hemos señalado, aunque sea veladamente, que el desarrollo de la energía nuclear confirma y extiende el poder del Ejército, el Estado y la Ciencia. Como la situación de privilegio del primer elemento es algo ya repetido hasta la saciedad por los movimientos pacifistas y antinucleares, nos parece tarea mucho más urgente y necesaria señalar como intervienen los otros dos elementos en este juego de fuerzas. Dejemos a la izquierda estándar la aburrida labor de criticar la cara antipática del sistema (los “milicos”) mientras eluden o incluso alaban acríticamente los tótems progresistas de turno, llámense estatalismo y cientificismo.30/06/2006El milenarismo nuclear![]() Desde finales de los años cincuenta hasta bien entrados los años sesenta se empezarán a desarrollar tecnologías de producción nuclear por parte de las diferentes potencias. El reactor nuclear, como nuevo convertidor de energía, pasará por diferentes fases experimentales, y cada país se esforzará por perfeccionar sus propuestas, aunque finalmente los avatares comerciales de cada modelo serán insospechados. Como se sabe, fueron a finales de los años sesenta los reactores llamados de "agua ligera" los que invadieron el mercado, imponiéndose a otros programas de desarrollo que habían s urgido en países como Francia y Gran Bretaña. El reactor de agua ligera, llamado así porque utiliza agua ligera como moderador de neutrones, en lugar de recurrir al agua pesada, era el principio motor del submarino nuclear Nautilus y desde la primera planta de generación de Shippingprt (Pensylvannia), ya mencionada. Los reactores de agua ligera pueden utilizar agua a presión (Pressed Water Reactor) o agua en estado de ebullición (Boiling Water Reactor) y podrían ser considerados, con algunos matices, como los reactores de producción de energía menos complejos. Como explica Walter Patterson: "Al final de los años sesenta, iban alcanzando un liderazgo que pronto resultó prácticamente insuperable. Italia y Japón habían empezado con centrales Magnox importadas de Gran Bretaña; Suecia y Suiza habían empezado con modelos propios que se revelaron como un fracaso. Hacia 1970, sin embargo estas cuatro naciones habían cambiado su trayectoria definitivamente a favor de los reactores de agua ligera, ya fueran importados o de fabricación propia. En 1970, Francia hizo lo mismo. A pesar de su primera generación de reactores de gas-grafito, sólo semejante por su potencia a la de Gran Bretaña, Francia liquidó el linaje de los refrigerados por gas.” Gran Bretaña había desarrollado sus reactores nucleares Magnox (llamados así porque el combustible se encuentra encapsulado en una aleación elaborada a partir del magnesio) en época temprana, en la planta de Calder Hall. Estos reactores eran refrigerados por gas (normalmente dióxido de carbono, o helio). El reactor Magnox tenía como objetivo producir plutonio destinado a la bomba, también se convertiría, como lo expresa Patterson, "en la piedra angular del programa nuclear británico." Francia había desarrollado el reactor UNGG que utilizaba combustible natural. Se trataba de un reactor complejo que permitía la recarga de combustible sin necesidad de pararlo. La eficacia de estos reactores no era menor que la que podían ofrecer los reactores de agua ligera americanos, s in embargo serían estas los que se impondrían también en Francia. Como señala Louis Puiseux, el deseo de independencia energética del estado francés había acabado en la sumisión a la oferta norteamericana. Pero no sólo se trataba de una poco afortunada elección técnica, forzada por una situación de mercado, era también otro motivo de frustración para el proyecto gaullista de dicha independencia. Tal como lo señala Puiseux: "(...) hay que subrayar que el LWR (reactor de agua ligera) al alimentarse de uranio enriquecido, que los americanos y los rusos son aún los únicos en el mundo que pueden producir, se presta a una perpetuación de la dependencia del Estado francés y de los países (consumidores) hacia aquel que proporciona a la vez la máquina y el combustible (...)[La Babel nucléaire. Energie et developpement Editions Galilée, 1977]En fin, las compañías Westinghouse y General Electric impusieron sus reactores de agua ligera ya a finales de los años sesenta. En España las primeras centrales construidas se basaban en estos modelos. La central de Almonacid de Zorita, que empezó a funcionar en 1968 era un reactor de agua ligera a presión (PWR) y la de Santa María de Garoña, un modelo de agua en ebullición (BWR). Todas las centrales que estaban en construcción por aquella época obedecían esta pauta, con la excepción de la planta de Vandellós, que era de tecnología francesa (un modelo GCR, reactor refrigerado por gas).