Sin pedir para no molestar

No me cabe ningunda duda de que el Estatuto de Aragón va a pasar bien desapercibido... Aunque parezca incomprensible el Estatuto, que previsiblemente se aprobará mañana en las Cortes con la abstención de CHA, ni siquiera se digna a recoger todas las competencias que podemos pedir y entran dentro de la Constitución. Pero bueno, ¿es que ni siquiera aspiramos a lo que nos dejan? Desde el principio de la democracia Aragón ha podido estar en cabeza y sin embargo va cediendo y cediendo sin rechistar y para que no nos digan nada "los de madrid". Con el inicio de los Estatutos, los aragoneses tuvieron que sufrir a personajes como Biel que recortaban sus aspiraciones. Ahora Biel vuelve a formar parte de los que "echan el freno" al Estatuto, respaldado esta vez por partidos que, curiosamente, en otras comunidades autónomas han sido más aguerridos, han sabido pedir más y han logrado más... pero aquí, como siempre, ni para pedir se sirve.
En estos momentos se es consciente de que el Estatuto sufrirá escasas o nulas rebajas en su paso por el Congreso, lo cual, me da que pensar sobre lo poco que se ha luchado por conseguir cosas nuevas. Vamos que para recortarnos en Madrid ya lo hacemos aquí, que somos buena
gente.... Entonces ¿ha sido la ponencia una pantomima? A mí me lo parece. Ni se defienden las lenguas, que en cualquier caso es parte de nuestro patrimonio, ni siquiera se es capaz de proteger el Ebro de trasvases (y creo que la sociedad ha demostrado en muchas ocasiones que éste es un tema que interesa) ni se aspira a ser más de lo que se es. A mi juicio, una vergüenza.
Desde luego yo no sé si es que los políticos del PSOE; PP; IU y el PAR (anda que llamarse aragonesistas) les importa un carajo Aragón o es que no son capaces de ver más allá. De que sirve el consenso si no se pide apenas nada. Yo no me conformo, la verdad. No se puede aspirar a que Zaragoza sea una ciudad puntera o a que, en general, Aragón despegue, mientras los políticos que nos gobiernan siguen dormidos en el conformismo que, por desgracia, cada vez es más característico de Aragón... un poco más de rasmia, por favor, que nos estamos jugando nuestro futuro y el de nuestros hijos...