________________________________________________________________________________________ Lo importante no es vencer o ser vencido, sino el espíritu con el que luchas. Ser invencible está en uno mismo. Lo más importante es la Fe en el triunfo y no la magnitud del problema. __________________________________________________________________________________________
La doble batalla de Jena y Auerstedt se libraron el 14 de octubre 1806 en el oeste de la meseta del río Saale en Alemania de hoy, entre las fuerzas de Napoleón I de Francia y de Federico Guillermo III de Prusia. La decisiva derrota sufrida por el ejército prusiano, con tan sólo diecinueve días después de su formación resultó en la eliminación de Prusia a partir de la cuarta coalición antifrancesa hasta la guerra de liberación de 1813.
Napoleón inicialmente no creía que solo cuerpo de Davout había derrotado el cuerpo sin ayuda de Prusia principal, y respondió al primer informe diciendo: "Dígale a su mariscal que está viendo doble". En la situación se hizo más clara, sin embargo, el emperador no escatimó en elogios. Bernadotte fue censurado severamente, y estuvo a punto de ser despedido en el acto - a pesar de estar al alcance del oído de Auerstedt en marcha y distancia de Jena, hizo caso omiso de sus órdenes y no disparar un tiro, ya sea en la batalla.
Davout fue hecho duque de Auerstedt. Lannes, el héroe de Jena, no era tan honrado, posiblemente debido a Napoleón juzgó que lo mejor era por razones de prestigio para mantener la gloria para sí mismo.
Por el lado de Prusia, Brunswick había sido mortalmente herido en Auerstedt, y en los próximos días, las fuerzas restantes fueron incapaces de montar cualquier resistencia seria a la persecución implacable de caballería de Murat. Davout llevó a su agotado cuerpo de III en Berlín el 25 de octubre. Fuerza de Hohenlohe se rindieron el 28 de octubre, de Blücher el 7 de noviembre. Aislados de resistencia prusiana se mantuvo, pero enemigo principal de Napoleón era ya Rusia, y esperaba la batalla de Eylau. Ejércitos enemigos Ambos ejércitos se dividieron en partes separadas. El rey de Prusia había tres fuerzas:
55.000 hombres al mando del duque de Brunswick 38000 por el príncipe Hohenlohe 15.000 al mando del general von Ruchel. Principal fuerza de Napoleón en Jena consistía en unos 96.000 hombres en total:
Soult IV Cuerpo Lannes'V Cuerpo Ney VI Cuerpo Augereau VII Cuerpo la caballería de Murat Más al norte, en las cercanías de Auerstedt, las fuerzas francesas que Bernadotte Cuerpo (20.000 fuertes) y III Cuerpo de Davout (27.000).
Información general Los combates comenzaron cuando los elementos de la fuerza principal de las tropas de Napoleón encontró Hohenlohe, cerca de Jena. Inicialmente, sólo 48.000 fuertes, el emperador se aprovechó de sus disposiciones cuidadosamente planificada y flexible para crear rápidamente una superioridad aplastante. Los prusianos eran lentos para comprender la situación, y aún más lento para reaccionar. Antes de 15.000 Ruchel los hombres podrían llegar a Weimar, la fuerza de Hohenlohe fue derrotado. Sin embargo, se trataba de una feroz batalla, y Napoleón creían erróneamente que se había enfrentado el cuerpo principal del ejército prusiano. Más al norte en Auerstedt, tanto Davout y Bernadotte recibió órdenes de acudir en ayuda de Napoleón. Davout tratado de cumplir a través de Ekartsberg; Bernadotte, a través de Dornburg.Ruta de Davout sur, sin embargo, fue bloqueado por la fuerza prusiana principal de 55.000 hombres, entre ellos el rey de Prusia, el duque de Brunswick y mariscales de campo von Möllendorf y Kalckreuth von. Una batalla feroz siguió. Aunque superados en número dos a uno, Davout magníficamente entrenado y disciplinado III Cuerpo sufrido repetidos ataques antes de finalmente tomar la ofensiva y poner a los prusianos a la fuga.Aunque a la vista de la batalla, Bernadotte tomó ninguna medida para acudir en ayuda de Davout, por lo que fue censurado después por Napoleón.
