IRONIAS DE LA VIDA

Un ginecólogo aguarda su última paciente que no llega.
Se instala confortablemente en un sillón, comienza a leer periódico cuando llaman a la puerta.
Es su paciente que llega apurada y pide disculpas por el retraso:
- ’No tiene importancia’, responde el medico. ’Estaba tomando un gintonic esperando para irme a casa, ¿quiere uno para relajarse?
- ’Acepto con placer... ‘responde la paciente aliviada.
El le sirve una copa y se sienta frente a ella para conversar. De repente se escucha una llave dentro de la puerta del consultorio.
El médico sobresaltado se levanta y dice:
- ’¡¡¡Mi mujer!!!... rápido, quítese la ropa túmbese en la camilla y abrase de piernas...’
21/06/2008 22:29.
