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Los traductores profesionales en España

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¿Te has preguntado alguna vez cómo nos ven a los traductores? ¿Vivimos expuestos a una permanente conexión amor-odio? ¿Cómo admitir la incongruencia de que este planeta globalizado exhorta nuestros servicios pero al mismo tiempo nos minimiza hasta lindes humillantes? Estos son algunos planteamientos que me he venido efectuando estos últimos meses en el momento en que me he dado de bruces con la ignorancia, a veces cruel, de ciertas personas. La imagen del traductor independiente que envía el reflejo de la ciudadanía es un instrumento verdaderamente útil para conocer el estado de nuestra profesión.


Cualquiera que haya incursionado mínimamente en el terreno de la traducción profesional habrá podido encontrar la carencia de información y de sentimientos que existe para con los traductores. ¿Quién de nosotros ha debido soportar con estupor y también cólera observaciones relacionadas acerca de nuestros honorarios desproporcionados tocando al timo o bien las desconfianzas acerca de nuestra destreza profesional? Es probable, si existiera un recuento al respecto emitiría un desenlace lindante al cien por cien de traductores a los que en algún instante se han encontrado con esta clase de situaciones. Es algo repetidamente visto en los blogs para traductores.


No intento ahondar en exceso esta cuestión, hay algo que verdaderamente pesa como una losa en el cometido diario de un traductor: el intrusismo osado. ¿Por qué cualquier mortal con un pequeño entendimiento filológico se entiende capacitado para acometer una traducción? Pero, lo peor está por llegar… ¿Por qué insisten contratando a estos practicantes del demonio que mienten con insolencia en todas y cada una de las traducciones que entregan? Las circunstancias de los empresarios en el momento de contratar a este género de servicios se inclinan a cuestiones respectivas con la mal estipulada economía del ahorro. Con este género de acciones, la figura del traductor profesional queda desdeñada y en cuestión.


Con dichas acciones anticompetitivas, el mercado se fractura, se desprecia y entra en una indómita espiral de pugna próxima al canibalismo profesional. En un mercado tan confuso es muy enmarañado disputar en condiciones de igualdad con candidatos que están decididos a cobrar 2 céntimos por palabra. Los sambenitos que cargamos deben ser superados , primeramente, con una sistemática a nivel mundial que deje instaurar una competitividad imparcial. Eso sí, el cambio más profundo en esta preferencia autodestructiva debe provocarse en el fondo de todos los traductores profesionales.


¿Por qué razón en las universidades no se asignan disciplinas acerca de la deontología y ética en la traducción profesional? Quizá eso asistiría a asimilar que el verdadero cambio comienza por uno mismo y no estamos en predisposición de interpelar cuando muchos de nosotros no cumplimos con los requerimientos éticos necesarios. No hice Traducción e Interpretación especulando lo simple que sería mi vida tras licenciarme. Percibía que no iba a ser de esta forma. Estudié esta licenciatura pues afirmo que todo traductor que se valúe no solo ha de atesorar gusto por los idiomas sino también por el ámbito que le envuelve.


Al fin y a la postre, el traductor no tiene facultades únicamente lingüísticas sino opera como espectador aventajado de todo lo que sucede a su alrededor. Somos como los vasos comunicantes que pueden conducir} el alma entre las distintas sociedades. ¿Acaso existe algo más grato?

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21/01/2016 00:13 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

Herramientas de traducción asistida

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La creciente importancia de vincular la actividad del traductor profesional con las herramientas de trabajo adecuadas, es algo sabido por todos. El uso y conocimiento de estas herramientas de traducción asistida no tiene porqué limitar o impedir el desarrollo de la actividad del traductor; no obstante, en la gran mayoría de los casos, incide positivamente en la productividad de este.

Tuve mi primer contacto con herramientas de traducción asistida hace ya unos cuantos años. A partir de ese momento, me pareció algo indispensable en el día a día del traductor. Supongo que esto último es el pan de cada día de muchos, así que guardaré críticas y elogios para hacer hincapié en algo relacionado: el proceso de adaptación a estas herramientas. Aunque resulte atrevido generalizar, lo más probable es que el traductor que abre Trados por primera vez se enfrente a una pronunciada curva de aprendizaje. Es decir, un manejo óptimo de este tipo de software supone cierta dificultad y, por lo tanto, una mayor inversión de tiempo.