Batalla de Jena La batalla de Jena comenzó con la reunión de la tarde posibilidad de cuerpos mariscal Lannes y de una fuerza de 38.000 hombres de Prusia en Hohenlohe.
El envío de refuerzos inmediatos, Lannes acamparon cerca de las posiciones enemigas. A lo largo de la noche las nuevas unidades se trasladó hasta las fuerzas francesas numeradas por lo menos 50.000. Más estaban en camino, por lo que Napoleón habría unos 90.000 hombres disponibles.
La decisión francesa inicial era echar a los prusianos en campo abierto, donde la ventaja del número estaría diciendo, y mientras que la resistencia fue fuerte que se logró con el tiempo. Hohenlohe urgente enviado por la asistencia de cerca Ruchel de 15.000 hombres y la esperanza de aguantar hasta que llegaron.
Mientras tanto, todo el trabajo bien hecho por mariscales Lannes y Augereau se ha deshecho casi por el impaciente Ney mariscal, que lanzó un asalto no autorizado en el centro. El asalto no era apto para la situación y que ambas partes tenían problemas creer que haya sucedido. Poco Ney estaba en peligro de ser inundados por caballería prusiana. Afortunadamente para Ney, Lannes, Bertrand, y la caballería francesa intervino masa antes de la trampa podría cerrar.
A la 1 pm, Napoleón ordenó un avance general y dentro de dos horas a los prusianos agotado dio paso, huyendo del campo y tratando de evitar los sables de la caballería del mariscal Murat.Jena costo Napoleón unos 5.000 hombres, pero los prusianos la asombrosa cifra de 25.000 víctimas.
08/12/2011 16:20. Autor: Palafox. #. No hay comentarios. Comentar.
15/09/2011
Se hizo dueño de España - y sólo dejaría
a unos pocos en Cádiz, - que murallas tenía
y costará tomarla, - mas tiempo no tenía,
que a nueva coalición - hacer frente debía.
Me olvidaba citar, - y ello mal estaría,
que en Zaragoza mucho - y bien se lucharía,
que hubo en ella dos sitios. – El primero sería
de mediados de junio, - mes, semana y un día,
hasta que allá en Bailén – Dupont se rendiría.
El otro, de noviembre, - tres meses duraría;
Atacan la ciudad – con mucha artillería,
luego van al asalto, – mas la lucha sería
casa a casa, que toda - la gente lucharía
las mujeres, las monjas, - un cojo que allí había,
Mas alla de la puerta del Portillo se alzaba el que fuese uno de los lugares esenciales de la ciudad durante los Sitios. Fortaleza avanzada y verdadero enclave estrategico, alli comenzo la revuelta el 24 de mayo de 1808, cuando se asalto su arsenal y se tomaron los miles de fusiles y las piezas de artilleria que se guardaban. Se encarcelo ademas , en sus dependencias, al depuesto capitan general, Jorge Juan Guillelmi, antes de ir a buscar al brigadier Palafox para nombrarlo nuevo capitan general. Tuvo el castillo las funciones de acuartelamiento, fortaleza durante las batallas, prision e incluso lugar de enterramientos. Despues de firmada la capitulacion, las tropas entregaron todo el armamento, depositandolo en la explanada de la Aljaferia, alli donde se habia desarrollado la celebre batalla de las Eras.
02/09/2010 15:16. Autor: Palafox. #. No hay comentarios. Comentar.
Fieles a nuestra cita anual, el pasado 11 de Junio participamos en el Día de los Sitios que se celebra alrededor del 15 de Junio, fecha de la Batalla de las Eras, comienzo del primer Sitio de Zaragoza. El desfile partió de Santa Engracia, otro emblemático lugar de los Sitios de Zaragoza, para dirigirnos a la Calle Sanclemente donde hicimos una breve parada para recordar al General de Ingenieros francés Lacoste, caído en ese lugar. Tras las palabras del Cónsul Honorario de Francia, Rafael Ledesma, se realizó una salva de honor.
