Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2009.
Resumen
- 03/11/2009 13:52 - Tribulaciones
- 04/11/2009 23:33 - Amigo
- 09/11/2009 00:16 - Domingo
- 16/11/2009 00:01 - Éscribir
- 18/11/2009 00:06 - Cerebro social
- 21/11/2009 23:34 - Teatro
- 22/11/2009 10:39 - Domingo por la mañana
- 30/11/2009 23:34 - Fin de mes
03/11/2009
Tribulaciones
Sus ingresos familiares eran también normales.Tenía un coche de gama media baja y pasaba la ITV cuando le correspondía
Pagaba religiosamente su hipoteca mensual; también su comedor escolar y no tenía ningún tipo de becas.
No “aparentaba” ninguna minusvalía. Era autóctono del país y había nacido en una de las regiones que no tiene ningún hecho diferencial, ese hecho diferencial que algunos gustan de proclamar a los cuatro vientos.
No tenía familiares políticos, ni religiosos, ni militares, ni pertenecía a ningún partido político.
Vivía su ciudadanía de la manera más correcta. Ejercía su derecho al voto cuando había elecciones. Participaba en alguna asociación como ciudadano de base. Pagaba sus impuestos puntualmente, cumplía con la seguridad social sus cuotas correspondientes, reciclaba sus desechos domésticos, pagaba sus facturas con IVA.
En su trabajo cumplía, podemos decir con normalidad; era puntual, hacia bien su función, se sentía parte de la empresa y de vez en cuando era crítico con los sistemas que se llevaba a la práctica, pero lo hacía con afán de mejorar. Esa particularidad ya le iba ocasionando algunas dificultades. Las empresas, muchas, no aceptan de buen grado ese tipo de aportaciones.
Lo que encontraba a su alrededor, poco a poco, le iba descolocando.
Si hablaba de la vivienda, veía como había discriminaciones positivas para determinados colectivos. Si hablaba de oposiciones le contaban algunas cosas raras que pasaban, e incluso de filtraciones, que desembocaban en recursos y anulaciones.
En su entorno de amistades había también algunas trabajando en las distintas administraciones y le hablan de los horarios de trabajo, de las pausas para tomar café y hacer la compra, de los mocosos, de los puentes, de los permisos especiales, de cómo utilizan los ordenadores, el correo, etc.
Oía comentar también de algunos profesionales que cobraban en dinero llamado negro (a costa de los que pagamos impuestos, ya que si ellos pagasen lo que debían pagar, la proporción descendería).
Le hacían referencia a la endogamia que se practicaba en las contrataciones de la universidad y de muchas otras instituciones, del fichaje de asesores personales de confianza, de informes solicitados a profesionales conocidos cuando se podían hacer con los funcionarios de la casa.
A Diego no le importaba colaborar esporádicamente con carácter de voluntario, y a título gratuito, en algún Centro de enseñanza, contando sus experiencias profesionales a los alumnos, pero no estaba bien visto a los ojos de algunos, que pensaban que eso les estaba quitaba no el puesto de trabajo, que ya lo tenían, sino cobrar unas remuneraciones extras.
Diego, para no caer en el desanimo, tenía que ir venciendo día a día, todo esas sensaciones negativas que veía a su alrededor.
A veces se preguntaba como un país en el que se dan estas cosas, además de las otras mil corrupciones que se están descubriendo, puede funcionar.
Le producía un asco tremendo el engaño de que es objeto la Sociedad con el falso discurso de los políticos y de otros personajes, de las promesas de las campañas de publicidad, sea cual fuere el motivo. Muchos discursos, mucha promesa y la mayoría se quedan en el anuncio. Habla, publicita, que algo queda. Nadie te va a pedir responsabilidades si todo lo que has anunciado no se hace.
Había seguido de cerca la cantidad de asociaciones que se dedican a ayudar a los emprendedores y la mayoría se quedaba en papel mojado, pero al dejar por escrito en su Web la misión y una bonita declaración de principios, ya parece que estaba todo cumplido.
En algunos momentos pensaba como no se produce una desobediencia civil de las personas normales y se dejan de pagar los impuestos.
De vez en cuando se le ocurría que las personales normales, las que sujetan la sociedad, las que cumplen todas sus obligaciones cívicas, deberían unirse y manifestarse institución por institución, donde se ven o destapan situaciones irregulares.
Es totalmente necesaria una regeneración, una vuelta a la cordura, a la sensatez, a valorar el trabajo bien hecho, a cumplir con las obligaciones, a exigir ese cumplimiento, a reprender y castigar al que no lo haga. Mientras tanto, y aunque no guste a algunos, parece necesario un estricto control a todo lo que se menea.
04/11/2009
Amigo
Se casó con una española, también emigrante y al cabo de unos años más en Alemania se volvieron a España.
La mayor parte del dinero que había ahorrado se lo dejó a un cuñado para que montase una tienda. Fracasó y no recuperó ni un duro.
