REFLEXIÓN...

Cambiaron las huertas por hormigón, y lo llamaron Desarrollo Sostenible. Convirtieron nuestro rio, con sus crecidas y estiajes y sus sotos de ribera, en una charca de mosquitos y mejillón cebra rodeada de precioso y fresco césped y lo llamaron Nueva Cultura del Agua. Se gastaron en tres meses el presupuesto de muchos años, hipotecaron la ciudad, y dijeron que eso traía Riqueza. Urbanizaron todo desde Zuera hasta La Muela, vaciaron y degradaron los barrios de siempre, y lo llamaron Calidad de Vida. Hicieron puentes y cinturones para que los coches lo inundaran todo, pero luego montaron a Fluvi en una bicicleta y lo llamaron Movilidad Sostenible. Compraron voluntades, cerraron bocas y lo llamaron Consenso Ciudadano. Les patrocinaron multinacionales e inmobiliarias de la peor calaña y lo llamaron Responsabilidad Social Corporativa. El precio de las casas subió hasta que nadie lo pudo pagar, y entonces dijeron que la Burbuja se iba deshinchando suavemente. Era una horterada superficial y lo llamaron Evento...Y cuando dijimos que no nos gustaba la Expo, nos miraron con cara de extrañeza. “Siempre tiene que haber alguien dando la nota”, pensaron.