Una vez en la Plaza de los Sitios, y mientras comenzaba el solemne acto de homenaje, pudimos aprovechar para hacer algo de instrucción bajo la atenta mirada del numeroso público asistente y tuvimos ocasión de realizar una espectacular carga sobre nuestros compañeros los Artilleros de Aragón, que también participaron en el Acto con sus impresionantes cañonazos…
Tras unas palabras de recuerdo de Gonzalo Aguado, presidente de la Asociación Los Sitios, de la Concejal del Ayuntamiento de Zaragoza Dª M. Carmen Galindo y del Cónsul Honorario de Francia Rafael Ledesma, se procedió a la ofrenda floral enmedio de un respetuoso e imponente silencio mientras la Banda de Música de la Brigada Castillejos interpretaba el toque de oración.
Tras la ofrenda tuvieron lugar unas atronadoras Salvas de Honor a cargo de los Artilleros de Aragón y los Voluntarios de Aragón.
Después, la Banda de música Unión Musical interpretó los Himnos de España y Francia y el tradicional “Los Sitios de Zaragoza”, de Cristobal Oudrid, con lo que finalizó el acto de Conmemoración de unos hechos que marcarón la historia de nuestra ciudad para siempre.
20/06/2010 23:52. Autor: Palafox. #. No hay comentarios. Comentar.
17/06/2010
Cádiz, 1811. España lucha por su independencia mientras América lo hace por la suya. En las calles de la ciudad más liberal de Europa se libran batallas de otra índole. Mujeres jóvenes aparecen desolladas a latigazos. En cada lugar, antes del hallazgo del cadáver, ha caído una bomba francesa. Eso traza sobre la ciudad un mapa superpuesto y siniestro: un complejo tablero de ajedrez donde la mano de un jugador oculto —un asesino despiadado, el azar, las curvas de artillería, la dirección de los vientos, el cálculo de probabilidades— mueve piezas que deciden el destino de los protagonistas: un policía corrupto y brutal, la heredera de una importante casa comercial gaditana, un capitán corsario de pocos escrúpulos, un taxidermista misántropo y espía, un enternecedor guerrillero de las salinas y un excéntrico artillero a quien las guerras importan menos que resolver el problema técnico del corto alcance de sus obuses.
El asedio narra el pulso asombroso de un mundo que pudo ser y no fue. El fin de una época y unos personajes condenados por la Historia, sentenciados a un vida que, como la ciudad que los alberga —una Cádiz equívoca, enigmática, sólo en apariencia luminosa y blanca—, nunca volverá a ser la misma.
17/06/2010 23:21. Autor: Palafox. #. No hay comentarios. Comentar.
07/05/2010 22:44. Autor: Palafox. #. No hay comentarios. Comentar.
03/05/2010
El 2 de Mayo de 1808.
Historia.
El 24 de febrero de 1814, Goya dirige una carta a la regencia de España, informando de su pretensión de:
«perpetuar por medio del pincel las más notables y heroicas escenas de nuestra gloriosa insurrección contra el tirano de Europa»
El 9 de marzo le respondía el gobierno aceptando pagarle el importe de lienzos, aparejos y colores. Como resultado, en el año 1814, seis años después de los hechos, pintó este lienzo, y Los fusilamientos del 3 de mayo en la montaña del Príncipe Pío, que plasma los acontecimientos del día siguiente al representado en este cuadro.
Hay que resaltar que Goya no asistió a una escena similar: la pintó de acuerdo a los relatos que oyó sobre el acontecimiento. Con el cuadro quiso rendir homenaje a la resistencia española.
Durante la Guerra Civil este cuadro, junto con otros del Museo del Prado, fue sacado de España y trasladado a Ginebra. En ese traslado se deterioraron algunos fragmentos, como puede observarse en las faltas cubiertas de marrón a la izquierda del cuadro. Se cuenta que el camión que transportaba el lienzo rozó un balcón, y dado que la pintura se trasladaba en su bastidor (no enrollada), sufrió el impacto y se desgarró. En 2008 las zonas afectadas fueron restauradas y las figuras desaparecidas reintegradas a la acuarela.
Análisis del cuadro.
Representa una escena del levantamiento del 2 de mayo contra los franceses, comienzo de la guerra de independencia española contra Napoleón, que había ocupado España en 1808 y había puesto como rey a su hermano, José.