[ Ver el libro Nuclearizar España de Pedro Costa Morata, Troya 2001, publicado originalmente en 1976.] En el período en que se estaba desarrollando la tecnología nuclear de "agua ligera" (entre 1953 y 1965), las preocupaciones se centraron en las reservas de combustible fisionable. Se estimaba por entonces que las reservas de uranio empezarían a escasear en torno al año 2000. De ahí la ansiedad surgida alrededor de los reactores regeneradores ("breeders"). El cenit del uranio no ha llegado a estas alturas de siglo XXI, por la sencilla razón de que la nuclearización no ha sido ni mucho menos completada: no tenemos coches que se muevan con energía eléctrica ni hidrógeno producido por centrales nucleares, tampoco hay buques civiles movidos por reactores atómicos, ni siquiera el 100% de la energía eléctrica de ningún país se produce en centrales electronucleares (Francia se acerca, pero es un caso excepcional). Queda uranio para rato...siempre que no se emprenda de nuevo el proyecto de nuclearización total de la sociedad. Volviendo al BREEDER: Como se sabe, el reactor regenerador produce combustible fisionable, convirtiendo el uranio-238 en plutonio-239. Para lograr esto es preciso que un neutrón rápido entre en colisión con el uranio-238. Estos átomos a su vez se convierten en p1utonio:-239:durante la reacción se producen, en teoría, tres nuevos átomos de plutonio por cada dos átomos que se dividen y son quemados como combustible. Un reactor regenerador sería pues el convertidor de energía ideal, que produce más combustible del que consume. El filón de esta tecnología es que permite la independencia de los yacimientos naturales...y la producción asegurada de bombas atómicas cuando y como se quiera, con los “sobrantes” de material transuránido. Pero la realidad ha deshinchado las fantasías nucleares al respecto. Las dificultades técnicas con este tipo de reactores aparecieron enseguida. El diseño de estos reactores implicaba, corno denunciaron desde entonces los antinucleares,la posibilidad de producir plutonio en grandes cantidades con vistas a la fabricación de la bomba, como ya hemos escrito antes: esto empaña la imagen bucólica del proyecto “civil” . Por otro lado, y como se sabe, el plutonio es el elemento radiactivo más peligroso conocido, debido a su emisión de rayo alfa, cuyo poder de atacar y penetrar en los tejidos celulares está bien documentada. Más allá de estas terribles circunstancias, los reactores regeneradores dependen de una gran actividad de neutrones rápidos, lo que produce una enorme cantidad de calor. Para refrigerar estos reactores se ha utilizado metal fundido, generalmente sodio líquido. El inconveniente del sodio es su poder de reacción con el agua y con otros materiales. Una fuga de sodio en estas condiciones significaría un desastre inmediato. El reactor regenerador Phénix, de tecnología francesa, sufrió numerosas fugas de sodio líquido hasta que se decidió su detención. .El reactor regenerador, cuyo desarrollo está de momento estancado, sigue siendo no obstante la utopía tecnológica de los estados e instituciones pronucleares. Su combinación con las nuevas formas de tratamiento de residuos sigue siendo la sempiterna oferta técnica de los que no renuncian a la empresa nuclear, en tanto no llegue la legendaria energía de fusión. (continuará) 28/06/2006El milenarismo nuclear![]() Los sueños milenaristas de lo nuclear pacífico no se han cumplido ni se cumplirán. Es cierto que la construcción de esta "Babel nuclear", como la llamó Louis Puiseux, quedó en gran parte interrumpida ya en los años setenta del pasado siglo, pero sobre esto diremos algo un poco más tarde. Por el momento, nos interesa insistir en que si bien el complejo industrial nuclear nació de la bomba y es la bomba que en buena parte lo dirige, la industria nuclear forma una esfera específica de la organización técnica y estatal, y que sus rasgos merecen ser examinados como independientes de su primera motivación. Y esto reconociendo que dicha motivación conserva todavía su vigencia. De esta manera hay que señalar al creciente empleo de energía transformada industrialmente como un mecanismo para perfeccionar el control sobre los individuos, al igual que lo han sido el desarrollo de las tecnologías de consumo doméstico o el espectacular