posindustrial

El final de una época y el inicio de otra. ¿Está usted preparado?

Se muestran los artículos pertenecientes al tema Peakoil-Cénit del petróleo.

La escasez del oro negro y sus efectos

04/11/2013

Charlas energéticas

Ecologistas en Acción y Som Energía Aragón organizan este ciclo de
charlas y talleres prácticos en torno a la energía. Nos vemos todos los
miércoles de noviembre en La Ciclería Social Club de Zaragoza, calle Gavín
nº6, el espacio colectivo que compartimos.

MIÉRCOLES DE NOVIEMBRE

6. Autonomía energética, autoconsumo y democratización de la energía.

13. La Reforma Energética. La que se nos viene encima.

20. ¿De dónde viene la energía? Fuentes de energía y su impacto: nuclear,
térmica, fracking. Introducirán activistas de Ecologistas en Acción y José
Luis Simón, catedrático de Geología en la Universidad de Zaragoza.

27. Auditoría energética. Gestiona tus propios consumos.

Cartel en:
http://laenredadera.noblezabaturra.org/2013/10/31/la-energia-que-nos-une-miercoles-de-noviembre-en-la-cicleria-social-club/
04/11/2013 09:09 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

23/10/2013

La fractura hidráulica, en TV

Mañana día 24 de octubre, en el canal autonómico Aragón TV, en el programa "Buenos días Aragón", habrá algún reportaje y/o debate sobre el la burbuja digo la prospección de petróleo y gas no convencional, y su eventual extracción mediante fractura hidráulica, abreviando, el "fracking".Suponemos que después pasará a formar parte de los programas de visionado a la carta de la web de dicha cadena pública; para quien se haya enterado tarde o quiera revisar datos y afirmaciones que saliesen.

23/10/2013 22:17 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

18/01/2009

Recordando: el inmenso yacimiento de gas del Serrablo

Recuerdo vagamente a finales de los años

70 y principios de los 80 la gran

expectación que dió el gas (y el

gasoducto) del Serrablo; fue un anuncio

del cuerno de la abundancia casi igual a

cuando trajeron la Opel a Figueruelas.
Pero no pasó de la década de los 80...

http://www.shesa.es/pdf/serrablo.pdf

Desde 1989 hasta hoy, no ha sucedido la
resurrección abiótica. el único gas que

ha vuelto a salir desde entonces es el

que le meten en su nuevo uso como

cisterna gigante...que tal como están

los tiempos gaseros, no viene nada mal.

Por cierto, paz gasera en el este (o eso

parece) hasta el año que viene...

http://www.finanzas.com/noticias/empresas/2009-01-18/82642_acuerdo-entre-moscu-kiev-anuncia.html

18/01/2009 12:48 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

05/01/2009

19/12/2008

Madmaxismo y yirdismo a saco en la web vecina

http://www.crisisenergetica.org/forum/viewtopic.php?forum=7&showtopic=63518&fromblock=yes

Y un poco de cordura también:
(...)Yo no quiero el colapso, tampoco creo en él de una forma categórica, si en cambio creo en el decrecimiento voluntario o forzoso, al que de una forma u otra hemos de conducirnos todos y cada uno de nosotros hasta ese umbral de cierto equilibrio (...)

19/12/2008 18:04 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

11/12/2008

La hidrogenera fantasma

Atención zaragozan@s, una pregunta:

¿Existe realmente la hidrogenera de Valdespartera?

Daos una vuelta por el sur profundo de la nueva Zaragoza y sei veis algo activo avisadnos. Nosotros no hemos posido localizarla ni con el GPS.

¿Y qué fue de los autobuses de hidrógeno de la Expo? dicen que estaban alquilados (cielos, qué glamour).

09/12/2008

Petróleo barato...por ahora

http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/business/newsid_7723000/7723742.stm

Reculer pour mieux sauter...

27/11/2008

¡Que vienen los rusos!

20081128092310-bombeo.jpgSi nos iban a decir esto en los tiempos del borrachuzo Yelsin…
http://www.cotizalia.com/cache/2008/11/20/noticias_6_espana_vende_repsol_necesidades_liquidez.html
Conforme avance más el factor energético de LLE, la larga mano eslava se irá notando más y más…por razones obvias para quienes sigan estos mensajes. Nosotros tenemos ladrillos, ellos tienen combustibles.
Y ya que estamos con rusos…recuerdos al “oso” tu95 que se paseó por aquellos parajes
http://sp.rian.ru/onlinenews/20081121/118443944.html
Otros viajaron a otro sitio, pero eran de otra parte…y qué viajecito.

http://sp.rian.ru/international/20081123/118473708.html

Volviendo al tema de la supuesta compra rusa de la petrolera de este país sin petróleo llamado España, resulta sospechoso que en Putinlandia no hayan hecho de este tema un asunto de autobombo patríotico, con lo dados que son los rusos a eso. ¿Será un cuento de “que viene el coco” para consumo interno ibérico? En estos tiempos de cambalache financiero, todo es posible.

Sea camelo o posibilidad, este tipo de noticias sigue demostrando que el petróleo no es una mercancía más (por su importancia obvia) y que los poderosos no creen en ridículas teorías petro-abióticas (poca fe tienen en la multiplicación de los gases y los hidrocarburos líquidos si andan tanto a la greña por su cuotita de mercado).

Estén atentos a la conclusión del sainete, con mucho más suspense que pifias del estilo “Gran Scala” o “Reino don Quijote”.

23/10/2008

08/10/2008

Conferencia petrocalíptica

20081009092417-bombeo.jpgLugar: Centro "Lain Entralgo" Pº de la Mina s/n 50001, Zaragoza
(Próximo a la Plaza San Miguel. Autobuses nº 22, 30 y 40)

Viernes 3 de octubre
Charla-debate 19:00h a 21:00h.


Crisis global del petrocapitalismo
Ramón Fernández Durán (Ingeniero de caminos y urbanista. Pro. colaborador de la Univ. Carlos III de Madrid, Fac. de Geografía de la Universidad de Barcelona, etc. Autor entre otros libros de: La Crisis Social de la Ciudad (coautor). Alfoz, Madrid,1987; La Explosión del Desorden. La Metrópoli como Espacio de la Crisis Global. Editorial Fundamentos, Madrid, 1993; El crepúsculo de la era trágica del petróleo. Pico del oro negro y colapso financiero (y ecológico mundial). Ecologistas en Acción de Madrid y Editorial Virus, Barcelona, 2008)

06/10/2008

C.E. mola más ahora

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Nos gusta el cambio de imagen.

http://www.crisisenergetica.org/

Enhorabuena

02/10/2008

Respiro engañoso

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(…)Ahora el crudo cae, pero lo único que sabemos es cuánto caen las apuestas en los mercados, nadie nos mostró cómo se abaratan los costes de producción de un litro de combustible, probablemente porque no estén disminuyendo: el número de plataformas en medio del mar es cada vez mayor para una producción total que no es creciente; cada vez hay más países con su producción de hidrocarburos en declive; los que ya declinan, lo hacen cada vez más rápido, alguna vez a ritmos que ni los más pesimistas preveían hace apenas dos o tres años, como Méjico; las tensiones en las zonas con ductos de transporte internacional de crudo y gas se agravan; los cortes de suministro en América del Sur y Centro son cada vez más corrientes, sumándose al descontento general que ya reinaba, retroalimentándose de él; las migraciones del Sur hacia el Norte siguen haciendo estragos, de una manera «casi insoportable», en palabras de Zapatero (a mí me sobra el casi, se ve que a él no); los camioneros vuelven a amenazar con cortes de carreteras para finales de año y las líneas aéreas quiebran sin previo aviso.(...)

http://ninuclearniotras.blogspot.com/2008/09/la-razones-de-la-bajada-del-precio-del.html

29/09/2008

Libro recomendable

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http://www.rebelion.org/docs/68533.pdf

27/09/2008

7ª Conferencia Internacional de ASPO

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La Asociación para el Estudio de los Recursos Energéticos (AEREN), que en España representa a la Asociación para el Estudio del Cenit del Petróleo y el Gas (ASPO, por sus siglas en inglés, the Association for the Study of Peak Oil and Gas), son las entidades organizadoras de esta Conferencia, que tendrá lugar los próximos días 20 y 21 de octubre en el World Trade Center de Barcelona.

AEREN y ASPO son asociaciones formadas por geólogos, científicos, académicos, empresarios, políticos y ciudadanos de todo el mundo, y cuentan ya con cerca de treinta organizaciones nacionales. Ambas organizaciones son sin ánimo de lucro e independientes; sus objetivos son el estudio de las reservas mundiales de petróleo y gas, los patrones y modelos de producción y consumo y sus modelos de agotamiento y sobre todo, la posible determinación de la fecha de llegada al cenit mundial de su producción, así como, sobre todo, las consecuencias que este fenómeno, único en la Historia, puede tener para la Humanidad. También se analizan y estudian las alternativas posibles para reemplazar o al menos paliar estos efectos.

El cenit de la producción mundial del petróleo o del gas es un hecho geológico clave para el futuro de la Humanidad y se explica con más detalle en el dossier que puedes encontrar documentado en

http://www.aspo-spain.org/aspo7/files/Dossier_ASPO_VII_es.pdf

En AEREN y en ASPO tenemos también como objetivo tratar de elevar el grado de conciencia ciudadano sobre el problema de la llegada, creemos que inminente, en términos históricos, a los límites máximos de producción de petróleo e inmediatamente después de gas natural, impuestos por la geología y las leyes físicas. De manera que podamos preparamos lo mejor posible para los difíciles tiempos, que se han dado en denominar “La segunda mitad de la Era del Petróleo”, de los que ya el geólogo irlandés Colin Campell y el geólogo francés Jean Laherrere, fundadores de ASPO, que participarán en la conferencia de Barcelona con sendas ponencias, ya advirtiesen, en su famoso artículo en la revista Investigación y Ciencia (Scientific American) en 1998, titulado “El fin del petróleo barato” (The End of Cheap Oil), frase que parece haber tomado definitivamente cuerpo tras los últimos acontecimientos mundiales.

Se trata de un fenómeno que trasciende los aspectos puramente nacionales o partidistas. Es un hecho global que creemos tendrá importantes repercusiones mundiales.

Por todo lo anterior, quisiéramos animarte a asistir a dicha Conferencia. En la pasada edición de ASPO en Cork, Irlanda, tuvimos la oportunidad de contar con la presencia de los ministros irlandeses de Empresas, Comercio y Empleo, Micheal Martin y el de Comunicaciones, Energía y Recursos Naturales, Eamon Ryan, además del exsecretario de Energía de los EE. UU., Arthur Schlesinger y los ex ministros europeos de Medio Ambiente británico, Michael Meacher y francés, Yves Cochet, así como el ex gobernador general de Canadá, Edward Schreyer, que es miembro de ASPO en aquél país y que este año ha indicado su interés en asistir también a Barcelona, entre otras muchas personalidades del sector. Esto es una inequívoca muestra del creciente grado de conciencia y preocupación por el fenómeno, ya inocultable por más tiempo, de la llegada a este máximo de producción y el posterior e inevitable declive en la disponibilidad de los recursos energéticos más importantes y versátiles con que cuenta la Humanidad.

23/09/2008

Sospechosos saltos en el precio del petróleo

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http://www.prensalibre.com/pl/2008/septiembre/23/265454.html

¿Tendrá que ver con las próximas elecciones (¿?) en EE.UU.?

¿Con bailes especulativos al calor de los primeros acordes de LLE?

¿Con la cantidad de drogas que se toman quienes dominan los mercados de futuros?

Quién sabe...

Lo que es indudable es que estos saltos, como la montaña rusa de las bolsas, no son nada normales. La normalidad económica empieza a dar señales de resquebrajamiento, aunque desde luego, nos curamos en salud frente a delirios del estilo "el sistema se hunde mañana mismo".

Sospechoso, de todas maneras.

07/07/2008

El futuro del taxista

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El taxi del futuro (a medio plazo)

http://www.heraldo.es/expo/reportajes/entrevista0207.html

Taxi del futuro (a largo plazo)

http://www.granadainfo.com/burrotaxi.htm

07/07/2008 08:36 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

01/07/2008

30/06/2008

Hidrogenera en Valdespartera

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http://zaragozaonline.com/index.php?option=com_content&task=view&id=461&Itemid=60

Puntos sobre las íes

http://www.sanborondon.info/content/view/1304/77/

30/06/2008 08:05 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

16/06/2008

Una observación sobre la especulación y el peak

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El sector más estúpido del burbujismo califica a los partidarios de la teoría del cénit (más bien de los cénit) de secta y otras lindezas. Achaca la subida del petróleo, de los alimentos y del oro a la especulación, negando que haya una escasez real. Así que la subida escalonada pero continua del últio lustro sería debida nada menos que a un complot para enriquecere a unos pocos (mira que tienen poder para manipular tanto tiempo y engañar a todo el mundo).

Por su parte, los peakers más enloquecidos (madmaxistasy yirdistas) lo ven todo en clave peak, incluso en el pasado remoto (esto les parecerá una caricatura, pero es que parecen conocer hasta el cénit de los esclavos durante el ocaso de la antigua Roma). Si el petróleo Brent y el Texas suben 10 $ en un día en los mercados, será que han bajado de golpe las existencias reales en 24 h o que de repente todos los inversores en combustibles se han leído algún libro sobre Hubbert...

Por supuesto, esta es una simplificación: existen madmaxeros moderados (aunque suene increíble), burbujistas que son capaces de pensar antes de acusarte de trolo a la primera disensión y cómo no, el sector moderado que no tiene problema alguno en combinar factores aparentemente tan enfrentados.

Realmente, el cénit y la burbuja no son excluyentes entre sí, sino compatibles. Y más aún, son un matrimonio bien avenido. Hay especulación porque hay o se piensa que habrá escasez de petróleo o de alimentos. El oro sube porque es el valor refugio ante crisis actuales o intuidas.

El acaparamiento, sea físico o ficticio (en forma de papelitos de colores), provoca una escasez artificial del producto en el mercado, lo cual crea más subidas de precios y más especulación. Es un ciclo diabólico.

La especulación no sucede con lo que es abundante y barato. De momento no hay una burbuja del compost a base de estiércol, por ejemplo (aunque a largo plazo...). Cuando el petróleo andaba por los 20 dólares el barril o cuando se destruían cosechas sobreabundantes nadie con talento especulaba sobre combustibles y alimentos. Es la escasez la que aviva al estraperlista de guante blanco. No hay mercado negro de productos legales y accesibles, sino de los que escasean por poca producción o por limitaciones penales.

Achacarlo todo al temido peak (del petróleo, del oro, agrícola) es explicarlo todo sin explicar nada, porque es caer en el reduccionismo de no querer ver los detalles. El cénit a secas es una abstracción, en la realidad viene acompañado o enmascarado por otras lacras, entre ellas la especulación. Es ingenuo interpretar los 130 dólares/barril como un reflejo fidedigno de la oferta menguante.

¿Acaso el mercado petrolero es un prodigio de transparencia y juego limpio? No tiene sentido vaticinar que el crudo va estar el año que viene a 200, porque a lo mejor puede bajar o mantenerse por la contracción de la demanda (recalentada en exceso) o porque los especuladores han huido como ratas hacia otro burbujazo. La tendencia es alcista a largo plazo, pero en el corto/medio es otra cosa.

Pero por el otro lado, acudir a la especulación en cuanto los precios se desbocan es refugiarse en un flatus vocis. La especulación en el vacío es otra abstracción, siempre está detrás la escasez. Se nos dirá la “excepción” de la vivienda. Pero es que el mercado inmobiliario (otro dechado de juego limpio, je je) hinchó los precios por su especial valor como cueva de ladrones para el lavado de dinero negro de distintos orígenes y por la intervención política en el asunto (vía licencias, a ti te la doy, a ti no). Llamar especulación a lo sucedido con la burbuja inmobiliaria española es como no decir nada: llámese conspiración para subir los precios, corrupción y megalavado de dinero negro.

Hecha esta digresión, se nos salta la sonrisa cuando se anuncia que la burbuja petrolera va a petar (Soros dixit), o incluso en algún foro se vaticina cual yirdista sonado (pero a la inversa) el oráculo de precios: el petróleo a 80 $ en 6 meses, o el oro en picado en 2009.

La ignorancia siempre es atrevida. Detrás de la especulación en productos estratégicos hay un fondo real. No se puede extrapolar el timo piramidal inmobiliario, basado en una escasez imaginaria (de suelos, de competencia entre conglomerados empresariales que se alían para no bajar precios, del “compra compra que se acaban”) y en una abundancia de crédito y efectivo en negro, a productos cuya escasez eso será patente. Que Soros afirme eso será porque favorece a sus intereses de especulador. Que lo afirmen otros que no son millonarios es señal de insensatez.

Demasiado pudor es patológico, pero su total ausencia también. Los sabios infalibles deberían tenerlo en cuenta, sean de uno u otro extremismoSi los precios altos son el resultado del maridaje entre la inminente escasez (extracción “plana” con tendencia a caer en breve) y especulación (huida del ladrillo y del dólar), ¿qué parte del precio se atribuye a cada factor? Es difícil saberlo con exactitud. Sería tentador decir: el 20% ó el 40% del alza se deben a la especulación y el resto al pre-peak. Más tentador (e imprudente) sería vaticinar cuánto caería si se desinflasen las burbujas sucesoras de la inmobiliaria. Pero la realidad suele dejar en ridículo a los iluminados (ejem, aún estamos esperando que regalen chalés con la compra de un coche o que empiece la 3ª Guerra Mundial con Irán). Por ello, nos abstenemos de dar cifras mágicas. Simplemente dejamos caer un criterio razonable: la tendencia a largo plazo seguramente está muy influida por la extracción y el consumo real, ergo refleja o reflejará el cénit de los combustiles fósiles En cambio, tendencias a corto y cortísimo plazo (como la sospechosa subida de los 10 $ en 24 h) tienen como explicación más plausible algún tipo de juegos trileros con las materias primas. Ni qué decir que cuando estalle la burbuja petrolera, los precios bajarán, aunque no tanto como los necios burbujistas radicales se imaginan, porque subestiman el componente real de la escasez. En cuanto a los verdaderos creyentes en el peak oil (nótese que no criticamos a los defensores racionales de esa teoría, sino a los que se han montado una película con ella), probablemente se entristecerán de que Mad Max no suceda por el momento...por ahora.
16/06/2008 07:52 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

08/06/2008

Gato encerrado

20080608215355-peak.jpghttp://www.nacion.com/ln_ee/2008/junio/07/economia1568128.html

 

 

 

¿Histeria que anuncia el peak oil o últimas expansiones de la burbuja petrolera? Opinaremos en otro artículo sobre esta alza continua.
08/06/2008 21:54 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

29/05/2008

Petrocalípticos en Expolandia

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La ciudad se afanaba en oropeles y fastos variados. Muy pocos sabían que entre los forasterso venidos al calor de la EXPLO estaba una figura del mundillo peaker hispano: Marcel Coderch.

(...)MIERCOLES 4 de Junio 2008 a las 20.00 h
DECRECIMIENTO ECONÓMICO
Por qué no es posible ni deseable seguir creciendo.
Marcel Coderch. Asociación para el Estudio de los
Recursos Energéticos (AEREN) y CIMA. Barcelona

http://www.grupolaveloz.com/

Haremos todo lo posible para acudir a la conferencia. Ya os contaremos.

 

29/05/2008 18:33 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

23/05/2008

Para tener en cuenta, ezpañoles

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http://www.fenadismer.es/index.php?option=com_content&task=view&id=374&Itemid=

Por si alguien no se ha enterado todavía, para que lo tenga en cuenta si eso se mantiene en la agenda de la asociación.

08/05/2008

Encuesta patatera: ¿Por qué está el barril de petróleo tan caro?

20080508083516-pozoz.jpg

A-Porque Bush es el Anticristo.

B-Porque los árabes son malos y quieren hundir la civilización.

C-Porque hay sabotajes en Nigeria y cortes en Chiukitistán.

D-Porque el dólar está en estado terminal cayendo en picado.

E-El peak oil ese.

F-Especulación, burbujismo de recambio después del hipotecario.

G-Todas las anteriores son falsas.

H-Todas las anteriores son o podrían ser ciertas.

06/05/2008

Se puso a 120 el barril...

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Probablemente debido al pánico que generó en el mercado el regreso a la actividad de este blog (es una excusa tan buena o mala como cualquier otra, je je je)

http://es.noticias.yahoo.com/rtrs/20080505/tts-mercados-petroleo-ca02f96.html

06/05/2008 10:08 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

28/02/2008

Actualización CSP: boletín nº 10

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Con un tema muy pertinente: la civilización no es el enemigo. Parece que el sentido común se va imponiendo a las masturbaciones mentales, al menos en unos pocos sitios.

 http://www.comunidadsinpetroleo.com

 

20/02/2008

Allá van los 100 el barril...

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http://www.laprensagrafica.com/economia/994649.asp

En plena sincronización con el derrumbamiento paulatino de las finanzas. Toma sinergia negativa.

06/01/2008

"Peakoil" informa

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Uno de los  blog que podríamos llamar "hermanos" vuelve a dar signos de actividad, al calor de la marca de 100 dólares del crudo (yanki). Algunos comentarios a mensajes son de viejos conocidos de posindustrial.

http://zaragozaciudad.net/peakoil/

Es interesante la noticia del banco de inversiones que predice grandes problemas. Supongamos (¿será mucho suponer?) que la noticia es fiable y exista realmente tal informe de ese anónimo banco. El asunto sería entonces muy fuerte. Nótese que un banco de inversiones es una entidad especializada con clientes VIPS como quien dice. A nosotros no nos parece nada raro que se expresen en  el informe con crudeza, no es un harakiri ni mucho menos. Es un aviso a navegantes para que busquen otros puertos más seguros para sus inversiones, probablemente.

07/12/2007

Mad maxeros chungos: hacen algo más que

20071207183602-peak.jpgLa extrema derecha británica considera que la crisis
resultante del cenit del petróleo es una “oportunidad”
para poder alcanzar el poder.
“Será el comienzo de una era de escasez, una era en
que un partido nacionalista la bien organizado puede
realmente producir un impacto”, según el líder de
ultraderecha del BNP (Partido Nacional Británico),
Nick Griffin. Predice que la convulsión
socioeconómica mundial resultado de un mundo
post-cenit” es una oportunidad para que el partido
que él preside alcance el poder.
 
Después de sus casi habituales denigraciones de los musulmanes
británicos - “las personas más insufribles con las que se puede
vivir”-- Griffin reveló su convicción de que el mundo desarrollado
iba a afrontar un periodo de recesión prolongada como resultado
de las interrupciones de suministro energético y del cambio
climático.
Considera que este hecho podría producirse pronto y
no lo q considera un posible desastre sino, bien al contrario, “una
oportunidad que se da cada doscientos años. (...) Los partidos de

extrema derecha deben prepararse para este momento de crisis”.

El líder del BNP cree que llegará pronto el momento en que el
poder estará en la calle, y que en ese momento, con significativos
sectores de la población blanca británica deseosos de soluciones,
ellos serán capaces de afrontar el reto.
 
Ian Cobain, “Racism, recruitment and how the BNP believes it is just ’one crisis away from power‘”,
The Guardian, 22 de diciembre de 2006

01/12/2007

Noticias de la comunidad sin petróleo (sic)

20071201003634-peak.jpg

http://www.comunidadsinpetroleo.com/

(boletín nº 9)

Destacamos estos pasajes del último boletín de CSP

 

 

Mi familia, mis seres queridos, mis amigos, no me hacen ni puto caso.”

 

 

 

Huy, de qué se queja este señor que aún tiene amigos, pareja, se habla con la familia aunque sea para discutir... Es que su funesta obsesión solamente tiene que ver (o mayormente) con la cosa esa del petróleo, si ya tocas todos los temas “chungos” es mucho peor. Palabra del GEP.

 

 

 

“¿Y si todo es mentira? ¿Y si el Peak oil es en el 2020?”

 

 

 

Entonces los peakers habreís hecho el ridículo, pero tranquilos, aún nos quedan otras simpáticas posibilidades para el futuro a los demás mad maxeros como los desastres del cambio climático (probablemente poco parecidos al cine hollywoodiense pero más mortíferos), la próxima pandemia de gripe agresiva, la remota pero no imposible confrontación nuclear y 10-12 peligros fabricados por los propios seres humanos (y más probables que el trillado asteroide asesino). Destacamos que tanto en el caso del cambio climático avanzado como en el de hipotética guerra nuclear, uno de sus efectos sería dañar los suministros de petróleo...lo cual sería en cierto modo un peak oil pero artificial (bombazos o clima extremo = menos pozos y oleoductos destrozados).

 

 

 

“En cierta forma, esto es como una religión”.

 

 

 

Afirmación desafortunada, sobre todo para quienes estamos hartos de la etiqueta de apocalípticos milenaristas y todo eso. Si al final todo se reduce a una lucha entre fundamentalismos (eco-survivalista contra progre-liberal, por ponerle un nombre) estamos aviados. Aquí se trata de convencer argumentando, no de contar historias de miedo con barniz cientifista, que para eso ya está Al Gore y demás (no es que sus afirmaciones sean falsas, sino que las saca de contexto con fines propagandísticos). Ha sido un desliz que los creyentes en el futuro buen rollista pueden aprovechar, si es que conocen la existencia de páginas web de ese estilo (que lo dudamos).

 

 

 

‘Pero cuando llegue el momento en el

 

que empiece a haber problemas, en el que haya despidos. ¿Qué hago?’

 

 

 

YA está habiendo problemas (no directamente relacionados con el peak oil, pero sí con los movimientos de fondo internacionales y otros problemas como el burbujazo hipotecario) y YA está habiendo despidos (decídselo a los de la inmobiliaria de debajo de casa). No hay soluciones mágicas, las cosas van a ir a peor, pero no será de un día para otro. Primero habrá que empezar a ahorrar sin caer en la tacañería (siempre cuidando dónde se mete el dinero) y reducir gastos absurdos. Durante X años la cosa será como ahora, pero empeorando cada día al estilo de las crisis económicas de toda la vida. Luego ya veremos, Mad MaX sólo es una película comparado con lo que pueda pasar realmente.

 

La idea de mudarse a Asturias en principio parece buena: poca inmigración (ergo menos competencia futura por los recursos), carbón a mano, restos de una cultura rural no demasiado muerta todavía, cierta tradición de inconformismo social (que no encuentras en Soria o Teruel por ejemplo), y clima más o menos húmedo para agricultura (cambio climático mediante). Pero no tiene por qué ser una panacea...También se puede empezar en la ciudad, con movidas tan anodinas en apariencia como consumir/producir en ecológico o asociarse para algo que no sea el bebercio y el fútbol.

24/10/2007

El aulllido del lobo: 80 dólares el barril...¿90...100...?

20071024183729-cdp.jpg

http://cl.invertia.com/noticias/noticia.aspx?idNoticia=200710241453_TRM_49727954&idtel=

 

http://cl.invertia.com/noticias/noticia.aspx?idNoticia=200710241454_AFP_145400-TX-NBR46&idtel=

 

(...)

"La capacidad excedentaria del sistema petrolífero mundial es otra de las alarmas, verdadero aullido de lobo, que excede a los gritos del pastor bromista. El mercado empieza a moverse por los resultados de los stocks almacenados. Si no hay problema de reservas o de yacimientos, ¿por qué esta modernísima sociedad ha dejado que lleguemos a la situación en la que un huracán en el golfo de México, una acción guerrillera en la costa de Nigeria, un bombazo en un oleoducto iraquí o un cierre por reparaciones en Emiratos, que hace que se dejen de bombear 600.000 barriles diarios de los 82 millones que consumimos ponga al mundo en un estado de nervios considerable? En 1985, era norma tener listos para explotar en menos de 30 días, unos flujos adicionales a los habituales del 25% de la producción mundial, que entonces era de57 millones de barriles diarios. Esto es, había grifos cerrados pero listos  para sacar al mercado de forma inmediata unos 14 millones de barriles diarios adicionales. Hoy, con 82 millones de barriles diarios, más los convertidos en líquidos, apenas tenemos unos grifos teóricos adicionales y listos para producir en caso de alguna crisis, para apenas 1 millón de barriles diarios más. La pregunta es ¿por qué?"        

P Prieto,del  discurso en la III Conferencia sobre alimentación” organizada por C.A.L.C.E.

 

(la respuesta a esa pregunta retórica ya se ha dado en otros mensajes en esta misma sección)

 

http://www.diariohoy.net/notas/verNoticia.phtml/html/268542908/1106/El-petr%F3leo-cotiza-en-baja/

 
 
Bueno, menos mal que baja (es ironía)

17/10/2007

Actualización del blog “hermano” en zaragoza ciudad.net

20071017180341-cdp.jpgOctubre 2007
 
http://zaragozaciudad.net/peakoil/
 
Comentarios acerca del aumento del precio del barril y otros temas mad maxeros (moderados)

19/09/2007

A la chita callando, el crudo hacia los 80 $/barril

21/07/2007

Barriles por las nubes...¿preludiando el cénit hubertiano?

20070721181529-petro.jpg

Pregunta que dejamos en el aire. O es el aviso del peak, o el reflejo de la situación geopolítica y de ciertos tejemanejes de monopoly (lo cual tampoco es para reírse mucho)

OPEP
 
http://www.rpp.com.pe/portada/economia/88629_1.php
 
Brent
 
http://www.mercado.com.ar/mercado/vercanal_nota.asp?id=352630
 
Algunos dan saltitos de alegría poco disimulados
 

http://lta.today.reuters.com/news/newsArticle.aspx?type=businessNews&storyID=2007-07-20T192832Z_01_N20344223_RTRIDST_0_NEGOCIOS-PETROLEO-CHAVEZ-PRECIO-SOL.XML

21/07/2007 18:15 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

17/07/2007

Y sube y sube...

20070717173249-petro.jpg

http://www.elpais.com/articulo/economia/barril/OPEP/bate/record/historico/alcanzar/7283/dolares/elpepueco/20070717elpepueco_3/Tes

Las causas son huracanes, bla bla la y las manchas solares y el zodiaco y el terrorismo y Nigeria y bla bla bla...(entiéndase bien la ironía).

17/07/2007 17:32 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

05/07/2007

Diario de un superviviente urbano

20070705222315-petro.jpg5 de julio
 
No os vais a creer esta: Vi un camión de gasolina por la calle… ¡con un montón de coches detrás siguiéndolo! Que fuerte, ¿no? Me parece que el tema era que algunas gasolineras de propietarios particulares ya han cerrado por falta de existencias, así que supongo que seguir el camión para descubrir dónde venden aún gasolina no era tan mala idea. El problema es que ¡a saber hasta dónde iría!
05/07/2007 22:23 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

29/06/2007

Extracto de “La gran emergencia”

20070629175054-petro.jpg.../...

 

Esta capacidad para convertir la fabricación industrial en un concepto

 

a escala global provocó una tendencia mundial a relajar las barreras

 

arancelarias, que habían existido hasta la fecha para fortificar

 

anteriores ventajas comparativas, a partir de ese momento obsoletas.

 

La idea sostenía que una oleada creciente de comercio mundial incre-mentaría todas las arcas. El periodo (aproximadamente entre 1980 y

 

2001), durante el cual se suscribieron ciertos tratados internacionales

 

como el Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT) coincidió

 

con un descenso abrupto y persistente de los precios del petróleo

 

y el gas, descenso originado, a su vez, por la crisis petrolífera de

 

los años 70, que provocó un frenesí de perforaciones y extracciones

 

tan exacerbado que dio lugar ulteriormente a un superávit de veinte

 

años de duración. Esta sobreabundancia, por su parte, permitió a los

 

líderes mundiales olvidar que la globalización que ellos mismos estaban

 

dirigiendo dependía exclusivamente de los combustibles fósiles

 

no renovables, y de la frágil política de acuerdos en la que se basa

 

su distribución. Entre la civilizada y libre población del mundo occidental,

 

así como entre sus líderes, se extendió la absurda idea de que

 

la crisis de los 70 no había sido más que una falsa alarma, y que el

 

crudo existía ahora en grandes cantidades. Este malentendido surgió

 

del hecho de que los pozos petrolíferos del Mar del Norte y el norte

 

de Alaska habían salvado temporalmente la industria cuando iniciaron

 

su andadura a principios de los 80. La aceptación pública de que iba

 

a producirse una drástica reducción de las reservas de petróleo quedó,

 

así, pospuesta.

 

Mientras tanto, entre los economistas y los grandes estadistas, la globalización

 

brillaba, rutilante, con el resplandor sexy de una tendencia

 

intelectual. Les permitía creer que la creciente riqueza de los países desarrollados,

 

así como la expansión de la actividad industrial por regiones

 

anteriormente primitivas, se debía a la potencia de sus propias ideas

 

y políticas en lugar de al bajo coste del combustible. El aparente éxito

 

obtenido por Margaret Thatcher al darle un giro de 180º a la esclerótica

 

economía inglesa fue un estímulo para esas políticas, que incluían fuertes

 

dosis de privatización y desregularización. Suele pasarse por alto el

 

hecho de que el logro de Thatcher coincidió con una fantástica nueva

 

remesa de petróleo proveniente del Mar del Norte, gracias a la cual la

 

vieja Britania pasó a ser energéticamente autosuficiente y se permitió

 

crear una nueva red de exportación de combustible por primera vez

 

desde el apogeo del carbón. La globalización infectó entonces a los

 

Estados Unidos con la llegada a la escena política de Ronald Reagan,

 

en 1981.

 

29/06/2007 17:50 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

28/06/2007

Extracto de “La gran emergencia”

20070628172520-petro.jpgSayonara a la globalización

 

La denominada economía global no era una institución permanente,

 

como algunos parecían pensar, sino el resultado de una serie de fugaces

 

circunstancias particulares que acaecieron en un determinado tiempo:

 

el canto de cisne de la era de los combustibles fósiles. El primer mecanismo

 

propulsor de este proceso fue un sistema de asignación de mercados

 

petrolíferos a escala mundial capaz de operar en un extraordinario

 

periodo sostenido de relativa paz mundial. El crudo barato, disponible

 

en todas partes, junto con la maquinaria omnipresente y necesaria

 

para construir más maquinaria, neutralizó muchas de las antiguamente

 

consideradas ventajas, especialmente la situación geográfica, mientras

 

creaba otras radicalmente nuevas, como la mano de obra extremadamente

 

barata. Ya no importaba si una nación se encontraba al otro lado

 

del mundo, o si carecía de experiencia en manufactura. El petróleo a

 

bajo coste llevó electricidad a zonas distantes del planeta en las que

 

las ancestrales sociedades tradicionales habían dependido de recursos

 

renovables como la madera o el estiércol, principalmente para cocinar,

 

dado que la mayor parte de esos lugares disfrutaban de climas tropicales

 

y, por tanto, no precisaban de calefacción. Podían crearse fábricas en

 

Sri Lanka y Malasia, donde la abundante población proporcionaba un

 

número notable de mano de obra dispuesta a trabajar por mucho menos

 

dinero que los ciudadanos de Estados Unidos o Europa. Los productos,

 

entonces, comenzaron a fluir por todo el globo siguiendo un sistema extremadamente

 

racionalizado, no muy distinto al sistema de asignación

 

petrolífero, en el que se hacía uso de buques inmensos, instalaciones

 

portuarias automatizadas y contenedores de envío del tamaño de camiones

 

a muy bajo precio por unidad, fuera cual fuera su material y carga.

 

Camisetas y cafeteras fabricadas a 20.000 kilómetros podían transportarse

 

hasta los centros comerciales de toda Norteamérica y venderse a

 

precios irrisorios.

 

28/06/2007 17:25 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

19/06/2007

Simulando shocks energéticos

20070620000511-petro.jpg

Esto fue un simulador de crisis energética puntual en inglés. Lástima que nos enterásemos del “juego” cuando ya estabba cerrado. A destacar que los creadores de este escenario de crisis breve dentro del período pre-cénit petrolero en que estamos entrando, no se centran en los cuatro tópicos de la endogámica comunidad peker de internet. Así, se le da importancia al peak, pero la crisis no la provoca de repente no se sabe qué precipicio en las gráfica, sino algo tan prosaico (y tan probable, haya o no pico marcado de por medio) como una convulsión sociopolítica en Oriente Próximo.

 

 

http://www.worldwithoutoil.org/search.aspx?type=images
19/06/2007 23:27 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

09/01/2007

Una cita ya tradicional: guerras de nervios por combustibles del este

20070109175441-cdp.jpg

Parece que se va convirtiendo en una entrañable costumbre eslava: a principios de año, cortes en el suministro de gas/petróleo, tasas sorpresa, declaraciones agresivas, mire usted...Si no son los ucranianos, son los bielorrusos, y siempre enfrentados (aparentemente) al zar Putin.

Europa y toda su verborrea valen poco contra estos vodeviles económicos.

http://www.cadenaser.com/articulo/economia/Bielorrusia/corta/suministro/petroleo/ruso/Polonia/Alemania/conflictos/Moscu/csrcsrpor/20070108csrcsreco_2/Tes/

Aunque la obsesión de los petrocalípticos más necios (vinculando mecánicamente estas guerras comerciales con el peak oil que fue "el año pasado" o "ayer a las 9 GMT") suena ridícula para quienes conocen (conocemos) el entramado mafioso-capitalista de los países de la antigua URSS, debemos reconocer que el problema energético va cobrando fuerza y Europa sólo habla y habla. Si por unas disputas rufianescas la Ue tiembla tras su fachada buen rollista, ¿qué tipo de "garantías" nos darán cuando la escasez energética sea palpable? (3-5 años vista).

09/01/2007 17:54 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

05/01/2007

Ironías climatológico-petrolíferas

20070105180658-cdp.jpg

http://www.expansion.com/edicion/expansion/economia_y_politica/es/desarrollo/725057.html


Las altas temperaturas invernales (de origen ¿natural?ja ja ja...) reducen el consumo de
las calefacciones, que a su vez hacen descende el precio del petróleo, que a su vez incita a consumir mas,
que a su vez calienta el planeta de forma creciente...Y mejor paramos aquí.
Lo sentimos por quienes esperan para la próxima semana el cénit del petróleo pero en cambio niegan
el cambio climático (por increíble que parezca, existen estos freaks), pero deberían tener más en cuenta
la influencia antropogénica en el clima a la hora de predecir la velocidad de agotamiento del oro negro.
Deberían readaptar sus hipótesis, salvo que sean dogmas de fe (ya se sabe, tu religión del CO2 es falsa pero
la del peak oil no).
Aquí admitimos como muy probables las dos "bichas" del calentamiento global y el cénit del petróleo;
¿cuál de ellos pegará antes y más fuerte? Aunque les moleste a los hubertianos del peak, parece que el
Co2 se está dejando notar antes que el cénit, que es muy gandul y siempre se retrasa un año más.
Otra cosa es que cuando empiece a escasear el petróleo, sus efectos propios y sumados a los ya existentes
y futuros del cambio climático sean mucho más devastadores que el simple "apocalipsis climático"
presentado por ciertos ecologistas que no toman en cuenta el peak (también existen, por increíble que parezca).
En fin, si no nos pilla el uno antes, nos pilla el otro y al final nos sacuden los dos juntitos conforme avance
el siglo XXI.

28/12/2006

GUERRA EN LAS FRONTERAS, PAZ EN LAS AUTOPISTAS

20061228181959-cdp.jpg

La Agencia Internacional de la Energía ha señalado el año 2010, como fecha en

que los paísesproductoresno pertenecientesa la OPEPiniciarán su decliveproductivo..

Si actualmente las necesidades de petróleo mundial rondan los 85 millones de barriles

diarios (mbd), en 2015 se podrían alcanzar los 100 mbd, al decir de los expertos. Por

tanto, los países principales productores de la OPEP deberían duplicar su producción

para satisfacer la demanda. De ahí también la inquietud por zonas como el Mar Caspio,

Rusia o Brasil.

Esta coyuntura de demanda creciente frente a una oferta que no aumenta lo

suficientemente rápido, es lo que hace creer a muchos observadores que la ofensiva

lanzada por Estados Unidos obedece a una preocupación reconocida por sus suministros

de petróleo (que hoy están asegurados gracias a las importaciones de países como

México o Canadá).