En el cuadro, los insurgentes españoles atacan a los mamelucos, mercenarios egipcios que combaten al lado del ejército francés. Esta revuelta fue aplastada de forma sangrienta por el ejército de ocupación.
Los movimientos de los caballos y de los distintos personajes dotan al cuadro de un gran dinamismo. Refleja la escena con gran realismo, como puede verse la representación de los cuerpos caídos y los ríos de sangre. En el último término, se ve el perfil arquitectónico de Madrid, si bien tratado de tal manera que no distrae la atención del acontecimiento principal, que domina el primer plano.
Goya usa una pincelada suelta. Utiliza un rico cromatismo. Su estilo recuerda a algunos cuadros del romanticismo francés, obras de Géricault o Delacroix.
03/05/2010 18:15. Autor: Palafox. #. No hay comentarios. Comentar.
Un coleccionista privado compra el retrato de Palafox por 53.000 euros
Ninguna institución aragonesa acudió a la sesión de Alcalá Subastas para hacerse con la pintura, atribuida a Juan Gálvez. Fue una de las piezas más codiciadas de la tarde, con pujadores en sala y por teléfono
Zaragoza, viernes 19 de febrero 2010
El retrato de Palafox que se subastaba ayer en Madrid no se mostrará al público en Zaragoza. Así parece desprenderse de los datos ofrecidos por Alcalá Subastas al término de la sesión celebrada ayer en su sala de la capital de España. Un particular adquirió la pieza por un precio final de 45.000 euros que, con las correspondientes tasas y comisiones, se eleva finalmente a 53.000.
El retrato, muy poco conocido, pese a ser de reducidas dimensiones posee un importante valor histórico para Zaragoza, ya que fue concebido cuando Palafox se encontraba prácticamente ’en el campo de batalla’, entre el primer y segundo sitio de Zaragoza. La mayoría de los retratos de Palafox se realizaron después de la Guerra de la Independencia. Además, la pintura tiene, de fondo, un perfil de la capital aragonesa tal y como era a principios del siglo XIX.
"En las jornadas previas a la subasta comprobamos que la obra había despertado mucho interés -recordaba ayer Elisa d’Ors, responsable del Departamento de Pintura Antigua de Alcalá Subastas-, pero nunca se sabe: el mercado es imprevisible. Está claro que es un cuadro singular y bien pintado, pero a veces basta con que un coleccionista pierda el avión para que no se alcancen las cifras previstas. En este caso, afortunadamente, no ha sido así".
La obra tenía un precio de salida de 18.000 euros. Hubo varios pujadores en sala y por teléfono, y finalmente triplicó su valor inicial. En la batalla no participó ninguna institución aragonesa, según confirmó Elisa d’Ors: "Las instituciones tienen la posibilidad de ejercer el derecho de tanteo, lo que no ha ocurrido en este caso -señaló-. El comprador ha asegurado actuar a título particular".
Fue atribuido a Goya
La pintura llegó a ser atribuida por Augusto L. Mayer a Francisco de Goya. Pero no ha habido especialistas que hayan respaldado esta adscripción. Sí, sin embargo, se admite comúnmente que el retrato forma pareja con el de Agustina de Aragón que se guarda en el Museo Lázaro Galdiano de Madrid, realizado por Juan Gálvez.
Juan Gálvez y Fernando Brambila fueron invitados por Palafox para tomar apuntes del natural de los estragos causados por el primer sitio. Visitaron Zaragoza en octubre de 1808 y realizaron numerosos dibujos, con los que posteriormente estamparon la serie de grabados al aguafuerte y aguatinta ’Ruinas de Zaragoza’. Se cree que tomaron también los apuntes para realizar los retratos de Palafox y Agustina mencionados.
El cuadro subastado ayer perteneció al experto húngaro Hevest, residente en Londres, y al morir éste pasó al coleccionista y mecenas Juan Saridakis, quien lo expuso durante años en su casa museo de Marivent, en Palma de Mallorca. En 2005 fue subastado en Madrid y adquirido por un coleccionista madrileño, que lo sacó a la venta ayer.