despliegue del transporte de motor de explosión. Si no negamos la existencia de la gran conspiración nuclear militar, llevada a cabo más o menos de forma subrepticia, nos preocupa sobre todo que la nuclearización pueda proponerse como solución técnica dentro de las necesidades falseadas del actual mandato económico y estatal que padecemos. No es probable que la nuclearización total se logre, debido a los condicionantes técnicos, sociopolíticos y geológicos; sin embargo, el peligro del nuclearismo sigue existiendo aun cuando fracase (o triunfe según se vea) parcialmente. Es necesario que no desestimemos el programa nuclear civil en cuanto instrumento estratégico de las clases dominantes, sea para generar rentas o abundar en la propaganda de su capacidad científica de control. Veamos, en este sentido, como el científico antinuclear Angelo Baracca examina el nacimiento del aparato nuclear civil en un libro aparecido recientemente en Italia: "(...) la campaña de "Atomos por la paz", lanzada por el Presidente Eisenhower en 1953 es promovida activamente a partir de la homónima Conferencia de Ginebra de 1955 (...) Formalmente aquella campaña consistía en una operación de democracia, de progreso y de paz: comercializar y difundir por el mundo los reactores nucleares para un uso "civil", esto es para la producción de energía eléctrica. Se configuraba pues como una operación muy concreta, pero tenía a la vez una fuerte connotación ideológica, es decir, eliminar (al menos en la forma) la oscura valencia de muerte que pesaba sobre la energía nuclear, rehabilitarla y ennoblecerla, haciéndola salir (en determinados aspectos) del ámbito del secreto, misterio y reserva que la había caracterizado (pero que había garantizado evidentemente el monopolio estadounidense), y haciéndola volver a la común tecnología "civil": y así transformarla en una tecnología "avanzada" (palabra que en la era post-bélica asumía un significado mágico y un poder taumatúrgico), dotada de la capacidad de hacer salir a los países pobres del subdesarrollo".1 Baracca señala el hecho bien conocido de cómo la tecnología nuclear servía y sirve a la producción de plutonio, destinado a servir como combustible para la fabricación de bombas. A continuación explica como se resuelve esta doble dimensión práctica: . "Para subrayar esta ambivalencia de la tecnología nuclear, hoy sería más oportuno hablar, así como de tecnología "civil", de tecnología "dual" (dual use technology).Naturalmente el paso de una a otra tecnología no es banal, sino que resulta un hecho asumido el que todas las potencias que se han provisto de armas nucleares han pasado a través de la construcción de reactores nucleares, y que muchos de los países (si no todos) que han tenido programas nucleares "civiles" estaban animados en realidad por las intenciones, o por las ilusiones, de realizar la bomba atómica: basta pensar que muchos de estos países eran ricos en petróleo o en recursos energéticos y eran pues los que menos necesitaban de la energía nuclear." [A volte ritornano: Il nucleare. La proliferazione nucleare ieri, oggi e sopra tutto domani Angelo Baracca Jaca Book 2005] Aquí Baracca presenta un argumento que no nos parece del todo exacto. Tanto Gran Bretaña como Francia, países que desarrollaron desde muy pronto el programa nuclear civil, estaban en aquella época ante una verdadera encrucijada energética y, desde luego, en tomo a los 1955 y 56 sus suministros de petróleo a buen precio no eran algo absolutamente garantizado. Por otro lado Estados Unidos, ya desde la inmediata posguerra, había empezado a perder su papel como exportador de petróleo y la administración norteamericana se había preocupado de encargar informes sobre el futuro de los recursos energéticos. En cuanto a la URSS ¿cómo olvidar que el proyecto de la energía atómica había sido ya un viejo sueño bolchevique desde los tiempos de Lenin? Según Baracca, la nuclearización de un país como Francia se debería a una estrategia de grandes bloques: Francia debía ser el retén nuclear ante la amenaza del pacto de Varsovia. En fin, sin rechazar en absoluto los argumentos de Baracca cuando señala: "Al inicio de su mandato Eisenhower promovió un proyecto de la Westinghouse con la Duquesne Lightning para construir un pequeño reactor (de energía) en Shippinport, en Pennsylvania, aprobado luego por la AEC (Atomic Energy Comission). Eisenhower estaba en cualquier caso más preocupado por el problema de la seguridad y de la carrera del armamento que de la