Las tesis que hablan sobre una posible amenaza del abastecimiento energético de

Estados Unidos, lo hacen apoyándose en las propias actitudes y declaraciones de los

dirigentes y funcionarios norteamericanos. El documento más mencionado es elllamdo

Informe Cheney (National Energy Policy Report) emitido en el año 2001, y donde el

vicepresidente hablaba explicitamente. En este informe se anuncia de manera expresa la

inminencia de una crisis de energía, de una escasez de petróleo que Estados Unidos

tendrá que afrontar. Después de enumerar varias medidas de urgencia como la

explotación de nuevos yacimientos en suelo norteamericano, la diversificación de zonas

de aprovisionamiento o el desarrollo de fuentes alternativas de energía, Cheney anuncia

la necesidad de apoyar a las compañías para lograr el acceso en zonas petrolíferas.9

Es a partir de diagnósticos como el de Cheney que es posible creer en ese estado

de ansiedad energética por el que pasa el mundo industrializado, y que provoca su

deriva hacia operaciones militares de forma permanente. Un representante típico de esta

opción es Michael T. Klare, que resume así uno de sus puntos de vista: "El crudo,

aunque relativamente abundante por ahora, no es ilimitado. Es un recurso finito y,

además, no renovable. En algún momento futuro el caudal disponible dejará de seguir el

ritmo de crecimiento de la demanda y el mundo se enfrentará a carestías considerables.

Si para entonces no se ha descubierto una fuente energética nueva y abundante, la

competencia por los caudales remanentes de crudo será cada vez más dura. En

semejantes circunstancias, los Estados importadores juzgarían cualquier interrupción

prolongada de los flujos mundiales como una amenaza mortal a su seguridad... Y por

tanto, como un asunto de los que legítimamente se resuelven recurriendo al empleo de

la fuerza militar."

Para Klare, las agresiones militares de Estados Unidos y sus aliados en Irak no

suponen sino una continuación lógica de la doctrina ya enunciada por Carter. a

principios de los años años, a raíz de la crisis iraní, cuando declaró que cualquier

maniobra de otro país en el Golfo Pérsico que pusiera en peligro el suministro de crudo

sería contestada militarmente. Finalizados los años noventa, y después de los atentados

del once de setiembre, Estados Unidos, según Klare, se enfrenta a una complicada

política estratégica en el Golfo Pérsico: mantener a Irak bajo estrecha vigilancia,

anticiparse a las maniobras de Irán que, al controlar el paso de Ormuz, podría constituir

una amenaza para el suministro de petróleo y, finalmente, proteger en Arabia Saudí la

facción política que le es favorable. Este triple esquema se corresponde con el

despliegue de tropas y efectivos técnicos que Estados Unidos mantiene en la zona. Su

programa bélico es un agujero de petróleo, un círculo vicioso ya que la presencia de una

fuerza armada de tal calibre es necesaria para mantener el control efectivo sobre el

petróleo, a su vez necesario para seguir alimentando la máquina de guerra.

Michael T. Klare ha vuelto a insistir no hace mucho sobre esta cuestión de la

estrategia estadounidense en relación con su política de seguridad energética. Según

Klare, la política de Bush se basa en un programa militar de intervención inmediata en

zonas donde el suministro petrolífero puede estar amenazado: "De modo que, a finales

de su segundo año de mandato, el Gobierno Bush había logrado incorporar a la doctrina

militar formal muchos de sus objetivos estratégicos básicos. Como hemos visto, esos

objetivos subrayan el claro refuerzo de la capacidad estadounidense para proyectar

poder militar en áreas conflictivas; esto es, fortalecer precisamente esas capacidades

susceptibles de utilizarse para proteger u obtener acceso a fuentes extranjeras de

petróleo."

Se puede pensar que los análisis de Giordano y Klare finalmente coinciden, ya

que ambos describen una situación de explotación económica y de tensión entre las

potencias.Pero entre ambos tipos de análisis se interpone una disyuntiva:o guerra de .

recursos, como signo de vulnerabilidad y ansiedad por parte de las grandes potencias, en

medio de una futura escasez de hidrocarburos, o una abundancia bien controlada,

cínicamente administrada mediante la extensión de la guerra destructiva allí donde se

considere necesario. La primera opción resultará del gusto de la izquierda genérica,

deseosa de ver como los gigantes imperialistas se mueven con pies de barro en la escena

internacional, mientras su sistema del crimen organizado acelera el caos de la economía

mundial y se precipita en la ruina. La segunda opción, menos difundida entre los

sectores considerados críticos, relativiza la supuesta debilidad del imperialismo

económico, mientras que la cartelización de uno de sus principales elementos de sostén

como es el petróleo, lleva al fortalecimiento del dominio monopolístico, un dominio que

apenas conoce rivales, y donde la guerra es a la vez medio y fin de la actual dinámica de

acumulación de capitales. En el primer caso se acepta que la competencia por los

recursos llevará a un poco esperanzador futuro de guerra y represión, en una carrera

hacia el desastre, mientras que en el segundo caso sólo se vislumbra el freno que la

devastación ecológica puede poner a este movimiento vasto y complejo.

Es posible aceptar que la guerra del petróleo sea hoy un mecanismo

normalizador o regulador del funcionamiento de la economía mundial, y no un elemento

perturbador o de crisis. La guerra -o las guerras- en Oriente Medio son el resultado

dramático de nuestro empleo masivo de hidrocarburos, lo que en sí mismo constituye un

hecho banal. Esta banalidad que está en el fondo de la cuestión, nos obliga también a

repudiarla paz movilizaday motorizada que reina en el occidente desarrollado.
28/12/2006 18:19 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

22/12/2006

GUERRA EN LAS FRONTERAS, PAZ EN LAS AUTOPISTAS(sigue)

20061222212633-cdp.jpg

La formación de la industria monopolística del petróleo siguió pues los pasos de

una geoestrategia costosa, de reparto de zonas, de negociaciones complejas, de luchas

intestinas. Cuando fue necesario, los agentes estatales recurrieron a la manipulación de

gobiernos, y a la violencia manifiesta, para cambiar la situación a su favor.

Los acuerdos de Achnacarry,firmados por las grandes compañías en 1928

inauguran también el período de relativa estabilidad entre los estados del bloque

occidental por lo que se refiere a intereses petroleros, mientras que, una vez acabada la

segunda guerra mundial, se inicia el lento declive de la influencia británica en Oriente

Medio, a favor de Estados Unidos. La cartelización del petróleo por parte de las grandes

compañías se acompaña de un progresivo reparto de las zonas petroleras de Oriente

Medio, a regañadientes de los británicos, que veían como las firmas americanas iban

penetrando en lo que antes había sido casi su dominio exclusivo.

El segundo comentario que habría que hacer a la afirmación de O’Connor sobre

el "levantamiento de pueblos y naciones" tiene que ver mucho con la situación actual,

pero sobre todo con la guerra larvadaque el control por el petróleo -producción,

mercado, precios- ha originado en el siglo XX. Durante mucho tiempo los intereses

angloamericanos y europeos sobre el petróleo, la

manipulación de gobiernos y, finalmente, las llamadas "guerras por delegación" , donde

las compañías, auspiciadas por los estados, llegaban a financiar los bandos armados que

servían a sus fines. De ahí la implicación de la industria petrolera en diversos

genocidios y guerras civiles.

A partir de 1991, una vez demolido el imperio soviético, se entra en una nueva

fase de intervención directa de las naciones para asegurar la estabilidad del monopolio

petrolero. Esta fase va aproximadamente hasta 1998, y después comienza otra escalada

hasta los años 2002 y 2003, con las invasiones de Afganistán e Irak, respectivamente.

En los pasos previos a estas dos fases, el capital petrolero, dada la caida de

precios, vio amenazadas sus tasas de beneficio, por lo que presionó a los estados hacia

la intervención militar. Esta estrategia estaría en consonancia además con los intereses

de la industria armamentística que, como es sabido, desde hace décadas constituye uno

de los principales grupos de presión en la política norteamericana. Las fusiones

empresariales de las grandes compañías petroleras refuerzan la integración vertical del

sector y aaseguran el control monopolístico del mercado y de los precios. Finalmente, el

dominio monopolístico de la industria petrolera por el capital anglo-americano conduce

a éste a fomentar la guerra, como en 1973,pero en este caso se trata de impedir que Irak

pueda explotar sus recursos petro!eros, invadiendo el mercado con su petróleo y

produciendo posibles bajas en el precio del crudo. En definitiva, aplastar el aparato de

producción iraquí ayudará a mantener altos los precios del petróleo, lo que a su vez

ayudará a mantener la fortaleza del dólar. No hablamos pues de una guerra por el

petróleo sino de una guerra del petróleo, donde la cuestión del control por un recurso

físico pasa a segundo plano y se trata más bien de proteger los nuevos mecanismos

internacionales de acumulación de capital (especulación financiera, mercados de futuros

y de divisas, industria del armamento...)

-continuará-

GUERRA EN LAS FRONTERAS, PAZ EN LAS AUTOPISTAS

20061222212335-cdp.jpg

 

La economía mundial dependiente en gran medida del tráfico del petróleo ha
llevado a una tensión bélica permanente en Oriente Medio y a una escalada de inquietud
y violencia en otras zonas del planeta. Desde la caida del imperio soviético, esta tensión
se traduce claramente en las agresiones militares de Estados Unidos, y sus aliados
eventuales, en zonas como Irak, pero también en los múltiples conflictos fronterizos en
el Sureste Asiático, Nigeria, Latinoamérica, etc., Como ya se ha señalado hasta la
saciedad, el objetivo de asegurarse el suministro de petróleo ha sido una de las claves
más importantes de la estrategia de los estados después de la Segunda Guerra Mundial.
Muchos señalan hoy la estrecha solidaridad entre la guerra internacional y la economía
del petróleo. También se denigran los vínculos entre nuestra dependencia del petróleo y
la economía móvil de nuestro tiempo: dada la importancia que ha cobrado el transporte
motorizado durante el siglo XX, todo lo que amenaza el funcionamiento de dicho
transporte constituye también una amenaza para la sociedad industrializada. El
historiador de la economía Karl Polanyi fue uno de los primeros en poner en evidencia
el hecho’ de que la guerra, en la edad contemporánea, tenía que respetar hasta cierto
punto los acuerdos y mecanismos que hacían posible el normal funcionamiento del
comercio internacional. Como mercancía vedette, el petróleo tiene hoy la particular
función de asegurar el funcionamiento de la economía, pero al mismo tiempo, dada su
conflictividad geopolítica, se convierte también en su espada de Damocles. El petróleo
hace intervenir la guerra, como elemento perturbador, en los mecanismos de la
economía y el comercio que el petróleo mismo modela y dinamiza. Esta paradoja, sin
embargo, sólo es aparente.
Ante todo, habría que decir que los mecanismos de mercado, dentro de la
distribución actual de poder económico y territorial en el mundo, dependen en su mayor
parte de la dominación y, en último caso, se sirven de la industria bélica y de la guerra
como elementos reguladores. Esta ambivalencia de la guerra no es tan evidente como
aparece a primera vista. El periodismo y la literatura geopolítca de nuestro tiempo nos
tienen acostumbrados a situar la tensión bélica en tomo al petróleo como conflicto o
"guerra de recursos". La comprensión del fenómeno se hace difícil cuando miramos
hacia atrás y comprobamos que la historia del petróleo muestra esa doble cara: por un
lado, la lucha monopolista por controlar el mercado y los precios, por otro lado la lucha
geopolítica por asegurar el control sobre zonas productoras de petróleo; La solución más
sencilla sería afirmar que ambos lados son en realidad aspectos de una tensa solidaridad
entre intereses económicos y estratégicos de los estados y los intereses de la industria
petrolera. El hecho de que la industria petrolera haya alcanzado el volumen de capital y
de poder que conocemos, basta para entender como los mismos intereses de los Estados
han sido modelados según las necesidades de la industria del petróleo.
En su libro The Empire of Dil, publicado en 1958, Harvey O’Connor,
refiriéndose a las principales compañías petroleras podía afirmar: "Estas compañías a
menudo asociadas dominan -excluyendo el sector soviético- la mayor parte de recursos
petroleros mundiales. Ante estos hechos tan bien conocidos publicamente, resulta banal
que estas compañías se defiendan de determinar en común los precios y el nivel de la
producción, es decir, de ejercer una acción de monopolio; en realidad, si no mantienen
reuniones periódicas sobre esa cuestión, es porque un sistema cuidadosamente
organizado de palancas de mando hace que se no sean necesarias tales reuniones."
O’ Connor señalaba el poder que detentaban estas grandes compañías tanto para
controlar la producción de crudo en el interior de Estados Unidos, como para asegurarse
el mejor respaldo político para sus actividades en el exterior: "Añadamos a estos medios
el despliegue de una propaganda generosamente financiada que va desde el "Comité de
información del Petróleo" hasta los gestos generosos hacia los establecimientos de
educación y las organizaciones influyentes de los granjeros del Medio-Oeste."
y concluía de forma significativa:
"Sea cual sea la coyuntura, todos los riesgos ordinarios han sido descartados, y
los beneficios de las. compañías están garantizados. El único peligro -pero muy
amenazante- es el levantamiento de pueblos y naciones. Las compañías lo afrontan de
forma resuelta, a espensas del Tesoro Público, mediante la acumulación de
armamentos."
Sobre esta afirmación habría que hacer al menos dos comentarios. A principios
del siglo XX, había quedado manifiesta la ascensión monopolista de la industria
petrolera, que culminó en el juicio anti-trust contra la Standard Oil de Rockefeller, en
1911, mientras que por la misma época se empezaban a dar los primeros pasos para
sellar los. vínculos entre la producción de petróleo y los intereses del Estado. Como
ejemplo de esto úliimo, baste señalar los esfuerzos de Churchill, antes de la Primera
Guerra Mundial,.para dotar de motores de gasoil a la flota imperial, 10que llevaría poco
más tarde a la formación de la compañía petrolera Anglo-Persian, con el cincuenta por
ciento de capital estatal británico.
Pero el ejemplo de la Anglo-Persian es una muestra tal vez excesiva del celo
estatal. En los años veinte, acabada la guerra, las maniobras llevadas a cabo por los
agentes del gobierno norteamericano en los territorios del antiguo imperio otomano,
muestran la misma dirección conjunta entre estado, industria y complejo militar, pero
con un estilo de sabor más actual. Estos movimientos en la sombra, estas
manipulaciones, culminarían en 1925, con la formación de un consorcio internacional
donde entre otros, estaba bien representado el capital norteamericano, con el fin de
explotar los yacimientos petrolíferos de lo que pasaría a llamarse Irak.

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22/12/2006 21:24 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

FELIZ NAVIDAD

20061222212010-cdp.jpg

No voy a ser uno más de los que comienzan su felicitación navideña imitando al rey. Yo voy a ser más original y voy a hacer una reflexión poco típica sobre la navidad.

 

            ¿Alguien recuerda lo que se celebra? ¿Lo que realmente se celebra?

 

            Se celebra la venida de Jesús, nuestro salvador. Pero, ¿de que nos salva? Esta es una pregunta interesante, pero me interesa más otra ¿Que es lo que nos salva? Según el cristianismo, Jesús vino al mundo para salvar nuestras almas, y por eso todos los años celebramos la fecha de su nacimiento. Aunque tras más de dos mil años siempre hay que poner "supuesta fecha" de nacimiento. En realidad da igual, la cuestión es que tuvo que nacer algún día, ¿no?

 

            Jesús vino a salvar nuestras almas.

 

            ¿Quien va a salvar nuestro cuerpo? ¿Quien va a salvar nuestro medio ambiente? ¿Quien va a salvar el planeta? ¿Quien va a salvar a la raza humana de la extinción?

 

            Todavía no ha venido nadie. ¿O sí? Bueno, están los colegas de Green Peace, la "paz verde", que están trabajando en ello. También están los de WWF/ADENA, esos que el logotipo es un oso panda. Y la ONU también tiene gente currando en ello. A estos hay que unir un rosario de asociaciones ecologistas (   Los verdes, los verdes ecologistas, ecologistas en acción , ecologistas de la región xxx, amigos de los campos de xxx, salvemos la región xxx   ... ).

 

            Pero a mi me parece que aún no ha llegado "El salvador", porque cada año las cosas van a peor. Al igual que a partir de la llegada de Jesús, su muerte y resurrección, y la entrega de las llaves del cielo a San Pedro ( ¿que ocurrió en esos años en que Jesús ya estaba en los cielos pero San Pedro seguía vivo y predicando? ¿El cielo estaba cerrado? ¿No había portero? ¿El mismo Jesús te recibía a la entrada? ) la gente comenzó a salvar su alma ( lo más importante que puedes hacer en esta vida ) y el cielo comenzó a ganar la batalla al infierno. Si el salvador del planeta hubiera llegado ya, se notaría un gran cambio y la batalla se inclinaría por el lado de la supervivencia del ser humano como especie ¿no?

 

            Yo creo que debería ser alguien del estilo del "Capitán Planeta y los planetarios". ¿Os acordáis de esa serie de dibujos? Terminaba diciendo "El poder es vuestro". Claro, que nosotros no tenemos los anillos de poder, con los cuatro elementos más el "anillo corazón", lastima, sino, se iban a enterar todos los "contamimalos" del planeta.

 

            Estando así las cosas, mejor seguimos esperando al salvador, ¿no? Porque total, que podemos hacer nosotros. Si la peña de GreenPeace, y WWF, e incluso la ONU, no consiguen frenar este problema ¿ donde vamos a ir nosotros con nuestro granito de arena? Tendremos que dejar que las multinacionales controlen el mundo, que el margen de gobierno real de los estados democráticos sea cada vez menor, que la delgada línea marrón ( esa que separa a los que viven en la mierda de los que viven por encima de ella ) esté cada vez más cerca de nuestros culos, o de nuestras narices...

 

            Además, si las cosas están tan mal como siempre nos dicen estos científicos agoreros, más nos vale dedicarnos a nuestras almas ( que para esas ya tenemos un salvador, o incluso varios, y podemos elegir el que más nos mole ) que a nuestros cuerpos.

 

            Pues en estas navidades, yo os anuncio la llegada del salvador de nuestra especie, de nuestro planeta, de nuestros ecosistemas. El salvador ya ha nacido, y está viviendo entre nosotros. Está trabajando con todas sus fuerzas y poderes especiales de salvador para ayudarnos a salvar todo lo que ya he dicho antes y que no voy a repetir para no ser pesado.

 

            Y tú ¿Que vas a hacer? ¿Vas a aceptar al salvador y unirte a su trabajo aportando tus granos de arena en la dirección apropiada? ¿Vas a quedarte sentado esperando a que llegue a tu puerta ( o a tu email ) y te diga "hola, soy el salvador que viene a evitar que la raza humana se extinga. Deja todas tus cosas y sígueme".

 

            ¿ Le seguirías ?

 

            Sea como sea, FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO 2007

 

            Raúl Moreno García

            Presidente de la asociación "Comunidad sin petróleo"

21/12/2006

Un bonito regalo de navidad

20061221231056-cdp.jpg

En medio de la haitual orgía de consumo en estas fechas, recomendamos un libro recientemente traducido (ejem, la traducción algo floja por cierto) de Richard Heinberg: Se acabó la fiesta. No es otra cosa que THE PARTY’S OVER, ensayo sobre el peak oil que ya reseñamos en su día.

http://zaragozaciudad.net/posindustrial/2006/080201-richard-heinberg-the-party-s-over.php

Lo edita Barrabés, editorial de alpinismo, quizás por eso de que el cénit del petróleo tiene forma ´gráfica de cima (y despeñadero después). No creo que sea un best seller en el estadop español, pero su lectura es imprescindible para cualquiera con un mínimo de sentido crítico.

http://www.barrabeseditorial.com/vistas/10.aspx?c=1&id=142

21/12/2006 23:22 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

12/11/2006

Avant la lettre

20061112191315-cdp.jpg

En ‘La última y la primera humanidad’ (1931), en una supuesta mirada

retrospectiva a los días finales de la civilización

contemporánea, Olaf Stapledon escribía:

 

 

Durante un tiempo la vida económica de la raza humana

se había basado en el carbón, pero últimamente se había

comprobado que el petróleo era una fuente de energía

mucho más conveniente y, como las reservas de petróleo

del planeta eran mucho más reducidas que las de carbón

y el consumo de petróleo se había hecho de un modo

totalmente descontrolado, ya comenzaba a sentirse su

escasez. Así, la posesión nacional de los restantes campos

petrolíferos se había convertido en un factor fundamental

en política y en un fértil generador de guerras.

 

 

Por eso, el progreso material fue rápido, pero en los años

sucesivos fueron produciéndose pequeños cambios

hasta la desintegración total. Toda la energía de la

humanidad se concentró en mantener en un ritmo,

constante la frenética rutina de la civilización, hasta

que [...] ciertas fuentes esenciales de energía se

agotaron de repente. En ninguna parte se tuvo la

agilidad mental necesaria para hacer frente a esa

nueva crisis. El orden social se colapsó totalmente.
12/11/2006 19:13 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

05/11/2006

Pequeño gran apagón.

20061105174154-cdp.jpg

En este blog ni nos enteramos, aquí todo bien con la Expo y el mejillón cebra, gracias.

:-D. Podría haber sido mucho peor de lo que se quedó al final, de no haberse parado el efecto dominó a tiempo. Aún así, el incidente afectó a media Europa.

 

http://www.adnmundo.com/contenidos/politica/corte_luz_europa_pi_051106.html

http://www.clarin.com/diario/2006/11/05/elmundo/i-03307.htm

 

http://www.jornada.unam.mx/2006/11/05/019n1eco.php

 

http://www.invertia.com/noticias/noticia.asp?idnoticia=1641909

 

http://www.antena3.com/a3noticias/servlet/Noticias?destino=../a3n/noticia/noticia.jsp&sidicom=si&id=11749985

 

Nota 1:

No fue el gran apagón de la UE, pero es un aviso de lo que podría suceder.

Es curioso cómo las críticas a la gestión de las redes europeas han ido con sordina, ah si hubiese sido en los EE.UU., cómo se habrían regodeado los europeístas de la UE feliz y arcádica. Encima, parece que quien empujó la primera ficha del apagón fue...E.ON.

Nota 2:

Hay algunos “pirados” que afirman que el declive de occidente vendrá marcado por crecientes apagones debido a la incapacidad de generar energía a la velocidad que sube la demanda. Y yo que quería comprarme en el futuro un coche eléctrico...Por supuesto, son cosas de cuatro locos...Bueno, por cierto, el anterior mega-apagón europeo solamente afectó a Italia y un poquito de Francia. Casualidades, vamos.
05/11/2006 17:42 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

27/10/2006

¿QUE PODEMOS ESPERAR DEL AGOTAMIENTO DEL PETRÓLEO?

20061027195546-cdp.jpgConclusión
 

El agotamiento del petróleo podría quedar muy lejano aún, lo suficiente para que no afectase al tiempo de nuestras vidas. Pero también podría ser un acontecimiento inminente. ¿Qué podríamosesperaren ese caso? "

Por todo lo dicho anteriormente, debemos deducir que el petróleo es uno de los pilares del

poder centralizado y tiránico que hoy mueve el mundo. En el caso de que el agotamiento del petróleo entrase en una escalada de desajuste de oferta y demanda muy abrupta, el sistema de dominación se tambalearía en sus cimientos, y su capacidad de control correría un grave peligro.

Ciertamente, en un escenario ideal, la escasez de combustibles llevaría forzosamente a una

relocalización económica, lo que implicaría una descentralización sobre el control de los recursos y, más allá, la posibilidad de refundar las bases de la autonomía a una escala incompatible con el sistema de opresión tal y como lo conocemos hoy. Como vemos, en este escenario ideal, el agotamiento del petróleo lleva a una contradicción abierta con el sistema.

Pero no podemos engañamos al respecto, el ejemplo de la historia muestra que los viejos

sistemas de poder nunca cedieron suavemente ante el peso de sus contradicciones, normalmente se deslizaron pesadamene hacia una disgregación caótica y destructiva, arrastrando consigo todo lo demás, En el caso de nuestra civilización existen además dos circunstancias agravantes: la extensión de su dominio cubre la totalidad del planeta, pero además sus manipulaciones han perturbado globalmente la biosfera. La primera circunstancia nos obliga a proyectamos en un desastre que puede afectar a la especie humana como’ tal, la segunda circunstancia pone en cuestión cualquier

tentativa de reapropiación material colectiva.

A priori, no podemos esperar nada del fin del petróleo que pueda secundar nuestras

perspectivas, lo que no niega que debamos estar vigilantes para aprovechar cualquier brecha que se abra en un hipotético período de post-abundancia.

 
 
LDL 2006

24/10/2006

¿QUE PODEMOS ESPERAR DEL AGOTAMIENTO DEL PETRÓLEO?

20061024182931-cdp.jpgDel petróleo hacia la nada

El declive de la producción petrolera nos obliga a un inmenso esfuerzo mental para

representamos una sociedad privada del petróleo sin que a la vez esta imagen llegue a borrar de nuestra memoria el modo de vida que conocieron nuestros bisabuelos. La motorización supuso la ruptura violenta con el mundo anterior, que estaba hecho de limitaciones que hoy resultan incomprensibles a la mente moderna. El problema pues no es sólo que los últimos días del petróleo dibujen delante de nosotros un futuro incierto; lo más grave sería que hicieran ilegible nuestro

pasado. Hoy no se puede pensar el horizonte futuro sin tener en cuenta los límites modestos de donde venimos. Las instituciones y costumbres que se han perpetuado bajo la motorización impiden hoy reconocer nuestras necesidades en otra forma que no sea la de la motorización. Cabe pensar que la industria petrolera, que nació como una forma de guerra contra la libertad y la autonomía posibles, morirá ahogando igualmente la reflexión sobre un porvenir deseable. Sería urgente oponer nuestra crítica a los propagandistas del fin del petróleo, pues la mayoría de ellos sólo traducen a un lenguaje edulcorado y aceptable para las mayorías electoras el trasfondo real del problema.

Dado que, como decíamos al principio de este texto, las posibilidades de los combustibles y

derivados del petróleo han abierto la vía para la expansión económica y cultural del mundo,

tenemos que tratar de ver de que manera esta expansión ha instituido una nueva forma de

dominación, y no solamente la forma perversa de un exceso de poder económico e industrial. Es cierto que desde la perspectiva actual, esto sólo puede ser un ejercicio intelectual aislado y más bien artificioso, ya que no se corresponde con ninguna inquietud profunda compartida colectivamente.

Por otro lado, es indudable que el laberinto técnico heredado después de más de dos siglos de revoluciones industriales no puede ser desarticulado en dos días, y hoy se trataría más bien de sondear si existen indicios de que algo puede cambiar en un futuro a medio o largo plazo.

¿De qué forma es reapropiable la sociedad heredera del siglo XX, profundamente

transformada por los combustibles fósil,es? ¿Qué queda en nuestra humana naturaleza y en la naturaleza que nos rodea que no esté un poco afectado o totalmente destruido y que pueda llevarnos hacia la autonomía material y política?

La cuestión sobre el control de la energía nos recuerda la cuestión del control del poder sin

más. No es claro que la desaparición de un recurso físico como es el petróleo pueda aflojar aunque sea poco ese control sobre la vida social que las élites ejercen sobre las mayorías. En cualquier caso ese control, si se da la escasez de un recurso tan importante como es el petróleo, cambiaría forzosamente de forma. El dilema es evidente: si las élites quieren seguir aferradas al superpoder técnico, financiero y político que han conocido durante el último siglo, en caso de enfrentarse a la

escasez de un apoyo técnico como es el petróleo, la situación entonces se agravaría enormemente, dibujándose un cuadro de una tensión bélica, armamentística y policial inéditas. Hay una correlación indudable entre la afluencia de petróleo y la forma de poder tal y como la conocemos

actualmente. La substitución del petróleo en un período relativamente corto de tiempo en algunas areas como la del transporte es practicamente imposible. En otras areas, se trataría de hacer resurgir plenamente formas de energía como la nuclear o el carbón, con todo lo que ello implica. Se quiera ver o no, una escasez próxima de petróleo significa el surgimiento de una situación imprevisible y catastrófica. Por tanto, es una situación desesperada en un doble sentido: la escasez de petróleo pone en cuestión la continuidad del control sobre el poder que las élites han ejercido hasta ahora, pero no
ofrece ninguna garantía de que esto pueda abrir una vía para la reapropiación de dicho control a manos de las poblaciones.

Los voceros del cénit del petróleo, como el ya mencionado Colin Campbell, pretenden

llamar a la conciencia pública de las naciones y persuadidas de entrar en una vía tranquila hacia otras formas energéticas. En el breve texto llamado Protocolo de Rímini, que Campbell redactó personalmente, se propone una reducción general del consumo de hidrocarburos ajustando oferta y demanda del crudo en relación a la caida de la productividad anual. La finalidad sería poder "planificar de manera ordenada la transición al entorno mundial de suministros energéticos reducidos, preparándose con antelación para evitar el gasto energético, estimular las energías sustitutorias y alargar la vida del petróleo que quede, (oc.)"

La filosofía de este texto apela al espíritu cooperativo y equitativo de las naciones, lo que

supone ignorar que la explotación y el empleo del petróleo han constituido las claves para que unas naciones oprimieran a otras, y para que, en general, dentro de cada nación la opresión se articulara en la forma que conocemos. (...)

El mundo ecologista, en general, contempla la posibilidad de la escasez de petróleo como

una oportunidad histórica hacia la soñada sociedad de energías renovables. Por su parte, Jeremy Rifkin, ha sabido intuir la estrecha relación entre el declive de la producción petrolera y la puesta en cuestión de la capacidad del sistema para concentrar y acumular el poder, lo que significaría que el planeta está preparado para la descentralización energética y la recuperación del mando local, todo ello gracias al benéfico hidrógeno}.

La transición energética ideada por muchos ecólogos, sociólogos y observadores ambientales podría ser interpretada, de hecho, como un golpe de timón en un mundo asolado por la opulencia y los excedentes de intermediarios e instituciones superfluas: esta sociedad del exceso está preñada de sus posibilidades de descentralización, se nos viene a decir. El conocimiento técnico ya ha sido alcanzado y las claves para una nueva sociedad ya están ahí, el problema es que los intereses del viejo régimen moribundo no dejan que esta sociedad aparezca... El problema de la descentralización y de la transición energética así tratado, nos trae a la memoria lo que la autora Hazel Henderson

escribía a finales de los años setenta sobre el concepto milagroso de "devolución espontánea":

"(...) cuando las economías industriales alcanzan un cierto límite de producción centralizada,

intensiva en capital, han de cambiar el rumbo, poniendo proa hacia actividades económicas y configuraciones políticas más descentralizadas, utilizando una toma de decisiones y unas redes de  información más lateralmente ligadas, si quieren superar los cuellos de botella que para la información presentan unas instituciones excesivamente jerárquicas y burocratizadas. Me he referido a este cambio de dirección como:escenariode un proceso de "devolución espontánea", en el que los ciudadanos comienzan simplemente a reclamar el poder que una vez delegaron en políticos, funcionarios y burócratas, así como el poder de tomar decisiones tecnológicas de largo alcance que delegaron en prominentes hombres de negocios.

Si se nos permite la metáfora, la aplicación del petróleo en la sociedad moderna ha

constituido la gran entrega, la gran delegación de las poblaciones de su capacidad de decisión en manos de determinadas oligarquías y estructuras técnicas, redes de transporte, comunicación e intercambio. Si es cierto que se acerca un día en que el sistema se verá gravemente afectado por la carestía del petróleo ¿se producirá un equivalente de esta gentil "devolución espontánea" del control del poder y del control sobre los recursos? ¿se convertiría la transición energética en un proceso suave de dispersión de los centros de toma decisiones? ¿Habrá un traspaso de las competencias hacia el plano local si el funcionamiento de la economía se ve forzosamente inmovilizado? ¿Regresaremos hacia una cierta autarquía? Lo más amable que se puede señalar a los

que albergan esta esperanza es que dediquen un momento al estudio de la historia: verán allí que las instituciones del poder nunca han servido como puente hacia formas superiormente morales o más equitativas de organizar la sociedad, y que normalmente agonizaron destruyendo y agotando todo lo que mantenía activa la sociedad que dominaban. La edad del agotamiento del petróleo podría ser tan despótica y vacía de horizontes, o más, de lo que pudo serlo la edad de su abundancia.

23/10/2006

¿QUE PODEMOS ESPERAR DEL AGOTAMIENTO DEL PETRÓLEO?

20061023182756-cdp.jpg

Los avances de la geología, la geofísica y la geoquímica, hicieron posible que la prospección de yacimientos petrolíferos pudiera

alcanzar una precisión y eficacia cada vez mayores. La geología al servicio de la industria petrolera hizo que la ciencia de la tierra se convirtiera en la ciencia del saqueo de la tierra. Pero cuando los límites de las reservas de este planeta parecen exhaustas, cuando la aventura de juventud de la geología petrolera ha perdido muchos de sus encantos, algunos geólogos parecen dispuestos a hacer sonar la alarma del desequilibrio y el caos económico. La paradoja de esta geología de senectud es su incapacidad para reconocer la responsabilidad de toda ciencia en el desarrollo de las industrias"y sus fines arbitrarios: toda ciencia puesta al servicio de la gran empresa capitalista se convierte en

ciencia subversiva y amenaza con destruir su mismo objeto de estudio.(...). no hay que olvidar que ya desde los años sesenta y setenta se alzaron voces de alarma ante esta absurda y suicida escalada energética. La geología comprometida de Campbell, Laherrere y demás, llega un poco tarde: es como una sabiduría post festum. Estos hombres, que tanto han contribuido a crear la

situación desastrosa que se cierne sobre nosotros, parecen deplorar y temer justamente las

consecuencias radicales de tal situación, y olvidan que no hay ciencia neutra, que no hay saber técnico que no tenga una parte de responsabilidad en los procesos de degradación de materias y energías que constituye hoy la base de la dominación social en todo el planeta. En su libro, y de forma tímida, Campbell parece reconocer las virtudes de una economía más localizada y sencilla en la utilización de los recursos, nos anuncia un futuro donde tal vez sea posible equilibrar la ecuación del consumo y adquirir un papel más consciente en nuestra relación con la naturaleza. ¡Gracias Señor Campbell, tomaremos nota! En contraste, el geólogoKenneth S. Deffeyes, divulgador del cénit y discípulo de Hubbert, se muestra implacable con las veleidades ecológicas de sus contemporáneos. En las primeras páginas de su libro Hubbert’s Peak. The Impending world oil shortage (2001) afirmaba sin pestañear:

"Una actitud posible, que personalmente no tengo en cuenta, nos dice que estamos

arruinando la Tierra, saqueando los recursos, ensuciando el aire, y que sólo deberíamos comer alimentos orgánicos y montar en bicicleta. Sentimientos de culpabilidad no pueden evitar el caos que nos amenaza. Monto en bicicleta y camino mucho, pero confieso que parte de mi motivación es la situación miserable del aparcamiento en Princenton. .La agricultura orgánica solo puede alimentar una pequeña parte de la población mundial; el aporte mundial de estiercol de vaca es limitado. No es probable que una civilización mejor surja espontanemente de un montón de conciencias culpables. (.oc)"

Esta declaración habla por sí sola. Sólo nos cabe esperar otra monografía complementaria,

esta vez dedicada al cénit de caca de vaca, ya que el Sr. Deffeyes parece tenerinformación muy actualizada al respecto.
23/10/2006 18:28 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

20/10/2006

¿QUE PODEMOS ESPERAR DEL AGOTAMIENTO DEL PETRÓLEO?

20061020141931-cdp.jpg

(...)

. En los años setenta (...) las dos crisis petroleras de 1973 y 1979, obligaron a las compañías a diversificar y ampliar sus prospecciones, e hizo que los estados se plantearan políticas de ahorro. El crecimiento productivo de Méjico o la URSS, la explotación del petróleo del Mar de Norte, la búsqueda de otras fuentes de energía, la inversión en tecnología extractiva, fueron factores que descargaron parcialmente el peso de la dependencia con respecto al petróleo-OPEP.

En los años ochenta, dentro del marco de la Agencia Internacional de la Energía, los países

occidentales se comprometieron a crear las llamadas "reservas estratégicas" de crudo, reservas que podían servir para mantenerse en los período de crisis de abastecimiento. En 1985 se había producido una caída de los precios del crudo, y fue a partir de entonces que los países de Europareiniciaron un despegue económico y abandonaron paulatinamente sus políticas de contención energética. A partir de aquella época la OPEP conseguiría una cierta estabilidad del precio del crudo, que duraría hasta finales de los años noventa. Esta estabilidad no fue rota por la guerra del Golfo, no obstante, los años noventa traerían un período de sanciones a la exportación para países como Irak, Libia o Sudán. Es un lugar común afirmar que la guerra lanzada contra Irak en 1990 fue motivada sobre todo con el fin de sacar ’la producción petrolera irakí del mercado internacional, y asegurar de esa forma una especie de enorme "reserva estratégica" para el futuro. No se puede olvidar que con. el inicio de esta ofensiva Estados Unidos e Inglaterra se aseguraban un nuevo control estratégico sobre la zona del Golfo.

Todos estos capítulos nos conducen a la situación actual, después de la invasión de

Afganistán y la de Irak, en 2002 y 2003, respectivamente, la pasada guerra en el Líbano y la

inquietud creciente por el control de zonas estratégicas como el mar del Caspio, el Africa

subsahariana o Venezuela. Si a todo esto añadimos la aparición en escena de gigantes sedientos de combustible como China o India, tenemos todos los ingredientes necesario para abrir un período tenso y dramático, con precios muy elevados del crudo y el anuncio de su inminente escasez.

 
¿Una geología subversiva?

Hasta aquí no hemos hecho sino mostrar algunos trazos históricos y cronológicos que nos

pueden ayudar a delimitar el terreno donde ha surgido el interrogante sobre el agotamiento del petróleo barato. La crisis de escasez que se anuncia hoy podría resultar creible si se constata que los años sesenta del pasado siglo marcaron la época de mayores descubrimientos de yacimientos, época desde la cual asistimos a un lento pero firme declive en el ritmo de los descubrimientos.

En su artículo ya clásico, publicado en la revista Scientific American, en 1998, y titulado

"Fin de la era del petróleo barato" -que aquí apareció por las mismas fechas en su trasunto

castellano Investigación y ciencia- Colin J. Campbell y Jean H. Laherrere, ambos geólogos

veteranos y retirados, trazaban una línea de delimitación entre las previsiones de escasez de las crisis de los años setenta y la crisis actual de la que ellos se hacen portavoces. Refiriéndose a las predicciones de entonces, escribían: "Sus predicciones apocalípticas fueron reacciones emocionales y políticas, los expertos sabían, ya entonces, que tales pronósticos carecían de base. Unos años antes se habían descubierto enormes campos en la vertiente norte de Alaska y bajo las aguas del Mar del Norte, cerca de la costa europea. Hacia 1973 el mundo había consumido, de acuerdo con las mejores estimaciones, alrededor de un octavo de su riqueza en crudo accesible. Dentro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) los cienco miembros de Oriente Medio convinieron en

subir los precios, no porque hubiera peligro de escasez, sino porque habían decidido hacerse con el 36% del mercado. Más tarde, cuando la demanda cayó y el flujo de petróleo fresco procedente de Alaska y del Mar del Norte debilitó la presión ejercida por la OPEP, los precios se desplomaron."

Campbell, con su libro The coming oil crisis (1997) y Laherrere, autor de distintos ensayos y estudios, defienden desde hace una década la proximidad del declive del petróleo, dentro del siglo XXI, anunciando que antes de 2010 se alcanzará probablemente el cénit de la producción, lo que

marcará el fin del petróleo barato. Como se sabe, ambos se han inspirado en los trabajos de Marion King Hubbert, geólogo que trabajó para la Shell, y que en 1956 predijo que para el año 1970 aproximadamente, se produciría el cénit de la producción petrolera estadounidense, lo que efectivamente ocurrió. Otros geólogos, investigadores y periodistas se han sumado, con sus estudios y aportaciones, a esta corriente de opinión que poco a poco ha comenzado a entrar en el debate público, al menos en algunos ámbitos. En nuestro país, no obstante, el debate se deja oir poco, y en total, que nosotros sepamos, no se ha editado en papel gran cosa al respecto, a parte de algunos artículos y algún dossier de importancia. Desde luego, a través de la red electrónica, muchas personas han entrado en contacto con el problema a través de las páginas de ASPO (la Asociación para el Estudio del Cénit de la Producción, donde se inscriben geólogos como Campbell) o la de AEREN ( la Asociación para el Estudio de Recursos Energéticos). Pero el debate continúa, de alguna manera, soterrado. En Estados Unidos, sin embargo, se han publicado ya libros de divulgación como el de Richard Heinberg, The party’s over, mientras que en Francia se publicó La vie apres la pétrole, de Jean-Luc Wingert, con prólogo de Laherrere, libro al que después han seguido otros varios en francés sobre la misma cuestión.