11/04/2010 18:59. Autor: Palafox. #. No hay comentarios. Comentar.
04/04/2010
Diseñada para premiar a los que participaron en los dos Sitios que padeció la plaza, de forma que portasen solo una Cruz en vez de la del Primer Sitio y la del Segundo Sitio; para ello se pretendió una distinción que fuese el compendio de ambas; así los brazos son blancos y rojos por mitades, el óvalo central en el que aparece la Virgen en oro entre ramas de palma en plata es azul; figuran lises entre los brazos y una corona mural sobre el brazo superior y una de laurel sobre el inferior; lleva corona Real uniéndola a la cinta, que es azul con doble filete amarillo y rojo a cada lado.
En el reverso, sobre esmalte blanco (Calvó) o azul (Gravalos-Calvo Pérez), se puede leer la inscripción: EL REY A LOS DEFENSORES DE ZARAGOZA EN SU 1º Y 2º SITIOS.
La R.O. que la otorga figura con diferentes fechas en los textos consultados: de 25 de marzo de 1817 en el Calvó Pascual, y de 13 de mayo de 1817 en el Gravalos-Calvo Pérez.
photo : Cruz de Distinción del Primer y Segundo Sitio de Zaragoza
· Nuestros pueblos esconden rincones que han sido testigos vivos del pasado pero muchas veces resultan desconocidos para los que en ellos habitamos. Desde la Asociación Cultural “Los Sitios de Zaragoza” proponíamos el pasado octubre un paseo por calles y plazuelas del barrio de la Magdalena de Zaragoza, convertidas hace doscientos años en escenario de cruentos combates. Este mes ofrecemos la posibilidad de conocer un poco más de nuestra Historia desplazándonos hasta Alagón. Municipio situado a sólo 24 kilómetros de la capital, en la confluencia de los ríos Ebro y Jalón, en aquellos meses de 1808 y 1809 fue sucesivamente campo de batalla, puesto de mando francés, centro logístico, hospital y, por último, cementerio de un considerable número de franceses e hispanos. Al mismo tiempo aprovecharemos para conocer un poco más este pueblo de casi 6.000 habitantes y en el que se aprecia un dinamismo económico relevante, en parte debido a la actividad de General Motors.
El viajero que vaya a Alagón desde Zaragoza por la Autovía de Logroño podrá imaginar la nube de polvo que levantaban los casi siete mil hombres reclutados y encuadrados precipitadamente por Palafox, y con los que pretendía establecer una última línea antes de que los franceses llegaran a la capital. Era la madrugada y la mañana del 14 de Junio de 1808. Parece increíble que esos hombres, la mayor parte de los cuales apenas había manejado un arma, pudiesen estar decididos a enfrentarse con unas tropas cuyo número ignoraban, pero que sabían eran disciplinadas y temidas en toda Europa. Abandonamos la autovía a la altura del km. 263 para entrar al pueblo. Los campos que dejamos a la izquierda fueron escenario de la batalla, ya que las tropas francesas llegaban por el Puente de Pamplona, situado junto a la Gasolinera de Miravegas. Mientras fijaban a los españoles desde este puente, los franceses envolvían por dos direcciones: una por el camino de Cabañas y otra por el de Grisén hacia el puente sobre el Jalón, quedando el pueblo cerrado en una tenaza. Este despliegue y el rumor de que Palafox había sido herido provocaron la confusión entre los defensores, aprovechada por los franceses para ocupar el pueblo. Fue saqueado y el general Lefebvre les dijo a los prisioneros capturados “que habría de entrar en Zaragoza a pesar de los 30.000 idiotas que querían oponerse a los esfuerzos de sus tropas aguerridas”. Aquella noche Lefebvre durmió en esta localidad, pensando que al día siguiente entraría en Zaragoza, para celebrar allí el Corpus el día 16.