Por supuesto, lo ideal sería que un traductor, al finalizar su formación, pasaran a formar parte del mercado laboral con un perfecto conocimiento de estas herramientas, pero, ¿cómo empezar? Desembolsar más de 800€ en un software no está probablemente en el bolsillo de todos los traductores que empiezan, muchas veces, no basta con el breve contacto que se realiza de estas herramientas en clase.

Por suerte, Trados no es la panacea de herramientas de traducción asistida. Existen alternativas asequibles, incluso gratuitas, y multiplataforma. Me resultó curioso realizar un encargo de traducción con herramientas de código libre por necesidades del cliente. En concreto, empleamos Google Translator Toolkit. Sé que diréis que no es una herramienta al uso para traductores profesionales; no obstante, me pareció una alternativa muy interesante como primera toma de contacto. Gracias a ello, aprendí desde cómo trabajar de forma colaborativa en la nube hasta cómo cargar una memoria de traducción para nuestro encargo. 

Mucho se ha hablado del traductor de Google, pero no tanto de su kit para traductores y de su posible potencial pedagógico. Su funcionamiento es relativamente sencillo: basta con cargar el documento, del cual Google generará una traducción automática que podremos corregir en nuestro panel de trabajo junto al trtexto original.

En líneas generales, las herramientas de código libre pueden proporcionar una primera toma de contacto de un software-tipo al que el traductor tendrá que enfrentarse en encargos reales. Con este fin, me gustaría destacar algunas de las prestaciones más útiles que se incluyen dentro de Google Translator Toolkit:

Soporte de archivos

Podemos trabajar con archivos locales (incluyendo un amplio abanico de extensiones: html, doc, odt, txt, rtf, srt, sub y aea), páginas web, artículos de Wikipedia y Knol. Estos archivos no pueden exceder el tamaño máximo permitido de 1mb

Modo colaborativo

Podemos invitar a otros contactos de Google para visualizar y editar un proyecto.

Memorias de traducción (públicas y privadas)

Por defecto, Google Translator Toolkit guarda los segmentos traducidos en una memoria de traducción compartida y global. No obstante, esta opción se puede modificar creando o cargando nuestra propia memoria de traducción (.tmx) en la interfaz de Google Translator Toolkit. Eso sí, el uso de memorias de traducción privadas no se aplica a la traducción de artículos de la Wikipedia o Knol (según ellos, por la propia filosofía del contenido de estos sitios).

Cargado nuestro archivo y memoria de traducción asociadas, tendremos disponible desde la interfaz opciones adicionales, como la asignación de colores a los segmentos acorde al porcentaje de coincidencia. Bajo la pestaña «View» podemos asignar colores acorde a: «100% TM match», «High Fuzzy TM matches», «Machine translation», «Edited», e «Incorrect placeholders». Para analizar nuestro proyecto, también podemos visualizar las estadísticas de estos porcentajes en la misma pestaña en «Statistics…»

No obstante, uno de los mayores inconvenientes es que el número de memorias de traducción privadas a las que podemos asociar nuestro proyecto está limitado a una sola. Asimismo, el tamaño permitido por memoria de traducción es de 50mb.

Opciones de alineación

Aunque la interfaz de Google Translator Toolkit presenta nuestro proyecto ya dividido por segmentos (oraciones, normalmente), también podemos dividirlos y unirlos como nos resulte conveniente.

En general, recomendaría no descartar por completo el uso de estas herramientas de código libre. Sin duda, hay un creciente número de herramientas que explorar, cuyo potencial, tanto pedagógico como profesional, está por descubrir.

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28/10/2015 00:44 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

Cómo un traductor licenciado debe empezar

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La pregunta “¿cómo un traductor licenciado debe empezar?” sigue estando presente en cualquier encuentro de traductores profesionales, sobre todo si éste incluye a personas que se encuentran en diferentes etapas de su carrera profesional. Lo cierto y verdad es que no existe una respuesta única a esta pregunta.

Resulta un tanto paradójico. El oficio del traductor suele estar a menudo ligado con la idea de trabajar solo durante muchas horas. No obstante, resulta casi imposible salir adelante sin la ayuda de tus colegas de profesión. Sales de la universidad y piensas que todo lo que tenías que aprender lo has hecho entre cuatro paredes, cuando el caso es el contrario: empiezas a aprender cuando estás en contacto con el mundo real, y eso incluye a otras personas.

Cuando te acercas a un entorno más profesional, tienes la oportunidad de conocer a otros traductores. En ese momento, me di cuenta que dejaba de escuchar solo quejas y que, en su lugar, contaban su propia experiencia. Por supuesto, son experiencias que no están exentas de dificultades (¡ni mucho menos!), pero son historias que desprenden algo más. No solo se trata de admitir las dificultades, sino también de ofrecer consejos y soluciones a partir de la propia experiencia. Al fin y al cabo, hay cosas que no se aprenden (o no se enseñan) en la universidad.