Desde luego, a esta corriente anunciadora del cénit petrolero no faltan sus oponentes

negacionistas. Uno de ellos, ilustre, y al que podríamos considerar como el Herodoto de la historia del petróleo, es Daniel Yergin, que en 1991publicó su monumental The Prize, libro histórico sobre la industria petrolera desde sus orígene~. Resulta curioso que en un libro tan documentado no aparezca ninguna,mención a King Hubbert ni sus predicciones, cuando en cualquier caso menciona de pasada las intervenciones de Fritz Schumacher en el mundo de la energía, lo que denota que el autor no está totalmente desprovisto de interés por la cuestión de la finitud de los recursos. La historia del petróleo de Yergin no es en ningún caso neutra, no podría serlo, y delata bien a los amos que sirve, especialmente cuando se demora en analizar la influencia que tuvo el petróleo en las dos guerras mundiales, y después pasa por encima de la guerra del Viet-Nam, sin explicar las razones de la intervención norteamericana, sin que aparezca por ningún lado la molesta e hiriente palabra

"napalm" que, como sabemos, hace referencia a un arma elaborada a partir de la gasolina, y con la que el ejercito estadounidense regó generosamente a la población vietnamita, dejando un rastro de horror y destrucción. Claro está que cuando al final de su libro se ve obligado a mencionar la intervención militar en el Golfo, a la cabeza de la cual estaba de nuevo Estados Unidos, tiene buen cuidado en retratar la vida sanguinaria de Sadam Hussein. En cualquier caso, las razones para no mencionar a Hubbert en su ensayo histórico se nos escapan. Yergin dirige en la actualidad una consultaría sobre cuestiones energéticas y está dispuesto a no dar importancia alguna a las opiniones expresadas por los divulgadores del cenit petrolero. Al decir de Yergin, las predicciones de hoy son tan vanas corno las del pasado. ¿Es la suya una opinión bien infonnada o es la voz de alguien meramente comprometido con los intereses petroleros y su propaganda? Tal vez no tardemos tanto en saberlo.

Lo que resulta llamativo es que la opinión más autorizada en torno a las informaciones sobre el cénit petrolero provenga del mundo de la geología. ¿Qué habría sido del capitalismo industrial en el siglo XX sin esta ciencia aparentemente neutra y minuciosa?

16/10/2006

¿QUE PODEMOS ESPERAR DEL AGOTAMIENTO DEL PETRÓLEO?

20061016153802-cdp.jpg

Mediatizados como estamos por la difusión de noticias parciales e interesadas, y dado

lo dificultoso que es dar con una inteligencia que pueda unificar todas las informaciones y factores que intervienen, ¿cómo podríamos nosotros aceptar sin más la inminencia sobre el agotamiento del petróleo? Dejamos a otros, mejor dotados o más audaces que nosotros, la ardua tarea de especular sobre la evolución futura de la industria petrolera, pero indudablemente no por ello renunciemos a la reflexión de lo que el fin del petróleo podría suponer para nuestras aspiraciones colectivas.

La cuestión central que este breve ensayo quiere plantear es la siguiente. El petróleo ha sido

el flujo que ha movilizado la economíá occidental durante más de un siglo. Muchas voces se levantan hoy para anunciar que la producción petrolera está cercana a su culmen, y que a partir de ahí, el precio del crudo se encarecerá a tal punto que necesariamente asistiremos a una crisis energética, dañándose gravemente el comportamiento económico de todo el planeta. Las consecuencias, de producirse este hecho, serían sin duda grandiosas y espectaculares. Pero lo que nos interesa aquí es dilucidar si la caida más o menos acelerada del régimen petrolero abre una brecha para nuevas posibilidades sobre las que reconstruir una sociedad autónoma, radicalmente diferente a la que conocemos. En efecto, más allá de una cierta inquietud ecologista, empeñada en una transición sostenible que nos lleve a una futura sociedad de energías limpias y ciudades radiantes, lo que nos incumbe es analizar de que manera estos discursos proecológicos ocultan cuestiones de mayor calado, como por ejemplo, de que modo podemos retomar la presunta crisis energética que se avecina para subvertir el modelo de cultura material y de distribución del poder que hoy delimitan nuestra forma de vida.

16/10/2006 15:38 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

09/10/2006

¿Que podemos esperar del agotamiento del petróleo?

20061009153314-cdp.jpg

El petróleo, durante el siglo XX, ha sido el gran aliado material del capitalismo y, por ende,

del sistema de dominación social. En consecuencia, y dado el carácter finito de este recurso, está destinado a convertirse también en su gran punto de debilidad estratégica. Esto constituye en esencia el carácter ambiguo y frágil de la organización económica mundial. No se puede ignorar que pueblos y civilizaciones anteriores agotaron atolondradamente elementos y bienes materiales que hacían posible su forma de existencia. Las enormes deforestaciones de siglos precedentes, la existencia de grandes regiones erosionadas, dan testimonio de ello. Pero el petróleo, como en algunos aspectos el carbón, ha permitido una apropiación novedosa de la naturaleza al hacer posible una movilidad sin restricciones. Esta movilidad hizo posible que las industrias de transformación pudiesen disponerse de forma heterogénea con respecto a las fuentes de materias primas, que el comercio mundial y las comunicaciones lograsen una integración impensable en épocas anteriores, que se expandieran sin límites las areas de inversión y recuperación del capital, que el radio de

actividad diaria de un sólo individuo se ampliase a la escala del planeta. El petróleo ha sido la condición material por la cual se ha intentado lograr la desmaterialización de todo lo que

condicionaba antaño la economía. Esta desmaterialización no tiene por base sino las enormes redes de transporte, la agricultura industrial motorizada y la proliferación de materiales de síntesis: sobre esta base ha podido constituirse la economía global de servicios, con las grandes urbes como nodos donde se concentra el poder y desde donde se gestionan las inversiones y la alocación de los recursos. En las áreas urbanas de occidente ha podido crecer este tipo de empleo subsidiario, de gestión y de dirección, y de los servicios técnicos que les son imprescindibles, creándose sectores de la actividad completamente aislados de la producción de alimentos y de recursos primarios como el

agua y los combustibles. Esta extensión de la producción desmaterializada es, obviamente, una ilusión sostenida sobre el control policiaco y militar de la energía y las materias primas del planeta, donde el conocido despilfarro energético no es su mero efecto perverso, sino la condición indispensable para que este sistema pueda perdurar.

Los derivados del petróleo han modelado la vida económica de occidente: su mundo

material está levantado sobre la movilidad y la mecanización, sobre los materiales de sustitución y

las industrias petroquímicas, sobre la especulación del oro negro y el culto del automóvil.

La dependencia de este recurso energético ha seguido una escala inquietante desde el fin de

la Primera Guerra Mundial, moviendo los hilos de la llamada geoestrategia y provocando tensiones

inéditas. Por lo demás, su aplicación masiva al transporte, la agricultura y las industrias de

transformación, han puesto estas actividades fuera de toda racionalidad ecológica, lo que convertirá el siglo XXI en un paso angosto, tal vez infranqueable, para la especie humana.

Todo lo dicho anteriormente no dejan de ser evidencias. Lo que viene a continuación hace.

referencia a las opiniones y análisis sobre el inminente, al decir de algunos, agotamiento del

petróleo barato. Desde mediados de los años noventa, ha crecido la inquietud sobre esta cuestión, en especial desde las aportaciones realizadas por geólogos corno Campbell, Laherrere, Deffeyes, etc., No discutiremos aquí tanto la validez de sus afirmaciones, lo que quedaría fuera de nuestra capacidad, corno las implicaciones que el agotamiento o escasez del petróleo puedan tener en nuestras perspectivas de transformación social.

(coontinuará)

06/10/2006

Biodiesel en Zuera

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Una iniciativa empresarial menos nefasta que las de costumbre, aunque siga centrada en el culto perpetuo al motor de explosión y no sea más que una gota de ahorro en el océano de hidrocarburos que se gasta cada día...

http://www.invertia.com/noticias/noticia.asp?subclasid=&clasid=&idNoticia=1624389

21/09/2006

Boletín de la C.S.P.

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La comunidad sin petróleo (sic) has sacado su primer boletín en email. No tenemos por qué suscribirtodas sus afirmaciones, pero le damos publicidad.Reproducimos una parte aquí:

"Nuestra vida depende del dinero, del sueldo que todos los meses
cobramos.
Todos lo sabemos, y está bien metido en nuestra cabeza. Y aún cuando
pensamos en cambiar de vida para conseguir una vida más autosuficiente,
más dependiente de nosotros en lugar de ser dependiente de factores
externos, sabemos que necesitamos dinero.

Siempre pensamos, y nuestros amigos y familiares nos lo recuerdan
siempre, todos los “y si” que nos rondan por la cabeza: “y si nos
ponemos
enfermos”, “y si hay una helada y pierdo la cosecha”, “y si se estropea
el calentador de agua”, “y si...”

Nos han enseñado que el dinero se consigue trabajando, mejor si
tenemos
una carrera universitaria y trabajamos “de lo nuestro”. Si no, algún
otro
tipo de estudio y tener una profesión. Nos han enseñado a tener UN
trabajo, un único trabajo, obtener todo nuestro dinero de una sola
fuente.

Si queremos cambiar nuestra forma de vivir, tenemos que empezar por
cambiar nuestra forma de pensar. Tanto sobre el dinero como sobre
muchas
otras cosas. Pero en esta reflexión quiero centrarme en el dinero y el
trabajo.

En lugar de pensar en UN trabajo de 40 horas a la semana, con un
sueldo
fijo, debemos empezar a pensar en VARIOS trabajos, de cualquier
duración,
con sueldos variables. En lugar de pensar en TRABAJOS y PROFESIONES,
debemos empezar a pensar en QUE SE HACER, QUE PUEDO HACER o QUE
NECESIDADES PUEDO CUBRIR CON MI TRABAJO Y QUE ME APORTE DINERO".

 

 

Para recibirlo, contactar con:

comunidad@comunidadsinpetroleo.com

 

14/09/2006

Leyendas urbanas del petróleo

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Cuando se habla de la futura escasez de petróleo siempre sale alguien con las leyendas petrolíferas para negar lo que se avecina...

Cuento: Estados Unidos tiene mucho petróleo guardado.

 

Realidad: Estados Unidos compra petróleo desde hace más de 30 años cuando antes había sido el principal exportador mundial. Estados Unidos está enfrascado en varias guerras para intentar solucionar una inestabilidad política que le impide adquirir petróleo a buen precio en esos países. Estados Unidos sigue utilizando ingentes cantidades de carbón, muy contaminante, a falta de más petróleo y gas. El aire de Estados Unidos también lo respiran sus políticos y sus empresarios. La única cantidad de petróleo que tienen guardado los estadounidenses es el equivalente a 90 días de consumo habitual, lo mismo que tenemos los españoles, que es la cantidad que estamos obligados a tener guardado por la Agencia Internacional de la Energía. Y el año pasado no tenían ni eso, pues los países socios de la AIE tuvieron que auxiliarles entregándoles parte de sus reservas.

 

Camelo: Hay patentes revolucionarias en el tema energéticos que están escondidas en los cajones de las mesas de los directivos de las multinacionales petroleras.

 

Realidad: Si alguna de esas empresas tuviera esa revolucionaria solución no la escondería en un cajón, sino que trataría de lucrarse aún más con ella. No tendrían ningún sentido, si no fuera así, los dinerales que se gastan esas mismas multinacionales en la investigación, desarrollo e implantación de nuevas fuentes de energía. Ellas mismas son las que han decidido apostar por la solar (British Petroleum), los coches de hidrógeno (General Motors), la energía eólica, la mareomotriz, la geomotriz, los biocombustibles y tantas otras, con el pobre resultado que podemos observar a día de hoy: menos de un 1% de la energía del planeta proviene de todas esas fuentes y seguimos tirando en un 25% del carbón y en un 55% de los hidrocarburos.

 

Cuento: Si utilizaran esa energía escondida, dejarían de tener el poder que tienen.

 

Realidad: Hitler construyó un reactor que funcionaba con carbonilla y sus tanques funcionaron con carbón que los alemanes licuaban con cierto método llamado Fischer-Tropf. Desde entonces se ha investigado muchísimo sobre el tema de las energías, pero principalmente se ha hecho en diferentes bandos. ¿Alguien cree verdaderamente que si China tuviera una solución diferente seguiría dependiendo de los occidentales para abastecerse de energía? ¿Los rusos y los americanos se compincharon para esconder la patente durante la guerra fría? ¿el cubano Castro, el americano Bush Jr, el libio Gadaffi, el iraní Ahmadineyad y el omnipresente Bin Laden están de acuerdo hoy día en seguir escondiendo la solución? ¿Zapatero y Rajoy también? De los otros aún me lo creería si me lo explicaran despacito, pero de los dos últimos… ¡Imposible! Si alguno de ellos conociera la existencia de tal solución, las empresas del país en cuestión tratarían de obtener ventaja de ella.

 

Camelo: Con mayor eficiencia se consigue un menor consumo, de manera que la tecnología favorece la reducción del consumo energético.

 

Realidad: Eso no se ha dado nunca en la historia del capitalismo. Si hablamos de coches vemos que consumimos más combustibles en total cuantos más coches tenemos, aún cuando estos sean más eficientes que los anteriores. Si hablamos de iluminación observamos que los ayuntamientos gastan cada vez más energía eléctrica por habitante, aún cuando las bombillas sean más eficientes, dada la cada vez mayor intensidad lumínica buscada. Eso ya lo apuntó Stanley Jevons a mediados del siglo XIX a propósito de la economía del carbón al relacionar la cada vez más alta eficiencia de los trenes y el aumento en la cantidad de los mismos. En la antigua Roma la gente invertía alrededor de una hora al día en desplazarse a su trabajo y a sus quehaceres cotidianos. En la Edad Media seguía siendo una hora. Y sigue siéndolo hoy día culpa de que nos desplazamos más lejos cuanto mejor están las carreteras y más eficientes son los vehículos. Cuanto más eficiente es una máquina, más la usamos y así nunca obtenemos una ventaja en el consumo, sino que normalmente el aumento de éste rebasa con creces la mejora en la eficiencia.

 

07/09/2006

Una página “hermana”

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Bueno, y nosotros sin enterarnos de que en Zaragoza, y en concreto en el barrio San José, hay interés por uno de los temas que trata nuestro blog. Si os interesa más el tema del cénit petrolero que las demás contingencias que presentamos en posindustrial, os reenviamos a esta página.

http://zaragozaciudad.net/peakoil/

 

 

Esperamos que Miguel A. López tenga tanto éxito como ‘posindustrial’.
07/09/2006 22:15 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

26/08/2006

Revista “territorio” número 7

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En este número del boletín del departamento de Presidencia de la DGA se dedican al desarrollo de las energías en Aragón.

Aparte de aburridas estadísticas, publirreporajes sobres minas-museo (pintoresco, sin duda) y repasos triunfalistas al tema de la minería, las renovables y el hidrógeno (Walqa), hay un artículo muy pertinente: “La evolución y los costes de las energía limpias”. No lo voy a colgar entero por si la SGAE y porque es demasiado largo (incluso para las parrafadas de este blog).

El autor es director del CIRCE y profesor en la Universidad de Zaragoza. Lo principal del texto es un canto a las virtudes de las renovables y de la central termica de Andorra, reconvertida a ecológica (lo cual en principio no está mal, si no se venden leyendas rosas); pero ojo, junto a esta exposición un tanto farragosa, hay algunas advertencias implícitas sobre lo que puede sucedernos en Aragón si seguimos creyendo en la perpetuidad de la Opel de Figueruelas y de PLAZA. Todo ello en el contexto de una futura crisis energética global (¿a qué me recuerda esto?).

El autor propone invertir en hidrógeno, eólica, solar y biomasa, junto con el almacenamiento del CO2 de Andorra bajo tierra, para tener un buen futuro. En caso contrario, afirma que la economía aragonesa las pasará canutas con el petróleo caro.

Es un aviso nada catastrofista.

Ya lo saben, si trabajan en parques eólicos, la térmica andorrana, minas de carbón y energías renovables, buenas noticias. Si trabajan en logística, transporte por carretera o sector del autómovil, ya pueden pensar en otro empleo a largo plazo.

La revista se consigue por suscripción, y está en muchos sitios oficiales de la DGA. Es gratis pero de edición limitada, el que la reciba por correo o en el trabajo que no la desaproveche. Sería triste que terminase de posavasos o de adorno en un revistero.
26/08/2006 17:04 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

19/08/2006

trabajo

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Una cuestión interesante sería el problema del trabajo (ya lo es ahora) en el futuro.
En la fase de derrumbe va a haber un montón de parados de las clases bajas y medias,que van a tener que ganarse la vida como sea (ya sea por medio de sí mismos o "despojando" a los que todaviá tengan riquezas).
Después del colapso total, no va a ser un paraíso con huríes ni con ríos de leche y vino, aunque espero que la vida sea más decente que la actual con sus "maravillas".
Veo un problema muy grave, que es que se identifica trabajo con productivismo. Quiero decir que en el capitalismo clásico y en el sovietismo se elogia el trabajo siempre que sea para producir, por supuesto en cantidades industriales.
En un contexto no de abundancia sino de escasez, él trabajo será para mantenerse y si acaso guardar un poco de excedente con suerte. Esto puede ser un choque muy fuerte con la mentalidad decadente.
Por otra parte, observo con preocupación cómo la extrema izquierda hace del odio al trabajo uno de sus lemas, incluso alabando el hurto lisa y llanamente (los Yomango) o lo que es casi peor, mendigando a papi Estado la propina en forma de "rentas básicas" y demás migajas. Si unimos estos a la mentalidad consumista de tenerlo todo en abundancia como contrapartida al trabajo alienante, podemos preocuparnos más aún.
Pensemos en los efectos que estas doctrinas pueden tener
en un futuro de escasez y (no nos engañemos) trabajo duro. La gente acostumbrada a la vida fácil o a trabajos productivistas puede "sublevarse" ante tareas tan vulgares como lavar la ropa o coser, o labrar un campo minúsculo para cosechar unas cuantas patatas. Lo menos malo que imagino es a una serie de haraganes saboteando cualquier intento de lograr una sociedad postcénit más o menos digna (tramposos burlando el racionamiento de las comidas, por ejemplo).

He estado en varias asociaciones y conozco la dinámica de los jetas, los pelotas y los gorrones. Y esto en una situación "normal", o sea que imaginad en tiempos duros.
A más de un/a le será más atractivo montarse una pirámide de poder para ponerse en la cima y no dar golpe 
o si tienen armas de fuego dedicarse a robar o a esclavizar a sus vecinos. ¡No habrá loterías ni pelotazos en la Bolsa para enriquecerse sin dar golpe!
Habría que ir creando una nueva visión del trabajo (uf qué cursi me ha salido) que superase tanto el asqueroso mito del trabajo capitalista como el culto al parasitismo. Esa sería una parte esencial del esfuerzo por superar el gran bache, casi más que pensar en cómo cultivar sin fertilizantes artificiales y todo

 

16/08/2006

La comunidad sin petróleo da señales de vida.

15/08/2006

LAS RAZONES DE LA NEGACIÓN

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Final

REFLEXIONES TERMINALES

Ante el colapso energético en ciernes, los debates trillados y acartonados entre diversas ideologías (unidas por su fe común en el progreso indefinido) no tienen ya casi sentido. Las distinciones entre tecnófobos y tecnófilos, apocalípticos o integrados, se desharán en polvo en cuanto el sistema empiece a derrumbarse y simplemente la gente empiece a pensar en sobrevivir. No habrá tiempo para pasatiempos intelectuales, no tiene sentido no siquiera a día de hoy.

Lo que sí tiene sentido (y además es necesario) es discutir cómo se pueden neutralizar los mitos fosilizados (nostalgia de la Bomba y progreso indefinido) que todavía predominan, a fin de ir preparando a la gente para lo que se avecina. Tenemos que lograr que la mayor cantidad de personas se percaten del precipicio al que nos dirigimos (o más bien nos dirigen la pandilla de burócratas, tecnopsicópatas y poloticastros que nos toman por ganado).

Cuando a una persona le dicen que tiene una enfermedad muy grave (como el cáncer) pasa por una fase de negación: cree que es todo un error, que no puede ser que le suceda a él. Poco a poco, asume su problema e intenta luchar por curarse (si aún está a tiempo) o prepararse para el final (si el mal es incurable). Y es que el ser humano se cree a menudo invulnerable, hasta que la muerte deja de ser una abstracción.

 La sociedad industrialista lleva demasiado tiempo ya en fase de negación de su propio final, provocado por su dependencia voraz del petróleo. Sería muy cruel tachar esto de “infantilismo” (a fin de cuentas los niños enfermos en uso parcial de razón asumen a su manera su propio final: no son tontos). Es más bien consecuencia del “callo” cerebral de décadas de terror atómico y de promesas tecnologistas de progreso sin fin.

Tenemos que ser pacientes y explicar el cenit petrolero a la gente de la forma más serena y razonada posible, evitando el tremendismo pero sin dulcificar la situación.

En suma, hay que seguir insistiendo aunque parezca un fracaso continuo, seguir hablando del cenit sin miedo pero sin esperanza. Sin miedo a que al dar a conocer el problema la gente “mate al mensajero” de malas noticias; sin esperanza en falsas soluciones desde el propio sistema (tecnológicas o políticas) o en una salvación en el último instante que sabemos no va a llegar.

Con todo, esta actitud de pesimismo lúcido, que nos cura tanto del optimismo idiota como del catastrofismo histérico, no nos puede llevar a adoptar una postura de sectarismo: no podemos sentarnos en la puerta de casa a ver cuándo pasa el cadáver del industrialismo, sintiéndonos la “elite” frente a los ilusos ignorantes de la verdad. EMHO, ya somos mayores para jugar a ser los “elegidos” en plan “apocalípticos americanos” (me refiero a todo eso de desear que venga el Armagedón para que elimine a los pecadores y degenerados: esa horrible mezcla de milenarismo religioso y darwinismo social de los grupos “survivalistas”).

El hecho de que no tenga esperanza alguna en soluciones dadas por el sistema(no falta que hace: ¿para qué aguantar este tinglado 50 ó 100 años más?) no quiere decir que me ría del destino sombrío de gran parte de los seres humanos, ni que tampoco rechace de forma mojigata cualquier oportunidad de difundir lo que nos espera en “X” años.

No es tiempo ya de adoptar la pose del ermitaño o del grupo angelical de elegidos aislados de los infieles. No es cuestión de repetir una vez más los esquemas de la automarginación tan típica de los supuestos antisistema. Cualquier resquicio es bueno para dejar caer el “bombazo” del cenit petrolero: sindicatos, colegios, partidos, medios de comunicación, asociaciones varias, chats de Internet, parroquias, lo que sea...Corremos el riesgo de que nos tomen por locos y cosas peores, pero como todavía creemos en el “juicio histórico” de nuestros descendientes que sobrevivan al colapso, tenemos ese deber. ¿Qué pensará la gente de dentro de un siglo cuando comprueben que nadie hizo nada por avisar del desastre que se avecinaba? Eso es lo que nos tiene que animar en una tarea tan dura.

Pues eso, sin miedo y sin esperanza, a tirar de la manta y a destapar el problema del siglo. Luego que no diga nadie que no le avisamos...

15/08/2006 17:56 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

10/08/2006

LAS RAZONES DE LA NEGACIÓN (continuación)

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Cuando la OPEP fue perdiendo fuelle y Occidente empezó a respirar aliviado al asegurarse (por un tiempo) suministros seguros, el problema energético fue cayendo en el olvido.

Por lo demás, la invasión de Afganistán por la URSS y el belicismo de Reagan terminó de relegar el miedo al colapso petrolero. Los años 80 estuvieron marcados por el monopolio apocalíptico de la guerra nuclear. La Guerra Fría tardía marcaba los temores de la gente: el colapso paulatino no tenía nada que hacer contra el pánico a la Tercera Guerra Mundial que podía comenzar por cualquier nimiedad política.

El cine se llenó de bombazos nucleares y escenarios desolados por la radiación y el supuesto “invierno nuclear” que seguiría a los bombazos.

. Incluso “Mad Max” (la única película taquillera que ha esbozado un posible mundo en crisis energética) se pasó al mundo posnuclear en la segunda y tercera parte de las trilogías. Se ve que si no había referencias a la Bomba ni a las radiaciones no estaba a la altura de los “felices” años 80.

El mito nuclear lo envolvía todo.

Y en esto que la URSS y sus países satélites se vinieron abajo. Llegaron los años 90, con la apoteosis: ya no había nada que temer, el imperio del Mal ya no existía y la TGM se hacía cada vez más improbable (aunque nunca ha desaparecido el riesgo real de accidente o guerra nuclear a escala regional). El mundo podía respirar tranquilo: el mercado y la tecnología lo iban a arreglar todo. ¿Crisis energética? La guerra del Golfo dejó bien claro que los árabes no iban a molestarnos más, había petróleo barato para 100 años...

Ahora bien, en este ambiente optimista el miedo profundo al Holocausto nuclear de 50 años seguía funcionando, aunque paradójicamente la Tercera Guerra Mundial se había esfumado. El hongo atómico ha seguido acaparando las visiones apocalípticas, la radiación es el único final “legítimo” de la humanidad en el imaginario colectivo. Esto es lo que provoca el rechazo instintivo a otras formas de catástrofe final menos espectaculares, como el colapso petrolero.

En los años 90 los sucedáneos del Holocausto sólo consiguieron taquilla para Hollywood: el cine se llenó de dinosaurios, meteoritos, virus africanos, invasores del espacio...más como entretenimiento que como reflejo de un miedo real. No iba a haber “día después”, así que no había ya más miedos profundos. En vano hablaban los ecologistas del cambio climático, el agujero del ozono...

Todas estas amenazas ya no tenían la rotundidad de los megatones.

Ni qué decir que el problema energético sonaba a pasado de moda si todavía había alguien que se refiriese a él. Ni siquiera tenía urgencia actual para los profetas del ecocatastrofismo.

Tras el 11-9-2001, la amenaza del “terrorismo global”se convirtió en el nuevo pánico mundial. El inconsciente colectivo se llenaba de kamikaces barbudos, y la nostalgia de la Bomba ha tenido un cierto reverdecer bajo la nueva forma del “Eje del Mal” con supuestas ADM (Iraq, Corea del Norte, Irán y poco más).

Entre hombres-bomba, ántrax, sarín y bombas A de bricolaje no hay sitio tampoco para el apocalipsis energético. Todavía hay nostalgia de la Bomba.

(continuará)

Segundo mito: EL PROGRESO INDEFINIDO

A pesar de las afirmaciones de ciertos filósofos pedantes, el mito del progreso indefinido, que nació junto al capitalismo, sigue en vigor aunque los hechos lo desmientan: hambrunas en los países pobres, deterioro ambiental, descomposición eticosocial en Occidente... No importa, gracias al tecnologismo (creencia en el poder milagroso de la tecnología para arreglar cualquier problema) y a la globalización (término abstracto que vale para justificar lo que sea) se sigue creyendo (o se finge creer aún) en el progreso indefinido.

La creencia en este progreso fatalista es transideológica, es decir, común a izquierdas y derechas, salvo excepciones marginales. Esto explica el fracaso del izquierdismo (sobre todo el marxista)para comprender el mundo actual después del batacazo soviético.

El final de la URSS supuso para la derecha la “confirmación” de que el capitalismo tenía la llave del sacrosanto progreso, ya que en el futuro se esfumaba (o al menos eso creían) que no habría amenazas a su dominación real y simbólica. Para gran parte de la izquierda fue un golpe terrible por eso mismo, pues compartían el mismo mito social del progreso indefinido con sus teóricos contrincantes políticos.

Gran parte de la izquierda cree aún en el industrialismo como sancta sanctórum de las virtudes; el sovietismo era fiel exponente de dicho industrialismo (también llamado por algunos “capitalismo de estado”). No todo en la URSS fue negativo como nos quieren vender hoy los neoliberales, pero en el plano ambiental no se pueden ocultar desastres como el de Chernobil, por ejemplo.

Para la izquierda industrialista, el obrero es el summum de las bondades frente al “embrutecido” mundo rural, en el que perviven los horrores del “feudalismo”. Cualquier crítica un poco fuerte a esta visión simplista puede ser tachada de “pequeñoburguesa” (en su pintoresco argot), o peor aún, el colmo de lo reaccionario.

EMHO, lo realmente “reaccionario” en estos tiempos que corren es esconderse detrás de teorías fosilizadas o fantasmagorías en lugar de entender la cruda realidad y obrar en consecuencia.

Mientras algunos siguen soñando con utopías fabriles de los tiempos del vapor, otros fantasean con utopías cibernéticas mientras el camino se hunde ante sus pies.

Ya sean de la vieja escuela o seguidores de Neo (“Matrix parece ser una curiosa fuente de inspiración “revolucionaria” para más de un “radical” :-DD), todos ellos están demasiado ofuscados por el mito fosilizado para interpretar adecuadamente las señales de alarma que envía el mundo real de vez en cuando.

Así, el verano pasado (2003) sucedieron grandes apagones en Italia y sobre todo en EE.UU. Gran parte de la progresía y del radicalismo virtual escribían al respecto en los foros de Internet burlándose de los yankis y sacando los colores al capitalismo. Y todo esto sin percatarse de que a lo peor en pocos años esto los apagones podían llegar a afectar a sus queridas catacumbas cibernéticas.

Una minoría fue más perspicaz y abordaba el posible futuro declive del industrialismo.

Por desgracia, esta minoría izquierdista que ya no está bajo el influjo del progreso indefinido se ha pasado al otro extremo: su antitecnologismo les ha llevado a declararse enemigos de la técnica y de la cultura en general (aunque eso no les impide declararlo por Internet).

. Echan espuma contra la ciencia y lanzan catilinarias contra la “civilización”. ¡ahora que Occidente se ha convertido en la sombra de sí mismo!. Proclaman la muerte de la cultura y presentan el retorno al salvajismo como la panacea contra el industrialismo. En su confusión mental, son incapaces de distinguir el sistema industrialista (economía del capital + tecnologismo + burocracia) de los restos de humanidad que todavía sobreviven.

El reto para el futuro no es destruir la “civilización”, sino reinventarla; no acabar con la tecnología, sino reconducirla a escala humana. Tampoco es cuestión de salirse del mito del progreso indefinido para caer en el del buen salvaje.

Hay otras personas que estamos fuera ya del mito del progreso indefinido, pero tampoco nos entusiasma el nuevo primitivismo. Estamos contra el optimismo tecnológico idiota no porque tengamos alergia a la técnica, sino porque sabemos adónde nos lleva, y no nos gusta el futuro que se avecina.

Agradecemos mucho la existencia de sitios como www.crisisenergetica.com o sus equivalentes en otros países, porque no son antitecnología a ultranza (al contrario,se escribe en ellos mucho sobre ciencias y técnicas), pero tampoco hay concesiones al futurismo ingenuo del “ya inventarán algo”. Sin embargo, su obsesión por presentar escenarios de catástrofe contrasta con su escaso interés en pensar alternativas para la salida radical o progresiva de la sociedad actual, fuera de las discusiones en torno a ideologías o tecnologías. Los foros dedicados a desastres, guerras y noticias feas están mucho más concurridos que los de preparación para el futuro o alternativas colectivas.

No nos engañemos más, el industrialismo va a devorarse a sí mismo en cuanto empiece a escasear la energía, y no vendrá una solución milagrosa a última hora para salvarlo. No vamos a llorar su muerte, pero tampoco nos alegraremos porque las consecuencias no serán agradables.
10/08/2006 18:27 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

07/08/2006

LAS RAZONES DE LA NEGACIÓN

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¿Por qué la gente en general se cierra en banda en cuanto se les habla de la inevitable escasez futura de petróleo? ¿Cómo es que se niegan a aceptar siquiera como hipótesis el “apocalipsis energético”?

La última persona con la que intenté conversar acerca del cenit y la consiguiente mengua del petróleo disponible a escala mundial, terminó cortando en seco mi explicación: admitía que lo que estaba contándole podía pasar, pero...”el fin de la civilización no puede ser tan simple”. Podía pensar en un apocalipsis de cien formas diferentes, antes que en el colapso energético.

Y sin embargo, era una persona razonable en su vida cotidiana, uno de esos sujetos que sin haber leído nada acerca de la “navaja de Occam”, la aplican intuitivamente en su vida cotidiana: es decir, esa gente que no compran bálsamos de Fierabrás por Teletienda ni se dejarían timar por el “tocomocho”; porque desechan lo complicado y aceptan las explicaciones más simples y comprobables como buenas.

Sin embargo, en el caso del final del mundo tal como lo conocemos, este racionalista “sin desbastar” prefería rechazar la versión más simple (y posible) del desastre final. Mi interlocutor temía más cualquier otra amenaza a escala mundial que al colapso energético. Creo que si le hubiese hablado acerca de una invasión extraterrestre dentro de 10 años su reacción tachándome de alarmista y loco no habría sido mayor.

Por lo demás, mi interlocutor me conoce desde hace años (somos parientes) y sabe que, aparte de ciertas extravagancias y una cierta propensión a la melancolía, soy una persona seria y reflexiva, y muy cuerda (hasta el punto de que mi lucidez se ha convertido para mí en una carga terrible). Sabe que no estoy metido en ninguna secta, por otra parte.

¿Qué lleva a la gran mayoría a negarse a ver el destino más probable de la sociedad industrial?¿Qué les hace “matar al mensajero”? (por ahora en sentido figurado: crucemos los dedos).

La negación se ha intentado explicar por motivos que pueden ser válidos en parte, pero que no explican a fondo el problema del rechazo a la explicación del cenit petrolero y sus efectos inexorables en todo el mundo. Se ha escrito acerca del poder hipnótico de la televisión, del lavado de cerebro por parte de los gobiernos, de la conspiración de silencio en la prensa, de ocultación de información, etc.

Pero todo esto es insuficiente, no explica del todo la ceguera actual ante la próxima crisis energética: al fin y al cabo, la censura en los medios no es total para quien sepa leer entre líneas; hay científicos que hablan abiertamente del tema, en Internet hay bastante información dentro de lo que cabe sobre la crisis energética, la propaganda de los gobiernos ha fracasado recientemente en lo de Iraq...

A fin de cuentas, no hace falta ser muy inteligente tampoco para entender que el petróleo va a escasear en “X” años; y no hay alternativas milagrosas a corto ni medio plazo. Con todo, hay personas inteligentes que no pueden concebir esta situación y prefieren creer en panaceas con pocos resultados o incluso en cuentos de ciencia ficción como el “helio 3” famoso. :-D

Para entender esta dimisión de la inteligencia tan sorprendente, hay que empezar captando el origen de la negación, que no es racional sino emotivo. En el inconsciente colectivo o como queramos llamarlo, en lo más hondo de la mente humana, chapotean unos cuantos mitos. Entiendan mitos no como mentiras ni como narraciones religiosas

, sino como reflejos mentales de hechos y creencias que pueden existir en un momento dado, pero que han pasado a ser referencias simbólicas que están ahí inamovibles. Esto no es malo a priori, porque estos mitos dan un punto de referencia a las personas ante los problemas de cada día. Ahora bien, cuando estos mitos se convierten en ideas exageradas y fosilizadas, acaban absorbiendo toda la realidad de la persona, impidiéndole captar el mundo real. Y esto es muy peligroso, como se puede comprobar con los fanatismos políticos y religiosos. :-X

La negación de la crisis energética en ciernes viene también de esta clase de mitos de lo profundo de la mente. En concreto, puedo entrever dos mitos sociales fosilizados:

-         La nostalgia de la Bomba.

-         El progreso indefinido.

Primer mito: LA NOSTALGIA DE LA BOMBA

En 1945 comenzaba la era atómica. Varias generaciones desde entonces hemos estado sometidas al terror nuclear. La amenaza tecnológica a toda la especie humana provocó en las personas más vulnerables un renacer del pensamiento apocalíptico, sobre todo en gente religiosa: sectas que se cobijaban en refugios, pronósticos del día del juicio que siempre fallan, grupos de “survivalistas”, etc.

Pero la mayoría de la gente prefirió racionalizar el miedo al Holocausto nuclear, viviendo una normalidad forzada, creyendo la propaganda pseudocientífica de los gobiernos (“agáchense y cúbranse”) o consumiendo fantasías de Ciencia Ficción para descargar la tensión.

Fuese cual fuese la forma de escape ante la espada de Damocles atómica, en todas las mentes desde hace medio siglo la amenaza real se hizo mito: el mito del Holocausto final en forma de hongo radiactivo. El fatalismo del siglo pasado identificaba el apocalipsis con el fulgor de la bomba H. L

Desde luego, hubo en el mundo real y en el cine quienes barruntaron otros finales alternativos, si no para la especie humana, para la “civilización”; pero estos apocalípticos imaginativos siempre quedaron en segundo plano por la rotundidad del poder atómico en manos de los dos bloques en pelea.

El miedo al hundimiento de Occidente por falta de petróleo era uno de esos finales no por imaginados imposibles. Había habido algún científico adelantado a su tiempo que lo había especulado, pero no fue hasta los años 70 cuando el tema energético se convirtió en un miedo mítico entre la gente. La crisis del 73 puso de moda el pánico al final de la era del petróleo. El club de Roma advertía sobre el problema energético entre las demás amenazas futuras (desastre ecológico, superpoblación...). Escritores como Ballard ambientaban algunas historias en mundos decadentes o posindustriales. Surgía también un incipiente ecologismo que por desgracia, pronto se centraría en el romanticismo naturalista, olvidando la cuestión energética o tratándola de forma superficial (el “mantra” de las energías renovables como tranquilizante).

(seguirá)

07/08/2006 19:36 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

02/08/2006

Richard Heinberg: The Party’s Over

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Reseña por Francisco González

El libro de Richard Heinberg “The Party’s Over” (New Society Publishers, 2003, Gabriola Island, BC, Canadá) documenta las bases y consecuencias de la predicción de un grupo de geólogos relacionados con la industria del petróleo: el hecho de que la producción mundial de petróleo está a punto de alcanzar su cenit. Los cálculos más fiables, basados en las reservas conocidas y el ritmo de consumo y de descubrimiento de nuevos yacimientos, indican que este techo es inevitable e inminente, y se alcanzará entre los años 2004 y 2012. A partir del momento en que se alcance, la cantidad neta de petróleo disponible comenzará a disminuir de manera inexorable año tras año. El libro examina también las implicaciones económicas y sociales de este acontecimiento. Puesto que el cambio representará la entrada en un conjunto de condiciones completamente nuevas dentro de la sociedad industrial, el análisis de sus consecuencias tiene un carácter inevitablemente conjetural. Se examinan las opciones disponibles (entre ellas las fuentes de energía alternativas al petróleo) y las medidas que sería necesario empezar a tomar inmediatamente para atenuar, en lo posible, la severidad de las consecuencias.

Desde la crisis del petróleo de los años 70 no han faltado libros cuyo mensaje se concentra en la necesidad de reducir el uso de energía, generalmente por motivos de preservación del medio ambiente. Consciente de esta noble tradición, Heinberg nos advierte que el suyo no es un libro más de este tipo. Y no lo es porque la reducción del consumo de energía pronto habrá dejado de ser algo optativo, para convertirse en una necesidad inevitable, desde el momento en que se alcance el techo de producción y se entre en el lado descendente de la curva. La cuestión será cómo controlar esa reducción y las inevitables consecuencias económicas que tendrá.

En su introducción, Heinberg distingue cuatro ‘voces’ principales en el coro que trata este asunto. La primera, la más optimista y difundida (hasta ahora) por los medios de comunicación, es la de los economistas neoliberales, para quienes nada puede escapar al poder reparador de las Fuerzas del Mercado. Según este grupo, un aumento en la demanda hará subir los precios y ‘estimulará’ la producción y el descubrimiento de nuevos yacimientos y fuentes alternativas. Ciertas sectas de esta doctrina pretenden incluso que cuánta más energía se use, más energía habrá disponible. Un premio Nobel de Economía, Robert Solow, aseguró que, llegado el caso, “el mundo podría, en efecto, arreglárselas sin recursos naturales”. [Frases de necedad comparable a la anterior no son infrecuentes entre economistas, y quienes se sorprendan de que una persona que diga estas cosas pueda recibir un premio Nobel deberían reexaminar su respeto por estas solemnes ceremonias y recordar, por ejemplo, que Henry Kissinger, el promotor principal de los bombardeos más ensañados, largos y mortíferos de la historia, y responsable de la muerte de más de tres millones de personas en Indochina, recibió el premio Nobel de la de la PAZ poco después de haber concluido el grueso de sus labores de exterminio.]

Otra voz bastante ‘estridente’, según Heinberg, es la de los protectores del medio ambiente, quienes, en comparación con la importancia de la causa que defienden, no parecen percatarse con demasiada claridad de las consecuencias de una drástica disminución de la cantidad de energía disponible dentro del sistema económico actual, o bien creen, como los economistas, que no habrá tal disminución.

La tercera voz es la de un grupo de geólogos independientes de la industria del petróleo, cuyos cálculos parecen dejar poca duda de que el techo de producción está a punto de alcanzarse. En realidad se ha alcanzado ya en la mayoría de los países productores, excepto los de Oriente Medio.