energía nuclear”, queremos subrayar lo dicho anteriormente. A nuestro juicio el complejo nuclear energético no es meramente un aspecto residual y enmascarador de la gran geopolítica en tiempos de la guerra fría (y con posterioridad a esta época), la industria nuclear para uso" civil" merece un examen propio y específico. Este examen está necesariamente unido a la crítica de los factores que hoy hacen posible el aparato industrial de las naciones desarrolladas, donde el empleo de energía se convierte en un instrumento ideológico en cuanto oculta una vez más la irracionalidad económica y los métodos de opresión. Son estos últimos, en todo caso, los que cambian de forma y son llamados a camuflarse detrás de todos los programas nucleares, militares o civiles. Para entender mejor los planteamientos previamente expuestos, deberíamos revisar el significado político y social de la explotación de la energía nuclear, resumiendo algunos de los argumentos y aportaciones adelantadas ya desde el amanecer de la era nuclear. Según los autores de Les servitudes de la puissance, la energía nuclear entraría en el contexto de una "penuria energética" generalizada. No era mera coincidencia que el programa "Atomos por la paz" fuera lanzado al año siguiente de que Estado Unidos pasara a ser importador de petróleo. Desde luego, y como ya hemos indicado, esto no contradice forzosamente la argumentación de Baracca, pero abre paso a una explicación del fenómeno bastante más compleja. El electro-nuclear surgiría entonces como una verdadera energía de recambio en la nueva fase de expansión económica, después de las crisis de los años treinta: "La "grande" crisis de 1929 había ya presentado con fuerza el imperativo de una "salida energética de la crisis". No hay salida de la crisis sin poner a disposición de la producción y del consumo cantidades masivas y regularmente crecientes de energía a buen precio, medio de compensar por el crecimiento y la automatización de la producción el alza de costes de la mano de obra y de renovar el mercado, y sin franquear los límites técnicos y económicos ligados a las energías fósiles. En pocas palabras, sin reestructuración del equilibrio energético en beneficio de la electricidad. El nuclear será concebido como una de las vías ideales de esta electrificación de la sociedad. No hay salida de la crisis sin reconstitución de la renta y del rendimiento energéticos, lo que el nuclear también permite, ya que instaura nuevas situaciones de monopolio: el ciclo de combustibles es la fuente de nuevas formas de renta, al igual que, pero sobre una escala mucho más grande, lo es el ciclo de la construcción de centrales del beneficio industrial.[ Las servitudes...pag. 271] La energía nuclear permite también una amplia deslocalización en el empleo de los recursos, ya que las plantas de energía o transformación de combustibles no están sujetos a las áreas geográficas donde se encuentran los yacimientos. Pero, además, el sueño y la utopía nuclear se prolongan en la utopía del reactor "regenerador" (capaz de producir más combustible del que consume). Como los autores ya citados afirman, la "regeneración" del combustible permite el sueño de la independencia total de todo límite físico, la independencia de la geología, del temido fantasma del cenit de extracción de uranio.27/06/2006Los efectos de Chornobyl El 20º aniversario del desastre de Chernóbil, que tuvo lugar en abril de 2006, está marcado en gran medida por la imperante necesidad de seguir estudiando las enormes consecuencias a largo plazo de esta catástrofe. Hace veinte años, el término ‘átomo pacífico’ y con ello el de ’seguridad nuclear’ desapareció entre la nube negra que surgió de las llamas del reactor nuclear número 4 de la central nuclear de Chernóbil, en la antigua Unión Soviética. La catástrofe tecnológica más importante y de mayor alcance de la historia de la humanidad ocurrió en una pequeña ciudad ucraniana sobre el río Pripyat. De repente el nombre de Chernóbil pasó a formar parte de la historia de la infamia de la humanidad. Veinte años después, varios millones de personas (según diferentes estimaciones, de 5 a 8 millones) residen aún en zonas que seguirán estando altamente contaminadas por la fuga radiactiva de Chernóbil durante muchísimos años más. Sólo teniendo en cuenta que la vida media del principal elemento radiactivo liberado, aunque ni mucho menos el único, el cesio- 137 (137Cs), es de algo más de 30 años, las consecuencias radiológicas (y con ello para la