En la glorieta de entrada al pueblo tomamos la carretera a Remolinos y a 600 metros encontramos la Avenida de la Portalada, frente al Instituto y Colegio de Nuestra Señora del Castillo. Éste es dirigido por religiosas de la Congregación de Hermanas de Santa Ana, cuya fundadora fue la Madre María Ráfols, reconocida como Heroína de los Sitios por su espíritu de sacrificio, servicio y entrega. Aquí se libró un duro enfrentamiento con uno de los brazos del ejército francés que llegaba por el camino de Cabañas. Recorremos este lugar, que se convirtió en cementerio para numerosos franceses, y pronto llegamos a la Iglesia de San Juan. Antiguo convento de los Agustinos Descalzos fue abandonado tras la Desamortización, hasta que en 1875 se hicieron cargo de ella los misioneros del Corazón de María. Durante Los Sitios fue empleado por los franceses como hospital. Según cuentan las crónicas, las condiciones higiénicas eran pésimas, lo que unido a las heridas de los enfermos y la epidemia de tifus que se desató en la región después de la Batalla de Tudela, hizo que el número diario de muertos fuera muy elevado. Se dice que los enfermos que fallecían eran arrojados desnudos por las ventanas, cayendo uno sobre otro “como si fueran sacos de grano”.
Enfrente de la iglesia se encuentran unas escaleras que nos llevan a la Ermita del Castillo. Situada en la parte más alta de la población, es fácil imaginar que los defensores emplearían esta plaza para dirigir la defensa. Es un lugar cargado de historia y leyendas en torno a sus pasadizos subterráneos. A su alrededor se ubicó el más antiguo asentamiento humano conocido, la ciudad ibérica de “Alaun”. En ella se acuñó moneda con inscripciones en alfabeto ibero y se sabe que mantuvo conflictos con “Salduie” por problemas de riego, resueltos por la sentencia del famoso Bronce de Contrebia Belaisca, guardado en el museo de Zaragoza. En la ermita se guarda la imagen de tradición románica de la Virgen del Castillo (fechada hacia el 1300), patrona de la localidad, cuya festividad se celebra el 8 de Septiembre.
Desde esta plaza se aprecia la inclinación de la magnífica torre mudéjar de la Iglesia Parroquial de San Pedro. Nos acercamos a ella y alzamos levemente la mirada. Admiramos su bien conservado estilo mudéjar aragonés del siglo XIV, con bellísimas tracerías y un campanario que posiblemente sea el antiguo alminar de la Mezquita. Además, esta torre fue un testigo vivo de la Batalla de Alagón pues su elevación le permitió a Palafox dominar desde allí todo el campo y así poder ubicar a sus soldados. Esto fue observado por el enemigo que disparó, posiblemente desde el Puente del Jalón, un proyectil cuyo impacto puede apreciarse hoy en día.
02/04/2010 17:39. Autor: Palafox. #. No hay comentarios. Comentar.
31/03/2010
FERNANDO VII
Nació en el palacio de El Escorial, el 14 de octubre de 1784, y era el tercer hijo de Carlos y de María Luisa. A pesar de haberse criando en “casa”, careció del imprescindible cariño con que crecían los hijos de los pobres plebeyos españoles, quedando en manos exclusivamente de sus “educadores”, cual fue el caso del canónigo Escoiquiz, que le tomó de su mano y logró construir un abyecto personaje (la historia le conoce como el “rey felón”) que sirviese a sus ansias de poder, utilizable por su volubilidad para vengarse entre otros los primeros, de aquel Carlos IV, de María Luisa y de su valido Godoy, haciendo que aquel espécimen acabase siendo un frío y reservado objeto, capaz de todo y carente de sentimiento humano alguno, tal y como acabó siendo aquel monarca, tan distinto al menos a los que le habían precedido.
Los hechos de su vida desgraciadamente están ahí, escritos en muchos casos en incruentas causas abiertas a quienes más habían contribuido a devolverle al trono que había entregado en una de aquellas dobles jugadas que continuamente hacía a todos los que le rodeaban o se acercaban imprudentemente creyéndole aquel “Deseado” en el que como siempre el pueblo creía, pues ingenuamente los españoles seguían a quienes constituían entonces las clases privilegiadas, que eran los verdaderos transmisores de los intereses políticos.