Los dos primeros capítulos dan una descripción general de la historia de las sociedades humanas (y animales) en relación con la energía disponible en su entorno, y la historia de la era industrial (el siglo 20) entendida como un intervalo cortísimo, y totalmente anómalo, de energía abundante y barata. El capítulo 3 presenta la información clave del libro: los cálculos de las reservas de petróleo y el momento en que se alcanzará el punto máximo de producción. El capítulo 4, sin duda el más inquietante, examina las consecuencias. Para entender por qué una reducción progresiva de la cantidad de energía disponible será probablemente responsable de un colapso económico y social sin precedentes (Heinberg usa la palabra colapse no en el sentido de desmoronamiento súbito y caótico, sino más bien de un deterioro gradual y constante de todo el sistema), tal vez la fuente más clara sea M. King Hubbert, quien en los años 50 predijo con gran precisión que el techo de producción en Estados Unidos ocurriría alrededor de 1970, como así fue.

Para Hubbert, entre las contradicciones que pueblan la sociedad industrial, la más fatal acabará siendo la que resulta de la coexistencia de dos sistemas completamente incompatibles: el primero se basa en la suma de conocimientos acumulados sobre el mundo físico y las propiedades de la relación entre la materia y la energía; el segundo es el sistema financiero-económico, que evolucionó por su propio camino y se rige por sus propias leyes (dentro de las cuales son comunes declaraciones absurdas como la mencionada anteriormente), leyes que exigen y presuponen un crecimiento continuo. Durante los últimos 150 años, ambos sistemas han podido mantener este crecimiento sostenido, esencial para su coexistencia, debido a la abundancia de energía fósil no renovable, es decir, algo completamente fuera del curso normal de circunstancias en la historia de la especie humana. El uso de energía ha ido aumentando año tras año en consonancia con el crecimiento económico, y esto ha permitido que la incompatibilidad de ambos sistemas se haya mantenido más o menos oculta. Para Hubbert, la única manera de evitar el caos resultante del declive energético sería rehacer completamente el sistema monetario-financiero de forma que deje de depender del crecimiento continuo para concentrarse en el proceso contrario: el encogimiento. Para Heinberg, el aspecto más evidente de la dependencia del crecimiento continuo es el sistema monetario. La mayoría de los países tienen un sistema financiero en el que prácticamente todo el dinero se crea a través de la emisión de préstamos. Heinberg señala que a menudo le resulta difícil hacer entender esto a sus alumnos: la idea de que el dinero es, en sus palabras “una entidad ficticia creada por los bancos, a partir de la nada, para facilitar el mantenimiento de las cuentas”. Si todo el dinero en circulación representa préstamos, cabe preguntarse de dónde sale el dinero para pagar los intereses de esos préstamos. El único sitio de donde puede salir es de otros préstamos, y así sucesivamente. Ahora bien, si este sistema de crecimiento-deuda perpetuo se ve perturbado o impedido por la falta de cooperación del sistema físico para sostenerlo mediante un aumento constante del suministro de energía, el resultado probable es más bien sombrío, debido sobre todo a la irracionalidad inherente del sistema económico-financiero, el cual es capaz de entrar en crisis profundas incluso durante períodos de gran abundancia de recursos y mano de obra. El ejemplo más patente fue la gran depresión de los años 30, época en la que no faltaban recursos y cosas que hacer, y millones de personas sin empleo con ganas de hacerlas, pero el sistema, en su completa irracionalidad, no permitía la conjunción de la mano de obra con el trabajo necesario. En teoría (pero sólo en teoría) esta misma irracionalidad podría permitir que, a la inversa, el sistema económico-financiero se comportara bien en pleno declive de la economía física. Pero esto parece muy poco probable. Lo probable, lo prácticamente seguro, es que la escasez energética desencadene agudas crisis económicas debidas al encarecimiemto de los medios de producción y la reducción de la rentabilidad de las empresas y del consumo, y conflictos bélicos cada vez más intensos para controlar las reservas que quedan.

Cuando se alcance el techo de producción de petróleo, quedará tanto petróleo bajo tierra como el que se ha extraído hasta ahora (desde 1859). La diferencia consistirá en que cada año será más difícil, o imposible, encontrar y extraer tanto petróleo como el año anterior. Será el lado descendente de la curva de producción, que necesariamente debe reflejar (con un retraso de varias décadas) la curva del descubrimiento de nuevos yacimentos, cuyo techo se alcanzó en los años 60. Aún cuando se intensificaran inmediatamente los esfuerzos para cambiar a otras fuentes de energía (lo cual parece muy poco probable) los resultados de estos esfuerzos vendrían demasiado tarde y serían, en todo caso, estrepitosamente insuficientes para prevenir el inevitable período de transición durante el cual la cantidad de energía disponible se verá drásticamente reducida. Porque es muy improbable que las fuentes de energía alternativa lleguen a reemplazar siquiera una pequeña parte de la dependencia casi total que hoy tenemos del petróleo. Acostumbrados a un régimen de crecimiento continuo durante el último siglo, los resultados de este encogimiento por venir son poco halagüeños. Heinberg pasa revista a algunos aspectos de las consecuencias previsibles.

Transporte. Tal vez la obra más colosal de la historia haya sido la construcción de millones de kilómetros de carreteras durante el siglo 20, algo que, una vez más, de ninguna manera hubiera sido posible sin el petróleo. En un mundo de carreteras deterioradas (cuando su mantenimiento en la escala actual resulte prohibitivo) por las que circularán sólo algunos vehículos especiales, pertenecientes a los pocos privilegiados que puedan permitírselos, el sistema de distribución de mercancías se vendrá paulatinamente abajo. El transporte aéreo, que hoy depende enteramente de la combustión de queroseno, tendría que emprender una transformación ingente para utilizar otros combustibles, tal vez hidrógeno. Esto suponiendo que se puedan salvar varios serios inconvenientes, entre ellos el hecho de que su volumen específico (aún reducido a estado líquido) es doce veces mayor que el del queroseno y por supuesto el hecho de que la energía neta del hidrógeno (la energía obtenida de su uso en relación con la energía utilizada para obtenerlo) es escandalosamente negativa. El resultado, en cualquier caso, será un enorme encarecimiento de los costes de transporte hasta el punto de forzar el regreso a la dependencia en la producción local de bienes y mercancías, en una especie de “globalización inversa” para la que hay poca preparación, ya que las infraestructuras de las economías de abastecimiento local han sido desmanteladas en la expansión de la economía global.

Alimentos y agricultura. La producción global de alimentos se triplicó durante el siglo veinte, reflejando aproximadamente el crecimiento demográfico en el mismo período. Este crecimiento se hizo a expensas de la utilización de cantidades cada vez mayores de energía (maquinaria, fertilizantes a base de nitrógeno producido a partir del gas natural, pesticidas, transporte y distribución de alimentos a zonas cada vez más alejadas), de manera que si por un lado la eficiencia agrícola —en términos de alimentos obtenidos por unidad de superficie cultivada— no ha hecho sino aumentar, por otro lado, la eficiencia en términos de alimentos obtenidos en relación a la energía utilizada no ha parado de disminuir, con lo que resulta que la agricultura industrial es, desde el punto de vista energético, la forma de producción de alimentos más ineficiente que haya existido jamás. La expansión y mecanización de la producción agrícola hizo posible una explosión demográfica monstruosa (de unos 1700 millones a más de 6000 millones de personas) en el espacio de poco más de un siglo. Cuando la abundancia de energía barata que facilitó esta explosión haya cesado, cabe preguntarse cuál será el número de personas que la Tierra podrá sustentar en la época de agricultura postindustrial. La pregunta es complicada, pero, según Heinberg, no sería descabellado decir que podrá sostener a un número similar al que sostenía antes de la industrialización de la agricultura. En este tema abundan las predicciones dispares. Los optimistas más audaces suelen estar subvencionados por la industria de la biotecnología, para quienes la ingeniería genética lo resolverá todo. Otros destilan un optimismo basado en niveles de austeridad completamente impensables. Así, un tal John Jevons, tras veinte años de investigaciones universitarias dedicadas a calcular la superficie mínima requerida para la producción de los alimentos necesarios para la supervivencia de una persona (sin el uso de hidrocarburos), llegó a la conclusión de que la supervivencia es posible con sólo 260 metros cuadrados por persona. El optimismo se enfría cuando comprendemos que este cálculo presupone métodos “biointensivos” para una dieta estrictamente vegetariana, sin aceites ni materia vegetal alguna para cocinar o hacer lumbre, y por supuesto sin ningún tipo de calefacción, así como el aprovechamiento de todos los desechos vegetales y humanos (incluyendo excrementos y cadáveres) para la preparación de detritus fertilizante. Este régimen superespartano permitiría, en teoría, el sustento de 7500 millones de personas. Más realista, dice Heinberg, parece la suposición de que la capacidad de sustento de la agricultura postindustrial será de unos 2000 millones de personas (y esto no tiene en cuenta la enorme degradación del suelo que ha tenido lugar en el intervalo). La diferencia entre esa cifra y el número actual de 6000 millones representa la reducción necesaria en un período bastante corto. Si esta reducción no se produce mediante programas voluntarios de descrecimiento y control de natalidad, se producirá mediante los métodos tradicionales de control demográfico. Es decir: hambrunas, epidemias y guerras en unas proporciones no conocidas hasta ahora.

La parte más floja del libro es tal vez el capítulo 6, dedicado a las recomendaciones para tratar de controlar el colapso. No es que estas recomendaciones, en conjunto, sean malas, pero muchas de ellas parecen poco aplicables a la gran mayoría de la población del planeta, sobre todo la población urbana. Heinberg recomienda, por ejemplo que la gente instale sistemas de células fotovoltaicas en sus casas El hecho de que el costo de estos sistemas resultaría prohibitivo para la gran mayoría del planeta no entra en sus comentarios. Tampoco parece pararse a pensar en la viabilidad de su recomendación cuando aconseja que la gente cultive hortalizas en su “jardín”. Uno se pregunta inmediatamente: ¿en qué jardín? ¿dónde van a plantar frijoles y berenjenas los cientos de millones de personas que viven hacinadas unas encima de otras en el asfalto de las ciudades? Y uno comprende que, al menos en estas páginas, Heinberg se dirige sobre todo a la clase media estadounidense, la que posee un terrenito detrás de la casa, dedicado normalmente a césped, que en más de la mitad del país se congela durante varios meses del año.

A pesar de estos pequeños defectos, se trata en general de un buen libro capaz de concienciar ampliamente al público sobre la magnitud del problema que se avecina, lleno de reflexiones y apartes interesantes. En un momento dado habla, por ejemplo, del "resentimiento indescriptible" que sentirán hacia nosotros las generaciones venideras, las de nuestros hijos y nietos, cuando se den plena cuenta del extravagante bacanal que organizaron sus padres y abuelos para no dejarles más que las heces en el fondo del jarro y un caos incontrolable. Nos complace vernos, dice Heinberg, como esencialmente superiores a los demás animales. Pero la especie humana, al encontrarse con el gran pastel del petróleo, triplicó su número en poco más de cien años, es decir, se ha comportado exactamente igual que las ratas o los parásitos cuando el azar pone a su alcance una fuente de alimento (energía) momentáneamente abundante: reproducción masiva hasta sobrepasar la capacidad de sostenimiento del medio en que se encuentran, y cuando esa fuente de alimento/energía se agota: colapso.

El tema está poco a poco —con cuentagotas— abriéndose paso en los medios de comunicación convencionales, aunque los pudibundos y serviles filtros por los que se rigen dichos medios no se deciden de momento a airear ciertas obviedades, por ejemplo que las cruzadas estadounidenses para llevar la “democracia” a lugares selectos del planeta obedezcan exclusivamente a su afán de acaparar las reservas de petróleo existentes, aunque la mayoría del público no parece tener grandes dificultades en ver la curiosa coincidencia geográfica entre el petróleo y los llamados “focos de terrorismo”. Es muy probable que en un plazo de unos pocos años la concienciación sobre el agotamiento del petróleo y el gas natural haya permeado los medios convencionales de noticias y sea objeto de intensos debates políticos. Es también más que probable, prácticamente seguro, que las consecuencias del inevitable declive empezarán a sentirse primero desde abajo, en los países y las clases más pobres, y que una recesión lenta pero continua comenzará en menos de una década, si no ha comenzado ya en todo el mundo industrial.

Al margen de los medios convencionales, el tema del agotamiento del petróleo y sus consecuencias es objeto de amplios debates en medios y grupos de discusión alternativos. Los más pesimistas y cínicos entre estos ven como inevitable un retroceso a formas de vida casi paleolíticas. No es infrecuente encontrar mensajes entre estos grupos que preconizan abiertamente el exterminio del 95% de la población del planeta (excluidos ellos, por supuesto, y suelen ser estadounidenses) a fin de “salvar a la civilización” de los estragos medioambientales que desencadenaría la quema desenfrenada de carbón y leña por parte de “las masas” en ausencia de gas y petróleo. Los más optimistas, en cambio, confían en una transición más o menos milagrosa hacia fuentes de energía que de momento existen sólo en papel. Otros, por su parte, hastiados del ahogo diario en atascos de tráfico cada vez más opresivos, mustios de ver cómo se les va la vida mirando a los humos del escape del coche que les precede, con expresión de lobotomizados (y al mismo tiempo con lúcida conciencia de su expresión), manifiestan su regocijo ante la certeza de que un día el mundo se verá finalmente liberado de la tiranía del asfalto, el atasco y el motor de combustión interna, por muy grandes y largas que sean las miserias que nos esperan hasta llegar a esa Arcadia de sus sueños.

No se necesita una imaginación excesivamente acalorada o alarmista para entender que, en ausencia de combustibles fósiles las sociedades industriales de hoy se vendrían abajo como un castillo de naipes en cuestión de semanas. Las consecuencias de una reducción lenta pero inexorable, en el sistema socioeconómico actual, no son prometedoras. Para quienes, comprensiblemente afectados por la monumental industria de lavado de cerebro procedente de Estados Unidos, insisten en ver a ese país como un modelo a seguir, es preciso puntualizar ciertos detalles no demasiado cacareados. Por ejemplo:

  1. Que en los últimos 20 años Estados Unidos ha quintuplicado su índice de encarcelamiento, y que hoy mantiene tras las rejas a una proporción más alta de su población que ningún otro país, actual o pasado.
  2. Que ese índice es unas 6 veces más alto que le de Europa occidental, el cual a su vez está también aumentando con respecto al mundo no industrializado.
  3. Que además de los dos millones de encarcelados, en EEUU hay otros cuatro millones de individuos en diferentes grados de libertad condicional, vigilancia o control por parte del sistema penitenciario.
  4. Que ese ingente y creciente ejército que vive tras las rejas se ve forzado a trabajar prácticamente gratis (a una media de 30 centavos por hora) para obtener un mínimo de reducción de su sentencia, y que esta mano de obra constituye una industria que mueve miles de millones de dólares y está en aumento imparable, como lo está la construcción de cárceles por toda la geografía del país, ya que los estadounidenses votan siempre alcandidato que promete más cárceles y más endurecimiento de las sentencias.
  5. Que muchos estados están gastando ya más dinero en cárceles que en educación superior y hay más negros en la cárcel que en la universidad.
  6. Que hay más de 40 millones de personas sin ningún tipo de seguro médico, y otros 100 millones con un seguro paupérrimo que apenas sirve para nada.
  7. Que el número de personas sin techo aumenta año tras año y que las cocinas caritativas se quejan de que ya no son sólo los marginados los que llegan a pedir plato de sopa, sino que cada vez tienen que pedir más sillas de bebé porque cada vez llegan más familias enteras incapaces de alimentarse.
  8. Que la redistribución de la riqueza en los últimos veinte años constituye un espectacular desplume de los ya desplumados, de forma que el 40% de la población con menos recursos ha sufrido una disminución del 76% de su riqueza en los últimos 20 años, y hoy ese grupo (casi la mitad del país) controla un 0,2% de la riqueza total. (ver http://www.inequality.org/factsfr.html)
  9. Que el secretario de defensa, Rumsfeld, declaró hace poco la necesidad de privatizar lo más posible el ejército estadounidense.
  10. Que el general Tommy Franks, liberador de Irak, declaró hace poco que, en el caso de un ataque terrorista espectacular, lo más lógico será que se abandone la constitución y se instaure un gobierno militar.
  11. Que las nuevas leyes del llamado Patriot Act dan al traste con la mayoría de las libertades y derechos individuales garantizados por la constitución.
  12. Que cualquier persona puede ser raptada por el estado y desaparecida o detenida sin acusaciones en la mejor tradición totalitaria, como ya está ocurriendo y ocurrirá en masa si se producen ataques terroristas de envergadura.
  13. Que la mendacidad de los medios de comunicación y el nivel de destrucción de facultades criticas que ejercen sobre la población es incalculable.
  14. Que las bases para un sistema totalitario mucho más sombrío que el de las novelas de Orwell o las pesadillas burocráticas de Kafka están ya asentadas y al acecho, esperando su momento.
  15. Que no sería descabellado suponer, en vista de todo lo anterior, que el “crecimiento económico” del último cuarto de siglo sea en gran medida ilusorio y relacionado sobre todo con el antedicho proceso de succión hacia las capas altas.
Que tampoco seria excesivamente arriesgado relacionar el techo de consumo de energía per cápita (en 1979) con el inicio de este proceso. Y, en conclusión, que el lado descendente de todas esas inquietantes curvas de campana presentadas por los petrogeólogos pesimistas no se encuentra en un futuro más o menos vago, sino que ya ha comenzado hace tiempo y lo único que cabe esperar con la llegada del cenit absoluto de producción será un aumento en el ángulo de inclinación de la pendiente.
02/08/2006 18:42 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

31/07/2006

¿Qué es el dinero?

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Aunque algunos tienen menos que otros, casi todos nos encontramos metiendo las manos en los bolsillos buscando dinero para nuestra vida cotidiana. Aún así, es muy difícil entender qué es exactamente este mágico ingrediente.

 

Si nos volvemos hacia la sociedad primitiva, podemos imaginarnos cómo un hombre que disparó a un ciervo con su arco y sus flechas podría haberlo cambiado por el hacha de piedra de un vecino. Más tarde, alguien podría haber encontrado una pepita de oro en el lecho de un río cercano, y haberla cambiado por cinco o seis de las ovejas de su vecino. El vecino a su vez podría haberlas cambiado por alguna otra cosa de alguien. Esto ya no era exactamente un trueque, sino el reconocimiento del valor en la escasez de la pepita.

 

Después, la gente empezó a buscar deliberadamente oro o plata, y si tenían éxito, reclamaron la propiedad de la mina. El valor del producto de la mina excedía con mucho el coste de pagar y alimentar a los mineros. Los reyes empezaron a emitir moneda, llevando su efigie como un símbolo de dominación. El imperio romano, que dependía de tropas pagadas con monedas de plata, cayó cuando el suministro de plata se cortó después de que las minas de Río Tinto en España alcanzasen la capa de agua freática. Algunas naciones fueron más allá, conquistando territorios extranjeros en busca de oro y plata. El imperio español en América Latina es un ejemplo perfecto. El dinero se convirtió de alguna manera en una herramienta del imperio, tal y como Cristo remarcó con sus palabras “Dadle al Cesar lo que es del Cesar”.

 

Mover todo este pesado oro y plata era pesado, y alguien tuvo la brillante idea de almacenarlo a cambio de un recibo, que así adquiría el valor de la reserva. Una idea aún más brillante supuso la emisión de más recibos de lo que se tenía en reserva, inventando el dinero que sale de la nada.

 

El dinero y la confianza se convirtieron en las dos caras de una misma moneda. En sí misma, la emisión de moneda necesitaba de confianza ya que casas de la moneda sin escrúpulos devaluaron la moneda reduciendo el contenido en oro o plata, a pesar de las altas multas. En la Rusia medieval, aquellos a los que se cogía haciendo esto se les tiraba plomo fundido por la garganta.

 

La población en tiempos de Cristo era de 400 millones de personas, y durante los siguientes diecisiete siglos apenas se dobló en lo que debía haber sido una economía bastante estable con un suministro estable de monedas y pagarés. Pero entonces la gente empezó a aprovechar la energía del viento, el agua y el carbón con los que manufacturar bienes para el comercio, lo que llevó a una creciente demanda de capital financiero. Al principio se satisfizo con el incremento de la minería de oro en Sudáfrica y otros lugares, pero más tarde se hizo con una expansión de los pagarés. Los bancos prestan más de lo que tienen en depósito, confiados en que la expansión económica del mañana se convertía en la garantía de la deuda de hoy. Incluso así, la moneda estaba al menos teóricamente respaldada por el oro en  los bancos centrales, a pesar de que no serían capaces de satisfacer totalmente sus obligaciones si todo el mundo decidiese simultáneamente retirar en metálico sus pagarés. Una mayor complejidad surgió de los porcentajes de cambio entre las diferentes monedas, cuyos valores crecían o menguaban de acuerdo al funcionamiento relativo de las economías y al grado con el que los diferentes países estaban dispuestos a imprimir dinero y controlar adecuadamente la deuda. Algunas monedas eran usadas más ampliamente que otras, proporcionando un tributo masivo y oculto a los países que las emitían en forma de varias cuotas indirectas y usura. Probablemente el principal beneficio traído del imperio británico fue el uso de la libra esterlina como la moneda de comercio mundial, que a su vez trajo rivalidades y desafíos, quizás añadiendo un importante ingrediente en las tensiones que llevarían a dos guerras mundiales. Incluso así, el sistema parecía funcionar suficientemente bien, llegando a ser incluso más sofisticado, aunque cayó brevemente con la Gran Depresión de 1930.

 

La Segunda Guerra Mundial acabó con el acuerdo de Breton Woods en el que los tipos de cambio entre monedas se fijaron entre ellas y en relación al oro. Aunque victoriosos en términos militares, Gran Bretaña perdió la guerra con el colapso de su imperio y la rendición de la libra al dólar como la moneda comercial por excelencia. Las economías que siguieron explotaron al tiempo que los bancos inyectaron más y más dinero en el sistema. Incluso así, se forzó el abandono del estándar oro en 1971, parcialmente para financiar la guerra de Vietnam. A partir de entonces, el sistema financiero del mundo estuvo basado en poco más que la confianza en el crecimiento económico perpetuo, pero la fe fue recompensada porque la economía creció durante los 35 años posteriores, alimentada por un suministro abundante de energía basada en el petróleo barato. Los Estados Unidos eran el poder financiero mundial aunque su base productiva y de manufactura de hecho decreciera al tiempo que sus industrias se trasladaban a otros continentes para beneficiarse de la casi esclava mano de obra de países que permitieron crearse una enorme deuda denominada en dólares. De hecho, les fue posible asegurarse sus crecientes importaciones de petróleo virtualmente gratis en el sentido de que el coste de las importaciones era igual a la expansión del crédito doméstico, que en su base no era más que una expresión de la confianza. Además, en 1970 se acordó que el petróleo se comercializase en dólares, significando que cualquiera que quisiese comprar o vender la sustancia acumulase montones de dólares, indirectamente aumentando su valor.

 

Uno de los elementos más extraños ha sido el estatus del Banco de la  Reserva Federal que mucha gente imagina que es el banco central de los Estados Unidos, cuando en realidad es una entidad privada, con ánimo de lucro y no auditada que crea dinero y crédito de la nada, usando bonos gubernamentales como garantía.

 

Una nueva situación puede estar revelándose al tiempo que los precios del petróleo se disparan por los límites en su capacidad que dicta la Naturaleza. El coste de producción no ha cambiado materialmente, lo que significa que los precios altos representan beneficiarse de la escasez, especialmente en los países de Oriente Medio que suministran cerca de un tercio de las necesidades mundiales. En efecto, cerca de un billón de dólares al año se están inyectando en el sistema como una nueva liquidez, creada efectivamente de la nada, faltando cualquier respaldo tangible o trueque en cualquier forma. Parecería como si el petróleo estuviese reemplazando el oro como sostén a la moneda. Los precios del petróleo solo pueden continuar subiendo al romper los límites naturales de su capacidad, hasta que llegue el tiempo que la demanda de petróleo pueda ser reducida.

 
Es muy difícil para los mortales penetrar en los entresijos del sistema financiero que parece estar basado en los cimientos más débiles. Quizás se acerque el momento de la verdad cuando la burbuja estalle.

28/07/2006

MANIFIESTO AEREN: SÍ PERO NO.

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El manifiesto de la asociación AEREN fue una grata sorpresa dentro del adocenado panorama del ecologismo y de esa izquierda que va comprendiendo los límites del industrialismo y la caducidad acelerada del progresismo como “metaideología” del ser humano occidental.. Es cierto que en su manifiesto fundacional exponen sin tapujos los graves problemas a que se dirige el mundo en un futuro no muy lejano, centrándose en el “famoso” (para una minoría, por ahora) fenómeno del cénit del petróleo. Y lo hacen evitando el catastrofismo nihilista al que tan proclives los “energéticos” ASPOnianos (asociaciones de estudiosos del tema energético que han venido proliferando de un lustro a esta parte).

Del fenómeno del CDP no hay mucho más que añadir, ya se ha explicado someramente en las páginas web de crisis, rebelión, el inconformista digital, permacultura y demás antros verdi-rojos. Quienes lo niegan sólo pueden ser ya a estas alturas desinformados (la mayoría de la población, intoxicada por el engañismo falsimediático), tontilocos integrales (seguidores de teorías de la conspiración sin éxito, y por tanto

envidiosos del “éxito” de los “monomaniacos del peak-oil”) o bien los habituales fanáticos progreconservadores del libre mercado (reino de 1000 años, amén). De los gobiernos, no se sabe si no saben o hacen como que no saben sobre este asunto.

Se nota en AEREN una formación científica cuanto menos en quienes han redactado el manifiesto, lo cual apabulla un poco a quienes somos de letras o nos quedamos en BUP. Se dan argumentos serios, datos contrastados (sobre todo en los documentos anexos) que no pueden tomarse a la ligera.

Con todo, este documento y los que suponemos vendrán después, nos han decepcionado en cierto modo. No por su contenido técnico ni por sus reflexiones acerca de los límites del “progreso”, sino por su cortedad de miras en lo sociopolítico.

El hecho de que comiencen su dramático manifiesto dirigiéndolo al gobierno en lugar de a la gente de la calle, al pueblo (español, catalán o mundial) es bastante negativo; más teniendo en cuenta la hegemonía izquierdista dentro de este tipo de personas concienciadas.

La súplica al gobierno (en este caso al Sr Rodríguez Zapatero, dado que AEREN es la filial española del grupo de presión ambiental ASPO) es un error garrafal. Y esto es así no porque abominemos histriónicamente de los planteamientos “reformistas” (eso lo dejamos para los Testigos de Bakunin, ‘troskitos” residuales y demás revolucionarios sin revolución), sino porque supone una falta de visión política enorme. Parece mentira que estos científicos e ingenieros tan listos para ver lo que no vemos los legos en geología, estén tan cegados por el complejo del buen ciudadano como los progres suscritos al PAIS y la CADENA PSOER. No sabemos si es así por ingenuidad, miedo a que los tachen de miembros del Eje del Mal o por falsa conciencia.

El ciudadanismo (por llamarle de un modo popularizado por la ultraizquierda) se diferencia del viejo reformismo y de la socialdemocracia genuina en que no promueve reformas, sino que suplica cambios; cambios que por lo demás, no pretenden llegar muy lejos, sino que se conforman con mantener lo mejor del pasado. Paradójicamente, es el conservadurismo de la izquierda (que no se privaticen las empresas públicas, que siga habiendo escuela pública, que haya medios para limpiar los derrames de los petroleros, etc). Es una mentalidad política que ha renunciado a la Política con mayúsculas, y se limita a mendigar favores al Estado o al gallinero mediático.

No podemos por menos que identificar el manifiesto con esta mentalidad, que para nada permite un enfoque crítico de la realidad ni mucho menos una toma de postura activa frente a los problemas actuales.

Pero menos mal que piden ayuda al gobierno progresista español, en lugar de suplicar ante S.M. el Rey o a S.S Benito XVI, algo es algo...

Bromas sosas aparte, parece que AEREN ha intentado dar un enfoque al grave asunto del CDP más moderado que las proclamas catastrofistas del “no se puede hacer nada” tan habituales entre la izquierda apocalíptica. Ahora bien, la inacción es mala, pero la acción desordenada es peor.

Dejando la gestión de los desastres presentes y futuros a un gobierno (por muy progresista que parezca) se está perdiendo la perspectiva del anquilosamiento de la política oficial hoy día.

AEREN critica con razón lo iluso que resulta poner esperanzas ilimitadas en la tecnología: la solución mágica no es tecnológica...¡pero tampoco política! (dentro de los cauces de la “democracia”).

Si hay un cénit para los combustibles, o para el agua, o para el uranio, desde luego hace años que pasamos el cénit de la política insitucional. Ahora estamos en la cuesta abajo.

La maquinaria política se reduce a la captación del voto; no hay ideologías en juego, sino la lucha desnuda por el poder entre facciones del sistema mediante trucos abyectos y simulacros de enfrentamientos por ideas. La irresponsabilidad generalizada de los individuos está mucho más exacerbada entre la clase política.

Piensen que si en temas como el terrorismo o las pensiones se juega con fuego (demagogia, amenazas y chantajes varios), con temas más graves aún va a suceder también.

Por otra parte, habría que preguntarse si los políticos que nos gobiernan nominalmente conocen o no el dichoso CDP:

-         Si no lo conocen, sospecho que seguirán intentando no conocerlo, por la sencilla razón de que los partidos (máquinas que recogen votos y sacan dinero por ello) son parte de la sociedad de la abundancia “perpetua” que no quiere ni mentar a la bicha de una posible era de escasez.

-         Si lo conocen, no hablan en público del tema porque nadie va a sacar tajada del tema, ni el gobierno de turno (que perdería automáticamente las elecciones siguientes en medio de la incertidumbre creada) ni la presunta oposición (la cual se encontraría al acceder al sillón con un panorama bastante feo).

El cénit de la política institucional está basado en los límites rígidos que encuentra: los partidos están financiados en gran parte por la banca, la cual a su vez saca beneficios de la buena marcha de las empresas y los particulares. Esta buena marcha es cada vez más, una ficción necesaria (piénsese en cómo sigue subiendo la bolsa aun cuando muchas familias no lleguen a fin de mes en muchos países). Imaginen ahora que salga un gobernante anunciando que va a haber escasez de agua, petróleo o lo que sea; y lo que es peor, que va a tomar medidas para paliar los efectos de tal escasez. Por de pronto, las bolsas van a bajar en ese país y quizás en otros si el Estado es una potencia media o fuerte. Las empresas van a perder la confianza de los clientes, y si se llevan a cabo las medidas, la economía puede no crecer como era “su obligación”. Pensemos en las consecuencias de una medida tan “inocente” como poner algún tipo de impuesto extra a los que gasten de más del producto estratégico de turno: los consumidores van a quejarse, los usuarios profesionales comenzarán a sentirlo en sus salarios y los empresarios gimotearán a propósito del libre mercado, etc. Y en ese ambiente, la “leal oposición” empieza a acosar a un gobierno debilitado y cómo no, llegamos a la crispación y a las elecciones. Si cambia el partido en el poder, deberá tomar a su vez medidas al respecto del problema, las cuales tampoco gustan a la gente y vuelta a empezar. Realmente, no es un panorama muy cómodo para una clase política acostumbrada a rifirrafes verbales más ligeros...

Así que los políticos ni pueden ni quieren cambiar mucho las cosas tal como están.

En todo caso, quienes tienen el poder real (esto es, quienes manejan desde entramados financiero-mediático-industriales) deberían ser los receptores del mensaje suplicante de los catalanes AERENianos; pero claro, no queda muy bonito ni progresista poner “A la atención del Presidente del BSCH o de cualquier otro oligopolio”.

Por lo demás, ni siquiera los poderes fácticos (económicos se entiende) tienen un poder absoluto para cambiar de golpe y porrazo la situación. Son presos de su propia voluntad de dominio, en forma de activos que amortizar, inversiones de riesgo y jugosos contratos que no pueden perder así como así, aparte de por interés propio, porque los accionistas se les echarían encima si ocurriesen imprevistos (vgr una empresa petrolera invierte una cantidad brutal de euros en un automóvil experimental de hidrógeno y resulta un fracaso ruinoso).

Citamos algunos pasajes que nos han llamado la atención:

 

-“El crédito y la inversión se restringirán, y muchos de los activos hoy considerados “capital” –que no son el resultado de trabajo acumulado, sino la expresión de esta confianza en el crecimiento futuro– perderán su valor, destruyendo muchas inversiones y depósitos, como por ejemplo el sistema de pensiones.”

 

Eso probablemente suceda en cuanto suceda el dichoso CDP, pero es que si se da la noticia antes a gran escala, sucederá lo mismo ANTES de que llegue el suceso ominoso...

 

-         “es el Gobierno quien ha de asumir el liderazgo del necesario proceso de transición energética”.

 

 Realmente, a pesar de toda la retórica pseudolibertaria y posmoderna, la izquierda sigue ahogada por el abrazo del oso hegeliano, o sea, que el estado sigue siendo una divinidad en la tierra de la que depende la salvación humana. ¿Liderazgo? Es la falta de liderazgo y la irresponsabilidad lo que caracteriza al (des)gobierno en las “democracias” actuales; aunque si para pensar en un líder fuerte empezamos a suspirar por el caudillo infalible, vaya solución...escojan Hitler o Stalin, según las fobias políticas de cada uno.

 

-         “Creemos que hace falta aprovechar al máximo la fortaleza económica actual para preparar esta transición y actuar lo antes posible”.

 

La fortaleza económica actual es una ficción basada en el gasto desaforado del consumismo y en la especulación trilera en bolsa y pisos, y mientras siga la aparente bonanza nadie va a pensar en las “rebajas”, esto es así de duro pero es lo que piensa la mayoría silenciosa y falsimedia entera (olvidemos futiles distinciones entre prensa progresista y conservadora).

 

-         “es imprescindible que el Gobierno se anticipe y asuma el liderazgo social que es imprescindible para amortiguar los efectos del declive del petróleo”

 

Si esperamos a que el gobierno tome la iniciativa vamos dados, más bien va a remolque de la sociedad, véase cualquier otra crisis sociopolítica como el Prestige, la invasión de Iraq, etc...Si está gobernando hará lo posible por silenciar los temas peligrosos; si está en la oposición el político echará la culpa al gobierno sin aportar soluciones constructivas.

reducción del consumo energético total”.
Esto es la sentencia de muerte del sistema capitalista, ni más ni menos. ¿Quién va a ser el valiente gobernante que lo haga? ¿Hugo Chávez lo ha hecho en Venezuela?

la necesidad de producir y distribuir alimentos localmente y con técnicas de agricultura biológica”.

Si vamos a esperar a que el gobierno que sea nos dé de comer o nos coloque en un trabajo adecuado a la nueva situación, estamos arreglados. Ya podemos esperar sentados, máxime cuando la llamada globalización ha provocado que compremos garbanzos mexicanos y en México tengan garbanzos chinos, y en China garbanzo español...

En fin, las intenciones son loables, pero más valdría que los Aerenianos empleasen mejor sus energías (que tanto quieren economizar) en dirigir mensajes de alerta a quienes sepan escucharlos y tenerlos en cuenta, lo cual por desgracia sigue siendo asunto de una minoría. En lugar de enviar cuadernos de quejas al gobierno, harían bien en difundir el manifiesto a toda la población en general, a través de asociaciones, grupos de presión varios y personas sensibles a estos temas. Y una vez comprendido el asunto, habría que empezar a obrar en consecuencia desde abajo, por medio del tejido social existente, lo cual no es fácil en estos tiempos de apatía y atomización social, pero tampoco imposible. Pero para lograrlo (ay) sería necesario que la izquierda apocalíptica abandonase su derrotismo llorón (una cosa es el pesimismo y otra el nihilismo),

 que los altermundialistas dejasen de pedir el aplauso de falsimedia con tanto frenesí

y que los libertarios saliesen de la comodidad del limbo en el que parecen esperar la segunda venida del colectivismo y de Durruti. Y eso es lo duro de conseguir, con o sin crisis generales de por medio.

25/07/2006

Manifiesto sobre el Cenit y el Declive de la Producción Mundial de Petróleo

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Asociación para el Estudio de los Recursos Energéticos

www.CrisisEnergetica.org

www.PeakOil.net

Santa Fe del Penedès (Barcelona), junio de 2005.


Al Gobierno:

Nosotros, los abajo firmantes, manifestamos:

1.                     Que la cantidad de petróleo descubierto anualmente llegó a su punto máximo el año 1962 y que desde entonces ha disminuido regularmente, al mismo tiempo que el consumo ha crecido día tras día.

 

2.                     Que muchos geólogos y geofísicos independientes de todo el mundo piensan que muy probablemente, en el decurso de los próximos 10 años se llegue, por motivos geológicos, a la cumbre de la producción mundial de petróleo, y que a partir de este punto se inicie un declive permanente y constante, seguido, unos años después, de la misma bajada con respecto al gas natural.

3.                     Que las cifras de reservas aceptadas por la Agencia Internacional de la Energía y por el Servicio Geológico de los EE.UU. no han sido verificadas y que probablemente estén exageradas debido a presiones políticas y financieras.

4.                     Que los importantes adelantos económicos de la China, India y de otros países en vías de industrialización aumentan de forma importante la competencia para el acceso a las reservas mundiales de petróleo y de gas natural.

5.                     Que la mayoría de los países no-OPEP ya han rebasado su cumbre de producción y que, por lo tanto, el porcentaje de la producción total de petróleo se concentrará cada vez más en Oriente Medio, con todo lo que esto significa en la previsible evolución de los precios energéticos y la estabilidad geopolítica de estos países.

6.                     Que el petróleo es esencial para las economías industriales y que, por lo tanto, en un entorno de competencia mundial acentuada, existe un elevado riesgo de conflictos económicos, políticos y militares alrededor del control de los recursos que quedan.

7.                     Que nuestras estructuras económicas y sociales y, de hecho, nuestro propio modelo de vida, dependen, en gran parte, de la abundancia de petróleo y de gas natural a bajo precio, tanto con respecto al transporte, a la agricultura, a la medicina, a los plásticos, etc., como con respecto a aspectos económicos y sociales de los que dependen un gran número de puestos de trabajo.

8.                     Que la energía y en concreto la fósil, no es un bien como todos los demás, como se pretende convencionalmente en economía, ya que su capacidad única para realizar trabajo a través de las máquinas, la convierte en el requisito previo para que los demás bienes existan en la sociedad industrial. No se conoce ninguna fuente de energía que pueda sustituir el petróleo en condiciones similares de abundancia, versatilidad, capacidad energética y coste, y que no se prevé que podamos desarrollar ninguna otra, cuando menos en un horizonte de 50 años.

9.                     Que las expectativas, esperanzas y aspiraciones de la gran mayoría de los ciudadanos de las sociedades modernas son parte fundamental de una cultura basada en el gasto de grandes cantidades de petróleo barato y que, por lo tanto, cualquier solución tiene que tener en cuenta la necesidad de un cambio cultural profundo.

 

10.       Que una vez se haga evidente que la economía basada en el petróleo camina hacia el declive, hay peligro de que se hunda la confianza en el crecimiento económico perpetuo en qué descansa todo el sistema financiero. El crédito y la inversión se restringirán, y muchos de los activos hoy considerados “capital” –que no son el resultado de trabajo acumulado, sino la expresión de esta confianza en el crecimiento futuro– perderán su valor, destruyendo muchas inversiones y depósitos, como por ejemplo el sistema de pensiones.

11.       Que la solución al declive global de la producción de petróleo también tiene que tener en cuenta el riesgo de cambio climático.

12.       Que la tecnología y el mercado por si solos no pueden dar solución a este problema y es el Gobierno quien ha de asumir el liderazgo del necesario proceso de transición energética.

Creemos que hace falta aprovechar al máximo la fortaleza económica actual para preparar esta transición y actuar lo antes posible. La tarea más esencial y realista es mitigar las consecuencias y paliar las dificultades que podrían llegar a ser extremas, e incluso catastróficas, si no actuamos a tiempo. Pensamos que es imprescindible que el Gobierno se anticipe y asuma el liderazgo social que es imprescindible para amortiguar los efectos del declive del petróleo, y, por lo tanto, pedimos al Gobierno que:

a)      Abra un debate público y haga una campaña de información honesta, abierta y amplia sobre las consecuencias económicas y sociales del previsible declive del petróleo, y de la necesidad de ir modificando nuestra manera de vivir.

