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Norman Foster podría diseñar el macroproyecto urbanístico del valle de Castanesa![]() Hace tiempo, la escritora y columnista de El País, Elvira Lindo se quejaba en una de sus colaboraciones en este periódico de la última moda que consiste en poner un arquitecto de prestigio en la vida de los municipios. Que ya no hay que pasar a la historia colectiva de la gente por los buenos servicios, calidad de vida, etc, sino por tener un edificio singular, una obra de arte arquitectónica que sea de lo más "in". En ZGZ también tendremos lo mismo con la obra del pabellón puente diseñado por la gran arquitecta Zaha Hadid. Pues bien. Aramón sigue el ejemplo, pero en este caso, para intentar que el autor oculte el paisaje de destrucción (perdón, transformación del planeamiento urbanístico) que va a dejar como premio en el último valle virgen del Pirineo aragonés: Castanesa. Este enclave de la Ribagorza va a sufrir una transformación tan brutal a base de cemento, urbanizaciones y campos de golf que no va a reconocerlo ni la madre que lo parió. Esta "transformación" como dicen en la página de ecologistas en acción consistirá en "instalar urbanizaciones de miles de viviendas. Sólo los tres campos de golf diseñados embalsarán 300.000 metros cúbicos de agua (el equivalente a 600 piscinas olímpicas, las piscinas de todo Aragón y concentrado en un pequeño valle), para lo que se realizarán detracciones de ríos y arroyos para llenar nuevos pantanos. Las ampliaciones de la estación de Cerler , así como la nueva estación de Castanesa, arrasará centenares de hectáreas de paisaje de alta montaña a las puertas del Parque de Posets-Maladeta; amén de los mejores pastos del valle. Nuevas carreteras en sendas de montaña, nuevas zonas residenciales ubicadas a más de 2.000 metros de altitud. Inversiones disparatadas de centenares de millones de euros. Es un despropósito de tal magnitud que, aparte de pedir su retirada inmediata, cuesta trabajo analizar más aspectos. Ante semejante desvarío, nos parece oportuno recordar que este tipo de proyectos no tendrían sentido si la tan demandada Ley de la Montaña existiera". Bueno, pues como parece que el despropósito para unir Cerler con Castanesa y así abrir una nueva vía de comunicación que atraiga, sobre todo, a los esquiadores catalanes, va a ser de tal calibre, intentan convencer a este prestigioso arquitecto para que redacte el proyecto urbanístico. Por lo visto, vino hace unos dias a Zaragoza junto con su mujer, la televisiva Elena Ochoa y, después de conocer el proyecto sobre el papel, comió con el presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias. Supongo que no se entenderían en inglés porque nuestro president creo que no entiende ni papa, pero sí que entendería bien el proyecto que él mima tan personalmente, según se ha publicado. Para algo el chico es de Bonansa, un municipio del valle de la Ribagorza. Así que nos la van a voler a dar con morcilla, pero de cemento. Intentarán taparnos la boca diciendo que será un honor que Norman Foster diseñe el proyecto de transformación del valle. El árbol, en este caso, el autor, no nos dejará ver el bosque destrozado. En este caso el valle. <script type="text/javascript" src="http://embed.technorati.com/embed/zwhb3kdfm.js"></script 28/11/2006 15:22. |
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