Si algo he aprendido, es que la negatividad es peligrosa y se extiende muy fácilmente. Nadie (o casi nadie) se molestaba en hablar y ofrecer posibilidades o alternativas reales. Como resultado, muchos recién licenciados acaban refugiándose en la rutina, continuando los estudios de una forma u otra. Pocos se atreven a saltar directamente al mercado laboral.

En cualquier caso, es importante mantener los pies en la tierra. No tiene sentido negar que los comienzos son duros y requieren sacrificio. Aun así, en el momento en el que estás en contacto con otras personas que también lo están intentando y que, finalmente, lo consiguen, cambia tu percepción.  Es lo que debes intentar hacer: preguntar, escuchar y tengo en cuenta sus consejos (también intentar ofrecer los tuyos en la medida de lo posible). La buena noticia es que funciona. Darás tus primeros pasos y, a la vez, sigues aprendiendo.

Bueno, pero hablemos en concreto: ¿qué consejos daría a aquellos que queréis lanzaros al mercado laboral?

  • Primero, dedica un tiempo a pensar en tu empleabilidad y plan de desarrollo profesional. Identifica los sectores que más te interesan e investígalos a fondo.
  • Contacta con personas de dicho sector y pide consejo. Hay muchísimo que aprender más allá de clase o de los libros.
  • Segundo, si queréis trabajar como autónomos, recordad la distinta tipología de clientes: directos o empresas/agencias de traducción.
  • Aumenta tu visibilidad en Internet. Ojo, no hablo de tener un blog o estar 24 horas al día en Twitter. Sí me refiero a tener un perfil profesional en LinkedIn, ProZ y similares. Esto incluye poner a punto tu CV y cartas de presentación.
  • No subestiméis la organización. Por un lado, es importante estar suscrito a portales de traductores, pero es fácil que perdáis un poco la cabeza si estáis en todos lados a la vez. Cread filtros o carpetas para los distintos e-mails que recibáis. Es algo que podéis hacer en menos de 5 minutos en Gmail. Por ejemplo: filtros para listas de correo; para ofertas de ProZ; para mensajes de grupos de LinkedIn… De este modo, podréis darle prioridad a los mensajes que realmente importan.
  • Por otro lado, si estáis buscando clientesmantened un registro de todo. Aunque pueda parecer lo contrario, Excel es vuestro amigo. Por ejemplo, ahora mismo mantengo un registro de empresas de traducción a las que he contactado, incluyendo fecha de envío, e-mail de contacto, tarifas, etc.

No olvidéis que el camino es lento y lleno de obstáculos que, probablemente, ni os hayáis planteado al empezar. También es probable que, a lo largo del camino, os veáis obligados a desviar o incluso replantearos el rumbo. Errar no es fracasar y, a menudo, aprendemos mucho más de los errores que de un camino exento de dificultades.

Por último, espero que os haya resultado útil. ¿Y vosotros, añadiríais algo más a la lista?

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26/08/2015 11:54 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

Cómo conservar los clientes de traducción

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Seguramente te has preguntado más de una vez cómo conservar los clientes de traducción. Yo te contestaría a “la gallega” con otra pregunta. ¿Cuál es el factor más importante en la generación de ingresos estables de tu negocio de traducción? Para mí, está muy claro, es cómo conservar los clientes de traducción.

A pesar de estar ubicado lejos de mis clientes, he encontrado que un número relativamente pequeño de clientes me puede suministrar un flujo constante de trabajo de traducción interesante: en este momento tengo solo nueve clientes con los que trabajo con mucha frecuencia.

Me gusta trabajar en estrecha colaboración con estos clientes regulares. Esto significa que puedo construir glosarios de términos de uso frecuente, y puedo entender el fondo y el contexto de los textos que me envían para traducir.

También significa que no tengo que seguir buscando nuevos clientes cada semana. Por supuesto, la comercialización en curso es importante y estoy siempre dispuesto a cumplir con los nuevos clientes, lo que trato de hacer de una manera sostenible como una expansión de mi cartera de clientes existente.

Pero mi foco principal está en mis clientes actuales, ya que si no están contentos, tarde o temprano van a mirar a su alrededor para buscar alguien mejor. Y sé que si pierdo mis principales clientes, me va a suponer mucho tiempo y esfuerzo para reemplazarlos con nuevos clientes que están dispuestos a enviar la misma cantidad de traducciones regular.