 

b)     Elabore un Plan de la Energía con horizonte en el 2030 que establezca un conjunto de políticas y actuaciones que promuevan el uso eficiente de la energía en todos los sectores económicos, en el marco de una estrategia generalizada de reducción del consumo energético total, en cifras absolutas.

c)      Reconozca la extraordinaria significación del declive del petróleo y, consecuentemente, establezca como prioridad fundamental los presupuestos para la búsqueda científica, la eficiencia energética y las energías renovables, y, también, las actuaciones dirigidas al comercio, la industria y los individuos, pensadas para gestionar la transición hacia una sociedad de bajo consumo, tan rápidamente y con el menor sacrificio como sea posible.

d)     Establezca un conjunto de objetivos nacionales con respecto a la progresiva autosuficiencia energética, combinando ahorro y energías renovables en el horizonte del 2030.

e)      Desarrolle un plan a largo plazo para asegurar un nivel de vida adecuado para todos los ciudadanos en una economía y una sociedad con bajo consumo energético y baja generación de dióxido de carbono.

f)       Reconsidere y revise la política de cambio climático y aumente los objetivos de reducción de emisiones a la luz de la realidad de este cambio climático y del declive de los recursos fósiles.

g)      Tenga muy presente la importancia del petróleo en el transporte y en la producción agrícola y ganadera, y que, en consecuencia, reflexione sobre la necesidad de producir y distribuir alimentos localmente y con técnicas de agricultura biológica.

h)      Se involucre activamente en los mecanismos de cooperación estatal e internacional alrededor de la gestión de los recursos energéticos y en el desarrollo de soluciones energéticas globales. Como por ejemplo, aceptando, firmando y cumpliendo el Protocolo de Uppsala, pensado para ajustar el consumo de petróleo al ritmo del declive.

Sólo si hacemos frente a este problema desde la seriedad, la transparencia y la honestidad que requiere, será posible prepararnos para el futuro y entregar un mundo realmente sostenible y con capacidad de progreso a las próximas generaciones.


 
 
Esta petición ha sido formulada por la Asociación para el Estudio de los Recursos Energéticos y presentada al público el 2 de Junio de 2005. AEREN es una asociación de ciudadanos que reconocemos que hemos construido una sociedad, una economía y una cultura basadas en el consumo desmesurado de recursos fósiles, y que nos adentramos ahora en una época en que la disponibilidad de estos recursos se acerca a su límite natural. AEREN tiene por objetivo estudiar y difundir todos los aspectos relacionados con este fenómeno y participar en el debate social democrático para establecer políticas de transición energética. AEREN es el representante en el estado español de ASPO (Association for the Study of Peak Oil). Podéis encontrar más información y podéis colaborar con AEREN si visitáis www.crisisenergetica.org.
25/07/2006 19:22 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

19/07/2006

Los retos energéticos del SXXI

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El Protocolo de Uppsala: una solución civilizada al cénit del petróleo
 
CONSIDERANDO que el curso de la historia ha registrado un ritmo creciente de cambio y que como consecuencia del mismo la demanda de energía ha crecido rápidamente desde el inicio de la Revolución Industrial hace ahora aproximadamente 200 años;
CONSIDERANDO que la energía requerida se ha obtenido principalmente del carbón y del petróleo que son recursos casualmente formados en el pasado geológico y que están inevitablemente sujetos a un proceso de agotamiento;
CONSIDERANDO que el petróleo proporciona el 90 por ciento del combustible
utilizado en el transporte, elemento clave del comercio, y que juega también un papel fundamental en la agricultura y por tanto en la alimentación de una población en crecimiento;
CONSIDERANDO que el petróleo, por razones geológicas bien conocidas, se encuentra desigualmente distribuido en el Planeta y en su mayor parte concentrado en cinco países que rodean el Golfo Pérsico;
CONSIDERANDO que todas las principales regiones productivas han sido identificadas en base a crecientes conocimientos geológicos y mediante el uso de avanzadas tecnologías, y siendo evidente que los descubrimientos
alcanzaron su punto máximo en la década de los 60;
CONSIDERANDO que el inicio del declive de este recurso crítico afecta a todos
los ámbitos de la vida moderna y que por tanto tiene importantes implicaciones políticas y geopolíticas;
CONSIDERANDO que es urgente planificar una ordenada transición hacia la nueva situación, tomando anticipadamente medidas adecuadas para reducir el despilfarro energético, estimular la puesta en producción de energías substitutivas, y alargar la vida del petróleo que queda;
CONSIDERANDO que es aconsejable afrontar los retos que se nos presentan cooperativamente, atendiendo a la posibilidad de un cambio climático, a la estabilidad económica y financiera, y a las amenazas de conflictos derivados del acceso a estos recursos críticos.
SE PROPONE QUE:
1. Se convoque una convención de naciones para considerar este asunto, con vistas a conseguir un Acuerdo, con los siguientes objetivos:
a. Evitar lucrarse con la escasez, de forma que los precios del petróleo puedan mantener una relación razonable con los costes de producción.
b. Permitir a los países pobres realizar sus importaciones.
c. Evitar la desestabilización de los flujos financieros que surjan de los excesivos precios del petróleo.
d. Promover que los consumidores eviten el despilfarro.
e. Estimular el desarrollo de las energías alternativas.
2. Este Acuerdo tendrá las siguientes líneas generales:
a. Ningún país producirá petróleo más allá de su tasa actual de agotamiento, que se define en la producción anual como un porcentaje de la cantidad que se estima queda por producir.
b. Cada país importador reducirá sus importaciones para ajustarse a la Tasa Mundial de Agotamiento, deduciendo
cualquier la Tasa Mundial de Agotamiento, deduciendo producción local.
3. Se regularán detalladamente las definiciones de las diferentes la Tasa Mundial de Agotamiento, deduciendo categorías de petróleo, sus exenciones y calificaciones y los
procedimientos científicos para la estimación de la Tasa de Agotamiento.
4. Los países signatarios cooperarán para proporcionar información sobre la Tasa Mundial de Agotamiento, deduciendo sus reservas, permitiendo auditorías técnicas, de forma que se pueda la Tasa Mundial de Agotamiento, deduciendo determinar con precisión la Tasa de Agotamiento.
5. Los países signatarios tendrán el derecho a apelar la valoración de su la Tasa Mundial de Agotamiento, deduciendo Tasa de Agotamiento si cambian las circunstancias.
 
AEREN, la Asociación para el Estudio de los Recursos Energéticos, es una asociación sin ánimo de lucro que tiene como fin principal el estudio y análisis de la Tasa Mundial de Agotamiento, así como la divulgación de la llegada al cenit y el posterior agotamiento de los recursos energéticos fósiles, así como el estudio de las posibles alternativas viables para, la sustitución de los mismos. AEREN está constituida por ciudadanos que
reconocemos que hemos construido una sociedad, una economía y una cultura basadas en el consumo desmesurado de recursos fósiles, y que nos adentramos ahora en una época en qué la disponibilidad de estos recursos se acerca a su límite natural. Por eso queremos participar en el debate social democrático para ayudar a establecer políticas de transición energética.
AEREN es el representante en el estado español de ASPO (Association for the
Study of Peak Oil). Podéis encontrar más información y podéis colaborar con
AEREN si visitáis www.crisisenergetica.org.
19/07/2006 22:17 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

16/07/2006

Los retos energéticos del SXXI

20060716194054-cdp.jpg¿Qué hacer?
Quizás la conclusión más clara a la que AEREN ha llegado respecto a la solución de nuestros retos energéticos es que no existe una única medida mágica para resolver nuestros problemas. El desarrollo de alternativas energéticas a los combustibles fósiles es parte de la solución, así como la
implementación de medidas de conservación y de incremento de la eficiencia energética, todo ello ligado a una gestión consciente y solidaria del declive de la producción, como defiende, por ejemplo, el Protocolo de Uppsala. Sin embargo, también pensamos que la mera sustitución de fuentes energéticas, la
eficiencia, o los desarrollos tecnológicos no serán suficientes para satisfacer nuestra creciente sed energética. Máxime si tenemos en cuenta que no nos enfrentamos sólo al dilema técnico de asegurar la creciente demanda energética de las economías avanzadas, sino también al dilema moral de
encontrar una solución al problema de la pobreza energética que padece una tercera parte de la población mundial.
Si no cambia el modelo económico y social que empuja al crecimiento continuo, de poco servirán las energías sustitutivas o los avances tecnológicos, pues, en el mejor de los casos, no conseguiremos más que retrasar lo inevitable.
Posponer un problema nos pone a menudo en peor situación para resolverlo, y en el caso de los recursos energéticos, disponer de ellos como si el futuro no existiese hará que nuestra capacidad de reacción se vea disminuida por no actuar a tiempo...
Si afirmamos que el modelo actual desarrollista no sirve para el futuro, ¿cuál es
el modelo que proponemos? Desafortunadamente, tampoco en eso hay
formulas mágicas y habrá que irlas descubriendo por el camino. La inacción del
business-as-usual es la peor receta y por ello sometemos a la consideración de nuestros conciudadanos una serie de ideas que pueden ser el inicio de la transformación que necesitamos para superar nuestros retos energéticos, sociales y ecológicos.
Caminando hacia la verdadera sostenibilidad
La economía debe dejar de ser un fin en sí misma para pasar a ser un medio, y debe reconocerse que el medio ambiente, la biosfera y, en definitiva, el planeta y la especie humana, no pueden ser considerados como partes subordinadas a los mecanismos económicos. Justo lo contrario: la economía es un sistema de organización y transformación social que opera dentro de las capacidades y los límites de la biosfera. Los costes medioambientales deben ser incorporados al cálculo económico, y dejar de ser considerados externalidades que
desaparecen de los balances contables para reaparecer, hoy o en el futuro, en forma de desastres ecológicos o condenas a la pobreza. Esa transformación de la economía no significa ni la desaparición de la economía productiva, ni de los mercados, ni el "fin del progreso". Sólo significa cambiar de un modelo que llevado a sus últimas consecuencias tiende a sobrepasar la capacidad de la biosfera, a otro que se estructura en torno a una auténtica sostenibilidad. No abogamos por la desaparición de los actores sociales y económicos actuales,  ya sean éstos gobiernos, empresas, sindicatos, industrias o economistas. Sólo pretendemos, desde nuestra condición de ciudadanos, plantear alternativas viables y consecuentes con la realidad física del mundo en que vivimos.
La necesidad de este cambio de modelo se hace evidente desde el momento en que reflexionamos sobre la posibilidad de que la gran mayoría de la población mundial intentase disfrutar del modo de vida actual de los países ricos del mundo industrializado, basado, sobre todo, en un consumo energético
desenfrenado. Es físicamente imposible, y seguir por ese camino sólo puede llevarnos al desastre.
Históricamente, la escasez de recursos y la competición por éstos se ha resuelto a través de la violencia, la conquista, el sometimiento, el chantaje y la corruptela. Por otra parte, creer que la tecnología nos sacará del apuro en el momento adecuado no es más que una forma de disfrazar nuestra negativa a
reconocer la realidad.
Tenemos que caminar hacia una sociedad que reconozca plenamente que la naturaleza es un ingrediente fundamental de cualquier proceso económico; que el abandono del dogma del crecimiento material sin límites no significará la perpetuación de la pobreza; que todo el mundo tiene derecho a tener cubiertas
sus necesidades materiales fundamentales; y que éstas no pueden sobrepasar la capacidad de regeneración de la biosfera.
Un primer paso para cambiar el rumbo de nuestro sistema social y económico sería reconocer y adoptar una filosofía de vida basada en la auto-limitación, la cooperación y la solidaridad. La mayor dificultad no es técnica ni organizativa,  sino cultural. La visión desarrollista o cornucopiana argumenta a menudo que sólo el crecimiento económico continuo y la inversión en tecnología y desarrollo científico orientada a este fin solventarán nuestra crisis ecológica,  demográfica y energética. Esta visión soslaya algo fundamental y que descubrimos hace ya mucho tiempo: vivimos en un mundo finito que tiene una determinada capacidad para proveernos de sustento, comodidades y oportunidades. Cierto es que en los últimos siglos hemos aprendido mucho sobre ello y hemos sido capaces de extender hasta cierto punto estos límites.
Por eso es posible imaginar un futuro muy distinto al pasado que nos vio nacer como especie, un futuro en el que seamos capaces de encontrar la felicidad sin un incremento permanente del consumo material. La solución a los límites del crecimiento no se encuentra en crecer más y más rápido, como quiere hacernos creer la cultura del crecimiento ilimitado, sino en encontrar una forma de vivir felizmente dentro de los límites que nos marcan en todo momento la
naturaleza y nuestros conocimientos.
Un cambio de semejante naturaleza y envergadura suscita enormes reticencias. Sin embargo, en términos sistémicos, un cambio de estructura es simplemente un cambio en los sistemas de retroalimentación, un cambio en la forma y la calidad de la información que utilicemos para autoregularnos. Los actores de este nuevo sistema pueden ser los mismos, siempre que tengan un buen motivo, incluso incentivos, para el cambio. Este nuevo sistema de información debe tener en cuenta las realidades del deterioro de la biosfera y el
progresivo agotamiento de los recursos físicos, y debe ser capaz de producir nuevas estructuras sociales adaptadas a la realidad física.
Herman Daily propuso tres simples condiciones para construir un mundo material y energéticamente sostenible:

q       El porcentaje de uso de los recursos renovables no debe exceder a su capacidad de regeneración.

q       El porcentaje de uso de los recursos no renovables no debe exceder el porcentaje al que los sustitutos renovables pueden ser desarrollados.
q       Los porcentajes de emisión de contaminantes no pueden exceder la capacidad de asimilación del entorno.
No son más que unos principios básicos muy generales que pueden acompañarse de nuevos paradigmas, como, por ejemplo, empezar a pensar en el largo plazo, y no en los resultados del mercado de hoy o en las elecciones de mañana.
Las advertencias sobre el futuro que realizamos desde AEREN no son predicciones fatalistas, sino recomendaciones para tomar un camino distinto al actual. El cambio propuesto no es un sacrificio, sino un desafío. No somos pesimistas. Sólo queremos presentar una información honesta que avive el debate sobre los límites del modelo actual. Nada está escrito, ni pretendemos ser los propietarios de la verdad absoluta. Nadie puede predecir el futuro, pero sí constatar que el modelo mental que rige nuestro actual sistema económico y social se basa en una falsa creencia: que el mundo no tiene, a efectos prácticos límite alguno. Esta creencia se basa en la experiencia de 150 años de crecimiento exponencial hecho posible por la explotación de los recursos energéticos fósiles acumulados durante cientos de millones de años, y en que el futuro será una simple extrapolación de lo acontecido en el
pasado. Nosotros no compartimos esta visión porque no la consideramos realista y creemos que los difíciles retos energéticos y ecológicos que ya empiezan a perfilarse en este nuevo siglo no son más que el inicio del
desvanecimiento de ese espejismo.
Pero no por ello renunciamos a mantener viva la esperanza y la ilusión que tenemos puestas en otra visión del mundo que conjugue la verdadera sostenibilidad, la eficiencia, la suficiencia, la equidad, la belleza, la felicidad y la comunidad como valores supremos Un mundo en el que la economía sea un medio y no un fin, en el que el poder económico, la influencia política y el poder de la ciencia estén descentralizados, en definitiva, un mundo muy distinto al que nos dirigimos hoy.
16/07/2006 19:42 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

10/07/2006

Los retos energéticos del SXXI

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El Protocolo de Kioto y la energía

¿Qué es el Protocolo de Kioto?
La pretensión inicial del protocolo consistía en reducir las emisiones de los gases de efecto invernadero hasta el 95% de las emitidas en 1990, si bien sólo en 2012, para
 darles tiempo a los países a ajustarse. Este acuerdo se, para estableció en 1997, pero únicamente ha podido entrar en vigor unos 8 años, para después y sin la participación del primer contaminador mundial, EE.UU. –que
con el 5% de la población planetaria arroja a la atmósfera el 30% de la polución, para mundial–, así como tampoco de China e India, que no están obligadas o, para restringidas por el Tratado. Entretanto, China ha pasado a ocupar en fechas, para recientes el dudoso honor de segundo contaminador planetario e India sube, para también muchos enteros.
Mentiras arriesgadas de Kioto
En 2003 nos encontramos con que el planeta, en su conjunto (y aquí no vale, para echar las culpas a los demás, sino hacer una enmienda al modelo en su, para totalidad) consume un 20% más de energía primaria que en 1990, el año de, para referencia al que se supone deberíamos llegar en 2012, con el 95% de aquel, para nivel de emisiones.
Parece realmente una quimera que se pueda conseguir. Una simple, para extrapolación del crecimiento promedio a lo largo del periodo observado 1990-2003, nos lleva a que en 2012, con el modelo actual, llegaríamos a tener una, para diferencia superior al 40% respecto del objetivo de Kioto, nivel que España ya, para ha alcanzado en 2003, sin esperar a 2012. No existe mejora tecnológica ni del, para rendimiento que pueda eliminar ese diferencial.
Pero aquí se acaba todo en los medios de comunicación. Se multiplican las, para citas y las proyecciones parciales sobre cumplimientos o incumplimientos, para nacionales (en general con tendencia a reducir las críticas de los, para incumplimientos propios y a potenciar las críticas de los ajenos) y los discursos, para hueros sobre los efectos de no cumplir, los perjuicios para algunos y los, para temores de que, si se cumple con los requisitos, puedan dispararse los costes, para o frenarse el desarrollo económico.
Kioto como un club de fumadores.
Supongamos que un club de fumadores, cuyo promedio de consumo en 1990, para fuese de una cajetilla diaria, se diese cuenta en 1997 de que el ambiente es ya, para irrespirable cuando están fumando 22 cigarrillos diarios de promedio por, para miembro (aunque haya miembros que fuman cuatro paquetes y otros dos, para cigarrillos diarios) y que es preciso hacer algo. Después de reunirse, acuerdan,
parcialmente, que harán un gran esfuerzo: intentarán reducir el mortal vicio...
¡pero hasta el 95% del nivel de 1990!, es decir, a 19 cigarrillos diarios de, para promedio... ¡y además sólo en el 2012! Pero como eso a muchos les parece, para excesivo, acuerdan que quienes se traigan al club las macetas que tengan en, para sus casas –dado que las plantas absorben CO2– podrán fumar más de lo, para asignado. Y, además, acuerdan también que aquellos que tenga mucho vicio, , para pero también mucho dinero, podrán comprar cuota a los miembros poco, para fumadores del club (no importa si no fuman, porque no tienen dinero para tabaco) y seguir ellos con el vicio, siempre que el fumador de ocasión siga fumando por debajo del nivel asignado.
¿Por qué Kioto no alcanzará su objetivo?
La razón es muy sencilla; porque con todos los cínicos reglamentos, anteriormente explicados el Protocolo apenas previó una reducción de los 20, para cigarrillos de promedio de 1990 hasta los 19 de promedio en 2012. Nada más… pero dejaron intacta la producción creciente de tabaco, los estancos, la publicidad de las marcas de cigarrillos y el fomento del consumo. Es decir, Kioto no prevé, porque no se lo hubiesen permitido ni los más cínicos, que, para dejar de contaminar sea necesario reducir la actividad económica, que en el planeta Tierra siempre ha ido en paralelo con el consumo.
El dilema y la paradoja del crecimiento infinito
Por un lado, tenemos a los gobiernos del mundo que dicen por boca de sus ministros de medio ambiente que cumplirán con los 19 cigarrillos de Kioto en 2012, mientras que hoy fuman 22. Es decir, esperan contaminar un 95% de lo que contaminaban en 1990, aunque ya sepan que hoy contaminan un 20%
más que en 1990. Y, por el otro, tenemos la contradicción de los ministros de economía y primeros ministros de esos mismos gobiernos, que siguen intentando crecer un 3% anual como mínimo, si es posible. Con ello, saben perfectamente que el consumo de energía y, por lo tanto, la emisión a la atmósfera de gases de efecto invernadero se encontrará en 2012 un 40 o 50%
por encima de tales niveles.
10/07/2006 23:18 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

Comunidad en hibernación

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No sabemos qué pasa exactamente, pero desde hace unos días la llamada “comunidad sin petróleo” (ver http://www.comunidadsinpetroleo.com) está parada. Parece que no lo tienen muy claro y van a cambiar sus estrategias y fines. Esperemos que sea cierto y no tiren la toalla.

Esta “comunidad”ha sido el primer intento serio de estudiar y poner en práctica una estrategia total que afronte el cénit de combustibles en el Estado español. un Sería una pena que en el ámbito de la web, sólo quedase la veterana www.crisisenergetica.org con sus soporíferos y bizantinos monólogos duales entre “apocalípticos e integrados”.

Volved, que os echamos de menos.
10/07/2006 22:53 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

09/07/2006

Los retos energéticos del SXXI

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¿Es la energía nuclear la solución?
De un tiempo a esta parte, se está viendo un resurgimiento de la “solución nuclear”, que aprovechando la concienciación en torno al fenómeno de las emisiones causantes del efecto invernadero, se presenta como la única
solución “ecológica” ante el calentamiento global y la crisis energética producida por el agotamiento de los combustibles fósiles. La solución nuclear parece descansar sobre las siguientes premisas, que también podríamos
llamar “falacias nucleares”:
1ª Falacia Nuclear
Es posible satisfacer las necesidades energéticas actuales y futuras de nuestra
civilización industrial construyendo suficientes centrales nucleares, y sin
contribuir al efecto invernadero. Esta transición se puede hacer en menos de 50 años.
En la actualidad hay en el mundo unas 450 centrales nucleares que producen el 12% de toda la electricidad que se consume en el mundo, lo cual equivale al 5% de toda la energía consumida. Por tanto, sin considerar incrementos de demanda, para producir toda la energía eléctrica que el mundo consume hoy habría que construir unas 3.600 centrales adicionales que posiblemente pudieran cubrir cerca del 40% de toda la energía que consumimos.
Tardaríamos 120 años en construir las 3.600 nuevas centrales. Incluso suponiendo que pudiésemos construirlas en la mitad de tiempo, no podríamos terminar la construcción antes de 60 años. Y esto solventaría sólo el 40% de la energía que consumimos hoy. ¿Cómo se generaría el 60% restante sin contribuir al efecto invernadero? ¿Podemos sustituir el petróleo que usamos
para transporte por energía eléctrica de origen nuclear? Del total de energía consumida, el 40% se destina a transporte.
2ª Falacia Nuclear
Hay suficiente combustible nuclear en la Tierra como para que pueda amortizarse esta transición (digamos que para varios siglos), y su extracción puede realizarse sin generar CO2.
En el mejor de los casos, las reservas conocidas de uranio se estiman en unos 25 años de consumo actual. Si multiplicáramos por 15 el número de centrales nucleares y quisiéramos asegurarnos combustible para por lo menos los 50-70 años de vida útil de una central, tendríamos que conseguir multiplicar por 30 las reservas actuales. Hay quienes proponen pasar a reactores de plutonio lo cual aseguraría combustible prácticamente ilimitado, ya que en los reactores actuales se genera este elemento como residuo. Pero el plutonio es extremadamente tóxico, requiere sodio líquido para la refrigeración de estos reactores y los fast-breeder sólo existen en régimen experimental e incrementan notablemente todos los problemas de seguridad. Ni siquiera puede considerarse una tecnología actual que pueda desplegarse en los próximos años. Los defensores de la energía nuclear deben aclarar, pues, si lo que proponen es utilizar reactores convencionales de uranio, o reactores de plutonio. En el primer caso, deben decir de dónde esperan obtener el combustible, a qué coste energético, con qué tipo de energía piensan extraerlo, y con qué generación de CO2 (las minas de uranio son hoy por hoy intensivas
en el uso de combustibles fósiles). En el segundo caso, deberían ser capaces
de señalar algún reactor comercial de plutonio que funcione con suficientes garantías de seguridad y deberían explicar en qué plazos sería posible construir todos los reactores que suplirían a los combustibles fósiles.
3ª Falacia Nuclear
La construcción y operación de una central nuclear proporciona un saldo positivo de energía a lo largo de su ciclo de construcción, operación, desmantelamiento y tratamiento de residuos.
El desarrollo de cualquier fuente energética consume a su vez energía. Lo que de verdad importa es la Tasa de Retorno Energético que proporciona una fuente energética. En el caso de una central nuclear, hay que considerar toda la energía consumida en su construcción, en el minado y procesado de uranio, en su desmantelamiento y en la gestión de todos sus residuos. Aún cuando no hay estudios serios sobre esta cuestión, es muy probable que la Energía Neta producida no sea demasiado importante, sobre todo si se contabilizan los
costes de gestión de unos residuos que mantienen su peligrosidad durante
miles de años. Por mucho que a los efectos de las compañías eléctricas estos costes se “externalicen” cargándolos al sector público, a nivel social hay que tenerlos en cuenta a la hora de valorar la rentabilidad total de una central nuclear. Los defensores de la alternativa nuclear deben calcular el saldo neto de energía que produce una central para que socialmente podamos decidir si este saldo compensa los riesgos de seguridad y de residuos que la sociedad asume.
4ª Falacia Nuclear
Es posible construir estas centrales con niveles de seguridad que eviten accidentes graves, y resolviendo el problema de los residuos de tal forma que el mundo siga siendo habitable en el futuro.
Los defensores de la alternativa nuclear deberán proponer también la forma y el lugar dónde ubicar la gran cantidad de residuos que se generarían caso de que prosperara su propuesta. Asimismo, deberán contabilizar los costes necesarios para asegurar un nivel de seguridad socialmente aceptable, tanto
durante el período operativo como en el desmantelamiento y almacenamiento de residuos, e incluir estos costes en los correspondientes análisis de costebeneficio
de sus propuestas.
09/07/2006 16:30 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

07/07/2006

Los retos energéticos del SXXI

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Los retos energéticos del SXXI

 
El siglo que acabamos de iniciar estará marcado por una trascendental transición energética. En los últimos 150 años, hemos explotado intensivamente los recursos energéticos fósiles - carbón, petróleo y gas natural
- acumulados en tiempos prehistóricos, y sobre esta base energética hemos construido un modelo socioeconómico global basado en el crecimiento continuo del consumo material. En las últimas décadas, los consumos de energía y materias primas han aumentado exponencialmente, y pese a haber
desarrollado otras fuentes de energía como la nuclear o las renovables --
hídrica, solar o eólica -- en la actualidad casi el 80% de la energía primaria consumida sigue proviniendo de los combustibles fósiles.
Existen dos poderosas razones para pensar que en el SXXI deberá producirse una transición hacia otras fuentes energéticas. En primer lugar, porque los recursos energéticos fósiles, con ser abundantes, son finitos, y su progresivo agotamiento no puede sino acelerarse, dado que todas las previsiones
muestran escenarios de creciente demanda energética. En segundo lugar,
porque las emisiones generadas por la combustión de los hidrocarburos fósiles aumentan el efecto invernadero y ponen en riesgo el equilibrio climático del planeta. Por todo ello, es cada vez más evidente que en los próximos años deberemos iniciar una transición hacia otros modelos basados en el uso mayoritario de las energías renovables.
Es necesario conocer en profundidad ciertos aspectos de la realidad de nuestra situación energética para comprender la trascendencia, la necesidad y la viabilidad de esta transición. Sintéticamente, podemos resumirlos en estos
siete puntos:
1. Actualmente no existe otra fuente de energía que pueda sustituir al petróleo en abundancia, versatilidad, capacidad energética y coste. El petróleo no sólo cubre el 90% las necesidades energéticas del transporte mundial, sino que, además, es materia prima para la elaboración de más de 3.000 productos de uso cotidiano.
2. El petróleo, como materia prima de fertilizantes y pesticidas, y como combustible para regadíos y maquinaria agrícola, es también imprescindible para mantener el incremento de productividad agrícola y
ganadera experimentado en el último siglo con la llamada "revolución verde" que, al multiplicar por cuatro la producción por hectárea, ha posibilitado el crecimiento exponencial de población del último siglo.
3. Las previsiones de demanda energética para los próximos 25 años indican un incremento continuado del consumo de petróleo y de otros combustibles fósiles. El consumo actual es superior a los 13.000 millones de litros diarios y se prevé que sea de unos 14.400 millones en el 2010 y que alcance los 20.000 millones de litros diarios en el 2030.
4. A pesar de que las economías desarrolladas utilizan menos energía por unidad de PIB, sin que por ello reduzcan su consumo absoluto, son las economías en desarrollo las que registrarán el mayor incremento del consumo energético durante las primeras décadas del SXXI. Aún así, ello no será suficiente para erradicar la pobreza energética del mundo:
en el 2030, 2.600 millones de personas dependerán aún de la biomasa
tradicional para calentarse y cocinar, y 1.400 millones aún no tendrán electricidad.
5. Las energías renovables, como la fotovoltaica, la eólica, o la hídrica, tienen una menor intensidad energética y, a diferencia de los combustibles fósiles, que no son más que energía solar primitiva almacenada, dependen del flujo de energía solar, renovable pero
limitado por su dispersión y por nuestra escasa capacidad de captura.
Su uso generalizado requerirá, por tanto, importantes inversiones en tecnología y en la construcción de nuevos sistemas de distribución y uso, y también cambios profundos en nuestros modelos sociales y
económicos.
6. La energía nuclear presenta algunos problemas similares a los de los
recursos fósiles, y otros que le son específicos. El combustible actual, el uranio fisible, es un elemento muy raro y disperso en la naturaleza, y su extracción sigue una curva similar a la de los combustibles fósiles.
Además, esta extracción es muy costosa porque utiliza energía fósil y lo será cada vez más por las razones apuntadas. En las condiciones actuales, incrementar de forma significativa la producción de energía
nuclear no haría sino aumentar el consumo de recursos fósiles, y por tanto la generación de CO2, sin que la energía eléctrica producida
sustituyera al petróleo en el transporte. Está, además, el problema de la generación de miles de toneladas de residuos de alta y prolongada radioactividad, y la proliferación nuclear, problemas que, hoy por hoy,
carecen de solución.
7. La fusión nuclear y la economía del hidrógeno que prometen una abundancia energética sin límites, caso de que alguna vez sean realidad, no pueden plantearse como soluciones prácticas en un horizonte de 50 años.
 

El declive del petróleo

 
Estamos asistiendo a los primeros estadios de una crisis energética causada por las incertidumbres que rodean el suministro global de petróleo. El futuro de esta fuente primaria de energía, fundamental para la marcha de la economía
global, y en torno a la que se ha construido todo un modelo social, resulta difícil
de precisar, ya que existe un gran desconocimiento y opacidad respecto a las
reservas reales de petróleo.
El agotamiento total de las reservas no es lo que preocupa a los expertos, sino el cenit de la producción mundial, un fenómeno que ya han experimentado de forma local la mayoría de países productores de crudo fuera de la OPEP, y cuyo principal efecto es que, tras alcanzar el punto de máxima producción, la extracción de crudo disminuye inexorablemente, se vuelve más cara y difícil,
siendo el petróleo obtenido de menor calidad. Aunque las fechas en torno al cenit varían, nadie discute su realidad, e incluso los llamados optimistas, barajan fechas en torno al 2030.
Corremos el riesgo, a medida que nos acercamos al cenit de producción
mundial de petróleo, de romper el ya precario equilibrio entre oferta y demanda.
Circunstancia que podría verse agravada por interrupciones del suministro relacionadas con la geopolítica del petróleo: el 70% de las reservas de petróleo se hallan en zonas de gran inestabilidad política, como es el caso de Oriente Próximo y el Cáucaso.
Dada la realidad geológica del petróleo, que hace que siempre se extraigan primero las reservas de mayor calidad y de más fácil acceso, extraer el petróleo
que aún queda en el subsuelo, incluso en Oriente Medio, donde los costos son más bajos, requerirá enormes inversiones en exploración y producción, además de llevar aparejado un creciente gasto militar. Todas estas circunstancias nos colocan en los primeros estadios del fin del petróleo barato y
abundante, una nueva situación que requerirá una profunda reestructuración del sistema energético global.
La amenaza de un cenit de la producción petrolífera mundial en los próximos años hace que la transición energética del SXXI deba abordarse de manera urgente, mediante un conjunto de medidas y actuaciones que incluyan el desarrollo de las energías renovables, una mayor eficiencia energética, y la revisión profunda de un sistema socioeconómico basado hasta ahora en el
dogma del crecimiento permanente.

05/07/2006

Manifiesto sobre el Cenit y el Declive de la Producción Mundial de Petróleo

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Manifiesto sobre el Cenit y el Declive de la Producción Mundial de Petróleo
Asociación para el Estudio de los Recursos Energéticos
www.CrisisEnergetica.org
www.PeakOil.net
Santa Fe del Penedès (Barcelona), junio de 2005.


 



Al Gobierno:


Nosotros, los abajo firmantes, manifestamos:


1.        Que la cantidad de petróleo descubierto anualmente llegó a su punto máximo el año 1962 y que desde entonces ha disminuido regularmente, al mismo tiempo que el consumo ha crecido día tras día.
 
2.        Que muchos geólogos y geofísicos independientes de todo el mundo piensan que muy probablemente, en el decurso de los próximos 10 años se llegue, por motivos geológicos, a la cumbre de la producción mundial de petróleo, y que a partir de este punto se inicie un declive permanente y constante, seguido, unos años después, de la misma bajada con respecto al gas natural.


3.        Que las cifras de reservas aceptadas por la Agencia Internacional de la Energía y por el Servicio Geológico de los EE.UU. no han sido verificadas y que probablemente estén exageradas debido a presiones políticas y financieras.


4.        Que los importantes adelantos económicos de la China, India y de otros países en vías de industrialización aumentan de forma importante la competencia para el acceso a las reservas mundiales de petróleo y de gas natural.


5.        Que la mayoría de los países no-OPEP ya han rebasado su cumbre de producción y que, por lo tanto, el porcentaje de la producción total de petróleo se concentrará cada vez más en Oriente Medio, con todo lo que esto significa en la previsible evolución de los precios energéticos y la estabilidad geopolítica de estos países.


6.        Que el petróleo es esencial para las economías industriales y que, por lo tanto, en un entorno de competencia mundial acentuada, existe un elevado riesgo de conflictos económicos, políticos y militares alrededor del control de los recursos que quedan.


7.        Que nuestras estructuras económicas y sociales y, de hecho, nuestro propio modelo de vida, dependen, en gran parte, de la abundancia de petróleo y de gas natural a bajo precio, tanto con respecto al transporte, a la agricultura, a la medicina, a los plásticos, etc., como con respecto a aspectos económicos y sociales de los que dependen un gran número de puestos de trabajo.
 
8.        Que la energía y en concreto la fósil, no es un bien como todos los demás, como se pretende convencionalmente en economía, ya que su capacidad única para realizar trabajo a través de las máquinas, la convierte en el requisito previo para que los demás bienes existan en la sociedad industrial. No se conoce ninguna fuente de energía que pueda sustituir el petróleo en condiciones similares de abundancia, versatilidad, capacidad energética y coste, y que no se prevé que podamos desarrollar ninguna otra, cuando menos en un horizonte de 50 años.


9.        Que las expectativas, esperanzas y aspiraciones de la gran mayoría de los ciudadanos de las sociedades modernas son parte fundamental de una cultura basada en el gasto de grandes cantidades de petróleo barato y que, por lo tanto, cualquier solución tiene que tener en cuenta la necesidad de un cambio cultural profundo.
 
10.   Que una vez se haga evidente que la economía basada en el petróleo camina hacia el declive, hay peligro de que se hunda la confianza en el crecimiento económico perpetuo en qué descansa todo el sistema financiero. El crédito y la inversión se restringirán, y muchos de los activos hoy considerados “capital” –que no son el resultado de trabajo acumulado, sino la expresión de esta confianza en el crecimiento futuro– perderán su valor, destruyendo muchas inversiones y depósitos, como por ejemplo el sistema de pensiones.


11.   Que la solución al declive global de la producción de petróleo también tiene que tener en cuenta el riesgo de cambio climático.


12.   Que la tecnología y el mercado por si solos no pueden dar solución a este problema y es el Gobierno quien ha de asumir el liderazgo del necesario proceso de transición energética.


13.   Creemos que hace falta aprovechar al máximo la fortaleza económica actual para preparar esta transición y actuar lo antes posible. La tarea más esencial y realista es mitigar las consecuencias y paliar las dificultades que podrían llegar a ser extremas, e incluso catastróficas, si no actuamos a tiempo. Pensamos que es imprescindible que el Gobierno se anticipe y asuma el liderazgo social que es imprescindible para amortiguar los efectos del declive del petróleo, y, por lo tanto, pedimos al Gobierno que:


14.   Abra un debate público y haga una campaña de información honesta, abierta y amplia sobre las consecuencias económicas y sociales del previsible declive del petróleo, y de la necesidad de ir modificando nuestra manera de vivir.
 
15.   Elabore un Plan de la Energía con horizonte en el 2030 que establezca un conjunto de políticas y actuaciones que promuevan el uso eficiente de la energía en todos los sectores económicos, en el marco de una estrategia generalizada de reducción del consumo energético total, en cifras absolutas.


16.   Reconozca la extraordinaria significación del declive del petróleo y, consecuentemente, establezca como prioridad fundamental los presupuestos para la búsqueda científica, la eficiencia energética y las energías renovables, y, también, las actuaciones dirigidas al comercio, la industria y los individuos, pensadas para gestionar la transición hacia una sociedad de bajo consumo, tan rápidamente y con el menor sacrificio como sea posible.


17.   Establezca un conjunto de objetivos nacionales con respecto a la progresiva autosuficiencia energética, combinando ahorro y energías renovables en el horizonte del 2030.


18.   Desarrolle un plan a largo plazo para asegurar un nivel de vida adecuado para todos los ciudadanos en una economía y una sociedad con bajo consumo energético y baja generación de dióxido de carbono.


19.   Reconsidere y revise la política de cambio climático y aumente los objetivos de reducción de emisiones a la luz de la realidad de este cambio climático y del declive de los recursos fósiles.


20.   Tenga muy presente la importancia del petróleo en el transporte y en la producción agrícola y ganadera, y que, en consecuencia, reflexione sobre la necesidad de producir y distribuir alimentos localmente y con técnicas de agricultura biológica.


21.   Se involucre activamente en los mecanismos de cooperación estatal e internacional alrededor de la gestión de los recursos energéticos y en el desarrollo de soluciones energéticas globales. Como por ejemplo, aceptando, firmando y cumpliendo el Protocolo de Uppsala, pensado para ajustar el consumo de petróleo al ritmo del declive.


22.   Sólo si hacemos frente a este problema desde la seriedad, la transparencia y la honestidad que requiere, será posible prepararnos para el futuro y entregar un mundo realmente sostenible y con capacidad de progreso a las próximas generaciones.


Esta petición ha sido formulada por la Asociación para el Estudio de los Recursos Energéticos y presentada al público el 2 de Junio de 2005. AEREN es una asociación de ciudadanos que reconocemos que hemos construido una sociedad, una economía y una cultura basadas en el consumo desmesurado de recursos fósiles, y que nos adentramos ahora en una época en que la disponibilidad de estos recursos se acerca a su límite natural. AEREN tiene por objetivo estudiar y difundir todos los aspectos relacionados con este fenómeno y participar en el debate social democrático para establecer políticas de transición energética. AEREN es el representante en el estado español de ASPO (Association for the Study of Peak Oil). Podéis encontrar más información y podéis colaborar con AEREN si visitáis www.crisisenergetica.org

05/07/2006 21:51 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

04/07/2006

CUESTIONARIO: EL CÉNIT DEL PETRÓLEO Y USTED. 2ª parte.

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PREGUNTAS NECESARIAS

 

 

PERSONALES

1)      ¿Sabe realmente qué es el C.D.P. y lo que puede suponer para vds y quienes le rodean?

2)      ¿Tiene en cuenta el C.D.P. en su vida diaria o es un concepto abstracto para pasar un rato de miedo en Internet?

3)      ¿Cómo va a influir el C.D.P. en su empleo? (si lo tiene)

4)      Si estudia, ¿le será útil lo aprendido dentro de 10 años?

5)      ¿Qué nivel de deuda mantiene su familia?

6)      ¿Podrá terminar de pagar las hipotecas de aquí a X años?

7)      ¿Ha hablado del CDP con gente de su entorno?¿Cómo han reaccionado?

8)      ¿Participa en alguna asociación o institución?¿Ha difundido en ella(s) este tema? ¿Con qué resultados?

9)      ¿Ha invertido dinero en algún chiringuito financiero?¿Cómo puede afectar el CDP a sus ahorros?¿Están seguros realmente?

10)  ¿Qué credibilidad le merecen las instituciones bancarias?¿Qué puede suceder si un día varias de ellas no abren la puerta?

11)  ¿Dónde trabaja/estudia? (no dar detalles prolijos, esto no es un interrogatorio policial. ¿Qué medio de transporte usa?

12)  ¿Dónde va de vacaciones? (si es que veranea).