salud) de este accidente nuclear continuarán dejándose sentir durante siglos. Este accidente de carácter verdaderamente global provocó su mayor impacto en las tres repúblicas vecinas de la antigua Unión Soviética, los países ahora independientes de Ucrania, Bielorrusia y Rusia. Pero los impactos del desastre se extendieron mucho más lejos. Más de la mitad del cesio-137 liberado como resultado de la explosión fue transportado a la atmósfera hasta otros países europeos. Al menos catorce países de Europa (Austria, Suecia, Finlandia, Noruega, Eslovenia, Polonia, Rumania, Hungría, Suiza, República Checa, Italia, Bulgaria, República de Moldavia y Grecia), se vieron contaminados por niveles de radiación superiores a 1 Ci/Km2 (o 37 kBq/m2)2, límite por encima del cual se define un área como ‘contaminada’ y se imponen en ella restricciones de todo tipo. Cantidades de radiactividad menores, pero importantes, provocadas por la fuga de Chernóbil, fueron detectadas en todo el continente europeo, desde Escandinavia hasta el Mediterráneo (alcanzando también España, especialmente Cataluña y Baleares) y Asia. Se habla de 45.260 km2 de suelo contaminado en Europa ( >1 Ci/km2)3.A pesar de la extensión geográfica y de la gravedad de la contaminación provocada por el accidente, bien documentada, la magnitud total del impacto sobre los ecosistemas, la salud humana, la economía y las estructuras sociales sigue siendo desconocida. No obstante, en todos los casos se considera que estos impactos serán considerables y duraderos. El rango en el que oscilan las estimaciones de exceso de mortalidad como consecuencia del accidente de Chernóbil es considerablemente amplio, dependiendo concretamente de las variables que se tengan en cuenta para su cómputo. El estudio epidemiológico más reciente, publicado bajo los auspicios de la Academia de Ciencias Rusa, sugiere que la escala del problema podría ser muchísimo mayor de la prevista por los estudios publicados hasta la fecha. Por ejemplo, en el informe del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) de 2005, se habla de 4.000 muertes adicionales como consecuencia del accidente de Chernóbil. Las cifras publicadas más recientemente sugieren que sólo en Bielorrusia, Rusia y Ucrania el accidente causó alrededor de 200.000 muertes adicionales entre 1990 y 2004. En total, los datos disponibles revelan una elevada discordancia en las estimaciones del incremento de la tasa de mortalidad causada por el accidente de Chernóbil, poniendo en evidencia las enormes incertidumbres que rodean a la información sobre la magnitud del impacto del accidente de Chernóbil. Junto con toda la documentación publicada hasta la fecha, estos datos indican que las cifras oficiales de la industria nuclear (ej. la evaluación del OIEA 2005) sobre morbilidad (incidencia de la enfermedad) y la mortalidad ocurridas como resultado directo de la contaminación radiactiva emitida por Chernóbil subestiman en gran medida la magnitud del impacto del accidente tanto a nivel local como internacional. Se han observado los efectos más graves en la salud en cuatro grupos de población: 1.Trabajadores de limpieza tras el accidente, o ‘liquidadores’, incluyendo personal civil y militar reclutado para llevar a cabo las tareas de limpieza y de construcción de la cubierta de protección del reactor; 2. Evacuados de zonas peligrosamente contaminadas situadas dentro de un radio de 30 km alrededor de la central; 3. Residentes de zonas menos contaminadas (pero con niveles de contaminación aún peligrosos); 4. Niños nacidos de familias de los tres grupos anteriores.
23/06/2006Relatos de Chernóbil: cuando el hogar es una tierra desolada CHERNÓBIL, Ucrania (Reuters) - Olga Rudchenko lloró cada noche durante ocho años, en su desesperación por volver a casa. Ahora es feliz viviendo nuevamente en su aldea, Chernóbil. La familia Rudchenko estuvo entre los 200.000 residentes que fueron evacuados después de que una explosión arrasara la central nuclear de Chernóbil el 26 de abril de 1986 en el peor accidente de ese tipo ocurrido en la historia. Olga y su esposo, Andriy, desafiaron la prohibición del Gobierno y regresaron hace 12 años a vivir en una tierra contaminada. "Fue hace mucho tiempo, pero es difícil de olvidar. Fue peor que una guerra. Nos dijeron tantas mentiras", dice Rudchenko, de 71 años, en el exterior de una pequeña y avejentada casa que necesita una capa de pintura. "Nos sacaron en autobuses y dijeron que nos íbamos por tres días. Regresamos ocho años