Tuvo dos hijas gemelas y una de ellas tuvo un problema al nacer, que le incapacitó para toda la vida.
Ya en España trabajo en una fábrica en una ciudad donde podía llevar a su hija a un centro especial. Al poco tiempo la mujer se separó y se fue con sus hijas a otra ciudad.
Poco a poco se fue deteriorando su salud y terminó en un proceso de Alzheimer que le llevó de residencia en residencia. Murió joven.
Era amable, servicial, amigos de sus amigos, confiado. No conozco ninguna situación de su vida que le saliera bien.
Mi recuerdo, amigo.
09/11/2009
Domingo
Buena semana.
16/11/2009
Éscribir
18/11/2009
Cerebro social
Íbamos comentando en el paseo algunas de las actividades que se habían realizado esta semana. Unos habían estado en una conferencia sobre el cerebro y se entusiasmaban contando los circuitos, las conexiones, la evolución, la diferencia del cerebro del ser humano a otros animales. Hablaba de una línea de investigación bastante joven sobre la teoría de la mente.
Otros habían estado en una conferencia sobre el desarrollo de Aragón; alguien hablaba de la creática y algún otro hacia referencia a distintas épocas de la inquisición. Es decir había heterogeneidad, en los temas. Cada cual contaba sus impresiones y los demás escuchaban atentos y de vez en cuando intervenían. Eso sí, sin interrumpirse unos a otros como suelen hacer en muchas tertulias. Alguien, a propósito de esa palabra, ha hecho referencia a los diferentes criterios que suelen tener en las casas, el hombre y la mujer, sobre los programas de la televisión, sobre los deportes, sobre la actualidad, sobre las compras, sobre las salidas, sobre el cine, sobre las vacaciones, en fin, sobre casi todo. El que había estado en la charla del cerebro ha dicho que a lo mejor se debía a que el cerebro social del hombre y de la mujer eran distintos y que por tanto era normal que no hubiese coincidencias en muchos aspectos. Una manera de salir de la mejor manera de esas discrepancias, apostillaba otro, era no entrar al trapo y mantener un discreto silencio. Parece que algunos más de los asistentes han movido la cabeza en esa misma dirección.
21/11/2009
Teatro
22/11/2009
Domingo por la mañana
A las 8,30 ya era de día y el ambiente era muy luminoso. Las calles estaban mojadas, algunas nubes se iban retirando y daba la impresión de un día primaveral más que del 22 de noviembre. Alguien, a través de un altavoz en la calle estaba diciendo algo. Me asomo y veo que están preparando vallas. Se ven algunos pequeños grupos con vestimentas de voluntarios. Están preparando la calle para algún evento deportivo. Una avioneta daba vueltas alrededor de la zona. Enseguida, a eso de las 9 de la mañana empezaron a pasar corredores, primero iban dos, cincuenta metros más atrás iban otros cuatro. En una longitud de 500 metros no se veía ninguno más. Poco a poco empiezan a llegar diseminados, pequeños grupos. Un cuarto de hora más tarde es cuando la calle se va llenando de corredores. Al poco tiempo los grupos van disminuyendo y quedan corredores aislados, luchando con ellos mismos para intentar llegar un poco más lejos. Dejo de mirar a la calle, paso al ordenador algunas fotos de la prueba deportiva y cuando vuelvo la cabeza, después de media hora, vuelvo a ver toda la calle ocupada por corredores. No sé si es otra prueba o es que están dando vueltas a un circuito, o son los últimos de los últimos. Siempre hay últimos con relación a los primeros. Lo importante, quizás, es que cada uno no se considere el último.Ahora sí. Hay un coche de la policía detrás del último grupo. ¿Será el final? Ha pasado más de una hora y cuarto desde que pasó el primero, pero que lo mismo da. Lo importante para cada uno era llegar. Parece que sí era el final. Se recogen las vallas y todo por la zona vuelve a su normalidad, la normalidad de un domingo claro, limpio, suave de temperatura y que invita a pasear.
Buenos días Zaragoza.
30/11/2009
Fin de mes
Es casi media noche. Me asomo a la ventana. La luna está acercándose a su plenitud; hay algunas nubes que van y vienen; afuera hace frío. Los semáforos están a lo suyo, con sus verdes, sus amarillos y sus rojos. La calle está desierta de peatones. El camión de la basura está parado con su luz intermitente. Algunos coches se detienen en el cruce. Se ven luces en las ventanas de las viviendas de alrededor, pero no más del treinta por ciento. ¿No están habitadas? Sus moradores: ¿están acostados, ven la televisión, charlan, dormitan, estudian, preparan sus cosas para mañana, o quizás duermen ya?
Mañana, más bien dentro de unos momentos, será diciembre, con dos lunas llenas, con el Puente, con la Navidad,… Ya tendremos tiempo de todo ello. De momento es Adviento, tiempo de preparación, de esperanza.
Buenas noches Zaragoza.