13)  ¿Qué estado físico mantiene actualmente? ¿Cómo se ve dentro de 10 años?

14)  ¿Y en lo mental?¿Cómo suele reaccionar psíquicamente ante los problemas en la vida diaria?

ENTORNO CERCANO

15)  ¿Dónde vive? (ciudad, residencial ,pueblo, etc. ¡no la calle concreta! No dar pelos u señales).

16)  ¿Cómo es el clima?

17)  ¿Qué recursos ntaurales hay alrededor?

18)  ¿Qué problemas sociales hay por donde vive?

19)  ¿Qué problemas ecológicos?

20)  ¿Hay cursos de agua naturales o artificiales por la zona? ¿Qué nivel de contaminación tienen?

21)  ¿A qué distancia está el bosque “natural” más cercano?

22)  ¿Qué riesgos contaminantes hay a menos de 50 km? (Nucleares, químicos, biológicos).

23)  ¿Hay zonas estratégicas en lo militar? (aeropuertos, bases navales, etc.)

24)  ¿Qué nudos de comunicaciones hay?

25)  ¿Qué actividades económicas dependen más del petróleo? (vgr. Fábricas de automóviles, almacenes TIR, etc)

26)  ¿En qué medida depende el suministro de bienes de primera necesidad de las largas distancias? (caso real: limones argentinos en España con etiqueta española)

27)  ¿Cómo suele reaccionar la población en general en situaciones problemáticas? (apatía, agresividad, asertividad).

ENTORNO EN GENERAL

28)  ¿Cómo califica la situación política actual en su país?

29)  ¿Y la económica?

30)  ¿Y la social?

31)  ¿Qué nivel de conocimiento pueden tener las elites sobre el CDP?¿Cree que intentan algo en serio para paliar sus posibles efectos?

RECURSOS PROPIOS

32)  ¿Vive al día o es más previsor?

33)  ¿Ha pensado ya en una emergencia breve (1-7 días)? “Kit de emergencias”.

34)  En caso de problemas a más largo plazo, ¿podría resistir en casa o emigraría a una zona más segura?

35)  En caso de un hipotético traslado, ¿ha pensado en vías de escape?

36)  ¿Tiene una segunda residencia? Si es así, ¿en qué tipo de zona habitada?

37)  ¿Son de fiar los vecinos¿¿Cómo califica su relación de vecindario?

38)  ¿Tiene amigos o familiares en otras poblaciones cercanas?(50-100 km) ¿Cómo califica su relación con ellos si la tiene?

39)  ¿Dispone de herramientas manuales?

40)  ¿Qué habilidades y aficiones tiene que no sean el zapping? (nivel profesional o aficionado).

41)  ¿Cultiva plantas en su casa o en alguna finca? ¿Conoce la agricultura orgánica o no puede manejarse sin la agroquímica?

42)  ¿Dispone de bicicletas para deporte, ejercicio o transporte?

43)  ¿Practica defensa personal o artes marciales?

44)  ¿Cómo es su forma de actuar en la vida? (individualista, familia reducida, familia “a lo gitano”, grupos sociales afines). ¿Forma parte de un grupo (por parentesco o afinidad) de personas conscientes del CDP? (contacto personal, no vale por internet solamente).

45)  PREGUNTA MUY PERSONAL.

¿Estaría dispuesto a la autodefensa mediante armas “mayores” o es vd un pacifista absoluto?(Tenga en cuenta que las respuestas dogmáticas pueden no ser ni prácticas ni éticas en el mundo real).

03/07/2006

CUESTIONARIO: EL CÉNIT DEL PETRÓLEO Y USTED. 1ª parte.

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DEFINICIONES PREVIAS DE ANDAR POR CASA

 

 

Cénit del petróleo:

Se entiende por ello el momento en que se haya consumido la mitad del total acumulado bajo tierra; hacia 2007-2010 probablemente. Es el peak oil de los anglosajones. Hay otros cénit a los que se refieren en las webs que tratan el tema, pero no son el “gordo” al que nos referimos aquí, si no lo especificamos expresamente.

Crisis energéticas:

 

-         Parcial, en algunas zonas (por ejemplo, en países pobres sucede ahora mismo).

-         Temporal, por circunstancias (huracanes en EE.UU.)

-         Mundial o indefinida, la Crisis por antonomasia: alza continuada de precios, escasez creciente de combustibles fósiles...

Colapso:

-         Declive acelerado del sistema industrial basado en producción en serie de mercancías en masa y estandarizadas.

-         Hundimiento del sistema financiero basado en la abstracción monetaria y el lucro (in)cesante.

-         Cese de la acumulación del capital.

-         Descomposición sociopolítica generalizada.

Fases del colapso:

(No están separadas de forma tajante, pero se pueden barruntar tres)

1.      Previa: normalidad relativa (actualidad). Alzas continuas de precios que “no afectan la excelente situación económica”. Sin embargo, una crisis parcial y temporal puede dar algún susto.

2.      Declive lento del sistema:

a.      Crisis económica indefinida (precios elevados cada vez más, escasez de combustibles, crisis financiera patenta en todas partes).

b.      Pseudonormalidad, siempre que conserves tu empleo y no vivas en zonas de guerra.

3.      Declive acelerado:

a.      Hundimiento de las infraestructuras industriales, de transporte, públicas y privadas.

Tipo “Mad Max”, por presentar una imagen peliculera.
03/07/2006 21:23 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

30/06/2006

Vida después del petróleo V (fin)

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Claramente, tenemos un problema real, pero ¿Está usted describiendo el peor escenario del caso, no es así? 

 

Estoy describiendo el escenario más probable.  

 

El peor escenario de este caso es la extinción, ya que las guerras que acompañarán la escasez del petróleo mundial probablemente serán las más horribles y extendidas que la  humanidad ha experimentado alguna vez. 

 

¿Si sacamos a Bush de la oficina, resolveríamos el problema? 

 

El peak del petróleo sucede con o sin Bush.  De hecho, usted debería agradecerle a la administración Bush por los años extras de petróleo barato que él está robando del Medio Oriente. Esto nos da en EE.UU. algún tiempo extra para prepararnos para el Crash que viene después del Peak del petróleo. (Nota - De ninguna manera justifico la invasión de Irak o Afganistán

 

El Presidente, su administración y la mayoría de nuestros legisladores han sido reducidos a testaferros ceremoniales por las industrias de la energía y de la defensa.  Estas industrias controlan ambos partidos. 

 

El último presidente que mencionó el peak del petróleo fue Jimmy Carter, quien en 1980 explicó que teníamos la opción de: cambiar voluntariamente nuestra forma de vida basada en el petróleo o el cambio forzado vía caos y desintegración social.  Los votantes prefirieron la aserción de Ronald Reagan que "era el tiempo de amanecer en América."  

 

Si usted piensa que Bush está equivocado en esta situación, está errando el punto.  Es nuestra falta el no mantener a todos nuestros líderes, sin tener en cuenta la afiliación de partidos, responsable de sus acciones. 

 

Ninguno de los candidatos presidenciales actuales, excepto Dennis Kucinich, ha mencionado públicamente, incluso una vez el peak del petróleo. Actualmente, el candidato triunfante de los demócratas, John Kerry, apoya el desarrollo de alternativas al petróleo, pero nunca se ha acercado a mencionar siquiera, el verdadero alcance de la crisis. 

 

En otros términos, independientemente de quien sea elegido, estamos solos. 

 

 

Escuché que hay una "crisis de agua" en desarrollo y se relaciona con la crisis del petróleo.  ¿Hay alguna verdad en esto? 

 

Según Matthew Simmons, "sin… la energía,  no tenemos agua sustentable, no tenemos alimentos sustentable ni sistema de salud sustentable… "

 

Yo tengo tarjeta de crédito y deuda de crédito estudiantil.  ¿Cómo se afectarán mis deudas por el Peak del Petróleo? 

 

Cuando las cosas se ponen malas y cuando las naciones luchan por menguados recursos, las deudas serán invocadas para proporcionar el ingrediente financiero que puede mitigar una crisis seria: la liquidez.  

 

¿Cómo será afectada por la crisis financiera mi 401(K) (Salary reduction plan para la jubilación)? 

 

Cualquier cosa que quede en la bolsa de valores el año 2015 se evaporará cuando los "baby-boomers" intenten sacar su dinero para la jubilación. 

 

Usted ni siquiera tiene una educación en ciencias.  ¿Qué le hace pensar que sabe de lo que usted está hablando? 

 

Estoy simplemente tomando lo que los verdaderos expertos están diciendo y estoy condensándolo en un formato de tamaño comprensible. Un montón de los sitios web sobre el Peak del Petróleo no son lo que yo llamaría "amigables para un novato”.  También, muchos fallan en conectar los puntos entre el Peak del petróleo y los recientes eventos mundiales.  Así que yo creé este sitio web.  

 

Apuesto que usted es algún tipo de delirante, mono-maníaco, loco del ala izquierdista.  ¿Por qué debo pensar que es más creíble que otra persona loca con un sitio web? 

 

Si piensa que estoy escribiendo esto como resultado de una perturbación mental o una agenda política, entonces ignore todo lo que está en esta página y búsquelo por usted mismo en Google. 

 

¿Qué hay sobre alguna contra-argumentación?  ¿Qué dicen las personas que discrepan con lo que usted dice? 

 

Bien en primer lugar, nosotros necesitamos conseguir algo en forma directa.  Estas conclusiones no son mías. Ellas son las conclusiones de personas que tienen un conocimiento mucho más acabado que usted o yo mismo de la ciencia del petróleo y de la geología. Todo lo que yo he hecho es tomar sus conclusiones y condensarlas en palabras simples para el hombre común. 

 

Le sugiero que se haga las siguientes preguntas cuando lea un artículo que declara que no hay nada de que preocuparse sobre esto: 

 

1. ¿El autor es político o economista?  Los Políticos saben que mencionando el fin de la era del petróleo se aseguran que ellos no serán reelegidos.  Economistas tienden a asumir que el mercado obligará a las personas a adaptarse antes de que las cosas se caigan a pedazos. Tal como está explicado previamente, la escasez del petróleo puede ser uno de los pocos casos en que el mercado será de poca ayuda para nosotros. 

 

2. ¿Esta aclamando el autor las alternativas tradicionales como solar, eólica y biomasa?  Como he explicado previamente, éstos nos ayudarán sólo a suavizar la caída. Y solamente, si comenzamos a implementarla en escala masiva antes que los precios del petróleo se salgan de las manos. 

 

3. ¿Es el autor funcionario de una agencia gubernamental como United States Geological Service?  Por supuesto que esto no significa automáticamente que su opinión es parcial.  Sin embargo, yo le sugiero que lea sus conclusiones con el mismo ojo escéptico que usted usaría para leer un artículo del I.R.S. que le dice que el sistema de impuesto funciona en forma perfecta.

 

Soy por naturaleza optimista.  Todo esto suena tan pesimista.  

 

Si  piensa que lo que está leyendo es demasiado "pesimista" pregúntese usted mismo: 

 

1. ¿Fue Winston Churchill  un "pesimista" en 1940 cuándo él le dijo a Bretaña, "no tengo nada que ofrecer, solo trabajo, sangre, sudor y lágrimas?" 

 

2.  ¿Fue Albert Einstein un "pesimista" en 1939 cuándo él le dijo a FDR (Franklin Délano Roosevelt) que la Alemania Nazi estaba en proceso de desarrollar una bomba atómica? 

 

Hay una diferencia entre un "optimista" y un necio. Un optimista es alguien que mira los fríos hechos y decide hacer lo mejor que pueda ante esa situación.  Un necio es alguien que mira los fríos hechos y decide ignorarlos porque ellos son demasiado perturbadores. 

 

Éste no es el caso de "mirar el vaso medio vacío."  Estamos mirando a un barril de petróleo mientras está medio lleno, solo que está demasiado caro para que podamos comprarlo. 

 

Tengo problemas para creer que un país tan poderoso como los Estados Unidos está al borde del derrumbe. 

 

Miremos lo que ha sucedido a EE.UU. en sólo los últimos cuatro años: 

 

El Centro de Comercio mundial (WTC) destruido, el excedente del presupuesto desapareció, cuidado de salud disfuncional, las elecciones honradas ya no existen , se han perdido 2.5 millones de puestos de trabajo, 433 compañías que estaban en la bolsa han quebrado, la seguridad social está pronta a desaparecer, la vigilancia gubernamental de los grandes negocios desapareció, una infraestructura debilitada, la clase media disminuyendo, las libertades civiles minadas, hay corrupción en el  suministro de alimentos. 

 

A nivel simbólico, el hecho que la Estatua de la Libertad está ahora cerrada (debido a los constreñimientos presupuestarios) le dice a usted todo lo que realmente necesita saber acerca de la dirección hacia la cual nos dirigimos. 

 

Amigos, hemos estado peleando  estos últimos años. Nuestros chichones y moretones son obvios.  El hecho de perder sangre (petróleo) está cerca de llegar a ser obvio también. 

 

No seremos la primera superpotencia en derrumbarse.  Esto es lo que pasa cuando cualquier civilización rebasa sus bases de recursos.  No es cosa nueva.  En el curso de la  historia, el derrumbe de civilizaciones ha sido tan inevitable como la muerte y los impuestos. Cualquier libro bueno sobre la caída del  Imperio Romano le entregará un caso de “deja vu” la próxima vez que usted mire las noticias de la tarde. 

 

Aquéllos muy afortunados, como nosotros, de vivir en los Estados Unidos somos como  niños indiferentes que fueron invitados a una gran fiesta.  Desgraciadamente, la fiesta ha terminado. 

 

¡Yo le mostré este sitio a una amiga y ella dijo, "Eso es ridículo, hay toneladas de petróleo!  No lo agotaremos por lo menos en 50 años." 

 

Su amiga está en lo correcto.  La crisis inmediata que nosotros enfrentamos no es la falta de petróleo, sino la falta de petróleo barato.  

 

Una vez que la producción de petróleo alcance el máximo (si no la alcanzó), empezará firme y permanentemente el declive. Esto forzará a una prolongada reducción secular en el Producto Interno Bruto si no se proporciona suplentes adecuados para el petróleo.  Como está explicado anteriormente, no existe actualmente un verdadero suplente para el petróleo que pueda usarse de inmediato y en capacidad suficiente para evitar una crisis mundial. 

 

 

¿Cómo podríamos enfrentar el Peak del Petróleo como sociedad? 

 

El Peak del Petróleo va a suceder.  Las personas van a morir.  No podemos detenerlo.  Pero podemos ser capaces de minimizar la cantidad de sufrimiento mientras maximizamos las posibilidades de construir inmediatamente una civilización post-petróleo, si marchamos juntos como especie y hacemos lo siguiente: 

 

1. Detener todas las guerras y las actividades económicas no esenciales. Dedicar todo nuestro tiempo y recursos a desarrollar alternativas a los combustibles fósiles. 

 

2. Cortar drásticamente nuestro consumo de energía. Podríamos hacer esto de varias maneras: 

 

A. No más niños: No podemos alimentar a nuestra población actual.  Cuando venga la caída del petróleo, la situación irá de mala-a peor-a de pesadilla.  Más niños implican una demanda creciente de alimentos que no podemos producir.  

 

B. Ningún animal doméstico: Ellos requieren comida que necesita ser usada para alimentar personas. 

 

C. No comer más carne: La crianza ganadera hace un uso extremado de energía. 

 

D. No más viajes innecesarios: Esto significa comer lo que se produce localmente, sustituir los automóviles por bicicletas, limitar nuestras compras de bienes de consumo a aquéllos que son absolutamente necesarios y ningún viaje aéreo a menos que sea absolutamente necesario. 

 

Soy el primero en admitir que estas soluciones parecen inverosímiles. Aquí, mi normal optimismo desenfrenado está montado en una buena dosis de cautela.

 

  ¿Qué debo hacer para prepararme como individuo?  

 

Bien en primer lugar, es completamente indispensable que no se permita sucumbir a un miedo basado en la conciencia. Esto puede ser difícil si tal como vemos el Peak del Petróleo va a  necesitar masivos y totales cambios en nuestro estilo de vida. Sin embargo, si nos permitimos ser sobrepasados por el miedo, sólo exacerbaremos el problema y reproduciremos el sistema que nos ha traído a esta situación. 

 

Personalmente, yo recomiendo un primer paso en educación sobre el Peak del Petróleo y sus ramificaciones.  Luego hágalo saber a tantos de sus amigos y familiares como sea posible. Busque personas dispuestas y proponga algún tipo de plan. 

 

Desgraciadamente, yo sé muy poco, en este punto, con respecto a cómo sobrevivir sin las comodidades de la civilización moderna.  Cuando aprenda más, lo anunciaré

 

 

¿Debo conseguir un arma y ocultarla en el bosque? 

 

Si el modelo de preparación "agujero-en-el-bosque-con-un-arma" le atrae, le animo a leer tanto como sea posible sobre otras civilizaciones que han sufrido hecatombes y han desaparecido. Mientras que el modelo de sobreviviente funciona en Hollywood, falla a menudo en la realidad.  Cuando nuestra sociedad se derrumbe, las áreas rurales pueden ser las primeras. En ese caso, enclaves de unos pocos sobrevivientes sentados sobre reservas de alimentos, armas y oro serán objetivos demasiado tentadores para la cultura de bandidos que nacerán después del colapso de las áreas rurales. 

 

Hablando de cultura de bandidos, usted puede estar seguro que sus parientes vendrán buscando alimento y suministros si usted los tiene acumulado. 

 

Como está declarado previamente, el fin de la era del petróleo es un juego de vida y de muerte. Pienso que es imprudente basar su plan de vida en una fantasía Hollywoodense machista.   

 

En un pensamiento propio, yo no conseguiré un arma. Mi filosofía es ¿Porqué molestarse en extender mi estadía en el Hotel Tierra durante un tiempito más largo si tengo que contribuir con más violencia a un lugar ya violento?

 

 

Chu..., esto parece un guión de Mad-Max.

 

Tales comparaciones son problemáticas cuando ellas tienden a trivializar la gravedad de nuestra situación. 

 

La historia, no Hollywood, es probable la mejor guía para lo que debemos esperar.  Nuevamente, cualquier buen libro sobre la caída del Imperio Romano le podría brindar  una aproximación razonable de lo que podrían ser los próximos 5 - 50 años. Factorice por el armamento de nuestros días y podrá ver que tenemos un verdadero lío en nuestras manos. 

 

Tengo trabajo, escuela, deudas, hijos, trámites, etc. que debo enfrentar.  ¿Cómo se supone que me prepare para el Peak del Petróleo cuándo estoy apenas con mi vida tal como es?   

 

Únase al club.  Usted no es la única persona que tiene problemas del día a día.     

 

Si el Peak del Petróleo es demasiado para preocuparse de él, siéntase libre de ignorar los hechos y meter su cabeza en la arena.  Recuerde, sin embargo, que cuando usted mete su cabeza en la arena, usted deja su trasero expuesto para que el mundo pueda darle de puntapiés. 

 

 

¿Hay algo positivo sobre el Peak del Petróleo? 

 

Es difícil decir que hay un "lado luminoso" en el Peak del Petróleo, pero aquí va: 

 

La mayoría de nosotros en países basados en el consumo como EE.UU. son verdaderamente buenas personas.  En nuestros corazones, nosotros creemos realmente en los ideales como la igualdad, hermandad, y justicia.  Nunca abusaríamos, maltrataríamos o mataríamos a alguien sólo para conseguir algo de propiedad.  Sin embargo, para mantener nuestro estilo de vida basado en el petróleo, nuestro gobierno sale y hace estas cosas para nosotros. 

 

Si el norteamericano medio supiera la cantidad de sufrimiento que entró en producir cada pedazo de plástico en su casa, en cada galón de petróleo en su estanque de bencina y en cada trozo de comida en la mesa de su cena, probablemente enfermaría de su estómago y estaría deseoso de hacer cualquier cosa para cambiar esa situación.

   

El Peak del Petróleo nos obligará a que cambiemos las cosas. El Peak del Petróleo significa que el fin del mundo tal como lo conocemos, está en nuestro portal. También significa que nosotros tenemos una oportunidad para crear un nuevo mundo en que la humanidad viva en armonía consigo misma y con la tierra. Tal estilo de vida ya no es simplemente "hacer las cosas correctamente."  Es ahora una necesidad si deseamos sobrevivir como especie. 

 

En este considerando, la cita de Robert Kennedy en 1968 es instructiva (cita de Robert Kennedy)

 

 

¿Piensa usted que ésto podría ser Dios o la forma de la naturaleza para castigarnos para haber hecho tan mal las cosas? 

 

Usted podría dar ese argumento si (a) usted cree en un Dios vengativo o que retribuye o (b) usted cree que la naturaleza es una deidad.  Personalmente, no me siento cómodo con ninguna de esas ideas. 

 

Sin embargo, pienso que el Peak Petróleo volverá a poner la teoría de la "supervivencia del más saludable" en su cabeza. Tradicionalmente, nosotros hemos definido la aptitud evolutiva-social buscando en cosas como destreza, fuerza militar, la habilidad de dominar etc... En este considerando, muchos de nosotros hemos llegado a considerar a EE.UU. como la nación más "saludable" porque tenemos la economía más grande y el ejército más letal.  

 

Nuestra fuerza económica y militar, sin embargo, tiene un talón de Aquiles mayor: es completamente dependiente de petróleo barato.  Cuando se acaba este, todo ha terminado para nosotros. 

 

Mientras nosotros nos destruimos, la pequeña y básica tecnológicamente sociedad agraria tal como los Hmong en las montañas de Laos continuarán adelante sin siquiera pestañear un ojo. 

 

Es irónico cuando se piensa sobre ello.

 

¿Qué piensa acerca del Karma?

 

No sé si creo en el "Karma" per se, pero pienso que lo va alrededor viene alrededor. 

Desgraciadamente, nosotros hemos enviado un montón de "esto" alrededor.  De hecho, enviar "esto" alrededor ha sido nuestra política exterior oficial desde los años1940. Lo hemos incluso admitido. Poco después de la Segunda Guerra Mundial, George F. Kennan, Embajador norteamericano en Moscú declaró: 

 

Tenemos el 50 por ciento de la riqueza del mundo, pero sólo 6.3 por ciento de su población.  En esta situación, nuestro trabajo real en el próximo período es inventar un modelo de relaciones que nos permitan mantener la posición de disparidad.  Para hacer esto, tenemos que dejar de lado todo el sentimentalismo. . . debemos dejar de pensar en derechos humanos, mejorar los estándar de vida y en la democratización.  

 

Vea: George Kennan, EE.UU. Política del Departamento Estatal que Planea Estudio #23 (1948), citado en John Pilger, Las Agendas Ocultas (The New Press, 1998), p 59 y en Richard Heinberg The Party’s is over (New Society Publishers, 2003) pág. 229 

 

Nosotros hemos estado siguiendo bastante bien el consejo de Sr. Kennan en los recientes años.  Por ejemplo, EE.UU. dejó caer tanto Uranio empobrecido (Depleted Uranium) en Irak durante la Guerra del Golfo de 1991 que los defectos del nacimiento en los bebés Iraquís aumentaron en un 500 por ciento en los siguientes 12 años.  En algunos casos, la radiación fue tan intensa que 67% de los norteamericanos, veteranos de Guerra del Golfo, terminaron teniendo hijos con serios defectos de nacimiento (serious birth defects in USA.).  En el 2003, dejamos caer tanto Uranio empobrecido en Bagdad que la radiación alcanza el nivel de 2,000 veces lo normal (radiation levels Irak ).  El Uranio empobrecido tiene una vida media de 4.500 millones de años. En esencia, hemos eliminado a la población Iraquí (y muchas de nuestras propias tropas) del estanco de genes humanos saludables.  Si usted no está familiarizado con los efectos de D.U. (Depleted Uranium = Uranio empobrecido),

 

Mientras la mayoría de nosotros, directamente, no ha tenido nada que ver con tales horrores, somos finalmente responsables por apoyar a nuestros líderes sin control.  No los mantenga controlados y esto es lo que usted consigue.  

 

¿Usted apunta a algunos hechos importantes, pero, ¿No piensa que su tono es algo alarmista? 

 

Nosotros estamos hablando aquí sobre el fin de la civilización industrial.  Dadas las circunstancias, pienso un poco de un tono alarmista es apropiado. 

 

¿Cómo se supone que iré con mi vida diaria y mantendré una actitud mental positiva ahora que sé que la civilización industrial está a punto de derrumbarse? 

 

Como un eterno optimista, he decidido mirar el futuro como un episodio gigante de la película "Sobreviviente."  Si eso no sirve para usted,  le sugiero que llame a un buen amigo. Cuando la realidad de nuestra situación me golpeó, mi amigo, Jack Daniels, hizo que la toda la situación  fuese más fácil de manejar. 

 

Dejando de lado las bromas, esto es algo con lo cual he luchado considerablemente.  Personalmente, la serie de libros las "Conversaciones con Dios" me ha ayudado con algo de paz mental y puso la situación en perspectiva.
30/06/2006 18:20 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

28/06/2006

Vida después del petróleo IV

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Tuvimos problemas de petróleo en los 70 y solucionamos bien ese problema. ¿Porqué debería ser esto diferente? 

 

En 1973 la OPEP detuvo la venta de petróleo a los Estados Unidos en protesta por el apoyo norteamericano a Israel en el Yom Kippur o Guerra de Ramadan en 1973. Esto coincidió con el máximo de producción de petróleo doméstico norteamericano. Sin un suministro de energía barata, la economía norteamericana entraría en una profunda recesión.  

 

En los 70 había otros "balanceadores" que producían petróleo como Venezuela que podía acudir a llenar el déficit del suministro. Una vez que la producción de petróleo mundial alcance el máximo (si es que  aún no lo hizo), no habrá ningún productor balanceador para rellenar el déficit. 

 

En el futuro, comparando la escasez de petróleo de los 70 con el Crash del petróleo del 2005-2050 será semejante a comparar una abolladura de tapabarros con un choque frontal. 

 

Muchas personas han estado prediciendo desde 1920 que nos quedaremos sin petróleo o algo así.  La misma vieja historia..la misma vieja.... . 

 

Permítame reiterar: no nos quedaremos sin petróleo per se, sino, vamos a quedarnos sin petróleo barato. 

 

El hecho que similares predicciones han sido lanzadas en el pasado no significa que las actuales predicciones no tienen mérito. 

 

¿Por qué no he escuchado hablar de ello en las noticias de la noche? 

 

El peak del petróleo ha sido tratado en los medios de comunicación alternativos (alternative media). Si usted presta mucha atención, también ha sido informado en los principales medios de comunicación.  Sin embargo, normalmente se confina a las páginas finales de un periódico o a una parte oscura del sitio web de una agencia informativa.  Por ejemplo, CNN.com editó recientemente un artículo sobre el Peak del Petróleo confirmando allí, que las reservas mundiales de petróleo son 80% menos de lo que previamente se pensaba, que la producción de petróleo mundial alcanzará el máximo dentro de los próximos 5 años y que una vez la producción alcance el máximo, los precios de las gasolinas alcanzarán "niveles desastrosos".   

 

Hay un par de razones por las cuales no ha escuchado más: 

 

1.  75% de los medios de comunicación (todos los periódicos, estaciones de televisión y  radios) son propiedad de 5 compañías. Cada una de estas compañías tiene fuertes inversiones en la industria de energía. Si ellos dijeran públicamente la verdad sobre el Peak del Petróleo, la inversión en la bolsa de valores se secaría, la economía se hundiría, sucedería un caos y el fichero completo de papeles se derrumbaría antes de que nuestros líderes y la élite de la sociedad tengan una oportunidad para afianzar su propio bienestar. 

 

2. Las ramificaciones del Peak del petróleo son tan serias, que es duro para cualquiera, incluso para los periodistas y políticos aceptarlo. Nadie quiere ser llamado un "apocalíptico." Tal como lo averiguó Jimmy Carter en 1980, hacer del fin de la era del petróleo un problema, es suicidio político. 

 

3. El norteamericano medio puede no estar preparado emocionalmente para encarar el Peak del petróleo. Es una condena a muerte literal de mucha de nuestra población así como una condena a muerte figurativa al American way of life de uso intenso de energía. Cuando sea enfrentado con tales noticias, la mayoría de las personas escogerá  "matar al mensajero."

 

¿Piensa usted que las personas despertarán a tiempo para evitar o por lo menos suavizar la hecatombe? 

 

Espero que si, pero no estoy apostando a ello. 

 

Según escritor George Monbiot,, "La única respuesta racional para impedir el inminente fin de la era del petróleo y la amenaza del calentamiento global es rediseñar nuestras ciudades, nuestros cultivos y nuestras vidas. Pero esto no puede pasar sin una presión política masiva y nuestro problema es que nadie ha protestado alguna vez pidiendo austeridad." 

 

 

¿Tienes algo que ver esto con las Guerras en Irak y Afganistán? 

 

George Bush, Dick Cheney, Condi Rice y Donald Rumsfeld todos ellos son ex ejecutivos de las grandes compañías de petróleo.  Ellos han sabido sobre el peak del petróleo durante décadas. 

 

En el contexto del Peak del Petróleo, las guerras en el Medio Oriente no son guerras por codicia. Más bien, son guerras de supervivencia. [¡Supervivencia de la codicia! AW]   

 

Puede esperarse que EE.UU. invada Siria, Irán y Arabia Saudita dentro de los próximos 2 a 5 años. Cuando usted ve las noticias, ya puede notar que las indirectas están dejándose caer.  "Irán tiene armas de destrucción masiva" o "Siria no está cooperando con la guerra al terrorismo" o "Arabia Saudita está apoyando el terrorismo". "La guerra al terrorismo durará décadas."  La fase se está ajustando de tal manera que el público norteamericano acepte estas futuras invasiones. 

 

(En una nota relacionada, si desea aprender más sobre la verdad con respecto a sept-11, verifique mi otro sitio www.warisaracket.net, o la asombrosa hoja informativa de Michael Ruppert en: www.fromthewilderness.com)

 

¿Qué va a pasar cuándo la recientemente industrializada China decida que no está bien la pequeña cantidad de petróleo barato que  EEUU le deja? 

 

Será la Tercera Guerra Mundial. 

 

¿Qué pasa con los otros países "Occidentales?"  ¿No necesitan también petróleo? 

 

Ningún país está seguro. Por ejemplo, varios altos funcionarios de la Administración de Bush están presionando por un plan para obligar a las naciones a  "escoger entre Paris o Washington." 

 

Del mismo modo, Canadá es obligado por el NAFTA a vender el 60% de su gas natural a EE.UU. Cuando Canadá comience a experimentar la escasez de energía, ellos pueden buscar cambiar las condiciones de esa ley. EE.UU. no parece dispuesto a permitirlo. 

 

Bueno, por lo menos no tenemos que preocuparnos de Rusia ¿No es así? 

 

En octubre, Presidente Putín llamó a EE.UU. un "estado malvado" y Rusia se reservaba el derecho para un ataque nuclear unilateral contra EE.UU.  La razón: EE.UU. no sólo está monopolizando a los proveedores de petróleo de Rusia, también está comprando las compañías petroleras rusas. 

 

¿Se olvida usted de Corea del Norte? 

 

Oh sí, ellos también. 

 

 

¿Guerra con Irak, Afganistán, Irán, Siria, Arabia Saudita, China, Francia, Rusia  y Corea?  ¿No requerirá esto una reinstitución del reclutamiento obligatorio? 

 

George Bush aprobó recientemente un masivo aumento para el presupuesto del Servicio Selectivo del año 2005.  El Servicio Selectivo está sufriendo actualmente una masiva reestructuración y se ha dicho que necesita estar listo para informar al presidente en junio del 2005.  Esto significa que usted puede esperar un reinstalación del reclutamiento militar obligatorio poco tiempo después. 

 

Un proceso que los militares llaman "Detengan las Pérdidas", también conocido como  "reclutamiento obligatorio soterrado”, "Draft Creep" está siendo llevado a cabo ya durante algún tiempo.  

 

Esencialmente, cada hombre joven ha sido destinado como soldado para las guerras futuras por el petróleo.

 

Tengo un hijo. ¿Cómo lo mantengo alejado de ser reclutado?   

 

Verifique http://www.objector.org/

 

Gracias a Dios soy una mujer. Por lo menos no tengo que preocuparme de ser reclutada. 

 

No tan rápido.  Si usted es mujer y trabaja en el campo médico, usted puede estar sujeta al Sistema de Cuidados de la Salud del Personal (Health Care Personnel Delivery System, ), bien conocido como reclutamiento médico. 

 

Según Lewis Brodsky, director suplente del Sistema de Servicio Militar Selectivo, "Vamos a elevar ese tipo de reclutamiento hasta el "nivel de prioridad" 

 

 

¿Qué tipo de armas se están desarrollando para éstas guerras por el petróleo? 

 

En los planes "Reconstruyendo las Defensas de Norteamérica (Rebuilding America’s Defenses), el  secretario de la  Defensa, Paul Wolfowitz explica que  EE.UU. desarrollará "formas avanzadas de guerra biológica que tienen como blancos designados genotipos específicos”.( weapons that target certain ethnic groups.
 

En otros términos, armas cuyos blancos son determinados grupos étnicos. 

 

No se sienta a salvo por ser blanco, Corea del Norte está desarrollando una "bomba étnica  que está dirigida sólo a los blancos. 

 

China está desarrollando armas post-nucleares verdaderamente horrendas que emplean "nano-tecnología molecular. ("molecular nano-technology.") 

 

Pienso que me estoy sintiendo enfermo. . .  

 

Conozco el sentimiento. 

 

Pero hay más, esto se pone mucho peor. Cuando tenga algún tiempo extra y realmente quiera ponerse de buen humor, lea lo que la Universidad de la Guerra del Ejército norteamericano (U.S. Army War College) escribió en 1997 con respecto al papel del ejército en el siglo XXI. 

 

 

¿Tiene algo que ver el Peak del Petróleo con la actual legislación como el Acta Patriótica I y el Acta Patriótica II? 

 

Cuando el costo de los alimentos se va al cielo, la única manera de controlar a la población será a través de la institución de un estado policial de estilo fascista. Las Actas Patrióticas I y II y la legislación relacionada son la fundación de ese estado.

 

 

A la luz de la situación energética que estamos enfrentando, ¿Porqué la administración Bush está gastando tanto dinero y recortando servicios como si no existiese el mañana? 

 

Desde su perspectiva, no existe un mañana. 

 

¿Tiene que ver el Peak del petróleo con el plan de Bush para ir a la luna y luego a Marte? 

 

Estamos regresando a la Luna [ :) otro chiste ] y luego a Marte por cuatro razones: 

 

1. Para desarrollar técnicas avanzadas de perforación petrolíferas: 

 

Según el científico de Haliburton, Steve Streich:

 

La tecnología de perforación para la investigación de Marte serán muy útiles para la industria del gas y del petróleo.  La industria del petróleo necesita de una revolucionaria técnica de perforación que permita acceder más rápidamente y a menor costo a las reservas de petróleo. Una misión a Marte presenta la primera oportunidad para desarrollar esas técnicas de perforación y mejorar nuestra habilidad de apoyar las demandas de gas y petróleo en la Tierra.  

 

2. Desarrollar y Desplegar armas en bases espaciales: 

 

Según la Unión de Científicos expertos (Union of Concerned Scientists), el primer prototipo de base espacial armada está  fijado para estar en órbita el año 2007 o 2008 - antes del fin de un segundo período de Bush.  

 

3. Para extraer  "Helio-3"  con la esperanza que pueda ser utilizado como combustible: 

 

Helium 3 es un elemento se encuentra escasamente en la Tierra, pero se encuentra en abundancia en la luna. Investigadores lo ven como fuente perfecta de combustibles: sumamente potente, no genera polución, virtualmente sin ningún derivado radiactivo.   

 

Helio 3 suena fantástico, hasta que averigüe que se necesita un reactor de fusión nuclear para él tenga algún uso.  Incluso después de 40 años de investigación y billones de dólares gastados, nadie ha podido construir tal reactor. 

 

Adicionalmente, económicamente, extraer y transportar Helio 3 de la luna a la tierra es particularmente problemático.  Aun cuando los científicos resolvieran la física de la fusión del Helio 3, "sería económicamente impracticable...  usted tendría trabajar grandes superficies de la luna" según Jim Benson, presidente de SpaceDev en Poway, California. 

 

Además, la implementación del uso del Helio 3 en la Tierra exigiría crear, todavía, muchas tecnologías.  Principalmente entre ellas son los super conductores magnéticos, control y diagnóstico de plasma, equipos mineros robóticos, facilidades para sostener la vida, vehículos de lanzamiento de cohetes, telecomunicaciones, sistemas electrónicos de fuentes de poder etc.  

 

El hecho que la administración Bush está tratando de obtener tal inviable fuente de combustible subraya cuán desesperada está llegando a ser la situación. 

 

4. Para enviar más empleos al extranjero: 

 

Simplemente quería ver si está prestando atención :).
28/06/2006 22:30 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

Vida después del petróleo IV

20060628222728-cdp.jpg

Tuvimos problemas de petróleo en los 70 y solucionamos bien ese problema. ¿Porqué debería ser esto diferente? 

 

En 1973 la OPEP detuvo la venta de petróleo a los Estados Unidos en protesta por el apoyo norteamericano a Israel en el Yom Kippur o Guerra de Ramadan en 1973. Esto coincidió con el máximo de producción de petróleo doméstico norteamericano. Sin un suministro de energía barata, la economía norteamericana entraría en una profunda recesión.  

 

En los 70 había otros "balanceadores" que producían petróleo como Venezuela que podía acudir a llenar el déficit del suministro. Una vez que la producción de petróleo mundial alcance el máximo (si es que  aún no lo hizo), no habrá ningún productor balanceador para rellenar el déficit. 

 

En el futuro, comparando la escasez de petróleo de los 70 con el Crash del petróleo del 2005-2050 será semejante a comparar una abolladura de tapabarros con un choque frontal. 

 

Muchas personas han estado prediciendo desde 1920 que nos quedaremos sin petróleo o algo así.  La misma vieja historia..la misma vieja.... . 

 

Permítame reiterar: no nos quedaremos sin petróleo per se, sino, vamos a quedarnos sin petróleo barato. 

 

El hecho que similares predicciones han sido lanzadas en el pasado no significa que las actuales predicciones no tienen mérito. 

 

¿Por qué no he escuchado hablar de ello en las noticias de la noche? 

 

El peak del petróleo ha sido tratado en los medios de comunicación alternativos (alternative media). Si usted presta mucha atención, también ha sido informado en los principales medios de comunicación.  Sin embargo, normalmente se confina a las páginas finales de un periódico o a una parte oscura del sitio web de una agencia informativa.  Por ejemplo, CNN.com editó recientemente un artículo sobre el Peak del Petróleo confirmando allí, que las reservas mundiales de petróleo son 80% menos de lo que previamente se pensaba, que la producción de petróleo mundial alcanzará el máximo dentro de los próximos 5 años y que una vez la producción alcance el máximo, los precios de las gasolinas alcanzarán "niveles desastrosos".   

 

Hay un par de razones por las cuales no ha escuchado más: 

 

1.  75% de los medios de comunicación (todos los periódicos, estaciones de televisión y  radios) son propiedad de 5 compañías. Cada una de estas compañías tiene fuertes inversiones en la industria de energía. Si ellos dijeran públicamente la verdad sobre el Peak del Petróleo, la inversión en la bolsa de valores se secaría, la economía se hundiría, sucedería un caos y el fichero completo de papeles se derrumbaría antes de que nuestros líderes y la élite de la sociedad tengan una oportunidad para afianzar su propio bienestar. 

 

2. Las ramificaciones del Peak del petróleo son tan serias, que es duro para cualquiera, incluso para los periodistas y políticos aceptarlo. Nadie quiere ser llamado un "apocalíptico." Tal como lo averiguó Jimmy Carter en 1980, hacer del fin de la era del petróleo un problema, es suicidio político. 

 

3. El norteamericano medio puede no estar preparado emocionalmente para encarar el Peak del petróleo. Es una condena a muerte literal de mucha de nuestra población así como una condena a muerte figurativa al American way of life de uso intenso de energía. Cuando sea enfrentado con tales noticias, la mayoría de las personas escogerá  "matar al mensajero."

 

¿Piensa usted que las personas despertarán a tiempo para evitar o por lo menos suavizar la hecatombe? 

 

Espero que si, pero no estoy apostando a ello. 

 

Según escritor George Monbiot,, "La única respuesta racional para impedir el inminente fin de la era del petróleo y la amenaza del calentamiento global es rediseñar nuestras ciudades, nuestros cultivos y nuestras vidas. Pero esto no puede pasar sin una presión política masiva y nuestro problema es que nadie ha protestado alguna vez pidiendo austeridad." 

 

 

¿Tienes algo que ver esto con las Guerras en Irak y Afganistán? 