Es por eso que yo siempre (cómo se dice ahora) “lo doy todo” cuando trabajo para mis clientes regulares. Si tengo que invertir algo de tiempo adicional en una traducción, lo veo como una inversión y no como otra cosa. Esto también lo hacen muchos traductores como se puede ver en algún blog de traducción.

En mi opinión, es mucho mejor estar 15 extra comprobando la traducción una vez más para asegurarme de que está bien, que pensar que es poco importante y dejarlo como está. Los 15 minutos extra es una inversión que vale la pena si eso significa que mi cliente estará satisfecho con mi traducción.

Lo mismo sucede con las revisiones definitivas: el gasto de tiempo adicional puede significar un texto libre de errores y un cliente satisfecho, en lugar de un error estúpido y un cliente perdido.

No se trata de que el cliente piense que eres perfecto y lo sabes todo. Si hay algunos términos que realmente no estoy completamente seguro, siempre recurro a comprobarlos con el cliente antes de la entrega de la traducción. También añado notas del traductor para resaltar alguna pregunta o inconsistencias. Me parece que los clientes aprecian que hagas preguntas, porque realmente quieren que el texto sea correcto. Se trata de entregar una buena traducción.

Sé que el tiempo extra que tomo para obtener la traducción correcta dará sus frutos. Se me va “recompensar” teniendo más trabajo mañana, la próxima semana, el próximo año, etc. Y podré sacar aún más partido a mis glosarios en mi nuevo proyecto de traducción para ese cliente satisfecho.

¿Y tú que piensas? ¿Eres de los que prefiere tener muchos clientes de traducción que vengan y se vayan? ¿O eres como yo? Tener pocos clientes pero fidelizados.

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05/08/2015 22:50 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

Traducción automática

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Leyendo este artículo de “eldiario.es” sobre la creciente popularidad de Google Translate en los últimos años, no he podido evitar recordar alguno de los conceptos estudiados durante último año de carrera en lingüística computacional y pensar en la (aunque relativa, en mi opinión) amenaza que suponen los sistemas de traducción automática para los traductores.

 

En un principio, el enfoque de la traducción automática partía de la base de poder analizar el idioma origen hasta su punto más básico para luego reconstruirlo siguiendo las normas de la lengua meta. Suena bien, en teoría. Hoy en día, el problema no es siquiera técnico. La realidad es que hay demasiadas reglas y excepciones, normas sintácticas y ambigüedades difíciles de resolver de forma sistemática.

 

La alternativa de Google, no obstante, no está basada en un sistema capaz de reproducir frases acorde a normas del lenguaje. De hecho, guarda cierta similitud a cómo aprendemos nuestra propia lengua: cuando somos pequeños, reproducimos frases a base de oído, por lo que otros aspectos del lenguaje (como normas gramaticales) vienen generalmente implícitos. Así, en Google Translate apostaron por un enfoque basado en la recopilación de datos: extrae material ya traducido, analiza la correspondencia entre palabras o frases y usa un sistema basado en la probabilidad para reproducir el resultado que mejor se adapte al contexto. En resumidas cuentas, a mayor volumen de datos (que, según el artículo, incluye desde informes de las Naciones Unidas hasta novelas de Harry Potter), mayor el porcentaje de éxito en la reproducción de textos traducidos con estructura y léxico similares.

 

Ni qué decir tiene que, sin importar cuál sea el enfoque (de datos o de normas), los ordenadores siguen estando lo suficientemente lejos de reproducir el perfil del lingüista, o de ser capaces de reproducir textos traducidos acorde a todo tipo de contexto y con las particularidades culturales que apliquen en cada caso.

 

No obstante, creo que la pregunta que propone el artículo sobre la efectividad de estos sistemas («¿hasta dónde pueden llegar?»), radica en dos aspectos:

 

1.- Conocer las limitaciones del sistema de traducción automática.

En este caso, la efectividad aumenta al restringir el lenguaje a una sola combinación idiomática dentro de un único contexto. Por ejemplo, el Sistema Météo, empleado por Environment Canada, se encarga(ba) de traducir exclusivamente los partes meteorológicos del francés al inglés. En este caso, se trabaja con un abanico léxico bastante limitado dentro de una serie de estructuras sintácticas con un patrón bastante hermético. Cumplía su objetivo con creces: 37 000 palabras al día con una exactitud del 90%. Huelga decir que la mayoría de ‘errores’ de traducción no eran más que errores de transmisión generados por instancias de texto corrupto.