después. Lloré cada noche. Yo quería regresar a mi casa. Gracias a Dios, estamos aquí en el mejor lugar sobre la tierra", relata. Si no se conociera la historia de Chernóbil, podría comprender el entusiasmo de Olga. Con 9.000 habitantes en sus buenos tiempos, dispone de varias oficinas, tres locales comerciales, un bar y una cantina al estilo de la ex Unión Soviética, a pesar de ser una zona donde se prohibe vivir. Ahora sólo viven unos pocos centenares de personas, de edad avanzada casi todos. El lugar está rodeado por bosques abundantes, rebosantes de vida salvaje (obviamente radiactiva, en distintos grados). Sin embargo, para millones de personas en el mundo, Chernóbil simboliza desastre y devastación, mito y polémica. Chernobil es un sitio tranquilo, con un aspecto nada terrorífico, a diferencia de Pripiat, la ciudad fantasma. Hay que aclarar que la central de Chernobil estaba a más distancia del pueblo homónimo que del poblado de Pripiat, que se llevó lo peor del escape. En Chernobil la radiación residual no se huele ni se nota, se detecta con aparatos. En su mayor parte es asumible por las personas: no se enferma por vivir allí actualmente, pero eso no quiere decir que sea inocua a largo plazo. Hay unas pocas zonas (casi siempre vertederos y vehículos abandonados) que sí pueden ser letales a corto plazo. Los lugareños los conocen, y los evitan. La radiación se ha hundido en el suelo, en el lecho de los ríos y en la madera de los árboles, perdiendo parte de su peligro...Pero un incendio forestal, un movimiento de tierras imprudente y... El 26 de abril de 1986, varias explosiones destruyeron el reactor número cuatro de la planta, que se convirtió en un infierno radioactivo enviando una nube letal al cielo nocturno. Dos décadas más tarde, y cinco años y medio después de que el último reactor de Chernóbil fuese cerrado, el área alrededor de la central está llena de recuerdos del desastre. La ciudad de Pripyat, construida para los trabajadores de la planta, todavía está desierta. El día después del accidente, sus 50.000 habitantes fueron evacuados en sólo seis horas. En los apartamentos vacíos con ventanas sin cristales, se puede encontrar ropa, muñecas, zapatos, libros y fotos familiares. Sólo algunos mayores han vuelto a sus casas, a pesar de la prohibición. Las autoridades hacen la vista gorda, y ayudan con comida y electricidad. Decenas de extranjeros curiosos pasean por la zona donde los animales ya se han acostumbrado a 20 años de ausencia de seres humanos y donde es posible ver osos salvajes, lobos y venados por las calles. Los científicos desean más fondos para establecer ahí una reserva natural. Es algo surrealista ¿verdad? Un parque natural radiactivo, pero es cierto. COSTO HUMANO Los médicos ucranianos destacan el incremento dramático de casos de cáncer de tiroides entre quienes eran niños en 1986. Laboratorios móviles llevan a cabo chequeos en aldeas cercanas a las zonas de exclusión, donde el desempleo es alto y la mayoría de sus habitantes se preocupan más por el día a día que por su salud. "No sólo hay consecuencias médicas directas sino también posibles cambios genéticos", dijo Hryhory Klymnyuk, del Instituto de Cáncer en la Academia de Ciencias de Ucrania. El proceso completo de hacer de la zona de la planta un lugar seguro tardará aún muchos años. Las autoridades afirman que pasarán entre 30 y 100 años antes de que sea completamente descontaminada por fuera (el interior seguirá siendo un infierno irradiado durante miles de años). El Gobierno y los donantes occidentales han centrado su preocupación en asegurar el agrietado "sarcófago" que cubre el reactor número cuatro. "Cuando cerraron Chernóbil en diciembre de 2000, escribí en mi diario: la planta de energía ha sido cerrada, pero Chernóbil acaba de empezar", dijo Andrei Novikov, el subdirector técnico. Paadójicamente, tras la crisis del gas ruso del año pasado, el gobierno ucraniano ha emprendido la construcción de nuevas centrales nucleares. Esperamos que sean mucho más seguras que la de Chernobyl. 