 

George Bush, Dick Cheney, Condi Rice y Donald Rumsfeld todos ellos son ex ejecutivos de las grandes compañías de petróleo.  Ellos han sabido sobre el peak del petróleo durante décadas. 

 

En el contexto del Peak del Petróleo, las guerras en el Medio Oriente no son guerras por codicia. Más bien, son guerras de supervivencia. [¡Supervivencia de la codicia! AW]   

 

Puede esperarse que EE.UU. invada Siria, Irán y Arabia Saudita dentro de los próximos 2 a 5 años. Cuando usted ve las noticias, ya puede notar que las indirectas están dejándose caer.  "Irán tiene armas de destrucción masiva" o "Siria no está cooperando con la guerra al terrorismo" o "Arabia Saudita está apoyando el terrorismo". "La guerra al terrorismo durará décadas."  La fase se está ajustando de tal manera que el público norteamericano acepte estas futuras invasiones. 

 

(En una nota relacionada, si desea aprender más sobre la verdad con respecto a sept-11, verifique mi otro sitio www.warisaracket.net, o la asombrosa hoja informativa de Michael Ruppert en: www.fromthewilderness.com)

 

¿Qué va a pasar cuándo la recientemente industrializada China decida que no está bien la pequeña cantidad de petróleo barato que  EEUU le deja? 

 

Será la Tercera Guerra Mundial. 

 

¿Qué pasa con los otros países "Occidentales?"  ¿No necesitan también petróleo? 

 

Ningún país está seguro. Por ejemplo, varios altos funcionarios de la Administración de Bush están presionando por un plan para obligar a las naciones a  "escoger entre Paris o Washington." 

 

Del mismo modo, Canadá es obligado por el NAFTA a vender el 60% de su gas natural a EE.UU. Cuando Canadá comience a experimentar la escasez de energía, ellos pueden buscar cambiar las condiciones de esa ley. EE.UU. no parece dispuesto a permitirlo. 

 

Bueno, por lo menos no tenemos que preocuparnos de Rusia ¿No es así? 

 

En octubre, Presidente Putín llamó a EE.UU. un "estado malvado" y Rusia se reservaba el derecho para un ataque nuclear unilateral contra EE.UU.  La razón: EE.UU. no sólo está monopolizando a los proveedores de petróleo de Rusia, también está comprando las compañías petroleras rusas. 

 

¿Se olvida usted de Corea del Norte? 

 

Oh sí, ellos también. 

 

 

¿Guerra con Irak, Afganistán, Irán, Siria, Arabia Saudita, China, Francia, Rusia  y Corea?  ¿No requerirá esto una reinstitución del reclutamiento obligatorio? 

 

George Bush aprobó recientemente un masivo aumento para el presupuesto del Servicio Selectivo del año 2005.  El Servicio Selectivo está sufriendo actualmente una masiva reestructuración y se ha dicho que necesita estar listo para informar al presidente en junio del 2005.  Esto significa que usted puede esperar un reinstalación del reclutamiento militar obligatorio poco tiempo después. 

 

Un proceso que los militares llaman "Detengan las Pérdidas", también conocido como  "reclutamiento obligatorio soterrado”, "Draft Creep" está siendo llevado a cabo ya durante algún tiempo.  

 

Esencialmente, cada hombre joven ha sido destinado como soldado para las guerras futuras por el petróleo.

 

Tengo un hijo. ¿Cómo lo mantengo alejado de ser reclutado?   

 

Verifique http://www.objector.org/

 

Gracias a Dios soy una mujer. Por lo menos no tengo que preocuparme de ser reclutada. 

 

No tan rápido.  Si usted es mujer y trabaja en el campo médico, usted puede estar sujeta al Sistema de Cuidados de la Salud del Personal (Health Care Personnel Delivery System, ), bien conocido como reclutamiento médico. 

 

Según Lewis Brodsky, director suplente del Sistema de Servicio Militar Selectivo, "Vamos a elevar ese tipo de reclutamiento hasta el "nivel de prioridad" 

 

 

¿Qué tipo de armas se están desarrollando para éstas guerras por el petróleo? 

 

En los planes "Reconstruyendo las Defensas de Norteamérica (Rebuilding America’s Defenses), el  secretario de la  Defensa, Paul Wolfowitz explica que  EE.UU. desarrollará "formas avanzadas de guerra biológica que tienen como blancos designados genotipos específicos”.( weapons that target certain ethnic groups.
 

En otros términos, armas cuyos blancos son determinados grupos étnicos. 

 

No se sienta a salvo por ser blanco, Corea del Norte está desarrollando una "bomba étnica  que está dirigida sólo a los blancos. 

 

China está desarrollando armas post-nucleares verdaderamente horrendas que emplean "nano-tecnología molecular. ("molecular nano-technology.") 

 

Pienso que me estoy sintiendo enfermo. . .  

 

Conozco el sentimiento. 

 

Pero hay más, esto se pone mucho peor. Cuando tenga algún tiempo extra y realmente quiera ponerse de buen humor, lea lo que la Universidad de la Guerra del Ejército norteamericano (U.S. Army War College) escribió en 1997 con respecto al papel del ejército en el siglo XXI. 

 

 

¿Tiene algo que ver el Peak del Petróleo con la actual legislación como el Acta Patriótica I y el Acta Patriótica II? 

 

Cuando el costo de los alimentos se va al cielo, la única manera de controlar a la población será a través de la institución de un estado policial de estilo fascista. Las Actas Patrióticas I y II y la legislación relacionada son la fundación de ese estado.

 

 

A la luz de la situación energética que estamos enfrentando, ¿Porqué la administración Bush está gastando tanto dinero y recortando servicios como si no existiese el mañana? 

 

Desde su perspectiva, no existe un mañana. 

 

¿Tiene que ver el Peak del petróleo con el plan de Bush para ir a la luna y luego a Marte? 

 

Estamos regresando a la Luna [ :) otro chiste ] y luego a Marte por cuatro razones: 

 

1. Para desarrollar técnicas avanzadas de perforación petrolíferas: 

 

Según el científico de Haliburton, Steve Streich:

 

La tecnología de perforación para la investigación de Marte serán muy útiles para la industria del gas y del petróleo.  La industria del petróleo necesita de una revolucionaria técnica de perforación que permita acceder más rápidamente y a menor costo a las reservas de petróleo. Una misión a Marte presenta la primera oportunidad para desarrollar esas técnicas de perforación y mejorar nuestra habilidad de apoyar las demandas de gas y petróleo en la Tierra.  

 

2. Desarrollar y Desplegar armas en bases espaciales: 

 

Según la Unión de Científicos expertos (Union of Concerned Scientists), el primer prototipo de base espacial armada está  fijado para estar en órbita el año 2007 o 2008 - antes del fin de un segundo período de Bush.  

 

3. Para extraer  "Helio-3"  con la esperanza que pueda ser utilizado como combustible: 

 

Helium 3 es un elemento se encuentra escasamente en la Tierra, pero se encuentra en abundancia en la luna. Investigadores lo ven como fuente perfecta de combustibles: sumamente potente, no genera polución, virtualmente sin ningún derivado radiactivo.   

 

Helio 3 suena fantástico, hasta que averigüe que se necesita un reactor de fusión nuclear para él tenga algún uso.  Incluso después de 40 años de investigación y billones de dólares gastados, nadie ha podido construir tal reactor. 

 

Adicionalmente, económicamente, extraer y transportar Helio 3 de la luna a la tierra es particularmente problemático.  Aun cuando los científicos resolvieran la física de la fusión del Helio 3, "sería económicamente impracticable...  usted tendría trabajar grandes superficies de la luna" según Jim Benson, presidente de SpaceDev en Poway, California. 

 

Además, la implementación del uso del Helio 3 en la Tierra exigiría crear, todavía, muchas tecnologías.  Principalmente entre ellas son los super conductores magnéticos, control y diagnóstico de plasma, equipos mineros robóticos, facilidades para sostener la vida, vehículos de lanzamiento de cohetes, telecomunicaciones, sistemas electrónicos de fuentes de poder etc.  

 

El hecho que la administración Bush está tratando de obtener tal inviable fuente de combustible subraya cuán desesperada está llegando a ser la situación. 

 

4. Para enviar más empleos al extranjero: 

 

Simplemente quería ver si está prestando atención :).
28/06/2006 22:28 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

27/06/2006

Vida después del petróleo III

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¿Qué está haciendo el gobierno para resolver este problema? 

 

Puede no ser una sorpresa para usted que nuestros líderes están haciendo más para exacerbar el problema que para resolverlo.  Bastante menos que estar desarrollando un plan razonable para hacer frente a un cercano Crash de petróleo, nuestros líderes han decidido hacer una última tentativa por las pequeñas cantidades de petróleo barato que está disponible, robándolo de las naciones que lo tienen. Con el control sobre los menguantes suministros de petróleo barato, ellos tendrán la capacidad de escoger quién vive y quién muere.  Esto incluye el decidir qué norteamericano vivirá o morirá. 

 

Algunos de ustedes, al leer esto, podrían estar diciéndose a sí mismo, "Humm, eso suena como algo de un manojo de conspiradores izquierdista (bull-shit). Estoy cansado de descontentos como este tipo que dicen sin parar cuan malo es el gobierno norteamericano." 

 

En ese caso, considere la siguiente (menos conspiracionista) perspectiva: la estructura del gobierno norteamericano refleja enormemente la estructura de una pública corporación comercial.  En lugar de un Gerente (CEO), tenemos al presidente.  En lugar de una junta directiva, tenemos el Congreso.  En lugar de un comité de vigilancia,  tenemos la Corte Suprema.  Muchos intereses como la defensa, energía, transporte, e industrias de agricultura son los accionistas y el norteamericano normal son los empleados.

 

 

Como toda analogía, ésta, del gobierno como una corporación no es perfecta.  No obstante, las similitudes son misteriosas.  Esto no debería ser una sorpresa. Tal como el Presidente Woodrow Wilson declaró, "Los negocios de Norteamérica son negocios." 

 

En el mundo corporativo, los funcionarios de la corporación están legalmente limitados sólo para tomar decisiones que signifiquen resguardar los intereses de los dueños de la compañía: los accionistas. Por ejemplo, si un CEO (gerente) juzga necesario sacrificar la mitad de sus empleados por el bien de la compañía, él está obligado legalmente a llevarlo a cabo.  

 

Considerando esto, si el presidente juzga necesario sacrificar un gran número de vidas de norteamericanos (o extranjeros) por el bien de la nación, él no puede dudar en hacerlo. 

 

Los veteranos de guerra norteamericanos conocen esto demasiado bien. Según la Administración de los Veteranos, 29% de nuestras tropas de la primera Guerra del Golfo están ahora inválidos con el Síndrome de la Guerra del Golfo.  Ésa es la proporción de bajas más alta de cualquier guerra que hemos luchado alguna vez.  Desde que la definición de "inválido" de la VA (Veterans Administration) es muy alta, el verdadero porcentaje está probablemente entre un rango de 35% al 70%.   

 

Las tropas de Reservistas y de la Guardia Nacional que ahora están en Irak no han sido  dotadas de chalecos a prueba de balas.   

 

Si nuestros líderes están tan dispuestos a sacrificar nuestras tropas, ¿Cuán dispuestos cree usted, estarán en sacrificarle a usted?  

 

Cuando nuestros líderes decidan sacrificar su vida o su bienestar por el bien de la nación, no es que tengan malas intenciones per se.  En su propia línea, piensan que están haciendo lo que es mejor   

 

Obviamente, muchos de nosotros no podemos estar de acuerdo con su razonamiento. 

 

Finalmente, tenga presente que éstas son las mismas personas que nos dan un colorido mapa codificado, un rollo de cinta adhesiva y un video de un tipo barbado, sin casa ni hogar que consigue un examen dental gratuito, como la solución al terrorismo. 

 

Ciudadanos, estamos solos.

 

¿Es posible que el gobierno esté actualmente tratando de acelerar el colapso?

 

Si, pero no necesariamente por diabólicas razones

 

Desde la perspectiva del gobierno, un derrumbe rápido puede ser mejor que uno lento.  ¿Por qué?  Una caída lenta simplemente puede exacerbar los problemas, porque la población en el punto crucial de la producción de petróleo será aún más numerosa de lo que sería en una fecha cercana. Mientras más alta sea la población, más alto será el número de muertes que resultará cuando el petróleo barato se agote. 

 

En los ojos de nuestro gobierno, un rápido Crash puede ser la alternativa más "benévola o suave." 

 

Esto explicaría ciertamente por qué el gobierno rebaja impuestos a los dueños de S.U.V. (Sport  Utility Vehicles) en un momento que ellos deberían estimular la conservación. 

 

¡Condenados choferes de S.U.V.!  Esto es solo su culpa.  ¡Estoy tan enfadado que pudría incendiar una distribuidora de Hummer! (grandes 4x4) 

 

No tan rápido Sr. virtuoso.  ¿Piensa usted que está fuera del gancho porque maneja una bicicleta y no un S.U.V.?   

 

¿Adivine qué?  Se necesitó petróleo para fabricar y transportar esa bicicleta. El plástico que envuelve su bocadillo vegetariano también viene del petróleo. Usted solo es (considerablemente) menos culpable que el chofer del S.U.V.. 

 

Hasta para incendiar la distribuidora de Hummer va a requerir petróleo (gasolina) para comenzar el fuego.  Los bomberos que vienen a apagarlo llegarán allí en un camión impulsado por petróleo. Usted terminará en una prisión que fue construida por máquinas que se impulsaron usando petróleo. Será llevado allí en un bus impulsado por petróleo. 

 

Todos hemos contribuidos al problema.  A estas alturas, apuntar con el dedo nos servirá tanto como una escuadra redonda.

 

Bueno, si no puedo culpar a los conductores de S.U.V, ¿A quien podría culpar? ¿A los Terroristas árabes? ¿A los banqueros judíos? ¿A los guerreros fascistas corporados? ¿A los izquierdistas medioambientales? ¿a Bush?  ¿Clinton?. ¡Vamos, necesito un chivo expiatorio!

 

Si está buscando una víctima propicia, pienso que no la encontrará buscando entre los sospechosos usuales.   

 

Si piensa que la izquierda política tiene la culpa y favorece una solución más conservadora, el resultado será una exacerbación de lo que nosotros hemos visto en los últimos años: más guerras y menos derechos. 

 

Si usted piensa que la derecha política es la culpable y favorece una solución más "izquierdista", el resultado probablemente será similar a aquellos vistos durante la revolución rusa y cubanas: más guerras y menos derechos. 

 

Muchas de las políticas de energía de George W. Bush probablemente están empeorando la situación. Al mismo tiempo, su administración ha invertido mucho más dinero en el desarrollo de energía renovable que alguna vez hizo Clinton. 

 

¿Dadas las circunstancias, Piensa usted que Bush pudiera ser convencido de apoyar medidas de conservación de energía? 

 

En el 2001, el Presidente Bush declaró, "No podemos mantener nuestro deseo de independencia energética, ni podemos mantener nuestro deseo de tener bastante energía disponible.  Así que tenemos que obtener ambos" 

 

Las compañías de petróleo son tan ávidas que presentarán una alternativa para seguir haciendo dinero ¿No es así? 

 

Esperar que las compañías de petróleo le salven del Crash es tan sabio como esperar que las compañías del tabaco le salven del cáncer pulmonar. 

 

Tal como está explicado más arriba, los funcionarios corporativos están limitado por ley para hacer sólo lo que es en bien de los intereses de la corporación, tan ampliamente mientras sus acciones sean legales. Su obligación legal es ganar dinero para la compañía, no salvar al mundo. 

 

Ninguna de las alternativas actualmente disponibles tiene siquiera en parte, el margen de ganancia que tiene el petróleo.  Incluso si un ejecutivo del petróleo quiere "hacer las cosas correctamente" y seguir alternativas al petróleo, legalmente no podría hacer aquello si no es en bien de los intereses de la compañía. 

 

En la Conferencia del petróleo en París (Paris Peak Oil Conference), el economista holandés Maarten Van Mourik del Instituto Económico de los Países Bajos explicó que debido a las limitaciones financieras de todas las formas actualmente disponibles de energía alternativa, una súbita caída, es la solución más beneficiosa para las compañías petroleras. 

 

Además, según el  Dr. Colin Campbell:

 

"Las grandes compañías petroleras se están fusionando, achicándose, comprando insumos de empresas externas, no invirtiendo en nuevas refinerías porque ellos saben muy bien que la producción está declinando y que las oportunidades de exploración son cada vez menos.   

 

Las compañías tienen que parecer felices en la bolsa de valores y la fusión esconde el derrumbe del hermano más débil. El personal es purgado en la fusión y el presupuesto combinado termina siendo mucho menos que la suma de los componentes previos a la fusión. Además, un montón de los ejecutivos y banqueros ganan mucho dinero de la fusión." 

 

Esperar que las compañías petroleras, el gobierno, o cualquiera resuelvan este problema para nosotros es absolutamente suicida. Usted, yo, y cada persona "normal" necesita ser comprometida activamente para dirigirse a este problema si es que existe alguna esperanza para la humanidad.

 

Pienso que usted está subvalorando el espíritu humano. La humanidad siempre se adapta a los desafíos.  A ésto también nos adaptaremos.  

 

Absolutamente cierto, nos adaptaremos. Parte de ese proceso de adaptación incluirá la muerte de la mayoría de nosotros si no tomamos una masiva acción ahora mismo. 

 

El espíritu humano es capaz de algunas cosas milagrosas. Necesitamos un milagro ahora mismo, por lo tanto, el espíritu tiene que ponerse en acción, y pronto. 

 

Desgraciadamente no existe ninguna ley que diga que cuando la humanidad se adapta a una escasez de recursos, todos conseguimos sobrevivir.  Piense en cualquier tragedia  masiva conectada a los recursos como el petróleo, tierra, alimentos, trabajo (esclavos) los búfalos, etc..  Las sociedades afectadas normalmente sobreviven, pero en una drástica, diferente y a menudo irreconocible forma. 

 

Usted está olvidándose de la Segunda Guerra Mundial.  Durante la guerra, nosotros cambiamos rápidamente a un estilo de vida muy diferente.  No hay ninguna razón por la cual no podamos hacerlo de nuevo. 

 

Durante la segunda guerra mundial, el gobierno norteamericano instituyó racionamiento en todo, desde la carne, la gasolina, hasta el cobre.  Al mismo tiempo, sin embargo, una alta proporción de norteamericanos fue empleado en las fábricas de tanques, jeeps,  aviones, armas etc... . Estas fábricas se alimentaban de petróleo y gas natural. 

 

Sin una abundancia de petróleo y gas barato, tales trabajos nunca habrían existido en  primer lugar. 

 

Como la disponibilidad de petróleo barato disminuye, las raciones serán de uso limitado en tanto cada vez menos y menos personas tendrán trabajos.

 

Una vez más está aquí el "fin del mundo".  ¿Qué es lo nuevo? Se suponía que Y2K (year 2 x 1000) era el fin del mundo y resultó una preocupación de nada. 

 

Lo nuevos aquí, es que esto es una cosa real. No es una histeria paranoica. Es un enfrentamiento real.   

 

El consejero de energía de George W. Bush, Matthew Simmons, se refirió a este problema en la Conferencia del Peak del petróleo en París declarando: 

 

"Pienso que está básicamente en la naturaleza humana, decir que realmente nos gusta tener pensamientos agradables. El aullido de un lobo se deja de lado a menos que el lobo resulte estar ya delante de la puerta y para entonces, el aullido es generalmente demasiado tarde. Y, por definición, las crisis son básicamente problemas que han sido ignorados. Y todas las grandes crisis fueron ignoradas hasta que llegó a ser demasiado tarde para hacer algo sobre ellas... "  

 

El peak del petróleo no es "Y2K Reloaded."  En contraste con el Peak del petróleo, Y2K era "si...tal", no un "cuando...". Sabemos que el peak va a ocurrir. La única pregunta sería en qué punto entre el 2004 al 2010 ocurrirá, si es que ya no ocurrió.   

 

Y2K fue anunciado en los primeros seis meses de 1990, entre 5 a 10 años antes que ocurriera el problema.  El peak del petróleo ocurrirá dentro de 1 - 5 años y no hemos hecho ninguna preparación para solucionarlo. La preparación necesaria para tratar con el peak del petróleo requerirá un cambio completo de cada aspecto de nuestra civilización.  Esto es mucho más complejo que solucionar un problema en una  computadora. 

 

Además, el petróleo es más fundamental para nuestra existencia que cualquier cosa, inclusive mas que los computadores.  Si las predicciones de Y2K se hubieran hecho realidad, nuestra civilización habría retrocedido al año 1965. Con tiempo, nos habríamos recuperado. 

 

Cuando venga el Crash del petróleo, nuestra civilización va a retroceder a 1765.  No podremos recuperarnos, ya que allí no habrá petróleo por descubrir y económicamente disponible que pudiese ayudarnos a la recuperación. 

23/06/2006

Vida después del petróleo II

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El hidrógeno 

 

El hidrógeno entrega actualmente el 0.01% de la energía global.  El hidrógeno es actualmente manufacturado de gas de metano. Toma más energía para crearlo que aquella que realmente proporciona. Es por consiguiente un "portador" de energía más que una fuente de energía. El hidrógeno líquido ocupa el equivalente a cuatro a once veces el volumen de gasolina o diesel. No sirve para los existentes vehículos y aviones y sistemas de distribución. El hidrógeno solar podría ser una opción en algunos países cálidos. 

 

Nuclear 

 

La energía Nuclear está siendo ahora abandonada globalmente. Su habilidad para suavizar el crash del petróleo es muy problemática debido a varios factores: 

 

1. la posibilidad de accidentes y terrorismo.  

 

2. el costo: un reactor cuesta aproximadamente 13 mil millones dólares. 

 

3. el número de reactores que se necesita: 1,000 

 

4. no directamente útil para el transporte o la agricultura. 

 

5. el uranio requiere la energía del petróleo para ser extraído.   

 

6. todos los reactores abandonados son radiactivos durante décadas o milenios. 

 

7. aun cuando pasemos por alto estos problemas, el poder nuclear es sólo una solución a corto plazo. El Uranio también posee una cresta de Hubbert y las reservas actuales conocidas pueden proporcionar la energía que la tierra necesita durante sólo 25 años, con un cálculo optimista.

 

Carbón 

 

El carbón entrega actualmente un 24% de los suministros de energía global. Como un reemplazo para el petróleo es impropio dado el hecho que es 50% a 200% más pesado que el petróleo por unidad de energía. Sustituyendo el petróleo por carbón requeriría la expansión de la minería del carbón, llevando a la ruina a las tierras y al aumento en las emisiones de gas de invernadero. En contraste con el petróleo y combustibles de gas, regular el nivel al cual se quema el carbón es difícil.  Es por ello que se usa en las estaciones de energía para hacer electricidad, gastando así la mitad de su volumen de energía.  

 

Las operaciones de la minería del carbón se mueven con petróleo tal como la maquinaria de la minería y transporte del carbón. La enorme polución es un problema mayor. Una sola estación operada con carbón puede producir un millón de toneladas de desechos sólidos cada año. Calentar las casas con carbón contamina el aire con humos acres que contienen gases ácidos y partículas. Una gran polución y problema medioambientales: (humos, gases de invernadero y lluvia ácida). Finalmente, los combustibles líquidos del carbón son muy ineficientes y requiere grandes cantidades de agua.

 

 

Fuentes no-Convencionales tal como Esquistos, Tear Sand, & Coalbed Methane 

 

Estas fuentes non-convencionales actualmente entregan el 6% del suministro de gas norteamericano. Cada una de estas alternativas requeriría una gran inversión en investigación e infraestructura para aprovecharlas, además de grandes cantidades de petróleo, ahora expirando, antes de que ellas pudieran estar listas para ser usadas.  

 

Por ejemplo, en Alberta, Canadá, se están produciendo aproximadamente 200 mil barriles por día desde petróleo no-convencional, pero toma aproximadamente 2 barriles de petróleo en energía para producir 3 barriles de petróleo equivalente de esos recursos. Adicionalmente, los costos medioambientales son horrendos y el proceso usa una tremenda cantidad de agua fresca y también gas natural, dos suministros limitados.  

 

El problema mayor con el petróleo non-convencional es que ellos no pueden ser explotados antes que el petróleo entre en crisis y los saque adelante y el índice de extracción es lejos demasiado lento para satisfacer la enorme demanda energética global. 

 

Usted se olvida de la biomasa y el etanol.  Podemos simplemente sembrar nuestro combustible. 

 

En un artículo: The Post Petroleum Paradigm, el ex Profesor de Geología en la Universidad de Oregón, Dr. Walter Youngquist indica las severas limitaciones de la biomasa y el etanol.  La siguiente es una cita de ese artículo: 

 

A veces se promueven los combustibles derivados de las plantas como una fuente  para reemplazar el petróleo.  

 

Los hechos y experiencia con el etanol es un ejemplo.  El etanol es un alcohol derivado de vegetales (normalmente maíz) el cual es usado hoy en día, principalmente en la forma de gasohol, una mezcla de 10% de etanol y 90% gasolina. Ya que se usa en alguna extensión, se piensa normalmente que el etanol es una solución parcialmente aceptable al problema del combustible para las máquinas.  

 

Sin embargo, el etanol es una energía negativa – es decir, toma más energía para producirlo que aquella que se obtiene de él.  

 

La producción del etanol es malgastar recursos fósiles de energía. Aproximadamente un 71% más energía es usada para producir un galón de etanol que la energía contenida en un galón del mismo.  

 

La producción del etanol sobrevive gracias a un subsidio entregado por el gobierno norteamericano con los dólares de los contribuyentes. Continuar la producción de etanol es puramente un dispositivo para comprar los votos de los granjeros norteamericanos en el medio oeste y también puede relacionarse con el hecho que la compañía que fabrica el 60% del etanol norteamericano, es también uno de los contribuyentes de dinero más grande de las campañas al Congreso - un penoso ejemplo de política que atropella la lógica.

 

¿Qué pasa con esa nueva tecnología que puede convertir cualquier cosa en petróleo?   

 

"Thermal depolymerization"  la cual puede transformar muchos tipos de desechos en petróleo podría ayudarnos a levantar nuestra eficiencia energética cuando perdamos capacidad por el agotamiento del petróleo. Si bien podría ayudarnos a morigerar el crash, no es una verdadera solución.   

 

Como todas las otras formas de energía alternativa, hemos perdido la posibilidad de implementarla antes del crash.  Actualmente, sólo una planta de despolimerización termal es operacional.  Miles de tales plantas en funcionamiento serían necesarias antes de que esta tecnología representara incluso una pequeña diferencia en nuestra actual situación. 

 

Por otra parte, cualquier cosa que resulte del proceso, debe tener menor energía útil que aquella que entró en el proceso, como es requerido por las leyes de termodinámica. Finalmente, la mayoría de los desechos de entrada (como plásticos y neumáticos) requieren en su inicio, petróleo de alta calidad para fabricarlos. 

 

El problema más grande con la despolimerización termal es que está siendo anunciada como un medio para mantener los procesos productivos de costumbre. Tal publicidad promueve el amplio consumo, proporcionándonos un sentido gravemente falso de seguridad y anima a que continuemos pensando que no necesitamos hacer de este problema una prioridad.

 

No hay nada de que preocuparse. Cuando el precio del petróleo se ponga demasiado alto, la "mano invisible" del mercado y las leyes de oferta y demanda nos obligarán a que cambiemos a las fuentes alternativas de energía, antes de que las cosas queden fuera de control.  

 

Si las tres preguntas anteriores no le han aclarado fehacientemente que actualmente no existe una fuente alternativa de energía que pueda reemplazar el petróleo y el gas, entonces quizás esta cita de Michael Ruppert le ayudará a clarificar la situación: 

 

 Para todos los engañados y optimistas defensores de la energía alternativa que nos aseguran que no hay nada de que preocuparse, les sugiero que vayan y vivan en el noreste hoy día mismo y vean cuan abrigados les mantienen sus molinos de viento, paneles solares, biomasa y mitos del hidrógeno.  

 

¿Dónde está la infraestructura a usar incluso en las lastimosas soluciones que la energía solar, eólica y la biomasa podrían proporcionar?   

 

Además, los indicadores del mercado vendrán probablemente demasiado tarde para implementar cualquiera de las alternativas que tenemos disponible. Una vez que el precio del petróleo esté lo bastante alto y que las personas comiencen a considerar las alternativas en serio, esas alternativas serán demasiado caras para implementarlas en una gran escala.  La razón: Se requiere el petróleo para desarrollar, fabricar, transportar e implementar alternativas al petróleo con instrumentos tales como paneles solares, biomasa y molinos de viento. 

 

Hay muchos ejemplos en historia dónde la escasez de un recurso despreció el desarrollo de recursos alternativos. El petróleo, sin embargo, no es cualquier recurso.  En nuestro mundo actual, es la condición previa para todos los otros recursos, incluyendo los alternativos. 

 

En términos pragmáticos, esto significa que si usted quiere que su casa sea energetizada por paneles solares o molinos de viento, sería mejor que lo hiciera pronto.  Si usted no tiene estas alternativas a punto cuando se apague la luz, usted se quedará sin energía.

 

¿Así que estas alternativas son  inútiles?   

 

No, no del todo.  Cualquiera sea la civilización que surja después del crash obtendrá probablemente una buena parte de su energía de estas tecnologías. 

 

Mientras que las alternativas tradicionales tal como solar y eólica ciertamente merecen que se invierta en ellas, no son, de ninguna manera, las varitas mágicas como se anuncia a menudo.  

 

Lo siguiente es una cita del libro del Profesor Richard Heinberg, "La Fiesta ha terminado: Petróleo, Guerras y el Destino de la Civilización Industrial", en la cual él explica por qué la noción que "Todos lo que tenemos que hacer es cambiarnos a la energía solar, eólica, etc. . . ", es ilusoria en su simplicidad: 

   

Claramente, necesitaremos encontrar suplentes para el petróleo. Pero un análisis de las actuales alternativas de energía no es tranquilizante.

 

Los análisis matemáticos serios de los recursos de energía muestran una incómoda perspectiva, pero inevitable: aun cuando se intensificaran ahora, los esfuerzos para cambiar a fuentes de energía alternativa, después del peak del petróleo, las naciones industriales tendrán menos energía disponible llevar a cabo la producción útil - incluyendo la fabricación y transporte de bienes, el crecimiento de productos alimenticios y la calefacción de hogares. 

 

Para estar seguros, deberíamos estar invirtiendo en las alternativas y deberíamos convertir nuestra infraestructura industrial para usarlas. Si existiese alguna solución para las sociedades industriales ante la próxima crisis de energía, renovables más conservación la proporcionarían. Aún así, para lograr una transición suave de no renovables a renovables, se necesitarán décadas - y no tenemos décadas antes que los índices peak en la extracción de petróleo y gas natural ocurran.  

 

Es más, incluso en el mejor de los casos, la transición requerirá el cambio masivo de inversión desde otros sectores de la economía (como el ejército) hacia la investigación de energía y conservación. Y las alternativas disponibles probablemente serán incapaces de sostener el transporte, los alimentos y la infraestructura del hogar que tenemos ahora; así la transición traerá consigo un casi completo rediseño de las sociedades industriales.

 

¿Que pasa con la "nueva energía”?.  ¿No inventó Nikola Tesla una máquina que produce energía de la nada? 

 

Existen actualmente algunas tecnologías muy excitantes en desarrollo que tienen el potencial para revolucionar nuestra sociedad.  Son llamados la "Nueva Energía." 

 

Si pudiéramos superar la resistencia masiva tanto política como académica e industrial, podríamos hacer de estas tecnologías una realidad. 

 

Algunas de estas tecnologías fueron iniciadas por Nikola Tesla y el Dr. Wilhelm Reich.  ¿Adivinaría usted que pasó con ellos?  Tesla murió sin dinero. El gobierno quemó sus libros. Reich fue enviado a prisión y también quemaron sus libros.  De hecho, él es la única persona a la cual le han quemado sus libros los rusos, alemanes y los norteamericanos. 

 

Estaré poniendo al día mi sitio con más información sobre la nueva energía en los próximos días.  Entretanto, si usted quiere más información, la revista Infinite Energy Magazine" es un buen lugar para empezar.

 

Leí recientemente un artículo que declara que las reservas de petróleo conocidas siguen creciendo.   

 

Ese artículo probablemente está citando a la agencia gubernamental norteamericana tal como United States Geological Survey o  Energy Information Agency (EIA). Mientras que los informes de producción en el pasado de USGS y EIA son bastante confiables, sus predicciones para el futuro son solo propaganda. 

 

Lo admiten ellos mismos.  Por ejemplo, después de una reciente revisión de las proyecciones ascendentes de los suministros de petróleo, el EIA declaró: 

 

Estos ajustes a las estimaciones, son basados en consideraciones no-técnicas que apoyan el crecimiento del suministro doméstico a los niveles necesarios para cubrir los niveles de demanda proyectada. 

 

En otros términos, predicen cuánto piensan ellos, que nosotros vamos a usar y entonces nos dicen, "¿Sabe?, no hay nada de que preocuparse - ¡Eso, lo tenemos!”

22/06/2006

Vida después del petróleo (Mathew D. Savinar).

20060622195932-oilrig.jpgAproximación al problema desde un punto de vista muy yanki, pero muy realista
 

¿Qué es el peak del Petróleo? 

 

Todas las producciones de petróleo siguen una curva en forma de campana, tanto en un campo de producción individual como en el planeta en conjunto. En la curva de producción ascendente, los costos de producción son significativamente más bajos que en la curva descendente, allí se necesitan esfuerzos extras (gastos) para extraer el petróleo de depósitos que se están agotando.   

 

Simplemente ponga que: el petróleo es abundante y barato en la curva ascendente y es escaso y caro en la curva descendente. 

 

Durante los últimos 150 años, nos hemos estado moviendo en la parte ascendente de la curva de producción del petróleo global.  El Peak del petróleo es el término industrial para la cima o la cresta de la curva.  Esta es a menudo llamada el "Peak de Hubbert" en referencia a King Hubbert, el geólogo que descubrió que la producción del petróleo sigue una curva de campana. 

 

Una vez que nosotros pasamos la cresta, bajaremos por una empinada cuesta abajo. Mientras más descendemos, más costará para producir petróleo y su primo, el gas natural. 

 

En términos prácticos, esto significa que si el 2000 fue el año del peak del petróleo, la producción de petróleo mundial en el año 2020 será igual a aquella del año 1980.  Sin embargo, la población del mundo en el 2020 será mucho mayor (aproximadamente un 200%) y mucho más industrializada de lo que estaba en 1980. Por consiguiente, la demanda mundial de petróleo sobrepasará con creces la producción mundial por un significativo margen. 

 

Mientras más exceda la demanda a la producción de petróleo, más alto será su precio. 

 

Finalmente, la pregunta no es "¿Cuándo nos quedaremos sin petróleo? " sino, "¿Cuándo nos quedaremos sin petróleo barato?”

 

 

¿Cuándo ocurrirá el peak del petróleo? 

 

Las estimaciones más salvajemente optimistas indican que el 2020 será el año en que se alcancen las crestas mundiales de producción de petróleo.  Generalmente estas estimaciones, vienen del gobierno. 

 

Una estimación más realista está entre el año 2004 al 2010.  Desgraciadamente, no sabremos si hemos alcanzado la cresta hasta 3 o 4 años después de hacerlo realmente. Incluso en la curva ascendente, la producción de petróleo varía un tanto de año a año.  Es posible que el año 2000 fuera el año de producción máxima de petróleo, a partir del hecho que la producción ha disminuido desde allí.    

 

La industria de energía ha reconocido soterradamente la gravedad de la situación.  Por ejemplo, el presidente de Exxon Mobil Exploration Company, Jon Thompson, declaró recientemente, "Por el año 2015, necesitaremos encontrar, desarrollar y producir un nuevo volumen de petróleo y gas que sea igual a ocho barriles más de los 10 que se producen hoy."  En 1999, Mike Bowlin, Presidente y Gerente general de ARCO declaró, "Nos hemos embarcado en el principio de los últimos días de la era del petróleo."   

 

Incluso los Saudís son conscientes de la situación.  Ellos tienen un refrán que dice, "Mi padre montaba un camello.  Yo manejo un automóvil. Mi hijo vuela un jet privado..... Su hijo montará un camello."

 

Eso parece  ser bastante malo, pero si los precios de la bencina son demasiado altos, se puede viajar juntos en un auto o tomar el transporte público. ¿Cuál es el gran problema? 

 

Casi todas las actuales empresas humanas desde el transporte, a la fabricación, la electricidad, los plásticos y sobre todo para la producción de alimentos, está entrelazada indisolublemente con el petróleo y los suministros de gas natural.  

 

La producción comercial de alimentos es impulsada por el petróleo. La mayoría de los pesticidas son basados en el petróleo (aceite) y todos los fertilizantes comerciales son basados en amoníaco. El amoníaco se produce a partir del gas natural.  

 

La agricultura basada en el petróleo es la responsable principal de la explosión demográfica mundial que crece explosivamente de mil millones a mitad del siglo 19 a 6.300 millones a comienzos del siglo 21. 

 

El petróleo permitió el uso de instrumentos de cultivo como los tractores, sistemas de almacenamiento de alimentos tal como los refrigeradores y sistemas de transporte de alimentos como son los camiones.   

 

Cuando la producción de petróleo subió, también lo hizo la producción de alimentos. Cuando la producción de alimentos subió, también lo hizo la población.  Cuando la población subió, la demanda de alimentos creció, lo cual hizo crecer la demanda de petróleo.  

 

El petróleo es también el principal responsable de los adelantos en medicina que ha sido hecho en los últimos 150 años. El petróleo permitió la producción masiva de drogas farmacéuticas y el desarrollo de infraestructura hospitalaria en cuidados de la salud como los hospitales mismos, ambulancias, caminos, etc. 

 

Estamos ahora en un punto dónde la demanda para alimentos/petróleo continúa subiendo, mientras nuestra capacidad de producirlo, de forma económica, está a punto caer.  

 

Dentro de unos pocos años después de ocurrido el Peak del Petróleo, los precios de los alimentos subirá como un cohete debido al costo de los fertilizantes que se dispararán. Los costos de almacenaje (electricidad) y transporte (gasolina) de los alimentos también se.   

 

El petróleo se necesita mucho más que para alimentos, medicinas y transporte. También se requiere para casi todos los artículo de consumo, bombas para el suministro de agua, alcantarillado, acopio de la basura, mantenimiento de las calles/parques, hospitales y sistemas de salud, policía, servicios de bomberos y defensa nacional.  

 

Adicionalmente, como usted probablemente ya es consciente, las guerras son llevadas a cabo por el petróleo. 

 

Así, las consecuencias del peak del petróleo se extenderán mucho más allá de cuánto usted pagará por el gas. Simplemente queda establecido que puede esperar: guerras, inanición, derrumbe económico, incluso, posiblemente la extinción del Homo Sapiens.   

 

Esto es conocido como la "extinción" post petróleo. El término "extinción" captura perfectamente la pesadilla que está en nuestro portal de entrada

 

¿Que quiere decir con "extinción"? 

 

Exactamente como suena.  Se estima que  la población mundial se contraerá a 500 millones durante el crash del petróleo. (La población mundial actual: 6 mil millones) 

 

¿5.500 millones de muertes?  Eso es ridículo.  ¡Yo podría ver que las cosas se pueden  poner bastante feas, pero la idea que 90% de la población del mundo podría morirse es absurda!  ¿Sacó usted ese número de su trasero? 

 

Está muy lejos de eso.  Esa estimación viene de los biólogos que han estudiado lo que sucede a una especie cuando excede la capacidad de su ambiente de darle vida en uno u otro aspecto.

 

Por ejemplo, las bacterias en una cápsula de petri crecerán exponencialmente hasta que ellas agoten los recursos, en ese punto su población enfrentará el Crash. Sólo una generación antes del quiebre, las bacterias habrán usado la mitad de los recursos disponibles para ellos. Para las bacterias, no habrá ningún problema directo hasta que ellos mueran por inanición.

 

Si bien es cierto que comparar a los humanos con las bacterias en una cápsula de petri es algo incómodo, las similitudes son numerosas: 

 

El primer petróleo comercial fue extraído en 1859.  En ese momento, la población del mundo era aproximadamente mil millones. Menos de 150 años más tarde, nuestra población ha crecido a 6.300 millones. En este tiempo hemos agotado la mitad del petróleo extraíble del mundo. De la mitad que queda, una gran parte será muy cara de extraer. Si los expertos están en lo correcto,  estamos a menos de una generación del quiebre. Aún así para la mayoría de nosotros, no parece existir allí algún problema. 

 

No necesitamos parecernos solamente a la cápsula de petri para predecir lo que le pasará al planeta. Podemos observar nuestra propia historia.  