 

2.- Control de calidad de la traducción automática.

Al fin y al cabo, el cliente será el que dicte si es necesario invertir o no en una traducción óptima, o si le es suficiente con el resultado generado por traducciones automáticas.

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18/07/2015 00:12 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

3 cosas que las buenas traducciones tienen en común

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Cuando hablamos de la traducción de textos, en realidad, se trata de mucho más que simplemente el procesamiento de las palabras y su traducción al inglés, español o francés. Se trata de algo más que capturar la esencia general de lo que se está diciendo. El hecho del asunto es un proyecto traducido completado con éxito requiere mucho más que la fluidez en lo que respecta a la lengua y la atención al detalle.


Sin embargo, una cosa es entender que el proceso de traducción es mucho más complicado de lo que podría parecer a primera vista y otra muy distinta es entender cómo detectar la diferencia entre una gran traducción y un una menos buena. Aquí vamos a echar un vistazo con más detalle de las cualidades que cada texto bien traducido debe tener, y explorar cómo puede asegurarse de que los proyectos de su empresa siempre cumplen estos requisitos.


 

1.    Una traducción con perfecta claridad

 

Para empezar, una buena traducción tiene que ser lo más clara posible. Considere el número de documentos que he leído que fueron escritos en inglés. Algunos de esos documentos fueron claros y concisos, y un lenguaje que era fácil para ser comprendidos. Otros no pueden haber sido tan fácilmente de traucir. Pueden haber divagado, o incluido opciones de palabras extrañas que hacía difícil comprender lo que el autor estaba tratando de decir.


A menudo se ve el mismo tipo de discrepancias con los documentos traducidos. Algunas piezas son suficientes para conseguir el punto a través adecuadamente clara, mientras que otros les cuesta mucho cuando se trata de cumplir con el objetivo final. Asegúrese de que el servicio al que usted confía proyectos de traducción de su empresa no sólo tiene un firme entendimiento de las dos lenguas implicadas, pero las habilidades de escritura y manejo de documentos sólidos, también.


 

2.    Una traducción con precisión y detalle

 

Una buena traducción ha de ser completa y detallada. Como he comentado anteriormente, esta minuciosidad significa más que capturar la esencia general del documento original. Las buenas traducciones con precisión y eficiencia traducen cada frase, así como cada palabra dentro de la frase. Nada se añade, y nada se omite.


Un servicio de traducción realizado por expertos, entiende la importancia de la atención a los detalles. Los traductores que asignan a sus proyectos deben prestar atención a los detalles, tomándose la molestia de “viajar” a través de un documento y traducir con precisión cada parte.


 

3.    Una traducción con un flujo natural

 

También es importante para captar un buen grado de equilibrio entre el detalle y el flujo natural. Si bien es definitivamente importante para formar palabras y frases discretas estén traducidos con precisión, el documento final no debe leer como algo de una máquina escupió. Esto conducirá a una experiencia de lectura que es rebuscada, difícil de seguir, y aún más difícil de entender. (Basta pensar en las monstruosidades que el traductor de Google tiene la capacidad de generar!)


Una buena traducción debe transmitir a fondo y con precisión todas las ideas en el texto original, en una forma que tenga sentido perfecto para alguien que hable el idioma traducido. Esto requiere de una habilidad para hacer uso de vueltas localizadas de frase y expresiones coloquiales. Esta es una consideración especialmente importante cuando se trata de documentos ultra-complejo que cubren temas matizadas como medicina o derecho.


¿Cómo puede estar seguro de que sus proyectos de traducción están a la altura?

 
Cuando no son multilingües a ti mismo, es sólo comprensible que usted no sabe muy bien por dónde empezar, cuando se trata de la comprobación de una obra traducida por la calidad. Eso es exactamente por qué es tan importante que sólo trabaje con empresas de traducción o traductores autónomos en los que usted sabe que puede confiar.


Trabaje con un equipo de profesionales que han completado muchos proyectos de la misma naturaleza para otros clientes de traducción en el pasado. Pida referencias y asegúrese de hacer un seguimiento de todos y cada nombre que le den. Después de todo, nada le prepara para la experiencia que usted tiene con un servicio determinado como las experiencias de los clientes similares antes de usted!


Por último, pero no menos importante, siempre confiar en su instinto. Si tiene alguna reparo en una opción determinada, hay probablemente una buena razón para ello. Manténgase alejado de las empresas de traducción o traductores autónomos que realmente no le inspiren confianza.


07/07/2015 11:29 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

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