22/06/2006Bielorrusia, la gran olvidada tras Chernobil (...)Sin embargo, es lícito preguntarse si la existencia en Belarús (ex-Bielorrusia) del régimen autoritario de Lukashenko no hay que- relacionarlo con la catástrofe de Chernóbil, cuyas consecuencias sanitarias son mucho más severas en Bielorrusia que en Ucrania o Rusia. Allí es donde los escapes radioactivos fueron más importantes, donde se dispararon de forma casi epidémica los cánceres de tiroides de los niños (que ahora afectan a los jóvenes adultos) y, tras muchas tergiversaciones, han sido finalmente reconocidos por los expertos internacionales como debidos, en efecto, a los yodos radioactivos que se emitieron después de la explosión del reactor; Estos cánceres también han sido detectados en Ucrania y en-Rusia pero en menor número: Rápidamente han sido visibles efectos de morbidez distintos de los cánceres, en particular entre ,los niños, en las-zonas más contaminadas cuyos habitantes’ no fueron evacuados, efectos que siguen hoy día, aunque las instancias oficiales internacionales los nieguen y las nacionales los minimicen: enfermedades cardíacas, malformaciones congénitas, diabetes-;-infantil",etc. ¿Es una casualidad que en Belarús -los pocos científicos y médicos-,que quieren dar a conocer la realidad sanitaria sobre el terreno y ,tratan de remediarla sean víctimas de represión? Por ejemplo, la detención y el encarcelamiento arbitrarios, como en la época estalinista, durante más de cinco meses del profesor Bandazhevski, decano de la facultad de medicina de Gomel, lo que dio paso a su destitución definitiva. Fue condenado por el tribunal militar de Gomel a ocho años de trabajos forzados el 18 de junio de 2001. ¿Será porque sus estudios son molestos, ya que revelan los nefastos efectos insospechados sobre la salud debidos a la acumulación de cesio 137 en el cuerpo por ingestión crónica de alimentos contaminados, en particular entre los niños ? El profesor Nesterenko, director del Instituto de Energía Atómica de Minsk, que en el mismo comienzo de la catástrofe quería evacuar a toda la población en un radio de 100 km, fue destituido con rapidez. Actualmente, dirige el Instituto Independiente BELRAD, pero sufre intimidaciones y amenazas que aspiran a obtener el cierre de este instituto. ¿Será porque vigila la radioactividad del entorno, porque que mide la carga corporal en cesio ’ 137 de los niños de las ’zonas contaminadas y hace recomendaciones a los padres en las escuelas: no comer frutos del bosque ni champiñones ricos en cesio radioactivo, lavar bien la carne; evitar el’ hígado, etc.? También distribuye comprimidos que los niños deben tomar cuatro veces, de un compuesto (a base de pectina) que tiene un ’papel absorbente a favor de la excreción intestinal del cesio. ¿Qué libertad queda, después de Chernóbil, para los habitantes de las zonas contaminadas? Bien poca, la de emigrar en pos de empleo y mejor salud o la de permanecer expuestos a cánceres “de origen genético” según los cínicos de turno, en medio de una naturaleza y una sociedad muy tocadas ambas. 21/06/2006Accidentes “menores”1979. EL ACCIDENTE NUCLEAR DE THREE MILE ISLAND En Pennsylvania, EE.UU., un escape radiactivo a través de los circuitos de refrigeración del reactor en la central nuclear de Three Mile Island produce el mas grave de los accidentes nucleares conocidos en el país obligando a evacuar el área. Este accidente fue el primero en minar gravemente el mito de la energía nuclear como "segura" entre la población occidental. Seguramente en la URSS más de uno se burló por entonces de la decadente tecnología capitalista. Eso fue antes de Chernóbil... JAPON: TOKAIMURA - (1999) En el país de la alta tecnología y el culto al trabajo bien hecho "no podían pasar cosas así". Pero pasaron.El 30 de setiembre de 1999 en la instalación nuclear de Tokaimura, ubicada a solo 140 kilómetros de Tokio y dedicada a reprocesar combustible nuclear para las centrales atómicas japonesas, un grave error de operación provoca una reacción nuclear incontrolada que amenaza durante varias horas extenderse al resto de la planta y desatar un nuevo proceso de fisión, aun mayor y de impredecibles consecuencias. El accidente se produjo debido al manipuleo de uranio en contacto con acido nítrico en proporciones inadecuadas y expuso a niveles de radiación 15.000 veces superiores a los admisibles a cerca de 30 operarios y propagó sus efectos al entorno de la planta cuyos habitantes fueron evacuados en un radio de 200 metros. La emergencia obligó a tomar prevenciones adicionales respecto a otros 300.000 que habitan en un radio de 10 kilómetros. El siniestro fue conjurado por una brigada especializada horas mas tarde, en una riesgosa operación, logrando detener la reacción nuclear. La planta ya había sufrido accidentes en 1995 y 1997, en este ultimo caso ocurrieron dos graves accidentes en menos de 24 horas, los que provocaron fugas radiactivas y afectaron a mas de una veintena de operarios. Luego de