 

Tome el caso de la famosa hambruna Irlandesa de las papas. Por más de un siglo, año tras año, los británicos animaron y los irlandeses desarrollaron una dependencia casi total en un solo soporte dietético principal, las papas y la población de la isla creció de 2 millones de personas a más de 8 millones.  

 

Entonces de repente en 1845, un hongo parasitario convirtió las papas en una pegajosa, incomible y mucosa esfera. Dentro de una generación, el país fue devastado, más de la mitad la población murió o emigró y aquéllos que permanecieron se redujeron a una pobreza que disminuyó sólo un siglo después. 

 

De alguna manera, nuestra situación se parece más a las bacterias que aquella de los Irlandeses. La severidad de la hambruna de las papas fue compensada por el hecho que muchos irlandeses pudieron emigrar a la tierra de la abundancia: América. Esto permitió que aquéllos que permanecieron se hicieran de la mayoría de los pocos recursos que quedaban. 

 

Tal como las bacterias en la cápsula de petri, nosotros no tenemos otro lugar donde ir. 

 

Pero si tenemos armas de destrucción masiva para sacudirnos uno a otros.

 

¿Después de que alcancemos el peak del petróleo como progresaran las cosas? 

 

Según el Profesor  Richard Heinberg:

 

1. Subirán los precios de las gasolinas. 

 

2. Aumento en el costo de vida. 

 

3. Aumento en las muertes por inanición (esto se verá probablemente primero en países del tercer mundo). 

 

4. Guerras (preventivas) por los recursos en áreas ricas. 

 

5. Derrumbe económico y caos creciente (muertes por inanición a escala masiva afectando al globo, guerras crecientes y potencialmente canibalismo debido a la escasez de comida y toda esa carne fresca que camina alrededor). 

 

6. Reestabilización que es el resultado del número reducido de humanos y conservación de los recursos restantes (potencialmente durará otros 100 años).

 

¿Cómo se comparará ésto con los eventos del pasado como fue la Gran Depresión? 

 

Si desea usar la historia como guía, creo que el siguiente cronograma es una aproximación razonable de lo que se puede esperar en naciones desarrolladas como los Estados Unidos: 

 

1-5 años después del peak: Una gran recesión comparable a aquéllas experimentadas durante la escasez de petróleo creada artificialmente durante los años 70. 

 

5-15 años después del peak: La recesión empeora en una segunda Gran Depresión. 

 

15-25 años después del peak: La sociedad empieza a derrumbarse.  Las condiciones en los Estados Unidos comienzan a parecerse aquéllas de la ex U.R.S.S. al romperse  

 

25-50 años después del peak: El derrumbe social empeora.  Las condiciones en los Estados Unidos empiezan a parecerse aquéllas de Irak en el día de hoy: colapso de la red de energía eléctrica, escasez de aguas limpias, altísimas tasas de desempleo, estado policial/militar. 

 

50-100 años después del peak: La sociedad comienza a estabilizarse, aunque en una forma drásticamente diferente a algo que la mayoría de nosotros ha imaginado.

 

¿Es posible que ya hayamos alcanzado el peak del petróleo y estamos ahora en las primeras fases del Crash? 

 

Sí.  Como he declarado anteriormente, no sabremos que hemos alcanzado el peak hasta unos años después que lo hicimos.  La producción de petróleo global ha disminuido todos los años desde el 2000, por lo cual es bastante posible que hayamos alcanzado la cresta máxima. 

 

Existe amplia evidencia que estamos en las primeras fases del crash del petróleo. En el último año (2003), el costo de la alimentación ha subido de un 16% a un 25%. Los costos de Salud han subido un 15%. Los costos de Educación han subido un 20%. Éstos se excluyen a menudo de los índices de inflación porque son considerados "volátiles." 

 

A partir de diciembre del 2003 el desempleo "ajustado" que se ha comprimido tanto como fue posible, todavía alcanza el rango de un 6%.  Sin embargo, si usted factoriza en la calidad de empleo, entonces los números reales son más cercanos a un 12%-15%. 

 

Los cortes de energía experimentados en California durante el otoño del 2000, el corte masivo de la Costa Oriental de agosto del 2003 y varios otros cortes de corriente masiva que ocurrieron a lo largo del mundo durante el fin del verano del 2003, aún cuando no son relacionados directamente con el peak del petróleo, simplemente son señales de cosas por venir. 

 

En la  Conferencia de sobre el peak del Petróleo en Mayo del 2003, el Profesor Kenneth Deffeyes, de Princeton, autor del Peak de Hubbert,: La Inminente Escasez del Petróleo Mundial, explicó que realmente el peak del petróleo arribó el 2000 haciendo notar que la producción ha estado disminuyendo desde ese momento.  

 

Como una evidencia más amplia del peak de la producción, Deffeyes notó que desde el 2000, hubo un 30% de caída en los valores accionarios, los cortes de las tasas de interés no han ayudado, 2.5 millones de personas se han quedado desempleadas y aquellos con empleos ha sido incapaces de retirarse, los excedentes del presupuesto han desaparecido, la clase media ha desaparecido y el Centro de Comercio Mundial ha desaparecido.

 

 

¿Qué pasa con las alternativas tal como la solar, eólica, hidrógeno, etc.? 

 

Desgraciadamente, la habilidad de estas alternativas de reemplazar los combustibles fósiles está basada más en el mito que en la realidad. 

 

El combustible fósil es la base del 65% de nuestro actual suministro de energía global. Ninguna de las alternativas tradicionales puede proporcionar y ni siquiera acercarse a esta gran cantidad de energía necesaria, fíjese solamente en las cantidades que necesitaremos en el futuro si nuestra población e industrialización continúa creciendo.  

 

Brevemente examinemos las alternativas al petróleo que se proponen normalmente: 

 

(Los siguientes datos han sido ampliamente investigados por Bruce Thompson, moderador del Grupo Yahoo, Running on Empty)   

 

Gas natural:  

 

El Gas natural proporciona actualmente el 20% del suministro de energía global.  El gas en si mismo empezará a agotarse por allá por el 2020 en adelante. La demanda para el gas natural en América del Norte ya está dejando atrás el suministro, sobre todo cuando las empresas de energía toman el gas restante para generar electricidad. El gas no está preparado para los existentes aviones a reacción, navíos, vehículos y equipos para la agricultura y otros productos. La conversión consume grandes cantidades de energía así como dinero. El gas natural tampoco proporciona la gran serie de derivados químicos para los cuales dependemos del petróleo. 

 

Hidro-eléctrica: 

 

El poder hidro-eléctrico actualmente significa el 2.3% del suministro de energía global, comparado con el 40% del petróleo. Es impropio para los aviones y los 800 millones de vehículos existentes hoy en día.

 

Solar 

 

La energía solar significa actualmente el .006% del suministro de energía global. La energía varía constantemente con el tiempo o el día/noche. No se puede almacenar o transportar como el petróleo o el gas natural, es también impropio para los vehículos actuales y el uso industrial. Las voluminosas baterías son caras y se desgastan totalmente dentro de 5 a 10 años.  

 

Un tablero solar típico para calentar agua, puede, sin embargo, entregar del 50% al 85% del agua caliente de una casa. Usar algo de nuestras preciosas reservas de petróleo para fabricar equipos solares podría ser sabio. 

 

Energía eólica 

 

La energía eólica entrega actualmente el  .07% de suministro de energía global. Tal como con la energía solar, la eólica varía enormemente con el clima y no es transportable o almacenable como el petróleo y el gas.  

 

El viento no puede proporcionar los derivados del petróleo tales como fertilizantes o plásticos. 

(continuará)

21/06/2006

El grifo se va cerrando

Dependemos en tal medida del petróleo, indica Daniel Yergin, que en raras ocasiones nos hemos detenido a comprender su penetrante significado, el petróleo es la "savia vital" de la cotidianeidad actual: hace posible el sitio y la forma en que vivimos, la forma en que vamos y venimos de casa al trabajo, la forma en que viajamos; los patrones urbanos adoptados en el siglo XX, "el siglo del petróleo", responden al uso del hidrocarburo. Este recurso es uno de los componentes esenciales de los fertilizantes de la agricultura moderna y posibilita el transporte de alimentos a las zonas metropolitanas; también proporciona los plásticos y productos químicos que constituyen el esqueleto de la civilización contemporánea, civilización que se "postraría" si los pozos de petróleo se secaran repentinamente[1].

Pero el desecamiento no será repentino. Es imposible indicar el año en que el petróleo convencional dejará de ser asequible, pero hay certeza de que será en el siglo XXI, probablemente antes del año 2070[2]. Sin embargo, lo relevante no será cuando sea bombeada la última gota de petróleo, sino los efectos económicos que se presentarán cuando la producción comience a descender, más allá de ese punto, los precios aumentarán por la refinación de petróleo no convencional, por la explotación de reservas más profundas o localizadas en lugares de difícil acceso o con condiciones climáticas desfavorables y/o por la disminución de la oferta, a menos que la demanda disminuya considerablemente[3]. ¿Cuándo alcanzará la producción de petróleo su punto máximo? ¿Es posible una disminución considerable de la demanda? ¿Se postrará la civilización contemporánea aunque no ocurra un desecamiento repentino? Los estudios realizados por Colin Campbell; Richard Duncan; Richard Duncan y Walter Youngquist; y Colin Campbell y Jean H. Laherrère, señalan que la producción de petróleo convencional a nivel mundial alcanzará su punto máximo entre 2010 y 2020, quizá antes[4]. Con relación a la demanda, la Agencia Internacional de Energía (AIE) prevé lo siguiente (proyecciones hasta el 2030): el uso de energía crecerá inexorablemente, se estima el 1.7% anual; los combustibles fósiles abastecerán más del 90%; alrededor del 1.6% anual aumentará la demanda mundial de petróleo[5]. C. Campbell y Laherrère indican que para 2020 la demanda del hidrocarburo se incrementará en 60% y advierten que lo que nuestra sociedad enfrentará pronto, quizá antes de 2010, es el fin del petróleo abundante y barato del que dependen todas las naciones industriales[6]. La AIE señala la necesidad de desarrollar tecnología que sustituya al petróleo, ya que para el 2020 pronostica la disminución de la

producción del petróleo convencional[7].

Ni el aumento del costo del petróleo ni su agotamiento, aspectos que determinarán el futuro de la civilización en un futuro próximo, son discutidos en el Programa 21 y en el Plan de instrumentación acordado en la Cumbre de Johannesburgo, ni en la teorización sobre el desarrollo sostenible y su crítica[8]. Los organismos internacionales y los gobiernos nacionales no han incluido "el fin del petróleo barato" en sus agendas, sin embargo, se promueven políticas que hacen más dependientes a las economías locales del hidrocarburo.

La diversidad de los hábitats originales proveyó al ser humano de suficientes alimentos cuando éste era una parte pequeña de los ecosistemas, pero ahora su agricultura está concentrada en pocas plantas y ha reemplazado a la naturaleza con una gran cantidad de alimentos sintéticos, más aún, parte de la energía utilizada para aumentar la producción ha ocasionado la pérdida de la biodiversidad original y la disminución de la capacidad de carga de la Tierra. Regenerar la variedad nutricional original requiere un gasto energético, a través del transporte de productos desde otras regiones o de la rediversificación local. Si los recursos fósiles fuesen cortados, advirtió H. T. Odum al pueblo estadounidense, sería necesario reclutar campesinos de la India y de otros países subdesarrollados para trabajar la tierra y sobrevivir.


[1] D. Yergin, La historia del petróleo, Javier Vergara, Buenos Aires, (1991) 1992, véase el Prólogo.

[2] The Association for the Study of Peak Oil (ASPO), Newsletter, No. 24, 2002; C. Campbell, "Petroleum and people", en Population and environment, Vol. 24, No. 2: 193-207, 2002, véase la Figura 1 y la Figura 3; Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), World energy assessment. Energy and the challenge of sustainability, PNUD/UNDESA/CME, Nueva York, 2000, véase la Introducción y la Tabla 1 de la Presentación Panorámica (Overview); C. Campbell y J. H. Laherrère, "The end of cheap oil", en Scientific American, Vol. 278, No. 3: 60-65, 1998, véase la sección "Diminishing returns"; C. Campbell, The coming oil crisis, Multi-Science Publishing/Petroconsultants, Londres, 1997, véase el cap. 15: Synthesis; A. Barreda y O. Lagunas, "Los energéticos como límite al desarrollo capitalista", en Producción estratégica y hegemonía mundial, editado por A. Ceceña y A. Barreda, pp. 177-224, Siglo XXI, Ciudad de México, 1995, véase la sección "Tendencias mediatas e inmediatas"; T. Miller, Ecología y medio ambiente, Iberoamericana, Ciudad de México (1992) 1994, véase la sección "Petróleo y gas natural", dentro del cap. 18: Recursos energéticos no renovables.

[3] C. Campbell y J. H. Laherrère, op. cit., 1998, véase la presentación del artículo.

[4] C. Campbell, op. cit., 2002, véase la Figura 1 y la Figura 3; R. Duncan, "The peak of world oil production and the road to the Olduvai gorge", documento presentado en el Pardee Keynote Symposia de la Geological Society of America, Reno, Noviembre 2000; R. Duncan y W. Youngquist, "The world petroleum life-cycle", documento presentado en el Petroleum Technology Transfer Council Workshop "OPEC oil pricing and independent producers", Los Angeles, Octubre 1998, véase la Tabla 1; C. Campbell y J. H. Laherrère, op. cit., 1998, véase la sección "Predicting the inevitable".

[5] Agencia Internacional de Energía (AIE), World energy outlook 2002, AIE, París, 2002, véase el Sumario Ejecutivo (Executive Summary).

[6] C. Campbell y J. H. Laherrère, op. cit., 1998, véase la sección "On the down side".
[7] AIE, World energy outlook, 2001 insights, AIE, París, 2001, véase el Sumario Ejecutivo (Executive Summary).

[8] R. Guimarães y A. Bárcena, "El desarrollo sustentable en América Latina y el Caribe desde Río 1992 y los nuevos imperativos de institucionalidad", en La transición hacia el desarrollo sustentable. Perspectivas de América Latina y el Caribe, compilado por E. Leff et al., pp. 15-34, INE-SEMARNAT/PNUMA/UAM, Ciudad de México, 2002; R. Guimarães, op. cit., 2001; N. Middleton y P. O’Keefe, Redefining sustainable development, Pluto Press, Londres, 2001; G. Montibeller-Filho, op. cit., 2001; N. Pierri, "El proceso histórico y teórico que conduce a la propuesta del desarrollo sustentable", en ¿Sustentabilidad?..., pp. 27-79, 2001; G. Foladori y H. Tommasino, "El enfoque técnico y el enfoque social de la sustentabilidad", en ¿Sustentabilidad?..., pp. 129-137, 2001, y "Controversias sobre sustentabilidad", Universidad Federal de Paraná y Universidad de la República Oriental del Uruguay, 2000, [consulta: junio 2002]; R. Fernández, Gestión ambiental de ciudades. Teoría crítica y aportes metodológicos, PNUMA, Ciudad de México, 2000; H. R. Leis, La modernidad insustentable. Las críticas del ambientalismo a la sociedad contemporánea, Nordan/PNUMA, Montevideo, (1999) 2001; E. Zaccaï, "Développement durable: caractéristiques et interprétations", en Les Cahiers du CEDD, No. 4, 1999; A. Lipietz, ¿Qué es la ecología política? La gran transformación del siglo XXI, Editores Independientes, Buenos Aires, (1999) 2002; V. Urquidi, op. cit., (1999) 2000; E. Leff, Saber ambiental: sustentabilidad, racionalidad, complejidad, poder, Siglo XXI/UNAM/PNUMA, Ciudad de México, 1998; J. M. Naredo, "Sobre el origen, el uso y el contenido del término ’sostenible’", en Documentación Social, No. 102: 124-148, 1996.

21/06/2006 21:01 Enlace permanente. Tema: Peakoil-Cénit del petróleo No hay comentarios. Comentar.

20/06/2006

CARTA DESDE EL FUTURO

Un mensaje de ciencia ficción con mucha más ciencia que ficción
 
                21/11/2101 9:35 GMT
 
¡Os saludo, gentes del año 2006! Están viviendo en el año en que nací; tengo 95 años, y les escribo desde el año 2101. Estoy haciendo uso de los últimos remanentes de la física avanzada que los científicos desarrollaron durante la era de Uds., para enviarles este mensaje electrónico, que envío al pasado para que les llegue a sus redes informáticas. Espero que lo reciban, y que les proporcione motivos para detenerse y reflexionar sobre su mundo y las medidas a adoptar teniéndolo en cuenta.
De mí mismo sólo contaré lo que es necesario contar: soy un sobreviviente. He tenido una suerte extraordinaria en multitud de ocasiones y de muchas maneras, y considero que es una especie de milagro que pueda estar hoy aquí componiendo este mensaje. He pasado gran parte de mi vida intentando labrarme una carrera como historiador, pero las circunstancias de la vida me han obligado a aprender y practicar los oficios de agricultor, forrajeador, guerrillero, ingeniero – y ahora: físico. Mi vida ha sido larga y azarosa ... pero no he hecho todos estos esfuerzos para transmitiros esto. Son todos los acontecimientos que he presenciado durante este siglo lo que me siento obligado a contarles de esta forma tan extraordinaria.
Están Uds. viviendo el final de una era. Quizá no lo entiendan. Espero que cuando hayan terminado de leer esta misiva lo entiendan.
Quiero contarles lo que es importante que conozcan, aunque es posible que les parezca que alguna de esta información es difícil de digerir. Les ruego que tengan paciencia conmigo. Soy un hombre viejo, y no me queda tiempo para detalles amables. Si lo que les cuento les resulta increíble, considérenlo como ciencia ficción. Pero por favor: Presten atención. El artilugio comunicativo que estoy usando es bastante inestable y no hay mucha seguridad de cuánto de lo que les cuente consiga alcanzarles. Por favor: pasen esta información a los demás. Probablemente sea el único mensaje de este tipo que reciban jamás.
Como no sé cuánta información voy a poder transmitirles empezaré con los temas más importantes, los que sean de mayor utilidad para que puedan entender hacia dónde se dirige el mundo de Uds.. La energía ha sido el principio organizador central -¿o debería decir desorganizador? - de los siglos diecinueve y veinte. La gente descubrió nuevas fuentes de energía – carbón, y más tarde petróleo – en el siglo diecinueve, y luego inventó todo género de nuevas tecnologías para usar esta energía recién descubierta. El transporte, la manufactura, la agricultura, la iluminación, la calefacción – todos sufrieron una revolución, y los resultados alcanzaron hasta lo más profundo de las vidas de todos en el mundo civilizado. Todo el mundo se volvió profundamente dependiente de nuevos artilugios; de los alimentos traídos de lejos y fertilizados con productos químicos; de medicamentos  elaborados mediante síntesis químicas y a partir de procesos industriales dependientes de combustibles fósiles; de la misma idea del crecimiento perpetuo (después de todo, siempre sería posible producir más energía para el transporte y las manufacturas, ¿no?).
Sí, la crisis de la energía. Bueno, todo comenzó más o menos en el momento en que nací. La gente entonces pensaba que iba a ser breve, que se trataba tan sólo de un problema técnico o político, que pronto todo volvería a la normalidad. No se paraban a pensar que "normal", en un sentido histórico amplio, suponía vivir de la energía solar entrante y del crecimiento vegetativo de la biosfera. Perversamente, pensaban que "normal" significaba poder utilizar la energía fósil como si no existiera el mañana. Y supongo que casi dejó de existir ese mañana. Fue la clásica profecía que se cumple a sí misma – casi.
 
Primeramente mucha gente pensó que los cortes podrían ser resueltos con "tecnología". Lo cual, retrospectivamente, resulta bastante absurdo. Después de todo, todos sus modernos artefactos habían sido inventados para emplear una abundancia temporal de energía. No producían energía. Si, claro, estaban los reactores nucleares (¡Dios mío, estos chismes resultaron ser una pesadilla!), pero costaban tanta energía de construir y de desmantelar que la energía que producían durante su vida útil apenas la recuperaban, en términos energéticos. Lo mismo sucedía con los paneles fotovoltáicos; parece que nadie se paró nunca a calcular cuánta energía se necesitaba realmente para fabricarlos, empezando por las microplaquetas de silicona que se producen de forma secundaria por la industria informática, e incluyendo la construcción de las propias fábricas. Resultó que la fabricación de los paneles consumía casi tanta energía como la que producían los propios paneles durante su vida útil. Sin embargo, se construyeron unos cuantos – ¡ojalá se hubieran construido más! - y muchos de ellos aún funcionan (son los que ahora mismo están alimentando el artilugio que me permite enviarles esta señal desde el futuro). La energía solar era una buena idea; el principal motivo de su retroceso simplemente fue que era incapaz de satisfacer la voracidad energética de los hábitos de la gente. Al agotarse los combustibles fósiles, ninguna tecnología podría haber mantenido los estilos de vida a los que la gente se había acostumbrado. Sin embargo, tardaron bastante en darse cuenta. Su patética fe en la tecnología resultó tener un carácter religioso, como si sus artilugios fueran objetos votivos que los conectaran con un dios invisible pero omnipotente, capaz de darle la vuelta a las leyes de la termodinámica.
Naturalmente algunos de los primeros efectos de la disminución de la energía tomaron la apariencia de recesiones económicas, seguidas de depresiones sin fin. Los economistas habían estado operando sobre la base de su propia religión – una fe absoluta e inconmovible en el Dios-Mercado; en la ley de la oferta y la demanda. Pensaron que si el petróleo empezaba a acabarse, el precio subiría, ofreciendo incentivos a la investigación de energías alternativas. Pero los economistas nunca se tomaron la molestia de reflexionar a fondo. Si lo hubieran hecho, se habrían dado cuenta de que la reconversión total de la infraestructura energética de una sociedad necesitaría décadas, mientras que pudiera ser que la señal que el precio emitía por la disminución de la energía tardara tan sólo unas semanas o meses antes de que se necesitara el hipotético reemplazo. Más aún, deberían haberse dado cuenta de que para los recursos energéticos de base no existen reemplazos.
Los economistas sólo sabían pensar en términos de dinero: las necesidades básicas como el agua y la energía sólo aparecían en sus cálculos en términos de su coste en dinero, lo que hacía que funcionalmente fueran intercambiables por cualquier otra cosa a la que se pudiera poner un precio: naranjas, aviones, diamantes, cartas de póker, cualquier cosa. No obstante, si se analiza a fondo, se ve que los recursos básicos en absoluto eran intercambiables con otros: una vez se acababa el agua, no podías beber cartas de póker, por muy valiosa que fuera tu colección. Tampoco podías comer con las monedas si nadie tenía alimentos que vender. Y así, a partir de un determinado momento, la gente empezó a perder la fe en su dinero. Y a medida que lo iban haciendo, se dio cuenta de que la fe había sido el primer factor que hacía que el dinero tuviera algún valor. Las monedas fueron colapsando, primero en un país, luego en otro. Había inflación, deflación, trueques y pillaje a escalas inimaginables, a medida que iban acabándose las cosas.
 
En la era en que nací, los comentaristas solían equiparar la economía global con un casino. Unas pocas personas obteniendo trillones de dólares, euros y yenes a través del comercio de monedas, compañías y operaciones a futuro. Ninguna de estas personas hacía realmente nada útil; simplemente realizaba sus apuestas y, en numerosas ocasiones, obtenía ganancias colosales. Si seguías la cadena económica, podías ver que todo el dinero salía de los bolsillos de la gente común ... pero esa es otra historia. De todos modos: toda esa actividad económica dependía de la energía, del transporte y las comunicaciones a escala global, y de la fe en las monedas. A principios del siglo veintiuno el casino quebró. Gradualmente empezó a funcionar una nueva metáfora. Del casino global pasamos al rastro municipal.
Disponiendo de año en año de menos energía, y con monedas inestables lastrando las transacciones,  la fabricación y el transporte redujeron su escala. Daba igual lo poco que Nike pagara a sus obreros en Indonesia: una vez que el transporte marítimo alcanzó niveles prohibitivos, los beneficios de la globalización de sus operaciones se desvanecieron. Sólo que Nike no podía simplemente empezar a reconstruir sus fábricas en los Estados Unidos, porque llevaban cerradas décadas. Lo mismo sucedió con todos los demás fabricantes de productos textiles, electrónicos, etc. Toda la infraestructura de fabricación local había sido destruida en aras de la globalización, para producir bienes más baratos y beneficios empresariales mayores. Y ahora reconstruir aquella infraestructura requeriría una ingente inversión financiera y energética – justo cuando el dinero y la energía empezaban a escasear.
Las tiendas estaban vacías. La gente no tenía empleo. ¿Cómo iban a sobrevivir? La única forma de hacerlo era reciclando sin cesar todas las cosas usadas que habían sido fabricadas antes de la crisis de la energía. Al principio, después de los shocks iniciales, que vinieron en forma de oleadas, la gente vendía sus cosas en subastas por internet – cuanto había electricidad. Luego, cuando resultó evidente que la falta de un transporte eficiente hacía problemático el aprovisionamiento de bienes, la gente empezó a comerciar con cosas, arreglándolas, usándolas en la medida de lo posible para salir adelante. La cruel ironía era que la mayoría de sus cosas consistían en coches y artefactos electrónicos, para los que ya nadie tenía uso. ¡Eran inútiles! Cualquiera que tuviera herramientas manuales y supiera usarlas podía considerarse rico. Y así sigue siendo.
 
La civilización industrial ciertamente había producido muchísimas cosas inútiles durante su breve existencia. Durante los últimos cincuenta o sesenta años, la gente ha empezado a desenterrar cualquier montaña artificial que encontrara, en busca de algo que resultara tener alguna utilidad. ¡Qué montones de basura más horribles! Con todos los respetos, siempre me ha costado entender por qué – e incluso cómo – Uds. podían tomar billones de toneladas de valiosísimos y antiquísimos recursos básicos y convertirlos en montañas de basura maloliente, sin que apenas mediara un período de empleo útil entre ambos! ¿No podrían al menos haber fabricado objetos duraderos y bien diseñados? Debo decir que la calidad de las herramientas, muebles, casas, etc. que hemos heredado de Uds. - y que nos vemos obligados a utilizar, dado que pocos de nosotros podemos permitirnos el lujo de reemplazarlos – es desmoralizadoramente pequeña.
Vds aún viven en un mundo de abundancia.
Cuando yo nací ese mundo, si es que alguna vez existió, ya había desaparecido hacía tiempo. En los tiempos en que ya tuve edad suficiente para enterarme de mucho de lo que pasaba por todo el mundo, la sociedad parecía empezar a reventar por sus costuras. Empezó con los apagones eléctricos – al principio era de unas pocas horas. Luego llegó la escasez del gas natural. No sólo fue que pasábamos frío la mayor parte del invierno, es que lo de los apagones empeoró dramáticamente porque gran parte de la electricidad se producía a partir de gas natural. Y luego vino la escasez de petróleo y gasolina. Llegado ese momento – supongo que sería un adolescente por entonces – la economía estaba hecha jirones y en lo político reinaba el caos.
Cuando estaba saliendo de la adolescencia empezó a desarrollarse una determinada actitud, fácil de identificar, entre la gente joven. Era un sentimiento de gran rabia hacia cualquiera que tuviera más de una determinada edad – puede que los treinta o cuarenta años(más o menos la gente que había nacido antes de 1990, que lo habían tenido todo en la vida). Los adultos habían consumido tantos recursos – y ahora no quedaba nada para sus propios hijos. Naturalmente, cuando esos adultos habían sido jóvenes se habían limitado a hacer lo que hacía todo el mundo. Les parecía normal talar bosques centenarios para obtener pulpa con la que fabricar guías telefónicas, o consumir hasta el último litro de gasolina para sus derrochadores todoterrenos, o enchufar el aire acondicionado a poco que tuvieran un poco de calor. Para los niños de mi generación todo esto no ocupa más que una nebulosa en su memoria. Lo que nosotros hemos conocido es otra cosa. Nosotros hemos vivido en la oscuridad, con carestía de alimentos y de agua, con saqueos en las calles, con gente pidiendo limosna en las esquinas, con unos fenómenos meteorológicos imprevisibles, con contaminación y basura que ya no podían ser recogidos y ocultados a la vista. Para nosotros, los adultos eran el enemigo.
 
En algunos lugares, las guerras entre generaciones siguieron en forma de resentimientos encubiertos. En otros hubo ataques aleatorios a gente mayor. En otros, existieron purgas sistemáticas. Me avergüenza reconocer que, aunque no ataqué físicamente a gente mayor, sí participé cuando se les insultaba y avergonzaba públicamente. Esa pobre gente – alguna aún bastante joven, visto desde mi edad actual – estaban tan confundidos y traicionados como nosotros mismos. Ahora sí puedo ponerme en su lugar. Intenten hacer lo mismo: intenten recordar la última vez en que fueron a una tienda a comprar algo y la tienda no lo tenía. (Este pequeño ejercicio mental constituye realmente un desafío para mí, pues hace décadas que no piso realmente una "tienda" que tenga mucho de nada, pero estoy intentando expresarlo en términos que Uds. puedan entender.) ¿Se sintieron frustrados? ¿Se enfadaron pensando: "He recorrido un camino tan largo para esta cosa, y ahora tengo que cruzar la ciudad para ir a otra tienda para conseguirla."? Bueno, multipliquen esta frustración y esta rabia por cien, o por mil. La gente pasaba a diario por estos trances, para cualquier objeto que necesitaran consumir, cualquier servicio, cualquier necesidad burocrática a la que se hubieran acostumbrado. Más aún, esos adultos habían perdido la mayoría de sus pertenencias al reventar la economía. Y ahora pandillas de jovencitos les robaban lo poco que les quedaba, insultándoles al hacerlo. Debió de ser una experiencia devastadora para ellos. Insoportable.
Ahora que yo mismo soy un anciano, me siento más tolerante hacia la gente. Todos estamos intentando sobrevivir, haciendolo lo mejor que podemos.
 
Supongo que sentirán Uds. curiosidad acerca de lo que ha pasado durante este último siglo – política, guerras, revoluciones, etc. Bueno, les cuento lo que sé, pero hay muchas cosas que desconozco. Durante los últimos sesenta años no hemos tenido nada parecido a una red global de comunicaciones, tal como existía antes. Hay amplias partes del mundo de las que no sé prácticamente nada. Pero les contaré lo que sé.
Como podrán imaginar, cuando la escasez de recursos energéticos golpeó a los Estados Unidos y la economía empezó a caer en picado (es curioso que aún use esa expresión: sólo los más viejos entre nosotros, como yo mismo, han visto nunca caer en picado un avión o tan sólo volar), la gente empezó a enfadarse y a buscar un culpable a quien echar las culpas. Naturalmente, el gobierno no quiso ser el culpable, de modo que los bastardos que estaban en el poder (lo siento, sigo sin tener ninguna simpatía hacia ellos) hicieron lo que los líderes políticos siempre han hecho: crearon a un enemigo exterior. Enviaron barcos de guerra, bombarderos, misiles y tanques al otro lado del océano con propósitos de lo más siniestros. A la gente le decían que lo hacían para proteger su "Estilo de Vida Americano". Bueno, no existía nada sobre la tierra que pudiera conseguirlo. ¡Era el "Estilo de Vida Americano" lo que constituía el problema!
Los generales consiguieron matar unos pocos millones de personas. De hecho pueden haber sido decenas o cientos de millones; los informativos nunca fueron muy claros al respecto, ya que estaban censurados por los militares. Había protestas contra la guerra en las calles, y persecuciones de gente que protestaba contra la guerra – a algunos de ellos los detuvieron y los metieron en campos de concentración. El gobierno se volvió totalmente fascista en sus métodos hacia el final. Existían levantamientos locales, que eran sofocados brutalmente. Pero no sirvió de nada. Las guerras tan solo agotaron los escasos recursos que quedaban, y después de cinco años terribles, el gobierno central simplemente se fue a pique. Se le acabó la gasolina, por así decirlo.
Hablando de acontecimientos políticos, vale la pena mencionar que en los primeros años de recortes, las filosofías políticas existentes tenían pocas cosas que ofrecer que realmente fueran útiles. La derecha se dedicaba totalmente a proteger a los ricos de ser avergonzados en público, y a desviar todo el sufrimiento hacia la gente pobre y los chivos expiatorios extranjeros: árabes, coreanos del norte, etc. Mientras, la izquierda estaba tan acostumbrada a combatir las pequeñas mezquindades empresariales, que no era capaz de darse cuenta del hecho de que los problemas a los que se enfrentaba ahora la sociedad no podían ser resueltos mediante la redistribución económica. Personalmente, y como historiador, tiendo a tener más simpatía por la izquierda, porque pienso que la acumulación de riqueza que se estaba produciendo era simplemente obscena. Sospecho que gran parte de sufrimiento podría haberse evitado si toda esa riqueza se hubiera repartido desde el principio, se podría pensar que una vez se les  parara los pies a todas las grandes corporaciones y los plutócratas billonarios aligeraran lastre, todo iba a ir bien. Pues bueno, no había manera de que todo fuera a ir bien, era imposible.
 
De modo que aquí tenían estas dos facciones políticas combatiéndose a muerte como mafiosos, culpándose mutuamente, mientras todos a su alrededor se morían de hambre o se volvían locos. Lo que la gente realmente necesitaba era un poco de información básica y consejos de sentido común, alguien que le dijera la verdad, que su estilo de vida se estaba acabando – y que le ofreciera unas pocas estrategias de supervivencia colectiva inteligentes.
Mucho de lo que ha sucedido durante el siglo pasado es lo que cabía esperar de acuerdo con las previsiones de los científicos de Uds.: hemos visto cambios climáticos dramáticos, extinción de especies, y terribles epidemias, tal como los ecologistas del final del siglo anterior habían advertido. No pienso que esto sea motivo de satisfacción para los descendientes de esos ecologistas. Conseguir decir  "ya os lo dije" es un consuelo bastante lamentable en esta situación. Los tigres y las ballenas han desaparecido, y probablemente decenas de miles de otras especies; pero nuestra falta de comunicaciones globales fiables hace que sea difícil que alguien sepa qué especies y dónde. Para mí, las aves canoras son un recuerdo grato pero lejano. Supongo que mis colegas en China y en Africa tendrán largas listas. El cambio climático ha sido un problema real para el cultivo de alimentos, e incluso simplemente para sobrevivir. Nunca sabes de un año para otro qué bandadas de insectos conocidos o desconocidos van a aparecer. Es mucho peor que un desastre; es una amenaza a la vida. Y éste es sólo uno de los factores que han llevado a la dramática reducción de la población humana en este último siglo.
Mucha gente lo llama La Gran Extinción (The Die Off). Otros lo llaman "La Gran Poda", "La Purificación", o "La Gran Limpieza". Algunos términos son más amables que otros, pero en realidad no hay formas amables de describir los actuales acontecimientos – las guerras, epidemias y hambrunas.
Los alimentos y el agua han constituído importantes factores en todo esto. El agua fresca y limpia lleva décadas siendo escasa. Una de las formas de hacer que la gente joven se enfade conmigo es contarles historias de cómo en los viejos tiempos la gente usaba millones de millones de litros de agua para sus céspedes. Cuando les describo cómo funcionaban los retretes, simplemente no lo pueden soportar. Algunos piensan que me lo invento. En estos días el agua es un asunto serio. Si la desperdicias, puede que muera alguna persona.
 
Hace ya décadas que la gente empezó – por pura necesidad – a aprender a cultivar su propia comida. No todo el mundo tuvo éxito, y hubo mucha hambre. Una de las cosas más frustrantes era la falta de buenas semillas. Muy poca gente entendía algo de ahorrar las semillas de una campaña para otra, de modo que los stocks de semillas existentes se agotaron rápidamente. También existía el gran problema de las modernas variedades híbridas: pocas de las hortalizas de invernadero plantadas producirían buenas semillas para el año siguiente. Las plantas de diseño genético era incluso peores, causando todo tipo de problemas ecológicos cuyas consecuencias aún seguimos padeciendo, en especial la muerte de abejas y otros insectos beneficiosos. Las semillas de alimentos bien polinizados son como oro en paño para nosotros.
¿Podéis cambiar el futuro? No lo sé. Hay todo tipo de contradicciones lógicas inherentes a esa pregunta. Yo mismo apenas acierto a comprender los principios de la física que me están permitiendo transmitirles esta señal. Es posible que a partir de la lectura de esta carta puedan hacer algo que habría cambiado mi mundo. Es posible que puedan salvar un bosque o una especie, o conserven algúna vieja reliquia en forma de semilla, o que contribuyan a prepararse Uds. y el resto de la población para los recortes de energía que les esperan. Mi vida podría haber cambiado a resultas de ello. Entonces, supongo que esta carta cambiaría, adoptarían medidas diferentes. Habríamos establecido algún tipo de bucle cósmico entre el pasado y el futuro. Es una cuestión muy interesante, digna de reflexión
Supongo, hablando en términos lógicos, que si Uds. fueran a cambiar la red de causalidades que ha llevado a mi existencia actual, es posible que algunos acontecimientos pudieran impedir mi presencia aquí. En tal caso, esta carta ¡constituiría la nota de suicidio más extraña de toda la historia! Pero ese es un riesgo que estoy dispuesto a correr. ¡Hagan lo que puedan! Y mientras están en ello ¡por favor, trátense con respeto y amabilidad! ¡No dejen de tener en cuenta a nadie, ni a nada!

¿Qué es una crisis energética?

La crisis energética es una situación donde la nación sufre de disrupción en los suministros energéticos (en este caso, petróleo) acompañada por un incremento rápido de los precios que amenaza a la economía y la seguridad. La amenaza económica esta representada por el efecto que tendría la situación petrolera en la economía, básicamente recesión, inflación, desempleo y posible pérdida de activos.
Al revisar las crisis energéticas de 1973 y 1979, encontramos elementos comunes en las dos. Ambas,
1. Comenzaron con disturbios políticos en uno de los países productores de petróleo.
2. Estuvieron asociadas con un nivel de inventarios bajos.
3. Estuvieron asociadas con una concentración alta en un pequeño número de suplidores.
4. Estuvieron asociadas con una producción petrolera de los Estados Unidos declinante.
5. Estuvieron asociadas con una alta dependencia del petróleo importado.
6. Estuvieron asociadas con un bajo nivel de gasto de la industria petrolera.
7. Condujeron a la especulación.
8. Provocaron efectos recesivos
Las anteriores crisis de los 70, movidas por la coyuntura geopolítica, terminaron. Sin embargo, la crisis en ciernes de este siglo XXI no sólo no va a terminar, sino que va a empeorar conforme pase el tiempo.
La escasez creciente de yacimientos de petróleo fácilmente explotables y la demanda rampante de combustible harán que todo vaya a peor. Esto llevará a pedir la construcción de cientos de centrales nucleares...que no van a poder sustituir los combustibles líquidos para el transporte. También se habla y se hablará de energías renovables, que ni de lejos pueden mantener en funcionamiento los “imprescindibles” aparatos de aire acondicionado que proliferan por las casas particulares en todo Occidente. Todo esto es una pérdida de tiempo mientras el mundo actual empieza a desmoronarse, sin prisas pero sin pausa.
¿Estamos en crisis energética de nuevo?
Sí, la historia se repite...hasta cierto punto.
Lo que hoy está sucediendo es sólo el principio: la gasolina un poco más cara de lo habitual, las líneas aéreas raspando gastos para mantener “vuelos baratos”, los precios de las mercancías subiendo (por el encarecimiento del transporte).
Pero a diferencia de las crisis artificiales de los años 70, esta vez los factores que hacen subir los precios del petróleo a largo plazo no son políticos, sino naturales: dificultad creciente de encontrar buenos yacimientos o petróleos de baja calidad, como el que Hugo Chávez pretende colar como “la reserva más grande del mundo” (como siempre tan fanfarrón el venezolano).
A los cándidos defensores de las energías alternativas que nos aseguraban que no hay de qué preocuparse y que el mundo y especialmente los EE.UU. pueden mantener el consumo en los niveles actuales y que la falacia tremendamente errónea de la economía del hidrógeno resolverá nuestros problemas de petróleo y de gas de una forma u otra, les recomiendo que se vayan a vivir hoy al norte y comprueben los calientes que pueden mantenerse con los generadores eólicos, los paneles solares, la biomasa y con el mito del hidrógeno. ¿Dónde está empleada esa infraestructura para utilizar, al menos, las lastimosas soluciones solares eólicas y de biomasa? La Madre Naturaleza debe estar partiéndose de risa con la arrogante posición de Dick Cheney de que “el modelo de vida americano (American Way of Life) no es negociable”. El señor Cheney, como el Rey Canuto, se cree capaz de detener las olas del mar ¡en nombre de la única superpotencia mundial!

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