Logró en una de esas trapisondas elevarse al trono de su padre, suceso que ocurrió un 19 de marzo de 1808. Desde ese día ya nadie tuvo su cabeza segura hasta que Napoleón le recluyó en aquella jaula dorada en que le retuvo hasta la celebración del tratado de Valençay, el 11 de noviembre de 1813, en que volvería a subirse al trono español.
Durante el retorno a España ya dejó entrever como venía de agradecido el personaje; los que más creían conocerle le enviaban cartas por mano de mensajeros, que curiosamente llevaban en algún caso dos cartas, una en términos sosegados por si el dador apreciaba síntomas de venir cambiado, o en términos más determinantes por si venía claramente absolutista. Entró Fernando por Figueras, el 22 de marzo de 1814, con lo que comienzan las persecuciones y la derogación del más importante código de aquellos últimos tiempos: la Constitución gaditana, promulgada en 1812, caerá en breves días bajo el hacha cercenadora del “Deseado” monarca. Los generales Porlier, Lacy, Riego y tantos otros patriotas irán subiendo a los patíbulos o cadalsos elevados por toda la geografía nacional, como fue hasta el caso de la pobre Marianita. Aquella Mariana Pineda, que en Granada, sentada junto al alfeizar de su ventana, en la tarde del 18 de marzo de 1831, bordaba letras para que en aquella bandera constitucional se leyese: Igualdad, Libertad, Ley, y que tan solo dos meses después, el 26 de mayo, a las doce de la mañana, subiría al patíbulo donde Campomonte haría girar el tornillo del férrea gargantilla.
En el palacio Real de Madrid, dos años después, el 29 de septiembre de 1833, entre las 14,15 y las 14,30 de la tarde, al decir del general Castaños, ya que «A las dos de la tarde de ayer salí de Palacio muy satisfecho con lo que los mismos médicos me habían dicho de que se notaba mejoría en la respiración de S. M. y que estaba comiendo con buen apetito, y juzga mi sorpresa cuando, al sentarme a la mesa, me participaron la muerte del Rey y la orden de ir a Palacio con los dos camaristas más antiguos.»
Esta fue la última jugarreta de Fernando VII, morirse, dejando dos hijas producto de su cuarto matrimonio con su sobrina María Cristina, y a los españoles divididos en isabelo-cristinos y carlistas, por lo que nada menos que escalonada en tres guerras, mantuvo la sangría durante otros cuarenta y dos años de luchas intestinas, por lo que la muerte como si él siguiese viviendo continuaría recorriendo España, desolando los más bellos parajes y acabando con la tranquilidad tan duramente lograda por la intervención principalmente de aquellos guerrilleros que un día cesaron en sus ocupaciones como labradores, pastores, maestros, curas, médicos y otras gentes, uniéndose bajo la sagaz dirección de algún jefe elegido por ellos mismos.
31/03/2010 22:45. Autor: Palafox. #. No hay comentarios. Comentar.
23/03/2010
Se hizo dueño de España - y sólo dejaría
a unos pocos en Cádiz, - que murallas tenía
y costará tomarla, - mas tiempo no tenía,
que a nueva coalición - hacer frente debía.
Me olvidaba citar, - y ello mal estaría,
que en Zaragoza mucho - y bien se lucharía,
que hubo en ella dos sitios. – El primero sería
de mediados de junio, - mes, semana y un día,
hasta que allá en Bailén – Dupont se rendiría.
El otro, de noviembre, - tres meses duraría;
Atacan la ciudad – con mucha artillería,
luego van al asalto, – mas la lucha sería
casa a casa, que toda - la gente lucharía
las mujeres, las monjas, - un cojo que allí había,
los niños y los viejos, - y así les costaría
tener miles de bajas, - que al fin se rendiría
Zaragoza, mas cuando – en los suelos yacía
la mitad de la gente - que en la ciudad había,
de 50.000 almas, - la mitad volaría.
Palafox fue allí el líder - y bien lideraría.
En España al ejército – el Corso vencería
pero no venció al pueblo, - vencerlo no podía,
y una vez más se cumple - mi extraña teoría
que a un invasor es fácil – echarlo a do venía,
basta que se conjuren – del pueblo mayoría.
23/03/2010 20:54. Autor: Palafox. #. No hay comentarios. Comentar.