los accidentes de 1997 la planta habia sido cerrada por tiempo prolongado y sometida a un riguroso examen de seguridad para ser habilitada nuevamente tan solo pocas semanas antes de este nuevo accidente. CON EDISON (N.Y., EE.UU.) 2000 El 15 de febrero de 2000 se produce una grave falla en las tuberias del reactor Indian Point 2 de la central nuclear - Con Edison - ubicada en Buchanan a 50 kilómetros de Nueva York; como resultado del mismo un escape de vapor radiactivo superó las instalaciones de contención y llegó a la atmósfera. La emergencia obligó a neutralizar el funcionamiento del reactor y el escape por procedimientos manuales. El accidente, el primero desde la inauguración de la planta en 1974, no habría provocado víctimas entre el personal pero produjo la consiguiente alarma en la población a pesar de no haberse detectado variación en los valores normales de radioctividad ambiental 19/06/2006ChernóbilChernóbil
Chernóbil (Чорнобиль, en ucraniano) es una ciudad de Ucrania, situada a unos 100 km al norte de Kiev, con unos 44.000 habitantes (antes del accidente de la central). Un importante nudo de industria y comercio, especialmente en el siglo XIX. El nombre Chernóbil significa Jenjibre en ucraniano. La ciudad es asociada con el accidente ocurrido en la central nuclear de Chernóbil (que tiene el mismo nombre que la ciudad a pesar de estar a una considerable distancia de la misma y de haber ciudades como Prypiat más cercana a la propia central), el 26 de abril de 1986. A la 1:23 de la noche, el reactor número 4 de la central nuclear se escapó al control, como consecuencia de una prueba mal llevada a cabo y de los defectos en la construcción de la central. Ésta se sobrecalentó hasta estallar, expandiendo la radiactividad en un radio de más de 30 kilómetros. La cifra oficial de muertos se cifra en 30 personas (no hay que olvidar que el gobierno del aquel entonces consideró el accidente secreto de estado durante varios días, impidiendo la prevención de posibles accidentes futuros y minimizando las consecuencias reales del fallo), pero por supuesto se sabe que es de más de miles, otras fueron evacuadas. Se produjo una nube radiactiva que viajó en sentido noroeste por Europa. Cientos de miles de personas se vieron afectadas de una u otra forma a lo largo de los años. ¿EL PRÓXIMO CHERNOBIL? Tabú: “No puede suceder aquí”. Realidad: Si bien es cierto que el desastre soviético tuvo mucho que ver con negligencias y fallos de diseño, las posibilidad de otro accidente grave no es nula. Cuantas más centrales se construyan, más boletos en la lotería. Conforme el precio del petróleo siga subiendo, las voces a favor de la nuclearización total de la generación eléctrica van a aumentar. Igualmente, las centrales existentes en muchos países tienen 40 ó más años, por lo cual el efecto del tiempo se va dejando notar. Una manutención inadecuada puede ser un riesgo. Otro factor para un Chenobyl futuro es el terrorismo, ya sea externo o interno. De origen externo: unos islamistas secuestran un avión y lo estrellan contra una central. No me digan que un secuestro aéreo es imposible, visto lo visto...Se dice que el edificio principal de una nuclear, con su doble blindaje (cúpula exterior y recubrimiento del núcleo del reactor) puede soportar un impacto así. ¿Se ha probado en una situación real? Por otra parte, el ataque podría ser contra una zona desprotegida de la central, como la zona de almacenamiento de combustible usado, o los transformadores. Eso dejaría fuera de combate a la central y podría provocar un fallo en el reactor o la dispersión de radiación al exterior. Terrorismo interno: un empleado (infiltrado o simplemente loco) provoca un fallo a posta en la central. Esto parece de película, pero ¿acaso no ha pasado en empresas menos peligrosas que un empleado la tome sabotee el trabajo? La presión laboral puede hacer “milagros” en personas propensas al desequilibrio. Por último, está el peligro de la guerra; no ya nuclear, sino convencional. Hasta ahora, la mayoría de centrales están en Occidente, donde el peligro de guerra es mínimo (no será perpetua esa “paz”). Pero en el Tercer mundo se están empezando a construir muchas centrales. Y son zonas de riesgos potenciales. El ejemplo paradigmático es Irán. Tiene mucho interés por lo nuclear (civil y/o militar); EE.UU. puede preparar ataques aéreos, si una central nuclear iraní recibiese un impacto directo de una bomba de 1 TM, ¿qué sucedería? |
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