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SAVATER para padres y maestros

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 Siempre es un buen momento para citar a Fernando Savater. Pero en el día en el que su nombre y sus datos han sido hallados entre los miserables papeles de seguimiento de un comando terrorista, aprovechamos para destacar la lucidez de su pensamiento. Y lo hacemos entresacando algunos párrafos de su libro "El valor de educar" (Ariel, 1997).

 

"La sensibilidad narrativa es ante todo sensibilidad literaria: básicamente se aprende leyendo (...) Pero leer es siempre una actividad en sí misma intelectual, un esbozo del pensamiento, algo más activamente mental que ver imágenes: después de la palabra oral, la voz escrita es el más potente tónico para el crecimiento intelectual que se ha inventado"

"Fomentar la lectura y la escritura es una tarea de la educación humanista que resulta más fácil de elogiar que de llevar a la práctica. En esta ocasión, como en otras, el exceso de celo puede ser contraproducente y se logra a veces hacer aborrecer la lectura convirtiéndola en obligación, en lugar de contagiarla como un placer. Lo ha diagnosticado muy bien Gianni Rodari en su simpática Gramática de la fantasía: El encuentro decisivo entre los chicos y los libros se produce en los pupitres del colegio. Si se produce  en una situación creativa, donde cuenta la vida y no el ejercicio, podrá surgir ese gusto por la lectura con el cual no se nace, porque no es un instinto. Si se produce en una situación burocrática, si al libro se lo maltrata como instrumento de ejercitaciones (copias, resúmenes, análisis gramatical, etc.) sofocado por el mecanismo tradicional examen-juicio, podrá nacer la técnica de la lectura pero no el gusto"

"Y en especial se ha de potenciar en quienes aprenden la capacidad de preguntar y preguntarse, esa inquietud sin la cual nunca se sabe realmente nada aunque se repita todo. Una de las constataciones más alarmantes de la enseñanza actual es que los maestros de párvulos se ven agobiados por lo mucho que preguntan los niños, mientras que los de la universidad nos quejamos porque jamás preguntan nada. ¿Qué ha ocurrido en esos años que separan la escuela de las facultades para que se les pasen las gozosas ganas de inquirir?

 

 

04/04/2007 01:15 Enlace permanente.

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